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13 julio 2025

Debut de Ella Feingold (jazz/funk), viking/doom/black de Suecia (Ereb Altor), rarezas del Moon Safari (Air), death melódico progresivo de Boston, black sinfónico polaco

0. No fui al kárate sábado ni domingo, ayer me sentí culpable por quedarme viendo tele hasta tarde pero hoy fue que apenas me pude desesperezar y levantar, estoy agarrando mínimo aún después de dos semanas sin entrenar.

1. Different Strokes For Different Folks (2025) de Charlie Hunter y Ella Feingold – Según la página web de Hunter: "Ella Feingold es una guitarrista, compositora y orquestadora ganadora del Grammy, reconocida por su acaudalada fortuna [WTF!], su sofisticación armónica y su innovación técnica. Estudió con el legendario Spanky Alford, donde dominó el fraseo soul-jazz con influencias gospel antes de embarcarse en una carrera interpretando y grabando con Queen Latifah, Erykah Badu, Bruno Mars/Silk Sonic [discazo magnífico], The Roots y Jay-Z.

Considerada por Hunter como "una de las guitarristas más rudas y pulidas del planeta", la forma de tocar de Ella se define por su dominio de la guitarra rítmica, combinando síncopa, voces complejas y un groove profundo con influencias del funk, el gospel y el jazz. Es pionera de la afinación invertida, inspirada por Chris Weisman, que permite estructuras armónicas frescas y voces inaccesibles en la afinación estándar. Este enfoque único da forma a su sonido característico, combinando exuberantes inversiones de acordes, líneas de bajo movibles y un fraseo melódico expresivo.  

Different Strokes For Different Folks es su debut. El álbum marca un punto de inflexión para Ella, quien vio por primera vez a Charlie Hunter tocando con Leon Parker en el Regatta Bar a finales de los 90. Nunca imaginó tocar y grabar con Charlie décadas después, como compañera y amiga. Como proyecto exploratorio de dúo, ambos participan en conversaciones dinámicas e improvisadas a través de sus instrumentos, creando un intercambio interactivo que explora el ritmo, el espacio y las texturas sonoras. Ella toca una Fender Strat mexicana con cuerdas invertidas, una púa de fieltro para ukelele, un Fender Princeton Reverb de 1967 y un filtro Ensoniq ASR-10 VCF.

Grabado con un sonido crudo, casi lo-fi y muy acústico, se pasean por el jazz, el funk y el gospel. 4,3 de 5.

2. Hälsingemörker (2025) de Ereb Altor: Discazo de viking metal, epic doom y black metal de Suecia, combinando voces góticas, buenos shrieks, guitarras metaleras y atmósferas de misterio, cambiando de la introspección oscura a la rabia explosiva, siempre con aires fantásticos y emocionales. 4,7 de 5.

3. Moon Safari Rarities (25th Anniversary Edition, 2024) - AIR. De mis discos favoritos de la vida y sin duda, el mejor del dúo de house francés. Para ser más explícitos y exquisitos: downtempo, ambient pop, space age pop y neo-psicodelia, además de pop francés e indietronica. 

4. Erasure Of Color (2025) de Aversed: Segunda vez que escucho este disco increíble de esta banda de Boston, apenas su segundo en su carrera, que como dije antes, es como una versión más extrema de Jinjer, en que la música alternativa, la fusión progresiva y los riffs son combinaciones de blackgaze, metalcore y death melódico, en que lo alternativo y lo extremo son elementos de su claroscuro. 4,8 de 5.

5. Fading Leaves (EP, 2025) de Dainsleif: también de Boston (aunque el cantante/guitarrista/orquestador es de Alemania), y con  el mismo bajista de Aversed está esta maravilla de melodeath progresivo / folk metal sinfónico, en que también hay una extraordinaria producción vocal y arreglos complejos dentro de épicas canciones tan extremas como armónicas, y con un bello hilo narrativo que permite combinar power, riffs disonantes y hasta death progresivo. 

6. Under a Twinkle of a Fading Star (2025) de Yog-Sothoth: repito este debut de black sinfónico polaco que claramente está influenciado por Bal Sagoth, lo cual disfruto y cabeceo. 4,3 de 5.

7. Get to Heaven (versión por el 10mo aniversario, 2015-2025) de Everything Everything. Aunque su Fountainhead (2024) no me impresionó, tengo guardadas un par de canciones de Man Alive (2010) entre mis favoritas, y la abridora de este disco me enganchó de inmediato, To The Blade, con sus momentos de math pop y pop progresivo. 

Pero este disco es mucho más, especialmente electrónico y progresivo: desde Art Pop e Indie Rock principalmente, pasando por new wave, música dance alternativa, dance punk e indietronica, por lo que lo digital y lo analógico se combinan desde distintos ángulos, por lo que se puede sentir una onda británica, bien sea para bailar, rockear o hacer ambas cosas, pero la sensación general es hacer una versión electrónica de rock tropical, ska-rock o garage rock, como un Daft Punk más analógico, un Air reflexivo en vez de solo bailable o delicisoso o quizás The Clash muy electrónico. No es mi género ni estilo favoritos, pero concedo que es agradable de escuchar, que los temas son profundos y bien hechos, y que sigue esa sensación genial entre escuchar con detenimiento para disfrutar de los arreglos, bailar y hasta sorprenderse, como con el tema Warm Healer, con un bajo y orquestaciones increíbles. 4,3 de 5.

07 julio 2025

Post-metal/sludge de Lituania, indie rock / noise pop de LA, jazz/piano en vivo, post-rock electrónico e indie surcoreano, Bathory (vking/epic doom), Bacalao Men en vivo, art pop de LA, stoner psicodélico, flamenco progresivo (elbicho), folk rock progresivo psicodélico noruego y The Manticore Tapes de Mötorhead

1. Carrion (2025) de Aortes: Sucio post-metal / sludge atmosférico de Lituana. Gritos desesperados, guitarras densas y atmósferas opresivas, más cerca del noise que del metal. 3,5 de 5.

2. Romanticism (2025) de Hana Vu. Desde Los Angeles, un bello disco de indie rock e indie pop, que combina algunas guitarras ruidosas y otras de folk indie, muchas vocalizaciones elegantes y corales, llenas de emoción, inspiración de cantautora y estructuras de pop underground, noise pop y dream pop. Es como boygenius pero con distorsión y una cantante muchísimo mejor, así como detalles más barrocos. 3,7 de 5. Según RYM, ya lo había escuchado pero no lo publiqué o se me fue en alguna actualización del blog. 
3. Jazz at Berlin Philharmonic XVI: Piano Night II (2025) de Leszek Możdżer / Grégory Privat / Iiro Rantala / Michael Wollny. Jazz y paino en vivo, incluyendo versiones y estándares como Caravan y Singing in the rain, liderados por el pianista aleman Michael Wollny. 4,8 de 5.

4. 1110101110000001100111011110110010010111 10010000111011001000010010011100 (2025, EP) de Asian Glow. Dos temas, de entre 14 y 15 minutos, que me alegran muchísimo, porque no esperaba demasiado o nada, después de la caótica (aunque interesante) colaboración con Lua Trilogy! y porque no recordaba bien su disco 1110011 también de 2025. Proyecto de Gyn, músico de Corea del Sur.

Post-rock con arreglos sinfónicos, mucha edición digital y una batería que suena increíble, para ser un proyecto de estudio, y un detalle de flauta que es realmente exquisito. Los sonidos emo, psicodélicos y oníricos se combinan con una especie de indie progresivo en que unos tipos jóvenes, deprimidos y modernísimos hacen rock con sus laptops, una guitarra de lujo y millones de pedales, controladores y efectos, alimentados de influencias de varias décadas que los hacen meter la elegancia y experimentación de los 70, las máquinas de los 80 y el desenfado ruidoso de los 90. Me enamoré, 4,6 de 5.

5. Hammerheart (1990) de Bathory: viking metal / epic doom sueco por excelencia. El tema Father To Son presenta los mejores elementos de este disco, con voces vikingas, guitarras sucias y disonantes, muchísimo metal clásicos y baterías tribalistas, con una atmósfera general de folk metal, ocultismo e historias épicas de tradición, herencia y aventura. 3,7 de 5. 

Creo que es un disco insigne, por inventar el viking metal con su estética y formato, pero es muy artesanal y lo-fi con una voz extraña y no necesariamente hipnótica, no tan bueno como el Blood Fire Death. Además, acá no hay nada de black metal. 

6. Bacalao Men At La Bibliteca Sessions (2025): tres temas en vivos grabados en La Biblioteca, Miami, Florida. Salsa jazz hip hop punketo.

7. The Rot (2025) de bodyimage. Art pop ambiental de Los Angeles, un dúo del músico Jordan Reyes y la cantante Cait Cole. 3,5 de 5.

8. Domkraft (Ep de 2015, reeditado en 2025)de Domkraft: stoner metal psicodélico sueco que apenas empezaba y no se había elevado al nivel actual, con space rock y más psicodelia dura, como en Sonic Moons, discazo de mis favoritos de 2023. 3,7 de 5.

9. VII (2008) de elbicho: disco perfecto, de principio a fin, flamenco nuevo y rock progresivo al máximo potencial. 5 de 5. Ahora reconozco influencias claras de Santana, especialmente en los temas instrumentales, más rockeros, fusión y jazzeados.

10. Langt, Langt Vekk (2024) de Kanaan & Ævestaden: Después del extraordinario Downpour, en que Kanann se despacha con psicodelia pesada, rock espacial y stoner, este disco colaborativo fusiona esas ideas con folk rock nórdico, resultando en algo que podría ser el soundtrack de una historia de vikingos espaciales o astronautas que saquean planetas con sus espadas láseres o más claramente, rock progresivo con violines nórdicos y sintetizadores cósmicos y existenciales, lo que se convierte en krautrock. Es una hermosura creativa, genial, expansiva y maravillosa. 4,7 de 5.

11. The Manticore Tapes (2025) de Mötorhead. Rock and roll, punk, heavy metal y versiones de Hawkind. Increíblemente divertido y psicodélico, duro y con actitud. 4,6 de 5. Qué bueno que las rescataron. 

20 junio 2025

Lo nuevo de Helheim (black vikingo noruego), jazz/metal avantgarde noruego, metalcore/post-metal con vaporwave (fromjoy), slam death de Florida, emoviolence de Chicago, jazz rock stoner noruego

1. Hard Anger (2025) de Agabas: empieza demasiado bueno este viernes con esta banda de jazz/metal avant-garde noruego que presenta su tercer disco: saxofones (porque hay más que solos de un instrumento, sino arreglos gruesos de vientos), shrieks, guitarras de metalcore y de black melódico se mezclan con dementes baterías de hardcore y death metal. Tienen a Shining (blackjazz) de invitados en un tema. A veces suenan como las bandas de black/punk finlandesas, lo que me encanta. 4,7 de 5.
2. Ataraxia 19.13.8.1.19 (2025, EP) de fromjoy. Maravilloso EP de esta banda de Houston, combinando la bestialidad del metalcore y el metal alternativo con extraordinarias bases electrónicas  de vaporwave. Además la combinación da para momentos oníricos, calmados e intimistas de cuidadosos arreglos de post-metal y shoegsze. Bello, destructivo e innovador, muy refrescante. 4,3 de 5.

3. 3 (2025) de Bodybox. Divertido y sucio slam death metal / beatdown hardcore. A veces se escuchan unos ritmos latinosos, quizás porque son de Florida. 3,5 de 5. 

4. Have You Heard of the High Elves (2025) de Lord Snow: increíble emoviolence (que me encanta porque al revés del blackgaze es como una banda emo que se pone muy metalera) y math rock, por lo que hay un orden caotizado, con guitarras angulares y alternativas, más el desenfado juvenil del screamo y momentos en que parece más black metal que emocore. Me gustó muchísimo, porque aunque no llega a la originalidad ni desempeño de Ostraca, por ejemplo, me encantan los guiños lo-fi e indie. 4,3 de 5. Son de Chigago, Illinois.

5. Bees in the Bonnet (2025) de Hedvig Mollestad Trio. Otra dulce sorpresa de viernes con jazz rock noruego. No la conocía pero ya la adoro. Hay guitarras distorsionadas, estridentes y arpegiadas a alta velocidad como si fuese metal progresivo, pero también tiene momentos de reflexión cósmica, psicodelia, bravuconada rockera y experimentación, entre el stoner, el post-rock y el noise, con algo de funk rock y space rock. Ella, Hedvig, es invitada en un disco extraordinario de heavy psicodelia: Downpour de Kanaan.

6. HrabnaR / Ad vesa (2025) de Helheim. Viva Noruega. Ahora, menos progresivos y más enfocados en un black metal vikingo pero repensado desde lo gótico, lo disonante y al mismo tiempo melódico/sinfónico, aunque con unas influencias distintivas del metal industrial que enriquecen un sonido directo, con voces operísticas y ritualistas, hay un gran enfoque en el trabajo guitarrístico, a veces entrando en un terreno experimental, con capas de efectos, interludios y riffs hiper-expansivos, que puede ser post-rock o simple black disonante a mid-tempo mientras en otros se vuelvan a formas espirales de notas, casi frenéticos, en que van construyendo un repaso de influencias y épocas, como un guiño perverso a muchas voces históricas. Así a veces suenan atmosféricos, otros cavernosos, otros psicodélicos, otros salvajemente crudos y originarios y en otros vuelvan ser espaciales y avant-garde. Fylgia es un tema extraordinario de verdad. 4,3 de 5.

7. An Insatiable Violence (2025) de Cryptosy. Brutal death técnico de Canadá para el mundo. Vuelven a ser bestiales, rapidísimos, cercanos al grindcore y con muchas voces guturales y shrieks para esparcir en el universo como agujas afiladísimas. Con buenas guitarras, que a veces suenan como deathcore, la batería es lo más increíble, pero claro, Flo Mounier. Lástima que el sonido sea un poco brumoso. 4,3 de 5. 

8. Faster Than Death (2025) de Hirax: Banda de thrash crossover y speed de California. Estará en el primer día del Rock Al Parque 2025. Regular, aunque en vivo podría ser divertida. 3,2 de 5.

9. Necessary Fictions (2025) de GoGo Penguin. Nu Jazz / Jazz fusión / Post-minimalismo, para hacer música dance con un trío analógico / sintético conformado por Chris Illingworth (piano), Nick Blacka (bajo) y Jon Scott (drums). Me recuerda a Red Snapper. 4,5 de 5.

11 junio 2025

Lo nuevo de The Haunted (death melódico/groove sueco), EDM/industrial (Dawn Of Ashes), hard rock / thrash danés (Volbeat), metalcore melódico japonés, black viking alemán, black experimental sueco (con saxofón y soprano), blackgaze australiano, abstract hip hop increíble (Aesop Rock), midwest emo-pop

0. SE ME BORRÓ LA LISTA DE DEEZER!!!!

1. Songs Of Last Resort (2025) de The Haunted. Melodeath / thrash / groove pero durísimo, menos metal alterantivo y mucho más sonido sueco. Geniales, 4,2 de 5. Sin ser especial fan, me gustó esta combinación de dureza, melodía y sonido perverso en forma moderna, casi metalcore y sin ser demasiado derivativo. Ola Englund lo logra en grande con esos riffs. 

2. Infecting the Scars (2025) de Dawn Of Ashes: aunque me han gustado discos que combinan música electrónica oscura y dance con metal industrial y black metal, y aunque este disco no suena mal, los temas suenan demasiado largos y poco diferenciados. O no es su día. 2,5 de 5. Son de Los Angeles. 

3. Good Of Angel Truste (2025) de Volbeat: Si hay una banda que confunde, encanta y preocupa, son estos daneses. Tocan una combinación de heavy metal, hard rock, rock alternativo, groove, thrash y sí, rockabilly, con una voz entre operística, gótica y rockera que a veces me recuerda a Queens Of The Stone Age, aunque menor stoner y más rock clásico. No sé bien si es todo una sátira, algo más bien de humor negro o simplemente europeos raros que quisieran ser texanos. 

El resultado es mixto. Desde canciones que suenan a Lady Gaga con metal hasta momentos de grandes power ballads y otras de rock/metal alternativo regulares e incluso momentillos de metal extremo, porque bueno, son escandinavos, y también tienen esa obsesión combinada tipo Turbonegro. 3,7 de 5. 

4. Ubiquitous (2025) de View From the Soyuz: debut de esta banda de metalcore melódico de Tokio, Japón, aunque más melodeath que hardcore o metal alternativo, con muchas disonancias, mathcore y hardcore del más pesado. Guturales buenísimos, guitarras enrevesadas y enfoque en lo extremo cierran el disco con un genial intro de power metal neoclásico, para después evolucionar al black/death melódico más bestial. 4,1 de 5. Tienen tres EPs y múltiples singles desde 2021.  Realmente creativos y potentes.

5. Saviours (Deluxe - Enero 2025 - Junio 2025) de Green Day. Sin ser de los mejores discos, me opongo a que se ponga entre los peores. Tiene lo que queremos del trío, con buenas melodías vocales, mezcla de rebeldía y sensibilidad punk, una mirada pop y arreglos instrumentales mejores que el promedio del género pop punk. Yo le doy 3,7 de 5.

6. Götterdämmerung (EP, 2017) de Varg: cuatro temas de esta buenísima banda alemana de death/black melódico influenciado por el viking y el folk metal, tanto en estética como conceptual y musicalmente. Bueno. 4,3 de 5.

7. Hatred Rising (2017) de Skulldrain: debut y despedida de esta banda sueca de death/thrash bastante groove y al mismo tiempo, extrema. Combina riffs pesados, entre groove, death/thrash y thrash viejo y batería thrashosa, con un shriek que parece entre el hardcore y el thrash pero que además se antoja satírica y divertida. Súper europeo, porque además tiene momentos de mucha influencia del melodeath. 4,6 de 5. Lástima que no fueron más. 

8. Kriegsgötter MMXXV (2025) de Mystic Circle: un compilado más o menos regular, de versiones y reediciones de la banda alemana de black metal sinfónico. Las versiones de Iron Maiden, Possesed y Bathory bien, la de The Lost Boys muy mala. 3,5 porque hay muchos altibajos.

9. A Poison to the Firmament (2025, EP) de Heljarmadr: me estaba perdiendo de esta nueva banda con Sarah Jezabel Deva. Black / death metal melódico, sinfónico y experimental que empezó como un proyecto del cantante de Dark Heljarmadr.

La banda es realmente internacional, porque aunque el bajista y el cantante son los de Dark Funeral y Berseker Legion, y el baterista es también sueco, el cellista es el estadounidense Kakophonix y el tecladista/saxofonista es el brasieño Bruno Sá de Operation: Mindcrime. Cada tema es distinto, el segundo fue más bestial y duro, pero con soprano y arreglos melódicos.

10. The Stillness of Dissolution (2025) de Austere: dúo australiano de black metal depresivo, atmosférico y post-metaloso. Es Tim Yatras (invitado de Harakiri For The Sky y Heretoir) y Mitchell Keepin. Tiene blackgaze e incluso algo de black n roll y psicodelia, aunque es un poco genérico. Antes le he puesto 3,5 a sus discos. El tema final es el mejor, con shrieks profundos y una composición épica.

11. Black Hole Superette (2025) de Aesop Rock: otro buen disco de este hip hop abstracto, experimental, boom bap e illbient que me agrada. Creo que es de lo mejor que he escuchado en estos géneros alternativos pero lo lleva a algo mucho más increíble. Los temas son largos, con vientos y bajo grabados por músicos, lo que lo hace sonar más funk, potente y soul, con más profundidad. De verdad supera lo hecho por otros similares. 4,3 de 5. Nacido en Nueva York y residenciado en Portland, Oregon, está en uno de los también mejores discos de este año: Dead Channel Sky • clipping. El disco es largo, 68 minutos en 18 temas. 

12. Lonely People With Power (2025) de Deafheaven, me suena a reinvención. Después de innovar con un post-black metal "geek" o "hipster", aprenden de los distintos maestros que han recorrido este género y se alejan del dream pop / metal alternativo que tocaron en los discos anteriores, para presentar un disco que es furioso, veloz y gélido, con riffs disonantes y shrieks imposibles, rescatando el estilo que los llevó a la gloria en Sunbather aunque ahora más cerca de Portrayal Of Guilt que de My Bloody Valentine. Sin embargo, hay un trasfondo con una riqueza de arreglos más propios de black sinfónico. 

Lo escucho por segunda vez y me enamoro aún más. Las baterías de rock alternativo, las voces limpias oníricas y la combinación con el post-rock más calmado con el blackgaze más perverso es realmente una virtud y un acierto absoluto. Además, el bajista se despega de lo obvio para hacer arreglos profundos, complejos, que añaden un valor inusual y que acá se transforma en una subrutina, una narrativa alterna y que cabe perfecto con los ritmos de drum n bass que agregan a distintas canciones. 

Se agradece que vuelvan los momentos de baterías potentes que acompañan a las dobles armonías y capas de guitarras brillantes, post-metaleras y que caen tan bien con el screamo. 4,7 de 5. Un dato increíble es que el vocalista de Interpol está invitado en el tema final mientras que el ex-bajista de Beck agregó teclados adicionales. 

13. Downpour (2025) de Charmer. Ruidoso y melódico, con altísima ganancia en las guitarras, voces pop y riffs que con otra distorsión y más lentos serían quizás post-metal, es algo que podría llamarse midwest emo-pop. Los músicos son increíbles. 4,1 de 5. Me conquistaron, suenan luminosos y al mismo tiempo, disonantes, sin dejar de ser tangencialmente pop punk y alternativos.

04 junio 2025

Lo nuevo de And Oceans (black sinfónico industrial), black/death sinfónico / folk rock holandés, rock alternativo alemán, rap/hip hop femenino venezolano (Mari), rap rock / synth punk de Misisipi, horrorcore (Eminem), power metal / folk sinfónico sueco, temas de The Beatles en jazz, hardcore/thrash colombiano, techno noventero

1. Absence (2025) de Xavernah: misterioso, elaborado y profundo black/death melódico y atmosférico, con mucha experimentación expresada en narraciones con tonos radiales, interludios calmados instrumentales, orquestaciones atmosféricas, detalles progresivos e incluso de ambient, que combina en cada canción para una evolución sorprendente, entre el dark folk acústico y el black disonante más bestial.

Cada tema, de 5 a 12 minutos, elabora los géneros de forma distinta, algunos más black melódico sinfónico directo y brutal, otro es más post-rock y otros más cerca del progresivo. Obra principalmente de Ramón Roest, baterista, orquestador, programador y cantante de Países Bajos. 4,5 de 5.

2. Flash Forward (2025) de Renegade: sabrosito rock alternativo / post-grunge del power trío alemán. 3,7 de 5. Tiene un par de temas mucho mejores que el promedio del disco, con unos vientos y arreglos electrónicos. Deberían explorar mucho más esa fusión para no sonar tan genéricos.

3. Ginnia (2025) de Mari: debut de "La Carajita", cantante cumanesa nacida como María Virginia Centeno Castillo, que ha colaborado con Orestes Gómez y Akapellah. Trap, reggae, reggeatón, rap latino, dub, electropop, hip hop y mucho venezolanismo en su primera producción. Me encantan los beats y samples de música folclórica venezolana, así como tantos sonidos orgánicos de una banda detrás. Bastante buena, 3,9 de 5, aunque los venezolanismos me hacen dudar si son exagerados o naturales. 

Creo que es un buen experimento pero le falta definir el tipo de música, letras y concepto, porque suena como un mixtape por momentos. Una cosa es diversidad y otra falta de definición. Hay que saber si se acercará a lo que hace Irepelusa, a Rosalía o a La Mala Rodríguez, o las fusiona con su toque para algo nuevo, lo que aún no sucede. Sobre las referencias sexuales y de género, tampoco me queda claro si la propuesta es ser "macha" siendo mujer, mujer "arrecha" u otra cosa.


4. Don´t Talk (Ep, 2025) de Our Mirage: metal alternativo / post-hardcore / metalcore brutal, electrónico y muy noventero, incluyendo rapeo en las voces, gritos desgarrados y coros limpios. 4 de 5. 

5. No Separation (2025, EP) de MSPAINT. Divertidísimo synth punk / rap metal del cuarteto de Hattiesburg, Misisipi. Guitarras digitalizadas, gruesas y ruidosas, rapeo y hip hop en forma orgánica. Genial, 4 de 5 con temas más altos.

6. The Marshall Mathers LP (25th Anniversary) - Original de 2000 y reeditado con dos temas en vivo en 2025. Tiene los megaéxitos Kill You, Stan (con Dido), The Way I Am y The Real Slim Shady. Con temas dramáticos como Kim y I´m Back. Es el disco después del rompedor Slim Shady LP.

7. Fimbulvinter de Brothers of Metal (Nov, 2024): heavy / power metal sueco, que cuando lo escuché por primera vez me dio una muy mala impresión, porque tenía una pobrísima mezcla, que hacía que las voces y los instrumentos bajaran y subieran de volumen. 

Ahora, se escucha una magnífica combinación de epic power metal con cuidadas vocalizaciones, detalles de viking folk metal y minuciosas orquestaciones que suenan gigantescas, incluyendo interludios de guitarras acústicas, instrumentos tradicionales europeos y una atmósfera embriagante de aventura, misticismo y tradición, además de unos guturales y unas guitarras de hard rock encantadoras. Es un disco muy rockero y al mismo tiempo, rico en arreglos sin ser bombástico ni exagerado. 4,3 de 5. Qué bueno que volví a escucharlos.

8. John Daversa Big Band: Improvisatory Observatory-Live and Raw at the Baked Potato Exhibit 3: un disco de jazz en vivo con el gran trompetista estadounidense. Un poco corto y con una "canción" de 9 minutos de chistes y descripciones de los músicos tocando pedacitos de clásicos del rock. Fino, aunque no demasiado. Lo mejor, Here Comes The Sun extendida por 9 minutos.

9. Poison The Preacher Vs The World (2025), debut de los bogotanos a punta de thrash crossover, hardcore punk y death metal vintage, que tiene un poco de los 80 y de los 90, con algo de rapcore, death técnico, slam death metal y mucho de hardcore. Hay maldad, diversión, sátira y todo lo que esperamos de todos estos géneros. Buen inicio formal después de años de carrera.

Hay que decir que me gustaron las vocales, tienen un baterista increíble y riffs para hacer el pogo más grande del mundo, incluyendo unos perversos armónicos y solos geniales, además tienen muy buenos invitados como Devin Swank, cantante de Sanguisugabogg y la banda californiana de harcore/thrash, Dead Heat. 4,3 de 5. Tocaron en el Rock Al Parque 2023. 

10. The Regeneration Itinerary (2025) de ...And Oceans. Me gustó el As in Gardens, So in Tombs de 2023, pero no tanto como el Cold World Mother de 2020 y claro que menos que los primeros discos, pero este de 2025 suena increiblemente: es electrónico e industrial, con mucho black metal sinfónico pero bastante brutal. 

Incluso aunque haya música dance, lo que predomina es una bestial combinación de ritmos de death, black y hardcore con guitarras gélidas, pesadas y salvajes, con guturales diversos pero siempre punzantes, a veces cavernosos y muchas veces shrieks vampíricos. Se destaca una batería imponente, así como arreglos entre orquestales y sintéticos que le dan fuerza a una propuesta instrumental que incluso a veces suena lo-fi o cruda. 

Me gustó mucho ese choque de sonidos orgánicos y digitales, así como influencias del ayer. Es destructivo. 4,6 de 5. Noruegos dementes que siiiiiempre me gustaron. Los vi en vivo y me impactaron con sus maquillajes distintos y su propuesta tan electrónica. Me alegró este disco tan oscuro.

11. Orbital 2 (The Brown Album Expanded) - Segundo disco de los británicos, instalados como baluartes de la música techno (ambiente, acid y trance). Su versión larguísima la usé para fregar, bailar, pensar y trabajar. Muy buena esa. 

16 abril 2025

Lo nuevo de Buried Realm (death técnico melódico), Ana Tijoux (rap latino), Briela Ojeda (folk andino indie colombiano) y Benediction (death vieja escuela), black metal noruego furioso, regrabación de Imminence (metalcore sinfónicon / downtempo deathcore), black folk melódico sueco, black n roll / sludge grungero

1. [Hordalands] Doedskvad [Escuadrón de la muerte] (2008) de Taake: black metal noruego en toda su esencia: igualmente disonante, sinfónico y muy furioso, que combina riffs gélidos pero combativos, llenos de melodías de cánticos de avanzada y una batería rápida y detallista, con influencias del hardcore y el death melódico, pero también con un sonido intencionalmente abrillantado y de atmósferas misteriosas, que son resaltadas por un shriek agudísimo y combativo, con letras de temáticas bélicas, tomando algunas formas del viking y el war metal. 4,7 de 5. Tiene arreglos complejos, que combinan arpegios lentos con líneas de bajo muy trabajadas, y una batería especialmente detallista, lo que parece combinar formas primigenias de Satyricon y Emperor con un formato más subterráneo o divergente.

2. The Return Of The Black (2024) de Imminence: Después de regrabar su disco debut I, en la forma de The Reclamation Of I, ahora presentan una segunda versión extendida de su disco más reciente, The Black de 2024, con tres temas nuevos, tres remezclas y cinco temas rehechos con cantantes invitados: Scott Kennedy de Bleed From Within, Lucas Woodland de Holding Absence, Tim Charles de Ne Obliviscaris, Joel Holmqvist de Aviana y Niklas Karlsson de Orbit Culture). 

El disco es una brutal combinación deathcore sinfónico, melodeath y metalcore, que presenta gritos desgarrados, líneas limpias o semigritadas emotivas y altísima potencia en las guitarras, con delicados y frecuentes arreglos de violines, ambientación permanente y arreglos rítmicos formidables. Por suerte, hay temas que se inclinan más a ciertos géneros. En Cul-De-Sac escuchamos un metalcore durísimo, lleno de arreglos de black sinfónico.

Entonces en Death By A Thousand Cuts, es más metalcore melódico y post-hardcore. En otros temas como Beyond The Pale hay breakdowns de deathcore dowtempo hechos a base de riffs de sonido industrial y expansivos momentos de guitarras atmosféricas. Una genialidad hacer metal alternativo / deathcore siendo suecos. Me gustó muchísimo, 4,3 de 5, aunque creo que quizás abusan de repetir ideas ya visitadas en muchos temas, aunque por otro lado nos dan más de su propuesta de djent /metalcore con black/death sinfónico.

3. The Dormant Darkness (2025) de Buried Realm: otra buenísima noticia es escuchar este disco de death técnico y melódico, el cuarto de esta banda de Colorado Springs, que combina fuerza de riffs de black muy sinfónico y de melodeath feroz, con arreglos percusivos densos, feroces y complejos, guturales monstruosos y shrieks angulares, así como un doble bombo nuclear y buenísimas variaciones extrañas que incluyen arreglos vocales de rap metal / metalcore, la épica del power metal y solos de guitarrista shred con influencias del speed y el hardcore. Un gran trabajo del multiinstrumentista Josh Dummer con Björn "Speed" Strid (Soilwork) y Christian Älvestam (Aortha) de vocalistas invitados. 4,5 de 5.

4. Ravage Of Empires (2025) de Benediction. Death metal británico vieja escuela que nunca muere. Growls brutales de Dave Ingram, arreglos de varias capas como solía ser y guitarras que van de lo melódico a lo misterioso, siempre oscuros. Hay algo de reinvención al combinar el death doom europeo con gran calidad y el death originario con un sonido ligeramente más moderno, con arreglos de thrash y groove metal potente, más cercano a Lamb Of God que a Testament o Pantera. 4,1 de 5. 

5. Ghostlands: Wounds from a Bleeding Earth (2017) de Wormwood: hermosura brutal de disco, entre el black melódico y el folk metal más bélico. Adoro la aproximación de esta banda sueca, una especie de romanticismo de conquistador guerrero, que combina los melancólicos sonidos nórdicos inspirados en la naturaleza y el misticismo con los inspirados cánticos de la aventura exploradora, dándole prioridad a la melodía. Así los riffs épicos están expresados con blast beats, trémolo picking y una distorsión rabiosa, conservando los sonidos que invitan a recorrer los mares y los bosques con espíritu de aventura. 

Así puedes escuchar instrumentos folclóricos, bellas armonías y emocionantes llamados acompañados de angustiosos shrieks, haciendo un contraste poderosísimo. 4,9 de 5. Es un discazo que me gusta y emociona de principio a fin. El tema final, lleno de black n roll y solos alucinantes de heavy metal es insuperable. 

6. Singles: Puzzle Box (de Vector) de Haken en vivo en disco que saldrá el 9 de mayo. Age Of Apocalypse: heavy/thrash/hardcore punk de NY. Interesante, por la mezcla bizarra de voz limpia, épica y gótica que hace punk y metal. Rosé en vivo del power japonés, potente y con un sonido brumoso inusual, de Tears Of Tragedy es una joya. Killer Of Minds de Accvsed: brutal metalcore alemán, que viene con montón de buenos singles de lo que podría ser el mismo álbum del género en años. Los singles de Hexvessel son hermosos y oscurísimos, de nuevo más cerca del black. 

7. Serpiente de Mader (EP, 2025) de Ana Tijoux con Hordatoj. Poesía urbana con fusión latina, rap urbano y rock alternativo de la irreverente rapera chilena. Bueno de verdad, 4 de 5. Hordatoj ya había estado en su disco Vengo.

8. Post Apocalyptic Depression (2025) de Mantar: genial Sludge Metal con Black 'n' Roll, Hardcore Punk y Grunge, que me hace pensar en un White Zombie más extremo y menos sensual o un Marilyn Manson menos alternativo, abrazando más la música extrema y alejándose de lo industrial pero quizás lo que mejor los describe es como unos Misftis metaleros, en que lo gótico, el rock and roll y el punk se hacen con distorsión más potente.

Me encantan las guitarras mientras los gritos extraños, entre distorsionados y góticos son abrumadores. Bien, le puse 4,2 y ahora iría por un poquito más, 4,4. Me recuerdan un poco a Crippling Alcoholism pero versión hardcore punk pero quizás lo mejor está en Face Of Torture, que suena como si The Vines hicieran black metal, qué buen black n roll. Ni hablar del tema Axe Death Scenario es que como un hardcore punk bañado en black metal con guitarras grungeras. 

9. Andariega (2025) de Briela Ojeda. La cantautora colombiana criada entre Pasto y Bogotá, y ahora residenciada en Londres, apuesta mucho más por la música andina y el folk indie para sus temas bellos, acústicos y poéticas. Hay mucho más, porque Briela se mete con el rock and roll, el pop indie y el rock fusión, con buenas guitarras eléctricas, sintetizadores y una banda bien armada. 4,7 de 5.

12 marzo 2025

Blackgaze / post-hardcore (Svalbard) y sluge/noise británicos (Wren), doom épico/black sueco (Ereb Altor), thrash alemán (Destruction), rock alternativo/indie británico, darkwave neoclásico, melodeath/brutal death canadiense

 1. The Weight Of The Mask (2023) de Svalbard: la isla noruega donde está "prohibido morirse" porque no hay espacio para un cementerio, y donde están resguardadas millones de semillas para evitar el colapso alimentario de la humanidad, es liderado por la vocalista y guitarrista Serena Cherry, que se presenta tierna y alegre en redes sociales, furiosa y súper técnica en el escenario, para producir una apasionante combinación de post-black, screamo, hardcore y post-hardcore llena de gritos desgarradores con shrieks y growls, afilados riffs en trémolo picking de blackgaze, asomando lo espacial y expansivo junto a lo emocional y lo abrasivo, respaldados por una combatiente batería de hardcore punk. Así la banda a veces es realmente black atmosférico, otras una especie de mathcore / skramz e incluso a veces es puramente crust punk en distintas variables, desde la más black hasta rozar con sludge atmosférico. A veces Serena hace unas suaves voces entre angelicales y fantasmales. La banda es completada por Liam Phelan (guitarra, vocales), Chris Prince (bajo) y Mark Lilley (batería). 

Sin embargo, me aburrió a la mitad, o más bien sentí que eran demasiado repetitivos, aún siendo originales en combinar géneros, que los temas eran demasiado similares entre sí. 4,3 de 5. Son de Bristol, Reino Unido.

Serena es invitada en el disco Scorched Earth (2025) de Harakiri for the Sky.

2. Black Rain Falls (2025) de Wren: sin esperarlo, otra banda británica con un enfoque similar pero diferente: esta banda es más bien sludge con noise y black atmosférico, más cercana a Chat Pile que a Alcest. Abrasivos, de llama lenta pero alimentada de psicodelia, guitarras con feedbacks y efectos experimentales, como un laboratorio de ruido, con paredes manchadas de fango, humo y explosiones. Me gustó mucho. 4,6 de 5.

3. Hälsingemörker (2025) de Ereb Altor: me encantaría ver esta banda en vivo, porque es de doom épico de tercera generación, con folk metal y black, con cierta base en el power, voces entre operísticas y góticas, guitarras elaboradísimas y una atmósfera sinfónica, oscura y pesada al mismo tiempo. Este disco me parece una joya y un logro especial. 4,7 de 5 le di cuando salió y repito. Son suecos.

4. Birth Of Malice (2025) de Destruction. Thrash/power alemán genial. Buenos riffs, voces en coro con influencias del hardcore y todos los elementos de este híbrido con experiencia, algunos shrieks en medio de las voces medio gritadas y solos de guitarra alucinantes. Brutal. 4,2 de 5. El remate, la versión de Accept.

5. Broken Side Of Time (2009) de Alberta Cross: segundo disco de la banda británica-sueca, residenciada en Nueva York, de rock alternativo e indie. Buenas guitarras, voz limpia y arreglos atmosféricos, bien post-grunge y post-hardcore. Me agradan, quiero más, 4,3 de 5.

6. Ruby Red (2025) de Amber Asylum: dark neofolk / música clásica contemporánea / darkwave con momentos más cercas del rock gótico y el doom. Bastante bueno, 4,3 de 5. Aunque es el trabajo alrededor de Kris Force, está también  Jackie Perez Gratz (Giant Squid, Grayceon).


7. Serenity in fire (2004) de Kataklysm, discazo de melodeath, black melódico y brutal death de la banda canadiense, que revela una oscura y genial combinación de formas dinámicas para mostrar un abanico de música extrema con riffs melódicos y diversidad de voces guturales, incluyendo a Peter Tägtgren haciendo unos shrieks endemoniados y blast beats a velocidad de ametralladora. Hay incluso temas cortos, de menos de 3 minutos, que revelan que de verdad son "northern hyperblast", aunque hay otros más hardcore y lentos, a mid-tempo, enfocados en aplastar con riffs sincopados con batería monstruosa. 4,7 de 5.

8. Disruption (2025) de Hanry: post-rock francés, bastante electrónico y psicodélico. Interesante, quiero más, 4,3 de 5.

9. Lady On The Bike (2025) de Ringworm, singles de adelanto de este proyecto de post-minimal / clásica contemporánea de Daniel Lee y Caroline Shaw. Suave, bastante inocuo. 3 de 5. 

10. Magníficos esos singles de Warbringer, entre el thrash/speed y otras influencias que van del doom al black.

01 marzo 2025

Metal avant-garde muy raro de Tennessee, lo nuevo de Chuchú Bermúdez (hip hop venezolano), progresivo español, stoner/doom gringo con ex-baterista de Pentagram, black vikingo finlandés, indie psicodélico

0. Sábado de kárate: me gustan las clases de Diana, porque se repasan los detalles básicos que uno cree dominados y que son la base del trabajo. He estado pensando mucho en la humildad y el orgullo, porque el kárate puede ayudarte a desarrollar el problema pero también puede inflarte el segundo, hay que equilibrarse para adquirir confianza y enfocarse en el trabajo interno.

1. Singles: Legado de A.N.I.M.A.L., un excelente regreso. Amor Vincit Omnia de Liv Kristine, siempre es bueno escuchar un buen gutural monstruoso en los temas góticos. Mister Magic de Jessy J, la jazzista, sorprendente y refrescante. Palermo y Gona, Bonita que se ve, gran tema percusivo y caribeño con hip hop. Mortes promesses de Fange: duro sludge francés. Singles de Elvenking que parecen demasiado sosos, sin fuerza. Singles de Cleopatrick, banda de Canadá de slacker rock, stoner e indie. Monumentum Damnati: death/doom con arreglos progresivos de goth metal y música clásica.

2. Tres singles de Flummox, que según Metallum es una banda de Tennessee de rock psicodélico progresivo y doom/stoner/avant-garde metal. Sí, son eso y más, súper raros porque uno de los temas empieza como piano rock, blues rock y progresivo de los 70, con voces limpias acordes aunque hay una polifonía con batería metalera y guitarra distorsionada de fondo que es confusa y parece mezclarse de forma extraña porque el sonido es como envejecido para darle una atmósfera menos opresiva, para evitar esa sensación de maximalismo excesivo.

Y el siguiente tema empieza al revés, es un tema de black sinfónico melódico rabioso, con voces entre guturales poderosas, operísticas y gritos raros, mientras también suena algo como cabaret, pianolas de película de vaqueros y extraños arreglos de teclados en contratiempos con riffs de djent y death melódico. Me recuerdan a Orgone, con el jazz, el death metal y el progresivo con world music todo al mismo tiempo, aunque se nota un trabajo de edición musical posterior mucho más dedicado y también, menos orgánico.

El tercer tema, suena como a una reinterpretación del hard rock de Motley Crue y Guns N Roses con un country/death metal atmosférico, progresivo y con varias capas de instrumentos, entre el jazz/mathcore y el groove, aunque hay mucho más. El disco sale el 11 de abril, con el irónico título de Southern Progress, en la que el quinteto bromea y satiriza la religión, el nuevo gobierno de Trump y su propia identidad como "queers en el cinturón bíblico" de Estados Unidos. 

Liderados por Alyson Blake Dellinger, cantante principal, bajista, guitarra, percusión, theremín, campana, diseño de sonido y producción, se completa con Chase McCutcheon, quien se encarga de guitarras, voces de apoyo, programación MIDI, diseño de sonido, ingeniería de sonido, producción, edición y mezcla. Max Mobarry, guitarras, vocales, bajo sin trastes, teclados, programación MIDI; percusión, trompeta, diseño de sonido, preparación de partituras, producción y edición; Jesse Peck en teclados, programación MIDI; vocales, diseño de sonido, percusión, edición y producción, y finalmente, Alan Pfeifer en batería, percusión, arreglos de batería y programación MIDI.

Invitados, Jo Cleary en violín,  Melody Ryan en flauta, Braxton Nicholas en saxofón tenor, Eric McMyermick en acordión, Angela Lese en flauta, Jason Marsden en actuación de voz, Drew Jones en voces de apoyo, guitarra y percusión, Parker Lampley, en voces de apoyo, percusión y theremín, y Jody Lester en voces de apoyo y percusión.

3. El Triángulo de las Bermudas (2025) de Chuchú Bermúdez. Un disco oscuro, minimalista y misterioso, de excelente hip hop venezolano, con muchas referencias religiosas y filosóficas. Muy bueno, 4,5 de 5.

4. Burning Red (EP, 2025) de Ciconia: escucho metal progresivo con influencias celtas, instrumental, de Valladolid, España. Hay algo de shred, drum n bass e incluso djent. Algo rústico pero potencialmente bastante bueno. 4 de 5.

5. Rust Bucket (2025) de Rust Bucket: stoner/doom/heavy de St. Cloud, Minnesota, liderados por Minnessota Pete Cambell en la guitarra, aunque entre 2015 y 2020, 2021 y 2024 fue baterista de Pentagram. Mucho rock and roll denso y distorsionado. En vivo deben ser lo máximo. Desierto, arena y fango. Divertido, pero con muy mal sonido y pocos momentos memorables, aunque con toda la actitud. 3,3 de 5.

6. Tavastland (2025) de Havukruunu, pagan black metal de sonido sucio y radiante, con shrieks perversos en finlandés y en la escuela de punk/d-beat de este país, guitarras subterráneas y chirriantes, coros vikingos y orquestales magníficos, que a veces devoran toda la música o la dominan, y una batería poderosamente detallista y nuclear. Este disco me hace recordar la canción The Great Heathen Army de Amon Amarth, conjugando el viking metal nórdico con el NWOBHM.

Liderados por Stefa, vocalista, guitarrista, tecladista y percusionista. Es vikingo, es atmosférico y tiene riffs melódicos de heavy metal, baterista ritualista y solos épicos, lo que suena a Bathory, Amon Amarth y Moonsorrow, aunque a veces pueden sonar como Maiden o Judas, con canciones que varían entre el mid-tempo y el black más furioso y veloz con arreglos sinfónicos en segundo plano que acompañan las melodías folk, con guitarras acústicas y con melodías evocadoras de batalla y valentía. 

Los coros contrastan por su claridad y belleza, dando un toque de claroscuro refrescante, que siento rodea los mejores momentos del disco. Hay riffs melódicos a toda velocidad, que están apoyados de teclados que suenan muy bien, aunque no demasiado originales. Para mí es un disco regular que tiene momentos impresionantes pero que no se desarrollan demasiado o no duran lo bastante. Está bien, hay que escuchar más: 3,7 de 5. En Spotify.

7. Saya (2025) de Saya Grey: escucho un disco electrónico, de pop con pistas raras, que Sputnikmusic dice que es indie folk y folk psicodélico. Ella es una artista visual y musical de Canadá, aunque su mamá es japonesa y su papá es un trompetista de jazz escocés-canadiense. Ella trabajó como bajista de sesión por 10 años en Reino Unido y fue directora musical de Willow Smith antes de sacar música. Dice RYM que estamos ante un disco de Indie Folk y Art Pop, que también es neo-psicodelia, bedroom pop e indietrónica. Me parece interesante, mucho más que otras bandas de pop folk, indie pop o alt-pop, aunque no sea lo mío precisamente como Sharon Van Etten o Sam Fender. Le daría un 3,3 de 5 reconocimiento su altísima calidad de producción.

8. Dance And Love Amongs The Rotten (2017) de Carach Angren: banda holandesa de black metal melódico súper sinfónico, operístico y cósmico, con riffs veloces y en trémolo, sintetizadores de película de terror, un shriek punzante y la estructura de ópera rock. Es un power trío compuesto por Ardek (Clemens Wijers) en teclados, piano, orquestaciones, segunda voz y composición, encargado de las orquestaciones del Year of the Four Emperors (EP) de Ex Deo; su hermano Nmatar (Ivo Wijers) en la batería y Seregor (Dennis Droomers) en voz y guitarras. 

Song For The Dead es realmente macabra, grandiosa y dramática, con diversas capas de shrieks y narraciones solo sobre orquestaciones. Además es un black metal que rompe barreras, que apenas entra en esa definición, porque aunque está cerca de bandas como Septicflesh, sus riffs en contratiempo sin trémolo sino en golpeteos como del metal industrial, sus atmósferas góticas o sus estructuras de música de cámara avant-garde e incluso de Neue Harte Deutsche le dan un carácter más experimental y conceptual que de BM. Nikos Mavridis en el violín y Patrick Damiani en guitarra y bajo (ambos de ROME) están de invitados, lo que afianza el concepto para-metalero del disco. Magnífico este disco, me encanta, 4,7 de 5. En Spotify.

9. Les Chants de L´Aurore (2024) de Alcest: maestros franceses del post-black / blackgaze liderados por Neige en voz y guitarras, bajo, sintetizadores, piano, glockenspiel y composición, mientras Winterhalter en batería y percusión, así como la ingeniería de sonido. Los vi en vivo en Bogotá y fueron realmente increíbles, dramáticos, poderosos y trascendentales. Haruna Nakaie toca la Viola da gamba y canta -en japonés- como invitada. 

La combinación de post-black metal, algunos pocos pero efectivos shrieks, la voz entre melancólica, melódica y moribunda, arreglos percusivos que copan la atmósfera de calma sorprendente, en un trance que impulsa a la imaginación y las polifonías entre los arpegios espaciales, el ambiente de dream pop y el espacio entre el shoegaze, el noise rock y el post-rock que se completa con doble bombos o trémolo picking, es una montaña rusa de emociones, reflexiones y contemplación. 

En el concierto pude ver que esta banda tiene audiencias no metaleras, por sus melodías hipnóticas, sus fraseos entre el rock alternativo y un formato ampliamente emocional que podría conquistar a quienes gustan del grunge, el pop rock o incluso música no rockera. 4,7 de 5. En Spotify.

10. II^Z() de Kryzorath: EP 2025 de esta banda de death metal de Clemens (Ardek) de Carach Angren. Carvernoso, oscurísimo, con un growl brutal y lleno de disonancias, influencias del grindcore y del hardcore, aunque algo básico a veces, tiene momentos atmosféricos claramente muy doom/góticos y bien producidos. La batería es claramente programada. Sorprende porque él es usualmente tecladista y orquestador.

23 febrero 2025

Black metal disonante portu-holandés, death/thrash satanista mexicano, folk/viking/black metal progresivo (Vintersorg), death/deathcore gringo, black épico melódico y black atmosférico sinfónico holandés, maravilloso soul blues rock (Grace Bowers) y death metal de Tampa y Australia

1. Austere Dawning (2024) de Monte Penumbra - black metal atmosférico, que combina el sonido melódico, vikingo y ritualista de Satyricon con algo de sonidos contemporáneos más shoegaze, disonantes y furiosos. Son de Portugal, lo que los hace más interesantes porque iba a decir que me recordaban a Gaerea y a Deathspell Omega. 

Es el proyecto solista del holandés W.uR (también en Ab Imo Pectore), encargado de vocales, guitarras y bajo, invitando al islandés Bjarni Einarsson (Parfaxitas, SLIDHR) para grabar las baterías y a Iunus, también en Ab Imo Pectore para el ambient. Buenísimo, 4,5 de 5. En Spotify

2. Poetas de un mundo muerto (2025) de Siniestra María: death/thrash metal mexicano y en español, con letras satanistas y que recuerda a Brujería aunque menos pesado. Muy buenas guitarras, típicas del género aunque más enfocadas en el thrash, con un bajo duro y hábil, además de una batería muy bien producida y potente. Tienen solos geniales y un sonido bien mezclado. La voz se escucha clarita, lo que es diferencial, con un growl cavernoso aunque enfocado en que se escuchen bien las letras, incluso cuando se agregan coros agudos a lo Deicide. Buenos, 4 de 5. En Spotify. El tema final, Vouyerista, tiene una gracia melódica que me hizo pensar que era una versión o una sátira.

3. Till Fjälls del II (2017) de Vintersorg: la respuesta a su disco debut, epítome del folk/black/viking metal progresivo y sinfónico nórdico, es una banda sueca con increíbles voces operísticas, vikingas y épicas, shrieks poderosos y un ambiente montañoso, atmosférico y melódico, tanto como gélido y bélico, una aventura de guerra en bosques nevados sobre escarpados picos glaciares. Para mí un discazo maravilloso, que explica por qué Andreas Hedlund estuvo en seis discos de Borknagar, cuando ICS Vortex salió para irse a Dimmu Borgir, completando las voces de forma hermosa. Este disco para mí es genialísimo, 4,8 de 5. En Spotify.

4. With Blood Comes Cleansing (2025) de With Blood Comes Cleansing: deathcore//slam death cristiano de Albany, Georgia. Voces típicas, buenas guitarras, mejores invitados y una batería arrolladora. Normalete aunque disfrutable, 3,5 de 5. 

5. Where Wandering Shadows and Mists Collide (2016) de Slechtvalk: grandiosa banda holandesa de epic black metal melódico y sinfónico, que había olvidado que conocía. Con elementos progresivos, interludios de calma épica e influencias del melodeath y del viking metal, es una obra realmente cuidadosa, grandiosa y profunda. 

Aunque a veces, especialmente en la voz, suena algo derivativo las bandas de black sinfónico de finales de los 90, tiene una complejidad interpretativa y polifónica que le da muchísimo carácter, aunque a veces parece que son distintas bandas en canciones diferentes, porque unas tienden más al black atmósferico orquestal y otras al viking black operístico. 

4,3 de 5. En Spotify

6. Wine On Venus (2025) de Grace Bowers & The Hodge Podge: increíble despliegue de funk rock, soul blues y blues rock de la prodigiosa y hermosa guitarrita Grave Bowers y su banda, completada por Esther Okai-Tetteh en la voz y Prince Parker en guitarra. Una maravilla musical, similar a High Fade, creo que junto a Avatarium, de lo mejor del año. En Spotify


Eric Fortaleza (bajo), Brandon Combs (batería), Matthew Paige (arpa), Joshua Blaylock (teclados), Jack Warren (saxofón),  John Osborne como productor, guitarrista y vocales, Lucie Silvas en voces adicionales y Nigel Cathey en trompeta completan el grupo de músicos que grabaron y tocan en vivo con Grace.

7. Lyksalver (2025) de Shagor, black metal atmosférico holandés, con gran producción vocal: desde gritos de witch similar a Cattle Decapitation, muy elaborados y grandiosos coros gregorianos, shrieks agrios y voz limpia vikinga operística. 

El disco se compone de cinco temas largos, de entre 8 a 11 minutos, con un bajo totalmente presente y armónico y mediados por muchos teclados, dándole un toque expansivo y sinfónico, casi post-metal, aunque prevalecen las guitarras melódicas de distorsión semi-reveberada en trémolo picking que en lugar de ser gélidas son más bien épicas, así como una estructura de canciones explosivas y de sonido envolvente, ampliamente sinfónicas y melódicas.

Además de los extraordinarios coros, se destaca la batería con un sonido denso, muy técnica y llena de repiques. Me recordó por momentos a Summoning, sobre todo en el tema final, que logra combinar lo melódico, lo disonante, lo furioso y lo romántico. Es bueno, 4,5 de 5. En Spotify.

8. I, Monarch (2005) de Hate Eternal: tercer disco de estos death metaleros estadounidenses, producido por el propio Erik Rutan, líder, vocalista y guitarrista de la banda. Lo acompañaron el brutalísimo Derek Roddy en la batería, sumamente técnico y hábil, añadiendo algunos arreglos intrincados y violentos en el tema It Is Our Will, y Randy Piro en el bajo. El sonido demoledor brilla por un sonido claro y potente, en que podemos disfrutar de la demencial performance del power trío, con ráfagas de doble bombo, riffs aserrados en contratiempo con la vocalización y un bajo que añade cavernosidad. 

Rutan es una bestia genial, grabando capas de growls y shrieks, haciendo armonías monstruosas con su laringe y creando un universo sonoro telúrico. Debería escuchar mucho más esta banda de Tampa, Florida, que no saca nada desde 2018 porque Rutan está desde entonces con Cannibal Corpse, publicando con ellos dos discos, además estuvo con Morbid Angel y Warfather. Definitivamente, 4,8 de 5. En Spotify.

9. The Grand Arc of Madness (2024) de Sarcophagum: gran disco de death metal australiano que combina riffs angulares y las disonancias con momentos etéreos y melódicos, creando una combinación dinámica que une a Ulcerate con Immolation, aunque con menos arreglos progresivos aunque increíbles arreglos de batería, cortesía de Robin Stone. La banda es de miembros actuales y pasados de Golgothan Remains. 4,5 de 5. En Spotify.

10 febrero 2025

Indie folk islandés, metal gótico sinfónico bielorruso, power metal sinfónico español, hardcore melódico, power metal sinfónico y black vikingo sueco, post-punk de Chicago

1. House In The Woods (2025) de Low Roar: indie folk muy barroco y orquestal, según Sputnikmusic también son dream pop y post-rock aunque lo siento en mucho menor cantidad a pesar de algunos sonidos atmosféricos que parecen guitarras, lo que predomina son instrumentos académicos, aunque sí es claramente brumoso y onírico. Es el sexto disco de Ryan Joseph Karazija, quien en 2010 se mudó de Oakland, California a Islandia, cuando enfrentó la soledad y la migración por medio de una canción diaria, uniendo el uso de instrumentos acústicos y antiguos con loops y beats. Es elaborado y lindo, aunque no me conquistó. 

Ahora vive en Polonia. Según RYM es más bien Ambient Pop con folktrónica, que suena más claro. Sí, algunos beats suenan a canciones de Björk. 3 de 5. 

2. Pearl Hunting (2025) de Belle Morte: banda bielorrusa de metal gótico, sinfónico y folk/celtic metal. 

Es un híbrido entre las bandas de metal gótico más pop como Beyond The Black y las bandas de folk metal celta y/o orientalista como Myrath o Saratan. No hay voces guturales, sólo masculinas y femeninas limpias, operísticas y corales. Buenos riffs progresivos y power metal, con muchísima instrumentación exótica en el fondo que incluye músicos también invitados a los discos 2024 y 2025 de Thy Catafalque y SAOR.

Liderados por la vocalista Anastasia Schebrova (Belle Morte).
Interesante, 4,2 de 5. En Spotify.

3. Lovecraft (2025) de Legado de Una Tragedia: masgistral power metal sinfónico, muy operístico y melódico, obra del genial músico, compositor y cantante principal, Joaquín Padilla, desde Madrid, España. En la misma grandiosa propuesta de Aquelarre de Sombras (2023) y El secreto de los templarios (2019), este disco está mucho más rockero, con muchos más músicos y vocalistas metaleros involucrados, incluyendo a Diva Satánica (ex-Nervosa, Bloodhunter) y Cynthia Fernández García (Hynphernia de Death & Legacy), agregando growls, líneas de soprano y muchos coros orquestales a la propuesta, que gana en sonoridad, que en los últimos temas tienen una calidad cinemática y sinfónica que te dejan boquiabierto.

En Spotify. 4,7 de 5. El tema El Llamado de Cthulu es magnífico, un coro increíble.
4. Amphibians EP de Septicflesh: segundo EP después del Modern Primitive de 2022. El quinteto griego, con Kerim "Krimh" Lechner como baterista, sigue asomando lo que será su próximo disco. Buenísimas además las versiones orquestales. 4,5 de 5. En Spotify.

5. Things One Shouldn’t Have to Say (2025) de Rebuke: hardcore punk técnico y melódico, divertido y lleno de arpegios, bajo y batería punketos y voz melódica, casi pop punk, tiene una música increíble que distribuyen en cortísimas piezas: 18 canciones en 34 minutos. Es una especie de Minutemen con pop punk de los 2000, con sonido de hardcore melódico. Son suecos y me conquistaron. 4,2 de 5. En Spotify. Un regreso desde su último disco de 2010 aunque habían publicado varios EPs desde entonces.

6. Power Train (2025) de Majestica: power metal sinfónico sueco, muy bien producido, con una voz limpia semi-rasgada, muy orquestal y con un sonido grueso. Divertido. 4 de 5. En Spotify

7. Hälsingemörker (2025) Ereb Altor: viking/black metal melódico sueco con voces narradas al estilo gótico del epic doom, shrieks y growls que lideran a hordas de riffs gélidos y veloces de black junto a otros de thrash/speed con mucha cadencia, arreglos de tiempos complejos que se enredan junto a orquestaciones atmosféricas de folk metal, produciendo una negra neblina en la que se desarrolla un black/thrash melódico, que cambia de tiempos y tonos, siendo casi heavy progresivo, con resultados intoxicantes. 4,3 de 5. En Spotify.

Pd. Los mismos músicos son los de Anesidora de Isole, un discazo brillante de doom metal.

8. Wish Defense (2025) de FACS: post-punk / noise rock, fangoso, para bailar en la oscuridad, muy post-punk. El trío de Chicago, Illionois dice que hacer art rock moderno y abstracto, así como post-rock, post-rock alternativo, rock experimental y noise rock. 

Son Noah Leger en batería y percusión, Jonathan Van Herik en bajo, guitarra acústica y bajo de seis cuerdas y Brian Case en guitarra, teclados y voz. Me había gustado su disco de 2023, Still Life In Decay. Este disco es mucho mejor. 4,3 de 5. En Spotify.

9. Grand Morbid Funeral (2014) de Bloodbath: death metal con riffs melódicos, gran voz gutural (de Nick Holmes de Paradise Lost) y arreglos complejos, a mid-tempo, con detalles doom gracias a sintetizadores, así como ráfaga de death/black furioso con blast beats y sonido sucio casi a lo Asphyx. Sonido gigantesco, monstruoso, casi chirriante. El tema final lo tiene todo, arreglos de doom funerario, black punketo con voces a lo Napalm Death y claro, algo de d-beat.

Mucha fuerza vintage remozada con un sonido grueso, sucio, misterioso y pequeños arreglos progresivos gracias al baterista Martin Axenrot (ex-Opeth). En esta banda ha tocado un gentío del Olimpo del death metal sueco. Una de las guitarras fue grabada por Per Eriksson (ex-Katatonia) y la otra por Anders Nyström (Katatonia y ex-Diabolical Masquerade), además Jonas Renkse (voz de Katatonia) grabó el bajo y compuso varios temas.  Pd. Erick Cutler y Christ Reifert de Autopsy están invitados.

Un gran disco. 4,5 de 5. En Spotify

10. 30 aniversario (2025) de Avalanch: gigantesco power metal progresivo español, con un sonido envolvente, guitarras trabajadísimas y complicadas con speed, thrash y heavy metal, buenos arreglos progresivos y aunque la voz no me mata, está bien. El bajo siempre presente es un detallazo. La música es magnífica pero las letras y vocalizaciones me distraen y aburren. 3,5 de 5.

11. Crowned in Corpses (2025) de Pathogenic: rico y diverso death metal progresivo, con varios arreglos de flamenco, dentro de un sonido expansivo y aunque brutal, el cual permite escuchar cada nota de los muchos arpegios y capas, voz gutural creativa con muchas florituras extremas y una baterista de talento descomunal.

Tocan en un mid-tempo casi relajado que por momentos tiene coros con vocoder y breakdowns calmados, con mucho bajo de thrash técnico, que asoma colores entre Cynic, Sodom y Gorguts aunque con una aproximación casi de post-metal. Pueden acelerar para sumergirse en momentos de furor sónico, en que solos de guitarra, riffs agudos, bajo profundo y batería galopante chocan y coinciden.

Una gratísima sorpresa de la música más pesada, con riffs disonantes, contratiempos realmente que generan nuevas neuronas y un despliegue técnico que no se divorcia con la capacidad de intercambiar géneros, añadir texturas y meterle groove, metalcore y hasta algo de brutal death a la licuadora asesina.

Son de Boston, Massachusetts y Metallum dice que son djent/metal progresivo extremo, mientras que RYM los califica como deathcore, djent y death metal técnico, pero no puedo estar de acuerdo en que el género principal sea deathcore, pues es más técnico y progresivo, sobre todo en temas como el que da título al disco con un jugueteo percusivo y rítmico que está más cerca del death progresivo o avant-garde, e incluso de la música extrema experimental, a pesar de los sonidos groove y djent. Es un disco brillante, lleno de detallitos y sucesivos cambios en capas. 4,9 En Spotify.

22 enero 2025

Screamo de Arizona, indie/dream pop londinense, swancore laberíntico (lo nuevo de Eidola), black/viking metal progresivo (Borknagar), death progresivo desconocido, black atmosférico/ambiente sinfónico, música rara (Pryaspime: chiptune/jazz, progresivo/free funk y más), slacker rock/noise/pop,

1. Demo 2025 de My Friend, My Urn: una banda de screamo y post-rock de Phoenix, Arizona que da sus primeros pasos. Dos temas, uno largo de casi 8 minutos y uno de menos de 2. Buen trabajo aunque no demasiado original.

2. Middle Farm Sessiones (live - 2025) de DAUGHTER: banda londinense de indie, dream pop e indie folk, bastante simpática, dulce voz femenina, buena interpretación y hay mucha onda de los 90. Me gustan los arreglos folk y con pianos. 3,7 de 5.

3. Mend (2025) de Eidola: banda de swancore (esa mezcla post-hardcore,  rock/metal progresivo y math rock con voces limpias y arreglos de instrumentos orquestales) que, quizás de forma similar a Sleep Token, pasó de un sonido mucho más experimental a incorporar con mucha gracia y habilidad nuevas sensibilidades pop, siendo aún pesados, interesantes y creativos.

Le voy a llevar la contraria a la crítica rockera, porque además de tener aún buenos gritos, también enrevesados arreglos tipo Polyphia, guitarras djent y una sección rítmica laberíntica, además de breakdowns y potentes momentos de guitarras metaleras con shrieks de screamo, así que aunque sí puede asombrar momentos de guitarras de acid jazz. y por momentos parecen estar más cercano al easycore de Bilmuri, también tienen doble bombos y brutalidad hermosa. 

Ni hablar de la belleza del tema, A Pearl In The Dead Sun con sonidos techno y beats de drum n bass. Además, hay otros con RnB alternativo e incluso algo de funk que pasan a momentos tipo Voyager, divertidos, con sonidos ochenteros y en la misma canción, como en The Faustin Spirit, screamos, guitarras pesadísimas y mathcore alocadísimo con solos de guitarras en contrapunto con una batería complicadísima.

Les doy, fácil un 4,5 de 5. En Spotify


4. Fall (2024) de Borknagar: oh, poderoso monstruo noruego de death/black progresivo, me rindo a tus poderosos riffs de melodeath embebidos en psicodelia y space rock, en tus divinos arreglos de viking metal y tus voces operísticas, a tu colosal batería y tus arpegios expansivos y sinfónicos, a tu herencia armónica de décadas de experimentación. 

En Nordic Anthem hacen algo grandioso con una especie de ópera viking metal progresivo de capas de voces (cortesía de tener juntos a ICS Vortex y Lars A. Nedland) y en otros temas como Unraveling hay shrieks con muchísimo fry junto a las voces limpias épicas. Los arreglos en combinación de teclados y baterías, además de los momentos orquestales con cello y volún le dan un nuevo cariz a esta banda que ya había experimentado con el black metal y el rock progresivo de los 70, y ahora lo hace desde su lado más melódico y sinfónico.

Es inevitabel considerar que esta fórmula se vio influenciada por el dúo de discos/bandas Black Void / White Void así como por la entrada del guitarrista Bjorn Dugstad de Viper Solfia (sinfónico extremo) en sustitución del original Jens F. Ryland.

Es un discazo de ensueño, 4,8 de 5. En Spotify. Acá lo reseñé diciendo que habían alcanzado su punto más algo de progresividad.

5. Singles de Benthos: Fossil / Pure, una brutalidad de djent, mathcore y metal progresivo. 

6. Rococo Holocaust (2010) de Pryapisme: banda francesa que me toca el alma, música rara que tiene metal de vanguardia y rock experimental, al que le añadan chispitas de chiptune, rock y metal progresivo, jazz fusión, música de cámara, brutal prog e incluso folk hispano americano (salsa cabilla, papá), aunque Discogs agrega además, y con justicia, que este disco es también de rock alternativo, impresionismo, doo wop, drum n bass y free funk. ¿Dónde más escuchas blast beats sobre un acordión?

Es como tener 10 bandas en una haciendo música en conjunta y separada, según la canción, el momento de la misma y hasta el compás. Es Igorr y también es Diablo Swing Orchestra, es Corpo-Mente y también Trollfest, aunque también Between The Buried And Me y Öxxö. Para mí, sin dudas, es un 5 de 5, es el tipo de música irreverente y casi imposible que me enamoró.

Lo más increíble, es un cuarteto que hace estas combinaciones de música electrónica, jazz, metal y world music, que incluye también breakcore, ska y dark cabaret. En Spotify (que lo asemeja a Unexpect).

7. Seven Seraphs (2025) de Astral Fortress: cuando no esperas nada de una banda de black metal que recurre a iconografía de calabozo, corpse paint en fondo negro y crudeza, pero este disco de black metal atmosférico, ambient sinfónico (con temas exclusivamente compuestos de sintetizadores, un poco a lo Burzum) y muchos teclados, logrando un resultado realmente bueno. Es una one-man black banda de Inman, Carolina del Sur, Estados Unidos, bastante underground que en este disco presenta una bizarra e inusual combinación de elementos de raw black metal, black depresivo y black sinfónico. Así una batería atmosférica y con sonidos lo-fi sobre unos potentes sintetizadores y capas de guitarras, unas brillantes y luminosas y otras cavernosas y fry. Le doy un 4,3 de 5. En Spotify.

PD. Después de este disco publicó un tema titulado Legion Ov The Damned que sí es lo-fi, vocales en growls y salvajismo.

8. The Funeral Garden (2026) de Caecus: extraordinario disco de death metal progresivo y técnico, casi completamente desconocidos, de Champaign, Illinois. Tiene un disco de 2019 y nada más desde entonces. Me recuerda a Beyond Creation, en que el ataque vocal se coordina con la música, entonces hay shrieks y growl sobre riffs arpegiados veloces y una batería muy técnica que deriva en blast beats, repiques violentos y doble bombo nuclear, luego algo de trémolo picking y jazz/death atmósferico, en que lo vistoso de experimentar con un bajo profundo y virtuoso sobre guitarras shreds con sonidos galácticas se intercala con explosiones de thrash/death progresivo salvajes y en constantes contrapuntos. Se nota la herencia cruzada de Death y Obscura, aunque están cercanos a bandas como The Faceless. Muy bueno, 4,9 de 5. En Spotify.

9. Night Palace (2024) de Mount Eerie: lo escuché originalmente el 4 de noviembre, a pocos días de haber salido y escribí: "proyecto de lo-fi, experimental e indie folk del músico Phil Elverum, ex The Microphones, de Anacortes, Washington, que durante una hora y 20 minutos (es un disco doble) explora capas de sonidos acústicos grabados de forma analógica, con ruidos de cintas y viniles, feedbacks, fallas de origen y sierras musicales grabadas en vivo. Esto incluye además guitarras electro-acústicas, pads de batería y algunos sutiles arreglos electrónicos. Discogs dice que es slowcore.

Como curiosidad, uno de los muchos temas cortísimos, de menos de un minuto, es de black metal lo-fi. Esto me lleva a recordar lo que hace Lithurgy, que en su black metal hiper rápido, intrincado y lleno de instrumentos exóticos académicos, como el arpa, se incluyen los sonidos de la computadora cortando el sonido por la falta de memoria, porque en el tema Myth Come True se escucha como el movimiento de la aguja al moverse por el dial de un radio analógico que se corta e interrumpe, mientras la batería, bajo y voz suenan impecables. Súper interesante y con muchos buenos momentos, le doy un 4,2 de 5". En Spotify.

Según RYM que lo pone como el 5 mejor disco de 2024, y sexto de la historia del Slacker Rock, una versión del indie rock en que confluyen sonidos accesibles de pop noise con salvajes líneas de guitarras crudas y distorsionadas, tipo The Microphone, Car Seat Headrest y Pavement. 

10. 

14 enero 2025

Black metal vikingo, metal avantgarde francés y lo nuevo de Zeta (post-hardcore de Puerto La Cruz), death/doom atmosférico aburrido, ragga jungle / breakcore, post-hardcore regular, death/black de Singapure, black melódico originario, jazzy hip hop y terrible country hecho por Ringo Starr

1. raunijaR (2015) de Helheim: uno de sus discos más básicos, quizás uno de crisis existencial, en que la banda noruega no termina de decidirse en qué dirección ir con su black metal / folk progresivo. A pesar de la presencia de violines (como el hardingfele, violín tradicional noruego, instrumento nacional) y contemporáneos, piano, corno francés y percusión, hay más black atmosférico y viking metal que lo desarrollado más tarde, hacia el metal progresivo y el post-metal como en el disco landawarijaR. El tema final, de más de 10 minutos, cierra grandiosamente este disco, haciendo un largo solo psicodélico en medio de una nube de space rock, black atmosférico y algo de post-metal, que avizoraba lo que harían varios años después. A este le doy un 3,6 de 5. En Spotify.

2. 2 Unlimited (2008) de Pin-Up Went Down: de mis discos "formativos" en el gusto por la música metal experimental y avantgarde, antes de tener claro que era un tema progresivo. En el debut de este proyecto del ex-baterista de Carnival In Coaly Wormfood, Alexis Damien y la vocalista Aurélie Raidron (Asphodel y más tarde en la banda de metal avantgarde, öOoOoOoOoOo) juguetean con el electropop (y otras formas de música electrónica o tangenciales) que luego desarrollaría con más cuidado en el disco siguiente. Por ahora hay herencia también de Mr Bungle, por lo que la música circense, de cabaret y la experimentación sónica con tropos del death metal, extrañas formas vocales, el uso de música (y anti-música) entran y salen como un instrumento más. Por eso tenemos shrieks sobre pistas de batería sin otros instrumentos, un beat box metalero y largos gritos de soprano rasgada a lo Diamanda Galas.

De mis favoritos del corazón, 4,7 de 5. En Spotify. Tienen un single de 2024 así que esperemos que este año tengamos al menos EP nuevo. En Spotify.

3. Was it medicine to you? (2025) de Zeta: Hace aaaaaaños conocí a esta banda de Puerto La Cruz, que entonces se llamaba Zeta Once. Hacían algo más cercano al punk, post-punk y emo, aunque ahora tienen una propuesta de post-hardcore / post-rock que me reencontré el año pasado con mucho gusto. Lo que más me gustó no fue que ahora vivan en Estados Unidos (Miami, Florida) sino que tengan tantos discos e incluso un concierto en 2021 en KEXP (un equivalente más rockero y en vivo de los Tiny Desk de NPR).

Echando mano del rapcore, música experimental, rock progresivo y algo de post-punk producen un disco con calidad internacional, inserto totalmente en el movimiento global de post-hardcore, con ciertos parecidos a Coilguns e IDLES. Además, no olvidan sus raíces, y en el disco tienen una canción llamada The Truth que incluye cánticos de protesta venezolana: "no tenemos miedo" y su disco 2019 se titula Mochima. 4,5 de 5. En Spotify. Es un disco brevísimo de 7 canciones en 21 minutos. 

4. Desprins (2025) de Clouds: el tipo de bandas de doom que no logran nada conmigo, en este caso, temas monótonos, lentos y sin demasiados matices, salvo la presencia perenne de la flauta que me recuerda a Lux Occulta. Más gótico que fúnebre, a pesar de sus buenas voces limpias, no me conquistan, para nada, aunque le concedo la buena producción y un sonido impecable, así como momentos rescatables de post-metal y algo creativos cuando aumentan la velocidad y combinan distorsiones para sonar más post-metal. Aún así, 2,5 de 5. 

5.  Singles de Cryptosis, thrash progresivo holandés que tiene muchísimo para entrar en la élite global del género. Singles de Coheed And Cambria que van del emo-pop al post-hardcore progresivo, con voces limpias y gritadas, algo de drum n bass y experimentación electrónica.

6. Monolith (2012) de Bong-Ra: otro de esos discos maravillosamente raros, porque combinan jungle, drum n bass, hard techno, dub, hip hop y metal (tanto que están en Metallum) en lo que podríamos agrupar como raggacore y ragga jungle. Proyecto del holandés Jason Köhnen, que durante sus décadas de carrera fue mutando del breakcore e industrial hip hop hacia el doom/death, el stoner metal, el drone y dark jazz de Antediluvian (2018). Es baterista de la banda de doom Celestial Season y fue parte de The Kilimanjaro Darkjazz Ensemble. En Spotify.

7. TANGK (2024) de Idles: aunque no soy fanático, aprecié mucho sus primeros discos, llenos de noise rock y post-hardcore, pero Crawler y este están más cercanos a una versión más minimalista, quizás cuidada y hasta mejor producida, de art rock, art punk y post-punk, que mantiene la calidad interpretativa y los guiños con Radiohead, aunque provocando menos entusiasmo y desaforada pasión, como dicen en Sputnikmusic, es una rabia que nunca termina de explotar, lo que sentí en su Tiny Desk, provocan pero quedan debiendo. Los de Bristol se llevan esta vez 3 chocolates de 5. En Spotify.

8. Antithesis (2025) de Rudra: la banda de Singapore, conocida por el sonido del folk del sudeste asiático en su mezcla de black/thrash/death presenta un disco bastante técnico, furioso y perverso, aunque sin ningún sonido exótico, lo que se hecha en falta inmediatamente. 

Aún así, a pesar de lo esperado, los riffs disonantes y la voz como medio narrada estimula la imaginación hacia paisajes gélidos y nórdicos, quizás separando a la banda de ser una agrupación que necesariamente deba incorporar sonidos autóctonos de su región, aunque sea su valor agregado. La segunda parte del disco se defiende con acordes menores, arreglos potentes y death/black oscurísimo por medio de muy buen trabajo de guitarras, aunque es difícil olvidar su historia, incluyendo sus coqueteos con lo progresivo, del cual también se despojaron en este nuevo disco. Le daré un 3,9 de 5 con nostalgia porque me gusta mucho el metal con influencias de sonidos de Medio Oriente y Asia. En Spotify.

9. Storm of the Light's Bane (1995) de Dissection: mientras el "sonido de Goteburgo" llevaba al estrellato a In Flames, Dark Tranquillity y a At The Gates con sus discos seminales del death metal melódico, otros compatriotas construían en otra dirección, construyendo una vía alterna pero paralela sobre el legado y aprovechando el caldo de cultivo del metal extremo sueco.

Así terminaron pariendo un sonido más melódico del black metal, con una producción pulida, riffs progresivos y melancolía, que se alimentaba tanto del emergente melodeath como de las dobles armonías del NWOBHM. Este disco claramente definió lo que luego escucharíamos en propios y extraños, tanto en Satyricon y Emperor como en bandas posteriores.

El mítico productor Dan Swanö está entre los invitados, agregando guturales, junto a Legion (ex-Marduk) y Tony Särkkä "It" (ex-Abruptum y ex-Ophthalamia) también fallecido.

La creatividad de las guitarras y los arreglos que iban desde trémolos que hacían círculos y no sólo monótonos riffs, sobre blast beats poderosos y cambios de tiempos y tonos en la progresivos de acordes, con algunos sonidos cavernosos en la batería, establecían una nueva forma de lo que antes habíamos escuchado en Bathory, Burzum, Mayhem y Darkthrone sin perder oscuridad ni misterio, sino agregando melodías y armonías de forma creativa, lo que levó este género a lo que ahora disfrutamos. Es un 4,7 de 5. En Spotify

Un capítulo aparte merece recordar que Jon Nödtveidt, guitarrista, compositor y cantante de la banda se quitó la vida en un ritual en 2008 después de salir de la cárcel por ser cómplice en un deplorable homicidio por razones racistas y publicar el tercer disco de Dissection, Reinkaos.

10. Quaranta (2023) de Danny Brown: lo que escribí el pasado 22 de octubre: un discazo de jazzy hip hop experimental que me gustó muchísimo la primera vez que lo escuché porque usa raros pitches en la voz (un poco sonado como B-Real), una música compleja y muchos sonidos inusuales. Además que está en varios discos que me han gustado mucho como No Hands de Joey Valence & Brae y Scaring The Hoes de JPEGMafia. Además, entre los músicos, productores y compositores, hay proyectos de jazz y rock alternativo, lo que explica la riqueza musical de esta producción. Un discazo, le pongo 4,3 de 5. En Spotify.

Según RYM es hip hop consciente, hardcore, experimental y abstracto, así como trip hop.

11. Look Up (2025) de Ringo Starr: horroroso country contemporáneo. No, amigo, 1,5 de 5.

12. All Hail The Swinelord (2015) de This Gift Is A Curse: ruidoso, sucio y extremo, mezclando hardcore, crust punk, noise, sludge y black metal desde Suecia (y viene un disco 2025, yeah!). Me sorprendió por el sonido luminoso, brillante y caústico más propio de bandas de grindcore o power electronics con las formas del black metal en algunas canciones, aunque le agregan unos solos y arreglos de sintetizadores en notas agudas que parecen exagerar mientras contrastan la densidad opresiva de las guitarras en trémolo expansivo y atmosférico pero ensordecedor. Es un disco también divido en dos partes, siendo la segunda la que tiene más sludge, usando tambores tribales y guitarras ritualistas más un sonido menos invasivo. Las voces, siempre en capas de diversos gritos, grunts y growls son exasperadas y urgentes, parece que van corriendo a toda velocidad a riendas de un caballo desbocado e infernal, que se representa en varias guitarras haciendo trémolos, riffs hiper-speed y fantasmagoria en diversos efectos especiales. Es atronador y delicioso. En Spotify. 4,7 de 5.

11 enero 2025

Lo nuevo de The Halo Effect, epic doom tradicional, death/black sinfónico, death/doom melódico, post-hardcore originario (Glassjaw), aburrido metal progresivo francés, black vikingo progresivo, US power metal

0. El día de la toma de posesión, amanecemos con frontera cerrada, con el misterio de Bukele y "la cartera azul". Al mismo tiempo hoy es un viernes de estrenos musicales.

1. The Stygian Rose (2024) de Crypt Sermon: todo tiene su excepción, pasa con el post-punk (más es mejor) y ahora en este caso con el epic doom tradicional, con esta muy lograda, pesada y melódica propuesta, de temas larguísimos, una voz limpia apenas agresiva, buenos arreglos orgánicos y de construcción sistemática de canciones con detalles orquestales, góticos y sinfónicos leves, que contribuyen a una propuesta enfocada. Muy bueno, 4,3 de 5. En Spotify. Son de Philadelphia, Pennsylvania.

El tecladista es Tanner Anderson, mente detrás de Majesties y Obsequiae, su baterista tocó con Vektor y comparten bajista con Horrendous (death metal progresivo). 

2. Year of the Four Emperors EP (2025) de Ex Deo: es increíble que esta banda canadiense con quienes están conformada me sea tan indiferente, es como un death/black sinfónico al que no le veo la gracia. 3 de 5 porque son gente seria.

3. Shape of Grief (2025) de Veil of Conspiracy: banda italiana de death/doom melódico con un sonido maravillosamente producido y un bajo colosal, un shriek agudo más cercano al black que al doom aunque las ambientaciones góticas, los riffs melódicos y las atmosféricas armonías de guitarras, sostenidas con un bajo rítmico, casi dulce por momentos, que juega a dúo con los teclados, para que sea un claroscuro en que se contrasta la producción vocal con una voz fry y guitarras de distorsión luminosa pero dura, con una línea de voz limpia gótica y casi de balada, más una sección rítmica que hace el puente de plata entre ambas. 

En algunos temas es como un Katatonia muchísimo más duro, con esos levísimos toques progresivos o un Shores Of Null más animado y rápido, aunque tienen otros, con voces femeninas, interludios fúnebres con sintetizadores y un shriek/growl más denso aunque aún con fry potente, con un bajo totalmente doom y una atmósfera más gótica, en que son más pesados y lentos. En Spotify. Les doy 4,3. Comparten batería con Dawn of a Dark Age, a quien reseñé por su disco 2024, Transumanza, sobre el ancetral pastoreo de ovejas en Europa con black metal experimental.

4. Material Control (2017) de Glassjaw, tercer y último disco de esta banda estadounidense de metal alternativo, post-hardcore y noise rock. Es el disco menos querido de esta banda ya legendaria. Me pareció interesante, experimental y disruptiva, aunque no enloquecedora, le doy un 3,8 de 5.

Su baterista era Billy Rymer (toda la existencia de The Dillinger Escape Plan, ahora en END, thoughcrimes y Trade Secrets). Es una de las bandas prominentes del post-hardcore, me recordó a Stint. En Spotify.

5. Shaman (2024) de Hell:ON, séptimo disco de esta banda ucraniania de death/thrash, que parece beber del progresivo y groove desarrollado por Gojira para producir una versión más oscura, reposada y extrema, con excelentes momentos que parecen caer por el lado del post-metal por momentos, con sonidos ciertamente que parecer acudir a la filosofía del trabajo de Chaos AD y Roots para ser incorporados melódicamente con instrumentación y sonidos asiáticos, gracias al uso de citara, sintetizadores y percusión, persistiendo esa idea de fusión tribal. Brutal, 4,4 de 5. En Spotify.


6. Elevatio de Baptiste Brun: metal progresivo / shred de Francia, altamente calificado pero estéril. 3 de 5. 

7. E (2017) de Enslaved - decimocuarta producción de esta banda de black metal vikingo y progresivo noruego, aunque no se embebían completamente en los conceptos más avantgarde para jugar con ambient y space rock, en este disco ya hay electrónica, influencia del rock progresivo clásico y algo de post-rock, incluyendo saxofón en un tema, aunque aún comandan los riffs metaleros de guitarra, muchos son acompañados de un bajo más progresivo, hammonds y sintetizadores, así como una batería simplifcada, aunque también los growls perversos. Último disco de Cato Bekkevold (Sarke) quien estuvo con ellos 15 años, entre 2003 y 2008. Genial, 4,3 de 5. En Spotify.

8. Free Spirit Soar (2024) de Warlord, otra divertida excepción, heavy/power épico de Los Ángeles, California, que me gustó mucho a pesar de no ser my cup of tea usual, lo que me da la oportunidad de aprender que esta vertiente estadounidense nació como respuesta a Iron Maiden y Judas Priest, pero se basó más en el heavy que en el speed alemán y el blues de sus primos europeos, aunque manteniendo lo teatral, lo fantástico y lo exagerado como propuesta artística. Ahora veo que hay muchas bandas nuevas de este estilo que me gustan como Traveler, Demon Bitch, Triumpher, Eternal Champion y especialmente, Smoulder. Le doy un 4,3 de 5 pudiendo ser más luego. En Spotify. PD. Llegué a ellos porque su bajista es uno de las decenas de invitados del disco Soundscapes del baterista español Abel Sequera.

9. March of the Unheard (2022) de The Halo Effect: segundo disco tras tres años de espera de esta banda sueca de melodeath de Mikael Stanne y ex-In Flames que se habían encontrado aquí y allá. Sin embargo, a pesar del buen debut, del gutural muy logrado y buenísimos riffs, así como una producción impecable, creo que no alcanza ni la emoción de finales de los 90, ni los recientes discos respectivos, especialmente el Foregone de In Flames que me parece brutalísimo ni el regreso poderoso de Dark Tranquillity. Hay que escuchar más, por ahora, un 3,7 de 5.