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11 julio 2025

Lo nuevo de Born Of Osiris (metalcore progresivo), slugde/post-metal danés, mathcore/post-metal mexicano, soft rock/pop progresivo, progresivo/hard rock de todos estrellas, metalcore/nü-metal

1. Kollapse & Grava (2025): álbum colaborativo de estas dos bandas danesas alrededor del sludge/post-metal. Interesante, pesado por momentos, con muchos interludios. Regular sin ser malo ni excitante. El 3,5 por excelencia. El disco anterior de Kollapse me gustó, y es lo mejor de esta colaboración, los momentos más graves y densos de guitarras pesadas, cavernosas y agrias.

2. Pérdidas variables (2025) de Joliette: de Puebla, México al DF para el mundo, los conocí en su genial EP Luz Eterna (2024). Ahora además de screamo, post-hardcore y post-rock hay momentos angulares y muy pesados, en que escuchamos post-metal, mathcore y hardcore punk. Me encanta porque siguen con su nota skramz pero hay mucho más calidad en su composición e interpretación. 4,3 de 5. Me recordaron a Viva Belgrado aunque menos logrado pero más duros.

3. Scrach it (2025) de U.S. Girls: el proyecto de Meghan Remy, de Chicago y mudada a Toronto, Canadá, empieza demasiado inofensivo, quizás por un exceso de producción limpia e impoluta, demasiado sof rock y brill building. Sin embargo, su experiencia con art pop y pop psicodélico saca la cara después de la primera mitad, con una voz linda y delicada pero con sentimiento.

Lo mejor está en a partir del tema Walking Song, lleno de blue-eyed soul, gospel y pop progresivo, así como Bookends, un tema de más de 11 minutos, con jazz, blues, funk, soul y pop progresivo y el tema final, No fruit, con guitarras acústicas. 3 de 5.

4. A2Z² (2025) - de A-Z: metal progresivo / hard rock, con una voz regular que no me mata pero instrumental es grandioso. 3,8 de 5. Segunda producción de esta banda del ex-baterista de Fates Warning, Mark Zonder. Con el tecladista francés, Vivien Lalu (de Lalu), el guitarrista neerlandés Joop Walters.
5. All the Devils Are Here (2025) de Mugshot. Segundo disco de esta bestia compuesta que con distintos gritos y guturales acompañan a riffs destructivos de nü-metal, metalcore y beatdown hardcore, en la que coros punketos y líneas "raperas" acompañan a tremolo picking, groove metal y sonidos gigantescos de deathcore. Un nombre muy adecuado, porque hay armónicos y sonidos apocalípticos con una actitud tan callejera como contemporánea pero sin llegar al slam metal, más Korn que Cannibal Corpse sobre todo porque tiene pistas de drum n bass. Es increíblemente divertido y rudo. 3,9 de 5.

6. Corporation P.O.P (2025) de Hot Milk. En RYM despreciaron este disco, aunque para mí es de esos que te resuenan porque no encuentras exactamente a qué te recuerda y emulan, pero adoré sus guitarras que van de pop punk y nü-metal (un poco de rap metal incluso) a metal alternativo y post-hardcore, su voz femenina que puede ser limpia y rasgada a lo Otep, sus coros de rock alternativo y emo-pop, resultan en una receta tan encantadora como brutal, llenándose de diversas emociones musicales. 

Para mí, 4,2 de 5 incluso con los temas con escarceos de trap/rnb/dance que no quedan tan bien en este caso pero por suerte tambien DnB. Son de Manchester, Reino Unido.

7. Through Shadows (2025) de Born Of Osiris. Metalcore progresivo melódico, con muchísima electrónica y algunos riffs de djent, gruesos y sóldios. Otra de esta bandas, como la anterior Hot Milk, en que le llevo la contraria a quienes opinan en RYM. Este me parece un buen disco, interesante, tan potente y rudo como interesante y melódico. Los temas suenan como un electronicore con esteroides o un metalcore melódico llenos de sintetizadores, como el que le da nombre al disco, o en que los riffs se enredan de formas matemáticas y pesadas, como en Inverno o la inicial Seppuku, me hacen darle un sólido 4,2 de 5. 

Especialmente mención para el tema Activated con Spencer Chamberlain, cantante de Underoath y un solo de saxofón. 

8. Papota (EP, 2025) de Ca7riel y Paco Amoroso. Con temas como Impostor y #Tetas completan una lanzamiento que los ha llevado a girar por el mundo después del Tiny Desk que me pareció increíblemente divertido y creativo. Es como escuchar una versión súper contemporánea de Illya Kuryaki con Los Amigos Invisibles de los 90.

Según RYM es Neo-Soul, Synth Funk, Contemporary R&B, Acid Jazz, Latin Funk, Jazz Fusion y Pop Rap. 4,5 para el en vivo y 4 de 5 para los otros temas (que hay que escuchar mucho más).

9. Metallic Life Review (2025) de Matmos. Esta banda solo me suena como colaboradores de Björk pero no los había escuchado antes de verdad. Drew Daniel y M.C. Schmidt han ensamblado gran cantidad de colaboradores en su carrera, con 99 incluso como su tope y en este caso construyeron, nunca mejor dicho, un disco alrededor del metal, por lo que suenan desde instrumentos como el pedal steel de Susan Alcorn y el glockenspiel de Owen Gardner, la batería de Thor Harris (Water Damage/Swans), la guitarra de Jason Willett (Half Japanese) y las latas de aluminio de Jeff Carey, que fueron de nuevo derretidas, moldeadas y dobladas, además de timbales, platillos y varios otros instrumentos de percusión hechos de metal. 

Es un disco "grabado en vivo en estudio". De acuerdo a RYM se trata de Musique concrète (que nunca he sabido identificar con precisión), IDM (que asocio siempre con Autechre), obviamente Industrial y micromontage. Sumamente experimental e interensante, quiero escuchar más de este dúo. 4,2 de 5.

10. The Stillness of Dissolution (2025) de Austere. Es un dúo australiano de black metal depresivo, atmosférico y post-metaloso, con unos riffs encantadoramente melódicos y góticos, arreglos vocales realmente buenos y un sonido denso y ocultista. Es Tim Yatras (invitado de Harakiri For The Sky y Heretoir) y Mitchell Keepin. Tiene blackgaze e incluso algo de black n roll y psicodelia, y cada vez que los escucho me gustan mucho más. Ahora, 4,2 de 5. Este último disco me recordó un poco a Tribulation, con esa combinación de música gótica, metalera y post-punk, e incluso al black progresivo melódico noruego que tanto me gusta.

17 junio 2025

Música litúrgica cristiana, el disco 2025 de The Cure y Turnstile, lo nuevo de Pulp (art rock/post-britpop), screamo de Ohio, garage punk progresivo, dream pop de San Francisco, djent francés, hip hop venezolano

1. I (2025) de DIM y Angel of the Veil: primera producción de este proyecto alterno del canadiense detrás de DIM, Josiah Wilkinson. Música litúrgica cristiana, coral y ambiental. Refrescante y hermoso, 4,7 de 5.

2. Songs Of A Lost Word (2024) de The Cure. Tercera escuchada de este nuevo disco. La primera vez dije: "Su regreso después de 16 años sin publicar discos. Un disco lleno de maestría y experiencia, basado en el rock alternativo noventero, bien psicodélico, grungero y fusión, pero sorprendentemente para mí, mucho más guitarrero, post-rock y orquestal que electrónico, gótico o post-punk. Me fascinó este disco, no lo esperaba tan bueno. La voz de Robert Smith está en plena forma, indiscutiblemente única y genial. Les doy un fácil 4,5 de 5". 

Según RYM es un disco de rock alternativo, rock gótico, dream pop, post-rock y ethereal wave, aunque creo que hay que meter por allí que tiene influencias del noise rock e incluso darkwave, sin restarle nada de calidad sino al contrario, revelando su increíble producción. Buenísimo.

3. More (2025) de Pulp: 24 años después han vuelto estos elegantes, glamorosos y alternativos británicos que en 1994 explotaron con el single Common People de su disco Different Class, uno de mis favoritos de los 90 aunque son una banda que nació a principios de los 80 entre el indie y el jangle pop. 

Ahora, hacen un disco igualmente sofisticado y distinto, de art rock, chamber pop, dance alternativo y por supuesto, post-britpop. Pero también hay temas más new wave, disco, synthwave y glam rock, así como muchas cuerdas y solos de guitarras, hay coros geniales y hay rock indie.

Jarvis Cocker, que ya tiene 62 años y que además de cantar y escribir las letras grabó dobro, guitarra, guitarra acústica y sintetizador,  está acompañado de Nick Banks en la batería, Candida Doyle en teclados, piano y sintetizador, Mark Webber en guitarra, Jason Buckle en guitarra eléctrica, Andrew McKinney en el bajo, Emma Smith en violín y arreglos de cuerda, Rich Jones en viola, arreglos de cuerda, director de orquesta y piano, y Animesh Raval en piano, mezcla e ingeniería. Un fácil 4,3 de 5. 

4. North American EP (2025) de The Dear Hunter. Claro que sí, se pone muy bueno el martes con esta combinación de art rock con pop y rock progresivo e indie. Es una banda legendaria, con muchísima producción, alrededor del rock progresivo pero abriéndose también a otros géneros como el pop barroco y el indie rock. 

5. Thrash Classic (2025) de Frankie and The Witch Fingers: veo que le puse 4,5 a su disco 2023 llamado Data Doom y estoy más que tentado a poner lo mismo, porque me encanta este estilo de punk sintético, post-punk y garage punk. RYM también dice que es art punk, dance punk, egg punk y zolo (new wave con rock progresivo), distinto al previo que era con psicodelia, funk y jazz rock. 4,5 de 5.

6. This Bitter Garden (2025) de For Your Health. Un buen disco de screamo desde Columbus, Ohio. Es violento, complejo, matemático, en muchos momentos con blast beats y siempre con gritos desesperantes, rozando el grindcore por sus formas ruidosas y estridentes (emoviolence) al convertir lo posiblemente melódico y alternativo en algo cerca de lo indescifrable, incluyendo algunos coros en voz limpia y semi-gritados, por medio de una distorsión altamente brillante y con ganancia, que los hace realmente skramz y atmosféricos. Es bastante bueno, 4,3 de 5. Están en Los Angeles, California. 

7. Never Enough (2025) de Turnstile. Una gloria de disco, de lo mejor de este año 2025. 4,7 de 5 fácil,

8. God In Drag (2025, EP) de You Wish: excelente puñado de canciones raras de dream pop con momentos noise. 4,4 de 5. Son de San Francisco, California. 

9. Dig Where You Stand (Ep, 2024) de Lone Survivors: Genial djent francés con el mismo cantante de Psykup y Uneven Structure. 4,7 de 5.

10. Serenata del Agua (Ep, 2025) de Un Tal Yupi: productor de hip hop venezolano involucrado con los discos Aristocracia de DJ 13, Tres Dueños, Rotwaila y Dru Flecha. Nacido como Yaherber Jose Palma Herrera de Ocumare del Tuy, Miranda. Bello disco de hip hip instrumental / jazz rap / chill. 4,3 de 5.

16 mayo 2025

Mis discos favoritos de 2025: I Don’t Want to See You in Heaven (2025) de The Callous Daoboys, una bestialidad creativa que amalgama tropos del emo, el post-hardcore y el art pop en salvaje fusión de mathcore y metal avant-garde

Desde el comienzo este disco se comporta a la altura de su anterior, Celebrity Therapist, que para mí es una perfecta joya de post-hardcore con muchas influencias pesadas. Ahora inician con una bestialidad, desarrollándose de una manera sorprendente, combinando mathcore, metalcore, metal alternativo y post-hardcore, con guitarras gigantescas, monumentales, pero en el medio no sólo lanza un par de temas alrededor del pop, el dance y el math rock, e incluso con guitarras acústicas, siempre hay elementos de géneros alejados del rock en todo momento, incluyendo desde la fusión jazz (con violín en cada canción), la electrónica e incluso en el tema  Idiot Temptation Force, con grindcore y dance-pop conviviendo.

Y es que este tema es la epítome de la tesis del disco, con sus intercambios dimensionales entre géneros, que entran y salen en distintos porcentajes, cambian a cero, se reescriben y vuelven a escena, a veces sin tocarse sino rozándose, gracias a la precisión rítmica y de producción. Este tema también está enlazado con Douchebag Safari, totalmente bañado de samples que lo hace entre industrial, electronicore, post-hardcore atmosférico y el más amplio rock experimental.

Según RYM, es un disco de metal alternativo, mathcore y metalcore, aunque aún queda post-hardcore, al agregar saxofón y trombón (antes sólo trompeta), se acercan más al metal avant-garde y al metalcore progresivo, tipo BTBAM y Twelve Foot Ninja. Aunque también hay guiños a Mr. Bungle, tienen su propio idioma, como invitar a Orthodox, para añadirle capas de brutalidad modernista con guitarras expansivas y llenas de concreto e industrialidad.

Es genial, brutal, artístico, paseándose por diversas sombras del post-hardcore y el metal alternativo, pasando por el metalcore muy pesado, algo de djent, incluso grindcore, sin dejar de agregar capas de sonidos de dance-pop, post-punk y muchísimo mathcore para hacer todo tan pesado como complejo y extraño, además hay que ponerle el sombre más adecuado, es metal avant-garde así que los tiempos, tonos, estructuras y giros son parte de una propuesta que es tan sasscore como easycore, porque a pesar de las violentas formas guitarreras y vocales, llenas de gritos angustiosos, armónicos y breakdowns, hay mucho emo, pop y punk en la mentalidad de composición de los temas, pero pasados por una pared de brutalidad punzante que destruye y reconstruye todo con distorsión.

Incluso, me gustó mucho más Lemon -ese pop-rock, dance, electroacústico, taaaan raro, que solo puede ser entendida pegada de la trip hop / pop sofisticado de Body Horror for Birds para lo que se juntaron con 1st Vows (ambiente / pop), pero que me hace pensar en los singles pegados de Turnstile- y Distracted By Mona Lisa (el más claro easycore / post-hardcore) dentro del disco, aunque el punto más alto definitivamente es Tears on Lambo Leather, en que además hay deathcore y drum n bass atmosférico, extraordinario. Es un viaje por infinitas agujas caóticas que van apuntando hacia gradientes y aproximaciones del post-hardcore, desde el mathcore más extremo hasta el emo-pop, un arcoíris de genialidad monstruosa.

Como si fuera poco, este disco termina con una suite en tres partes, rematada por el tema Country Song in Reverse, de casi 12 minutos, en que incluso emulan a Björk en un coro y tienen de invitados a la extraña banda de screamo/blackgaze low before the breeze, en un tema en que hay post-rock y jazz. 

La banda:
Carson "Big Animal" Pace – vocales, Maddie “El Perro” Caffrey – guitarra, Amber “The Mind” Christman – violín, sintetizador. Jackie “Clancy” Buckalew – bajo, voces. Daniel "Dip" Hodsdon – guitarra. Matthew "Marty" Hague – batería y Rich Castillo – saxofón. 

14 mayo 2025

Lo nuevo de Sleep Token (alt-pop/reggeatón/metal alternativo), Wu-Tang Clan & Mathematics (boom bap hip hop), black/folk metal lo-fi medieval, emoviolence canadiense, deathcore/brutal death belga, ópera rock indie folk sorprendente, blackgaze gringo indefinido, maravilloso black/death progresivo, técnico y sinfónico de Australia/Noruega, metal gótico progresivo finés

1. Georgie and the Dragon (2025) de Curta'n Wall: difícil empezar este día de forma más extraña, ruda, ridícula y genial. Un disco del black metal con peor sonido del mundo, a propósito, porque también es creativamente bueno: es una aventura fantástica, bélica, épica, vikinga y con voces geniales, limpias y shrieks, narradas y góticas, con un bajista realmente hábiles, grabadas con un sonido tan patético, de mazmorra y humedad que da risa e inspiración al mismo tiempo.

Así que aunque suena intencionadamente horrible, es una propuesta que podríamos llamar "kitsch", porque aunque sí tienen intención de ser ridículos también por otro lado, se toman muy serio en la producción vocal y la atmósfera medieval, mediante el folk, el black y el war metal. Aunque hay que decirlo, la propuesta es súper interesante pero la mezcla tan lo-fi no permite darle un buen puntaje. 3,8de 5.

Según RYM la banda es del género Sequencer & Tracker, es decir, que usó consolas de videojuegos de los 80 y 90 para programar los temas, lo que explica la aún más baja calidad de la batería. Son de California. 


2. All you are is we (2025) de Emma Goldman. Por la portada y el nombre de la banda pensé que era algo folk o indie, y no está lluvia ácida de mathcore, black metal, nü-metal y girl rrrriot que me cayó encima. Según RYM es emoviolence y metalcore aunque las voces gritadas van del screamo al shriek, de los alaridos nü-metal tipo Slipknot a gritos punketos. Gritan desde Vancouver, Canadá. 

Lo que más me gusta es que los temas no son tan cortos, de 2:30 a 4 minutos, con guitarras sucias y momentos explosivos, narraciones y gritos, que resumen mucho del noise, el grind, el grunge, pero también hay momentos calmados, como de emo, post-rock o shoegaze, y las canciones son en sí mismas simples pero bien producidas. Entonces hay para pogear, reflexionar y calmarse, con una gran riqueza rítmica. Incluyendo inesperadamente canciones exclusivamente dedicadas al hardcore techno y de drum n bass. 

Es lo que obtienes si le pones el nombre de una anarquista rusa a tu banda. Según su Bandcamp son emo-hardcore o sasscore. 

Les doy un sóilido 4,3 de 5.

La bandaGuitar, Vocals – Felix Ruiz de la Orden
Mixed By – Jesse Cramer (pistas: A5)
Mixed By, Drums – Pavel Ganapolsky (pistas: A1, A5, B2, B5)
Mixed By, Mastered By – Will Killingsworth
Recorded By – Mariessa McLeod
Vocals – Victoria Brindise

3. Big Trouble (2025) de Coffin Feeder: debut de esta banda de deathcore / brutal death (+grind) belga, un poco ridículo como sería el grindcore de humor negro y el thrash satírico, y al mismo tiempo brutal, hiper-veloz y radicalmente extremo. Liderados por Sven de Caluwé, cantante de Aborted, tienen sus letras y concepto en base a las películas de acción de Hollywood de los 80 y los 90. Ridículos pero violentos, con un sonido bastante atmosférico, basado en guitarras inmensas y expansivas, teclados de deathcore, una batería bestial y la voz más corrosiva que imagines sin hacer pig squeals sino shrieks y growls de death metal furioso. Es original esto.

4,3 de 5. Hay canciones que suenan algo nü-metal (el cantante de Chimaira está invitado) y otra algo groove o metalcore, aunque predomina lo más extremo y perverso, hay también diversidad rítmica dentro de esta vorágine de armas, patadas y explosiones gigantescas.

4. Your Neighborhood (2025) de The Toxhards: otro debut extraño, una banda de Los Ángeles, California, que hacen una combinación entre Weezer, Wilco y Mr Bungle, entonces es rock indie, power pop, pop progresivo, art rock y claro, geek rock, que puede tomar el indie folk, el rock alternativo, el pop rock o el rock country para llevarlo a capas y formas avant-garde y experimentales, para hacer una larguísima colección de canciones divertidas, extrañas y pulidísimas, con mínimas estridencias. Se destacan canciones como la que da título al disco, un pop barroco en que satirizan un poco el uso de lo orquestal, sin dejar de hacer una genialidad hermosísima. 

En 2020 sacaron sus primeros singles. Este disco conceptual, que es casi una ópera rock, tiene clarísimas influencias de Queen y The Who para su conceptualización, Ziggy Stardust, por supuesto, pero con la idea de algo aterrizado y contemporáneo a sus influencias estadounidenses más recientes. 4,3 de 5. Hay que escucharlo de nuevo porque hay más, desde ska punk hasta garage rock, glam y art punk.

5. Even In Arcadia (2025) de Sleep Token: la banda polarizante del momento después de Ghost. Confieso que me gustaron muchísimo más sus dos primeros discos, más djent y cuando el alt-pop y alt-RnB se asomaba como complemento, este disco tiene un sonido increíble, combinando muy bien el sonido de las guitarras djent con las voces que van más hacia los géneros más electrónicos/comerciales. 

Según RYM el disco es de básicamente una banda que es al mismo tiempo, de metal alternativo y de pop alternativo, estamos de acuerdo, sin embargo, para lograr eso hay afrobeats y reggeatón, pero también blackgaze y djent (como en el tema Caramel, mi favorita del disco), así mismo RnB alternativo, trap y pop rock. Sin embargo, el disco es muy irregular. Con temazos como Gethsemane, Infinite Baths y Emergence, también tiene otros muy irregulares o que son más alt-pop que lo esperado, con pocos arreglos innovadores o retadores, y para eso escucho otro tipo de artistas. Diría que 3,2 de 5.

6. Rose Thorn Necklace (2025) de Ghost Bath: desde Dakota del Norte, blackgaze depresivo, atmosférico y post-metalero, aunque lo siento como un disco que en lugar de ser muy serio, está indefinido entre hacer metal extremo influenciado por el shoegaze y sonidos contemporáneos pero también algo que pareciera lo-fi, atmosférico y al mismo tiempo sumamente básico. No me terminó de enterar si la idea es sonar sucio y de baja calidad, si es una idea atmosférica con algo de sátira o si es una banda de juguete que pretende hacer música extrema sin ser parte de la escena. Son sólo torpes.

El tema Dandelion Tea es realmente confuso, por no decir malo, porque usa unas guitarras básicas, que parecen un jam session de una banda de thrash/death de principiantes, una batería densa y electrónica, más growls profundos. Luego las guitarras se hacen profesionales, expansivas y en polifonía, lo que da una extraña sensación de insensatez. Lo mismo pasa con Vodka Butterfly, su uso de drum n bass lo-fi, sus gritos vampíricos, sus guitarras melódicas y sus voces femeninas, no te enteras del concepto: ¿es fusión, es ironía, es una burla, es un homenaje muy mal hecho? Difícil de entender, porque sí hay temas buenos, serios, que parecen tener claro la intención, pero se pierde en un mar de incertidumbre conceptual. 2,5 de 5.

Trabajo en solitario de Dennis Mikula, quien combina sintetizadores, teclados, guitarras, bajo y voz. Vale decir que tiene otros proyectos, desde una disquera a otras bandas, más ligadas a la electrónica tipo vaporwave. Lo acompaña el extraordinario baterista Mike Heller (Black Hole Deity, Raven). 

7. Otherlike Darkness (2025) de Felgrave. En las antípodas está este proyecto, de tres extensísimas canciones, de death progresivo intercalado con shrieks, complejísimas estructuras de bajo jazzeado, batería extremísima, voces femeninas fantasmales, riffs arpegiados de matemáticas absurdas y capas varias de solos, arreglos asincopados, polirrítmicos, atmósferas siniestras y muchos más arpegios de bajo, que se envuelven, giran en torno en sentido contrario y se transforman de nuevo en maquiavélicos cambios de velocidad, tono y forma para generar confusas, deliciosas y extraordinarias formas de black opresivo, death disonante y progresivo extremo sinfónico. ¿Puedo decir de nuevo que tiene arreglos de bajo alucinantes y permanentes?

En este caso el solitario australiano M. L. Jupe, aunque está en Noruega, acompañado de otro baterista súper ocupado y productivo, Robin Stone, es responsable de esta majestuosa bestia gótica, oscura, serpenteando, confusa, poliédrica y asesina. Es básicamente una combinación de black y death metal en forma progresiva, técnica y avant-garde. 4,8 de 5.

8. Godtopsy (Ep, 2025) de Defigurement: dos temas de grindcore técnico hiper furioso con el cantante de Rottenness y músicos invitados de Gridlink y Cephalic Carnage. Una delicatessen del grindcore.

9. Night Verses (2025) de The Man-Eating Tree: cuarto disco de esta banda finlandesa de metal gótico / death doom que me hace recordar a In The Woods... combinando sensibilidades y estructuras del metal sinfónico y gótico con aproximaciones progresivas, con arreglos variados que van de lo orquestal, lo vikingo, lo electrónico y lo avant-garde para hacer algo que es tan operático como brutal, tan melódico como emocional, sin ser fúnebre ni patético sino más bien con un espíritu épico, excitante y existencial pero también luminoso, dentro de lo que cabe en el doom, y enfocado en presentar una fusión tan bien producida como intrincada. 

Eso incluye hacer algo de goth metal progresivo y vking/folk combinado con metal alternativo como hace ahora Katatonia. Fascinante, 4,8 de 5. Me enganché con la voz de Manne Ikonen (ex-Ghost Brigade). 

10. Black Samson, the Bastard Swordsman: From the Wu-Tang, the Saga Continues Collection (2025) de Wu-Tang Clan & Mathematics. Lo he dicho, es de lo que menos sé, pero este disco de verdad me gustó, resuena conmigo. El boom bap tiene ese poder aún en inglés. Según RYM es Boom Bap, Hardcore Hip Hop, Conscious Hip Hop y Neo-Soul, parte del movimiento de la Costa Este (es decir, Nueva York). Para mí es un 4,3 tirando a más, quiero escuchar de nuevo pronto. 

10 abril 2025

Black melódico británico, folk indie gringo, art pop / indie rock canadiense-estadounidense (con el cantante y guitarrista de Rush), big beat / post-punk londinense, art pop / power pop californiano y indie folk alternativo de Seattle, black avant-garde de Países Bajos

1. The Black Swords Of Winter (EP, 2025) de Ninkharsag: buen black melódico, furioso y perverso, con temas largos y en la escuela de los suecos, pero son de Liverpool, Reino Unido. Hay que escuchar más para ver qué hay de diferente, aunque es brutal, bien arreglado y producido, pero no basta. 3,8 de 5. 


2. Every Dawn's a Mountain (2025) de Tamino: indie folk muy bello, sin country, pero no es lo mío. 2,5 de 5. Muchas orquestaciones.

3. Stygian Waves (2025) de Envy Of None. Maravilloso disco de art rock, indie pop y rock alternativo canadiense-estadounidense. Rock suntuoso con bases electrónicas, que va del techno al funk, muchas melodías poperas presentadas con algo de distorsión en formatos de rock electrónico, pulido con elegancia, detallismo samplero y maravillosa producción. Hay guitarras densas y wall-of-sound, seductoras líneas vocales de la cantante y temas profundos, bien arreglados y complejos con psicodelia, algo de dream pop ligero y hasta downtempo, aunque jamás se van las guitarras (y no hay baterista).

La banda es Alex Lifeson (guitarra, mandolina, banjo, oud y programación - además de miembro fundador de Rush), Andy Curran (bajo, sintetizador, programación, guitarra, coros y estilófono), Alfio Annibalini (guitarra, teclados, programación, coros) y Maiah Wynne (vocales, teclados, sintetizador y programación). Las capas de voces, guitarras y sinterizadores están tejidas cuidadosamente para incorporar influencias de las más rítmicas y cadenciosas formas musicales, desde el bossa nova al RnB. Muy noventero sin sonar repetitivo ni obvio. Delicioso, de principio a fin. 4,7 de 5.

4. Hard Times Furious Dancing (2025) de Snapped Ankles: no esperaba nada y mucho menos está buena dosis de electrónica que parece resumir Faithless, The Chemical Brothers, The Prodigy y Asian Dub Foundation, leno de big beat y breakbeat pero como Red Snapper, tocado por una banda. 

En Sputnikmusic los describen como banda experimental de post-punk de Reino Unido, así como indie rock y psicodélico, pero no escucho nada ni parecido. En RYM Synth Punk y Dance-Punk Revival, pero yo no le agarro la caída, mucho menos viendo cuáles son las bandas más representativas. De todas maneras, 4,6 de 5.

La banda está conformada por Patrick "Paddy" Austin [aka Peter Ashtray] (vocales, guitarra), Giorgio Zampirolo (batería), Saul Ham [aka Sol Haim], Mike Chestnutt (teclados) y Clémentine March (bajo).

5. Los singles de Joviac son alucinantes. Es como un Voyager súper envenenado, más progresivo e increíble. También suena como un Haken con más energía de arena rock. Por momentos suena a A-Ha en progresivo.

6. Portrait Of My Heart (2025) de Spelling: la artista de Sacramento, California, llamada Chrystia Cabral, llega a su quinto disco alrededor de una combinación de guitarras, semi-acústicas y eléctricas, frecuentes arreglos orquestales y varias capas de densidades electrónicas, que RYM dice que es pop rock y rock alternativo, así como también pop progresivo, art rock, revival de post-punk y power pop, que siento que es el género más cercano de verdad, aunque las partes más art y progresivas son increíbles.

Yo lo siento como una reinterpretación, con guitarras un poco más duras que las usadas en el pop rock y muchas cuerdas, del pop de los ochenta, un poco disco y bastante vocal, incluso algo de big music, por medio de una combinación de instrumentos analógicos y electrónicos, que le dan elegancia, brillo y angularidad a lo que no es ni synth-pop ni pop alternativo pero tampoco entra al terreno del rock propiamente.

No por nada el guitarrista es Patrick McCrory, de Turnstile, entonces las guitarras por momentos suenan bastante más pesadas y en otras ornamentales, pero la línea vocal y melódica es más cercana al pop sin ser su base lo electro. 3,8 de 5. Habrá que ver si puede subir más con sucesivas escuchadas.

7. Patience, Moonbeam (2025) de Great Grandpa: otra genial sorpresa de una banda de rock, alt-country y folk indie, que raya entre la música de cámara y el post-rock. En este caso a las suaves melodías de cuerdas se le suman algunas guitarras densas del noise pop y la genialidad melódica de Radiohead, reinterpretadas de forma acústica, que además tienen una vocalización coral y con sentimiento, que no le quita protagonismo a esta rara forma de country / folk rock, en que caben las rarezas eléctricas y los arreglos progresivos. Son de Seattle, así que por momentos se puede rescatar algo de grunge y rock alternativo aquí y allá.

La banda: Al Menne (vocales principales), Pat Goodwin (guitarra, vocales), Carrie Goodwin (bajo, vocales), Dylan Hanwright [aka Slothfella] (guitarra, vocales) y Cam LaFlam (batería, vocales). 

8. Zwart Vierkant: Slotstuk [Cuadrado negro: pieza final] (2025) de Grey Aura: black metal avant-garde, algo como un black melódico con muchos arreglos de thrash progresivo, gracias a una combinación rítmica de batería hiper-detallista que va del mathcore al grind y un bajo jazzeado, además de blast beats, voces semi-gritadas entre operísticas y demenciales, en un torbellino de capas de guitarras haciendo distintas formas concéntricas. Tercer disco en 10 años de estos dementes holandeses.

Aunque hay mucho de black furioso e infernal, baterías de hardcore punk y permanentes arreglos complicados de bajo, con una batería que suena fenomenal para la rapidez y potencia que le imprimen, siempre hay esa sensación atmosférica y progresiva al mismo tiempo, que se permite interludios de jazz-rock y ambient, además de variantes que van del folk rock al grindcore en la batería, lo que enriquece la ráfaga de azufre y fuego del resto de la música.

La banda es Ruben Wijlacker en voces, guitarras acústicas y eléctricas, y sintetizador. Tjebbe Broek también en guitarras, Sylwin Cornielje en bajo y Seth van de Loo (ex-Severe Torture) en batería y percusión. Los invitados agregan tuba, trombone y cello, en el tema Nachten zonder dagen, dándole una nueva dimensión con sonidos latinos y académicos. 

Es toda una obra conceptual, llena de distintos sonidos y texturas, se nota una altísima investigación, producción y experimentación, que terminó en arreglos orquestales que apelan a la música del mundo, puede sonar folclórico balcánico, post-rock, música de cámara contemporánea, experimental, diseño de sonido y hasta pruebas con las distorsión de las guitarras para no sonar repetitivos, obvios ni predecibles. 4,8 de 5.

15 marzo 2025

Black industrial y orquestal suizo-portugués, progresivo/post-rock español, thrash/metalcore progresivo, dark folk holandés, post-metal melódico/blackgaze y lo nuevo de Epica (sinfónico), death industrial/sludge y hip hop industrial

0. No fui al kárate, me sentía cansado, engripado y más concentrado en terminar el trabajo de Probox.

1. Renaître de ses fanges (2025) de Borgne: black industrial, con voces y baterías procesadas pero furiosas, orquestaciones poderosas y riffs perversos, originarios, pero también melódicos dentro de un ambiente de podredumbre y velocidad, así como ambiente electro-orquestal. Me gustó lo suficiente, 3,8 de 5. La banda es suiza pero el dúo es un suizo (de origen portugués) y una portuguesa, y las letras son en francés. 

2. Synaesthetic Garbage (2025) de Ciconia: progresivo/post-rock instrumental de Valladolid, España. Ahora que lo escucho con más cuidado, me recuerdan demasiado a Night Verses, aunque con arreglos de batería menos logrados aunque los doble bombos son geniales. Buen ambiente post-rock y bastante djent en las guitarras. 

3. Gods of Pangaea (2025) de Tiktaalika: El proyecto de Charlie Griffiths (guitarrista de Haken) ahora tiene nuevo nombre, como el primer disco solista. Ahora, en vez de metal progresivo, es thrash/groove con menor dosis del progresivo aunque aún presente. A veces parece más un tributo de pasatiempo que una obra diferenciada y distinta.

El mejor tema es definitivamente Mesozoic Mantras, en que el power y el thrash dan espacio a algo más cercano al metalcore melódico de Avenged Sevenfold, Protest the Hero y BTBAM, con voces y guitarras de hard rock presentadas en forma operática y power metal como una base de metal alternativo, mientras que la suite de 9 minutos, Lost Continent, une esto con influencias de bandas clásicas como Kreator, Megadeth, Sepultura, Slayer y Testament.

A Griffiths lo acompaña su compañero en Haken, el bajista Conner Green, y por supuesto Tommy Giles Rogers de BTBAM y Rody Walker de Protest the Hero en varias canciones. La producción es realmente poderosa y muy bien hecha, aunque no precisamente original. Puntos: 4,3 de 5.

4. Harmr (2025) de Thurnin: Dark Folk/Neofolk acústico, delicado, altamente bien producido y muy atmosférico. Trabajo solitario del músico holandés Jurre Timmer.

5. Bioluminescence (2025) de Dawn of Ouroboros: Banda californiana que suena extrema y alternativa, con voces como skramz y guitarras blackgaze, aunque a veces más bien post-hardcore. Es realmente fascinante como hay bandas que están uniendo géneros de formas bizarras y atrevidas. En este caso blackgaze con mucho hardcore, black atmosférico orquestal con melodeath.

Con la encantadora y siniestra Chelsea Murphy en las voces limpias y guturales. Según Metallum es death/post-black progresivo aunque difiero, los veo más cerca del metal extremo progresivo sinfónico, aunque a veces las guitarras pasan del trémolo picking al wall-of-sound o disonancias más cercanas al noise o al mathcore. Entiendo que es por la relación de los músicos con Botanist.

En RYM lo tienen más claro: metal progresivo, post-metal, blackgaze y melodeath, que no es lo mismo que post-black porque acá ganan más momentos de dream pop y ambient. En la mayoría de los momentos hay blast beats, shrieks y guitarras metaleras potentes, aunque también polifonías atmosféricas con guitarras en trémolo, expansivas y ambientales, con teclados de fondo, aunque suena más a un Ne Obliviscaris menos orquestal. 

Aunque no podemos omitir influencias del metal alternativo y el black atmosférico para una combinación más rica y entretenida, no sólo estridente o corrosiva sino con momentos calmos, melódicos y hasta vaporosos, aunque también momentos altamente cercanos al hardcore punk y el d-beat, incluso al black/speed aunque siempre revestido de guitarras atmosféricas y arpegiadas. Como un Spiritbox en ácido noruego.

6. Singles de Aspiral (2025) de Epica: metal sinfónico holandés en su máxima expresión. Me encantan.

7. Purulences (2025) Fange: sludge/industrial francés. Todos los discos tiene un nombre que empieza por P. Es ambiental, denso y muy bien producido. Un sonido claro para escuchar justamente los ruidos, disonancias y armónicos llenos de estática y feedbacks, aunque con un sonido inmenso, sinfónico y expansivo sin ser ni espacial ni atmosférico. Es potente sin ser demasiado sintético. Muy bueno. 4,5 de 5.

8. Dead Channel Sky (2025) de clipping..: brutal disco de hip hop industrial y hardcore, noise, glitch, acid techno, brekbeat, glitch hop y big beat del trío de Los Angeles, California. Uniendo casi todo lo que verdaderamente me gusta de la música electrónica. Rapeo oscuro en una densa capa de samples rudos. Muy bueno, reinventando y reempaquetando géneros y estilos de formas creativas e identificables, sin trap, neo-soul ni nostalgia. Genial, 4,7 de 5.

04 marzo 2025

Metal sinfónico irlandés, stoner sueco, death progresivo francés en homenaje a Atheist y Death, banda sonora ambient americana, progresivo francés conceptual y death/hardcore gringo, R&B/neo-soul, demos originale de Edge Of Sanity (death progresivo)

0. Martes de Carnaval inesperadamente libre porque Arepita y Cocuyo no trabajaron.

1. Nightmares & Promises: The Forgotten Demos (2025) de Valcata: empezamos con metal sinfónico. Proyecto ahora solista de Oha Cade de Irlanda, reubicado en Nueva York, que antes tenía otros cinco miembros pero ya trabaja en solitario para su disco debut de 2019. Acá se resumen los demos con ex-integrantes, y aunque tiene calidad propia de un demo, se notan las habilidades orquestales y compositivas de la banda, no sólo combinando metal y música clásica sino en momentos progresivos o de pasajes operísticos, como en Live No More. 4 de 5. En Spotify. El tema nuevo, Archangel, de 2023 está bastante pulido en sonido y producción, con metal sinfónico operístico.

2. In The Ashes (2025) de Temple of Discord: power trío de stoner rock de Suecia, que me suena influenciado por Danzig, con tintes sludge y góticos. La voz y guitarra principal son de Mattias Marklund (Vintersorg, TME y otros proyectos con él), mientras el bajo y batería originalmente fueron de Benny Hägglund ((Vintersorg, Fission, TME), más tarde Mattias siguió solo, mientras escribía para Wytch, y ahora está Jon Eriksson Warnoff en el bajo, Peter Melender en la batería y Niklas Viklund en las guitarras. Está divertido y muy bien tocado. Diría que 4,2 de 5. En Spotify.

3. Death Ascent (EP, 2025) de Misanthrope: nunca le vi demasiado appeal a esta banda francesa de death progresivo, sinfónico y melódico, y eso que escuché todos los discos, pero este con Lack Of Comprehension de Death y Piece Of Time de Atheist pinta muy bien. 

En este disco, bastante bueno, hay una combinación de death/thrash progresivo con arreglos electrónicos y sinfónicos como de power metal y arena rock ochentero, riffs complicados y melódicos que le dan encanto y un extraordinario trabajo del bajista, que eleva las canciones a niveles técnicos muy altos, rematado con los muy buenos solos de heavy metal y una atmósfera progresiva, de black gótico y experimental general que de verdad caen bien. El trabajo vocal, compuesto mayoritariamente de growlsmedios y narraciones góticas son también una virtud del mismo. 4,3 de 5. 


4. Old Joy (Official Soundtrack) de Yo La Tengo. Banda sonora de la película independiente de 2006, grabada en una sola tarde en el estudio de la banda junto al guitarrista Smokey Hormel. Es ambiente americana, suave, folk y bastante bueno. Me gustó, 4 de 5. 

5. Part III - Dawn of an Apocalyptic World (2025) de Amon Sethis: metal progresivo francés, con grandes arreglos corales, sonidos fúnebres y litúrgicos de doom y gran influencia del power metal, conceptualizado en el Antiguo Egipcio, es el cuarto disco de la banda. Tiene algunos arreglos percusivos de metal extremo junto a una voz principal como de epic doom, que lo ahcen interesante aunque no memorable a la primera escuchada.Por ahora, 3,8 de 5. 

6. Baptized In The Gutter (EP, 2025) de Mongrel: death / hardcore de San Diego, California. Buen gutural y guitarras, con sonidos old-school y técnicas de grabación vintage. Está bueno, aunque repetido, como un Obituary con Cannibal Corpse. 3,8 de 5.

7. Love & Hyperbole (2025) de Alessia Cara, me sorprendió este disco, con su combinación de R&B, pop y mucho jazz, mucho más profundo que otras cantautoras de los 2010 para acá, seducidas por lo electrónico y la súper producción de estudio. Según RYM es R&B contemporáneo, pop y neo-soul, pero también pop soul e indie pop. Ella es canadiense que llega así a su cuarta producción. Casi no la conozco, pero entra en mis posibles nuevas favoritas. Buen disco, con momentos orquestales y mucho soul, que a veces me recuerda a Alicia Keys y a Lauryn Hill, aunque a veces en una versión mucho más comercial. 4 de 5. En Spotify. 

8. Elegy - Chapter I (2025) de Edge of Sanity: son demos de los años 1989 a 1991, de promo, ensayo y de estudio de la banda pionera fundada y liderada por Dan Swanö. El álbum incluye los demos "Euthanasia" (1989), "The Immortal Rehearsals" (1990), "kur-nu-gi-a" (1990), "The Dead" (1990) y "Dead But Dreaming" (1991). La portada de Mark Rudolph, artista visual de Carcass y Undeath. Básicamente son primigenios intentos de lo que luego sería el death metal y black metal con jazz y rock progresivo que desarrollarían, mientras tanto suenan como un intento de Hypocrisy con varias influencias iniciales de Pestilence y similares.

Suenan muchísimo mejores que muchas bandas consolidadas de la época y ni hablar de demos de otras bandas que luego fueron muy sofisticadas, empezando con ruidosas, desordenadas y pobres producciones iniciales. Para mí, a pesar de lo histórico, es un fácil 4 de 5. En Spotify.

03 marzo 2025

Cumbia/corridos mexicanos (Cóyotl de HBO Max), black atmosférico y brumoso holandés, death/thrash de 1989 (Pestilence), metal satírico, changa tuki reinventada, death/groove portugués, dark pop de los Lombardo, electropop, bagatelas, metal/rock progresivo sorprendente, country alternativo/noise rock

0. Lunes de clases de Gesstión y Analítica de Datos (Excel) antes del examen.

1. Cóyotl, héroe y bestia (Banda sonora de serie de HBO Max) de Mexican Institute Of Sound con Demián Gálvez y Los Pena: son corridos, cumbia mexicana y música regional mexicana, como lo de Peso Pluma, pero muy bien tocados y cantados. Compuesto por Camilo Lara y Demián Gálvez, e interpretado por Los Peñas. Ahora quiero verla. En Spotify.

2. Verstrikt in halflicht (2025) de Schavot: black metal melódico y avant-garde con muchísimos arreglos progresivos exquisitos en el bajo, polifonías entre guitarras en trémolo y orquestaciones atmosféricas, que incluyen pasajes de post-rock y música clásica como base a delicados solos de guitarra obsequiados en tiempos muy lentos y acompañados de solos de instrumentos de viento a ritmo de smooth jazz, rematados con diversos shrieks y growls de black gótico y vampírico, lo que brindan una vorágine de texturas y sensaciones.

Lamentablemente el disco es irregular en el sonido, los dos primeros temas suenan demasiado encajonados, casi hay que adivinar lo que se escucha y al parecer tratando de emular los primeros discos melódicos de Emperor o el trabajo de Summoning, lo que deja el mal sabor de boca de no entender con claridad el concepto musical esperado o posible, pero va mejorando mientras va avanzando el reloj, aunque se pierde aún en una bruma lo-fi. 4,1 de 5 pero podría ser más alto con un sonido más transparente. Más avanzado el disco suena mucho más al black sinfónico y atmosférico de grandes guitarras, arreglos wagnerianos y polifonía con pianos en ritmos y sonidos fuera del metal, más contemporáneos con bandas de estudio de Estados Unidos, aunque la producción tan difusa no permite disfrutar por completo la amalgama de instrumentos, en las que gana el blackgaze/dream pop al tiempo que suena black disonante y opresivo, bastante sludge y progresivo.

Es el trabajo solista de Floris Velthuis de Países Bajos, quien está detrás de Stuporous, la banda de black avant-garde con instrumentos de viento como instrumento principal que es realmente asombroso. En Spotify.

3. Consuming Impulse (1989) de Pestilence: maestros holandeses del death/thrash progresivo y el death técnico, en este disco aún no habían desarrollado completamente las influencias del jazz y del metal progresivo, aunque ya demostraban su capacidad de estructuras complejas, las melodías demenciales y los arreglos de bajo/batería tan cadenciosos y oscuros, así como influencias del thrash metal, junto a la voz rasgada y esquizofrénica de Martin Van Drunen. Clásico grandioso, 4,7 de 5. En Spotify.


4. Space Vampires vs Zombie Dinosaurs in 3D (2011) de Psychostick: metal satírico, que apela a metalcore, groove metal, hardcore punk, metal alternativo, nu metal y funk metal. Son de Arizona. Cerca de la banda Green Jelly, Tenacious D, Nekrogoblikon, Ultra Vomit, Nanowar Of Steel, Psyopus así como Dog Fashion Disco, Primus, Avatar y Mushroomhead. 3,5 de 5. En Spotify. Creo que está demasiado enfocado en las letras como para disfrutarlo más, además que es un disco viejo, aunque está muy bien interpretado.

5. Rarely Do I Dream (2025) de Youth Lagoon: según Sputnikmusic es un proyecto de indie pop, dream pop y psicodelia del multiinstrumentalista Trevor Powers (Boise, Indiana). En RYM hablan de bedroom pop y trip hop. 2,5 de 5.

6. Amor de encava (2025) de Weed420: sorprendente disco de psitas de changa tuky, reggeatón y salsa erótica de autobús y memes auditivos de Venezuela, como los jingles de Seguros La Vitalicia de Gilberto Correa, La Guerra de Los Sexos y la voz de Waldemaro Martínez, entre otras, revisitadas y remezcladas a través de otras técnicas de producción y remezcla como epic collage, hexd, hypnagogic pop, plunderphonics, chopped and screwed y deconstructed club que me recuerdan a Arca con el flamenco y el reggeatón, aunque de verdad esto me gustó muchísimo más porque tiene más ruido, más nostalgia y elaboración ruidosa, lo-fi y rareza. 

Lo escuchas en Bandcamp (no lo conseguí en Deezer). Yo le doy un 4,5 de 5 fácil. 

El tema "el chiste más largo de toda la historia" es realmente brutal, con guitarras metaleras y gritos de witch house, que le dan más poder de noise pop, a la nostalgia y a la revisita musical.

7. In Darkness We Remain (2025) de Destroyers Of All: maravilloso y pulido death/thrash/groove portugués que majestuosamente combina a Ulcerate, Kreator y Gojira, agregando disonancias de metal alternativo, percusiones hardcore y riffs de speed metal a un concepto de metal melódico influenciado por  la música clásica, el rock progresivo psicodélico y una intervención transversal que mezcla ambientación espacial y melancólica en los solos de guitarras que me recuerda a los instrumentales de Testament. Es un disco realmente fantástico, que finaliza además con una versión de When My Guitar Gently Weeps de George Harrison, en formato de black opresivo progresivo. 4,5 de 5. En Spotify.

8. To Cross or To Burn (2025) de Venamoris: segundo disco del proyecto de Paula y Dave Lombardo, que alejados del pop rock/jazz inicial, ahora se enfocan en trip hop y dark ambient pop en algunos temas y metal industrial / rock alternativo en pequeñas dosis en otros, siempre con una batería increíblemente creativa, junto a invitados como Gary Holt (en la versión Animal Magnetism de Scorpions), Alex Sklonick, Trevor Dunn y Ra Díaz (Suicidal Sentences). 3,8 de 5. En Spotify.

9. SALVATION (2025) de Rebecca Black: muy atractiva en la portada, como suelen ser ahora las nuevas artistas de alt pop. Es electropop bastante divertido, no tan suave y con referencias vintage, aunque el tema TRUST! me pareció demasiado parecido a Dua Lipa. Según RYM es también dance-pop, música electrónica bailable, hyperpop y electro house, aunque mucho menos divertido que Daft Punk, Justice, Michael Jackson, Burial o FKA Twigs, pero muchísimo mejor que lo escuchado del género en estos últimos años. 3 de 5.

10. The Bagatelles, Vol. 2 (2025) de John Zorn, interpretadas por los cellistas Erik Friedlander y Michael Nicolas en clave de chamber jazz, a diferencia del disco de rock progresivo y jazz, este disco también es sorprendente porque a pesar de la presunta ligereza de las composiciones, tiene interpretaciones poderosas, intensas y complicadas, que claramente recuerdan a Apocalyptica. Genial, 4,7 de 5.

11. The Serpent (2025) de Aitheer: es un sorprendente disco de metal / rock progresivo finlandés, que recorre el universo alternando música extrema y música acústica por secciones. Así que por momentos hay sludge atmosférico y black melódico, con un bajo de thrash progresivo, guturales profundos y épicos, y poco después delicadas y circulares estructuras de folk rock, en los que se van conjugando solos de guitarra, suaves intervenciones instrumentales y pasajes de música de cámara, que van desde lo atmosférico a lo misterioso, como un Opeth orquestal.

Es un power trío conformado por Niko Löfman en letras, guitarras acústicas, voces, bajo, teclado y composición, el baterista Toni Paananen y el guitarrista/tecladista Lassi Enqvist. Es difícil de explicar la belleza expansiva y retadora, porque las canciones de guitarras semi-acústicas no son progresivo, ni flamenco ni música clásica, sino algo extraño y novedoso, casi en el medio pero sin parecerse a ninguno. 

En Spotify. Es increíble, sorprendente y seductor. 4,8 de 5.

12. Happy Birthday de Black Country, New Road. El primer tema me parece fantástico, mezclando folk rock indie, casi ingenuo y juvenil, con un par de guitarras noise, que según RYM es pop progresivo, barroco y artístico, y claro, folk rock, piano rock, pop de cámara, indie rock y hasta glam rock. De verdad un temazo, que junto a Besties parece que me llevarán a amar a una banda que en principio no entendía bien.

13. Tiktaalika - singles adelanto de su próximo disco, Gods of Pangaea, que dice será en honor a las guitarras del heavy clásico como Judas Priest, Megadeth, Mercyful Fate y Metallica, y tendrá una portada como las de las bandas de thrash de los 80, con un cura zombie sediendo de sangre. 

El proyecto solista de Charlie Griffiths (Haken) ahora cambió de nombre y presenta tres canciones nuevas totalmente alejado del metal progresivo y conceptual de toda su producción anterior. Ahora lo acompañan Darby Todd (Devin Townsend) y Conner Green (bajista de Haken), quien no participó en el debut solista de Griffiths. 

Entre los temas adelantados están Fault Lines junto a Rody Walker de Protest The Hero, más cerca del thrash y el metalcore, mientras que el tema Lost Continent con Thomas Giles (BTBAM) tiene guturales, también haciendo metalcore con algo de djent y progresivo. El tercero, que da nombre al disco, es con el vocalista holandés Daniel De Jongh (ex-Textures), bastante cercano a algo que habría hecho quizás Megadeth, Testament o Exodus, todo junto. Es intrigante aunque no sé qué tanto es innovador o refrescante.

14. АНТАЙТЛД [UNTITLED] - buenos singles de metalcore frenético, sucio y pesadísimo, con buenos gritos de este vocalista ucraniano.

15. Seen Enought de SPY: hardcore punk violento, potente y ácido, bastante rápido pero no memorable. 3,5 de 5.

16. Warpath (2025) de Uncured: según Metallum es deaath/groove progresivo de Nueva Yorkm pero nada que ver, es más nü-metal / metalcore / metal alternativo con algunos buenos riffs arpegiados rápidos, pero es bastante regular tirando a malo, como indecisos en qué estilo tomar, con una buena voz limpia pero una producción pobre y un sonido realmente malo. 

17. III (2025) de Last Train: rock alternativo francés de muchísima calidad y originalidad, con gran enfoque en las baterías, como con folk rock e influencias noventeras, post-grunge. Según ellos son hard/garage/blues rock, aunque no me suenan vintage, sino de revival novedoso. Les di antes pero ahora siento que son 4,8 de 5. Ahora que los escucho por segunda vez me recuerdan a las canciones más rockeras de Smashing Pumpkins, algo de The Vines y algo a Radiohead, de verdad me impresiona que la batería tenga tanto volumen y protagonismo, mientras que en el tema Revenge podemos escuchar cómo se acercan aún más al post-rock electrónico. Me agrada muchísimo, que lo pongo entre mis favoritos del 2025 hasta ahora. En Spotify. Son de Mulhouse. 

18. How Could I Be So In Debt? (2025) de Tombstone Poetry: shoegaze/americana/indie rock según Sputnikmusic, sin embargo, mi oído me dicta que es mucho más raro y rico que eso, incluso mucho más estimulante y extraño: algo entre indie folk alternativo, pop barroco y slacker rock, con guitarras noise rock, mientras que RYM lo califica como shoegaze, indie rock y country alternativo (de lo que no escucho o no reconozco nada), así como noise rock y emo. 

Así se intercalan los feedbacks de guitarras, las suaves atmósferas de instrumentos de folk estadounidense y los arreglos entre orquestales, electrónicos y ambientales, que nos van paseando por bizarras melodías enfocadas en las guitarras, que pueden ser expansivas o íntimas, ruidosas o tímidas, cambiando entre el sonido del oeste a lo universal. Es como un Beck súper sofisticado. 

Son de Asheville, North Carolina, Estados Unidos. Me gustó muchísimo, 4,6 de 5. En Spotify. Y en los temas finales dejan mucho más claro el sonido de Americana, usando violín incluso.

La banda está conformada por Caelan Burris en guitarra, voces y composición, Sofia Pace en guitarra y voces, Jude Corbin en batería y voces, Angie Brozowski en piano, teclados, sintetizadores y percusión auxiliar y finalmente, Maddie Kendrick en el bajo. 

Zoë Eshan grabó el violín en tres temas, Bennet Littlejohn la guitarra horizontal pedal steel en un par de temas, Evren Centeno grabó el saxofón para un tema.

02 marzo 2025

Power progresivo sueco, otro disco instrumental de Dj Muggs (hip hop), pop/R&B/indie folk alternativo francés (Oklou), death/doom mexicano, progresivo sinfónico alemán, progresivo demencial internacional, metalcore/post-hardcore canadiense, hardcore metálico de Liverpool y lo nuevo de Thundermother (rock and roll / heavy)

0. Domingo sin kárate, preferí quedarme en casa.

1. Set It Free (2025) de Enbound: power progresivo y sinfónico, con momentos AOR, que me agrada más que los clásicos y sin llegar a ser la versión con goth más comercial ni tampoco la potente con speed metal o potentes orquestaciones, ni el clásico europeo old-school, así que estoy feliz con su voz limpia y épica no operística, sus sintetizadores de los 80 sin Hammonds y sus momentos de riffs de thrash y toneladas de arreglos rítmicos de altísima complejidad. El disco en su segunda parte le da más peso a esto y menos a sintetizadores, usan voces más épicas y pianos en lugar de sintetizadores. Es realmente un disco genial del cuarteto sueco. Me gusta mucho, 4,4 de 5. En Spotify.

2. Notes & Tones (Second Vintage) de Dj Muggs y Stone Alliance: segunda versión del más reciente trabajo solista del productor más asociado a Cypress Hill. Hip Hop instrumental con mucho jazz afro cubano (de Stone Alliance) y una versión al parecer alternativo de un disco mucho más profundamente metido en el jazz que espero escuchar pronto. Por ahora, 3,8 de 5. En Spotify. 
3. Choke Enough (2025) de Oklou: synthpop, espiritual jazz electrónico y algo de R&B en un disco pop que finalmente admito que no está totalmente derivado del trap, de Björk ni de la música hyperpop. La vocalización no es sólo etérea o radiable sino tiene scat. Debut de esta cantante francesa, que antes hizo un soundtrack de videojuego, enclavada en el pop alternativo, basada en trance, ambient, indietrónica, R&B alternativo y vapor. 

Su nombre real es Marylou Vanina Mayniel. Aunque el disco inicia con coqueteos de su pasado como pianista y cellista clásica, con música casi MIDI y bastante inofensiva, luego hay canciones más densas, con guitarras y pistas de diversos instrumentos, más cerca de la folkotrónica, el indie folk e incluso de la música analógica. Me gustó, 3,7 de 5. En Spotify. El arte del disco es terriblemente malo.

4. Phantasmagoria: Hexed Lands (2025) de Matalobos: extraordinario death/doom mexicano, con shriek perverso y ruidoso, voces operísticas hermosas y emocionales, con polifonías compuestas por melodías doom de belleza oscura y distorsión fría, con muchos arreglos folk realmente sorprendentes, desde trompetas de clásicas a guitarras acústicas, por medio de interludios y a veces superpuestas a momentos de tensa calma de instrumentación a mid-tempo o menos, aunque es más metal progresivo sofisticado que doom, y que luego revientan en oscuras dobles armonías de guitarra de melodeath.

A pesar de las clarísimas y dominantes influencias del death/doom europeo, tienen una aproximación muy pulida y conceptual, con canciones riquísimas en detalles y un sonido cristalino, más cambios de atmósferas que revelan una producción paciente y detallista. Incluso por momentos, entre las voces masculina, limpias y atmosféricas, las guitarras haciendo solos en solitario, parece que estamos más cerca del post-rock y el rock gótico que del metal.

Estoy indeciso si los arreglos de flamenco, mandolina y trompetas clásicas, sin casi ningún detalle mexicano, es algo bueno o extraño. Con temas en español e inglés, con voces femeninas a gritos desesperados y distintas técnicas raras, se me parecen por momentos a Solefald o Folterkammer, incluso a The Anchoret. Me gustan, son desafiantes, 4,5 de 5. En Spotify.

5. Here Be Dragons (2025) de Avantasia: power metal alemán sinfónico y colaborativo, el trabajo de la vida del tecladista y cantante Tobias Sammet (Edguy), lleno de momentos de hard rock, AOR y  heavy metal. Es uno de esos proyectos con muchos invitados y ópera rock. Este disco parece sonar en un camino entrelazado entre Europe, Queen, Bon Jovi, el trabajo solista de Bruce Dickinson y Rhapsody, así que es muy variable porque por momentos es power ballad casi glam, y en otros thrash/power progresivo y en otros épicos y emotivos temas de heavy sinfónico. Hay un poco de todo, 3,8 de 5 pero quiero escuchar el primer disco.

6. On Shoulders Of Giants (Ep, 2025) de Seventh Station, banda internacional de metal progresivo con músicos de Israel, Eslovenia, Estados Unidos, Bélgica y Reino Unido, que es orquestal, intrincadísimo, pesado y con tiempos extraños, en canciones de densa fusión entre el space rock, el folk metal y lo ampliamente progresivo, que va desde invocar sonidos de Medio Oriente rematados con shrieks perversos, voces épicas, operáticas y folclóricas, sintetizadores ochenteros y complejas estructuras en cada canción, que van desde lo que haría Fantomas o Dream Theater a locuras tipo Thank You Scientist o Buckethead.

La banda incluye Davidavi Dolev, cantante de Subterranean Masquerade, el baterista eslovaco Grega Plamberger (Cordura), el guitarrista bielorruso residanciado en Eslovenia Dmitry Alperovich (productor), el tecladista turco Eren Başbuğ (productor, programador y editor) y el bajista ucraniano Alexey Polyansky (aunque aparece en este disco acreditado, la banda tiene al bajista Laurent Da Pra como miembro desde su fundación también). En lugar de ciudades, cada tema evoca un posible lugar común sobre una cultura o ubicación geográfica. En esta reseña, con comentarios de Dolev, se explica que cada tema es una reinterpretación de una pieza de un compositor académico del siglo XX.

En el tema Melodía Sentimental se ahondan en la música ibérica/flamenca y de forma similar en el tema final, Nagasaki Kisses, se vuelven al metal progresivo más alocado en tiempos y tonos, con toques circenses y experimentales, enfocados en el avant-garde, como si Frank Zappa hiciera metal progresivo. Es una maravilla, 4,7 de 5. En Spotify. 

7. Antibloom (2025) de Silverstein: metalcore / post-hardcore, es el primero de un proyecto doble de la banda canadiense de post-hardcore Silverstein. Este primer disco tiene influencias de bandas de synthpop ochentero transformadas por guitarras poderosas, gritos screamo y algunos breakdowns explosivos, que los enmarca en mallcore screamo, pop punk y metal alternativo, con muchos buenos gritos y coros a voz limpia, arreglos metaleros, estructuras pop y fusión que incluye electrónica. Me gustó, quiero ya el otro disco, este fue corto con solo 8 temas. 4,2 de 5. En Spotify.

8. He Watches In Silence (Ep, 2025) de God Complex: metallic hardcore de Liverpool, Reino Unido, lleno de shrieks, growls y gritos sobre riffs chirriantes, aserrados y en tiempos de deathcore, con una batería precisa y destructiva de brutal death técnico, con un sonido transparente, sobre todo en el redoblante sobre un sonido sucio y brumosa. Buena combinación de varios mundos y formas de la música extrema, realmente duro y entretenido, apenas con melodía. Algunos señalan que podría ser nu-metal, beatdown hardcore e incluso metalcore, pero creo que es muy pesado para todos estos casos. 4 de 5. En Spotify.

9. Dirty & Divine (2025) de Thundermother: poderosísimo quinteto femenino de hard rock de Suecia, que es igualmente potente, divertido, con una voz agresiva tipo Doro y riffs veloces y creativos, con mucha calidad interpretativa y recorriendo distintos ángulos del géneros, a veces más rock and rolleras y otras veces llegando al heavy metal, es cuero, metal y elegancia para patear traseros. 

21 febrero 2025

Pop-punk/metalcore (A Day To Remember), black/death francés, sludge/black suizo (Novarupta), metalcore/melodeath californiano (Bleeding Through), black alemán, NWOBHM/speed, grandioso doom/folk sueco, post-black sinfónico francés, lo nuevo de Astropical

1. Adelanto del BIG ONE ALBUM Vol 1 de A Day To Remember, el proyecto de un disco múltiple. Temas de pop punk/metalcore que exhuman muy bien el extracto de juntarlos, entonces hay mucha melodías del nü-metal y el pop punk más comercial, voces limpias y gruñidas, coros punketos pero accesibles, distorsión gruesa aunque no extrema, líneas pegajosas y breakdowns aunque mediados por influencias electrónicas y pop rock. Generalmente bastante entretenido.

2. Noir Berger (2025) de Initiation: black/death francés furioso, épico y con largos temas. Recurre a elementos del black nórdico de los 90, muy a lo Dissection, y mucho de los enrevesados arreglos del black/death europeo sinfónico y europeo originario, influenciado por música e ideas místicas y cósmicas, a lo Carach Angreen, Bal-Sagoth, Ancient y Limbonic Art, para producir una bestia que combina guitarras entrecortadas y complejas de fondo que sirven de andamiaje a otras más directas y brillantes, produciendo polifonías perversas adorandas con solos de guitarra a mid-tempo y melodías románticas del black melódico neoclásico y dramático, quizás abusando de los efectos de risa malvada simulada en los shrieks, aunque con voz semi-gritada en narración que también invoca a Summoning.
Bastante bueno, aunque a pesar de la habilidad técnica y los arreglos, no me excitó tanto lo elaborado como la potencia de la música. Una referencia, le pongo 3,9 de 5. En Spotify.

3. Astral Sands (2025) de Novarupta. La obra solista, semi-grupal, colaborativa y de sludge/black/post-rock de Alex Stjernfeldt, también de The Moth Gatherer, Young Acid, Child y Grand Cadaver, quien invitó a media docena de músicos con quienes comparte en las otras bandas, como Martin Wegeland (Slomatics, Young Acid, Domkraft - con un maravilloso discos de sludge/doom/psicodelia de 2024 llamado Sonic Moons), Per Stalberg (Domkraft y Child), así como a varios de la escena doom/slugde como el músico de folk/blues Fabian Brusk-Jahn, Jonas Mattesson (Year Of The Goat),  Arvid Hallagard (Greenleaf) y Patrik Wirén (Misery Loves Co.). El disco se quema lentamente, con pausas y con arreglos que hay que escuchar poco a poco. 3,7 de 5. En Spotify. Ni de lejos lo mejor que han hecho.

4. NINE (2025) de Bleeding Through: por el otro lado, esta banda californiana de metalcore apela al melodeath, deathcore, groove metal e incluso algo de metal sinfónico, con muchas voces femeninas, un gutural entre el metalcore de Lamb Of God y algo un poco más cercano al black melódico, hace un discazo que combina melodías extremas, rock electrónico, blast beats durísimo y arreglos orquestales e industriales con densas atmósferas de metal contemporáneo que no afloja ni se rinde sino se reinventa para conformar una combinación explosiva que conquista con breakdowns, puentes, coros y riffs corrosivos. Muy bueno el tema con Andrew Neufeld (Comeback Kid). También Doc Coyle de Bad Wolves está invitado como guitarrista en un tema, y Brain Fair, cantante de Shadows Fall.
 
Genial, 4,7 de 5. En Spotify.

5. Black Plasma Armour (2025) de Membaris: black metal alemán realmente bueno, melódico, complicado, sucio, disonante y furioso, con temas largos y un buen sonido, entre atmosférico y veloz. Vale destacar que los cuatro músicos grabaron guitarras, incluyendo el baterista cantante y el bajista. 4 de 5. En Spotify.

6. Can't Take Away the Fire EP 2025 de Raven: NWOBHM/speed/heavy de Newscastle reubicados en Nueva York. Buenísimos en el género. 4,5 de 5. En Spotify. Hay tres distintos bateristas de distintas épocas de la banda en los temas. 

7. A Plague Upon Thee (2025) de Apocalypse Orchestra: el doom está viviendo un año glorioso en 2025, y esta es otra gran prueba. Después de los discazos de Avatarium y Pentagram, ahora este doom/folk sinfónico, épico y medieval, de altísima calidad. La voz limpia y épica junto a los sintetizadores espaciales y los sonidos autóctonos alcanzan momentos memorables, con un folk metal medieval poderoso, emotivo y encantador. El tema final, Saint Yersenia, de casi 9 minutos, se acerca incluso al viking metal con coros épicos y líneas vocales extensísimas. Les doy un 4,3 de 5 pero tiene momentos mucho más altos. En Spotify.

8. Wilhelm (2025) de Decline of the I: se puso bueno este viernes con este disco de post-black metal / black metal sinfónico, con coros góticos, gritos desesperados, shrieks profundos, sonidos atmosféricos y ritualistas, buenos riffs en trémolo picking, rematados con una batería audaz y con blast beats. 

La producción vocal es grandiosa, con gritos fantasmales, guturales profundos, capas superpuestas y unas guitarras que evocan distintas disonancias, gélidas, vaporosas y tenebrosas, que van tomando turnos para espantar e invocar demonios. Comparten guitarra con los también black franceses Merrimack, e invitaron a su cantante, Vestal, a un tema.

Hay momentos en que es más sinfónico y gótico, otros más ocultistas y voraz, otros infernales y melódicos, siempre contrastando los agudos de shrieks y guitarras con la densidad de la parte rítmica. Los arreglos orquestales recuerdan a Dimmu Borgir por momentos aunque la combinación con guitarras es más Septicflesh, con ritmos experimentales, cambios drásticos y elucubraciones progresivas, a veces puramente avant-garde.

Los efectos sonoros, entre puramente espantosos y académicos, que recuerdan por momentos a bandas de power electronics como The Body y Full Of Hell, ya que también usan ese grito de witch house tan chirriante, así como la batería colosal y las voces femeninas aterrorizantes me hacen pensar también en Terra Tenebrosa. Una joya escalofriante, el quinto disco de este cuarteto parisino.

Puntos: 4,7 de 5. En Spotify.

* Perspectiv se puso pesado. En el tema Erika ya no sólo hay progresivo o djent, sino blast beats y guturales, así como baterías hardcore punk. Un tema increíble de jazz/música experimental/académica, el tecladista Vijay Iyer y el trompetista Wadada Leo Smith – Procession: Defiant Life. Según Stereogum es la canción final de un disco conjunto, después del primero hecho hace 9 años, en que dedican temas a líderes caídos, incluyendo Patrice Lumumba. Me gustaron también los de Ghost Bath (muy progresivos y experimentales), Clay J Gladstone (rockero y divertido, con fusión de swing) y demasiado el de Panzerballett, totalmente jazz-rock progresivo. Muy buenos también los temas de speed/heavy de Armory y el Lord Humungus de Black Label Society. Otro buen tema seductor, pop y alternativo de Ed Maverick, deathcore pontetísimo de GAI y Emmure. Maravilloso el tema de rock/metal progresivo de Nospün. Illusions en vivo y en versión orquestal de Cypress Hill, maravillosa. Divertido el tema Knightclub de Feuerschwanz, jugando con metal medieval y electrónica. Singles de Oasis de los noventa remasterizados, entre regular y potentes. Teramaze: maravilloso prog.

9. Astropical (2025) EP de Astropical, el proyecto de Rawayana y Bomba Estéreo. Creo que está muy por debajo de la calidad de ambas agrupaciones, con momenticos interesantes, aunque no demasiado. 3 de 5. Hay que escuchar el disco completo a ver. En Spotify. Aunque algunos temas parecen simplemente de una de las bandas con el otro de invitado, el tema Corazón Adentro me pareció peligrosamente patético, casi de jingle político.

10. Machine Starts to Sing EP 2025 de Porridge Radio: el quintento de Brighton, Reino Unido, de folk y rock indie, edita cuatro canciones que inician suaves y en este género pero van creciendo hacia el post-rock y slacker rock, con algo de shoegaze. En Spotify. Muy bueno, 4 de 5.

11. Lemmon lintu (2025) de Mastord: magnífico metal progresivo finlandés con frecuentes arreglos sinfónicos, en tonos góticos, con muchos pianos, cellos, flautas y cuerdas, cantado en una intrigante voz limpia en finlandés. Es un power trío, e invitaron al ex-baterista de Omnium Gatherum, Jarmo Pikka, para grabar el instrumento. Me pareció un disco magnífico, extraño y aparentemente simple, con riffs arpegiados fascinantes, momentos siderales de rock progresivo con Hammond y mucha técnica para combinar distintos instrumentos en tiempos y ritmos extrañísimos. Sus melodías son lentas, siempre apoyadas por muchos instrumentos académicos y combinando claroscuros armónicos sin estridencias, revelando distintas capas de la composición. 4,5 de 5. En Spotify. 

12. To Live In A Different Way (2025) de Love Is Noise: con los noventas en las venas, este es el larga duración debut de una banda de dinámicas y contrastes perennes, pues al combinar rock y metal alternativo, con dream pop y shoegaze, pasean entre géneros y combinándolos mostrando distintas personalidades que vivieron en esa época. En algunas canciones se notan fuertes influencias de Slipknot, Glassjaw y Deftones, en otras quien manda es Placebo y en muchas otras parece ser Radiohead o Blur.

Entonces, aunque pueden sonar noventeros: algunos segundo son indie, en otras post-grunge y la mayoría de las veces shoegaze, nü-metal o post-hardcore, con coros reverberados que llaman a la calma, la world music entrando por las ventanas, la experimentación electrónica y el jugueteo con el pop noise. Otras son screamo, post-metal y hasta se escuchan melodías de britpop.

Por ejemplo, sin ningún límite real, en el tema take.one.minute son post-black metal en un minuto y grunge en otro, para luego divertirse entre el space rock, el shoegaze y rock alternativo. Algo similar pasa en la corta y quizás más genial, Jawbreaker, que pasa de la locura metalcore a la calma grungera. Es la obra solista de Cameron Humphrey, quien viene de hacer deathcore/metalcore con Lotus Eater. En Spotify. Un 4,5 de 5.

13. Fall To Ruin (2025) de Die Tonight: es extraño (y atractivo) porque aunque suena por muchos momentos a una banda de metal extremo, muchas veces es una polifonía con metalcore y hasta rock alternativo, especialmente porque coinciden los doble bombos o los blast beats con coros polfónicos entre góticos y metalcore.

Así que puede sonar por a una banda de death metal progresivo, que incorpora metalcore, melodeath y hasta groove metal, lo que hace que se escuchen muchas voces limpias de metal alternativo y permanentes shrieks mediados por capas e intervenciones. Los riffs, arpegiados y complejos, suenan como si Trivium y Mayhem tocaran una guitarra cada una, e incluso a veces como si fuese Voyager o AC/DC tocando melodeath sueco con guitarras procesadas de trance metal, sobre una batería programada y coros reverberados.

Según Metallum es melodeath progresivo (y antes una banda de metalcore). Es el dúo de Bristol, Reino Unido, compuesto por Christopher Norris grabando guitarras, bajo, batería programada, voces, composición y producción, y Alex Dorrington en voces principales, composición, producción, ingeniería, mezcla y masterización. En vivo los acompañan Matt Dobroczynski en guitarras, Dario Petraczek en el bajo y Marcelo López en la batería.

Es básicamente avantgarde y experimental. Me gustó, 4,3 de 5. En Spotify. No sacan más porque creo que falta producción vocal en las partes limpias, unas guitarras más definidas y con una batería real.

17 febrero 2025

Post-punk/noise pop de Minnesota, metalcore salvaje de Florida, noise rock muy pobre,djent/progresivo berlinés, post-punk gótico preciosista, punk celta, synthpop neo-psicodélico, brutal deathcore técnico, doom progresivo hermosísimo (Avatarium), hip hop latino y nu jazz

0. Empecé la semana llegando un pelín tarde a clases. Mariví me pidió hacer una investigación de prueba, seguro para considerar pagarme de otra forma, tengo que lucirme.

1. The Heart Beating As None (2025) de SUPERCOLLIDER: (Niki Dewolf - mujer trans) viene de Grand Rapids, Minnesota. A diferencia del mixtape de Lua Trilogy!, el cual detesté y el confuso pero estimulante LUACOLLIDER, este disco es más claramente un producto de estudio pero dentro de los estándares, si es posible, del post-punk/noise pop con angustia emo y oscuridad vaporosa en las voces, producción cuidadosa aunque nebulosa, como en un viejo bar lleno de humo, y atmósferas llenas de guitarras ruidosas, un bajo "sucio", samples industriales y sintetizadores inmensos, hechos con una filosofía de lo-fi y post-hardcore.

De acuerdo a RYM es un disco de Noise Rock y Post-Punk, con influencias de Gothic Rock, Experimental Rock y Post-Hardcore. El título es una referencia al disco I Can Hear the Heart Beating as One de Yo La Tengo. En Spotify. Me gustó, 4,3 de 5. 


2. Philosophy of the Blade EP (2025) de Domain: metalcore sucio y salvaje, con guitarras realmente muy distorsionadas y sucias. Tiene tres temas, incluyendo una versión de Propaganda de Sepultura. 4,2 de 5. Son de Florida, EEUU. En Spotify. 

3. Singles de Amenra (Forlorn) que no me conquistó, sonando como demasiado black metal para lo que han hecho antes. Low before the breeze, un black/hardcore mucho más interesante y Gernotshagen con Mosaic, algo de black/folk quizás demasiado largo aunque con muy buen sonido, un poco más interesante.

4. Thirteen Sense (2025) de Klein: banda de noise rock, puro y duro, aunque audible. Según RYM podemos escuchar dron, ambiente, industrial, glitch y post-metal, aunque lo que reconozco son guitarras súper procesadas y ruidosas, algo de beats sencillos y poca estructura. No le entendí el gusto, a pesar de los samples de música clásica y la experimentación sónica. Lo veo pobre, con poco atractivo. 1,5 de 5.

5. Coralea EP (2025) de Across Oceans: un djent / metal progresivo y alternativo con growls de death metal y varias formas de voz limpia para hacer coros, desde el post-hardcore al goth metal, que por momentos me recordaron a Evergrey. Es una nueva banda, power trío berlinés, compuesta por Ben Ramjan en la guitarra, Neema Sahebi en el bajo y Joey Ryan en guitarra principal y voces. Interesante, empezaron publicando singles e EPs en octubre de 2023. 4,2 de 5. En Spotify. 

6. Glutton for Punishment (2025) de Heartworms: El post-punk gótico es quizás el género menos favorito pero el que he aprendido a tratar de entender, sobre todo porque me gustado mucho más ahora el post-punk. 

En este caso, un disco muy bien producido e interpretado, que según RYM, es darkwave, Windmill Scene, rock gótico y post-punk, que es también dance-punk, synthpop, coldwave y art pop, es decir, que es bailable y oscuro, detalladamente construido y accesible, con una muy buena voz femenina (Josephine Orme, encargada además de guitarras y teclados) y con unos sintetizadores impresionantes, además de una instrumentación analógica con una atmósfera elegante, sofisticada y casi demasiado perfeccionista, puesta de una forma tan precisa y puntillista que es realmente está inspirado en las bellas artes. 

Aunque sus canciones electrónicas me ahuyentan, las que están más cerca del rock/punk me parecen realmente fascinantes. Le daré un 4 de 5 pensando en volver a escucharlas. Son de Londres.Por cierto, esa Windmill Scene me ha ganado poco a poco, con discos como Ants From Up There de Black Country, New Road; Hellfire de black midi; The New Sound de Geordie Greep y The Vault de Maruja. En este caso, está más cerca de FACS y Ditz. En Spotify.

7. Dead Anthems (2025) de The Rumjacks, divertido celtic punk australiano, sin demasiadas pretensiones, guitarras bien ruidosas, coros alegres y canciones para la fiesta. 3,5 de 5. Por momentos es pop punk y otras bien punk, es divertido, lo pongo en mi lista para más tarde.

8. Imaginal Disk (2024) de Magdalena Bay: según la crítica y el público, quizás el mejor disco del año pasado. Recuerdo haberlo escuchado pero no lo retuve. En Sputnikmusic le dan el puesto 72. Según RYM es un disco básicamente sembrado entre la Neo-Psychedelia y el Synthpop, aunque hay también Chillwave, Dance-Pop, Progressive Pop, Alternative Dance, Indietronica y Pop Rock. 

El primer tema es realmente complejo, inmenso y "bjorkiano" desde el punto de vista de la producción, las pistas que componen el tema son complejas, con un sonido entre industrial y clásico, claramente entre lo progresivo y lo alternativo, incluso algo violento. El segundo es más psicodélica y calmada aunque con beats acelerados e intrincados para ser pop. 

Luego el disco lo siento que cultiva esos extremos, por un lado la percepción de expandir los límites del pop, aunque no sea pionera en esto, usar beats "potentes" con mucha ganancia, que incluso también suelen salirse de las referencias obvias, al usar guitarras eléctricas densas y expansivas, casi shoegaze y bastante ruidosas y muchas baterías potentes, como encontrar el punto entre Madonna y Nine Inch Nails. Sin embargo, a pesar de lo dulce del sonido, de la fiereza de la producción y de la revelación de algunas combinaciones, así como de una buena voz, encantadoras melodías y retadoras estructuras, disto de ponerlo como el mejor del año, e incluso entre los mejores. Le pongo un 3,8 de 5.

El 2024 tuvo además discos como The New Sound de Geordie Greep, Songs of a Lost World de The Cure y Lives Outgrown de Beth Gibbons, que considero mucho mejor. Aunque creo que Magdalena Bay (el dúo de Mica Tenenbaum en producción y vocales) y Matthew Lewin, producción, arreglos de cuerdas y vientos, vocales de apoyo) sí hizo un muy buen disco, increíble de verdad, probablemente lo mejor del pop progresivo, el synthpop y/o la neo-psicodelia. Lo pondría en los mejores 30 del año. Epa, este dúo de Miami antes estaba en una banda de rock progresivo, art pop  e indie rock llamado Tabula Rasa QUE DEBO ESCUCHAR.

9. Descent Into Madness EP (2025) de Enterprise Earth: deathcore, djent y death progresivo pesadísimo, intrincado y con guturales diversos, demoníacos y potentes, que son acompañados además con épicos coros de voces limpias, narraciones góticas y los más diversos shrieks, así como enrevesadísimas combinaciones de guitarras y percusiones como un deathcore progresivo. Me recuerdan al Endarkment de Anaal Nathrakh y un poco a Cattle Decapitation.

Es brutal death, también hay algo de hardcore punk, incluso groove y claro, death técnico, con solos increíbles, riffs que suenan como una lluvia de azufre y un huracán intranquilo. Aunque lo mejor está en la avezada producción vocal, entre muchas formas de gritos y coros de voces agudas y limpias, con un efecto polifónico infernal, junto a una variedad rítmica y melódica inusual para el género, que lo hace más disfrutable y rico. Es realmente quizás el mejor EP del año, sin duda. 4,8 de 5. En Spotify. 

La banda fue fundada en 2014 en Spokane, Washington y ha tenido media decena de músicos que han ido y venido a otras bandas de deathcore/death técnico. Comparten baterista con Whitechapel, por cierto.
10. Between You, God, the Devil and the Dead (2025) de Avatarium: maravilloso disco de doom progresivo y rock psicodélico de Suecia, con sonidos stoner y góticos, con una cantante encantadora. Suena a Ghost, Lucifer y Amorphis al mismo tiempo, aunque mucho más enfocado en lo vintage y setentoso, con un concepto mucho más teatral y atmosférico. Sin embargo, el sonido denso y casi lúgubre está dinamizado por una grandiosidad de metal sinfónico y power metal orquestal, de rock de estadio, en que parece que hay implosiones que dejan que de un núcleo de cortinas aterciopeladas vinotinto y velas negras emanen rayos de luz enceguedora. 

Las melodías son hermosas, con líneas vocales seductoras y épicas, tan litúrgicas como paganas, es una misa negra de una belleza instrumental increíble. Según Sputnikmusic es también blues, y claro que se escucha en las guitarras. 

La medusa vocal es Jennie-Ann Charlotte Smith, una consejera psicosocial en uno de los mayores hospitales de Estocolmo de 47 años y que ha sido invitado a varios discos de Candlemass. La acompaña el bajista Mats Rydström, el baterista y percusionista Andreas Johansson y el guitarrista Marcus Jidell. Está invitado su propio ex-tecladista, Rickard Nilsson. Es un 5 de 5, punto.

RYM lo coloca en el heavy psicodélico, un género derivado del blues rock y el rock psicodélico, además de doom tradicional, hard rock y heavy metal. Para mí, este es el mejor disco del 2025 hasta ahora.

11. Residente (2017) de Residente: el debut solista de René, en que además de hacer rap y hip hop, se suma una producción rica en sonidos, agregando art pop, plena puertorriqueña, música folclórica europea y africana -incluyendo música tuareg con canto de garganta- y pop progresivo. Un disco musicalmente muy logrado. 

Las canciones fueron grabadas en Armenia, Burkina Faso, China, Francia, Ghana, Níger y Rusia, con decenas de artistas desconocidos, desde cantantes de ópera a músicos tradicionales, incluyendo niños de Osetia del Sur, producto de visitas a varias partes recónditas del mundo, correspondiente a un detallado estudio genético que se hizo René. Hizo un documental y un libro de todo lo vivido y recorrido. Lin-Manual Miranda, su primo lejano, ILe, su media hermana que ha cantado en Calle 13 y Omar Rodríguez-López son algunos de los invitados más conocidos.

A mí me encanta, 4,8 de 5 (porque las letras no me parecen tan extraordinarias como la producción musical). En Spotify.

12. MYT (2025) de Moses Yoofee Trío: Segundo disco de este trío de nu-jazz / jazz fusión / jazz-funk berlinés, conformado por Moses Yoofee (piano, teclados, producción), Roman Klobe-Barangă (bajo) y Noah Fürbringer (batería) por lo que en lugar de ser principalmente electrónico como Flying Lotus, es primordialmente acústico y analógico con intervenciones digitales. Es muy lindo y estimulante, sexy y justamente entre el smooth jazz y el drum n bass, por momentos es como muy ligero, casi inocente, aunque los arreglos demuestran las altas habilidades técnicas, es también accesible y cadencioso, un poco latino.4,3 de 5. En Spotify.