13 julio 2025
Debut de Ella Feingold (jazz/funk), viking/doom/black de Suecia (Ereb Altor), rarezas del Moon Safari (Air), death melódico progresivo de Boston, black sinfónico polaco
07 julio 2025
Post-metal/sludge de Lituania, indie rock / noise pop de LA, jazz/piano en vivo, post-rock electrónico e indie surcoreano, Bathory (vking/epic doom), Bacalao Men en vivo, art pop de LA, stoner psicodélico, flamenco progresivo (elbicho), folk rock progresivo psicodélico noruego y The Manticore Tapes de Mötorhead
20 junio 2025
Lo nuevo de Helheim (black vikingo noruego), jazz/metal avantgarde noruego, metalcore/post-metal con vaporwave (fromjoy), slam death de Florida, emoviolence de Chicago, jazz rock stoner noruego
11 junio 2025
Lo nuevo de The Haunted (death melódico/groove sueco), EDM/industrial (Dawn Of Ashes), hard rock / thrash danés (Volbeat), metalcore melódico japonés, black viking alemán, black experimental sueco (con saxofón y soprano), blackgaze australiano, abstract hip hop increíble (Aesop Rock), midwest emo-pop
0. SE ME BORRÓ LA LISTA DE DEEZER!!!!
1. Songs Of Last Resort (2025) de The Haunted. Melodeath / thrash / groove pero durísimo, menos metal alterantivo y mucho más sonido sueco. Geniales, 4,2 de 5. Sin ser especial fan, me gustó esta combinación de dureza, melodía y sonido perverso en forma moderna, casi metalcore y sin ser demasiado derivativo. Ola Englund lo logra en grande con esos riffs.
2. Infecting the Scars (2025) de Dawn Of Ashes: aunque me han gustado discos que combinan música electrónica oscura y dance con metal industrial y black metal, y aunque este disco no suena mal, los temas suenan demasiado largos y poco diferenciados. O no es su día. 2,5 de 5. Son de Los Angeles.
3. Good Of Angel Truste (2025) de Volbeat: Si hay una banda que confunde, encanta y preocupa, son estos daneses. Tocan una combinación de heavy metal, hard rock, rock alternativo, groove, thrash y sí, rockabilly, con una voz entre operística, gótica y rockera que a veces me recuerda a Queens Of The Stone Age, aunque menor stoner y más rock clásico. No sé bien si es todo una sátira, algo más bien de humor negro o simplemente europeos raros que quisieran ser texanos.
El resultado es mixto. Desde canciones que suenan a Lady Gaga con metal hasta momentos de grandes power ballads y otras de rock/metal alternativo regulares e incluso momentillos de metal extremo, porque bueno, son escandinavos, y también tienen esa obsesión combinada tipo Turbonegro. 3,7 de 5.
4. Ubiquitous (2025) de View From the Soyuz: debut de esta banda de metalcore melódico de Tokio, Japón, aunque más melodeath que hardcore o metal alternativo, con muchas disonancias, mathcore y hardcore del más pesado. Guturales buenísimos, guitarras enrevesadas y enfoque en lo extremo cierran el disco con un genial intro de power metal neoclásico, para después evolucionar al black/death melódico más bestial. 4,1 de 5. Tienen tres EPs y múltiples singles desde 2021. Realmente creativos y potentes.04 junio 2025
Lo nuevo de And Oceans (black sinfónico industrial), black/death sinfónico / folk rock holandés, rock alternativo alemán, rap/hip hop femenino venezolano (Mari), rap rock / synth punk de Misisipi, horrorcore (Eminem), power metal / folk sinfónico sueco, temas de The Beatles en jazz, hardcore/thrash colombiano, techno noventero
16 abril 2025
Lo nuevo de Buried Realm (death técnico melódico), Ana Tijoux (rap latino), Briela Ojeda (folk andino indie colombiano) y Benediction (death vieja escuela), black metal noruego furioso, regrabación de Imminence (metalcore sinfónicon / downtempo deathcore), black folk melódico sueco, black n roll / sludge grungero
1. [Hordalands] Doedskvad [Escuadrón de la muerte] (2008) de Taake: black metal noruego en toda su esencia: igualmente disonante, sinfónico y muy furioso, que combina riffs gélidos pero combativos, llenos de melodías de cánticos de avanzada y una batería rápida y detallista, con influencias del hardcore y el death melódico, pero también con un sonido intencionalmente abrillantado y de atmósferas misteriosas, que son resaltadas por un shriek agudísimo y combativo, con letras de temáticas bélicas, tomando algunas formas del viking y el war metal. 4,7 de 5. Tiene arreglos complejos, que combinan arpegios lentos con líneas de bajo muy trabajadas, y una batería especialmente detallista, lo que parece combinar formas primigenias de Satyricon y Emperor con un formato más subterráneo o divergente.
2. The Return Of The Black (2024) de Imminence: Después de regrabar su disco debut I, en la forma de The Reclamation Of I, ahora presentan una segunda versión extendida de su disco más reciente, The Black de 2024, con tres temas nuevos, tres remezclas y cinco temas rehechos con cantantes invitados: Scott Kennedy de Bleed From Within, Lucas Woodland de Holding Absence, Tim Charles de Ne Obliviscaris, Joel Holmqvist de Aviana y Niklas Karlsson de Orbit Culture).
El disco es una brutal combinación deathcore sinfónico, melodeath y metalcore, que presenta gritos desgarrados, líneas limpias o semigritadas emotivas y altísima potencia en las guitarras, con delicados y frecuentes arreglos de violines, ambientación permanente y arreglos rítmicos formidables. Por suerte, hay temas que se inclinan más a ciertos géneros. En Cul-De-Sac escuchamos un metalcore durísimo, lleno de arreglos de black sinfónico.
Entonces en Death By A Thousand Cuts, es más metalcore melódico y post-hardcore. En otros temas como Beyond The Pale hay breakdowns de deathcore dowtempo hechos a base de riffs de sonido industrial y expansivos momentos de guitarras atmosféricas. Una genialidad hacer metal alternativo / deathcore siendo suecos. Me gustó muchísimo, 4,3 de 5, aunque creo que quizás abusan de repetir ideas ya visitadas en muchos temas, aunque por otro lado nos dan más de su propuesta de djent /metalcore con black/death sinfónico.
3. The Dormant Darkness (2025) de Buried Realm: otra buenísima noticia es escuchar este disco de death técnico y melódico, el cuarto de esta banda de Colorado Springs, que combina fuerza de riffs de black muy sinfónico y de melodeath feroz, con arreglos percusivos densos, feroces y complejos, guturales monstruosos y shrieks angulares, así como un doble bombo nuclear y buenísimas variaciones extrañas que incluyen arreglos vocales de rap metal / metalcore, la épica del power metal y solos de guitarrista shred con influencias del speed y el hardcore. Un gran trabajo del multiinstrumentista Josh Dummer con Björn "Speed" Strid (Soilwork) y Christian Älvestam (Aortha) de vocalistas invitados. 4,5 de 5.
4. Ravage Of Empires (2025) de Benediction. Death metal británico vieja escuela que nunca muere. Growls brutales de Dave Ingram, arreglos de varias capas como solía ser y guitarras que van de lo melódico a lo misterioso, siempre oscuros. Hay algo de reinvención al combinar el death doom europeo con gran calidad y el death originario con un sonido ligeramente más moderno, con arreglos de thrash y groove metal potente, más cercano a Lamb Of God que a Testament o Pantera. 4,1 de 5.
5. Ghostlands: Wounds from a Bleeding Earth (2017) de Wormwood: hermosura brutal de disco, entre el black melódico y el folk metal más bélico. Adoro la aproximación de esta banda sueca, una especie de romanticismo de conquistador guerrero, que combina los melancólicos sonidos nórdicos inspirados en la naturaleza y el misticismo con los inspirados cánticos de la aventura exploradora, dándole prioridad a la melodía. Así los riffs épicos están expresados con blast beats, trémolo picking y una distorsión rabiosa, conservando los sonidos que invitan a recorrer los mares y los bosques con espíritu de aventura.12 marzo 2025
Blackgaze / post-hardcore (Svalbard) y sluge/noise británicos (Wren), doom épico/black sueco (Ereb Altor), thrash alemán (Destruction), rock alternativo/indie británico, darkwave neoclásico, melodeath/brutal death canadiense
1. The Weight Of The Mask (2023) de Svalbard: la isla noruega donde está "prohibido morirse" porque no hay espacio para un cementerio, y donde están resguardadas millones de semillas para evitar el colapso alimentario de la humanidad, es liderado por la vocalista y guitarrista Serena Cherry, que se presenta tierna y alegre en redes sociales, furiosa y súper técnica en el escenario, para producir una apasionante combinación de post-black, screamo, hardcore y post-hardcore llena de gritos desgarradores con shrieks y growls, afilados riffs en trémolo picking de blackgaze, asomando lo espacial y expansivo junto a lo emocional y lo abrasivo, respaldados por una combatiente batería de hardcore punk. Así la banda a veces es realmente black atmosférico, otras una especie de mathcore / skramz e incluso a veces es puramente crust punk en distintas variables, desde la más black hasta rozar con sludge atmosférico. A veces Serena hace unas suaves voces entre angelicales y fantasmales. La banda es completada por Liam Phelan (guitarra, vocales), Chris Prince (bajo) y Mark Lilley (batería).
Sin embargo, me aburrió a la mitad, o más bien sentí que eran demasiado repetitivos, aún siendo originales en combinar géneros, que los temas eran demasiado similares entre sí. 4,3 de 5. Son de Bristol, Reino Unido.
Serena es invitada en el disco Scorched Earth (2025) de Harakiri for the Sky.
2. Black Rain Falls (2025) de Wren: sin esperarlo, otra banda británica con un enfoque similar pero diferente: esta banda es más bien sludge con noise y black atmosférico, más cercana a Chat Pile que a Alcest. Abrasivos, de llama lenta pero alimentada de psicodelia, guitarras con feedbacks y efectos experimentales, como un laboratorio de ruido, con paredes manchadas de fango, humo y explosiones. Me gustó mucho. 4,6 de 5.
3. Hälsingemörker (2025) de Ereb Altor: me encantaría ver esta banda en vivo, porque es de doom épico de tercera generación, con folk metal y black, con cierta base en el power, voces entre operísticas y góticas, guitarras elaboradísimas y una atmósfera sinfónica, oscura y pesada al mismo tiempo. Este disco me parece una joya y un logro especial. 4,7 de 5 le di cuando salió y repito. Son suecos.
4. Birth Of Malice (2025) de Destruction. Thrash/power alemán genial. Buenos riffs, voces en coro con influencias del hardcore y todos los elementos de este híbrido con experiencia, algunos shrieks en medio de las voces medio gritadas y solos de guitarra alucinantes. Brutal. 4,2 de 5. El remate, la versión de Accept.
5. Broken Side Of Time (2009) de Alberta Cross: segundo disco de la banda británica-sueca, residenciada en Nueva York, de rock alternativo e indie. Buenas guitarras, voz limpia y arreglos atmosféricos, bien post-grunge y post-hardcore. Me agradan, quiero más, 4,3 de 5.
6. Ruby Red (2025) de Amber Asylum: dark neofolk / música clásica contemporánea / darkwave con momentos más cercas del rock gótico y el doom. Bastante bueno, 4,3 de 5. Aunque es el trabajo alrededor de Kris Force, está también Jackie Perez Gratz (Giant Squid, Grayceon).
7. Serenity in fire (2004) de Kataklysm, discazo de melodeath, black melódico y brutal death de la banda canadiense, que revela una oscura y genial combinación de formas dinámicas para mostrar un abanico de música extrema con riffs melódicos y diversidad de voces guturales, incluyendo a Peter Tägtgren haciendo unos shrieks endemoniados y blast beats a velocidad de ametralladora. Hay incluso temas cortos, de menos de 3 minutos, que revelan que de verdad son "northern hyperblast", aunque hay otros más hardcore y lentos, a mid-tempo, enfocados en aplastar con riffs sincopados con batería monstruosa. 4,7 de 5.
8. Disruption (2025) de Hanry: post-rock francés, bastante electrónico y psicodélico. Interesante, quiero más, 4,3 de 5.
9. Lady On The Bike (2025) de Ringworm, singles de adelanto de este proyecto de post-minimal / clásica contemporánea de Daniel Lee y Caroline Shaw. Suave, bastante inocuo. 3 de 5.
10. Magníficos esos singles de Warbringer, entre el thrash/speed y otras influencias que van del doom al black.
01 marzo 2025
Metal avant-garde muy raro de Tennessee, lo nuevo de Chuchú Bermúdez (hip hop venezolano), progresivo español, stoner/doom gringo con ex-baterista de Pentagram, black vikingo finlandés, indie psicodélico
23 febrero 2025
Black metal disonante portu-holandés, death/thrash satanista mexicano, folk/viking/black metal progresivo (Vintersorg), death/deathcore gringo, black épico melódico y black atmosférico sinfónico holandés, maravilloso soul blues rock (Grace Bowers) y death metal de Tampa y Australia
10 febrero 2025
Indie folk islandés, metal gótico sinfónico bielorruso, power metal sinfónico español, hardcore melódico, power metal sinfónico y black vikingo sueco, post-punk de Chicago
22 enero 2025
Screamo de Arizona, indie/dream pop londinense, swancore laberíntico (lo nuevo de Eidola), black/viking metal progresivo (Borknagar), death progresivo desconocido, black atmosférico/ambiente sinfónico, música rara (Pryaspime: chiptune/jazz, progresivo/free funk y más), slacker rock/noise/pop,
14 enero 2025
Black metal vikingo, metal avantgarde francés y lo nuevo de Zeta (post-hardcore de Puerto La Cruz), death/doom atmosférico aburrido, ragga jungle / breakcore, post-hardcore regular, death/black de Singapure, black melódico originario, jazzy hip hop y terrible country hecho por Ringo Starr
11 enero 2025
Lo nuevo de The Halo Effect, epic doom tradicional, death/black sinfónico, death/doom melódico, post-hardcore originario (Glassjaw), aburrido metal progresivo francés, black vikingo progresivo, US power metal
0. El día de la toma de posesión, amanecemos con frontera cerrada, con el misterio de Bukele y "la cartera azul". Al mismo tiempo hoy es un viernes de estrenos musicales.
1. The Stygian Rose (2024) de Crypt Sermon: todo tiene su excepción, pasa con el post-punk (más es mejor) y ahora en este caso con el epic doom tradicional, con esta muy lograda, pesada y melódica propuesta, de temas larguísimos, una voz limpia apenas agresiva, buenos arreglos orgánicos y de construcción sistemática de canciones con detalles orquestales, góticos y sinfónicos leves, que contribuyen a una propuesta enfocada. Muy bueno, 4,3 de 5. En Spotify. Son de Philadelphia, Pennsylvania.
El tecladista es Tanner Anderson, mente detrás de Majesties y Obsequiae, su baterista tocó con Vektor y comparten bajista con Horrendous (death metal progresivo).
2. Year of the Four Emperors EP (2025) de Ex Deo: es increíble que esta banda canadiense con quienes están conformada me sea tan indiferente, es como un death/black sinfónico al que no le veo la gracia. 3 de 5 porque son gente seria.
3. Shape of Grief (2025) de Veil of Conspiracy: banda italiana de death/doom melódico con un sonido maravillosamente producido y un bajo colosal, un shriek agudo más cercano al black que al doom aunque las ambientaciones góticas, los riffs melódicos y las atmosféricas armonías de guitarras, sostenidas con un bajo rítmico, casi dulce por momentos, que juega a dúo con los teclados, para que sea un claroscuro en que se contrasta la producción vocal con una voz fry y guitarras de distorsión luminosa pero dura, con una línea de voz limpia gótica y casi de balada, más una sección rítmica que hace el puente de plata entre ambas.
En algunos temas es como un Katatonia muchísimo más duro, con esos levísimos toques progresivos o un Shores Of Null más animado y rápido, aunque tienen otros, con voces femeninas, interludios fúnebres con sintetizadores y un shriek/growl más denso aunque aún con fry potente, con un bajo totalmente doom y una atmósfera más gótica, en que son más pesados y lentos. En Spotify. Les doy 4,3. Comparten batería con Dawn of a Dark Age, a quien reseñé por su disco 2024, Transumanza, sobre el ancetral pastoreo de ovejas en Europa con black metal experimental.
4. Material Control (2017) de Glassjaw, tercer y último disco de esta banda estadounidense de metal alternativo, post-hardcore y noise rock. Es el disco menos querido de esta banda ya legendaria. Me pareció interesante, experimental y disruptiva, aunque no enloquecedora, le doy un 3,8 de 5.
Su baterista era Billy Rymer (toda la existencia de The Dillinger Escape Plan, ahora en END, thoughcrimes y Trade Secrets). Es una de las bandas prominentes del post-hardcore, me recordó a Stint. En Spotify.
5. Shaman (2024) de Hell:ON, séptimo disco de esta banda ucraniania de death/thrash, que parece beber del progresivo y groove desarrollado por Gojira para producir una versión más oscura, reposada y extrema, con excelentes momentos que parecen caer por el lado del post-metal por momentos, con sonidos ciertamente que parecer acudir a la filosofía del trabajo de Chaos AD y Roots para ser incorporados melódicamente con instrumentación y sonidos asiáticos, gracias al uso de citara, sintetizadores y percusión, persistiendo esa idea de fusión tribal. Brutal, 4,4 de 5. En Spotify.
6. Elevatio de Baptiste Brun: metal progresivo / shred de Francia, altamente calificado pero estéril. 3 de 5.
7. E (2017) de Enslaved - decimocuarta producción de esta banda de black metal vikingo y progresivo noruego, aunque no se embebían completamente en los conceptos más avantgarde para jugar con ambient y space rock, en este disco ya hay electrónica, influencia del rock progresivo clásico y algo de post-rock, incluyendo saxofón en un tema, aunque aún comandan los riffs metaleros de guitarra, muchos son acompañados de un bajo más progresivo, hammonds y sintetizadores, así como una batería simplifcada, aunque también los growls perversos. Último disco de Cato Bekkevold (Sarke) quien estuvo con ellos 15 años, entre 2003 y 2008. Genial, 4,3 de 5. En Spotify.
8. Free Spirit Soar (2024) de Warlord, otra divertida excepción, heavy/power épico de Los Ángeles, California, que me gustó mucho a pesar de no ser my cup of tea usual, lo que me da la oportunidad de aprender que esta vertiente estadounidense nació como respuesta a Iron Maiden y Judas Priest, pero se basó más en el heavy que en el speed alemán y el blues de sus primos europeos, aunque manteniendo lo teatral, lo fantástico y lo exagerado como propuesta artística. Ahora veo que hay muchas bandas nuevas de este estilo que me gustan como Traveler, Demon Bitch, Triumpher, Eternal Champion y especialmente, Smoulder. Le doy un 4,3 de 5 pudiendo ser más luego. En Spotify. PD. Llegué a ellos porque su bajista es uno de las decenas de invitados del disco Soundscapes del baterista español Abel Sequera.
9. March of the Unheard (2022) de The Halo Effect: segundo disco tras tres años de espera de esta banda sueca de melodeath de Mikael Stanne y ex-In Flames que se habían encontrado aquí y allá. Sin embargo, a pesar del buen debut, del gutural muy logrado y buenísimos riffs, así como una producción impecable, creo que no alcanza ni la emoción de finales de los 90, ni los recientes discos respectivos, especialmente el Foregone de In Flames que me parece brutalísimo ni el regreso poderoso de Dark Tranquillity. Hay que escuchar más, por ahora, un 3,7 de 5.












