05 febrero 2007

Liderazgo y organización estudiantil

¿Será que a los estudiantes tampoco les importa?
Liderazgo y organización estudiantil
Jeanfreddy Gutiérrez.-


En cada semestre que llevo estudiando en la Universidad, por lo menos un profesor nos habla de liderazgo y organización estudiantil para el reclamo de nuestros derechos, poner a funcionar la institución como debería y luchar por la dignificación de nuestras carreras, amén de la mala fama que persigue a la Bicentenaria tanto por su calidad académica como por el nivel de sus alumnos.

En el primer semestre un profesor nos recomendó leernos la Ley de Universidades y el Reglamento Estudiantil, objetando este último; en el segundo nos hablaron de la Ley del Ejercicio del Periodismo y de la necesidad de reformar este código en pro de dignificar la labor y sueldo del gremio. Del tercero en adelante todos se han hecho eco del abuso de autoridad al que se ven sometidos, los bajos salarios que perciben a pesar del aumento constante de la matrícula y la actitud indiferente de la mayoría de los estudiantes, destinados a trabajar en las empresas de sus padres quizás sin ejercer su carrera.

La trayectoria de protestas, manifestaciones y propuestas de la comunidad Ubista data de más de una década. Sin embargo, son cada vez menores los espacios de lucha y expresión –ya no existe periódico estudiantil, cursos de extensión ni radio experimental- y han sido muchísimos los métodos: desde las cartas, la quema de cauchos, cierres de las instalaciones, huelgas de hambre y denuncias en la Defensoría del Pueblo hasta el corte de la electricidad. Muchos se solidarizan, la inmensa mayoría está de acuerdo con los cambios necesarios.

Es sorprendente la unión que nace de la molestia, del cansancio, de la mente colectiva que teme hablar hasta que sus pequeños líderes deciden organizar las protestas, elevando las quejas que todos tienen pero nadie se atreve a gritar primero. Lamentablemente haber hecho –o tan poco- y no tener ni la más mínima respuesta de la sociedad y las autoridades competentes me dejan una terrible y triste conclusión: no les importa. A los medios de comunicación, a los fiscales, a los funcionarios del Ministerio de Educación Superior, a nuestros colegas de la UNICA y la UBV, a los Alcaldes, a los concejales, al Gobernador.

No tenemos el saldo político como para importarles, no votamos, no somos votos, no nos expresamos, no nos hacemos sentir. No hacemos honor a nuestra digna condición de estudiantes. ¿Será que a nosotros tampoco nos importa y es más fácil culparlos a ellos?

2 comentarios:

  1. Qué bárbaro, y entonces?,dónde queda la universidad como concepto que permite definir un sitio de confluencia de ideas y de donde surgen proyectos y propuestas. Las prácticas internas son muy importantes y demás está decir que la excelencia académica la debe procurar la institución. Qué pena vale, con razón tiene tan mala fama.

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  2. Anónimo12:13 p.m.

    por eso es que le dicen la billetenaria..

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Habla, sé serio y organízate.