03 febrero 2025
Footwork jungle, power progresivo y dark cabaret/metal (Diablo Swing Orchestra), pop punk/rock alternativo, progresivo experimental, post-hardcore , death metal, deathcore sinfónico y folk metal progresivo argentino
23 diciembre 2024
Diario musical 23D: blues rock, kautrock/death metal, ambient noruego, space rock / stoner francés, death/ jazz italiano, deathrock/black, black/death sinfónico y black atmosférico/ambient
21 diciembre 2024
Mis discos favoritos de 2024: Orgone - Pleroma: death metal experimental: folk, jazz y progresivo, que no está en Spotify, ni Deezer ni Apple Music
Hay que empezar diciendo que me rendí, después de tener abierto el perfil de Bandcamp y buscarlo infructuosamente en otras plataformas, hice clic en el disco de Orgone en Bandcamp (que cambió de dueños, despidió a un montón de gente) para mi fortuna. Lo que me parecía odioso ahora es casi una causa. La banda pide que los apoyes directamente comprando su mercancía y sus discos allí, y por eso apenas hay señales del disco en plataformas de streaming musical.
El quinteto Orgone (que incluye un cellista como integrante fijo) es una banda de Pennsylvania (que tiene una extraordinaria escena musical y de metal progresivo). El disco inicia con un violín, que va de lo académico a lo folk, que se desenvuelve en una compleja madeja de jazz-rock / death progresivo, con polirritmos asincopados y atmósferas post-rock por unos 4 minutos.
Después de esta suave y estimulante introducción, explota una canción disonante, en múltiples contratiempos, giros, vueltas y retornos permanentes en la que guitarras, violines y muchos otros instrumentos se entremezclan en lo que parece ser varias bandas tocando al mismo tiempo, una con death metal progresivo veloz, otra de jazz folk a mid-tempo y una de post-rock que va haciendo ambiente. Es como mezcla Thank You Scientist con Gorguts y Blackspeed You Black Emperor.
Es un circo demente, gitano, trastocado y que lleva la yuxtaposición hasta el paroxismo. Cuando parece ser una exageración, la música se va ralentizando, entre un piano, voces en off y calma instrumental, que no es más que un puente para que vuelva a empezar el caleidoscopio de tiempos, tonos y ritmos. Es sobreestimulante hasta casi la locura pero entonces se detiene, hace smooth jazz, post-rock calmado y hay suaves vocalizaciones.
El disco tiene a 16 músicos y tres vocalistas, pero no suenan como Haggard o Therion sino como Diablo Swing Orchestra con Obscura. Parece Unexpect pero sin ópera, es como Deathspell Omega o Imperial Triumphant sin la opresión, es como Estradasphere con Ephel Duath. Es demasiado, al mismo tiempo es un espectáculo sublime que no se puede dejar de escuchar, con unos guturales profundos que no dejan de actuar de forma similar a la música más dos vocalistas con voz limpia y aterciopelada que agregan frases en francés y una compañía perfecta para la calma post-rock.
Para lograr esta diversidad musical incluyen instrumentos como el laúd ruso de tres cuerdas ruso (Balalaika), la kobza o bandura (laúd ucraniano), dos cellistas, un clarinetista, dos contrabajistas y tres bateristas (en distintas pistas), una flautista, fujara (flauta eslovaca usada por pastores), Dwojnica (doble flauta rusa), trompeta, viola da gamba, vibráfono, violín y viola.
De acuerdo a su perfil de Bandcamp, son black metal, death metal, concert music, ethnic folk y jazz, así que estoy claro en lo que reconocí, aunque veo con tristeza que le faltan los temas 1, 5 y 11 (pero se puede escuchar completo en Youtube). Las voces femeninas en francés, los pianos y los cambios de tiempos en interludios orquestales son parte de la experimentación, aunque su mayor virtud está en fusionar jazz big band, música orquestal y death metal, esto es más que John Zorn con Cynic
Por algo se tomaron una década para este nuevo disco, tercero en su carrera. Los temas más largos, de 12 y 17 minutos son verdaderas ópera rock en que decenas de estilos y formas se conjugan, con una batería hiper refinada, guitarras incansablemente creativas y cambios que invariablemente transforman el universo a cada segundo. Les doy un 4,8 de 5 sin respirar. Conseguí tres temas en Spotify, incluyendo los dos más largos.
21 octubre 2024
Lo escuché el 21 de octubre (mucho prog): el disco del año (Magna Mater de Mother Of Millions), prog sueco, francés, doom operístico, power brasileño, covers prog (con un cantante que suena como Freddy Mercury), drum n bass, jungle, heavy doom, stoner, hardrock y muchísimos polirritmos,
sin perder el minimalismo conseguido con media docena de otros instrumentos de percusión, pero creo que termina pareciéndose más a Dark Buddha Rising, aunque más orgánico y analógico.
23 enero 2024
Transumanza - Dawn Of A Dark Age: un disco de black metal avantgarde con clarinete dedicado al Patrimonio Inmaterial de la transhumancia, una práctica ancestral del pastoreo de ovejas
¿Escuchas el clarinete? Esa es una expresión común tanto en el jazz como en el metal avant-garde e incluso en música electrónica o rock experimental. Cada vez es más común la fusión no sólo con folk, jazz o world-music sino que sean los instrumentos medievales, vintage, en desuso, especialmente fabricados por el artista o tradicionales los que dejen de ser acompañantes, sazonadores o complementarios para tomar el rol principal.
Así es el nuevo disco (diciembre de 2023) de Dawn Of A Dark Age, una agrupación italiana alrededor del clarinetista clásico y jazzista Vittorio Sabelli, nacido hace 49 años en Agnone, provincia de Isernia, en Molise, al sur de Italia.
La transhumancia
Un disco dedicado a una practica tan ancestral como actual, el pastoreo de ovejas en los campos italianos. De esta forma, lo antiguo y lo actual, la soledad pacífica que permite la meditación se une con una tradición que puede ser reinterpretada musicalmente bebiendo por igual de Opeth y Dissection como de los más experimentales músicos contemporáneos, tanto de la música académica como del jazz fusión, de lo medieval y de lo contemporáneo.
Así las voces femeninas angelicales, las furiosas descargas de black metal tradicional y el protagonismo del clarinete y del clarinete bajo (que parece más un trombón), la presencia del organetto (un acordión italiano medieval) son intérpretes de algo tan huraño como necesario: carne, lana, ruralidad.
El disco, Transumanza, el octavo de su historia pero el que le ha valido reconocimiento como compositor de black metal avantgarde de calidad, está compuesto por siete temas, con una duración de 43 minutos. Las referencias inmediatas, debido a las fusiones, cambios de ritmos, innovaciones y rarezas van por los lados de Dødheimsgard, Vehemence y Æthĕrĭa Conscĭentĭa, en que el space rock, el black metal, la música medieval, la electrónica y el saxofón jazz son parte de sus elementos centrales, no adornos ni añadidos exóticos.
Por más extraño que parezca, es un disco de metal extremo dedicado a la transhumancia, un tipo de pastoreo en movimiento que se adapta al entorno cambiante por las estaciones, afectado por los propios animales y los propios ciclos de la vegetación. Se calcula que hay 150 millones de personas involucradas en esta práctica, que en diciembre de 2023, el mismo mes de edición de este disco, la trashumancia estacional fue declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por “contribuir a la inclusión social, al fortalecimiento de la identidad cultural y a los lazos entre familias, comunidades y territorios” después de una candidatura internacional presentada por España, que también se practica en Albania, Andorra, Croacia, Francia, Luxemburgo y Rumanía y se suma así, al reconocimiento que ya disfrutaba en Austria, Grecia e Italia desde 2019.
La música
El disco abre con La scasata (La subida). Una voz rasposa describe el pastoreo sobre una guitarra acústica y algo de clarinete. Puedes pensar en Haggard, quizás en alguna balada de los últimos discos de Therion. Algo del gothic metal de principio de los 90.
"En el mes de septiembre, el descenso de la montaña está lleno de melancolía. Los picos se vuelven blancos y los animales están inquietos. Sintiendo la falta de hospitalidad de la montaña. El día antes de la subida, los pastores preparan la bolsa. Consiguen el último escaso salario del jefe. Y antes de registrar el rebaño se hace un inventario".
Con Trasumante, un tema que supera los 10 minutos, escuchamos las primeras guitarras distorsionadas y voces femeninas, así como los primeros shrieks y algo de riffs de death metal melódico, que sólo al final del tema deriva en una variación de los mismos elementos en furioso y veloz black metal, en la que los blast beats bestiales son acompañados de clarinete.
Después de la brevísima Preghiera pagana (dell'abbandono) [Oración pagana (de abandono)], de apenas 34 segundos, empieza Il gran tratturo magno (La gran pista de las ovejas) en que podemos escuchar metal extremo avantgarde, que puede recordar a Thy Catafalque, Solefald o el último Emperor, tanto como a El vuelo del moscardón, con el clarinete jugando con velocidad metalera y los shrieks tratando de imitar al instrumento, lo que es retomado para finalizar, repitiendo la reversión con blast beats y acordes menores.
El disco empieza a adquirir mayores intervenciones de folclor medieval, sonoridades góticas y black metal contemporáneo en un marco que recuerda tanto al rock progresivo psicodélico como a la fusión world-music y algo de Mayhem, de nuevo, con el clarinete como instrumento líder y los tropos del jazz fusión en la composición. Puede haber guitarras afiladas, bajo estruendoso y una batería apocalíptica pero la composición se asemeja más a los proyectos no-metaleros de su líder.
Cantico tra cielo e mar (Canción entre el cielo y el mar) invoca a la música menos metálica de Sylvaine y Myrkur, para luego explotar en I regi tratturi (Yo gobernaba los tractores) en que el disco vuelve a ser black metal perverso y raudo, con mucho clarinete jazz, arreglos tribales y algo de psicodelia. Me hace pensar también en elementos de innovación en la oscuridad de bandas noruegas como Dimmu Borgir y Arcturus, sin evitar escuchar también influencias de Mortiis.
El disco representa para mí un momento extraordinario de la música extrema experimental, en que los discos conceptuales basados en tradicionales rurales y la orquestación europea se unen con ideas foráneas, reinterpretando el black metal desde un punto de vista que hace pensar que no existe rock sin jazz, que no existe la música nórdica sin la americana, y que esta es producto de la fusión de lo indígena con lo africano. Un eterno retorno.
Por eso una misma melodía es repetida, con distintas variantes en todo el disco. Invocando tanto la idea de la improvisación del jazz y de la composición de la ópera sino también del coro de la canción tradicional, heredada y enseñada sin autor conocido ni compositor claro. El disco resume, incesantemente, que Vittorio quiere que coexistan los universos temporales, tal como en la trashumancia: las estaciones cambian pero se repiten, se acaban pero volverán y de nuevo, similar pero diferente, en perenne rotación, la existencia se renueva con los ciclos repetidos.
El disco cierra con Preghiera pagana (Del ritorno) [Oración pagana (del regreso)] en que se reafirma el concepto musical y lírico descrito, que recuerda a las obras universales sobre las cuatro estaciones, a la trascendencia y a la reinvención dentro de la tradición. Un disco salvaje, profundo, intelectual, poderoso y esencialmente, hermoso.
Vittorio
Con experiencia tocando en agrupaciones de jazz, colaborando con bandas de metal como el proyecto austriaco de pagan black metal de un solo hombre Rauhnåcht y las banda italianas de death/black Veratrum y de doom/black Ponte del Diavolo, es también miembro de la banda de black metal experimental Incatvm, fundada en 2022 junto al baterista Diego Tasciotti, también en Dawn of A Dar Age. Vittorio allí toca también la guitarra, el saxofón y el piano.
Además, hace arreglos para la banda francesa de dark folk Wÿntër Ärvń y tiene un proyecto propio llamado A.M.E.N., en el que mezclando doom, death, black y jazz de vanguardia, con letras de Aleister Crowley, hace una música extraña y misteriosa.
Algo bien extraño es que el vocalista principal del disco, Emanuele Prandoni, tiene una larguísima carrera como baterista en varias bandas de black metal atmosférico. Salvo en su proyecto personal black metal / ambient, Anamnesi (Reminiscencia en griego).
La voz femenina, siempre angelical y perfecta, es de la soprano, compositora e intérprete de instrumentos de viento, Alessandra Santovito. Ella es la mitad del dúo de música neoclásica Gothica, la mitad del dúo de música clásica moderna / neofolk Hexperos y parte del Ensemble Stella Nova, de música medieval y antigua.
Mattia Milizia se encargó del bombardino o eufonio, parecido al trombón, tuba o saxofón. El francés Sparda hace los coros, así como en varias bandas de black metal del país galo, incluyendo Vehemence y el otro proyecto de Vittorio, Incantvm.
Geoffroy Dell'Aria se encarga de la zampogna, una gaita del sur de Italia. A él lo reconoces por ser el encargado de la gaita escocesa de Cruachan, Paydretz y Les Bâtards du Nord. Otros invitados destacados incluyen la violinista Vittoria Nagni, en vivo para Saor, el contrabajista de jazz Graziano Brufani (también en Incantvm) y el percusionista de jazz Marco Molino, quien se encarga de la marimba en Incantvm, en Hexperos y en otro proyecto de jazz con Vittorio llamado Chorando Brazil.
Completan el combo con las voces corales de Nicole Massanisso, Angel Malak y Gianluigi Dezzi, así como la de los vocalistas de metal extremo, Alessandro Sforza y Marco Liazza.
Para escuchar completo esta alabanza al pastoreo, en italiano, con clarinete medieval y metal oscurísimo, gratis en Bandcamp, acá: https://dawnofadarkage.bandcamp.com/album/transumanza
24 julio 2019
Con "Calígula" la cantante Kristin Hayter (Lingua Ignota) ingresa al mundo de la ópera acústica, alternativa, sucia y mística
La artista experimental, punketa convertida en compositora outsider de ópera, Kristin Hayter, presenta su segundo disco "Calígula" como una continuación de su duro début "All bitches die". Y aunque profundiza en la visión catártica, ruda y desenfada, a veces ruidosa y agria, óptica de la sobreviviente de abuso doméstico y sexual, que pasa de víctima a poderosa denunciante, la música ha cambiado.

Dejando atrás la electrónica industrial así como los órganos devocionales católicos, ahora Hayter eleva sus composiciones a la ópera contemporánea y su estilo de grabación se acerca más a las presentaciones en vivo, mezclando fuentes analógicas y digitales con instrumentación en vivo.
Su rango vocal se hace más grandioso, épico, reflexico y expansivo. Puede gemir, elevar su voz en un coro celestial, ensayar ópera místca o cánticos orientales, aturdir con shrieks agudos y hasta susurrar. Esto es especialmente patente en la canción "Fragant is my many flower flowered crown". Usando incluso canto de garganta, la artista ahora evoluciona mucho más hacia la revelación, aunque eso implique hablar de momentos en que ha sentido odio, miedo y desprecio por sí misma.
Justo después del tema más limpio y hermoso, vienen dos más donde vuelve a mezclar los gritos agudos a lo Diamanda Galas o cantantes de black metal con paredes de noise sucio, en los que varía entre lo místico y lo pagano, de soprano a punketa gótica, luz y sombra, demonios y ángeles. Guitarras distorsionadas, blast beasts de death metal y caos se entremezclan con sus cantos operásticos y órganos de iglesia.
En los claroscuros del disco también permanece la influencia del metal y el noise, así como la venganza violenta, el abuso de poder y el sadismo que hicieron famoso al sanguinario Calígula. Para esto ha invitado al maestro de noise, Sam McKinlay; al cantante Dylan Walker (de la banda de powerviolence Full of Hell), con quienes colaboró en su disco 2019, Weeping Choir; al baterista Lee Bufford de The Body (noise-metal experimental) y al cantante Mike Berdan de Uniform (industrial rock) para mostrar las horribles y caústicas voces de la maldad.
En "Sorrow! Sorrow! Sorrow!" vuelve a lo que hace girar la mayoría de los temas del disco: ópera contemporánea alternativa, una mezcla de voces líricas, trip hop, cánticos místicos -ya no sólo católicos u occidentales- y giros experimentales llenos de florituras y susurros con piano, cello y violín de acompañantes íntimos.
Casi al final del disco, junto a la vocalista Noraa Kaplan, se sumerge en un tema que mezcla ambas caras del disco, desde la suciedad distorsionada hasta las reflexiones acústicas, en que hay tiempo para meditar, cantar suavemente y odiarse sin estridencias. En "Spite Alone Holds Me Aloft" hay un juego casi perverso, un Yin Yang tan histriónico como hiriente, un reflejo de su propuesta musical.
Y así se despide. Con "I am the beast" (Yo soy la bestia). Con una feminismo cautivante, reberverado y monástico, arropado por las teclas y las cuerdas, que se deslizan minimalistas y detallistas, dejando escuchar incluso el rasgado de los dedos, para voltear los signficados. Ella ha dejado de ser una víctima, ha encarnado al victimario, se ha desnudado para aflorar oscuros pensamientos, ha viajado en el tiempo por medio de su voz y encontrado una nueva fe, donde sufrir, morir y llorar están bien vistos.
Escúchala aquí https://linguaignota.bandcamp.com/album/caligula
02 marzo 2017
Sinfonías metaleras que quitan el aliento: Theater of Dimensions de Xandria y Prometeus de Rhapsody´s Luca Turilli
Y esta vez me voy a atrever a hacer una crítica conjunta de dos discos que me impresionaron tanto por sus arreglos vocales y corales, así como su musicalización que no se quedó con una aproximación cinematográfica del metal progresivo sino casi como una reinterpretación de la música académica de vanguardia.
Así sentí tanto el Theater of Dimensions de Xandria, que con la vocalista que de forma brillante estuvo al frente de ExLibris, Dianne van Giersbergen, que con su voz de soprano llena todo el disco de arias de ópera y vibratos de alta factura, bajo un manto de reverberados solos de guitarra hard rock, baterías profundas procesadas e instrumentos clásicos que entran y salen de escena, como en una puesta teatral, para darle más dramatismo al disco. Lo que ella logra no son falsetes ni gemidos góticos, es realmente una cantante de cámara.
Y aunque ceden un poco en la instrumentación rockera, que entra en el momento justo para darle un sabor poderoso de acompañamiento, el disco está concentrado en Giersbergen y en los coristas que la acompañan, para mostrar una mezcla poderosa que abruma, conquista y sorprende con sus partes de cuerdas que chocan con baterías y coros al mismo tiempo, un breakdown que une música clásica y rock al máximo, lo que le brinda además un valor agregado con respecto a colegas del género.
Porque entre los invitados están los vocalistas de Van Canto, Myrath, Firewind e incluso Soilwork, lo que alimenta la parte vocal, que es lo que más brilla, sobre orquestaciones que hacen de tablas para estos actores brutales de esta fusión malvada.
Por otra parte, el Cinematic and Live de Luca Turilli´s Rhapsody, una versión en vivo y en DVD del Prometheus Symphonia Ignis Divinus también apela, aunque con muchísima más orquestación e instrumentación rockera, a que las voces sean las que impresionen.





