03 febrero 2007

Misión Cero Viveza: El Maldito vs.Comisión Presidencial Moral y Luces

  • Cruzar cubiertos cuándo llueve
  • Decir que viene una mujer si se cae una cucharilla en la casa
  • Tirar un pañal cagao para el techo o hacer un preparado de sábila en un coco de Choroní dejado en el sereno por 3 noches de luna llena para luego bebérselo con una cucharadita de aceite El Gallo sosteniendo una estampita de José Gregorio Hernández para curar el asma
  • Ver triples en la masa de la arepa, jugar bolsos en el trabajo
  • Tener celular de un millón sin saldo, gastarse la mitad de la quincena en caña el mismo día que cobramos
  • Ir para dónde una bruja por amor
  • Usar una moneda picada por la mitad colgada en el cuello
  • Dejar todo para el último día
  • Entrar palanqueao
  • Colearse en la fila
  • Botar la basura en el piso
  • Escupir y gritar en la calle
  • No cruzar por el rayado
  • Decirle "piropos" a las mujeres en la calle
  • Comerse la luz
  • Pagar por la licencia
  • Tirársela de vivos al hacer negocios
  • Exagerar las cosas y mentir cuándo echamos un cuento
Los ejemplos son infinitos para describir en parte lo que llaman el venezolanismo, ese fenómeno idiosincrático que pretente arropar la viveza criolla, el bochinche de agarrarse "puente" cuando viene un feriado y gastarse los riales en los estrenos del 24, para explicar porqué tenemos malandros, Yuleisys, sifrinos, hijos de papá, Servando y Florentino, las novelas, Sábado Sensacional, la corrupción, los huecos de la calle y hasta al Presidente. Y eso le preocupa, ¿cómo instalar un sistema dónde todos somos iguales, pobres, humiles y trabajadores si ven a Hillary Duff y el Kino en la televisión?

Es que la gente aquí es muy ignorante, todo es falta de cultura, tú nunca vas a cambiar el rancho que tiene la gente en el cerebro, son algunas de las frases que también adornan a los que reniegan de la patria para decir que somos flojos, bebedores de caña y no estudiamos, y luego hablan de Mérida, los Médanos y cualquier anécdota de una tía de ellos que trabaja en no sé dónde y la cachifa la robó después de criarla. Una oligarquía mental que se pretende eliminar con el carísimo precio de la libertad de conciencia y pensamiento, para aplanar los deseos llevándonos a un colectivismo innecesario y frustrante. Si quieres tener más, ser un vivo y montar un negocio "para hacer billete", no le funcionas al socialismo del siglo XXI.

¿Cómo le venden solidaridad e igualdad a un país que le han enseñado a ser vivo, a tener más, a sobresalir, a ganar, a meterse billete como ningún otro? ¿A un país con una eterna lucha de clases, con un clasismo de rabia entre empleados y patrones? ¿De buhoneros que ganan más que un ingeniero e ingenieros haciendo de taxistas?

Sin embargo, así nos conocemos, entendemos y hasta nos apreciamos de ser alegres, bochincheros y abiertos. Muchos de nuestros compatriotas críticos han pagado para salir de un rollo con un oficial de tránsito, se rien cuándo se meten rapidito con el carro por un lugar que no se debe comiéndose la cola y usan sus influencias para entrar a la discoteca. Un venezolanismo que no funciona con las nuevas ideas de Ciudades Federales, Consejos Comunales y Poder Popular. No pega pues.

Por eso se juramentó la Comisión Presidencial Moral y Luces para impulsar los nuevos valores ciudadanos que mediante la educación y la ideología transformarán al hombre nuevo venezolano que rechazará los modelos de belleza extranjeros, no deseará acumular bienes materiales alienantes, no sufrirará con las fantasías de éxito de Disney o Holywood y se reirá con humor inteligente y "revolucionario" como planean también transformar mediante la nueva política comunicacional desde el MINCI.

Una hipnosis colectiva tan difícil de aplicar como de verdad eliminar el Día de la Madre y del Padre, dejar los buhoneros a raya para siempre, eliminar la piratería de CDs, DVDs, camisas, pantalones de marca, lentes y hasta cuadernos, los que se monten en las camioneticas ofreciendo unos chocolaticos sin compromiso o pidiendo para un paciente que nunca se cura y los charleros de oficio de flux prestado.

La Misión Cero Viveza es algo que esperamos hace mucho, porque todos envidiamos países con más orden, un pueblo con más cultura, una sociedad más organizada y la patria nueva, ¿pero cuántos estamos dispuestos a sacrificar las vacaciones de Carnaval, las utilidades de Diciembre y las rumbas cerveceras por alemanizarnos?

¡No vale! Aquí hace demasiado calor, nos da risa cómo hablan los malandros, nos gustan las mujeres con las tetas operadas y ver Radio Rochela, nos fascina el chisme, tomar curda con los panas de por la casa en la esquina, comprarnos un TV gigante, tener nuestro propio carro, pararnos tarde. Y para muestra un botón, el nuevo éxito musical rapero que deja a Guerrilla Seca como niños educados de Prados del Este: El Maldito.

4 comentarios:

  1. "Reconocereis a un venezolano en el extranjero cuando en un bar le veais meneando un whiskey con el dedo". :P

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  2. Anónimo9:43 a.m.

    Se perdió, es que este país se perdió.
    Ay no, no, no, no.... no puede sé, esos muchachos groseros y bocas sucia realengos por allí.
    Eso les pasa cuando les dan esos perolitos para que se graben y dígame el papá, ay el papá no aparecía nunca en esa casa sino pa' pegale a su mae.
    Pobre alma perdida. Pobrecita.
    Eso seguro se le quita con un tachito de sábila con yerba la india, curado con hongo e' piña para desinfectarle la boca.

    Moral y luces, moral y luces...
    con ese molar te luces

    (ese becerro debería pasarse por el wiki de groserías venezolanas que se armó por allá en mi terruño, con colaboraciones de un gentío)

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  3. Anónimo4:47 p.m.

    es como escupir pa'rriba

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  4. Luís, déjeme jalarle bolas delante de mis detractores -y colegas, claro!- bachilleres socialistas: un wiki de groserías? y cómo yo no he ido? :) nada como un comentario divertido, y él que tú pusiste fue una carcajada deletreada jejeje. Al final, cómo ya sabemos, este blog es para mí y punto! así que sí yo me reí, vale la pena.

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