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08 febrero 2025

Grindcore tejano, metalcore alemán, blackgaze/post-metal sinfónico, swing/metal alternativo, downtempo/industrial, salsa en vivo con Rubén Blades, psicodelia griega, gangsta rap

1. Damned Hove (2025) Insect Warfare: grindcore / death de Texas. Súper primitivo, básico y salvaje. Poca información clara sobre este regreso después de casi 12 años desde un split con Napalm Death. Tiene un miembro y un exmiembro de Oceans Of Slumber. En Spotify. Por la diferente calidad y textura del sonido, voy a creer que es un compilado. 3,5 de 5.

2. Don´t Let Me Fall Apart de ACCVSED: Maravilloso post-hardcore / metalcore, que combina formas melódicas del primero, sin llegar al pop, con momentos mucho más pesados del segundo que rozan el deathcore. Son de Alemania. En Spotify.

3. A Pathway to the Moon (2025) de Unreqvited: Blackgaze, post-metal y metal sinfónico convergen en una obra cuidadosamente acabada. En el tema The Antimatter hay unos coros con vocoder y reverb que me recordaron al Focus de Cynic, mientras que los riffs están a medio camino entre el djent industrial y el black disonante progresivo. Más cerca del rock/metal que de experimentos ambient, aunque también tiene post-rock, es un disco pensado para las presentaciones en vivo, lo que explica tantas voces femeninas limpias incluidas.

La banda es el trabajo solista de William Melsness, a.k.a 鬼 (Ghost) desde Ottawa, Canadá. En Spotify.

4. Pandora's Piñata (2012) de Diablo Swing Orchestra: jazz / metal progresivo / dark cabaret. Un brinco extraordinario en este tercer álbum de los suecos hay más protagonismo del swing y al jazz big band con un enfoque mucho más experimental, mientras la base continúa siendo de metal sinfónico, con toques alternativos. 5 de 5. En Spotify.

5. Welcome Oblivion (2013) de How to Destroy Angels: downtempo/industrial que parece una versión muy dark de Björk con los esposos Trent Reznor, y Mariqueen Maandig junto a Atticus Ross y Rob Sheridan. Regularsón, 2,5 de 5. 

6. Fotografías (2025) de Rubén Blades y Roberto Delgado & Orchestra. Salsa brava. La canción Emigrantes es producto de su época. Rubén apela de nuevo a su humor, conciencia social y espíritu innovador para este nuevo disco, corto pero efectivo. 5 de 5. Con esta orquesta Blades lanzó sus tres discos de SALSWING!, SALSA PLUS! y SWING!. En Spotify.

7. Naxatras de Naxatras (2015): rock psicodélico/stoner griego que me conquistó desde la primera nota. Son de Tesalónica. Una maravilla de sonido vintage que nos pasea por el cosmos, el alma y un sentimiento de instropección. 5 de 5. En Spotify.

8. Soul Assassins 3: Death Valley (original de 2023, reversión 2025 Dusted Edition) - DJ Muggs: hardcore, abstract y gangsta hip hop. Me gustan las voces más profundas que abundan, aunque lejos del disco original. 4 de 5. En Spotify.


06 enero 2025

Jazz fusión / metal avantgarde, suave rock progresivo brasileño, death metal progresivo original (Death), post-black / shoegaze, folk metal progresivo orientalista, metalcore / hardcore con reggeaton (Knocked Loose), progresivo español, post-metal polaco, Judas Priest, noisecore y brutal death experimental

1. Ex Eye (2017) de Ex Eye: me sorprendo a mí mismo con este discazo de jazz fusión / metal avantgarde / post-metal, entre Colin Stetson y Greg Fox (ex-Liturgy), junto al tecladista Shahzad Ismaily (Secret Cheifs 3, Ceramic Dog), y guitarrista Toby Summerfield (Never Enough Hope, Crush Kill Destroy y Larval).

Hay de todo para todos, como abstract, free jazz, música experimental, improvisación, black metal, doom metal, hard bop, harsh noise, EDM y hasta música sinfónica. Por momentos sí se parece a Liturgy, en otros a John Zorn y claro, a Secret Chiefs, a Mr Bungle y a Estradasphere. Un 3,8 de 5, carajo. En Spotify.

2. Stillness and Trust de Ifall: delicioso y suave rock/metal progresivo de Caio Duarte, nacido en Brasil y residenciado en Reino Unido. A veces hace falta algo así, semi-acústico, hermoso y delicado (aunque tiene guitarras distorsionadas también. Como señalan en The Prog Archives, de donde salió la recomendación, están cerca de Einar Solverg de Leprous y Caligula´s Horse. El tema Heed Within no sólo tiene algunas guitarras que parecen apuntar al djent sino unos cambios malabarísticos multi-instrumentales y de nuevo en el penúltimo tema, Sol Ipsis. 

Acá escuchamos entonces art rock, Metal alternativo, post-metal, algo de jazz y folk y electrónica, ciertamente, bastante cerca de lo que propone ahora Leprous. Me gustó mucho, 4,6 de 5. En Spotify

3. Symbolic de Death: 30 años de este clásico del death progresivo jazzeado que definió el futuro de la música extrema progresiva y de vanguardia. Acá mi reseña.

4. Bloom & Decay (2024) de Dawn Treader: post-black / shoegaze / black atmosférico de Reino Unido. Con un sonido expansivo aunque concentrado en riffs de post-metal con afinaciones muy agudos, casi luminosos y brillantes como los de Liturgy tiene una sonido algo cavernoso y ensimismado, como Alcest aunque con un growl de las bandas más oscuras del black atmosférico, concentrando sonidos como los de Panopticon, Mesarthim y Blut Aus Nord.


La influencia del shoegaze y el uso de coros de voces en capas le agrega una nueva dimensión, un poco como un space black vikingo, algo de black depresivo e incluso post-metal, aunque también hay trazas del death opresivo que es contrastado de forma hermosa con los brillos de las variadas guitarras que protagonizan. 

Es muy interesante su propuesta con el growl en segundo o tercer plano, tan distorsionado como para parecer industrial o experimental, lo que permite que la belleza horrible de la melodía que se impone en sonidos galácticos sobre una base de grueso post-metal y una batería que trata de rebosarse en adornos y logrados arreglos, casi progresivos, con un doble bombo nuclear y con un blast beat sobrehumano, que hace que la música sea cerebral, en que tratas de descifrar el fin último de combinar furiosa explosiva y meditaciones brutales, de forma asincopada y en variados multiversos musicales.
Sin duda, 4,7 de 5. El tema final, de poco más de 11 minutos, es una bellísima canción de blackgaze / post-metal que brilla en la oscuridad como un diamante en el fango, llena de space rock y una guitarra que suena como citara. En Spotify.

5. Dark Orient (2017) de Saratan: me encanta el metal con sonidos del Medio Oriente, y esta banda de folk metal progresivo polaco se expande ampliamente en el concepto, usando instrumentos autóctonos, power/thrash, metal sinfónico y voces femeninas. Para saber más, acá mi reseña de 2018. Le doy un 4,3 de 5. En Spotify.

6. You Won't Go Before You're Supposed To de Knocked Loose: esta banda de metalcore, deathcore y hardcore de Louisville, Kentucky, se lanzó uno de los mejores discos del 2024 en brevísimos 28 minutos. Y en apenas su tercera producción.

El uso del ritmo de reggaeton en el tema Suffocate con Poppy, es de las cosas más audaces, humorísticas y brutales que escuché en el año. La potente distorsión industrial, los breakdowns, las pistas electrónicas y la actitud punketa, junto a una dinámica y amplísimo abanico de genialidad vocal, entre gritos y shrieks, rematan un concepto increíble de brutalidad, melodía sucia y diversión. 4,8 de 5 implacable. En Spotify.

7. Pathways de After Lapse: excitante progresivo español (Madrid), que incorpora un montón de sonoridades e influencias de música latina, funk, disco y electro pop a canciones con ricos arreglos, interludios increíbles de arreglos progresivos y de jazz rock, con un bajo súper técnico y presente que en combinación con otros instrumentos hacen cambios sucesivos de ritmo y tiempo. 

Apelando a elementos conocidos del neoprog y del rock progresivo, así como una voz realmente buena crean canciones que tienen estructuras de arena rock, sonidos de glam y power pop, con riffs musculosos y venas llenas de metal progresivo. Es como un Riverside con mucho sabor o quizás un Turbulence más cerca de Voyager que de Dream Theater, aunque beben claramente de los grandes, usando sus habilidades individuales al máximo para impresionar y como ingrediente salvaje de una fórmula inusual.

Es difícil conseguir una banda que realmente combine las formas más suaves, AOR o accesibles del progresivo, usando también nuevas vertientes de progresivo electrónico influenciado por los 80 como Haken y de poderosos arreglos pesados como Hippotraktor. Estos españoles se las traen en grande. Les doy un 4,9. En Spotify. Debo estar enamorado porque su bonus track, una versión acústica que es realmente una rendición de folk jazz maravillosa, me pareció extraordinaria y estimulante.

8. Violence Inherent in the System de Noxis: ¿es posible que una banda sea tan brutal como Deicide y Cannibal Corpse mientras también es tan progresiva, compleja y extraña como Voivod y Cryptopsy? Para eso necesitas un bajista de otro mundo, que haga montones de riffs circualres y con slap, unas vocales monstruosas que sean tan potentes como diversas y un baterista súper humano que puedan acompañar a los riffs implacables, destructivos y punzantes de las guitarras, tanto con blast beats y gallop sino con decenas de trucos y pequeños arreglos en contratiempo, con repiques llenadores y muchos platillazos.



Sin embargo, Noxis aunque hace todo eso y rinde tributo a los dioses, incluyendo además samples fantasmagóricos, riffs en arpegios a velocidad de la luz, un redoblante que suena a concreto y riffs diabólicos, llenos de herencia de las catacumbas, de forma particular y original invocan ritmos animados y latinosos, con una batería en contratiempo que le sigue al juego, mientras el gutural se hunde en las cuevas más subterráneas.

Son de Cleveland, Ohio, invocando demonios que puedan tocar jugando progresivamente con silencios y arranques, coqueteando con el deathcore y el brutal mientras haces un revival de death old-school con un sonido modernísimo, que tan oscuro y perverso como el de los 80 con una aproximación contemporánea. Es progresivo, hiper denso e intergeneracional, es espacial y cavernoso, es grotesco y expansivo. 

Son como Pestilence y Broken Hope fusionados, pero con la creatividad de una banda de metal vanguardista. Por ejemplo, en el tema Horns Echo over Chorazim, los alucinantes solos de guitarra que se pierden en el reverb y dan giros sobre tu cabeza son cambiados por un sonido que parece una sátira, parecido al sonido de un corno o un trompeta, mientras el implacable poder de la batería y las guitarras de death metal narran el fin de los tiempos. Es un discazo, de 4,9 de 5. En Spotify.

9. British Steel (1980) de Judas Priest: el mega clásico de hardrock / heavy metal. 5 de 5. En Spotify.

10. Tres singles de Insect Warfare: noisecore, grindcore y noisegrind, bastante pesado aunque con sonidos identificables, hay que estar atentos. Su última producción fue un split con Napalm Death en 2013. El último line-up conocido involucraba a dos músicos de Oceans Of Slumber, para muchísima sorpresa.

11. Emovere EP de Obscure Sphinx: banda polaca de post-metal, doom y sludge atmosférico, con un sonido pulidísimo y apocalíptico mediante suaves riffs de guitarra que conducen a la explosión de wall-of-sound con shrieks que son intercambiadas por cadencias rítmicas del sludge progresivo y voz femenina en limpio, va creando todo un vaivén de emociones, a lo Russian Circles, The Ocean Collective y Crippled Black Phoenix.

La cantante Zofia "Wielebna" Fraś va traspasando velos y muros, con un ácida y aguda daga vocal, que acompaña a transformaciones ruidosas que pueden recordar a Cult Of Luna o Amenra en tiempos acelerados, con algo de noise para aderezar después de arrullarnos para sorprendernos con un hacha afilada en medio de un bosque tupido y maligno. Es un grandioso EP, 4,7 de 5. En Spotify.

19 diciembre 2024

Diario musical 19D: death/hardcore danés, death psicodélico gringo, música latinoamericana popular, trip hop acústico, doomgaze, noise rock fundacional, hip hop venezolano, black piscodélico, death melódico y trip hop psicodélico, dub español y rapmetal mexicano

1. Within The Viscera de Neckbreakker (antes Nakkeknaekker): haciendo honor a su nombre con death/thrash/hardcore, salido de una fábrica de acero, lleno de azufre y fuego, muy rítmico, perfecto para el pogo sin descuidar la calidad compositiva. Este grupo danés hecha mano de todas las herramientas de tortura disponibles para hacer para colarse con los clásicos con un sonido pulido y un performance destacado en su producción debut. Es 4 de 5. En Spotify.

2. Stages of Infinity de Cavern Womb: los tipos de esta banda lo tienen claro, gritando desde Filadelfia, le pusieron un nombre ideal a su banda (y su debut), pues combinan voces cavernarias con guitarras extremas y psicodélicas que pueden invocar el sonido geológico de un murciélago evadiendo estalagmitas y estalactitas, para luego salir a la infinitud de la noche para meditar sobre el cosmos.

Así producen un asombroso disco de apenas 4 canciones. Sintetizadores, percusión y hasta un cencerro es usado para generar las atmósferas lisérgicas que acompañan al death metal agreste que es el eje de su propuesta. El gutural, siempre profundo y con mucho eco, a veces hace fraseos que acompañan los riffs melódicos que hacen giros y formas que parecen incompatibles con el death metal pero que ya se ha revelado como compañía perfecta para black y doom. Así que abriendo el abanico de posibilidades, también hay solos espectaculares de guitarra, épicos y extensos, a mid-tempo e interludios mágicos que nos llevan de nuevo al garrote y el arte rupestre. 

Las mayores sorpresas están en el último, con riffs propios de Pantera, el uso del cencerro y más solos a lo death old-school, además de un wha wha que invadió con espíritu espacial. Les doy un 4,3 de 5. En Spotify.

3. Musas (Un homenaje al folclore latinoamericano en manos de Los Macorinos, vol. 2) (2018) de Natalia Lafourcade. Segundo disco de canciones mexicanas y latinoamericanas de bolero y folclore de la mexicana, en la que también tiene tres composiciones propias, dirigida por el venezolano Gustavo Guerrero (aka Augusto Bracho, ex-Raúl Monsalve y Los Forajidos, exBacalao Men y exCunaguaro Soul). En Spotify. Natalia se eleva con este disco a la altura de los grandes folcloristas latinoamericanos. Pensar que la entrevisté en unos Premios Urbe cuando aún tenía apenas una vaga idea de irse a Canadá a estudiar música, creyendo que así se volvería una artista global cantando en inglés. Un disco elegante, emotivo e incluso crudo, lleno de nuestras emociones, pesares y alegrías. 4,7 de 5. El momento estrella: Duerme Negrito (en que experimenta con raras formas vocales) y La Llorona.

4. The Night de Saint Etienne: banda inglesa de música electrónica fundada en 1988, que llega su onceavo disco, cultivando algo parecido a un trip hop acústico, bastante ambient y chill, con vocalista femenina. Algo regular, diría que 3,5 de 5. Algunas referencias a lo que hace Air y Saint Germain, aunque menos jazzy y menos funk, quizás un poco más a lo Portishead, aunque bien ligero. 

5. Sleep Now, In Reverse de Iress: banda de shoegaze/grunge/rock alternativo de Los Angeles, California, aunque Sputnikmusic los califica como post-metal y doom metal, son algunos elementos que son parte de su paleta sónica, que dominan más los elementos de dream pop y el shoegaze, siendo especialmente cinemáticas y ambientales.

Aunque algunas guitarras pueden ser bastante rockeras, cerca del doom/nu-metal, las canciones son primordialmente slowcore. Destaca especialmente el baterista, un animal analógico de alta precisión y fuerza. Me gustó mucho eso, 3,9 de 5. En Spotify. A partir de The Remains es su mejor canción, en la que profundizan en las partes metaleras y doomgaze.

6. In the eyes of god (1999) de Today is the day: a veces uno olvida cómo se durante tantos años se renovó el amor por la música extrema y experimental, pero este disco me lo recuerda. Noise rock con un baterista más que excepcional, gritos/shrieks de black metal con filtros industriales que funcionan como una guitarra más, riffs que usan formas del death/doom con una distorsión muy ruidosa y bajo a densidad al máximo.

Una banda que combinó noise rock, hardcore y mucho metal extremo, en que con una actitud vanguardista también agregó metal progresivo y mathcore. Algunos temas cortísimos son grindcore. Liderados por el músico, cantante y productor Steve Austin, en este disco fue acompañado por el baterista Brann Dailor y Bill Kelliher en el bajo, quienes salieron del grupo para conformar Mastodon. Es un mega clásico, 4,5 de 5. En Spotify.

7. Yo Soy El Rap Protesta de NK Profeta. Un compilado de los últimos 16 años de canciones de "tiradera política" del hip hopero venezolano, en que recuerda -muy al estilo del género- que él es fuerte, valiente y resteado en hacer esto. No es el único, no sé si el primero, pero está bueno en este momento. Bien, 3,5 de 5. En Spotify.

8. Fossil Gardens de Hail Spirit Noir: de mis bandas favoritas contemporáneas desde el Mayhem In Blue (reseña acá): exquisito black psicodélico progresivo. Los músicos provenientes de Transcending Bizarre? (black metal avantgarde sinfónico) se pasaron al black psicodélico en 2012, tomando lo aprendido para hacer una nave espacial y existencial de blast beats, sonidos electrónicos vintage y riffs expansivos, en la que la batería traza un camino de potencia nórdica. 

El remate está en voces que van de shrieks memorables a hermosas voces líricas, que acompañan la ambivalencia de hacer música extrema y furiosa que parece balancearse en la influencia setentosa del space rock y el rock progresivo. Los riffs en trémolo sobre los sintetizadores no sólo crean atmósferas que se pierden en el post-metal, sino que conforman la vena misma de sus canciones, que son tan extremas como melódicas, que aunque formen un conjunto sónico están construidas como potentes torres de narración, con ondas universales de música clásica contemporánea, que eleva el nivel de esta banda de meramente metalera a experimental e incluso de avantgarde. Un discazo, 4,7 de 5.


9. Fiction (2007) de Dark Tranquillity: uno de los discos más impresionantes de los suecos, que combinan su aprecio por las melodías a través de arreglos electrónicos, sintetizadores y pianos que suenan en polirrítmos con las guitarras pesadas, que juegan en contratiempos y cambios inusuales con una batería que remarca la poderosa influencia que el d-beat, hardcore y el punk tiene en Escandinavia. Así producen un disco impresionante de death metal melódico, moderno sin ser comercial, que es tan ágil que sin dejar de ser pesado e intenso en ferocidad sigue siendo atractivamente pegadizo y progresivo. Quizás la fórmula consistió en aprender a incorporar elementos no-metaleros, mantener el gruñido de Mikael y abrirse a riffs no característicos, así como usos divergentes de las guitarras para interludios extraordinarios, que incluyen juegos de bajo, piano y batería, majestuosos. Accesibles siendo aún muy metaleros. Cierran el disco con un tema con su sonido clásico y otro con referencias al post-punk y metal gótico, que creo un punto bajo. Me encanta este disco, 4,7 de 5. En Spotify.

10. Fauxllennium, colaboración de TV Girl y George Clanton. Suena a un trip hop bastante psicodélico, con influencias del boom bap, el jazz y el pop barroco, en que se escuchan sabores del dance, desde el disco hasta el Buddha Bar, pasando por momentos de indie rock y electrónica noventera. Mientras TV Girl es un grupo de indie pop de San Diego, California, George Clanton es un multi-instrumentista dedicado al synthpop psicodélico. Muy divertido, 4,1 de 5.

11. WET de Chalart58: nuevo disco del música barcelonés Gerard Casajús Guaita, quien fue percusionista de Manu Chao y Radio Bemba, hizo mucha música antes como baterista y productor, así que ahora usa una mesa de 22 canales para hacer dub en vivo. Es demasiado divertido y bailable. Un 4,3 de 5. En Spotify.

12. República de Ciegos (1997) de Resorte. Clásico del metal alternativo latinoamericano, con rap metal / nü-metal, por delante. Salió el mismo año que ¿Dónde Jugarán Las Niñas? de Molotov y el mismo día del Versus de Illya Kuryaki And The Valderramas. 

Lleno de letras contestatarias y de crítica social, muchísimos scratchs y ¡dos bajos!, potentes riffs de industrial/rapmetal, tienen además funk metal y rock latino, claramente influenciados por Def Con Dos y adelantando un estilo que luego cultivaría con mayor éxito Molotov. La impronta del productor  Vernon Reid de Living Colour, es clara, sobretodo en temas como Think, una especie de interludio sin guitarras, con teclados, batería y scratch, que me hace pensar en Así son mis días de Control Machete.

Tiene clásicos memorables, de la época de MTV Latino, como La Mitad Más Uno, América, Opina o Muere.

04 diciembre 2024

Diario musical 4D: semana de parciales finales, thrash paraguayo, death/grind escocés, el debut de Kim Deal (reina del rock indie), death/doom melódico francés, rock nostálgico de lo s90 y power/death melódico/j-pop

0. Hoy empiezan las pruebas finales de mis estudiantes en la Universidad Sergio Arboleda, donde además de posgrado ahora estoy dictando pregrado con dos materias: una llamada Ciudadanías Digitales y otra bajo el nombre de Gestión y Analítica de Datos.

1. Deadly Experiments de Under Assault, banda paraguaya de thrash metal, muy vintage y con canciones cortas, súper speed y con la temática de crítica social y excesos de la ciencia experimental. Sí hay classic rock, debería haber ya classic metal. En este caso, ya suenan a los inicios del género en los 80, un poco Metallica y mucho Exodus y Sodom, aunque también hay un par de canciones crossover. En Spotify.

2. Black Hole District de Monolithe, doom / death melódico francés, con algunos teclados fúnebres, igual que las guitarras, los guturales representan la mezcla de los dos géneros, con tonos que no son tan densos, ni tan lentos ni tan graves, dándole dinamismo porque permite apreciar los riffs más complejos, lleva a canciones mid-tempo que pueden acelerar y que los arreglos con teclados sean un puente entre ambos, así como un adorno que puede llevar a momentos más espaciales e incluso progresivos. El invitado de voces limpias hace un gran trabajo, que permite asemejar la propuesta con la actual Katatonia. 

Un dato curioso es que el disco está compuesto de 10 canciones, agrupadas en 5 partes iguales: un instrumental de 1 minuto y un tema de death/doom de 10 minutos. Hay que decir que esto puede parecer retador, pero abriéndose a variedades y variaciones del doom junto estructuras del death melódico, así como a la combinación vocal, se crean verdaderos temazos, con muy buenas guitarras y teclados. Un éxito. 4,2 de 5. En Spotify.

3. Nobody Loves You More de Kim Deal. La bajista original de The Pixies, quien peleó con Francis Black hasta separarse y quien también tocó en The Breeders, resume sus experiencias de hace varias décadas en su primer debut formal, en que lo alternativo -que va desde fusión con música del mundo y muchas trompetas y suaves baladas de pop barroco con cuerdas incluidas- hasta el rock alternativo bastante noventero, con melodías agridulces y disonancias lo-fi, fusión de géneros fuera del ámbito del rock, referencias contraculturales y cambios de estilos a lo grunge, con algo de noise rock y rock indie, resumen ese espíritu igualmente festivo y existencial de la década. En Spotify. Le doy un 4,2 de 5.

4. Edifice of Vicissitudes de Iniquitous Savagery: banda de brutal death metal de Escocia, con momentos de deathcore, slam death y grind, e incluso unos pocos pero buenos momentos progresivos a lo Gorguts y con armónicos a lo Cannibal Corpse, por lo que se escucha un growl cavernoso y potente, pero que a veces usa fraseos largos de pig squeals graves, mientras los riffs son entre death metal y hardcore, con breakdowns cortos y muchos ritmos del slam, aunque con más profundidad y dinamismo que sus congéneres, esto no es suciedad como fin sino como medio para algo más conceptual.

Es como el brutal death / slam más elaborado y cuidado que se puede escuchar, sin llegar a ser progresivo ni perder ese caos destructivo del género, siendo menos enganchador que bandas más conocidas de los 90. Buena batería aunque un poco recortada a lo que debe hacer, cumpliendo ferozmente pero sin sorprender. A veces suena a los temás más grind de Deicide. En Spotify. Les doy un 4,1 de 5 por la diversión y el trabajo duro, aunque falte originalidad y más diversidad en los riffs.

5. Saccharine Scream de Fake Eyes: debut que vuelve a combinar géneros que son similares diferentes, como el shoegaze y el post-hardcore, junto a rock alternativo, creando una propuesta melancólica que puede recordar a bandas depresivas de los noventa, desde Smashing Pumpkins y Silverchair, a otras con temas "one hit wonder" y herederos de Cocteau Twins, con un toque contemporáneo de desdén y existencialismo ruidoso, como un Chat Pile mucho menos caústico.

Incluso a esta banda de Charlotte, Carolina del Norte, la podemos señalar de nostálgicos, quizás rayando en ser muy poco originales, sino usando todos los recursos para revivir y celebrar "mejores tiempos". Conformada por Paul Vuksanovich, Grey Peters, Alexa Finley y Stephanie Wesner, se califican a sí mismos como banda de rock alternativo de los 90, influenciados por los Smashing, además de Hum y Sunny Day Real Estate, aunque pueden escuchar muchas más, incluyendo Creed. En Spotify. Son excelentes músicos, pero hay demasiada emulación, así que 3,6 de 5.

6. EPs de adelanto de discos de Arch Enemy y Harakiri for the sky muestran que el 2025 va a traer muy buenas noticias, especialmente para la primera, que muestra temas más potentes, rápidos y dinámicos, con coros pegajosos y riffs increíbles, con Alissa White-Gluz en quizás su mejor momento vocal.

7. The Rising Kingdom de Phantom Excaliver, es una banda japonesa que hace una fusión imposible, que según Metallum contiene metalcore, death melódico y power metal, en la que este último y el humor a lo Nanowar Of Steel son la base para un poderosísimo disco que tiene riffs de folk y power, incluso hard rock y arena rock, acompañado por muchísimas voces operísticas, coros vikingos y voces épicas de soundtrack de anime, mientras el cantante usa un permanente growl gruñido festivo y marinero, más cerca de Nekrogoblikon, Trollfest y Alestorm que de Chidren Of Bodom. 

En Twilight Valkyria, llevan su arena rock / j-pop épico a momentos de breakdowns del deathcore más perverso, incluso con pig squeals y riffs thrashosos con un doble bombo infernal, en que las influencias de Pantera y Sepultura se hacen evidentes. Sin embargo, Phantom X está más enfocado en mezclar géneros, ser irreverentes y ruidosos que un concepto más profundamente elaborado como el de Lovebites. En Spotify. Les doy un 3,8 de 5 porque aunque son músicos excepcionales y especialmente el cantante, su estilo me parece excesivo, no tan original como se pretende y no me agradan las partes caricaturescas ni de pop nipón.

02 diciembre 2024

Diario musical 2D: mucho brutal death / grind técnico y progresivo, una banda de doom/rock alternativo, parecida a Type Of Negative, death/black/doom alemán, black/folk español y electroclash chimbo

1. Horsebastard - Horsebastard: debut, después de una década de existencia, de la banda de grindcore trancado de Liverpool, Reino Unido, con un baterista a la altura del compromiso de canciones brevísimas, rápidas y furiosas. Buen cantante y guitarrista, todo lo que se espera y un poco más. Genial el sonido. Me gustan muchísimo estas bandas que logran escribir una canción, con riffs, cambios y sorpresas en un espacio entre 20 y 40 segundos, eso requiere creatividad poderosa. La estrella de la banda es el baterista Johnathan Cording (Trippy Pijin). Según ellos su estilo se llamada "Equestrian Blastcore".

La canción final dura unos 3 minutos, más otros 27 de ruido de feedback de guitarra y algo de ruido y conversaciones al fondo. 4,1 de 5. En Spotify.

2. Discontinued... de Malignancy, banda de brutal death técnico, con elementos progresivos y grindcore. Tienen de invitado al mismo bajista de Defeated Sanity, aunque acá no es tan jazzista, tiene momentos súper destacados, acompañando o haciendo sus propios riffs arpegiados, mientras que su cantante estuvo invitado en el disco más reciente de los australianos. Su baterista, Mike Heller, tocó en el disco Shiki de Sigh y fue baterista de Fear Factory de 2012 a 2023. Bastante buenos, con riffs veloces, intrincados y cierta influencia punk/speed que le da buen sabor, además, el bajista y el baterista vuelven a ser brillantes, con una producción vocal brutal y diversa. Muy bueno, 4,1 de 5. En Spotify.

3. Remote Death EP de Munitions: death/thrash australiano, muy groove y dinámico, realmente muy entrentenido. Es el mismo baterista de Alarum. Le doy un 4,1 de 5. En Spotify.

4.  Faded Dream de Neon Nightmare: una curiosa banda de heavy metal gótico / rock alternativo estadounidense, a lo Type O Negative pero más accesible, pero con una combinación realmente rara, porque a veces suena a Suede o Bush, en otros al Paradise Lost más comercial y en otros momentos a Jane´s Addiction, pero siempre bajo la sombra de un ciprés en medio de una noche sin luna. 

Es obra de Nate Garrett, mente detrás de la genial banda de heavy metal Spirit Adrift y quien estuvo en Gatecreeper hasta 2020. Le pongo un 3,8 de 5. En Spotify.

5. Death Apophenia de Nekus, una muy lograda producción de black/doom/death metal alemán con canciones larguísimas, entre 7 y 10 minutos, con una distorsión ruidosa aunque bien producida, cercana al ruido blanco o la estática pero sin el sentido lo-fi de otras bandas de black salvaje, mientras la otra guitarra va dibujando riffs melódicos de death old-school, bastante gélidas, a lo Darkthrone o Dissection, lo que al mismo tiempo da una atmósfera sepulcral, que envuelve todo en una niebla doom.

Muy buenas voces, batería y bajo cumpliendo el trabajo. Suena cavernoso y oscuro, aunque también hay dinamismo y polifonía, ritualismo y momentos extraños con voces y batería, lo que le da un toque diferenciador muy poderoso, dentro de su estructura y propuesta vintage. Les doy un 4,3 de 5. En Spotify.

6. Espar​ç​as de Don Jorge Rodr​í​guez Manrique de Lara (Vol. III) de Visigozus: black/folk español, con un concepto de los visigodos hispánicos, unos bárbaros germánicos orientales que venían de haber invadido el imperio romano, por lo que escriben en una lengua bastante similar al castellano. Según su Bandcamp esto es "Terza parte (y segunda publicada) delas Obras Completas de Don Jorge Manrique de Lara con Música de Visigozus, en q'ofrescemos las sus Esparças todas.". 

Es bastante lo-fi, con momentos melódicos basados en escalas medievales y folclóricas antiguas. Es bueno aunque no excelente, diría que 4,1 de 5 por el concepto. El disco tiene sólo dos temas, uno de casi 16 minutos y otro que no llega a 3, en que hay un black folk con un sonido más crudo y al mismo tiempo más melódico en su estructura, aunque encima tiene una guitarra impecable soleando, tiene letras más claramente identificables y una voz narrada. Me gustó muchísimo, quiero escuchar más de ellos. En Spotify.

7. DOG de Blisspoint. Según Sputnikmusic es una banda de Dream Pop / Noise Rock / Shoegaze, aunque según su Bandcamp, tienen nombres creativos para el estilo tipo slamgaze, post-vape y synthcore. El primer tema es, en coherencia con lo propuesto, tan vaporoso como estridente, tan onírico como ruidoso, con algo de jungle y drum n bass en el fondo. 

Para simplificar podríamos hablar de una especie de electroclash, un poco hyperpop, que resulta de combinar algo de dance-punk, el IDM, la música industrial e incluso algo de techno y house, con algunas guitarras aquí y allá como coqueteando con la idea del hardcore electrónico de Atari Teenage Riot pero más hacia la música de discotecas. Bastante regular, diría que 3 de 5, porque hay pistas buenas de drum n bass. 

25 noviembre 2024

Diario musical 25N: post-metal progresivo de Islandia, black/thrash, new wave-grindcore, metalcore, deathcore, death metal progresivo, pop-punk, mathrock, black metal gospel y power metal griego

1. Utopia de Silent Winter: power metal tradicional de Grecia. He escuchado más música de ese país este par de meses que en los últimos cinco años, a pesar de Septicflesh, Naxatras y Rotting Christ, antes no había escuchado casi nada. Musicalmente súper buenos, vocalista bastante bueno, aunque me quedo esperando más progresivo, a pesar que sí tienen teclados, no hay solos virtuosos ni interludios, ni jazz ni orquestaciones o coros espectaculares. Les doy 3,8 de 5. 

2. Greif de Zeal and Ardor, el proyecto innovador que unió dos extremos: el black metal con la música negra de Estados Unidos. El suizo Manuel Gagneux es el líder de esta banda, cuyo concepto sacó de Reddit. Distinto a álbumes anteriores, en que el choque del gospel con el concepto expansivo de la música extrema era más claro, este tiene mucho más vocalizaciones limpias, más de rock alternativo y pop rock que de gospel, mientras los riffs y shrieks dejan de ser parte de la propuesta integral sino momentos más o menos industriales. Un bajón con respecto a lo evocador y polémico de los primeros discos, aunque ganan en querer encontrarse a sí mismo como artista original, añadiendo nu-metal, post-hardcore, funk y hard techno. Un 3 de 5.

3. Designed to Disappear de Dead Empires: es el tercer disco de lo que, según Sputnikmusic, es una banda es de math-rock, metalcore y metal progresivo, aunque en Encyclopeadia la definen como sludge/metal progresivo, por lo que puedes escuchar estructuras laberínticas, tiempos imposibles y combinaciones inesperadas que cambian en cada chasquido, junto a voces agresivas y guturales, algo de voces limpias melódicas, juguetonas y casi sarcásticas, muchos interludios, puentes y atmósferas con sintetizadores que permiten que decenas de ingredientes de muchos universos entren en la pócima.

Así uno podría contar, quedándose corto, con influencias que van desde el thrash y el punk hasta el black progresivo, el post-metal y el industrial, así como géneros no metaleros, que pueden ser funk, skapunk y rock and roll, en una propuesta que confunde y enamora por su dinámica y purísima originalidad, tan fiera como diversa. Su tema final, de 12 minutos, no podría ser más divertido y osado, un post-metal n roll.

Otra banda que como Imperial Triumphant, conocí por el compilado de Bandcamp de extrañas bandas de Nueva York. Lamentablemente está parada desde marzo de 2020. Insuperable este disco, un completo 5 de 5. En Spotify

4. Tempest de Driveways, banda de pop punk / post-hardcore de Boston, Massachusetts. Me gusta mucho la música, aunque un poco formulaica y repetida, tiene muy buenos momentos en las partes instrumentales, incluso usando otros géneros y arreglos de sintetizadores, agregando new wave y post-punk. Sin embargo, la voz es tan imitadora y repetida que arruina lo demás. Por eso, un 2,5 de 5 que podría ser más con otro tono vocal (o cantante). Lo peor es que en un puñado de canciones hace un gutural profundo, un growl que suena bastante bueno que apenas usa.

5. A complex of cages (2018) de Barren Earth, banda finlandesa que produce los discos más finos de death metal progresivo y melódico contemporáneo, combinando vieja y nueva escuela, un vocalista excepcionalísimo y un espeluznantemente buen uso de transiciones, pasajes e interludios, que incluyen secciones folk, mientras los riffs van combinando death progresivo, folk metal y rock progresivo setentoso. Es como escuchar Opeth y Amorphis al tiempo, que incluye entonces los sonidos heredados de Pink Floyd y Jethro Tull,  con un vocalista mucho más dramático en sus voces limpias y con un growl potente, brutal. 

Además, en los temas Further Down y Scatterpray hay algo de sonidos ibéricos en unos riffs mientras en Spire podemos escuchar algo más de doom y sludge en las cuerdas, mientras los fraseos de guturales son de death n roll. Este disco no es obvio ni repetitivo sino va explorando dentro de las posibilidades de lo progresivo extremo, uniendo cabos y creando nuevos nexos inesperados. Nunca aburre en los 61 minutos de sus 9 canciones, porque cuando crees que ya entendiste su estilo, agregan percusión, wah wah y folk.

La banda está conformada por el bajista Olli-Pekka Laine (Octoploid y Amorphis), el baterista Marko Tarvonen (Moonsorrow, October Falls, Thy Serpent, Vargrav), los guitarristas Janne Perttilä y Sami Yli-Sirniö (Kreator), el cantante Jón Aldará (Hamferd y Iotunn) y el tecladista Antti Myllynen. 4,5 de 5 sin pensarlo mucho. En Spotify.

6. Apologies Are for the Weak (Redux de 2024 del original de 2009 con un vocalista invitado en cada canción) de Miss May I, banda estadounidense que se pasea por el deathcore, el metalcore, el death melódico y el death metal en cada riffs, cambio de ritmo y tono, convirtiéndose en un puzzle generacional, porque a veces suena al emo de los noventa y en otros tiene riffs dignos del thrash o el death del Bay Area, así que en algunos momentos suenan como un Trivium endemoniado con momentos a lo Carnifex y otras veces una reencarnación gringa de Dark Tranquillity en los noventa. Me gustó bastante, a pesar de lo inconsistente del proyecto, por estar más cerca del metalcore y el death melódico, además de los contratiempos aquí y allá. 

Lamento decir que es un poco excesivo, porque la regrabación trata de meter todo lo mejor del género, con invitados incluidos, por lo que termina siendo una ráfaga excesiva de arreglos y verificaciones de sonido. Pondría un 3,9 de 5. En Spotify.

7. Múr de Mur: debut de la banda islandesa de post-metal progresivo. Empieza un poco lento, casi post-rock y meditativo, pero es realmente un discazo de post-metal extremo a lo Cult Of Luna, con mucho death metal para adornar, sonidos industriales para meter por los lados y distorsiones menos conocidas para que se pongo post-metal, aunque es más Cult-metal, si me atrevo. Los guturales son realmente buenos mientras las guitarras bailan en consonancia con la batería para darle poder a los riffs de olas extremas, con toques progresivos y atmosféricos. En Spotify. Diría 4,3 de 5.

8. Absu de Absu: uno de esos discos que siempre voy a querer, con los que me crié. Recuerdo haber visto una voto de Absu en una revista y me impactó la imagen, pero además que eran de Texas y no de Europa. Estos locos, con un concepto esotérico, de cultura antigua y magia, mezclando black con thrash más efectos que no eran sólo los típicos teclados orquestales, volvieron tras ocho años con su propuesta demoníaca y misteriosa, que incluía el uso de melotrones y sintetizadores para añadirle aires siniestros a la música. 

Es posible rastrear su legado en bandas como Yoth Iria o Watain por un lado y Beherit Tsjuder por otro, así como en otras de folk metal no occidental, como Melechesh, AlNamrood y Nile. Absu fue grabado por el power trío compuesto por el baterista/vocalista Proscriptor McGovern (tan hábil que casi toca en Slayer), Zawicizuz y Aethyris MacKay, todos músicos activos en el black/thrash y Proscriptor con su propia reversión de Absu con nuevos músicos. 4,8 de 5. En Spotify.

9. 3+5 de Melt-Banana: música muy extraña de Japón, presuntamente llamada new-wave grindcore porque tiene música extrema veloz con electrónica experimental, como un chiptune con metal aunque con voz robótica e infantilizada, que es lo que menos me gusta, mientras los temas más enfocados en el noise y el hardcore punk como Scar, Flipside o Hex, son realmente muy buenos.

Quiero escuchar más porque la lista de colaboraciones y giras incluyen los grandes nombres del grindcore y la música experimental desde Fantomas y Napalm Death hasta Merzbow y John Zorn. Diría que 3,8 de 5. En Spotify.

26 octubre 2024

Lo que escuché el sábado 26 de octubre: thrash/death, hyperpop, grindcore colombiano, death sinfónico, metal progresivo, death/black, deathcore progresivo y death progresivo

1. Nuevo single de Traitors, deathcore melódico. Ese disco se viene bueno.

2. Panspermia EP de Omnerod: death progresivo de Bélgica, claramente influenciado por todo el trabajo de Devin Townsend,. Dos temas, de 6 y 10 minutos componen esta producción, con visos industriales. Above, es más tradicionalmente progresivo y extremo, pero Below introduce voces operísticas, blast beats, coros gritados y más arreglos orquestales, aunque la influencia se ve más claramente. 4 de 5, especialmente por el segundo tema. En Spotify.

3. An End to Everything EP de Entheos: dúo de deathcore progresivo y técnico conformado por Navene Koperweis (baterista sesión de Job for a Cowboy, Machine Head, The Faceless y Whitechapel) en la música y Chaney Crabb en las voces harsh y limpias. El disco Time Will Take Us All, con el bajista de Fallujah de invitado, me pareció de lo mejor del año pasado. 

En este caso exploran una visión más extrema, pesada y moderna, acercándose al brutal death y resaltando su herencia deathcore, con riffs más pesados pero menos complejizados. La vocalista, tan diversa y poderosa como siempre, mientras la música la siento menos sofisticada, pero no menos potente, interesante y bien lograda, que además tiene la particularidad de ser compuesta por alguien que primordialmente toca la batería, entonces agrega doble bombo, blast beats y arreglos desde su experiencia y no el capricho de los demás músicos, lo que tampoco reduce la calidad de riffs, la presencia de solos y las partes en que no brilla la percusión. Otro 4 de 5, fácil. En Spotify.

4. Black Curse, power trío de death/black con un sonido muy directo, casi en vivo, atmosférico, algo opresivo y con mucha ganancia en las guitarras, casi demasiado ruidoso en el primer tema. Los siguientes temas dejan ver una capacidad para producir música salvaje, basado en el black atmosférico a lo Deathspell Omega, con pocos momentos melódicos, gracias a potentes habilidades instrumentales, especialmente en la batería, con muchos blast beats y reproduciendo las raíces de la música extrema. 

Sin embargo, a pesar de ser conformado por el baterista de Khemmis, el cantante de Spectral Voice y el bajista de Primitive Man (acá tocando guitarra), no me conquistaron a la primera oída, porque me parecía excesivo, repetitivo y apenas apreciable. Con solo cinco temas alcanzan los 45 minutos de reproducción, con tres temas que superan los 10 minutos. Mi primera impresión, solo 3,5 de 5.

5. PowerNerd de Devin Townsend: metal progresivo alternativo del músico canadiense conocido por su amplísima capacidad de interpretación vocal gutural, su manejo de las guitarras distorsionadas y sus épicas óperas metal. Nunca he sido fan de su estilo, que parece combinar hardrock, pop rock, banda sonora y guitar-oriented rock, con múltiples capas de voces, siempre con mucha calidad en la composición e interpretación. Para mi gusto siempre es demasiado ostentoso y ambicioso, queriendo convertir el metal melódico en una especie de paquete integrado de música digerible y teatral aligerada por la magia de las consolas y la ingeniería de sonido. Para mí, 3,5 de 5. Sobre todo por ese tema final de "hardrock / country" luego devenido en death metal melódico, y de vuelta al blues rock alegre y fiestero.

En esta ocasión, me parece una de sus versiones menos excesivas -lo que es bueno- pero también más procesadas y empaquetadas -lo que es malísimo-, a pesar de buenos invitados, como Diego Tejeida (tecladista original y por seis discos de Haken), el veterano guitarrista Mike Keneally (en el Blood Inside de Ulver y en la banda de Joe Satriani), el baterista Darby Todd (Charlie Griffiths y Jordan Rudess). 

6. Anatomy Of Darkness de Haliphron: segundo disco de esta banda holandesa de death metal sinfónico, con shrieks y guturales, riffs thrashosos y orquestaciones ostentosas. Se nota la influencia de los compatriotas Carach Green. Se destaca muchísimo la vocalista, Marloes Voskuil, por sus tonos agudos y agrios, pero también la versatilidad melódica de sus líneas. También hay que destacar al tecladista, David Gutiérrez Rojas, quien antes estuvo con la también banda holandesa de progresivo sinfónico, Kingfisher Sky. Les pongo un 4 de 5 por ellos dos, que se cargan la banda, con sus influencias de Dimmu Borgir y Cradle Of Filth presentadas de formas novedosas y efectivas. En Spotify.

7. Minutos de Kathreptis, grindcore castizo de Bucaramanga, Colombia. Mucha temática sociopolítica, música de calidad regular, con tendencia a baja, pero con buenos momentos. Tienen  las letras típicamente irónicas, satíricas y políticamente incorrectas, críticas y ácidas. Un 2,7 de 5 porque las composiciones son demasiado básicas.

8. Backstabber EP de Banshee: hyperpop / black metal. La "sirena" y la "hada" va en un camino contrario al de Poppy, adentrándose más a la electrónica más mainstream, y algo de hyper pop, dejando casi nada delos gritos desesperados del black depresivo o la música oscura del witch house o el phonk. Me pareció muy regular, 3 de 5.

9. A Leap into the Dark EP de Enforced: thrash / death metal de Richmond, Virginia. Adelantan unos temas después de tres discos, el anterior en 2023. Riffs rápidos y envenenados, batería profunda y guturales thrashosos un poco más extremos que lo acostumbrado, más una atmósfera old school de distorsión vintage. Interesante y poderoso aunque no demasiado revelador. Diría que 3,5 de 5. Versionan a Obituary con Deadly Intentions y a English Dogs con The Chase Is On, resumiendo bastante de la influencia en sonido y composición, aunque no en la voz. 

10. Vial de Sallow Moth: grind / death progresivo de Dallas, Texas, con tintes melódicos, arreglos orquestales y electrónicos, que es acompañado por guturales que parecen pig squeals sin gritos, falsettos femeninos y arreglos de metal extremo progresivo. Proyecto de la mente detrás de Cara Neir y Gonemage, dedicado a las mariposas y las polillas fantásticas y monstruosas creadas en la mente del música Garry Brents.

Hay riffs súper complejos, con varias guitarras en yuxtaposición, mucha distorsión sucia y también momentos de arpegios lentos con distorsión casi limpia, capas de voces de deathcore, slam y death, atmósferas góticas con pianos, solos de guitarra en contratiempo, batería hiper compleja, entre blast beats y thrash progresivo, con veloces golpes de redoblante, ritmos no metaleros y un bajo que varía entre el jazz y el metal. 4,2 de 5. 

Garry incluso se inspira en el post-rock y el electro-rock para introducir puentes, momentos ambientales y nuevas texturas que atraviesa con más guitarras, ritmos extraños y más cambios de tonos, reincidiendo en pasar de guitarras semi-limpias, que abren puertas para grindcore y slam metal imparables. Cuando crees entender hay trozos de funk-metal, witch house e industrial que se cuelan en la poción infernal que el músico llama Eco / Sci-fi / Horror Death metal.

En Spotify.

23 octubre 2024

Lo que escuché el 23 de octubre (súper día): death progresivo psicodélico, black avantgarde eslovaco, guitar pop inglés (súper sucio y alegre), jazz minimal, progresivo ambiente, black/crust (regreso de Immortal Bird) y lo nuevo de Jinjer

1. Beyond the Aeons de Octoploid: fácilmente disco del año, death metal finlandés progresivo psicodélico y sideral, como juntar el space rock y el death melódico escandinavo con un bajo de flamenco y guitarras psicodélicas. Una combinación deliciosa que recuerda al Space Oddity de Bowie tanto como a Yes.

Recorren influencias del progresivo clásico, lleno de sintetizadores y melodías pegajosas, mientras las guitarras juguetean entre el rasgado español y el death melódico sueco, usando distorsiones alternativas, solos de guitarra espacial, casi electrónicos, y rematan con la voz carrasposa y melódica que identifica a Finlandia, para una propuesta fresca, novedosa y contemporánea llenísimo de influencias vintage. Esto es 5 de 5 sin duda. En Spotify.

2. Hálios de Ceremony of Silence: black metal de Eslovaquia, de donde no recuerdo si conozco algo más, que tiene un estilo progresivo, sórdido, con un sonido opresivo similar a Deathspell Omega, Blut aus Nord y similares, pero con una producción y calidad de sonido mucho más transparente, que permite detallar los instrumentos, escuchar las armonías e incluso detallar melodías dentro de la tormenta de disonancias, blast beats, muchos platillazos, la voz cavernal y los enrevesados cambios de tiempos y riffs circulares. Una extraordinaria noticia de un género que parecía estar agotándose y repitiéndose, que a veces parecía tan impenetrable que era hasta anti-musical o demasiado cerrado para disfrutarse en su total esplendor. Sin duda, de lo mejor de lo más extremo de 2024. Le pongo un 4,5 de 5 porque me parece toda una revelación. En Spotify.

3. How To Be Hopeful de Johnny Foreigner: Mi miércoles está siendo brillante, no sólo por ser mi día favorita, sino porque hilo un tercer disco que me encanta. En este caso, una banda de Indie Pop / Alternative Rock / Pop Punk, que ellos bautizan "guitar pop" de Digbeth, Birmingham, Reino Unido, que ciertamente habla mucho pero no todo de lo que hace.

Enfocados en la guitarra, al empezar el disco escuchas melodías alegres y brillantes, llenas de armónicos y agudos, que son acompañadas con riffs llenos de fuzz, noise y disonancias varias, con todo tipo de efectos de pedales y técnicas extrañas sobre las cuerdas. Allí está el guitar.

El pop llega mediante el uso múltiple, amplio y diverso de las voces, las cual amalgaman brit pop, punk, post-hardcore, que interpretan de forma solita y en arreglos de varias voces, compartidas entre Kelly Southern y Alexie Berrow, alegres y veraniegas, que incluso llegan hacer la misma melodía que la guitarra, uniendo ideas del pop y del heavy metal. Entonces a veces gritan o tienen estas voces medio gritados.

Entonces los temas son dulcísimos, con arreglos de tiempos muy interesantes, con guitarras complejas y potentes entre el mathrock y el progresivo, a alta velocidad, con coros y líneas melódicas vocales, lo que hace que uno quede como drogado de consumir mucha azúcar pero también con ganas de ver La Naranja Mecánica mientras suenan los temas más rockeros de Blur, bailando desnudo cubierto con la bandera de Inglaterra mientras navegamos en el Támesis, diciendo que te encantó The Crown. Esto es guitar pop, mates.

Con solo 42 minutos en 12 canciones, es decir, 3:30 de promedio, son raudos y veloces cuando necesitan decirlo todo en 2:30 pero también se permiten alargarse a 4 e incluso 5 en una ocasión para dejar respirar la ráfaga de batería que acompaña a las guitarras que revolotean entre el noise, el bubblegum pop y el rock alternativo. Me enamoré, por lo que les doy un 4,6 de 5. En Spotify.

4. Bleed de The Necks: jazz minimal experimental de Australia, compuesto por Chris Abrahams en piano y órgano Hammond, Tony Buck en la batería y Lloyd Swanton en bajo y  contrabajo. Me pareció demasiado minimalista, con algunas pequeñas partes interesantes. Simplemente no destacable.

5. The Unknowing de Dawnwalker: la primera parte del disco suena como a doom gothic metal pero sin distorsión de guitarras ni voces guturales, sino que es como un pop folk y orquestal, con tonos medievales, voces corales celtas y vikingas y alguna guitarra de rock pero muy excepcional, pero no es música  ritual ni folk fusión, sino pop porque usan pistas electrónicas, teclados y ambient. Más tarde llegan a ser más pop progresivo, quizás art pop e introducen estructuras más complejas, más teclados pero sin solos majestuosos ni elucubraciones espaciales.

De forma confusa, según Sputnikmusic son Post Metal / Folk / Progressive Metal, mientras ellos se definen como un colectivo de rock experimental y metal moderno de Londres, Inglaterra. La falta de distorsión en las cuerdas me hace difícil encasillarlos en rock, incluso post y mucho menos metal, además, los comparan con  Astronoid, Alcest, Dvne, Obsequaie y White Ward, bandas de black, post-black y progresivo, con más o menos, furia, agresividad y extremismo, pero todas con guturales y potentes guitarras metaleras.

En una reseña del disco anterior, hablan de black metal con amplias partes de rock progresivo, que ahora no encuentro sino en tropos, es como que mantuvieron la filosofía pero no la instrumentación, el sonido, la velocidad ni las formas. Es fascinante, más confuso que aplastar 6 géneros por tema es despojar una banda de post-metal progresivo de este para dejar sólo un esqueleto hermoso, bien vestido y perfectamente elegante, solo compuesto de teclados, pianos y ambiente.

Es un proyecto de Mark Nogarte, guitarrista de la banda de black metal Sacred Son. Esta banda, Dawnwalker está en la Encyclopeadia Metallum, lo que demasiado decir para una banda con un disco sin guitarras distorsionadas. Pongo un 4,6 de 5 porque es una belleza. En Spotify apenas hay una lista de 10 canciones. En Deezer sí está este disco.

6. Sin Querencia de Immortal Bird: Trío de Boston, Massachusetts, liderados por la baterista, bajista, tecladista y cantante Rae Amitay, empiezan con tres temas que pueden sonar a algo como black avant-garde, aunque es injusto llamarlo así porque hay muchos ingredientes no metaleros y difusos en lo que hacen: hay voz en shriek agrio, guturales chillones y música feroz y brutal, con mucha distorsión y potencia, batería aplastante y bajo sucio (que como dato curioso, tocan los tres integrantes más el invitado) pero también voz femenina y pianos. 

Además, las guitarras son sierras eléctricas dementes pero no hacen tremolo picking sino capas de sonido una sobre otra, más grind, noise y hardcore que metal, lo que incluye cómo se procesan y hacen las voces. Esperamos cinco años por este tercer disco, uno más que entre el debut y la secuela, así es esta banda de Chicago, Illinois. Según la Encyclopaedia Metallum, son Black/Sludge Metal, Crust, que explica más los elementos no metaleros y más punk / doom en este fango furioso, veloz y destructivo.

Pero desde el tema Propagandized ponen su cara más metalera. La canción arranca con un riff que podría ser thrash o hasta power/thrash salvo la distorsión subterránea y anti-sistema. Esto sigue en el siguiente, Ocean Endless en que el thrash evoluciona en black metal opresivo, a la Deathspell Omega, cambia a gritos de batalla, con voz limpia pero hardcore punk, y finalmente, gutural sucio. Retoman donde lo dejaron en el progresivo extremo, con disonancias y contratiempos, para volver al metal con armónicos, riffs arpegiados y el crescendo opresivo de todos los instrumentos, que se corta de repente.

Olvidadas las influencias no-metaleras, Immortal Bird finaliza con dos temas en que se pasean por black metal extraño, experimental, vanguardista, con guitarras excéntricas, voz perversa y batería infernal, a medio tiempo o a menor velocidad que los primeras temas, momentáneamente sinfónico y melódico, con una potencia más enfocada en el género, dejando claro que esta banda no es de defender legados ni establecer estándares sino usar lo que necesitan para sus perversos propósitos. Les pongo un 4,6 de 5. En Spotify.

7. Kafka EP de Jinjer: los ucranianos liderados por Tatiana presentan un aplastante trío de temas de metalcore, con sus influencias del reggae, del metal extremo y del groove que prometen que el disco nuevo tendrá todo lo que nos gusta de ellos: riffs complejos, muchos guturales, algo de voz limpia, cambios inesperados y muchísima fuerza en breakdowns, cambios y riffs entre el djent, las disonancias mathcore y el metal moderno, así como arreglos progresivos en bajo y batería, contratiempos y riffs melódicos con distorsión asesina.


20 octubre 2024

Lo que escuché el 19 de octubre: stoner doom chileno, death finés, lo nuevo de Jerry Cantrell (grunge), neo soul, mod rock, powerviolence / death, hardcore / post-punk, lo nuevo de Bon Iver y sludge progresivo de Letonia

 1. Complement: 66 de Paul Weeler, un EP complementario del disco 66, sucedor del Fat Pop, del ex-integrante de la legendaria banda inglesa de punk y post-post, The Jam. Según Rough Trade, su disquera: "Todas las pistas fueron producidas por Paul Weller y cuentan con la mayoría de la Wellerband más Max Beesley en vibráfono, la leyenda del folk Danny Thompson en contrabajo y el miembro original de Jam Steve Brookes en guitarra. La estimada cantante y compositora de folk Kathryn Williams toma la voz principal en el inquietante cierre "So Quietly", que también coescribió". Con sonidos del jazz, la big band jazz y algo de folk, es un EP de Mod Rock, con excelente producción, un buen 3,8 de 5.

En Spotify.

2. Union Chapel Live EP de Celeste: cuatro temas en vivo de la cantante británica nacida en Estados Unidos, Celeste Epiphany Waite, con una voz entre Adele y Amy Winehouse, cultivando el neo soul con toques jazz y RnB. Muy bueno, 4 de 5. En Spotify.

3. I Want Blood de Jerry Cantrell: máximo grunge revival, con buena producción, sonido y temas, pero sólo cultiva lo que conocimos a finales de los 90 en la muy influyente banda Alice In Chains, banda seminal del metal alternativo, que aprecio y reconozco pero de la que nunca fui ni soy un gran fan, a pesar de tener a Tom Araya de Slayer de invitado en uno de sus discos y las muchas versiones de artistas que adoro del tema Them Bones. Así que ahora aunque aprecio el gran trabajo de composición y performance, sigo sin desvivirme. 

La intención de "sonar como Alice In Chains" superó a la impresionante lista de invitados: Gil Sharone (baterista de Marilyn Manson, Stolen Babies y Team Sleep, ex Dillinger Escape Plan), Duff McKagan, Greg Puciato (Better Lovers, Killer Be Killed, Spylacopa, exDillinger Escape Plan), Mike Bordin (baterista de Faith No More, exOzzy) y Robert Trujillo. Aún así, 3,5 de 5.

4. Ecstatic Death Reign de Ashen Tomb: death metal de Finlandia, poderoso, furioso y rápido, pero momentos lentos causi-doom y cuasi-breakdowns de deathcore, algunos gritos casi pig-squeal y un sonido cristalino, muy bien producido pero con un sonido old-school modernizado. Buenos solos, que me recordaron un poco a Deicide pero también algo de metal más moderno. Por ahora, 3,5 de 5. 

5. Inche Kai Che (2022) de Inche Kai Che: debut de la banda de stoner rock / doom metal chileno psicodélico (aunque según ellos también dic en que tocan heavy blues), con unos solos de guitarra increíbles, una base rítmica sólida, buenos riffs y una voz espacial. Muy buenos, 4,2 de 5 sin dudas. En Spotify también está su disco 2024, llamado Transmutación. Me encantó la portada del disco.

El nombre de la banda significa Yo, el hombre, permanece" o "En mi, el hombre permanece", que es el grito de guerra de los mapuches, indígenas originarios de La Araucanía, una región de lo que hoy es Chile.

6. Dreams On Algorithms (2024) de Escuela Grind: death / grind / hardcore / powerviolence de Pittsfield, Massachusetts (antes Ithaca, Nueva York). Hasta ahora no me habían conquistado, pero este disco está más potente, rudo y agresivo, además de mejor producido que lo que había escuchado antes. Mucho mejor escucho a Katerina Economou en las voces, quien es una invitada en el disco The Acacia Strain – Step Into The Light, cuyo cantante, Vincent Bennett, también está invitado en este disco. En el tema final usan voces femeninas limpias, medio punk. 

En Spotify. Un cómodo 3,8 de 5. Buenísima la portada, quizás la censuran en algunos lugares.

7. Shipwrecked de Sun And Sail Club: punk psicodélico con rock/metal que suena a medio camino entre el thrash progresivo de Voivod y el stoner rock de Kyuss, lo que le suma una riqueza de arreglos, velocidad y suciedad que no tienen los fumones originales, lo que hace que me gusta muchísimo más. Especialmente por los temas cortísimos. Un 4,2 de 5 por lo temas más potentes. Soy casi fan. Un detalle muy divertido, es que el tema inicial y el final, son unos suaves arpegios de blues.

El baterista de Fu Manchu y el ex bajista de Kyuss, ambos llamados Scott Reeder. En Spotify.

8. Guided Tour de High Vis: post-punk inglés, con una voz que parece la de Perry Farrell. Según su Bandcamp: son hardcore progresivo con sombras de post-punk, Brit pop y neo-psychedelia. Según Wikipedia, también tienen elementos de baggy (un género anterior al Brit pop y el grunge, que provino de la rica escena electrónica dance de Manchester y que derivó en bandas de rock alternativo y de los dos géneros anteriores). 

La música me parece mucho más interesante que lo usualmente descubro con bandas que hacen post-punk sin fusión, que en este caso son guitarras más potentes  pero sin llegar a ser Chat Pile y a pesar de la voz, con más dinámicas en los riffs y atmósferas. Les doy un buen 3,8 de 5 por la mejora para mi oído. Spotify para alterar el algoritmo. El tema Mind´s Is A Lie tiene más clara influencia de la música electrónica.

9. Sable, EP de Bon Iver. Indie rock electrónico. Con unos toques country y mucha más electrónica. Es bueno, pero no me mató, así que 3,5 de 5.

10. Asni de Oghre: banda letona de slugde progresivo, que tiene elementos de black y post-metal, con gritos desesperados entre semi-gritados y guturales, pero también música experimental y stoner por otro lado, algo de kautrock, gracias a los elementos folk, electrónicos y de instrumentación europea, siempre cantado en letón (que al principio me sonó a italiano).

Con temas larguísimos, enfocados en la guitarra y con sonido casi estridente en volumen, usa breves momentos minimalistas para evolucionar a una esfera de guitarras con efectos que ocupa el universo, sin ser shoegaze, expansivo ni atmosférico sino a punta de overdrive, con fondos llenos de órganos y sintetizadores, orquestaciones electrónicas y pequeños ruidos. Al final del disco, el tema Nospiedums, tiene un tono más meditativo y lento, casi ritualista, más occult metal y doom, con instrumentos de viento.

Muy bueno e interesante, le pongo 4,2 de 5. En Spotify.

11 octubre 2024

Lo que escuché este 11 de octubre, viernes de estrenos: progresivo en acústico, grindcore, punk, rock y emo californiano, "piano pop", lo nuevo de Armenia, death/black y death progresivo melódico

1. Teracoustic Sessions Vol 1  de Teramaze (10 de octubre de 2024): versión acústica de temas clásicos de esta banda australiana de metal progresivo. No soy especialmente fan pero el cantante es muy bueno y los arreglos tienen riqueza: 3,7 de 5.

Enlaces: Bandcamp, Deezer, Instagram, Spotify.

2. G.O.A.T de ACxDC, cuarto disco (2024) de esta banda californiana de Power Violence / Grindcore con letras y temática satanista, cuyo nombre completo es Antichrist Demon Core. Ruido maléfico, muy old school aunque con un sonido decente, con algunos buenos momentos, sobre todo al final del disco de 17 canciones en apenas 23 minutos. El cantante de Undeath entre los vocalistas invitados. No me pareció tan divertido como el speed black metal satánico ni tan potente como otras bandas del género. Le doy 3,6 de 5.

Enlaces: Discogs, Bandcamp, Spotify.

3. Hard Chiller, EP (2024) de banda de Santa Rosa, California, Estados Unidos. En la onda de los géneros juxtapuestos, es una banda que suena punk y shoegaze tanto como metal alternativo y dream pop, pero con más inclinación hacia lo más doom/nu-metal tipo Deftones que a las otras influencias. Diría que tienen potencial, pero aún no desarrollado sino en su sonido, 3,3 de 5.

Enlaces: Bandcamp y Spotify.

4. EP Infinite Circuitry de Krosis, una banda de deathcore / death metal progresivo de Raleight, North Carolina, Estados Unidos. Un EP larguito, de 7 temas en 32 minutos. Voz aguda de deathcore en su primer tema, no me agradó pero los arreglos progresivos, increíbles. Segundo tema, usa trozos de ambient chill y combinaciones con teclados propios del género deathcore. Me pareció muy básico y poco original: 2,8 de 5.

5. Keep It Reel de Dwarves (2024), una especie de punk / garage rock / hardcore, oriundos de California, con mucha temática adulta, satírica e iconoclasta, política incorrecta, con algo de gore y desnudez en sus portadas. Los temas más cortos y rápidos son los mejores, los lentos y más "profundos" mucho menos. 3,5 de 5 por el concepto.

Enlaces: Discogs, Bandcamp (acá sí puedes ver las escatológicas y explícitas portadas).


6. Myles Kennedy – The Art Of Letting Go: Un muy buen disco de hard rock, del guitarrista de Spokane, Washington, Estado Unidos, más recientemente conocido por su trabajo con Slash. Excelentes guitarras y arreglos, canta muy bien aunque no es mi característica favorita de este músico con gran trayectoria. Admito que aunque tiene música muy bien hecha, no me emocionó demasiado aunque no repetiría el disco. Sólo una escuchada: 3,7 de 5.

Enlaces: Discogs. Sputnikmusic, Spotify.

7. Bello and Shem - Strawberry: una vaina horrible y que nujazz. Patético.

8. The Second Act de Missy Higgins. Una especie de Adele australiana, con un toque de pop medio country / gospel. Ella lo llama "Piano pop" aunque se escuchan más guitarras acústicas y algo de percusión que lo acerca más al indie folk. Como ella o Francisca Valenzuela, hablar de un corazón roto después de un rompimiento amargo es una fuente inagotable de profundidad poética. Pongo 3,8 de 5.

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9. Spiral in a Straight Line de Touché Amoré (11 de octubre de 2024). Sexto disco de estas estrellas del post-hardcore / emo. Sus voces gritadas, desesperadas y rasgadas, es de lo mejor del disco, llenas de existencialismo. A pesar de esta vocalización, son sumamente accesibles. También gritan desde Los Angeles, California, como parte del movimiento llamado "revival del screamo". Su último tema agrega algo de metal, cercando al blackgaze.

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10. Nube Gris de los bogotanos Armenia. Me gustan mucho, los vi en vivo en el Rock Al Parque 2023, son energía rockera, emo y alternativa. Súper, 4 de 5. Frase destacada: "Jugar Nintendo sin bañarse es una chimba".

Enlaces: Instagram. Spotify.

11. Terrified Of God de Vomit Forth. Segundo disco de esta banda de death/hardcore de Connecticut, Estados Unidos. Una aplanadora brutal, con temas cortos y veloces, con algunos interludios más lentos y cavernosos, voz gutural moderna y con genes de speed, black, doom y grindcore. Pura maldad en forma de música extrema con 12 temas en 27 minutos. Definitivamente 4,2 de 5.

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12. Hardwarez de Master Boot Record. Onceava producción del italiano Victor Love, quien de nuevo combina de forma muy original distintos géneros de electrónica con metal, con chiptune y el synthwave cableados junto a industrial metal o el rock electrónico, produciendo discos ricos en distorsiones, solos de guitarras alucinantes y arreglos que recuerdan a videojuegos mientras conceptualmente los nombres de canciones y discos apelan a la cultura de la informática, sus portadas juegan con la iconografía de runas vikingas dentro de placas y componentes de computadores personales.

Piensa en un hijo de Helmet con Whourkr, algo de Prong también, pero siempre instrumental. Me gusta más de lo que otras veces, porque creo que ha pulido mucho más el estilo, así que 3.9 de 5.

Enlaces: MetallumBandcamp, Instagram, Spotify, Discogs.

13. Influenza de Fallen Man: una banda legendaria de Sacramento, California, que mezcla thrash con casi todo el metal extremo que se le atraviese. Detesté la voz que va entre hablada, medio gritada y del rock sureño. Malísimo 1,5 de 5.

14. Weight of the World de Alias Noone, debut de la banda finlandesa de death metal progresivo melódico, con voz gutural monstruosa procesada y arreglos orquestales, ambientales y corales grandilocuentes. Discazo que recuerda un poco a Septicflesh, con estos toques góticos, aunque tiene la melancolía y voces del doom, y por segundos se escucha el sonido melódico de Gotemburgo. Hay poca información sobre la banda, sus músicos no aparecen en otras bandas y son un híbrido particular, así que recomiendo estar súper pendiente.

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Más montones de singles y temas nuevos por ser viernes.

09 agosto 2019

Caos ordenado: Immortal Bird y SUMAC presentan sus nuevas producciones rompiendo paradigmas entre géneros

Durante muchísimos años de mi juventud escuché que mi música era "ruido". Así se referían muchas personas a la música extrema, que apenas identificaban por las voces guturales. La opinión pública apenas si conocía al black metal pero usualmente asociaban el corpsepaint con Kiss. Además de la inmensa variedad en los géneros musicales asociados al metal, se suman ahora los -core y los neo- que hacen todo más amplio, diverso e interesante, a pesar del rechazo de los puristas.

Y en cuanto al noise, un género en sí mismo, tanto en electrónica como en música asociada al rock, emergen también artistas que juegan con la disonancia, la mezcla de estilos que rompen paradigmas y asociaciones divergentes.

Así encontré la nueva colaboración de SUMAC, un power trío canadiense de doom/sluge conformado por los conocidos Aaron Turner, Brian Cook y Nick Yacyshyn, que con tres discos, un EP y un disco en vivo desde 2015 ya son referencia en el underground. En su segundo colaboración con el artistica japonés Keiji Haino titulado largamente "Even for Just the Briefest Moment / Keep Charging This "Expiation" / Plug In to Making It Slightly Better" reconozco un trabajo mucho más digerible, agradable y cohesionado que en el anterio "American Dollar Bill".

Aunque decir digerible es injusto con Sumac, el disco deriva en una mezcla de ruido atmosférico, doom misterioso, hardcore y metal extremo con grandes espacios para el art rock, la música experimental y partes limpias con flautas, guitarras acústicas y voces sin procesar. Y esto se intercala con fragmentos furiosos, distorsionados y malvados. Pero lo mejor es de verdad los momentos calmados, extraños e instrumentales, donde los artistas entran a colaborar en formas inusuales.

El disco, con apenas cuatro temas pero más de una hora de duración, me deleitó en sus momentos acústicos, con ruidos incidentales creados con instrumentos acústicos, que eran parte de la caústica rivalidad que parecía beber del grindcore, del emo y del hardcore que alimentaba el resto de los momentos.

Escuchas este trabajo aquí https://sumac.bandcamp.com/album/even-for-just-the-briefest-moment-keep-charging-this-expiation-plug-in-to-making-it-slightly-better-2

Algo similar he sentido con el segundo disco de Immortal Bird, Thrive On Neglect, que borra las fronteras entre el black death metal tradicional, el hardcore metálico, lo disparatado, lo progresivo, las capas que se superponen con densas guitarras de doom lentísimo, una batería veloz y los riffs que viajan a través de épocas, distorsiones y escuelas. Es un Converge con sangre nórdica en las venas, es como Dark Funeral con las guitarras de Isis.

Chocan, se estrella y se dividen los riffs puramente metálicos, las armonías de doble guitarra, los shrieks agrios con distorsiones de hardcore, industriales y difusas, con arreglos doom progresivos, atmósferas misteriosas hechas con efectos de guitarra y arpegios disonantes.

Hay que darle un gran crédito a la baterista y cantante Rae Amitay, fundamental para dar esos tintes de maldad a pesar de las guitarras puedan sonar a veces groove, stoner o incluso grindcore. Ella es la que agrega tanto el metal extremo como la variedad en ritmos a una banda que apenas antes y desde 2013 había mostrado el súper angular y blackmetalero EP Akrasia y el debut Empress / Abscess. Más viniendo de Chicago y no de Europa.

Después de un disco en vivo llegan con esta segunda obra de "black sludge / crust", en que se ríen de los paradigmas, de la separación entre punk y metal, entre hardcore y metal, entre lo que debe decir, hacer y sonar una banda extrema, de quien tomar influencias y a qué elementos incluir en sus producciones.

Escuchas a este cuartero aquí https://listen.20buckspin.com/album/thrive-on-neglect
https://listen.20buckspin.com/album/thrive-on-neglect
immortal bird thrive on neglect.jpg

12 julio 2019

Kihalás: death / doom triturado por un grindcore industrial y experimental

El músico Daniel Pearson Sides (guitarra y voces) produce su primer EP homónimo, después de unos demos que publicara juntos en diciembre de 2016, bajo la pretendida idea de una banda de black / death metal pero con un enfoque más noise, industrial y vanguardista bajo el nombre de Kihalás, la palabra polaca para extinción, aunque es de Seattle, Estados Unidos.
kihalas.jpg
Sin bajo involucrado, los temas se basan en una muy ruidosa e intervenida distorsión que abarca por igual a la guitarra y la batería produciendo una amalgama que parece nacer en el metal pero en el primer tema termina en un grindcore infernal que luego presenta una melodía subyacente con una segunda guitarra con un sonido más cuidado.

En “Antropocene Error”, de 8 minutos exactos de duración, lo que inicia como un doom ritualista que evoluciona a un rápido raw black metal que reproduce esa sucia dupla de guitarra y batería igualmente distorsionados. Más tarde, porque da tiempo para todo, parece ser una versión muy grindcore de lo que sería metal industrial.

En una onda muy DIY y apocalíptica, en Kihalás no hay ningún respeto por normas o estándares de géneros. Lo que quieren es mostrar un mundo sin vestigios de pureza. Así que bien se pueden escuchar desesperados shrieks o profundos growls pero que son usados como un instrumento rítmico más, guitarras noise que parecen una pesadilla japonesa de Ministry, una mezcla que recuerda a los experimentos analógicos de los artistas electrónicos Autechre, llenas de virutas e imperfecciones voluntarias, y una batería directa, cruda, tocada con una rabia absolutamente punketa.

Como Void Omnia, lo que significa el metal para este artista –sin llega a ser post ni experimental- se desdibuja para colocar en el mismo recipiente lo viejo y lo nuevo, lo conocido y lo vanguardista, para hacer uso de diversos colores para un collage que sea fiel a los requerimientos artísticos de un outsider.

En el tercer tema se escucha más claramente una vocalización que bien se sostiene en el gutural propio del metal extremo posee fraseos oscilantes propios de la música experimental. A Daniel lo acompaña Adam El-Khatib en la batería en los primeros tres temas y Marisa Kaye Janke (violista y cantante de Isenordal) en voz y batería de la última canción, también de ocho minutos, quizás la más punketa de todas, en que las reminiscencias al post-black metal se difuminan con lo meramente experimental.

Este desafiante disco, poderoso e interesante, lo escuchas aquí https://kihalas.bandcamp.com/

06 marzo 2017

Emmure le inyectó esteroides perversos a los 90 con su Look at yourself

Confieso que las veces que había escuchado Emmure me parecían ridículos. La clarísima influencia del nümetal sobre su cantante y una música casi caricaturesca me parecía tan aburrido como cierto grindcore que exagera con sus sátiras llenas de videojuegos y comics. Es decir, pasando el límite entre lo creativo se puede llegar a lo estúpido.



Sin embargo, cuando escuché su nuevo single Russian Hotel Aftermath todo cambió y este 3 de marzo decidí escuchar su nuevo disco "Look at yourself" con los añadidos de ser una banda casi completamente nueva. Aunque seguía Frankie Palmeri en las voces, ahora lo acompañan los músicos  de Glass Cloud, un par de ellos también estuvieron en el Tony Danza Tapdance Extravaganza, lo que le daba una añadido experimental y mucho más sólido.

El resultado es un disco que aunque bebe claramente de las influencias vocales de Fred Durst, Corey Taylor y Jonathan Davis también importantes cantidades de bandas de los noventa, mezclando rapcore con industrial, metal alternativo y grindcore, con un resultado aunque no memorable mucho más interesante que lo que habían hecho hasta ahora.

Dejando de lado el virtuosismo o la experimentación, Look at yourself es rudo, es noventero, es alterantivo y es malvado. Es como si le metieras esteroides a los 90, como si Helmet se cayera a golpes con Pantera, mientras Slipknot toca junto a Napalm Death. Divertido, corto y preciso.

Bien por ellos.