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07 julio 2025

Post-metal/sludge de Lituania, indie rock / noise pop de LA, jazz/piano en vivo, post-rock electrónico e indie surcoreano, Bathory (vking/epic doom), Bacalao Men en vivo, art pop de LA, stoner psicodélico, flamenco progresivo (elbicho), folk rock progresivo psicodélico noruego y The Manticore Tapes de Mötorhead

1. Carrion (2025) de Aortes: Sucio post-metal / sludge atmosférico de Lituana. Gritos desesperados, guitarras densas y atmósferas opresivas, más cerca del noise que del metal. 3,5 de 5.

2. Romanticism (2025) de Hana Vu. Desde Los Angeles, un bello disco de indie rock e indie pop, que combina algunas guitarras ruidosas y otras de folk indie, muchas vocalizaciones elegantes y corales, llenas de emoción, inspiración de cantautora y estructuras de pop underground, noise pop y dream pop. Es como boygenius pero con distorsión y una cantante muchísimo mejor, así como detalles más barrocos. 3,7 de 5. Según RYM, ya lo había escuchado pero no lo publiqué o se me fue en alguna actualización del blog. 
3. Jazz at Berlin Philharmonic XVI: Piano Night II (2025) de Leszek Możdżer / Grégory Privat / Iiro Rantala / Michael Wollny. Jazz y paino en vivo, incluyendo versiones y estándares como Caravan y Singing in the rain, liderados por el pianista aleman Michael Wollny. 4,8 de 5.

4. 1110101110000001100111011110110010010111 10010000111011001000010010011100 (2025, EP) de Asian Glow. Dos temas, de entre 14 y 15 minutos, que me alegran muchísimo, porque no esperaba demasiado o nada, después de la caótica (aunque interesante) colaboración con Lua Trilogy! y porque no recordaba bien su disco 1110011 también de 2025. Proyecto de Gyn, músico de Corea del Sur.

Post-rock con arreglos sinfónicos, mucha edición digital y una batería que suena increíble, para ser un proyecto de estudio, y un detalle de flauta que es realmente exquisito. Los sonidos emo, psicodélicos y oníricos se combinan con una especie de indie progresivo en que unos tipos jóvenes, deprimidos y modernísimos hacen rock con sus laptops, una guitarra de lujo y millones de pedales, controladores y efectos, alimentados de influencias de varias décadas que los hacen meter la elegancia y experimentación de los 70, las máquinas de los 80 y el desenfado ruidoso de los 90. Me enamoré, 4,6 de 5.

5. Hammerheart (1990) de Bathory: viking metal / epic doom sueco por excelencia. El tema Father To Son presenta los mejores elementos de este disco, con voces vikingas, guitarras sucias y disonantes, muchísimo metal clásicos y baterías tribalistas, con una atmósfera general de folk metal, ocultismo e historias épicas de tradición, herencia y aventura. 3,7 de 5. 

Creo que es un disco insigne, por inventar el viking metal con su estética y formato, pero es muy artesanal y lo-fi con una voz extraña y no necesariamente hipnótica, no tan bueno como el Blood Fire Death. Además, acá no hay nada de black metal. 

6. Bacalao Men At La Bibliteca Sessions (2025): tres temas en vivos grabados en La Biblioteca, Miami, Florida. Salsa jazz hip hop punketo.

7. The Rot (2025) de bodyimage. Art pop ambiental de Los Angeles, un dúo del músico Jordan Reyes y la cantante Cait Cole. 3,5 de 5.

8. Domkraft (Ep de 2015, reeditado en 2025)de Domkraft: stoner metal psicodélico sueco que apenas empezaba y no se había elevado al nivel actual, con space rock y más psicodelia dura, como en Sonic Moons, discazo de mis favoritos de 2023. 3,7 de 5.

9. VII (2008) de elbicho: disco perfecto, de principio a fin, flamenco nuevo y rock progresivo al máximo potencial. 5 de 5. Ahora reconozco influencias claras de Santana, especialmente en los temas instrumentales, más rockeros, fusión y jazzeados.

10. Langt, Langt Vekk (2024) de Kanaan & Ævestaden: Después del extraordinario Downpour, en que Kanann se despacha con psicodelia pesada, rock espacial y stoner, este disco colaborativo fusiona esas ideas con folk rock nórdico, resultando en algo que podría ser el soundtrack de una historia de vikingos espaciales o astronautas que saquean planetas con sus espadas láseres o más claramente, rock progresivo con violines nórdicos y sintetizadores cósmicos y existenciales, lo que se convierte en krautrock. Es una hermosura creativa, genial, expansiva y maravillosa. 4,7 de 5.

11. The Manticore Tapes (2025) de Mötorhead. Rock and roll, punk, heavy metal y versiones de Hawkind. Increíblemente divertido y psicodélico, duro y con actitud. 4,6 de 5. Qué bueno que las rescataron. 

16 junio 2025

Marty Friedman, grindcore/thrash (King Parrot), death progresivo/deathcore (Fallujah), chipmunk soul/jazz rap, black melódico atmosférico francés, kautrock alemán (NEU!)

1. Setlist 2025 de Marty Friedman para enterarme que las entradas para el concierto de hoy 16 de junio en Bogotá están agotadas. Sumecha. 

2. A Young Person's Guide To (2025) de King Parrot. Grindcore / thrashcore. Baterías dementes, que es lo mejor del disco, guitarras sucias pero con un sonido muy pobre y un shriek raro, entre la voz de AC/DC y algo medio gritado de hardcore punk. Regularzón, 3 de 5. Son de Australia. 

3. Xenotaph (2025) de Fallujah: Esta banda estadounidense que podríamos describir como una banda de deathcore sinfónico que fue mutando al death técnico, sinfónico y progresivo, presenta un disco de estelares complejidades, jugando con las distintas caras de un poliedro compuesto por deathcore, death progresivo, metal sinfónico, djent, shred e incluso black melódico. El bajista aparece en el extraordinario Time Will Take Us All de Entheos mientras el baterista también en Synestia. 4,6 de 5.

4. Egotrip (2025) de John Michel & Anthony James. Con el hip hop pasan dos cosas en mi mente, o los considero demasiado genéricos (y gringos) como para identificarme o muy buenos musicalmente. Y hay grises en esa escala. En este caso, aunque la producción es bastante bueno y la música se destaca, no me impresiona. 3,3 de 5. Según RYM es Chipmunk Soul, Conscious Hip Hop y Jazz Rap (esto último lo que lo salva para mí) más Pop Rap, Hardcore Hip Hop y Neo-Soul.

5. Le fléau du rocher (2025) de Darkenhold. Y no es un tema de géneros musicales, porque este disco de black metal melódico y atmosférico francés me pareció similarmente genérico y algo aburrido, con sintetizadores y teclados obsoletos, un sonido vago y demasiado brumoso, más un concepto que no levanta emoción. 3,3 de 5. Es una especie de versión menor de Aorlhac y Vehemence. 

6. Egor (2025) de Belenos. Aunque un poco mejor que sus compatriotas y compartiendo la combinación de black atmosférico y melódico, aunque con temas más largos, un gran baterista y un mejor sonido, es apenas mejor y poco destacable. 3,6 de 5.

7. The Future in Whose Eyes? (2017) de Sikth. Dementes británicos que juegan con metal progresivo, metal alternativo, djent y metalcore melódico con un filón muy avant-garde, experimental y hasta electrónico. Reaparecieron en 2013 en el disco The Silver Line de ONI. 

8. Genesis (EP, enero de 2025), el proyecto de Jake Oni y Jared Dines alrededor de combinar metal alternativo y djent. 3,8 de 5.

9. Braiding the Stories (2025) de Gaahls Wyrd. Una muy oscura versión noruega de metal progresivo, alimentada de black, doom y dark folk, en que tenebrosas atmósferas que pululan entre el gótico y el sludge están bañadas de extremismo aunque su esencia es el post-metal y el post-rock. Similar a Dodheimsgard, nada está dicho, así que después de un corto tema de folk orquestal reaparece la furia del black melódico sinfónico, siempre revestido de varias capas de guitarras, voces y una miríada de arreglos que le dan profundidad, tan fantasmal como conceptual. Este es un disco especial, que debe beberse poco a poco.

Este sonido, en que el progresivo/extremo es presentado en largas canciones épicas, profundas, con sintetizadores y voces operísticas de fondo, guitarras aserradas atmosféricas y teclados fúnebres, se conforma con dejarle los teclados a Iver Sandøy (Enslaved). Muy buen disco, que hay que escuchar detenidamente.

10.NEU! (1972) de NEU! - Krautrock alemán originario, con ambiente, sonidos de campo, música experimental y electroacústica según RYM. Es el dúo conformado por Klaus Dinger en banjo japonés (taishōgoto), batería, guitarra, voz y producción, y Michael Rother en guitarra, contrabajo, bajo y producción. 

12 junio 2025

Lo nuevo de Stereolab (indie pop rock psicodélico), death/doom, screamo con trap desde Japón y post-black /neocrust finés, thrascore de Detroit, nuevo compilado de Queen, black progresivo elegante de Michigan

1. Fear Those Who Fear Him (2017) de Vallenfyre: tercer y último album de esta banda de death/doom sucio, mid-tempo y estridente, gracias a las guitarras sucias de crust punk, compuesta por el baterista finlandés Waltteri Väyrynen (ex-Paradise Lost y ahora en Opeth), el guitarrista británico Hamish Hamilton Glencross (ex-My Dyng Bride y ahora en Godthrymm) y el británico Gregory John Mackintosh (principal guitarrista y compositor de Paradise Lost), quien acá hace los guturales. 4,3 de 5.

2. A Lack of Immersion (Ep, 2025) de How To Take Care For Flowers. Desde Fukuoka, Japón, una banda extraña de emo / post-hardcore con guturales, música skramz y suaves voces de emo-pop/poppunk, sobre una base de pistas electrónicas y trap. 3,2 de 5. Experimento curioso que tiene sus altibajos. Aunque es un experimiento curioso, y la parte pesada está bien ejecutada, es totalmente derivativa. La obra solitaria del músico Ryan Kelly. 

3. Månen ska lysa din väg (2025) de Svarta Havet: post-black finlandés muy ruidoso, aunque el disco inicia en lo que parece un mayor interés en el screamo que al shoegaze, con pianos y un shriek distorsionado, el disco se va desenvolviendo hacia unas formas melódicas que combinan guitarras en capas con distintas distorsiones, la armonía dentro de lo corrosivo y una visión de ópera perversa sobre un belleza oscura de guitarras cuidadas más una batería punketa pero muy bien producida. Según RYM es Neocrust por combinar estos elementos con sludge. La banda está liderada por Jara, una persona no binaria que promueve conciertos y toca en muchas bandas de metal y noise. Muy bueno, 4,3 de 5.

4. LP 2025 de Bad Beat. Los de Detroit la ponen fácil. Su debut se llamó LP 2024. Thashcore y hardcore punk. Esto es corto, directo y punketo. 3,6 de 5. Me gustó Bad Beatdown más cercano al beatdown hardcore o Jazz Beat (porque estos tipos son literales, es jazz). 

5. Reclamation I y II de Amiensus (abril y agosto 2024): disco doble de black progresivo de la banda de Minnesota, con influencias del power metal, del black sinfónico y del death progresivo, aunque hay extractos en que se identifica post-metal y folk metal, que va desde las voces limpias y las voces de canto de garganta hasta los guturales de mucho ataque, el uso de guitarras acústicas, riffs de trémolo con sintetizadores, la batería punzante y opresiva y algunos momentos de aplastante sonido de black atmosférico.

Con la segunda parte ligeramente mejor, es una épica de arreglos originales, complejos y melódicos que oscilan entre el black progresivo y el metal progresivo, mediante orquestaciones o disonancias, interludios o explosiones con shrieks, folk metal en homenaje a los grandes o hermosos momentos vocales en que los instrumentos caen rendidos en sumisión al sonido humano ante un mundo lleno de dioses impávidos.

Momento de gloria es The Distance con Lars Nedland. 4,5 para la primera parte y 4,8 para la segunda.

6. Epic (2025, compilado) de Queen: Un repaso de los temas más hard rock, iniciales y bases de los más grandes. Ahora quiero escuchar más de lo más viejo. 

7. An Ode To The Mountains (2025) de Aeon Winds. Magnífico black melódico, que siendo mercurial y oscuro, es elaboradísimo y elegante, blandiendo espadas sinfónicas, ambientales y hasta operísticas, para darle un matiz de belleza compositiva y grandiosidad a este álbum dedicado a la naturaleza. Definitivamente, 4,6 de 5. Invitados vocales de lujos, como Aphazel de Ancient y Vicotnik de Dodheimsgard, más que necesario después que el australiano Dis Pater dejó la banda para concentrarse en Midnight Odyssey.

8. Instant Holograms on Metal Film (2025) de Stereolab. Bellísimo disco que RYM define ampliamente como neo-psicodelia, pop indie y ambiental e indie rock principalmente. 

Neo-Psychedelia, Indie Pop, Ambient Pop, Indie Rock
Indietronica, Krautrock, Post-Rock, Lounge, Psychedelic Pop, Space Age Pop, Chamber Pop

09 marzo 2025

Lo nuevo de Whitechapel (deathcore violento) y Landmvrks, death sueco de los 90 (Entombed), noise/art rock gringo, thrash humorístico canadiense y progresivo holandés, Radiohead, cyber progresivo italiano, death español, misterioso post-metal ambiental francés y noise/kautrock electrónico con dub, funk y disco, brutal death progresivo

0. ¡Cumpleaños feliz! 47 pepitas.

1. Hymns in Dissonance (2025) de Whitechapel: demoledor, brutal, técnico y densísimo. Deathcore como con sludge atmosférico. Sin duda, la mejor producción de la banda, mezclando djent, growls cavernosos de death metal y riffs que van del death al deathcore, con una densidad y suciedad nueva, que le dan un aire viciado de perversidad. 4,5 de 5. 

2. Clandestine (1991) de Entombed: clásico del death metal sueco, brutal, innovador, misterioso y muy oscuro, muy poco melódico. Cantó el baterista, Nicke Andersson (The Hellacopters). 4,8 de 5. 

3. Buenísimos los singles de la banda de metalcore / nu-metal francés Landmvrks, con hip hop en francés incluido. También muy buenos los de Bury Tomorrow, con DnB, metalcore, nu-metal y post-hardcore, aunque más inclinado al metal alternativo y electrónico.

4. Foxing (2025) de Foxing: noise rock / post-punk, por lo que aunque hay atmósferas y guitarras ruidosas con gritos disonantes y estridentes también hay armonías vocales suaves, teclados de electropop y un ambiente de pop gótico. Es Art Rock e Indie Rock, elegante, filoso y tan armónico como opresivo, recurriendo al screamo y noise como dije, pero también al emo, post-hardcore y a lo experimental. Discazo, 4,6 de 5. Son de St. Louis. 

5. Métal canadien-français (2024) de Anonymus / Mononc' Serge: thrash metal satífico canadiense en francés. La música es bastante buena, la voz regular y enfocada en las letras. Le doy un 3,8 de 5. 

6. Celestial Death (2025) de Cryptosis. Blackened ttrash progresivo, melódico y sinfónico holandés con un shriek semi-industrial, muchos teclados e increíbles arreglos técnicos de bajo y batería. Suena ambiental y cósmico aunque predominantemente malvado. Como un Dimmu menos ostentoso y más duro, con sonidos más electrónicos que orquestales. El sonido me parece algo deficiente en algunos temas, mientras que las guitarras brillantes y algo chirriantes son un toque diferenciador, aunque a veces negativo. 

Power trío: Frank te Riet en bajo, mellotrón, sintetizadores y vocales de apoyo; Marco Prij en batería y Laurens Houvast en vocales, guitarras y narraciones. 4,2 de 5. Es como Vektor.
 
7. A Moon Shaped Pool (2016) de Radiohead. Lo último que ha publicado la banda, dejando las guitarras y la música analógica por Art Pop, Art Rock y Chamber Pop, entre el post-rock y lo barroco, sinceramente bastante abstracto solo por la voz de a punta de electrónica. Lo conozco mucho menos, debo escucharlo de nuevo para apreciarlo por completo. 4,5 de 5. 

8. Hypocricity (2024) de Methodica: metal progresivo de Veneto, Italia. Muy divertido como incorporan música electrónica bailable o derivada de la misma en la música, que es compleja, sucia y con guitarras procesadas, rozando con el djent, en un concepto tecnológico integral, con voces dramática y también como en una producción brumosa y llena de ambiente electrónico. 4,2 de 5.

9. Phoenix Cryptobiosis (2025) de Avulsed: death metal técnico español que ya es un clásico, aunque a pesar de los buenos riffs, algunos incluso melódicos o "blackened", los guturales diversos y una batería brutal, tiene un sonido bastante malo y poca creatividad, aunque es bastante gore y bien tocado, la producción está pobre. 3 de 5.

10. Embrasser la nuit (2025) de Á Terre: gracias Deezer por las bandas francesas que jamás conocería. Es noise rock y también metal atmosférico, con gritos desgarrados y guitarras expansivas. Disco debut, después de tres EPs. Según Metallum es post-metal pero me recuerdan más bien a una versión salvaje y sin progresivo de Solefald, con algunos gritos, semi-shrieks y bastante slugde también. Según su Bandcamp es ambient, post-hardcore y screamo, que puede explicar las voces raras, entre narradas, desesperadas y en growls, así como lo sideral, misteroso y nebuloso del sonido, con samples y muchos efectos en las guitarras. Bastante bueno, mucho, 4,5 de 5.

11. Nothing (2025) de Darkside: proyecto neoyorquino del chileno Nicolás Jaar (voz y electrónica), Dave Harrington (guitarra) y Tlacael Esparza (batería, percusión).

Según RYM acá hay neo-psicodelia y art rock con base en la electrónica, y se escuchan claramente guitarras jamaiquinas de dub, algo de noise rock, algo de krautrock y mucho ambient, lo que da texturas encontradas de sonidos playeros, jovialidad, algo de espacialidad electrónica y claro, jugueteo sónico y experimental. Además sería livetronica, que es agregar electrónica a una sesión en vivo de improvisación de instrumentos de rock.

Es un mega-cóctel que justamente permite escuchar la electro-acústica que incluye disco mutante, funk, cumbia digital, post-rock y rock psicodélico. A veces me recuerda a Air y Daft Punk. Un discazo fascinante, porque luego se pone más noise, oscuro, meditativo y post-rock, no se conforma, usa electrónica de forma novedosa para crear más diseño de sonido y capas de diversas texturas angulares. Brutal de verdad, 4,7 de 5.

12. Infrared Horizon (2017) de Artificial Brain: death técnico, disonante, progresivo y muy inventivo de Nueva York que combina densos guturales de brutal death con brillantes arreglos percusivos, riffs disonantes y estructuras inusuales con tiempos desafiantes, que cambian de tono y velocidad. Es un discazo brutal, que va oscilando entre lo puramente disonante y técnico, lo progresivo y la brutalidad oscura del death cavernoso, siempre agregando tonos brillantes y arreglos de altísima velocidad, muchísima técnica y precisión milimétrica.

Tienen varios invitados en la voz, como el fallecido Trevor Strnad de The Black Dahlia Murder. 4,8 de 5.

26 febrero 2025

Thrash/death brasileño, metalcore/pop-punk francés, djent electrónico australiano, drone/space ambient francés, new age/ambient (Brian Eno), death técnico sueco, lo nuevo de Swans (post-rock / post-punk / gothic noise), death/black francés, glam/hard rock noruego

0. Amo los miércoles, y hoy lo usaré para trabajar hasta tarde en un par de tigritos que tengo y en preparar la clase para mañana.

1. Agony (2016) de Nervosa: thrash/death femenino y brasileño poderosísimo, con un shriek profundo realmente punzante y brutal, riffs que hacen honor a su herencia y suenan a los grandes, especialmente Autopsy y Pestilence por un lado y Kreator y Exodus por el otro, combinando esas dos vertientes en un gran delta de música extrema, rápida, agresiva y demoledora. El power trío era entonces Pitchu Ferraz en la batería, Prika Amaral en guitarras y segunda voz (ahora voz principalmente nada más) y Fernanda Lira en bajo y voz líder, quien se fue para fundar Crypta. Qué genialidad terminar con el tema Warfayrer, con intro y outro de blues / jazz vocal, qué maravilla. En Spotify.

2. Singles de Lifeboats, qué buena banda de metalcore, post-hardcore y pop-punk de Lyon, Francia (otra recomendación propia de Deezer, el Spotify francés). Me gustaron mucho. 

3. Make them suffer (2024) de Make them suffer: genial djent/metalcore electrónico australiano, con increíbles riffs enrevesados, contratiempos divertidos que incluyen breakdowns y cortes de nü-metal, voces femeninas, teclados y pistas de techno y drum n bass, cortesía de la sexy y talentosa Alex Reade, quien también toca la keytar. Eran una banda de deathcore sinfónico en 2012 aunque la evolución me parece genial, conservando todos los guturales del deathcore, que tienen una asombrosa calidad y poder, agregando algunas voces limpias, otras más matizada y dándole un cariz de metal alternativo realmente apreciable junto a los sintetizadores. 4,5, fácil. En Spotify.


4. Solar Transmissions (2025) de Atomiste. Proyecto de drone, noise y ambient del multiinstrumentista francés Atomiste, que consta de tres extensas composiciones entre 17 y 23 minutos y quien describe este álbum como una exploración sonora de conceptos solares y espirituales, mediante el uso de "frecuencias binaurales". Me gustó, es relajante, según RYM, es Drone, Space Ambient y Tape Music. La sentí lejos de su This Is Beyond All of Us (2025), más nu jazz y según él, su obra maestra. En este caso, 3,5 de 5. En Bandcamp.

5. Bloom: Living World - Brian Eno x Bloom con Peter Schilvers, dos pistas, de 62 minutos y una versión single de 5 minutos de Ambient y New Age. Este proyecto reimagina la aplicación generativa de música y visuales Bloom, desarrollada por ambos en 2008. Originalmente, "Bloom: Small World" se lanzó en octubre de 2024 como un Amazon Original, acumulando más de 17 millones de reproducciones en sus primeros tres meses. Para complementar la experiencia auditiva, se ha creado un video original generado a partir de la aplicación, que ha superado las 120,000 visualizaciones en YouTube. Me hace pensar en el Biophilia de Björk, con ese proyecto multimedia y multiplataforma, casi museístico, de "música viva" e inmersiva. En Spotify. 3,5 de 5.

6. Circle Of Giants (2025) de moe.: banda de rock progresivo / jam band / psicodelia, formada en la Universidad de Buffalo en 1989. Así que en este disco hay de todo, desde mucha psicodelia setentosa con Hammond hasta stoner con distorsión fuerte, algo de country, blues, jazz y progresivo, así como algo de space rock y hasta funk-rock y samba.

Es el decimocuarto álbum de estudio, en el que incorporan al multiinstrumentista Nate Wilson, que añade mucho de lo psicodélico de los años 70. Bastante bueno, aunque a veces siento que demasiados elementos distintos, el balance es altamente positivo. 4,2 de 5. En Spotify. 

7. Psalmus Mortis (2025) de Retromorphosis: death metal sueco, atmosférico y técnico, con referencias al old-school -incluyendo algo de brutal death- entremezcladas con estructuras técnicas y progresivas contemporáneas, con un buen gutural bestial y arreglos súper hábiles, aunque el sonido no es el mejor, aunque orgánico está demasiado hundido.

Tiene teclados de fondo similares a los de las bandas de black sinfónico y de death/doom de los 90, aunque los riffs de guitarras, bajo y batería son muchísimo más complicados y veloces, como de death/thrash progresivo, alcanzando niveles estratosféricos de calidad interpretativa, mientras mantiene un ambiente misterioso y oscuro, incluso frío y también vintage, que me recuerda a Penetralia de Hypocrisy, aunque con predominancia de la precisión y la velocidad instrumental como en Atheist o Pestilence. 

Parecen querer conjugar la energía oscura de los primeros del death progresivo con un sonido misterioso del doom/death por medio de atmósferas y teclados. Este proyecto marca el resurgimiento de miembros clave de la influyente banda Spawn of Possession, incluyendo al guitarrista Jonas Bryssling, el vocalista Dennis Röndum, el bajista Erlend Caspersen y el guitarrista Christian Münzner (ex-Obscura, ex-Necrophagist), junto con el baterista KC Howard (ex-Decrepit Birth). Me gustaron más originalmente, aunque la calidad del sonido y la derivación vocal tan cerca al trabajo de Peter Tagtgren me parecen puntos bajos. 4 de 5 porque la música es realmente asombrosa. En Spotify.

Debo destacar el trabajo del bajista, noruego que tocó en seis discos de Blood Red Throne, en Igorr, en Deeds Of Flesh y el trabajo solista de Christian Muenzner.

8. I am a tower de Swans: anuncian nuevo disco con un single de 19 minutos que según RYM tiene de toda vaina: Post-Rock, Experimental Rock, Drone, Krautrock, Totalism, Poetry, Art Rock, Post-Punk y Gothic Rock, que además lo puntúa con el mejor single del año hasta ahora. Me parece bueno, aunque demasiado gótico/80 para mi gusto en la primera parte. Grande el tema Tinted Civic de Crippling Alcoholism, tomando el post-punk y el goth rock y llevándolos a nivel de noise metal, brutal, mucho mejor para mí. En una similar diferente está el tema Heathen de Deafheaven (que empieza como un dream pop/post-punk con voz limpia y se va desarrollando como blackgaze/psot-metal en sonido, con shrieks que mantienen polifonías con guitarras en trémolo y sintetizadores ochenteros bailables de fondo), logrando algo extraordinario, pesado, muy técnico y sorprendente. Inertiae de ...And Oceans, empieza como un black/death sinfónico y brutal, para luego convertirse en cybermetal, lleno de techno, para convertirse en el más reciente black sinfónico aunque más pesado y tradicional que lo que le conocemos, me gusta el cambio aunque habrá que escuchar más. Cosa rara (en la playa) de la colombiana Lucrecia Dalt con la jazzista Mabe Fratti (grandiosa canción de electrónica latina, dub y jazz oscuro). Dos singles nuevos de Morcheeba, bien funk y orquestales, chéveres. Cuatro nuevos temas de Dirty Projectors, con un art pop / chamber pop muy cinemático, con voces muy bellas, me pareció hermoso y refrescante, una alegría. Otro tema nuevo de Architects con House Of Protection (Brain Dead), bien electrónico, metalcorero y furioso, con nu-metal y parecido a SOAD por momentos.

9. Witnessing the fall (2010) de Svart Crown: segundo disco de la banda de black/death metal francés brutal: furioso, sucio, rapidísimo y técnico, lamentablemente separados, uniendo varias generaciones de la música extrema más veloz y precisa. 

Logran, con mucho éxito y como pocos, unir el sonido denso y subterráneo del black atmosférico de Deathspell Omega con la habilidad técnica y monstruosa del death de Immolation, junto al death progresivo y disonante de Ulcerate, añadiendo además un ángulo propio de estructuras extrañas, combinando el thrash/speed de los 80 con imposibles formas de metal progresivo y alucinantes arreglos de brutal death, además de tiempos oscilantes, con una cadencia perversa y un groove mediado por la potencia polirritmica.

Su cantante está ahora con Igorrr. Brutalísimo este disco, destructivo y avasallante, con riffs afilados, con melodías disonantes y polifónicas, para crear esas extrañas atmósferas opresivas y claroscuras, más una batería demencial y durísima, profunda, y un gutural procesado para añadir una capa de rareza y una vibra entre industrial y progresiva. Muy buenos, 4,6 de 5. En Spotify. Como Behemoth pero sin aburrir.


10. Invasion 2 (2025) de Invasion: heavy metal melódico / hard rock noruego que me hace pensar de inmediato en Voyager, aunque mucho más glam y AOR, quizás más cerca de Poison, MOtley Crue y GnR, siendo claramente menos progresivo. El sonido es realmente muy bien cuidado, con cierta textura electrónica mejorada por un sonido contemporáneo de guitarras más presentes. Es un revival absolutamente aunque con un toque tan moderno que me agrada, menos cursi y con más influencias del hard rock y el heavy aunque las keytars y los sintetizadores están clarísimos. Divertidísimos, punto. En Spotify. 4,2 de 5.

27 enero 2025

Hot Rats de Zappa (jazz/rock progresivo), metal progresivo (Opeth), black disonante neozelandés, kautrock finlandés, metalcore parisino, pop metal escandinavo y post-black alemán

0. Hoy fui a la reunión de profesores para empezar el semestre en la Sergio Arboleda, tengo de nuevo tres salones, pero también me enteré que el viernes debemos paralizar Cocuyo Chequea por la Orden Ejecutiva de Donald Trump y el memorando de Marco Rubio que paraliza toda la ayuda financiera de USAID, que incluye este proyecto.

1. Hots Rats (1969) de Frank Zappa: ahora sí estamos hablando de un clásico. Discazo de jazz fusión, jazz-rock y rock progresivo maravilloso, que tiene música experimental, art rock y rock psicodélico. Según RYM este disco tiene el puesto 109 en la historia y 6to en 1969, cuando In The Court Of King Crimson y Abbey Road son los mejores del año. Cinco de los seis temas son instrumentales, es el segundo disco solista de Zappa. Es un disco que rompe con su tradición de voces satíricas, incluyendo doo wop, y "música concreta" con muchísimos samples y uso de técnicas de estudio para editar la música. Es el más orgánico, si queremos usar palabras más actuales. Uno de los violinistas eléctricos es  Jean-Luc Ponty (Mahavishnu Orchestra). 

Frank Zappa grabó las guitarras, bajo de octava y percusión mientras Ian Underwood grabó piano, clarinetes, saxos y órgano de iglesia. Captain Beefheart cantó en el único tema con letra, mientras que los invitados (algunos de Mothers Of Invention) el resto de los instrumentos, incluyendo guitarra, batería, bajos y violines. Es genial, 4,8 de 5. En Spotify.

2. The Last Will And Testament (2024) de Opeth: para un lunes horrible, un discazo hermoso y genial, estimulante y seductor. Lo reseñé acá.

3. Antinomian Asceticism (2025) de Barshasketh: black disonante y atmosférico, elegante, tenebroso y enrevesado de Nueva Zelanda, con un sonido y producción impecable a pesar de lo opresivo, de verdad majestuoso y horrido, con arreglos de post-black y black progresivo, similar a MglaDeathspell Omega. Un baterista considerablemente bueno. El shriek es vampírico y a veces acompañado de una voz operística y gótica, muy grave. 4,8 de 5. E Spotify.

4. Terminal (2017) de Circle: banda finlandesa de kautrock, post-rock y rock experimental, space rock, garage rock, heavy metal, heavy psych y stoner rock, que como si fuese poco, tiene distintas versiones de sí misma, incluyendo Pharaoh Overlord. Una joya de mis favoritas, que tiene todo tipo de música progresiva. 5 de 5. En Spotify.

5. Elevate Spirit (2024) de JIRO: banda parisina de metalcore / djent realmente buena, en la onda de Lamb Of God. Pendientes, van a hacer algo buenísimo, con algunos arreglos electrónicos. Poquísima información en línea sobre ellos. En Spotify. 4,3.

6. The Catalyst (2025) de Amaranthe: nueva entrega de la banda sueca/danesa de power metal/metalcore/electrónica, con altísimas cargas del pop rock electrónico, sintetizadores ochenteros y algo de djent, que con tres vocalistas, incluyendo al sensual Elize Ryd, transitan una camino entre el rock industrial, el metal-pop y el metal sinfónico, que en RYM llaman Trance Metal. 

A mí me parece sumamente divertido, no sólo por mi debilidad y atractivo por este tipo de bandas que no son metal sinfónico sino que se acercan a lo comercial metalero, y en este caso, porque hay growls, música dance y guitarras poderosas, más riffs con arpegios sincopados pero especialmente una mezcla final que le da algo de crudeza y suciedad general. No es extraordinario, pero creo que es bastante destacable y atrevido. 

Son más pesados que Voyager, aunque con menos calidad y más experimentales que Beyond The Black. Además que tienen coros que pueden enganchar y meterse entre lo mejor del año, además de canciones épicas con muy buena producción vocal, con encanto de pop / power metal. Les doy un 4,2 de 5. Rematan con una versión de Fading Like A Flower de Roxette. En Spotify.

7. Finisterre (2017) de Der Weg einer Freiheit: monstruosamente brutal black atmósferico / post-metal de Alemania. Es majestuoso, post-black con momentos de post-rock, de calma introspectiva y de furia gélida, aunque predomina el sonido conceptual de riffs expansivos, virtuosismo en los arreglos de baterías y uso alternativo de distorsiones de guitarras, con influencias del progresivo. 

Es como escuchar Intronaut bañado en sangre como Mayhem, The Ocean Collective con garras y corpsepaint. Y además, momentos hermosos, oscuros y que van permeando en la mente con sonidos suaves, casi minimalistas y luego explosivos, como un space rock oscurísimo y misticismo perverso, a lo Amenra en medio del círculo de fuego de Noruega. Hay riffs de black melódico, blast beats infinitos y shrieks que acaban con el mundo. 4,8 de 5. En Spotify