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11 julio 2025

Lo nuevo de Born Of Osiris (metalcore progresivo), slugde/post-metal danés, mathcore/post-metal mexicano, soft rock/pop progresivo, progresivo/hard rock de todos estrellas, metalcore/nü-metal

1. Kollapse & Grava (2025): álbum colaborativo de estas dos bandas danesas alrededor del sludge/post-metal. Interesante, pesado por momentos, con muchos interludios. Regular sin ser malo ni excitante. El 3,5 por excelencia. El disco anterior de Kollapse me gustó, y es lo mejor de esta colaboración, los momentos más graves y densos de guitarras pesadas, cavernosas y agrias.

2. Pérdidas variables (2025) de Joliette: de Puebla, México al DF para el mundo, los conocí en su genial EP Luz Eterna (2024). Ahora además de screamo, post-hardcore y post-rock hay momentos angulares y muy pesados, en que escuchamos post-metal, mathcore y hardcore punk. Me encanta porque siguen con su nota skramz pero hay mucho más calidad en su composición e interpretación. 4,3 de 5. Me recordaron a Viva Belgrado aunque menos logrado pero más duros.

3. Scrach it (2025) de U.S. Girls: el proyecto de Meghan Remy, de Chicago y mudada a Toronto, Canadá, empieza demasiado inofensivo, quizás por un exceso de producción limpia e impoluta, demasiado sof rock y brill building. Sin embargo, su experiencia con art pop y pop psicodélico saca la cara después de la primera mitad, con una voz linda y delicada pero con sentimiento.

Lo mejor está en a partir del tema Walking Song, lleno de blue-eyed soul, gospel y pop progresivo, así como Bookends, un tema de más de 11 minutos, con jazz, blues, funk, soul y pop progresivo y el tema final, No fruit, con guitarras acústicas. 3 de 5.

4. A2Z² (2025) - de A-Z: metal progresivo / hard rock, con una voz regular que no me mata pero instrumental es grandioso. 3,8 de 5. Segunda producción de esta banda del ex-baterista de Fates Warning, Mark Zonder. Con el tecladista francés, Vivien Lalu (de Lalu), el guitarrista neerlandés Joop Walters.
5. All the Devils Are Here (2025) de Mugshot. Segundo disco de esta bestia compuesta que con distintos gritos y guturales acompañan a riffs destructivos de nü-metal, metalcore y beatdown hardcore, en la que coros punketos y líneas "raperas" acompañan a tremolo picking, groove metal y sonidos gigantescos de deathcore. Un nombre muy adecuado, porque hay armónicos y sonidos apocalípticos con una actitud tan callejera como contemporánea pero sin llegar al slam metal, más Korn que Cannibal Corpse sobre todo porque tiene pistas de drum n bass. Es increíblemente divertido y rudo. 3,9 de 5.

6. Corporation P.O.P (2025) de Hot Milk. En RYM despreciaron este disco, aunque para mí es de esos que te resuenan porque no encuentras exactamente a qué te recuerda y emulan, pero adoré sus guitarras que van de pop punk y nü-metal (un poco de rap metal incluso) a metal alternativo y post-hardcore, su voz femenina que puede ser limpia y rasgada a lo Otep, sus coros de rock alternativo y emo-pop, resultan en una receta tan encantadora como brutal, llenándose de diversas emociones musicales. 

Para mí, 4,2 de 5 incluso con los temas con escarceos de trap/rnb/dance que no quedan tan bien en este caso pero por suerte tambien DnB. Son de Manchester, Reino Unido.

7. Through Shadows (2025) de Born Of Osiris. Metalcore progresivo melódico, con muchísima electrónica y algunos riffs de djent, gruesos y sóldios. Otra de esta bandas, como la anterior Hot Milk, en que le llevo la contraria a quienes opinan en RYM. Este me parece un buen disco, interesante, tan potente y rudo como interesante y melódico. Los temas suenan como un electronicore con esteroides o un metalcore melódico llenos de sintetizadores, como el que le da nombre al disco, o en que los riffs se enredan de formas matemáticas y pesadas, como en Inverno o la inicial Seppuku, me hacen darle un sólido 4,2 de 5. 

Especialmente mención para el tema Activated con Spencer Chamberlain, cantante de Underoath y un solo de saxofón. 

8. Papota (EP, 2025) de Ca7riel y Paco Amoroso. Con temas como Impostor y #Tetas completan una lanzamiento que los ha llevado a girar por el mundo después del Tiny Desk que me pareció increíblemente divertido y creativo. Es como escuchar una versión súper contemporánea de Illya Kuryaki con Los Amigos Invisibles de los 90.

Según RYM es Neo-Soul, Synth Funk, Contemporary R&B, Acid Jazz, Latin Funk, Jazz Fusion y Pop Rap. 4,5 para el en vivo y 4 de 5 para los otros temas (que hay que escuchar mucho más).

9. Metallic Life Review (2025) de Matmos. Esta banda solo me suena como colaboradores de Björk pero no los había escuchado antes de verdad. Drew Daniel y M.C. Schmidt han ensamblado gran cantidad de colaboradores en su carrera, con 99 incluso como su tope y en este caso construyeron, nunca mejor dicho, un disco alrededor del metal, por lo que suenan desde instrumentos como el pedal steel de Susan Alcorn y el glockenspiel de Owen Gardner, la batería de Thor Harris (Water Damage/Swans), la guitarra de Jason Willett (Half Japanese) y las latas de aluminio de Jeff Carey, que fueron de nuevo derretidas, moldeadas y dobladas, además de timbales, platillos y varios otros instrumentos de percusión hechos de metal. 

Es un disco "grabado en vivo en estudio". De acuerdo a RYM se trata de Musique concrète (que nunca he sabido identificar con precisión), IDM (que asocio siempre con Autechre), obviamente Industrial y micromontage. Sumamente experimental e interensante, quiero escuchar más de este dúo. 4,2 de 5.

10. The Stillness of Dissolution (2025) de Austere. Es un dúo australiano de black metal depresivo, atmosférico y post-metaloso, con unos riffs encantadoramente melódicos y góticos, arreglos vocales realmente buenos y un sonido denso y ocultista. Es Tim Yatras (invitado de Harakiri For The Sky y Heretoir) y Mitchell Keepin. Tiene blackgaze e incluso algo de black n roll y psicodelia, y cada vez que los escucho me gustan mucho más. Ahora, 4,2 de 5. Este último disco me recordó un poco a Tribulation, con esa combinación de música gótica, metalera y post-punk, e incluso al black progresivo melódico noruego que tanto me gusta.

15 junio 2025

Hip hop femenino sudáfricano (Yugen Blakrok), AVKRVST (rock/metal progresivo noruego), Gruesome (death progresivo), hardcore punk / metal sinfónico danés, be-bop jazz italiano, Pet Sounds y Revolver

1. The Illusion of Being (2025) de Yugen Blakrok. Hip hop abstracto, que parece estar viviendo un gran momento. Según RYM también hay trip hop e illbient. Tercer disco de esta rapera de Johannesburgo, Sudáfrica. Su música es ambiental, misteriosa y esa hipnótica fusión de dub, trip hop, ambiente y rap.

2. Waving at the Sky (2025) de AVKVRST: después de su buen debut y unos singles increíbles, sale la segunda producción de estos noruegos progresivos, con una receta hecha de un bajo fangoso, guitarras increíblemente creativas y una atmósfera agresiva pero que vierte iguales partes de rock y metal progresivo, con muchísima influencia de los más grandes, por ejemplo las dobles armonías vocales a lo Leprous, los arreglos de tiempos completos que recuerdan a los 80, entre el thrash y el shoegaze, y la combinación de líneas vocales guturales de death metal entrelazadas con suaves voces limpias de rock alternativo sobre arpegios disonantes, sintetizadores y raros arreglos con la batería, que rememora a Opeth, Porcupine Tree y Haken.

Rosss Jennings de Haken es invitado en un tema.
3. Fathers Of The Free (2017) de Sons Of Death Valley: hardcore punk / rock and roll de Dinamarca. Una historia épica de un pistolero del sur de la frontera de EEUU pero en lugar de alt-country o desert rock es hardcore metálico, rock and roll, metal alternativo y rock alternativo, con sabor country gótico. Lo reseñé acá cuando salió. 4,3 de 5. La banda dejó de existir unos años más tarde.

4. Solo Be-Bop! (2025) de Pasquale Grasso. Con este italiano pasa algo raro, que suele tener discos muy mal valorados, pero es que toma estándares y canciones conocidas, que solo las toca en guitarra pero no les hace un homenaje suficiente, es repetitivo o incluso aburrido. Aunque este disco tiene un puñado de temas destacables, ojalá fuese también con otros instrumentos, especialmente piano. 3,5.

5. Sun Ra and His Arkestra (Ep, 2025 - original 1979). Experimental Big Band, Jazz Fusion, Free Jazz y Jazz Funk para gozar. 4,7 de 5.

6. Magic, Alive! (2025) de McKinley Dixon. Sabrosísimo disco de Jazz Rap con neo-soul, hip hop abstracto y acid jazz. Como el disco anterior, me agrada aunque no me mata, aunque acá se escucha mucho más claramente una banda (o la apariencia de esta, detrás). Los versos en inglés son los que menos me impactan como siempre. Tiene muchos elementos que me gustan en ambos géneros, pero no logro conectarme tanto, menos para considerarlo el mejor disco de 2025 como en RYM para el 15 de junio. Para mí, sin embargo, 4,3.

7. Pet Sounds (1966) de The Beach Boys: después de escuchar el compilado Epic de Queen y leer sobre la muerte de Brian Wilson, quise darle una escuchada a este disco que es un mega clásico de la música mundial occidental. En RYM aparece como el segundo mejor disco de 1966 y 134 de la historia, superado ese año por Revolver de The Beatles, que ocupa el puesto 16 de todos. 

Según RYM es un disco de Baroque Pop, lleno de orquestaciones, muchísimas técnicas de grabación y producción vanguardista, montones de instrumentaciones extrañas. Principal influencia de género somo como el Sunshine Pop, Psychedelic Pop, Progressive Pop, Brill Building y Art Pop.

Sin embargo, aparte de un par de temas clásicos, God Only Knows y Wouldn't It Be Nice, no es mi tipo de disco, sobre todo porque llevó a géneros con los que no siempre me llevo bien auditivamente.

8. Revolver (1966) de The Beatles: Esto es otra cosa. Con canciones que adoro como Eleanor Rigby, divertidas como Taxman, el clásico Yellow Submarine y el extra single que adoro, Paperback Writer y su par Rain. Inicio de la época psicodélica y más experimental de la banda, cuando poco después dejaron de tocar en vivo. Con estructuras de pop rock y power pop, agregan instrumentos hindúes, samples, loops con cintas de cassette y muchas otras formas que no habían sido presentadas en la música occidental ni la pop, siendo la gran referencia de la psicodelia pop y psicodelia rock, así como para el futuro del rock progresivo, abriendo el compás a las bandas de estudio y la experimentación rock. 4,8 de 5. 

9. Silent Echoes (2025) de Gruesome: tercer disco de una banda que desde nació se expresó como una banda en tributo al legado de Death, retratando todos sus elementos estéticos y compositivos. Y lo logran en grande con Paul Masvidal de músico invitado en un tema. Con el venezolano Gustavo Ríos (ex-Malevolent Creation, Create A Kill y un par de bandas de verssiones de Death) en la batería, Daniel González (guitarra líder en los regrabados Bestial Devastation y Morbid Visions de Cavalera Conspiracy y músico en Proscriptor McGovernor Apsu y Possesed). Death progresivo en grande. 4,3 de 5.

11 junio 2025

Lo nuevo de The Haunted (death melódico/groove sueco), EDM/industrial (Dawn Of Ashes), hard rock / thrash danés (Volbeat), metalcore melódico japonés, black viking alemán, black experimental sueco (con saxofón y soprano), blackgaze australiano, abstract hip hop increíble (Aesop Rock), midwest emo-pop

0. SE ME BORRÓ LA LISTA DE DEEZER!!!!

1. Songs Of Last Resort (2025) de The Haunted. Melodeath / thrash / groove pero durísimo, menos metal alterantivo y mucho más sonido sueco. Geniales, 4,2 de 5. Sin ser especial fan, me gustó esta combinación de dureza, melodía y sonido perverso en forma moderna, casi metalcore y sin ser demasiado derivativo. Ola Englund lo logra en grande con esos riffs. 

2. Infecting the Scars (2025) de Dawn Of Ashes: aunque me han gustado discos que combinan música electrónica oscura y dance con metal industrial y black metal, y aunque este disco no suena mal, los temas suenan demasiado largos y poco diferenciados. O no es su día. 2,5 de 5. Son de Los Angeles. 

3. Good Of Angel Truste (2025) de Volbeat: Si hay una banda que confunde, encanta y preocupa, son estos daneses. Tocan una combinación de heavy metal, hard rock, rock alternativo, groove, thrash y sí, rockabilly, con una voz entre operística, gótica y rockera que a veces me recuerda a Queens Of The Stone Age, aunque menor stoner y más rock clásico. No sé bien si es todo una sátira, algo más bien de humor negro o simplemente europeos raros que quisieran ser texanos. 

El resultado es mixto. Desde canciones que suenan a Lady Gaga con metal hasta momentos de grandes power ballads y otras de rock/metal alternativo regulares e incluso momentillos de metal extremo, porque bueno, son escandinavos, y también tienen esa obsesión combinada tipo Turbonegro. 3,7 de 5. 

4. Ubiquitous (2025) de View From the Soyuz: debut de esta banda de metalcore melódico de Tokio, Japón, aunque más melodeath que hardcore o metal alternativo, con muchas disonancias, mathcore y hardcore del más pesado. Guturales buenísimos, guitarras enrevesadas y enfoque en lo extremo cierran el disco con un genial intro de power metal neoclásico, para después evolucionar al black/death melódico más bestial. 4,1 de 5. Tienen tres EPs y múltiples singles desde 2021.  Realmente creativos y potentes.

5. Saviours (Deluxe - Enero 2025 - Junio 2025) de Green Day. Sin ser de los mejores discos, me opongo a que se ponga entre los peores. Tiene lo que queremos del trío, con buenas melodías vocales, mezcla de rebeldía y sensibilidad punk, una mirada pop y arreglos instrumentales mejores que el promedio del género pop punk. Yo le doy 3,7 de 5.

6. Götterdämmerung (EP, 2017) de Varg: cuatro temas de esta buenísima banda alemana de death/black melódico influenciado por el viking y el folk metal, tanto en estética como conceptual y musicalmente. Bueno. 4,3 de 5.

7. Hatred Rising (2017) de Skulldrain: debut y despedida de esta banda sueca de death/thrash bastante groove y al mismo tiempo, extrema. Combina riffs pesados, entre groove, death/thrash y thrash viejo y batería thrashosa, con un shriek que parece entre el hardcore y el thrash pero que además se antoja satírica y divertida. Súper europeo, porque además tiene momentos de mucha influencia del melodeath. 4,6 de 5. Lástima que no fueron más. 

8. Kriegsgötter MMXXV (2025) de Mystic Circle: un compilado más o menos regular, de versiones y reediciones de la banda alemana de black metal sinfónico. Las versiones de Iron Maiden, Possesed y Bathory bien, la de The Lost Boys muy mala. 3,5 porque hay muchos altibajos.

9. A Poison to the Firmament (2025, EP) de Heljarmadr: me estaba perdiendo de esta nueva banda con Sarah Jezabel Deva. Black / death metal melódico, sinfónico y experimental que empezó como un proyecto del cantante de Dark Heljarmadr.

La banda es realmente internacional, porque aunque el bajista y el cantante son los de Dark Funeral y Berseker Legion, y el baterista es también sueco, el cellista es el estadounidense Kakophonix y el tecladista/saxofonista es el brasieño Bruno Sá de Operation: Mindcrime. Cada tema es distinto, el segundo fue más bestial y duro, pero con soprano y arreglos melódicos.

10. The Stillness of Dissolution (2025) de Austere: dúo australiano de black metal depresivo, atmosférico y post-metaloso. Es Tim Yatras (invitado de Harakiri For The Sky y Heretoir) y Mitchell Keepin. Tiene blackgaze e incluso algo de black n roll y psicodelia, aunque es un poco genérico. Antes le he puesto 3,5 a sus discos. El tema final es el mejor, con shrieks profundos y una composición épica.

11. Black Hole Superette (2025) de Aesop Rock: otro buen disco de este hip hop abstracto, experimental, boom bap e illbient que me agrada. Creo que es de lo mejor que he escuchado en estos géneros alternativos pero lo lleva a algo mucho más increíble. Los temas son largos, con vientos y bajo grabados por músicos, lo que lo hace sonar más funk, potente y soul, con más profundidad. De verdad supera lo hecho por otros similares. 4,3 de 5. Nacido en Nueva York y residenciado en Portland, Oregon, está en uno de los también mejores discos de este año: Dead Channel Sky • clipping. El disco es largo, 68 minutos en 18 temas. 

12. Lonely People With Power (2025) de Deafheaven, me suena a reinvención. Después de innovar con un post-black metal "geek" o "hipster", aprenden de los distintos maestros que han recorrido este género y se alejan del dream pop / metal alternativo que tocaron en los discos anteriores, para presentar un disco que es furioso, veloz y gélido, con riffs disonantes y shrieks imposibles, rescatando el estilo que los llevó a la gloria en Sunbather aunque ahora más cerca de Portrayal Of Guilt que de My Bloody Valentine. Sin embargo, hay un trasfondo con una riqueza de arreglos más propios de black sinfónico. 

Lo escucho por segunda vez y me enamoro aún más. Las baterías de rock alternativo, las voces limpias oníricas y la combinación con el post-rock más calmado con el blackgaze más perverso es realmente una virtud y un acierto absoluto. Además, el bajista se despega de lo obvio para hacer arreglos profundos, complejos, que añaden un valor inusual y que acá se transforma en una subrutina, una narrativa alterna y que cabe perfecto con los ritmos de drum n bass que agregan a distintas canciones. 

Se agradece que vuelvan los momentos de baterías potentes que acompañan a las dobles armonías y capas de guitarras brillantes, post-metaleras y que caen tan bien con el screamo. 4,7 de 5. Un dato increíble es que el vocalista de Interpol está invitado en el tema final mientras que el ex-bajista de Beck agregó teclados adicionales. 

13. Downpour (2025) de Charmer. Ruidoso y melódico, con altísima ganancia en las guitarras, voces pop y riffs que con otra distorsión y más lentos serían quizás post-metal, es algo que podría llamarse midwest emo-pop. Los músicos son increíbles. 4,1 de 5. Me conquistaron, suenan luminosos y al mismo tiempo, disonantes, sin dejar de ser tangencialmente pop punk y alternativos.

02 junio 2025

Clásica minimalista (Emma Ruth Rundle), black n roll noruego, metal progresivo y alternativo/djent danés (VOLA), indie / new wave inglés, soundtrack de post-rock/ambient, hip hop colombiano y venezolano

1. Music From the Bella Vista (2025) de Emma Ruth Rundle. Ella me encanta pero este disco en vivo de piano, música clásica minimalista, me pareció tremendamente aburrido y poco carnoso. 2 de 5. 

2. Nattesferd (2016) de Kvelertak. Yo adoro a estos noruegos con su loquísima y genial combinación de black n roll, hard rock y hardcore punk. Es ochentoso pero pulido, como una versión trve del arena rock, con sintetizadores grandiosos, arpegios gélidos y ritmos vintage, shrieks y algo de AOR. Es como un Ghost realmente perverso. 4,7 de 5.

3. Friend of a Phantom (2025) de VOLA: la vida es bella, hermosa y maravillosa, lo dice también el metal progresivo de estos daneses maravillosos. Aunque es un disco mucho más alternativo, menos djent y totalmente enfocado en la fusión con electrónica, produce increíbles sensaciones. Además, los arreglos sinfónicos son realmente delicados y cuidados.

Además, es contemporáneo, como el tema Bleed Out en que una base parecida al trap lleva a una locura explosiva de djent / metalcore progresivo, con guitaras gruesas y algo de post-hardcore. Además, las voces limpias me recuerdan a la belleza de Evergrey. Los singles como Paper Wolf, I Don´t Know How We Got Here y Cannibal son increíbles, con más djent, art rock, dream pop y/o rock progresivo, según sea el caso, que muestran las inmensas capacidades compositivas e interpretativas de una banda que se reinventa y asoma un futuro increíble.

 4. Boys These Days (2025) de Sports Team. Este es uno de esos discos que uno reconoce que tienen una buena producción, y que son en definitiva, interesante, pero que no te enganchan. No sé si es el new wave, y quizás sí es demasiado eso, el tipo de rock que menos me gusta. Sí, son indie, son power pop con buenas guitarras e incluso algo divertidos con su britpop, con ciertas reminiscencias a Pulp y Blur pero muy Dire Straits para mí. 2,5 de 5. Son de Cambridge, Reino Unido.

5. The Bombing of Pan Am 103 (2025) de Mogwai: soundtrack de la serie de Netflix. Ambient y post-rock. Fino pero no excitante. 3 de 5.

6. Tropicanna Poison (2025, EP) de Thomas Parr. Muy buen hip hop paisa de Medellín.

7. Ruido en la casa: mixtape (2025) de Kas Rules: productor español de trap / hip hop con decenas de invitados. Hay de todo, desde cosas muy traperas, muy sexuales y básicas, hasta buen rap social. Me gustó, porque además está en varios de los discos de hip hop colombiano recientes que he escuchado. 3,8 de 5.

8. Memento (2025) de Syncatto. ¡Increíble! Discazo maravilloso de djent, jazz fusión y progresivo electrónico / ambient con una tonelada de arpegios y todo tipo de técnicas de tapping, flamenco y complejas fórmulas matemáticas, circulares, concéntricas y espirales. 4,8 de 5. Una genialidad de Charlie Robbins, también en la maravillosa Artificial Languaje. 

9. VEiNTISIETE (2025) de Trifásiko: muy buen hip hop venezolano, existencial y enfocado en interpretar el título como Ve En Ti Siete. Muy bueno. 

31 mayo 2025

Nü-metal / industrial gringo, mathcore danés, brutal death gringo, emo/post-hardcore canadiense, power pop de NY

1. Outrun You All (Ep, 2025) de House Of Protection: no sé si fue muy corto o le faltó algo diferenciador, pero para mí pasó sin pena ni gloria por mis oídos. 3,3 de 5. Metal alternativo, nü-metal, industrial, big beat y electronicore. Hay que escucharlo de nuevo, aunque el anterior que me gustó más, le puse apenas 3,7. El proyecto de Ari Impronta y Stephen Harrison de Fever 333 nunca me ha matado y este es un bache, al menos en la primera escuchada.

2. What They Build (Ep, 205) de Telos: mucho mejor, este EP de Mathcore, Metalcore y Sludge Metal desde Dinamarca. Brutal, corrosivo, densísimo y caótico en la mejor forma. Con músicos de LLNN. 

3. Devouring Darkness (2025) de Unmerciful: brutal death metal de Topeka, Kansas, sin piedad, con un gutural brutal, a veces con pig squeal, y guitarras enrevesadas, caóticas y disonantes pero también muy técnicas. 3,9 de 5. Esto los eleva por encima de otras bandas puramente duras. Los riffs son a veces incluso matemáticos. 

4. There's a Whole World Out There (2025) de Arm´s Lenght: emo-pop, emo, midwest emo, pop punk y post-hardcore desde Ontario, Canadá. Combina buenas guitarras y gritos desesperados con sonidos más dóciles del pop punk, en una buena balanza de drama y potencia. 3,4 de 5.

5. If You Asked for a Picture (2025) de Blondshell. La banda liderada por la cantante Sabrina Teitelbaum, de Nueva York. Es bastante pop, aunque con guitarras indie y alternativas que lo hacen power pop y jangle pop, tiene reminiscencias de los 90. Tiene algunas letras y momentos sexuales, así como de rock más duro, aunque generalmente es bastante melódica. 3,2 de 5.

25 mayo 2025

Psicodelia danesa, jazz rap rock (Veeyam) y boom bap rap (Oney1) de Argentina, jazz en vivo (Cohen/Daversa), jazz fusión todos estrellas (Béla Fleck, Édmar Castañeda & Antonio Sánchez), post-industrial ambient, tributo a Sublime

1. In Flux (2025) de Causa Sui: maravilloso rock psicodélico danés, que según RYM también es tiene stoner y jam band (lo que significa que tiene algo de blues, rock y funk). Es instrumental, realmente divino de escuchar, es una meditación con buenas guitarras lisérgicas, un bajo lleno de flanger y un baterista que sabe transportarnos. 4,8 de 5.

2. GAUCHOS (2025) de Veeyam: sorprendente y muy bueno rap rock argentino, que combina música analógica de rock, psicodelia y bajo funk, con jazz rap, pero lo mejor es que no son sólo guitarras pesadas emulando a un DJ sino que hay muy buenos riffs y arpegios, capas de arreglos asincopados y muy buenas estructuras, esto es más que hacer chocar géneros de forma repetitiva sino un jazz/rock rapero con una producción elevada. 

Veeyam se encargó de las guitarras y beats, con un universo de invitados, desde Wos, Emmanuel Horvilleur y Lula Bertoldi (Eruca Sativa), hasta Rial Guawankó y muchísimos raperos más hasta músicos encargados de bajo, batería, teclados y trompeta, para darle realmente sonido analógico y real al rap rock / fusión. Realmente una obra maestra. y que me recordó también al reciente Valle Chakal Ki de Alkoy, que rompe barreras del hip hop argentino. 4,8 de 5. 

3. C.A.P.S. (2025) de Oney1: otro discazo de hip hop / fusión argentino. En este caso, Boom Bap y Pop Rap con sonidos funk, tango y rap rock, también de una banda orgánica. Qué genial descubrir estos artistas, que heredan de mis amados Illya Kuryaki con toques individuales de distintos géneros, generaciones y formas, incluyendo arreglos orquestales, rap latino de nueva generación y mucho jazz. 
4. Live Deep Dive at Timicua: The Art of Duo Live, Set 1 (2025) de John Daversa y Tal Cohen. Jazz en vivo, increíble, basado en su disco juntos, mucho piano y trompeta, más bien chill. Como siempre, 5 de 5.

5. BEATrio (2025) de Béla Fleck, Édmar Castañeda & Antonio Sánchez. Si lo anterior fue bueno, esto es sublime de jazz fusión y latin jazz, entre la leyenda del banjo, el arpista colombiano residenciado en Nueva York, Édmar Castañeda y el baterista mexicano Antonio Sánchez. Por supuesto, hay bluegrass y joropo, además de muchas tonalidades de música latinoamericana. 

Esto se logra tanto a través de las armonías entre el arpa y el banjo como de los protagonismos individuales alucinantes, pero es gracias a la batería, a veces poderosísima y veloz, compleja por momentos y minimalistas en el resto, como un pegamento y catalizador entre ambos, que se permite viajar entre parajes llaneros, sabores latinos, locura country e incluso momentos progresivos para descansar en la amplitud sónica del jazz, en lugar de ser una obra folk, ambient o new age. Es una obra maestra total, en sus partes y en conjunto. 5 de 5. 

Este disco me sorprendió gratamente, porque cuando escuché los singles pensé que era muy bluegrass o no demasiado jazz, pero me encontré con un trío que realmente sabe evocar los clásicos, innovar y ser realmente la cosa más jazz posible. 

6. Under Certain Light and Atmospheric Conditions (2025) de Ben Frost. Me gustó su anterior Scope Neglect, y este disco tiene algunas reediciones de estos temas. Según RYM esto es ambient post-industrial, con momentos de metal industrial, drone y noise. En el tema Trancelines, वाराणसी hay unas guitarras industriales en síncope con ritmos electrónicos de bombo y teclados techno ambient. 3,8 de 5. Ben Frost es un compositor de Australia. En los últimos años fue parte de la banda de post-rock, noise y experimental Swans, grabando un disco y tocando en vivo con ellos, aunque en 2025 ya no era miembro.

7. Singles de Lightchapter, incluyendo una colaboración con los bogotanos de Syracusae: melodeath electrónico, bastante industrial pero especialmente metalero. Bueno, 3,8 de 5.

8. Look At All The Love We Found: A Tribute To Sublime (Reworked and Remastered) de 2005, reeditado en 2025, con 20 canciones más para un total de 26, con nuevas versiones grabadas para los 20 años de este compilado, incluyendo una versión de Garden Groove de Jakobs Castle, hijo del fallecido cantante. Punk, ska, rap, reggae y fusión. En general, 4,2 de 5, aunque depende del tema.

13 mayo 2025

Lo nuevo de Natalia Lafourcade (Cancionera), Raúl Monsalve y Los Forajidos (jazz/funk/afrobeat venezolano), metalcore bestial danés, jazz rap argentino, progresivo liderado por Max Portnoy, progresivo sueco (Opeth)

1. Within The Viscera (2024) de Neckbreakker (antes Nakkeknaekker): haciendo honor a su nombre con death / metalcore / groove, salido de una ciudad conocida por su fábrica de acero, lleno de azufre y fuego, muy rítmico, perfecto para el pogo sin descuidar la calidad compositiva. Este grupo danés hecha mano de todas las herramientas de tortura disponibles para hacer para colarse con los clásicos con un sonido pulido y un performance destacado en su producción debut. Es raro, lo he escuchado tres veces desde que estoy haciendo esta lista. 4,3 de 5.

2. Valle Chakal Ki (2025) de Alkoy. Un inesperado disco de rap latino, con jazz y guitarras eléctricas de Argentina. Según RYM es Latin Rap, Drumless y Abstract Hip Hop, además de rap rock, jazz rap y música indígena andina. Es una intersección entre el rap/folk consciente, pistas analógicas de jazz y rap rock, y samples que enriquecen la propuesta para hacerla glocal, así sea 100% en español. De Salta, Argentina. 

3. Cancionera (2025) de Natalia Lafourcade. Si con Musas me encantó, con este disco Natalia se eleva a figura de leyenda viva, como una de las cultoras y compositoras latinoamericanas más importantes. Rescata sonidos folclóricos, hace nuevas canciones con estas sonoridades y se presenta tan académica como romántica, tan seductora como inteligente, tan majestuosa como accesible, toda nuestra-americana.

Según RYM es una combinación de música de cantautora, música folclórica mexicana, incluyendo bolero y son jarocho, tocados en clave de folk y jazz de cámara, lo que incluye la participación de El David Aguilar, Israel Fernández, Los Hermanos Gutiérrez y Diego del Morao.

Hay también rumba cubana, cumbia y canción melódica. Tengo que volver a escucharlo, para enamorarme aún más, pero por ahora no siento que alcance el nivel de Musas. 4,3 de 5.

3. SOL (2025) de Monsalve y Los Forajidos. En una nota parecida, llega el cuarto disco de esta banda franco-venezolana de afrobeat, jazz-funk y fusión de rock latinoamericano. Fundados en Caracas y reubicados en París, Francia. Acá tocó Augusto Brancho, el "cancionista" que ahora es director musical de Natalia Lafourcade. En este disco las canciones están basadas en ritmos percusivos venezolanos con una mezcla de funk psicodélico, jazz futurista y electrónica experimental, según la descripción de su Bandcamp.

Acá hay calipso venezolano, sintetizadores, mucho jazz fusión, afro-venezolanidad y hasta rock latino fusión, además de varias canciones que exploran las distintas formas de celebrar las distintas expresiones alrededor de San Juan Bautista, desde cánticos afro-venezolanos para cantar en rituales en ríos, pero también sabor afro-caribeño con tambores de la costa venezolana, para bailar y gozar. 
5. A Light In The Dark (2015) de Next To None. El debut de la banda de Max Portnoy, hijo de Mike, me gusta mucho, a excepción de la voz, pero eso parece una mal compartido con sus "progenitores" de Dream Theater. En este caso los más jóvenes le meten metalcore melódico y groove a la mezcla, en que claramente brilla la batería pero también hay buenos momentos de bajo y sintetizadores. 

Sin embargo, hay que decir que a esta banda le fue horrible en la crítica, y Max no la ha pegado con demasiado, pues lo más reciente de Code Orange es patético. Bien por Tallah. 

4 de 5, aunque tienen momentos mucho más altos (y Max tenía 17 años cuando grabó esto), así como temas patéticos como Deafening, que le hace honor a su nombre. Además, Thomas Cuce, el tecladista y cantante, es el ingeniero de sonido de los discos de Sons Of Apollo y otros trabajos de papá Mike por allí. 

Ahora, los vieron crecer y los acompañaron: Neal Morse y Bumblefoot están de invitados en un par de temas.

6. The Last Will and Testament (Nov, 2024) de Opeth: mi banda preferida de death/rock progresivo, aunque este disco no es Blackwater Park es realmente genial y poderoso.

Lo que escribí cuando lo escuché: "volvieron los guturales, las canciones son oscuras, complejas y progresivas, con la superposición de rock setentoso y metal extremo propia de estos suecos, que incorporan psicodelia, riffs arpegiados, arreglos jazzísticos y atmosféricos, en un concepto que une el cine de suspenso, las tonadas góticas y el space rock junto a las raras ideas del death progresivo.

Es sin duda su mejor trabajo desde el aclamado Blackwater Park, irónicamente no sólo por el regreso del amado growl de Michael Akerfeldt sino por el extensivo uso de orquestaciones y sintetizadores para producir mucho rock progresivo de los 70 que podemos identificar, incluyendo invitar a Ian Anderson de Jethro Tull y Joey Tempest de Europe, y en combinación con lo que ya es una firma del estilo de la banda como la combinación de bajo y batería para adornar las estructuras progresivas creadas con riffs de guitarra y batería enrevesada. 

Mi preferido, totalmente, es el tema 4, donde está Anderson y la arpista clásica Mia Westlund. Para este disco, Opeth reclutó al joven baterista (30) Waltteri Väyrynen, ex-Vallenfyre, ex-Paradise Lost, ex-I Am The Night y ex-Bodom After Midnight, después de la salida de Martin Axenrot (Bloodbath)".

Al escuchar de nuevo, sí, §4 es definitivamente mi favorito.

11 mayo 2025

Metalcore/beatdown hardcore brasileño, blackened crust alemán, art rock / progresivo londinense, nuevo súper grupo de metalcore/grind, black industrial sinfónico alemán, black medieval finés, black danés

0. ¡Feliz Día de la Madre! Pudimos enviarles 30 dólares a las viejitas en nuestra recuperación económica.

1. Monopoly of Violence (2025) de Desalmado: metalcore / beatdown hardcore brasileño, con un sonido potente, guitarras gigantescas y ruidosas, más una batería hábil que pasa de los repiques violentos al blast beats por segundos. Eran una banda de deathgrind que fue cambiando de género, incluso antes cantaban en español, según los títulos de las canciones. El growl es también agrio e industrialoso. Me gustó, sin nada típico. De Sao Paulo. Los momentos de thrash y melodeath son geniales de verdad. Temazos. 4,3 de 5. 

2. Dominion (2025) de Ancst:  metalcore melódico / black / crust furioso, por momentos entre grindcore y otros entre black melódico veloz. Son de Alemania. Es como una versión más nórdica y más hardcore punk del sonido de Goteburgo, es decir, que aunque es muy melódica, abre el compás para ser más salvaje y corrosivo por un lado y más hardcore punk por otro. 


3. Show Me Heaven (2025, EP) de Archive. Covers de Patreon de la banda de art rock / trip hop / rock progresivo londinense. Su bajista, Jonathan Noyce, tocó en Jethro Tull. Tres versiones que desconozco totalmente. 4,3 de 5, especialmente para el tercer tema.

4. Demo 2025 de Stolen Gun. Súper grupo de metalcore, grindcore y beatdown hardcore con Vincent Bennett, cantante de The Acacia Strain, con músicos de No Cure, Thus Spoke Zarathustra y Pure Bliss. 4,3 de 5. 

5. Oracle By Severed Head es el nuevo single de Kayo Dot, que vuelve a ser raro, jazzero, progresivo y rockero, así como también post-rock y con música académica. Buenísimas noticias. 

6. Black Star (2025, EP) de Candlemass. Estoy en mi momento doom, así que amé el tema inicial, además de las versiones de Sabbath Bloody Sabbath (que tanto heredó Iron Maiden) y Pentagram. Creo que después del éxito de esta última, hay un súper resurgimiento. 

7. Art Supplies and Pain (2025) de Joey Frevola: Extraordinario disco de art rock, progresivo y orquestal, que sólo está completico en Bandcamp. Es una obra maestra que junta las complejidades musicales del progresivo, los coros barrocos y las arias de ópera con la belleza del post-hardcore y el power pop más pulido, así como la sátira musical, una especie de Frank Zappa del metal contemporáneo. 

Joey Frevola: Guitarras, bajo, teclados, instrumentos varios y voces. Robin Johnson: Batería, Percusión 

Sección de cuerdas: Connor Vance, corno francés: Grace Hayhurst, trompeta: Emmanuel Echem, instrumentos de viento-madera: Dustin Texás, Contrabajo y cítara: Charlie Cawood, cuarteto de cuerdas: Patrick Riley, violines: John Sinclaire, teclado: Zach Kamins. Órgano y sintetizador: Ryo Okumoto. Cantantes: Jesse Peck, Hayley Boggs, Christian Correa, Andy Robison, Bryan Segraves, Erika Amarela y Max Mobarry.

8. The Profane Era (2025) de Aeonyzhar: en principio se podría hablar de black sinfónico, pero hay algo muy distinto en su growl profundo de death industrial, guitarras más parecidas a las del thrash e incluso del groove metal, y una combinación bizarra entre orquestaciones y un denso sonido atmosférico. La segunda parte del disco es más sinfónico, con coros femeninos y muchos más violínes, aunque persiste la atmósfera entre industrial y death metal. 4,3 de 5.

9. Routaa ja rautaa (2025) de Kaikkavaltias. Un caótico black metal melódico, medieval y folk de Finlandia, en la nota del nuevo black medieval, que a veces suena demasiado ritualista o originario, algo salvaje, en otros momentos algo cerca del crust/hardcore y muy claramente de las raíces del black. 3,6 de 5. El tema final, una larga suite de dungeon synth, con unas guitarras estridentes, es realmente bueno, quizás mejor que su música metalera.

10. Hvor Lys Ej Når (2025) de martre: black metal danés, experimental, bastante noise aunque no tanto como el insoportable harsh noise y con muchos trémolos, como el black más crudo, pero en la que suenan dos tipos de percusiones, primero con una batería furioso y potente en blast beat mientras en la otra capa rítmica hay platillos brillantes en polirrítmos, dejando una rara sensación de combinar herencias electrónicas, hardcore punk, disonantes y un sonido subterráneo originario, que varía en calidad en cada canción. Siguiente parte de la escuela danesa, hay también trazas de black atmosférico, grindcore y algo de d-beat. 3,7 de 5.

11. The Age Of Ephemerality (2025) de BRUIT ≤, otro disco exclusivamente en Bandcamp, de post-rock, experimental y música académica contemporánea de Toulouse, Francia. Los temas, extensos y profundos, se construyen en varias capas de sonidos electrónicos y analógicos, usando cintas de cassetes, instrumentos académicos melancólicos y módulos electrónicos, guitarras y bajos con afinaciones alternas que explotan en el universo, que permiten trascender e intercalar sonoridades para un post-rock que puede ser basado en música de cámara, guitarras ruidosas y emocionales y raras interpretaciones digitales de sonidos de ambiente.

Según RYM, hay también drone y noise rock.

Theophile Antolinos: Guitarras, banjo, paisaje sonoro de cinta. Julien Aoufi: Batería. Luc Blanchot: Violonchelo, programación, sintetizador. Clément Libes: Bajo, guitarras barítonas, bajo VI, violín, viola, órgano, piano, sintetizador modular, programación. 

Además, trompeta de Guillaume Horgue, corno francés de Benoit Hui, Trombón de Igor Ławrynowicz y Trombón bajo de Erwan Maureau.

Un detalle es que revelan que el "ensamble de guitarras eléctricas" fue grabado en directo en el espacio resonante de la Iglesia del Gesu por nuestros amigos Jean Fossat, Rémi Fossat, Simon Chaubard, Olivier Lolmède, Florian Soulier y Mathieu Félix. Coro masculino interpretado por la banda con los amables refuerzos de Léo Faubert y Patrice Libes. 4,7 de 5.

05 mayo 2025

Lo nuevo de Model/Actriz (rock industrial / dance-punk), brutal death gringo, soul/funk/gospel maravilloso, thall / djent / mathcore con música académica manipulada, brutal death metal, doom gótico canadiense, metalcore / noise rock danés, metalcore / nü-metal, post-rock británico

1. I Can Feel Myself Rot (2025) - Gaffed: tenía tiempo sin disfrutar de un buen disco de brutal death vieja escuela, a lo Cannibal y Deicide. Riffs de death cavernoso con influencias del grindcore, llenos de paradas, armónicos y tonos mayores, gutural profundo, letras gore y una batería que es tan veloz como potente, especialmente en los doble bombos e invocar a los demonios del género, pero sin caer en slam ni en deathcore, una hermosura perversa. 4,3 de 5. Son de Nueva Jersey. 

2. Can’t Lose My (Soul) de Annie & The Caldwells: en las antípodas de lo anterior está este sorprendente y genial disco de soul progresivo, gospel y funk, con temas largos y sentidos, llenos de tonalidades jamaiquinas, jazzeras, reggae y dub, incluso disco, con alabanzas a Dios y mucho sabor pero también algo de blues y rock con guitarras que hacen solos con distorsiones, y que son armonizadas de forma deliciosa y extensa, con canciones que van de 2:30 a 10 minutos. Una obra maestra, sin dudas, 4,9 de 5. 

Es el debut de la banda de West Point, Mississippi, compuesta por Annie Brown Caldwell en la voz, Deborah Caldwell Moore, Anjessica Caldwell, Hikemia Moore y Toni Rivers en los coros, Willie Caldwell, Sr. en la guitarra, Willie Caldwell, Jr. en el bajo, Abel Aquirius Caldwell en la batería, Parker James en las congas, Gerald Jenkins en el órgano y Hammond. Entonces sí, es la familia tocando junta: son los hermanos de Annie en la banda y las hermanas en las voces.

3. Ascension (2025) de Mirar: debut de la banda francesa de djent, thall, mathmetal y/o progresivo extremo pero según RYM esta banda también es de minatory, música electrónica basada en el deathstep, el dark ambient y por tanto, derivado de hacer chocar al noise y al metalcore.

Suena como a hard techno y hardcore digital pero hecho a base de guitarras djent muy ruidosas y procesadas en wall-of-sound, súper técnicas, pesadas y hábiles, con algo de power electronics por allí, pero también incluye samples y momentos de música barroca, lo cual los mete entonces con esta mezcla de electrónica, riffs extremos y música clásica en el metal de vanguardia. Interesantísimos, porque como Atari Teenage Riot, uno baila y cabecea al mismo tiempo. Le puse antes 4,4 de 5 y se lo dejo. Dato curioso, es el primer disco del 2025, salió el 1° de enero.

4. ...Of the Dark Light (2017) de Suffocation: el disco más maltratado por el público, ciertamente hace todo lo esperas de esta banda aunque con un sonido y una producción inferior. Es todo lo que esperas de la banda pero de forma más genérica y segura, con incluso la voz tan característica siendo hundida en la mezcla, sin embargo, allí están los poderes mágicos de una banda que además está estrenando músicos y regraba algunos temas viejos. Es bueno sin ser excelente y regular sin ser malo. 3,8 de 5. 

Uno de los mejores temas es Your Last Breaths and un buen tema, en despliegue vocal, el que da título al disco, aunque en la segunda mitad del disco se empieza a notar una especie de visión fomulaica, aunque en composición y no en interpretación, donde la batería y los cambios en los riffs son audaces, veloces y con intenciones de destruir. Es genial cómo el bajo acompaña las melodías de guitarra como una tercera guitarra en un tono distinto, eso me pareció realmente atractivo, especialmente patente en el tema Some Things Should Be Left Alone. 

5. In Penitence and Ruin (2025) de Tribunal: otra confirmación de la buena salud del doom en la escena metalera global, es este segundo disco del quinteto canadiense, con voces femeninas con tonadas lúgubres y ocultistas, entre el epic doom y lo siniestro que comparten escenario con shrieks y growls ardorosos y metal gótico liderado por las melodías dibujadas por un violín, apoyado por más cuerdas y cortinas de guitarras en la penumbra. 

Soren Mourne es la responsable del bajo, voces y cello, lo que la hace la gran sacerdotisa de esta banda de gtoh/doom con cuatro integrantes mujeres y un guitarrista. Este es un gran disco, con riffs versátiles, producción transparente, excelentes armonías de guitarra y un gran trabajo vocal, se destaca. 4,6 de 5.

6. Joyride The Pale Horse (2025) de Heart Attack Man: emo/pop punk fortalecido con geniales formas de rock alternativo y post-grunge, por lo que le quitan ingenuidad y simplismo para darle fuerza, carácter y originalidad, especialmente con guitarras mucho más distorsionadas que llevan a temas musculosos y con muchísima personalidad, e ideales para cantar a todo pulmón en casa, el concierto y la vida. 

Tiene una producción brillante que hace que todo suene clarito, durísimo y además sin la acostumbrada sonoridad de imitar a Blink-182 o a Green Day, sino más como una banda de metal alternativo haciendo emo. La voz, rasgada y rebelde, aunque hace lo necesario para el estilo, también tiene sus tonos particulares, que le añaden muchísimo. Son outsiders. 4,4 de 5. Cuarto disco de esta banda de Cleveland, Ohio.

7. Spinner (2025) de Eyes: desde Copenhague con noise rock y hardcore metálico, según ellos mismos. El disco empieza y está intervenido con unos raros interludios en japonés, que parecen publicidades o extractos televisivos totalmente inofensivos, contrastando con la demencial propuesta guitarrera, llena de ruido y gritos metalcoreros. Este disco es más rudo y pesado que el anterior, Congratulations, también genial.

Se acaba el post-hardcore y se sumergen en las versiones más duras del metalcore y el noise rock, pero a pesar de las influencias del hardcore punk, son más caóticos y estridentes, en algunos momentos son incluso más bien una rara combinación de momentos sludge, mathcore y noise, un poco más como Fronterier o Genghis Tron, es decir, lo caótico dentro de lo explosivo. 4,3 de 5. 

8. Cold (2017) de Gideon. Un muy buen disco de metalcore con nü-metal (incluyendo rapeos con gritos y coros emocionantes de post-hardcore aunque también con voz distorsionada), hardcore punk y hardcore metálico, que me emociona, sin pesar demasiado. Buenos gritos, guitarras con gancho y batería potente, punto. Palante, 4,3 de 5. Son de Tuscaloosa, Alabama y su disco 2023 también está bueno. Es una versión más ruda del nü-metal, agresiva y punketa, aunque con sus breakdowns correspondientes. No hay demasiada melodía aquí, sino brutalidad y distorsión alocada. 

9. Nuevo single de Full Of Hell, mucho más metalero y casi nada electrónico. Es como grindcore / black melódico. Mejor que el anterior, demasiado corto y básico. El tema de Health con Chelsea Wolfe no le encontré gracia a la primera escuchada.

10. The Foel Tower (2025) de Quade: banda de post-rock / noise con violín, sintetizadores y guitarras que pasan de la calma a la explosión como en el grunge, pero más inclinados en la exploración musical, son básicamente una banda que produce canciones lentas y meditativas, nostálgicas (Slowcore) con arreglos orquestales y ambientes espaciales. RYM habla también de art rock.

Son de Bath, Somerset, Inglaterra pero reubicados en Bristol, Reino Unido. Conformado por Barney Matthews (bajo, voces), Leo Fini (batería), Matt Griffiths (sintetizador) y Tom Connolly [aka Fohn] (violín y sintetizador). Esto lleva a que la banda pueda combinar lo digital y lo analógico, pasando del folk post-rock a la disertación ruidosa de las guitarras más noise, sin jamás perder la calma ni el hil conductual que es sobrellevado por los arreglos electrónicos más atmosféricos. 4,2 de 5. 

11. Pirouette (2025) de Model/Actriz: segunda placa de esta banda neoyorquina de nombre genial. Este álbum me gustó mucho más que el debut, y eso que este es más electrónico y post-punk, menos noise rock, que básicamente casi desaparece. Continúa esa combinación rara de rock industrial y dance-punk, junto a EBM que lo hace tan bailable como post-apocalíptico, y siendo tan electrónico no es excesivamente digital, sino puedes imaginar una banda entre neón y cadenas. Según RYM escuchamos también art punk y rock experimental. La voz es lo que menos me agrada, entre medio cantada sin calidad y el susurro gótico/punk menos agresivo. 4,1 de 5. A veces suena a breakbeat y otras a rock industrial, lo que los hace intrigantes. Me hace pensar tanto en temas noventeros conocidos, que me embruja. 

31 marzo 2025

Power metal a capella alemán, punk rock español, metal alternativo electrónico internacional, death/black polaco, folk/black internacional, death alemán, hardcore gringo, lo nuevo de Underoath (metalcore/post-hardcore/industrial) y post-industrial avant folk

1. Break The Silence (2011) de Van Canto: banda de power metal sinfónico / a capella, gracias a un coro de cantantes. Un proyecto musical que creo que no recibe el suficiente reconocimiento. 4,3 de 5. Es un sexteto: un baterista/tecladista, cuatro cantantes masculinos y una cantante femenina principal, que es una extraordinaria soprano. Además, que los arreglos de voz del coro son realmente ocurrentes, así no sean "evil". 

2. ¡Peligro! (2025) de Reincidentes: punk español, activista, con momentos de rock y ska. Siempre cae bien escuchar discos así, que hacen crítica social con distorsión y humor negro, 3,5 de 5. Claro, su cantante/bajista Fernando Madina Pepper, nació en Venezuela. 

3. APOCALIPS (2025) de Silos: metalcore / post-hardcore / metal industrial  / rock electrónico de Los Angeles, California. Según su Bandcamp, están compuesto por el danés Philip Strange Nielsen en el bajo, guitarrista ucraniano Nick Dromin, baterista alemán criado en España, David Rehmann y guitarrista español Ramón Blanco Ariza con Ray Garrison, de Atlanta, como el único estadounidense. 

Tienen a músicos invitados de From Ashes To New, Escape The Fate, Orgy, The Haunt y Crazy Town, más una cool versión de Save Tonight de Eagle Eye Cherry. El tema The Answer es básicamente deep house. 
4. Inherited Tendencies for Self-Destruction (2025) de Embrional: furioso y potente death polaco con trazas de black melódico, aunque con un sonido muy mejorable, tiene un gran baterista y buenos riffs, además de shrieks espeluznante. Es como Belphegor pero menos producido. Tienes excelentes solos de guitarra. 3,3 de 5.

5. Ordo Diabolicum (2025) de Aran Angmar: brutalísimo folk/black metal melódico y sinfónico, de sonido pulido y guitarras afiladas, una batería que suena como un tanque de guerra y majestuosas melodías que son acompañadas por un growl gigantesco, arreglos de voces de soprano y sonidos orientalistas, siempre con una atmósfera misteriosa. Los arreglos de instrumentos folk son del polaco Jaroslaw Niemec (de Saratan), especialmente en el tema Primordial Fire, que le da un tono como entre Nile, Behemoth y Orphaned Land.

Es un power trío conformado por un griego, un holandés y un italiano con varios cantantes griegos invitados con experiencia en Chaostar y Behemoth. 4,7 de 5.

6. Landkrieg (2025) de Scalpture: elegante death metal alemán, de melodías majestuosas y adornadas de arreglos increíbles de bajo/batería, con un sonido casi cavernoso y semi-old school e influencias de hardcore, pero con una mirada contemporánea de melodeath técnico que son acompañados por monstruosos growls y un sonido brumoso, atmosférico, pero muy bien producido que le da una dimensión novedosa y grandilocuente, como de sludge atmosférico y apocalíptico, pero sin los sonidos densos y fangosos. Y me encantó la portada.

7. Coast To Coast (2025, split) de Pain Of Truth y Sunami. La primera es muy buena, beatdown hardcore / metalcore de NY, con coros para festejar y guitarras para acabar en el pogo. El segundo tema combina un buen breakdown con un riff de death/thrash. La segunda banda, de San José, California, es más breve, sucia y salvaje, aunque igualmente bueno. A pesar que este disco no me encantó, según mi Deezer, sus discos 2023 me gustaron todas las canciones. 3,7 de 5 en este caso.

8. The Place After This One (2025) de Underoath: me encanta esta banda de metalcore / industrial / post-hardcore y rock alternativo. Este nuevo disco es una gratísima sorpresa por juntar los sonidos de los 90, la locura frenética del nuevo metal de los 2020 con energía renovadora de la electrónica más dura. Loss, uno de los singles, es un temazo con voces limpias y gritos, mucha electrónica, potencia metalera y hasta fraseos raperos, más un breakdown de metalcore melódico e industrial genial. 

Una banda algo incomprendida, a mí me conquistó este disco, 4,3 de 5. La cadencia y los arreglos percusivos de varias canciones me recordaron a Knocked Loose y su reggaeaton en la canción con Poppy. De pasapalo: Troy Sanders de invitado en un tema.

9. Halo on the Inside (2025) de Circuits Des Yeux. Haley Fohr y Jackie Lynn son dos de los nombre de esta cantautora de Indiana, residenciada en Chicago, que tiene un rango de voz de 4 octavas y usa una guitarra 12 cuerdas. Su voz me recuerda a Einar Solberg (Leprous). Lee Ranaldo, de Sonic Youth, está invitado como cantante en uno de los temas. La música está entre la electrónica experimental, compleja y estilizada, combinada con instrumentación acústica y analógica, casi como una especie de indie folk / chamber pop / jazz pop, gracias a una gran variedad de músicos invitados que se encargaron no sólo de bajo, percusión, guitarra eléctrica y batería, sino también de saxofón, cello, clarinete bajo, violín, viola y piano, aunque predominan las capas de sintetizadores y las baterías programadas, en ambientes opresivos, enigmáticos y casi fúnebres sin ser nada góticos.

Según RYM se trata de Post-Industrial, Darkwave y Art Pop principalmente, con Neoclassical Darkwave y Electro-Industrial como géneros accesorios. A veces suena como a una versión folk de Diamanda Galas. Es una riquísima mezcla de influencias de música clásica y ópera, algo de funk, post-rock, noise rock, avant folk y mucho más, que nos va paseando por mucho más que raras canciones experimentales con voces profundas, sino que hay incluso dance en el tema Truth (Electronic Body Music), que me recordó al tema I Miss You de Björk. Termina con dos canciones que parecen resumir sus contrastes, entre música avanzada y culta, bastante progresiva y al mismo tiempo, la experimentación oscura e intimista.

16 febrero 2025

Noise pop industrial inglés, Deathcore cristiano de California, death/groove danés, power metal alemán (Grave Digger), stoner metal psicodélico espacial alemán, heavy metal finés, hip hop español, digital hardcore canadiense y beatdown hardcore tailandés

0. Hoy domingo tampoco fui al kárate, aún necesito descansar un poco las piernas.

1. Love (2025) de Tayne: segundo discos de esta banda de post-metal y noise industrial, difícil de definir. Suena un poco a Health, entre la electrónica y el metal. Entre los invitados están Rolo Tomassi y Rachel Aspe de Cage Fight. Según su Bandcamp, son :una banda de pop industrial noise que subvierte la música pop y lleva el género a límites extremos. Las melodías chocan con sintetizadores violentos y riffs coronados por voces fantasmales para crear un crisol de culturas. Un poderoso híbrido de noise que toma tanto elementos de Lady Gaga como de Nine Inch Nails. “Para nosotros, el contraste es mucho más interesante. Nos encanta la música metal extrema, pero nos resulta más emocionante intentar crear algo que no sea lo que todo el mundo espera que hagas”.

Han abierto conciertos para HEALTH, Greg Puciato y Author & Punisher. Son de Londres, Reino Unido. Es la creación de Matthew Sutton (vocales, bajo) junto a  Tom Hancock (guitarra) y Paul Traveler (batería). Me gustan, 4,2 de 5, es irónico que suene tan duro para ser inspirado en el pop. En Spotify.


2. Towards the Light EP (2025) de Impending Doom: deathcore cristiano ("gorship") de Riverside, California. Mezcla opaca, con buen performance musical, con todos los elementos del deathcore y algunos del brutal death metal, disfrutables aunque no demasiado originales. 3 de 5. 

3. Within The Viscera (2024) de NECKBREAKKER: Uno de los últimos discos del año pasado, le puse 4 de 5 en diciembre. Thrash/death/hardcore con melodías y muchísimo groove, buenas guitarras, sonido impecable y calidad técnica impresionante que unen a cadencia entre lo salvaje del beatdown hardcore y el más puro groove metal aunque su sonido es mucho más old-school, casi vintage, entre Decapitated y Benediction. Son de Dinamarca. En Spotify.  Pueden subir a 4,3 de 5 aunque uno se va cansando durante el disco de escuchar tantas referencias vintages.

4. Bone Collector (2025) de Grave Digger: power/thrash metal alemán, sonando como una mezcla de Testament, Accept y Blind Guardian. Bien rockero, con voz rasposa e incluso con shriek, buenísima instrumentación, con un sonido histórico que se reconoce, aunque hecho en falta el progresivo o las orquestaciones. Le había puesto antes 4 de 5 aunque ahora siento que baja a 3,5. En Spotify.

5. Long Distance Trip (2010) de Samsara Blues Experiment: stoner/doom metal/blues rock/ rock psicodélico alemán fundado por el guitarrista Christian Peters. Según RYM es también raga rock, jam band (country, blues, jazz, toda vaina), Heavy Psych, Raga Rock y Space Rock. Es un discazo que profundiza en la combinación de géneros, la composición de temas que expanden la consciencia, se adentro en terrenos metaleros con mucho wah wah y desafía algunos estándares que luego serían usado por bandas europeas que hacen dark country goth metal. En Spotify. Esto es 4,8 de 5. En Spotify.

6. Roses From The Deep (2025) de Marko Hietala. Confieso que este disco me confundió. Después de media docena de singles de canciones muy cercanas al viking/folk rock, de repente sale este disco de heavy tradicional, casi hard rock y casi NWOBHM, que me recordó los trabajos solitarios de Bruce Dickinson pero a la baja. Aunque tiene buenos temas, como The Dragon Must Die, la mayoría es algo entre arena rock, AOR y rock sinfónico de mucha calidad, pero para mí la gran pega es que Marko no tiene una voz limpia privilegiada. En Spotify. 3,5 de 5 aunque algunas orquestaciones y temas tienen muchísimo más. 

7. Criminal Minded Deluex (2025) de Solo K.OS y SabioBeats: Según su Bandcamp: "Este álbum debut de Solo K.OS revisita el sonido grimey y oscuro de la Golden Era, añadiendo un toque nostálgico a su sonido contemporáneo. El disco es un análisis sociocultural de la generación de K.OS. Los storytellings, las barras y los beats pesados e intensos son los elementos que hacen de este disco una auténtica masterpiece del rap en habla hispana.

El álbum cuenta con colaboraciones de SD Kong, Toteking, Nessa, Nico Miseria, Dano, DJ Swet, D.Phillips y Ezdo Marchito, además del elenco de artistas invitados en skits y otros segmentos. La mezcla y masterización de "CRIMINAL MINDED" está a cargo de P-One, y los diseños son obra del mismo SabioBeats". Hay que añadir que también está Lil Supa en el mismo tema de Nessa. Es un álbum de hardcore hip hop, gangsta rap y boom bap, misterioso así como el Temples Of Boom de Cypress Hill.

En Deezer hay cuatro temas, en Bandcamp completo. Sabiobeats ya aparecía en uno tema de YEYO de Lil Supa.

8. UNKILLABLE ANGEL (2025) de Ada Rock: electro-industrial con Aggrotech, Digital Hardcore, Cyber Metal y Hardcore electrónico, segú RYM. A mí me suena ciertamente a Atari Teenage Riot y el hardcore electrónico bailable holandés, aunque tiene cosas como de anime, comiquitas y gritos industriales. Es una artista de Montreal, Canadá. Sin parar de hacer shrieks, como la primera Poppy, tampoco de hacer música ardoroso, sucia y bailable. Es muy entretenido, y aunque es menos de 40 minutos, a veces repetitivo. 3,7 de 5. Lo mejor, el tema weed stroe kratom, un hip industrial con samples de jazz, rock and roll y cabaret con duros golpeteos industriales.

9. Yom-Ma-Lok (2024) de Whispers: beatdown hardcore poderoso, bien groove, urbano y sucio, claramente influenciados por Integrity. Son de Tailandia y llaman a su estilo Bangkok Evilcore que es mezcla de metalcore, downbeat hardcore y holy terror (nacido a raíz de Integrity). De verdad divertidos y duros, tanto que a veces suenan más a death metal que a groove. 4,3 de 5. En Spotify

10. Michigander (2025) de Michigander: proyecto solista de indie pop rock del cantante y multiinstrumentista Jason Singer de Kalamazoo, Michigan. Entretenido, algo emo y alguillo country. Me sonó por momentos a The Dandy Warhols pero sin psicodelia y en otros a Beirut aunque sin la belleza de la fusión jazz sino con toques de vientos y pianos dentro de la estructura del indie rock. 3,6 de 5. Tiene un tema, I'll Be OK, que parece algo de synth-pop ochentero reinterpretado en rock.

11. Follow Me: Kill! (2017) de Cripper: thrash/death/groove metal alemán ya extinta pero liderada vocalmente por Britta Görtz, ahora Hiraes. Se separaron después de este álbum, el quinto de su carrera. Me gusta que la crítica lo desprecie porque a mí me parece buenísimo, con esa combinación de thrash y death con vocales súper guturales, hábiles y poderosas, que también aprenden de Phil Anselmo, Chuck Billy y el death metal originario. En Spotify. 4,4 de 5.

11 febrero 2025

Black melódico finés-holandés, death cavernario danés, garage rock australiano, bebop italiano, sludge/stoner californiano (16), noise/post-punk, lo nuevo de Xzibit y Aterciopelados, post-punk/noise británico y death sinfónico italiano

1. Ikuinen Tuli MMXXV de Iku-Turso, (2025 - Remezcla de EPs de 2018 y 2020, después de su debut). Banda de black metal melódico y atmosférico, combinando influencias de Emperor y Mayhem. Es finlandesa-holandesa. En 2024 versionaron Beyond the Great Vast Forest de Emperor. En Spotify. 4,3 de 5.

2. Ashen Womb (2025) de Phrenelith: ¿el death metal danés es un género? Sino, tiene sus características claras: cavernoso, profundo, oscurísimo, enfocado en la más densa y penetrante oscuridad subterránea, como el primer disco de Grave. Irónico pero no tanto.

En este caso, hay una calidad de sonido que igual permite que las estalactitas y estalagmitas resuenen con los riffs de black/death opresivo, la batería machacante de un blast beat a medio tiempo y una voz gargantica. Comparten guitarrista/segundo vocalista, David Torturdød, con Undergang. 4,7 de 5. En Spotify.

3. bleached. EP (2025) de Roxferry: dúo de garage rock de Australia compuesto por Clay Teiffel (bajo y vocales) y Jake Teiffel (batería), sin guitarras. Muy divertido, sucio, simplista y al mismo tiempo, con tanto contenido: quiero más. 4,4 de 5. En Spotify.

4. Frevency (2025) de Pasquale Grasso: guitarras italiano de jazz bebop. Me aburrió, increíble, muy repetitivo. 3,5 de 5. 

5. Guides For The Misguided (2025) de 16: banda californiana de sludge/stoner metal y hardcore, que me suena muy White Zombie y sin el encanta de Dream Squasher. Tiene sus buenos momentos duros, cuando usa las voces más agrias y los riffs más cercanos a un industrial progresivo e influencias del doom psicodélico. 4,1 de 5. En Spotify.

6. Haunted Horses / Facet - Split (2025) - Haunted Horses es el duo de Seattle, Washington, conformado por el guitarrista/vocalista Colin Dawson y el baterista/vocalista Myke Pelly (Footwork). Antes el Dweller (2025) de Haunted Horses me había gustado pero no impresionado. Le había dado un 3,9 de 5 pero estos temas están muchísimo mejores. Hay más noise rock y post-hardcore, suenan más industriales y no tanto post-punk, aunque queda allí sombras danzantes. 

Facet, de Oakland, California, es Max Senna (guitarra, vocales), José Dávila (bajo, vocales), Ringo Huerta (guitarra), Bradley Walker (batería), bien noise y post-hardcore. 4,4 de 5. En Spotify.

7. Xzibit es más que Pimp My Ride (Enchúlame la máquina) aunque desde 2012 no saca nada, se prepara para presentar su nuevo disco 2025. Me gustaron sus temas del EP Shut Yo Mouth.

8. Apocalipsis (2025) EP de Aterciopelados. Lo mejor del rock latino y del rock colombiano. el segundo EP de su trilogía rumbo al esperado álbum Genes Rebeldes. Son temas que fusionan la conexión espiritual y la folktrónica: vals, blues y cumbia suenan a ritmo de electro-rock, parecido a Tropiplop.

Cada canción cuenta con videoclips innovadores dirigidos por jóvenes talentos que experimentan con inteligencia artificial, animación cinematográfica y stop motion. Entre los directores destacan Nicolás Caballero y su proyecto B.ZU.AL (Apocalipsis), VJ Deliria (Vecinos) y Milagros Jaramillo junto a Andrea Echeverri (Perú).

9. Parasomnia (2025) de Dream Theater: esto es repetido pero a pesar de ser un gran seguidor del metal y el rock progresivo, nunca he recorrido demasiado la carrera de esta banda e incluso al principio me aburría y hasta llegué a despreciarla. Cada vez la escucho más y me agrada cada vez más, aunque sigue sin gustarme nada la voz de James Labrie. Escucho riffs potentes, el regreso de la magia percusiva de Mike Portnoy (grabó por última vez con DT en 2009) y sonidos pesados que me recuerdan mucho al thrash de los 80 y los 90 mientras que los sintetizadores de Jordan Rudess le agregan esos toques de space rock y rock progresivo increíbles. La música realmente me gustó, es divertida, intrincada, creativa, bastante profunda y conceptual. 

Para mí lo mejor están en los trabajos solistas y contribuciones de estos músicos, desde The Winery Dogs y Sons Of Apollo hasta la banda alterna Liquid Tension Experiment. Les daré 4,4 de 5. En Spotify.

10. Never Exhale (2025) de Ditz: post-punk / noise rock a la vieja usanza inglesa. ¿Qué provocó que ahora haya tanto de esta combinación, Crippling Alcoholism o Chat Pile, ambos? Este disco es una obra muy elaborada alrededor del art punk, noise rock, post-punk, post-hardcore y rock industrial, que tiene momentos vintage, otros en que lo ruidoso y lo atmosférico dominan, tendiendo un puente entre pasado y futuro experimental. Es el mejor momento del género para los británicos. 4,5 de 5. En Spotify.

11. Cowards (2025) de Squid: seguimos con el post-punk británico, esta vez con una banda que me gustó en O Monolith, su disco 2023 y que ahora me ha ido sorprendiendo gratamente con cada single e EP, combinando media docena de géneros y disímiles arreglos para una obra redonda, exultante y pendenciera. A medio camino entre el art punk, el art rock, el post-punk y el post-rock, entre ambos géneros modificados y evolucionados, agregan además krautrock, en los que caben arreglos orquestales, meditativos momentos de calma orientalista y rara electro-acústica. Es una maravilla de disco, 4,5 de 5. En Spotify. Parece una mezcla de Pulp, Radiohead y Sprain. 

12. So Haggard and So Woe Begone (2025) de Ashen Fields: Tan demacrado y tan afligido es la traducción, de una banda que ciertamente hace death metal sinfónico como los alemanes Haggard y aunque es bastante orquestal y cinemático, tiene mucho de thrash/death en su sonido, entonces no se parece tampoco a Septicflesh ni a Therion porque las guitarras mandan, aunque escuchemos muchos violines, cornos y grandes coros de voces operísticas, e incluso escenas en que son puramente sinfónicas, es sobre todo una banda de metal con growls épicos y furiosos riffs, batería estruendosa y arreglos que remarcan el sonido de la distorsión. Así que por momentos están más cercanos a Children Of Bodom, con riffs de melodeath, lo clásico jugando a favor del metal y con un vocalista extremo que hace increíble cabriolas guturales. 

Eso no le quita la riqueza de momentos en que hay shrieks sobre pianos clásicos ni los momentos de black/death con blast beats y violines de fondo. La mayoría de los músicos vienen de una banda de death melódico/thrash, lo que explica el sonido más duro. Es extraordinario, 4,8 de 5.Son de Italia, es su disco debut después de un EP de 2018. En Spotify.

27 enero 2025

Hot Rats de Zappa (jazz/rock progresivo), metal progresivo (Opeth), black disonante neozelandés, kautrock finlandés, metalcore parisino, pop metal escandinavo y post-black alemán

0. Hoy fui a la reunión de profesores para empezar el semestre en la Sergio Arboleda, tengo de nuevo tres salones, pero también me enteré que el viernes debemos paralizar Cocuyo Chequea por la Orden Ejecutiva de Donald Trump y el memorando de Marco Rubio que paraliza toda la ayuda financiera de USAID, que incluye este proyecto.

1. Hots Rats (1969) de Frank Zappa: ahora sí estamos hablando de un clásico. Discazo de jazz fusión, jazz-rock y rock progresivo maravilloso, que tiene música experimental, art rock y rock psicodélico. Según RYM este disco tiene el puesto 109 en la historia y 6to en 1969, cuando In The Court Of King Crimson y Abbey Road son los mejores del año. Cinco de los seis temas son instrumentales, es el segundo disco solista de Zappa. Es un disco que rompe con su tradición de voces satíricas, incluyendo doo wop, y "música concreta" con muchísimos samples y uso de técnicas de estudio para editar la música. Es el más orgánico, si queremos usar palabras más actuales. Uno de los violinistas eléctricos es  Jean-Luc Ponty (Mahavishnu Orchestra). 

Frank Zappa grabó las guitarras, bajo de octava y percusión mientras Ian Underwood grabó piano, clarinetes, saxos y órgano de iglesia. Captain Beefheart cantó en el único tema con letra, mientras que los invitados (algunos de Mothers Of Invention) el resto de los instrumentos, incluyendo guitarra, batería, bajos y violines. Es genial, 4,8 de 5. En Spotify.

2. The Last Will And Testament (2024) de Opeth: para un lunes horrible, un discazo hermoso y genial, estimulante y seductor. Lo reseñé acá.

3. Antinomian Asceticism (2025) de Barshasketh: black disonante y atmosférico, elegante, tenebroso y enrevesado de Nueva Zelanda, con un sonido y producción impecable a pesar de lo opresivo, de verdad majestuoso y horrido, con arreglos de post-black y black progresivo, similar a MglaDeathspell Omega. Un baterista considerablemente bueno. El shriek es vampírico y a veces acompañado de una voz operística y gótica, muy grave. 4,8 de 5. E Spotify.

4. Terminal (2017) de Circle: banda finlandesa de kautrock, post-rock y rock experimental, space rock, garage rock, heavy metal, heavy psych y stoner rock, que como si fuese poco, tiene distintas versiones de sí misma, incluyendo Pharaoh Overlord. Una joya de mis favoritas, que tiene todo tipo de música progresiva. 5 de 5. En Spotify.

5. Elevate Spirit (2024) de JIRO: banda parisina de metalcore / djent realmente buena, en la onda de Lamb Of God. Pendientes, van a hacer algo buenísimo, con algunos arreglos electrónicos. Poquísima información en línea sobre ellos. En Spotify. 4,3.

6. The Catalyst (2025) de Amaranthe: nueva entrega de la banda sueca/danesa de power metal/metalcore/electrónica, con altísimas cargas del pop rock electrónico, sintetizadores ochenteros y algo de djent, que con tres vocalistas, incluyendo al sensual Elize Ryd, transitan una camino entre el rock industrial, el metal-pop y el metal sinfónico, que en RYM llaman Trance Metal. 

A mí me parece sumamente divertido, no sólo por mi debilidad y atractivo por este tipo de bandas que no son metal sinfónico sino que se acercan a lo comercial metalero, y en este caso, porque hay growls, música dance y guitarras poderosas, más riffs con arpegios sincopados pero especialmente una mezcla final que le da algo de crudeza y suciedad general. No es extraordinario, pero creo que es bastante destacable y atrevido. 

Son más pesados que Voyager, aunque con menos calidad y más experimentales que Beyond The Black. Además que tienen coros que pueden enganchar y meterse entre lo mejor del año, además de canciones épicas con muy buena producción vocal, con encanto de pop / power metal. Les doy un 4,2 de 5. Rematan con una versión de Fading Like A Flower de Roxette. En Spotify.

7. Finisterre (2017) de Der Weg einer Freiheit: monstruosamente brutal black atmósferico / post-metal de Alemania. Es majestuoso, post-black con momentos de post-rock, de calma introspectiva y de furia gélida, aunque predomina el sonido conceptual de riffs expansivos, virtuosismo en los arreglos de baterías y uso alternativo de distorsiones de guitarras, con influencias del progresivo. 

Es como escuchar Intronaut bañado en sangre como Mayhem, The Ocean Collective con garras y corpsepaint. Y además, momentos hermosos, oscuros y que van permeando en la mente con sonidos suaves, casi minimalistas y luego explosivos, como un space rock oscurísimo y misticismo perverso, a lo Amenra en medio del círculo de fuego de Noruega. Hay riffs de black melódico, blast beats infinitos y shrieks que acaban con el mundo. 4,8 de 5. En Spotify

25 enero 2025

Death disonante avant-garde gringo, black avant-garde checo, hard rock danés, doomgaze finés, post-black alemán, post-metal/sludge con Julie Christmas, black atmosférico apalache y jazz fusión

1. Hierarchy (2025) de Hierarchy: death técnico y disonante de Nueva York, que suena primario y salvaje aunque las canciones tienen estructuras enrevesadas, entre lo progresivo y lo avantgarde, disonantes y furiosas aunque con un sonido lo-fi finamente producido. Es como un Imperial Triumphant desprovisto de todos los instrumentos de jazz y de su sonido grueso, opresivo y denso, por uno más minimalista.

La música invoca los sonidos melancólicos y fúnebres del death metal originario sobre unas guitarras atravesadas, en tiempos extraños y notas disonantes, aunque con una distorsión básica, casi primitiva, con una batería también cruda y cavernosa, que es rápida y llenísima de pequeños adornos. Y aunque el sonido es directo y casi en vivo, está cuidado para que sea entendible en cada una de sus partes. 

A estas figuras bizarras que conforman los temas, se destaca el bajo, el uso de trémolos y un sonido esquelético de los bombos, que recuerda al doom originario, que se rematan con unos gritos horríficos que pueden ser shrieks gritados o growls circulares. 4,3 de 5, porque creo que fue demasiado largo y repetitivo por momentos. Su cantante/baterista, Jared Moran, de Gulfport, Mississippi, tiene cientos de discos y decenas de bandas.

2. Úplná demontáž lidstva (2009 - El desmantelamiento total de la humanidad) de Umbrtka: banda de black atmosférico / avantgarde (¡con saxofón en 2009!), que la banda bautizó como grey metal, de Chequia, con letras en checo. Es un disco ruidoso, salvaje y técnico, en que los instrumentistas modifican la estructura del goth rock, post-punk y el doom para reinterpretarlos, en clave de mid-tempo, en forma de viking / black con el uso de varias capas de guitarras, bajos y teclados (y batería programada), e incluso incluyendo un gran piano. Puedo identificar cómo influenciaron a bandas polacas de black moderno experimental como Furia, Mgla o Gruzja, e incluso las bandas de death/black progresivo que usan saxofón.

En el tema Salame The Conqueror, de 15 minutos, hay humor negro, pues cantan: "Mira, yo también deseo un futuro agradable. ¿Cuándo las chicas del metal se convertirán en abuelas del metal? Bordarán los logos de Darkthrone y Master's Hammer en suéteres para los nietos a nuestros nietos" y luego se lamentan con sorna en que los jóvenes no se inspirarán en la naturaleza, ni crearán nuevos logros basados en las copas de los árboles y no habrá mejores discos de black metal. Antes de eso, se mofaron de la famosa frase de Nietzche sobre mirar el abismo y convertirse en el mismo, pero con el salami y la salmonela. Otros temas vuelven a hablar del salami así como de la industria metalmecánica de Pilsen, ciudad de la que provienen y que da nombre al tipo de cerveza que es tan popular en Venezuela.

Los temas también suenan al black/rock alternativo finlandés, en que guitarras no tan distorsionadas son acompañadas por agrias voces en shrieks, que contienen interludios con saxofón y decenas de arreglos con bajos prominentes. 

3. Speed Of Darkness (2024) de D-A-D: banda de hard rock / glam / arena rock de Dinamarca. Divertida aunque regular para mi gusto. 3,4 de 5. 

4. Whisper and Wane (2025) de Shedfromthebody: banda de doomgaze / post-rock de Finlandia. Buenas texturas, temas que me recuerdan un poco a Chelsea Wolfe, pero sin su profundidad sónica ni compositiva. Bastante regular para mi gusto, tipo 3,2 de 5. 

5. King Apathy (2016) de Thränenkind, que luego empezó a llamarse también King Apathy (y dejó de existir después de su disco de 2019). Cautivador post-black metal alemán en que se podían escuchar momentos de post-rock, hardcore punk, crust y hasta deathcore, con letras sobre veganismo, justicia animal y ambientalismo, porque lo que a veces se etiquetaban como "black metal verde anarquista". En RYM lo etiquetan como blackgaze, sludge atmosférico, black atmosférico y post-metal, ya que la música está construida sobre capas de guitarras, unas pesadas como granitos y otras oscilantes y arpegiadas. 

Tocadas en tiempos medios, las canciones muestran la combinación de sonidos luminosos y oscuros que identifican a los géneros "post". Trémolos se unen a lentos arpegios electroacústicos, expansivos y espaciales, así como duras capas de shoegaze entrelazan los desesperados shrieks y desafiantes growls con momentos de hardcore y crust punk para conformar algo que danza en la oscuridad entre el blackgaze y el post-black, que además hibridan esta variación con momentos de metalcore, especialmente en los arreglos de baterías y algunos riffs en contratiempos, impulsadas por tres guitarristas.

Su bajista/guitarrista, su baterista y su cantantes se fueron a Heretoir, que pasó de ser un proyecto de Eklatanz (David Conrad, ex-Agrypnie) a una banda completa. Uno de mis favoritos del género, 4,7 de 5. En Spotify.

6. Ridiculous And Full Of Blood de Julie Christmas (2024). Yo adoro a Julie Christmas Bateman, la neoyorkina nacida un 25 de diciembre y a quien conocí a través del discazo Mariner de Cult Of Luna (cuyo cantante agrega brutales growls). Me encantó The Bad Wife y ahora se lanzó un discazo de sludge atmosférico / post-metal, con muchas vocalizaciones y sonidos a lo Björk en Homogenic más sus gritos característicos y mucho de semi-gritos espectaculares. Algo de metal alternativo, post-rock, electrónica y hasta post-hardcore son parte de los ingredientes. En Spotify. 4,7 de 5. 

7. Demo I - "Folklore" (2025) de The Blood Mountain Black Metal Choir: irónicamente, una one-man black metal band nacida en Hendersonville, Carolina del Norte y reubicada en Atlanta, Georgia, que debuta con un demo lleno de black metal atmosférico, lleno de teclados, shrieks punzantes y muchísima furia hecha con ladrillos de batería hardcore de alta velocidad y muchos trémolos, con canciones que tratan de las montañas apalaches, la explotación, el anti-evangelismo y el anti-fascismo. 

Señas de blackgaze e incluso de black disonante aparecen ocasionalmente, sobre un fondo general de lo-fi, noise incidental y pianos. Cercano al sonido de Panopticon y Wolves In The Throne Room, con su mirada entre folk metal estadounidense y una posición política de izquierda. En el tema Televangelism lo que parecía una tensión contenida explota en forma de black/crust atmosférico y brutal, aunque aún en mid-tempo. Está bueno, pendiente de más, 4,1 de 5. En Spotify.

8. Last Day in Paradise (2007) del Alex Skolnick Trio: jazz/fusión con electrónica, armonías vocales y contrabajo, con siete composición propias más versiones/rendiciones de temas de Black Sabbath, Rush y Testament, esta última en versión de latin jazz. En Spotify. Magistral. 4,9 de 5. La versión de Tom Sawyer con variaciones del Amen Break es impresionante, y varias otras formas de este break son usados durante todo el disco, que tiene guitarras realmente lúcidas y magníficas, con arreglos deliciosos de jazz fusión.

02 enero 2025

2 de enero 2025: Grind/mathcore, nu-jazz/synth funk, black/hardcore chileno, black/metal avantgarde suizo, black/doom punk finlandés, doom progresivo sin guitarras, death técnico gringo, death turco, death/doom español, death sueco y melodeath progresivo danés

1. Salt Sermon de Missouri Executive Order 44: debut de la banda de grindcore / mathcore / hardcore de Independence, Missouri, con los riffs más alucinantes que son acompañados por gritos skramz, una batería que es un tractor fuera de control y a pesar de los tiempos lentos, suena como una carga de concreto cayéndote encima lenta y fatalmente. Hay muchísima producción para agregar pistas y samples desde discursos hasta extractos de canciones viejas, aunque con un sonido bastante claro y abonando a terrenos industriales y punk en filosofía.

En su Bandcamp dicen ser false grind, que es una especie de subgénero de mathcore tocando grindcore o una banda de grindcore que produce mucho mejor sus discos, cuidando imagen de la banda para ser más mercadeable. También powerviolence, sasscore y white-belt, son como SeeYourSpaceCowboy con una mezcla mucho más limpia o como The Callous Daoboys más punks. Me gustó, 3,9 de 5. En Spotify.

2. Metrópole EP (2017)de Anomalie: un disco al que llegué creyendo que escucharía alguna banda de metal avantgarde, pero que resultó ser el trabajo del canadiense Nicolas Dupuis, sobre Nu Jazz, Glitch Hop, Synth Funk, Wonky y Acid Jazz, que me resulta gracioso, dulce y divertido. Me gusta, 4 de 5.

3. Atavismo de Invunche, proyecto de hardcore punk / black metal de Ámsterdam, Países Bajos, que detrás de un sonido aparentemente primitivo y rudo esconde canciones complejas, con muchos teclados, influencias diversas que pueden incluir stoner o desert rock, el metal sinfónico con solos psicodélicos espectaculares y una firme sección rítmica que puede alojar escenas psicodélicas dentro de un ruidoso escaparate de punk latino entintado de space rock y algo de dance incluso como en el tema, Últimos Días. 

Sus canciones tienen títulos en español dedicadas al chamanismo y al folclore sudamericano porque es un proyecto del chileno El Invunche (Martin Valenzuela), quien presenta una puesta en escena al estilo de las bandas de black litúrgico y con túnicas, como puede verse en su cuenta de Instagram. Acá lo escuchas en Spotify. Terminó gustándome mucho cuando le presté más atención. 4,3 de 5.

4. The Maldoror Chants: Old Ocean de Schammasch: black/metal avantgarde suizo. Un disco conceptual, a paso lento, que con sonidos ritualistas y experimentales va circulando entre los riffs aparentemente simplistas de post-metal y aquellos cerca del progresivo extremo. Después de un largo inicio de 13 minutos de construcción lenta, hay death/black que varía entre lo melódico y lo disonante. Aunque hay shrieks angustiosos, la mayoría de la producción vocal son unos lamentos góticos en forma de cánticos. Es como un Bastushka sumido en doom y sin folk.

Hay un balance entre las partes de grandiosidad corrosiva del black atmosférico de sonido impecable y las de post-metal progresivo minimalista, como un yin yang de espiritualidad, autoconocimiento y meditación gracias a influencias del doom, dark ambient y goth metal. El disco, que responde a su primer EP de 2017 (The Maldoror Chats: Hermaphrodite) está basado en el libro de poesía francesa Les Chants de Maldoror (The Songs of Maldoror) del Conde de Lautréamont, pseudónimo del francés nacido en Uruguay, Isidore Lucien Ducasse, llena de referencias violentas, llenas de misantropía y misoteísmo (odio a Dios) que influenció sobre los movimientos del surrealismo y el dadaísmo, así como en la literatura gótica.

Su cantante/guitarrista fue un invitado a hacer lo propio en el brillante disco Silk Spiders Underwater de Zatokrev.  A pesar de la profundidad artística y lírica, no es mi disco favorito de ellos, prefiero cuando son más progresivos que ambientales. 4,2 de 5. En Spotify. Conseguí un blog que hace una traducción del extracto del libro dedicado al "Viejo Océano" tratado en las letras de este disco.

5. Lupaus (2017) de Ajattara: black metal / punk / doom de Finlandia: como siempre, pueden hacer lo que quieran con uno de de mis estilos favoritos de la vida, tan único y que va desde Stam1na a Amorphis pasando por Impaled Nazarene. Voces agrias, arrastradas y pseudo-melódicas principalmente gracias al shriek hardcorero e industrial así como melodías siniestras y cadenciosas, en que doom y black melódico hacen de las suyas tanto en el uso de teclados góticos para acompañar a riffs tenebrosos pero melódicos, incluyendo coros limpios vikingos, punketos y semi-operáticos. Hay algo allí de Dimmu Borgir y Borknagar aunque ganan influencias previas de Celtic Frost, el d-beat y el punk hardcore aunque el tono general es gélido y pesado. 

Su cantante Pasi Koskinen, fue el vocalista de Amorphis de 1996 (Elegy) hasta 2003.Un 4,3 de 5. En Spotify.

6. Enkoimeterion de Wrathprayer: black/death metal cavernoso de Chile, con un sonido denso y oscuro, algo opresivo y torturado, con un growl super barítono y guitarras súper gruesas. Es un dúo de Rancagua conformado por God of Torment (Eric Brisso) que se encarga de voz, guitarra, bajo y teclados, junto a Pestifer Fides (Nicolás R. Montoya) en las baterías. Es un buen discípulo del death opresivo, con calidad de grabación para esas guitarras llenas de reverb y distorsión hiper saturada, además de una batería monstruosa con platillos que se escuchan clarísimo. Buenos, 3,8 de 5. En Spotify.

7. Unearthly Litanies of Despair de Engulfed: death de Turquía / Turkiye, punzante, en permanente ataque, con ritmos repetitivos y algo monótonos, batería poderosa, un buen growl algo cavernoso y guitarras que usan armónicos y algo de disonancia con pocas melodías. Bestiales los solos con mucho floy rose y tiene arreglos algo old-school que son un detallazao dentro de lo opresivo. Puntos: 3,7 de 5. Spotify. Aunque los turcos fueron primero, su guitarrista líder (Mustafa Gürcalioğlu) es miembro de Hyperdontia. En Spotify.

8. The Collapse EP (2012) de Vimana: proyecto irrepetible de death técnico de Denver, Colorado, conformado por integrantes y exintegrantes de Follow the Reaper, Vale Of Pnath, Nekrogoblikon y Cephalic Carnage, exhiben death técnico, brutal death y metal progresivo en apenas cuatro canciones, desde cortísimas de menos de dos minutos hasta extensas de 7 con todo tipo de trucos de arte extremo, aunque hay que decir que es principalmente una exhibición de virtuosismo percusivo. Buenísimo, 4,5 de 5. En Spotify.

9. Trail de Hollingshead: segunda producción de este extraño doom progresivo sueco basado en teclados, sintetizadores, una batería bastante básica y mucho bajo procesado de distintas formas, sin guitarras. Su cantante es muy bueno, con una voz embriagante, que puede ser temblorosa y gótica por momentos, psicodélica y grunge en otras, guiando el camino entre sombras.

Es el proyecto de Carl Westholm (Avatarium, Candlemass, Carptree, Krux, Dec Burke, Jupiter Society, Leif Edling, The Doomsday Kingdom),el bajista Johan Niemann (Evergrey, Therion, Mind’s Eye, Xorigin, Moonstone Project, Tears of Anger), el baterista Fredrik Haake (Badge, Meldrum, The Vanity Set, God is my co-pilot, MOA, Roger Manning, Andy Summers, Sideburn) y el nuevo vocalista Tony Naima.

Me gustaron más los temas más progresivos, no siendo tan fanático de los temas más doom/stoner. Reconozco que en muchos momentos creía que sonaban guitarras, aunque deben ser las combinaciones de teclados, theremin y melotrón. El tema Room Of The Others me atrapó, con un space rock radiactivo y ruidoso basado, apenas un poco de bajo y voz, sin nada de batería. Aunque no me conquistaron, quiero repetir pronto: 3,9 de 5. En Spotify.

10. A Mother Named Death (2017) de Evadne: si hay algo que puede hacer muy bien una banda de doom son temas hermosos, altamente emotivos y seductores. Eso lo logra esta banda española de death/doom en su tercer disco. Con siete temas entre los 7 y 8 minutos y uno de tan sólo 3, esta banda elabora suaves melodías a base de pianos y arreglos sinfónicos, guitarras acústicas y riffs de melodeath y doom que aunque abrasivas, como el grunt que las acompaña. 

Las canciones entonces oscilan entre el movimiento de las faldas en una noche de vals, la sincronía de campanas de iglesia y el vaivén de una mecedora, y aunque son acompañadas por cellos, cavernosos guturales y góticos shrieks, muestran un vibrante emoción de vida, que modifica el tono de este estilo para producir una alegría taciturna, una fiesta nocturna y una sonrisa lunar amén de la compañía vocal femenina así como las sonoridades animadas usadas por estos valencianos. Me encanta, 4,5 de 5. En Spotify.

11. Kinship de Iotunn, el segundo disco de esta grandiosa banda danesa de death melódico progresivo, ocupa el puesto 12 del año en Sputnikmusic. Voces melódicas extraordinarias y growls poderosos acompañan a un festival grandioso de riffs progresivos que pueden ser rápidos y corrosivos, bellos y espaciales o furiosos y mid-tempo, son siempre material de delirantes complejidades melódicas, con repiques elegantes, solos sublimes y capas de arreglos multi-instrumentales que son como una inyección de adrenalina en el alma que luego es acariciada por las líneas vocales operáticas e inspiradas en el doom / rock alt.

Es fascinante escuchar la aproximación majestuosa y agigantada (como el nombre de la banda en nórdico antiguo) de hacer melodeath progresivo con estructuras orquestales y de power metal, en que parece que se escriben himnos que serán tocados por cientos de músicos, lo que termina siendo la narración épica de un viaje, una batalla o un aventura. 

Y esto se logra gracias a la brillante voz de Jón Aldará, cantante nacido en las Islas Faroe y también cantante principal de Barren Earth y Hamferd e invitado en el disco 2024 de Beyond the Aeons de Octoploid. 

Tienen esa belleza oscura del death progresivo dramático, de sonido compacto, de In Mourning, In Vain e Insomnium, pero que también aprendió de Borknagar y Arcturus para algunas estructuras en que todos los instrumentos se unen a la melodía para trascender la brutalidad extrema, que crearon los suecos a principios de los 90. Ahora pienso en Swallow The Sun también.

El uso de distorsiones alternativas en las guitarras, con mucha influencia del folk metal, el metal sinfónico y el death técnico, así como del rock progresivo, devuelve bellas óperas extremas a lo Enslaved, Borknagar o Ne Obliviscaris. Sus riffs circulares, con distorsiones entrelazadas y presentados como directores de canciones largas y épicas, llenas de arreglos progresivos, con solos de guitarras, teclados omnipresente y una batería poderosa son el marco perfecto para la voz maravillosa de Jón, que vuelve a los shrieks en los dos últimos temas, imprimiéndole diversidad a los temas que también usan arreglos acústicos. Compitiendo a disco del año, con un 4,8 de 5. En Spotify. Es el mejor disco de 2024 de Metal Storm.

12. Night of the Horrid de Revolting: ¿puede una banda de death metal ser reconfortante? Me parece que sí, porque este disco me hace pensar en épocas más fáciles, con menos discos y demasiado futuro. Esta banda me suena a Hypocrisy con algo de hardcore, es dinámica y animada, siendo extrema y malvada. Otra de las bandas de Rogga Johansson, quien en este caso hace las voces, de forma muy parecidas a las de Masse Broberg en Penetralia de Hypocrisy. Es divertido, aunque básico, 3,7 de 5. En Spotify.