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19 julio 2025

Lo nuevo de Calva Louis (djent/metalcore vene-británico), hip hop australiano, sludge/doom/drone infernal de Oregon, groove/melodeath francés, brostep/hyperpop en homenaje a Mi Pequeño Pony, ambient/post-rock, DnB atmosférico, metal/shoegaze

1. Let the World Burn (2025) de C. Rae (Australia), Crooked Halo y montones de artista de hip hop. Lo había escuchado en marzo. Me gustó mucho Goodbye con una voz similar a la de Kelis de My Milkshake. 3,7 de 5. Hay gangsta, RnB, hardcore y horrorcore.

2. Submersus (2025) de Hell: desde el averno con distorsión, es una bestia de sludge / doom y drone metal, pero mucho más porque el prime tema tiene shrieks de black y el tercero, una especie de interludio, sobrevuela el post-metal para más tarde detenerse mucho más en el drone contemplativo, con riffs lentos y extendidos.

El trabajo solitario de Matthew Scott Williams, desde Salem, Oregon, quien es baterista de Asphalt, cuyo instrumentista y cantante está invitado como vocalista en el primero de los 5 temas llenos de oscuridad, capas de guitarras aserradas, atronadoras y subversivas, en polirritmos con intenciones infernales de socavar el alma del oyente. El tema final une todo lo evocado anteriormente. 4,3 de 5. 

3. Tales of the Black Dawn (2015) de Dagoba. Groove/melodeath de Marsella, Francia pero también tiene otros matices, como en el tema The Loss, con metal alternativo y algo de post-grunge y emo, e incluso algunos arreglos orquestales. Me gusta más que otros compañeros de género porque la voz es un poco más industrial, tipo At The Gates y la música también es más pesada, siendo al mismo tiempo más experimental y por tanto con arreglos menos obvios, como voces limpias en coro y guitarras con distorsiones raras.

4. Love & Ponystep (2025) de Vylet Pony: Música rara pero realmente bien producida, de micronicho de subcultura de Internet. En este Zelda Trixie Lulamoon, hace electropop lleno de brostep, hyperpop, trap, glitch hop, indietronico, trap y dance-pop más locuras como complextro y digicore en que My Little Pony y Counterstrike son recordados y alabados con música electrónica dance dura, rara y poco comercial, con voces de anime. La llamada Brony Music. Por supuesto, prefiero su versión más rockera y transgresora de Monarch Of Monsters (2024). 

5. Todschick (2025) de Nachtblut: estos tipos me agradan demasiado, con su combinación de black metal sinfónico, metal industrial y Nueu Deutsche Harte, que suena a Rammstein con Cradle Of Filth, aunque según Metallum son gothic metal extremo. Este séptimo disco no decepciona en este sentido, no sólo por las voces que suenan a las narraciones góticas y arrastradas de Dani Filth, Till Lindemann y Marilyn Manson, sino además las alegres melodías de folk metal medieval y canciones de piratas, las divagaciones puramente electrónicas totalmente bailables y los momentos duros de black gótico, que finalizan con un increíble tema como de soundtrack apoteósico de cine western, que combinan de forma bizarra con shrieks y guitarras metaleras, pero que revelan las orquestaciones cuidadas e impresionantes que agregaron al disco. 4,5 de 5.

6. Nevertheless (2025) de Hammock. Ambient/post rock muy bien hecho y producido, con bellos arreglos orquestales, pero que apenas emociona. 2,5 por aburrido.

7. motionblur (2025) de Split Chain: después de varios buenos singles, aparece el debut de esta banda de Bristol, Reino Unido, de metal alternativo / shoegaze con momentos de post-hardcore, grunge y emo, de voz melódica, guitarras densas y brumosas, con un gran acento noventero, con momentos cruzados por sonidos similares a Nirvana y Deftones. 4,3 de 5 pero sabroso.

8. Guardian (2025) de TURQUOISEDEATH: Desde Londres, drum n bass atmosférico, progressive breaks, con algo de trance progresivo, Jungle, space ambient y según, Dreampunk, 3,9 de 5. Este disco aparece como el mejor disco de DnB atmosférico y breaks progresivos de la historia, el noveno mejor del 2025. Seguramente eso se va a equilibrar con las semanas. Al final quinto tema, de 30 minutos exactos, hay un poco menos de DnB más de trance e incluso algo de post-rock y psicodelia. 

9. Edge of the Abyss (2025) de Calva Louise: una monstruosidad de metal avantgarde, metalcore, djent, metal alternativo y progresivo, con un cuatro sonando en Aimlesss, liderados por la cantante, tecladista y guitarrista Jess Allanic, que grita increíblemente bien, más los arreglos imposibles, cruzados, con tiempos atravesados y potentísima música, que además de los cambios de tonos y guitarras complejísimas, tiene pianos, voces limpios y sonidos alternativos. Un sólido 4,7 de 5. 

Un disco bilingüe y multicultural. En el tema Lo Que Vale también se escuchan acordes de música venezolana en los riffs y algo de ritmos afrovenezolanos en algunos arreglos de batería. Increíble el tema El Umbral, entre rock alternativo y djent. Aunque la mejor es la genial La Corriente. 

10 julio 2025

US power metal progresivo, melodeath de LA, death metal originario (Possessed), hardcore punk/oi, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (pop rock psicodélico), emo-pop clásico, brutal death técnico, shoegaze/dream pop/indie rock gringo

1. Chasing the Dragon (2025) de Helms Deep: empezamos el día con power gringo progresivo, con increíbles momentos progresivos y una voz regular. Pero me gustó bastante, 4,2 de 5. Es su segundo disco y el bajista es realmente un genio, los riffs logran viajar por distintos géneros y en conjunto tienen algo de épico y vintage que agrada. Son de Florida y sus temas son una especie de combinación de ciencia ficción espacial y fantasía de dragones. 

2. End Time Lightning (Ep, 2025) de Upon Stone. Después del debut de Dead Mother Moon, este nuevo EP suena más gótico, oscuro e incluso atmosférico, con toques de black y speed que me agradan mucho más. 4,2 de 5.

3. Seven Churches (1985) de Possessed. Un increíble disco de death metal, de los primeros en ser publicados después de -obviamente- death, pero que ayudó a definir el sonido, forma y estructura de la música extrema, claramente se nota que de este thrash/death salió todo lo demás. 4,8 de 5. Suena increíble, incluso sin considerar la época pero haciéndolo, es magistal, con el gutural reverberado y el alto nivel técnico, cuasi progresivo, de la instrumentación. 

4. It's a Beautiful Day, What a Beautiful Day (2025) de Skinhead. Pensé que era un nombre irónico, pero no, es reivindicativo. Melodic Hardcore, Street Punk y Oi! para defender el movimiento. 3,7 de 5 pero está muy bien hecho, con bajos densos e industriales, guitarras creativas entre sucias y melódicas y una voz ronca, loca y cuasi spoken word. Al parecer son de EEUU pero suenan muy europeos. Me gustó bastantísimo, más para el estilo.


5. Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) de The Beatles. Pop / Rock psicodélico, art rock, pop barroco, sunshine pop, toytown pop y music hall. Un clásico absoluto de la música occidental y universal que mostró al cuarteto de Liverpool como capaces de elevar la música pop a estándares de bellas artes contemporáneas, incluyendo no sólo las técnicas de composición, producción y grabación sino también empaque y presentación visual. Tiene los mega clásicos With A Little Help Of My Friends y Lucy In The Sky With Diamonds, así como el single previo, Strawberry Fields Forever. 

Se considera este disco como precursor del rock progresivo y el uso de música circense y vaudeville la puedo rastrear hasta artistas contemporáneos como Arcturus y Diablo Swing Orchestra, además, trajo la música india al pop occidental, la combinó con orquestaciones clásicas y con guitarras de rock, justo cuando empezaba el Verano del Amor. Un discazo, aunque admito que me gusta mucho menos que Revolver. 4,7 de 5.

6. Three Cheers for Sweet Revenge (2204) de My Chemical Romance. Un muy buen disco de mall screamo / post-hardcore / emo-pop y pop punk, aunque no está en este orden en RYM, que fue un gran éxito del último MTV aunque ya decadente. No lo escuché tanto pero realmente es un disco que ha envejecido bien. 4,6 de 5. Está en el corazón del segundo movimiento emo que fue tan comercial y exitoso, aunque muy mal visto en el primer momento, como el pasó a pop punk. Gerard Way tiene una gran voz, y no solo melódica. Es un vampiro joven y desinteresado.

7. Morbid Ataraxia (2025) de Putridity. Brutal death técnico, con temas cortísimos tipo grindcore y un remate como ahora se acostumbra, larguísimo. Bastante bueno, aunque poco original, algo repetitivo. 3,7 de 5.

8. Die in Love (2025) de Greet Death: Banda de shoegaze / slowcore / indie rock / dream pop de Flint, Michigan. Me gusta porque es atmosférico, con mucho reverb pero las guitarras y la batería están al frente, así que lo fantasmal y vaporoso se combina con una acidez sónica que explica que tenga un poco de todos estos ingredientes: desde guitarras ruidosas y con altísimo reverb a voces paranormales y decadentes. 3,6 de 5.


09 julio 2025

Country alternativo / indie rock orquestal de Indiana, samba-rock/post-metal/shoegaze electrónico ecologista, black progresivo sinfónico y disonante, mathcore / black disonante italiano

1. Egg & Dart (2025) de Murder By Death: Muy bello indie rock / alt-country gótico / chamber folk, que podemos traducir en un indie rock orquestal, con "baladas eruditas" como se auto-describen, que me renueva mi interés en la posibilidad de escuchar country alternativo, sin lugares comunes, que puedan ser inspiradoras e instrumentalmente estimulantes. Creo que el secreto acá es el uso de violines y cuerdas para arreglos sinfónicos y no tanto de country.

3,7 de 5 aunque aunque hay un par de temas más altos gracias a lo orquestal. Son de Bloomington, Indiana.

2. Natureza morta (2025) de Antropoceno. Debut de este artista brasileño de Río de Janeiro mudado a Sao Paulo que magistralmente fusiona música autóctona y tradicional con formas contemporáneas y universales, glocalizando la alternativa (y las preocupaciones socio-políticas ante el colapso climático). 

Entonces hay Música Popular Brasileria con dream pop, en que el sabor de la samba y la bossa nova están intermediados por sintetizadores psicodélicos y sutiles guitarras ambientales y oníricas de post-rock y shoegaze, en lo que suena como una hipnótica mezcla que no se queda en lo chill, porque incluso hay shrieks de black metal como en Debaixo da Terra.

Las baterías rockeras y metaleras, a veces frenéticas y extremas, aunque en segundo plano, acompañan a guitarras acústicas a la orilla del mar en Ipanema y Copacabana, por lo que hay rock brasileño, funk brasileño y mucha más samba, a medio camino entre Santana y Asian Glow, con Parannoul de invitado. Es una locura vanguardista que yuxtapone sonidos disímiles a punta de laptops y edición de estudio. 

Es el nuevo proyecto de Lua Viana, más conocido por su proyecto Sonhos Tomam Conta. Conceptualmente el disco tiene letras pesimistas, como en el tema Samba do Fim do Mundo, lo que se refleja musicalmente en el sonido shoegaze. 4,6 de 5.
3. Apex Violator (Ep, 2025) de Valdrin, me gustó muchísimo este violento, virulento y oscuro black progresivo sinfónico, altamente disonante y ambiental, de Cincinnati, Ohio. Había escuchado un disco de 2023 que en su momento no me encantó, pero las formas enredadas, caóticas y perversas de estas cinco canciones me conquistaron. 4,3 de 5.

4. Tutta la morte in un solo punto (2025) de Noise Trail Immersion: Desengáñate, nunca habías escuchado metal disonante hasta ahora con estos italianos dementes que hacen algo como mathcore (muy extremo), post-black metal y death disonante en uno. Según RYM es black disonante y avant-garde metal. 

Más allá de etiquetas, es un enjambre de riffs disonantes, enrevesados, circulares y en espiral, que se complejizan en formas angulares imposibles, con un doble bombo poderoso, un bajo altamente progresivo y un duro grunt de death metal. Los claroscuros, armónicos y progresiones de acordes imposibles se juntan, una y otra vez, en formas opresivas y demenciales, esclavizando la mente a fórmulas algebraicas que despiertan nuevas neuronas con brutalidad y penumbras. 4,7 de 5.

5. Across the Aeons (2023) de Astralborne. Excitante y brutal metal melódico de Toledo, Ohio, Estados Unidos, que combina increíbles arreglos de guitarras acústicas y eléctricas, solos espaciales, un sonido atmosférico, riffs de melodeath con inspiración espacial y buenísimos arreglos de folk metla progresivo, orquestaciones y capas de solos para provocar un viaje de sensaciones y galaxias. Me gustó demasiado la segunda vez que lo escuché. 4,6 de 5.

6. Guía para la acción (2010, mixtape) de Canserbero: siempre increíble, desde Palo Negro, estado Aragua, Venezuela, para la historia, con su boom bap, jazz rap y hip hop consciente. 4,7 de 5. Qué increíble el tema Perdón. Me recordó al Mamá de Akapellah. Realmente un poeta social, callejero, existencial y venezolanísimo. 

7. III (2025, EP) de La Dispute: Post-Hardcore, Screamo y Spoken Word, incluso poesía en esta propuesta de Grand Rapids, Michigan. Aunque comenzó lento, luego los otros temas se pusieron más emocionales, musicalmente elaborados y sobre todo, intrigantes y desesperados. 3,9 de 5.

8. The Devils of Vulture Valley (2025, EP) de The Grand Myth: una vaina rarísima, que según la Enciclopedia Metálica es death metal progresivo, pero yo escucho es una combinación de gritos y shrieks entre screamo y black depresivo, más un aullido que un gutural, con riffs y ritmos de melodeath, black disonante y una batería poderosísima de death progresivo, con una aproximación avant-garde, de experimentación que incluyen solos de shred, cambios de tiempo y variantes que van del power metal al djent/metalcore. 4,3 de 5.

9. GDLU (Preluxe - EP, 2025) de J.I.D. Trap y hip hop sureño. Bueno pero normal. 3 de 5 aunque el tema Animals Pt 1 con Eminem es brutal. 

04 julio 2025

Electrotango (Bajofondo), black melódico atmosférico y black/death disonante francés, metalcore / mathcore increíble, war metal de Canadá, clásico de Katatonia, metalcore/beatdonw hardcore británico

1. Mar Dulce (2007) de Bajofondo Tango Club. Segundo disco de la banda-proyecto de electrotango de Gustavo Santaolalla con invitados de lujo, de Nelly Furtado a La Mala Rodríguez, Elvis Costello y Gustavo Cerati en el mega clásico El mareo. 4,6 de 5. Producido por Juan Campodónico, que también ha trabajado con Drexler y ampliamente con El Cuarteto de Nos. 

2. Le fléau du rocher (2025) de Darkenhold. En la primera escuchada de este disco de black metal melódico y atmosférico francés me pareció similarmente genérico y algo aburrido, con sintetizadores y teclados obsoletos, un sonido vago y demasiado brumoso, más un concepto que no levanta emoción. 

La segunda vez le encontré un matiz distinto, como un Summoning más salvaje o un Satyricon menos logrado, además, el tema que le da nombre al disco tiene sus momentos mid-tempo y hasta más rápidos, que le dan sentido y emoción En todo caso, sube a 3,6 de 5, porque tiene sus momentos propios de black/folk, algunas disonancias bastante interesantes y sus propias formas de arpegios melódicos y narraciones. No es arrechísimo pero está decente. 

3. Cult of Uzura (2025) de Skaphos: desde Lyon, Francia, llega el tercer disco de esta extraña combinación de brutal death, black disonante y death/black melódico, con momentos experimentales, tribalistas e incluso progresivos, en la que una profunda voz gutural acompaña una mezcla que va alternando momentos con riffs cavernosos y enredados, una batería bestial y cambiante, momentos disonantes y elegantes con momentos en que hay más técnica y brutalidad que melodía. Para mí es increíblemente bueno, porque tiene hasta temas interludio de guitarras acústicas. 4,7 de 5.


4. Dread Weight (2025) de Orthodox: Metalcore pesado pesado (con guitarras llenas de armónicos y distorsión destructiva de deathcore) con mathcore. Claramente hay grind y brutal death por allí sazonando la sopa de lava y azufre. Hay unos buenos ritmos y riffs de groove pero domina la angularidad matemática y caótica. Es una extraordinaria forma de violencia musical, ruidosa, bestial y misilística. Es como si separaras la parte puramente metálica del Iowa de Slipknot aunque claro que hay influencias del beatdown hardcore.

Su cantante, Adam Easterling, está invitado en el I Don´t Want To See You in Heaven de The Callous Daoboys. 4,7 de 5, sobrado. Son de Nashville, Texas.

5. Rivalry of Thyself (2025) de Prophetic Suffering: black metal bestial (war metal) con brutal death. Una cosa sucia, realmente bestial y densa. Son de Edmonton, Canada. Regular pero sin ser mala. No hay nada especialmente increíble, salvo quizás una buena densidad creada por el bajo y algunos momentos vocales cuando no hacen pig squeal. 3 de 5. Los temas más largos son mejores. 

6. You Exist Because We Allow It (Ep, 2025) de Melting: debut de esta banda bestial de metalcore australiano. 3,8 de 5.

7. Brave Murder Day (1996) de Katatonia. El gran clásico de esta banda que apenas recordaba haber escuchado. La primera grata sorpresa, que Mikael Åkerfeldt es quien hizo las vocales guturales. Lo segundo es que aunque el sonido es death doom gótico, ya se notaba que la banda tenía una idea diferenciada de cómo producir su música. 

El sonido de las guitarras es ciertamente melancólico y depresivo, pero tiene muchos riffs que podrían adivinar cierta influencia de rock clásico por un lado y mucho del rock gótico, post-punk y shoegaze por otro lado, lo que hace que sean disonantes, expansivos y con un sonido brillante, casi luminoso, totalmente distinto a lo sombrío o funeral del género, lo que luego fue retomado en el Sunbather de deafheaven. 

Se nota la intención de agregar melodías y distorsiones alternativas, que podrían pensarse incluso no metaleras sino más cerca de lo que también más tarde sería el post-metal, el blackgaze y el doomgaze, mientras también tenía momentos más oscuros, densos y más claramente, lleno de sonidos litúrgicos. Fue altamente innovador, sobre todo porque el tema Day es algo como dream pop / shoegaze / rock gótico. Este toque emo/gótico se notó luego en Alcest, por ejemplo.

Esto se nota especialmente en el tema Rainroom, quizás el más gótico y shoegaze, que no dejó de ser también profundamente death doom melódico. Y esto último es esencial, porque en lugar de lentas, duras y lúgubres riffs con órganos de apoyo, los riffs tenían arpegios y progresiones de acordes complejas, continuas y circulares, pero enfocadas en aunque sonara duro, construyeran armonías entre las guitarras. En el tema 12 una gran sorpresa, los momentos de metal progresivo.

Ahora, hay que decirlo, a pesar de todo esto, no era ni siquiera black melódico, esto estaba hundido de fondo en lo gótico e incluso lo punk. 4,7 de 5. Ahora, la batería sí es demasiado básica y pobre.

8. Endless Betrayal (2025) de Desolated: metalcore / beatdown hardcore de Southampton, Reino Unido. Potente, divertido, aunque no extraordinario. 3,5 de 5.

03 julio 2025

Post-metal / post-hardcore / post-rock de Corea del Sur, dark folk estadounidense, indie pop catalán, rapmetal de calidad de Pennsylvania, indie pop sueco producido por Oneohtrix Point Never y Beck, deathcore/brutal death, black atmosférico y sinfónico de Leeds, pop punk sucio de Ohio, Cypress Hill orquestal

1. Neumann (2025) de baan: para mí una banda de post-rock / post-metal pero los colaboradores de RYM hablan de post-hardcore y sludge atmosférico, incluso de Doomgaze. Y sí, hay momentos de screamo, dulces melodías espaciales y hasta momentos de rock / punk más o menos alternativo, pero son las guitarras gitantescas, el wall-of-sound y las atmósferas opresivas creadas con decenas de riffs lo que manda. Es lo que veo. El disco es bueno pero podría ser mucho más corto, igual que sus canciones. A veces tarda demasiado y no tiene tantas pausas ni interludios para crear momentum. 3,8 de 5. Son de Corea del Sur.

2. spelewithiipi (2025) de Nechochwen: dark folk contemporáneo, folk progresivo y música indígena estadounidense de un dúo de guitarras, no puramente acústicas porque tiene sus efectos, pero refrescante y creativas. Me gustó mucho. 3,5 de 5. 


3. Malamoneda (Ep, 2025) de Vic Mirallas: EP del cantautor catalán Víctor Mirallas Parellada con folk pop / indie pop bastante bedroom pop y con algo de emo-pop. Interesante, aunque no me atrapó demasiado. 3,3 de 5. Hay que escuchar más.

4. Poetry From pain (2025) de Gridiron: rapmetal, metalcore y beatdown hardcore de Boyertown, Pennsylvania, en la misma escuela de Body Count, con mucho hip hop hecho con guitarras densas y una batería realmente hábil. Es bastante rudo, muy groovy y con guitarras bien hechas, muy técnicas, en tiempos raros y mucho rock and roll, sin ridiculez, acá es protesta social y golpes potentes. 3,9 de 5 pero tiene temas aún más altos.

5. Manners (2025, EP) de Homeboy Sandman y BrandTheBuilder: colaboración de hip hop abstracto de artistas de NY, Los Angeles y Filadelfia. Interesante, para escuchar más. 3,5 de 5.

6. Jonatan (2025) de Young Lean: este artista sueco, cantautor, es demasiadas cosas alternadas y fusiones, según sea el caso. En principio creía que era otro raro disco de hip hop europeo con momentos de post-punk, o un cantante de indietrónica con una producción intencionadamente ruidosa, pero luego entró el synthpop e indietrónica, pero no era suficientemente pop sino seguía siendo extraño y tenía guitarras de slacker rock y psicodelia, algo como una rara poesía subterránea e incluso, me atrevo emo-pop o art pop. 

Para entenderlo, Beck y Oneohtrix Point Never son productores, así que las barreras entre lo folk, lo alternativo, lo indie, lo pop, lo meramente experimental y lo declaradamente raro, son la genética de este proyecto. 3,7 de 5. 
 
7. A Visage of a Mangled Body (2025) de Killing of a Sacred Deer: muy buen deathcore / brutal death / slam que parece que es una nueva tendencia salvaje pero cuidada de música extrema derivados o cercano a bandas de beatdown hardcore. 

8. Night Eternal (2025) de Firienholt: black metal atmosférico, sinfónico y folk, con mucho de dungeon synth, sonido épico pero tenebroso, casi gótico, un shriek más bien grueso y muchísima ambientación medieval pero no orquestal sino sintética. Es de Leeds, Reino Unido. Tiene momentos muy bellos, sobre todo de coros vocales limpios, muy vikingos. 3,9 de 5.

9. Room For One More (2025) de The Raging Nathans, banda de pop punk / skate que suena un poco más rudo y duro que la versión más conocida del pop punk, con mucho reverb, algo de slacker rock y noise. Son de Dayton, Ohio. A la segunda escuchada me gustaron mucho más. Antes, 3,7 y ahora 3,9.

10. Un Yaya (2025) de vianova. Todo lo que hacen estos alemanes últimamente me parece increíblemente brutal. 4,5 para este nuevo tema e EP, porque todos los temas son así. Metalcore electrónico, djent y metal progresivo bestial y con mucho sabor venido de meterle groove metal, trap y alt-pop pero a gritos e industrial.

11. Black Sunday Live at the Royal Albert Hall (2025) de Cypress Hill y la Orquesta Sinfónica de Londres. Amo esta banda y estas versiones están divertidísimas aunque no sean elegantes ni tan logradas como las de Metallica S&M. 4,7 de 5. Eric Bobo, Dj Lord (Public Enemy) y Christian OldeWolbers son los músicos que acompañaron a B-Real y Sean Dog.

24 junio 2025

Grindcore/jazz ruso, groove/thrash progresivo gringo, Fantasma de John Zorn (free jazz), post-black progresivo de Minneapolis,

1. Subnormal Dives (2025) de ByoNoiseGenerator: Demencial quinteto ruso, con saxofonista incluido, que hacen brutal death / deathgrind con jazz, mathcore y death técnico, por lo que hay un baterista increíblemente hábil. La combinación es una versión extrema de Mister Bungle, aunque más acotado al metal. En este caso chocan y se combinan los géneros sin fusionarse entre sí, es más como un choque de ambos. Es brutalidad, disonante, feroz y caótica, con interludios para el saxo, arreglos dentro de blastbeats y riffs aritméticos casi indescifrables, y mejor aún, secciones en mid-tempo con ambos. 4,2 de 5.

2. Harbingers (2025) de Byzantine: un disco de groove/thrash metal con muchos altibajos, que van desde sonar demasiado derivativos de Pantera/Lamb Of God a hacer metalcore progresivo en otros mejores momentos, con muy buenas voces limpias y rozar con el post-metal. Así que hay temas regulares y otros espectaculares. 3,6 de 5. Son de Charleston, West Virginia. Hay que repetir para separar la paja del trigo.

3. Fantasma: Illusions From a Surrealist Mirror (2025) de John Zorn. Es raro escuchar un disco de jazz de este tipo que no sea caótico, experimental o muy avant-garde. Son seis temas, los primeros cortos, en que escucho un jazz bien ejecutado pero smooth, sin estridencias, y luego otros tres más largos donde xilófonos, sintetizadores y samples se conjugan pero también en un formato sin metal, ni descargas demenciales de saxofón. Me agradó, 4,3 de 5. RYM me ayuda a entender que es Avant-Garde Jazz, sí, pero también free jazz y modern creative, un género musical que viene de la improvisación jazz y la música académica contemporánea.

4. Spiritual Anguish (2025) de Eudamon: Decir post-black, blackgaze o black atmosférico me parece insuficiente, porque sí hay atmósferas oníricas y expansivas, un shriek afilado y depresivo, arpegios tocados lentamente y guitarras explosivas de post-black, también hay influencias de metal extremo tradicional, que van desde el black disonante al death melódico, así como algunas ideas más cercanas al shoegaze, el post-hardcore o el rock indie.

Son de Minneapolis, y según RYM el screamo y el metal progresivo explican parte de lo que identifiqué. Es una propuesta claramente hipster, en que enraizados en la combinación de black y screamo, se permiten voces limpias que van desde lo fantasmal y vaporoso, hasta lo puramente alternativo. Está interesante, pero deben pulirlo. 4,3 de 5.

5. Black Pines Needles (2025) de Irga. Black metal ruso, con un shriek agrio y un extraordinario baterista, que añade momentos progresivos a una ya combinación alternativa de riffs melódicos y disonantes. Los arreglos sinfónicos le dan un toque avant-garde riquísimo.

22 junio 2025

Lotus de Little Simz (hip hop / post-punk / jazz / afrobeat), Sun Ra (jazz cósmico), black/doom progresivo (Hexvessel), noise pop/shoegaze de Minneapolis (Hotline TNT), Malevolence (metalcore/groove)

1. Lotus (2025) de Little Simz: Un impresionante, elaborado, elegante y potente disco de neo-soul / jazz rap / post-punk / rock progresivo / disco mutante / rap rock / soul progresivo / rock gótico / chamber music / drumless hip hop / afrobeat / funk rock / afro rock / jazz fusión y muchísimo más, que se siente genial porque está tocado y no sampleado.

Una cantante hábil y diligente, que canta sobre hermosas pistas de música africana, orquestaciones occidentales y soul, funk, disco, hip hop británico y lounge. Una belleza increíble de parte de Simbiatu "Simbi" Abisola Abiola Ajikawo aka Little Simz. 4,3 de 5. 

Tiene grandes invitados como Moses Sumney y Yussef Dayes, con Miles Clinton James como productor (sintetizador en Red Moon In Venus de Kali Uchis) y Black Classical Music de Yussef Dayes (guitarra, sintetizador y co-productor), quien grabó gutiarras, batería, bajo y sintetizador. El baterista de black midi se encarga de la batería en una canción. 

Me hizo recordar cuando viajé a Sudáfrica: no sé casi nada de música africana, mucho menos del rock de los 70.

2. Stray Voltage (2025) de Sun Ra. Otro disco del hiper abundante artista estadounidense. Más improvisación de jazz cósmico. 3,5 de 5. 

3. Raspberry Moon (2025) de Hotline TNT: Creí recordar esta banda como de rock and roll vintage, y me han sorprendido -a pesar de haber escuchado tres singles- con una abrasadora combinación de noise pop y shoegaze -expansiva y distorsionada- con tantas guitarras estridentes de jangle pop y slacker rock, que me enamoré y me impactó por su vaporosa melodía ruidosa, que es entre evocadora y rompedora, como una escena furiosa de romanticismo y depresión presentada con valentía y rímel. Fue como una bofetada, tan violenta y dulce, que apenas me recupero. 4,6 de 5. De Minneapolis a Nueva York. Es básicamente Will Anderson el líder del proyecto, que tiene y ha tenido decenas de miembros y colaboradores. 

4. Celestial: Spring / Winter / Summer (EP, 2024-2025) de Mantra. Impresionante banda de metal progresivo de Rennes, Francia. Orquestal, emotiva, pesada, épica y con arreglos que me recuerdan a The Anchoret y al mismo tiempo, quizás demasiado a veces, a Tool, con esa aproximación como de música orquestal tocada en formato de rock, aunque también tiene guitarras disonantes y rarezas que parecen ser djent o experimentaciones sónicas como las de Pain Of Salvation. Son gloriosos, 4,8 de 5. 

Me gusta que tienen momentos sludge/post-metal y guturales, además de una gran riqueza de world musica, incluyendo pianos de jazz, scratches de DJ, instrumentos folclóricos de Medio Oriente y guitarras de blues y flamenco, que también recuerdan a otros francesas geniales, Impureza. 

5. Lateralus (2001) de TOOL. Repasar las puntuaciones que puse en Sputnikmusic me mostró que un aspecto negativo de escuchar tanta música nueva, es que hay demasiada incertidumbre, poco enganche y mucha música mediocre o simplemente regular. Este año empecé a escuchar más música vieja, conocida o que no quiero esperar semanas o meses para repasar. En el pasado habita lo mejor y lo peor, como los recuerdos, las aventuras y las primeras veces, pero de lo viejo hay más conocimiento y relación, y el futuro puede traer ambas pero es incierto. Así me pasó con Deep Purple, así que voy con este mega clásico del progresivo / alternativo / post-metal.

Mi primera impresión es rebajarle el 5.0 a 4.5, reconocer que Schism es un temazo y aunque no soy un fan, me gusta aunque quizás de forma distinta al promedio de sus seguidores, considerando que le puse nota más alta a temas menos apreciados y al revés. Las guitarras pesadas son increíbles.

5. Where Only the Truth Is Spoken (2025) de Malevolence. Esta banda que no me gustaba ha subido en mi ranking con sus singles y disco nuevo. Mayoritariamente metalcore / groove y con momentos de beatdown hardcore, a veces me la baja cuando se ponen sureños o muy groove tipo Lamb Of God / Pantera -lo que quizás es inevitable-, lo prefiero más hacia el hardcore/metalcore, donde brillan y son más interesantes, sobre todo al combinar voces y momentos épicos y melódicos con potentes combinaciones de hardcore bastante neoyorkino con momentos salvajes de metalcore, la cosa es medio rapmetal por momentos. 4,1 de 5. Son británicos. 

Su cantante está en Ashes of the Wake de Lamb of God y Randy Blythe en uno de sus temas. 

6. Mar da deriva (2025) de Vauruvã: Black metal atmosférico desde Río de Janeiro, Brasil, profundamente progresivo y melódico, altamente cósmico y feroz. Con solo tres temas de 9, 11 y 15 minutos, es una bestia negra de múltiples tentáculos que va convirtiendo un tema más o menos bien creado de rabia extrema, aunque meramente de black atmosférico y ambiental en algo poderosamente rico, que inicia con el ingreso de guitarras disonantes, pianos dramáticos y sintetizadores que oscilan entre lo sinfónico, lo espacial y lo psicodélico, para luego abrirse a la música folclórica brasileña y el post-metal, abriéndose camino mágicamente y de forma tangencial a lo creado por Blood Incantation. 

Los responsables son Bruno Augusto Ribeiro, en letra y voces, y Caio Lemos en instrumentos, voz y producción. Pero es que Lemos tiene amplia experiencia en proyectos alternos de synthpop, electrónica progresiva, black metal progresivo, black con música brasileña, ambient, dungeon synth y fusión de metal avantgarde con electrónica de varios géneros. Esta sería entonces su más reciente obra, quizás la más lograda.

7. The Fragile Light of Fireflies (2025) de Evadne. Los de la Comunidad Valenciana, España, hacen una versión acústica de The Pale Light of Fireflies, y creo que fue una malísima apuesta, similar a cuando  2,5.

8. Ananke (2025) de Khora: Por años esperé la continuación de esta banda de black melódico sinfónico, originalmente nacida en Alemania y reubicada en Dublín, Irlanda, que es igualmente melódico como brutal, progresivo por momentos, con un sonido de batería que va entre lo ritualista del género originario de los 90 y un sonido potente, casi deathgrind y al mismo tiempo, pulido como una hojilla dispuesta para matar con afiladas espadas de doble filo.

Hay una variedad vocal interesantísima, con diversos shrieks y growls, y una voz limpia épica muy buena, además de coros vikingos, que acompañan a riffs que construyen una colección de disonancias, ráfagas de war metal y algo de death progresivo atronador, que termina siendo entre post-metal progresivo y lo puramente avant-garde, en que el jazz del bajo y las capas de guitarras, en formas raras y tiempos osados, combinándose de formas inesperadas e intrincadas, así como reveladoras y emocionantes, como si camináramos juntos por un cueva gigantesca saliendo a un bosque fantástico, en medio de la noche gélida y sabiendo que hay seres inimaginables afuera, que enfrentaremos con láseres y espadas. Me gusta muchísimo, 4,8 de 5. 

Por momento me recuerda a un Bal-Sagoth como más bestial e industrialoso, menos orquestal e incluso cercano al cyber metal, o a un Arcturus más sinfónico, quizás incluso Vulture Industries aunque con algo de black/death disonante para equilibrar lo orquestal y las voces circenses. Entra de una vez, con sus múltiples referencias del black progresivo, el death sinfónico y la diversificación de la música extrema, entre mis favoritos del año. Increíblemente bueno y destructivo, operístico y disonante, nuclear y al mismo tiempo, hermoso. 

9. Nocturne (2025) de Hexvessel: es increíble como esta banda finlandesa de folk psicodélico / rock progresivo se transformó en tan buena banda de doom black atmosférico, mientras sigue incorporando su largamente cultivado folk psicodélico, y después del Polar Veil de 2023 presenta obviamente algo que suena como un outsider, un black/doom que es misterioso y tenebroso aunque también esotérico, en que lo extremo es presenta como un vehículo para algo pagano, ocultista y paranormal, sin ser ni fúnebre ni satanista. 

El disco amplios momentos de oscuridad folk, incluso progresivos, mientras el metal es tan expansivo que roza el post-metal, especialmente gracias al trabajo de Kimmo Helén, agregando pianos, cuerdas, teclados y vientos. Los arreglos vocales en coro son magníficos. Un trabajazo, aunque lamentablemente opacado brevemente por los temas que parecen baladas o no demasiado interesantes, incluyendo en el que invitan a Vicotnik. de DHG 

Obviamente porque varios de los músicos han tocado en bandas de black y doom psicodélico, como Waste Space Orchestra o Dark Buddha Rising, hay experiencia en producir estos sonidos entre drone, doom, post-metal y black psicodélico. 

10. Vile (1996) de Cannibal Corpse: primer disco con Corpsegrinder, y de los que menos conozco. Al principio me sonó como demasiado sucio, medio mal producido, pero a la tercera o cuarta canción reconocí el estilo brutal, punzante y al mismo tiempo, con ganchos melódicos en un riff repetitivo pero icónico, de la banda. Incluso algunos sonidos como los de Deicide, porque claro que se han compartido integrantes después de la salida de varios originales de aquí y allá. Bien, bien. 4,1 de 5.

20 junio 2025

Lo nuevo de Helheim (black vikingo noruego), jazz/metal avantgarde noruego, metalcore/post-metal con vaporwave (fromjoy), slam death de Florida, emoviolence de Chicago, jazz rock stoner noruego

1. Hard Anger (2025) de Agabas: empieza demasiado bueno este viernes con esta banda de jazz/metal avant-garde noruego que presenta su tercer disco: saxofones (porque hay más que solos de un instrumento, sino arreglos gruesos de vientos), shrieks, guitarras de metalcore y de black melódico se mezclan con dementes baterías de hardcore y death metal. Tienen a Shining (blackjazz) de invitados en un tema. A veces suenan como las bandas de black/punk finlandesas, lo que me encanta. 4,7 de 5.
2. Ataraxia 19.13.8.1.19 (2025, EP) de fromjoy. Maravilloso EP de esta banda de Houston, combinando la bestialidad del metalcore y el metal alternativo con extraordinarias bases electrónicas  de vaporwave. Además la combinación da para momentos oníricos, calmados e intimistas de cuidadosos arreglos de post-metal y shoegsze. Bello, destructivo e innovador, muy refrescante. 4,3 de 5.

3. 3 (2025) de Bodybox. Divertido y sucio slam death metal / beatdown hardcore. A veces se escuchan unos ritmos latinosos, quizás porque son de Florida. 3,5 de 5. 

4. Have You Heard of the High Elves (2025) de Lord Snow: increíble emoviolence (que me encanta porque al revés del blackgaze es como una banda emo que se pone muy metalera) y math rock, por lo que hay un orden caotizado, con guitarras angulares y alternativas, más el desenfado juvenil del screamo y momentos en que parece más black metal que emocore. Me gustó muchísimo, porque aunque no llega a la originalidad ni desempeño de Ostraca, por ejemplo, me encantan los guiños lo-fi e indie. 4,3 de 5. Son de Chigago, Illinois.

5. Bees in the Bonnet (2025) de Hedvig Mollestad Trio. Otra dulce sorpresa de viernes con jazz rock noruego. No la conocía pero ya la adoro. Hay guitarras distorsionadas, estridentes y arpegiadas a alta velocidad como si fuese metal progresivo, pero también tiene momentos de reflexión cósmica, psicodelia, bravuconada rockera y experimentación, entre el stoner, el post-rock y el noise, con algo de funk rock y space rock. Ella, Hedvig, es invitada en un disco extraordinario de heavy psicodelia: Downpour de Kanaan.

6. HrabnaR / Ad vesa (2025) de Helheim. Viva Noruega. Ahora, menos progresivos y más enfocados en un black metal vikingo pero repensado desde lo gótico, lo disonante y al mismo tiempo melódico/sinfónico, aunque con unas influencias distintivas del metal industrial que enriquecen un sonido directo, con voces operísticas y ritualistas, hay un gran enfoque en el trabajo guitarrístico, a veces entrando en un terreno experimental, con capas de efectos, interludios y riffs hiper-expansivos, que puede ser post-rock o simple black disonante a mid-tempo mientras en otros se vuelvan a formas espirales de notas, casi frenéticos, en que van construyendo un repaso de influencias y épocas, como un guiño perverso a muchas voces históricas. Así a veces suenan atmosféricos, otros cavernosos, otros psicodélicos, otros salvajemente crudos y originarios y en otros vuelvan ser espaciales y avant-garde. Fylgia es un tema extraordinario de verdad. 4,3 de 5.

7. An Insatiable Violence (2025) de Cryptosy. Brutal death técnico de Canadá para el mundo. Vuelven a ser bestiales, rapidísimos, cercanos al grindcore y con muchas voces guturales y shrieks para esparcir en el universo como agujas afiladísimas. Con buenas guitarras, que a veces suenan como deathcore, la batería es lo más increíble, pero claro, Flo Mounier. Lástima que el sonido sea un poco brumoso. 4,3 de 5. 

8. Faster Than Death (2025) de Hirax: Banda de thrash crossover y speed de California. Estará en el primer día del Rock Al Parque 2025. Regular, aunque en vivo podría ser divertida. 3,2 de 5.

9. Necessary Fictions (2025) de GoGo Penguin. Nu Jazz / Jazz fusión / Post-minimalismo, para hacer música dance con un trío analógico / sintético conformado por Chris Illingworth (piano), Nick Blacka (bajo) y Jon Scott (drums). Me recuerda a Red Snapper. 4,5 de 5.

30 abril 2025

Lo nuevo de Landmvrks (nü-metal / metalcore), Viagra Boys (dance-punk / garage rock) y Eluveitie (folk metal celta / melodeath), Venom Inc (speed/heavy/trash), post-black progresivo francés, nuevo de Painkiller (free jazz / metal avantgarde), indie rock / grunge, musique concrète, folk pop rock de uruguayas

1. Avé (2017) de Venom Inc. Proyecto alterno de Tony "Demolition Man" Dolan y Mantas, y por unos segundos también Abbadon, para reunir a parte de la formación  de Venom de 1989 a 1992 (sin Cronos, quien tuvo también su proyecto aparte). En 2015 formaron esta banda, en 2018 salió Abbadon. El disco es una especie de heavy metal pesado, alimentado de speed y thrash/groove con momentos industriales y batería programada. Un dato interesante es que Chuck Billy de Testament era su manager.

2. Kadash (2025) de The Great Old Ones: post-black metal progresivo francés con shoegaze, sludge atmosférico y post-hardcore dentro de una envoltura perversa y metálica dedicada a la literatura de horror, que reseñé acá.

3. The Great God Pan (2025) de Painkiller: tercer disco de los pioneros del jazz/metal/avantgarde/ambient inspirado en la novela gótica de Arthur Machen del mismo nombre. Es el final de la trilogía compuesta por The Equinox (2025, más electrónico) y Samsara (2025, más avantgarde jazz). En este caso el jazz (Dark, Free) va por los lados del ambiente (Dark, Ritual Ambient).

La banda, por supuesto, es John Zorn (saxofón alto, voz), Bill Laswell (bajo, sampler) y Mick Harris (batería, voz, electrónica, efectos). Es el menor en calidad, me parece. 3,5 de 5.

4. Crave (2025, EP) de Kills Birds. Poderoso puñado de canciones con voz femenina, guitarras inmensas : estridentes, gruesas y potentes, que rememoran la explosividad del grunge, pasando de la calma susurrada al intenso ardor abrasivo, aunque con un sonido mucho más pesado. Según RYM es indie rock y rock alternativo (cuando no hay distorsión) pero también Post-Hardcore, Noise Rock y Shoegaze, este último menos presente. Los 90 viven en ellos de forma novedosa, porque son ruidosos y densos, aunque no hay pizca de dream pop o alt-pop, aunque sí hay melodías vocales, tiernas y seductoras, que parecen venir del folk o world music, sobra es la actitud del género nacido en Seattle con camisas de leñador y desprecio por las corrientes más establecidas del rock y el metal. Me gustan, 4,2 de 5.

Son de Los Angeles, California, conformada por Nina Ljeti (voz), Jacob Loeb (guitarra), Fielder Thomas (bajo) y Griffin Kisner (batería).

5. Ear World (2025) de Dorothy Carlos: música rara que he escuchado y esto. La cellista hace un disco que es descrito como de Glitch y Musique concrète, además de Sound Collage, Avant-Folk y Sound Poetry. Esto significa que la artista usó sonidos grabados, de voz humana, naturaleza, aparatos electrónicos, su instrumento musical y narraciones para alterarlas digitalmente en forma de collage, jugando con distintas formas de edición y grabación. Ella usa multi-canales y un cello eléctrico, entre otras, y se mueve entre Chicago y Nueva York, según su página web. No es Autechre ni Nicolás Jaar, así que 3 de 5.

6. The Darkest Place I've Ever Been (2025) de Landmvrks: este disco muestra una fusión del metalcore / post-hardcore / rock alternativo cultivado ahora con nü-metal y mucho hip hop francés. Permanecen las voces gritadas, incluso los growls ultra profundos, las guitarras duras y expansivas, los fondos ambientales e incluso algunos breakdowns, aunque ahora hay más cercanía a lo alternativo, el rock electrónico y la fusión de los años 2000.

7. Viagr Aboys (2025) de Viagra Boys: los reyes del punk blues / dance-punk / art punk / post-punk y otros derivados, llegan a su cuarto disco con mucho más que sintetizadores con cresta e imperdibles, pues se presentan con mucho sonido de revival pero también duras guitarras sucias, algo de garage rock e incluso psicodelia setentosa, además de un saxofón demente en el tema Best in Show pt. IV, sin duda el mejor de todo el disco. 3,8 de 5. 

8. Ànv (2025) de Eluveitie: hablando de cambios, la banda suiza de melodeath / metal celta, a veces muy celta rock y menos metal, presenta un discazo furioso en que incorpora algo que parecía obvio pero no lo fue hasta ahora, fusión de death melódico, veloz y explosivo, con metal sinfónico y folk metal, para que ya no sea un choque de sonidos sino una amalgamiento metalero que da mucha más sonoridad y profundidad. 

Es quizás el disco más pesado y oscuro, pero también melódico y progresivo, a pesar que conserva el sabor celta, ahora hay un sonido más orquestal y al mismo tiempo, atmosférico y extremo.  Además, los growls son poderosísimos, y hay flautas, gaitas, violín y hurdy gurdy, entre muchos otros instrumentos folclóricos, para darle la tónica celta y sinfónica. Brutalísimo, 4,6 de 5. 

9. Omegaphilia (2017) de Merrimack: black metal anti-cristiano francés, de lo mejor del género. Disonante, furioso, con un shriek que hace arder iglesias e invocaciones impurísimas. Es un disco apotéosico, con una estética y textura de grandiosidad orquestal, entre el war metal y el black melódico, oscilando también entre el death doom y el black sinfónico más rudo, lleno de blast beats y riffs asincopados en forma de ráfaga bestial. Me encanta, es un disco con temas súper extensos, que claramente bebe de la sangre de Marduk y Mayhem. 4,5 de 5. 

10. The End Will Show Us How (2025) de Tremonti. Lo escuché en enero, y me gustó muchísimo. 4,4 le puse en ese momento. Sexto disco de este proyecto de thrash / hard rock / metal progresivo de Mark Thomas Tremonti, guitarrista líder de Alter Bridge y Creed. También un vocalista genial, con una suave pero muy hábil voz para el rock alternativo, las canciones están llenas de un amplísimo repertorio de guitarras acústicas y riffs rockeros muy creativos y melódicos, que van desde el country-rock al post-rock, pasando por el metal alternativo, el hard rock y claro, el post-grunge. El disco además tiene brillantes momentos de arreglos progresivos que sorprenden aquí y allá, y un relajante ambiente y sonido cuidadosísimo que me ha atrapado.

11. Dulces Pecadoras (2025) de La Dulce, banda de Samantha Navarro (vocales, guitarra), Ana Claudia de León (vocales, batería, percusión), Andrea Viera (vocales, saxo), Mariana Vázquez (vocales, charango) y Eduardo Yaguno (bajo) junto a Ana Prada. Un proyecto de mujeres uruguayas para dejar sus carreras solistas y hacer rock, pop y folclor, desde el humor y la puesta en escena en vivo. Maravilloso. Suena a murga. 4,5 de 5.

12. Rompe (2025, EP) de Ximena Sariñana: Increíble EP de la mexicana, lleno de rock y desenfado. Algunos temas con guitarras pesadas, otras con algo de fusión latina y electrónica, pero una excelente colección de temas, quizás lo que más me ha gustado de ella. 

13. Singles de Bury Tomorrow para su disco 2025, realmente buenos. Metalcore melódico con un grito súper punzante, entre growl y screamo, así como una buena voz limpia. Viene bueno.

Kadath (2025) de The Great Old Ones: post-black metal sinfónico, atmosférico y progresivo francés, pero que rompe esquemas al incorporar shoegaze y post-hardcore

Kadath (2025) de The Great Old Ones, un disco publicado en enero de 2025 alrededor del post-black metal sinfónico, atmosférico y progresivo francés, con un sonido engrasado de sludge y embellecimientos melódicos. 

Son de Burdeos, y según su Bandcamp, hay post-hardcore y shoegaze en su receta musical, lo que implica un álbum lleno de capas de sonidos, incluyendo atmósferas no metaleras, que incluyen muchos momentos meditativos de varias guitarras haciendo riffs asincopados y polifónicos, que pueden pasar de momentos lúcidos llenos de calma contenida y hermosa, casi barroca, a un wall-of-sound de distorsión expansiva y potente. Todo construido lentamente, con canciones extensas y pacientes.

Puede sonar al black atmosférico y opresivo de otros congéneres de estilo, con sus muchas capas de sonidos expansivos, que parecen agujas caóticas que se disparan a todos lados y son atraídas de nuevo a un núcleo duro riffs confusos y laberínticos, aunque el sonido oscuro está lleno de fango, hay muchísimo de progresivo en la composición y death técnico en el performance, conformando un combo de claroscuros estilísticos y sónicos. Se escucha lo que quieren hacer, aunque no de forma transparente y sin llegar a la obscura forma de Deathspell Omega. 

Conceptualmente el disco se basa en la búsqueda en sueños de la desconocida Kadath, una novela corta del escritor estadounidense H. P. Lovecraft, la última de su ciclo onírico y publicada póstumamente, seis años después de su fallecimiento, y a quien cuya obra literaria la banda le ha dedicado sus cinco producciones.

Es ciertamente un disco que parece un sueño, están allí todos los objetos y cosas que podemos recordar pero se van cubriendo de una bruma con cada momento de la vigilia. La música es así, hiper-enfocada y puntillista, con decenas de escenas y momentos que se van entrelazando, entre gritos y luminosas guitarras que se escapan de la vorágine del sludge, hacen arpegios y arrojan esa belleza caótica e irreverente del shoegaze, con un bajo magnífico acompañando los imposibles y estimulantes ritmos de tiempos infinitesimales, con un sonido realmente transparente que sin perder intensidad ni perversidad, lo que permite reconocer los instrumentos en sus cambios y volteretas, incluyendo arreglos de bajo que desde el fondo van definiendo melodías y florituras. 

La banda está conformada por Benjamin Guerry (Guitarra, Voz), Aurélien Edouard (Guitarra) (2016-presente), Julian Deana (Batería) (2021-presente), Gregory Vouillat (Bajo) (2024-presente) y Hugo Bernart (Guitarra) (2025-presente). Francis Caste fue el productor, ingeniero, mezclador y masterizador, quien también hizo voces adicionales. 4,7 de 5. En Spotify. Como dato curioso, esta banda ha publicado dos covers: Bachelorette de Björk (2013) y Second Rendez-Vous del compositor francés de música electrónica, Jean Michel Jarre (2025), lo que revela su interés por la música no metalera como influencia e inspiración.

27 abril 2025

Lo nuevo de Lik (death melódico sueco) y Svnth (blackgaze / post-metal italiano con raga rock), black metal británico, black/sludge progresivo internacional (Ven-Col-Hol), hard rock finlandés, el debut de Ice Nine Kills remezclado, slam metal y versiones "samurai" de Children Of Bodom, garage punk psicodélico gallego, straight edge hardcore y garage punk gótico

1. Disintegration XI (2025) de Inconsessus Lux Lucis: sucio black metal británico como debe ser, incorporando melodías e inspiraciones del punk, doom y orígenes del género con un sonido intencionadamente diabólico, asqueroso y perverso. Me recordó de alguna forma a Celtic Frost y a Emperor, por la incorporación de rarezas electrónicas, riffs circulares inspirados en la música clásica y una estructura progresiva en las canciones, así como una batería entre D-beat y ritualista, como la de Satyricon. Sin embargo, a pesar de las claras raíces y sonidos derivativos, tiene un riqueza amplia e inventiva propia, especialmente en voces, aunque también en la combinación instrumental. 4,2 de 5.
2. Símbolos (2025) de Aníbal Ojeda: el multi-instrumentista venezolano residencia en Utrecht, Países Bajos, presenta su primer álbum, después de dos EPs, alrededor del varios géneros del metal, que pueden ser sludge psicodélico en algunos temas y black/thrash progresivo con arreglos sinfónicos en otros, siempre con un bajo muy técnico, sintetizadores en armonía con las guitarras y buenos guturales entre industriales y black. Músicos de Países Bajos, Curazao, Colombia y Estados Unidos lo acompañan en bajo, teclados y voz. Cierra de forma hermosa, con un jazz metal liderado por un riff de trompeta melancólica. 4,2 de 5.

3. Pink Noise Youth (2025) de Svnth: blackgaze / post-metal con una riquísima instrumentación, que combina shrieks con voces limpias más gótica y aunque los dos primeros temas son una mala introducción vocal, luego el disco va paseando por post-black con música del sudeste asiático y Raga Rock (como a lo Kula Shaker), doomgaze/post-rock de lenta cocción y profundidad, mid-tempo para desarrollar ideas peculiares y hermosas de blackgaze, así como potente post-black melódico.

La banda: Rodolfo Ciuffo en bajo, voz (principal), guitarras (acústicas y eléctricas), citara y teclados, orquestaciones y bajo sin trastes. Valerio Primo: platillos, pandereta y timbales, voz, shaker (huevitos de percusión). Alessandro Canzoneri: batería. Alessandro De Falco: guitarras (eléctricas), voz (acompañamiento), vibraslap, guitarras (clásicas y acústicas de 12 cuerdas). Un disco redondo y para contemplar, 4,6 de 5.

4. Falling Throught Stars (2025) de Laurenne / Louhimo: excelente disco de  hard rock, heavy y algo de power metal sinfónico, entre las cantantes finlandesas Noora Louhimo (Battle Beast) y Netta Laurenne (Aortha, Black Sun). 4,3.

5. Necro (2025) de Lik. Death melódico sueco con mucha rabia, guitarras con algo de fry y algunos sonidos fangosos de sludge, así como algunos riffs de death n roll, black metal e incluso hardcore. Me recuerda a Grave por momentos. Banda de Niklas Sandin, también bajista de Katatonia. Están invitados como vocalistas Nick Holmes (Paradise Lost) y Linnea Landstedt (Tyrannex, speed/thrash). Es bestial y denso, casi cavernario aunque está más en el camino medio entre el death vieja escuela y el melódico inicial, con algo de punk/black en las voces y distorsión. 4,2 de 5. El tema Morgue Rat es increíble.

6. Last Chance to Make Amends (2006, remix 2025) de Ice Nine Kills: antes de ser la banda de metalcore melódico sinfónico, horror punk y conceptualizada en películas de terror, eran una casi ingenua banda de pop punk / emo, con momenticos de screamo y metalcore melódico. Es una niñería de álbum, perfecto para la época de MP3. Súper revival de los 90. La banda de Boston, liderada desde entonces y fundamentalmente por Spencer Charnas.

7. Volumes of Dismal Manifestations Book I (2025) de Short Bus Pile Up: me encanta cuando uno consigue bandas de brutal death y/o slam metal que no son típicas. Esta me gusta, lenta, extrema y con un pig squeal combinado con growl. Gore y mezclado con cultura y momentos de rap/hip hop. Son de  Fredericksburg, Virginia. Es puro humor negro. 3,5 de 5. 

8. Children Of Bushido (2025) de Ryoji Shinomoto: Versiones de Children Of Bodom en "samurai metal" al combinar melodeath con música folclórica japonesa por medio de guitarra, voz, shamisen, erhu, koto y taiko. Ryoji está detrás de la extraordinaria Ryujin (ex-Gize). 3,8 de 5 aunque un par de versiones son increíbles y muchos de los arreglos folk japoneses son brillantes.

9. White Fire (2025) de Samesugas: suena como un garage punk psicodélico, con post-grunge de Santiago de Compostela, Galicia, España. Es realmente bueno, bastante único. Se notan las influencias de The Ramones pero las guitarras chirriantes los hacen bien particulares.

10. Weapon X Demo 2 (2025) de XweaponX: hardcore metálico / metalcore / beatdown hardcore. Proyecto alterno de Isaac Hale y Bryan Garris, guitarrista y vocalista de Knocked Loose. Súper divertido y pesado, 4,2 de 5.

11. Devil Ultrasonic Dream (2025) de Teen Mortgage: Después del EP Life/Death más o menos maloso, el disco viene con esa forma oscura, casi gótica, de surf garage punk, con muchísimo reverb, un sonido como cavernoso y ochentoso. Mucho mejor, extraño y disfrutable. 3,9 de 5. Según su Bandcamp, los de Washington D.C. también hacen post-punk, desert rock y stoner, lo que explicaría las segundas guitarras tan afiladas y el bajo totalmente fangoso.

12. Tooth and Nail (2025) de Dormant Ordeal: extraordinario death disonante, furioso y técnico de Polonia. Un discazo lleno de opresión musical, guitarras en polifonía perversa y un growl impresionante. 4,6 de 5. 

21 abril 2025

Black punketo finlandés, death progresivo alemán, thrash/groove brasileño feminista, indie rock californiano, black/punk noruego y black melódico francés, deathcore industrial

1. Suomi Finland Perkele (1994) & Motörpenis (1996) de Impaled Nazarene: procaz, vulgar, políticamente incorrectísimo, sacrílego e iconoclasta brutal black metal finlandés. Influencias del hardcore punk y el speed metal son clarísimas. Las guitarras suenan como avispas tratando de penetrar tu cerebro con malas palabras y desenfado anticristiano. 4,2 de 5. El EP Motorpenis tiene tres versiones de oscuras canciones de hardcore punk y thrash de principios de los 80, de bandas de Finlandia y Estados Unidos. Más black n roll y punk.
2. A Sonication (2025) de Obscura. Segunda oportunidad para el disco del plagio/controversia. Yo sigo escuchándolo muy bien, aunque la crítica lo sigue destruyendo, y no lo escucho tan simplificado y con mala producción como señalan. Por ahora, mantengo el 4,2. 

3. Blasfémea (2025) de Eskröta: groove metal, bastante tribal y brasileño, aunque con un shriek de black metal y guitarras de hardcore punk / crossover thrash. Un rabioso testimonio de los temas políticos y sociales de Brasil, con una nota potente de feminismo. Ya había escuchado LBR (Latina, Brasileira, Revolucionária), un temazo con gran coro. Me gustó, a veces se parece a Nervosa pero mucho más punk. 4,1 de 5.

4. Welcome To My Blue Sky (2025) de Momma. Banda de Calabasas, California, reubicado en Brooklyn, NY. Un buen disco, aunque no demasiado original, de rock indie y alternativo, con guitarras pesadas y ruidosas, una voz femenina y melodías dulces en contraste con la "suciedad" de los riffs. Por supuesto, power pop, shoegaze y dream pop. La banda es Allegra Weingarten (guitarra, voces), Etta Friedman [aka Etta] (guitarra, voces), Aron Kobayashi Ritch (bajo) y Preston Fulks (batería). 3 de 5. Muy inferior a colegas como Wishy y Great Grandpa.

5. Abra Fakkadabra (2025) de Häxer: debut de esta misteriosa banda de blackened punk noruego, aunque con espacio para usar saxofón, agregar algo de doom, post-metal, riffs arpegiados, black n roll y hasta hard rock en el tema Club Doom. Luego escuchamos también thrash y speed metal, así como un riff de Paranoid de Black Sabbath. Finaliza con unos temas más largos, en que hay música más elaborada, maduro y potente, lo que hace crecer la intriga. 

La banda está conformada por Benjamins Eidtang Gustavsen, Tobias Bjerkøen, Adrian Baann Sørensen y Karl Adam Kihlberg, de quienes no conseguí casi ninguna referencia musical clara.
6. Sadistic Sex Daemon (2003) de Misanthrope: un rudo y potente disco de death melódico francés con mucha influencia black metal y complejos arreglos progresivos. El sonido es realmente sucio pero la producción permite escuchar cada instrumento, incluyendo los raros cambios con combinaciones técnicas de bajo, guitarra y batería, que van desde el death técnico al black melódico. Es un gran trabajo de composición y furiosa interpretación, que quizás no es tan valorado como debería. 4,3 de 5. 

7. Dethmask, Pt. 3 de Darko US (Ep, 2025): deathcore, djent e industrial para variar, un proyecto con gente de Emmure y Chelsea Grin. Entretenido sin demasiadas aspiraciones (con scratches y drum n bass), que es más divertido que pretenciosamente extremo sin agregar nada de RnB, trap o electronicore. Le puso 3,8 antes y lo dejo así. 

8. Swallowing the World (2025) de Imperishable. Death metal melódico desde Suecia. Los primeros dos singles me encantaron aunque ahora noto un sonido un poco encajonado, que quizás por intentar sonar vintage deja que algunos temas suenen a menor volumen, y esto a pesar que Andy LaRocque (King Diamond) estuvo involucrado en mezcla y producción. Se escuchan claramente los instrumentos, pero a bajo volumen y un poco hueco el sonido. El tema Riding Demons es buenísimo, profundo y elaboradísimo mientras que Cenotaph Of Dreams se sumerge en un rápido y furioso death metal, con visos melódicos en los riffs. 4,2 de 5.

9. Famine (2025) de Soliloquium: este disco de death doom es realmente fascinante, por su increíble versatilidad empujada por el contraste entre sus momentos fúnebres y con una voz limpia rara, casi narrada, su shriek agudo y un gutural sepulcral, que también se combina con riffs disonantes, expansivos y gélidos, pero que gracias a una brillante batería tan dinámica, permite pasar de lo gótico y penumbroso a un death furioso y con muchísimos cambios de ritmo, gracias a una batería muy diversa y técnica, casi progresiva. Es un dúo sueco con ocho invitados, incluyendo el baterista portugués Xënis (Awaiting the Vultures). 4,3 de 5 pero con momentos mucho más altos en composición.


13 abril 2025

Shoegaze texano, metal alternativo finés, black atmosférico neerlandés y deathcore/black melódico progresivo, hard rock / heavy y progresivo en vivo

0. Fogueo de kárate, que me mostró qué tan atlético puedo ser. Me sentí genial, incluso cuando perdí, por demostrar mis habilidades y velocidad. Hoy empecé también a tomar Creatina.

1. Sunset Funeral (2025) de Glare: shoegaze / noise pop desde Texas. Atmosférico, expansivo, hipnótico y abstracto, vacilante y vaporoso, aunque también ruidoso, siempre gracias a las guitarras. Debut de la banda conformada por Homero Solís, César Izaguirre, Jes Morales y Toni Ordaz desde su primer single ocho años antes. Aunque hay buenas guitarras, con algunos riffs circulares increíbles, destaca mucho más la batería, mientras la voz es lo más regular. Además, hay arreglos y momentos que parecen demasiado repetitivos. 3,6 de 5. 

2. Deathmatch (2025) de Luna Kills. Metal alternativo finlandés, que va del industrial al nu-metal, pasando por el metalcore y el rock electrónico. El tema sugar rush es un pico alto, con post-hardcore en un breakdown, que me hizo pensar incluso en Voyager con su estética pulida para hacer post-hardcore. La voz de Lotta Ruutiainen, que puede pasar del pop al metal, con unos intermedios de alt-pop/RnB y unos gritos casi vampirescos, también acompañan a unos exploradores que pueden agregar momentos de djent/progresivo después de unos acordes de ska y más tarde volver con arpegios, arreglos techno y guitarras densas de metalcore. Muy bien, amigo, 4,3 de 5.


3. De kronieken van het verdwenen kasteel III: Grunsfoort de Fluisteraars: black metal atmosférico neerlandés, que combina un sonido primigenio y lo-fi con guitarras sintetizadas y orquestaciones más elaboradas, en una especie de madeja de texturas, en las que hay un bajo de fino hilo de seda uniendo ambos formatos con elegancia y densidad. Es un dúo (con un tecladista invitado) conformado por M. Koops en guitarra, batería y bajo, más el cantante Bob Mollema. Con muchos menos instrumentos, logra crear un narrativa terrorífica y entretenida, así como oscura e intrigante. 3,8 de 5.

4. The Walk Of Atonement (Ep, 2025) de Illyria: fenomenal progresivo extremo, que incorpora influencias divergentes, desde deathcore a black melódico, pasando por arreglos de power sinfónico y metal electrónico. Es un híbrido del metal extremo, que puede combinar e incluso extrapolar metalcore melódico y black sinfónico, incluyendo las voces: incluyendo unas voces limpias entre post-hardcore y rock alternativo, más unos guturales variados e intensos, pero con un enfoque moderno y sin dejar de ser brutal. Me suena como un Cattle Decapitation enrazado con black sinfónico y melodeath, incluyendo muchos arreglos de piano.

5. Black Light / White Noise (2025) de Smith / Kotzen. Hard rock al máximo, con momentos de blues rock y heavy metal, de los guitarristas de Iron Maiden y ex-Poison. Divertido pero poco excitante. 3 de 5. Aunque Kotzen también grabó bajo y batería, contrataron a Bruno Valverde (Angra, Kiko Loureiro) también. 

6. Encore Vol. II - Sonic Birth (Live) de The Progressive Souls Collective, una banda de metal progresivo / jazz fusión que me ha gustado muchísimo y ahora presenta su segundo disco en vivo. Entre los muchos músicos está Conner Green (bajista de Haken), Aquiles Priester (baterista de Edu Falaschi), Kevin Moore (ex-Dream Theater y ex-Fates Warning), pero muchos otros más han entrado y salido para hacer realidad las ideas progresivas de Florian Zepf. Un disco genial de verdad. 4,5 de 5.

08 abril 2025

Melodeath/hardcore gringo, mal metal indutrial, indie folk psicodélico británico, melodeath/folk power / hardrock alemán, Silverstein (post-hardcore/metalcore) y The Darkness (glam/pop rock/hard rock)

1. Fog Watch (2025, EP) de Gillsaw: en Instagram me había salido la versión Beautiful People que sonaba bien pero este puñado de canciones no tiene nada, sólo mucho ambiente y sonidos electrónicos sin mucho sentido. Tiene momenticos de industrial, casi death, pero escasos y pobres. 1,5 de 5.

2. Prologue (2025, EP) de Balmora: muy interesante y potente banda de melodeath/deathcore/hardcore, que combina guturales poderosos, breakdowns, riffs melódicos del sonido sueco y polirritmos, más una batería totalmente punk pero también pueden tener voces limpias a lo metalcore, ritmos a lo beatdown hardcore y luego volver a un death bastante agresivo. Tiene de todo para todos en solo tres temas, que combinan con mucha inteligencia, por segundos siendo slam death y en otros hardcore punk. Me gustaron mucho, 4,2 de 5.

3. Ginkgo (2025) de Panchiko: la paciencia rinde frutos. Escuché más allá del tema inicial, lleno de folk, y ahora escucho una versión noventera del rock and roll de The Beatles. El tema Honeycomb es Across The Universe con electrónica, indie rock y dream pop, así que lleno de shoegaze, trip hop y downtempo, rescatan los tropos de finales de los 60. No detesto lo derivativo pero siento que le quita fuerza a las propuestas. Son de Nottingham, Reino Unido. Según RYM también son Neo-Psychedelia, Post-Britpop e Indietronica, con algunas buenas guitarras, arreglos con sintetizadores y nostalgia resucitada en forma de ingenuidad. Me gustó, pero tiene la limitante ya nombrada, 3,7 de 5. 

4. Divinos los nuevos temas de Lido Pimienta (Mango), Katanonia (Lilac) y Morcheeba.

5. Armageddon (2016) de Equilibrium: raro power/melodeath/folk metal, con muchas orquestaciones, canciones mid-tempo, con riffs de melodeath y gran producción vocal, que une un shriek con voces operáticas de fondo, baterías potentes y arreglos de instrumentos folk. Es como mezclar un poco a Therion con Korpiklaani aunque con una producción brumosa, más cercana al metal industrial o el black atmosférico, que siento que le resta demasiado. Aunque la combinación se enriquece no sólo por la composición progresista sino por los sonidos que pueden ser incluso de arena rock, hard rock y folk rock comercial. 

Por su extensión, los alemanes se permiten explorar diversas tendencias, que van desde el metal neoclásico, al metal electrónico, pasando por el folk metal / hard rock y hasta el melodeath sinfónico, pasando por supuesto por el metal industrial y el Neue Deutsche Härte. Una biblioteca, aunque algo incoherente entre sí. 3,9 de 5.

6. Antibloom (2025) de Silverstein: divertido post-hardcore, metal alternativo y nu-metal/metalcore. 4,3 de 5.

6. Dreams On Toast (2025) de The Darkness. Esta banda que brilló por reavivir el hard rock / garage con pinta glam y al mismo tiempo un sabor de accesibilidad, con guitarras psicodélicas, rock and rolleras y setentosas pero con momentos pop rock, arena rock y hasta de indie rock. 3,8 de 5 aunque hay temas súper divertidos y geniales como The Longest Kiss. Me gustó, pero no me encantó. 3,7 de 5. 

7. Tief.Tiefer (2024) de Die Apokalyptischen Reiter. Folk/industrial alemán, con momentos de melodeath y Neue Deutsche Härte. No tan bueno como quizás lo recordaba, pero suficiente. 3,6 de 5.

06 abril 2025

Progresivo electrónico y sinfónico de Chicago, shoegaze/noise pop brasileño, death progresivo californiano, post-punk australiano, shoegaze/indie británico, metal alternativo / grunge francés, otra ópera rock de Fito (Novela y garage punk canadiense

1. Bellum Interruptum (2025) de Mechina: Diría que es principalmente una banda de metal electrónico (Cyber Metal) progresivo y sinfónico, por momentos más djent, power metal, space rock y synthwave, siempre con batería programada, arreglos de voces femeninas y un growl brutal. En Metallum los describen como death industrial pero no creo que sean tan extremos, aunque hay momentos durísimos, con blast beats y riffs extremos.

Son de Chicago, Illinois, EEUU. Un poco menos estéril que otros colegas, gracias a las voces femeninas (dos invitadas), los guturales (incluyendo a Ricky Lewis de Terranoct y la rusa Anna Vavilkina) y los arreglos de djent, no tan robóticos. 

Es un trío conformado por Joe Tiberi en guitarra y programación, Melissa Rosenberg (Melrose) en voces y David Holch en las voces. 4,1 de 5. 

2. Natural (2025) de terraplana: rock indie / noise / shoegaze con voz femenina, que suena a una versión ruidosa y alternativa de música brasileña, con swing e incluso bossa nova, rodeada de influencias del sludge y el grunge. Son suaves y deliciosas melodías transmitidas a través de disonancias de guitarras ruidosas, en un claroscuro pretencioso, que es tan elegante como desenfadado, pero en que predomina la actitud art punk.

Según RYM también hay dream pop y post-punk, aunque creo que esto es realmente sutil o muy poco mientras lo brasileño está más claro. Segundo disco de esta banda de Curitiba, Brasil, compuesta por Vinícius Lourenço (vocales, guitarra, sintetizador), Stephani Heuczuk (vocales, bajo), Wendeu Silverio (batería), y Cassiano Vidal (vocales, guitarra). Me gustó, es como una canción que sonaría en Kill Bill, en una cena lounge y una loca banda de rock and roll de fuera de Estados Unidos. 4,2 de 5.

3. Elegy (2025) de Burning Palace: death progresivo brumoso, muy rápido y con cambios contantes, angulares y expansivos, con shrieks punzantes y describiendo raras formas de melodeath, una batería hábil y sincopada con un bajo denso, y guitarras que usando una distorsión menos extrema, parece apuntar influencias diversas y a veces diametrales, que van desde el death y el thrash, tanto originarios como técnicos, hasta el power y el post-metal, aunque la calidad de sonido es demasiado brumosa para la cantidad de detalles y arreglos, que hacen que la voz y la batería suenan demasiado prominentes aunque las guitarras hacen un gran trabajo con arpegios, diversos cambios de tonos y tiempos, así como piruetas melódicas.

Según Metallum es death técnico, de Santa Rosa, Califonia. La banda: Chris Dericco en el bajo, James Royston en la batería, Josh Kerston en guitarras y voces, y Ian Andrew en voces, guitarras y teclados. Todos vienen de hacer brutal death en una banda llamada Deadly Sins que publicó su único disco en 2012. A veces se escuchan influencias demasiado claras de Gorguts, Pestilence y Death así como aproximaciones al deathcore. Lástima por la calidad del sonido. 3,8 de 5. Naturalmente, el baterista es extraordinario aunque las guitarras también están muy bien compuestas, aunque se pierden en la mezcla, así que suena como a los primeros discos de Grave con progresivo.

4. Underneath (2025) de Floodlights: es como un post-punk / indie rock aderezado y súper enriquecido con chamber pop, folk y jazz. Según RYM es porque tiene "Big Music". A mí me suena como si uniéramos a Beirut con Franz Ferdinand, así que no me encanta la voz pero los arreglos con trompeta y cuerdas son geniales. Son de Melbourne, Australia. 3,9 de 5. 

La banda está conformada por Louis Parsons (vocales, guitarra), Ashlee Kehoe (vocales, guitarra, armónica), Joe Draffen (bajo), Archie Shannon (batería) y Sarah Hellyer (teclados, piano y trompeta).

5. The World´s Fair (2025, EP) de Swervedriver: Divertida aunque no memorable banda de Oxford, Reino Unido, de shoegaze, rock alternativo e indie. Buenos temas ruidosos, aunque a pesar de la actitud, no con tan buenas melodías como terraplana, sin tanta creatividad para expandir el sonido y bastante seguros, sin riesgos y demasiado confiados. 3,5 de 5. Estrellas de los 90 que no parecen haber evolucionado. Pendiente de su disco Mezcal Head de 1993.

6. Negative Skills (2025) de Pogo Car Crash Control, combinación potente de metal alternativo (con riffs de thrash más tradicional), grunge y punk francés y en francés desde París. Me gusta porque suena realmente duro aunque tiene voces más cercanas al punk y guitarras potentísimas, que recuerda a la fusión amplísima de los 90, con funk metal, rapcore, nu-metal e industrial, con un enfoque de indie/rock alternativo y distorsión con disonancias.

La banda está conformada por Olivier Pernot (vocales, guitarra), Louis Péchinot (batería), Simon Péchinot (guitarra) y Lola Frichet (bajo). 4,5 de 5 a pesar de los momentos tan nirvanescos.

7. Novela (2025) de Fito Páez, otra de las ópera rock del argentino de la última década. En este caso más cerca del pop rock / rock psicodélico de sus discos, porque la idea es de hace 40 años. Mucho más cercano a lo que le conocemos, con más sofisticación, detallismo y hermosura. Bien, Fito, 4,2 de 5. Un poco largo, claro.

8. Metro (2025) de The Blue Stones: garage punk canadiense, porque se sienten sonidos de post-punk, garage rock y algo de stoner, rock alternativo y algo de noise rock. Me gustan los sonidos más originarios, la batería es realmente buena. 3,5 de 5. Es como una mezcla de AWOLNATION con los primeros Muse, con guitarras sensuales e igualmente rockanrolleras, aunque las influenicas del pop rock y de la música de los 50 permea entre lo estridente. 

30 marzo 2025

Metalcore/post-hardcore gringo, brutal deathcore gringo, jazz death metal avant-garde, black noise español, lo nuevo de Deafheaven (post-black)

1. Shapeshifter (2025) de Memphis May Fire: un disco como de post-hardcore/metalcore/electrónica, bastante decente. Con algunos momentos de pop metal, aunque también de metal industrial y rock electrónico. Creo que en Sputnikmusic se pasaron con las malas críticas. 3,5 de 5.

2. Deteriorate (2025) de Gamma Sector: creo que me divorcié de Sputnikmusic. Sí, es slam death / brutal death, pero tiene riffs disonantes muy buenos, la producción está pulida y hay texturas de death metal vieja escuela que le dan perspectiva. Además, combinarlo con downtempo deathcore le da un aire distinto, para que los arreglos respiren y disfrutar de las progresiones de acordes. 3,5 de 5. Son de Kentucky.

3. Upgrade (2025, EP) de Sarmat: banda de death metal técnico / jazz-fusión / avant-garde, que parece algo entre Imperial Triumphant (que ya no hace jazz metal) con Kayo Dot y cualquier cosa hecha por Colin Marston, quien mezcla y masteriza.

Ahora con cambio de line-up, el disco tiene a James Jones en batería, Steve Blanco (de Imperial Triumphant, en bajo y kitarra), Zachary Blakeslee-Reid (Nine Circles), Ryan Hale (guitarra), Niko Hasapopoulos en contrabajo, Oskar Stenmark y Jerome Burns en trompeta y las voces guturales de Ilya Belko.

Lo mejor es que se intercalan los géneros. Entonces por largos minutos es jazz, con batería y saxofón haciendo de las suyas, para más tarde pasar a loquísimos riffs de figuras imposibles, bajo intercalado y arreglos de metal extremo intrincadísimo y disonante.

4. Forever Is a Feeling (2025) de Lucy Dacus: indie pop folk. Muy bellas canciones, con hermosos arreglos de cuerda, pero no mi tipo de música. 2,5 de 5.

5. From the Visceral Abyss (2025) de Teitanblood: black/death opresivo, oscuro y ruidoso español. Aunque podría ser disonante, está más cerca del noise. Aunque el sonido de las guitarras y batería intencionadamente brillosas y chirriantes, muy cercanos obviamente al Darkthrone más punketo (su logo sale en uno de las portadas de sus discos), tienen claro su concepto, bien construido y diseñado como un soundtrack horroroso y maligno. 3,7 de 5 aunque puede subir con más escuchadas.

6. Lonely People With Power (2025) de Deafheaven, me suena a reinvención. Después de innovar con un post-black metal "geek" o "hipster", aprenden de los distintos maestros que han recorrido este género y se alejan del dream pop / metal alternativo que tocaron en los discos anteriores, para presentar un disco que es furioso, veloz y gélido, con riffs disonantes y shrieks imposibles, rescatando el estilo que los llevó a la gloria en Sunbather aunque ahora más cerca de Portrayal Of Guilt que de My Bloody Valentine. Sin embargo, hay un trasfondo con una riqueza de arreglos más propios de black sinfónico.

28 marzo 2025

Metalcore gringo, lo nuevo de Spiritworld (alt-country metal demasiado Slayer), pop electrónico sirio-libanés, indie canadiense y nu-metal hindú, doomgaze gringo, post-hardcore/metal británico, deathcore holandés,

1. wither and bloom (EP, 2025) de Two Sides Of Me: Metalcore de Goode, Virgina, Estados Unidos. Interesante, 3,7 de 5.

2. Hellodorado (2025) de Spiritworld: Después de sorprender al mundo del rock/metal con Deathwestern, la banda de Las Vegas, Nevada, que combinaba thrash, country y metalcore de forma novedosa, extraña y estimulante, ahora este es un disco que copia demasiado a Slayer y se convierte en una banda de stoner/sludge/alt-country bastante dura, con un sonido sucio y thrashero, con gritos grupales como de hardcore pero que claramente ha perdido el rumbo. Sin embargo, el sonido, los arreglos y el ambiente en general me parecen bastante buenos. Es decir, decepcionante para la carrera de la banda pero si lo aíslas, está decentemente bueno, a pesar de lo derivativo. 3,5 de 5. 

3. Ghoyoum (2025) de Kazdoura: según Sputnikmusic, es un dúo de indie soul / pop de Toronto, Canadá, conformado por la cantante Leen Hamo de Siria y el multi-instrumentista Johnny Abou Chacra del Líbano, que crean una fusión árabe modernizada, que puede tener música tradicional árabe con jazz, fun, disco, electro-pop y por lo que escucho, también rock y trip hop. Me pareció ligero, refrescante y distinto. Grandioso para el alma, mi algoritmo y la diversidad. 4,3 de 5.
4. The Open Up (2025) de Frog Eyes: banda indie canadiense que me sonó a post-punk, indie folk y experimental. Bastante buena, que tiene momentos de calma acústica, guitarras noise en pinceladas y un ambiente de experimentación constante, de contemplación y de innovación DIY, por lo que hay momentos aert rock y slacker. Me gusta aprender de la nueva escena alternativa. 4,2 de 5.

5. Nu Delhi (2025) de Bloodywood: después de ser una rareza y sensación de Internet, con la combinación de nu-metal, metalcore y música hindú llega el tercer disco de esta banda Nueva Delhi. Aunque no es tan genial ni brutal, gana mucho al mezcla música electrónica (con Babymetal apoyando en un tema de J-pop/electronicore), además de música tradicional Bhangra y Punjabi (según RYM). Hay más sonoridades y capas pero recuerda demasiado a las mezclas que ya hicieron antes Sepultura y Puya, por ejemplo. El mejor tema, Daggebaaz. 3,9 de 5. 

6.  Let The Light In (2025) de SOM: banda de metal alternativo que parece combinar el dream pop/nu-metal/shoegaze de Deftones con voces oníricas y ambientales del pop noise/rock alternativo/post-metal, con muy complejos arreglos de progresivo industrial y groove metal. Swgún RYM es doomgaze, por lo que me suena a Katatonia con Intronaut. Es realmente una delicia de polifonías y capas de guitarras sobre efectos electrónicos, que también recuerda a Cult Of Luna y Alcest pero siempre con voz limpia e hipnótica, un poco a lo Perry Farrel en space rock y la mayoría de las veces a lo Savage Garden, aunque siempre desde la mirada del metal alternativo. Es muy buena, aunque esto de sonar a tantas bandas, no siempre es lo mejor. 4,2 de 5. 

7. Pig (EP, 2025) de teng56. Metalcore salvaje. Muy bueno / Narrow, narrow de Svnth: con base en el blackgaze / black atmosférico siento que entran en algo más amplio y mixto, entre el hardcore y el rock alternativo lleno de oscuridad. 

8. If Your Roots Run Deep, You Can't Fear The Wind (2025, EP) de Pleiades: post-hardcore, post-metal y post-rock británico maravilloso. Por momentos hay math rock. Buena combinación, quiero mucho más, 4,7 de 5. 

9. Transcend (2025) de Torn From Oblivion. Deathcore holandés, aunque hay screamo, hardcore y hasta nu-metal/rapcore en la mezcla. Muy buenos, de verdad, 4,3 de 5.

17 marzo 2025

Power metal sinfónico, black metal salvaje noruego, pop rock progresivo/alternativo/jazz-fusión, metalcore francés, shoegaze/dream pop británico, punk argentino, shoegaze/rock alternativo gringo, terrorífico black/doom/goth alemán

1. Spirits Of Ghosts (2025) de Soulspell: power metal sinfónico brasileño del baterista Heleno Vale con muchísimos invitados y músicos de sesión. Me gustó, es bastante power y a pesar de tener las orquestaciones en un segundo plano, se escucha bastante sinfónico y rico en arreglos, con tantos cantantes distintos. El tema final es el más progresivo, una suite de 10 minutos realmente poderosa, evitando melodramas ni demasiados cornos. 4,5 de 5. 

2. Kill For Satan (2000) de Tsjuder: black metal noruego perverso, salvaje y brutal, con growls incluso y un sonido súper rústico. Sin embargo, las guitarras tienen retazos melódicos, están bien construidos y se escuchan medianamente bien. Incluso hay algunos solos atmosféricos y polifonías de guitarras, con muchísimo trémolo picking. Es un buen disco del género, lleno de sangre y oscuridad. 4,3 de 5. 

3. stop.drop.rewind (2024) de stop.drop.rewind: banda de rock progresivo con tiempos imposibles, influencias varias y un sonido de rock alternativo que lo hace interesantísimo, porque va del jazz fusión y el funk/psicodelia al rock progresivo tradicional, pasando por el post-grunge y el rock de los 90 y de los 80. Especialmente en la voz. 

Buenísimo. De Valparaíso, Indiana, Estados Unidos. Ellos se describen como "chicos emo que consiguen graduarse de jazzistas". Ellos también hablan de power pop y pop progresivo, pero tiene mucho arreglos de tiempos raros y cambios constantes que sus colegas de estos géneros, así que a veces suenan como Rush haciendo pop punk con un vocalista invitado. Así escuchamos minucias de la batería, un bajo que se pasea por contratiempos y guitarras en capas. 

4. Insomnia (EP, 2024) de The Amsterdam Red Light District: Metalcore francés, fresco, potente y con buenos contratiempos, con voz rasgada que hace líneas combinadas con limpias y combinadas. 4,2 de 5. 

5. New Place (2025) de Pale Blue Eyes: shoegaze, dream pop e indie rock muy vaporoso, nostálgico y onírico, hecho con calidad. Me gustó, está perfecto para meditar rockeando. 4,3 de 5. Son de Devon, Reino Unidos.

6. Radio Insomnio (2000) de Attaque 77: no recordaba tenerlo entre mis favoritos de Deezer. Me encanta el punk argentino, y en este caso con rock alternativo y pop rock, aunque no pierde fiereza y gana en estética. 4,5 de 5. Demasiado divertida la versión de Resistiré de Barón Rojo en clave de reggae/punk. 

7. Downward (2) o II de Downward: grunge, rock alternativo, shoegaze y post-hardcore con muchísima energía noventera. De Tulsa, Oklahoma. Resuman lo onírico y brumoso de Slowdive y My Bloody Valentine con las fuerzas guitarreras del grunge así como la oscuridad ruidosa de Sonic Youth. Fascinantes, encantadores, raros con una voz que claramente nos lleva a finales de los años 90. Para mí, 4,6 de 5, aunque me dejan una gran alegría. 

8. Bethlehem (2016) de Bethlehem, terrorífico disco de black metal de Alemania con terroríficos momentos góticos, de música académica de vanguardia, extraña y caótica, shrieks femininos de desgarro y dolor (y claramente con intención de sonar así, mucho antes que Poppy o el Sirencore), riffs punteados de post-punk y baba negra en medio de humo tóxico en forma de doom, sludge y alquimia sin barreras, tanto que podemos escuchar que suenan a grunge, rock gótico alternativo e incluso nü-metal. Acá cabe todo mientras pueda encuadrarse en demenciales aullidos taciturnos y depresivos, principal emoción alrededor del disco. 

Aunque es principalmente black, se sienten las influencias del death doom, gótico y/o electrónico de Samael y Tiamat, con un sonido tan ocultista como de avanzada, retando cualquier término que defina cerradamente al metal extremo. Genial, 4,8 de 5.