20 julio 2025
Rap bogotano, metalcore femenino de Tokio, post-bop / ECM jazz con Corea, Metheny y otros, metal progresivo heleno-germánico, stoner progresivo alemán, brutal death gringo, black/death gélido, death/post-punk sueco, Claroscura (Aterciopelados)
19 julio 2025
Lo nuevo de Calva Louis (djent/metalcore vene-británico), hip hop australiano, sludge/doom/drone infernal de Oregon, groove/melodeath francés, brostep/hyperpop en homenaje a Mi Pequeño Pony, ambient/post-rock, DnB atmosférico, metal/shoegaze
1. Let the World Burn (2025) de C. Rae (Australia), Crooked Halo y montones de artista de hip hop. Lo había escuchado en marzo. Me gustó mucho Goodbye con una voz similar a la de Kelis de My Milkshake. 3,7 de 5. Hay gangsta, RnB, hardcore y horrorcore.
2. Submersus (2025) de Hell: desde el averno con distorsión, es una bestia de sludge / doom y drone metal, pero mucho más porque el prime tema tiene shrieks de black y el tercero, una especie de interludio, sobrevuela el post-metal para más tarde detenerse mucho más en el drone contemplativo, con riffs lentos y extendidos.
El trabajo solitario de Matthew Scott Williams, desde Salem, Oregon, quien es baterista de Asphalt, cuyo instrumentista y cantante está invitado como vocalista en el primero de los 5 temas llenos de oscuridad, capas de guitarras aserradas, atronadoras y subversivas, en polirritmos con intenciones infernales de socavar el alma del oyente. El tema final une todo lo evocado anteriormente. 4,3 de 5.
3. Tales of the Black Dawn (2015) de Dagoba. Groove/melodeath de Marsella, Francia pero también tiene otros matices, como en el tema The Loss, con metal alternativo y algo de post-grunge y emo, e incluso algunos arreglos orquestales. Me gusta más que otros compañeros de género porque la voz es un poco más industrial, tipo At The Gates y la música también es más pesada, siendo al mismo tiempo más experimental y por tanto con arreglos menos obvios, como voces limpias en coro y guitarras con distorsiones raras.
4. Love & Ponystep (2025) de Vylet Pony: Música rara pero realmente bien producida, de micronicho de subcultura de Internet. En este Zelda Trixie Lulamoon, hace electropop lleno de brostep, hyperpop, trap, glitch hop, indietronico, trap y dance-pop más locuras como complextro y digicore en que My Little Pony y Counterstrike son recordados y alabados con música electrónica dance dura, rara y poco comercial, con voces de anime. La llamada Brony Music. Por supuesto, prefiero su versión más rockera y transgresora de Monarch Of Monsters (2024).30 junio 2025
Lo nuevo de Akapellah (hip hop venezolano), metalcore/djent de NY, industrial experimental de Suecia, rock latino uruguayo noventero, mathcore/post-hardcore (Deadguy), black sinfónico polaco, regreso de Fishbone (rock/reggae/metal/funk), deathcore sinfónico
22 junio 2025
Lotus de Little Simz (hip hop / post-punk / jazz / afrobeat), Sun Ra (jazz cósmico), black/doom progresivo (Hexvessel), noise pop/shoegaze de Minneapolis (Hotline TNT), Malevolence (metalcore/groove)
03 marzo 2025
Cumbia/corridos mexicanos (Cóyotl de HBO Max), black atmosférico y brumoso holandés, death/thrash de 1989 (Pestilence), metal satírico, changa tuki reinventada, death/groove portugués, dark pop de los Lombardo, electropop, bagatelas, metal/rock progresivo sorprendente, country alternativo/noise rock
0. Lunes de clases de Gesstión y Analítica de Datos (Excel) antes del examen.
1. Cóyotl, héroe y bestia (Banda sonora de serie de HBO Max) de Mexican Institute Of Sound con Demián Gálvez y Los Pena: son corridos, cumbia mexicana y música regional mexicana, como lo de Peso Pluma, pero muy bien tocados y cantados. Compuesto por Camilo Lara y Demián Gálvez, e interpretado por Los Peñas. Ahora quiero verla. En Spotify.
2. Verstrikt in halflicht (2025) de Schavot: black metal melódico y avant-garde con muchísimos arreglos progresivos exquisitos en el bajo, polifonías entre guitarras en trémolo y orquestaciones atmosféricas, que incluyen pasajes de post-rock y música clásica como base a delicados solos de guitarra obsequiados en tiempos muy lentos y acompañados de solos de instrumentos de viento a ritmo de smooth jazz, rematados con diversos shrieks y growls de black gótico y vampírico, lo que brindan una vorágine de texturas y sensaciones.
Lamentablemente el disco es irregular en el sonido, los dos primeros temas suenan demasiado encajonados, casi hay que adivinar lo que se escucha y al parecer tratando de emular los primeros discos melódicos de Emperor o el trabajo de Summoning, lo que deja el mal sabor de boca de no entender con claridad el concepto musical esperado o posible, pero va mejorando mientras va avanzando el reloj, aunque se pierde aún en una bruma lo-fi. 4,1 de 5 pero podría ser más alto con un sonido más transparente. Más avanzado el disco suena mucho más al black sinfónico y atmosférico de grandes guitarras, arreglos wagnerianos y polifonía con pianos en ritmos y sonidos fuera del metal, más contemporáneos con bandas de estudio de Estados Unidos, aunque la producción tan difusa no permite disfrutar por completo la amalgama de instrumentos, en las que gana el blackgaze/dream pop al tiempo que suena black disonante y opresivo, bastante sludge y progresivo.
Es el trabajo solista de Floris Velthuis de Países Bajos, quien está detrás de Stuporous, la banda de black avant-garde con instrumentos de viento como instrumento principal que es realmente asombroso. En Spotify.
3. Consuming Impulse (1989) de Pestilence: maestros holandeses del death/thrash progresivo y el death técnico, en este disco aún no habían desarrollado completamente las influencias del jazz y del metal progresivo, aunque ya demostraban su capacidad de estructuras complejas, las melodías demenciales y los arreglos de bajo/batería tan cadenciosos y oscuros, así como influencias del thrash metal, junto a la voz rasgada y esquizofrénica de Martin Van Drunen. Clásico grandioso, 4,7 de 5. En Spotify.
01 marzo 2025
Metal avant-garde muy raro de Tennessee, lo nuevo de Chuchú Bermúdez (hip hop venezolano), progresivo español, stoner/doom gringo con ex-baterista de Pentagram, black vikingo finlandés, indie psicodélico
05 febrero 2025
Rock/jazz progresivo con clarinetes, metal alternativo fusión, rock neo-progresivo orquestal polaco, industrial clásico (Rob Zombie), EP 2025 de Lacuna Coul, rock progresivo con arpa, lo nuevo de LS Dunes (supergrupo de emo/post-hardcore) y death progresivo
1. The Fellowship Of The Mistery (2024) de Compassionizer. Proyecto ruso de progresivo avant-garde, basado especialmente en los clarinetes como eje melódico y compositivo. Es un cuarteto conformado por Serghei Liubcenco en las guitarras, bajo, batería, rubab (una especie de laúd afgano), dayereh (tambor con sonajas de la música popular de Irán, los Balcanes y Asia Central) y otros instrumentos de percusión.
Leonid Perevalov en el clarinete bajo, Ivan Rozmainsky en la composición, sintetizadores, espineta (instrumento de teclas) y kalimba (instrumento africano de percusión, especialmente usado en Zimbabue, con teclas metálicas) y AndRey Stefinoff en el clarinete. Además varios invitados: Vitaly Borodin y Ksenia Vaganovaen violín, Oleg Prilutsky, trompeta y Sabina Vostner, voces y ukulele.
Es inusual escuchar tanto clarinete en música no académica, como pasa en Dawn Of A Dark Age, que lo usa para hacer black metal experimental y jazz fusión experimental. Por momentos parece que escuchas un delicioso soundtrack y en otros una obra clásica que eleva el espíritu. La combinación de música e instrumentos de Asia y África, con el sonido de la trompeta clásica y los clarinetes, especialmente el bajo, nos traslada a momentos casi meditativos y de caricia mental.
Para mí es una joya total, 5 de 5. En Spotify. Es parte del movimiento europeo de Rock In Opposition (RIO) en contra de la industrial musical.
2. Falling to pieces (2023) de KrashKarma. Dúo de metal moderno, de Los Angeles, California, basado en el melodeath rápido, aunque incorporando influencias del metal pop, groove, djent y nü-metal, con ambos cantando e incorporando desde Sepultura hasta Messhugah y algo de Jinjer. En RYM los llaman llanamente metal alternativo, aunque es un poco más extremo que eso. Básicamente son Nicole Skistimas (vocales, batería) y Ralf Dietel (vocaless, guitarra). Completan la banda Elias Tannous (guitarra), Nic Nifousi (bajo) y Zak Bowman (guitarra).
4,3 de 5. En Spotify.
3. The Wyrding Way (2024) de Believe: rock progresivo elegante, orquestal, extenso y muy accesible (neo-prog) Banda polaca conformada por Jinian Wilde, vocales, Mirosław Gil, guitarras, Satomi en violín y teclados, Przemysław "Przemas" Zawadzki en el bajo y Maciek Caputa en batería y pianos. Según RYM también es art rock, que se pueden identificar por sus embellecimientos sinfónicos y cuidadas texturas de pop rock y sintetizadores. En Spotify.
4. Venomous Rat Regeneration Vendor (2013) de Rob Zombie: si hay alguien divertidamente raro es este tipo, además, no toda reseña tiene que ser una disección especializada, sino también hay que hablar de feeling, de recuerdos y de emociones provocadas. A mí este disco me parece demasiado divertido, más que Ministry incluso, porque además de industrial hay heavy.
Este, el quinto de la carrera solista de Rob, tiene a los ex Marilyn Manson Ginger Fish y John 5 en batería y guitarras respectivamente. Es metal industrial, alternativo y groove, incluso con algo setentosos en sus teclados (y versionaron a Grand Funk Railroad con el clásico We´re an american band). Me ha hecho sonreír demasiado.
El bajista fue Piggy D, quien después de 18 años junto a Rob hizo el camino contrario y ahora toca con Marilyn Manson. Invitaron a John Freese (A Perfect Circle) para grabar algunas baterías. 4,5 de 5. En Spotify.
5. Gravity EP (2025) de Lacuna Coil: nunca me han gustado demasiado, menos en su etapa de metal industrial, pero este adelanto de su próximo disco es una buena noticia. Se acercan al goth metal y al groove. 4 de 5. Las líneas vocales de Cristina Scabbia logran momentos épicos, entre lo operístico y lo melódico rockero. Va a estar bueno. En Spotify.
6. Obverse EP (2025) de Obverse: rock progresivo estadounidense del trío conformado por Emily Hopkins (prolífica arpista experimental), Chris Allison (productor e ingeniero de discos de Plastilina Mosh, Kinky y Coldplay) y Dan Briggs (bajista y tecladist de Between the Buried and Me,Nova Collective, ORBS y Trioscapes). Post-rock, math-rock, electrónica y jazz involucrados en este EP glorioso. 4,8 de 5. En Spotify.
7. Violet de L.S.Dunes: emo, post-hardcore y rock alternativo de unos "amigos con gustos similares en música" que se niegan a ser llamados súper grupo: cantante Anthony Green (Circa Survive/Saosin/The Sound of Animals Fighting) y guitarristas Frank Iero (My Chemical Romance), Travis Stever (Coheed and Cambria) y el baterista Tucker Rule y el bajista Tim Payne de Thursday. Lo que hay que decir es que le hacen honor a sus carreras, se pasa un gran momento escuchándolos. 4,2 de 5. En Spotify.
8. The Sound Of Perseverance (1998) de Death: Symbolic puede ser rompedor y Human el más jazzeado pero este disco final de Chuck Schuldiner con Death es un obra maestra absoluta del death/jazz progresivo extremo, con riffs técnicos y de thrash metal, de calidad artesanal, increíble performance musical y una sólida fuerza compositora, con una combinación de batería y bajo de figuras astronómicas, riffs realmente transformadores porque no obedecen a ninguna regla del death metal, ni siquiera el progresivo, y un shriek increíble. Es thrash/death técnico y progresivo expansivo, más progresivo (y por tanto acá caben muchas cosas como power, space rock y heavy metal) que extremo, unos arreglos de tiempos sorprendentes y con un groove técnico.
Lo acompañaron Richard Christy (Charred Walls of the Damned) en la batería, Scott Clendenin en el bajo y Shannon Hamm en la guitarra. Los tres tocaron también en el The Fragile Art of Existence de 1999 de Control Denied. Es básicamente la banda que Chuck creó para sus últimas producciones. 5 de 5. En Spotify.
26 enero 2025
Noise pop/post-rock chileno, jazz-rock progresivo legendario (Mahavishnu Orchestra), groove metal (Prong), post-rock/folk alternativo, goth metal aburrido y thrash/black/speed glorioso
17 diciembre 2024
Diario musical 17D: thrash finés, death gringo, hardcore/post/sludge texano, mucho rock latino, electrónica experimental, groove metal, hip hop colombia, power metal neoclásico, boom bap con house, techno y dnb, dubstep, industrial, post-hardcore, thrash/black chileno
26 noviembre 2024
Diario musical 26N: metal progresivo alemán, death/grind francés, lo nuevo de Nile (death técnico), hip hop experimental, jazz/metal progresivo (Thank You Scientist) y noise/hardcore
1. Ipsoma de Desiderat: muy buen metal progresivo instrumental, aunque a veces suena como que le falta algún grito, el sonido de las guitarras es bestial y aunque está en mid-tempo, los arreglos de cuerdas y cambios son realmente fantásticos. Son de Berlín, Alemania. Muy buenos, 4,6 de 5. En Spotify.
2. Necrobreed (2017) de Benighted: death/grindcore mega hiper pesado, furioso, rápido y perverso de Francia. Voces de hardcore, grind, deathcore y death combinadas en una ráfaga incesante de riffs sucios, disonantes y complejos, blast beats y gallops. Esto es oscuridad a velocidad hipersónica. Cabilla brutal de principio a fin, un 4,1 de 5. En Spotify. Entre los cantantes invitados está el finado Trevor Strnad (The Black Dahlai Murder). En Spotify.
3. The Underworld Await For Us de Nile: una bestialidad total del briutal death técnico, con guturales permanentes siempre arrolladores, creativos y sorprendentes, con la virtud de tener tres vocalistas/músicos, junto a riffs potentes no complejos pero sí con el propósito adecuado y una batería que no descansa de disparar, bombardear y potenciar lo que hacen las guitarras. Lo mejor es el valor agredado del concepto egipcio, que en este caso se describe con voces agónicas, samples y algunos arreglos de instrumentos exóticos, aunque son más un ingrediente que el concepto musical general. Un potente 4,3 de 5. En Spotify.
4. FLDSZN (2024) de Obijuan: siempre es refrescante su jazzy hip hop con decenas de invitados, en que hay reggae, dub y psicodelia. El rapero de Nassau, Bahamas, presenta este disco diciendo "estuve antes de Colón y estaré después de que él sea olvidado". Entretenido, no destacado, 3,5 de 5. En Spotify.
5. Terraformer (2019) de Thank You Scientist, escuchar esta banda me hace muy feliz. La banda de jazz fusión / metal progresivo / post-hardcore de Nueva Jersey es alucinantemente buena, por combinar los dos estilos más sorprendentes y espectaculares. Irónicamente es el único de sus discos que no he reseñado.
El tema Swarm muestra mis elementos favoritos de la agrupación, cuando los riffs arpegiados de guitarra en tiempos hiper-enrevesados, con distorsión y batería doble bombo liderando, pero cuyas figuras melódicas son acompañados por los vientos de jazz, mientras los interludios permiten arreglos de big band y ritmos de salón. Entonces un solo rockero y una trompeta hacen las mismas notas, más tarde suena una guitarra con séptimas metaleras que luego replica la trompeta a su estilo, lo que lleva a una sección que recuerda a la salsa y el chachachá. Todo esto acompañado por una gran voz limpia, similar a la de las banda de electronicore, porque por supuesto, agregan drum n bass y power electronics en algunos momentos, incluso llegando al noise.
Así que es Puya, Between The Buried And Me y Attack Attack! en un mismo cuarto, todos compartiendo sus momentos con diferencias y similitudes. El bajista es realmente un virtuoso alucinante pero la fuerza de la banda está en combinar estructuras y sonidos de dos géneros distintos, usualmente mezclados en jazz-rock pero presentados acá con toques distintivos venidos del metal progresivo así como de géneros tangenciales e incluso de la música experimental y clásica contemporánea, sin desestimar el funk, el ska, el rock psicodélico y el thrash metal.
Además, están los instrumentos exóticos, que permiten cosas tan locas como un instrumental final de música asiática. En este disco hay sintetizador modelo D, melotón, theremín, sierra musical, violín (como instrumento principal tocado por Ben Karas), shamisen, buzuki, guzheng, erhu, viola, saxofón tenor, clarinete bajo, Electronic Wind Instrument, clarinete bajo, trumpeta y fliscorno.
Puntuación: 5 de 5, por supuesto. En Spotify.
6. Green Serpent EP de Jinjer: cuatro temas de adelanto de su próximo disco de 2025. ¿Qué puedo decir? Es de mis bandas favoritas, los ucranianos liderados por Tatiana Shmaylyuk lo tienen todo: metalcore progresivo, funk, reggae, jazz, djent, voces limpias melódicas y un gutural poderoso, un bajista virtuoso, guitarras hiper pesadas y hábiles, un baterista de lujo (que hace contratiempos raros y blastbeats) y un performance en vivo demasiado divertido. Pura energía y dinamismo. En Spotify.
7. Dreams of Puke de Squid Pisser: segundo disco de esta banda de hardcore / noise. Me gustó muchísimo más que Melt Banana porque la voz es extraña y aguda, pero la puedo relacionar con música pesada. Este disco, cortísimo, de 12 canciones en 20 minutos tiene muchísimo ruido de guitarras procesadas sobre power electronics, voces en coros y el shriek punketo permanente. Es como si los Garbage Pale Kids fuesen metal electrónico. Para mí, 4 de 5. En Spotify. Su líder, Tommy Meehan, es el nuevo guitarrista de Gwar. Su contraparte, Seth Carolina, es integrante de la banda de garage rock Starcrawler.
8. Live (vol. One) de mewithoutYou: suelo no escuchar discos en vivo, pero esta banda de post-hardcore, indie rock y rock alternativo tiene reseñas bastante altas en Sputnikmusic, incluyendo esto. Buena voz de screamo para empezar y un sonido genial para ser un concierto. Suena increíblemente interesante pero no para empezar con un en vivo. Pongo sus discos en la lista.
25 noviembre 2024
Diario musical 24N: power metal / power pop de Fellowship, mucho jazz y música clásica contemporáneos, rock psicodélico, stoner y doom, death, progresivo / synth-pop, salsa metal (Puya), música renacentista y power metal
05 noviembre 2024
Diario musical electoral 5N: boom bap venezolano, death/black noruego, la locura fusión de Matthew E. White, Rumba Parabólica de Orquesta Bellecera de Colombia, power progresivo portugués y gringo, post-black metal y death sueco, y el nuevo disco doble / obra de radioarte de Nicolas Jaar
1. Hymns of the Crimson River de Etherius: metal progresivo de Nueva Jersey, Estados Unidos. Instrumental, pesado (con djent, no death) y con teclados. En Spotify. Tienen temas más atmosféricos, otros de metal melódico y otros más power sinfónico. Están buenos, con momentos interesantes como en el tema Veins Of Silver And Sorrow, que cierra el disco, con algo que parece provenir del flamenco pero muchas veces parecen genéricos o explorando aún lo que van a hacer, sin puentes, interludios ni momentos de pausa, diría que 3,8 de 5.
2. Svartsynt EP de Tårfödd: post-black metal / progresivo sueco que según Encyclopaedia Metallum pero tienen más de experimental que de progresivos, jugando con muchos teclados, estilos y formas de encauzar el black metal, sin llegar a ser avantgarde. Proyecto del dúo conformado por la cantante Johanna Furberg y el multi-instrumentista Simon Lindgren. En Spotify.
3. Grave Impressions of an Unbroken Arc de Qaalm: Sludge/Doom/Progresivo, que he escuchado bastante. Incluso apenas hace unas semanas un EP que tenía una versión de Black Sabbath, este disco tiene sólo 4 temas entre 9 y 12 minutos.
Toma distintos elementos más o menos disímiles, desde el groove metal hasta el black atmosférico para un concepto progresivo fusión, más bien amplio. Hay death/doom, funeral doom, sludge bastante groove, progresivo con metalcore y así. Voces guturales buenas pero simples, algo groovy aunque sean agrias, mientras que la limpias son mucho más elaboradas. Hasta 2014 fue el cantante de la banda de metalcore / nu-metal Scar the Martyr. En Spotify.
Les pondré 3,8 de 5 pero quiero escuchar de nuevo, porque el último tema, entre doom y melódico, me recordó al mejor Swallow The Sun.
4. Downfall de Ethereal: Progressive Gothic/Doom Metal (según Metallum) de Portugal, aunque mi oído dice algo como power sinfónico, a la escuela holandesa, más influencias del thrash y sí, del epic doom pero apenas en lo orquestal. Las voces son combinación de épica power y grunts/growls mientras la música varía entre el power metal con varios ingredientes diversos en los que apenas reconocería algo fúnebre o dark. Lamentablemente, veo que como Brothers Of Metal, hay cierta indecisión o irregularidad en los estilos desarrollados en el disco, que en lugar de dar espacio a la diversidad, se siente como extraviado. Los tres finales son más arena rock, menos power y casi power ballad / pop. Diría que 3,5 de 5 pero con muy buenos momentos. En Spotify.
5. Rumba Parabólica de Edson Velandia y Orquesta La Bellecera: locura circense / banda musical / cumbia balcánica / gaita colombiana, conformada por un proyecto socio-cultural del músico colombiano Edson Velandia, con personas de 14 a 76 años, que desde el 1° de marzo de 2023 van todos los martes a los ensayos en la biblioteca del barrio Cabecera, en Piedecuesta, Santander a jugar, lanzar ideas, improvisar y divertirse.
Lo que sólo iba a ser un mural (como parte del Festival La Tigre que organiza Velandia), terminó siendo una biblioteca (con mural) y ahora es una orquesta de improvisación, emoción y color. En Spotify.
6. K Bay de Matthew E. White: hay distorsión pero también funk, es rock alternativo pero también es psicodelia, con baterías programadas, así como post-punk y soundtrack. Es electro-rock y experimentación. Y eso que es el primer tema, de claro, más de 7 minutos. Me suena a Beck, a Illya Kurayaki, a Awolnation, a Flying Lotus. Me lo recomendó María José, la prima de Aruska y fue un súper acierto. Diría que 4,8 de 5. Creo que lo mejor están en los temas en que son al unísono post punk, funk y pop rock basado en teclados, en que parece parodiar o reinventar lo comercial para hacerlo extraño, digerible pero alternativo también. En Spotify.
7. Devildom de Shaarimoth: death/black noruego, ritualista, ocultista y declarativo, que resume muy bien las influencias de los más brutales del género death como Morbid Angel, Nile y Deicide, especialmente en las voces, con solos imposibles, una batería siempre potente y en hiper gallup, con algunos coros venidos del black metal y un universo creado alrededor de los riffs poderosos y veloces. En Spotify. 4 de 5.
8. Mysterio de Ríal Guawankó: boom bap / jazzy hip hop venezolano. Increíbles letras y pistas, todo hecho, mezclado y producido por Kenys Santiago (Ríal Guawankó). No recuerdo haber escuchado a este rapero con tan altísima calidad, pero con este disco ya me convierto en fanático. Uno de los creadores de El Dojo, colectivo de hip hop / rap venezolano. Según su perfil de Bandcamp, este disco también tiene drumless y trap. Tiene varios extractos de reflexiones de Rubén Blades sobre la música reflexiva, referencias líricas al thrash metal y a Guerrilla Seca. Discazo, increíble, 4,8 de 5. En Spotify.
9. New Eyes EP de Havok: la banda de thrash, bastante progresivo y técnico, adelanta un EP con dos versiones, una de Creedence Clearwater Revival (haciéndole más rápida y divertida) y otra de Metallica (del clásico ...And Justice For All, lo que no es tan usual), en que parecen mostrar su amor por lo estadounidense más allá de los géneros. La banda está conformada por el también bajista de Nuclear Power Trio y Job For A Cowboy, Nick Schendzielos; el baterista Pete Webber (en Fear Factory y también Nuclear Power Trio) y David Sánchez, vocalista y guitarrista. Muy bueno, 4,3 de 5. En Spotify.
10. Riverchild de Anomalie: impresionante post-black metal, operático, melódico, progresivo y avantgarde de Austria, pero también salvaje del cual tenía muchísimas expectativas, porque los discos anteriores me han parecido fascinantes. Proyecto increíble de Chris "Marrow" Brauch, quien ha tocado en vivo con Agrypnie, Harakiri For The Sky, Heretoir, Schammasch y The Vision Bleak.
Desde que comienza suena a fuerte candidato a disco del año: elaborado, riquísimo en arreglos exóticos, sinfónicos y folk, con una poderosa narrativa musical y vocal, que va de lo extremo a lo melódico, cruzando caminos desde lo ceremonial, lo extremo y lo épico, con cánticos de garganta y fraseos grunge, que conducen a una tensión y una épica que va creciendo poco a poco mientras las guitarras emprenden el viaje místico y espiritual, entre el black, el doom y el post-metal, tomando ingredientes del bosque oscuro, incluyendo influencias de Enslaved y Borknagar.
En el tema Awakening, es black metal furioso, rápido y melódico, casi todo es shrieks pero luego hay coros vikingos, guitarras acústicas y cortes progresivos, siempre con una batería poderosa, que fue encargada a un músico invitado. La segunda parte del disco, aún con voces limpias increíbles y un poco más doom, sludge e incluso grunge, muestra también el lado más pesado, rápido y oscuro, así como intrincado, complejo y estructurado. Es casi un nuevo estándar de post-black metal, sin shoegaze pero sí cercano al rock noventero. En Spotify.
11. Flesh Requiem de Paganizer: death metal, con growls agigantados y riffs afiladísimos, con una batería casi irreal, que me recuerdan el Penetralia de Hypocrisy. Otro proyecto del prolífico Rogga Johansson. En Spotify. Le doy un 4 de 5 porque aunque mantiene la vocalización referida, la segunda mitad del disco tiene otros enfoques, entre thrash y el hardcore, que le dan otro saborcito. Un buen ejercicio de ejecución.
12. Spirit Box EP de Flying Lotus. Me encantaron los discos You´re Dead y Flamagra, en que el jazz era una referencia esencial para este productor musical y "músico de laptop" Steven Ellison. Divertido, quizás mucho más accesible. Le doy 3,9 de 5. Discogs dice que es Hip Hop, Deep House, Contemporary R&B y Neo Soul, géneros mucho más comerciales que los cultivados en los discos que he escuchado, en la que hay Future Jazz, Drum n Bass y Jazzy Hip-Hop. En Spotify.
13. Piedras 1 y 2 (Archivo de Radio Piedras) de Nicolas Jaar: el productor chileno-americano (nacido en Nueva York), cuya obra me ha gustado mucho desde que la conocí, trae un disco doble, en su onda de House / IDM / Downtempo, hace una obra de "radioarte" que es exhibida museísticamente en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de México, que según su página web, lo describe así:
"Con una duración de tres horas y media, divididas en 17 episodios, Archivos de Radio Piedras es un complejo entramado de estrategias sonoras. Detrás de sus narrativas multitemporales, existen diversos mensajes políticos latentes. En los primeros tres episodios, escuchamos la historia de la desaparición de un niño en el desierto chileno, que pronto se descubre como la primera capa narrativa por cuyas grietas se van filtrando seres fantasmales y perspectivas no-humanas".
Además, las canciones“Dímelo tú” y “La furia del presente” contienen fragmentos de canciones de Petrona Martínez, Amparo Ochoa, Facundo Cabral, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Víctor Jara, Violeta Parra, Patricio Manns, Juaneco y Su Combo y KetmiginYarim. El tema “Sin conexión” contiene un fragmento de la canción “Zion Land” (1974) de Ras Michael y el tema “Dónde” contiene fragmentos de la Radio Nacional de Chile, durante los primeros meses de la dictadura en el país sudamericano. Archivo Museo de la Memoria, Santiago de Chile.
Así que acá hay música latinoamericana (entre bailable, fusión y folclórica), ruido electrónico, experimentación sónica, IDM, mucha edición y loops, beats y funk electrónico. Una maravilla de disco, hay que ponerle 5 de 5 sin miramientos. Según su perfil de Bandcamp, lo recolectado por la venta de esta obra irá a financiar iniciativas educativas para niños mapuches y no mapuches en Chile, y servicios de salud para niños en Gaza, Palestina.








