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21 julio 2025

Lo nuevo de Wet Leg (indie punk garage), death progresivo hiper-melódico francés, rock/metal progresivo, alternativo y gótico sueco (Katatonia), Sting en vivo, metal progresivo/alternativo de Túnez, p-funk, progresivo ambient, groove/metalcore de Lituania, mathcore/metalcore, death de Costa Rica, post-metal /sluge de Chequia

1. A Cold Black Day (2016, remasterizado y publicado en 2025) de Carcariass: esta banda francesa me ha asombrado demasiado por su sonido, es la banda de death progresivo más melódica que he escuchado, con riffs y un sonido tan pulidos y suave que contrasta con la rudeza y extremismo de la construcción del sonido, del gutural poderoso y de la brutalidad de la batería. Es un logro increíble que los hace especialmente seductores. 4,3 de 5. El disco salió bajo el nombre de  Mindwarp de Suiza y ahora es presentado como discografía de la francesa, que puso tres de los cinco miembros.

2. Nightmares as Extensions of the Waking State (2025) de Katatonia. Sigo felizmente enamorado de mi esposa Aruska y de esta banda que redescubrí más tarde. Este disco, con rock progresivo, goth metal y metal alternativo, con guiños de doom, me gusta mucho. Este disco le di 4,6 de 5 y lo reitero. Me encantaría verlos en vivo pronto.

3. Live 3.0 (2025) de Sting. 4,5 de 5.


4. Karma (2023) de Myrath: más de metal progresivo contemporáneo, fusionando con música de Medio Oriente y especialmente mucho metal sinfónico, folk metal y claro, momentos de amplia accesibilidad pop y metal alternativo. 

De Túnez/Francia para el mundo, y aunque los puristas no quieran calificarlos como prog, aunque claro, hay momentos de arena rock / AOR pero con raros arreglos y cambios de tiempos y texturas. En mi segunda o tercera escucha, me gustó mucho más.

Lo mejor es la grandiosidad de las orquestaciones, con cuerdas, trombón, trompeta y saxofón reales, e incluso Qraqeb o Karkabou, castañuelas marroquíes, siempre lideradas por melodías de instrumentos árabes pero además, potenciadas con teclados y guitarras inmensas, que le dan una energía increíble. Es un discazo, que quizás rompa esquemas estrictos. Me gusta muchísimo. 4,7 de 5. 

5. Album of the Year #1 Funkateer (2025) de Bootsy Collins. Uno de los músicos que colaboró con George Clinton en Funkadelic y Parliament ayudaron a crear el P-Funk, y este disco es la más reciente producción del bajista con decenas de cantantes e invitados del hip hop estadounidense. Algunas guitarras pesadas, mucha psicodelia y RnB acompañan al disco, sabroso, claramente funk y espacial. Creo que lo que más disfruté fue la incorporación e influencias del rock psicodélico, el space rock y el rock experimental, con el último tema dedicado a Buckethead. Porque con él Bootsy compartió en la banda de metal alternativo y experimental Praxis, liderada por Bill Laswell. 4,3 de 5. 

6. The Warmth of a Dying Sun (2017) de Employed To Serve. El mathcore / metalcore brutal, enredado y agresivo que me encanta, lleno de gritos, armónicos, guitarras densas y creatividad caótica, angular y progresiva. 4,7 de 5. Aunque es una banda que me encanta, ya no son la locura destructiva que eran.

7. Liquid Stone (2025) de Whispers Of Granite. El proyecto de metal alternativo/ambiente/progresivo de la cantante noruega Trude Eidtang y el multi-instrumentista alemán Andreas Hack. Es música suave, ligera, con momentos de majestuosa progresividad aunque siempre en un modo calmado, contemplativos y casi de místicos. Lo mejor está en combinar arreglos de bajo y teclados, así como la gran voz de ella. 4 de 5.

8. NIL (2025) de Black Spikes: Una banda rara de groove/metal alternativo/metalcore, cuyas influencias van del trap metal al djent, pasando por el black melódico, voz femenina en shriek y melodías limpias, de Lituania. Es bestial, diferente y potente. 4,3 de 5.  Está compuesta por Simona Karinauskaite (bajo), Mantė Gužėnaitė (batería), Agnieška Vrubliauskienė (vocales) y Dovilė Virbalaitė (guitarra). 

9. moisturizer (2025) de Wet Leg: segundo disco de este dúo femenino de indie rock, ruidoso, atrevido y algo desenfadado, con garage rock y dance-punk, lo que le da esa amplitud para ser agresivas y al mismo tiempo, bailables o burlonas, según se vea. Según RYM hay indie pop y post-punk, aunque para mí en muy menor medida. Recuerdo que se habló demasiado de su debut, al que apenas recuerdo, pero este disco me gustó bastante, bien guitarrero y pop noise. 4,2 de 5. 

10. Altar of Brutality (2025) de Mortual. Debut de esta banda tica de death metal. Pura muerte, mae. Es oscura, subterránea, veloz y perversa. Bastante vintage en sus riffs pero con alta capacidad interpretativa. Un poco de Obituary, Deicide y Monstrosity entre las claras influencias. 4,2 de 5.

11. Amen (2025) de Lvmen. Discazo de slugde atmosférico, post-metal y post-hardcore, metal progresivo y mucho stoner, realmente increíble, que con esta combinación audaz te arroja paletazos y misiles de claroscuro, en que la suciedad y brutalidad de gritos y guitarras, llenas de fango, torbellinos de arena y taladros, también tenga momentos melódicos, de rock psicodélico calmado y contemplaciones siderales, en medio de una discordante batalla de concreto, explosiones y riffs que son igualmente stoner, progresivos, asesinos y monstruosos. A veces siento que escucho dos bandas en una, algo como The Mars Volta con Sermon, porque tiene una ritmicidad que es ajena al post-rock, al metal e incluso al stoner.

4,8 de 5. Suena apocalíptico y misterioso, lúgubre y al mismo tiempo, seductoramente cinemático, gracias a arreglos de cánticos, sintetizadores y orquestaciones, pero también sabroso, como con toques de funk/groove, gracias a los momentos progresivos, aunque el post-metal le añade otra capa nuclear: con disonancias extremas, percusiones en avalancha y raras atmósferas. Su propuesta visual y conceptual es magnífica. De mis discos favoritos del año.

12. Only Hore's & Divorce's (2025) de Horerotted: brutal death / grindcore, toquecitos de lam, poderosísimo, del británico Sam Taylor, el mismo de Porkfarm. 

13. Sangvareh (2025) de Sabke Morde: qué increíble día, y más con esta banda tan sorprendente, oscurísima y misteriosa, tan difícil de clasificar. Además de venir de Irán. Porque aunque podría decir que hay metal sinfónico por las orquestaciones realistas y grandiosas, aunque es más bien algo como música de cámara experimental y vanguardista, con noise, coros operísticos y canto de garganta.

Podríamos hablar de dark jazz y metal progresivo, quizás post-metal o death doom, aunque suena es más bien a soundtrack de terror, con mucha intervención digital, en que a veces hay momentos de guitarras metaleras, así como muchos samples terroríficos y dark ambient. Todo producido por el multi-instrumentista Siavash Sabke Morde (سیاوش سبک مرده). Las voces son shrieks, coros de voces, líneas de soprano y cánticos de Medio Oriente.

Este disco, que también es conceptual como los dos anteriores, tiene los siguientes músicos: Siavash Sabke Morde – voz, batería, guitarras, bajo, piano, teclados, efectos de sonido como autor y de sesión:

Kambiz Radmehr – saxofón. Archie Murphy – trombón, fagot. Joshua Stephenson – trompeta. V. Petrosian – fliscorno. Erfan Hop – trompas, tuba. Sevin Fallahi – clarinete. Tina Abd – flauta. Daniel MP – violín, viola, violonchelo. Sanaz Alf – violín. Sara Kalan – soprano. Austin Redding y Melina Redding – coro. 4,9 de 5.

20 julio 2025

Rap bogotano, metalcore femenino de Tokio, post-bop / ECM jazz con Corea, Metheny y otros, metal progresivo heleno-germánico, stoner progresivo alemán, brutal death gringo, black/death gélido, death/post-punk sueco, Claroscura (Aterciopelados)

1. Pecado Capital (2025) de Errror999. El domingo comienzo muy bien con esta nueva producción del rap bogotano. Mi preferida, Injurias. 4,5 de 5.

2. Apple of My Eye (2025) de Nemophila. Sigue brutal con este cuarteto femenino japonés, lleno de metalcore y metal alternativo. Los gritos y riffs de Brainwash son impresionantes. 4,3 de 5.

3. Like Minds (1998) de Gary Burton, Chick Corea, Pat Metheny, Roy Haynes y Dave Holland. Post-bop y ECM Style Jazz. Joya total. 5 de 5. Creo que lo mejor es que además de piano, guitarra, bajo y batería, está el vibráfono de Gary Burton. 
4. The Constante Void (2025) de Philosophobia: segundo disco de esta banda internacional (Alemania, Grecia) de metal progresivo, lleno de arreglos intrépidos gracias a un batería extraordinario, con enfoque en los arreglos de rock progresivo mediante teclados y una narrativa dramática con una poderosa voz limpia no épica ni power metal. Es buenísimo cómo se enfocan en atmósferas y texturas sónicas. 4,3 de 5. Sus temas más cortos, porque tienen una suite final de más de 20 minutos, son realmente poderosos, con más sintetizadores imposibles, metal enrevesados y cambios extraordinarios, con un sonido pesadísimo en la batería y solos magistrales de guitarra. 

5. Ate's Alchemist (2025) de Sheev. Bella alegría de esta banda alemana de stoner / groove metal progresivo, que con un sonido agresivo y grueso va pasando de la calma a lo explosivo, con cambios fascinantes y texturas agrestes, dándole fuerza a la locura compositiva y la interpretación casi pretenciosa. 4,7 de 5. Es como un Pantera refinado, fumón y avanzadísimo en arreglos progresivos, con un bajo demencial pero hábil pero también algo de Alice In Chains e incluso algo de Tool. Discazo. 

6. Violence Unimagined (2021) de Cannibal Corpse: me hacía escuchar esta bestialidad de disco, lleno de brutal death, death/thrash bestial y un tremendo delivery vocal de parte del usualmente menos querido por mí, Corpsegrinder, incluso hay algo de deathgrind para mí. 4,3 de 5 pero con muchísima diversión extrema gracias a riffs circulares, melobrutales, con solos increíbles y con diversidad de velocidades, es un abanico de machetazos y ataques letales. Primer disco con el guitarrista Erik Rutan de Hate Eternal. 

7. Abominable Astral Summoning (2025) de Imperial Crystalline Entombment I.C.E. Tercer disco de estos locos de concepto enfocado en lo gélido, el hielo eterno, la fría y huesuda muerte y el apocalipsis invernal, de Waldorf, Maryland. Es un black / death dominado por riffs y blast beats más propios del death, aunque después de la primera mitad, los temas se tornan más híbridos, con una oscuridad furiosa y voraz que recuerda a Emperor y Marduk, pero está bueno, bastante, le voy a dar un 4,1 de 5, un paso mucho más alto desde su disco anterior. 

8. Beside Myself (2025) de Dj Haram. Segundo disco de esta productora musical de Nueva Jersey. Un álbum de Deconstructed Club [combinar música electrónica bailable de ritmos regionales y poco escuchados en países anglosajones con géneros del post-industrial], gracias a la incorporación de pistas, beats y sonidos de Dabke, Experimental Hip Hop, Hard Drum y Ambient, así como narraciones de poetisas feministas árabes, noise perverso como el que Mother Moor -una de sus colaboradoras y con quien forma 700Bliss-, hizo con SUMAC, mucha música de Medio Oriente y una declaración / manifiesto en forma de arte alternativo de música electrónica que bebe del rock experimental, el drum n bass, el hardcore electrónico y la música del mundo reconvertida y sampleada para la discoteca. 4,3 de 5. Interesantísimo y muy bueno.

9. Hesitating Lights (2025) de Floating: Esto está realmente bueno, death metal progresivo con post-punk, por lo que el bajista necesita ser doblemente bueno. Son de Suecia y hay blast beats en que los guturales se combinan con riffs de notas lúgubres pero brillantes y agudas, mientras el bajo y la batería se transforman para ser tan góticos como bailables. 

En temas como Grave Dog es death disonante, opressivo y demencial, muy avant-garde pero igualmente gótico y punketo, así que también tiene una doble capa de melodías disímiles. Empieza siendo interesante, una curiosidad y termina siendo una cátedra de experimentación lograda, de yuxtaposición y fusión creativa, con distintas formas de la oscuridad.

Es una maravilla para bailar con delineador, chaqueata de jean con logos de black metal y admirar la locura progresiva de sus guitarras que van de tremolo picking bastardo a bellos y brillantes acordes de shoegaze/emo/deathrock. 

10. Claroscura (2018) de Aterciopelados. Este disco es de los primero intentos de resignificar el latin pop y la música latina fusión de parte de mis amados colombianos, de forma más experimental que consolidados conceptualmente, en que sueltan bastante guitarras para probar con electrónica como antes hicieron otros mucho mejor, así que alcanzan resultados más o menos afortunados aunque en general me gusta muchísimo también, musicalmente es el menos logrado, realmente básico en materia de composición.

El disco empieza bien con Play con Anita Tijoux y tiene algo interesante en Tu Amor Es porque logran el objetivo de combinar sus versos de poesía punk con EDM aunque hay momentos muy bajos como Despierta Mujer, pero también hay temas bastante buenos, como Tumbao, donde vuelve a sonar el vallenato en guitarras psicodélicas y rock latino. Es decir, cuando apelan a lo que saben, combinar versos sociales y líneas vocales de rock latino con algunas guitarras o ideas de rock indie, en lugar de intentar ser un Sidestepper rebeldoso. Quizás hay una excepción en Manifesto Colibrí aunque por poco.

El tema Dúo es lo máximo: habla de la evolución de Héctor y ella, del punketo del Restrepo, que tocaba en La Pestilencia y luego vegetariano pacifista espiritual, y ella que venía de la ranchera y el bolero, ahora es casi vampira. Incluso hablan de la separación que tuvieron. Piernas, un rock and roll feminista, un poco repetido y menos divertido que otros de empoderamiento corporal pero me vuelve a conquistar con la dura balada Vieja, maravillosa pieza intimista, balada ranchera rock/ska con dolor de alma y cuerpo. 

Maravilloso, 4,2 de 5. Termina con He Venido A Pedirte Perdón, original de Juan Gabriel, en verión electropop con guitarras. 

04 julio 2025

Electrotango (Bajofondo), black melódico atmosférico y black/death disonante francés, metalcore / mathcore increíble, war metal de Canadá, clásico de Katatonia, metalcore/beatdonw hardcore británico

1. Mar Dulce (2007) de Bajofondo Tango Club. Segundo disco de la banda-proyecto de electrotango de Gustavo Santaolalla con invitados de lujo, de Nelly Furtado a La Mala Rodríguez, Elvis Costello y Gustavo Cerati en el mega clásico El mareo. 4,6 de 5. Producido por Juan Campodónico, que también ha trabajado con Drexler y ampliamente con El Cuarteto de Nos. 

2. Le fléau du rocher (2025) de Darkenhold. En la primera escuchada de este disco de black metal melódico y atmosférico francés me pareció similarmente genérico y algo aburrido, con sintetizadores y teclados obsoletos, un sonido vago y demasiado brumoso, más un concepto que no levanta emoción. 

La segunda vez le encontré un matiz distinto, como un Summoning más salvaje o un Satyricon menos logrado, además, el tema que le da nombre al disco tiene sus momentos mid-tempo y hasta más rápidos, que le dan sentido y emoción En todo caso, sube a 3,6 de 5, porque tiene sus momentos propios de black/folk, algunas disonancias bastante interesantes y sus propias formas de arpegios melódicos y narraciones. No es arrechísimo pero está decente. 

3. Cult of Uzura (2025) de Skaphos: desde Lyon, Francia, llega el tercer disco de esta extraña combinación de brutal death, black disonante y death/black melódico, con momentos experimentales, tribalistas e incluso progresivos, en la que una profunda voz gutural acompaña una mezcla que va alternando momentos con riffs cavernosos y enredados, una batería bestial y cambiante, momentos disonantes y elegantes con momentos en que hay más técnica y brutalidad que melodía. Para mí es increíblemente bueno, porque tiene hasta temas interludio de guitarras acústicas. 4,7 de 5.


4. Dread Weight (2025) de Orthodox: Metalcore pesado pesado (con guitarras llenas de armónicos y distorsión destructiva de deathcore) con mathcore. Claramente hay grind y brutal death por allí sazonando la sopa de lava y azufre. Hay unos buenos ritmos y riffs de groove pero domina la angularidad matemática y caótica. Es una extraordinaria forma de violencia musical, ruidosa, bestial y misilística. Es como si separaras la parte puramente metálica del Iowa de Slipknot aunque claro que hay influencias del beatdown hardcore.

Su cantante, Adam Easterling, está invitado en el I Don´t Want To See You in Heaven de The Callous Daoboys. 4,7 de 5, sobrado. Son de Nashville, Texas.

5. Rivalry of Thyself (2025) de Prophetic Suffering: black metal bestial (war metal) con brutal death. Una cosa sucia, realmente bestial y densa. Son de Edmonton, Canada. Regular pero sin ser mala. No hay nada especialmente increíble, salvo quizás una buena densidad creada por el bajo y algunos momentos vocales cuando no hacen pig squeal. 3 de 5. Los temas más largos son mejores. 

6. You Exist Because We Allow It (Ep, 2025) de Melting: debut de esta banda bestial de metalcore australiano. 3,8 de 5.

7. Brave Murder Day (1996) de Katatonia. El gran clásico de esta banda que apenas recordaba haber escuchado. La primera grata sorpresa, que Mikael Åkerfeldt es quien hizo las vocales guturales. Lo segundo es que aunque el sonido es death doom gótico, ya se notaba que la banda tenía una idea diferenciada de cómo producir su música. 

El sonido de las guitarras es ciertamente melancólico y depresivo, pero tiene muchos riffs que podrían adivinar cierta influencia de rock clásico por un lado y mucho del rock gótico, post-punk y shoegaze por otro lado, lo que hace que sean disonantes, expansivos y con un sonido brillante, casi luminoso, totalmente distinto a lo sombrío o funeral del género, lo que luego fue retomado en el Sunbather de deafheaven. 

Se nota la intención de agregar melodías y distorsiones alternativas, que podrían pensarse incluso no metaleras sino más cerca de lo que también más tarde sería el post-metal, el blackgaze y el doomgaze, mientras también tenía momentos más oscuros, densos y más claramente, lleno de sonidos litúrgicos. Fue altamente innovador, sobre todo porque el tema Day es algo como dream pop / shoegaze / rock gótico. Este toque emo/gótico se notó luego en Alcest, por ejemplo.

Esto se nota especialmente en el tema Rainroom, quizás el más gótico y shoegaze, que no dejó de ser también profundamente death doom melódico. Y esto último es esencial, porque en lugar de lentas, duras y lúgubres riffs con órganos de apoyo, los riffs tenían arpegios y progresiones de acordes complejas, continuas y circulares, pero enfocadas en aunque sonara duro, construyeran armonías entre las guitarras. En el tema 12 una gran sorpresa, los momentos de metal progresivo.

Ahora, hay que decirlo, a pesar de todo esto, no era ni siquiera black melódico, esto estaba hundido de fondo en lo gótico e incluso lo punk. 4,7 de 5. Ahora, la batería sí es demasiado básica y pobre.

8. Endless Betrayal (2025) de Desolated: metalcore / beatdown hardcore de Southampton, Reino Unido. Potente, divertido, aunque no extraordinario. 3,5 de 5.

19 junio 2025

Rock/metal progresivo sinfónico noruego, nuevo disco de Reke/Apache (hip hop venezolano), brillante death/black técnico progresivo de Canadá, black melódico de Brasil, pop skate punk de Ohio, post-rock/avant-folk británico, death progresivo australiano, black atmosférico de Manchester

1. Maestro (2025) de Magic Pie: Rock/metal progresivo sinfónico de Noruega. Bellísimo disco, que tiene unos cambios drásticos de tiempo y tono, una atmósfera de belleza artesanal y cuidadosa y mucha delicias para el oído. Su primer tema, de 18 minutos es una suite maravillosa, 4,7 de 5.

2. Apuesta al Negro (2025) de Reke y Apache. Discazo de hip hop venezolano, realmente profundo en letras y con misteriosas pistas. Gangsta/horrorcore/hardcore hip hop. Brutal,  4,4 de 5. Aunque prefiero a Reke que a Apache, ambos lo hacen realmente increíble. 

3. Beyond the Sleepless Aether (2025) de Symbiotic Growth: segundo disco de esta extraordinaria banda de black/death progresivo, técnico y con momentos espaciales, sinfónico, thrashosos, operísticos y hasta de fusión jazz-metal, pero siempre extremos, explosivos y fascinantes, con grandiosidad y visión perversa. Hay disonancias, atmósferas hermosas, momentos de guitarras post-metal, djent o power metal, cambios de tonos y tiempos atravesados, habilidades técnicas formidables y largos temas que permiten hacer interluduos, escenas y momentos diferenciados, con sintetizadores y raras voces de todo tipo.

Son de Ontario, Canadá. Mis momentos preferidos son cuando hacen coros de shrieks, mientras hay líneas complejísimas de bajo, blast beats en segundo plano y guitarras demenciales haciendo arpegios. La producción vocal es realmente de altísimo nivel. De mis preferidos, realmente merece 4,8 de 5.

4. Doce Penumbra (2025) de Orgasmicca: Black melódico de Brasil, con un intro de piano magnífico y media docena de invitados. Extremo, sensual, elegante, brutal y obscuro, está claramente influenciado por Dimmu Borgir y Cradle Of Filth aunque en una versión más cruda, death/black y disonante. El último tema, con muchas voces corales, fantasmales y una construcción cuidadosa, entre doom y gótico, le da un valor agregado al álbum, aunque parece que no está bien definido el concepto de que tipo de black quiere hacer el líder/multi-instrumentista Pedro Cormadel. 4, 3 de 5.

5. Room For One More (2025) de The Raging Nathans, banda de pop punk / skate que suena un poco más rudo y duro que la versión más conocida del pop punk. Me gusta, aunque no es extraordinario. 3,7 de 5. Son de Dayton, Ohio. 

6. Blossom Serenade (EP, 2025) de Lifeboats: increíble banda francesa de metalcore / post-hardcore. Los singles me habían gustado pero ahora se nota más la originilidad, un estilo propio que también tiene rap/nu-metal y pop punk junto a gritos/shrieks realmente buenos, que los diferencia de otros. Geniales de verdad, 4,3 de 5.

7. Caroline 2 (2025) de caroline. La banda londinense presenta su segundo álbum, de nuevo en el post-rock/avant-folk pero ahora se concentra en un folk más universal, con momentos jazzeados, con más rock experimental y folk progresivo, que construye sorprendentes y luminosas escenas de de art rock, jazz rock y folk avantgarde en que violines, guitarras, clarinetes, batería y trombones se reconfiguren más allá de géneros, para recrear universos íntimos y alternativos, caleidoscopios para mirar el cosmos de forma distinta en cada tema. 

Lo caleidoscópico está en que por segundos, a veces un poco más, puede ser math rock, noise rock o emo, tal vez chamber music, pop barroco o incluso avant pop. Hay una belleza electro-acústica contemplativa, diferente a Godspee You! Black Emperor y Sprain, es que hay paciencia en la construcción de las canciones, en que las transiciones entre lo acústico a lo estridente, un poco slacker rock y de regreso al indie folk son tan suaves como naturales, como una mutación cromática del arcoiris. 4,5 de 5. Un gran brinco desde su debut.

8. The Harrowing Path Between Loathing and Love (2025) de The Anchon Rift. Increíble death progresivo técnico australiano de un solo hombre, Trent Henderson. 4,7 de 5. Cósmico, veloz e impresionantemente elaborado. 

9. Transmigration (1993) de Crematory. Una banda alemana de death doom gótico originario, con teclados, voz cavernario y mucha producción cruda. No es un disco extraordinario ni demasiado temprano, pero sí muestra unas bases de lo que luego desarrollarían bandas de black gótico o de death doom melódico. Quizás salió 5 años más tarde de lo que deberían pero es un buen documento de las raíces del género. 3,5.

10. To the Great Unbearing North (2025) de Axis Of Light. En una nota mucho más contemporánea, este dúo de Manchester de black metal atmosférico, predominantemente orientado a las guitarras, con shrieks fantasmales y en muy segundo plano, una batería más o menos planas, y diversos efectos de doomgaze, incluyendo un bajo densísimo pero presente. Me gustó mucho que saben jugar con las dinámicas de tener una buena producción musical e intencionadamente voces y baterías lo-fi, casi caseras, lo que les permite transformarse de obscuros black atmosféricos a estridentes y luminosos post-blackmetaleros pasando por la paletas de grises del death doom y el black más cavernoso. 3,9 de 5.

11. Forward (2025) de First Day Back: Un buen debut de esta banda californiana que decidió cultivar el Midwest Emo / Post-Hardcore: caótico, altamente sentimental, desesperado y con alguillo de sass y folk, e incluso de math rock, para alimentar una propuesta compleja que fue grabada caseramente, y se siente, pero de forma agradable. 3,9 de 5.

12. Defiance (2025) de Nightbearer. Tercer álbum de esta banda alemana de death melódico, metal moderno y algo de groove. Buenos riffs, baterista increíble, algunas influencias también de black melódico y un gutural malvado. Aunque no es demasiado destacable, el performance es óptimo. Quizás le falta definir si se alimentarán más de metal alternativo, de groove metal o de metalcore melódico. 3,9 de 5.

06 junio 2025

Lo nuevo de Swans (post-rock/drone), Katatonia (progresivo gótico), Turnstile (post-hardcore / dream pop), industrial alternativo y melodeath sinfónico portugueses

1. Birthing (2025) de Swans. Según RYM, para hoy 6 de junio, el mejor disco de 2025, y aunque me parece bastante experimental, entretenido, cautivante por momentos, también es extensísimo (1 hora 55 minutos) sin que sean las mejores dos horas de mi semana. Los neoyorkinos son una banda de culto.

Es un buen disco de post-rock experimental, pero en muchos momentos el drone es simplemente eso, hay buenos momentos de noise rock (sobre todo cuando hay batería orgánica estruendosa) pero a veces es simplemente un riffs demasiado alargado o narraciones no tan buenas como las que hacen en Sprain. 

Según RYM también hay totalismo, rock gótico y kautrock (porque hay decenas de instrumentos, desde vientos misteriosos hasta percusión rara) pero además, hay mucha experimentación electrónica, un tema con doble bombos infernales como si fuera death metal, muchas voces de niños y hasta guitarras country (aunque no puedo estar de acuerdo con que hay música gótica). 4,3 de 5.

Los créditos de los muchísimos instrumentos: Michael Gira: voz, guitarra acústica, producción, dirección artística y diseño. Phil Puleo: batería, dulcémele, flauta, melódica, percusión, maquetación. Kristof Hahn: guitarra, guitarra lateral de acero, guitarra acústica, guitarra eléctrica, loops, coros. Dana Schechter: guitarra lateral de acero, bajo, loops. Christopher Pravdica: bajo, taishogoto, loops, efectos de sonido, teclados. Larry Mullins: melotrón, teclados, piano, sintetizador, batería, vibráfono, percusión, coros. Norman Westberg: guitarra eléctrica, loops.

Invitados: Jennifer Gira, Laura Carbone, Lucy Kruger: coros. Andreas Dormann: saxofón soprano y Little Mikey: coros.

2. Violent Feathers (2025) de Spiralist: el proyecto del portugués Bruno Costa muta del post-metal progresivo al metal industrial alternativo. Se escucha bien, a veces bastante, considerando el cambio, pero también a veces es así como bastante derivativo, como en el tema Glasseater, totalmente creada a partir de Closer de NiN.  3,5 de 5 porque el performance es increíble. 
3. When Fire Engulfs the Earth (2016) de Dark Oath. El debut de la banda de melodeath sinfónico que el año pasado me deslumbró con Ages Of Man, un disco hermosísimo. En este debut, aunque hay mucha música extrema, con la vocalista apuñalando el mundo con sus shrieks y destacadas orquestaciones grandiosas, hay una gran influencia del power metal. Se parecen un poco a Stormlord por momentos, aunque es primordialmente un melodeath con muchas orquestaciones. 4,3 de 5.

4. Nightmares as Extensions of the Waking State (2025) de Katatonia. Me encanté con esta banda hace relativamente poco tiempo, pero me encanta volver a sus últimos discos. El progresivo / gothic metal que han cultivado ahora vuelve con una cara más dura, con mayor protagonismo instrumental y la misma seducción oscura en las voces, en que Renkse suena oscuro, seductor y melódico, aunque debo decir que ahora un poco repetido, igualmente ofídico y gótico.

Lo mejor es definitivamente escuchar una renovada potencia en las guitarras, la presencia permanente del bajo con una claridad asombrosa y la máxima ganancia que le dieron a la batería, para hacer repentinos giros y recovecos progresivos con ritmos complejos, y lo segundo mejor son los cambios de tiempo y tono, de la calma a la expansión coral, usando además guitarras gigantes que caen como baldosas de concreto, las capas sucesivas de solos, teclados y más guitarras distorsionadas.

Para mí, 4,6 de 5. Los singles son brillantes y más sonando juntos: Wind Of No Change, Lilac y Temporal. 

5. Never Enough (2025) de Turnstile. A veces uno aprecia una banda antes que los demás, antes que sean famosos e incluso tanto tiempo antes que apenas, los recuerdas. Eso me pasó con ellos y ahora que están en mayor reconocimiento, uno dice, al mismo para sí mismo, yo ya sabía (o intuía). Aunque también hay que admitir, el disco con los que los conocí hace ocho años, Time & Space era básicamente hardcore punk y post-hardcore. 

Con el doble single/video SEEIN´ STARS / BIRDS definen claramente lo que hacen y cultivan, por segunda vez después de Glow On, que son una banda que hace post-hardcore y rock alternativo, e incluso metal alternativo y hardcore punk, pero también dream pop, new wave y ambient pop, al mismo tiempo, con humor, creatividad, desenfado, alegría y guitarras que pueden ser psicodélicas, punketas e incluso metaleras, y todo al mismo tiempo. 

Me suena a esa manía noventera de tocar canciones pop o radiales a ritmos de guitarras industriales, pero esto es algo extraordinariamente mejor, y sin recurrir al nintendocore. Algo quizás tan divertido y osado, similar a lo reciente de The Callous Daoboys así no alcancen sus alturas, sí hacen algo realmente que toma los sonidos ochentosos, de estas escenas tan disímiles y los unen de forma única. Es decir, es punketo ye electrónico pero no es synth punk, al revés, es una especie de hardcore/post-hardcore con sonidos del new wave y el dream pop, incluso ambient y hasta dance, pero pensado desde el concepto de banda, nada de laptops. Bravo. 4,7 de 5.

I CARE lo hace de forma magistral, por ejemplo. Y DREAMING es una locura con esos ritmos latinos y new wave junto a guitarras punketas. DULL es otra joya y ni hablar de LOOK OUT FOR ME, con sus bases discotequeras y pianos oníricos, siempre acompañadas de guitarras hardcoreras. SLOWDIVE es otra gran canción, partiendo desde el metal alternativo, con las guitarras más potentes pero igualmente rítmicas y electrónicas.  Qué buen disco (con las excepciones de MAGIC MAN y CEILING, que no tienen nada).

03 junio 2025

Lo nuevo de Cuarteto de Nos (rock indie uruguayo), djent/progresivo sueco, hip hop / cloud rap británico, black/post-punk (Tribulation) y goth/doom suecos, punk rock femenino argentino

1. Puertas (2025) de El Cuarteto de Nos: qué maravilla que los veremos en Rock Al Parque, este disco nuevo es fiel a su discografía pero se elevan con el tema El Astrónomo que no podía ver el cielo, un trap / jazz / rock alternativo. Bravo por los uruguayos. Toques de saxofón, arreglos electrónicos y buenas guitarras rockeras en sus acostumbrados versos y rimas, referencias culturales y poesía irónica. Me anoto. 4,6 de 5. 
2. Elicit (2025) de Limbo: increíble djent / metal progresivo, enrevesado, brutal y atmosférico. De Suecia, llegan así a su segunda producción, con algo que suena como Meshuggah con Tesseract, combinando una furia industrial, masiva y caótica con bellos pasajes de arpegios, ambient y puentes que permiten diferenciar las aritméticas nucleares de estructuras que van desde el groove hasta el shred. Buen disco, emocionante y uniendo polos lejanos. 4,3 de 5. El baterista de VOLA está invitado en un tema. 

3. Airbag Woke Me Up (2025) de Jeshi: hip hop / cloud rap / R&B alternativo de Londres, con muchísima música electrónica británica, pero al mismo tiempo, con muchos altibajos. Por momentos, especialmente cuando hay trap, suena emulando a los estadounidenses, lo que me parece lo menos logrado, y en otros hay drum n bass, raros beats alternativos, que parecen sacados de bandas de rock, indie o funk combinadas con música dance europea dura, lo que lo hace muy atractivo fuera del oído preferente del hip hop más tradicional.

El resultado es extraño y algo tétrico, como una especie de horrorcore intelectual. Por momentos recuerda a Gorillaz. 3,5 de 5.

4. The Unknown (2016) de The Vision Bleak. Definitivamente mi (segunda) banda de goth metal favorita: oscura, con algo de black metal y algo de progresivo, detalles sinfónicos y doom pero lo que gobierna acá es presentar algo elegante, subterráneo y lleno de detalles. 4,7 de 5.

5. Sub Rosa in Æternum (Nov 2024) de Tribulation: Mi verdadera banda de metal gótico favorito, porque es ochentosa y bailable, vampírica y rock and rollera, como un black and roll con post-punk. Sus vídeos me gustan muchísimo y veo muy pocos. Es también como un Ghost más gótico (hay que considerar que Tom Dalgety, su tecladista / orquestador, grabó la programación del Prequelle). De Suecia para tu cuello. 4,7 de 5 aunque el tema que es como electrónico / dance es malazo.

6. Mi Corazón En Llamas (2025) de Marina Fages: el rock punk en Argentina está en perfecto estado. Con una aproximación más accesible pero igualmente furiosa del punk, se escuchan ideas de El Otro Yo, con guitarras más ricas aunque menos crudas, pero que no dejan de ser fangosas, afiladas y osadas. Muy divertida. 4,3 de 5. Los guturales, a lo SUN o Poppy, especialmente en el tema El Mundo Pequeño (en que hay muchísimos, como si fuese black metal), le dan un carisma de furia distinta pero vertiginosa que ya está expresada en formas de rrriot girl en todo el disco a forma de voces desgarradas, voces hardcore punk y guitarras de noise rock.

Marina invitó a un gaitero español y dos baterías, pero grabó guitarras, bajos y vientos, lista para emprender una gira por Europa y Estados Unidos, así como su país natal. Además, invitó a las bandas argentinas Lagrimitas y Homogénica a versionar su tema electrónico Hardcore Disney en forma de rock indie / punk rock, y a Cosmic Kitten (de Los Angeles). 

7. Idag (2025) de Witchcraft. En una nota similar pero distinta, occult rock, doom y heavy psych desde Suecia, con guitarras y bajos súper fangosos pero psicodélicos, un sonido setentoso y letras en sueco. Me gusta esta densidad nebulosa y quizás es un poco confuso que a veces se convierta en folk rock acústico. 3,9 de 5. Más de Suecia para todos.

01 junio 2025

Lo nuevo de Rivers Of Nihil (death progresivo / jazz fusión / djent), Morcheeba (trip hop) y The Flower Kings (neo-prog sinfónico), deathgrind, emo/popst-hardcore/noise pop y new wave / post-hardcore de Australia, doom/heavy/black danés y trip hop/neo-soul portu-danés, hip hop colombiano, black disonante gallego

1. The Calling of Fire (2025) de Blood Monolith. Debut bestial de esta banda de deathgrind de Washington, con un sonido grotesco, crudo y al mismo tiempo, muy técnico. Es sucio y hábil, por lo que dentro de la salvajada sónica se escucha la potencia nuclear de los bombos con un sonido abrumador, las guitarras se inspiran en el brutal death y el grindcore de vieja escuela para hacer riffs laberínticos y la atmósfera general es aplastante y abrumadora, perfecta para un pogo que provoque heridas sangrantes. 4,6 de 5.

Tommy Wall, en el bajo, el mismo de Undeath además de Shelby Lermo, guitarrista y vocalista de Ulthar. Pocas veces un proyecto alterno es realmente tan bueno y distinto. Es una versión a lo Asphyx de Deicide y Cannibal Corpse. 

2. Devastation Awaits (2025) de Out Of Service: Me alegra mucho escuchar este disco, el tercero, de esta banda de emo, post-hardcore y rock alternativo de Voorhees Township, New Jersey, porque uno muchísimos ángulos de los géneros que prueba e incluso se extiende. Sí, hay nü-metal y screamo, que parece unir sonidos de los 80 y 90 con gritos desesperados, un sonido misterioso parecido al gótico y rematan con oníricos y brumosos riffs atmosféricos y ruidosos, aunque con uno sonido brilloso y punketo, mientras que la voz limpia es accesible, tan post-punk como pop punk, que le da un cariz distinto, diverso y original. 4,3 de 5.

Se nota además un coqueteo con géneros distantes como el metal extremo y el metal progresivo, con saxofón incluido, por las experiencias más juveniles de los músicos. 

3. To All The Ones I Love (2025) de Press Club. Punk rock, pop punk y post-hardcore con voz femenino, que tiene influencias del post-punk y el noise rock. Me gusta, porque suena como un new wave más guitarrero. 4,2 de 5. Son de Australia, liderados por Natalie Foster, que tiene una voz que puede sonar a Blondie, que acompaña perfectamente el sonido electrónico y punketo, con un pequeño rugido. Son de Australia. 

4. Scimitarium I (2025) de Scimitar: heavy metal épico, oscuro y progresivo desde Dinamarca, con voz femenina, complejísimos riffs de guitarra y una batería arquitectónica, más un bajo altamente técnico. El sonido es tan punk como metalero, tan doom como rock and rollero, profundamente ochentero, entonces se junta el heavy, el rock progresivo, el epic doom y el black originario en un paraguas único, siempre con un sonido cavernoso, hundido y al mismo tiempo, gótico.

El resultado es un sonido que es igualmente medieval, vintage y de deliciosas tierras progresivas al combinar las formas y estructuras del black metal disonante y el goth metal, e incluso el post-punk y algo de rock gótico, con una distorsión de una vieja banda de NWOBHM de los 70, con temas extensos y cambiantes. Es al mismo tiempo The Misfits y Ulcerate, es Tribulation, Smoulder y Castle Rat y también es Cave Sermon. En el tema final hay más presencia del black metal, incluyendo shrieks. 

Es realmente placentero. 4,7 de 5. 

5. Lifetime (2025) Erika de Casier: cantante portuguesa residenciada en Dinamarca, con un disco que me recuerda inicialmente al trip hop, french house y downtempo tipo Air, Saint Germain y Tricky pero sin sorprenderme.

Pero luego noté que tenía una  toque más comercial, más radial, que lo acercaba al pop o al R&B de MTV, pero luego noté que al mismo tiempo, había algo ambiental, experimental y distinto, gracias a incorporar sonidos que iban desde los 80 hasta los 2000, como el hip hop soul y ambient dub, como una versión más electrónica y trip hop de TLC y Janet Jackson, por lo que las pistas y tropos del R&B, el soul y el new jack swing sonaban como si fuesen tocadas por Portishead o Massive Attack, entonces a veces suenan duras baterías metálicas, cortes potentes de hip hop o sucias pistas de jazz con sensuales líneas vocales femeninas.

Me gustó especialmente el tema Desilusional, como más jazz rap / hip hop. 3,9 de 5. Irónicamente lo menos logrado me pareció la voz, poco original.

6. Guiso (2025) de Pielroja y El Kalvo: hip hop bogotano con boom bap y pistas misteriosas tipo horrorcore. Otro buena producción, enfocado en analogías con sabores y gastronomía. 4,3 de 5. Pielroja es de Risaralda y vive en Barcelona, España. Me gustó el tema Inquietante Época en que con buenas líricas critican las ironías bogotanas y globales de vivir entre inundaciones y racionamiento de agua, crisis climática y nuevas formas de explotación minera, con algo de humor negro: "a este ritmo los rolos aprenderemos a nadar". Critican al comunismo cubano, a la Iglesia Católica y a la hipocresía del greenwashing. Genial ese tema.

7. Stranger To Love (2025) de Senna. El mejor tipo de post-hardcore es el swancore, y estos alemanes nos hacen sentir esa deliciosa experiencia de esas guitarras gruesas, llenas de flanger y reverb, que recuerdan al new jack swing rockero de Michael Jackson en que estructuras del post-hardcore, llenas de punk y emo, se hacen con duras guitarras de metal progresivo y djent, junto a suaves armonías de R&B y bajos llenos de funk, con una producción pulida. Bilmury es genial pero estos tipos son realmente seductores. 4,4 de 5.

8. Rivers Of Nihil (2025) de Rivers Of Nihil. ¡Han vuelto! Después del dudoso The Work, vuelven a sonar como habían gratamente evolucionado hasta poco antes, death progresivo con brutalidad en voces y la música más influencias diversas que se combinan, desde lo electrónico hasta lo progresivo pasando por el space rock, el rock psicodélico y hasta el jazz fusión. 

En este caso, el death metal progresivo, incluso con algo de vieja escuela, vuelve a ser el protagonista, con riffs de djent, guturales monstruosos y fusiones inteligentes con deathcore, metalcore melódico y groove metal, que incluyen brutales momentos de death progresivo con secciones rítmicas destructivas. 

Son tan pesados como en sus primeros discos pero añadiendo guitarras con distorsiones alternas, voces limpias progresivas y un compendio de géneros duros, así como arreglos que incluyen banjos de country y muchos momentos atmosféricos, así como de jazz fusión, gracias al frecuente paso del saxofón sonando como un tema de smooth jazz. Leí que eran los cuatro discos anteriores en uno y le doy la razón.

Los de Reading, Pennsylvania volvieron a conquistarme. 4,5 de 5. E un regreso a lo mejor de su repertorio, combinando con más o menos aciertos, lo que han hecho antes. Lo mejor del disco está al final, con Evidence, American Death, The Logical End y el cierre que da nombre al disco y la banda, que es una mezcla perfecta de death progresivo, deathcore y metalcore melódico con mucho groove y shrieks. 

9. Love (2025) de The Flower Kings: Progresivo sinfónico / neo-prog que desconocía hasta ahora, o que no recuerdo, con Roine Stolt (Trasatlantic) en guitarra y voz. Son suecos, se fundaron en 1994 y tuvieron un break entre 2008 y 2012. Un suave disco progresivo, muy agradable y accesible, relajado. 3,8 de 5. Hay muchos teclados, arreglos orquestales, millares de pequeños detalles hermosos y delicados.

10. Escape de Chaos (2025) de Morcheeba. Downtempo / trip hop británico que ya es clásico. Me gustó que combina formas electrónicas de funk, chill y un poquito de dub con muchas guitarras eléctricas psicodélicas, algunos riffs rockeros e incluso algo de batería analógica. Voy con 4 de 5 pero hay temas mucho mejores.

11. Laio (2025) de Balmog: este black metal gallego, que llega a su quinta producción, es una apuesta por la ampliación del abanico del género dentro de aristas novedosas probadas por distintos congéneres, por lo que se concilian ideas melódicas y sucias en los riffs, las voces narradas que se acercan a las usadas por el viking metal y los shrieks conocidos, con algunos puntos intermedios, mientras que las guitarras son transmutadas en una paleta de distorsiones que también oscilan entre trémolo picking y otras técnicas que van desde lo extremo a lo alternativo. 

Temas como Tongue In Pieces, se escucha un black disonante que por momentos parece sacado de los primeros discos de Emperor, furioso y sinfónico, aunque es presentado con cambios de tiempo, silencios y paradas como el black avantgarde de Dodheimsgard, como una especie de micro-ópera metal en pequeños trozos en una misma canción. Otras veces parece que intermedia el black psicodélico más experimental, algo de post-metal en atributos percusivos y guitarras alteradas, en otros más parece que acudimos a una revisión de black industrialoso como Thorns en un formato pulido, contenido y casi progresivo.

En discos anteriores han jugado con el deathrock y el post-punk pero en este caso, creo que han logrado un equilibrio entre las distintas formas de black metal contemporáneo avant-garde, tocando momentos de black n roll, speed/thrash y hasta gothic rock, no como Tribulation sino en una forma más gélida y extrema.


27 mayo 2025

Lo nuevo de Death SS (glam/hard rock gótico), Chuck D (hip hop político), black / jazz/ folk metal avantgarde húngaro, black punk austríaco, heavy power progresivo de Utah, black finés

 1. The Entity (2025) de Death SS: banda mítica italiana del heavy doom, presenta un disco que obviamente suena a una forma industrial de Ghost, que no le quita valor propio, aunque es inevitable la remembranza. Su debut fue en 1988, y se nota cómo influyó en las bandas góticas de todo tipo, incluyendo a las extremas. La combinación es la misma, hard rock, glam metal y gótico, aunque muchas veces vuelve a ser esa banda de thrash y speed del pasado, así que el disco es algo inconsistente. 3,3 de 5.

2. Chuck D Presents Enemy Radio: Radio Armageddon (2025) de Chuck D. El famoso MC de Public Enemy y Prophets Of Rage saca un discazo de hip hop experimental, boom bap, turntablism y rap rock que lo tiene todo. Letras políticas, arreglos con guitarras, algo de drum n bass, jazz y sonidos vintage, aunque con una atmósfera oscura, jazzista y con una gran post-producción. 

Esto incluye a dos productores clásicos, Schoolly D (pre-hip hop) y Jazzy Jay (Fresh Prince / Will Smith).

Brutal, 4,3 de 5. 

3. XII: A Gy​ö​ny​ö​rü Álmok Ezut​á​n J​ö​nnek de Thy Catafalque: de lo más logrado del metal progresivo y avantgarde. Con su decimosegundo disco, que en español se llama "Los hermosos sueños vienen de aquí en adelante" se fusionan varias tendencias que más o menos han luchado en esta banda desde que los conocí en 2020 con el Naiv: black metal, el trip hop y el folk húngaro.

La obra de Tamás Katai, que incluye también proyectos electrónicos, de música académica y metal, convergen acá con la furia extrema del black metal de avanzada, la música autóctona de su tierra natal, su gusto por la música folclórica mediterránea y de Europa del Este y el metal progresivo (con saxofón), los arreglos electrónicos e incluso secciones de pop rock folk, casi siempre acompañado de una cantante.

Aunque hay que decir que este disco, que ahora incluye un par de temas y varios momentos en otras canciones, dentro de la estructura tradicional del metal extremo, lo que escapa a la constante fusión avant-garde que suele hacer, está mucho más cercano de lo meramente experimental, combinando de forma coherente instrumentos folclóricos, académicos, electrónicos y de banda de rock con el interés de producir algo que intermedia entre el darkwave neoclásico, la música académica contemporánea y el metal progresivo, quizás con la intención de superar cualquier barrera para presentarlo como un nuevo estándar de novedad del avantgarde

El proyecto obviamente tiene como fundamento, y necesidad, una cantidad de ingente de invitados y músicos de sesión, de discos muy anteriores al Naiv y otros de reciente colaboración. Se repite la de la cantante Martina Veronika Horváth, que lo acompaña desde Geometria (2018) y con quién colaboró en su proyecto de doom atmosférico The Answer Lies in the Black Void. 

En una segunda escuchada encuentro este disco aún mejor, más orgánico y basado en la música rock/metal, en que entra la fusión pero tiene base en las guitarras, el canto épico pero metalero y arreglos jazz, folk y orquestales que enriquecen la idea de hacer metal extremo de forma alternativo. Lo elevo a 4,7 de 5. 

4. Ruass (2025) de Nekrodeus: black metal / punk, con un gran sonido y temas que varían en velocidad y duración, algunos son casi grindcore / d-beat y otros son de cocción lenta, entre industriales y doom. De Austria, con varios invitados infames que revelan la calidad y la perversión de esta propuesta además de compartir a Paul Färber, como baterista, también en Karg. Entre los invitados está Lukas Gosch, cantante de Ellende y V. Wahntraum, cantante de Karg y Harakiri For The Sky, un tipo muy ocupado y con una voz única. 

Además en el tema Körperstrafe hay más de una decena de amigos invitados para hacer coros. Le puse 4,3 pero lo subo a 4,6 porque es genialísimo este estilo.

5. Dark Rainbow (2025) de Root Zero. Debut de esta banda de gothic metal progresivo de Cardiff, Inglaterra. Muy  buen sonido, con guitarras y teclados fúnebres, voz femenina soprano, ambientes oscuros, guturales bestiales aunque mucho menos frecuentes y un gran sección rítmica, aunque un poco genéricos y no demasiado excitantes a la primera escucha. Se tardan mucho en llegar a puerto. 3,8 de 5. 

6. Awaken a New Age of Chaos (2025) de Katagory V: heavy power progresivo de Utah, con un sonido poderoso y detallista, aunque algo opaco pero con arreglos progresivos y puntillistas de batería, con un extraordinario trabajo de doble bombo. Su cantante, Albert Rybka, está también en Empyrean Sanctum, una banda progresiva de Chicagao con Alex Weber y Hannes Grossmann (ex-Obscura). Algo inconstante, tiene temas destacados como Blood Siphon. Aunque se quedan a veces es ser repetitivos, tienen momentos interesantes. Diría que 3,3 de 5.

7. Dimsvall (2025) de Ondfødt: black metal finés, con un sonido pulido, tiene momentos de expansión sinfónica, casi espacial, una batería de sonido realmente muy bien producido, varias capas de shrieks y una elegante distorsión de guitarra, que no le quita ferocidad pero lo acerca al formato de súper producción de Dimmu Borgir, aunque muchísimo menos orquestal, sí tiene esa grandilocuencia progresiva en la batería y en fusionar los instrumentos de forma atmosférica.

Se crece una banda que hasta ahora había sido más o menos regular. 4,2 de 5. Proyecto alterno de Joel Notkonen, cantante de Aeonian Sorrow, que acá se encarga de guitarras. 

Mathias Lillmåns, nuevo vocalista de And Oceans (desde 2020) está invitado como vocalista en un tema, mientras que Alexander Kuoppala, segundo guitarrista de Children Of Bodom como guitarrista en otra más. 

17 mayo 2025

Lo nuevo de Wednesday 13 (hard rock / horror punk), Pelican (post-metal), cyber black metal atmosférico ucraniano, art pop noruego, djent/thall sueco, synthwave noruego (Ulver), metal avant-garde francés, metalcore melódico durísimo

 1. Rift In Relaity (2025) de Labyrinthus Stellarum: Después de sorprender con el Vortex of the Worlds, con black metal atmosférico sideral, que siempre estuvo acompañado de extraños samplers de world music, pop y sonidos disímiles, ahora los ucranianos presentan una nueva producción que ya no tiene al cyber / trance metal como complemento atmosférico sino parte fundamental de su propuesta musical, lo que me parece un salto cuántico maravilloso. 

Sigue siendo furioso y cósmico pero ahora las voces limpias con reverb, los shrieks, los sintetizadores y los samplers orbitan en la misma capa atmosférica, y ya no es un fondo, una segunda capa o un choque: es ahora un un extraterrestre con corpse paint retro-futurista. 4,6 de 5.

2. Mid Death Crisis (2025) de Wednesday 13. Lo que más me gusta de la música es descubrir y re-descubrir, bien sean algunas que siempre estuvieron allí u otras que jamás escuché realmente. Y esta es una de esas. ¿A qué suena? Pues a Marilyn Manson más rockero y no tan industrial, además de mucho más hard rock. Es un disco de metal alternativo y horror punk, nada gótico y más tirado hacia White Zombie que a Nine Inch Nails. Como dice el nombre del álbum y del artista, las canciones giran alrededor de juegos de palabras, recurriendo a frases y dichos conocidos sobre la muerte, el terror y lo siniestro, con humor negro e ingenio. 

El líder es Joseph Poole, Wednesday 13, vocalista y quien también cantaba en Murderdolls, la banda de rock gótico de Joey Jordison, en la que cantaba y tocaba guitarra. Además, Poole es invitado al I Worship Chaos de Children Of Bodom, por su mayor relación con el rock/metal que Manson. Es como un GNR tirando más al glam/shock rock de Alice Cooper. 3,7 de 5. Sin embargo, acá hay de todo, desde algo casi pop punk hasta garage rock.

3. Flickering Resonance (2025) de Pelican: Post-rock / post-metal y sludge atmosférico, que nunca ha tenido demasiado buena suerte con la crítica y parece ser lo mismo en este disco, pero ahora con su guitarrista original, Laurent Schroeder-Lebec. La banda de Illinois hace un discazo instrumental. Me gusta, 4,3 de 5. Me gustó especialmente Specific Resonance, con riffs psicodélicos, capas de guitarras ruidosas y ambivalencia sónica entre el rock y el metal, trascendental. En el caso de Pinning For Ever hay mucho más post-rock bañado de noise, estridencia y shoegaze, haciéndola una experiencia abrumadora y al mismo tiempo intimista, casi como una versión brutal de una meditación, una forma violenta de auto-reflexión. 

4. The Puppeteers (2EP, 2025) de Anubis. Power/thrash gringo, realmente épico, veloz y feroz. Me gusta, quiero más pronto.

5. Iris Silver Mist (2025) de Jenny Hval: la noruega llega a su octava producción con un disco cuidadoso y elegante, de Art / Ambient, con arreglos orquestales, percusivos y electro-acústicos, que lo elevan de la simple cantautora, llegando a niveles de refinación cercanos al jazz o al chamber folk. Sin embargo, a la mitad del disco suena muy derivativo de Kate Bush y Björk, tanto musical como vocalmente. Lástima, iba bastante bien y tiene mucho potencial propio. To Be A Rose es su mejor tema, merece un 4 de 5 aunque el disco en general, por esa emulaciones a veces demasiado obvias: 3 de 5. 

6. A6 (2025) de Lights: undécimo disco de la artista canadiense nacida Valerie Anne Poxleitner, casada con  Beau Bokan, vocalista/tecladista de la banda de metalcore melódico Blessthefall. Ella se dedica a diversas variantes del pop electrónico, alternativo e independiente. En este caso, hay un cambio de estilos musicales y estética, dándole mayor peso al Synthpop, por medio de new wave, post-punk y coldwave. Así que suena ochentero pero optimista, bastante sintético pero con muchas voces orgánicas y más luminoso que sombrío. Bastante entretenido, 2,5 de 5. No es mi tipo de música, corté el disco.

7. Thousands Of Evils (Ep, 2013) de Vildhjarta: Djent, thall y metal progresivo en conjunto, produciendo una forma atmosférica, sucia y directa de música compleja contemporánea desde Suecia. El sonido es un poco rústico, aunque tiene samples y atmósferas electrónicas, lo que le quita un poquito de belleza bestial. 4,3 de 5.

8. Liminal Animals (2024) de Ulver: Los lobos noruegos presentan su disco de synthpop / synthwave como su reencarnación más cerca del pop. He escuchado decenas de veces estas canciones, que me parecen tan bailables como oscuras, pero especialmente sensuales. Una forma de art pop/art rock con dance music de forma perversa y alternante. Un tránsfuga de los géneros, una vez más. La portada del disco es de un cuadro de Francisco Goya y el tema final se basa en un poema del austríaco Georg Trakl. 

Increíble el tema Forgive Us con el trompetista noruego Nils Petter Molvær y no dice demasiado el tema final, de 11 minutos, salvo los pocos momentos de jazz fusión y post-rock, pero la mayoría es música derivativa o sobrante del álbum más narración de Rygg.

9. Nämïdäë (2015) de Öxxö Xööx: Este es uno de mis discos favoritos: una fusión de metal, música experimental, electrónica, clásica y con brutalidad, melodía y belleza oscura, en que predomina el trabajo de post-producción y el ensamble electro-acústico, que combina lo orquestal con extrañas formas de metal extremo y técnicas de grabación. El resultado es metal avant-garde y progresivo, mis dos favoritos, sin perder esencias lúgubres de black, doom y death sinfónico. 

Los responsables: Laurent Lunoir (Öxxö Xööx): Música, voz principal y diseño. Laure Le Prunenec (Rïcïnn): Voz. Isarnos (Thomas Jacquelin): Batería y claro, Igorrr (Gautier Serre) como ingeniero de grabación, mezcla y masterización. Viva La France. Suena a lo que yo quisiera hacer si fuese DJ de metal extremo.

10. A Pale Glimmer of Light (2025, EP) de Even If The Sky Is Falling Down: un metalcore melódico / melodeath francés bastante raw y algo crudo. 3 de 5.

11. My Gnawing Pains Will Never Rest (2025) de Your Spirit Dies: debut de esta ruda banda de metalcore melódico de Columbia, South Carolina. Tienen de invitados a los vocalistas de ZAO, The Callous Daoboys y No Cure, así que se toman en serio esto de ponerle agresividad moderna a un estilo que aprendió de los maestros suecos. Muy bueno, potente, corrosivo. 4,3 de 5. Auguro un gran futuro en la escena a esta banda, porque a sus breakdowns inmensos y las influencias hardcore le añaden riffs de melodeath y de metalcore durísimo. En el tema Born Forsaken el sonido de las guitarras es casi deathcore y algo de djent tipo Polyphia incluso, con armónicos arpegiados, en Ritual Sacrament. 

12. Counterfeit Recollections (2025) de fallfiftyfeet: banda de metalcore / metal alternativo de Wheeling, West Virginia. Tiene combinación de voces limpias y gritos, que van desde el metal alternativo al post-hardcore, pasando por momentos bastante poperos y con las guitarras en tonos obesos y ampliamente rítmicos, en que el mathcore predomina.

Hay claramente una base en el metalcore pero con mayores influencias, más o menos distantes, por lo que por momentos hay algo de Converge y Dillinger Escape Plan pero también algo de nü-metal o post-grunge, por lo que por momentos suenan a The Callous Daoboys también. Bastante bueno, no excelentes, pero suficientemente buenos para querer repetir y verlos en vivo. 3,7 de 5. Entre los invitados están Princess (hardcore punk), 156/silence (metalcore/mathcore) y buriedbutstillalive. 

13. F*ck U Skrillex You Think Ur Andy Warhol But Ur Not!! <3 (2025) de Skrillex. Así es mi primera vez con el artista que presuntamente fue pionero o que hizo explotar el dubstep. Lo primero que me sorprende es el uso de esas voces gruesas de miniteca como Waldemaro Martínez, más conocido por su uso en mezclas de autobús y en raptor house.

Este disco es, según RYM, de Hybrid Trap y Brostep principalmente, además de Future Riddim y Future Bass. Aunque no lo entiendo completamente, entiendo que no es nada parecido al trap más simple pero tampoco al techno ni el house, sino es música enfocada en bajos y ritmos diversos. Entiendo que los temas son también Funk mandelão, Wonky (que también hace Flying Lotus), Dubstep (para mí el Untrue de Burial), Brostep, Dubstep melódico, Briddim, Future Bass, Chillstep, Bubblegum Bass, Hardgroove Techno, Jump-Up y Drumstep.

Es un disco discotequero, claramente bailable aunque con mucha elaboración, así que no es simplón aunque claramente no es algo para escuchar en el día a día para mí. Me entero que Skrillex es el cantante de From First to Last. Y que parte de la prensa ubica este disco más en el hyperpop y UK garage. La verdad apenas puedo diferenciar los géneros electrónicos. 

Los temas con los que más me identifico son los que me suenan a hard techno, breakbeat, drum n bass y hardcore electrónico como DnB Ting. 

14. Thee Black Boltz (2025) de Tunde Adebimbe: De St. Louis, Misuri y reubicado en Brooklyn, Nueva York, nació con el nombre de Babatunde Omoroga Adebimpe. Es el debut del artista en clave de art pop e indie rock, cuidadosamente producido, con muy bien trabajados arreglos instrumentales y diversas capas melódicas de voces y samplers. RYM dice que también hay art rock, indietronica y dance alternativo. Y es genial porque es al mismo tiempo guitarrero y bailable, es electrónico y orgánico, es divertido y profundo. 

Antes era el cantante y sampleador de la banda indie TV On The Radio. Su voz me recuerda de alguna manera a la de Phil Collins. Comparte créditos de producción, composición y grabación con Jaleel Bunton (también de TVOTR), Pat Lukens y Wilder Zoby. Interesante y muy bien creado, me gusta la voz, mientras que la música me retrotrae a algunos sonidos menos comerciales de la electrónica noventera. 3,3 de 5. 

15. In the Temple of the Tyrant (2025) de Behölder: hipnótico epic doom / power estadounidense de Filadelfia, que presenta su debut, con elegante, guitarras poderosas, una batería atronadora, buenas voces limpias y la estilística particular de combinar power europeo y gringo, con algunas guitarras thrashosas como en el tema Into The Underdark. Son misteriosos sin ser góticos y épicos sin dragones ni hadas. 

Tomi Joutsen, vocalsita de Amorphis, está invitado en el tema Eyes Of The Deep. Una gente seria. 4,3 de 5. 

14 mayo 2025

Lo nuevo de Sleep Token (alt-pop/reggeatón/metal alternativo), Wu-Tang Clan & Mathematics (boom bap hip hop), black/folk metal lo-fi medieval, emoviolence canadiense, deathcore/brutal death belga, ópera rock indie folk sorprendente, blackgaze gringo indefinido, maravilloso black/death progresivo, técnico y sinfónico de Australia/Noruega, metal gótico progresivo finés

1. Georgie and the Dragon (2025) de Curta'n Wall: difícil empezar este día de forma más extraña, ruda, ridícula y genial. Un disco del black metal con peor sonido del mundo, a propósito, porque también es creativamente bueno: es una aventura fantástica, bélica, épica, vikinga y con voces geniales, limpias y shrieks, narradas y góticas, con un bajista realmente hábiles, grabadas con un sonido tan patético, de mazmorra y humedad que da risa e inspiración al mismo tiempo.

Así que aunque suena intencionadamente horrible, es una propuesta que podríamos llamar "kitsch", porque aunque sí tienen intención de ser ridículos también por otro lado, se toman muy serio en la producción vocal y la atmósfera medieval, mediante el folk, el black y el war metal. Aunque hay que decirlo, la propuesta es súper interesante pero la mezcla tan lo-fi no permite darle un buen puntaje. 3,8de 5.

Según RYM la banda es del género Sequencer & Tracker, es decir, que usó consolas de videojuegos de los 80 y 90 para programar los temas, lo que explica la aún más baja calidad de la batería. Son de California. 


2. All you are is we (2025) de Emma Goldman. Por la portada y el nombre de la banda pensé que era algo folk o indie, y no está lluvia ácida de mathcore, black metal, nü-metal y girl rrrriot que me cayó encima. Según RYM es emoviolence y metalcore aunque las voces gritadas van del screamo al shriek, de los alaridos nü-metal tipo Slipknot a gritos punketos. Gritan desde Vancouver, Canadá. 

Lo que más me gusta es que los temas no son tan cortos, de 2:30 a 4 minutos, con guitarras sucias y momentos explosivos, narraciones y gritos, que resumen mucho del noise, el grind, el grunge, pero también hay momentos calmados, como de emo, post-rock o shoegaze, y las canciones son en sí mismas simples pero bien producidas. Entonces hay para pogear, reflexionar y calmarse, con una gran riqueza rítmica. Incluyendo inesperadamente canciones exclusivamente dedicadas al hardcore techno y de drum n bass. 

Es lo que obtienes si le pones el nombre de una anarquista rusa a tu banda. Según su Bandcamp son emo-hardcore o sasscore. 

Les doy un sóilido 4,3 de 5.

La bandaGuitar, Vocals – Felix Ruiz de la Orden
Mixed By – Jesse Cramer (pistas: A5)
Mixed By, Drums – Pavel Ganapolsky (pistas: A1, A5, B2, B5)
Mixed By, Mastered By – Will Killingsworth
Recorded By – Mariessa McLeod
Vocals – Victoria Brindise

3. Big Trouble (2025) de Coffin Feeder: debut de esta banda de deathcore / brutal death (+grind) belga, un poco ridículo como sería el grindcore de humor negro y el thrash satírico, y al mismo tiempo brutal, hiper-veloz y radicalmente extremo. Liderados por Sven de Caluwé, cantante de Aborted, tienen sus letras y concepto en base a las películas de acción de Hollywood de los 80 y los 90. Ridículos pero violentos, con un sonido bastante atmosférico, basado en guitarras inmensas y expansivas, teclados de deathcore, una batería bestial y la voz más corrosiva que imagines sin hacer pig squeals sino shrieks y growls de death metal furioso. Es original esto.

4,3 de 5. Hay canciones que suenan algo nü-metal (el cantante de Chimaira está invitado) y otra algo groove o metalcore, aunque predomina lo más extremo y perverso, hay también diversidad rítmica dentro de esta vorágine de armas, patadas y explosiones gigantescas.

4. Your Neighborhood (2025) de The Toxhards: otro debut extraño, una banda de Los Ángeles, California, que hacen una combinación entre Weezer, Wilco y Mr Bungle, entonces es rock indie, power pop, pop progresivo, art rock y claro, geek rock, que puede tomar el indie folk, el rock alternativo, el pop rock o el rock country para llevarlo a capas y formas avant-garde y experimentales, para hacer una larguísima colección de canciones divertidas, extrañas y pulidísimas, con mínimas estridencias. Se destacan canciones como la que da título al disco, un pop barroco en que satirizan un poco el uso de lo orquestal, sin dejar de hacer una genialidad hermosísima. 

En 2020 sacaron sus primeros singles. Este disco conceptual, que es casi una ópera rock, tiene clarísimas influencias de Queen y The Who para su conceptualización, Ziggy Stardust, por supuesto, pero con la idea de algo aterrizado y contemporáneo a sus influencias estadounidenses más recientes. 4,3 de 5. Hay que escucharlo de nuevo porque hay más, desde ska punk hasta garage rock, glam y art punk.

5. Even In Arcadia (2025) de Sleep Token: la banda polarizante del momento después de Ghost. Confieso que me gustaron muchísimo más sus dos primeros discos, más djent y cuando el alt-pop y alt-RnB se asomaba como complemento, este disco tiene un sonido increíble, combinando muy bien el sonido de las guitarras djent con las voces que van más hacia los géneros más electrónicos/comerciales. 

Según RYM el disco es de básicamente una banda que es al mismo tiempo, de metal alternativo y de pop alternativo, estamos de acuerdo, sin embargo, para lograr eso hay afrobeats y reggeatón, pero también blackgaze y djent (como en el tema Caramel, mi favorita del disco), así mismo RnB alternativo, trap y pop rock. Sin embargo, el disco es muy irregular. Con temazos como Gethsemane, Infinite Baths y Emergence, también tiene otros muy irregulares o que son más alt-pop que lo esperado, con pocos arreglos innovadores o retadores, y para eso escucho otro tipo de artistas. Diría que 3,2 de 5.

6. Rose Thorn Necklace (2025) de Ghost Bath: desde Dakota del Norte, blackgaze depresivo, atmosférico y post-metalero, aunque lo siento como un disco que en lugar de ser muy serio, está indefinido entre hacer metal extremo influenciado por el shoegaze y sonidos contemporáneos pero también algo que pareciera lo-fi, atmosférico y al mismo tiempo sumamente básico. No me terminó de enterar si la idea es sonar sucio y de baja calidad, si es una idea atmosférica con algo de sátira o si es una banda de juguete que pretende hacer música extrema sin ser parte de la escena. Son sólo torpes.

El tema Dandelion Tea es realmente confuso, por no decir malo, porque usa unas guitarras básicas, que parecen un jam session de una banda de thrash/death de principiantes, una batería densa y electrónica, más growls profundos. Luego las guitarras se hacen profesionales, expansivas y en polifonía, lo que da una extraña sensación de insensatez. Lo mismo pasa con Vodka Butterfly, su uso de drum n bass lo-fi, sus gritos vampíricos, sus guitarras melódicas y sus voces femeninas, no te enteras del concepto: ¿es fusión, es ironía, es una burla, es un homenaje muy mal hecho? Difícil de entender, porque sí hay temas buenos, serios, que parecen tener claro la intención, pero se pierde en un mar de incertidumbre conceptual. 2,5 de 5.

Trabajo en solitario de Dennis Mikula, quien combina sintetizadores, teclados, guitarras, bajo y voz. Vale decir que tiene otros proyectos, desde una disquera a otras bandas, más ligadas a la electrónica tipo vaporwave. Lo acompaña el extraordinario baterista Mike Heller (Black Hole Deity, Raven). 

7. Otherlike Darkness (2025) de Felgrave. En las antípodas está este proyecto, de tres extensísimas canciones, de death progresivo intercalado con shrieks, complejísimas estructuras de bajo jazzeado, batería extremísima, voces femeninas fantasmales, riffs arpegiados de matemáticas absurdas y capas varias de solos, arreglos asincopados, polirrítmicos, atmósferas siniestras y muchos más arpegios de bajo, que se envuelven, giran en torno en sentido contrario y se transforman de nuevo en maquiavélicos cambios de velocidad, tono y forma para generar confusas, deliciosas y extraordinarias formas de black opresivo, death disonante y progresivo extremo sinfónico. ¿Puedo decir de nuevo que tiene arreglos de bajo alucinantes y permanentes?

En este caso el solitario australiano M. L. Jupe, aunque está en Noruega, acompañado de otro baterista súper ocupado y productivo, Robin Stone, es responsable de esta majestuosa bestia gótica, oscura, serpenteando, confusa, poliédrica y asesina. Es básicamente una combinación de black y death metal en forma progresiva, técnica y avant-garde. 4,8 de 5.

8. Godtopsy (Ep, 2025) de Defigurement: dos temas de grindcore técnico hiper furioso con el cantante de Rottenness y músicos invitados de Gridlink y Cephalic Carnage. Una delicatessen del grindcore.

9. Night Verses (2025) de The Man-Eating Tree: cuarto disco de esta banda finlandesa de metal gótico / death doom que me hace recordar a In The Woods... combinando sensibilidades y estructuras del metal sinfónico y gótico con aproximaciones progresivas, con arreglos variados que van de lo orquestal, lo vikingo, lo electrónico y lo avant-garde para hacer algo que es tan operático como brutal, tan melódico como emocional, sin ser fúnebre ni patético sino más bien con un espíritu épico, excitante y existencial pero también luminoso, dentro de lo que cabe en el doom, y enfocado en presentar una fusión tan bien producida como intrincada. 

Eso incluye hacer algo de goth metal progresivo y vking/folk combinado con metal alternativo como hace ahora Katatonia. Fascinante, 4,8 de 5. Me enganché con la voz de Manne Ikonen (ex-Ghost Brigade). 

10. Black Samson, the Bastard Swordsman: From the Wu-Tang, the Saga Continues Collection (2025) de Wu-Tang Clan & Mathematics. Lo he dicho, es de lo que menos sé, pero este disco de verdad me gustó, resuena conmigo. El boom bap tiene ese poder aún en inglés. Según RYM es Boom Bap, Hardcore Hip Hop, Conscious Hip Hop y Neo-Soul, parte del movimiento de la Costa Este (es decir, Nueva York). Para mí es un 4,3 tirando a más, quiero escuchar de nuevo pronto. 

05 mayo 2025

Lo nuevo de Model/Actriz (rock industrial / dance-punk), brutal death gringo, soul/funk/gospel maravilloso, thall / djent / mathcore con música académica manipulada, brutal death metal, doom gótico canadiense, metalcore / noise rock danés, metalcore / nü-metal, post-rock británico

1. I Can Feel Myself Rot (2025) - Gaffed: tenía tiempo sin disfrutar de un buen disco de brutal death vieja escuela, a lo Cannibal y Deicide. Riffs de death cavernoso con influencias del grindcore, llenos de paradas, armónicos y tonos mayores, gutural profundo, letras gore y una batería que es tan veloz como potente, especialmente en los doble bombos e invocar a los demonios del género, pero sin caer en slam ni en deathcore, una hermosura perversa. 4,3 de 5. Son de Nueva Jersey. 

2. Can’t Lose My (Soul) de Annie & The Caldwells: en las antípodas de lo anterior está este sorprendente y genial disco de soul progresivo, gospel y funk, con temas largos y sentidos, llenos de tonalidades jamaiquinas, jazzeras, reggae y dub, incluso disco, con alabanzas a Dios y mucho sabor pero también algo de blues y rock con guitarras que hacen solos con distorsiones, y que son armonizadas de forma deliciosa y extensa, con canciones que van de 2:30 a 10 minutos. Una obra maestra, sin dudas, 4,9 de 5. 

Es el debut de la banda de West Point, Mississippi, compuesta por Annie Brown Caldwell en la voz, Deborah Caldwell Moore, Anjessica Caldwell, Hikemia Moore y Toni Rivers en los coros, Willie Caldwell, Sr. en la guitarra, Willie Caldwell, Jr. en el bajo, Abel Aquirius Caldwell en la batería, Parker James en las congas, Gerald Jenkins en el órgano y Hammond. Entonces sí, es la familia tocando junta: son los hermanos de Annie en la banda y las hermanas en las voces.

3. Ascension (2025) de Mirar: debut de la banda francesa de djent, thall, mathmetal y/o progresivo extremo pero según RYM esta banda también es de minatory, música electrónica basada en el deathstep, el dark ambient y por tanto, derivado de hacer chocar al noise y al metalcore.

Suena como a hard techno y hardcore digital pero hecho a base de guitarras djent muy ruidosas y procesadas en wall-of-sound, súper técnicas, pesadas y hábiles, con algo de power electronics por allí, pero también incluye samples y momentos de música barroca, lo cual los mete entonces con esta mezcla de electrónica, riffs extremos y música clásica en el metal de vanguardia. Interesantísimos, porque como Atari Teenage Riot, uno baila y cabecea al mismo tiempo. Le puse antes 4,4 de 5 y se lo dejo. Dato curioso, es el primer disco del 2025, salió el 1° de enero.

4. ...Of the Dark Light (2017) de Suffocation: el disco más maltratado por el público, ciertamente hace todo lo esperas de esta banda aunque con un sonido y una producción inferior. Es todo lo que esperas de la banda pero de forma más genérica y segura, con incluso la voz tan característica siendo hundida en la mezcla, sin embargo, allí están los poderes mágicos de una banda que además está estrenando músicos y regraba algunos temas viejos. Es bueno sin ser excelente y regular sin ser malo. 3,8 de 5. 

Uno de los mejores temas es Your Last Breaths and un buen tema, en despliegue vocal, el que da título al disco, aunque en la segunda mitad del disco se empieza a notar una especie de visión fomulaica, aunque en composición y no en interpretación, donde la batería y los cambios en los riffs son audaces, veloces y con intenciones de destruir. Es genial cómo el bajo acompaña las melodías de guitarra como una tercera guitarra en un tono distinto, eso me pareció realmente atractivo, especialmente patente en el tema Some Things Should Be Left Alone. 

5. In Penitence and Ruin (2025) de Tribunal: otra confirmación de la buena salud del doom en la escena metalera global, es este segundo disco del quinteto canadiense, con voces femeninas con tonadas lúgubres y ocultistas, entre el epic doom y lo siniestro que comparten escenario con shrieks y growls ardorosos y metal gótico liderado por las melodías dibujadas por un violín, apoyado por más cuerdas y cortinas de guitarras en la penumbra. 

Soren Mourne es la responsable del bajo, voces y cello, lo que la hace la gran sacerdotisa de esta banda de gtoh/doom con cuatro integrantes mujeres y un guitarrista. Este es un gran disco, con riffs versátiles, producción transparente, excelentes armonías de guitarra y un gran trabajo vocal, se destaca. 4,6 de 5.

6. Joyride The Pale Horse (2025) de Heart Attack Man: emo/pop punk fortalecido con geniales formas de rock alternativo y post-grunge, por lo que le quitan ingenuidad y simplismo para darle fuerza, carácter y originalidad, especialmente con guitarras mucho más distorsionadas que llevan a temas musculosos y con muchísima personalidad, e ideales para cantar a todo pulmón en casa, el concierto y la vida. 

Tiene una producción brillante que hace que todo suene clarito, durísimo y además sin la acostumbrada sonoridad de imitar a Blink-182 o a Green Day, sino más como una banda de metal alternativo haciendo emo. La voz, rasgada y rebelde, aunque hace lo necesario para el estilo, también tiene sus tonos particulares, que le añaden muchísimo. Son outsiders. 4,4 de 5. Cuarto disco de esta banda de Cleveland, Ohio.

7. Spinner (2025) de Eyes: desde Copenhague con noise rock y hardcore metálico, según ellos mismos. El disco empieza y está intervenido con unos raros interludios en japonés, que parecen publicidades o extractos televisivos totalmente inofensivos, contrastando con la demencial propuesta guitarrera, llena de ruido y gritos metalcoreros. Este disco es más rudo y pesado que el anterior, Congratulations, también genial.

Se acaba el post-hardcore y se sumergen en las versiones más duras del metalcore y el noise rock, pero a pesar de las influencias del hardcore punk, son más caóticos y estridentes, en algunos momentos son incluso más bien una rara combinación de momentos sludge, mathcore y noise, un poco más como Fronterier o Genghis Tron, es decir, lo caótico dentro de lo explosivo. 4,3 de 5. 

8. Cold (2017) de Gideon. Un muy buen disco de metalcore con nü-metal (incluyendo rapeos con gritos y coros emocionantes de post-hardcore aunque también con voz distorsionada), hardcore punk y hardcore metálico, que me emociona, sin pesar demasiado. Buenos gritos, guitarras con gancho y batería potente, punto. Palante, 4,3 de 5. Son de Tuscaloosa, Alabama y su disco 2023 también está bueno. Es una versión más ruda del nü-metal, agresiva y punketa, aunque con sus breakdowns correspondientes. No hay demasiada melodía aquí, sino brutalidad y distorsión alocada. 

9. Nuevo single de Full Of Hell, mucho más metalero y casi nada electrónico. Es como grindcore / black melódico. Mejor que el anterior, demasiado corto y básico. El tema de Health con Chelsea Wolfe no le encontré gracia a la primera escuchada.

10. The Foel Tower (2025) de Quade: banda de post-rock / noise con violín, sintetizadores y guitarras que pasan de la calma a la explosión como en el grunge, pero más inclinados en la exploración musical, son básicamente una banda que produce canciones lentas y meditativas, nostálgicas (Slowcore) con arreglos orquestales y ambientes espaciales. RYM habla también de art rock.

Son de Bath, Somerset, Inglaterra pero reubicados en Bristol, Reino Unido. Conformado por Barney Matthews (bajo, voces), Leo Fini (batería), Matt Griffiths (sintetizador) y Tom Connolly [aka Fohn] (violín y sintetizador). Esto lleva a que la banda pueda combinar lo digital y lo analógico, pasando del folk post-rock a la disertación ruidosa de las guitarras más noise, sin jamás perder la calma ni el hil conductual que es sobrellevado por los arreglos electrónicos más atmosféricos. 4,2 de 5. 

11. Pirouette (2025) de Model/Actriz: segunda placa de esta banda neoyorquina de nombre genial. Este álbum me gustó mucho más que el debut, y eso que este es más electrónico y post-punk, menos noise rock, que básicamente casi desaparece. Continúa esa combinación rara de rock industrial y dance-punk, junto a EBM que lo hace tan bailable como post-apocalíptico, y siendo tan electrónico no es excesivamente digital, sino puedes imaginar una banda entre neón y cadenas. Según RYM escuchamos también art punk y rock experimental. La voz es lo que menos me agrada, entre medio cantada sin calidad y el susurro gótico/punk menos agresivo. 4,1 de 5. A veces suena a breakbeat y otras a rock industrial, lo que los hace intrigantes. Me hace pensar tanto en temas noventeros conocidos, que me embruja. 

02 mayo 2025

Lo nuevo de Kardashev (blackgaze progresivo), Cadaver (death progresivo / black nostálgico de Noruega), Employed To Serve (metalcore / alt-metal / djent), Liv Kristine (Metal gótico electrónico), ROME (Neofolk europeo) y Panzerballett (jazz fusión / djent progresivo), electroclash/new rave, brutal death noventero, black / death de NY

1. LL revisited (Ep, 2025) de The Hellp: Cuatro temas extras del LL de 2024. Electropop, Electroclash, New Rave, Indietronica y Dance-Pop en un Dj con una cresta punk altísima con ganas de partir la pista de baile. Maravilloso, 4,3 de 5. Temas menos pop y techno. Son de Los Angeles, California.

2. Hatredangeranddisgust (1995) y Liturgy of Impurity (1991) de Pyrexia. Esta banda de brutal death / death progresivo lleva varios demos e EPS viejos republicados en lo que parece anunciar como un segundo disco de regrabaciones. Estos dos demuestran una habilidad técnica y compositiva en el slam/brutal mucho más alta y técnica que sus congéneres de la misma época. Geniales dementes de Nueva York. 

3. True Believers (Original Score) de Matthew K. Heafy. Banda sonora para un videojuego slasher pero es cualquier vaina fuera de esta plataforma.

4. Hymns of Misanthropy (2025) de Cadaver: mucho más estimulante y emocionante es este disco de death metal noruego, que a diferencia de anteriores entregas está alimentando de black y progresivo, en lugar de thrash o death melódico, así que su sonido crudo, humor negro, gore y viscosidad iniciales se presenta ahora con arreglos elevados por una batería técnica impresionante, que recuerdan un poco a los primeros Darkthrone.

Esto hace un disco perverso, como los conocemos, con actitud old-school pero presentado con intención de sorprender con sus habilidades instrumentales, sin perder un ápice de maldad y suciedad.

genial escuchar algo tan asqueroso y oscuro con arreglos en contratiempo y cambios inesperados, sin que sea lo principal, sino que lo cavernoso, lo originario, el black melódico y el death progresivo de finales de los 80 y principios de los 90, sean las fuentes de esta obra decadente. Para esto Neddo (Anders Odden), fundador, guitarrista y cantante, se juntó con su ex-baterista Ole Bjerkebakke (1988-1992) en lugar del baterista hiper-productivo Dirk Verbeuren, y el ex-bajista Eilert Solstad (1992).

Una joya llena de bilis. 4,7 de 5.

5. Fallen Star (2025) de Employed To Serve: Según RYM es metalcore alimentado con vitaminas de metal alternativo, djent y deathcore, aunque me parece que es un poco más pesado y creativo, llegando a tener momentos progresivos e incluso algunos buenos arreglos sinfónicos, pero también de groove metal tradicional, tipo Pantera. Ya no son la bestial combinación de mathcore y metalcore del comienzo de su carrera.

Me gustó mucho aunque la crítica los destruye, quizás por las voces limpias, o que entienden mucho más la movida del metalcore, pero Justine Sian Jones abre la tierra en dos con sus shrieks. Desde Londres con terror, hay toneladas de riffs poderosos, gritos desgarrados y arreglos complejos para divertirse. Muy buena Familiar Pain, que parece unir post-punk, hardcore punk y metalcore melódico con brutalidad y melodía. 

Entre los invitados están los vocalistas de  Killswitch Engage, Svalbard y Lorna Shore pero para agregar sus voces limpias, lo que fue refrescante. Para mí, un sólido 4,2 de 5. Me pareció más metalero y entretenido que el de Machine Head. Me gustaron especialmente las influencias más pesadas y las que hicieron las canciones más intrincadas y raras. 

6. Amor Vincit Omnia (2025) de Liv Kristine. Me gustaron mucho los primeros singles, con metal gótico / doom y electrónica oscura, así que el disco inicia con los mismos, lo que me pareció distinto, un justo equilibrio entre la música sinfónica, los growls extremos (por su esposo Michael Espenæs) y la música electrónica más depresiva, combinando sin ser industrial ni pop. 4,2 de 5. Además, las voces operísticas de la cantante noruega son realmente buenas. Las guitarras son de Sascha Dannenberger, quien compuso junto a Liv y Michael, pero también grabó el disco en su estudio. El bajo fue de Tobias Glier, los teclados de Roland Bliesener y la batería de Björn Etzel.

7. Civitas Solis (2025) de ROME: Neofolk y música marcial europea presentada de forma gótica, bien producida y de alguna forma, en forma épica, por supuesto. Me gustó, es refrescante sin ser demasiada apesadrumbrada e incluso con un toque como de alt-country. 4 de 5. Básicamente el trabajo de Jérôme Reuter, de Luxemburgo.

8. Übercode Œuvre (2025) de Panzerballett: de una vez debo decir, mi tipo de música loca, jazz-fusión, metal extremo progresivo, con un toque vanguardista y experimental, que incluyen algunas guitarras enrevesadas. Desde Munich, Alemania es un discazo impresionante de jazz-metal, que incluye varios invitados como Marco Minnemann (The Aristocrats, Steven Wilson, ex-Ephel Duath) para una versión del Verano de Vivaldi. Ya había escuchado algunos temas como Alien Hip Hop, que combinan rock progresivo de los 70, con complicadísimas formas rítmicas y un sonido industralioso, así como parte del jazz-metal a lo Cynic, cósmico y espiritual. Otros temas como Pick Up The Pieces suena como a Thank You Scientist con death metal progresivo. 4,7 de 5. Una locura la versión de la Oda a la Alegría con Andromeda Anarchia (Folterkammer), combinando voces operísticas dramáticas y shrieks agudísimos. 

9. Wreathed in Dead Angels (2025, EP) de Profanatica: mítica banda de black / death de Nueva York, pero con un sonido underground y con más influencia del stenchcore y el death cavernícola que del black. A pesar del sonido horripilante, hay una intención de empujar los tropos de un género ya legendario. 3,2 de 5.

10. Alunea (2025) de Kardashev: Con este nuevo disco la banda de Tempe, Florida, se acercó mucho más al metal progresivo y al blackgaze, con el que había coqueteado apenas apenas cuando eran aún una banda de deathcore / post-metal que agregaba shoegaze y algo de progresivo. Ahora esas guitarras que son tan expansivas y nostálgicas, también hacer circulares riffs en contratiempos y prueban diversos tonos, pasando del fry al sonido potente del deathcore, combinándose con un bajo jazzeado y una batería habilísima, permitiendo pasar de la monstruosidad a la calma recitada. Es una combinación inusual, como Mental Cruelty con Alcest, quizás por eso ellos lo llaman deathgaze.

Por cierto, Alunea es un idioma inventado que suelen usar. Eso sí, los shrieks me suenan más a deathcore que black metal, pero en el tema Reunion tenemos algo que coquetea con el shoegaze, con voces épicas, baterías de sludge y coros angelicales colectivos muy del post-black francés. Sin embargo, es muy diferente porque acá no hay dream pop, sino una especie de voz épica entre vikinga, progresiva y shoegaze, siempre acompañada de growls monstruosos. 

Entonces se notan una cantidad de influencias que no se quedan en bandas alternativas y experimentales de los 90, sino mucho rock progresivo, sonidos oníricos pero al mismo tiempo folk, elaborados y siempre la dureza del metal extremo, en esa combinación exquisita de brutalidad y melodía, que siento tiene la sensibilidad del power metal con guitarras que jamás abandonan el campo de batalla. Es poesía onírica de sangre, fuego y azufre como en el tema Edge Of Forever, en que las líneas vocales épicas son cantadas como un dúo de shriek muy black vampírico y un growl mega brutal de deathcore. 4,9 de 9.