11 abril 2012

Techos verdes en Venezuela

Hoy la ciudad amaneció nublada y algo fría, pero siempre bien iluminada, muy distinta a los calores de hace dos semanas, que realmente nos recordaron que vivimos en el trópico, arrimados al ecuador. Con temperaturas que variaron entre los 31ºC a 41ºC según los reportes de la radio, los aires acondicionados de casas, oficinas y carros se convirtieron en un mero adorno, un consumo de refrigerante que no funcionaba ni para el alivio psicológico de estar lejos del catire.

Y ese recurso inmenso, un sol que ilumina y calienta durante todo el año, en época de lluvia y sequía, que nos permite ir a la playa casi todos los fines de semana sin pensar demasiado en qué mes estamos, es desaprovechado totalmente como generador de energía y de solución al clima de Maracay. Ese tremendo productor de Vitamina D, importante para nuestros huesos pero peligroso en exceso para nuestra piel, puede ser usado en los lugares más desaprovechados de nuestra ciudad, con una doble ganancia.

Los techos verdes, un gran negocio en México y de gran uso en ciudades europeas, es la oportunidad de usar la azoteas de los edificios públicos y privados para colocar paneles solares (fotovoltaicos o termosolares, según el espacio) y jardines decorativos (incluso huertos de verduras) que además de combatir el Calentamiento Global, ayudan a reducir el consumo de energía y las emisiones de gases contaminantes mediante las energías limpias, pero además, los edificios que las poseen son menos calurosos (hasta 4ºC menos), ahorrando luz y agua, absorbiendo CO2 con las plantas sembradas y contribuyendo con el microclima de la ciudad, al dejar de irradiar la radiación solar que irradian.

En México existe la azotea verde más grande de Latinoamérica, 5 mil metros cuadrados de vegetación que incluye pistas para trotar y hacer yoga, mientras los espacios ganados se usan para preservar especies vegetales en peligro de extinción. Es que los techos verdes son la oportunidad de generar nuevos espacios para empleados y vecinos, disminuir temperaturas internas y externas y entregar más metros cuadros de vegetación a los ciudadano.

En Nuevo México, las casas Earthships son construidas con un tanque subterráneo que recolecta el agua de lluvia y estas "aguas grises" se potabilizan mediante dos filtros para el consumo humano y para el riego, con una capa vegetal sobre su techo. Mientras en Suiza, las llamadas Earth-houses están cubiertas de capa vegetal natural del lugar sobre sus techos para brindar aislamiento y temperaturas internas más controladas.

Aunque hay consideraciones arquitectónicas complejas en edificios viejos, por el peso y las mallas geotextiles para evitar filtraciones y raíces, se pueden usar capas de grama como se hace en casas suizas desde el siglo pasado o materos suspendidos como en el Hotel Escuela de Mérida, y según la zona podrían cambiarse los paneles solares por aerogeneradores. En Venezuela los techos verdes podrían ser una solución a los espacios verdes insufientes o inseguros, mitigar los problemas climáticos relacionados a la lluvia y sequía, y hacer más amigables con el ambiente algunos condominios y empresas, con respecto al consumo de servicios públicos.

El Central Madeirense de La Alameda tiene además de techos verdes, recolección de aguas de lluvia para procesas estas "aguas grises para el riego". Son 5 mil metros cuadrados de techos verdes y el 75% de la parcela está cubierta de árboles para disminuir el costo de consumo eléctrico por aires acondicionados.

2 comentarios:

  1. he tratado de buscar informacion para colocar un techo verde... pero en venezuela no hay nadie que ayude con la idea... has conocido a alguien?

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  2. Ninguna en realidad, sólo las citadas, amigas, y eso nos pone en clara desventaja en un posible desarrollo de negocios.

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