29 enero 2026

Petróleo, política e historia en Venezuela, un repaso necesario de cómo llegamos hasta aquí


Photo by David Thielen on Unsplash

La producción petrolera inició en Venezuela en 1914, con la perforación del Pozo Zumaque en Mene Grande, estado Zulia, en el centro occidente del país, frente al Mar Caribe y frontera con Colombia. Sin embargo, las concesiones a empresas extranjeras empezaron en 1922. El desarrollo tecnológico e industrial del país fue rápido, convirtiendo a un país agrícola en una joya global de los hidrocarburos.

Para 1929, el país ya era el segundo mayor productor del mundo y el mayor exportador del mundo, superando en ambos casos a Estados Unidos. Esa velocidad de acción tomó fuerza cuando en 1960, ya en los primeros años de la democracia en la que Hugo Chávez fue electo 39 años más tarde, el político venezolano Juan Pablo Pérez Alfonzo, “el padre improbable del poder árabe” como tituló The New York Times, impulsó la creación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Después de varios decretos que entregaban bienes y equipos de las concesionarias a la República de Venezuela, el 1° de enero de 1976, el presidente Carlos Andrés Pérez nacionalizó oficialmente el hierro y el petróleo.

Así mismo, se creó Petróleos de Venezuela, S.A., PDVSA, para la extracción, refinado, distribución y comercialización del petróleo, y las concesionarias recibieron alrededor de mil millones de dólares en compensación.

En 1992, Pérez volvió al poder para superar dos intentos de golpe de Estado por militares alzados que incluían al entonces teniente Hugo Chávez. En su segunda vez en Miraflores Pérez impulsó una serie de medidas económicas y políticas de liberalización de precios, junto a un gabinete de tecnócratas, parte de los llamados Chicago Boys.

La decisión de subir el precio de la gasolina, históricamente la más barata del mundo y prácticamente gratuita, con la consecuente subida del precio del transporte público, llevó a manifestaciones generales, incluyendo saqueos que se conoce como El Caracazo y que fueron reprimidas con altísima violencia, produciendo entre decena y cientos de muertos, según diversas fuentes.

Muchos analistas e historiadores califican El Caracazo como el germen del chavismo, debido al rol coordinador de las organizaciones subversivas de izquierda ante el descontento ciudadano. Entre estas estaba la Liga Socialista, de la que Nicolás Maduro fue militante. Esa organización fue fundada por Jorge Antonio Rodríguez, quien falleció tras ser detenido y torturado por las fuerzas de seguridad del Estado, y quien es el padre de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Maduro el 3 de enero de 2026.

Y es que el petróleo tiene un papel preponderante en la historia política y económica del país, produciendo al menos tres escenarios de “enfermedad holandesa”. En Venezuela es muy famoso un editorial de 1936 llamado “Sembrar el petróleo” de Arturo Úslar Pietri, que pedía usar los petrodólares para diversificar la economía. Nunca se hizo, y por tanto también es famoso el calificativo de “excremento del diablo” de Pérez Alfonzo, por la inmensidad cantidad de petróleo que lo ahogaba todo, aún un año antes de su nacionalización.

El país caribeño apenas ha desarrollado su industria turística, su parque industrial o invertido en investigación y desarrollo, impulsando inmensos subsidios a la educación, la salud y los servicios públicos, pero esa abundancia de recursos también se ha visto manchada por la malversación y la corrupción, que en la era del chavismo llevó a escándalos y purgas políticas internas como el caso PDVSA–Cripto que llevó a la cárcel al antes poderoso ministro Tareck El Aissami y decenas de gerentes encarcelados, acusados también de traición.

La grandeza de PDVSA

Cuando PDVSA fue creada, en 1976, en Venezuela existían 333 pozos petroleros, Se producían 2,3 millones de barriles de petróleo al día, de los cuales se refinaban 984 mil, ocupando apenas el 60% de la capacidad instalada. Hoy tiene entre 18 mil y 15 mil pozos petroleros activos, con capacidad de producir entre 20 y 30 mil barriles diarios, lo que equivale a 60 años de 2 millones diarios, así como un potencial productivo de muy largo plazo.

Esta infraestructura petrolera, a datos de 2018, también incluye entre 3 mil y 4 mil kilómetros de oleoductos en 42 sistemas de distribución, 16 terminales de embarque, otros 3 mil kilómetros de gasoductos (aunque oficialmente PDVSA cita 12 mil kilómetros) y 153 plantas de compresión de gas con más de 570 compresores, cuyo estado de funcionamiento está en duda. Además de seis grandes refinerías en territorio nacional.

Así que además de las más grandes reservas de petróleo, de 300 mil millones de barriles, el gran potencial actual es la infraestructura ya existente, aún derruida y abandonada, pero que incluye el que fue el mayor foco individual de gas flaring del mundo.

No es sólo un dato curioso. El portal especializado Global Gas Flaring Reduction Partnership (GGFR) revela que, en 2024, se quemaron 8,3 millones de metros cúbicos de gas natural en Venezuela, lo que lo convierte en el quinto del mundo detrás de Rusia, Iraq, los Estados Unidos e Irán, pero con tres de los diez mayores focos de gas flaring del mundo.

Pero la pérdida total de gas metano, por ventilación o escapes alcanza los 13 millones de metros cúbicos, una cifra tan inmensa que “puede verse desde el espacio”. Un artículo de Bloomberg Green advierte que aunque el metano desperdiciado, 60 veces más contaminante que el CO2, representa el 25% del producido en Venezuela, el índice más alto del mundo, puede valer 1.400 millones de dólares.

Eso sí, PDVSA ya ha superado dificultades. En 1976 recibió una industria disminuida porque los concesionarios abandonaron la perforación y el mantenimiento, logrando una resurrección basada en su capital humano. Después, durante la “Apertura” de los 90, con el cambio de leyes que permitió el regreso de las inversiones extranjeras en las llamadas “asociaciones estratégicas”, la producción superó los 3,5 millones de barriles diarios.

En esa época también alcanzó la internacionalización, con activos y oficinas en Europa, Estados Unidos y El Caribe, así como la compra de refinerías y CITGO, la red de gasolineras y refinerías más grande de Estado Unidos, pero que por años ha estado en peligro de ser subastada por las deudas provenientes de juicios internacionales perdidos por las nacionalizaciones ordenadas y no pagadas por el gobierno de Chávez.

Y es que a pesar de los despidos masivos de trabajadores de 2001, las expropiaciones de empresas extranjeras y la politización de la empresa, que aún hoy tiene a 135 extrabajadores petroleros presos por denunciar irregularidades en PDVSA, en diciembre de 2013 aún se producían 2,32 millones de barriles diarios.

Hoy el reto implica levantarse desde los 830 mil barriles diarios de diciembre de 2025.

Enfermedad holandesa, ¿otra vez’

Así mismo, el exministro de Petróleo, Rafael Ramírez, hoy en el exilio, por el que pesan diversos casos de corrupción, dice que el control estadounidense de los fondos provenientes de la venta del petróleo es “irregular e insostenible” porque el 90% de los ingresos de la Nación provienen del petróleo, por lo que se pregunta cómo se sostendrán los gastos corrientes del Estado, como el pago a los empleados públicos.

Esto se ratifica al consultar tanto el Observatorio como el Atlas de Complejidad Económica de la Universidad de Harvard, que revela cómo la exportación de petróleo crudo y derivados ocupan la mayor parte de la economía venezolana, aún con las restricciones de las sanciones económicas impuestas por EEUU desde 2017, que irónicamente sigue siendo el principal receptor de estas importaciones de hidrocarburos.

Ramírez asegura que hay conocimiento e infraestructura para la recuperación, pero cifra la cantidad de pozos en solo 12 mil. “Si el dinero entra al país y hay socios que trabajen con nosotros, la industria se recupera en pocos años”. Pero insiste que la incertidumbre y falta de reglas claras ahuyenta la inversión, por lo que pide por un transición con distintos factores políticos y el respeto a la soberanía expresada en la Constitución.

Ahora la presidenta encargada habla de 300 millones de dólares que entrarán por medio del Banco Central de Venezuela (BCV) a bancos privados. Una inyección que casi cuadriplica la última vez que hubo intervención bancaria, mientras la tasa cambiaria paralela o de mercado negra sigue bajando con los días.

Lo hace casi al mismo tiempo que anuncia una nueva modificación de la Ley de Hidrocarburos para permitir inversiones extranjeras sin que la estatal PDVSA sea dueña de todo el petróleo, con el anuncio de la primera venta de gas licuado de la historia y con la posibilidad del regreso de petroleras, la embajada de Estados Unidos, el FMI y el Banco Mundial, para la recuperación del sistema eléctrico, de salud, vivienda y educación, presuntamente por medios de fondos soberanos y/o cuentas administradas por Estados Unidos, producto de la venta de petróleo, gas y derivados.

Venezuela tiene pendiente la diversificación de su industria, aprovechar su ingenio local, la ubicación geográfica y pasar de un mero exportador de materias primas y de importador de productos, a la ansiada Tierra de Gracia de inventiva, innovación y prosperidad, que no excluye la industria de los hidrocarburos pero no puede quedarse allí.

17 enero 2026

Oil, politics, and history in Venezuela: a necessary review of how we got here

 

Photo by David Thielen on Unsplash

Oil production began in Venezuela in 1914 with the drilling of the Zumaque Well in Mene Grande, Zulia State, in the central-western part of the country, facing the Caribbean Sea and bordering Colombia. However, concessions to foreign companies began in 1922. The country’s technological and industrial development was rapid, transforming an agricultural country into a global hydrocarbon gem.

By 1929, the country was already the world’s second-largest producer and largest exporter, surpassing the United States in both cases. This rapid pace gained momentum in 1960, in the early years of the democracy in which Hugo Chávez was elected 39 years later, when Venezuelan politician Juan Pablo Pérez Alfonzo, “the unlikely father of Arab power” as The New York Times called him, promoted the creation of the Organization of Petroleum Exporting Countries (OPEC).

After several decrees handing over assets and equipment from concessionaires to the Republic of Venezuela, on January 1, 1976, President Carlos Andrés Pérez officially nationalized iron and oil.

Likewise, Petróleos de Venezuela, S.A., PDVSA, was created for the extraction, refining, distribution, and marketing of oil, and the concessionaires received approximately one billion dollars in compensation.

In 1992, Pérez returned to power to overcome two coup attempts by rebellious military officers, including then-Lieutenant Hugo Chávez. During his second term in Miraflores, Pérez promoted a series of economic and political measures to liberalize prices, together with a cabinet of technocrats, part of the so-called Chicago Boys.

The decision to raise the price of gasoline, historically the cheapest in the world and practically free, with the consequent rise in the price of public transportation, led to widespread demonstrations, including looting known as El Caracazo, which were suppressed with extreme violence, resulting in between tens and hundreds of deaths, according to various sources.

Many analysts and historians describe El Caracazo as the seed of Chavismo, due to the coordinating role played by left-wing subversive organizations in response to public discontent. Among these was the Socialist League, of which Nicolás Maduro was a member. That organization was founded by Jorge Antonio Rodríguez, who died after being detained and tortured by state security forces, and who is the father of Jorge Rodríguez, president of the National Assembly, and Delcy Rodríguez, president in charge of Venezuela after Maduro’s capture on January 3, 2026.

Oil plays a predominant role in the country’s political and economic history, producing at least three scenarios of “Dutch disease.” In Venezuela, a 1936 editorial called “Sowing Oil” by Arturo Úslar Pietri is very famous, calling for the use of petrodollars to diversify the economy. This was never done, and therefore Pérez Alfonzo’s description of oil as “the devil’s excrement” is also famous, due to the immense amount of oil that was drowning everything, even a year before its nationalization.

The Caribbean country has barely developed its tourism industry or industrial park, nor has it invested in research and development, promoting huge subsidies for education, health, and public services. but this abundance of resources has also been tainted by embezzlement and corruption, which in the Chavez era led to scandals and internal political purges such as the PDVSA-Cripto case that sent the once powerful minister Tareck El Aissami and dozens of managers to prison, also accused of treason.

The greatness of PDVSA

When PDVSA was created in 1976, there were 333 oil wells in Venezuela. They produced 2.3 million barrels of oil per day, of which 984,000 were refined, occupying just 60% of installed capacity. Today, it has between 18,000 and 15,000 active oil wells, with a production capacity of between 20,000 and 30,000 barrels per day, equivalent to 60 years of 2 million barrels per day, as well as very long-term production potential.

This oil infrastructure, according to 2018 data, also includes between 3,000 and 4,000 kilometers of oil pipelines in 42 distribution systems, 16 shipping terminals, another 3,000 kilometers of gas pipelines (although PDVSA officially cites 12,000 kilometers), and 153 gas compression plants with more than 570 compressors, whose operational status is in doubt. In addition to six large refineries in the country.

So, in addition to the largest oil reserves, amounting to 300 billion barrels, the great potential today lies in the existing infrastructure, which is now dilapidated and abandoned, but which includes what was once the largest single source of gas flaring in the world.

This is not just a curious fact. The specialized website Global Gas Flaring Reduction Partnership (GGFR) reveals that, in 2024, 8.3 million cubic meters of natural gas were burned in Venezuela, making it the fifth largest in the world behind Russia, Iraq, the United States, and Iran, but with three of the ten largest gas flaring sites in the world.

But the total loss of methane gas through venting or leaks reaches 13 million cubic meters, a figure so immense that “it can be seen from space.” An article in Bloomberg Green warns that although wasted methane, which is 60 times more polluting than CO2, accounts for 25% of Venezuela’s production, the highest rate in the world, it could be worth $1.4 billion.

However, PDVSA has already overcome difficulties. In 1976, it inherited a depleted industry because concessionaires had abandoned drilling and maintenance, but it managed to revive itself based on its human capital. Later, during the “Apertura” of the 1990s, with the change in laws that allowed the return of foreign investment in so-called “strategic partnerships,” production exceeded 3.5 million barrels per day.

At that time, it also achieved internationalization, with assets and offices in Europe, the United States, and the Caribbean, as well as the purchase of refineries and CITGO, the largest network of gas stations and refineries in the United States, but which for years has been in danger of being auctioned off due to debts from international lawsuits lost over nationalizations ordered and not paid for by the Chávez government.

Despite the mass layoffs of workers in 2001, the expropriation of foreign companies, and the politicization of the company, which still has 135 former oil workers in prison for reporting irregularities at PDVSA, in December 2013 it was still producing 2.32 million barrels per day.

Today, the challenge is to increase production from the 830,000 barrels per day produced in December 2025.

Dutch disease, again?

Similarly, former Oil Minister Rafael Ramírez, now in exile and facing several corruption charges, says that US control of funds from oil sales is “irregular and unsustainable” because 90% of the nation’s revenue comes from oil, raising questions about how the state’s current expenses, such as payments to public employees, will be sustained.

This is confirmed by both the Observatory and Harvard University’s Atlas of Economic Complexity, which reveals how exports of crude oil and derivatives account for the largest share of the Venezuelan economy, even with the restrictions of the economic sanctions imposed by the US since 2017, which ironically remains the main recipient of these hydrocarbon imports.

Ramírez assures that there is knowledge and infrastructure for recovery, but estimates the number of wells at only 12,000. “If money enters the country and there are partners working with us, the industry will recover in a few years.” But he insists that uncertainty and the lack of clear rules scare away investment, which is why he calls for a transition with different political factors and respect for the sovereignty expressed in the Constitution.

Now the acting president is talking about $300 million that will flow through the Central Bank of Venezuela (BCV) to private banks. This injection is almost four times the amount of the last bank intervention, while the parallel or black market exchange rate continues to fall with each passing day.

She is doing so at almost the same time as announcing a new amendment to the Hydrocarbons Law to allow foreign investment without the state-owned PDVSA owning all the oil, with the announcement of the first sale of liquefied gas in history and the possibility of the return of oil companies, the US embassy, the IMF, and the World Bank, for the recovery of the electrical, health, housing, and education systems, presumably through sovereign funds and/or accounts administered by the United States, as a result of the sale of oil, gas, and derivatives.

Venezuela needs to diversify its industry, take advantage of its local ingenuity and geographical location, and move from being a mere exporter of raw materials and importer of products to becoming the long-awaited Land of Grace, characterized by inventiveness, innovation, and prosperity. This does not exclude the hydrocarbon industry, but it cannot stop there.


04 enero 2026

Desde mi corazón de venezolano: De la alegría cautelosa a la expectativa reservada

Estaba despierto cuando pasó. Veíamos uno de los vídeos de Traumas de Nacho Redondo. Entonces explotaron -nunca mejor dicho- las notificaciones de mi teléfono. “Algo está pasando” le dije a Aruska cuando en medio de la madrugada tenía decenas de mensajes en el chat de trabajo. “Parece que están bombardeando Caracas” dije aún entre incrédulo y preparado para saltar de la cama a la laptop.

No dormí hasta las 9 AM, más o menos. Hasta de Community Manager estuve tratando de informar tanto como fuese posible. Cuando salió la foto oficial del arresto de Maduro, todo cambió, empecé a ver y leer celebración, alegría y sorpresa. Yo me quedé con esta última, no terminaba de sentirme dichoso, mucho menos eufórico. Desde entonces como y duermo de forma desordenada, trabajando, leyendo y publicando tanto como sea posible.

Después de escuchar la primera rueda de prensa de Trump, la alegría cautelosa se encogió al mínimo. Muchos estaban en negación, hablaron de mala traducción -como si hubiesen hablando en vasco o arameo- o que se confundió, que estaba hablando de la vicepresidenta Machado. Luego Rubio reiteró y poco después se confirmó: Delcy fue la elegida, por unos y otros, para proseguir en este camino pedregoso de la gobernabilidad, la transición ordenada y la continuidad. Incluso se cree que fue parte importante de la operación: lo vendió, se cuadró, negoció. Con su hermano. 

Porque ella sería más dócil, menos republicano y cuasi-democrática, sí, pero también porque ella está en el poder -Rubio insistió luego en eso para explicar porqué no se llevaron a nadie más- y en control de armas y petróleo. Los gringos han aprendido que si arrasan con todo, se abre un descampado de rebeldes, guerrillas y necesidades acuciantes. No es lo mismo protestar por apagones y agua con un gobierno nuevo, reluciente y opositor que a los mismos de ayer.

Hace falta orden para reconstruir, reparar y levantar. No necesariamente democracia. Dictadores latinoamericanos desarrollistas lo demostraron: carreteras, hospitales y grandes obras, con represión, censura y partido único. Lo han hecho así en China y Rusia. 

Trump se llevó a Maduro y no trajo democracia, ni siquiera dijo la palabra en su rueda de prensa. Le quitó el piso político a María Corina Machado y aseguró que nos gobernaría con un equipo que incluía a los presentes, jefes de la CIA, el FBI, el Departamento de Estado. 

Se dispararon las alarmas, nos preocupamos y hasta entristecimos, aunque otros aún celebraron que parecía un cambio aceptable, petróleo por libertad. Pero en el país en el que históricamente el 95% de los ingresos son por venta de hidrocarburos, no es fácil decir eso: ni siquiera por soberanía o independencia. Sin petróleo, no hay economía venezolana. Deberíamos vivir del turismo, de importar camarones, del ingenio venezolano pero no ha pasado en cifras suficientes. El chocolate y el ron tampoco alcanzan.

Así que mi alegría chiquitica recibía más matices: los 40 muertos reportados por el NYT. Los 25 que se conocieron luego. Entonces llega el remate, porque Trump no va a llevarse a nadie más, ni a Diosdado ni a Padrino y al contrario, ungió a Delcy. 

Soy de los que ha criticado a Bukele, Milei y Trump, defendido los derechos humanos como principio y repetido que por gobernabilidad, dudada de una intervención militar, pero que si pasaba no era para poner a la oposición a gobernar. Que estaban en juego muchas variables: el ELN, las disidencias de las FARC, los colectivos, el tamaño del territorio, las facciones del poder del PSUV, y que no habría un operativo para llevárselos a todos, que había que tragarse sapos, un gobierno de coalición y/o una transición lenta y concertada. Es innecesario poner aquí las respuestas sobre estas ideas, que son menos complacientes que “ojalá vengan y se los lleven a todos, los quiero ver en bragas anaranjadas”.

Bombardearon Caracas, incluyendo antenas en El Hatillo y el IVIC, hay daños colaterales, incluyendo civiles. No fue una masacre pero por años hemos reclamado sobre cómo el chavismo fue una máquina bestial de tortura, muerte y persecución que disparó, arrolló y asesinó estudiantes, manifestantes pacíficos y activistas sociales sin contemplación, pero la respuesta no puede ser el ojo por ojo. Como con los DDHH, no podemos elegir cuando se aplica el Derecho Internacional y cuando no, si Rusia invadió ilegalmente Ucrania, si Israel realizó un genocidio en Palestina, no vino Trump a salvar a nadie a plomo en Venezuela.

Y no me estoy yendo al lado de los que firmemente rechazan la intervención militar, pero tampoco la pinto como la épica salvadora. Hay que matizarlo, porque celebramos el arresto de Nicolás pero no hay como celebrar la muerte de 18 soldados menores de 25 años. Nunca estuve del lado de “tiene que correr sangre” ni de “tiene que morir mucha gente”. No tengo una opción perfecta, pero siempre he creído que se dice fácil.

Me queda es una expectativa más bien fría, con pocas esperanzas. Y yo soy un optimista, pero me la pusieron difícil.

Lo que viene es difícil de predecir, es fácil decir que uno “ya sabía” pero yo nunca leí ni escuché a nadie decir que se llevarían a Nicolás y dejarían a todos los demás. ¿Podrá Delcy sacarle el cuerpo a Irán, China, Rusia y Cuba mientras brinda concesiones y facilidades a EEUU sin perder la retórica revolucionaria? 

¿Apostará por una repolitización lentica con algunos opositores en el terreno? Desde el 5 de enero son diputados a la Asamblea Nacional personas como Stalin González y Henrique Capriles. ¿Saldrán los presos políticos o habrá nuevos? ¿Se enfrentará a facciones internas que sigan apoyando realmente a Maduro o apostará por purgas internas? ¿O acaso se va a atrincherar y rebelar enfrentándose a Trump después que vimos que no estaban listos para defenderse, ni responder ni apenas prestar resistencia?

Son demasiadas preguntas, y no porque hay ocultamiento o mentiras, sino porque predecir en Venezuela es un ejercicio fatuo. Tú dices algo y en tres semanas cambia todo.

Esto lo escribo en la noche del 4 de enero, y podría envejecer mal, pero es lo que tengo hoy.

15 diciembre 2025

Elecciones presidenciales en Colombia y Chat GPT (algunos escenarios)

Photo by Flavia Carpio on Unsplash

A raíz de la aplastante victoria de José Antonio Kast, del Partido Republicano y de ideología de extrema derecha, en la segunda vuelta presidencial de Chile, así como un reportaje de la DW sobre las consultas a Chat GPT de parte de los votantes más jóvenes para decidir su voto del domingo 14 de diciembre, me pregunté, ¿cuáles son los perfiles de los tres candidatos punteros en las encuestas, para finales de noviembre de 2025, para las presidenciales en Colombia según este chatbot?

Esto además resulta relevante porque leo varios analistas diciendo que la izquierda en Chile se quedó muy atrás en la presencia en redes sociales, que ahora no sólo incluye ser divertido o rompedor en TikTok, tener una buena presencia en Instagram o tener una estrategia específica para X y Facebook, Whatsapp y Telegram, sino hablarle a los distintos estratos sociales y grupos de edad, sino una huella digital que impacte en los chatbots.

Y esto va desde tu entrada de Wikipedia, hasta los foros de Reddit y los perfiles que hagan de ti en los principales medios de comunicación de Estados Unidos, según las distintas revelaciones sobre las fuentes más usualmente usadas para alimentar las bases de datos de las más populares herramientas de IA.

Así que voy a preguntarle a Chat GPT y consultaré varias otras fuentes externas, a ver cómo les va a cada uno. Usaré el siguiente prompt: “Quiero que te comportes como un experimentado analista político y electoral, especializado en Colombia, con énfasis en presencia y huella digital, análisis de tendencias en redes sociales, estrategia y marketing político”.

“Hazme un perfil, con luces y sombras, fortalezas y debilidades sobre presencia digital y en redes sociales, así como visibilidad para chatbots de IA de los candidatos Iván Cepeda, Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella”.

— — Respuestas — —

1. Iván Cepeda — Candidato del Pacto Histórico

Resumen de presencia digital
Iván Cepeda es una figura con amplia trayectoria política y activismo en Colombia. Su presencia digital combina perfiles institucionales, narrativas de derechos humanos y una actividad constante en redes políticas como X (antes Twitter) y Facebook. Su perfil en Instagram como “@ivancepedacastr” presenta seguidores significativos en comparación con otros aspirantes, aunque con menor crecimiento que figuras más mediáticas de tendencia general. Instagram+1

Fortalezas

  1. Alto nivel de interacción política en redes clave: Según informes de tracking digital, Cepeda registra cifras destacadas de interacción en plataformas como X, una red clave para debate político, superando a múltiples actores de la contienda. infobae
  2. Coherencia narrativa con su trayectoria política: Su comunicación digital se alinea con su historia de gestión, derechos humanos, paz y justicia, otorgándole consistencia de marca. Iván Cepeda Castro
  3. Base digital establecida: Su presencia en Facebook y X está consolidada con cifras generales de seguidores y actividad, lo que facilita uso de chatbots para enviar contenidos programáticos y explicativos. Portafolio.co
  4. Uso de contenido institucionalizado: El manejo de cuentas oficiales facilita la generación de contenido factual para IA (textos programáticos, datos de propuestas, declaraciones públicas, noticias). Iván Cepeda Castro

Debilidades

  1. Menor presencia en redes de formato audiovisual (por ejemplo TikTok) comparado con otros perfiles emergentes o disruptivos. Su narrativa política densa no siempre encaja con formatos breves y virales exigidos por audiencias jóvenes. El Tiempo
  2. Riesgo de saturación narrativa repetitiva: Al centrarse en temas estructurales (paz, derechos, diálogo), puede perder tracción en conversaciones de alto volumen donde las audiencias buscan claridad en temas cotidianos (seguridad, economía).
  3. Datos públicos menos orientados a formatos IA conversacionales: Su contenido institucional tiende a discursos largos y estructurados, dificultando la extracción de respuestas concisas para chatbots sin procesamiento adicional.

Luces y Sombras

  • Luz: Alto engagement político y legitimidad digital en discusiones públicas.
  • Sombra: Dificultad para trasformar esa interacción en narrativas atractivas para públicos jóvenes o segmentados digitalmente.

2. Sergio Fajardo — Candidato del Centro

Resumen de presencia digital
Sergio Fajardo cuenta con una presencia digital moderada y en algunos índices de seguidores se ubica entre los candidatos con mayor alcance en Facebook, aunque sus niveles de interacción relativos son más bajos que los de Cepeda o De la Espriella. El Tiempo

Fortalezas

  1. Presencia estable en plataformas sociales tradicionales: Su perfil obtiene cantidades significativas de seguidores en Facebook, lo cual puede favorecer campañas de engagement pagado y segmentación basada en datos demográficos más tradicionales. El Tiempo
  2. Narrativa moderada: Su lenguaje y posicionamiento no polarizante puede adaptarse bien a chatbots diseñados para explicaciones neutrales, educativas y programáticas.
  3. Capacidad de crecimiento orgánico en redes donde la audiencia valora contenido reflexivo más que confrontacional.

Debilidades

  1. Interacción global inferior a competidores dominantes, tanto en términos de volumen como de viralidad de contenido. El Tiempo
  2. Menor visibilidad espontánea en plataformas como TikTok, donde De la Espriella y otros perfiles disruptivos generan más contenido viral. El Tiempo
  3. Marca digital percibida como menos disruptiva: Su personal branding gira en torno a tecnocracia y moderación, que puede limitar resonancia emocional en audiencias digitales masivas.

Luces y Sombras

  • Luz: Narrativa coherente, eficaz para públicos que buscan explicación programática y policy-driven content (contenido enfocado en políticas públicas).
  • Sombra: Limitada capacidad de penetración en conversaciones digitales de alto ritmo y menor presencia en formatos audiovisuales emergentes.

Resumen de presencia digital
Abelardo de la Espriella muestra una huella digital fuerte y viral, especialmente en Instagram y TikTok, con altos niveles de interacción orgánica en comparación con otros aspirantes. Su perfil “@delaespriella_style” supera los 800 mil seguidores en Instagram, lo que refleja capacidad de conectar con audiencias visuales más amplias. Instagram

Fortalezas

  1. Alto engagement en redes visuales: Es uno de los candidatos con mayor número de interacciones en Instagram y TikTok entre la contienda política actual, lo que indica resonancia con audiencias digitales activas. infobae
  2. Posicionamiento de marca potente: Su narrativa personal, estilo comunicativo emocional y presencia mediática directa facilitan generar contenido viral y recurrente en feeds sociales, lo cual potencia su visibilidad orgánica. infobae
  3. Adopción de formatos multiplataforma: Su uso de Instagram, TikTok y YouTube diversifica sus posibilidades de engagement, favoreciendo chatbots que puedan referenciar múltiples fuentes de contenido audiovisual y textual. infobae

Debilidades

  1. Debate sobre credibilidad y discurso polarizante: Asociaciones mediáticas con casos jurídicos controversiales o narrativas de confrontación pueden limitar la confianza de segmentos moderados y funcionalizar (instrumentalizar, creo que es mejor acá) una narrativa que un chatbot debería modular cuidadosamente para evitar sesgos. Wikipedia
  2. Dependencia de contenido de impacto emocional: La viralidad puede no traducirse automáticamente en fidelización política ni en conversión electoral, especialmente sin estrategias de retención digital a largo plazo.
  3. Riesgo de ruido sobre señal: Los altos índices de interacción orgánica con frecuencia pueden estar impulsados por polarización y reacciones de oposición, no necesariamente por apoyo consolidado.

Luces y Sombras

  • Luz: Capacidad para generar conversación y visibilidad orgánica masiva en plataformas clave.
  • Sombra: Narrativas polarizantes que pueden disminuir precisión y neutralidad en sistemas de IA conversacional si no se controlan adecuadamente.
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  • Iván Cepeda muestra una presencia digital sólida en espacios de debate político y discusión pública, con un perfil adecuado para IA que maneje contenidos programáticos, contextuales y explicativos. Su narrativa debe complementarse con formatos de mayor espontaneidad para aumentar viralidad.
  • Sergio Fajardo representa una presencia digital estable pero menos disruptiva, con potencial para IA educacional y de profundización temática, aunque requiere una estrategia de amplificación para contrarrestar perfiles más activos.
  • Abelardo de la Espriella cuenta con la mayor visibilidad orgánica y viralidad en redes visuales, lo que le otorga ventaja en posicionamiento de marca digital, pero su uso para IA conversacional exige curaduría fuerte para evitar sesgos y ruido polarizante.

Ahora las preguntas son (hay muchas más pero basadas en otras preguntas que le hice, algunas encuestas recientes y las experiencias pasadas con Rodolfo Hernández y las propios derrotas de Fajardo)

¿Podrá Fajardo adaptarse a la viralidad algoritmica con mensajes más cortos y frases más claras?

¿Abelardo podrá bajarle al tono y sumar a la derecha más institucional?

Ya el Centro Democrático eligió candidata, Paola Valencia, anunciada el 15 de diciembre de 2025. ¿Qué pasará ahora con la consulta interna de marzo y las elecciones al Congreso? ¿Cuánto pesará la decisión final de Álvaro Uribe?

¿Cepeda podrá atraer al centro, este seguirá siendo un archipiélago, podrá deslastrarse de la imagen negativa de Petro, podrá enlazarse realmente con los empresarios y parte de la derecha?

¿Qué pasará con la desinformación, propaganda negra, la geopolítica (lo más claro, las relaciones con y entre Venezuela y Estados Unidos, pero también Israel/Palestina, Ucrania/Rusia y otros como Cuba, China, Unión Europea? ¿Qué pasa con el voto emocional, el militante, el duro, el votante de centro (más claro que el candidato de centro)?

21 noviembre 2025

10 potentes herramientas para verificar información en línea de forma gratuita (y ninguna es Grok ni chatbots de IA)

Como fact-checker o verificador de noticias, entre lo que más comúnmente me preguntan es si hay alguna herramienta que te diga si algo es verdadero o falso.

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Primero, unas consideraciones

Hablar de una aplicación para verificar puede ser problemático por varias razones, sobre todo si esperas que exista una solución que te lo diga directamente, además que hay que separar lo verificable de lo que no, religión y deporte no lo son, las opiniones tampoco (pero debemos saber qué es un hecho y qué es una opinión) y hechos jurídicos en revisión (en pleno juicio, por ejemplo) tampoco. Además, la verificación es hacia atrás: algo que haya sucedido y no predicciones sobre qué podría o va a pasar.

Por otro lado, como he explicado en publicaciones anteriores sobre desinformación, en que los sesgos y prejuicios que tenemos naturalmente como personas -especialmente cuando no conocemos realmente de un tema pero ignoramos nuestra propia ignorancia- pero que incluyen el deseo de comprobar que lo creemos que es falso o verdadero efectivamente lo es, nos dificulta el consumo crítico de información.

Es decir, no hay una solución tecnológica que te diga esto es falso ni de inmediato y por eso Grok y otros chatbots fallan tanto, mintiendo o equivocándose.

Vale notar que incluso cuando publicamos verificaciones, hay quienes nos acusan de mentir, de no explicar bien o como siempre, sólo leen el titular mientras que los chequeos tienen todos los datos, enlaces y evidencias usadas para llegar al resultado, porque así es la metodología de las verificaciones según el Código de Principios de la Internacional Fact Checking Network que compartimos.

Ahora sí, dame herramientas

Este es mi listado de herramientas que uso a diario para colectar evidencias, datos y pistas para determinar si un contenido es verídico o no, más algunos trucos más.

  1. INVID. Nuestra herramienta de análisis de vídeo por excelencia. Esta extensión, que instalas en tu navegador, nos permite dividir una pieza audiovisual en fotogramas, es decir, en escenas, con dos posibilidades: 1) examinar con cuidado si hay pistas visuales: placas de vehículos, señales de tránsito, banderas, letreros, uniformes, modelos de automóviles, que nos puedan señalar dónde o cuándo ocurrió algo verdaderamente y 2) Búsqueda inversa de imágenes, es decir, hacer una búsqueda en distintos buscadores de imágenes, incluyendo el ruso Yandex, para encontrar si el vídeo tiene un origen anterior y diferente. Por ejemplo, este vídeo de un helicóptero ruso disparando sobre civiles ucranianos en 2022 es en realidad de un intento de golpe de estado en Turquía en 2016.
  2. Google Imágenes o Google Lens (acá): además de servirnos como búsqueda inversa de imágenes, nos sirve para saber dónde se tomó una foto, captura de pantalla o fotograma (es muy bueno geolocalizando) o saber si ya había sido publicado antes (lo cual puede ser la verificación, pues es verdadera pero no reciente como el francotirador en las marchas de la Generación Z contra el gobierno de Claudia Sheinbaum), en otro contexto (es verdadero pero lo dijo en otro lugar, hablando de otro tema, como la foto del cierre de campaña de Jeannete Jara que se compartió como Kaiser en Chile) o simplemente es falso (como esta imagen de una marcha en Francia generada con IA, aunque sí ha habido protestas, la foto no es verdadera).
  3. Fact Checker Explorer: otra herramienta de Google que es un buscador específico de verificaciones de todo el mundo, en todos los idiomas. Lo que necesitas es poner una foto o escribir palabras claves. Eso sí, vale recordar, las verificaciones usan información oficial, verificada, consenso científico y evidencia comprobada. Y además, es lento, quizás algo que acabe de ocurrir no estará aún verificado.
  4. SightEngine: claro que no te voy a dejar ir sin una herramienta para examinar contenido de Inteligencia Artificial. No es infalible, no es definitivo, tiene falsos positivos pero es bastante útil cuando hay algunas dudas.
  5. PimEyes: esta sirve para encontrar rostros (en lo que Yandex, Google Lens y otras son muy malos), así que uso su versión gratuita, aunque no da el resultado directo de la URL donde encontró la fotografía de la persona, para hacer una búsqueda inversa de imágenes normal y entonces encontrarla. A veces reconozco el trozo de la dirección electrónica. O me sirve para encontrar otras pistas visuales que combino para una búsqueda con palabras claves. Es la menos directa y con la que hay que tener más práctica, pero a veces funciona más rápido, especialmente si es una persona famosa o reconocida pero que no conocemos.

De 6 a 10: hay muchas otras herramientas de fuentes abiertas (OSINT) que solemos usar, no siempre con su forma tradicional, pero que nos funciona. Desde SunCalc (saber dónde y cuándo se tomó una foto por la inclinación del sol y las sombras), Google Street View (para saber si un lugar del mundo está como se difunde, gracias a las fotos históricas y su visión 360 a pie de calle), MapChecking (para medir cuánta gente cabe realmente en lugares del mundo como plazas y avenidas), MarineTraffic y VesselFinder (geolocalizar barcos) y FlighRadar24 (aviones) siempre que no apaguen su transpondedor (como suelen hacer piratas, narcos, gobiernos, fuerzas armadas y otros así).