Mostrando las entradas con la etiqueta space rock. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta space rock. Mostrar todas las entradas

07 julio 2025

Post-metal/sludge de Lituania, indie rock / noise pop de LA, jazz/piano en vivo, post-rock electrónico e indie surcoreano, Bathory (vking/epic doom), Bacalao Men en vivo, art pop de LA, stoner psicodélico, flamenco progresivo (elbicho), folk rock progresivo psicodélico noruego y The Manticore Tapes de Mötorhead

1. Carrion (2025) de Aortes: Sucio post-metal / sludge atmosférico de Lituana. Gritos desesperados, guitarras densas y atmósferas opresivas, más cerca del noise que del metal. 3,5 de 5.

2. Romanticism (2025) de Hana Vu. Desde Los Angeles, un bello disco de indie rock e indie pop, que combina algunas guitarras ruidosas y otras de folk indie, muchas vocalizaciones elegantes y corales, llenas de emoción, inspiración de cantautora y estructuras de pop underground, noise pop y dream pop. Es como boygenius pero con distorsión y una cantante muchísimo mejor, así como detalles más barrocos. 3,7 de 5. Según RYM, ya lo había escuchado pero no lo publiqué o se me fue en alguna actualización del blog. 
3. Jazz at Berlin Philharmonic XVI: Piano Night II (2025) de Leszek Możdżer / Grégory Privat / Iiro Rantala / Michael Wollny. Jazz y paino en vivo, incluyendo versiones y estándares como Caravan y Singing in the rain, liderados por el pianista aleman Michael Wollny. 4,8 de 5.

4. 1110101110000001100111011110110010010111 10010000111011001000010010011100 (2025, EP) de Asian Glow. Dos temas, de entre 14 y 15 minutos, que me alegran muchísimo, porque no esperaba demasiado o nada, después de la caótica (aunque interesante) colaboración con Lua Trilogy! y porque no recordaba bien su disco 1110011 también de 2025. Proyecto de Gyn, músico de Corea del Sur.

Post-rock con arreglos sinfónicos, mucha edición digital y una batería que suena increíble, para ser un proyecto de estudio, y un detalle de flauta que es realmente exquisito. Los sonidos emo, psicodélicos y oníricos se combinan con una especie de indie progresivo en que unos tipos jóvenes, deprimidos y modernísimos hacen rock con sus laptops, una guitarra de lujo y millones de pedales, controladores y efectos, alimentados de influencias de varias décadas que los hacen meter la elegancia y experimentación de los 70, las máquinas de los 80 y el desenfado ruidoso de los 90. Me enamoré, 4,6 de 5.

5. Hammerheart (1990) de Bathory: viking metal / epic doom sueco por excelencia. El tema Father To Son presenta los mejores elementos de este disco, con voces vikingas, guitarras sucias y disonantes, muchísimo metal clásicos y baterías tribalistas, con una atmósfera general de folk metal, ocultismo e historias épicas de tradición, herencia y aventura. 3,7 de 5. 

Creo que es un disco insigne, por inventar el viking metal con su estética y formato, pero es muy artesanal y lo-fi con una voz extraña y no necesariamente hipnótica, no tan bueno como el Blood Fire Death. Además, acá no hay nada de black metal. 

6. Bacalao Men At La Bibliteca Sessions (2025): tres temas en vivos grabados en La Biblioteca, Miami, Florida. Salsa jazz hip hop punketo.

7. The Rot (2025) de bodyimage. Art pop ambiental de Los Angeles, un dúo del músico Jordan Reyes y la cantante Cait Cole. 3,5 de 5.

8. Domkraft (Ep de 2015, reeditado en 2025)de Domkraft: stoner metal psicodélico sueco que apenas empezaba y no se había elevado al nivel actual, con space rock y más psicodelia dura, como en Sonic Moons, discazo de mis favoritos de 2023. 3,7 de 5.

9. VII (2008) de elbicho: disco perfecto, de principio a fin, flamenco nuevo y rock progresivo al máximo potencial. 5 de 5. Ahora reconozco influencias claras de Santana, especialmente en los temas instrumentales, más rockeros, fusión y jazzeados.

10. Langt, Langt Vekk (2024) de Kanaan & Ævestaden: Después del extraordinario Downpour, en que Kanann se despacha con psicodelia pesada, rock espacial y stoner, este disco colaborativo fusiona esas ideas con folk rock nórdico, resultando en algo que podría ser el soundtrack de una historia de vikingos espaciales o astronautas que saquean planetas con sus espadas láseres o más claramente, rock progresivo con violines nórdicos y sintetizadores cósmicos y existenciales, lo que se convierte en krautrock. Es una hermosura creativa, genial, expansiva y maravillosa. 4,7 de 5.

11. The Manticore Tapes (2025) de Mötorhead. Rock and roll, punk, heavy metal y versiones de Hawkind. Increíblemente divertido y psicodélico, duro y con actitud. 4,6 de 5. Qué bueno que las rescataron. 

12 junio 2025

Lo nuevo de Stereolab (indie pop rock psicodélico), death/doom, screamo con trap desde Japón y post-black /neocrust finés, thrascore de Detroit, nuevo compilado de Queen, black progresivo elegante de Michigan

1. Fear Those Who Fear Him (2017) de Vallenfyre: tercer y último album de esta banda de death/doom sucio, mid-tempo y estridente, gracias a las guitarras sucias de crust punk, compuesta por el baterista finlandés Waltteri Väyrynen (ex-Paradise Lost y ahora en Opeth), el guitarrista británico Hamish Hamilton Glencross (ex-My Dyng Bride y ahora en Godthrymm) y el británico Gregory John Mackintosh (principal guitarrista y compositor de Paradise Lost), quien acá hace los guturales. 4,3 de 5.

2. A Lack of Immersion (Ep, 2025) de How To Take Care For Flowers. Desde Fukuoka, Japón, una banda extraña de emo / post-hardcore con guturales, música skramz y suaves voces de emo-pop/poppunk, sobre una base de pistas electrónicas y trap. 3,2 de 5. Experimento curioso que tiene sus altibajos. Aunque es un experimiento curioso, y la parte pesada está bien ejecutada, es totalmente derivativa. La obra solitaria del músico Ryan Kelly. 

3. Månen ska lysa din väg (2025) de Svarta Havet: post-black finlandés muy ruidoso, aunque el disco inicia en lo que parece un mayor interés en el screamo que al shoegaze, con pianos y un shriek distorsionado, el disco se va desenvolviendo hacia unas formas melódicas que combinan guitarras en capas con distintas distorsiones, la armonía dentro de lo corrosivo y una visión de ópera perversa sobre un belleza oscura de guitarras cuidadas más una batería punketa pero muy bien producida. Según RYM es Neocrust por combinar estos elementos con sludge. La banda está liderada por Jara, una persona no binaria que promueve conciertos y toca en muchas bandas de metal y noise. Muy bueno, 4,3 de 5.

4. LP 2025 de Bad Beat. Los de Detroit la ponen fácil. Su debut se llamó LP 2024. Thashcore y hardcore punk. Esto es corto, directo y punketo. 3,6 de 5. Me gustó Bad Beatdown más cercano al beatdown hardcore o Jazz Beat (porque estos tipos son literales, es jazz). 

5. Reclamation I y II de Amiensus (abril y agosto 2024): disco doble de black progresivo de la banda de Minnesota, con influencias del power metal, del black sinfónico y del death progresivo, aunque hay extractos en que se identifica post-metal y folk metal, que va desde las voces limpias y las voces de canto de garganta hasta los guturales de mucho ataque, el uso de guitarras acústicas, riffs de trémolo con sintetizadores, la batería punzante y opresiva y algunos momentos de aplastante sonido de black atmosférico.

Con la segunda parte ligeramente mejor, es una épica de arreglos originales, complejos y melódicos que oscilan entre el black progresivo y el metal progresivo, mediante orquestaciones o disonancias, interludios o explosiones con shrieks, folk metal en homenaje a los grandes o hermosos momentos vocales en que los instrumentos caen rendidos en sumisión al sonido humano ante un mundo lleno de dioses impávidos.

Momento de gloria es The Distance con Lars Nedland. 4,5 para la primera parte y 4,8 para la segunda.

6. Epic (2025, compilado) de Queen: Un repaso de los temas más hard rock, iniciales y bases de los más grandes. Ahora quiero escuchar más de lo más viejo. 

7. An Ode To The Mountains (2025) de Aeon Winds. Magnífico black melódico, que siendo mercurial y oscuro, es elaboradísimo y elegante, blandiendo espadas sinfónicas, ambientales y hasta operísticas, para darle un matiz de belleza compositiva y grandiosidad a este álbum dedicado a la naturaleza. Definitivamente, 4,6 de 5. Invitados vocales de lujos, como Aphazel de Ancient y Vicotnik de Dodheimsgard, más que necesario después que el australiano Dis Pater dejó la banda para concentrarse en Midnight Odyssey.

8. Instant Holograms on Metal Film (2025) de Stereolab. Bellísimo disco que RYM define ampliamente como neo-psicodelia, pop indie y ambiental e indie rock principalmente. 

Neo-Psychedelia, Indie Pop, Ambient Pop, Indie Rock
Indietronica, Krautrock, Post-Rock, Lounge, Psychedelic Pop, Space Age Pop, Chamber Pop

15 abril 2025

Lo nuevo de Dirty Projectors (art pop / música de cámara), Scowl (rock alternativo / power pop punketo) y Fractal Universe (death progresivo/técnico) y Grace VanderWaal (alt-pop), black mexicano salvaje de Thrä, black/thrash/death italiano, melodeath/metalcore melódico sinfónico (Bleeding Through), rock alternativo espacial inglés

1. ∫um'ad∂ejja ∫ervaj (2025) de Trhä: sorpresa, este disco es muy distinto al primero que escuché este año del mexicano residenciado en Illinois, EEUU. Ahora es un black mucho más lo-fi y directo, que aunque tiene un sonido sucio y atmosférico, no es demasiado brumoso o crudo, sino incluso melódico y cercano al hardcore punk o al black originario, en lugar de al shoegaze y el post-metal, pero además tiene riffs que podrían sonar surf, rock and roll o incluso ska, mientras puede mutar a otros más animados, venidos del power folk metal o el viking metal más aventureros.

Al mismo tiempo, el disco es agresivo e incluso depresivo la mayoría del tiempo, con una batería que apenas se oye y llena de repiques, son temas de entre 6 y 12 minutos, usualmente mid-tempo pero con momentos acelerados. Las guitarras vuelven a sonar como Botanist, agudas y en trémolo pero extrañas, claramente producidas cuidadosamente para sonar salvajes. 4,5 de 5, con mucha intriga.

2. Total Inferno (2015) de Satanika: black/thrash/death italiano, con guitarras afiladas y una batería nuclear, con un buen gutural. Una extrema y brutal producción que hace todo bien: feroz, rápido y bien ejecutado, sin sonar derivativo sino en su propio matiz de oscuridad y destrucción, con momentos melódicos. Los riffs son casi siempre en trémolo, con el black/thrash como color principal. Fue el último disco del baterista Diego Tasciotti (Aeternus) ahora en Dawn Of A Dark Age (black avant-garde con clarinetes).

Tengo debilidad por el black/thrash y más este que está reforzado con la dinamita del death metal, que al sustituir al speed y/o al punk, lo que lo hace más brutal, veloz y extremo, sin dejar de ser sumamente divertido y con momentos más apreciables, gracias al thrash.

3. NINE (2025) de Bleeding Through: le puse 4,7 de 5 pero es una cosa brutalísima, el metalcore melódico se puso más salvaje y su versión con deathcore, groove y metal sinfónico es ahora más feroz, brutal y extrema. Me encantó este disco, genial. Pondría 4,8 ahora. Probablemente lo mejor de estos californianos.

4. Song Of The Earth (2025) de Dirty Projectors: hermosísimo e intrigante disco, quizás aún más bello al escucharlo completo que en temas separados adelantados en EPs. Me recuerda un poco a Kaada y sus soundtracks fantasiosos. Hay una vibra romántica de película de los años 50, mucho de chamber folk muy académico. Según RYM es música clásica moderna, art pop, post-minimalismo, música coral y pop barroco, aunque hay temas que son ECM jazz y pop progresivo. 

El disco es profundo y altamente bien tocado, gracias a la invitación a la participación especial de s t a r g a z e (banda alemana de música académica moderna y de cámara con art pop) y Mount Eerie en el bellísimo tema Twins Aspens. 4,7 de 5.

5. Are We All Angels (2025) de Scowl: rock alternativo / power punk / hardcore melódico de Santa Cruz, California con voz femenina. Tiene guitarras brillosas y con mucha ganancia, más una batería más atmosférica, que transforme posibles influencias del ska punk, el pop punk o el grunge, en algo un poco más duro pero al mismo tiempo, más alternativo y quizás indeciso. Las guitarras de garage / rock and roll son geniales e igual el sonido más expansivo, casi shoegaze. Es divertido, con buenas guitarras, aunque parece algo inmaduro aún. 3,3 de 5. Me gustan los temas en que la guitarra armoniza con la voz y luego se va a un riff que podría ser de Lit o de The Strokes con una distorsión más sucia.

6. Gargantuan (2025) de Amplifier: inesperado disco de rock alternativo espacial  y psicodélico, lleno de teclados cósmicos y guitarras noventeras, así como muchos arreglos de rock progresivo, sin embargo, suena a una banda que tiene iguales influencias en Van Der Graaf Generator  y Tool así como varias bandas de grunge y rock indie de los 90. Es el dúo conformado por Matt Brobin en batería y Sel Balamir en "todo lo demás". Son de Manchester, Inglaterra. Los temas son largos, desarrollados lentamente, alterando mucho el sonido de guitarras y bajos con diversos efectos. Lo que menos me gusta es la voz, 3,8 de 5.

Mi tema favorito, King Kong, más psicodélico y casi stoner. Los temas menos espaciales son casi aburridos. Es su octava producción.

7. Childstar (2025) de Grace VanderWaal: la tierna niña que con su ukelele y voz temblorosa de cantante de jazz de 60 años que conquistó millones de corazones en America Got Talent con su tema I don´t know my name ya creció y acá está su segundo disco, ahora con 21 años, claramente revisando su posición como "niña estrella". Se escucha mucho menos de su voz ronca, aunque demuestra también que tiene una limpia bastante bonita. El disco está decente, bastante electrónico, que parece ser una novedad para la cantante. Cuando hace su voz característica, como de fumadora, es lo mejor. 3 de 5. 

8. The Great Filters (2025) de Fractal Universe: cuarta producción de esta banda francesa de death metal técnico y metal progresivo, con una voz limpia inusual, ni épica ni profunda, con arreglos que hacen coincidir un saxofón con riffs de djent y una batería hiper-detallista, aunque su growl es bestial, gigantesco. 

Sus compases llenos de contratiempos, voces en vocoder y solos a lo shred también tienen polirrítmos aritméticos en que el bajo, la batería y la segunda guitarra se enredan sucesivamente en distintos cambios de tiempo y ritmos, junto a frenéticos arreglos de sintetizadores. Me recuerda un poco a Gorod, aunque más inclinado al metal moderno. 

Ahora todo cambia a partir del tema The Equation of Abundance, con muchísimos teclados, buenos growls y muchos arreglos de jazz y progresivo en la estructura, especialmente en la batería. Luego de eso la segunda mitad del disco es una especie de metalcore progresivo, súper técnico, épico y elaborado, con muchos más growls medios, saxofón, interludios calmados y dosificación de genialidad musical, que lo eleva a alturas celestiales. Increíble, después de unos temas regulares, llega esto que podría ser lo mejor del año. El tema Concealed me recordó a BTBAM, con combinaciones de metalcore, jazz y melodeath progresivo. Primeros temas, 3,8 y los últimos 4,8. 
 

14 marzo 2025

Death metal vieja escuela de Suecia, melodeath progresivo finés, metalcore/metal alternativo italiano, lo nuevo de Coheed and Cambria (progresivo/alternativo/emo) y Steven Wilson (space rock ambiental progresivo), black atmosférico

1. Atomic Rites (2025) de War Magic: death metal old-school. Oooootro proyecto del sueco Rogga Johansson. Buen sonido y producción, totalmente vintage pero muy bien hecho gracias a un sonido moderno. War metal. 4,3 de 5.

2. The Nocturnal Silence (1993) de Necrophobic, debut de la banda de death/black metal sueco, extremo, satanista y en su momento, innovador al combinar los riffs melódicos de Dissection con la forma brutal de música extrema de Deicide, que luego daría tantos frutos en forma de black metal sinfónico, melódico, disonante y folk. Aquí una de las semillas. 4,8 de 5.

3. Colossus (Ep, 2025) de Slow Fall: maravilloso melodeath progresivo finlandés, claramente con influencias de Children Of Bodom y otros maestros de su país. 4,3 de 5.

4. Trust (2024) de Never Obey Again: metalcore electrónico italiano (de Milán) con voz femenina, metal alternativo moderno con influencias del nü-metal, el groove y el industrial. Entonces la banda se puede parecer a Spiritbox y Lacuna Coil por el uso de voces limpias y muy buenos guturales metalcoreros, atmósferas de electrónica y pop, la combinación de guitarras pesadas y momentos más calmados y digeribles. 

Compuesto por Carolina Bertelengi: Voz, Alessandro Tuvo y Alex Pedrotti: Guitarra, Cristiano Trappoli: Bajo y Marco Binda: Batería. Algunas fuentes los comparan también con Evanescence y Linkin Park aunque no son tan nu ni góticos, aunque tienen momentos más bien cercanos a Bring Me The Horizon menos pesado.

5. Vaxis III: The Father of Make Believe (2025) de Coheed and Cambria: space rock, pop punk, emo, rock alternativo, post-hardcore, mathcore y progresivo en una gran burbuja conceptual. Buenísimo este disco de verdad, 4,5 de 5. Con un poco de cada género, incluyendo drum n bass, electrónica, momentos en que domina lo progresivo y en otros lo puramente radial/alternativo y otras más lo experimental, es gran disco de diversidad y amplísima cobertura. 


6. The Overview (2025) de Steven Wilson: gran disco de rock progresivo del súper productor sueco, que se acerca a lo ambiental, lo espacial y lo electrónico, apenas rozando lo psicodélico para quedarse en un camino en medio de Yes y Daft Punk, en un universo gobernado por las guitarras sintetizadas. 4,5 de 5.Está dividido en dos suites de 23 y 18 minutos. Es una versión extraterrestre del rock setentoso, entre Blood Incantation y el Opeth menos metaleros.

7. Demo 2005 de Wolves In The Throne Room. Antes de su disco debut, tiene los elementos atmosféricos y melódicos que luego usarían, aunque aún es salvaje y sucio, más black originario que moderno. Súper bueno, igualmente, 4,3 de 5. Son de Olympia, Washington. 

8. Furitistic Hollow Nation (Ep, 2025) de Buried Realm. Proyecto solitario del multi-instrumentista Josh Dummer. Melodeath sinfónico y técnico, con loquísimos y potentes solos de guitarras, orquestaciones y velocidad. De Colorado Springs, Colorado. Tiene momentos de groove metal. Tercer EP de adelanto del disco 2025. A veces parece un Lamb Of God progresivo.

08 marzo 2025

Rock indie colombiano, hip hop venezolano, lo nuevo de Spiritbox (djent/progresivo), shoegaze/slowcore, sluge/black misterioso,

0. Sábado pre-cumple, sin kárate en la mañana.

1. The Room (EP, 2025) - The Grass Museum: muy bien lograda pieza de arte, con cuatro temas que van del pop folk al deathcore, finalizando con un temazo de pop folk / rock indie atmosférico y progresivo, cercano a Karma Police de Radiohead. Antes eran Darktards, es un dúo colombiano residenciado en Londres. 

2. Colaboraciones Dos (2025) de Horus: gangsta hip hop / horrorcore venezolano con decenas de invitados, incluyendo al MC bogotano Penyair en un tema de pop rap muy bueno, McKlopedia y Al2 El Aldeano, todos haciendo reflexiones personales y hip hop consciente con RnB. Genial de verdad. 4,5 de 5.

3. Tsunami Sea (2025) de Spiritbox. Metalcore / djent / progresivo de voz femenina. El disco empieza con un sonido atmosférico / industrial, con arreglos electrónicos y potentes breakdowns mostrando que no vienen más suaves ni accesibles sino profundizando el estilo, agregando metal alternativo y con guitarras hiper-pesadas que rayan en deathcore por momentos. Junto a los gritos descomunales de Courtney LaPlante hay voces limpias entre electropop, rock alternativo y RnB que le añaden dimensión y alternativa a la banda, aunque algo derivativo entre Björk y Charlie XCX, así que no sé si siempre como una virtud. 4,2 de 5. Las partes electrónicas son el nuevo mejor ingrediente, así como que hay más breakdowns.
4. Last Leg of the Human Table (2025) de Cloakroom: un intrigante disco de punk / noise / rock alternativo, que puede variar entre space/post-rock y art punk/math rock. RYM dice que es shoegaze con space rock revival, dream pop, slowcore y rock alternativo, aunque creo que falta algo que explique algunas guitarras y efectos más bien ruidosos y sucios. Es onírico, con capas de sonidos brillantes y otros más cerca del feedback, bastante punk sin nada hardcore ni metal, incluso por momentos suena post-punk y post-hardcore. Son de Michigan. 4,3 de 5, con ganas de más. 

5. Heir (2025) de This Gift Is A Curse: en teoría es una banda de black/sludge sueco, de lo mejor que he revivido de mi lista de favoritos de Deezer. Además de combinar estos dos géneros densos, oscuros y disímiles en su enfoque para hacerlo, que según RYM también es sludge atmosférico y blackened crust, es lo ritualista, paciente y expansivo de su sonido, en que el metal es absorbido, enriquecido y transmutado para salir convertido en una bestia que va devorando el universo lentamente, como unas profundas raíces o con la voracidad de la noche con la luz solar, con algo de ambient, mucho de industrial y más efectos, que podrían incluso asemejarlo con algo de Blood Incantation pero en lugar de un concepto cósmico y existencial, esto es atormentado y misterioso.

Y entonces la lenta, sistemática y espectral sombra se transforma en feroz black, lleno de dualidades, polifonías y disonancias, siempre atmosférica, a mid-tempo y misteriosa, en que los shrieks son más urgentes mientras la música aguarda para conquistar palmo a palmo las almas. 4,6 de 5.

6. Sinister Grift (2025) de Panda Bear: suena a rock and roll vintage, con batería de dub y sonidos de pop italiano de los 70. Según RYM es pop psicodélico, neo-psicodelia, dub, indie surf, pop ambiental y sunshine pop. Apodo de Noah Benjamin Lennox, productor nacido en Charlottesville, Virginia y ahora residenciado en Lisboa, Portugal. Fino, no demasiado, 3,8 de 5.

24 febrero 2025

Lo nuevo de Killswitch Engage (metalcore), Naxatras (rock psicodélico espacial y electrónico), Motorpsycho (rock progresivo psicodélico), singles de The Darkness (power pop, hard rock, glam), black/death melódico alemán, hard rock / pop rock alternativo, muy mal metal industrial de Bong-Ra, divertido black gótico industrial (Nachtblut), Scour (black/death de Phil Anselmo), mathcore/screamo chileno y

0. Hoy empiezo con análisis de datos de redes sociales con Probox, apenas ganando 100 dólares pero agarrando todo.

1. This Consequence (2025) de Killswitch Engage: nunca he sido demasiado fanático de esta banda de metalcore melódico, sobre todo porque tiene demasiadas voces limpias muy regulares, y por qué a veces me suena demasiado derivativa de Trivium con Testament, lo que debería ser bueno en teoría. Lo mejor está en los guturales y los temas más pesados. Muy regular, 3 de 5. 

2. V (2025) de Naxatras: rock psicodélico desde Grecia, que me impactó hace años cuando los conocí. Ahora con muchos más sonidos alternos y ya no sólo psicodelia cósmica, podemos escuchar arreglos electrónicos y de cuerdas con tonalidades de Medio Oriente, sintetizadores y arreglos analógicos de rock progresivo setentoso y space rock, con flautas a lo Jethro Tull y Hammonds a lo Deep Purple, e incluso se puede escuchar algo de stoner/doom metal en guitarras, lo que los hace más rico, profundos y diversos, sinceramente mucho mejores. 4,7 de 5. En Spotify. El tema Sand Halo es una delicia.

3. Motorpsycho (2025) de Motorpsycho: en la misma nota psicodélica está este nuevo disco de los noruegos experimentales  Bent Sæther y Hans Magnus Ryan, ahora completamente sumergidos en el rock psicodélico setentetoso, muy vintage y hippie en cada sonido e instrumento, aunque con aproximaciones variables, porque tienen canciones de menos de tres minutos y una epopeya musical de más de 21. De acuerdo a los usuarios de RYM, es rock progresivo y rock psicodélico, aunque los temas cortos son más rock indie y hard rock, además que hay infusiones de heavy psych y kautrock. Es una joya total, 4,8 de 5. En Spotify.

4. Tir na nÓg (2025) de Maruja: después de impactar al mundo con el jazz/punk de Knockarea y Connla´s Well, ahora llegan con otro EP de nombre misterioso (La tierra de los jóvenes en traducción literal al irlandés, aunque es realmente "El Otro Mundo" en la mitología celta), brillante con demencial, complejo y estimulante Post-Rock Jazz, con mucha diversidad de tonalidades y colores. Son cuatro piezas totalmente improvisadas, con los nombres del 1 al 4 en irlandés. Es muy impresionante que sea todo improvisado, siendo tan coherente e incluso estructurado, con atmósferas que van desde la calma casi meditativa a dementes formatos de John Zorn en anfetaminas. 4,5 de 5. En Spotify.

5. Viva lo vintage, porque los cuatro singles de The Darkness son deliciosamente bien hechos, divertidos y rockeros, a punta de hard rock, glam y power pop. Qué monstruosamente buena la versión de Invaders must die de The Prodigy por la banda ucraniana de black/death 1914 y el artista post-industrial Ship Her Son, formando una "agrupación" ahora llamada Barney Hines Band.

6. Fallen Angel's Dominion (2010) de Thulcandra: black metal melódico, claramente influenciado por los Dissection (versionan The Somberlain) y otros pioneros del melodeath sueco. Un poco primitivo a veces, con un shriek realmente malvado y profundo, tiene destacadísimas guitarras que tocan incluso momentos progresivos, disonantes y atmosféricos, cortesía de Steffen Kummerer (Obscura) más una batería que a veces me recuerda a Hypocrisy, porque suena procesada y puede pasar de básico acompañamiento a una máquina asesina de doble-bombo y blast beats. Creo que se queda en algo derivativo pero tocado de una forma magistral. 4,1 de 5.

El power trío oficial lo completan los gemelos Tobias y Sebastian Ludwig. La batería fue encargada a Matthias Landes (Noneuclid, ex-Dark Fortress y ex-ReVamp y que grabó el siguiente disco de Thulcandra como miembro de la banda). En Spotify.

7. Ain't It Tragic (2021) de Dead Sara, hard rock y pop rock indie alternativo, liderados por Emily Armstrong, ahora archiconocida por ser la nueva vocalista de Linkin Park. La banda es simpática, combinando ideas como de bumblegum pop con guitarras sucias, y acercamientos entre el grunge y el hard rock al pop, e indudablemente ella canta realmente bien, con una gran voz entre bluesera, muy rockera, juguetona infantil y una Gwen Stefany cuando era todo ska. 3,7 de 5. En Spotify. El power trío es completado por el baterista Sean Friday y la guitarrista Siouxsie Medley. Usan bajista de sesión. Son de Los Angeles, California.

8. Black Noise (2025) de Bong-Ra, distinto a sus discos anteriores, alejándose del jazz combinado con breakcore o el stoner/doom con post-metal, para acercarse al metal industrial con electrónica dura, un poco entre hardcore digital y lo que hace Author & Punisher, usando guitarras muy pesadas y disonantes, a veces afortunadas y la mayoría simplemente ruidosas. Mucho menos exitoso que sus anteriores experimentos. 2,5 de 5. 

9. Todschick (2025) de Nachtblut: estos tipos me agradan demasiado, con su combinación de black metal sinfónico, metal industrial y Nueu Deutsche Harte, que suena a Rammstein con Cradle Of Filth, aunque según Metallum son gothic metal extremo. Este séptimo disco no decepciona en este sentido, no sólo por las voces que suenan a las narraciones góticas y arrastradas de Dani Filth, Till Lindemann y Marilyn Manson, sino además las alegres melodías de folk metal medieval y canciones de piratas, las divagaciones puramente electrónicas totalmente bailables y los momentos duros de black gótico, que finalizan con un increíble tema como de soundtrack apoteósico de cine western, que combinan de forma bizarra con shrieks y guitarras metaleras, pero que revelan las orquestaciones cuidadas e impresionantes que agregaron al disco. Genial, 4,5 de 5. En Spotify.

10. Gold (2025) de Scour: debut infernal de la banda liderada por Phil Anselmo después de los EPs Grey, Red y Black, que ahora sí la hizo poderosamente bien, con calidad y brutalidad, combinando sus guturales y shrieks intensísimos con música veloz, perversa y asesina, que además de estar llena de trémolos pickings, riffs de hardcore punk y death jujnto a una batería grindcore, con algo de dark ambient por si falta oscuridad, tiene esas explosiones de wall-of-sound que se combinan con momentos de melodías aserradas que simplemente anuncian que caerán decenas de otras bombas atómicas. Es una enciclopedia del metal extremo, con altísima calidad interpretativa, de sonido y de composición, al nivel que se esperaba del largo camino de Anselmo por el género. El tema final, Serve, es el más cercano al black melódico, lo cual es una grata sorpresa bestial.

La banda se completa con las guitarras de John Jarvis (Agoraphic Noisebleed y China Girl) y Derek Engemann (China Girl y ex-Cattle Decapitation), que explica el brutal death/grindcore, la batería de Adam Jarvis (Pig Destroyer, Misery Index y Lock Up) y el bajo de Mark Kloeppel (Misery Index), así que como Anselmo, son unos "outsiders" del black metal, lo que brinda frescura y bestialidad al mix. Además, está invitado Gary Holt (Slayer, Exodus), quien aporta un solo de guitarra en la pista "Coin". 4,7 de 5. Fácil. En Spotify.

11. No esperan por nadie (2025) de cóclea x canut de bon: disco conjunto de mathcore / noise rock / screamo / post-hardcore de dos bandas de Santiago de Chile. 

Empieza con cuatro temas de Cóclea, con un sonido bastante crudo y en vivo, tienen canciones con estructuras y arreglos caóticamente elaborados, por lo que aún acercándose a algo como Minuteman o Dillinger Escape Plan, predomina la filosofía indie, underground y salvajemente lo-fi. De acuerdo a su Bandcamp, son metalcore, punk, post-hardcore y sasscore, lo que resume bastante bien la cara DIY  y anti-sistema de la producción, mientras la música es punzante e incluso progresiva. Los temas son largos, entre 4 y 7:30. A ellos les doy un 4,3 de 5. 

La segunda basta apuesta por la brevedad, siendo más ruidosos y disonantes, directos al emoviolence. Igualmente buenos instrumentalmente, un poco más angustiosos y desesperados, aunque no tan buenos. 3,8 de 5. En Spotify.

12. Pheromones (2005) de Animal Alpha: debut del quinteto noruego de metal alternativo liderados por la demencial y talentosísima Agnete Kjølsrud, a quien conocí por su increíble colaboración con Solefald primero y con Dimmu Borgir luego, más tarde enamorándome por completo de su propuesta en Djerv. Entre los músicos involucrados hay gente que ha trabajado con Leprous, Apoptygma Berzerk, Anathema, Pnatheon I y Motorpsycho, entre otros. Disco genial de verdad, de mis favoritos. 4,5 de 5. En Spotify

19 febrero 2025

Rapmetal jazz mathcore de Brooklyn (Candiria), pop punk femenino, grunge/doom francés copión

0. Creo que no apunté en estos días que Daniel Acosta está de visita y que hoy quizás sea el último día en que nos veamos antes que regrese a Texas, así que segurísimo nos vemos.

1. The Coma Imprint (2002) de Candiria
: son dos discos en uno (y una regrabación + bonus), el quinto de la carrera de estos locos de Brooklyn, Nueva York, que son realmente muy distintos. Es básicamente una remezcla y regrabación de la mayoría del segundo disco, original de 1997, Beyond Reasonable Doubt, tres temas nuevos y un segundo disco de canciones de los proyectos alternos, lo que además es costumbre de esta gente.

En los primero 11 temas se explayan los semidioses del rapmetal, jazzcore, dub, nü-metal, rock experimental, mathcore, hip hop y me quedo corto: en que los shrieks de mathcore son permanentes, así sea sobre potentes riffs de guitarras, tribales percusiones africanas, suaves interludios de jazz y/o todo junto. Es hip hop con voz rasposa, es Mr Bungle haciendo East Coast Hip Hop, es Trepalium con un DJ y una guitarra menos. 

Hasta que llegas al tema R-evolutione-r, el último de las primeras 11 y no incluido en el disco original, y entonces la banda se transforma por completo, como lo haría King Gizzard pero en otro disco, haciendo un largo tema de rock progresivo espacial y psicodélico.

En el segundo, escuchamos hip hop, nu jazz, space rock (con violines), IDM y hasta chillhouse/ambiente techno. Esto incluye las bandas/proyectos Chief (8), The Moons Project (con dos temas), Ghosts of the Canal y Kid Gambino. Joya total, 5 de 5. En Spotify.

2. My Apologies To The Chef (2025) de Winona Fighter. Hace poco escribía que el problema del pop punk es que después de Blink 182 y del Dookie de Green Day, todos sonaban repetidos, derivativos o simplemente plagiarios. Y el álbum debut de esta banda me desmiente, por fortuna, dándole más fuerza a las guitarras, incluyendo riffs disonantes y arpegiados, originalidad a las composiciones y diversidad al género, incluyendo muchísimas referencias a la escena indie y alternativa.

Es un power trío de Nashville, conformado por Coco Kinnon (guitarra, vocales), Dan Fuson (guitarra) y Austin Luther (bajo). No, no hay baterista como parte de la banda, sino uno en vivo.


3. Eerie (2024) de Fátima: hablando de originalidad, esta banda francesa de grunge/doom es realmente un copy-cat de las canciones más rabiosas del Nevermind de Nirvana. Bien ejecutadas, pero básicamente un rip-off. Diría que 3 de 5 por lo extraños momentos de diferenciación, que jamás se alcanzan en la voz, sino en interludios de bajo y batería, en que la emulación va por los lados, obvios, de The Melvins. En el tema Mosul Orb agregan algo de música árabe, que les da otro tono de diferenciación, aunque la voz es patéticamente imitadora de Kurt Cobain. 

4. Brat (2024) de Charli XCX: Otro disco de pop alternativo que es considerado de lo mejor del año. Bastante bueno, especialmente en producción y vocales, aunque es difícil ubicarlo entre el top 10. Charlotte Emma Aitchison es de Cambridge y tiene una carrera que inició en 2014 con varios discos bien posicionados, hasta el Brat que resumió parte de la cultura en línea del año. Es un disco de Electropop, dance-pop y música electrónica bailable, aunque RYM dice que también tiene Bubblegum Bass, Electro House, Electroclash y Bloghouse. Diría que 3,5 de 5. En Spotify.

12 febrero 2025

Bagatelas jazz de John Zorn tocadas por Mary Halvorson, neo-soul y R&B alternativo gringo, heavy sueco aburrido, hip hop abstracto que no me gusta, breakcore canadiense genial (Venetian Snares), doom stoner de Ohio

1. The Bagatelles Vol. 1 (2025) de Mary Halvorson Quartet, serie The Bagatelles de John Zorn. Saca tantos discos y muchas veces tan abstractos que este me sorprendió gustosamente con mucho placer auditivo. 


Es un disco de jazz fusión y mucho rock progresivo, que fue lo que más me gustó, entonces además de las sonoridades propias del género estadounidense, están los cambios, formas y tiempos extraños. Además, conocí el género bagatelle (bagatela) del cual Beethoven fue un profuso exponente: canciones simples de música clásica, con final abierto y para ser interpretadas de forma ligera y juguetona. 

Zorn tiene una serie de discos desde 2021 para sus más o menos 300 bagatelles, en este caso interpretados por el cuarteto de la guitarrista de jazz Mary Halvorson, de Boston y residenciada en Brooklyn. Es el segundo disco del cuarteto, completado por Drew Gress (contrabajo), Miles Okazaki (guitarrista) y Tomas Fujiwara (baterista), después del Piamon (Book Of Angels 32) también de Zorn. 4,6 de 5. En Spotify.

2. Lower (2025) de Benjamin Brooker: el neo-soul no me conquista, porque aunque este disco tiene instrumentación y producción preciosa, la voz arrastrada y baladista, más el ambiente de pop setentoso no me logran retener. Según RYM es art rock, experimental, alternativo y noise, así como soul sureño y neo-soul  Escuché demasiado de lo segundo y no tanto de lo primero. 2,5 de 5. 

3. Hurry Up Tomorrow (2025) de The Weeknd: Sé poquísimo o nada de este artista. Suena a veces a Michael Jackson o a Bruno Mars pero dramático. Según RYM es R&B alternativo, synthpop, synthwave, electrónica progresiva, dance-pop, trap soul, trap y art pop. Es decir, mucho trabajo de producción y de estudio, pero no es lo mío. 2,5 de 5.

4. Sign of the Storm (2025) de Century: esperaba mucho de este disco, pensando que era otra expresión de power metal estadounidense y/o con epic doom brillante como Smoulder. Lamentablemente es un heavy lento, pero sin doom, más cerca de NWOBHM pero sin encanto ni speed, thrash o algún agregado novedoso. Malazo. 2,5 de 5. Son suecos.

5. Showbiz! (2025) de MIKE: no me va bien con la mayoría del hip hop gringo, la verdad. Me aburrió, 2,5 de 5, y eso que es Jazz Rap y Abstract Hip Hop. 

6. Goyard Ibn Said (2025) de Ghais Guevara: un poco mejor, pero no más de 3 de 5. Definitivamente no soy del East Coast Hip Hop.

7. Unlimited Violence Apologia (2025) de Bee Hive Ski Race: now we are talking, emo/post-rock psicodélico y punketo que me alegró el día. Según RYM también es post-hardcore, screamo, space rock y noise rock. Una buena combinación de géneros y texturas en base a guitarras, mucho bajo distorsionado y locuras vocales, junto a baterías duras y procesadas con un sonido expansivo, sabroso y rabioso, que va paseándose por la angustia, la alegre calma y la disertación emocional variable. Su tema Fahrenheit, instrumental y de más de siete minutos, es sublime. Lo mismo pasa con Exhibitionism, con aserradas guitarras en wall-of-sound y minimalismo post-rock en bifonía encantadora, junto a una belleza orquestal casi oníricca.

Bee Hive Ski Race son Nate Gliebe (batería), Nick Robles (bajo, vocales), Katie Blackburn (guitarra, vocales) y Trevor Stout (guitarra) que sustituyó a Brendan Fenton. Son de Cleveland, Ohio. 4,7 de 5. En Spotify.

8. My Love Is A Bulldozer (2014) de Venetian Snares: breakcore de Canadá, que samplea música académica, jazz y folk con muchísimo drum n bass, jungle y breaks violentos y fortísimos. Básicamente Aaron Funk, la mente detrás de esta agrupación, impulsó el breakcore en 1997 después de algunos inicios en el hardcore intensificado de Atari Teenage Riot y Alec Empire. Este disco es riquísimo en sonidos acústicos "cultos" sampleados a diferencia del hip hop, que toma del funk, del soul o de discos de R&B. Me encanta este disco, es fascinante, 4,8 de 5. En Spotify.

9. The Doom Scroll (2025) de Weed Demon: maravilloso  doom / sludge / stoner metal psicodélico, de Columbus, Ohio. Cinco temas para volar con cannabis sativa por los confines siderales de las moléculas del alma. Realmente muy bueno y elaborado. 4,7 de 5. En Spotify.

10. Singles de Scowl (ese riot girl se pone bueno) y clipping. (demasiado divertido y noventero, realmente bueno). Pleasuredome de Imperial Triumphant con Dave Lombardo y Tomas Haake (Meshuggah) que reproduce sonidos exóticos percusivos, como se espera, más potente death disonante, djent y jazz/metal avantgarde. Driftwood de Allegaeon, potentísimo djent. Astral Experience (power metal español súper potente y de sonido groove, disonante, thrash y djent, siendo realmente genial y brutal, con una voz suave y power buena pero dentro de estándares que crea una gran dinámica). Sicksense: nu-metal, rap metal, metal gótico en la voz femenina y hasta death trap. Los temas nuevos de The Callous Daoboys no son post-hardcore eso es djent/deathcore/post-hardcore asesino. Muy buenos también los temas djent/post-hardcore/metalcore de Vianova, para bailar, cabecear y soñar. Increíble el nuevo single de Earthside.

11. Revelation: Retold (reversión 2025 de disco de 2023) de Saliva: hardrock, metal alternativo, post-grunge, rapcore y nu-metal, es decir, de los noventas para siempre. Banda de Memphis, Tennessee. Time Bomb es un inicio fuerte con Peyton Parrish, luego un tema con Lauren Babic más o menos regular, y terminan los invitado con Kevin Martin of Candlebox. Me suenan a un Nickelback o Papa Roach más metalero. Los vi en vivo en Holanda y no me atraparon fue nadita. Sin embargo, el disco suena realmente bien. 3,7 de 5. En Spotify. Le daré una segunda vuelta porque es la mejor década.

31 enero 2025

The Verve (brit pop/psicodelia/space), Larkin Poe (blues rock), Mogwai (post-rock espacial y dream pop), August Burns Red (metalcore melódico), Live ID de Riverside (progresivo polaco) y demos de Madvilliany

0. Hasta hoy trabajo con un equipo completo en Cocuyo Chequea. Por el congelamiento de fondos de USAID, nos disponemos de fondos para tres de las cinco personas que estamos allí, así como el pago extra de dos Community Manager. Incluso habrá que sacar plata de otros lados para pagar al videógrafo y al diseñador gráfico. En mi caso, es probable que me queda sólo un mes más de salario, quizás dos.

1. This is Music: the singles (2025) de The Verve. Originalmente un recopilatorio de 2004, con singles del 92 al 98, que es relanzado en 2025 con una remasterización de 2016, con los temas Love Is Noise y Rather Be, en vez de Monte Carlo, como en el original. Soy de los muchos que no sabe nada de esta banda de brit pop / shoegaze salvo su hit polémico, Bittersweet Symphony. Y está muy buena esta banda, menospreciada al parecer. 4,5 de 5. En Spotify. Según RYM también son neo-psychedelia y space rock reflejado hermosamente incluso con el uso de flautas y sintetizadores, especialmente en el largo, orquestal y muy orínico tema Gravity Grave. Me estaba perdiendo de mucho.

2. Bloom (2025) de Larkin Poe: fue amor a primera vista con este dúo de folk rock y blues rock, oriundo de Georgia y ahora residenciadas en Nashville, Tennessee. Con extraordinarias guitarras y canciones con ese sabor entre country, rock and roll y psicodelia. Con este disco se reafirma su dominio total por ese revival de música de los 60/70 con potencia femenina, como también lo hace a su estilo metalero The Warning. En este caso son dos y no tres hermanas: Rebecca Lovell (voz principal, mandolina, ukulele, piano, bajo, batería programada, banjo, violín y guitarra eléctrica) y Megan Lovell (voz, Dobro y guitarra de acero de regazo o hawaiiana). Me gustó muchísimo este disco. 4,5 de 5. En Spotify.

3. The Bad Fire (2025) de Mogwai: delicioso post-rock electrónico de Glasgow, Escocia, Reino Unido, que toca redondeados rincones de shoegaze, space rock y suave dream pop para adosar paredes con algodón existencialista. Me gustó también, 4,5 de 5. En Spotify.

4. Thrill Seeker (original de 2005, regrabado por sus 20 años) de August Burns Red. Metalcore progresivo y melódico, con melodeath y mathcore entre los ingredientes, de Manheim, Pennsylvania. Disco potente en voces (con vocalista nuevo y el original de invitado), breakdowns y riffs con cortes atravesados y tiempos raros. Increíble, más con ese tema de 8 minutos del final, The Seventh Trumpet. El guitarrista de Killswith Engage, Adam Dutkiewicz, productor original del debut, está invitado como guitarrista. 4,3 de 5. En Spotify

5. Live ID (2025) de Riverside. Versión en vivo del disco ID.Entity, acá mi reseña, uno de mis favoritos definitivos de 2023. Los vi en Bogotá en 2024 con una satisfacción absoluta. Polacos progresivos, con una voz melódica maravillosa y muchos sintetizadores, con tiempos extraños y gran capacidad para producir canciones que asombran y al mismo tiempo nos hacen volar, con unos coros y unas melodías tan encantadoras como técnicas. Buenísimo, 5 de 5, claro. En Spotify.

5. Duél EP (2025) de Jinjer: qué monstruosidad cómo estos ucranianos han pulido tanto esa combinación de metalcore progresivo, groove metal, reggae/funk y djent, con toques a veces muy progresivos y otros casi jazz-metal, con las voces limpias y guturales de Tatyana. Increíblemente brutal lo que adelantan del próximo disco del mismo nombre.

6. Madvilliany Demos (2025) - Madvillian. Después de escuchar el disco Liquid Swords de GZA, no le tenía mucha fe a escuchar discos de hip hop considerados los mejores de la historia, pero si estos son los demos, el disco debe ser impresionantemente bueno. Me conquistaron con estos temas, de verdad es algo increíblemente bueno. 4,8 de 5. En Spotify

15 enero 2025

Pura locura musical: hip hop/metal, dungeon synth/folktronica, dark cabaret/avant-folk femenino ucraniano, post-rock/nujazz gringo, stoner/sludge psicodélico, trap metal/hardcore hip hop y drum n bass metal, lo nuevo de Mestís (jazz/djent), screamo de Las Vegas y death/doom con black de Portland

1. All Pro Soundtrack (2007) de Dj Z-Trip (productor): productor de Queens, Nueva York que vive en Los Ángeles, California. Es decir, pasó de la costa este a la costa oeste. Nació como Zach Sciacca, y claro, hace West Coast Hip Hop, Turntablism y Boom Bap, pionero del movimiento mashup trabajando con LL Cool J, Kasabian y Beastie Boys. En este disco, que no sé cómo llegó a mi playlist, tiene guitarras de rock en algunos temas y a veces suena como Cypress Hill y Eminem. Entre los invitados están Chali 2NA, Keno-1, The Hermit, Rakim, Aceyalone,  dead prez, Lateef, Casual, Slug, Dub Trio, Gift Of Gab y Pep Love, así como extractos de canciones de Chevelle, Clutch y Deftones. Así como canciones de Dj Faust, Backyard Bangers y Natural-Self que tienen canciones geniales hacia el nu-jazz y el downtempo, una de ellas con congas y trombones. Tiene un remix de la canción Tom Sawyer de Rush para cerrar

Difícil de decidirme, porque es un mashup interesante, diría que 3,5 de 5. En Spotify.

2. Dark Age Decadence (2025) de DIM: proyecto del canadiense Josiah Wilkinson, alrededor de dungeon synth, black melódico, folkotronica y dark folk, que está realmente bueno, no es sólo sintetizador y drones. Es raro porque suena el black melódico como de fondo, casi sampleado aunque la batería se escucha orgánica, tiene shrieks ensombrecidos por capas de guitarras fry y también hay muchos momentos de folk electrónico, atmósfera procesada y realmente una experiencia extraña con sonidos del bosque, violínes y ambient. Difícil de describir, le doy un buen 4,3 de 5. Tiene una versión del músico irlandés medieval Turlough O'Carolan y otra de Franz Schubert. Para mí es refrescante escuchar un hurdy gurdy cubierto con sonidos de lluvia fuerte, lo que luego será cubierto de suciedad de pedales Boss y un clavicordio en mashup. En Spotify.

3. IF (2016) de Dakh Daughters: grupo teatral y femenino ucraniano, compuesto por siete mujeres, que cultivan el dark cabaret y el avant-folk: música basada en diversas técnicas vocales, algunos sonidos minimalistas, algo de piano e instrumentos exóticos de este grupo de ucranianas, sobre violines, percusión y muchísima teatralidad, cantado en ruso, ucraniano (y sus dialectos), inglés y alemán, entre otros. Para mí una joya total, 4,7 de 5. En Spotify. Este disco me alegró muchísimo, sobre todo porque además de lo raro, experimental y minimalista también hay momentos de canciones animadas, como una especie de ska/folk latinoso y jazzeado. 

4. 新世紀 Sunbelt Princess (2025) de LUACOLLIDER (una colaboración de SUPERCOLLIDER y lua trilogy!): sigamos con música realmente alternativa y avantgarde con esta producción que salió el primer día del año. Acá tenemos de todo: en el primer tema (de cuatro, aunque el último es de unos 4 minutos) de 10 minutos escuchamos neo-psicodelia, post rock y rock progresivo, lo que es confuso y estimulante a partes iguales. Según RYM habrá también math rock, space rock, ambiente americana e indie rock. 

Empecemos por decir que Lua Trilogy es una banda de Dallas, Texas, de hyperpop, nu jazz, ambient, shoegaze, música electrónica bailable (dance) y sound collage, es decir, responsables de ese ambiente mashup / sampleado que une violines, sonidos ambientales y mucha música diversa junta, mientras que SUPERCOLLIDER (Niki Dewolf - mujer trans) viene de Grand Rapids, Minnesota, encargándose de algo más orgánico, al producir noise pop, indie rock, art rock, post-rock, dream pop y la bisagra entre ambas, shoegaze. Me parece innovador, extraño e intrigante, le daré un 4,3 de 5. En Spotify. John "The Drum Tamer" Simm fue el baterista de sesión.

5. Hypnotic Crushery (2010) de Yog-Sothoth: debut de esta misteriosa banda de metal sludge/stoner psicodélico de canciones lentas, instrumentales y llenas de sonidos densos, guiadas por el bajo y muchísimas guitarras procesadas, que puede cambiar de minimalismos mediante riffs sencillos que va evolucionando incluso desde apenas unas notas a momentos expansivos de wall-of-sound entre shoegaze y noise, que derivan en un doom espcial realmente delicisoos, junto a una batería aparentemente simple pero que suena como líder por momentos, casi como una herencia del rock progresivo y el jazz-fusión. Cierran con un tema mucho más animado, en el que el sludge sigue comandando pero al ser más rápido da una sensación distinta, casi de hardcore o crust punk, gracias a la suciedad de la distorsión.

Es un proyecto de Adam Lazlo (guitarra), Ben Zientara (guitarra, bajo y batería) y Cory Strand (guitarra, bajo y theremín). Me gustó mucho, por su efecto lisérgico aunque digamos la verdad, es un rareza. Es como Bong-ra si quieren pedirme alguna referencia entre esta mezcla de metal/punk muy ruidosa y filosofía de creación electrónica. Quizás Oranssi Pazuzu sin nada de black metal o Intronaut sin progresivo. Son de Minneapolis, Minnesota. En Spotify. Le doy un 4,8 de 5. Estoy gozando mucho este día. Yog-Sothoth es un monstruo imaginario creado por H.P. Lovecraft y aparece en el portada del disco. 

6. Caution (2024) EP de Sxmpra y Terror Reid: dos temas en colaboración entre el neozelandés Sxmpra (Memphis Rap / Drift Phonk / Horrorcore / Trap Metal / Hardcore Hip Hop) y el californiano Terror Reid (West Coast Hip Hop, Boom Bap, Hardcore Hip Hop). Interesante, meteré sus discos 2024 en la lista.

7. Anima EP (2023) de Pendulum: banda australiana de Drum and Bass, que suele tener canciones en las que mezcla y/o invitado cantantes de metal. En este caso, están Bullet For My Valentine y Scarlxrd (trap metal). Hay un par de temas realmente brutales, así que le doy un 3,8 de 5 por lo que no lo son. En Spotify.

8. Telenovela EP (2025) de Mestís, el proyecto de Javier Reyes de Animal As Leaders, presenta una nueva serie de canciones en este EP, en que su smooth jazz / rock progresivo con momentos de metal e incluso djent, un ambientazo de easy-listening y mucha calidad interpretativa. El trío lo completan músicos de Intronaut y CHON. Me encantó el guiño del nombre y varias canciones en español. Acá hablé de su EP y sus dos discos anteriores. A este le doy un fácil 4,5 de 5. En Spotify. Entre los invitados están la violinista tunecina Yasmine Azaiez, el baterista Aaron Haggerty y el guitarrista mexicano José Macario Tovar, además de Roberto Wolk, al que no pude identificar claramente.

9. Cherish (2025) de Crochet: emo/screamo de Las Vegas, que hace su debut después de un EP de 2023. Me gustó mucho el uso de riffs arpegiados en distintos tiempos, uno sobre otro, que le da una complejidad de math rock que raya en lo caótico y lo bello, unos gritos lo-fi en el fondo que tienen sus buenos momentos, un baterista de armas tomar y una ambientación desesperante y desesperada, está bueno, aunque quiero saber más de otros proyectos de los mismos músicos, 3,6 de 5. En Spotify.

10. Darkness Evermore (2015) de Nightfell: banda de blackened death/doom de Portland, Oregon, con una magnífica combinación de estos géneros extremos, lo que alabo porque no soy fan del doom metal tradicional, pero además porque me suena por momentos al Blood Ritual de Samael, uno de mis discos favoritos de la infancia. Tiene esa esencia oscurantísima, de metal ritualista, perverso y con sangre en los dientes, capucha misteriosa, ambiente satanista y melodías. Me gusta muchísimo, 4,7 de 5. En Spotify. Son el dúo de Tim Call, en batería y voz, y Todd Burdette en en guitarra y bajo, junto a ellos, la cellista Julia Kent.

11. Punk Tactics (2023) de Joey Valence & Brae: antes del divertidísimo No Hands, muy noventero y sarcástico, el dúo publicó un disco totalmente cercano al hip hop / rapcore de Beastie Boys, bastante bueno, sin embargo, aunque claramente muy influenciado, aunque tenía sus momentos distintos como la combinación con más diversos géneros de música electrónica, desde drum n bass hasta el techno. Loquísimo el tema Street Pizza con Bonjour Señor, con unas guitarras de nu-metal.

Según RYM, es un disco de East Coast Hip Hop, Hardcore Hip Hop, Mid-School Hip Hop (Run DMC, Schooly-D), Nerdcore Hip Hop, Boom Bap y Breakbeat. Muy divertidos, 4,3 de 5. En Spotify.

12. This Is Beyond All of Us (2025) de Atomiste. Una cautivante obra de nu jazz y jazz avantagarde, de Cannes, Francia, que combina electrónica y acústica, con sintetizadores, hammonds y teclados, para crear escenas de ambient y de música académica moderna (third stream). En su Bandcamp asegura que es un obra maestra, resumiendo sin palabras su trayectoria personal y musical, y asegura que a pesar de las etiquetas acá nombradas, considera que el disco es principalmente Big Band Experimental, aunque tenga free jazz europeo, grabaciones de campo, third stream y ambient. 4,7 de 5. En Spotify

Tiene un tema larguísimo, de casi 20 minutos, que son golpeteos alocados de batería y piano de jazz, que se suben uno sobre otro en una juxtaposición demencial, para luego hacer algo como jazz-rock con batería, y unos temas más ligeros.

13. Pyres (2016) de Svartelder: debut de larga duración, después de varios EPs, de esta banda de black noruego, que juega con la experimentación de manera formidable, en la que se identifican influencias del post-metal, el space rock y black atmosférico aunque con una elegancia en la implementación de las melodías alternas más una agresividad suprema en los shrieks. En su experimentación hay momentos de calma relativa, con arrastradas voces góticas que se confunden en densas capas de arpegios, lentos y sensuales, que sólo esperan para disparar black/death melódico, negro como un cuervo pero paciente para desplegar sus alas sobre tu alma. No es doom pero como DHM, Arcturus o Khold, hay tiempos espaciados para ir derramando hiel y penumbra, mediante disonancias y riffs circulares. 

Este disco tiene músicos que tocaron o tocaron en Old Forest, Carpathian Forest, In The Woods, 1349, Den Saakaldte, Pantheon I, Gehenna, Mayhem, Gaahls Wyrd, Trollfest, Djevel, Green Carnation, The Meads of Asphodel, Blood Red Throne y otras, así que explica la inmensísima calidad de este disco, en producción, sonido y composición. 4,7 de 5. En Spotify


13 enero 2025

Lo nuevo de The Cure, black atmosférico, hardcore punk Nueva York, synthpop / synthwave, death progresivo/jazz fusión, metalcore/hardcore melódico, darkwave neoclásico, black metal cósmico/jazz fusión

1. Songs Of A Lost Word (2024) de The Cure. Empiezo el 13E con lo mismo que el 4N. En ese momento dije: "Su regreso después de 16 años sin publicar discos. Un disco lleno de maestría y experiencia, basado en el rock alternativo noventero, bien psicodélico, grungero y fusión, pero sorprendentemente para mí, mucho más guitarrero, post-rock y orquestal que electrónico, gótico o post-punk. Me fascinó este disco, no lo esperaba tan bueno. La voz de Robert Smith está en plena forma, indiscutiblemente única y genial. Les doy un fácil 4,5 de 5". 

Añado que según RYM es un disco de rock alternativo, rock gótico, dream pop, post-rock y ethereal wave, aunque creo que hay que meter por allí que tiene influencias del noise rock e incluso darkwave, sin restarle nada de calidad sino al contrario, revelando su increíble producción. En Spotify.



2. Shadow over the Fallen Lands EP (2025), una colaboración entre Mörkvind (Italia/Alemania) y Tårfödd (Suecia) para hacer, presuntamente, post-black metal progresivo. Básicamente Simon Lindgren de Tarfodd recibe ayuda en el bajo y vocales de músicos de Morkvind. Y aunque me parece bastante bueno, es realmente black atmosférico y melódico, que post o progresivo. Le daré un 4,3 de 5. En Bandcamp.

3. Living Gracious EP (2025) de Crush Your Soul: segundo EP de esta banda de metalcore / hardcore niuyorkino (no sabía que era un género aparte) que empieza con un tema de hip hop, que se repite en otros momentos. Hay grindcore, groove, thrash/crossover, algo de nü-metal y mucho hardcore punk. Interesante, quiero escuchar el EP de 2024. 3,9 de 5. En Spotify.

4. Fables (2025) de Banshee: la muy sexy artista de Los Angeles, California, de phonk y witch house, conocida por su estilo de sirencore, parecido a los iniciales experimentos de black metal de Poppy y el primer disco de Lingua Ignota presenta un disco 2025 con apenas algunos shrieks, dejando atrás el trap metal y el phonk house para presentar un disco que, aún alternativo, está más enfocado en lo bailable, lo electrónico e incluso algo pop, a base de synthpop y synthwave, más algunos detalles de ethereal wave. El disco está chévere aunque es un bajón el cambio tan radical y la pérdida de los elementos diferenciadores. Regular, 3,5 de 5.

5. The Core (2013) de Illuminati, único disco de este río rumano de jazz fusión / death progresivo que suena a una choque de Cynic, Death y Gorguts, en que hay media docena de estrellas del death progresivo mundial como Daniel Mongrain (Voivod, ex-Martyr), Mike Browning (Nocturnus AD, ex Norcturnus y ex Morbid Angel), Luc Lemay  (Gorguts), Tony Choy (ex-Atheist, ex-Cynic, ex-Pestilence), Patrick Mameli (Pestilence), Tymon Kruidenier (ex-Cynic, ex-Evixious) y Kelly Shaefer (Atheist). Es una enciclopedia y un tributo, 4,7 de 5. En Spotify

6. Keep Planting Flowers (2025) de Stick to Your Guns, la banda californiana de metalcore / hardcore melódico llega a su octavo placa en buena salud, gritos tremendo, música potente y dinámica, una buena fiesta rockera. Las guitarras son gigantescas, la batería hace muy buen trabajo y lo mejor está en la mezcla de animados momentos punk y la agresividad del metal. 3,9 de 5 por que la competencia es dura. El disco cierra fuerte con Terror y SeeYouSpaceCowboy de invitados. En Spotify.

7. Lïan (2016) de Rïcïnn: uno de mis discos favoritos de proyectos de música avantgarde, junto a otras como Igorrr, Corpo-Mente y Öxxö Xööx. En este caso, el álbum debut de este proyecto francés neo-clásico /darkwave tiene una mayoría de canciones de electrónica, folk y neo-clásica, a veces tan misteriosa como Elend y teatral como Diamanda Galas, aunque en un enfoque mucho más accesible, con arreglos de cuerdas fúnebres, pianos góticos muy dramáticos y las vocalizaciones etéreas y operísticas de Laure Le Prunenec (quien también ha colaborado con Cattle Decapitation) y Laurent Lunoir. Por momentos, algunas guitarras pesadas nos llevan a post-rock y el metal gótico. 4,8 de 5. En Spotify

8. The Blossoming (2024) de Aetheria Conscientia: black metal atmosférico y progresivo / jazz fusión francés que echa mano de ideas y sonidos alrededor del space rock, el post-rock y la psicodelia con saxofón (cortesía de Guru Pope), para sumarlo al black metal progresivo, por vía de shrieks y guitarras que van del trémolo a los arpegios, fusionándose con sintetizadores, capas de electrónica y sonidos difusos, como de astronautas fantásticos. Me enamoré en su debut, “Tales From Hydhradh” (2018) al recordarme a Dark Buddha Rising, Shining y Oranssi Pazuzu, aunque también Nullentropy, aunque más enfocados al black metal progresivo, con un concepto de ciencia ficción y galaxias inexistentes. 

En este tercer disco hay mucha más influencia el jazz, el post-rock y el rock progresivo, y un poco menos lo nórdico aunque los guturales permanecen junto a los giros lisérgicos del bajo y los riffs que exploran el espacio exterior, en raros tiempos y cambios de tonos para los amantes de la matemática musical. Los instrumentos exóticos, así como el canto de garganta, le agregan misticismo.

Entre los invitados, en varios temas, están Cindy Sánchez (voces)y Hugo Champion (sintetizadores - Plebeian Grandstand), de las bandas Lisieux y Candélabre, que cultivan el ethereal wave, el neofolk, el coldwave y el darkwave neoclásico, así como Dolores Anapeste (voces) de Tan Elleil de folk pagano, lo que le da ese carácter ritualista, folk y meditativo. En Spotify. Le doy un 4,7 de 5.

9. The End Will Show Us How (2025) de Tremonti: sexto disco de este proyecto de thrash / hard rock / metal progresivo de Mark Thomas Tremonti, guitarrista líder de Alter Bridge y Creed. También un vocalista genial, con una suave pero muy hábil voz para el rock alternativo, las canciones están llenas de un amplísimo repertorio de guitarras acústicas y riffs rockeros muy creativos y melódicos, que van desde el country-rock al post-rock, pasando por el metal alternativo, el hard rock y claro, el post-grunge. El disco además tiene brillantes momentos de arreglos progresivos que sorprenden aquí y allá, y un relajante ambiente y sonido cuidadosísimo que me ha atrapado. 4,4 de 5. En Spotify.

31 diciembre 2024

Música para despedir el 2024: death/doom sci-fi, doom gaze británico, power metal, progresivo sueco, space sludge, black atmosférico ambient

1.  Wyrmfire and Starlight - Lascaille's Shroud, otro disco que no conseguí en Deezer pero sí en Bandcamp. Según su perfil, Death/doom progresivo queer de Florida. Es el proyecto solista de Brett Windnagle. El disco inicia con algo de ambient / techno incrustado sobre death/doom progresivo, con algunos interludios electrónicos más pero prontamente se queda en el progresivo extremo con buenos guturales variados, mucho dinamismo musical, riffs brutales con thrash/power y una batería poderosa. Aún así, el space rock / sci-fi metal, con sintetizadores y atmósferas es parte integral del proyecto. Bueno, 4,3 de 5. En Bandcamp (donde además aclaran que no han usado ni usarán Inteligencia Artificial en ninguno de sus álbumes). Escribí sobre alguna polémica en el uso de IA en portadas de discos por cierta disquera, y que involucra a leyendas del death metal como Decide.

2.  Acts of Harm de Outlander: segundo disco, después de cinco años, de esta banda británica de Birmingham, Inglaterra de post-rock y doomgaze, que pacientemente va construyendo sus temas con riffs agudos y brillantes, una voz narrativa mucho más lenta que apenas es escuchable en capas y capas de guitarras oníricas y expansivas, con tonos tristes, creando un sonido avasallante y enceguecedor, como una puerta que se abre hacia un mudo lleno de luz blanca y azufre. El uso de ruidos ambientales, como una distorsión radial secundaria, que acercándose al noise pop, le agrega una cuarta dimensión inesperada. El disco cierra con post-rock meditativo, construido en pequeñísimas porciones y con detalles microscópicos. Un 4,3 de 5. En Spotify

3. Edenwar de Edenwar: proyecto de metal sinfónico del dúo conformado por el guitarrista suizo Nicolás Aguirre Dobernack y la cantante mexicana Anna Fiori. Entre los invitados está Fabio Lione, Chen Balbus y Idan Amsalem (Orphaned Land), Mario Infantes (Cult Of Lilith), Timo Somers (Charlotte Wessels, ex Delian)  y Christian Vidal (Therion). Es un buen metal sinfónico, aunque algo promedio, tiene momentos muy buenos en orquestación y canto, con arreglos electrónicos aunque la batería programada se escucha aburrida, 4,1 de 5. 

4. Ävlagsenheten de Solum: el sueco Christian Fredriksson (Vulkane invitado en el fenomenal All Heads Are Gonna Roll de Vomitory) se encarga de todo en este disco dedicado al metal progresivo instrumental, a base de bajo, guitarra, batería y unos buenos teclados. Canciones a mid-tempo con los instrumentos tomando turnos (y dúos) para mostrar sus habilidades, en que este multi-instrumentista revela ser un bajista alucinante, que puede tocar funk, jazz, rock progresivo y mucho más, además de un eficiente arreglista y que puede elaborar canciones a base de un riff de piano. El disco exhibe una batería con un sonido extraordinario y una guitarra límpida, que es más compañera que protagonista. Cierra con una épica de 20 minutos, que en los últimos minutos parece susurrar una historia a ritmo de post-metal.

Un poco misterioso, mucha habilidad compositiva, tiene un metrónomo en el alma que le indica cuando transformar un ritmo para que los demás se acerquen en esa conversación que parece un viaje exploratorio por pequeños relictos desconocidos de un bosque al que se suele visitar. Muy bueno, 4,3 de 5. En Spotify.

5. Domain Of Ember (2017) de Boson: misterioso, este disco que no reconozco ni recuerdo ya no está disponible en Deezer. Según su Bandcamp, son una banda de sludge metal, atmósferico, doom y espacial de Minneapolis, Minnesota. Bastante pesado y denso, en permanente ataque, está levemente por encima del nivel de pesadez del metal alternativo, aunque la voz siempre es extrema, por momentos es stoner y psicodélico. 

Es un disco totalmente enfocado en los riffs de guitarras, que son oníricos y cósmicos, aunque potentes y con un shriek reverberado, semi-operático y expansivo. La banda no ha publicado nada más desde entonces aunque sus músicos tienen varios otros proyectos. Nate Garrett (Spirit Adrift y Neon Nightmare) canta en el tema inicial. Lo llamaré sludge espacial, por su concepto sobre las partículas subatómicas y sus símiles con el universo, reflejadas en su portada y música.

También lo tumbaron de Spotify, donde se consigue pero no reproduce (al menos en Colombia). Acá en Bandcamp. 4,3 de 5.

6. Omniverse Consciousness de Doedsmaghird: alter ego de black atmosférico / ambient / industrial de Dodheimsgard. Aunque presuntamente es un proyecto de black originario, crudo y salvaje, está más cerca del progresivo electrónico, vanguardista y ópera rock del original aunque ciertamente con una aproximación más extrema y salvaje, un poco en reminiscencia de los discos anteriores de la banda principal, guiños a Code, Thorns y Ved Buens Ende.

Mientras Vicotnik se encarga de cantar, guitarras, bajo y teclados, bajo el pseudónimo de Mr. Vicxit Baba Maharaja, el francés Camille Giraudeau también agrega teclados, guitarra, bajo y batería, sin cantar, como Ms. Longue Vie Imminent Doom y el chileno Khaoz Vortexx (John Lophez) está invitado en un tema como cantante. Me gustó, 4,3 de 5. En Spotify. El disco Black Medium Current fue de mis favoritos del 2023.

7. Forces of Nature's Transformation de Lifeless Dark: Banda de crust / death / thrash (stenchcore) de Boston, Massachusetts con vocalista femenina. Canciones a mid-tempo, con batería grabada de forma atmosférica, guitarras se van derritiendo poco a poco, entre el hardcore y el thrash, apuntando algo a Slayer y la vocalización es limpia, con tonos hardcore. Los escuché cuando salieron, 4,3 de 5. En Spotify.


28 diciembre 2024

Diario musical 28D: Aether Realm (melodeath/folk/prog), sludge/doom mexicano, rock progresivo stoner, espacial y psicodélico suizo, Emperor (black metal sinfónico), noise/darkwave, black atmosférico, Therion (goth metal sinfónico) y hip hop colombiano,

0. Terminar de escuchar el disco nuevo de Night Verses. Tuve un poco de malestar físico y emocional: me duelen los ojos y se me cansan aún varios días después de quitarme los lentes de contacto que quizás usé demasiado a pesar de tener algo de goteo nasal, lo que siempre me hace doler la vista. Y porque una persona con la que trabajo volvió a caer en lo que considero el más absurdo hábito: escribir para recordar una reunión el viernes después de las cinco de la tarde.

1. Tarot (2017) de Aether Realm: melodeath melódico, con algunos arreglos sinfónicos y shriek de black metal, folk metal y power metal progresivo, un viejo favorito. Son de Asheville, North Carolina pero es fácil escuchar la influencia notoria de Children Of A BodoVm, Alestorm, Korpiklaani y Finntroll. Los temas son rápidos, melódicos y con mucho ritmo, perfectos para cantar y hacer pogo en un concierto mientras cantas con algo de rabia, aunque también hay celebración pirata y buena vibra de fiesta vikinga. Esto es especialmente cierto en el tema Death. Les doy un 4,5 de 5 porque me divierten. En Spotify

2. The Host / Cold Sweating: sludge/doom de Guanajuato, México. Denso, con growls y bastante dinámico. Para tenerlos en el radar. Me gustó que apelaran a raíces old-school con un sonido más moderno.

3. Pain Processing EP de VCTMS: suena a nü-metal y metalcore pero tiene shrieks metaleros, ambient, drum n bass y algo de djent en las guitarras, Son de Streamwood, Illinois y tienen cinco discos. Hay fraseos de deathcore, rapcore y muchas guitarras procesadas. Además, la voz femenina de la batería me recuerda a Atari Teenage Riot y las locas bandas de deathcore / nintendocore. La voz masculina en growl me gustó, mucho menos cuando imita a Slipknot. Me pareció súper interesante, quiero escuchar mucho más. Les doy un 3,8 de 5. En Spotify

4. Welcome To The Machine de Monkey3: banda instrumental suiza de rock progresivo, bastante guitarrero, que hace el viaje sideral e introspectivo, con stoner, space rock y psicodelia, aunque también se pueden perder por sintetizadores acompañados de bajo jazzeado y batería programada muy sencilla que se transforma en mucha electrónica. Las guitarras son increíbles, sobre todo en riffs en que acompañan momentos stoner a la sección rítmica y la otra hace volteretas galácticas con un wah wah a máxima energía. 

Mi favorita es Kali Yuga, en que riffs que suenan a versiones espaciales de black metal melódico están en arpegios incesantes, que construyen toda la canción que va subiendo con sintetizadores y una instrumentación que va subiendo hasta la cúspide y antes del frenesí va bajando lentamente, hasta convertirse apenas en guitarras acústicas y un leve sonido ambiental, como un río que se convierte en riachuelo después de haber sido tormenta.

El disco es un gran balance entre momentos muy progresivos, potentes y guitarreros, que son stoner metal de grandes proporciones, con arreglos elaborados con paciencia, que pueden convertirse en casi ambient y post-rock, siempre mediados por una psicodelia que hace los puentes y transiciones suaves después de un despegue meteórico hasta aterrizarse suavemente tras romper la resistencia atmosférica. El tema final, de 12 minutos, es una suite brillante. Un 4,7 sencillo. En Spotify


5. In The Nitghside Eclipse (1994) de Emperor: mi reseña acá. Clásico del black metal sinfónico. De esta formación quedan sólo Ihshan y Samoth. En Spotify.

6. Imposible Light (2024) de Uboa: harsh noise / death industrial / neoclassical darkwave y dark ambient de Australia, con una altísima calidad compositiva y sónica, bombardea con montañas de wall-of-sound de noise que están llenas de shrieks, bajos de hard techno y jungle, ruido incesante de orquestas, sintetizadores dementes y golpeteos de miles de maquinarias. Escuchamos suaves tonadas de ambiente y voces femeninas, algo de space-age e incluso guitarras acústicas muy tranquilas, en un tono de folk / post-rock / ambient.

Uboa es Xandra Metcalfe, quien se encarga de cantar, la guitarra barítona, sintetizadores, cítara, sampleo y programación de baterías, grabación de campo, ruido, diseño de sonido, baterías, percusión, guitarra acústica y vocaloid (sintetizador de voz).

Corre por sus venas el trabajo de Lingua Ignota, en que el sufrimiento y la angustia por convertirse en una mujer trans pasa por la desinformación, las narrativas de odio y el desprecio, que Xandra convierte en digital hardcore, noise industrial y darkwave. 

Además, están Tig Harutyunyan (de Blood of a Pomegranate) hizo la producción, mezcla, ingeniería de sonido, diseño de sonido, sintetizadores, guitarra y agregó voces en el tema Pattern Screamers. Lane Shi Otay:onii, hizo las voces principales en el tema final, Impossible Light / Golden Flower), Charlie Looker hizo voces principales en Jawline y secundarias en Pattern Screamers e Impossible Light / Golden Flower y finalmente, Haela Ravenna Hunt-Hendrix (de Lithurgy y quién también es una mujer trans) hizo los gritos secundarios en Impossible Light / Golden Flower.

Muy destacable, 4,4 de 5. En Spotify.

7. Immerse de Acathexis: seis años se tomó este trío internacional en producir una segunda producción, que suena a una combinación de black metal vampírico como el CoF inicial con post-black metal y black atmosférico, por lo que los shrieks son largos y operísticos, combinados con otras voces guturales profundas y limpias para una gran producción vocal que invoca desesperación, locura y angustia. 

El sonido es lo-fi aunque expansivo y muy sinfónico, que permite reconocer cada instrumento a pesar de la bruma que lo cubre todo como una nebulosa. Tiene un cuidado sonido del trémolo que se escucha impecable, con varios cambios interesantes, aunque en segundo plano. 

Los teclados están asincopados como en Emperor -con toques góticos y progresivos- aunque están por encima de otros instrumentos, mientras que la batería, que cambia de ritmos y tiempos, está llena de adornos y doble bombo que también se escucha como en un calabozo, lo que implica que hay influencias de dungeon synth. Una enciclopedia del black metal atmosférico entonces. Para mí es 4,3 de 5 que podría subir más con un sonido más potente. En Spotify.

Otra buena banda en la que está involucrado el belga Déhá (que hace un trabajo grandioso en Maladie) en guitarra, bajo y composición, el cantante argentino Dany Tee (Los Males del Mundo) y el californiano Jacob Buczarski en batería, otras guitarras adicionales y composición. 

8. Beloved Antichrist (2018) de Therion: es un álbum totalmente pensado como una sinfonía y ópera, extendida por 3 horas y 46 canciones. Se divide en tres actos: se sustituye el hard rock y el occult metal por metal gótico y sinfónico de mucha mayor factura compositiva con un enfoque primordial en el trabajo de las contraltos, las sopranos, los barítonos y los tenores. No es como Haggard porque no hay grunts ni nada extremo en las guitarras, pero está más cerca de la ópera que otros discos.

Esta monstruosidad, que fue definida como un musical de rock/metal con voces de ópera tiene 25 personajes y 16 vocalistas, varios de ellos que habían participado en discos anteriores, así como en varios de las bandas rusas Imperia e Imperial Age. También Lori Lewis, quien está con la banda desde 2012 y estuvo antes de Aesma Daeva, e invitadas como Chiara Malvestiti (Crysalys) y Melissa Ferlaak (también ex-Aesma Daeva y ex-Visions Of Atlantis, con amplísima experiencia en metal sinfónico).

Escuché el Act I, le puse 2 de 5 a Sputnikmusic pero me encanta la ópera así que 4,5 de 5. En Spotify

9. Vértigo EP de Mañas Ru-Fino + Doble Porción + DeeJohend: el hip hop colombiano siempre boom bab y jazzy es buenísimo. Le do un 4,5 de 5. En Spotify. En este caso las pistas son principalmente guitarras acústicas, dándole una profundidad poética y de cantautor. 

10. Coward (10th Anniversary Remix and Remaster, original de 2015) de Haste the Day: extraordinario disco de hardcore / metalcore con dos cantantes distintos haciendo guturales screamo, buenísima voz limpia en dobles armonías y muchos arreglos sinfónicos de fondo, a veces principales, que parecen más de post-metal o deathcore aunque la distorsión y los gritos son modernos, más nü-metal o post-hardcore. 

Es genial la influencia del screamo y el pop punk, los riffs de garage y que tengan tantísimo dinamismo para incorporar sonidos, influencias y distintas fusiones, que incluyen por supuesto el melodeath, el post-hardcore y distintas formas de punk .Me gustó mucho mucho, 4,7 de 5. En Spotify. Su baterista es el de The Devil Wears Prada desde 2019. Uno de sus dos vocalistas de voces guturales está ahora en Trenches (sludge/emtalcore).

23 diciembre 2024

Diario musical 23D: blues rock, kautrock/death metal, ambient noruego, space rock / stoner francés, death/ jazz italiano, deathrock/black, black/death sinfónico y black atmosférico/ambient

1. -FazeOne- Opus I Ma Fondation: hip hop en francés, que me aburrió. Los dos temas finales, con Xbitit y KRS-One son los salvables pero insuficiente. 2,2 de 5.

2. Pair Of Aces Pt 2 de Rival Sons: buenísima esta banda de blues / hard rock que me estaba perdiendo. Claramente, hay detalles country, sureños y stoner pero en pequeñas cantidades, lo que me agrada. Son una banda de revival, lo que es muy 2024. Su baterista es increíble. Fundados en 2009 en Long Beach, California, y claro, afiliados también a Nashville, Tennessee.

3. Absolute Elsewhere de Blood Incantation. Acá mi reseña de esta banda de death metal progresivo, rock progresivo setentoso, space rock y ambiente / kautrock. 

4. Nebulous Nights (An Ambient Excursion into Profound Mysteries) de Royksöpp. Si esto no es un giño, no sé qué será. Este diciembre ha sido realmente místico con estos temas, como el 888 de Hocho siendo el octavo disco de mi día. En este caso, después del death ambient, una reinterpretación ambient del disco 2022 del dúo noruego Royksopp, Profund Mysteries, originalmente en synth-pop, tocado en vivo y con referencias a la carrera entera. Me gustó mucho esto, a pesar que me parece un género demasiado abstracto, vago o poco instrumental. 4 de 5.

5. Ilion de Slift: space rock psicodélico y stoner progresivo de Touluse, Francia, porque esa es la onda de este día. Este disco es un excitante viaje interplanetario, en que el acid rock protometálico se alimenta de doom, kautrock y sludge. Es vintage y condenadamente contemporáneo, con decenas de estilos y décadas de historia combinadas. Para generar estos resultados, el power trío agrega vibráfono, pianos y sintetizadores. Acá lo reseñé bajo el título Mis discos favoritos de 2024: Slift le mete combustible nuclear a su space rock progresivo al agregar sludge, doom, kautrock, psicodelia y stoner en Ilion. Acá en Spotify porque allá sólo lo puse en Bandcamp. Y puntuación, 4,7 de 5.

6. The Painter's Palette (2003) deEphel Duath: jazz / metal extremo progresivo italiano, que encontré como en 1999 gracias a The End Records. Tengo el digipack de su disco Phormula. En este disco apenas inicia escuchamos mathrock a lo Dillinger Escape Plan, saxofón con death metal, drum n bass y muchísima experimentación progresiva y avantgarde, con dos cantantes, uno para guturales (aunque ya no es un shriek sino un grito hardcore/mathcore) y otro para voces limpias.

Cada una de las nueve canciones tiene un título alternativo correspondiente a un color, en referencia al título. Salió después del demo Opera y los discos gemelos Phormula y Rephormula, así que seguía en la onda del jazz/metal, ahondando en los sonidos del primer género e intercambiando el black por el mathcore, así como expandiéndose a lo vanguardista como espacio para añadir texturas y efectos sonoros, así como riffs y arreglos de funk, acid jazz y jazz fusión. Suena más a Mr Bungle o Secret Chiefs 3.

Esto se logra gracias a que el baterista, con experiencia en jazz y pop, cruza las fronteras entre géneros, mientras la guitarra se pasea por el hardcore, el math rock y el noise, intercambiando escalas y distorsiones de forma cruzada, añadiendo además muchos momentos de arpegios lentos con sonidos de cabaret, que le añade algo juguetón e innovador. 

Por cierto, se cumplen 10 años de aquel diciembre de 2014 cuando Davide Tiso, guitarrista y fundador de la banda, anunció que se acaba este proyecto por razones personales. Lo bueno es que después de unos años, está en proyectos realmente buenos como Howling Sycamore y Red Rot, después de fracasos como el de Nio. Me encanta, 4,7 de 5. En Spotify.

7. Melinoë (2020) de Akhlys: banda de black metal de Colorado, mismo estado que Blood Incantation. Este disco de black metal atmosférico / ambient fue el décimo mejor disco según Sputnikmusic en el año de la pandemia. El disco es del dúo conformado por Naas Alcameth (Nightbringer, Bestia Arcana), quien se encargó de cantar, tocar la guitarra, bajo, teclados y ambiente e Eoghan en la batería. Invitaron a la cantante de neo-folk neozelandesa Chthonia para encargarse de las voces femeninas. 

El disco es terrorífico, con un black metal potente y furioso, comandado por partes iguales por las atmósferas electrónicas, la batería de guerra y un black metal veloz con riffs gélidos que tratan de treparse como un líquido viscoso intenso sobre tus pies para atraparte. Mortiis parece escucharse en las voces agrietadas, como de trol, así como en la inspiración para hacer música de horror, sucia, tenebrosa y extrema. Los tengo pendientes para la próxima venida a Bogotá. Un discazo, 4,5 de 5. En Spotify.

8. Dritte Beschwörung: Dem Teufel Eine Tochter de Hexenbrett: tercer disco de la banda alemana de heavy metal / hard rock ocultista entintado con black metal Hexenbrett, que tiene una voz a medio camino entre el shriek y el grito punk gótico, algunos riffs de heavy tradicional, otros de hard rock e incluso de rock and roll, así como otros más sucios, entre el speed y el punk, aunque a diferencia de otras bandas más extremas o pesadas, el sonido que domina es el de hard rock misterioso.

Quizás es más fácil decir que es una banda de deathrock que se acerca al black metal, como viajando en el tiempo para tocar este género en los primeros 70, y luego parece una banda de acid hard goth rock que mete música extrema nórdica, por lo que aunque se pueden relacionar con Cradle Of Filth (amantes de Christian Death), suenan a que son rockeros góticos que aunque coinciden en admirar a Mercyful Fate y a Death SS, se quedaron con las guitarras crudas como eje, sin distorsión metalera aunque usando trémolo, dando mucho menos protagonismo a los teclados y enfocados más en crear una vedada atmósfera subterránea y ocultista, como un bar de opio con meretrices cubiertas con telas muy ligeras, rodeado de símbolos místicos. Me hacen pensar en Tribulation pero sin metal y al Darkthrone más punk con un enfoque más hard rock.

La banda está enfocada en el cine de horror italiano como propuesta artística y musical, como se espera del occult metal, pero también con un sonido vintage crudo, bien hard rock y originario, algo garage, así que no se parece a Ghost o Lucifer sino más a Blue Cheer y Black Sabbath. Sin embargo, algunos órganos destacan a veces, así como riffs psicodélicos e incluso acid rock. Sin embargo, el uso de baterías y riffs extremos, así como el constante rasgado en las voces le da tintes más oscuros, permiten hablar de una banda de heavy/black y no de black n roll o de heavy doom.

En ese aspecto, la excepción y muy notable, es el tema Wozu die Angst, que es psicodélico, hard rock y con teclados, 4,4 de 5. En Spotify.

9. Exul de Ne Obliviscaris: banda uastraliana de black/death metal sinfónico y progresivo, que reseñé acá como uno de mis discos favoritos del año 2023. Alcanzó el puesto 25 en el 2023 en Sputnikmusic. Fascinante, fácil, 4,8 de 5. Discazo que me sorprende al combinar bajo y violín como instrumentos principales.