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25 febrero 2026

La transición mediada (y tutelada) en Venezuela: poco a poquísimo, de larguísimo aliento y lentica

La aparición de Enrique Márquez en el discurso del State Of The Union puede ser una señal de la transición acordada y planeada, entre el Rodrigato y el Trumpismo. No porque él vaya a ser candidato, ungido o elegido de ninguna manera. Es un símbolo.

Un poquito de aquí y otro de allá. Él es un opositor no alacrán que tiene menos rechazo en el chavismo, estuvo en el CNE, también preso e incluso con buenos lazos con María Corina Machado. Es parte de un partido minoritario pero viene de la clase política tradicional.

No se trata de una "mala tibieza" sino un acuerdo necesario y plausible para todas las partes involucradas. Una que no provoque guerrillas chavistas por persecución ni que nos quedemos en lo que hemos conocido por 27 años.

No más arrestos ni bombardeos, pero tampoco una tierra arrasada sin chavismo. El politólogo Walter Molina ha recordado la mención a la transición española, tras la caída de Franco, que hizo Marco Rubio el pasado 28 de enero.

Una transición gradual desde adentro, no sustitución ni persecución. 

Eso podría implicar escenarios más lejanos de los proyectados por algunos en Internet, entre la fantasía y el análisis de falsos anuncios como la retirada de cuadros de Chávez o el sueño de verlos encarcelados a todos. 

Un tip para evitar estos escenarios es leer medios no tan "excitantes" pero más cercanos a lo fáctico que alguien "celebrando que eliminaron misiones" con un baile (con mal interpretación o desinformación).

Para Venezuela este acuerdo podría implicar elecciones antes del desmontaje total del chavismo. Porque no habrá libertad antes de la democracia, es al revés. Podría implicar candidatos medio-medio, de lado y lado (y terceros de relleno) y con un árbitro que probablemente tenga más al menos dos chavistas en el directorio de cinco rectores.

El nombramiento de Oliver Blanco, ex Jefe de Comunicaciones de la Asamblea Nacional cuando Henry Ramos Allup fue presidente de la Asamblea Nacional tras el triunfo opositor, como viceministro para Europa y América del Norte por parte de Delcy Rodríguez puede ser una señal, como cuando AD, UNT y PJ lograron magistrados en el TSJ o participación en el CNE. El chavismo puede desarmarse pero poquito a poquito. 

Eliminar misiones poco conocidas, nada grande pero tampoco no ceder en nada. Lentooooooooo. 

Aunque también sacó a la esposa de Alex Saab de su cargo, después que el colombiano dejó de ser ministro y fue arrestado, aunque lo negaron.

Se ha dicho muchísimas veces, el cambio no va a ser Venezuela hiper-derechista mañana, con el PSUV proscrito y una hoguera de retratos de Chávez. 

Y entenderlo no implica lo peor sino que se persigue la estabilidad a largo plazo, que permita la recuperación económica (el retorno de migrantes) y la llegada de negocios e inversiones extranjeras. El dinero es cobarde, dicen, los cambios bruscos son indeseables.

Porque los gringos, como antes los rusos y chinos, atienden sus intereses que no necesariamente son democráticos o no tanto como controlarlos demasiado en pro de nuestro bienestar nacional.

No son justicieros ni defensores de DDHH. La política interna de EEUU y sus aliados políticos lo revelan. También son ideológicos.

Es decir, opositores y chavistas que operen fuera de este marco de tutelaje gringo actual son indeseables. Pilas, los chavistas están tragando sapos por toneladas tambíen. Ese "coroto" ya no es lo que era.

El medio, del centro de la mitad, decía mi abuelo Anacleto. Eso parece que viene. 

14 febrero 2026

Dudar de la verdad, creer en la mentira

 

Photo by Nijwam Swargiary on Unsplash

De lo más retador últimamente en la verificación. Se cree en la imagen de IA de Delcy condecorando al director de la CIA pero se duda de la veracidad de un artículo “supuestamente” de un medio, aunque el enlace es a la página web del medio citado, altamente conocido.

No es poca cosa. La imagen cumple con tus sesgos, prejuicios y deseos: indignación. No ves las banderas rojas, es además verosímil con la situación actual, pero eso no hace que algo haya pasado. Que algo pudiese haber pasado, no significa que lo hiciera. Parece obvio pero resulta que no lo es, las cosas que pasaron, pasaron, se hayan podido suponer o no. Al contrario, pasan muchas cosas inimaginables, disruptivas o inesperadas, mientras dejan de pasar las que eran segurísimas y esperables.

Incluso me dicen: quizás la reunión ni siquiera existió. Aunque sí sucedió, siendo documentada por fuentes diversas y disímiles entre sí. Es una defensa: quizás es que todo es mentira, no que yo pueda ser engañado por una imagen. Muy humano, demasiado humano, pero como dije arriba, el pasado no cambia y los hechos no se alteran porque uno está más o menos informado.

Entonces un artículo sobre petróleo, sobre filtraciones del gobierno de Delcy o que explique un proceso electoral en Estados Unidos, en la página web oficial de un medio de comunicación o agencia de noticias, reconocida y con muchos años de existencia, y entonces adviertes que quizás es falso, cuando al contrario: hay muchos elementos de confiabilidad, trazabilidad y comprobación.

Entonces hay un doble daño, porque le quitas credibilidad a lo que debería generar consenso y confianza.

Por eso todos los días a los verificadores nos preguntan si algo es cierto cuando tiene señales de veracidad, y nos brincan cuando es falso, si coincide con sus emociones. Ya vimos las fotos falsas de Maduro detenido rodando por todas partes. Ni una vez me preguntaron por ellas, pero 100 veces sobre la verdadera. Que si apretó la botella, que esa no es la cuenta de Trump en X y así.

Dudar de la verdad, creer en la mentira.

Por eso tanto preguntarle a Grok sin entender que es un procesador de la información (verdadera o no, acertada o no, ya existente, no analiza, no comprende, no piensa), que se equivoca, miente y puede ser más rápido, pero no mejor que tu búsqueda manual.

Las audiencias, y esto de nuevo es muy humano, quiere confirmación, no veracidad.

13 febrero 2026

Para Venezuela, deseo democracia (y no sólo unas próximas elecciones que pierda el chavismo para prohibirlo todo en una dictadura de derecha)

Photo by Gayatri Malhotra on Unsplash




Parece obvio, pero después del trauma de lo vivido tras 27 años de dictadura, de los populistas de derecha que se viralizan y de la depresiva pobre respuesta de la izquierda global, junto a la desinformación, muchos venezolanos confunden la democracia con elecciones libres que nunca ganaría el chavismo, y un nuevo régimen en el que todos los líderes chavistas van a la cárcel a ser torturados y se les prohíbe existir en política.

Pero lo dijo Guanipa antes que los memes afectaran la salud mental de los opresores: la democracia debe ser el gobierno de la mayoría con respeto de las minorías. Y hoy el chavismo es minoría.

Algunos lo criticaron por eso: quieren solamente venganza, que no trae paz, sino resentimiento y nuevas venganzas. La democracia no está en su mejor momento global. Las instituciones multilaterales han fallado, el relativo político y moral es manipulado a conveniencia en redes sociales, mientras hemos perdido el consenso sobre el orden global de respeto y cooperación.

Para Venezuela no hablo de olvido ni impunidad. La justicia implica verdad, reparación y no repetición. Porque el país deberá seguir siendo democrático para nuestros bisnietos. Pero hay desilusión. Con la ONU, con la Corte Penal Internacional, con todo lo que no fueron soldados americanos que se llevaron arrestado a Maduro en una operación de Hollywood.

Decenas de expertos coinciden en las palabras pero no el significado: para volver a invertir en Venezuela, falta institucionalidad. Y eso implica no sólo elecciones limpias, sino continuas. No una elección presidencial, sino que se hagan las elecciones que cada vez que toquen, siempre, con estabilidad y seguridad. No cuando convenga a quienes gobiernan.

Pero tampoco una dictadura de derecha, sino democracia, porque algunos creen que eso es para países libres o que funcionan. Es al revés, no hay ejemplos de gobiernos exitosos sin democracia liberal ni sus instituciones.

Eso implica que puedas disputar conflictos en un tribunal, en lugar de tener que pagarle sobornos a alguien o que un funcionario te extorsione. Que tengas libertad de prensa y expresión, lo que incluye criticar y quejarse, incluso burlarse del gobierno.

Porque retornar a la democracia no es sólo sustituir el chavismo, aunque sea pre-requisito, sino ir a un sistema que permita la libre expresión de las ideas y la disidencia política. Que tenga poderes independientes, equilibrados e institucionales.

No de derecha, no anti-chavistas, sino institucionales, regido por la ley y el orden jurídico. Lo que implica que el gobierno también está sometido a control, revisión y corrección.

No es eliminar partidos, sino que no sea posible que uno solo arrope todo sino que puedas militar o crear uno, si quieres.

Ayer leía críticas a la aparición de banderas de partidos políticos en la marcha del 12F. Parecen ignorar de dónde salen los liderazgos universitarios. Parecen ignorar la necesidad y el fruto de la formación política como expresión de quienes aspiran al poder.

Hay que decirlo, el chavismo sigue en expresiones de quienes dicen oponerse al gobierno. Por ejemplo, Chávez siempre satanizó los partidos.

Primero los que gobernaron antes que él, cuando se inventó lo de la IV República (que respondía al nombre y narrativa de su partido recién creado, el Movimiento V República).

Luego con el PSUV y con el Gran Polo Patriótico, quiso devorarse a todos los de izquierda, a los históricos y a los nuevos.

Quienes se opusieron a desaparecer fueron sometidos por el dúo maligno del TSJ/CNE secuestrados, quien se robó las siglas y los símbolos de los chavistas primero, y de los opositores después.

Nacieron las versiones chimbas de partidos nuevos y viejos, opositores y chavistas, que conocemos como los “intervenidos” y los “alacranes”, por haber traicionado a los suyos.

Y claro que hay que responsabilizar a los líderes político, a cada uno por su mala actuación, pero eso no pasa por destruir a los partidos políticos. Ni declararse anti-político (que termina siendo un eslogan de los nuevos liderazgos populistas, pero con partidos propios).

Quizás por eso algunos quieren eliminar el comunismo, pero es que eso ya sucede hoy.

El Partido Comunista está hoy proscrito por el chavismo, que se lo robó y se lo entregó a leales del PSUV por negarse a someterse. Entonces no es por allí que van los tiros de la democracia, si el chavismo hace lo que algunos aspiran para el futuro de Venezuela.

Caldera ganó su segunda presidencia con el apoyo de COPEI y el Partido Comunista. Teodoro Petkoff y otros ex-comunistas y socialistas estuvieron en el gobierno antes del chavismo. Fueron malos gobiernos, pésimos en algunas cosas, pero no migró el 30% de la población ni hubo inflación de 1.000.000% al año con decenas de miles de presos políticos, exiliados, perseguidos, inhabilitados, arrestados, muertos y heridos por ser opositores.

Otros van con la discusión bizantina de si comunismo y socialismo es lo mismo. Hay que combatir es el totalitarismo, que también tiene forma de fascismo y de nazismo (y no, no fue ni es un movimiento de izquierda, sino es de ultra derecha: racista, anti-migración y anti-gay). No más ultrismos. No más extremismos. No más relativismos morales.

A principios de febrero, María Corina Machado se reunió con el expresidente polaco y ganador del Nobel de la Paz, Lech Walesa, al que llamó “héroe de su juventud” al que le escribió una carta hace décadas, por pura admiración. A un sindicalista socialista.

Quizás por eso leemos algunos “radicales” que también se oponen a toda la oposición e incluso a ella. De nuevo, la anti-política que ayer trajo a Chávez y sus amigos en Latam, que hoy tiene la cara de Bukele, Milei y Bolsonaro. Y que detrás de sus avatares me hacen dudar si son realmente opositores, sino trolles del chavismo estatal.

Que no gobierne el pensamiento único, ninguno. Ni el woke ni el anti-woke. Quiero una democracia que se aleje del totalitarismo que primero se pinta de salvador y al final encarcela, persigue, acosa y prohíbe. Del que se alimenta de desinformación, de teorías de conspiración, de ataque al otro.

Quiero ir más allá. Aspiro a un sistema democrático en el que incidan distintos factores en la sociedad en la toma de decisiones. Que los partidos y los políticos tengan vasos comunicantes con ONGs, empresarios, grupos organizados y otras fuerzas vivas que puedan llevarlo a las instituciones. Que se consulte, debate, pregunte y pula cada proyecto con el aporte colectivo, aunque haya directrices políticas, no sean ni excluyentes ni sordas.

No más suerte ganando la próxima vez.

Qué perder elecciones no sea ostracismo, que puedas oponerte y criticar libremente, sin temor por tu existencia.

Democracia no es que sólo gobierne la derecha sino que más nunca nadie se apropie de la vida social y política.

Que no vuelva lo que pasó no es proscribir, es que los mecanismos institucionales no permitan que nadie se apropie del país por tener pico de plata. No más mesías, sino servidores públicos sometidos a la contraloría ciudadana.

Que al TSJ, al CNE, a la Fiscalía, a la Defensoría del Pueblo, a la Contraloría y la Procuraduría vayan expertos, académicos, profesionales experimentados y no legales al presidente que desvirtúan su función. Que los mejores tengan el sueño de servir públicamente.

Unos han hablado por años de “gerentes” en vez de políticos. Pero el Estado no funciona como una empresa privada. Hay que dejar de repetir esa falsedad sexy.

Implica habilidades distintas. Un gerente para el Metro, para SIDOR, para administrar el funcionamiento de una alcaldía quizás, pero la política requiere otras habilidades. El consenso, el diálogo, “la guerra por vías pacíficas”, el arte de los imposibles. La política es liderazgo, tomar decisiones muy difíciles y recordar porqué se necesita: seguridad, transporte, justicia, parques públicos, desastres naturales, programas sociales para quienes ni el mercado ni el voluntariado tiene respuestas.

Quiero una democracia, por tanto, intolerante a la corrupción y a los ataques al sistema democrático. Abierta al diálogo, el debate y la discusión sanas, pero no al discurso de odio ni a la demolición del consenso.

Quiero democracia, no sólo para mí, ni para los que sufrimos 27 años, no para hoy. Quiero democracia más larga, para hijos, nietos, bisnietos y la Venezuela que nunca veremos.

Democracia de alternancia del poder de forma pacífica, de la diversidad, de la paz de saber que cada gobierno, el peor o el mejor, se irá y vendrá otro, continuando la deliberación para el mejor destino posible.

29 enero 2026

Petróleo, política e historia en Venezuela, un repaso necesario de cómo llegamos hasta aquí


Photo by David Thielen on Unsplash

La producción petrolera inició en Venezuela en 1914, con la perforación del Pozo Zumaque en Mene Grande, estado Zulia, en el centro occidente del país, frente al Mar Caribe y frontera con Colombia. Sin embargo, las concesiones a empresas extranjeras empezaron en 1922. El desarrollo tecnológico e industrial del país fue rápido, convirtiendo a un país agrícola en una joya global de los hidrocarburos.

Para 1929, el país ya era el segundo mayor productor del mundo y el mayor exportador del mundo, superando en ambos casos a Estados Unidos. Esa velocidad de acción tomó fuerza cuando en 1960, ya en los primeros años de la democracia en la que Hugo Chávez fue electo 39 años más tarde, el político venezolano Juan Pablo Pérez Alfonzo, “el padre improbable del poder árabe” como tituló The New York Times, impulsó la creación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Después de varios decretos que entregaban bienes y equipos de las concesionarias a la República de Venezuela, el 1° de enero de 1976, el presidente Carlos Andrés Pérez nacionalizó oficialmente el hierro y el petróleo.

Así mismo, se creó Petróleos de Venezuela, S.A., PDVSA, para la extracción, refinado, distribución y comercialización del petróleo, y las concesionarias recibieron alrededor de mil millones de dólares en compensación.

En 1992, Pérez volvió al poder para superar dos intentos de golpe de Estado por militares alzados que incluían al entonces teniente Hugo Chávez. En su segunda vez en Miraflores Pérez impulsó una serie de medidas económicas y políticas de liberalización de precios, junto a un gabinete de tecnócratas, parte de los llamados Chicago Boys.

La decisión de subir el precio de la gasolina, históricamente la más barata del mundo y prácticamente gratuita, con la consecuente subida del precio del transporte público, llevó a manifestaciones generales, incluyendo saqueos que se conoce como El Caracazo y que fueron reprimidas con altísima violencia, produciendo entre decena y cientos de muertos, según diversas fuentes.

Muchos analistas e historiadores califican El Caracazo como el germen del chavismo, debido al rol coordinador de las organizaciones subversivas de izquierda ante el descontento ciudadano. Entre estas estaba la Liga Socialista, de la que Nicolás Maduro fue militante. Esa organización fue fundada por Jorge Antonio Rodríguez, quien falleció tras ser detenido y torturado por las fuerzas de seguridad del Estado, y quien es el padre de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Maduro el 3 de enero de 2026.

Y es que el petróleo tiene un papel preponderante en la historia política y económica del país, produciendo al menos tres escenarios de “enfermedad holandesa”. En Venezuela es muy famoso un editorial de 1936 llamado “Sembrar el petróleo” de Arturo Úslar Pietri, que pedía usar los petrodólares para diversificar la economía. Nunca se hizo, y por tanto también es famoso el calificativo de “excremento del diablo” de Pérez Alfonzo, por la inmensidad cantidad de petróleo que lo ahogaba todo, aún un año antes de su nacionalización.

El país caribeño apenas ha desarrollado su industria turística, su parque industrial o invertido en investigación y desarrollo, impulsando inmensos subsidios a la educación, la salud y los servicios públicos, pero esa abundancia de recursos también se ha visto manchada por la malversación y la corrupción, que en la era del chavismo llevó a escándalos y purgas políticas internas como el caso PDVSA–Cripto que llevó a la cárcel al antes poderoso ministro Tareck El Aissami y decenas de gerentes encarcelados, acusados también de traición.

La grandeza de PDVSA

Cuando PDVSA fue creada, en 1976, en Venezuela existían 333 pozos petroleros, Se producían 2,3 millones de barriles de petróleo al día, de los cuales se refinaban 984 mil, ocupando apenas el 60% de la capacidad instalada. Hoy tiene entre 18 mil y 15 mil pozos petroleros activos, con capacidad de producir entre 20 y 30 mil barriles diarios, lo que equivale a 60 años de 2 millones diarios, así como un potencial productivo de muy largo plazo.

Esta infraestructura petrolera, a datos de 2018, también incluye entre 3 mil y 4 mil kilómetros de oleoductos en 42 sistemas de distribución, 16 terminales de embarque, otros 3 mil kilómetros de gasoductos (aunque oficialmente PDVSA cita 12 mil kilómetros) y 153 plantas de compresión de gas con más de 570 compresores, cuyo estado de funcionamiento está en duda. Además de seis grandes refinerías en territorio nacional.

Así que además de las más grandes reservas de petróleo, de 300 mil millones de barriles, el gran potencial actual es la infraestructura ya existente, aún derruida y abandonada, pero que incluye el que fue el mayor foco individual de gas flaring del mundo.

No es sólo un dato curioso. El portal especializado Global Gas Flaring Reduction Partnership (GGFR) revela que, en 2024, se quemaron 8,3 millones de metros cúbicos de gas natural en Venezuela, lo que lo convierte en el quinto del mundo detrás de Rusia, Iraq, los Estados Unidos e Irán, pero con tres de los diez mayores focos de gas flaring del mundo.

Pero la pérdida total de gas metano, por ventilación o escapes alcanza los 13 millones de metros cúbicos, una cifra tan inmensa que “puede verse desde el espacio”. Un artículo de Bloomberg Green advierte que aunque el metano desperdiciado, 60 veces más contaminante que el CO2, representa el 25% del producido en Venezuela, el índice más alto del mundo, puede valer 1.400 millones de dólares.

Eso sí, PDVSA ya ha superado dificultades. En 1976 recibió una industria disminuida porque los concesionarios abandonaron la perforación y el mantenimiento, logrando una resurrección basada en su capital humano. Después, durante la “Apertura” de los 90, con el cambio de leyes que permitió el regreso de las inversiones extranjeras en las llamadas “asociaciones estratégicas”, la producción superó los 3,5 millones de barriles diarios.

En esa época también alcanzó la internacionalización, con activos y oficinas en Europa, Estados Unidos y El Caribe, así como la compra de refinerías y CITGO, la red de gasolineras y refinerías más grande de Estado Unidos, pero que por años ha estado en peligro de ser subastada por las deudas provenientes de juicios internacionales perdidos por las nacionalizaciones ordenadas y no pagadas por el gobierno de Chávez.

Y es que a pesar de los despidos masivos de trabajadores de 2001, las expropiaciones de empresas extranjeras y la politización de la empresa, que aún hoy tiene a 135 extrabajadores petroleros presos por denunciar irregularidades en PDVSA, en diciembre de 2013 aún se producían 2,32 millones de barriles diarios.

Hoy el reto implica levantarse desde los 830 mil barriles diarios de diciembre de 2025.

Enfermedad holandesa, ¿otra vez’

Así mismo, el exministro de Petróleo, Rafael Ramírez, hoy en el exilio, por el que pesan diversos casos de corrupción, dice que el control estadounidense de los fondos provenientes de la venta del petróleo es “irregular e insostenible” porque el 90% de los ingresos de la Nación provienen del petróleo, por lo que se pregunta cómo se sostendrán los gastos corrientes del Estado, como el pago a los empleados públicos.

Esto se ratifica al consultar tanto el Observatorio como el Atlas de Complejidad Económica de la Universidad de Harvard, que revela cómo la exportación de petróleo crudo y derivados ocupan la mayor parte de la economía venezolana, aún con las restricciones de las sanciones económicas impuestas por EEUU desde 2017, que irónicamente sigue siendo el principal receptor de estas importaciones de hidrocarburos.

Ramírez asegura que hay conocimiento e infraestructura para la recuperación, pero cifra la cantidad de pozos en solo 12 mil. “Si el dinero entra al país y hay socios que trabajen con nosotros, la industria se recupera en pocos años”. Pero insiste que la incertidumbre y falta de reglas claras ahuyenta la inversión, por lo que pide por un transición con distintos factores políticos y el respeto a la soberanía expresada en la Constitución.

Ahora la presidenta encargada habla de 300 millones de dólares que entrarán por medio del Banco Central de Venezuela (BCV) a bancos privados. Una inyección que casi cuadriplica la última vez que hubo intervención bancaria, mientras la tasa cambiaria paralela o de mercado negra sigue bajando con los días.

Lo hace casi al mismo tiempo que anuncia una nueva modificación de la Ley de Hidrocarburos para permitir inversiones extranjeras sin que la estatal PDVSA sea dueña de todo el petróleo, con el anuncio de la primera venta de gas licuado de la historia y con la posibilidad del regreso de petroleras, la embajada de Estados Unidos, el FMI y el Banco Mundial, para la recuperación del sistema eléctrico, de salud, vivienda y educación, presuntamente por medios de fondos soberanos y/o cuentas administradas por Estados Unidos, producto de la venta de petróleo, gas y derivados.

Venezuela tiene pendiente la diversificación de su industria, aprovechar su ingenio local, la ubicación geográfica y pasar de un mero exportador de materias primas y de importador de productos, a la ansiada Tierra de Gracia de inventiva, innovación y prosperidad, que no excluye la industria de los hidrocarburos pero no puede quedarse allí.

17 enero 2026

Oil, politics, and history in Venezuela: a necessary review of how we got here

 

Photo by David Thielen on Unsplash

Oil production began in Venezuela in 1914 with the drilling of the Zumaque Well in Mene Grande, Zulia State, in the central-western part of the country, facing the Caribbean Sea and bordering Colombia. However, concessions to foreign companies began in 1922. The country’s technological and industrial development was rapid, transforming an agricultural country into a global hydrocarbon gem.

By 1929, the country was already the world’s second-largest producer and largest exporter, surpassing the United States in both cases. This rapid pace gained momentum in 1960, in the early years of the democracy in which Hugo Chávez was elected 39 years later, when Venezuelan politician Juan Pablo Pérez Alfonzo, “the unlikely father of Arab power” as The New York Times called him, promoted the creation of the Organization of Petroleum Exporting Countries (OPEC).

After several decrees handing over assets and equipment from concessionaires to the Republic of Venezuela, on January 1, 1976, President Carlos Andrés Pérez officially nationalized iron and oil.

Likewise, Petróleos de Venezuela, S.A., PDVSA, was created for the extraction, refining, distribution, and marketing of oil, and the concessionaires received approximately one billion dollars in compensation.

In 1992, Pérez returned to power to overcome two coup attempts by rebellious military officers, including then-Lieutenant Hugo Chávez. During his second term in Miraflores, Pérez promoted a series of economic and political measures to liberalize prices, together with a cabinet of technocrats, part of the so-called Chicago Boys.

The decision to raise the price of gasoline, historically the cheapest in the world and practically free, with the consequent rise in the price of public transportation, led to widespread demonstrations, including looting known as El Caracazo, which were suppressed with extreme violence, resulting in between tens and hundreds of deaths, according to various sources.

Many analysts and historians describe El Caracazo as the seed of Chavismo, due to the coordinating role played by left-wing subversive organizations in response to public discontent. Among these was the Socialist League, of which Nicolás Maduro was a member. That organization was founded by Jorge Antonio Rodríguez, who died after being detained and tortured by state security forces, and who is the father of Jorge Rodríguez, president of the National Assembly, and Delcy Rodríguez, president in charge of Venezuela after Maduro’s capture on January 3, 2026.

Oil plays a predominant role in the country’s political and economic history, producing at least three scenarios of “Dutch disease.” In Venezuela, a 1936 editorial called “Sowing Oil” by Arturo Úslar Pietri is very famous, calling for the use of petrodollars to diversify the economy. This was never done, and therefore Pérez Alfonzo’s description of oil as “the devil’s excrement” is also famous, due to the immense amount of oil that was drowning everything, even a year before its nationalization.

The Caribbean country has barely developed its tourism industry or industrial park, nor has it invested in research and development, promoting huge subsidies for education, health, and public services. but this abundance of resources has also been tainted by embezzlement and corruption, which in the Chavez era led to scandals and internal political purges such as the PDVSA-Cripto case that sent the once powerful minister Tareck El Aissami and dozens of managers to prison, also accused of treason.

The greatness of PDVSA

When PDVSA was created in 1976, there were 333 oil wells in Venezuela. They produced 2.3 million barrels of oil per day, of which 984,000 were refined, occupying just 60% of installed capacity. Today, it has between 18,000 and 15,000 active oil wells, with a production capacity of between 20,000 and 30,000 barrels per day, equivalent to 60 years of 2 million barrels per day, as well as very long-term production potential.

This oil infrastructure, according to 2018 data, also includes between 3,000 and 4,000 kilometers of oil pipelines in 42 distribution systems, 16 shipping terminals, another 3,000 kilometers of gas pipelines (although PDVSA officially cites 12,000 kilometers), and 153 gas compression plants with more than 570 compressors, whose operational status is in doubt. In addition to six large refineries in the country.

So, in addition to the largest oil reserves, amounting to 300 billion barrels, the great potential today lies in the existing infrastructure, which is now dilapidated and abandoned, but which includes what was once the largest single source of gas flaring in the world.

This is not just a curious fact. The specialized website Global Gas Flaring Reduction Partnership (GGFR) reveals that, in 2024, 8.3 million cubic meters of natural gas were burned in Venezuela, making it the fifth largest in the world behind Russia, Iraq, the United States, and Iran, but with three of the ten largest gas flaring sites in the world.

But the total loss of methane gas through venting or leaks reaches 13 million cubic meters, a figure so immense that “it can be seen from space.” An article in Bloomberg Green warns that although wasted methane, which is 60 times more polluting than CO2, accounts for 25% of Venezuela’s production, the highest rate in the world, it could be worth $1.4 billion.

However, PDVSA has already overcome difficulties. In 1976, it inherited a depleted industry because concessionaires had abandoned drilling and maintenance, but it managed to revive itself based on its human capital. Later, during the “Apertura” of the 1990s, with the change in laws that allowed the return of foreign investment in so-called “strategic partnerships,” production exceeded 3.5 million barrels per day.

At that time, it also achieved internationalization, with assets and offices in Europe, the United States, and the Caribbean, as well as the purchase of refineries and CITGO, the largest network of gas stations and refineries in the United States, but which for years has been in danger of being auctioned off due to debts from international lawsuits lost over nationalizations ordered and not paid for by the Chávez government.

Despite the mass layoffs of workers in 2001, the expropriation of foreign companies, and the politicization of the company, which still has 135 former oil workers in prison for reporting irregularities at PDVSA, in December 2013 it was still producing 2.32 million barrels per day.

Today, the challenge is to increase production from the 830,000 barrels per day produced in December 2025.

Dutch disease, again?

Similarly, former Oil Minister Rafael Ramírez, now in exile and facing several corruption charges, says that US control of funds from oil sales is “irregular and unsustainable” because 90% of the nation’s revenue comes from oil, raising questions about how the state’s current expenses, such as payments to public employees, will be sustained.

This is confirmed by both the Observatory and Harvard University’s Atlas of Economic Complexity, which reveals how exports of crude oil and derivatives account for the largest share of the Venezuelan economy, even with the restrictions of the economic sanctions imposed by the US since 2017, which ironically remains the main recipient of these hydrocarbon imports.

Ramírez assures that there is knowledge and infrastructure for recovery, but estimates the number of wells at only 12,000. “If money enters the country and there are partners working with us, the industry will recover in a few years.” But he insists that uncertainty and the lack of clear rules scare away investment, which is why he calls for a transition with different political factors and respect for the sovereignty expressed in the Constitution.

Now the acting president is talking about $300 million that will flow through the Central Bank of Venezuela (BCV) to private banks. This injection is almost four times the amount of the last bank intervention, while the parallel or black market exchange rate continues to fall with each passing day.

She is doing so at almost the same time as announcing a new amendment to the Hydrocarbons Law to allow foreign investment without the state-owned PDVSA owning all the oil, with the announcement of the first sale of liquefied gas in history and the possibility of the return of oil companies, the US embassy, the IMF, and the World Bank, for the recovery of the electrical, health, housing, and education systems, presumably through sovereign funds and/or accounts administered by the United States, as a result of the sale of oil, gas, and derivatives.

Venezuela needs to diversify its industry, take advantage of its local ingenuity and geographical location, and move from being a mere exporter of raw materials and importer of products to becoming the long-awaited Land of Grace, characterized by inventiveness, innovation, and prosperity. This does not exclude the hydrocarbon industry, but it cannot stop there.


04 enero 2026

Desde mi corazón de venezolano: De la alegría cautelosa a la expectativa reservada

Estaba despierto cuando pasó. Veíamos uno de los vídeos de Traumas de Nacho Redondo. Entonces explotaron -nunca mejor dicho- las notificaciones de mi teléfono. “Algo está pasando” le dije a Aruska cuando en medio de la madrugada tenía decenas de mensajes en el chat de trabajo. “Parece que están bombardeando Caracas” dije aún entre incrédulo y preparado para saltar de la cama a la laptop.

No dormí hasta las 9 AM, más o menos. Hasta de Community Manager estuve tratando de informar tanto como fuese posible. Cuando salió la foto oficial del arresto de Maduro, todo cambió, empecé a ver y leer celebración, alegría y sorpresa. Yo me quedé con esta última, no terminaba de sentirme dichoso, mucho menos eufórico. Desde entonces como y duermo de forma desordenada, trabajando, leyendo y publicando tanto como sea posible.

Después de escuchar la primera rueda de prensa de Trump, la alegría cautelosa se encogió al mínimo. Muchos estaban en negación, hablaron de mala traducción -como si hubiesen hablando en vasco o arameo- o que se confundió, que estaba hablando de la vicepresidenta Machado. Luego Rubio reiteró y poco después se confirmó: Delcy fue la elegida, por unos y otros, para proseguir en este camino pedregoso de la gobernabilidad, la transición ordenada y la continuidad. Incluso se cree que fue parte importante de la operación: lo vendió, se cuadró, negoció. Con su hermano. 

Porque ella sería más dócil, menos republicano y cuasi-democrática, sí, pero también porque ella está en el poder -Rubio insistió luego en eso para explicar porqué no se llevaron a nadie más- y en control de armas y petróleo. Los gringos han aprendido que si arrasan con todo, se abre un descampado de rebeldes, guerrillas y necesidades acuciantes. No es lo mismo protestar por apagones y agua con un gobierno nuevo, reluciente y opositor que a los mismos de ayer.

Hace falta orden para reconstruir, reparar y levantar. No necesariamente democracia. Dictadores latinoamericanos desarrollistas lo demostraron: carreteras, hospitales y grandes obras, con represión, censura y partido único. Lo han hecho así en China y Rusia. 

Trump se llevó a Maduro y no trajo democracia, ni siquiera dijo la palabra en su rueda de prensa. Le quitó el piso político a María Corina Machado y aseguró que nos gobernaría con un equipo que incluía a los presentes, jefes de la CIA, el FBI, el Departamento de Estado. 

Se dispararon las alarmas, nos preocupamos y hasta entristecimos, aunque otros aún celebraron que parecía un cambio aceptable, petróleo por libertad. Pero en el país en el que históricamente el 95% de los ingresos son por venta de hidrocarburos, no es fácil decir eso: ni siquiera por soberanía o independencia. Sin petróleo, no hay economía venezolana. Deberíamos vivir del turismo, de importar camarones, del ingenio venezolano pero no ha pasado en cifras suficientes. El chocolate y el ron tampoco alcanzan.

Así que mi alegría chiquitica recibía más matices: los 40 muertos reportados por el NYT. Los 25 que se conocieron luego. Entonces llega el remate, porque Trump no va a llevarse a nadie más, ni a Diosdado ni a Padrino y al contrario, ungió a Delcy. 

Soy de los que ha criticado a Bukele, Milei y Trump, defendido los derechos humanos como principio y repetido que por gobernabilidad, dudada de una intervención militar, pero que si pasaba no era para poner a la oposición a gobernar. Que estaban en juego muchas variables: el ELN, las disidencias de las FARC, los colectivos, el tamaño del territorio, las facciones del poder del PSUV, y que no habría un operativo para llevárselos a todos, que había que tragarse sapos, un gobierno de coalición y/o una transición lenta y concertada. Es innecesario poner aquí las respuestas sobre estas ideas, que son menos complacientes que “ojalá vengan y se los lleven a todos, los quiero ver en bragas anaranjadas”.

Bombardearon Caracas, incluyendo antenas en El Hatillo y el IVIC, hay daños colaterales, incluyendo civiles. No fue una masacre pero por años hemos reclamado sobre cómo el chavismo fue una máquina bestial de tortura, muerte y persecución que disparó, arrolló y asesinó estudiantes, manifestantes pacíficos y activistas sociales sin contemplación, pero la respuesta no puede ser el ojo por ojo. Como con los DDHH, no podemos elegir cuando se aplica el Derecho Internacional y cuando no, si Rusia invadió ilegalmente Ucrania, si Israel realizó un genocidio en Palestina, no vino Trump a salvar a nadie a plomo en Venezuela.

Y no me estoy yendo al lado de los que firmemente rechazan la intervención militar, pero tampoco la pinto como la épica salvadora. Hay que matizarlo, porque celebramos el arresto de Nicolás pero no hay como celebrar la muerte de 18 soldados menores de 25 años. Nunca estuve del lado de “tiene que correr sangre” ni de “tiene que morir mucha gente”. No tengo una opción perfecta, pero siempre he creído que se dice fácil.

Me queda es una expectativa más bien fría, con pocas esperanzas. Y yo soy un optimista, pero me la pusieron difícil.

Lo que viene es difícil de predecir, es fácil decir que uno “ya sabía” pero yo nunca leí ni escuché a nadie decir que se llevarían a Nicolás y dejarían a todos los demás. ¿Podrá Delcy sacarle el cuerpo a Irán, China, Rusia y Cuba mientras brinda concesiones y facilidades a EEUU sin perder la retórica revolucionaria? 

¿Apostará por una repolitización lentica con algunos opositores en el terreno? Desde el 5 de enero son diputados a la Asamblea Nacional personas como Stalin González y Henrique Capriles. ¿Saldrán los presos políticos o habrá nuevos? ¿Se enfrentará a facciones internas que sigan apoyando realmente a Maduro o apostará por purgas internas? ¿O acaso se va a atrincherar y rebelar enfrentándose a Trump después que vimos que no estaban listos para defenderse, ni responder ni apenas prestar resistencia?

Son demasiadas preguntas, y no porque hay ocultamiento o mentiras, sino porque predecir en Venezuela es un ejercicio fatuo. Tú dices algo y en tres semanas cambia todo.

Esto lo escribo en la noche del 4 de enero, y podría envejecer mal, pero es lo que tengo hoy.

08 septiembre 2025

¿Cómo votar en la final del Mundial de Desayunos de Ibai en TikTok, Youtube e Instagram? (Links)

El lunes 8 de septiembre de 2025 a la 1 de la tarde de Venezuela empezó la final del Mundial de Desayunos del streamer español Ibai Llanos.

La arepa pepiada (rellena de ensalada de aguacate, mayonesa y pollo) rodeada de un pabellón criollo se enfrenta al pan con chicharrón de Perú.

Acá te dejo los enlaces para votar en los comentarios, por Venezuela en cada red social y no te confundas. Es importante saber que el voto no es escribir que votas por Venezuela ni darle clic a cualquier comentario ni votar en una vídeo que no sea de Ibai Llanos. Debes entrar en su vídeo, dejo los enlaces abajo, y darle like a los comentarios que él dispone para votar.

En TikTok, el vídeo está aquí y votas en el comentario de Ibai (que tiene la marquita azul) que dice VENEZUELA https://www.tiktok.com/@ibaillanos/video/7547783016224165142. Para las 3:30 PM Perú llevaba 1,2 millones de votos y Venezuela 800 mil.

En Youtube, el vídeo está aquí https://www.youtube.com/shorts/v6UTx3enwpE. Haz clic en la sección de comentarios, es el cuadrito debajo de la manito con el pulgar hacia abajo.

Venezuela iba ganando 287 mil a 249 mil votos.


Y en Instagram, votas aquí https://www.instagram.com/p/DOWdW26DJr3/?hl=es-la hacie3ndo clic en la descripción del vídeo. Acá, Venezuela tenía 936 mil votos versus 864 mil.

Al publicar esta nota entonces, Perú tenía 2 millones 313 mil votos y Venezuela tenía 2 millones 23 mil.


15 agosto 2025

El dictador cool está más vivo que la democracia (para los colegas de El Salvador)

Con sentimiento quiero enviar un abrazo a mis colegas periodistas salvadoreños. A aquellos a quienes conozco hace años, y a quienes conocí hace poco en Río de Janeiro, en la reunión global de verificadores. 

Hoy todos ustedes están sometidos a lo que los venezolanos tenemos ya casi una década: éxodo forzado, persecución, cárcel y estigmatización. 

Lamentablemente no sólo es un asedio gubernamental, desde donde no sólo los acusan de terroristas, defensores de criminales y financiados por intereses extranjeros, sino que hay sectores sociales que se enfilan con las mismas acusaciones.

Hace un par de semanas cuando asistí a la premiación de la Fundación Gabo 2025, cuando premiaron a Laura Zommer, Patricia Campos Mello y Armando.info (con Joseph Poliszuk y Roberto Denis de cuerpo presente), por su trabajo contra la desinformación en Argentina y Latinoamérica, el "Gabinete de Odio" en Brasil y la corrupción en mil formas en Venezuela, también ganaron premios en distintas categorías dos equipos de periodistas salvadoreños, con trabajos sobre la discriminación contra haitianos en República Dominicana y sobre un asesino serial en El Salvador, que revela la crisis de violencia y DDHH que trata de ocultarse bajo la fachada oficial de seguridad.

Ambos periodistas cuando subieron al podio fueron claros en decirlo: su salida de El Salvador es temporal, el periodismo salvadoreño "está herido pero no muerto" y llamaron claramente dictador a Bukele, diciéndole que esto "apenas empezaba".

Me impactó el desafío, la energía y hasta el desenfado. Tuve sana envidia. Pero luego una de las colegas salvadoreñas que acabo de conocer me dijo que ya no bastaba con haber salido del país, sino que se iba a Europa, temiendo por su vida... porque en Centroamérica podía alcanzarla el brazo represivo... que ya obligó a los colegas de El Faro a huir del país en bandada.

Y pensé en los colegas periodistas venezolanos que hicieron lo mismo después de unos años viviendo en Colombia, cuando decidieron emigrar de nuevo por la vigilancia, el acoso y el peligro de vivir demasiado cerca de Venezuela... 

Apenitas ayer, los periodistas venezolanos volvimos a tener nuestra dosis de estigmatización cuando criticamos las deportaciones de venezolanos a El Salvador por haberse brincado el debido proceso, por medidas sin derecho a la defensa y presunción de inocencia, en que aprendimos que esos valores democráticos que se violan en Venezuela, no son universalmente apreciados por nuestros propios paisanos venezolanos por razones y traumas que ya hemos debatido ampliamente por acá, con mayores desacuerdos aún...

El "dictador cool" de ayer y hoy, sigue vivito, tenga 80 o tenga 30, sea de "izquierda" o de "derecha". Mañana tendrá otra forma... 

05 agosto 2025

Venimos del pasado

Venimos del pasado...

Los venezolanos nos preciamos de tener buena cultura política, pero en mi opinión lamentablemente exhibimos ser malísimos en entender contextos diversos y realidades diferentes. Lo que tenemos es un buen trauma.

No solo nos ufanamos usualmente en "venir del futuro" para advertirles a otros países que votar por la izquierda es lanzarse por un barranco indetenible similar al de nosotros, y eso que nos cansamos de decir por años que "Venezuela no era Cuba".

Recuerdo otra tía horrorizada porque el Partido Socialista Obrero Español había ganado las elecciones en España... ella me dijo con miedo, ¿es verdad que llegó el socialismo a España, se jodieron? No me creyó cuando le dije que el PSOE tenía más de 100 años de existencia, y que habían gobernado muchísimas veces antes, incluyendo administraciones que fueron muy cercanas a Venezuela pre-Chávez.

Y seguimos dando ese consejo, con algo de razón pero omitiendo grandes diferencias. Tanto que Evo Morales y Rafael Correa en Bolivia y Ecuador no pueden contar con las extensas carreras en el poder de Chávez o Maduro. Ni hablar de Ollanta Humala o Pedro Castillo en Perú. 

Pero también omitiendo que Uruguay o Chile no tuvieron esa deriva autoritaria, incluso han cambiado a gobiernos de derecha, después regreso de la izquierda y esa alternancia del poder están en continuación, sin hiperinflación, ni migración masiva, ni control de precios ni expropiaciones masivas.

Estas omisiones, porque lo que importa es el trauma, mi trauma, mi visión de vida nos ha llevado a tener "héroes" como Bolsonaro en Brasil, Kast en Chile y ahora, "el catire" que según nos iba a liberar... sobra decir lo que ha sucedido. 

Aún así uno lee opiniones en que se pone en entredicho crímenes de lesa humanidad, violaciones de DDHH e incluso apología al naz*smo, basado en respaldar la imagen de un presidente que se hace llamar "anti-comunista".

Como digo en mis clases de desinformación, los hechos y la realidad ya no pasan por las evidencias, sino por las emociones. La posverdad no es la mentira, sino un ecosistema digital y un régimen de cultura política que nos hacen considerar verdadero o falso lo que "sentimos" que lo es.

Ahora nos pasa con Nayib Bukele, en que los venezolanos ya no "venimos del futuro" sino del pasado. Los que lo apoyan suelen decir lo mismo que las tías chavistas más duras, en 2007 e incluso el recalcitrante sentimiento clasista venezolano de 1997 ha vuelto: "hace falta una depuración", "quién los manda a tener tatuajes", "los malandros no respetaron los DDHH" y el clásico por excelencia: "hay que tirar una bomba en...". 

Hace poco alguien [alto desinformante, con tonterías como llamar izquierda al nazismo alemán] en X dijo que "hay que bombardear Sorte" [basado en una entrevista a un exorcista en un medio religioso sobre el presunto aumento de rituales satánicos en Venezuela]. 

Esto parece ser la nueva versión de hay que "tirar una bomba en los cerros". Formas de clasismo y aporofobia que ahora tantos exhiben orgullosamente en forma endofobia: "es que yo no soy como esos migrantes que llegaron después". O mejor dicho: "no es endofobia, es que mira los videos donde nos hacen quedar mal a los que queremos hacer las cosas bien..". 

El auto-engaño de creer que no van a deportar, perseguir, criminalizar a los "buenos venezolanos". O que aunque pase, se defienden los mismos prejuicios: me niego a admitir que estoy equivocado, yo sí soy bueno, eso debe ser un error.

El doble rasero del meme de dictadura en Venezuela y continuación del proyecto político en El Salvador. Es decir, no importa que sea contradictorio.

Y por eso hay quienes alabando "los logros en seguridad" a Bukele [y atacándome a mí o a otros que lo critican, diciéndome que no ataco así a Maduro, entonces el problema no es señalar las faltas sino que hay que aplicar doble rasero]. 

Bukele, se brinca la Constitución para ser reelecto, llena los poderes públicos de leales para que tuerzan la ley a su favor, persigue a la disidencia política, cierra el espacio civil y a las ONGs, castiga a quienes opinan distinto financiando a Youtubers que hablan bien de él y acosan a los detractores, cambia el número y forma de las alcaldías y el sistema electoral para acumular más poder y minimizar a la oposición, exilia, encarcela u obliga a migrar a activistas, periodistas y activistas sociales. 

Además, repartió bolsas de comida chimba con fines electoralistas, pero se ofende si lo comparan con el CLAP.

Y leemos a los amigos, conocidos y contactos venezolanos, con todo lo que hemos pasado que: "habrá que esperar a ver cómo le va, porque la economía va bien (no, ya va a la baja), los entes internacionales tendrán que vigilar (¿cómo nos fue a nosotros con la ONU, OEA y demás con Chávez y Maduro?) y la gente de allá lo apoya (¿ya dejaron de negar que Chávez fue hiper-ultra-mega popular?).

Todo porque Bukele, ayer del partido de izquierda y apologista de Chávez y Maduro, dice hoy que es "anti-progre", "anti-woke" y "derecha". No importa la democracia, la demagogia, el populismo y la autocracia. "Es anti-comunista, amigo, entonces aunque sea malo, después lo sacarán".

Aunque se reveló que se había cuadrado con los maras, aunque se supo que cobró 6 millones de dólares por los venezolanos deportados, aunque la ONG y el medio más importante del país tuvieron que irse del país por la persecución y la violencia estatal (que ahora sustituye a la de las pandillas).

Venimos del pasado... 

19 julio 2025

Lo nuevo de Calva Louis (djent/metalcore vene-británico), hip hop australiano, sludge/doom/drone infernal de Oregon, groove/melodeath francés, brostep/hyperpop en homenaje a Mi Pequeño Pony, ambient/post-rock, DnB atmosférico, metal/shoegaze

1. Let the World Burn (2025) de C. Rae (Australia), Crooked Halo y montones de artista de hip hop. Lo había escuchado en marzo. Me gustó mucho Goodbye con una voz similar a la de Kelis de My Milkshake. 3,7 de 5. Hay gangsta, RnB, hardcore y horrorcore.

2. Submersus (2025) de Hell: desde el averno con distorsión, es una bestia de sludge / doom y drone metal, pero mucho más porque el prime tema tiene shrieks de black y el tercero, una especie de interludio, sobrevuela el post-metal para más tarde detenerse mucho más en el drone contemplativo, con riffs lentos y extendidos.

El trabajo solitario de Matthew Scott Williams, desde Salem, Oregon, quien es baterista de Asphalt, cuyo instrumentista y cantante está invitado como vocalista en el primero de los 5 temas llenos de oscuridad, capas de guitarras aserradas, atronadoras y subversivas, en polirritmos con intenciones infernales de socavar el alma del oyente. El tema final une todo lo evocado anteriormente. 4,3 de 5. 

3. Tales of the Black Dawn (2015) de Dagoba. Groove/melodeath de Marsella, Francia pero también tiene otros matices, como en el tema The Loss, con metal alternativo y algo de post-grunge y emo, e incluso algunos arreglos orquestales. Me gusta más que otros compañeros de género porque la voz es un poco más industrial, tipo At The Gates y la música también es más pesada, siendo al mismo tiempo más experimental y por tanto con arreglos menos obvios, como voces limpias en coro y guitarras con distorsiones raras.

4. Love & Ponystep (2025) de Vylet Pony: Música rara pero realmente bien producida, de micronicho de subcultura de Internet. En este Zelda Trixie Lulamoon, hace electropop lleno de brostep, hyperpop, trap, glitch hop, indietronico, trap y dance-pop más locuras como complextro y digicore en que My Little Pony y Counterstrike son recordados y alabados con música electrónica dance dura, rara y poco comercial, con voces de anime. La llamada Brony Music. Por supuesto, prefiero su versión más rockera y transgresora de Monarch Of Monsters (2024). 

5. Todschick (2025) de Nachtblut: estos tipos me agradan demasiado, con su combinación de black metal sinfónico, metal industrial y Nueu Deutsche Harte, que suena a Rammstein con Cradle Of Filth, aunque según Metallum son gothic metal extremo. Este séptimo disco no decepciona en este sentido, no sólo por las voces que suenan a las narraciones góticas y arrastradas de Dani Filth, Till Lindemann y Marilyn Manson, sino además las alegres melodías de folk metal medieval y canciones de piratas, las divagaciones puramente electrónicas totalmente bailables y los momentos duros de black gótico, que finalizan con un increíble tema como de soundtrack apoteósico de cine western, que combinan de forma bizarra con shrieks y guitarras metaleras, pero que revelan las orquestaciones cuidadas e impresionantes que agregaron al disco. 4,5 de 5.

6. Nevertheless (2025) de Hammock. Ambient/post rock muy bien hecho y producido, con bellos arreglos orquestales, pero que apenas emociona. 2,5 por aburrido.

7. motionblur (2025) de Split Chain: después de varios buenos singles, aparece el debut de esta banda de Bristol, Reino Unido, de metal alternativo / shoegaze con momentos de post-hardcore, grunge y emo, de voz melódica, guitarras densas y brumosas, con un gran acento noventero, con momentos cruzados por sonidos similares a Nirvana y Deftones. 4,3 de 5 pero sabroso.

8. Guardian (2025) de TURQUOISEDEATH: Desde Londres, drum n bass atmosférico, progressive breaks, con algo de trance progresivo, Jungle, space ambient y según, Dreampunk, 3,9 de 5. Este disco aparece como el mejor disco de DnB atmosférico y breaks progresivos de la historia, el noveno mejor del 2025. Seguramente eso se va a equilibrar con las semanas. Al final quinto tema, de 30 minutos exactos, hay un poco menos de DnB más de trance e incluso algo de post-rock y psicodelia. 

9. Edge of the Abyss (2025) de Calva Louise: una monstruosidad de metal avantgarde, metalcore, djent, metal alternativo y progresivo, con un cuatro sonando en Aimlesss, liderados por la cantante, tecladista y guitarrista Jess Allanic, que grita increíblemente bien, más los arreglos imposibles, cruzados, con tiempos atravesados y potentísima música, que además de los cambios de tonos y guitarras complejísimas, tiene pianos, voces limpios y sonidos alternativos. Un sólido 4,7 de 5. 

Un disco bilingüe y multicultural. En el tema Lo Que Vale también se escuchan acordes de música venezolana en los riffs y algo de ritmos afrovenezolanos en algunos arreglos de batería. Increíble el tema El Umbral, entre rock alternativo y djent. Aunque la mejor es la genial La Corriente. 

09 julio 2025

Country alternativo / indie rock orquestal de Indiana, samba-rock/post-metal/shoegaze electrónico ecologista, black progresivo sinfónico y disonante, mathcore / black disonante italiano

1. Egg & Dart (2025) de Murder By Death: Muy bello indie rock / alt-country gótico / chamber folk, que podemos traducir en un indie rock orquestal, con "baladas eruditas" como se auto-describen, que me renueva mi interés en la posibilidad de escuchar country alternativo, sin lugares comunes, que puedan ser inspiradoras e instrumentalmente estimulantes. Creo que el secreto acá es el uso de violines y cuerdas para arreglos sinfónicos y no tanto de country.

3,7 de 5 aunque aunque hay un par de temas más altos gracias a lo orquestal. Son de Bloomington, Indiana.

2. Natureza morta (2025) de Antropoceno. Debut de este artista brasileño de Río de Janeiro mudado a Sao Paulo que magistralmente fusiona música autóctona y tradicional con formas contemporáneas y universales, glocalizando la alternativa (y las preocupaciones socio-políticas ante el colapso climático). 

Entonces hay Música Popular Brasileria con dream pop, en que el sabor de la samba y la bossa nova están intermediados por sintetizadores psicodélicos y sutiles guitarras ambientales y oníricas de post-rock y shoegaze, en lo que suena como una hipnótica mezcla que no se queda en lo chill, porque incluso hay shrieks de black metal como en Debaixo da Terra.

Las baterías rockeras y metaleras, a veces frenéticas y extremas, aunque en segundo plano, acompañan a guitarras acústicas a la orilla del mar en Ipanema y Copacabana, por lo que hay rock brasileño, funk brasileño y mucha más samba, a medio camino entre Santana y Asian Glow, con Parannoul de invitado. Es una locura vanguardista que yuxtapone sonidos disímiles a punta de laptops y edición de estudio. 

Es el nuevo proyecto de Lua Viana, más conocido por su proyecto Sonhos Tomam Conta. Conceptualmente el disco tiene letras pesimistas, como en el tema Samba do Fim do Mundo, lo que se refleja musicalmente en el sonido shoegaze. 4,6 de 5.
3. Apex Violator (Ep, 2025) de Valdrin, me gustó muchísimo este violento, virulento y oscuro black progresivo sinfónico, altamente disonante y ambiental, de Cincinnati, Ohio. Había escuchado un disco de 2023 que en su momento no me encantó, pero las formas enredadas, caóticas y perversas de estas cinco canciones me conquistaron. 4,3 de 5.

4. Tutta la morte in un solo punto (2025) de Noise Trail Immersion: Desengáñate, nunca habías escuchado metal disonante hasta ahora con estos italianos dementes que hacen algo como mathcore (muy extremo), post-black metal y death disonante en uno. Según RYM es black disonante y avant-garde metal. 

Más allá de etiquetas, es un enjambre de riffs disonantes, enrevesados, circulares y en espiral, que se complejizan en formas angulares imposibles, con un doble bombo poderoso, un bajo altamente progresivo y un duro grunt de death metal. Los claroscuros, armónicos y progresiones de acordes imposibles se juntan, una y otra vez, en formas opresivas y demenciales, esclavizando la mente a fórmulas algebraicas que despiertan nuevas neuronas con brutalidad y penumbras. 4,7 de 5.

5. Across the Aeons (2023) de Astralborne. Excitante y brutal metal melódico de Toledo, Ohio, Estados Unidos, que combina increíbles arreglos de guitarras acústicas y eléctricas, solos espaciales, un sonido atmosférico, riffs de melodeath con inspiración espacial y buenísimos arreglos de folk metla progresivo, orquestaciones y capas de solos para provocar un viaje de sensaciones y galaxias. Me gustó demasiado la segunda vez que lo escuché. 4,6 de 5.

6. Guía para la acción (2010, mixtape) de Canserbero: siempre increíble, desde Palo Negro, estado Aragua, Venezuela, para la historia, con su boom bap, jazz rap y hip hop consciente. 4,7 de 5. Qué increíble el tema Perdón. Me recordó al Mamá de Akapellah. Realmente un poeta social, callejero, existencial y venezolanísimo. 

7. III (2025, EP) de La Dispute: Post-Hardcore, Screamo y Spoken Word, incluso poesía en esta propuesta de Grand Rapids, Michigan. Aunque comenzó lento, luego los otros temas se pusieron más emocionales, musicalmente elaborados y sobre todo, intrigantes y desesperados. 3,9 de 5.

8. The Devils of Vulture Valley (2025, EP) de The Grand Myth: una vaina rarísima, que según la Enciclopedia Metálica es death metal progresivo, pero yo escucho es una combinación de gritos y shrieks entre screamo y black depresivo, más un aullido que un gutural, con riffs y ritmos de melodeath, black disonante y una batería poderosísima de death progresivo, con una aproximación avant-garde, de experimentación que incluyen solos de shred, cambios de tiempo y variantes que van del power metal al djent/metalcore. 4,3 de 5.

9. GDLU (Preluxe - EP, 2025) de J.I.D. Trap y hip hop sureño. Bueno pero normal. 3 de 5 aunque el tema Animals Pt 1 con Eminem es brutal. 

07 julio 2025

Post-metal/sludge de Lituania, indie rock / noise pop de LA, jazz/piano en vivo, post-rock electrónico e indie surcoreano, Bathory (vking/epic doom), Bacalao Men en vivo, art pop de LA, stoner psicodélico, flamenco progresivo (elbicho), folk rock progresivo psicodélico noruego y The Manticore Tapes de Mötorhead

1. Carrion (2025) de Aortes: Sucio post-metal / sludge atmosférico de Lituana. Gritos desesperados, guitarras densas y atmósferas opresivas, más cerca del noise que del metal. 3,5 de 5.

2. Romanticism (2025) de Hana Vu. Desde Los Angeles, un bello disco de indie rock e indie pop, que combina algunas guitarras ruidosas y otras de folk indie, muchas vocalizaciones elegantes y corales, llenas de emoción, inspiración de cantautora y estructuras de pop underground, noise pop y dream pop. Es como boygenius pero con distorsión y una cantante muchísimo mejor, así como detalles más barrocos. 3,7 de 5. Según RYM, ya lo había escuchado pero no lo publiqué o se me fue en alguna actualización del blog. 
3. Jazz at Berlin Philharmonic XVI: Piano Night II (2025) de Leszek Możdżer / Grégory Privat / Iiro Rantala / Michael Wollny. Jazz y paino en vivo, incluyendo versiones y estándares como Caravan y Singing in the rain, liderados por el pianista aleman Michael Wollny. 4,8 de 5.

4. 1110101110000001100111011110110010010111 10010000111011001000010010011100 (2025, EP) de Asian Glow. Dos temas, de entre 14 y 15 minutos, que me alegran muchísimo, porque no esperaba demasiado o nada, después de la caótica (aunque interesante) colaboración con Lua Trilogy! y porque no recordaba bien su disco 1110011 también de 2025. Proyecto de Gyn, músico de Corea del Sur.

Post-rock con arreglos sinfónicos, mucha edición digital y una batería que suena increíble, para ser un proyecto de estudio, y un detalle de flauta que es realmente exquisito. Los sonidos emo, psicodélicos y oníricos se combinan con una especie de indie progresivo en que unos tipos jóvenes, deprimidos y modernísimos hacen rock con sus laptops, una guitarra de lujo y millones de pedales, controladores y efectos, alimentados de influencias de varias décadas que los hacen meter la elegancia y experimentación de los 70, las máquinas de los 80 y el desenfado ruidoso de los 90. Me enamoré, 4,6 de 5.

5. Hammerheart (1990) de Bathory: viking metal / epic doom sueco por excelencia. El tema Father To Son presenta los mejores elementos de este disco, con voces vikingas, guitarras sucias y disonantes, muchísimo metal clásicos y baterías tribalistas, con una atmósfera general de folk metal, ocultismo e historias épicas de tradición, herencia y aventura. 3,7 de 5. 

Creo que es un disco insigne, por inventar el viking metal con su estética y formato, pero es muy artesanal y lo-fi con una voz extraña y no necesariamente hipnótica, no tan bueno como el Blood Fire Death. Además, acá no hay nada de black metal. 

6. Bacalao Men At La Bibliteca Sessions (2025): tres temas en vivos grabados en La Biblioteca, Miami, Florida. Salsa jazz hip hop punketo.

7. The Rot (2025) de bodyimage. Art pop ambiental de Los Angeles, un dúo del músico Jordan Reyes y la cantante Cait Cole. 3,5 de 5.

8. Domkraft (Ep de 2015, reeditado en 2025)de Domkraft: stoner metal psicodélico sueco que apenas empezaba y no se había elevado al nivel actual, con space rock y más psicodelia dura, como en Sonic Moons, discazo de mis favoritos de 2023. 3,7 de 5.

9. VII (2008) de elbicho: disco perfecto, de principio a fin, flamenco nuevo y rock progresivo al máximo potencial. 5 de 5. Ahora reconozco influencias claras de Santana, especialmente en los temas instrumentales, más rockeros, fusión y jazzeados.

10. Langt, Langt Vekk (2024) de Kanaan & Ævestaden: Después del extraordinario Downpour, en que Kanann se despacha con psicodelia pesada, rock espacial y stoner, este disco colaborativo fusiona esas ideas con folk rock nórdico, resultando en algo que podría ser el soundtrack de una historia de vikingos espaciales o astronautas que saquean planetas con sus espadas láseres o más claramente, rock progresivo con violines nórdicos y sintetizadores cósmicos y existenciales, lo que se convierte en krautrock. Es una hermosura creativa, genial, expansiva y maravillosa. 4,7 de 5.

11. The Manticore Tapes (2025) de Mötorhead. Rock and roll, punk, heavy metal y versiones de Hawkind. Increíblemente divertido y psicodélico, duro y con actitud. 4,6 de 5. Qué bueno que las rescataron. 

19 junio 2025

Rock/metal progresivo sinfónico noruego, nuevo disco de Reke/Apache (hip hop venezolano), brillante death/black técnico progresivo de Canadá, black melódico de Brasil, pop skate punk de Ohio, post-rock/avant-folk británico, death progresivo australiano, black atmosférico de Manchester

1. Maestro (2025) de Magic Pie: Rock/metal progresivo sinfónico de Noruega. Bellísimo disco, que tiene unos cambios drásticos de tiempo y tono, una atmósfera de belleza artesanal y cuidadosa y mucha delicias para el oído. Su primer tema, de 18 minutos es una suite maravillosa, 4,7 de 5.

2. Apuesta al Negro (2025) de Reke y Apache. Discazo de hip hop venezolano, realmente profundo en letras y con misteriosas pistas. Gangsta/horrorcore/hardcore hip hop. Brutal,  4,4 de 5. Aunque prefiero a Reke que a Apache, ambos lo hacen realmente increíble. 

3. Beyond the Sleepless Aether (2025) de Symbiotic Growth: segundo disco de esta extraordinaria banda de black/death progresivo, técnico y con momentos espaciales, sinfónico, thrashosos, operísticos y hasta de fusión jazz-metal, pero siempre extremos, explosivos y fascinantes, con grandiosidad y visión perversa. Hay disonancias, atmósferas hermosas, momentos de guitarras post-metal, djent o power metal, cambios de tonos y tiempos atravesados, habilidades técnicas formidables y largos temas que permiten hacer interluduos, escenas y momentos diferenciados, con sintetizadores y raras voces de todo tipo.

Son de Ontario, Canadá. Mis momentos preferidos son cuando hacen coros de shrieks, mientras hay líneas complejísimas de bajo, blast beats en segundo plano y guitarras demenciales haciendo arpegios. La producción vocal es realmente de altísimo nivel. De mis preferidos, realmente merece 4,8 de 5.

4. Doce Penumbra (2025) de Orgasmicca: Black melódico de Brasil, con un intro de piano magnífico y media docena de invitados. Extremo, sensual, elegante, brutal y obscuro, está claramente influenciado por Dimmu Borgir y Cradle Of Filth aunque en una versión más cruda, death/black y disonante. El último tema, con muchas voces corales, fantasmales y una construcción cuidadosa, entre doom y gótico, le da un valor agregado al álbum, aunque parece que no está bien definido el concepto de que tipo de black quiere hacer el líder/multi-instrumentista Pedro Cormadel. 4, 3 de 5.

5. Room For One More (2025) de The Raging Nathans, banda de pop punk / skate que suena un poco más rudo y duro que la versión más conocida del pop punk. Me gusta, aunque no es extraordinario. 3,7 de 5. Son de Dayton, Ohio. 

6. Blossom Serenade (EP, 2025) de Lifeboats: increíble banda francesa de metalcore / post-hardcore. Los singles me habían gustado pero ahora se nota más la originilidad, un estilo propio que también tiene rap/nu-metal y pop punk junto a gritos/shrieks realmente buenos, que los diferencia de otros. Geniales de verdad, 4,3 de 5.

7. Caroline 2 (2025) de caroline. La banda londinense presenta su segundo álbum, de nuevo en el post-rock/avant-folk pero ahora se concentra en un folk más universal, con momentos jazzeados, con más rock experimental y folk progresivo, que construye sorprendentes y luminosas escenas de de art rock, jazz rock y folk avantgarde en que violines, guitarras, clarinetes, batería y trombones se reconfiguren más allá de géneros, para recrear universos íntimos y alternativos, caleidoscopios para mirar el cosmos de forma distinta en cada tema. 

Lo caleidoscópico está en que por segundos, a veces un poco más, puede ser math rock, noise rock o emo, tal vez chamber music, pop barroco o incluso avant pop. Hay una belleza electro-acústica contemplativa, diferente a Godspee You! Black Emperor y Sprain, es que hay paciencia en la construcción de las canciones, en que las transiciones entre lo acústico a lo estridente, un poco slacker rock y de regreso al indie folk son tan suaves como naturales, como una mutación cromática del arcoiris. 4,5 de 5. Un gran brinco desde su debut.

8. The Harrowing Path Between Loathing and Love (2025) de The Anchon Rift. Increíble death progresivo técnico australiano de un solo hombre, Trent Henderson. 4,7 de 5. Cósmico, veloz e impresionantemente elaborado. 

9. Transmigration (1993) de Crematory. Una banda alemana de death doom gótico originario, con teclados, voz cavernario y mucha producción cruda. No es un disco extraordinario ni demasiado temprano, pero sí muestra unas bases de lo que luego desarrollarían bandas de black gótico o de death doom melódico. Quizás salió 5 años más tarde de lo que deberían pero es un buen documento de las raíces del género. 3,5.

10. To the Great Unbearing North (2025) de Axis Of Light. En una nota mucho más contemporánea, este dúo de Manchester de black metal atmosférico, predominantemente orientado a las guitarras, con shrieks fantasmales y en muy segundo plano, una batería más o menos planas, y diversos efectos de doomgaze, incluyendo un bajo densísimo pero presente. Me gustó mucho que saben jugar con las dinámicas de tener una buena producción musical e intencionadamente voces y baterías lo-fi, casi caseras, lo que les permite transformarse de obscuros black atmosféricos a estridentes y luminosos post-blackmetaleros pasando por la paletas de grises del death doom y el black más cavernoso. 3,9 de 5.

11. Forward (2025) de First Day Back: Un buen debut de esta banda californiana que decidió cultivar el Midwest Emo / Post-Hardcore: caótico, altamente sentimental, desesperado y con alguillo de sass y folk, e incluso de math rock, para alimentar una propuesta compleja que fue grabada caseramente, y se siente, pero de forma agradable. 3,9 de 5.

12. Defiance (2025) de Nightbearer. Tercer álbum de esta banda alemana de death melódico, metal moderno y algo de groove. Buenos riffs, baterista increíble, algunas influencias también de black melódico y un gutural malvado. Aunque no es demasiado destacable, el performance es óptimo. Quizás le falta definir si se alimentarán más de metal alternativo, de groove metal o de metalcore melódico. 3,9 de 5.

17 junio 2025

Música litúrgica cristiana, el disco 2025 de The Cure y Turnstile, lo nuevo de Pulp (art rock/post-britpop), screamo de Ohio, garage punk progresivo, dream pop de San Francisco, djent francés, hip hop venezolano

1. I (2025) de DIM y Angel of the Veil: primera producción de este proyecto alterno del canadiense detrás de DIM, Josiah Wilkinson. Música litúrgica cristiana, coral y ambiental. Refrescante y hermoso, 4,7 de 5.

2. Songs Of A Lost Word (2024) de The Cure. Tercera escuchada de este nuevo disco. La primera vez dije: "Su regreso después de 16 años sin publicar discos. Un disco lleno de maestría y experiencia, basado en el rock alternativo noventero, bien psicodélico, grungero y fusión, pero sorprendentemente para mí, mucho más guitarrero, post-rock y orquestal que electrónico, gótico o post-punk. Me fascinó este disco, no lo esperaba tan bueno. La voz de Robert Smith está en plena forma, indiscutiblemente única y genial. Les doy un fácil 4,5 de 5". 

Según RYM es un disco de rock alternativo, rock gótico, dream pop, post-rock y ethereal wave, aunque creo que hay que meter por allí que tiene influencias del noise rock e incluso darkwave, sin restarle nada de calidad sino al contrario, revelando su increíble producción. Buenísimo.

3. More (2025) de Pulp: 24 años después han vuelto estos elegantes, glamorosos y alternativos británicos que en 1994 explotaron con el single Common People de su disco Different Class, uno de mis favoritos de los 90 aunque son una banda que nació a principios de los 80 entre el indie y el jangle pop. 

Ahora, hacen un disco igualmente sofisticado y distinto, de art rock, chamber pop, dance alternativo y por supuesto, post-britpop. Pero también hay temas más new wave, disco, synthwave y glam rock, así como muchas cuerdas y solos de guitarras, hay coros geniales y hay rock indie.

Jarvis Cocker, que ya tiene 62 años y que además de cantar y escribir las letras grabó dobro, guitarra, guitarra acústica y sintetizador,  está acompañado de Nick Banks en la batería, Candida Doyle en teclados, piano y sintetizador, Mark Webber en guitarra, Jason Buckle en guitarra eléctrica, Andrew McKinney en el bajo, Emma Smith en violín y arreglos de cuerda, Rich Jones en viola, arreglos de cuerda, director de orquesta y piano, y Animesh Raval en piano, mezcla e ingeniería. Un fácil 4,3 de 5. 

4. North American EP (2025) de The Dear Hunter. Claro que sí, se pone muy bueno el martes con esta combinación de art rock con pop y rock progresivo e indie. Es una banda legendaria, con muchísima producción, alrededor del rock progresivo pero abriéndose también a otros géneros como el pop barroco y el indie rock. 

5. Thrash Classic (2025) de Frankie and The Witch Fingers: veo que le puse 4,5 a su disco 2023 llamado Data Doom y estoy más que tentado a poner lo mismo, porque me encanta este estilo de punk sintético, post-punk y garage punk. RYM también dice que es art punk, dance punk, egg punk y zolo (new wave con rock progresivo), distinto al previo que era con psicodelia, funk y jazz rock. 4,5 de 5.

6. This Bitter Garden (2025) de For Your Health. Un buen disco de screamo desde Columbus, Ohio. Es violento, complejo, matemático, en muchos momentos con blast beats y siempre con gritos desesperantes, rozando el grindcore por sus formas ruidosas y estridentes (emoviolence) al convertir lo posiblemente melódico y alternativo en algo cerca de lo indescifrable, incluyendo algunos coros en voz limpia y semi-gritados, por medio de una distorsión altamente brillante y con ganancia, que los hace realmente skramz y atmosféricos. Es bastante bueno, 4,3 de 5. Están en Los Angeles, California. 

7. Never Enough (2025) de Turnstile. Una gloria de disco, de lo mejor de este año 2025. 4,7 de 5 fácil,

8. God In Drag (2025, EP) de You Wish: excelente puñado de canciones raras de dream pop con momentos noise. 4,4 de 5. Son de San Francisco, California. 

9. Dig Where You Stand (Ep, 2024) de Lone Survivors: Genial djent francés con el mismo cantante de Psykup y Uneven Structure. 4,7 de 5.

10. Serenata del Agua (Ep, 2025) de Un Tal Yupi: productor de hip hop venezolano involucrado con los discos Aristocracia de DJ 13, Tres Dueños, Rotwaila y Dru Flecha. Nacido como Yaherber Jose Palma Herrera de Ocumare del Tuy, Miranda. Bello disco de hip hip instrumental / jazz rap / chill. 4,3 de 5.

04 junio 2025

Lo nuevo de And Oceans (black sinfónico industrial), black/death sinfónico / folk rock holandés, rock alternativo alemán, rap/hip hop femenino venezolano (Mari), rap rock / synth punk de Misisipi, horrorcore (Eminem), power metal / folk sinfónico sueco, temas de The Beatles en jazz, hardcore/thrash colombiano, techno noventero

1. Absence (2025) de Xavernah: misterioso, elaborado y profundo black/death melódico y atmosférico, con mucha experimentación expresada en narraciones con tonos radiales, interludios calmados instrumentales, orquestaciones atmosféricas, detalles progresivos e incluso de ambient, que combina en cada canción para una evolución sorprendente, entre el dark folk acústico y el black disonante más bestial.

Cada tema, de 5 a 12 minutos, elabora los géneros de forma distinta, algunos más black melódico sinfónico directo y brutal, otro es más post-rock y otros más cerca del progresivo. Obra principalmente de Ramón Roest, baterista, orquestador, programador y cantante de Países Bajos. 4,5 de 5.

2. Flash Forward (2025) de Renegade: sabrosito rock alternativo / post-grunge del power trío alemán. 3,7 de 5. Tiene un par de temas mucho mejores que el promedio del disco, con unos vientos y arreglos electrónicos. Deberían explorar mucho más esa fusión para no sonar tan genéricos.

3. Ginnia (2025) de Mari: debut de "La Carajita", cantante cumanesa nacida como María Virginia Centeno Castillo, que ha colaborado con Orestes Gómez y Akapellah. Trap, reggae, reggeatón, rap latino, dub, electropop, hip hop y mucho venezolanismo en su primera producción. Me encantan los beats y samples de música folclórica venezolana, así como tantos sonidos orgánicos de una banda detrás. Bastante buena, 3,9 de 5, aunque los venezolanismos me hacen dudar si son exagerados o naturales. 

Creo que es un buen experimento pero le falta definir el tipo de música, letras y concepto, porque suena como un mixtape por momentos. Una cosa es diversidad y otra falta de definición. Hay que saber si se acercará a lo que hace Irepelusa, a Rosalía o a La Mala Rodríguez, o las fusiona con su toque para algo nuevo, lo que aún no sucede. Sobre las referencias sexuales y de género, tampoco me queda claro si la propuesta es ser "macha" siendo mujer, mujer "arrecha" u otra cosa.


4. Don´t Talk (Ep, 2025) de Our Mirage: metal alternativo / post-hardcore / metalcore brutal, electrónico y muy noventero, incluyendo rapeo en las voces, gritos desgarrados y coros limpios. 4 de 5. 

5. No Separation (2025, EP) de MSPAINT. Divertidísimo synth punk / rap metal del cuarteto de Hattiesburg, Misisipi. Guitarras digitalizadas, gruesas y ruidosas, rapeo y hip hop en forma orgánica. Genial, 4 de 5 con temas más altos.

6. The Marshall Mathers LP (25th Anniversary) - Original de 2000 y reeditado con dos temas en vivo en 2025. Tiene los megaéxitos Kill You, Stan (con Dido), The Way I Am y The Real Slim Shady. Con temas dramáticos como Kim y I´m Back. Es el disco después del rompedor Slim Shady LP.

7. Fimbulvinter de Brothers of Metal (Nov, 2024): heavy / power metal sueco, que cuando lo escuché por primera vez me dio una muy mala impresión, porque tenía una pobrísima mezcla, que hacía que las voces y los instrumentos bajaran y subieran de volumen. 

Ahora, se escucha una magnífica combinación de epic power metal con cuidadas vocalizaciones, detalles de viking folk metal y minuciosas orquestaciones que suenan gigantescas, incluyendo interludios de guitarras acústicas, instrumentos tradicionales europeos y una atmósfera embriagante de aventura, misticismo y tradición, además de unos guturales y unas guitarras de hard rock encantadoras. Es un disco muy rockero y al mismo tiempo, rico en arreglos sin ser bombástico ni exagerado. 4,3 de 5. Qué bueno que volví a escucharlos.

8. John Daversa Big Band: Improvisatory Observatory-Live and Raw at the Baked Potato Exhibit 3: un disco de jazz en vivo con el gran trompetista estadounidense. Un poco corto y con una "canción" de 9 minutos de chistes y descripciones de los músicos tocando pedacitos de clásicos del rock. Fino, aunque no demasiado. Lo mejor, Here Comes The Sun extendida por 9 minutos.

9. Poison The Preacher Vs The World (2025), debut de los bogotanos a punta de thrash crossover, hardcore punk y death metal vintage, que tiene un poco de los 80 y de los 90, con algo de rapcore, death técnico, slam death metal y mucho de hardcore. Hay maldad, diversión, sátira y todo lo que esperamos de todos estos géneros. Buen inicio formal después de años de carrera.

Hay que decir que me gustaron las vocales, tienen un baterista increíble y riffs para hacer el pogo más grande del mundo, incluyendo unos perversos armónicos y solos geniales, además tienen muy buenos invitados como Devin Swank, cantante de Sanguisugabogg y la banda californiana de harcore/thrash, Dead Heat. 4,3 de 5. Tocaron en el Rock Al Parque 2023. 

10. The Regeneration Itinerary (2025) de ...And Oceans. Me gustó el As in Gardens, So in Tombs de 2023, pero no tanto como el Cold World Mother de 2020 y claro que menos que los primeros discos, pero este de 2025 suena increiblemente: es electrónico e industrial, con mucho black metal sinfónico pero bastante brutal. 

Incluso aunque haya música dance, lo que predomina es una bestial combinación de ritmos de death, black y hardcore con guitarras gélidas, pesadas y salvajes, con guturales diversos pero siempre punzantes, a veces cavernosos y muchas veces shrieks vampíricos. Se destaca una batería imponente, así como arreglos entre orquestales y sintéticos que le dan fuerza a una propuesta instrumental que incluso a veces suena lo-fi o cruda. 

Me gustó mucho ese choque de sonidos orgánicos y digitales, así como influencias del ayer. Es destructivo. 4,6 de 5. Noruegos dementes que siiiiiempre me gustaron. Los vi en vivo y me impactaron con sus maquillajes distintos y su propuesta tan electrónica. Me alegró este disco tan oscuro.

11. Orbital 2 (The Brown Album Expanded) - Segundo disco de los británicos, instalados como baluartes de la música techno (ambiente, acid y trance). Su versión larguísima la usé para fregar, bailar, pensar y trabajar. Muy buena esa.