23 noviembre 2006

Nuevo cine venezolano

Cuándo hablabamos de cine venezolano los estereotipos eran claros: groserías, desnudos y barrio. Algo así como Macu, la mujer del policía. En el cine venezolano actual se suma un elemento socio-histórico inevitable: la Revolución Bolivariana. Por supuesto, hay cosas tan polarizadas como El Caracazo y tan novedosas como Secuestro Express, aunque quieran condenarla por dibujar al país como demasiado violenta, cuando nadie se molesta al ver que en las películas americanas siempre hay explosiones en la calle, persecusiones policiales desastrosas en tiendas y centros comerciales, y planes macabros de conspiración política a altas esferas. Aún así, todos recordamos que "los gringos" nos pueden salvar de una gran Epidemia, un incontrolable desastre natural como Twister, e incluso amenazas venidas del espacio exterior, bien sean meteoritos gigantes o propios aliens, que eliminarán hasta muriéndose de la risa como en Men in Black.

Recientemente ví la película venezolana Plan B, donde lo mejor fue el personaje de Gutiérrez (Luís Gerónimo Abreu), un funcionario de Inparques que trabaja en el cerro El Ávila, además del desnudo de Fabiola Colmenares, impresionante. Edgar Ramírez, el divo del celuloide criollo, de nuevo protagoniza cediéndole bastante peso a los personajes co-protagonistas. Afortunadamente, el tema revolucionario sólo ocupa un par de líneas en toda la cinta usando como idea principal el deseo de superación, desesperado eso sí, del personaje de Fabiola, encarnado en su mente como emigrar a Miami.

Esta misma frescura la pude observar en Elipsis, también protagonizada por "Cacique" junto a Maritza Román, y con la espectacular Gaby Espino con una escena muy ardiente. Además, el papel del brasilero mafioso es única. Allí, el tema es las realidades paralelas y los distintos puntos de vista, entrelazados como lo hacen los distintos planos y cuidada imagen de la película, otra protagonista más en este caso. La trama está presentada por retazos que el espectador debe armar mientras las ve, en un ejercicio de rompecabezas que al final tiene la conclusión perfecta: ahhhh, con razón.

Lo peor: los segundos finales.
Lo mejor: ni pobreza, ni ranchos, ni malandraje. La estética. La trama. La línea cronológica.
Lo obvio: dinero, robos, droga.

Finalmente, hace poco fui a ver Mi vida por Sharon, una comedia que terminó en un gasto trágico para mí, protagonizada magistralmente por Carlos Mata y Mimí Lazo, aunque con un guión débil y aburrido, aún con sus buenísimos momentos gracias a los actores, está demasiado politizada y con un tema sin sustancia. Dirigida por
Para mí el balance del nuevo cine venezolano es positivo, muchos estrenos, buena difusión y una nueva ley en marcha, lo único malo es que el general español en Miranda -una producción con muy bajo presupuesto y unas batallas ridículas en su representación, con un Bolívar demasiado ingenuo y poco creíble- es cura en Mi vida por Sharon, y médico en Elipsis y así con todos los personajes, demasiado repetidos, pero afortunadamente, no son Tatiana Capote.

Aquí, el trailer de la película Plan B.



4 comentarios:

  1. ¿Tu de verdad crees que Secuestro Express no está polarizada?

    Trata de verla de nuevo...

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  2. Gracias por comentarme, especialmente alguien como tú :) La he visto bastantes veces, quizás deba corregir la redacción, por lo que quise decir fue que no posee el elemento propangadístico de Revolución en su contenido. Eso ya, es un equilibrio. El artista tiene ese derecho. Lo aburrido es lo monocromático.

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  3. Oh!!! pues si que he dejado abandonado mi vicio cinéfilo desde hace rato...
    Debo conseguirlas pronto, para no perderme la protagonización, de nuestro nuevo galán venezolano repetido, jejeje...
    Buenas reseñas...(k)

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