19 abril 2025
Lo nuevo de Within Destruction (nü-metal / metalcore eslovaco), Psykup (avant-garde humorístico francés), Red Snapper (nu-jazz/indietronica), Elvenking (poewr folk italitano), progresivo/shred colaborativo, noise/gothic rock con post-punk de EEUU, concierto para flautas de Gisle Kverndokk, thrash británico (Gama Bomb), cuenca indie pop (Gepe), shoegaze / indie / alt-country gringo
10 abril 2025
Black melódico británico, folk indie gringo, art pop / indie rock canadiense-estadounidense (con el cantante y guitarrista de Rush), big beat / post-punk londinense, art pop / power pop californiano y indie folk alternativo de Seattle, black avant-garde de Países Bajos
1. The Black Swords Of Winter (EP, 2025) de Ninkharsag: buen black melódico, furioso y perverso, con temas largos y en la escuela de los suecos, pero son de Liverpool, Reino Unido. Hay que escuchar más para ver qué hay de diferente, aunque es brutal, bien arreglado y producido, pero no basta. 3,8 de 5.
2. Every Dawn's a Mountain (2025) de Tamino: indie folk muy bello, sin country, pero no es lo mío. 2,5 de 5. Muchas orquestaciones.
3. Stygian Waves (2025) de Envy Of None. Maravilloso disco de art rock, indie pop y rock alternativo canadiense-estadounidense. Rock suntuoso con bases electrónicas, que va del techno al funk, muchas melodías poperas presentadas con algo de distorsión en formatos de rock electrónico, pulido con elegancia, detallismo samplero y maravillosa producción. Hay guitarras densas y wall-of-sound, seductoras líneas vocales de la cantante y temas profundos, bien arreglados y complejos con psicodelia, algo de dream pop ligero y hasta downtempo, aunque jamás se van las guitarras (y no hay baterista).
La banda es Alex Lifeson (guitarra, mandolina, banjo, oud y programación - además de miembro fundador de Rush), Andy Curran (bajo, sintetizador, programación, guitarra, coros y estilófono), Alfio Annibalini (guitarra, teclados, programación, coros) y Maiah Wynne (vocales, teclados, sintetizador y programación). Las capas de voces, guitarras y sinterizadores están tejidas cuidadosamente para incorporar influencias de las más rítmicas y cadenciosas formas musicales, desde el bossa nova al RnB. Muy noventero sin sonar repetitivo ni obvio. Delicioso, de principio a fin. 4,7 de 5.
4. Hard Times Furious Dancing (2025) de Snapped Ankles: no esperaba nada y mucho menos está buena dosis de electrónica que parece resumir Faithless, The Chemical Brothers, The Prodigy y Asian Dub Foundation, leno de big beat y breakbeat pero como Red Snapper, tocado por una banda.
En Sputnikmusic los describen como banda experimental de post-punk de Reino Unido, así como indie rock y psicodélico, pero no escucho nada ni parecido. En RYM Synth Punk y Dance-Punk Revival, pero yo no le agarro la caída, mucho menos viendo cuáles son las bandas más representativas. De todas maneras, 4,6 de 5.
La banda está conformada por Patrick "Paddy" Austin [aka Peter Ashtray] (vocales, guitarra), Giorgio Zampirolo (batería), Saul Ham [aka Sol Haim], Mike Chestnutt (teclados) y Clémentine March (bajo).
5. Los singles de Joviac son alucinantes. Es como un Voyager súper envenenado, más progresivo e increíble. También suena como un Haken con más energía de arena rock. Por momentos suena a A-Ha en progresivo.
6. Portrait Of My Heart (2025) de Spelling: la artista de Sacramento, California, llamada Chrystia Cabral, llega a su quinto disco alrededor de una combinación de guitarras, semi-acústicas y eléctricas, frecuentes arreglos orquestales y varias capas de densidades electrónicas, que RYM dice que es pop rock y rock alternativo, así como también pop progresivo, art rock, revival de post-punk y power pop, que siento que es el género más cercano de verdad, aunque las partes más art y progresivas son increíbles.
Yo lo siento como una reinterpretación, con guitarras un poco más duras que las usadas en el pop rock y muchas cuerdas, del pop de los ochenta, un poco disco y bastante vocal, incluso algo de big music, por medio de una combinación de instrumentos analógicos y electrónicos, que le dan elegancia, brillo y angularidad a lo que no es ni synth-pop ni pop alternativo pero tampoco entra al terreno del rock propiamente.
No por nada el guitarrista es Patrick McCrory, de Turnstile, entonces las guitarras por momentos suenan bastante más pesadas y en otras ornamentales, pero la línea vocal y melódica es más cercana al pop sin ser su base lo electro. 3,8 de 5. Habrá que ver si puede subir más con sucesivas escuchadas.
7. Patience, Moonbeam (2025) de Great Grandpa: otra genial sorpresa de una banda de rock, alt-country y folk indie, que raya entre la música de cámara y el post-rock. En este caso a las suaves melodías de cuerdas se le suman algunas guitarras densas del noise pop y la genialidad melódica de Radiohead, reinterpretadas de forma acústica, que además tienen una vocalización coral y con sentimiento, que no le quita protagonismo a esta rara forma de country / folk rock, en que caben las rarezas eléctricas y los arreglos progresivos. Son de Seattle, así que por momentos se puede rescatar algo de grunge y rock alternativo aquí y allá.
La banda: Al Menne (vocales principales), Pat Goodwin (guitarra, vocales), Carrie Goodwin (bajo, vocales), Dylan Hanwright [aka Slothfella] (guitarra, vocales) y Cam LaFlam (batería, vocales).
8. Zwart Vierkant: Slotstuk [Cuadrado negro: pieza final] (2025) de Grey Aura: black metal avant-garde, algo como un black melódico con muchos arreglos de thrash progresivo, gracias a una combinación rítmica de batería hiper-detallista que va del mathcore al grind y un bajo jazzeado, además de blast beats, voces semi-gritadas entre operísticas y demenciales, en un torbellino de capas de guitarras haciendo distintas formas concéntricas. Tercer disco en 10 años de estos dementes holandeses.
Aunque hay mucho de black furioso e infernal, baterías de hardcore punk y permanentes arreglos complicados de bajo, con una batería que suena fenomenal para la rapidez y potencia que le imprimen, siempre hay esa sensación atmosférica y progresiva al mismo tiempo, que se permite interludios de jazz-rock y ambient, además de variantes que van del folk rock al grindcore en la batería, lo que enriquece la ráfaga de azufre y fuego del resto de la música.
La banda es Ruben Wijlacker en voces, guitarras acústicas y eléctricas, y sintetizador. Tjebbe Broek también en guitarras, Sylwin Cornielje en bajo y Seth van de Loo (ex-Severe Torture) en batería y percusión. Los invitados agregan tuba, trombone y cello, en el tema Nachten zonder dagen, dándole una nueva dimensión con sonidos latinos y académicos.
Es toda una obra conceptual, llena de distintos sonidos y texturas, se nota una altísima investigación, producción y experimentación, que terminó en arreglos orquestales que apelan a la música del mundo, puede sonar folclórico balcánico, post-rock, música de cámara contemporánea, experimental, diseño de sonido y hasta pruebas con las distorsión de las guitarras para no sonar repetitivos, obvios ni predecibles. 4,8 de 5.
01 diciembre 2024
Diario musical 1D: llegó diciembre - Lo nuevo de Armenia, Nación Ekeko, Counterparts y Kendrick Lamar, brutal death técnico y jazz death
22 noviembre 2024
Diario musical 22N (viernes de estrenos): lo nuevo de Opeth (y el regreso de los growls y lo extremo a su progresivo), singles de Aterciopelados y Bury Tomorrow, grind/metalcore, post-rock progresivo, noise / post-hardcore (Coilguns), Dead Cross y el debut de Tesseract (metal progresivo / djent / mathcore)
19 noviembre 2024
Diario musical 18N: blackgaze / post-rock, rock alternativo, lo nuevo de As I Lay Dying, Full Of Hell, death metal old-school, black/doom,

12 noviembre 2024
Diario musical 11N: lo nuevo de Klone (bellísimo prog), Patriarkh (el nuevo Batushka) black/death canadiense, sountrack de Bomba Estéreo, post-metal progresivo con country/doom (Crippled Black Phoenix), post-rock espacial, folk death melódico suizo
1. Singles nuevos de Patriarkh: nueva cara de uno de las versiones de los polacos cristianos ortodoxos de Batushka, en este caso más folk metal y orquestal pero con shrieks muy poderosos y atmosféricos, coros masculinos muy sofisticados y una vocalista femenina con tonos del Medio Oriente. Se mantienen las guitarras sucias de fondo, aunque ahora son las melodías de teclados y corales las que dominan. Menos ritualista y misterioso, cediendo incluso a algo más melódico y vocal pero interesantísimo.
Esta banda, conformada con nuevo nombre en septiembre de 2024, por músicos de Antigama y Blindead23 (batería) y el vocalista original de Batushka, mientras que los encargados de cantar los coros litúrgicos son parte de la banda.2. The Unseen de Klone: rock/metal progresivo con un destacado vocalista de voz limpia, arreglos inspiradísimos de saxofón (cortesía de su tecladista, Matthieu Metzger, y mucha atmósfera. De forma ingeniosa, el disco inicia con los tres singles: Interlaces, The Unseen y Magnetic.
Un disco con infinidad de sonidos hermosos, venidos del reggae, el rock alternativo, el funk, la música clásica y decenas de otros motivos, riffs y variaciones que enriquecen el ambiente sin sobrecargarlo ni saturarlo, sino lo contrario, termina siendo un cielo estrellado con distintos y muchos brillos concentrados en tan sólo 7 temas, el último una suite de más de 12 minutos, que a la mitad se transforma en una inspección más atmosférica, calmada y espacial.
También es posible escuchar algo de doom y goth en gotas. Los franceses se han ganado un sitial en el top tres del neo-prog contemporáneo junto a Leprous, Riverside, Katatonia y Haken. En Spotify. Les pongo un 4,4 de 5. La banda cuenta en la batería con el extraordinario Morgan Berthet, quien toca también en Turbulence, Myrath y Kadinja.
3. Solitude with the Eternal... de Adversarial: blackened death metal de Toronto, Ontario, Canadá, a mid-tempo pero potente, con un gutural profundo, algunos riffs son melódicos y disonantes, heredados del género escandinavo pero manteniendo una filosofía y sonido predominantemente brutal. En Spotify.
Me gustó muchísimo, 4,2 de 5.
4. Ategnatos de Eluveitie: black / folk / death melódico de Suiza, furioso, con ricos arreglos de instrumentos celtas (y helvéticos), voz femenina hermosa y guturales. Más duro que otros colegas de folk extremo por los muchos shrieks, que son agrios, diversos y también épicos, así como el dominio de riffs que se alimentan del death, el thrash y hasta del metal moderno. Es decir, que aunque las influencias folk están presentes, no están completamente fusionadas ni dominantes, sino son un ingrediente que suple teclados u orquestaciones sintetizadas. Una de mis bandas favoritas, que aún no he tenido la oportunidad de ver. En 2024 relanzaron edición de lujo de este disco de 2019, su producción más reciente. Randy Blythe, cantante de Lamb Of God, está invitado en uno de los temas.
Son geniales, 4,3 de 5. En Spotify.
5. Instant Rewards de Tides From Nebula: post-rock progresivo polaco, con una percusión y arreglos de brass parecida a lo que hace The Ocean, mucho ambiente espacial e introspectivo. Totalmente instrumental, más cercano al post-rock que al post-metal a pesar de distorsión fuerte y expansiva, con mucha más electrónica aunque también usan baterías analógicas.
Un bajo denso, muy buenas guitarras y solos que adornan muy bien. Les sentí más bajos en encontrar innovación, sorpresa y motivos para volver, aunque siguen con su performance brillante, sonaron un poco repetitivos en sonar como si fuesen soundtrack de rock electrónico, dándole quizás demasiado poder a los teclados sin permitir riffs creativos y/o intrincados, por lo que sentí mejor los temas más cortos, alrededor de 5 minutis.
Diría que 4 de 5 porque dista un poco de la originalidad de sus congéneres post y de su propia producción. En Spotify.
6. The Wolf Changes Its Fur But Not Its Nature de Crippled Black Phoenix: por el otro lado, el doom / post-metal progresivo de esta banda está en niveles estratosféricamente buenos con un tema inicial en que el space rock va guiando hacia un post-metal grandilocuente, dramático y frontal, con guitarras virtuosas y atmosféricas, como una micro-ópera metal, que se detiene repentinamente para entrar al segundo tema, que inicia con un acordeón sobre un efecto de vinilo, que abre a algo que parece incluso una banda distinta que ahora es psicodélica, stoner y country/doom, dominado por las voces femeninas, limpias y guturales.
Con una atmósfera macabra, el disco sigue por los lares de un post-metal bastante sideral, brillante y enfocado en extensos riffs de guitarra, sincopados con teclados y batería, para dar un efecto orquestal, incluyendo el uso de saxofón, muchas veces con estructuras heredadas de la electrónica y el drone metla. Hay que admitir que el dark country ha penetrado en Europa, y probablemente mucho es responsabilidad del proyecto Me And That Man, que mostró que el folk podría no ser vikingo. Este disco es muchísimo más que metal progresivo, post-rock y alucinaciones de sintetizadores progresivos, así como todo esto.
Este es el décimo tercer disco del dúo británico conformado por Justin Greaves (encargado de guitarras eléctricas y acústicas, bajo, banjo, batería, sierra musical, teclados, efectos, samples y coros) y Belinda Kordic (sueca nacida en Australia en las voces y percusión), en el que han tocado músicos de Mogwai y Hawkind. En Spotify.
Pd. Además de rehacer su clásico “Whissendine", el 29 de noviembre saldrá un segundo disco de versiones que incluirán, entre otros a New Model Army, Deep Purple y Fugazi, también asomando como sus ex-miembros, la diversidad de influencias que van desde el rock y el pop hasta el shoegaze, el progresivo y la electrónica punk.
7. Lucha: despierta tu naturaleza, un soundtrack de una serie ambientalista mexicana de Disney, interpretrada por Nicole Gatti (que hace lo típico esperado) y Bomba Estéreo, que hace música incidental y la de los créditos.
09 noviembre 2024
Diario musical 7N (preparación para el Colombia Metal Fest) - Cattle Decapitation, Incantation, Crisix, black casi post-black noruego, lo nuevo de Counterparts y emo/indie folk
1. how we dig in the earth de A Place For Owls: emo / indie folk rock. Un buen disco de emo con pianos, trumpetas y cuerdas, lo que le da un aire intelectual y profundo, casi filosófico. En lugar de baladas, son unos temas en tiempos pausados, con mucha instrumentación, que va uniendo riffs en distintos coloraturas y tonos, para darle forma a reflexiones. Grandioso el tema "haunted" que con estos elementos deriva en una cascada de guitarras distorsionadas, que siguen con temperatura nostálgica, con fondos de pianos y pariendo un bastardo indie/alternativo. Un bajón es que a veces me parece escuchar influencias del Coldplay más comercial. Diría que 3,9 de 5. Son de Denver, Colorado. En Spotify.
2. Heaven Let Them Die EP de Counterparts, 6 canciones en 17 minutos. Debo decirle, me gusta más el metalcore que el deathcore, y más aún el metallic hardcore o el el hardcore melódico, porque al primero lo siento como la unión entre lo mejor del metal alternativo y el hardcore, con menos deformaciones estéticas. Noy soy un purista pero tampoco un fanático del pig squeal ni de los breakdowns. En el caso de esta banda, la desesperación de las voces, que traen herencia del emo más pesado y la pesadez de las guitarras como medio y no como fin, se combinan con la intensión de causar el mayor impacto posible en las cápsulas de 2 a 3 minutos, en que hay que consumir el máximo de calorías.
Lo que escucho, en lugar de breakdowns formulados, son golpes de guitarra y batería que creen una densidad perfecta para gritarle al mundo que estamos en pie de lucha, que hay dolor en esta vida y que se puede asumir con precisión quirúrgica, baterías como cañones y desgarradoras guitarras. Alumnos del grind, del thrashcore y del screamo, acá hay algunas melodías dentro el arsenal del metalcore más violento. Les doy un 4,3 de 5. Quiero más de esta renovación de la banda canadiense después del excelente disco de 2022, A Eulogy for Those Still Here. En Spotify.
3. Skogen de Skuld, muy interesante proyecto de lo que llamaría un punto antes del post-black metal, aún entre el black metal atmosférico y el black progresivo: con buenos arreglos corales, agrio shriek y música tan ensoñadora como fría. La distorsión de las guitarras, aunque con más reverb y efectos alejados de lo más tradicional del género, aún conserva trazas originarias en algunos acordes y tonos, en que es fácil escuchar influencias vikingas y no tanto shoegaze.
Lo mismo con el shriek y la estructura de los temas, siguen del lado del metal extremo aderezado con influencias folk, post-punk y góticas, que le dan nuevas tonalidades, pero que está un escalón antes del post-metal, más cercano de la exploración pero aún no para romper completamente, aunque hay momentos más con voces medio narradas y melodías románticas, que uno podría relacionar con Alcest, en la que la frialdad emocional le gana a los acordes gélidos, se nota el esfuerzo por romper límites desde la gruesa herencia de la costumbre. No hay casi nada de la brillantez oscura del Sunbather de Deafheaven.
El proyecto está dirigido por Henrik Nesse (guitarra, batería y voz principal), baterista de la banda de blackened thrash/speed/punk Drittmaskin y de la banda de black folk vikingo Nifrost. Junto a él en el estudio están Ørjan Nordvik (cantante de Helheim) y Kjetil Andreas Nydal (cantante de Nifrost, viking black), lo que confirma lo que se escucha tradicional del BM. Le doy un 3,9 de 5 con futuro. En Spotify.
4. Terrasite de Cattle Decapitation: desde que los escuché por primera vez quise tener una banda así. Eso fue en 2015 con el disco The Anthropocene Extinction, en la que las voces death/grind acompañan una monstruosidad de guitarras tan pesadas como intrincadas, junto a un baterista inhumano que hacía lo que soñamos pero raramente conseguimos cuando armamos nuestras bandas. Blast beats endemoniados, repiques hiper veloces y un peso dinosaúrico. Maldad musical con sabor americano que hablaba de salvar el planeta del Cambio Climático de una forma radical: acabemos con la humanidad, grandes contaminantes y depredadores.
Los dos discos más recientes, Death Atlas y Terrasite siguen conceptualmente en la misma idea del genocidio humano como forma extrema pero efectiva de salvar al planeta, y aunque musicalmente no llegan a la variedad, innovación y calidad del disco de 2015, siguen siendo una tanque de guerra armado rodeado de púas, su vocalista, Travis Ryan sigue pulsando botones para hacer agudos alienígenas, ráfagas de gritos y un growl perverso a lo noventero, que deja claro que acá hay Napalm Death y Deicide en las venas pero también Dying Fetus.
Esta banda comparte el bajista con Cryptopsy, Olivier Pinard. Además, tienen varios invitados haciendo teclados que le dan toques doom, góticos y melódicos que enriquecen. 4,3 sobrados. En Spotify.
5. Unholy Deification de Incantation: death/doom de alta factura, tradición de más de 30 años (su guitarrista más joven tiene la misma edad que su primer disco, ambos de 1992) y poder. Un 4,5 de 5.
02 noviembre 2024
Diario musical 2 de noviembre: death/black cavernario y primitivo con bandoneón, mandolina y cuernos, reedición del debut de Austin TV, deathstep, lo nuevo de Hammock (post-rock) y el debut de i Häxa, la nueva voz del trip hop dark
1. VITRISEPTOME de Mitochondrion: tercer disco de este power trío canadiense (Vancouver) de death metal opresivo, intrincado y cavernario con un ángulo atmosférico. Según la descripción del disco, estos 17 temas que se alargan por 17 minutos, son dos secciones de tres partes. El disco se empezó a grabar en 2017 y terminó de mezclarse entre 2022 y 2023.
Los primeros temas me hacen pensar en los primeros discos de Grave pero más rápidos, pero también en Ulcerate, aunque menos progresivo. Luego recuerdan a Imperial Triumphant, sin el jazz, pero en que las decenas de instrumentos exóticos, desde el tímpano, el bandonenón y la mandolina hasta el cuerno e instrumentos tibetanos, agregan decenas de sensaciones y tonos, especialmente en los cortísimos temas "puente" pero poco espacio para aprehenderlos y asirlos musicalmente, perdidos en un torbellino apretujado de notas.
El tema Flail, Faexregem!, de más de 11 minutos, revela nuevas dimensiones de esta dimensión, con coros guturales, algunos shrieks de fondo y solos de guitarras afiladísimos, casi a lo Deicide o Slayer, que son parte de las muchas que se escuchan entrar y salir, en distintos niveles, llegando a un nivel superior de la música extrema: entre el experimental y el avantgarde, sin perder jamás la idea primitiva, oscura y subterránea, como si se hiciera música orquestal con instrumentos paleolíticos.
Me gustó, a pesar de la extensión y a veces demasiada intensidad artística, entonces 4,1 de 5. En Spotify.
2. La Última Noche del Mundo de Austin TV (remaster 2024, pero original de 2003). De las bandas alternativas y experimental más raras de México, cultores del indie / space /post-rock. Los conocí en un video hiper-nocturno en MTV de un tema llamado Marduk. Yo creía que era una especie de banda tipo Atari Teenage Riot, que hacían chocar el metal y la electrónica, pero aunque descubrí que son algo más inusual, soy fan desde hace años. Me los perdí hace poco pero espero verlos en el Rock Al Parque.
Este disco, su debut, que no tiene este tema que conocí, es un extraordinario disco lleno de distorsiones y punteos siderales que van navegando sin aparente rumbo, cortes de diálogos de televisión y cine, para construir meditaciones sónicas llenas de electrónica subterránea y noise, que enrumban en una formato de indie rock que puede conquistar millones de corazones en lugar de ser una rareza de culta.
Es un clásico, 5 de 5. En Spotify.
3. Chronic Arrogance EP de Abhorrent: una vaina llamada deathstep, es decir, un microgénero de brostep influenciado por el metal extremo, siendo ya el brostep una forma más potente del dubstep y que fue popularizada por Skrillex. No le vi el gusto, porque no es bailable ni es metal. 2,5 de 5 aunque pude escuchar los tres temas.
4. From the Void de Hammock: decimotercer disco de esta banda de ambient / post-rock de Nashville, Tennessee, conformada por Marc Byrd y Andrew Thompson, que recurren a guitarras procesadas, ricas en formas y tonos, que permiten distintas pinceladas de efectos y sonoridades. En este disco, además de las pistas electrónicas usuales, se escuchan baterías y varios instrumentos de cuerda, cortesía de Aimee Norris y Matt Slocum en los cellos, Gregory Allison y Ellen Story en violín y viola, Joanna Becker en violín y Jake Finch (quien participó en The Rest de boygenius, el disco de singles extras de The Record) en la batería según revela su perfil en Bandcamp. Sin embargo, también hay sintetizadores y drone aún cuando escuchamos las cuerdas acústicas, como en el tema Ultrasound, logrando una canción que es cinemática, espacial y un experimento sonoro al mismo tiempo, lo que parece corresponder con el nombre del disco.
Un 4,2 de 5. En Spotify.
5. i Häxa - i Häxa: escuché un par de EPs gracias a The ProgSpace, con un estilo que me atrapó aunque es bastante difícil de describir, pero hay un acuerdo más o menos en hablar de neofolk / trip hop / dark ambient / art pop, en la que caben momentos música académica contemporánea, con minimalismo, pianos clásicos y batería de jazz, en otros son una combinación de cuerdas, voces y beats electrónicos con decenas de referencias a la electrónica alternativa de los 90/00 , pero también art pop con narraciones sobre figuras amorfas de ambient / drone, llenas de cuerdas y sonidos extraños.
El dúo británico está compuesto por Rebecca Need-Menear y Peter Miles (productor de Architects y Tesseract, tocando en su War Of Being). Así que uno podría pensar en Chelsea Wolfe y Emma Ruth Rundle, aunque se reconocen las influencias de Björk, Nine Inch Nails y Tory Amos, con una calidad vocal, diversa y única a la altura de estos nombres de ella, además de la increíble y larga carrera como técnico y productor de él, en la que las referencias, habilidades de composición y detallismo en los sonidos incidentales causan un resultado entre el estupor y la caricia auditiva.
El disco es largo, conformado por 16 canciones divididas en cuatro partes, entonces hay toda una biblioteca de referencias y detalles por explorar, lleno de sonidos incidentales, distintas aproximaciones instrumentales y diversidad vocal. En Dryland por ejemplo, escuchamos la voz de Beth Gibbons por un lado y el metal progresivo atmosférico, lleno de reverbs, producción al detalle y orquestal de Tesseract por otro, cierta atmósfera de NIN también. Esto se acentúa en el tema, adecuadamente titulado, Destroy Everything, una respuesta a The Perfect Drug de Trent Reznor y I Miss You de Björk.
El último EP o parte, la cuarta, tiene referencias tanto a The Prodigy como a Red Snapper, con una especie de drum n bass acústico con el ritmo de Firestarter en Blue Angel, y el uso pronunciado de cuerdas y coros angelicales sobre agresivas baterías jungles, con algunas voces a la Björk, en Infernum. Es un 4,3 de 5. En Spotify.
12 octubre 2024
Lo que escuché el 12 de octubre: lo nuevo de Çantamarta, jazz fusión, metalcore progresivo, black death sinfónico, post-black metal, música de cámara contemporánea, death/trash progresivo avant-garde, hip hop paisa, power melodeath y metal progresivo español
1. Dance, No One's Watching de Ezra Collective, una banda/colectivo de Londres, Reino Unidos de jazz fusión bailable, con muchas trompetas, acid jazz y el hip hop, donde caben también el reggae, la salsa, el afrobeat y muchísimo calipso, es una fiesta, un carnaval, con elegancia y belleza. En este disco, que suena como grabado en vivo tocan una decena de invitados entre violinistas, violistas, guitarristas y trompetistas, además de unos 12 músicos acreditados por "palmadas" (handclaps).
Una pieza increíble, 4,5 de 5.
Enlaces: Sputnikmusic. Bandcamp, Spotify, Instagram.
2. Auxesis EP de Maitreya (2024), banda de metal progresivo / djent de Ontario, Canada. Tienen discos de 2017 y 2021. Se pueden escuchar influencias del post-hardcore y el space rock.Con buenísimas voces limpias, que me hacen pensar en bandas de Vulture Industries, Queen y Tesseract. También tienen unos pocos guturales interesantes. Muestran una gran calidad interpretativa para hacer una especie de ópera metal (pues hasta incluyen alguito de industrial, reggae y psicodelia) que también recuerdan a las suites de Between The Buried And Me.
Buenísimos, 4,7 de 5. Quiero saber más de ellos.
Enlaces: Metallum. Spotify, Bandcamp (donde los relacionan con Polaris, Teramaze, The Contorsionist y August Burns Red), Instagram.
3. Return To Dusk EP de Oppose The Sun. Debut de esta banda australiana de black/death sinfónico. Brutalísimo, potente, con voz brutal y mucha furia y velocidad. El bajo distorsionado me cae bien. Incluya al baterista Robin Stone (Ashen Horde). 4,5 de 5.
Enlaces: Bandcamp, Instagram, Deezer, Spotify.
4. Hegemon of cold seas de Realm of Wolves. Esta banda de post-black metal es curiosa, porque suena como un black/melodeath, algo viking/folk y algo shoegaze/post-metal, pero sin serlo completamente. Entonces usa melodías en tonos mayores, casi alegres y digeribles, no demasiado complicadas, pero con tremolo picking pero con los otros elementos de metal tradicional muy claros, aún no totalmente incorporados. Eso no les resta, les da cierta originalidad, quizás inesperada, que incluye hacer shrieks góticos.
Me recordaron más a Alestorm pero menos festivos o irónicos que a Alcest, porque no son tan melancólicos y nada expansivos. Son de Hungría, este es su segundo disco (2024) y se describen como post-black metal atmosférico, aunque creo que es más aspiracional que logrado, sin disminuir su propuesta, interesante y bien lograda. El primer tema suena con una batería y guitarra en mala calidad, pero se corrige luego. La mezcla es algo cruda, con el bajo sonando progresivo y la batería muy en vivo, que ayuda a la sensación viking/folk pero no a la post.
Me gustaron: 4,1 de 5.
Enlaces: Metallum, Spotify, Bandcamp, Discogs.
5. Melted And Decomposed de Sanctuarium, death doom mega cavernoso, bastante lo-fi. Son de Barcelona, España. Suena a los demos de Darkthrone antes del Soulside Journey. No es malo, pero no dio la talla para los larguísimos temas que prometían.
Pondré 3 de 5 porque los riffs no son malos.
6. Pasarela de Çantamarta, debut formal con un LP del grupo conformado por el cantante colombo-venezolano Luis Lozano (Luislo) y los músicos españoles Benito Casado y Omar Roldán, llenísimo de letras repletas de venezolanísimos urbanos, con temas como Las Jordan, que recuerda a la Caracas de los 90 o Pasarela, que habla de la forzosa migración venezolana. En Graffitero ofrecen "cantarte la zona" y siempre hay referencias a sus orígenes colombianos, como hablar de Maicao o el tema Juepajé, donde lanza la expresión "eché, nojoda", típica del "costeñol" que se habla en el caribe colombiano.
Abiertos a cualquier género, acá cabe flamenco, tambor venezolano, hip hop, cumbia, trap, reggaeton, rumba, calipso y mucho más, siempre con toques electrónicos y mucho sabor mestizo. Le pongo 4,5 de 5 porque es una belleza de disco.
Enlaces: Nota/entrevista en Rolling Stone en español, Instagram, Spotify.
7. Into Eternity de Aash: black metal de Hamburgo, Alemania, algo épico, con riffs melódicos y arreglos creativos, de mano del multi-instrumentista Timo Espenhahn. Las voces, entre black tradicional y algunas partes, semi-narradas, son cortesía del legendario cantante argelino Redouane Aouameur (رضوان عوامر). La banda hace muy bien su trabajo, pero sin revelar nada especial, aunque con buenos riffs, un desempeño impecable y brutalidad.
En la escuela de Satyricon y Dimmu Borgir pero sin teclados aunque hay algunos arreglos de cuerdas, coros femeninos e instrumentos de cuerdo aquí y allá. Les doy 3,6 de 5 porque lo hacen genial, pero no hay nada nuevo en un género tan extendido. Buen logo malvado. Su mejor tema: I´m the black river.
Enlaces: Bandcamp, Spotify, Metallum.
8. Gold Town de Inti. Un muy buen hip hop venezolano, entre lo chill y el boom bap, nada gangsta. No tan logrado ni interesante como Veztalone o Tayko. Le doy 3,8 de 5.
9. Chaos Divine de Crow Mayhem: proyecto de metal suizo, entre el thrash y el death metal, con elementos melódicos, ambientales y sinfónicos, con Dirk Verbeuren, quien toca con Megadeth y mil otras bandas, con Laurent M 'Blast' en las guitarras y bajo. Entre los cantantes invitados están Bjorn "Speed" Strid, Nick Holmes, Benjamin Nominet (Sybreed).
Sin desmerecer el gran trabajo de guitarras, colaboraciones y arreglos, que incluyen algunos teclados y programaciones de Thomas, de Sybredd, no me mató, pero vale la pena la oída, así que 3,5 de 5.
10. Ep Inner de Testus: 5 temas de metalcore progresivo instrumental en 21 minutos de parte de este power trío. Algo de electrónica, mucho slap de bajo y guitarras en riffs de djent, con algunos teclados de fondo. No es Polyphia, pero es misterioso y ambiental, con un altísimo nivel. Apenas he sabido que empezaron como un dúo, son de Sevilla y tienen fascinación por los tacos.
Enlaces: Spotify.
11. Renewal of Broken Blades EP de Solstice Rider: interesantísimo power / melodeath / folk metal de Baltimore, Maryland, Estados Unidos, pero con vocalista británico y segundo guitarrista portugués del que no esperaba nada considerando la foto de la Encyclopeadia Metallum, pero me sorprendió muchísimo, con voz, arreglos, potencia del sonido y combinación de géneros, porque no muchas bandas se atreven a incorporar los tropos del power a la música extrema, quedándose usualmente con los orquestal y sinfónico.
Con el tiempo, esta banda podría jugar en la misma liga que Omnium Gatherum, Wintersun o Ensiferum, con su power metal extremo y épico. Además, la cantante (de la que no encontré nada, es muy buena), recordando un poco al doom/pop rock de The Gathering. Les urge cambiar el logo y actualizar su página, fotos de perfiles sociales y ampliar su difusión en línea. Sin duda 4,5 de 5.
Enlaces: Metallum, Bandcamp, Instagram, Spotify.
12. La Gurbia de ZetaZeta (Zof Ziro) y El Último del Tren. Hip Hop de Medellín, Colombia. Me confundió el fraseo ibérico del principio, quizás producto de la globalización de las plataformas en línea para compartir música, hace que se imiten o fusiones acentos. Está bueno, 3,8 de 5.
Enlaces: Spotify de ZetaZeta y El Último del Tren. Instagram (ZetaZeta, El Último Del Tren).
13. Mondestruken de Evilyn (2024), un death/thrash progresivo con toques experimentales y avant-garde, que bebe de las venas de Cryptosy y Voivod, conformando por un trío de estrellas: Robin Stone (otra vez), el bajista Alex Weber (WAIT, Exist) y el cantante/guitarrista Anthony Lipari (Thoren). Con un bajo poderoso, extrañas intervenciones de guitarra en tiempos y tonos, brutalidad vocal y constantes cambios llevan este disco, que no sabemos si llevará a más. 4,3 de 5, por supuesto.
Enlaces: Bandcamp (que lo compara con Ulcerate y Convulsing), Spotify.
14. A Century Of New Sounds: un compilado de música de cámara de compositores contemporáneos, tocado por Dover Quaret e Imani Winds. Excelentísimo, 5 de 5.Enlaces: Bandcamp, Metallum, Instagram, Spotify.





