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15 diciembre 2025

Elecciones presidenciales en Colombia y Chat GPT (algunos escenarios)

Photo by Flavia Carpio on Unsplash

A raíz de la aplastante victoria de José Antonio Kast, del Partido Republicano y de ideología de extrema derecha, en la segunda vuelta presidencial de Chile, así como un reportaje de la DW sobre las consultas a Chat GPT de parte de los votantes más jóvenes para decidir su voto del domingo 14 de diciembre, me pregunté, ¿cuáles son los perfiles de los tres candidatos punteros en las encuestas, para finales de noviembre de 2025, para las presidenciales en Colombia según este chatbot?

Esto además resulta relevante porque leo varios analistas diciendo que la izquierda en Chile se quedó muy atrás en la presencia en redes sociales, que ahora no sólo incluye ser divertido o rompedor en TikTok, tener una buena presencia en Instagram o tener una estrategia específica para X y Facebook, Whatsapp y Telegram, sino hablarle a los distintos estratos sociales y grupos de edad, sino una huella digital que impacte en los chatbots.

Y esto va desde tu entrada de Wikipedia, hasta los foros de Reddit y los perfiles que hagan de ti en los principales medios de comunicación de Estados Unidos, según las distintas revelaciones sobre las fuentes más usualmente usadas para alimentar las bases de datos de las más populares herramientas de IA.

Así que voy a preguntarle a Chat GPT y consultaré varias otras fuentes externas, a ver cómo les va a cada uno. Usaré el siguiente prompt: “Quiero que te comportes como un experimentado analista político y electoral, especializado en Colombia, con énfasis en presencia y huella digital, análisis de tendencias en redes sociales, estrategia y marketing político”.

“Hazme un perfil, con luces y sombras, fortalezas y debilidades sobre presencia digital y en redes sociales, así como visibilidad para chatbots de IA de los candidatos Iván Cepeda, Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella”.

— — Respuestas — —

1. Iván Cepeda — Candidato del Pacto Histórico

Resumen de presencia digital
Iván Cepeda es una figura con amplia trayectoria política y activismo en Colombia. Su presencia digital combina perfiles institucionales, narrativas de derechos humanos y una actividad constante en redes políticas como X (antes Twitter) y Facebook. Su perfil en Instagram como “@ivancepedacastr” presenta seguidores significativos en comparación con otros aspirantes, aunque con menor crecimiento que figuras más mediáticas de tendencia general. Instagram+1

Fortalezas

  1. Alto nivel de interacción política en redes clave: Según informes de tracking digital, Cepeda registra cifras destacadas de interacción en plataformas como X, una red clave para debate político, superando a múltiples actores de la contienda. infobae
  2. Coherencia narrativa con su trayectoria política: Su comunicación digital se alinea con su historia de gestión, derechos humanos, paz y justicia, otorgándole consistencia de marca. Iván Cepeda Castro
  3. Base digital establecida: Su presencia en Facebook y X está consolidada con cifras generales de seguidores y actividad, lo que facilita uso de chatbots para enviar contenidos programáticos y explicativos. Portafolio.co
  4. Uso de contenido institucionalizado: El manejo de cuentas oficiales facilita la generación de contenido factual para IA (textos programáticos, datos de propuestas, declaraciones públicas, noticias). Iván Cepeda Castro

Debilidades

  1. Menor presencia en redes de formato audiovisual (por ejemplo TikTok) comparado con otros perfiles emergentes o disruptivos. Su narrativa política densa no siempre encaja con formatos breves y virales exigidos por audiencias jóvenes. El Tiempo
  2. Riesgo de saturación narrativa repetitiva: Al centrarse en temas estructurales (paz, derechos, diálogo), puede perder tracción en conversaciones de alto volumen donde las audiencias buscan claridad en temas cotidianos (seguridad, economía).
  3. Datos públicos menos orientados a formatos IA conversacionales: Su contenido institucional tiende a discursos largos y estructurados, dificultando la extracción de respuestas concisas para chatbots sin procesamiento adicional.

Luces y Sombras

  • Luz: Alto engagement político y legitimidad digital en discusiones públicas.
  • Sombra: Dificultad para trasformar esa interacción en narrativas atractivas para públicos jóvenes o segmentados digitalmente.

2. Sergio Fajardo — Candidato del Centro

Resumen de presencia digital
Sergio Fajardo cuenta con una presencia digital moderada y en algunos índices de seguidores se ubica entre los candidatos con mayor alcance en Facebook, aunque sus niveles de interacción relativos son más bajos que los de Cepeda o De la Espriella. El Tiempo

Fortalezas

  1. Presencia estable en plataformas sociales tradicionales: Su perfil obtiene cantidades significativas de seguidores en Facebook, lo cual puede favorecer campañas de engagement pagado y segmentación basada en datos demográficos más tradicionales. El Tiempo
  2. Narrativa moderada: Su lenguaje y posicionamiento no polarizante puede adaptarse bien a chatbots diseñados para explicaciones neutrales, educativas y programáticas.
  3. Capacidad de crecimiento orgánico en redes donde la audiencia valora contenido reflexivo más que confrontacional.

Debilidades

  1. Interacción global inferior a competidores dominantes, tanto en términos de volumen como de viralidad de contenido. El Tiempo
  2. Menor visibilidad espontánea en plataformas como TikTok, donde De la Espriella y otros perfiles disruptivos generan más contenido viral. El Tiempo
  3. Marca digital percibida como menos disruptiva: Su personal branding gira en torno a tecnocracia y moderación, que puede limitar resonancia emocional en audiencias digitales masivas.

Luces y Sombras

  • Luz: Narrativa coherente, eficaz para públicos que buscan explicación programática y policy-driven content (contenido enfocado en políticas públicas).
  • Sombra: Limitada capacidad de penetración en conversaciones digitales de alto ritmo y menor presencia en formatos audiovisuales emergentes.

Resumen de presencia digital
Abelardo de la Espriella muestra una huella digital fuerte y viral, especialmente en Instagram y TikTok, con altos niveles de interacción orgánica en comparación con otros aspirantes. Su perfil “@delaespriella_style” supera los 800 mil seguidores en Instagram, lo que refleja capacidad de conectar con audiencias visuales más amplias. Instagram

Fortalezas

  1. Alto engagement en redes visuales: Es uno de los candidatos con mayor número de interacciones en Instagram y TikTok entre la contienda política actual, lo que indica resonancia con audiencias digitales activas. infobae
  2. Posicionamiento de marca potente: Su narrativa personal, estilo comunicativo emocional y presencia mediática directa facilitan generar contenido viral y recurrente en feeds sociales, lo cual potencia su visibilidad orgánica. infobae
  3. Adopción de formatos multiplataforma: Su uso de Instagram, TikTok y YouTube diversifica sus posibilidades de engagement, favoreciendo chatbots que puedan referenciar múltiples fuentes de contenido audiovisual y textual. infobae

Debilidades

  1. Debate sobre credibilidad y discurso polarizante: Asociaciones mediáticas con casos jurídicos controversiales o narrativas de confrontación pueden limitar la confianza de segmentos moderados y funcionalizar una narrativa que un chatbot debería modular cuidadosamente para evitar sesgos.
  2. Dependencia de contenido de impacto emocional: La viralidad puede no traducirse automáticamente en fidelización política ni en conversión electoral, especialmente sin estrategias de retención digital a largo plazo.
  3. Riesgo de ruido sobre señal: Los altos índices de interacción orgánica con frecuencia pueden estar impulsados por polarización y reacciones de oposición, no necesariamente por apoyo consolidado.

Luces y Sombras

  • Luz: Capacidad para generar conversación y visibilidad orgánica masiva en plataformas clave.
  • Sombra: Narrativas polarizantes que pueden disminuir precisión y neutralidad en sistemas de IA conversacional si no se controlan adecuadamente.
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  • Iván Cepeda muestra una presencia digital sólida en espacios de debate político y discusión pública, con un perfil adecuado para IA que maneje contenidos programáticos, contextuales y explicativos. Su narrativa debe complementarse con formatos de mayor espontaneidad para aumentar viralidad.
  • Sergio Fajardo representa una presencia digital estable pero menos disruptiva, con potencial para IA educacional y de profundización temática, aunque requiere una estrategia de amplificación para contrarrestar perfiles más activos.
  • Abelardo de la Espriella cuenta con la mayor visibilidad orgánica y viralidad en redes visuales, lo que le otorga ventaja en posicionamiento de marca digital, pero su uso para IA conversacional exige curaduría fuerte para evitar sesgos y ruido polarizante.

Ahora las preguntas son (hay muchas más pero basadas en otras preguntas que le hice, algunas encuestas recientes y las experiencias pasadas con Rodolfo Hernández y las propios derrotas de Fajardo)

¿Podrá Fajardo adaptarse a la viralidad algoritmica con mensajes más cortos y frases más claras?

¿Abelardo podrá bajarle al tono y sumar a la derecha más institucional?

Ya el Centro Democrático eligió candidata, Paola Valencia, anunciada el 15 de diciembre de 2025. ¿Qué pasará ahora con la consulta interna de marzo y las elecciones al Congreso? ¿Cuánto pesará la decisión final de Álvaro Uribe?

¿Cepeda podrá atraer al centro, este seguirá siendo un archipiélago, podrá deslastrarse de la imagen negativa de Petro, podrá enlazarse realmente con los empresarios y parte de la derecha?

¿Qué pasará con la desinformación, propaganda negra, la geopolítica (lo más claro, las relaciones con y entre Venezuela y Estados Unidos, pero también Israel/Palestina, Ucrania/Rusia y otros como Cuba, China, Unión Europea? ¿Qué pasa con el voto emocional, el militante, el duro, el votante de centro (más claro que el candidato de centro)?

06 mayo 2025

Lo "nuevo" de Ministry: regrabación de sus temas synth-pop, nü-metal/deathcore suizo, sass/mathcore californiano, black portugués opresivo y disonante, death canadiense, hardcore punk melódico sueco, deathcore lituano, trap metal gringo, post-metal chileno, black/death crust austríaco

1. Cursed de Paleface Swiss: aunque por momentos suena demasiado derivativo, porque el cantante en demasiados momentos emula (o imita) a Jonathan Davis y Corey Taylor en sus fraseos de desesperación, también hay mejores momentos de rap metal, con música que varía entre nü-metal / deathcore y downtempo / hip hop. Diría que está bueno, a pesar de la imitación desalentadora, 3,9 de 5. Son, obviamente, de Suiza.

Es como un nü-rap-metalcore, que tiene momentos propios como en el tema Don´t You Ever Stop, en que el pasado de slam/brutal death/deathcore aparece, incluso con un rap grunt bastante apreciable. El disco varía luego con temas más o menos logrados, derivativos y otros como de relleno, para terminar con una canción con voz gritada, medio post-grunge que no sé si es ahora imitando a Chat Pile o definitivamente asumiendo el costoso riesgo de una banda que presenta un disco totalmente divorciado de su historial, con un tema como grunge y depresivo.

2. Pain Olympics (2025) de Heavy Heavy Low Low: Para mí es como un sludge / noise, violento, caótico y con canciones cortísimas como de grindcore, pero RYM dice que es Sass y Mathcore, con momentos de Noise Rock, Post-Hardcore, Metalcore y Pigfuck. Son de San José, California. Es realmente demencial, un choque instrumental con sonidos entrelazos y gritos desesperados. Un poco a lo Chat Pile pero sin el post-punk ni lo conceptual. Bien, 3,9 de 5.
3. Desert Palms (2025) de Serpentes: black metal portugués ocultista, obra única de Gonçalo Borges (aka Ainvar Ara) con varios músicos islandeses. Es furioso, con velocidad variable y pensado en lo más oscuro y gélido del black disonante y progresivo. Aunque cumple con sus cometidos, de riffs aserrados y una batería bélica, gritos cavernosos y mucha opresión, no creo que sea demasiado excitante. 3,3 de 5. 

4. Nuevos singles de Gaupa, un doom psicodélico sueco en que la cantante emula a Björk. Buenísimo por momentos. Dos nuevos de Gruesome: Death revive en esta banda, ligado con Sodom quizás. 

5. Nullified (2025) de Brain Stem. Extraordinario debut de esta banda de death metal de Canadá que me vuelve a alegrar porque es otro buen disco reciente del género, aunque la crítica diga lo contrario, a mí me parece bastante bueno su aproximación técnica, oscura y con tintes black. 

6. A Life's Refrain (2025) de Speedway: divertidísimo hardcore punk melódico de Suecia. 3,5 de 5. Algunos temas son mucho más que sólo locuras de batería y gritos repetidos. Bien.

7. We Belong in the Grave (2025) de Crypts of Despair: los metaleros a veces son muy necios, este disco de deathcore / death / djent / brutal death de Lituana no me parece que merece el desprecio recibido. Creo que es extremo, con momentos muy lúcidos de arreglos ambientales y un bajista más que capaz, buenos guturales y guitarras que hacen piruetas interesantes. En la segunda mitad del disco se pone aún mejor, no tan aventurero sino con composiciones más sólidas en estructura e innovación, con guitarras entre noise y post-metal, con el downtempo deathcore llevado a nuevas formas más oscuras y meditativas. 3,8 de 5.

8. Lone Wolf (2025, EP) de 22 Wolf y Sinizter: el trap metal nunca me ha conquistado, pero estos temas de 22 Wolf, un artista de phonk, scream rap y trap de Georgia, Atlanta, me recuerda al mejor hardcore hip hip, tiene beats menos obvios y hasta música metal de verdad. Bien. 3,6 de 5.

9. The Squirrely Years Revisited (2025) de Ministry: antes de ser la banda insigne del metal industrial, Ministry fue un proyecto de synth-pop y new wave parte del movimiento New Romantic mientras que Al Jourgensen imitaba un acento británico. Ahora regraban temas de esa época con un giro de rock industrial que lo hace interesantísimo. Esta es una banda que nunca aprecié y ahora adoro. 4,2 de 5. Además la banda tiene un line-up celestial, con Roy Mayorga, Paul D´Amour y Charlie Clouser, ex-Soulfly, ex-Tool y ex-NIN, ex- Prong y ex-White Zombie en los teclados, respectivamente. Además, Monte Pittman de Prong. 

10. Arovmia (2025) de Sunvher: blackgaze progresivo de Chile, que me da una gratísima sorpresa, porque es realmente bello, con arreglos instrumentales increíbles y pasa de la meditación post-metalera y la expansividad del shoegaze a momentos más calmados, percusivos y tiernos, con un sonido de clavicordio, guitarras semi-acústicas y ambiente, que recuerda a influencias metaleras más atmosféricas pero urgentes, necesarias. Ni hablar de la calidad de los enredos de bajo, arpegios y batería para darle ese vuelco progresivo. Hay por tanto, distintas vertientes, originalidad y personalidad. 

Algo que puede certificar su calidad es tener a Harakiri For The Sky de invitado en un tema titulado Digital Madness. Le pongo 4,6 de 5, sin duda. Es el trabajo solitario de Jorge Cisternas M., también invitado al disco Scorched Earth de los austríacos. 

11. Ruass (2025) de Nekrodeus: black/death punketo y bestial de Austria, es veloz, sucio y subterráneo, con varios invitados infames que revelan la calidad y la perversión de esta propuesta además de compartir a Paul Färber, como baterista, también en Karg. Entre los invitados está Lukas Gosch, cantante de Ellende y V. Wahntraum, cantante de Karg y Harakiri For The Sky, un tipo muy ocupado y con una voz única. 4,3 de 5. 

Además en el tema Körperstrafe hay más de una decena de amigos invitados para hacer coros. 

19 abril 2025

Lo nuevo de Within Destruction (nü-metal / metalcore eslovaco), Psykup (avant-garde humorístico francés), Red Snapper (nu-jazz/indietronica), Elvenking (poewr folk italitano), progresivo/shred colaborativo, noise/gothic rock con post-punk de EEUU, concierto para flautas de Gisle Kverndokk, thrash británico (Gama Bomb), cuenca indie pop (Gepe), shoegaze / indie / alt-country gringo

1. Dark Matter (2024) de The Steve Klatt Project, inconsistente proyecto solista de shred/progresivo que en sus mejores temas tiene arreglos muy técnicos, frecuentes e inesperados, con geniales cambios de tono, forma y tiempo, a veces cortándose en medio de un compás, en los que mediante polirrítmos constantes y superpuestos, combina las elegantes armonías vocales, con voz masculina y femenina, con las hábiles combinaciones intercambiables del bajo, guitarra, batería y sintetizadores, gracias a rotar en cada tema con músicos distintos de todas partes del mundo.

Me recordó a Steve Hackett y a Genesis, con un formato de virtuosismo majestuoso.

Sin embargo, en los otros temas del guitarrista canadiense los vocalistas son muy malos, los riffs son demasiado básicos o las canciones apenas muestran alguna forma interesante, entonces bajan entre 1,5 a 2,5.

Pasa algo similar con las colaboraciones, como Forward con alguien llamado Harro, con terrible voz y música demasiado simple, una porquería, 1,5. También el otro tema, quizás vendido o por encargo, a Joe Booe, un poco mejor en la voz y un poco más compleja la música, pero no al nivel del disco, 2,5.

2. Birthmarks (2025) de Bambara. De Athens, Georgia, reubicados en Brooklyn, Nueva York, es una banda de post-punk, con los tropos más ochenteros, como golpes de orquesta sintetizados, voces góticas y guitarras hiper-atmosféricas, pero también con una cantidad saludable de rock gótico y noise rock para darle un cariz contemporáneo por un lado y menos punk por otro, que lo hace más que potable, siendo realmente interesante, ya que no es sólo bailar en la oscuridad escuchando The Cure sino también hay momentos de puro disfrute guitarrero. Tiene un par de temas extras, de dark jazz, con saxofón, dream pop y downtempo, que le añadan un nuevo enfoque y luces tenues distintas. 3,8 de 5. 

3. A Summer Evening (2025) de Gisle Kverndokk, interpretado por Arild Andersen (contrabajo), Gisle Kverndokk y Gudrun Klakegg: concierto para flautas del compositor noruego. Perfección musical, suave, relajante y al mismo tiempo, dinámica y alegre.
4. Necronomicon Automaton (2025, EP) de Gama Bomb: crossover thrash / speed con voces agudas, buena producción y un sonido pulido, con una batería impresionante, cortesía de James Steward (Berzerker Legion, Obscura, Sermon). 3,8 de 5 y muchísimo mejor que Bats, que me pareció terrible.

5. Undesastre Deluxe: CeroDrama (2024) de Gepe: qué genial descubrimiento, me estaba perdiendo de este cantautor chileno, basado en el folk chileno (Cueca) y la fusión latinoamericana, con algo de rock, indie y electrónica. 4,3 de 5. Una cantidad inmensa de invitados, desde Mon Laferte, Monsieur Periné y Rubén Albarrán, pasando por otros que no conozco como Christian Heyne, Movimiento Original, Torito Alfaro y Gabriela Arcos & Juan Wauters.

6. Animetal (2025) de Within Destruction: el trío de Eslovenia se pasea por el electronicore, metalcore, nu-metal y djent para su metal alternativo, aunque en este nuevo disco en que conserva momentos de deathcore, incluyendo growls y breakdowns, apela a más coros de voz limpia y mucha electrónica, así como a interludios sin guitarra y a lo que podría parecer trap metal, industrial o hasta deathcore downtempo, más o menos mediado por una propuesto más melódica. No me parece malo, al contrario 3,7 de 5.

7. The Joke Of Tomorrow (2025) de Psykup: dementes franceses haciendo avant-garde metal, en la que se combinan distintos géneros, desde el jazz hasta la electrónica, la ironía y el metal extremo, con la música cabaret, circense, nü-metal, death metal, metalcore y mucho más para hacer una ensalada brutal de influencias y humor, con habilidad técnica increíble. 4,3 de 5.

8. Killing the Flowers Will Not Delay Spring (Ep, 2025) de Teardrinker: quinteto de Rotterdam, Países Bajos, que asegura bombinar black metal, screamo y post-hardcore, aunque lo que escucho es una especie de shoegaze diluido, gritos más o menos punzantes que no son shrieks y una estructura más bien de rock alternativo, con algo de noise rock a fuego lento e incluso algo de lo-fi y bedroom pop. Regular a malo, 2,8 de 5.

9. Cruel And Unusual (2025) de High Council: heavy/thrash de Philadelphia, lo que ya diría que es buena señal por la escena musical de esa ciudad. Algunos visos de folk metal y rock progresivo, así como un bajo denso casi sludge, incorporan elementos novedosos a este heavy metal, que es realmente entretenido, potente y original. Me agrada, 4,3 de 5. Plaguebringer 2025 es especialmente buena, una épica viking/folk con bellas armonías vocales y guitarras de heavy / thrash. Cierra con el tema más power, para darnos un poco de todo. Genial.

10. Eventualities (2025, Ep) de Ostraca: Después del excelente Disaster, el trío de  Richmond vuelve a combinar sus disonancias seductoras, su angustiosa rabia y sus habilidades de combinar expansivas formas de post-rock y post-metal con formas también vanguardistas del punk como el screamo y la emoviolence. Gritos desgarradores, cantados al fondo, se sobreponen a lentos arpegios que pueden evolucionar en ráfagas de arpegios con una batería que van del blast beat a los repiques del math rock. 3,9 de 5.

11. If You Only Knew (Ep, 2025) de Blackwater Holylight: cuarteto femenino de doom psicodélico según Metallum, pero hay montones de otros sonidos y sutilezas, porque aunque hay un bajo fangoso y guitarras expansivas, casi cósmicas, hay también polifonías que permiten escuchar delicadas líneas vocales y de sintetizadores, bastante dream pop, sobre el wall-of-sound shoegazero de las guitarras. Según Rate Your Music hay stoner rock y stoner metal, pero difiero porque no siento ni doom ni blues rock, sino algo mucho más existencial y ambivalente, bastante noventero. 4,6 de 5.

12. Split X3 (2025) con turn blinks. (shoegaze de Los Angeles), Tombstone Poetry (de Nashville, con un discazo este año de alt-country / shoegaze) y Hiding Places (indie folk / indie rock de Asheville, North Carolina). Regular todo, 2,5 de 5.

13. Barb and Feather (2025) de Red Snapper: lo mejor de recuperar los discos que en 2016/2017 puse de favoritos en Deezer es reencontrarme con nuevas producciones de las mismas bandas y eso me ha pasado seguido. En este caso, esta maravillosa banda de Acid Jazz, Nu Jazz e Indietronica, que tiene de maravilloso que es una banda completa y no un DJ de laptop. A saber: David Ayers (guitarra), Ali Friend (contrabajo), Richard Thair (batería) y Tom Challenger (saxo y clarinete). Es como un St Germain pero analógico.

14. Reader of the Runes - Luna (2025) de Elvenking: qué extraordinario despliegue de folk/power sinfónico, con momentos de melodeath, de los italianos. Sin ser tan grandilocuentes ni hiper orquestales, creo que logran un extraordinario y bien logrado balance entre buenas voces épicas, shrieks combativos, arreglos corales, momentos más progresivos y power, con otros folk y extremos, que hacen un conjunto realmente óptimo. Es bueno, quiero escucharlos de nuevo prontísimo, en vivo deben ser geniales. 4,3 de 5. Gran tema final, extenso, épico, con su momento de black melódico furioso y buenísimos riffs y solos de guitarra, entre heavy/power y melodeath, con gran producción vocal.

16 abril 2025

Lo nuevo de Buried Realm (death técnico melódico), Ana Tijoux (rap latino), Briela Ojeda (folk andino indie colombiano) y Benediction (death vieja escuela), black metal noruego furioso, regrabación de Imminence (metalcore sinfónicon / downtempo deathcore), black folk melódico sueco, black n roll / sludge grungero

1. [Hordalands] Doedskvad [Escuadrón de la muerte] (2008) de Taake: black metal noruego en toda su esencia: igualmente disonante, sinfónico y muy furioso, que combina riffs gélidos pero combativos, llenos de melodías de cánticos de avanzada y una batería rápida y detallista, con influencias del hardcore y el death melódico, pero también con un sonido intencionalmente abrillantado y de atmósferas misteriosas, que son resaltadas por un shriek agudísimo y combativo, con letras de temáticas bélicas, tomando algunas formas del viking y el war metal. 4,7 de 5. Tiene arreglos complejos, que combinan arpegios lentos con líneas de bajo muy trabajadas, y una batería especialmente detallista, lo que parece combinar formas primigenias de Satyricon y Emperor con un formato más subterráneo o divergente.

2. The Return Of The Black (2024) de Imminence: Después de regrabar su disco debut I, en la forma de The Reclamation Of I, ahora presentan una segunda versión extendida de su disco más reciente, The Black de 2024, con tres temas nuevos, tres remezclas y cinco temas rehechos con cantantes invitados: Scott Kennedy de Bleed From Within, Lucas Woodland de Holding Absence, Tim Charles de Ne Obliviscaris, Joel Holmqvist de Aviana y Niklas Karlsson de Orbit Culture). 

El disco es una brutal combinación deathcore sinfónico, melodeath y metalcore, que presenta gritos desgarrados, líneas limpias o semigritadas emotivas y altísima potencia en las guitarras, con delicados y frecuentes arreglos de violines, ambientación permanente y arreglos rítmicos formidables. Por suerte, hay temas que se inclinan más a ciertos géneros. En Cul-De-Sac escuchamos un metalcore durísimo, lleno de arreglos de black sinfónico.

Entonces en Death By A Thousand Cuts, es más metalcore melódico y post-hardcore. En otros temas como Beyond The Pale hay breakdowns de deathcore dowtempo hechos a base de riffs de sonido industrial y expansivos momentos de guitarras atmosféricas. Una genialidad hacer metal alternativo / deathcore siendo suecos. Me gustó muchísimo, 4,3 de 5, aunque creo que quizás abusan de repetir ideas ya visitadas en muchos temas, aunque por otro lado nos dan más de su propuesta de djent /metalcore con black/death sinfónico.

3. The Dormant Darkness (2025) de Buried Realm: otra buenísima noticia es escuchar este disco de death técnico y melódico, el cuarto de esta banda de Colorado Springs, que combina fuerza de riffs de black muy sinfónico y de melodeath feroz, con arreglos percusivos densos, feroces y complejos, guturales monstruosos y shrieks angulares, así como un doble bombo nuclear y buenísimas variaciones extrañas que incluyen arreglos vocales de rap metal / metalcore, la épica del power metal y solos de guitarrista shred con influencias del speed y el hardcore. Un gran trabajo del multiinstrumentista Josh Dummer con Björn "Speed" Strid (Soilwork) y Christian Älvestam (Aortha) de vocalistas invitados. 4,5 de 5.

4. Ravage Of Empires (2025) de Benediction. Death metal británico vieja escuela que nunca muere. Growls brutales de Dave Ingram, arreglos de varias capas como solía ser y guitarras que van de lo melódico a lo misterioso, siempre oscuros. Hay algo de reinvención al combinar el death doom europeo con gran calidad y el death originario con un sonido ligeramente más moderno, con arreglos de thrash y groove metal potente, más cercano a Lamb Of God que a Testament o Pantera. 4,1 de 5. 

5. Ghostlands: Wounds from a Bleeding Earth (2017) de Wormwood: hermosura brutal de disco, entre el black melódico y el folk metal más bélico. Adoro la aproximación de esta banda sueca, una especie de romanticismo de conquistador guerrero, que combina los melancólicos sonidos nórdicos inspirados en la naturaleza y el misticismo con los inspirados cánticos de la aventura exploradora, dándole prioridad a la melodía. Así los riffs épicos están expresados con blast beats, trémolo picking y una distorsión rabiosa, conservando los sonidos que invitan a recorrer los mares y los bosques con espíritu de aventura. 

Así puedes escuchar instrumentos folclóricos, bellas armonías y emocionantes llamados acompañados de angustiosos shrieks, haciendo un contraste poderosísimo. 4,9 de 5. Es un discazo que me gusta y emociona de principio a fin. El tema final, lleno de black n roll y solos alucinantes de heavy metal es insuperable. 

6. Singles: Puzzle Box (de Vector) de Haken en vivo en disco que saldrá el 9 de mayo. Age Of Apocalypse: heavy/thrash/hardcore punk de NY. Interesante, por la mezcla bizarra de voz limpia, épica y gótica que hace punk y metal. Rosé en vivo del power japonés, potente y con un sonido brumoso inusual, de Tears Of Tragedy es una joya. Killer Of Minds de Accvsed: brutal metalcore alemán, que viene con montón de buenos singles de lo que podría ser el mismo álbum del género en años. Los singles de Hexvessel son hermosos y oscurísimos, de nuevo más cerca del black. 

7. Serpiente de Mader (EP, 2025) de Ana Tijoux con Hordatoj. Poesía urbana con fusión latina, rap urbano y rock alternativo de la irreverente rapera chilena. Bueno de verdad, 4 de 5. Hordatoj ya había estado en su disco Vengo.

8. Post Apocalyptic Depression (2025) de Mantar: genial Sludge Metal con Black 'n' Roll, Hardcore Punk y Grunge, que me hace pensar en un White Zombie más extremo y menos sensual o un Marilyn Manson menos alternativo, abrazando más la música extrema y alejándose de lo industrial pero quizás lo que mejor los describe es como unos Misftis metaleros, en que lo gótico, el rock and roll y el punk se hacen con distorsión más potente.

Me encantan las guitarras mientras los gritos extraños, entre distorsionados y góticos son abrumadores. Bien, le puse 4,2 y ahora iría por un poquito más, 4,4. Me recuerdan un poco a Crippling Alcoholism pero versión hardcore punk pero quizás lo mejor está en Face Of Torture, que suena como si The Vines hicieran black metal, qué buen black n roll. Ni hablar del tema Axe Death Scenario es que como un hardcore punk bañado en black metal con guitarras grungeras. 

9. Andariega (2025) de Briela Ojeda. La cantautora colombiana criada entre Pasto y Bogotá, y ahora residenciada en Londres, apuesta mucho más por la música andina y el folk indie para sus temas bellos, acústicos y poéticas. Hay mucho más, porque Briela se mete con el rock and roll, el pop indie y el rock fusión, con buenas guitarras eléctricas, sintetizadores y una banda bien armada. 4,7 de 5.

21 marzo 2025

Industrial/sludge electrónico, death progresivo melódico brillante, post-punk jazz avantgarde chileno, grindcore misterioso y muchos singles/EPs geniales como el de Calva Louise

1. Was I Good Enought? (2025) de Intensive Care & The Body: distintas formas de industrial / power electronics / metal extremo que además de usar la aguda voz witch y fantasmal tiene growls, lo que le da más peso. Creo que aunque este género se está agotando para mí, el uso de una mayor variedad vocal y que hay una instrumentación más cercana a una calma post-metal y sludge, y no sólo drone y noise, le da un matiz más interesante, aunque creo que es muy largo y repetitivo, claramente, no es aburrido pero tampoco excitante. 3,3 de 5. Por ahora, hay que repetir.

2. Keys to the Palace (2025) de Dessiderium: esto sí es una maravilla, melodeath progresivo gringo (según Metallum) que amalgama viking, epic doom, power, sinfónico, black y thrash pero también interludios con voces reverberas, casi pop, en canciones largas, épicas, hiper arpegiadas, que intercambia tiempos y ritmos de formas muy creativas y de precisión igualmente brutal y quirúrgica, con una extraordinaria producción vocal, que combina amplísimas líneas de voces épicas entre lo vikingo y lo espacial, con agrios shrieks de black metal.

Quinto disco de la obra del multi-instrumentista Alex Haddad (guitarrista de Arkaik y de la actual alineación de Atheist) con al asistencia del baterista Brody Smith (Exist, Satyr) y el pianista Thomas Leroy Meier. 

Es una impresionante serie de temas que combinan guitarras complicadas y melódicas, entre el shred y el progresivo, que son rematadas por impresionantes arreglos ritmicos impulsados por una batería altamente detallista y un bajo en espirales sucesivas que se combina con amplísimos arreglosd e sintetizadores, entre lo ambiental y lo sinfínico, mientras todo suena al tiempo en laberínticos riffs de death técnico y metal progresivo, pero también hay largos interludios de rock progresivo, que no es psicodélico sino orquestal, que le da un aire casi de AOR que es refrescante, porque además está atravesado a veces por guturales y guitarras potentes, otras por violines y sintetizadores, otras por voces limpias y calmados pianos, que ofrece un paisajismo amplísimo, refrescante y asombroso, como si uno juntara Genesis con Wilderun. 

Joya, un candidato serio a disco del año, 4,8 de 5. 

3. La Brea (2025) de Hesse Kassel: según Sputnikmusic es post-rock, post-punk y math rock, y según se parece a Black Midi, pero eso se queda muy corto. El primer tema, postparto inicia como poesía narrada en español chileno, entre el art rock y la música experimental, con letras sobre identidad sexual, el existencialismo chocando contra las complicaciones de la vida cotidiana actual y algo de rabiosa disertación, que se va transformando en ese mix de géneros citados antes para más tarde convertirse en algo entre el jazz-rock, el art punk y citando a RYM también noise rock, progresivo de vanguardia y rock experimental. 

La banda chilena está conformada por Renatto Olivares (guitarra, saxofón, vocales), Luca Cosignani (guitarra, vocales), Mauricio Rosas (guitarra), Matthew Hopper (bajo), Eduardo Padilla (batería), Joaquín González (teclados y coros).

Luca y Mauricio tocan también en Cóclea y Renatto y Mathew en Canut de Bon, bandas del split de noise/screamo/post-hardcore No esperan por nadie. Ahora entiendo porqué tantos discos argentinos, chilenos y uruguayos están tan bien punteados en RYM. Me parece súper interesante, mucho mejor producido que el split y composiciones avanzadísimas, pero el spoken word le quita muchísimo peso, le da un aire conceptual excesivo y más post-punk tradicional que lo que me gusta, y donde La Vida Boheme son sublimes. 

Así mismo, los temas y/o extensas partes instrumentales, especialmente las que combinan jazz-rock, post-hardcore y progresivo son realmente poderosas, interesantísimas y geniales. Difícil de puntuar porque es muy diferenciado entre temas, con una segunda mitad muy buena, y un tema final que además remató como si fuese un álbum de Full Of Hell, fascinante en ese sentido. Puedo irme con un 4,2 de 5. 

4. Final Salughter (2025) de Insect Warfare: después de unos singles y un EP regular, sale este nuevo álbum de la banda de grindcore / death de Texas. Súper primitivo, básico y salvaje. Un regreso misterioso después de casi 12 años desde un split con Napalm Death. Tiene un miembro y un exmiembro de Oceans Of Slumber. Le puse 3,5 al EP. Me quedo con una mirada similar, e incluso un poco menos porque sigue siendo consistentemente de mala calidad y repetitivo.

5. V 5en5e5 (Ep, 2025) de Sad Eyes: deathgrind español, con momentos progresivos y otros de brutal death, proyecto cuasi-solitario de Santi Gzlez.

6. El EP de Calva Louise es genial, no sólo por los arreglos progresivos de teclado y guitarra, sino por los grunts de Jess Allanic y el sonido industrial de las guitarras (y un cuatro, más expresiones venezolanas en las letras en inglés y español). Deerhoof, qué locura hacer indie rock y noise tan demencial y experimental. Los dos singles de Panzerballett, con jazz/metal, funk/ska y progresivo están alucinantes como el nombre de uno de los temas Alien Hip Hop. Dead Weight de Blindside me encantó, con esa mezcla de post-hardcore y nu-metal. Los dos singles nuevos de Cómo Asesinar a Felipes, con invitados para hacer rapmetal/jazz-rap llegan a niveles superiores. Mantra con su tercer single de 15 minutos, que me recordó a Wilderun. Liv Kristine y Novelists, con dos formas distintas del metal femenino, gótico y brutal, o moderno y cadencioso. Los de ...And Oceans están terroríficamente buenos, sorprendentes, industriales y casi post-black pero muy oscuros. 

26 enero 2025

Noise pop/post-rock chileno, jazz-rock progresivo legendario (Mahavishnu Orchestra), groove metal (Prong), post-rock/folk alternativo, goth metal aburrido y thrash/black/speed glorioso

1. Cœur de cible (2024) de Lofofora: ¿de dónde sacará Deezer ese interés por la música francesa? Muchas veces me recomienda bandas alternativas del país galo que de verdad muy rara vez me enganchan. Este caso, de nü-metal/metal alternativo es otra más. Sí, suenan bien pero demasiado promedio o localizadas. 2,5 de 5.

2. Demo 2025 de Panorama Local: banda de indie rock, post-punk, post-rock y noise pop de Temuco, La Araucanía, Chile, con un sonido melancólico, algo emo y genialmente narrativa, que me recuerda a Ed Maverick, e incluso a Los Prisioneros y a Jorge Drexler, con esas referencias como a las baladas latinas de los 60 recuperadas con tristes acordes de emo pop y las letras ingeniosas, con juegos de palabras e ironía, pero también a Viva Belgrado, con su post-rock cotidiano y semi-gritado. Muy promisorio, 4,3 de 5. En Spotify
3. Visions of the Emerald Beyond (1975) de Mahavishnu Orchestra: obra de arte de la legendaria agrupación de jazz fusión, jazz-rock, jazz-funk y rock progresivo de Queens, Nueva York. Combinando sonidos cinemáticos, orquestales, pop y jazz con arreglos de rock progresivo y funk, crearon un estilo extraordinario e inspirador. Este disco es hermoso, bailable, rítmico e impresionante. Su legado llega claramente hasta el metal sinfónico de hoy, como el de Ne Obliviscaris, y otras bandas que lo han expresado directamente como The Mars Volta, Opeth, Black Midi y Dillinger Escape Plan. 5 de 5. En Spotify.

4. State Of Emergency (2023) de Prong: pioneros y decanos del groove metal industrial, de Los Angeles, Califonir,a un disco con guitarras aserradas y ritmos sincopados, tomando del nü-metal y el rap-metal así como melodiosas, dando un buen balance de potencia y dinamismo, que permite el pogo y el cabeceo así como moverse de lado a lado, con temas que saben conciliar las disonancias y la fuerza vocal con la magia del rock and roll. 

Contemplo esta variedad interpretativa y melódica como lo mejor del disco, que además de presentar todo el arsenal de riffs industriales y thrasheros, el sonido seco de las guitarras y las líneas vocales raperas y hardcoreras, también hay arpegios, melodías y hasta metal alternativo que le da mayor variedad y distintos colores a una banda ya legendaria y provocadora. Esto incluye una versión de Working Man de Rush. 4,3 de 5. En Spotify.

5. The Cart Before the Horse (2025) de Elizabeth A. Carver: un extraño disco de folk, que RYM dice que es free y avant, así como post-rock y drone, que sentí a medio camino entre Radiohead y Sprain, Mount Eerie y Black Country, New Road, con un sabor country, experimental y desafiante, aunque no con tanta calidad para mi gusto. Un reconocimiento a los créditos musicales, bastante raros y originales: Brice Brown, proyector, Cleo Henman, aparato de sonido radial volador y Alexander Kent, mente detrás de Sprain, en el banjo y bajo "doblados" (contrabajo y contrabanjo), armonio, diseño de sonido, sierra musical, dulcimer amartillado y apoyo moral y artístico. Elizabeth sería responsable de todo el resto, desde la fotografía y producción, hasta el resto de la música, que incluyen varios pianos y una profunda voz grave, que me costaría creer que es de una mujer sino la de Alexander. 3,9 de 5. En Spotify.

6. Liquid Swords (1995) de Genius/GZA: mejor disco del año según Sputnikmusic, empatada con Symbolic de Death. Segundo de 1995 según RYM que lo pone en el puesto 100 de la historia, quinto mejor de East Coast Hip Hop y Hardcore Hip Hop, subiendo al cuarto si es Boom Bap. 

Genius/GZA es miembro de Wu-Tang Clan y sacó este disco después de los dos primeros del colectivo. Está basado en películas de artes marciales, el ajedrez, el crimen y la filosofía. Sinceramente, no soy amante del hip hop gringo, aunque adore a Cypress Hill y me agrade bastante Eminem. No es para mí, 3 de 5. Y ni de lejos lo puedo considerar tan alto en la estima mundial.

7. Forever We Burn (2024) de High Parasite: banda de goth/doom con algunos guturales medio crudos, casi primitivos sobre una base de metal alternativo, medio southern y groove, también melódico aunque algo básico. Son de Batley, Inglaterra. La banda bautizó su estilo como "death pop". Las voces, que también incluyen algunas voces góticas/post-punk son de Aaron Stainthorpe, de My Dying Bride. Este disco me parece malísimo, como una horrible versión de Pain. 2,2 de 5. 

8. Swarming Angels & Flies (2025) de Sarcator: este disco hizo mi domingo, basados en el black/thrash/speed sueco buenísisimo, aunque se identifican influencias potentes del rock gótico, del southern metal e incluso del post-punk (black n roll) que incorporan con elegancia y creatividad increíble, llenando las canciones de dinamismo, variedad y muchísima buena vibra, mientras son extremos. Me encanta enterarme que el nombre viene de unir Sarcófago y Kreator, qué brutal e hilarante. 

Es un disco increíblemente potente y rápido, pero tiene muchísimos momentos melódicos y psicodélicos, incluso surf, así que tiene temas rápidos tipo Hellripper pero el sonido es totalmente contemporáneo, no son un rip-off de ninguna de las bandas viejas o nuevas del género, sino es una extraordinaria pieza de arte, muy bien producida, con guitarras trabajadísimas, que pueden ser en trémolo y furiosas, aunque son mayoritariamente creativas, con un aura muy europea, como un dark country pasado por black/thrash. En Spotify. 4,9 de 5. Todos los integrantes tienen entre 19 y 25 años, aunque la mayoría tiene 22. 

04 enero 2025

Diario musical: Black/death war metal, Patriarkh (el nuevo Batushka), groove/death, death progresivo (Pyrrhon), post-black metal jazz, death/doom progresivo, rap venezolano y progresivo/djent chileno

1. Die Urkatastrophe (2024) de Kanonenfieber: ¿Cuál será el secreto del éxito o más difícil, cuál será el secreto para obtener un 5.0 absoluto en Angry Metal Guy? Este disco lo logró, o más bien el multi-instrumentista detrás, Noise, aunque apenas tiene el puesto 147 en Sputnikmusic y 236 en Rate Your Music. Sin embargo, estos death/blackers de Alemania hacen canciones de war metal, melodeath y black (que puede ser vampírico, melódico y hasta alguito disonante) con unos coros increíbles, algo no demasiado usual, con grandes arreglos progresivos, sonidos gélidos pero animados en la guitarra y un bajo brillante, pero sobre todo momentos para cantar, celebrar y pelear, lo que conquista corazones oscuros. 

Este disco también puede ser melódico y furioso, tener momentos de canciones profundas, con un shriek y growl cantando al unísono a mid-tempo, asincopados con las guitarras y el blast beats, regalándonos más momentos de black melódico increíble, creativo y diverso. Por supuesto, el disco se dedicó a la I Guerra Mundial (o Gran Guerra) con los efectos horripilantes en el cuerpo y mente de un pueblo, las crudezas de la batalla y los pensamientos suicidas de un soldado. Así que después de la emoción de ir al frente, el disco se convierte en una durísima narrativa musical, que sin embargo sigue siendo atractiva, animada y melódica, gracias a la ambivalencia entre acordes luminosos y un bajo como un cañón, amén de un trabajo vocal amplísimo.

La reseña de Angry Metal Guy le confiere a la banda un sonido y sensibilidad única, porque aunque hereda de otras bandas que se han dedicado al war metal con mucho éxito, como Bolt Thrower y 1914, dos de mis favoritos, Kanonenfieber tiene su propio sonido, establecido en el black/thrash con algunos potentes sonidos industriales, guturales muy particulares (incluyendo subterráneos gritos de doom) y sobre todo, diversidad en los riffs, estructuras y formas para abordar su storytelling extremo. Esto incluye invitar al guitarrista Maik Weichert de Heaven Shall Burn a uno de sus temas, lo que además resalta que no hay una apología ultra-derechista sino lo contrario.

Y lamento no poder estar de acuerdo, pero lejos de un 100% absoluto, este disco, muy bueno, no me parece tan excitante ni maravilloso, aunque sí tiene temas que sí, sobre todo al principio del disco. Es destacable, pero le daría un 4,3 de 5. Creo que Haill Of Bullets y 1914 tienen mayores éxitos. En Spotify.

2. Prophet Ilja de Patriarkh. La publicación del Litourgiya de Batushka en 2015 lo cambió todo con respecto al black metal litúrgico, con túnicas de cristianismo ortodoxo y oscurantismo religioso. Después de allí vinieron las peleas, separaciones, varias bandas alternativas (una de las cuales vi en 2023 en el Rock Al Parque) e incluso una versión rusa que asegura ser de verdaderos sacerdotes ortodoxos con decenas de discos, así como continuaciones en Grecia, Rusia y Polonia.

Ahora, Patriarkh (Патриархь), al que le fue muy mal con su disco debut y que cambió el nombre después que en 2024 perdió el caso judicial por los derechos intelectuales de la banda, rehace su legado con una buena reedición de la fórmula de black metal, post-black, cánticos bizantinos y música litúrgica de la iglesia ortodoxa rusa, con unos vídeos realmente increíbles, de calidad de cine, con una simbología y semiótica alucinantes, terroríficas y evocadoras. Tres guitarristas lograr crear una atmósfera rica en sonidos, experimentos y atmósfera.

Los coros polifónicos con blast beats y la cantante femenina invitada, Eliza Sacharczuk (porque la banda tiene tres cantantes: un gutural, dos coristas masculinos) son un toque increíble, junto a los trémolos y shrieks que crean un sonido expansivo de doom, black atmosférico y hasta algo de música clásica contemporánea. Incluso en el tema Wierszalin VII hace unos experimentos vocales y sónicos distintivos, que lo separa brevemente del estilo del que fueron pioneros, sin separarse de los barítonos deslumbrantes sino haciendo algo avantgarde y alocado, más furioso y extremo, que refresca. 

El baterista es Paweł Jaroszewicz (Antigama, Blindead23, ex-Vader). 

Muy buen regreso. Le daré un 4,4 de 5. En Spotify.

3. Svart de Feared: un groove/thrash/death sueco, con la guitarra de Ola Englund (The Haunted), con un gutural que toma prestado del deathcore, el black y el groove, junto a algunos riffs disonantes y otros más potentes, es como un Pantera envenenado con Six Feet Under, lo que los hace básico y a la raíz. Regular, 3,7 de 5. Me recordó a una versión más barata de The Haunted y muy pobre del Soulless de Grave.

4. Exhaust (2024) de Pyrrhon: maravillooooooso death progresivo de Nueva York, opresivo, complejísimo, disonante y vanguardista. En la locura laberíntica que con un sonido diáfano y producción dedicada pone en un mismo cuarto a rabiosos armónicos y guitarras angulares con disonancias extrañas de mathcore, batería de jazz/death y gritos que varían beber de tragos distintos como el hardcore y el death, con algo de black metal. Otros temas parecen Chat Pile con Cannibal Corpse, combinando malvados riffs y voces de death/grind con baterías divergentes y asincopadas, a lo Mars Volta.

Hay un extraño humor negro que me recuerda a Fantomas, sobre todo en el tema Stange Pains, en que el funk, lo industrial y lo puramente experimental se unen en menos de tres minutos de mathmetal y provocación. Los temas más calmados, llenos de baterías haciendo mágicos trucos, narraciones de art rock y algo de noise/post-rock noventero, añaden más brillo a esta demencial genialidad.

Innegablemente, hay una relación con Imperial Triumphant: Erik Malave, bajista de Pyrrhon, estuvo en los primeros dos discos e EP Inceste. 4,7 de 5. En Spotify.

5. Tabernakulum de Dola: black metal atmosférico con jazz / post-black y progresivo polaco (con trompeta agregada por el bajista/guitarrista). Hay disonancias, extrañas figuras de black progresivo con herencia del death progresivo holandés y gringo de los 90, mucho avantgarde y cambios repentinos de tiempo, tono y atmósfera, con un shriek/grunt cambiante, que acompaña las transformaciones frecuentes. Es un power trío e invitaron a Patryk Rzeszutek de la loca banda de punk/black/experimental Gruzja a cantar en un tema. 

Con un bajo profundo, muy sludge, hay interludios de hábiles momentos progresivos, que se entremezclan con black y música de vanguardia, con un resultado delicioso y estimulante. Cuando es más raro, e incluso jazzista, recuerda a Ephel Duath y a Troldhausen, aunque llega a momentos de noise rock y art rock. Por momentos alcanza niveles de sinfonía con el uso de sasxofón, post-black expansivo y un progresivo espacial, cerrando además con algo de drum n bass, noise rock y shoegaze con jazz/death, e incluso solos de trompetas en escenas de post-metal que me dejaron boquiabierto. Es un discazo, que augura mucho más, 4,9 de 5. En Spotify

6. Where Gods Fear to Speak de Oceans of Slumber: death/doom progresivo de Texas, que combina una voz shriek/gritada y un growl doom masculina con una voz lírica femenina de rock alternativo y a veces bastante operística, irffs pesados y melódicos, buenos solos de guitarra y algunas estructuras y mezcla general de doom / metal alternativo / pop rock con arreglos progresivos, cercano a Katatonia auqnue menos doom y un poco más progresivo.

Los mejores temas están en el que da nombre al disco y Poems Of Ecstasy en que blast beats, doom metal, metal alternativo y rock progresivo se intersectan en una canción diversa, retadora y poderosa. Sin embargo, en algunos temas hay momentos de metal extremo un poco exagerados o fuera de lugar, sobre todo con los guturales y en otras suenan algo caprichosas, un poco rústicas y no demasiado acertadas, como queriendo evadir la mayoría de sonidos alternativos, incluso de indie rock.

Este disco fue grabado en Bogotá, Colombia para que el disco fuese "monumental y orgánico". Trabajaron junto a Joel Hamilton (The Book Of Knots) y quien produjo su disco anterior. Entre los invitados están los vocalistas Mikael Stanne (Dark Tranquillity) y Fernando Ribeiro (Moonspell). Les pongo un 3,9 de 5 aunque los mejores temas están más altos. Cierran con una versión de Wicked Game de Chris Isaak.

7. Como Nunca (2017) de Akapellah: g-funk / boom bap / trap / latin rap venezolano, segundo disco del pana de Paya, Turmero, estado Aragua. Disco regular, aunque tiene temazos como Mamá, Gordo Funky y Hablando Claro. Cierra así su primer trilogía de Como Antes y Como Siempre. Es el más débil de sus primeros trabajos. Quizás muy influenciado por el rap latino. 3,7 de 5. En Spotify.

8. At the Shadow of the Andes All Tomorrows: metal progresivo / djent / post-metal chileno con ganas de ser realmente pesado y complicado, como un Meshuggah con Tool extremo aunque el uso de voces limpias melódicas y un grunt medio gritado, que a veces se acompasa con la voz limpia, recuerda también a Gorod y Gojira. Los cambios de tiempo, entre electrónicos y matemáticos, que parecen frenarse, girar en sí mismo y retroceder para detenerse otra vez, entre el djent y el jazz/death abre un nicho bastante particular para estos dementes sudamericanos. 

En Time Witness la producción vocal se dispara, con multi-tracks de distintas voces, guitarras post-metaleras algo psicodélicas y un doom progresivo como base para el despegue de un mísil nuclear distorsivo, como un Cult Of Luna tocando black metal. Es realmente muy bueno, 4,8 de 5. En Spotify.

9. Reclamation I y II de Amiensus: disco doble de black progresivo de la banda de Minnesota, con influencias del power metal, del black sinfónico y del death progresivo, aunque hay extractos en que se identifica post-metal y folk metal, que va desde las voces limpias y las voces de canto de garganta hasta los guturales de mucho ataque, el uso de guitarras acústicas, riffs de trémolo con sintetizadores, la batería punzante y opresiva y algunos momentos de aplastante sonido de black atmosférico.

Con la segunda parte ligeramente mejor, es una épica de arreglos originales, complejos y melódicos que oscilan entre el black progresivo y el metal progresivo, mediante orquestaciones o disonancias, interludios o explosiones con shrieks, folk metal en homenaje a los grandes o hermosos momentos vocales en que los instrumentos caen rendidos en sumisión al sonido humano ante un mundo lleno de dioses impávidos.

Momento de gloria es The Distance con Lars Nedland. 4,5 para la primera parte y 4,7 para la segunda. En Spotify, la Pt. 1 y la II.

10. The Grey Eminence (2016) de Warfather, segundo y último disco de esta banda de death metal gringo, que ronda con el doom y el brutal, con el ex-bajista de Morbid Angel. Recurre a todos los repiques, arreglos y riffs esperados del género, con un performance vigoroso y afilado, como si tomara las herramientas del padre para partirle la cabeza a los amigos con golpes letales de artes marciales prohibidas. Es brutal, furioso y con malas intenciones. Es un alumno de Deicide, Krisiun, Sinister e Immolation. 4,3 de 5. Por si fuera poco, entre los invitados están Jack Owan (ex-Cannibal Corpse y ex-Deicide) y Erik Rutan (Hate Eternal).