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25 noviembre 2024

Diario musical 24N: power metal / power pop de Fellowship, mucho jazz y música clásica contemporáneos, rock psicodélico, stoner y doom, death, progresivo / synth-pop, salsa metal (Puya), música renacentista y power metal

1. Hannigan Sings Zorn Volume Two Live At Miller Theatre: disco en vivo de clásica clásica contemporánea, que además de instrumentos de cámara y jazz, incluye electrónica. La soprano y conductora canadiense interpreta canciones de John Zorn, incluyendo una loquísima Star Catcher en la que su voz operística se va a confines altísimos, un poco como Diamanda Galas, sino que incluye otras técnicas como narraciones, fraseos medio spoken word y jazz, susurros, risas, pequeños gritos y scat. Maravilloso, 5 de 5. En Spotify.

2. The Skies above Eternity de Fellowship: power metal neoclásico / power pop, como Rhapsody pero sin los coros ni orquestaciones rimbombantes sino más cerca de bandas como Delain, Dragony, Serenity y Beyond The Black en su propuesta influenciada por la música clásica, aunque también es posible escuchar ganchos comerciales, entre el arena rock y otros directamente pop rock, e incluso a veces sonaba algo Disney, porque los temas pasaban de épicos a demasiado melodramáticos y suavizados. 

Me gustaron pero tienen momentos muy patéticos, demasiado cursis o comerciales, cuando se alejan de la música clásica y se acercan al dance-pop, también otros brillantes y complejos, llenos de música clásica. 3,5 de 5 (pudiendo ser más en algunas canciones). En Spotify.

3. Hail Of Bullets Ep (2007): la voz penetrante y corrosiva de Martin Van Drunen siempre es un toque positivo en la música extrema, la voz eterna de Asphyx y Pestilence. El death metal que lo acompaña suena potente pero demasiado sucio, con una producción y sonido regular. Reedición en 2024. 

4. Fear & Love EP de Kyros, la banda del demente musical Joey Frevola, en que mezcla rock y metal progresivo, rock alternativo y synth-pop para hacer algo tan consumible y complicado que asombra, cómo algo muy ser pegajoso y al mismo tiempo experimental, lo que uno puede sentir con Queen o Voyager. Me encanta vivir en esta época así. Le pongo un 4,5 de 5. En Spotify.

5. Puya de Puya (1995): debut de la banda puertorriqueña de jazz/salsa con rapcore y metal alternativo, una especie de Dillinger Escape Plan del Caribe, en que los tiempos complejos de lo caribeño se mezclan con los de la herencia anglosajona, lo que termina siendo sabroso, estimulante y extraordinario. Las influencias se extienden hasta el funk metal, el thrash metal, el hardcore y otros ritmos latinos, tropicales y folclóricos, así como por lo obvio, reggae y ska.

Hay muchas voces gruñidas, otras limpias del rock alternativo y claro, salsa, entonces la distorsión y contratiempos se unen a timbales y requintos, produciendo eso que brevemente se llamó Metalatino, que parecía reencontrar a bandas como Sepultura y Santana con Rubén Blades y Biohazard.  5 de 5, punto y aparte. En Spotify.

6. Wildflowers Vol 1. de Kurt Elling y Sullivan Fortnet, jazz. Desde que lo conocí, son fanático de este tipo, su scat, su voz y el jazz que hace siempre me alegran y me caen muy bien. Puedo decirte que es de Chicago, Illinois, ha ganado dos de las diez nominaciones al Grammy por Mejor Album de Jazz Vocal. Hijo del jefe del coro de una iglesia, cantó y tocó varios instrumentos durante su niñez y adolescencia, e incluso estudió historia y religión, pero se retiró de la universidad cuando le faltaba un crédito para especializarse en filosofía de la religión por ponerse a cantar en bodas y bares haciendo scat.

7. All we get is life de Jean-Christophe Groffe y Tthélème: el cantante barítono y conductor de coros, especializado en musicología, junta músicos de la Schola Cantorum Basiliensis para interpretar música antigua, enfocada en la interpretación vocal y las polifonías, aunque en este disco se puede escuchar vocoder y otros efectos contemporáneos sobre la voz, así como música electrónica acompañante, todo esto al juntar viola da gamba, saxofoní, Ondas Martenot (un instrumento electrónico de 1928) y sintetizadores modulares. 

Los temas son de John Cage (compositor contemporáneo, popularmente conocido por la canción 4:33 de sólo silencio) y John Dowland, un compositor inglés, del Renacimiento (hace 400 años) que compuso canciones para voz y laúd, cuyo legado ha llegado hasta Morrisey y Pink Floyd. Hay una reversión de Shape Of My Heart de Sting junto a él mismo, quien en 2006 grabó un disco con temas de Dowland, tocando el laúd. Muy bueno, 4 de 5, aunque el barítono es sorprendente. En Spotify.

8. Abandon EP de Stratovarius: power metal tradicional. 

9. Turning Electric (2017) de Spectral Haze, segundo disco de esta banda de doom psicodélico / stoner metal de Oslo, Noruega, ahora extinta, jazzincreíble, de principio a fin. Un 5 de 5 extraordinario. Recorriendo el cosmos de tu alma con bajos densos y distorsionados, toneladas de wah wah y solos alucinantes, una batería ruidosa, que acompaña en todo con repiques y mucho hit hat, junto a una voz bluesera y sideral. Un theremín ayuda a la comunicación con seres de otras galaxias y planos de conciencia, bailando alrededor de la fogata en la que revolotean los planetas. En Spotify.

10. Grinding Gears Vol 4 de Rabea Massaad. El guitarrista y productor de la maravilla post-metla / post-hardcore Vower tiene un nuevo disco en que muestra su lado de guitarrista virtuoso, con mucho metal progresivo por delante, en lo que caben riffs de varios otros géneros. No todo es guitarra, por lo que los arreglos de bajo y batería están muy a la altura de sus habilidades como shredder / compositor. Mucho hard rock y rock alternativo, incluso con algo de wah wah, rapcore y numetal incluido. Buenísimo, 4,4 de 5. En Spotify. 

22 noviembre 2024

Diario musical 21N: black metal / música clásica, post-punk, metal progresivo avantgarde y post-hardcore/progresivo

1. The Poetic Edda EP de Disembodied Tyrant/Synestia: cuatro temas de black/deathcore orquestal, bastante bien producidos y con mucho énfasis en la música clásica. Son de Estados Unidos.

Synestia intercambia géneros para hacer primero black sinfónico, con sopranos y mucho tremolo picking para luego hacer un breakdown tan concentrado que abre un hueco en el suelo directo al inframundo mientras que el segundo tema combina ambos géneros, lo que suena más a deathcore sinfónico, con riffs de sonido industrial y efectos de hiper-procesado con muy rápidos arpegios, aunque con lo orquestal en analógico, con interludios de violines y siempre un doble bombo furioso presente, con los pig squeals atmosféricos en todo momento. Muy bueno, 4,6 de 5. 

Por su parte, Disembodied Tyrant tiene un acercamiento similar pero diferente, su primer tema empieza con  black metal atmosférico lo-fi, combinando guitarras sucias y etéreas, casi post-metal y shrieks tradicionales con un sonido general de deathcore sinfónico, en que la batería hiper-rápida y potente es protagonista junto a la producción vocal. También escuchamos violines y orquestaciones, en este caso ambientales, mientras los riffs de guitarra emulan los solos a lo Paganini. Y después de una loca reinvención clásica, hay deathcore en su máxima expresión. En su segundo tema, clavicordio y cuerdas hacen la introducción que luego está llena de muy sofisticados coros operísticos para luego escuchar una guitarra shred virtuosa que de nuevo emula solos de violín. Más tarde deathcore rápido, complejo y sinfónico con las voces de sopranos y tenores siempre presentes como complemento. Ellos 4,6 de 5. En Spotify.

2. Earthworks de Straw Man Army: tercer disco de esta banda gringa de post-punk / folk punk / punk con un sonido vintage y bastante directo, casi lo-fi y un poco noise rock, con cuidados arreglos y casi artesanalmente elaborados en canciones gobernadas por una guitarra con una distorsión sesentosa que la da ciertos aires de rock and roll, aunque a veces tan electro-acústico que era folk punk o indie folk pero siempre con filosofía de crudeza. Más cerca de The Dead Kennedys que de The Strokes o The Vines. En Spotify. Súper buenos, 4,3 de 5.

3. Cease The Day de In The Woods... Clásico noruego del metal extremo avantgarde, psicodélico, doom y progresivo, con voces limpias entre folk y operísticas, así como shrieks de black metal, sobre canciones que se debaten entre ser tremolo picking gélidos con teclados sinfónicos, ambiente de space rock y mucho de rock sinfónico. De mis favoritos, y con mucho dolor me los perdí en vivo en Bogotá este 2024, pero bueno, 4,3 de 5. Claras influencias de Ulver, Borknagar y Arcturus. En Spotify. Lo reseñé acá.

4. All That Divides de Black Peaks, segundo disco de esta exorbitantemente (y ahora separada) excelente banda de progressive/post hardcore/rock alternativo de Inglaterra que combina voces limpias y gruñidos, las guitarras pesadas del hardcore y el rock alternativo con los trucos mágicos del metal progresivo para crear una fórmula de melodías circulares, ritmos pesados y cruces inesperados, a lo que se suman teclados, orquestaciones y arreglos electrónicos. Las influencias del post-metal y el nu-metal a la Deftones también son palpables.

Parada obligada para entender lo mejor de la nueva contemporánea junto a Arcane Roots y Black Orchid Empire. 4,8 de 5. En Spotify.

04 noviembre 2024

Diario musical 4N, pre-electoral: lo nuevo de The Cure, Samael clásico, hardcore/metal danés, indie folk, post-rock de Alabama extraordinario, dungeon synth regular, rock folk progresivo, lo-fi extenso, emo/post hardcore + rock clásico, rock n roll y heavy metal y heavy/power coral y sinfónico

1. Songs Of A Lost Word de The Cure. Su regreso después de 16 años sin publicar discos. Un disco lleno de maestría y experiencia, basado en el rock alternativo noventero, bien psicodélico, grungero y fusión, pero sorprendentemente para mí, mucho más guitarrero, post-rock y orquestal que electrónico, gótico o post-punk. Me fascinó este disco, no lo esperaba tan bueno. La voz de Robert Smith está en plena forma, indiscutiblemente única y genial. Les doy un fácil 4,5 de 5.

2. Loved by None, Hated By All de Lifesick: hardcore danés con influencias del thrash gringo, el metal extremo y el death/doom originario e incluso algo de post-metal, pero especialmente un sonido old school y punketo pero sabiamente combinados. Tremendo disco, 3,9 de 5. En Spotify.

3. Ceremony Of Opposities de Samael: los veré en el Colombia Metal Fest, después de haber visto un poquito de ellos en el Knot Fest. Escuché muchísimo el Blood Ritual pero no casi esto y nunca he sido fan de su versión industrial / pop / alternativa. En esta gira a veces están tocando este disco completo y en orden, así que buen día para hacerlo. Y aunque se escuchan aún influencias del black metal originario, con toques de doom y satanismo, las guitarras y las voces ya son más industriales que extremas. Mis favoritos son aquellas en que los riffs siguen ese patrón de dibujar un motivo doom/black repetitivo, como ceremonial, que invocan a misa negra y que tiene una especie de invocación sepulcral al repetir los ritmos con la batería.

4. Seed of a Seed de Haley Heynderickx, hermoso disco de indie folk rock de esta cantante de Portland, Oregon. Prefiero los temas sin tanta influencias ni sonidos country / hilbilly pero compensa con los que son rock acústico / folk, a veces sonando nativista o ingenuo. A pesar de las influencias gospel, lo dejé como en el cuarto tema.

5. Then You´ll Go Home de faxudeep: post-rock potente, de guitarras sludge y otras que solean con sonidos brillantes como segunda capa, usan voces limpias y baterías mid-tempo. Aunque Sputnikmusic dice que es post-hardcore, shoegaze y alternative rock, la veo más sucia y pesada que eso. Según ellos mismo, se describen como noise / slowcore (lo que sí confirma el emo/shoegaze) de Birmingham, Alabama. En Spotify.

6. It Comes in Waves de Astral Fortress, según es black metal atmosférico pero después de unos 20 minutos de chiptune, dungeon synth, lo cambié. No es malo pero no tengo interés especial por el género. Diría que 3,2 de 5.

7. Garden Electric de Jupier Fungus: rock folk progresivo de Hellas, Grecia, muy cercano al estilo de Jethro Tull aunque se pueden encontrar detalles de King Crimson y Pink Floyd. Es bastante psicodélico, cósmico y muy hippie. Cuatro temas, larguísimos, de 10 a 13 minutos, conforman este debut del dúo. En Spotify. Les doy un 4,3 de 5. Vale resaltar que algunos de sus miembros vienen de bandas de metal como Rotting Christ, Chaostar, Lucifer´s Child, Yoth Iria, Necromantia y Triumpher, entre otras. 

8. Night Palace de Mount Eerie: proyecto de lo-fi, experimental e indie folk del músico Phil Elverum, ex The Microphones, de Anacortes, Washington, que durante una hora y 20 minutos (es un disco doble) explora capas de sonidos acústicos grabados de forma analógica, con ruidos de cintas y viniles, feedbacks, fallas de origen y sierras musicales grabadas en vivo. Esto incluye además guitarras electro-acústicas, pads de batería y algunos sutiles arreglos electrónicos. Discogs dice que es slowcore.

Como curiosidad, uno de los muchos temas cortísimos, de menos de un minuto, incluyen un tema de black metal lo-fi. Esto me lleva a recordar lo que hace Lithurgy, que en su black metal hiper rápido, intrincado y lleno de instrumentos exóticos académicos, como el arpa, se incluyen los sonidos de la computadora cortando el sonido por la falta de memoria, porque en el tema Myth Come True se escucha como el movimiento de la aguja al moverse por el dial de un radio analógico que se corta e interrumpe, mientras la batería, bajo y voz suenan impecables. Súper interesante y con muchos buenos momentos, le doy un 4,2 de 5. En Spotify.

9. Do You Still Love Me? de Planes Mistaken for Stars: una rara banda de Emo / Post Hardcore, bastante ruidosa y caótica, con una voz difícil de entender porque es limpia pero también agresiva, guitarras poderosas y una batería que hace muy bien su trabajo, pero la influencia hard rock en las estructuras y las distorsiones irregulares, que parecen cambiar en cada canción, me hacen pensar en Seether. Son intrigantes, porque a veces suenan melancólicos, en otros cáusticos y la mayoría de la veces, indecisos. 

Leo que las críticas de sus discos anteriores tienen loas porque combinaron hardcore, punk, metal, emo y post-hardcore de manera magistral, mientras se mantienen las influencias del rock clásico, el heavy metal y hasta el rock and roll. Se pueden escuchar todos esos sonidos chocando y confluyendo, aunque no de la forma bondadosa que leo, al menos no lo encuentro en mi primera escuchada, especialmente porque me desagrada la voz. Diría que 3,4 de 5 porque son muy buenos músicos, interpretan y componen bien, falta darle más vueltas a su producción. Me da curiosidad escuchar otros discos. En Spotify.

10. Unrelapsed de Tommy Concrete, es presuntamente un proyecto de metal progresivo, hecho con algo de shred de guitarras metaleras y con la filosofía del grindcore: temas cortísimos de entre 1 y 2 minutos, siempre con guturales más o menos extremos y logrados, mientras la música son riffs más o menos elaborados, entre lo psicodélico, el punk y el metal, que están acompañados por distintas capas de bajos, baterías y voces para darle impresión de canciones terminadas. Es casi un fiasco, diría que 2,8 de 5, pero es más algo incompleto, ingenuo y hasta torpe, demasiado extenso y sin madurar.

11. Fimbulvinter de Brothers of Metal: heavy / power metal sueco, que de una siento que tiene orquestaciones de alta calidad y unas voces grabadas con mucho menor aprecio, una irregularidad que se repite durante el disco, en que por momentos se escuchan muy buenas las guitarras, a veces también las voces principales pero entonces cae el poder de la batería o de la segunda guitarra. Por suerte, siempre hay un buen volumen para lo sinfónico, aunque es confuso saber si la aspiración es darle protagonismo o ser acompañante.

Otros temas tienen comienzos apoteósicos, en la que los riffs se escuchan claros, en doble armonía con el bajo y las cuerdas, que da lástima que no siempre sea así. El tema Giantslayer, con voces masculinas y femeninas haciendo limpias y guturales, una instrumentación poderosa y la variación entre thrash / power, momentos de coros épicos y algunos momentos progresivos le dan un brillo excepcional.

Sin embargo, después de los temas iniciales con problemas de sonido, nos adentramos que en lugar de fusionar géneros, parece no saber claramente si es folk metal, power folk, viking metal, sinfónicos o qué carajos, porque cambian demasiado, sonando muy celta y ceremonial, luego rock n roll, vuelven al power pero con toques pop. Irregular, diría que 3,3 de 5.


02 noviembre 2024

Diario musical 2 de noviembre: death/black cavernario y primitivo con bandoneón, mandolina y cuernos, reedición del debut de Austin TV, deathstep, lo nuevo de Hammock (post-rock) y el debut de i Häxa, la nueva voz del trip hop dark

1. VITRISEPTOME de Mitochondrion: tercer disco de este power trío canadiense (Vancouver) de death metal opresivo, intrincado y cavernario con un ángulo atmosférico. Según la descripción del disco, estos 17 temas que se alargan por 17 minutos, son dos secciones de tres partes. El disco se empezó a grabar en 2017 y terminó de mezclarse entre 2022 y 2023.

Los primeros temas me hacen pensar en los primeros discos de Grave pero más rápidos, pero también en Ulcerate, aunque menos progresivo. Luego recuerdan a Imperial Triumphant, sin el jazz, pero en que las decenas de instrumentos exóticos, desde el tímpano, el bandonenón y la mandolina hasta el cuerno e instrumentos tibetanos, agregan decenas de sensaciones y tonos, especialmente en los cortísimos temas "puente" pero poco espacio para aprehenderlos y asirlos musicalmente, perdidos en un torbellino apretujado de notas. 

El tema Flail, Faexregem!, de más de 11 minutos, revela nuevas dimensiones de esta dimensión, con coros guturales, algunos shrieks de fondo y solos de guitarras afiladísimos, casi a lo Deicide o Slayer, que son parte de las muchas que se escuchan entrar y salir, en distintos niveles, llegando a un nivel superior de la música extrema: entre el experimental y el avantgarde, sin perder jamás la idea primitiva, oscura y subterránea, como si se hiciera música orquestal con instrumentos paleolíticos.

Me gustó, a pesar de la extensión y a veces demasiada intensidad artística, entonces 4,1 de 5. En Spotify.

2. La Última Noche del Mundo de Austin TV (remaster 2024, pero original de 2003). De las bandas alternativas y experimental más raras de México, cultores del indie / space /post-rock. Los conocí en un video hiper-nocturno en MTV de un tema llamado Marduk. Yo creía que era una especie de banda tipo Atari Teenage Riot, que hacían chocar el metal y la electrónica, pero aunque descubrí que son algo más inusual, soy fan desde hace años. Me los perdí hace poco pero espero verlos en el Rock Al Parque. 

Este disco, su debut, que no tiene este tema que conocí, es un extraordinario disco lleno de distorsiones y punteos siderales que van navegando sin aparente rumbo, cortes de diálogos de televisión y cine, para construir meditaciones sónicas llenas de electrónica subterránea y noise, que enrumban en una formato de indie rock que puede conquistar millones de corazones en lugar de ser una rareza de culta.

Es un clásico, 5 de 5. En Spotify.

3. Chronic Arrogance EP de Abhorrent: una vaina llamada deathstep, es decir, un microgénero de brostep influenciado por el metal extremo, siendo ya el brostep una forma más potente del dubstep y que fue popularizada por Skrillex. No le vi el gusto, porque no es bailable ni es metal. 2,5 de 5 aunque pude escuchar los tres temas. 

4. From the Void de Hammock: decimotercer disco de esta banda de ambient / post-rock de Nashville, Tennessee, conformada por Marc Byrd y Andrew Thompson, que recurren a guitarras procesadas, ricas en formas y tonos, que permiten distintas pinceladas de efectos y sonoridades. En este disco, además de las pistas electrónicas usuales, se escuchan baterías y varios instrumentos de cuerda, cortesía de Aimee Norris y Matt Slocum en los cellos, Gregory Allison y Ellen Story en violín y viola, Joanna Becker en violín y Jake Finch (quien participó en The Rest de boygenius, el disco de singles extras de The Record) en la batería según revela su perfil en Bandcamp. Sin embargo, también hay sintetizadores y drone aún cuando escuchamos las cuerdas acústicas, como en el tema Ultrasound, logrando una canción que es cinemática, espacial y un experimento sonoro al mismo tiempo, lo que parece corresponder con el nombre del disco. 

Un 4,2 de 5. En Spotify.

5. i Häxa  - i Häxa: escuché un par de EPs gracias a The ProgSpace, con un estilo que me atrapó aunque es bastante difícil de describir, pero hay un acuerdo más o menos en hablar de neofolk / trip hop / dark ambient / art pop, en la que caben momentos música académica contemporánea, con minimalismo, pianos clásicos y batería de jazz, en otros son una combinación de cuerdas, voces y beats electrónicos con decenas de referencias a la electrónica alternativa de los 90/00 , pero también art pop con narraciones sobre figuras amorfas de ambient / drone, llenas de cuerdas y sonidos extraños.

El dúo británico está compuesto por Rebecca Need-Menear y Peter Miles (productor de Architects y Tesseract, tocando en su War Of Being). Así que uno podría pensar en Chelsea Wolfe y Emma Ruth Rundle, aunque se reconocen las influencias de Björk, Nine Inch Nails y Tory Amos, con una calidad vocal, diversa y única a la altura de estos nombres de ella, además de la increíble y larga carrera como técnico y productor de él, en la que las referencias, habilidades de composición y detallismo en los sonidos incidentales causan un resultado entre el estupor y la caricia auditiva. 

El disco es largo, conformado por 16 canciones divididas en cuatro partes, entonces hay toda una biblioteca de referencias y detalles por explorar, lleno de sonidos incidentales, distintas aproximaciones instrumentales y diversidad vocal. En Dryland por ejemplo, escuchamos la voz de Beth Gibbons por un lado y el metal progresivo atmosférico, lleno de reverbs, producción al detalle y orquestal de Tesseract por otro, cierta atmósfera de NIN también. Esto se acentúa en el tema, adecuadamente titulado, Destroy Everything, una respuesta a The Perfect Drug de Trent Reznor y I Miss You de Björk.

El último EP o parte, la cuarta, tiene referencias tanto a The Prodigy como a Red Snapper, con una especie de drum n bass acústico con el ritmo de Firestarter en Blue Angel, y el uso pronunciado de cuerdas y coros angelicales sobre agresivas baterías jungles, con algunas voces a la Björk, en Infernum. Es un 4,3 de 5. En Spotify


21 octubre 2024

Lo escuché el 21 de octubre (mucho prog): el disco del año (Magna Mater de Mother Of Millions), prog sueco, francés, doom operístico, power brasileño, covers prog (con un cantante que suena como Freddy Mercury), drum n bass, jungle, heavy doom, stoner, hardrock y muchísimos polirritmos,

1. The Didact (2014) de Means End: una banda imposible, que reúne elementos increíbles y por supuesto, irremplazables e irrepetibles: enfocada en la composición para coros (SATB: soprano, alto, tenor y bajo) más cambios de tono no diatónicos, contrapunto polifónico, escalas cromáticas y verdadero polirritmos. Una combinación de voces operísticas -a lo Borkanagar, Arcturus, Ulver inicial- con progresivo súper intrincando, mega complejo y cambiante, con muchos teclados de fondos y coros académicos de altísima calidad. También usa shrieks. 

Según Discogs es heavy metal, math rock y experimental pero déjenme decirle que no hay nada de eso: esto es metal extremo de vanguardia pensado desde la música contemporánea de cámara. Las guitarras djent lideran composiciones complejas mientras la voz ya llevando la narrativa hacia excéntricos lugares. Tanto así que tienen una versión de un tema compuesto por el director de orquesta, y ganador del Grammy, de Reno, Nevada, Estados Unidos, Eric Whitacre. Por si fuera poco, las letras son sobre epistemología, ontología y matemáticas, entre otras. Un discazo extraordinario, 4,7 de 5 sin la mínima duda. En Spotify.

2. Veneka, de Akapellah con Rawayana: un tema que apela al raptor house, Caracas de noche y supuesto homenaje a las mujeres venezolanas. 

3. Sunraven de Grand Magus: curiosa banda sueca de heavy /doom, fundada en 2001, del baterista y el ex guitarrista de Spiritual Beggars, que desde su experiencia stoner / hard rock deciden entrarle al heavy doom, junto al bajist/cellista y cantante, Fox Skinner. 

Así el power trío apela a riffs de heavy tradicional, con unos momentos épicos a mid-tempo para añadir doom, sin baterías "al galope" y mucho sonido del doom épico tradicional, tipo Candlemass y sonidos del desert rock, con una mezcla general menos brillante, sin agudos pronunciados y con una instrumentación "rebajada" con stoner, mientras la voz sí explora el grunge, el stoner y el doom épico. 

De forma excepcional tienen el tema Hour Of The Wolf, con sonidos que se acercan a Judas Priest de los 80, donde probaron alejarse un poco del sonido más crudo y probaron demasiado con el sonido de las guitarras. Acá aceleran un poco los tiempos pero apelan a sonidos como los de Killing Machine y Turbo de los ingleses.

Me gusta, es curioso, le daría un 4 de 5. En Spotify.

4. MG Ultra de Machine Girl: drum n bass con voz sintética gritada, como cánticos de hardcore punk y un bajo que suena a slap de jazz, a lo digital hardcore de Atari Teenage Riot pero menos noise y estridente. Ellos dicen que "menos gótico, menos blanco y negro, para algo más colorido".

Es un dúo de NY conformado en 2015 por Matthew Stephenson en voces y producción y luego en 2015 entró Sean Kelly en percusión y batería. Bastante entretenido, entre IDM y breakcore, por lo que hay un poco de todo en este proyecto electrónico, entre lo bailable y lo industrial, entre el happy hardcore y mucho bass music, electrónica de hace décadas, que va entre lo obsoleto al clásico del rave. Un buen 3,6 de 5. 

Según Discogs también son Abstrack, Jungle, Footwork y Juke, géneros de electrónica que derivan del guetto house y del hardcore techno / DnB respectivamente, por eso hay elementos tan diversos y de distintos orígenes (Chicago, Reino Unido), con mucha vocalización, samples coloridos y atmósferas inteligentes sin dejar de sonar punketo, caricaturesco y vintage, sobre todo noventero. En el tema Motherfather usan samples de guitarras distorsionadas súper gruesas. En Spotify

5. Dromme de TransgressorCorruptor y Yamil Recz: música electrónica experimental, con un poco de percusión y muchos ecos muy agudos, casi estridentes. Me recuerda a las canciones del disco Revés / Yo Soy de Café Tacvba. Por supuesto, Yamil ha trabajado con decenas de artistas mexicanos, desde Zoé y Julieta Venegas a Hello Seahorse! y Titan, del cual también es miembro). La portada dice mucho, son 17 temas, todos entre 1 y 2 minutos, con muchos samplers de maquinarias, herramientas y similares, que parecen entrecruzarse, de forma muy ocupada, como si viviesen en una ciudad bidimensional hecha de ángulos y formas. Un 3,2 de 5. Lo quité en el tema 8 por monótono aunque, por supuesto, está bien producido y grabado.

6. Nexus Between Art And Space de Space Mirrors: banda de música experimental por excelencia, que ha hecho discos de progresivo y space rock en el pasado, liderados por la rusa Alissa Coral, quien toca teclados y theremín. Este disco está mucho más afianzado en electrónica drone y algo como guitarras de rock electrónico y mucho bajo juguetón, con un sonido más bien psicodélico y cósmico, pero que siento menos ordenado y quizás muy improvisado, aunque con buena producción y grabación. Lo corté como a la tercera canción, porque recuerdo que el disco anterior tampoco me hizo demasiada gracias.

7. The Source de Kozoria (2024): esta banda es Gojira en esteroides. El cantante, que suena entre operático y groove/thrash, con algunos guturales, es realmente bueno, mientras la música toma los elementos del progresivo y el metal atmosférico para hacer una fusión con sonidos electrónicos pero que suena un poco más cruda que los abridores olímpicos, bebiendo de Pantera y Metallica, así como de King Crimson, Devin Townsend y Death, sacando el space rock y el kautrock. Les doy un 4,4 de 5 por purísimo desempeño brutal y riffs enrevesados, así como permanecer aún con influencias metaleras predominantes más la suite final, de más de 8 minutos, aunque claro que su "defecto" es parecerse demasiado a lo que ya existe.

Su mejor tema es Reborn, en que hacen una rendición súper pesada y rápida de su estilo. Como un Metallica extremo, mientras en We´re Wolves, afianzan en lo orquestal y los coros melódicos, en ambos casos usando también clásicos riffs de speed, black melódico y power/thrash, shrieks e incluso blast beats, y el nombrado finales, con mucho doble bombo, tremolo picking y brutalidad. En Spotify.

8. Titan de Kashiwa Daisuke: glitch, con unos samples de pianos jazz y ambiente. Muy monótono, me gustó mucho más el disco anterior, Ice. Lo quité al segundo tema.

9. Encore Vol. 1: Sonic Tributes EP de The Progressive Soul Collective: un todos estrellas del rock progresivo liderados por Florian Zepf, que me recuerda a Earthside, por la voz operática y totalmente Freddy Mercuriana de Vladimir Lalic (Organized Chaos) y la música cinemática. Aquiler Priester (Angra, W.A.S.P.) en la batería, Derek Sherinian (Dream Theater, Planet X, ex-Sons Of Apollo) en teclados, Luis Conte (Phil Collins, Eric Clapton) en percusión, Connor Green (Haken, Shattered Fortress) en bajo y Kevin Moore (Dream Theater, O.S.I., Chroma Key) de efectos, samples y loops. 

Después de un segundo disco, llamado Sonic Rebirth, ahora aparece este EP de covers de Genesis, Massive Attack, Yes, Toto y Pink Floyd, todos con versiones hiper detallistas y de lujo, con una calidad proveniente de usar grandes nombres como el bajista de Leprous, el tecladista de Jordan Rudess y usar al baterista Alex Landenburg  (Cyhra y Kamelot), junto a músicos de Special Providence. El cantante estuvo invitado en Tiktaalika, el monumental disco solista de Charlie Griffiths de Haken. 

Discazo, claro, 5 de 5. Como si Freddy Mercury cantara en todas las bandas legendarias del rock progresivo. Sin objeciones. En Spotify.

10. Ballads II de Edu Falaschi: segundo compilado de las poderosas de baladas de power / heavy progresivo de este cantante brasileño (fundador de Almah y excantante de Angra antes que entrara Fabio Lione). Para no ser tan amante del género, me encantó este disco, con un 4,2 de 5. En Spotify.

11. Gospel Of Bones de Funeral: funeral doom metal con voz de ópera en barítono / bajo profundo, como la del protagonista de Carmina Burana de Carl Off. Algo realmente no demasiado común en el metal, incluso en este género. Los coros de barítonos son aún más increíbles, a pesar que la música no exhibe nada especial, salvo el protagonismo del violín, este disco se alarga por 66 minutos en 9 canciones sin nada progresivo, ni jazz, ni electrónica, sino un marco de referencia, muy atmosférico pero bastante directo, para esas tremendas interpretaciones vocales pero termina no teniendo demasiado atractivo más allá.

En Spotify. Le doy un 3,9 de 5. De nuevo, al final está lo mejor, el penúltimo tema, Nar Kisten Senkes (Cuando el ataúd baja) y Three Dead Men, con unos coros más ricos y diversos, lo que incluye una especie de "mmmm" de los barítonos y tenores al final, sin letras.

12. Singles de Beardfish, banda sueca de rock progresivo, que me suena a Deep Purple, Yes y Jethro Tull, con un muy buen cantante, que canta muy bien, sin ser metal ni pop. Increíbles arreglos, armonías y atmósferas setentosas, con sintetizadores por doquier, buenos pianos, con riffs combinados de pianos y guitarras, con un trabajo increíble de construcción de momentos para volver a las melodías una y otra vez, hacer variaciones y retomarlo en otro tono, tiempo y forma. Su cantante / tecladista toca también Big Big Train.

13. Magna Mater de Mother Of Millions: intrigante, oscuro e igualmente accesible, tiene una propuesta que sí sabe combinar elementos sin que uno pueda reconocer cada extracto ni la emulación, porque esta banda suena progresivo pero también a rock electrónico y a metalcore, creando una atmósfera dramática pero sin ser gótica ni depresiva, a pesar de los arreglos de pianos y un uso denso del bajo. 

La combinación de riffs muy enganchadores y la voz, casi angustiada y casi operática, que parece estar entre Mario Infantes y Chino Moreno, son la base de esta propuesta que parece la encrucijada entre el rock y el metal progresivo, lo electrónico y lo analógico, sin obviedades ni excentricidades en la fusión o intercambios de géneros. A veces  me recuerda un poco a cómo cambió Paradise Lost y Katatonia, pero acá hay potente originalidad de esta propuesta, que es casi doom pero tampoco es tan comercial, ni tan metalero ni tan stoner.

Según Sputnikmusic, esta banda griega que presenta en 2024 su quinto disco, son metal progresivo y rock alternativo, que la banda explica por usar "ritmos elaborados, stoner rock, filosofía metal, estética folk y melodías de rock progresivo". Estoy de acuerdo, tiene todo esto de forma única. Según Wikipedia, han citado entre sus influencias a  Pink Floyd, Peter Gabriel, Porcupine Tree, Explosions in the Sky, Tool y Pain Of Salvation. Podría decir que es un tripartito entre Riverside y Earthside por un lado, cinemático y enfocado en una vocalización potente, limpia y en armonía con la guitarra, y Leprous, con sus momentos delirantes, frenéticos y minimalísticamente producidos, a la que agregan muchos polirritmos, contrapuntos y experimentaciones sónicas.

En Discogs lo califican de art rock, ¡gracias! porque lo unen así a Radiohead, Queen, The Velvet Underground, Yes, Genesis, Jethro Tull y King Crimson. Para mí llegan a ese nivel o lo alcanzarán. El tema The Line va desarrollando una atmósfera cinemática que va desarrollando un crescendo de líneas vocales, post-rock y orquestación frenética de fondo, que suena a película de suspenso y guerra de ángeles, para que se abra al siguiente tema, que toma este altísimo clímax para desbordarse en una intro de metal sinfónico que permite otra apropiación vocal agresiva por momentos y emocional después, en la que los cambios de ambiente, tonos y tiempos nos pasea, nos lanza, nos trae y nos expande, una y otra vez, de maneras novedosas e increíbles. 

Porque es ese su leit motiv, empezar emocionalmente, sin tristeza ni pesimismo, para ascender a los cielos como un cohete espacial, mientras escuchamos cómo se rompe el sonido, las nubes y la estratósfera, de forma atronadora con toda la potencia instrumental, parece que va a gritar, a enloquecer y llorar pero antes de alcanzar la psicodelia del espacio exterior, la demencia sideral, retoma la calma del satélite que plácidamente flota en órbita como un Dios electrónico.

Para mí, un 5 absoluto. En Spotify. 

14. Apeiron de Five The Hierofant (2024, Reino Unido): saxofón metal, como me gusta llamarlo, porque la presencia de este instrumento entonces avizora una visión de música extrema avantgarde, experimental y que mezcla death/black con jazz, electrónica y/o música del mundo. 

Los primeros dos temas parecen variar entre lo psicodélico y lo balcánico, con el saxofón liderando la orquestación oriental, un poco a lo John Zorn, pero la densidad de un bajo procesado y la musicalidad metalera van tomando presencia, alcanzando similitudes con Oranssi Pazuzu y Cult Of Luna
sin perder el minimalismo conseguido con media docena de otros instrumentos de percusión, pero creo que termina pareciéndose más a Dark Buddha Rising, aunque más orgánico y analógico.

Según Sputnikmusic estamos tratando acá con jazz fusión, así como doom y post metal, mientras la Encyclopeadia Metallum los define como Avant-garde Post-Black / Doom / Dark Ambient / Jazz, que es más o menos lo mismo: la oscuridad vista desde las guitarras procesadas, el drone, la instrumentación exótica y lentitud para desarrollar a fuego lento las variaciones sónicas, aunque al ser instrumental, perdemos algo del presunto, post-black para quedarnos más con sólo post-metal. Un súper disco de 4,5 de 5, poderoso. En Spotify.

15. Endless de DGM: este disco empieza de forma alucinante, con los italianos echando mano de todos los elementos del rock y metal progresivo, así como del power metal orquestal de sus tierras mágicas, con énfasis en el violín y flautas haciendo melodías étnicas latinoamericanas (cortesía de Emanuele Casali, también en teclados), logrando canciones magníficas, de altísimo vuelo y cambios sorprendentes.

Este efecto de estupefacción se alcanza especialmente con los solos de sintetizadores, teclados y órganos, así como su combinación en doble armonía con guitarra que luego lleva a intercambios impresionantes entre los músicos. En el tema The Wake el soliloquio de blancas y negras se convierte en un festival de arpegios en doble armonía, apenas ensombrecido por el vocalista. From Ashes es una joya del power progresivo con alucinantes sonidos enrevesados en la que la banda muestra su maestría y virtuosismo que llevan al éxtasis. La voz mejora mucho en este tema. 

El detallito negativo es que a veces usan melodías del rock comercial de los 80, con coros masculinos, guitarras viajeras y musicalización de fondo, que en ocasiones parece perder el rumbo, sonando a jingle televisivo o soundtrack de Nintento. No soy fan del cantante aunque cumple con el trabajo y tiene momentos brillantes. Igual llega fácil a un 4,3 de 5.

16. Undearneath : grindcore a toda velocidad, con temas cortísimos, de Pittsburgh, Pennsylvania, que antes hacía metalcore / hardcore y me gustaba ya muchísisimo, borró su discografía anterior para presentarse en sociedad de nuevo con una nueva forma voraz, perversa y destructiva, con algunos toques de black, death y hasta unos pocos breakdowns a medio tiempo, pero mayoritariamente acá estamos en presencia de maldad en 90 segundos o menos con algunos excepcionales temas entre los 2 y 4 minutos, siempre con una batería imposiblemente rápida y tonos agudos para darle más poder al estilo. Voces agrias, entre shriek y hardcore, perfectas para la propuesta gore. En Spotify y les doy un solido 4,2 de 5.

17. Flipping de Candy: sé que no es metal, es más bien un hardcore / metal industrial muy oscuro y ruidoso, con una voz con reverberancia  y en el fondo, con algunos toques como de rapcore en la voz y slam en las guitarras, e incluso tienen scratches de DJ. Suena a Slipknot con post-punk. Según su perfil de Bandcamp, son metallic punk/hardcore, en la que se cuela el noise y power electronics. Su disco It's Inside You, de este mismo 2024, me había gustado mucho. Raros pero interesantísimos, sigo sin agarrarle completamente la caída, pero pondré un 4 de 5. En Spotify

18 octubre 2024

Lo que escuché el 17 de octubre: drum n bass, industrial y la música de la obra teatral London Tide por PJ Harvey

1.  Kaleidoscope de TURQUOISEDEATH. Empiezo el día con electrónica, una mezcla de Drum n bass, breakbetas y dream pop, de temas largos y suaves, muy ambientales. Son de Londres, Reino Unido. 4 de 5, fácil.

En Spotify.

2. Single nuevos de Arch Enemy, buenísimos. Alissa White-Gluz mejor que nunca y la música suena potente, con mejor producción e incluso toques orquestales de fondo.

3. Rats Wars Ultra Edition: Power Electronics, Noise e Industrail en este disco que invoca, homenajea y potencial el revival de la electrónica más oscura de los 90 con NiN, Rammstein, Wumpscut, Ministry y Front Line Assembly, por nombrar algunos. En Spotify. Yo le pongo 4 de 5.

4. Empecé el disco London Tide, una obra musical clásica con la música de PJ Harvey.

Día ocupado, eso fue todo.

11 octubre 2024

Lo que escuché este 11 de octubre, viernes de estrenos: progresivo en acústico, grindcore, punk, rock y emo californiano, "piano pop", lo nuevo de Armenia, death/black y death progresivo melódico

1. Teracoustic Sessions Vol 1  de Teramaze (10 de octubre de 2024): versión acústica de temas clásicos de esta banda australiana de metal progresivo. No soy especialmente fan pero el cantante es muy bueno y los arreglos tienen riqueza: 3,7 de 5.

Enlaces: Bandcamp, Deezer, Instagram, Spotify.

2. G.O.A.T de ACxDC, cuarto disco (2024) de esta banda californiana de Power Violence / Grindcore con letras y temática satanista, cuyo nombre completo es Antichrist Demon Core. Ruido maléfico, muy old school aunque con un sonido decente, con algunos buenos momentos, sobre todo al final del disco de 17 canciones en apenas 23 minutos. El cantante de Undeath entre los vocalistas invitados. No me pareció tan divertido como el speed black metal satánico ni tan potente como otras bandas del género. Le doy 3,6 de 5.

Enlaces: Discogs, Bandcamp, Spotify.

3. Hard Chiller, EP (2024) de banda de Santa Rosa, California, Estados Unidos. En la onda de los géneros juxtapuestos, es una banda que suena punk y shoegaze tanto como metal alternativo y dream pop, pero con más inclinación hacia lo más doom/nu-metal tipo Deftones que a las otras influencias. Diría que tienen potencial, pero aún no desarrollado sino en su sonido, 3,3 de 5.

Enlaces: Bandcamp y Spotify.

4. EP Infinite Circuitry de Krosis, una banda de deathcore / death metal progresivo de Raleight, North Carolina, Estados Unidos. Un EP larguito, de 7 temas en 32 minutos. Voz aguda de deathcore en su primer tema, no me agradó pero los arreglos progresivos, increíbles. Segundo tema, usa trozos de ambient chill y combinaciones con teclados propios del género deathcore. Me pareció muy básico y poco original: 2,8 de 5.

5. Keep It Reel de Dwarves (2024), una especie de punk / garage rock / hardcore, oriundos de California, con mucha temática adulta, satírica e iconoclasta, política incorrecta, con algo de gore y desnudez en sus portadas. Los temas más cortos y rápidos son los mejores, los lentos y más "profundos" mucho menos. 3,5 de 5 por el concepto.

Enlaces: Discogs, Bandcamp (acá sí puedes ver las escatológicas y explícitas portadas).


6. Myles Kennedy – The Art Of Letting Go: Un muy buen disco de hard rock, del guitarrista de Spokane, Washington, Estado Unidos, más recientemente conocido por su trabajo con Slash. Excelentes guitarras y arreglos, canta muy bien aunque no es mi característica favorita de este músico con gran trayectoria. Admito que aunque tiene música muy bien hecha, no me emocionó demasiado aunque no repetiría el disco. Sólo una escuchada: 3,7 de 5.

Enlaces: Discogs. Sputnikmusic, Spotify.

7. Bello and Shem - Strawberry: una vaina horrible y que nujazz. Patético.

8. The Second Act de Missy Higgins. Una especie de Adele australiana, con un toque de pop medio country / gospel. Ella lo llama "Piano pop" aunque se escuchan más guitarras acústicas y algo de percusión que lo acerca más al indie folk. Como ella o Francisca Valenzuela, hablar de un corazón roto después de un rompimiento amargo es una fuente inagotable de profundidad poética. Pongo 3,8 de 5.

Enlaces: Sputnikmusic, Spotify. Instagram.

9. Spiral in a Straight Line de Touché Amoré (11 de octubre de 2024). Sexto disco de estas estrellas del post-hardcore / emo. Sus voces gritadas, desesperadas y rasgadas, es de lo mejor del disco, llenas de existencialismo. A pesar de esta vocalización, son sumamente accesibles. También gritan desde Los Angeles, California, como parte del movimiento llamado "revival del screamo". Su último tema agrega algo de metal, cercando al blackgaze.

Enlaces: Sputnikmusic. Bandcamp. Instagram, Spotify

10. Nube Gris de los bogotanos Armenia. Me gustan mucho, los vi en vivo en el Rock Al Parque 2023, son energía rockera, emo y alternativa. Súper, 4 de 5. Frase destacada: "Jugar Nintendo sin bañarse es una chimba".

Enlaces: Instagram. Spotify.

11. Terrified Of God de Vomit Forth. Segundo disco de esta banda de death/hardcore de Connecticut, Estados Unidos. Una aplanadora brutal, con temas cortos y veloces, con algunos interludios más lentos y cavernosos, voz gutural moderna y con genes de speed, black, doom y grindcore. Pura maldad en forma de música extrema con 12 temas en 27 minutos. Definitivamente 4,2 de 5.

Enlaces: Sputnikmusic.Bandcamp, Instagram, Spotify.

12. Hardwarez de Master Boot Record. Onceava producción del italiano Victor Love, quien de nuevo combina de forma muy original distintos géneros de electrónica con metal, con chiptune y el synthwave cableados junto a industrial metal o el rock electrónico, produciendo discos ricos en distorsiones, solos de guitarras alucinantes y arreglos que recuerdan a videojuegos mientras conceptualmente los nombres de canciones y discos apelan a la cultura de la informática, sus portadas juegan con la iconografía de runas vikingas dentro de placas y componentes de computadores personales.

Piensa en un hijo de Helmet con Whourkr, algo de Prong también, pero siempre instrumental. Me gusta más de lo que otras veces, porque creo que ha pulido mucho más el estilo, así que 3.9 de 5.

Enlaces: MetallumBandcamp, Instagram, Spotify, Discogs.

13. Influenza de Fallen Man: una banda legendaria de Sacramento, California, que mezcla thrash con casi todo el metal extremo que se le atraviese. Detesté la voz que va entre hablada, medio gritada y del rock sureño. Malísimo 1,5 de 5.

14. Weight of the World de Alias Noone, debut de la banda finlandesa de death metal progresivo melódico, con voz gutural monstruosa procesada y arreglos orquestales, ambientales y corales grandilocuentes. Discazo que recuerda un poco a Septicflesh, con estos toques góticos, aunque tiene la melancolía y voces del doom, y por segundos se escucha el sonido melódico de Gotemburgo. Hay poca información sobre la banda, sus músicos no aparecen en otras bandas y son un híbrido particular, así que recomiendo estar súper pendiente.

Enlaces: Bandcamp, Instagram, Spotify

Más montones de singles y temas nuevos por ser viernes.

10 octubre 2024

Lo que escuché el 10 de octubre: death metal vieja escuela, punk alternativo, grindcore, power metal progresivo, doom, pop punk emo, rock latino y sludge/post-metal

Hoy, jueves 10 de octubre, en la semana de receso de la universidad, escuché los siguientes discos:

* Magic Mountain (1996—2022), lanzado el 4 de octubre de 2024 por Ceres, una banda de pop punk, emo, rock alternativo de Melbourne, Australia. Por momentos claramente influenciados por el grunge y el noise rock, tiene momentos indie y pop, siempre tiene un ambiente sombrío y emocional, con referencias culturales en temas llamados 666 y Britney Spears. Es largo sin ser extenuante aunque pudo serlo un poco menos, porque tiene 25 canciones en una 1 hora 6 minutos, que incluyen varias con guitarras acústicas procesadas, algo de folk indie. Puntuación: 3,7 de 5.

Enlaces: Discogs, Sputnikmusic (que lo asemeja con Foxing), Spotify, Deezer, Bandcamp (que lo asemeja con boygenius y Phoebe Bridgers), Instagram.

* In the Jaws of Bereavement de Maul, lanzado por 20 Buck Spin el 4 de octubre de 2024. Death metal cavernario, con algo de hardcore, de North Dakota, Estados Unidos, que bautizan su estilo como una de sus canciones, Midwest Death, quizás por su sonido más alternativo.

Un dato curioso es que son un sexteto, por tanto, tiene un cantante solista, Garrett Alvarado, también letrista, con una voz gutural rasposa como si gritara hacia adentro y Alex Nikolas encargado de tercera guitarra y segundo bajo. El cantante de The Acacia Strain, Vincent Bennett, está invitado en el primer tema. A diferencia de otros de su género y con más músicos que el promedio, el sonido es menos denso e inescrutable, con una mezcla general que destaca más los agudos que los graves, algunos shrieks -especialmente en los últimos temas- y más dinámica en sus arreglos.

Un disco corto, 10 canciones en 38 minutos. Le pongo 4,2 de 5 por esta versión alternativa del género, con más groove, arreglos y sonido.

Enlaces: Encyclopaedia Metallum, Sputnikmusic, Discogs, Spotify (que los asemeja con Undeath), Deezer, Bandcamp, Instagram.

* Prude, de Drug Church, quinto disco de una banda de Albaby, Nueva York, Estados Unidos, editado el 4 de octubre de 2024, que comparte elementos del punk, del post-hardcore y del post-punk, usando una voz rasgada, algo Oi! con teclados y guitarras ambientales, produciendo una especie de híbrido entre el pop ochentero menos comercial y el hardcore más digerible. Diría que 3,5 de 5.

Enlaces: Sputnikmusic, Spotify (que los asemeja a Militarie Gun), Deezer (que los asemeja, asombrosamente, con Turnstile, Blood Incantation, Slomosa y Nails), Bandcamp, Discogs, Instagram.

* Harmony Dies, Eraser: lanzado el 30 de septiembre de 2024, segundo disco de esta banda italiana de grindcore de vieja escuela, rápido, brutal y sucio. Su voz gutural es mitad gruñido, mitad un grito hardcore pero sin tanta potencia. Con temas cortísimos, 22 en apenas 27 minutos, recorre distintos ángulos del metal extremo, a veces parece Brujería, otros Bolt Thrower, a veces es muy hardcore punk, otros casi grindcore y en otras D-beat de los 80, pero casi siempre a los primeros Napalm Death, incluyendo un tema de 10 segundos que es apenas un grito con golpe de música y el nombre del disco. Su temática, claro, la guerra, sus armas, horrores y brutalidad armamentística. Por ahora, 3,8 de 5.

Enlaces: Sputnikmusic, Metallum, Bandcamp, Instagram, Spotify, Deezer, Discogs.

* Into the Burning Blue de Trace Mountains: no, gracias.

* Do Not Go To War With The Demons Of Mazandaran de Lowen, extraordinario segundo disco del dúo de doom progresivo de Londres, Reino Unido, conformado por el multi-instrumentista Shem Lucas y la maravillosa cantante Nina Saeidi, que me hizo recordar a la banda Lucifer, con un timbre etéreo de sacerdotiza en la época del Satanic Panic.

Enlaces: Sputnikmusic, Metallum, Deezer, Bandcamp (que lo asemeja a Oceans Of Slumber), Instagram, Spotify. Una maravilla que tiene 4,8 de 5.



* Forced Out of Existence de Greenwitch: primer disco de esta banda de Los Angeles, California, Estados Unidos, de death metal de vieja escuela, que me recordó a la escuela holandesa, un poco de Asphyx y Autopsy, un poco a Hyperdontia y Tomb Mold, con un tema final que empieza con ruido para luego tener un tema más cristalino de metal extremo. Tienen al guitarrista Miles McIntosh, de Apparition y al guitarrista Ronny Lee Marks, de Upon Stone (death metal melódico) como invitados. Sí, se parecen a Maul

Enlaces: Metallum, Spotify, Deezer, Discogs, Instagram, Bandcamp (que los asemeja con Regional Justice Center, 200 Stab Wounds y Undeath). Estuvo bien, 3,5 de 5.

* Strong Delusion de Allos, segundo disco de esta banda cristiana de power metal brasileño (Belo Horizonte) con mucho progresivo. Cinemático, con clavicordio, muy orquestal, con pequeños interludios de jazz. Muy buen vocalista que cultiva un estilo purista del género, sin gritos, gruñidos ni nada thrash, bastante épico, a medio camino entre Rhapsody y Angra. Les pondría 3,7 de 5.

Enlaces: Bandcamp, Deezer, Instagram, Spotify.

* Metaphysical Engines Approaching The Event Horizon de Hadit, banda italiana de death/black de inspiración cósmica, ocultista, densa y opresivo, aunque no llega al nivel de Deathspell Omega. Con el mismo creador de Cosmic Putrefaction, Gabriele Gramaglia.

Enlaces: Bandcamp, Deezer, Instagram, Spotify, Discogs.

* ¿Dónde jugarán las niñas? de Molotov (1997). El debut, un clásico del rock latinoamericano y mexicano.

* Ridiculous And Full Of Blood de Julie Christmas (2024), de lo mejor del año según Sputnikmusic. Un discazo de sludge / post-metal de la demencial cantante neoyorquina de Made Out Of Babies, el disco Mariner de Cult Of Luna y Battle of Mice.

Bandcamp, Instagram, Spotify, Discogs.

10 discos y un montón de singles de temas nuevos.


07 marzo 2024

Un lingüista chino que escribe en griego antiguo es la mente maestra de Hoplites, un fino y extraordinario black/death jazz progresivo con cuatro discos en un año

Las bandas de un solo hombre están viviendo un gran momento, no sólo por su abundancia productivo sino por explorar y combinar géneros que van desde el black metal crudo hasta el post-black / shoegaze, con algo de ambient, noise y metal sinfónico. Y dentro de ese cosmos de solitarios multi-intrumentistas está Hoplites (una transliteración del griego Ὁπλίτης, verdadero nombre de la banda y que podría traaducirse al español como Soldado)
Hoplita griego

Con tres álbumes en 2023, publicados el 1° de enero, el 19 de abril y el 1° de octubre, el lingüista chino Liu Zhenyang (experto en lenguajes chino-tibetanos) exploró el black metal en combinación con el shoegaze, el death técnico y hasta el metalcore, hasta llegar al primer álbum de 2024, Παραμαινομένη (Perpetuado o Todavía estoy allí, en español) en que el se sumerge magistralmente en el black/death progresivo, incluyendo el saxofón y los pianos, los arreglos de jazz y hasta algo de electrónica, que lo acerca más a artistas como Imperial Triumphant, Aetheria Conscientia o Nullentropy.

Con sólo seis temas en 52 minutos, lo que da un promedio que supera los 8 minutos y medio por tema, la producción más reciente muestra una muy cuidada producción que permite jugar con distorsiones sucias y baterías progresivas, shrieks perversos y riffs de black metal/punk, a los que se le pueden agregar arreglos cuidadosos de instrumentación alternativa que encajan magistralmente, por supuesto, incluyendo folclóricos chinos.


A diferencia de otras bandas con obsesiones por la mitología nórdica o griega, la historia antigua y la iconografía, en Hoplites está con un dialecto del griego antiguo. Solo con el lenguaje, la gramática, la fonética, las figuras literarias. En una entrevista con Invisible Oranges Zhenyang dijo que no le interesaba la cultura o filosofía de los griegos, sino su forma de escribir y hablar. 

Y eso le dio una ventaja viviendo en China: para tocar en vivo te piden que envíes al Partido Comunista las letras de las canciones, incluso traducidas. Liu tenía miedo de lo que podían pensar, porque hace crítica social y política, pero en griego antiguo. No leyeron nada al parecer, porque le dieron el permiso. Así mismo, declaró que fundó Hoplites como un "laboratorio de riffs", alternativo a su banda Vitriolic Sage, en el cual también drenar su obsesión por los idiomas, pues él mismo habla de forma nativa mandarín y dialecto wu. Ahora vive en Francia, donde se mudó en 2022 para continuar sus estudios de maestría.

Musicalmente hay una paleta inmensa en el disco. Incluyendo el avantgarde y lo experimental, Liu explora el mathcore como complejidad compositiva, agrega interludios melódicos, apela al post-metal y al shoegaze para hacer atmósferas mientras recurre muchísimo al death jazz sofocante a lo Imperial Triumphant o Deathspell Omega, algo de hardcore punk, de doom-jazz y mucho del progresivo/electrónico de Porcupine Tree y en el fondo siempre una actitud, sonoridad o base de black metal, principal vía de comunicación del artista.

Y eso proviene de una abundancia de influencias tan gigantesca como laberíntica. En una larga entrevista con Machine Music reveló cuanta música escucha, con una extensión tan amplia como la que expresa en sus discos. Desde Trivium, revocation y Vektor pasando por las obvias de Mayhem y Emperor. Por supuestro, Vitriol (que tienen un poderoso nuevo álbum publicado el 12 de enero del 2024), pasando por Health, ZAO y varios artistas japoneses y españoles de black, death, synth-punk y hasta metalcore progresivo como The Human Abstract.

Si quieres escucharlo, gratis en Bandcamp, acá: https://hoplites.bandcamp.com/album/--8

27 febrero 2024

Bandas de metal extremo polarizadas por el uso de la Inteligencia Artificial para portadas de Agonia Records

Todo empezó con el anuncio el 22 de febrero de 2024 del nuevo álbum recopilatorio de las leyendas holandesas Pestilence, “Levels of Perception”, después del disco de estudio, Exitivm, de 2021. El guitarrista Patrick Mameli dijo que siempre había querido un disco de grandes éxitos, porque eso sería una muestra de la importancia de lo hecho por la banda en el pasado. El anuncio es que se publicaría el 26 de abril a través de Agonia Records con doce canciones regrabados que resumirían sus 38 años de carrera que inició a mediados de los 80 en el death metal para evolucionar hacia ser de los grandes nombres del death progresivo. 

El nombre del disco corresponde tanto a la reinterpretación de los himnos seleccionados por medio de los nuevos integrantes, con sus propias habilidades y técnicas, así como por ajustes hechos por el propio Mamelick. Esto se ve especialmente reflejado en las baterías grabadas en 2021 en una sesión virtual sin los demás integrantes por Michiel van der Plicht (Tyranthrope, Layers Of Devotion, ex God Dethroned) en la que se ajustaron las guitarras y bajos para coincidir.

La portada fue "hecha" por el checo Peter Suchy, quien nunca antes había hecho una. Y dentro de la celebración de esta renovación metalera, estuvo el rechazo de los fans hacia una portada hecha con Inteligencia Artificial, después de medio siglo de artes espectaculares, polémicos y hasta censurados. Grandes artistas dedicados al género, escenas de pinturas misteriosas, fotografías impactantes y mucha innovación parecían estar manchadas ahora.

Con el anuncio de la portada del nuevo disco Hour Of Penance, que saldrá el próximo 5 de abril, la cual se hizo con la misma tecnología, se encontró que era un tema de la disquera, Agonia Records.

El viernes 23 de febrero, Pestilence se defendió en su Facebook.   

Traducción libre: "¿Cómo es que la segunda portada es mucho mejor que la primera? Por favor, expliquen. La IA está en todas partes. ¿Estamos tan atrapados en el pasado que no adoptamos la tecnología? ¿Grabar con cinta es mejor que las técnicas digitales? ¿Tomar una Polaroid es mejor que con el teléfono más nuevo? ¡¡¡Todavía se trata de la música y las letras y eso es REAL !!! ".

1.500 comentarios y 353 compartidos parecen ser poco para Internet, pero una gran cosa para el mundo del metal extremo. En la publicación de Hour Of Penance, otros 253 comentarios, pero solo uno lamentando que otra banda decidió irse por la tecnología generativa de imágenes en lugar de contratar un artista emergente, tuvo 138 reacciones de aprobación. Mala señal.

Pestilence insistió, negando que fuese Inteligencia Artificial, con declaraciones del "artista" involucrado.


Traducción libre: "Peter Suchy explica. No hay aún un generador de Inteligencia Artificial que pudiese reproducir a los miembros de Pestilence simplemente escribiendo un prompt. En el momento en que estaba experimentando con esto, estaba usando una técnica en la que hay que alimentar a la IA con muchos datos. Imágenes de Pestilence, una por una, luego incorporar algunos elementos mediante más prompts. También muchas veces estuve usando sus letras directamente en los prompts. De hecho, estaba usando únicamente la propiedad intelectual de Pestilence para alimentar una variedad de generadores, principalmente Stable Diffusion XL vía A1111, que puede ejecutarse localmente, en su propia computadora. Si usted o alguien más quiere obtener a la banda Pestilence usando IA generativa, pruébalo. Pasé días manipulándolo, y no era para la portada del álbum. Fue sólo mi experimento, con la técnica en ese momento llamada inversión pretextual. Eso fue hace más de un año. Actualmente el IA es aún más poderosa, ya que puede utilizar imágenes directamente como prompts, y ese es el punto. Es Pestilence en la portada… ¡¿Creo que tienen derecho a estar ahí?!".

Una explicación que para mí lo empeora todo: no es Inteligencia Artificial, es ingeniería de prompts usando Inteligencia Artificial. Qué pobreza. Una persona que no es diseñadora, ni ilustradora, se puso a jugar como cualquier otra, a meter letras y portadas, a ver qué sale, la herramienta le produjo algo bastante decente y eso fue todo. Gratis, usando talento e historia artística ajena, sin demasiada ética y sinceramente, una piratería.

Me gustaba más la posición original de la banda, muy mal argumentada, pero entendible, si hubiese sido la creación de un artista usando su propio estilo. Los periodistas y medios estamos usando nuestros propios textos para formatear notas básicas en nuestro estilo, pero justamente, nosotros con nuestro trabajo. Por otro lado, el New York Times interpuso una demanda contra OpenAI y Microsoft por haber usado sus textos, sin permiso y violando derechos de autor. No es el único, también programadores y novelistas lo han hecho. La excusa de Peter es que tienen autoría sobre las portadas, aunque fueron hechas por varios artistas, sin revelar sin tienen su permiso y cayendo en el mismo dilema de si la autoría de la música (y las grabaciones) debieron o deberían estar en las disqueras o los artistas.

Y no sólo es mi posición, ni el único caso. La banda suiza de black/death avant-garde Schammasch se pronunció contra un tercer caso de nuevo vistoso: el nuevo disco de las leyendas satánicas Deicide, pero con referencias culturales, reflexiones artísticas y formas poéticas, poderosamente demoledoras: allá ustedes, pero aún quemos verdaderos artistas.

También en Facebook, con un "Me gusta" ¿irónico? de Agonía Records dijeron pasado el fin de semana: "Brindemos por el futuro de las portadas de álbumes, que acelerará el descenso de la profesión de artista hacia el vacío definitivo sin sentido a los ojos del público en general, o en otras palabras, acelerará la progresiva transformación del arte en "contenido" calculado por algoritmos, y no pasará mucho tiempo hasta que los vídeos y álbumes musicales completamente generados por IA también se conviertan en algo normal. Realmente es un valiente mundo feliz (Brave New World) y, sin embargo, aquellos que estén dispuestos a hacer sacrificios para crear las esculturas eternas de las emociones y expresiones humanas que han sido pilares de la evolución de la mente humana desde sus inicios, siempre estarán ahí. Esta tecnología llegó para quedarse, pero esta no es la forma de utilizarla".

Y con Agonia Records no estamos hablando de unas cuántas banditas más o menos viejas, como Atheist y Ephel Duath, sino también de nombres relevantes de la nueva era del metal. Tienen firmadas bandas como Inquisition, October Tide, Forgotten Tomb, Hail Spirit Noir, Decrepit Birth o Aosoth. 

La portada de Deicide tiene su propia polémica, con varios Youtubers de metal hablando en contra como aquíaquí y aquí. Y parte del debate es justamente si las portadas de los discos se convertirían en algo como una "franela gótica genérica".

24 febrero 2024

Con Fall, su doceavo disco en 28 años, Borknagar alcanza su punto más alto de progresividad en su black/folk épico

Borknagar es uno de los grandes nombres del metal extremo noruego. Combinando black metal melódico con metal progresivo y folk metal, se establecieron junto a bandas como Ulver y Arcturus en un ángulo avantgarde que los acercaba a bandas como Opeth, así como en su evolución, restando extremismo para adentrarse en una combinación de rock/metal progresivo.

Así que aunque nacieron de mano de músicos de Immortal y Gorgoroth, el alma de la banda siempre ha sido el guitarrista Øystein Garnes Brun, que compuso siempre desde la base de las dobles armonías con distintas distorsiones, para provocar ese raro efecto de bella oscuridad, aderezada con interludios en que podía haber guitarras acústicas o lentos y elegantes arpegios con acordes menores en distorsión metalera.

Al mismo tiempo, Borknagar es sinónimo de una poderosa vocalización de voces épicas y operáticas junto a agrios shrieks de ultratumba. Ese balance vocal se fue inclinando hacia las voces líricas con el tiempo, desde el debut de 1996 con la participación de cantantes como Garm (Kristoffer Rygg), ICS Vortex, Lazare y Vintersorg se escuchan en distintos álbumes, con el epítome de del tema Winter Thrice del disco del mismo nombre, en la que cantan los cuatro.

Es que a pesar de los cambios de integrantes, en Borknagar siempre se escucha ese juego de capas de guitarras que construían las melodías con ambivalencias sónicas, que era siempre bello e invernal, oscuro pero progresivo. La marca se completaba con una batería metalera y rápida, grabada con mucha reverberación, lo que la hacía sonar a medio camino entre lo tribal y lo cinemático, e incisos de teclados setentosos que añadía otro piso a esa sensación de escuchar algo entre el metal extremo y el rock progresivo al unísono.

En Fall, a pesar de la presencia de todos estos elementos oscuros, parece que por primera vez hay una mayor inclinación hacia lo atmosférico, con un efecto más diluido. Aunque hay canciones con muchos shrieks, acordes menores y percusión poderosa, que recuerdan a sus primeros álbumes, en el balance general parece que se abren más espacios para un rock/metal progresivo que para el death/black progresivo. Fall recuerda más al Sky Void Of Stars de Katatonia y menos al IX Equilibrium de Emperor.

También se siente que las melodías vocales, a pesar de la presencia de Lazare y ICS Vortex, aunque siguen siendo frontales y con largas momentos, hay una concentración mayor en las voces limpias a pesar del protagonismo de shrieks de Vortex en temas como Unraveling y en otros como Moon, con más preponderancia hacia las limpias de Lazare, es inevitable oír un mayor foco de la producción en resaltar la complejidad instrumental mientras cantan, mientras al mismo tiempo está en el fondo en lugar de la usual amalgama de melodía y oscuridad. 

Ahora, que no se malinterprete, es un discazo, bien producido, majestuoso y con todo lo que nos gustan de estos noruegos, pero menos espectacular y frontal que otros. Adolece de la emocionalidad de Quintessence, mi disco favorito de Borknagar, en que parecía que escuchabas una ópera punk progresiva llena de complejidades y contradicciones que se complementaban con los raros efectos psicodélicos.

En este disco el quinteto está compuesto por Garnes Brun en guitarras y composición; Lars Are Nedland -Lazare- en voces y teclado (Solefald, Black Vouid/White Void) en su noveno disco con la banda y ICS Vortex (Arcturus, ex-Dimmu Borgir) en bajo y voces limpias y guturales, en su sexto disco con la agrupación, con los más nuevos Bjørn Dugstad Rønnow (Trollfest), agregando una nueva dimensión percusiva con su experiencia en bandas de metal extremo sinfónico, técnico y/o sinfónico y Jostein Thomassen -Pendragon- (Black Void) en la segunda guitarra. Tanto Dugstad como Thomassen, ahora en su segundo álbum con Borkangar, comparten en la bandas de sinfónico extremo Profane Burial y Viper Solfia.

Con ocho canciones en 54 minutos, tiene tres que superan los ocho minutos, que no se sienten extenuantes sino precisos para el desarrollo de las ideas de cada tema. Borknagar podría estar mostrando una madurez, que sólo un par de años podrá calificar de positiva o negativa, después del True North, en que le dieron mucho menos espacio a sus raíces más extremas.

Escúchalo, gratis, en Bandcamp acá: https://centurymedia.bandcamp.com/album/fall-24-bit-hd-audio

19 febrero 2024

Mis discos favoritos de 2024: Slift le mete combustible nuclear a su space rock progresivo al agregar sludge, doom, kautrock, psicodelia y stoner en Ilion

Los mejores artistas te recuerdan a otros, recuerdo haberle leído en una entrevista. Esa frase encajaba perfectamente en la forma en que entendía la música y aún lo hago. Cada disco, cada banda, te debería llevar a sus influencias, aunque a veces estas son tan difíciles de escuchar o increíbles de conocer. En otros casos uno se maravilla reconocer las raíces de lo viejo y encontrar el ángulo novedoso, lo parecido y lo diametralmente diferente, sabiendo que hay genialidad en "copiar" o unir ingredientes disímiles o de formas novedosas. Fórmulas conocidas aparte, Slift hace justamente esto con media docenas de géneros o más en Ilion, su disco 2024 tras su disco de 2020, Ummon y el debut de 2018, La Planète Inexplorée.

Estos franceses, venidos de Toulouse, son kautrock y rock progresivo, a la que le añaden doom, stoner metal, space rock, psicodelia, sludge y hasta algo de garage rock. El resultado es una mezcla de música expansiva y progresivo detallista, es psicodelia guitarrera y metal cósmico. Digamos que toma las raíces de todo esto para agregarle energía nuclear para cruzar el cosmos a velocidad warp.

Así este disco es Mastodon tanto como es Intronaut, es Oranssi Pazuzu y Ved Buens Ende pero también Hawkind, King Crimson y Black Sabbath, mientras tienen una filosofía minimalista y modernizante como la de Muse. Algo que me gusta muchísimo, es que es siendo blues y psicodelia de los 70 no le huyen a usar voces furiosas y gritadas, baterías trepidantes y una pared de fuzz en sus riffs.

Porque todo este sonido, con canciones larguísimas de 9 minutos en promedio, de renovación y explosividad, es tocado por un trío, más unos pocos invitados jazzistas que agregan vientos, pero son dos hermanos y un amigo quienes conforman el núcleo duro de producción lisérgica e iluminada que sale en una nave espacial que recorre galaxias, células y laberintos psíquicos.

Entonces Slift viaja, nunca mejor dicho, desde el virtuosismo de los arreglos progresivos más complicados y minimalistas hasta la densa atmósfera del space rock, con saxofón y distorsión, mientras van echando mano de todos los demás colores. En cada canción son el ácido, el desierto, la astronomía y la meditación, pero también son ciencia ficción espacial, exploración neuronal y algo de oscuridad metalera, con un toque de garage, art rock e incluso punk, que los hace separarse de los bandas llenas de músicos con largas barbas grises y lúgubres.

¿Hasta dónde es positivo que un disco nos haga pensar en otros artistas? Cuando escucho Ilion, quiero terminar para escuchar Jimmy Hendrix tanto como Primitive Man, sumergirme en Nachmystium, Magma o Radiohead, quiero más de todo lo que conseguí aquí, todo lo que me recordó. Ilion tiene lo que todos ellos no tienen: son más pesados que el stoner tradicional, son psicodélicos cuando el bajo gobierna con sus líneas un mundo muy progresivo, y con muchas capas de guitarra son punk y art rock sin ser electrónicos ni extremos.

Con casi 80 minutos en ocho canciones, sus letras y títulos son evocadores como The Words That Have Never Been Heard y The Words That Have Never Been Heard, ambas superando los 12 minutos de duración. 

Slift está conformado por los hermanos Jean y Rémi Fossat en guitarra / sintetizador / voz y bajo / voz respectivamente, con Canek Flores en la batería y percusión (vibráfono y sintetizador). Además, están de invitados Etienne Jaumet en el saxo y sintetizador, Olivier Cussac en el sintetizador y la cantante Clemence Lagier para meterle voces femeninas angelicales.

Un detallazo importante es que este disco, como un single anterior de este mismo 2024 con los temas Unseen / The Real Unseen, de apenas 4 minutos cada uno, salen con la mítica discográfica que creó el "sonido de Seattle" Sub Pop, mucho más conocidos por editar Bleach de Nirvana. Aunque ahora tienen un roster de bandas mucho más amplio, están en el negocio de descubrir nuevos exponentes de géneros alternativos.

Para viajar al espacio interior en esta nave espacial de psicodelia doom, puedes escuchar Ilion de Slift gratis en Bandcamp, acá: https://slift.bandcamp.com/album/ilion

23 enero 2024

Transumanza - Dawn Of A Dark Age: un disco de black metal avantgarde con clarinete dedicado al Patrimonio Inmaterial de la transhumancia, una práctica ancestral del pastoreo de ovejas

¿Escuchas el clarinete? Esa es una expresión común tanto en el jazz como en el metal avant-garde e incluso en música electrónica o rock experimental. Cada vez es más común la fusión no sólo con folk, jazz o world-music sino que sean los instrumentos medievales, vintage, en desuso, especialmente fabricados por el artista o tradicionales los que dejen de ser acompañantes, sazonadores o complementarios para tomar el rol principal.

Así es el nuevo disco (diciembre de 2023) de Dawn Of A Dark Age, una agrupación italiana alrededor del clarinetista clásico y jazzista Vittorio Sabelli, nacido hace 49 años en Agnone, provincia de Isernia, en Molise, al sur de Italia. 

La transhumancia 

Un disco dedicado a una practica tan ancestral como actual, el pastoreo de ovejas en los campos italianos. De esta forma, lo antiguo y lo actual, la soledad pacífica que permite la meditación se une con una tradición que puede ser reinterpretada musicalmente bebiendo por igual de Opeth y Dissection como de los más experimentales músicos contemporáneos, tanto de la música académica como del jazz fusión, de lo medieval y de lo contemporáneo.

Así las voces femeninas angelicales, las furiosas descargas de black metal tradicional y el protagonismo del clarinete y del clarinete bajo (que parece más un trombón), la presencia del organetto (un acordión italiano medieval) son intérpretes de algo tan huraño como necesario: carne, lana, ruralidad.

El disco, Transumanza, el octavo de su historia pero el que le ha valido reconocimiento como compositor de black metal avantgarde de calidad, está compuesto por siete temas, con una duración de 43 minutos. Las referencias inmediatas, debido a las fusiones, cambios de ritmos, innovaciones y rarezas van por los lados de Dødheimsgard, Vehemence y Æthĕrĭa Conscĭentĭa, en que el space rock, el black metal, la música medieval, la electrónica y el saxofón jazz son parte de sus elementos centrales, no adornos ni añadidos exóticos.

Por más extraño que parezca, es un disco de metal extremo dedicado a la transhumancia, un tipo de pastoreo en movimiento que se adapta al entorno cambiante por las estaciones, afectado por los propios animales y los propios ciclos de la vegetación. Se calcula que hay 150 millones de personas involucradas en esta práctica, que en diciembre de 2023, el mismo mes de edición de este disco, la trashumancia estacional fue declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por “contribuir a la inclusión social, al fortalecimiento de la identidad cultural y a los lazos entre familias, comunidades y territorios” después de una candidatura internacional presentada por España, que también se practica en Albania, Andorra, Croacia, Francia, Luxemburgo y Rumanía y se suma así, al reconocimiento que ya disfrutaba en Austria, Grecia e Italia desde 2019.

La música

El disco abre con La scasata (La subida). Una voz rasposa describe el pastoreo sobre una guitarra acústica y algo de clarinete. Puedes pensar en Haggard, quizás en alguna balada de los últimos discos de Therion. Algo del gothic metal de principio de los 90. 


"En el mes de septiembre, el descenso de la montaña está lleno de melancolía. Los picos se vuelven blancos y los animales están inquietos. Sintiendo la falta de hospitalidad de la montaña. El día antes de la subida, los pastores preparan la bolsa. Consiguen el último escaso salario del jefe. Y antes de registrar el rebaño se hace un inventario".

Con Trasumante, un tema que supera los 10 minutos, escuchamos las primeras guitarras distorsionadas y voces femeninas, así como los primeros shrieks y algo de riffs de death metal melódico, que sólo al final del tema deriva en una variación de los mismos elementos en furioso y veloz black metal, en la que los blast beats bestiales son acompañados de clarinete.

Después de la brevísima Preghiera pagana (dell'abbandono) [Oración pagana (de abandono)], de apenas 34 segundos, empieza Il gran tratturo magno (La gran pista de las ovejas) en que podemos escuchar metal extremo avantgarde, que puede recordar a Thy Catafalque, Solefald o el último Emperor, tanto como a El vuelo del moscardón, con el clarinete jugando con velocidad metalera y los shrieks tratando de imitar al instrumento, lo que es retomado para finalizar, repitiendo la reversión con blast beats y acordes menores.

El disco empieza a adquirir mayores intervenciones de folclor medieval, sonoridades góticas y black metal contemporáneo en un marco que recuerda tanto al rock progresivo psicodélico como a la fusión world-music y algo de Mayhem, de nuevo, con el clarinete como instrumento líder y los tropos del jazz fusión en la composición. Puede haber guitarras afiladas, bajo estruendoso y una batería apocalíptica pero la composición se asemeja más a los proyectos no-metaleros de su líder.

Cantico tra cielo e mar (Canción entre el cielo y el mar) invoca a la música menos metálica de Sylvaine y Myrkur, para luego explotar en I regi tratturi (Yo gobernaba los tractores) en que el disco vuelve a ser black metal perverso y raudo, con mucho clarinete jazz, arreglos tribales y algo de psicodelia. Me hace pensar también en elementos de innovación en la oscuridad de bandas noruegas como Dimmu Borgir y Arcturus, sin evitar escuchar también influencias de Mortiis.

El disco representa para mí un momento extraordinario de la música extrema experimental, en que los discos conceptuales basados en tradicionales rurales y la orquestación europea se unen con ideas foráneas, reinterpretando el black metal desde un punto de vista que hace pensar que no existe rock sin jazz, que no existe la música nórdica sin la americana, y que esta es producto de la fusión de lo indígena con lo africano. Un eterno retorno.

Por eso una misma melodía es repetida, con distintas variantes en todo el disco. Invocando tanto la idea de la improvisación del jazz y de la composición de la ópera sino también del coro de la canción tradicional, heredada y enseñada sin autor conocido ni compositor claro. El disco resume, incesantemente, que Vittorio quiere que coexistan los universos temporales, tal como en la trashumancia: las estaciones cambian pero se repiten, se acaban pero volverán y de nuevo, similar pero diferente, en perenne rotación, la existencia se renueva con los ciclos repetidos.

El disco cierra con Preghiera pagana (Del ritorno) [Oración pagana (del regreso)] en que se reafirma el concepto musical y lírico descrito, que recuerda a las obras universales sobre las cuatro estaciones, a la trascendencia y a la reinvención dentro de la tradición. Un disco salvaje, profundo, intelectual, poderoso y esencialmente, hermoso. 

Vittorio

Con experiencia tocando en agrupaciones de jazz, colaborando con bandas de metal como el proyecto austriaco de pagan black metal de un solo hombre Rauhnåcht y las banda italianas de death/black Veratrum y de doom/black Ponte del Diavolo, es también miembro de la banda de black metal experimental Incatvm, fundada en 2022 junto al baterista Diego Tasciotti, también en Dawn of A Dar Age. Vittorio allí toca también la guitarra, el saxofón y el piano. 

Además, hace arreglos para la banda francesa de dark folk Wÿntër Ärvń y tiene un proyecto propio llamado A.M.E.N., en el que mezclando doom, death, black y jazz de vanguardia, con letras de Aleister Crowley, hace una música extraña y misteriosa.

Algo bien extraño es que el vocalista principal del disco, Emanuele Prandoni, tiene una larguísima carrera como baterista en varias bandas de black metal atmosférico. Salvo en su proyecto personal black metal / ambient, Anamnesi (Reminiscencia en griego). 

La voz femenina, siempre angelical y perfecta, es de la soprano, compositora e intérprete de instrumentos de viento, Alessandra Santovito. Ella es la mitad del dúo de música neoclásica Gothica, la mitad del dúo de música clásica moderna / neofolk Hexperos y parte del Ensemble Stella Nova, de música medieval y antigua.

Mattia Milizia se encargó del bombardino o eufonio, parecido al trombón, tuba o saxofón. El francés Sparda hace los coros, así como en varias bandas de black metal del país galo, incluyendo Vehemence y el otro proyecto de Vittorio, Incantvm. 

Geoffroy Dell'Aria se encarga de la zampogna, una gaita del sur de Italia. A él lo reconoces por ser el encargado de la gaita escocesa de Cruachan, Paydretz y Les Bâtards du Nord. Otros invitados destacados incluyen la violinista Vittoria Nagni, en vivo para Saor, el contrabajista de jazz Graziano Brufani (también en Incantvm) y el percusionista de jazz Marco Molino, quien se encarga de la marimba en Incantvm, en Hexperos y en otro proyecto de jazz con Vittorio llamado Chorando Brazil.

Completan el combo con las voces corales de Nicole Massanisso, Angel Malak y Gianluigi Dezzi, así como la de los vocalistas de metal extremo, Alessandro Sforza y Marco Liazza. 

Para escuchar completo esta alabanza al pastoreo, en italiano, con clarinete medieval y metal oscurísimo, gratis en Bandcamp, acá: https://dawnofadarkage.bandcamp.com/album/transumanza