15 mayo 2025
Rock noventero, death/thrash hispano-alemán, indie rock / power pop de Chicago, indie folk/pop/rock de Portland
10 abril 2025
Black melódico británico, folk indie gringo, art pop / indie rock canadiense-estadounidense (con el cantante y guitarrista de Rush), big beat / post-punk londinense, art pop / power pop californiano y indie folk alternativo de Seattle, black avant-garde de Países Bajos
1. The Black Swords Of Winter (EP, 2025) de Ninkharsag: buen black melódico, furioso y perverso, con temas largos y en la escuela de los suecos, pero son de Liverpool, Reino Unido. Hay que escuchar más para ver qué hay de diferente, aunque es brutal, bien arreglado y producido, pero no basta. 3,8 de 5.
2. Every Dawn's a Mountain (2025) de Tamino: indie folk muy bello, sin country, pero no es lo mío. 2,5 de 5. Muchas orquestaciones.
3. Stygian Waves (2025) de Envy Of None. Maravilloso disco de art rock, indie pop y rock alternativo canadiense-estadounidense. Rock suntuoso con bases electrónicas, que va del techno al funk, muchas melodías poperas presentadas con algo de distorsión en formatos de rock electrónico, pulido con elegancia, detallismo samplero y maravillosa producción. Hay guitarras densas y wall-of-sound, seductoras líneas vocales de la cantante y temas profundos, bien arreglados y complejos con psicodelia, algo de dream pop ligero y hasta downtempo, aunque jamás se van las guitarras (y no hay baterista).
La banda es Alex Lifeson (guitarra, mandolina, banjo, oud y programación - además de miembro fundador de Rush), Andy Curran (bajo, sintetizador, programación, guitarra, coros y estilófono), Alfio Annibalini (guitarra, teclados, programación, coros) y Maiah Wynne (vocales, teclados, sintetizador y programación). Las capas de voces, guitarras y sinterizadores están tejidas cuidadosamente para incorporar influencias de las más rítmicas y cadenciosas formas musicales, desde el bossa nova al RnB. Muy noventero sin sonar repetitivo ni obvio. Delicioso, de principio a fin. 4,7 de 5.
4. Hard Times Furious Dancing (2025) de Snapped Ankles: no esperaba nada y mucho menos está buena dosis de electrónica que parece resumir Faithless, The Chemical Brothers, The Prodigy y Asian Dub Foundation, leno de big beat y breakbeat pero como Red Snapper, tocado por una banda.
En Sputnikmusic los describen como banda experimental de post-punk de Reino Unido, así como indie rock y psicodélico, pero no escucho nada ni parecido. En RYM Synth Punk y Dance-Punk Revival, pero yo no le agarro la caída, mucho menos viendo cuáles son las bandas más representativas. De todas maneras, 4,6 de 5.
La banda está conformada por Patrick "Paddy" Austin [aka Peter Ashtray] (vocales, guitarra), Giorgio Zampirolo (batería), Saul Ham [aka Sol Haim], Mike Chestnutt (teclados) y Clémentine March (bajo).
5. Los singles de Joviac son alucinantes. Es como un Voyager súper envenenado, más progresivo e increíble. También suena como un Haken con más energía de arena rock. Por momentos suena a A-Ha en progresivo.
6. Portrait Of My Heart (2025) de Spelling: la artista de Sacramento, California, llamada Chrystia Cabral, llega a su quinto disco alrededor de una combinación de guitarras, semi-acústicas y eléctricas, frecuentes arreglos orquestales y varias capas de densidades electrónicas, que RYM dice que es pop rock y rock alternativo, así como también pop progresivo, art rock, revival de post-punk y power pop, que siento que es el género más cercano de verdad, aunque las partes más art y progresivas son increíbles.
Yo lo siento como una reinterpretación, con guitarras un poco más duras que las usadas en el pop rock y muchas cuerdas, del pop de los ochenta, un poco disco y bastante vocal, incluso algo de big music, por medio de una combinación de instrumentos analógicos y electrónicos, que le dan elegancia, brillo y angularidad a lo que no es ni synth-pop ni pop alternativo pero tampoco entra al terreno del rock propiamente.
No por nada el guitarrista es Patrick McCrory, de Turnstile, entonces las guitarras por momentos suenan bastante más pesadas y en otras ornamentales, pero la línea vocal y melódica es más cercana al pop sin ser su base lo electro. 3,8 de 5. Habrá que ver si puede subir más con sucesivas escuchadas.
7. Patience, Moonbeam (2025) de Great Grandpa: otra genial sorpresa de una banda de rock, alt-country y folk indie, que raya entre la música de cámara y el post-rock. En este caso a las suaves melodías de cuerdas se le suman algunas guitarras densas del noise pop y la genialidad melódica de Radiohead, reinterpretadas de forma acústica, que además tienen una vocalización coral y con sentimiento, que no le quita protagonismo a esta rara forma de country / folk rock, en que caben las rarezas eléctricas y los arreglos progresivos. Son de Seattle, así que por momentos se puede rescatar algo de grunge y rock alternativo aquí y allá.
La banda: Al Menne (vocales principales), Pat Goodwin (guitarra, vocales), Carrie Goodwin (bajo, vocales), Dylan Hanwright [aka Slothfella] (guitarra, vocales) y Cam LaFlam (batería, vocales).
8. Zwart Vierkant: Slotstuk [Cuadrado negro: pieza final] (2025) de Grey Aura: black metal avant-garde, algo como un black melódico con muchos arreglos de thrash progresivo, gracias a una combinación rítmica de batería hiper-detallista que va del mathcore al grind y un bajo jazzeado, además de blast beats, voces semi-gritadas entre operísticas y demenciales, en un torbellino de capas de guitarras haciendo distintas formas concéntricas. Tercer disco en 10 años de estos dementes holandeses.
Aunque hay mucho de black furioso e infernal, baterías de hardcore punk y permanentes arreglos complicados de bajo, con una batería que suena fenomenal para la rapidez y potencia que le imprimen, siempre hay esa sensación atmosférica y progresiva al mismo tiempo, que se permite interludios de jazz-rock y ambient, además de variantes que van del folk rock al grindcore en la batería, lo que enriquece la ráfaga de azufre y fuego del resto de la música.
La banda es Ruben Wijlacker en voces, guitarras acústicas y eléctricas, y sintetizador. Tjebbe Broek también en guitarras, Sylwin Cornielje en bajo y Seth van de Loo (ex-Severe Torture) en batería y percusión. Los invitados agregan tuba, trombone y cello, en el tema Nachten zonder dagen, dándole una nueva dimensión con sonidos latinos y académicos.
Es toda una obra conceptual, llena de distintos sonidos y texturas, se nota una altísima investigación, producción y experimentación, que terminó en arreglos orquestales que apelan a la música del mundo, puede sonar folclórico balcánico, post-rock, música de cámara contemporánea, experimental, diseño de sonido y hasta pruebas con las distorsión de las guitarras para no sonar repetitivos, obvios ni predecibles. 4,8 de 5.
01 enero 2025
Felijaño 2025: art post-rock de Oregon, death/black progresivo (In Vain), shoegaze / indie rock, death/black ambient, black/thrash, black disonante industrial
1. The Chilling Alpine Adventure de Falling Up: decimocuarta producción de esta banda de art rock, post-rock y rock alternativo de Albany, Oregon, que por momentos llega a espacios progresivos, a acercarse a la experimentación sónica de Radiohead y en otros parecen abocarse al space rock rivival similar a lo que ha hecho Air en 10 000 Hz Legend,. Me pareció con muy buenas ideas e instrumentación, con orquestaciones geniales y un vocalista realmente armonioso, que me recordó un poco a Sting y unas guitarras que hacían las cortinas necesarias para su concepto, amén de una producción muy cuidadosa aunque le faltó carne en el asador para ser más enganchadores. 3,8 de 5. Pero quiero escuchar más.
2. Currents (2018) de In Vain: me gusta muchísimo esta banda noruega de black/death progresivo y melódico, que construye canciones realmente memorables, épicas y dulces dentro de la inventiva y la potencia del género, con un especial enfoque en la producción vocal, con dos cantantes: Sindre Nedland (hermano menor de Lazare) que además protagoniza líneas y armonizaciones de celebración nórdica y Andreas Frigstad como encargado de los growls perforantes, que hacen intercambios y turnos alrededor de riffs de guitarras melodeath y atmósferas de sintetizadores y Hammonds.
En Blood We Shed el tema arranca con brutalidad, en voz y guitarras de death old-school con arreglos que armonizan los sonidos de los pioneros con un cambio imposible de tono y color hacia un arreglo de rock progresivo, en otra distinta escala y estructura, que lleva a otras de las líneas vocales de paraíso vikingo. Es como juntar Borknagar, Ulver viejo y Vintersorg con Dark Tranquillity, hermosura malvada.
Por si fuera poco, las majestuosas baterías que acompañan a un universo de riffs en trémolo, polirritmos a mid-tempo y algo de space rock / black metal es Baard Kolstad (Leprous, Rendezvous Point y exBornagar). El saxofón del tema final, primero en una sección con profundas voces barítonas y growls, con un interludio misterioso de guitarras acústicas y más tarde con un solo de guitarra de smooth jazz y una explosión de melodeath sinfónico, los pone en territorio separado de las bandas nombradas, acercándose más al jazz/death progresivo. 4,8 de 5. En Spotify.
3. Raw Blue de Whirr: continuando con la nueva tradición de escuchar los discos aunque no estén en Deezer, y con una muy buena puntuación en Sputnikmusic, me voy a Bandcamp para escuchar esta banda de indie/shoegaze de Oakland, California. Melodías dream pop con guitarras ruidosas y expansivas, voces oníricas que a veces son apenas un susurros tras una muralla de efectos y pedales, capas y ediciones de post-producción para evocar una experiencia casi museística y decadente. Un gran trabajo con sonidos del dream pop, shoegaze y el indie rock de los clásicos que te permite trasladarte de la calma a los explosivos momentos de melodía ensoñadora y ruidosa por lo que parece una nueva mirada al camino que tomas a diario para ir y venir de tu casa. Quiero escuchar más, porque reconozco la labor aunque no el gancho conmigo, 3,8 de 5.
4. Duality de Defacement: banda de Utrecht, Países bajos, que inicia con un intro electrónico de unos dos minutos para luego dispararse un black/death progresivo opresivo, disonante y estrafalario, nacido de hacer chocar black atmosférico y brutal death, porque hay una voz cavernosa y brutal permanente aunque la música va girando desde lo corrosivo y complejo como Ulcerate y Gorguts, lo oscuro y perverso como Deathspell Omega aunque por momentos, y debido a cierta claridad en los riffs de trémolo, la batería que es tan hábil como destructiva, aparecen tintes diversos del jazz/death y el metal progresivo..
En su Bandcamp usan decenas de etiquetas, como electronic, ambient, doomgaze, jazz, progressive, psychedelic y shoegaze, que explican un poco mejor como este death/black progresivo puede arrojarse pinceladas dramáticas fuera del metal, con algunos pigmentos de riffs expansivos, atmósferas con toneladas de producción, microsegundos de intromisiones no extremas y hasta momentos de un space/death con algunas similitudes a Blood Incantation. Para mayor confusión y profundidad, después de cada tema extremo, hay un interludio electrónico, lo que hace honor al nombre del disco.
El cuarteto alcanza su mayor plenitud en el opus final de 16 minutos, en que combinan riffs arpegiados y de trémolo, batería con toques hardcore y progresivos, la disonancia generada por una voz del submundo y guitarras agudas que cruzan cuevas laberínticas, llenas de armónicas y extravagancias sónicas. En Spotify.
5. Will o' Wisp (2016) de Nekrokraft: black/death/thrash sueco súper furioso, melódico y sinfónico, con unos riffs bien carnosos de thrash y un shriek que nos lleva a la guerra, arreglos de black sinfónico y algunos arpegios de melodeath para culminar la escena bélica.
Es un festival de riffs (con dos guitarristas y el cantante/bajista grabando otras adicionales) que están acompañadas de doble bombo y repiques, que se pasean por varios pasillos del metal extremo que además tiene una variedad similar en las voces: guturales que asombran por sus cambios, los coros de alaridos góticos y el permanente ataque. En este disco no hay tiempo que perder, son 7 temas en 23 minutos, aún así el arsenal permite temas más speed, algo de melodeath/black y otros más doom fúnebre / black sinfónico para demostrar sus alcances entre la nieve y los vientos invernales.
Es una banda liderada por Angus Norder (Witchery). En Spotify. 4,5 de 5.
6. Banishment de Theophonos: primer disco de 2025 que escucho, que según es una banda de black metal avantgarde / hardcore, que se presenta con un sonido sucio y lo-fi, algo crudo en la batería aunque con riffs disonantes decentes y buen shriek. Proyecto de one-man-black metal de Jimmy Hamzey de Detroit, Michigan, de muchísima menor calidad que su proyecto Serpent Column, que le puse 4,4 en Halloween. A este proyecto, le daré un 3,9 de 5, con lo mejor en su tema final, en que el hardcore / math rock entra en escena. Lástima por el sonido tan brumoso y con bajísima producción.
7. Apertures de An Axis of Perdition: black metal industrial, progresivo y disonante con riffs realmente brillantes, que combinan la incomodidad melódica, el avant-garde vocal y una batería que invoca demonios con su hit-hat a mid-tempo, permitiendo que los arpegios se deslicen por las cavernas del oído interno hasta impregnarse en las neuronas con su virulento math-core y progresivo de tiempos inescrupulosos y repentinos. Es como un hijo doom y paciente de Hoplites y Defacement con Dillinger Escape Plan.
Esta banda de North Yorkshire, Inglaterra, es definida como black metal industrial y dark ambient en la Encyclopeadia Metallum que creo que omite el slowcore metalero y el tecnicismo que va produciendo notas dislocadas sin premura y obscuridad neuronal.
Con tiempos realmente lentos, hay ambiente sí y también noise, más como un guiño a bandas de black atmosférico como Blut Aus Nord. Como Defacement, después de cada tema extremo hay otro solo de electrónica. El disco va creciendo en doom/ambiental así como en experimentación: uno podría hablar de post-black progresivo, de ambient metal (esto ya debería existir) y claro, de doom industrial. Las etiquetas acá como los astros, empujan pero no determinan.
Las guitarras se vuelven más pesadas y cortantes, acercándose al industrial y aunque la batería sigue siendo determinada, cede más espacio a ser un acompañante curioso. No siempre hay progresivo entonces, ni una exhibición de dedos artísticos sobre los trastes con acordes que duran milisegundos, lo que no implica que se reduzca la calidad compositiva de la obra, que va mostrando distintas sombras y ángulos. Es realmente bueno, 4,7 de 5. En Spotify.
24 diciembre 2024
Diario musical 24D: ¡Feliz Navidad! - black metal disonante venezolano, gangsta/g-funk, noise/sludge noventero, metal vanguardista noruego
Mis discos favoritos de 2024 - Cool World de Chat Pile: de la angustia urbana a gritos a un calmado cinismo, re-usando grunge y nu-metal para su noise/sludge
2024 es un año de discos profundos, de altísima fusión de géneros y algunos revivals de los 90, incluyendo el uso de la ópera rock, los interludios calmados y el existencialismo. Discos de Blood Incantation y Oranssi Pazuzu llevan sus géneros más lejos, de forma más madura y experimental. Y así también se lo tomó Chat Pile con su segundo disco, llamado Cool World.
Después de causar sensación con su debut, God's Country, lleno de letras de angustia urbana y post-moderna, a ritmo de noise rock, algo de sludge y post-punk, lleno de gritos black y screamo, ahora editan un disco más más existencial y satírico, en que los gritos desenfrenados pasaron por una voz más narrada e incluso grunge, se cambia el post-punk por el post-hardcore. Cool World es una ironía similar a Life Is Peachy de Korn y el dolor del grunge de Nirvana.
En este disco, cuando hace growls y shrieks, estos no están registrados a máxima potencia ni de forma estridente, sino casi como un adorno exótico que acompaña el post-punk / noise / sludge / post-hardcore, no como una forma de suavizarse sino casi una forma de art rock de su propuesta, más elegante y al mismo tiempo, violenta y depresiva. Más Jesus Lizard y Deftones, menos Mayhem, es más deathrock y Helmet, menos Portrayal of Guilt.
El bajo sigue siendo industrial e intrusivo, definiendo mucho del sonido, grave y casi shoegaze, con voces que varían también hacia los gritos, el post-punk y alguna desesperación que parece invocar lo más demencial del industrial, así como algo de los desvaríos y desviaciones vocales del nu-metal más potente.
Las guitarras son también demenciales, artísticas y experimentales, pasando de un sonido como de March of The Pigs de Nine Inch Nails a algo más concreto como Neurosis. Perfectamente emulan el plomo de las tuberías, el óxido en el aire de las orbes en decadencia y la respuesta angustiosa a un caos que ya no está sólo en Estados Unidos sino que amenaza al planeta entero. Es pre-apocalíptico, por eso hay que invocar sludge, influencias de Nirvana y Melvins, unas guitarras extrañas a lo Primus.
Sí, suena súper noventero, marca de este año 2024. El tema Masc es quizás el que más obviamente suena a grunge, industrial y rock alternativo.
La canción Tape tiene un riff parecido al primer tema de The Painter´s Palette de Ephel Duath, en que la banda abandonó el black metal para enfocarse mucho más en el jazz y el hardcore, en lo que parece un camino similar de Chat Pile, que se acercó al math-rock y el post-hardcore, manteniendo complejas estructuras, aunque sin las estridencias del disco debut.
Un disco monstruosamente bueno, de los mejores del año, 4,7 de 5. En Spotify.
16 diciembre 2024
Diario musical 16D: minivacaciones + mucho hardcore / grind de Guatemala, EEUU, death progresivo (BTBAM), black metal griego avantgarde, thrash progresivo finlandés, slugde/doom, trip hop originario y doom/folk lo-fi
09 diciembre 2024
Diario musical 9D: post-punk inglés clásico, death sueco, rock pop latino (Ely Guerra), math rock / emo japonés, folk celta, black/doom italiano y shoegaze gringo
0. Hoy empiezo mi curso de formación con Humentum sobre cómo implementar proyectos financiados por USAID.
1. Mother-of-pearl Moon de And Also The Trees: si alguien va a hacer post-punk y música gótica que sea como AATT, una banda inglesa que su primer disco haya salido en 1984. El dark jazz y el folk implementado de forma preciosista y cuidadosa, sin los aspavientos de quienes de forma tardía quieren ser más oscuros que la noche, están plasmados en este disco maduro, calmado y logrado, a base de experiencia y un arte consagrado.
La canción No Mountains, No Horizons es un momento cumbre del jazz / post-rock del disco, que lo hace fácilmente un 4,8 de 5. Es brillante este trabajo. La banda está conformada por Colin Ozanne (clarinete, clarinete bajo, piano y armónica), Paul Hill (batería, percusión), Justin Jones (guitarra eléctrica, guitarra barítona, autoharp, glockenspiel y sintetizador), el cantante Simon Huw Jones, el trompetista William Waghorn y el bajista Grant Gordon. En Spotify.
2. Fresh out of flesh de Ghoulhouse: death sueco, bastante regular. De los trabajos menos logrados de Rogga Johansson. 3 de 5.
3. Sweet & Sour, Hot y Spicy (2004, remasterizado 2024) de Ely Guerra. Producido por Dj Toy (Control Machete) y Emmanuel del Real (Meme de Café Tacvba) es un disco de pop rock latino, bastante setentoso y psicodélico, juguetón y sensual. En Spotify. Muy bueno, especialmente las guitarras, 4,3 de 5.
4. Paddle Ship de Tiny Yawn: banda japonesa de math rock, indie pop y emo según Sputnikmusic aunque en Last.FM dicen que están enfocados en fusionar géneros de los 90, incluyendo neo-soul y post-rock. Extraordinarias composiciones, con una habilidad técnica encomiable y divertidas tonadas, aunque algo ligeras para mi gusto, en parte porque ni el neo-soul ni las melodías niponas están en mi lista de preferencias. Me recordaron un poco a Pizzicato 5. Puntuación: 4,3 de 5, sólo porque Yellow Patrol es alucinantemente buena. En Spotify.
5. The Road Back Home de Loreena McKennitt, disco en vivo de la cantautora y pianista canadiense, enfocada en llevarnos por un suave, agradable e interesante paseo por las montañas con música celta y animada. Bastante entretenido, porque aunque la clasifican como New Age, es mucho más acústico, orgánico e incluso con influencias de la música clásica y jazz que artistas más reconocidas como Enya. 4 de 5.
6. Fire Blades from the Tomb de Ponte del Diavolo, doom/black avantgarde de Italia. Voces femeninas, líricas y misteriosas, convocadas por la cantante Elena Camusso, lideran un viaje oscuro por ritualísticas elucubraciones doom metal, que por momentos se transforma en black melódico, siempre enfocado en la narrativa, que en momentos toma pequeños extractos shrieks. Bastante bueno, aunque le falta explosividad por momentos, además de cierta profundidad. 3,9 de 5. Me hacen pensar en Lucifer, aunque menos sexy y ocultista, con guitarras menos logradas. En Spotify.
7. Our Darkness Remains EP de Never the Dead, un trío de temas de death progresivo melódico, de dos músicos de Ghoulhouse. Bastante básico, para ser progresivos, pero efectivos. 3,5 de 5.
8. Dreams Inside the Sun de Void Moon, epic doom sueco. Un género difícil para mí, así que admito la muy buena calidad de este trabajo, especialmente en la producción vocal, especialmente en los arreglos en que grabaron coros y segundas voces, pero también porque el baterista/vocalista/tecladista es realmente alguien talentoso, además que los arreglos instrumentales son impecables y las canciones tienen unas estructuras sólidas, mientras que los solos de los guitarras invitados son formidables. Aunque no me conquistan, les doy un 4,1 de 5.
9. Obra Negra de Granuja: jazzy hip hop / boom bap de Colombia. Otro discazo de altísima producción, buenas letras y filosofía callejera sobre samples oscuros y funky, que se adaptan a la mirada cruda y reflexiva. Buenísimo este disco, 4,3 de 5. En Spotify.
10. End of the Nail de Gleemer, banda de shoegaze / indie de Colorado, que lo hace muy bien, pero en este momento de tantos nostálgicos por los 90, de tan buen post-rock y de fusiones raras e increíbles, esta banda suena repetida, monótona y poco excitante, sin demeritar sus capacidad técnicas y artísticas. Creo que merecen una segunda oportunidad en otro momento antes de juzgarlo.
Lo bueno es que implica que acá hay guitarras elaboradas, incluyendo las semi-acústicas y las de distorsión soñadora y expansiva, las voces son adecuadas y los arreglos, entre el noise, lo electrónico y lo art pop son geniales. Al menos un 4 de 5. En Spotify.
04 diciembre 2024
Diario musical 4D: semana de parciales finales, thrash paraguayo, death/grind escocés, el debut de Kim Deal (reina del rock indie), death/doom melódico francés, rock nostálgico de lo s90 y power/death melódico/j-pop
19 noviembre 2024
Diario musical 18N: blackgaze / post-rock, rock alternativo, lo nuevo de As I Lay Dying, Full Of Hell, death metal old-school, black/doom,

26 octubre 2024
Llegó el viernes 25 de octubre: el debut formal del súper grupo de math/metalcore Better Lovers, hip hop colombiano, venezolano y colombo-gringo, post-hardcore, neo folk noruego, lo nuevo de Yordano, power/death melódico, Metal II de Lil Supa y progresivo avantgarde francés
14 octubre 2024
Lo que escuché el 14 de octubre: rock n roll, punk, metal progresivo y rock progresivo regularsón, melodeath/black y black/death modernos súper buenos, post-metal experimental, death/doom y synthpop experimental
Las letras en inglés son para mí de las características menos atractivas de la música, así que hay muchos cantautores que no aprecio porque mi oído prefiere la música, pero como siempre, hay excepciones.
Así el 1 del día de hoy me sorprendió mucho, es See You at the Maypole de Half Waif, una propuesta de indie y synthpop experimental de la cantante Ananda Rose "Nandi" Plunkett, radicada en Nueva York y de madre india nacida en Uganda. En este caso, la claridad expansiva del sonido electro-acústico, el vocoder en su voz y la fuerza emocional de los arreglos me cautivaron a la primera oída sin apena saber o interesarme por las letras.
Su voz es claramente influenciada por las grandes voces de la balada pop gringa, pero también escuchas algo de Roxette y Dolores O´Riordan, con algo de folk europeo, en las entonaciones y música, dándole un color europeo a su música, lejos de ser o parecer country sino más ancestral sin ser celta ni medieval sino contemporáneo. Half Waif significa como "niño medio abandonado" quizás en referencia al divorcio de sus padres mientras era sólo una niña, mientras que el Maypole es muy similar al baile de las cintas y el palo del sebucán que conocemos en Venezuela, fácil de enredar pero casi imposible de desenredar, permite celebrar la llegada de mayo.
En Spotify.
2. Crown Of Thorns de The Crown: black/death metal, furioso y elaborado. Una bestia sueca bien conocida en el ambiente de la música extrema, especialmente desde el Cobra Speed Venom. Thrash, death y melodeath en una propuesta con grandes rasgos vocales, arreglos perfectamente acoplados, solos poderosos y batería arrolladora. Como adelante el nombre del disco, sus canciones están llenas de temas anti-cristianos y destaco que también se preocuparon por un sonido prístino en una producción que destaca el resultado global por encima de instrumentación o distorsión, con un resultado asombrosamente conceptual y cuidadoso, especialmente para metal no experimental.
Por ahora, 4 de 5 porque me relaciono con los temas pero no son tan memorables ni distinguibles. Lo mejor es la segunda guitarra y la batería, hay buenísimos arreglos, potencia y suena a montones de bandas antes de ellso, pero nada que me haga recordarlos especialmente, salvo el logro de producción. En Spotify. Los bonus track están brutalísimos, especialmente Mind Collapse.
3. In Splendor Below (2019) de October Tide (Suecia) que me acabo de perder en Bogotá y es una de mis bandas nuevas favoritas. Un death/doom con algunos escarceos progresivos pero apenitas, porque está conformado por dos guitarristas ex-Katatonia que hizo el camino contrario. 4 de 5 de nuevo.
4. De lo mejor de la lista 2024 de Sputnikmusic, From Low Beams Of Hope de Pijn, post-metal y post-rock experimental al máximo de Reino Unido: algo como Thank You Scientist con algo de noise rock. Bello y brutal al mismo tiempo, con apenas 4 temas muy largos y elaborados, de entre 9 y 13 minutos, suenan como una versión perversa de Godspeed You Black Emperor!, me encantó 5 de 5, es lo mejor de esta banda hasta ahora. En Spotify.
5. SQR de Playsonic, suena a techno downtempo, chévere para pasar el momento. Tampoco soy demasiado conocedor de los géneros de la música electrónica. Le pongo 3,8 de 5.
6. Obsidian Mantra: black/death brutal de Polonia, con un sonido impecable a pesar de guitarras que suenan como sierras poderosas y una batería casi grindcore, buena voz gutural más contratiempos y algunos arreglos disonantes que los hace casi progresivo (esas guitarras así extrañas me encantan). Diría que 3,8 de 5 porque no aportan nada novedoso a pesar de la calidad interpretativa. En Spotify.
7. The Crescent King de Livlos: extraordinario y malvado melodeath de Dinamarca, inyectado con black, que en su tercer disco logra una versión repotenciada del género, gracias a una voz de altísima factura que jamás deja el gutural y muchas guitarras elaboradas, sobre una batería elaborada y un bajo inmenso, que sirve para parir una versión más cruda y oscura del género creado en Gotemburgo, sin las clásicas dobles armonías de guitarras del heavy metal y a un tempo un poco más lento, que junto al uso perenne del shriek, les permite sumar ferocidad y oscuridad, porque no tiene teclados, interludios, efectos ni voces femeninas
En el tema Usurpers, el mejor para mí, la voz se acerca al gótico/vampírico más contemporáneo y la música está más cercana al punk / speed. Además, abren una segunda parte del disco, una tendencia que me encanta, que se abre a enfoques distintos, más experimentales. En este caso, el tema Scourge of the stars escuchamos una leve pero más cercana referencia a At The Gates, con baterías más crudas, en 4x4 del hardcore y riffs ligeramente más melódicos. El tema Throne Of Cosm es sublime, con arreglos de pianos, teclados y bajo, más una batería pausada que juega con el ambiente y unos gritos/narraciones angustiosas y casi depresivas.
Además, me gustó mucho la portada y el logo.
Mi puntuación 4,4 de 5. En Spotify.
8. Revised Reality de CrowsVsRavens, metal progresivo que usa una voz lírica de calidad regular, un poco plana pero con algunos momentos brillantes, y una gutural de baja calidad, con oscilantes temas en interés que entrelazan arreglos más o menos intrincados e interesantes de teclados, bajo, batería y guitarras. El proyecto parece concentrarse en usar los elementos propios del género, con cambios inusuales en tiempos, atmósferas y tonos pero sin definir una narrativa musical propia.
Muy genérico y detesto la voz: 2,3 de 5.
9. No Obligation de The Linda Lindas: banda de punk / garage femenino, pero con algo de hardcore y power pop. Me pareció divertido, juvenil (pero no demasiado) y enérgico. Un 3,7 de 5 fácil. Cuarteto de Los Ángeles, California conformado por Bela Salazar, Eloise Wong, Lucia De La Garza y Mila De La Garza, quienes se definen como "mitad asiáticas, mitad latinxs" y una banda de "dos hermanas, un primo y su amiga más cercana". Las hermanas de La Garza aparecen en el disco Age Of Unreason de Bad Religion haciendo coros.
En Spotify.
10. Inner Darkness EP de 10 Years: son de Knoxville, Tennesse, dicen hacer hard rock, metal y rock alternativo, pero suena como a una especie de Tool rebajado, de menor categoría con mucha influencia de bandas de rock alternativo, nu-metal, alternativa y grunge de los 90. Tienen a al quinteto femenino de metalcore Conquer Divide de invitadas en el primer tema.
Un poco flojo conceptualmente, sin originalidad, aunque cumplen en el performance. Diría que un 3 de 5. Me gustó mucho más su tema final, The Trench, con unos shrieks que no habían usado en el resto de las canciones, pero en general cumplen un poco con la nostalgia. Pendiente de otros discos anteriores con buenas reseñas.
11. The Hard Quartet (homónimo, 2024). Rock n roll revival de un todos estrellas del indie californiano: Stephen Malkmus (Pavement, the Jicks), Matt Sweeney (Chavez, Superwolf), Jim White (Dirty Three) and Emmett Kelly (Cairo Gang, Ty Segall). Un proyecto que parece sólo por diversión, aunque tiene temazos como Renegade, más cercano a The Jets que a The Strokes. Lo escuché por la mitad, pero diría que 3,2 de 5, porque apenas parece un capricho más que otra cosa.
En Spotify.
12. Color Cycle de AVSR: extraño death progresivo, que parece parecerse a bandas como Arcturus, Unexpect o The Covenant, pero con una voz a medio camino entre hablada y gritada, coros con voces limpias del folk metal, complejos arreglos atmosféricos de teclados con guitarras sucias que parecen rotar y girar alrededor de distintos géneros como groove metal, industrial y el thrash, con mucha influencia de Devin Townsend así como Borknagar pero de forma desordenada e inmadura.
Al mismo tiempo suena tan crudo, casi tribal, que es difícil precisar si se trata de una producción deficiente o la intención de sonar muy rudo, casi básico, porque repentinamente algunos instrumentos o las voces suenan en distintas frecuencias, como errores en la masterización o una juxtaposición mal lograda. Aún así, la idea central es interesante aunque suena a un muy pobre Between The Buried And Me, pero hay potencial porque las voces limpias son muy buenas, las armonías son sólidas y hay buen performance, con composiciones altamente potenciales pero que no terminaron de grabarse bien o de acoplarse como un proyecto solista sino que pretendió registrarse como si fuese una banda completa.
Es una one-man band del finlandés Antti Rautapää.







