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18 julio 2025

Black atmosférico colombiano, postpunk/rock alternativo británico, hip hop / boom bap argentino, black melódico feroz de New Orleans, slam metal sobre perros calientes, country pop rap, funk metal / rap rock, folclore fusión colombiano, death gringo

1. Vía Siniestra (Ep, 2024) de Crocell: bestial black atmosférico melódico de Colombia, que desconocía hasta ahora. En principio pensé que era muy lo-fi y meramente crudo, pero luego se nota un gran esfuerzo por hacer algo bestial pero también que permita disfrutar de los riffs gélidos de forma clara. Además, tiene buenos arreglos de folk que completan muy bien la propuesta. Son de Bucaramanga, Santander. 4,2 de 5. 

2. Violent Delights (2025) de Jools: Maravilloso debut de la banda de Leicester, East Midlands, que combina vocess de post-punk y punk de alta gama con guitarras poderosas de post-hardcore y rock alternativo. Son melódicos, altamente melódicos y muy orgánicos. Las guitarras punzantes y el bajo denso suenan muy bien, en primer plano, junto a una batería explosiva. Claramente hay influencia del rock alternativo e incluso rapmetal / nü-metal gringo.

3. Epifanías (2025) de Kamada: trío de hip hop argentino conformado por Kelo (MC), Saje (MC), DJ Niqt (DJ). Abstract Hip Hop, Boom Bap y Drumless, mis favoritos del género. Ellos aparecen en el disco Guachos de Veeyam, lleno de jazz, rap rock y folk argentino. 4,3 de 5. Me gustó mucho, es sabroso, callejero y con letras sexuales. Maravillosamente, esta nueva ola de hip hop argentino bebe de los antecesores de rock psicodélico y experimental, sumando beats y pistas de rock progresivo, funk y jazz.

4. The Siege of Sorrow’s Gate (Ep, 2025) de Wolventhrone, debut de esta banda de New Orleans, Luisana, que es melódico, feroz, rápido y con arreglos de dungeon dynth. Bueno, tienen mucho futuro, quiero saber más y ver si expanden la banda o hacia donde se dirigen. Son de estas bandas explosivas, que emanan influencia de Emperor. Las voces son geniales, procesadas para que suenen como mil demonios gritando, los riffs son realmente buenos, mientras el conjunto suena entre épico e infernal, con tremolo picking bien usado y complejida armónica. Grabó con ellos el baterista de la banda finlandesa Swallow The Sun. 4,2 de 5.

5. Dawg Eat Dawg World (2025) de Glizzy Gobbler: banda de grindcore / electrónica sobre... perros calientes. Y  no es nada mala, aunque claro que no es lo mejor que has escuchado. 3,4 de 5. Las voces son las más slam death que puedas imaginar, de esas que son como narradas y suenan como el agua hirviendo de una pipa... Humor negro total. Entre los invitados, el cantante de Sanguisugabogg. 

6. Whiskey & Roses (2025) de Yelawolf & J. Michael Phillips. Aunque la crítica le da duro, este es el mejor disco de lo maloso que le he escuchado a Yelawolf. Merece repetir a ver este pop alt-country rap. 3 de 5.

7. 311 (1995 - edición 30 aniversario) de 311. El megaclásico de la banda, con Down y All MIxed Up: Rap Rock, Alternative Rock, Funk Rock, Reggae Rock, Reggae, Funk Metal. Sin embargo, no es tan bueno. 3,8 de 5. Divertido, con temazos aisladamente mejores. Un buen concepto noventero al máximo.

8. Lo-files (205) de Bring Me the Horizon: disco de remezclas de temas en hip hop lo-fi. Una buena curiosidad, aunque a veces muy trap. Está chéveres aunque no sé qué aportan a la discografía de la banda. 2,7 de 5.

9. Canto de Libertad (2025) de Folkloreta. Hermosísimo y muy bien hecho disco de folclore fusión desde Colombia con la bellísima voz de Silvia Bibiana. Tiene bellas canciones de trova, música andina y un final glorioso, un joropito académico a lo María Teresa Chacín o Ensamble Gurrufío. 4,5 de 5.

10. Seofot (2025) de Angerot. Increíble buen death metal de Dakota del Sur, Estados Unidos, con un baterista invitado en cada canción. Combina el sonido de Asphyx y otras bandas vintage con una producción que permite escuchar lo cavernario y obscuro de forma clara y detallada. 4,2 de 5. Kevin Paradis, Derek Roddy (ex-Malevolent Creation), Zack Simmons (Goatwhore), Dariusz Brzozowski (ex-Vader, ex-Dimmu Borgir), Thomas G. Plaguehammer (ex-Abigail Williams), Pierce Williams (ex-Skeletan Remains y ex-Torture Rack) y Marco Pitruzzella (Sleep Terror y Six Feet Under).

11. 

17 julio 2025

Nü-metal/deathcore y brutal death de Suiza, progresivo/black/dark folk noruego, black atmosférico ambiental texano, black italiano, punk celta,

1. Cursed (2025de Paleface Swiss: Cómo he cambiado, esta es tercera vez escuchando este disco que salió el 1 de enero. Divertido y brutal, con mucho nü-metal, deathcore y algo de hip hop y beatdown hardcore. Lo que le resta es la voz, que imita demasiado a Corey Taylor en Slipknot, con algo de Jonathan Davies, más un poquito de algo propio, que suele ser muy bueno. 3,9 de 5. Sobre todo cuando hace rapeos gritados.

2. Metagonism (2025) de Kakothanasy: excelente brutal death, también de Suiza. Es un trío con temas más extensos que lo usual, en que con letras y un concepto completamente gore, exhiben gran capacidad de composición, interpretación y originalidad. 4,1 de 5.

3. Braiding the Stories (2025) de Gaahls Wyrd: Segunda vez que lo escucho y ahora lo aprecio mejor, pero quiero volver pronto a él. Con razón Gaahl se fue de Gorgoroth, esto es metal progresivo, elegante y malvado, en que combina dark folk y muchos sintetizadores, aprendiendo del black melódico de sus compatriotas noruegos, del metal gótico, el post-metal y hasta del rock alternativo/post-punk. Es un disco hermoso, la verdad, dentro del espectro extremo pero avant-garde al mismo tiempo y un outsider. Mucho más cerca de Katatonia y Enslaved (con el tecladista como músico de sesión) que de Immortal (aunque compartieron batería en su disco War Against All). 4,7 de 5. 
4. Tomb of the Lunar Oracle (2025) de Lazer Throne: dungeon synth / black atmosférico, cósmico, extenso y altamente ambiental, en una onda similar a la de Blood Incantation pero con black furioso, mucho menos sludge y progresivo, y por supuesto, menos logrado en lo electrónico y lo extremo, pero bastante bueno. Es una one-man black metal band, de Voidseeker Acanthi Novah Anu (Jonathan Buchanan) de Tucson, Arizona, Estados Unidos. Es su debut en larga duración después de un EP de 2023. 3,9 de 5.

5. Vacuum coeli (2025) de Tenebrae in Perpetuum. Black bestial, crudo y feroz, con temas largos y penetrantes. 4,1 de 5.

6. Silent Echoes (2025) de Gruesome:  Death vive mientras exista Gruesome: death progresivo que nació como una banda tributo y ahora tiene a Paul Masvidal entre sus invitados. 4,3 de 5.

7. For The People (2025) de Dropkick Murphys: punk celta, para pelar borracho en el pub, con sonido de gaitas irlandesas y guitarras distorsionadas, más cánticos colectivos de rabia y celebración. 3,6 de 5. Son de Irlanda sino de Boston, Massachusetts. También usan otros instrumentos celtas como el bodhrán, así como violines y flautas celtas, así como la mandolina, el bukuzi y el banjo.

12 julio 2025

Flamenco/death metal franco-español (Impureza), metal progresivo instrumental, pop hipnagógico / rock psicodélico, occult/hard rock británico, rock latino (Cuarteto de Nos), rock alternativo progresivo sueco (Soen)

1. Alcázares (2025) de Impureza: potencial disco del año para mí, esta banda francesa de flamenco / brutal death progresivo, que parece un choque entre Paco de Lucía, Nile y Atheist, con el sabor de jazz fusión / metal extremo de Acrania y el sabor del neo-flamenco de elbicho. Son dos franco-españoles (en guitarra y voz) y dos franceses.

Entonces de las guitarras acústicas y el cantao, hay un bajo circular e imposible, una batería altamente técnica, riffs asesinos y arreglos de brutal death, tan enrevesado como bestial, además un grunt/shriek hábil y monstruoso, por lo que crea una fusión distinta, al ser más pesados que lo usualmente pensarías para una fusión con música tradicional. Para mí, 5 de 5. Son franco-españoles, pero residenciados en Orléans, Centre-Val de Loire. 

2. Slowly, Then All at Once (Ep, 2025) de Thrailkill. Power trío de metal progresivo instrumental, con momentos de jazz fusión y djent, e incluso algo de electrónica. Es el trabajo de Wes Thrailkill y varios colaboradores excepcionales, incluyendo los músicos de The Resonance Project.

3. Curse (2025, EP) de Unknown Mortal Orchestra: Bizarra agrupación de Portland, Ohio, de rock psicodélico y hypnagogic pop (una mezcla de "recuerdos de un recuerdo" sobre la cultura de los 60 a los 90, su tecnología y sonidos, entre el rock radial, el new age y el primer synthpop, que suena totalmente vintage, con un sonido intencionalmente lo-fi, misterioso y ocultista, haciéndole honor a su nombre. Creo que es de culto no termina de conquistarme. Incluso creo que este sonido es demasiado crudo a propósito para ser realmente disfrutable. 2,7 de 5. 

4. V: Lamentations (2025) de Wytch Hazel. Hard rock de Preston, Lancashire, Reino Unido, con tintes ocultistas, doom y de heavy tradicional setentoso, incluso con arreglos de folk rock y algunos sintetizadores aunque conceptualmente cristianos. Supongo que es similar al "white metal". Bien vintage, me agradó, 4,2 de 5. 
5. Apocalipsis Zombi (2017) de Cuarteto de Nos: el disco más alternativo de los uruguayos, con muchos arreglos electrónicos y folk, consecuentes con sus letras humorísticas y ocurrentes, con muchas referencias a la cultura de Internet y reflexiones sociológicas. 4,2 de 5.

6. Extraordinarios los singles de Accvsed: llenos de rabia, metalcore y djent con increíbles voces guturales y limpias de post-hardocre, pero también los temazos emocionales y rockeros de Halestorm. 

7. Imperial (2021) de SOEN: la elusiva banda sueca de metal/rock progresivo y metal alternativo que con este disco, aún no siempre la belleza de Lotus, se establece como una marca particular de metal accesible conservando la locura rítmica que imprime Martín López y guitarras complejísimas que pueden ser igualmente melódicas, alternativas y seductoras. Además, este disco establece las bases melódicas del próximo disco, con la última canción, Fortune, compartiendo parte de la letras con la magistral Unbreakable. 4,3 de 5.

8. Pacífico Maravilla (2025) de Nidia Góngora. Maravilloso disco de música del Pacífico colombiano y el Valle del Cauca de la maravillosa Nidia Sophia Góngora Bonilla. La cantautora presenta un disco mucho más folclórico y al mismo tiempo contemporáneo, sin entrar al jazz ni a la fusión electrónica tipo Sidestepper pero tampoco en el Tropipop de sus comienzos. Al contrario, son sintetizadores y mucha aproximación folclorista pero es un disco revelador, con poesía, cultura y aproximación pero en una encrucijada entre lo demasiado académico y lo puramente festivo, pero poniendo pies aquí y allá. Entonces sí, hay dub, salsa, música folclórica y fusión electrónica pero también hay algo novedoso y particular que no es ninguna de ellas. 

09 julio 2025

Country alternativo / indie rock orquestal de Indiana, samba-rock/post-metal/shoegaze electrónico ecologista, black progresivo sinfónico y disonante, mathcore / black disonante italiano

1. Egg & Dart (2025) de Murder By Death: Muy bello indie rock / alt-country gótico / chamber folk, que podemos traducir en un indie rock orquestal, con "baladas eruditas" como se auto-describen, que me renueva mi interés en la posibilidad de escuchar country alternativo, sin lugares comunes, que puedan ser inspiradoras e instrumentalmente estimulantes. Creo que el secreto acá es el uso de violines y cuerdas para arreglos sinfónicos y no tanto de country.

3,7 de 5 aunque aunque hay un par de temas más altos gracias a lo orquestal. Son de Bloomington, Indiana.

2. Natureza morta (2025) de Antropoceno. Debut de este artista brasileño de Río de Janeiro mudado a Sao Paulo que magistralmente fusiona música autóctona y tradicional con formas contemporáneas y universales, glocalizando la alternativa (y las preocupaciones socio-políticas ante el colapso climático). 

Entonces hay Música Popular Brasileria con dream pop, en que el sabor de la samba y la bossa nova están intermediados por sintetizadores psicodélicos y sutiles guitarras ambientales y oníricas de post-rock y shoegaze, en lo que suena como una hipnótica mezcla que no se queda en lo chill, porque incluso hay shrieks de black metal como en Debaixo da Terra.

Las baterías rockeras y metaleras, a veces frenéticas y extremas, aunque en segundo plano, acompañan a guitarras acústicas a la orilla del mar en Ipanema y Copacabana, por lo que hay rock brasileño, funk brasileño y mucha más samba, a medio camino entre Santana y Asian Glow, con Parannoul de invitado. Es una locura vanguardista que yuxtapone sonidos disímiles a punta de laptops y edición de estudio. 

Es el nuevo proyecto de Lua Viana, más conocido por su proyecto Sonhos Tomam Conta. Conceptualmente el disco tiene letras pesimistas, como en el tema Samba do Fim do Mundo, lo que se refleja musicalmente en el sonido shoegaze. 4,6 de 5.
3. Apex Violator (Ep, 2025) de Valdrin, me gustó muchísimo este violento, virulento y oscuro black progresivo sinfónico, altamente disonante y ambiental, de Cincinnati, Ohio. Había escuchado un disco de 2023 que en su momento no me encantó, pero las formas enredadas, caóticas y perversas de estas cinco canciones me conquistaron. 4,3 de 5.

4. Tutta la morte in un solo punto (2025) de Noise Trail Immersion: Desengáñate, nunca habías escuchado metal disonante hasta ahora con estos italianos dementes que hacen algo como mathcore (muy extremo), post-black metal y death disonante en uno. Según RYM es black disonante y avant-garde metal. 

Más allá de etiquetas, es un enjambre de riffs disonantes, enrevesados, circulares y en espiral, que se complejizan en formas angulares imposibles, con un doble bombo poderoso, un bajo altamente progresivo y un duro grunt de death metal. Los claroscuros, armónicos y progresiones de acordes imposibles se juntan, una y otra vez, en formas opresivas y demenciales, esclavizando la mente a fórmulas algebraicas que despiertan nuevas neuronas con brutalidad y penumbras. 4,7 de 5.

5. Across the Aeons (2023) de Astralborne. Excitante y brutal metal melódico de Toledo, Ohio, Estados Unidos, que combina increíbles arreglos de guitarras acústicas y eléctricas, solos espaciales, un sonido atmosférico, riffs de melodeath con inspiración espacial y buenísimos arreglos de folk metla progresivo, orquestaciones y capas de solos para provocar un viaje de sensaciones y galaxias. Me gustó demasiado la segunda vez que lo escuché. 4,6 de 5.

6. Guía para la acción (2010, mixtape) de Canserbero: siempre increíble, desde Palo Negro, estado Aragua, Venezuela, para la historia, con su boom bap, jazz rap y hip hop consciente. 4,7 de 5. Qué increíble el tema Perdón. Me recordó al Mamá de Akapellah. Realmente un poeta social, callejero, existencial y venezolanísimo. 

7. III (2025, EP) de La Dispute: Post-Hardcore, Screamo y Spoken Word, incluso poesía en esta propuesta de Grand Rapids, Michigan. Aunque comenzó lento, luego los otros temas se pusieron más emocionales, musicalmente elaborados y sobre todo, intrigantes y desesperados. 3,9 de 5.

8. The Devils of Vulture Valley (2025, EP) de The Grand Myth: una vaina rarísima, que según la Enciclopedia Metálica es death metal progresivo, pero yo escucho es una combinación de gritos y shrieks entre screamo y black depresivo, más un aullido que un gutural, con riffs y ritmos de melodeath, black disonante y una batería poderosísima de death progresivo, con una aproximación avant-garde, de experimentación que incluyen solos de shred, cambios de tiempo y variantes que van del power metal al djent/metalcore. 4,3 de 5.

9. GDLU (Preluxe - EP, 2025) de J.I.D. Trap y hip hop sureño. Bueno pero normal. 3 de 5 aunque el tema Animals Pt 1 con Eminem es brutal. 

08 julio 2025

Death revival de Florida, indie pop folk rock de Manhattan, horrorcore transoceánico, death disonante progresivo de NY (Imperial Triumphant), rock/metal progresivo italiano/suizo, blackgaze atmosférico (Trhä), sound collage/drone

1. Mind Trap (2025) de Inhuman Condition. La vieja confiable del death metal en revival. Tercer disco de este power trío de Florida que revive el género con su logo hecho con la misma tipografía de Massacre. Claro, tienen permiso ya que los tres tocaron en la banda y dos de ellos en su primer EP. Además, el bajista también en Obituary y Death.

Ciencia ficción terrorífica y riffs clásicos de finales de los 80 y principio de los 90, con una voz también característica. Aunque debo decir que hay pequeños momentos de death n roll y similares. 3,5 de 5. El tema final me encantó, con unos tiempos raros en el riff.

2. Late Great (2025) de Laura Stevenson: se agradece el indie pop / indie rock / indie folk (con algunas guitarras de power pop / noise pop) tan bien hecho, hermoso y musicalmente rico y no sólo con guitarras Dobro sino con cuerdas, guitarras de noise pop y una cuidadísima producción. 3,8 de 5. El tema Honey lo tiene todo, guitarras shoegaze, folk alternativo y voz hermosa. 3,8 de 5. La cantautora es de Manhattan, Nueva York. 

3. Trapped in a Pocket Dimension (2025) de Bello & Shem: Me pierdo las razones detrás de las alabanzas que leo en Sputnikmusic. No noto tanto la diferencia entre los acentos británico y australiano de los raperos, y la etiqueta de música generada por Inteligencia Artificial me alertó. Es horrorcore elegante, con pistas bien producidas y claramente audibles, aunque no me enganchó. 3 de 5. 
4. Goldstar (2025) de Imperial Triumphant: death progresivo y disonante, con algunos elementos de jazz y black disonante, pero donde domina un avanzadísimo concepto de metal avant-garde, que alcanza niveles increíbles, con un enfoque en las disonancias progresivas, el death metal experimental y algunos arreglos extraños que son más adornos que la idea central. 4,8 de 5.

5. Veils of Illumination (Dic, 2024) de Virtual Symmetry. Me alegra tanto este maravilloso disco de metal progresivo / power metal italiano/suizo, que me había perdido por meses, que tiene grandes riffs pesados y arpegiados, que danzan con sintetizadores inteligentísimos y seductores, que son acompañados con bellas voces operísticas, pero también con un sentido como AOR / hard rock, que combinan idealmente con orquestaciones y pianos, junto a asombrosas combinaciones técnicas de batería y guitarras que suenan casi djent y metalcore, que le dan un sentido muy propio. Es como Syncatto con Yes. Realmente elegante, estimulante y maravilloso. 4,8 de 5. Su tema final, de 20 minutos, es una suite increíble de progresivo/power fusión. Cambiaron saxofón por teclados, pasando de la fusión prog/jazz al metal sinfónico.

6. Ayanami! (EP, 2024) de Lua Trilogy! -- regular, como su anterior disco dedicado a My Little Pony. En este caso se trataría de diversos géneros electrónicos niche, ligados a subculturas de Internet: PluggnB, Cloud Rap, Digicore, con algo de Pop Rap, Experimental Hip Hop, Jerk, Lowend. 3 de 5 a pesar de la curiosidad y la calidad del sonido.

7. DI Nido Jad - ◊untwan Law¶ur Dëhajt◊ejn - A∫ëtana Lín Bë (2025) de Trhä. Damián Antón Ojeda, Thét Älëf, lo vuelve a hacer. Esta vez con un discazo, en dos partes de 14-15 minutos, con black metal atmosférico, melódico y lleno de shoegaze, guitarras hermosas que van desde lo siniestro a lo emocional, rozando lo existencial y lo depresivo, quizás más, pero también con aires y luces tan brillantes, entusiastas y poderosos, gracias a una batería tan optimista, hábil y cambiante, así como riffs circulantes e insistentes, que lo logra en grande, especialmente considerando que es su cuarto disco del 2025. Cierto: 4,7 de 5.

8. Singles de Faun y Supersonic Dragon Wagon.

9. Mnemonic: Ambient Mosaic (2025) de Mizmor. Drone / ambient / sound collage de Portland, Ohio. Usualmente este tipo de discos no musicales me fastidian, pero este lo siento muy logrado, cuidadoso sin ruidos ni estridencias innecesarias o intencionalmente excesivas. Acá hay misterio, exploración, es una especie de búsqueda que quedó documentada. Y aunque no es tan bueno como anteriores producciones, marca un camino interesante. Yo le doy un 3,8 de 5. Otra grata sorpresa, porque no esperaba que me gustara nada y me agradó bastante. 

07 julio 2025

Post-metal/sludge de Lituania, indie rock / noise pop de LA, jazz/piano en vivo, post-rock electrónico e indie surcoreano, Bathory (vking/epic doom), Bacalao Men en vivo, art pop de LA, stoner psicodélico, flamenco progresivo (elbicho), folk rock progresivo psicodélico noruego y The Manticore Tapes de Mötorhead

1. Carrion (2025) de Aortes: Sucio post-metal / sludge atmosférico de Lituana. Gritos desesperados, guitarras densas y atmósferas opresivas, más cerca del noise que del metal. 3,5 de 5.

2. Romanticism (2025) de Hana Vu. Desde Los Angeles, un bello disco de indie rock e indie pop, que combina algunas guitarras ruidosas y otras de folk indie, muchas vocalizaciones elegantes y corales, llenas de emoción, inspiración de cantautora y estructuras de pop underground, noise pop y dream pop. Es como boygenius pero con distorsión y una cantante muchísimo mejor, así como detalles más barrocos. 3,7 de 5. Según RYM, ya lo había escuchado pero no lo publiqué o se me fue en alguna actualización del blog. 
3. Jazz at Berlin Philharmonic XVI: Piano Night II (2025) de Leszek Możdżer / Grégory Privat / Iiro Rantala / Michael Wollny. Jazz y paino en vivo, incluyendo versiones y estándares como Caravan y Singing in the rain, liderados por el pianista aleman Michael Wollny. 4,8 de 5.

4. 1110101110000001100111011110110010010111 10010000111011001000010010011100 (2025, EP) de Asian Glow. Dos temas, de entre 14 y 15 minutos, que me alegran muchísimo, porque no esperaba demasiado o nada, después de la caótica (aunque interesante) colaboración con Lua Trilogy! y porque no recordaba bien su disco 1110011 también de 2025. Proyecto de Gyn, músico de Corea del Sur.

Post-rock con arreglos sinfónicos, mucha edición digital y una batería que suena increíble, para ser un proyecto de estudio, y un detalle de flauta que es realmente exquisito. Los sonidos emo, psicodélicos y oníricos se combinan con una especie de indie progresivo en que unos tipos jóvenes, deprimidos y modernísimos hacen rock con sus laptops, una guitarra de lujo y millones de pedales, controladores y efectos, alimentados de influencias de varias décadas que los hacen meter la elegancia y experimentación de los 70, las máquinas de los 80 y el desenfado ruidoso de los 90. Me enamoré, 4,6 de 5.

5. Hammerheart (1990) de Bathory: viking metal / epic doom sueco por excelencia. El tema Father To Son presenta los mejores elementos de este disco, con voces vikingas, guitarras sucias y disonantes, muchísimo metal clásicos y baterías tribalistas, con una atmósfera general de folk metal, ocultismo e historias épicas de tradición, herencia y aventura. 3,7 de 5. 

Creo que es un disco insigne, por inventar el viking metal con su estética y formato, pero es muy artesanal y lo-fi con una voz extraña y no necesariamente hipnótica, no tan bueno como el Blood Fire Death. Además, acá no hay nada de black metal. 

6. Bacalao Men At La Bibliteca Sessions (2025): tres temas en vivos grabados en La Biblioteca, Miami, Florida. Salsa jazz hip hop punketo.

7. The Rot (2025) de bodyimage. Art pop ambiental de Los Angeles, un dúo del músico Jordan Reyes y la cantante Cait Cole. 3,5 de 5.

8. Domkraft (Ep de 2015, reeditado en 2025)de Domkraft: stoner metal psicodélico sueco que apenas empezaba y no se había elevado al nivel actual, con space rock y más psicodelia dura, como en Sonic Moons, discazo de mis favoritos de 2023. 3,7 de 5.

9. VII (2008) de elbicho: disco perfecto, de principio a fin, flamenco nuevo y rock progresivo al máximo potencial. 5 de 5. Ahora reconozco influencias claras de Santana, especialmente en los temas instrumentales, más rockeros, fusión y jazzeados.

10. Langt, Langt Vekk (2024) de Kanaan & Ævestaden: Después del extraordinario Downpour, en que Kanann se despacha con psicodelia pesada, rock espacial y stoner, este disco colaborativo fusiona esas ideas con folk rock nórdico, resultando en algo que podría ser el soundtrack de una historia de vikingos espaciales o astronautas que saquean planetas con sus espadas láseres o más claramente, rock progresivo con violines nórdicos y sintetizadores cósmicos y existenciales, lo que se convierte en krautrock. Es una hermosura creativa, genial, expansiva y maravillosa. 4,7 de 5.

11. The Manticore Tapes (2025) de Mötorhead. Rock and roll, punk, heavy metal y versiones de Hawkind. Increíblemente divertido y psicodélico, duro y con actitud. 4,6 de 5. Qué bueno que las rescataron. 

04 julio 2025

Electrotango (Bajofondo), black melódico atmosférico y black/death disonante francés, metalcore / mathcore increíble, war metal de Canadá, clásico de Katatonia, metalcore/beatdonw hardcore británico

1. Mar Dulce (2007) de Bajofondo Tango Club. Segundo disco de la banda-proyecto de electrotango de Gustavo Santaolalla con invitados de lujo, de Nelly Furtado a La Mala Rodríguez, Elvis Costello y Gustavo Cerati en el mega clásico El mareo. 4,6 de 5. Producido por Juan Campodónico, que también ha trabajado con Drexler y ampliamente con El Cuarteto de Nos. 

2. Le fléau du rocher (2025) de Darkenhold. En la primera escuchada de este disco de black metal melódico y atmosférico francés me pareció similarmente genérico y algo aburrido, con sintetizadores y teclados obsoletos, un sonido vago y demasiado brumoso, más un concepto que no levanta emoción. 

La segunda vez le encontré un matiz distinto, como un Summoning más salvaje o un Satyricon menos logrado, además, el tema que le da nombre al disco tiene sus momentos mid-tempo y hasta más rápidos, que le dan sentido y emoción En todo caso, sube a 3,6 de 5, porque tiene sus momentos propios de black/folk, algunas disonancias bastante interesantes y sus propias formas de arpegios melódicos y narraciones. No es arrechísimo pero está decente. 

3. Cult of Uzura (2025) de Skaphos: desde Lyon, Francia, llega el tercer disco de esta extraña combinación de brutal death, black disonante y death/black melódico, con momentos experimentales, tribalistas e incluso progresivos, en la que una profunda voz gutural acompaña una mezcla que va alternando momentos con riffs cavernosos y enredados, una batería bestial y cambiante, momentos disonantes y elegantes con momentos en que hay más técnica y brutalidad que melodía. Para mí es increíblemente bueno, porque tiene hasta temas interludio de guitarras acústicas. 4,7 de 5.


4. Dread Weight (2025) de Orthodox: Metalcore pesado pesado (con guitarras llenas de armónicos y distorsión destructiva de deathcore) con mathcore. Claramente hay grind y brutal death por allí sazonando la sopa de lava y azufre. Hay unos buenos ritmos y riffs de groove pero domina la angularidad matemática y caótica. Es una extraordinaria forma de violencia musical, ruidosa, bestial y misilística. Es como si separaras la parte puramente metálica del Iowa de Slipknot aunque claro que hay influencias del beatdown hardcore.

Su cantante, Adam Easterling, está invitado en el I Don´t Want To See You in Heaven de The Callous Daoboys. 4,7 de 5, sobrado. Son de Nashville, Texas.

5. Rivalry of Thyself (2025) de Prophetic Suffering: black metal bestial (war metal) con brutal death. Una cosa sucia, realmente bestial y densa. Son de Edmonton, Canada. Regular pero sin ser mala. No hay nada especialmente increíble, salvo quizás una buena densidad creada por el bajo y algunos momentos vocales cuando no hacen pig squeal. 3 de 5. Los temas más largos son mejores. 

6. You Exist Because We Allow It (Ep, 2025) de Melting: debut de esta banda bestial de metalcore australiano. 3,8 de 5.

7. Brave Murder Day (1996) de Katatonia. El gran clásico de esta banda que apenas recordaba haber escuchado. La primera grata sorpresa, que Mikael Åkerfeldt es quien hizo las vocales guturales. Lo segundo es que aunque el sonido es death doom gótico, ya se notaba que la banda tenía una idea diferenciada de cómo producir su música. 

El sonido de las guitarras es ciertamente melancólico y depresivo, pero tiene muchos riffs que podrían adivinar cierta influencia de rock clásico por un lado y mucho del rock gótico, post-punk y shoegaze por otro lado, lo que hace que sean disonantes, expansivos y con un sonido brillante, casi luminoso, totalmente distinto a lo sombrío o funeral del género, lo que luego fue retomado en el Sunbather de deafheaven. 

Se nota la intención de agregar melodías y distorsiones alternativas, que podrían pensarse incluso no metaleras sino más cerca de lo que también más tarde sería el post-metal, el blackgaze y el doomgaze, mientras también tenía momentos más oscuros, densos y más claramente, lleno de sonidos litúrgicos. Fue altamente innovador, sobre todo porque el tema Day es algo como dream pop / shoegaze / rock gótico. Este toque emo/gótico se notó luego en Alcest, por ejemplo.

Esto se nota especialmente en el tema Rainroom, quizás el más gótico y shoegaze, que no dejó de ser también profundamente death doom melódico. Y esto último es esencial, porque en lugar de lentas, duras y lúgubres riffs con órganos de apoyo, los riffs tenían arpegios y progresiones de acordes complejas, continuas y circulares, pero enfocadas en aunque sonara duro, construyeran armonías entre las guitarras. En el tema 12 una gran sorpresa, los momentos de metal progresivo.

Ahora, hay que decirlo, a pesar de todo esto, no era ni siquiera black melódico, esto estaba hundido de fondo en lo gótico e incluso lo punk. 4,7 de 5. Ahora, la batería sí es demasiado básica y pobre.

8. Endless Betrayal (2025) de Desolated: metalcore / beatdown hardcore de Southampton, Reino Unido. Potente, divertido, aunque no extraordinario. 3,5 de 5.

03 julio 2025

Post-metal / post-hardcore / post-rock de Corea del Sur, dark folk estadounidense, indie pop catalán, rapmetal de calidad de Pennsylvania, indie pop sueco producido por Oneohtrix Point Never y Beck, deathcore/brutal death, black atmosférico y sinfónico de Leeds, pop punk sucio de Ohio, Cypress Hill orquestal

1. Neumann (2025) de baan: para mí una banda de post-rock / post-metal pero los colaboradores de RYM hablan de post-hardcore y sludge atmosférico, incluso de Doomgaze. Y sí, hay momentos de screamo, dulces melodías espaciales y hasta momentos de rock / punk más o menos alternativo, pero son las guitarras gitantescas, el wall-of-sound y las atmósferas opresivas creadas con decenas de riffs lo que manda. Es lo que veo. El disco es bueno pero podría ser mucho más corto, igual que sus canciones. A veces tarda demasiado y no tiene tantas pausas ni interludios para crear momentum. 3,8 de 5. Son de Corea del Sur.

2. spelewithiipi (2025) de Nechochwen: dark folk contemporáneo, folk progresivo y música indígena estadounidense de un dúo de guitarras, no puramente acústicas porque tiene sus efectos, pero refrescante y creativas. Me gustó mucho. 3,5 de 5. 


3. Malamoneda (Ep, 2025) de Vic Mirallas: EP del cantautor catalán Víctor Mirallas Parellada con folk pop / indie pop bastante bedroom pop y con algo de emo-pop. Interesante, aunque no me atrapó demasiado. 3,3 de 5. Hay que escuchar más.

4. Poetry From pain (2025) de Gridiron: rapmetal, metalcore y beatdown hardcore de Boyertown, Pennsylvania, en la misma escuela de Body Count, con mucho hip hop hecho con guitarras densas y una batería realmente hábil. Es bastante rudo, muy groovy y con guitarras bien hechas, muy técnicas, en tiempos raros y mucho rock and roll, sin ridiculez, acá es protesta social y golpes potentes. 3,9 de 5 pero tiene temas aún más altos.

5. Manners (2025, EP) de Homeboy Sandman y BrandTheBuilder: colaboración de hip hop abstracto de artistas de NY, Los Angeles y Filadelfia. Interesante, para escuchar más. 3,5 de 5.

6. Jonatan (2025) de Young Lean: este artista sueco, cantautor, es demasiadas cosas alternadas y fusiones, según sea el caso. En principio creía que era otro raro disco de hip hop europeo con momentos de post-punk, o un cantante de indietrónica con una producción intencionadamente ruidosa, pero luego entró el synthpop e indietrónica, pero no era suficientemente pop sino seguía siendo extraño y tenía guitarras de slacker rock y psicodelia, algo como una rara poesía subterránea e incluso, me atrevo emo-pop o art pop. 

Para entenderlo, Beck y Oneohtrix Point Never son productores, así que las barreras entre lo folk, lo alternativo, lo indie, lo pop, lo meramente experimental y lo declaradamente raro, son la genética de este proyecto. 3,7 de 5. 
 
7. A Visage of a Mangled Body (2025) de Killing of a Sacred Deer: muy buen deathcore / brutal death / slam que parece que es una nueva tendencia salvaje pero cuidada de música extrema derivados o cercano a bandas de beatdown hardcore. 

8. Night Eternal (2025) de Firienholt: black metal atmosférico, sinfónico y folk, con mucho de dungeon synth, sonido épico pero tenebroso, casi gótico, un shriek más bien grueso y muchísima ambientación medieval pero no orquestal sino sintética. Es de Leeds, Reino Unido. Tiene momentos muy bellos, sobre todo de coros vocales limpios, muy vikingos. 3,9 de 5.

9. Room For One More (2025) de The Raging Nathans, banda de pop punk / skate que suena un poco más rudo y duro que la versión más conocida del pop punk, con mucho reverb, algo de slacker rock y noise. Son de Dayton, Ohio. A la segunda escuchada me gustaron mucho más. Antes, 3,7 y ahora 3,9.

10. Un Yaya (2025) de vianova. Todo lo que hacen estos alemanes últimamente me parece increíblemente brutal. 4,5 para este nuevo tema e EP, porque todos los temas son así. Metalcore electrónico, djent y metal progresivo bestial y con mucho sabor venido de meterle groove metal, trap y alt-pop pero a gritos e industrial.

11. Black Sunday Live at the Royal Albert Hall (2025) de Cypress Hill y la Orquesta Sinfónica de Londres. Amo esta banda y estas versiones están divertidísimas aunque no sean elegantes ni tan logradas como las de Metallica S&M. 4,7 de 5. Eric Bobo, Dj Lord (Public Enemy) y Christian OldeWolbers son los músicos que acompañaron a B-Real y Sean Dog.

18 junio 2025

Lo nuevo de Stray from the path (metalcre/rap metal) y KALEO(garage rock/country islandés/texano), mathcore/metalcore de Atlanta (The Callous Daoboys), clásicos de David Bowie setentoso, black francés, regrabación de un clásico del post-hardcore gringo, djent/synthpop (Voyager), soundtrack surcoreano de videojuegos

1. Mixed Emotions (2025) de KALEO. Europeos obsesionados con el country y el rock and roll gringo desde los 50 nos trajeron hasta acá. En este caso estos islandeses se lanzan un muy disco de blues rock, garage rock y hard rock, aunque el sonido y la producción son bastante buenos, el género no conquista cuando es muy western pero sí cuando es más garage/indie. Mudados a Texas, se apropian de los sonidos del country rock. Interesantes, 3,8 de 5.

2. Celebrity Therapist (2022) de The Callous Daoboys: uno de esos discos/artistas que conoces antes que exploten, les dices a unos pocos y después nadie se acuerda, ni siquiera tú, que eran tan buenos antes de todos darnos cuentas. Obra maestra del mathcore avantgarde, con metalcore, metal alternativo y post-hardcore, con violín, buen humor y cambios alocadísimos. Cuando los descubrí, que no era su debut, inmediatamente los relacioné con las bandas favoritas del metal avantgarde tipo The Tony Danza Tapdance Experience.

Es una deliciosa y caótica combinación de gritos desaforados, riffs complejos, momentos dramáticos que vienen del post-hardcore y el sasscore, con blast beats y sonidos potentísimos de armónicos y doble bombo, locuras matemáticas que cambian continuamente, arreglos de bajos imposibles y además, para hacerlo realmente avant-garde y único, entrando en territorio liderado por Fantomas y Mr. Bungle, arreglos sorpresivos que pueden ser pequeños momentos de drum n bass, de samples orquestales, de voces limpias pseudo-operísticas o power pop, formas raras de ópera rock de metalcore progresivo y muchos sintetizadores. Un discazo que puede ser como Dillinger Escape Plan con Between The Buried And Me, con algo de Faith No More para agregar momentos de rock alternativo, voces limpias y hasta influencias del grunge en sus explosivos cambios tensa calma a demencia aritmética o de guitarras limpias en arpegio a anárquicas formas de jazz-metal / mathcore.

4,8 de 5. De Atlanta para el mundo. 

3. Space Oddity / Moonage Daydream / Life on Mars / It Ain't Easy (Ep, 1972) de David Bowie. No lo conseguí en Deezer pero junté los temas porque me lo recomendó como sugerencia RYM, que lo calificó como Glam Rock / Pop Rock que tiene pop psicodélico, pop barroco, hard rock y art rock.

4. The Blackest Beautiful (Revisited, 2025) de letlive. Regrabación de clásico del post-hardcore / metal alternativo de 2013. Increíble que tenga tan baja calificación en RYM cuando leo que tiene críticas maravillosas. A mí me suena a mi versión preferida del post-hardcore, a partes iguales entre melodía y poder, con voces a lo Michael Jackson, algunos gritos y guitarras densas y expansivas no metaleras. 4,5 de 5.

Banda de Jason Butler (Fever 333) y Cloudkicker (The Supervoid Choral Ensemble).

5. Omegaphilia (2017) de Merrimack: brutal black metal melódico francés, con velocidad, acidez y misterio. 4,3 de 5. Combina la ambivalencia de la disonancia, con la potencia frontal del black/death monstruoso, cavernario y al mismo tiempo, punzante, con influencias del hardcore, el death melódico y hasta sonidos atmosféricos y sinfónicos por medio de sintetizadores.

6. Clockworked (2025) de Stray From the Path: este disco se me hace refrescante aunque no sea musicalmente increíble, sí tiene los sonidos, humores, tonos y matices para hacerse sentirse sabroso y claro, noventero. Metalcore, rap metal (con vocales realmente geniales porque son gritadas como de hardcore), nu metal y mathcore (para unas guitarras bien atravesadas) dan una combinación de agresividad groovy y hardcore hip hop, con momentos violentos metalcoreros y guitarras djent. Esta es una banda que ha evolucionado desde el más puro hardcore de NY. 

Su cantante, Drew York ha aparecido en discos de Winds Of Plage y Architects mientras en este discon está invitado Florent Salfati de  Landmvrks.

7. Fearless in Love (2023) de Voyager: La maravillosa banda australiana que combina djent y metal progresivo con trance metal y synthpop, con un sonido que está lleno de complejos arreglos de bajo y batería, poderosas guitarras distorsionadas, arreglos electrónicos, increíbles armonías vocales y combinaciones maravillosas de música que puede sonar en Eurovisión y que haría cabecear a los más duros. Joya total. 4,8 de 5.  Concilia lo ochentero progresivo de Haken con las profundidades guitarrísticas de Periphery y las sensibilidades pop de Leprous. Aunque hay una diferencia, paradójica con su aproximación pop: tiene varios y buenos guturales.

8. Stellar Blade Original Soundtrack Plus (2025) de Shift Up: versión ampliada del disco de un "artista" de música de videojuegos de SurCorea que me sorprendió porque tiene música pop, djent, cyber metal progresivo y electrónica. Finísimo, 4,5 de 5.

9. Hollywood Forever (2025) de DeathByRomy. La cantante Romy Flores, presenta su segundo disco, distanciada del R&B alternativo/trap de su debut. Ahora, con una voz igualmente limpia y hábil, incursiona -porque Poppy y/o Lingua Ignota lo cambiaron todo-nen el rock industrial, el nu-metal y el trap metal, con bases electrónicas de electropop y metal industrial. Y tiene momentos muy buenos o al menos decentes, como en el tema La La Land. 3,7 de 5. Sin duda, un punto alto es Yung & Rich con Wargasm. 

24 mayo 2025

Lo nuevo de Nytt Land (dark folk ruso), Steve von Till (chamber folk americana) y Psychedelic Porn Crumpets (neo-psicodelia / math rock)

1. Songs of the Shaman (2025) de Nytt Land: no es malo pero es inofensivo, no tiene nada, ni demasiada emoción ni nada novedoso sino más de lo mismo. El AC/DC del tribal ambient /  dark folk. Los rusos se repitieron por cumplir, sin pasión ni fuego ni oscuridad. Eso sí, su propuesta estética y en escena, sigue siendo magnífica. 2,3 de 5.
2. Alone in a World of Wounds (2025) de Steve Von Till: la mente detrás de Neurosis hace un disco profundo, con muchos arreglos atmosféricos, intimistas, orquestales y oscuros, con una belleza dura que se refleja en su voz ronca y rasposa sobre violines. Según RYM es dark folk, folk contemporáneo, chamber folk y americana, versión country gótico. Aunque los temas son bastante parecidos entre sí, destaco Calling Down The Darkness, que tiene unos arreglos de vientos muy nostálgicos. 3,4 de 5.

La portada también es muy bella y agresiva.


3. Carpe Diem, Moonman (2025) de Psychedelic Porn Crumpets. Una hermosura de rock psicodélico, progresivo, matemático, espacial, stoner e indie, realmente maravilloso, seductor, increíblemente complejo y melódico, que lleva a disfrutar pasadizos circulares como si fuese PUP, divertidos momentos a lo King Gizzard y al mismo tiempo, volar hacia el cosmos interno de las células siderales. Además, es muy rockero y lisérgico, con momentos llenos de psicodelia progresiva, de alternativa noventera y de fusión dentro de la fisión, es decir, es múltiples veces nuclear y espiral. 

En lo que difiero especialmente con los colaboradores en RYM es señalar este disco como stoner metal o metal alternativo. Aunque hay momentos muy pesados, sobre todo en los primeros temas, con incluso batería totalmente en blast beats, no hay metal en ninguna guitarra. Sí, stoner rock, garage punk, punk blues y hasta hardcore punk, nada de metal.

4. Rock Remaker (2025, EP) de The Dandy Warhols: remezclas electrónicas de temas de su disco 2024, Rock Maker. En el 95% de los casos, detesto las remezclas y me pasó con el primer tema de este EP, aunque este realmente me gustó. Sucias, industriales y estridentes, como slacker rock, otros más de club nocturno y la final es la misma versión con un nuevo bajo. 3,8 de 5.

5. Bandas de metalcore / deathcore / hardcore de Venezuela y Colombia anoche en The Grange Bar: All That We Dsetroy (Bogotá/Ven), Die Hard (Bogotá) y Osmodeuz (Maracay). Me vine antes de Bronx Tales. La pasé buenísimo con Freddy y Nella en ese bar metalero venezolano.

20 mayo 2025

Nuevo de Haken en vivo (rock/metal progresivo), tropicanibalismo / jazz latino fusión franco-colombiana (Pulciperla aka La Perla y Pulcinella), death progresivo canadiense, rock and roll argentino

1. Liveforms: An Evening With Haken (2025) de Haken: Para un día muy ocupado, dos horas y media de esta hermosura de rock / metal progresivo británico. 4,8 de 5, claro.

2. Tatekieto (2025) de Pulciperla, una colaboración entre Pulnicella y La Perla. Una maravilla colombiana de jazz latina fusión, que va desde la música latina alternativa tan noventera y que tanto me gusta pasando por el jazz latino, el jazz fusión y el tropicanibalismo [versión contemporánea y reinventada de la música costeña colombiana], pasando por ritmos folclóricos como cumbia, champeta, bullerengue.

La Perla es un trío de Bogotá conformado por Diana Sanmiguel en voces, maracas y guacharaca; Giovanna Mogollón "Roberta Leono’" en voces y tambor alegre; Karen Forero vocales, gaita colombiana y tambora colombiana, mientras que Pulnicella es una banda francesa de jazz fusión conformada por Ferdinand Doumerc en saxo, flauta y teclados; Jean-Marc Serpin en contrabajo; Bastien Andrieu en teclados y Pierre Pollet en batería.

Como me encanta comparar, para mí es como Actitud María Marta con Troken, mucho rap femenino, social y sabrosísimo, combinando palabras colombianas y dichos populares con sabiduría de calle, referencias culturales y extraordinarias barras, versos y combinaciones, de rap y música popular, con música que pasea desde la fusión folclórica/jazz, el avant-folk y el jazz latino de forma extraordinaria. Discazo de oro, 4,9 de 5.

En el tema El Sol/L´Eclipse hay guitarras rockeras, al mismo ritmo de la percusión, así que digo que rap metal aunque quizás es algo más, funk rock o rap rock. Mi tema favorito es Chicharachera, pero el juego de palabras es constante e ingenioso, como la frase: "María, madre de todos los suelos". El tema Fortuna, último en mi disco en Deezer, hay algo que podríamos llamar progressivo folk rock, al interpretar con instrumentos folclóricos un interludio lleno de cambios de tiempos, ritmos en staccato y cambios de tono inesperados. Un rock progresivo folclórico con jazz. Quítate Thank You Scientist, llegó Pulciperla, ¡ay, ombe, yeah!


3. Vide (2025) de Chaotic Symbios: confieso que al principio me confundió y hasta desagradó el sonido bestia, crudo y casi desordenado de esta banda, hasta que entendí que son una banda con guitarras cavernarias y deliciosos sintetizadores de space ambient, que hacían esta propuesta tan salvaje como progresiva, llena de jazz, salvajada en garrote, brutalidad e incluso humor negro, si se quiere. Es básicamente presentar una especie de Blood Incantation tirando más a Grave, que muestre que puedes ser complejo e intrincado sin ser ni opresivo ni atmosférico sino directamente, extremo.

Ellos se definen como death metal old-school progresivo, lo que hay que admitir, es original, porque no ess vintage ni tratan de ser Pestilence, Death o Gorguts, sino que incorporan el sonido brutal de las guitarras del ayer, con shred, post-rock, space rock, flamenco y thrash progresivo, con una producción contemporánea, entonces es algo que más que unir tiempos o generaciones, propone algo novedoso con reminiscencias. 4,7 de 5. 

4. Hermanos de Sangre (1997) de Viejas Locas: banda argentina de rock and roll, hard rock, blues rock y rock psicodélico, parte del movimiento de Rock Barrial de Argentina al que también pertenecen Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, Los Piojos, La Renga, Ratones Paranoicos, Bersuit Vergarabat. 4,5 de 5. 

5. Through Storms Ahead (Nov 2014) de As I Lay Dying: claro que sí, metalcore con toques progresivos. Le puse 4,3 y mantengo, me encantó.

6. I (2025, EP) de La Dispute, increíblemente buenos, post-hardcore genial, potente y profundo. Parte de The Wave, movimiento estadounidense de música agresiva inspirada en el movimiento de los 90, en contraposición con el emo-pop.

7. As We Forgive Those Who Trespass Against Us (2025) de bottom surgery: noisegrind / grindcore, hiper pesado, ruidoso, ambivalente e infernal. 9 minutos apenas descifrables. 2,5 de 5.

15 mayo 2025

Rock noventero, death/thrash hispano-alemán, indie rock / power pop de Chicago, indie folk/pop/rock de Portland

1. Alright/Time (1995 / 2025, EP) de Supergrass. Pasa en el cine, pasa en TNT, pasa en la música: remezclar, reeditar y sacarle el máximo jugo a los temas que te hicieron famoso. Acá volvemos a escuchar el mega hiper single de esta banda británica. Siempre es bueno refrescar y revisistar, además, me encanta esta banda y la música de los 90.

2. Helljjin Combat (2025) de Sijjin: banda de death/thrash internacional, con baterista (Iván Hernández) y guitarrista de España, Ekaitz Garmendia, y un bajista y cantante alemán Malte Gericke (invitado al Absolute Elsewhere de Blood Incantation de 2024). Sin embargo, me parece bastante básico e incluso inocuo. No me dice nada esta banda. 3 de 5. En desacuerdo con calificarlos como thrash técnico como hicieron algunos en RYM.

3. Tunnel Vision (2025) de Beach Bunny: banda de indie rock, power pop y emo-pop de Chicago, Illinois, liderados por Lili Trifilio (vocales, guitarra) y completados por Jonathan Alvarado (batería), y Anthony Vaccaro (bajo). Una banda que rescate el sonido guitarrero del rock indie, con melodías pop y mucha nostalgia noventera, pero acá no hay noise rock ni dream pop, ni tampoco referencias a décadas anteriores, sino fuzz medio en la distorsión, líneas vocales, ganchos hechos con arreglos de batería y sonido directo, sin ser demasiado crudo ni tan pop ni nada shoegaze. Encantador y rockero porque es mucho más crudo que el pop punk y bastante sensible sin tocar las sensibilidades del alt-pop, justa medida pero con vitaminas y minerales. 4,3 de 5. 


4. I Heard That Noise (2025) de quickly, quickly: delicioso y refrescante disco de indie folk e indie pop, que combina distintas atmósferas y capas de sonido, que pueden ser desde la folkotrónica (a lo Beck pero lo-fi), noise pop y post-rock, que permite escuchar guitarras expansivas y ruidosas pero en un estilo bedroom pop y psicodélico de nueva era. El disco entonces es un viaje intimista, lleno de reverberancias y atmósferas electroacústicas, como una forma doméstica de la rebeldía juvenil de los 90 y una suave caricia de acordes complejos y mucho trabajo de post-producción, y un feeling de sonido en vivo. Es el cuarto trabajo de Graham Jonson, de Portland, Oregon. 

Lo acompañan Elliot Cleverdon: guitarra, violín; Julia Logue: voz; Nancy Teskey: trompeta; Banda de 5.º grado de la Escuela Secundaria de Oregón: trompetas; Dana McWayne: saxofón; Ryan Bridenstine: piano, órgano, Zachary Schleiker: guitarra, bajo y Myles Martin batería.

5. Crown of Mortis (2025) de Wrath of Logarius: de San Francisco, California, viene un black/death melódico hiper furioso, malvado, destructivo, corrosivo, brutal y en ráfaga, aunque también tiene momentos calmos, disonancias magníficas, alegros elegantes y belleza monstruosa. Es tan gélido como si fuese escandinavo, tan bestial como si fuese alemán, tan feroz y ácido como si fuese de Europa del Este. Nada de Hollywood.

Los blast beats nucleares son cortesía de Marco Pitruzzella (Six Feet Under) y los demás son músicos under que viene de la banda Martyr Logarius. La banda (gemelos rusos que se visten de árboles) Grima está invitada en un tema.

13 mayo 2025

Lo nuevo de Natalia Lafourcade (Cancionera), Raúl Monsalve y Los Forajidos (jazz/funk/afrobeat venezolano), metalcore bestial danés, jazz rap argentino, progresivo liderado por Max Portnoy, progresivo sueco (Opeth)

1. Within The Viscera (2024) de Neckbreakker (antes Nakkeknaekker): haciendo honor a su nombre con death / metalcore / groove, salido de una ciudad conocida por su fábrica de acero, lleno de azufre y fuego, muy rítmico, perfecto para el pogo sin descuidar la calidad compositiva. Este grupo danés hecha mano de todas las herramientas de tortura disponibles para hacer para colarse con los clásicos con un sonido pulido y un performance destacado en su producción debut. Es raro, lo he escuchado tres veces desde que estoy haciendo esta lista. 4,3 de 5.

2. Valle Chakal Ki (2025) de Alkoy. Un inesperado disco de rap latino, con jazz y guitarras eléctricas de Argentina. Según RYM es Latin Rap, Drumless y Abstract Hip Hop, además de rap rock, jazz rap y música indígena andina. Es una intersección entre el rap/folk consciente, pistas analógicas de jazz y rap rock, y samples que enriquecen la propuesta para hacerla glocal, así sea 100% en español. De Salta, Argentina. 

3. Cancionera (2025) de Natalia Lafourcade. Si con Musas me encantó, con este disco Natalia se eleva a figura de leyenda viva, como una de las cultoras y compositoras latinoamericanas más importantes. Rescata sonidos folclóricos, hace nuevas canciones con estas sonoridades y se presenta tan académica como romántica, tan seductora como inteligente, tan majestuosa como accesible, toda nuestra-americana.

Según RYM es una combinación de música de cantautora, música folclórica mexicana, incluyendo bolero y son jarocho, tocados en clave de folk y jazz de cámara, lo que incluye la participación de El David Aguilar, Israel Fernández, Los Hermanos Gutiérrez y Diego del Morao.

Hay también rumba cubana, cumbia y canción melódica. Tengo que volver a escucharlo, para enamorarme aún más, pero por ahora no siento que alcance el nivel de Musas. 4,3 de 5.

3. SOL (2025) de Monsalve y Los Forajidos. En una nota parecida, llega el cuarto disco de esta banda franco-venezolana de afrobeat, jazz-funk y fusión de rock latinoamericano. Fundados en Caracas y reubicados en París, Francia. Acá tocó Augusto Brancho, el "cancionista" que ahora es director musical de Natalia Lafourcade. En este disco las canciones están basadas en ritmos percusivos venezolanos con una mezcla de funk psicodélico, jazz futurista y electrónica experimental, según la descripción de su Bandcamp.

Acá hay calipso venezolano, sintetizadores, mucho jazz fusión, afro-venezolanidad y hasta rock latino fusión, además de varias canciones que exploran las distintas formas de celebrar las distintas expresiones alrededor de San Juan Bautista, desde cánticos afro-venezolanos para cantar en rituales en ríos, pero también sabor afro-caribeño con tambores de la costa venezolana, para bailar y gozar. 
5. A Light In The Dark (2015) de Next To None. El debut de la banda de Max Portnoy, hijo de Mike, me gusta mucho, a excepción de la voz, pero eso parece una mal compartido con sus "progenitores" de Dream Theater. En este caso los más jóvenes le meten metalcore melódico y groove a la mezcla, en que claramente brilla la batería pero también hay buenos momentos de bajo y sintetizadores. 

Sin embargo, hay que decir que a esta banda le fue horrible en la crítica, y Max no la ha pegado con demasiado, pues lo más reciente de Code Orange es patético. Bien por Tallah. 

4 de 5, aunque tienen momentos mucho más altos (y Max tenía 17 años cuando grabó esto), así como temas patéticos como Deafening, que le hace honor a su nombre. Además, Thomas Cuce, el tecladista y cantante, es el ingeniero de sonido de los discos de Sons Of Apollo y otros trabajos de papá Mike por allí. 

Ahora, los vieron crecer y los acompañaron: Neal Morse y Bumblefoot están de invitados en un par de temas.

6. The Last Will and Testament (Nov, 2024) de Opeth: mi banda preferida de death/rock progresivo, aunque este disco no es Blackwater Park es realmente genial y poderoso.

Lo que escribí cuando lo escuché: "volvieron los guturales, las canciones son oscuras, complejas y progresivas, con la superposición de rock setentoso y metal extremo propia de estos suecos, que incorporan psicodelia, riffs arpegiados, arreglos jazzísticos y atmosféricos, en un concepto que une el cine de suspenso, las tonadas góticas y el space rock junto a las raras ideas del death progresivo.

Es sin duda su mejor trabajo desde el aclamado Blackwater Park, irónicamente no sólo por el regreso del amado growl de Michael Akerfeldt sino por el extensivo uso de orquestaciones y sintetizadores para producir mucho rock progresivo de los 70 que podemos identificar, incluyendo invitar a Ian Anderson de Jethro Tull y Joey Tempest de Europe, y en combinación con lo que ya es una firma del estilo de la banda como la combinación de bajo y batería para adornar las estructuras progresivas creadas con riffs de guitarra y batería enrevesada. 

Mi preferido, totalmente, es el tema 4, donde está Anderson y la arpista clásica Mia Westlund. Para este disco, Opeth reclutó al joven baterista (30) Waltteri Väyrynen, ex-Vallenfyre, ex-Paradise Lost, ex-I Am The Night y ex-Bodom After Midnight, después de la salida de Martin Axenrot (Bloodbath)".

Al escuchar de nuevo, sí, §4 es definitivamente mi favorito.

02 mayo 2025

Lo nuevo de Kardashev (blackgaze progresivo), Cadaver (death progresivo / black nostálgico de Noruega), Employed To Serve (metalcore / alt-metal / djent), Liv Kristine (Metal gótico electrónico), ROME (Neofolk europeo) y Panzerballett (jazz fusión / djent progresivo), electroclash/new rave, brutal death noventero, black / death de NY

1. LL revisited (Ep, 2025) de The Hellp: Cuatro temas extras del LL de 2024. Electropop, Electroclash, New Rave, Indietronica y Dance-Pop en un Dj con una cresta punk altísima con ganas de partir la pista de baile. Maravilloso, 4,3 de 5. Temas menos pop y techno. Son de Los Angeles, California.

2. Hatredangeranddisgust (1995) y Liturgy of Impurity (1991) de Pyrexia. Esta banda de brutal death / death progresivo lleva varios demos e EPS viejos republicados en lo que parece anunciar como un segundo disco de regrabaciones. Estos dos demuestran una habilidad técnica y compositiva en el slam/brutal mucho más alta y técnica que sus congéneres de la misma época. Geniales dementes de Nueva York. 

3. True Believers (Original Score) de Matthew K. Heafy. Banda sonora para un videojuego slasher pero es cualquier vaina fuera de esta plataforma.

4. Hymns of Misanthropy (2025) de Cadaver: mucho más estimulante y emocionante es este disco de death metal noruego, que a diferencia de anteriores entregas está alimentando de black y progresivo, en lugar de thrash o death melódico, así que su sonido crudo, humor negro, gore y viscosidad iniciales se presenta ahora con arreglos elevados por una batería técnica impresionante, que recuerdan un poco a los primeros Darkthrone.

Esto hace un disco perverso, como los conocemos, con actitud old-school pero presentado con intención de sorprender con sus habilidades instrumentales, sin perder un ápice de maldad y suciedad.

genial escuchar algo tan asqueroso y oscuro con arreglos en contratiempo y cambios inesperados, sin que sea lo principal, sino que lo cavernoso, lo originario, el black melódico y el death progresivo de finales de los 80 y principios de los 90, sean las fuentes de esta obra decadente. Para esto Neddo (Anders Odden), fundador, guitarrista y cantante, se juntó con su ex-baterista Ole Bjerkebakke (1988-1992) en lugar del baterista hiper-productivo Dirk Verbeuren, y el ex-bajista Eilert Solstad (1992).

Una joya llena de bilis. 4,7 de 5.

5. Fallen Star (2025) de Employed To Serve: Según RYM es metalcore alimentado con vitaminas de metal alternativo, djent y deathcore, aunque me parece que es un poco más pesado y creativo, llegando a tener momentos progresivos e incluso algunos buenos arreglos sinfónicos, pero también de groove metal tradicional, tipo Pantera. Ya no son la bestial combinación de mathcore y metalcore del comienzo de su carrera.

Me gustó mucho aunque la crítica los destruye, quizás por las voces limpias, o que entienden mucho más la movida del metalcore, pero Justine Sian Jones abre la tierra en dos con sus shrieks. Desde Londres con terror, hay toneladas de riffs poderosos, gritos desgarrados y arreglos complejos para divertirse. Muy buena Familiar Pain, que parece unir post-punk, hardcore punk y metalcore melódico con brutalidad y melodía. 

Entre los invitados están los vocalistas de  Killswitch Engage, Svalbard y Lorna Shore pero para agregar sus voces limpias, lo que fue refrescante. Para mí, un sólido 4,2 de 5. Me pareció más metalero y entretenido que el de Machine Head. Me gustaron especialmente las influencias más pesadas y las que hicieron las canciones más intrincadas y raras. 

6. Amor Vincit Omnia (2025) de Liv Kristine. Me gustaron mucho los primeros singles, con metal gótico / doom y electrónica oscura, así que el disco inicia con los mismos, lo que me pareció distinto, un justo equilibrio entre la música sinfónica, los growls extremos (por su esposo Michael Espenæs) y la música electrónica más depresiva, combinando sin ser industrial ni pop. 4,2 de 5. Además, las voces operísticas de la cantante noruega son realmente buenas. Las guitarras son de Sascha Dannenberger, quien compuso junto a Liv y Michael, pero también grabó el disco en su estudio. El bajo fue de Tobias Glier, los teclados de Roland Bliesener y la batería de Björn Etzel.

7. Civitas Solis (2025) de ROME: Neofolk y música marcial europea presentada de forma gótica, bien producida y de alguna forma, en forma épica, por supuesto. Me gustó, es refrescante sin ser demasiada apesadrumbrada e incluso con un toque como de alt-country. 4 de 5. Básicamente el trabajo de Jérôme Reuter, de Luxemburgo.

8. Übercode Œuvre (2025) de Panzerballett: de una vez debo decir, mi tipo de música loca, jazz-fusión, metal extremo progresivo, con un toque vanguardista y experimental, que incluyen algunas guitarras enrevesadas. Desde Munich, Alemania es un discazo impresionante de jazz-metal, que incluye varios invitados como Marco Minnemann (The Aristocrats, Steven Wilson, ex-Ephel Duath) para una versión del Verano de Vivaldi. Ya había escuchado algunos temas como Alien Hip Hop, que combinan rock progresivo de los 70, con complicadísimas formas rítmicas y un sonido industralioso, así como parte del jazz-metal a lo Cynic, cósmico y espiritual. Otros temas como Pick Up The Pieces suena como a Thank You Scientist con death metal progresivo. 4,7 de 5. Una locura la versión de la Oda a la Alegría con Andromeda Anarchia (Folterkammer), combinando voces operísticas dramáticas y shrieks agudísimos. 

9. Wreathed in Dead Angels (2025, EP) de Profanatica: mítica banda de black / death de Nueva York, pero con un sonido underground y con más influencia del stenchcore y el death cavernícola que del black. A pesar del sonido horripilante, hay una intención de empujar los tropos de un género ya legendario. 3,2 de 5.

10. Alunea (2025) de Kardashev: Con este nuevo disco la banda de Tempe, Florida, se acercó mucho más al metal progresivo y al blackgaze, con el que había coqueteado apenas apenas cuando eran aún una banda de deathcore / post-metal que agregaba shoegaze y algo de progresivo. Ahora esas guitarras que son tan expansivas y nostálgicas, también hacer circulares riffs en contratiempos y prueban diversos tonos, pasando del fry al sonido potente del deathcore, combinándose con un bajo jazzeado y una batería habilísima, permitiendo pasar de la monstruosidad a la calma recitada. Es una combinación inusual, como Mental Cruelty con Alcest, quizás por eso ellos lo llaman deathgaze.

Por cierto, Alunea es un idioma inventado que suelen usar. Eso sí, los shrieks me suenan más a deathcore que black metal, pero en el tema Reunion tenemos algo que coquetea con el shoegaze, con voces épicas, baterías de sludge y coros angelicales colectivos muy del post-black francés. Sin embargo, es muy diferente porque acá no hay dream pop, sino una especie de voz épica entre vikinga, progresiva y shoegaze, siempre acompañada de growls monstruosos. 

Entonces se notan una cantidad de influencias que no se quedan en bandas alternativas y experimentales de los 90, sino mucho rock progresivo, sonidos oníricos pero al mismo tiempo folk, elaborados y siempre la dureza del metal extremo, en esa combinación exquisita de brutalidad y melodía, que siento tiene la sensibilidad del power metal con guitarras que jamás abandonan el campo de batalla. Es poesía onírica de sangre, fuego y azufre como en el tema Edge Of Forever, en que las líneas vocales épicas son cantadas como un dúo de shriek muy black vampírico y un growl mega brutal de deathcore. 4,9 de 9.

25 abril 2025

Lo nuevo de Teramaze (progresivo alternativo), Mayday Paradise (emo-pop / rock alternativo), Beirut (indie folk / chamber pop), progresivo sinfónico / groove / thrash técnico con Hannes Grossmann

1. Sweet (2025) de Mayday Paradise: emo-pop / pop punk / rock alternativo. Las guitarras son divertidas aunque a veces la producción está demasiado pulida y plastificada para ser rock, se destacan los instrumentos y nunca hay nada demasiado trap, RnB o electropop, así que están bastante pasables. 2,8 de 5. Son de Tallahassee, Florida, Estados Unidos.

2. Detachment From Reality (2025) de Empyream Sanctum: el primer tema, de 9 minutos, ya me conquistó. Suena a la voz de Dave Mustaine sobre una combinación de progresivo sinfónico, thrash técnico y groove metal. Mega banda conformada por el bajista Alex Weber (WAIT; Revocation, Evilyn, Exist y claro, ex-Obscura), Hannes Grossmann en batería (Alkaloid, Aortha, Howling Sycamore). Increíble que también tenga arreglos electrónicos ambientales extensos cortesía de Justin Kellerman (guitarras, orquestación y programación).

3. Thunderball (2025) de Melvins. Los pioneros del sludge, hacen un disco más experimental y ruidoso que el Tarantula Heart, que me gustó tanto, al que voy a apreciar mucho menos. Para mí este disco es apenas un 3 de 5. 

4. Get to Heaven (The B-Sides, 2025) de Everything, Everything. Interesante art pop, indietronica (aunque el tema Magnetophone tiene una guitarras ruidosas y afiladas, casi noise rock, súper geniales). Según RYM es también post-punk, post-minimalism y electrónica progresiva, que noto que cambia según la canción. 3 de 5. Son temas originalmente del disco de 2015. 

5. ASH (2025) de Flying Lotus. Un soundtrack con Horror Synth, IDM, Dark Ambient, Electro-Industrial, Cinematic Classical, Glitch y Drone. Sí, oscuro y misterioso, pero no para escuchar fuera de la producción audiovisual. 

6. A Study Of Losses (2025) de Beirut. Amo esta banda, profundamente, pero debo confesar que aunque está su esencia allí, combinando folk de distintas partes del mundo de una forma única y divertida, este disco es más una versión orquestal y más suave, pero no tan entusiasta aunque sí emotiva. Es más Chamber Folk y Art pop y menos indie folk. Daré un 3,5 de 5.

7. The Harmony Machine (2025) de Teramaze: aunque me hicieron dudar un poquito los singles y hasta un EP adelantado, así como sus versiones acústicas, el disco me encantó de principio a fin con su combinación de metal alternativo, especialmente en el sonido de las guitarras y la voz, y progresivo con riffs complejos, polifonías con los sintetizadores, solos extravagantes y líneas de bajo, más arreglos de batería que eran tan técnicos como apreciables. Esa mixtura también abarcó una producción que permitía escuchar distintas capas de sonidos, unos más duros y otros más ambientales, para generar esa dualidad entre progresivo y alternativo. Es un camino medio entre Riverside y Evergrey. 

Para mí es 4,3 de 5 pero quiero escuchar mucho más, a ver qué tal, pero hay temas en que la combinación alcanza clímax extraordinarios de técnica más feeling. Los australianos se metieron bien en una escena cada vez más competitiva y ya por ser parecidos a Dream Theater. 

22 abril 2025

Death n roll sueco, groove progresivo / djent ucraniano (Jinjer) y rock sureño del guitarrista de Lamb Of God, pop neo-psicodélico / slacker rock, rock experimental (Buckethead) y drone metal tribal y psicodélico de Bélgica

1. Back To The Front (2014) de Entombed A.D. Debut obligatorio de la banda de death n roll (con riffs sonando como los primeros discos de Entombed) de ex-miembros de la mítica banda de death metal sueco, porque una pelea por el nombre y salida de miembros hizo imposible que saliera como un disco de Entombed, que desde entonces no publicada nada nuevo. Es simpático y bien tocado, le doy un 3,9 de 5.

2. Duél (2025) de Jinjer: su groove progresivo / metalcore / jazz / djent es siempre genial, la voz de Tatyana está en forma en ambas formas, las guitarras suenan potente y la combinación rítmica sigue siendo alucinante. Las influencias del ska, dub y jazz incorporadas con guitarras disonantes, enrevesadas y arpegiadas son la firma genial de estos ucranianos. Le puse 4,3 pero es un disco que va a escucharse muchísimo. Tumbleweed es un temazo.

3. Without the Pain (2025) es Mark Morton, es un extraordinario disco de rock sureño (southern rock) con country rock , blues rock y hard rock con guitarras brillantes, duras y con mucho sabor. No es tan folclórico ni tan tradicional, y las partes rockeras son brillantes. Me encantó, 4,4 de 5. Algo que no suelo apreciar igual en Lamb Of God. Tiene invitados en todos los temas, se destaca Troy Sanders (ex-Mastodon) en Nocturnal Sun y a la maravillosa Grace Bowers. 
4. Chaos Practitioner (2025) de fantasy of a broken heart. Bizarro dúo de Brooklyn, conformado por Al Nardo y Bailey Wollowitz haciendo algo que va desde el pop psicodélico al noise pop, pasando por el dream pop, endureciéndose a veces con slacker rock pero con una estética de ternura y anime, así como una neo-psicodelia que toma los coros más espaciales y setentosos para renovarlos digitalmente. 

Para eso usan instrumentos de reciente invención como la cónsola Fairlight, el clavicordio eléctrico Clavinet, un sintetizador de bajo, piano eléctrico Wurlitzer y Mellotron, además de bajo, guitarra, batería y piano. Es un producción realmente brillante e interesante. 4,2 de 5. 

5. Castello Dwellers (EP, 2024) de Buckethead. Creo que produce demasiado y escuché el 500 Alchemical Experiments y me pareció cualquier improvisación sin sentido, pero este EP mucho más producido y realmente bueno. Pendiente del EP de ellos de 2025. 3 de 5. 

6. Le sacre du soleil invaincu (2025) de Neptunian Maximalism. Tercer disco de esta agrupación belga, sí, como Amenra, que según Rate Your Music hace drone metal y metal de vanguardia, en la que también hay raga rock, ambiente tribal y rock psicodélico. Es un álbum extenso, de una hora y 38 minutos, con canciones que van de los 5 a los 17 minutos, en que podemos escuchar atmósferas opresivas pero no asfixiantes, expansivas pero no espaciales ni stoner, sino casi íntimas y bastante oscuras aunque sin llegar al doom. Es como un dark jazz con guitarras potentes y altamente analógico. Las trompetas del tema At Dusk: Raag Mara: Unisson Composition se unen a solos de wah wah que se adentran en el alma en conexión con el cosmos, en un bar hindú en el medio de una capital europea. 4,3 de 5. 

La banda: Guillaume Cazalet (guitarra, bajo, sitar, flauta, arpa de arco, voz), Jean-Jacques Duerinckx (saxofón), Sébastien Schmit (batería, percusión, gong, voz), Pierre Arese (batería, percusión), Reshma Goolamy (bajo, 2019-present), Romain Martini (guitarra), Didié Nietzsche (efectos de sonido), Joaquín Bermúdez (saz eléctrico, setar), Alice Thiel (guitarra, sintetizador), Lukas Bouchenot (batería, percusión), Stéphane Fedèle (batería, percusión). Me recuerda a GOAT pero más oscuro y meditativo, nada festivo. 
La segunda mitad del disco está más cerca del post-metal psicodélico, drone y progresivo, tipo Amenra, y me gustó muchísimo más. Los primeros son más drone, tribales, jazz fusión y folk orientalista, que son demasiado experimentales por momentos. Esta segunda mitad, aunque más revisada, es mucho mejor.

19 abril 2025

Lo nuevo de Within Destruction (nü-metal / metalcore eslovaco), Psykup (avant-garde humorístico francés), Red Snapper (nu-jazz/indietronica), Elvenking (poewr folk italitano), progresivo/shred colaborativo, noise/gothic rock con post-punk de EEUU, concierto para flautas de Gisle Kverndokk, thrash británico (Gama Bomb), cuenca indie pop (Gepe), shoegaze / indie / alt-country gringo

1. Dark Matter (2024) de The Steve Klatt Project, inconsistente proyecto solista de shred/progresivo que en sus mejores temas tiene arreglos muy técnicos, frecuentes e inesperados, con geniales cambios de tono, forma y tiempo, a veces cortándose en medio de un compás, en los que mediante polirrítmos constantes y superpuestos, combina las elegantes armonías vocales, con voz masculina y femenina, con las hábiles combinaciones intercambiables del bajo, guitarra, batería y sintetizadores, gracias a rotar en cada tema con músicos distintos de todas partes del mundo.

Me recordó a Steve Hackett y a Genesis, con un formato de virtuosismo majestuoso.

Sin embargo, en los otros temas del guitarrista canadiense los vocalistas son muy malos, los riffs son demasiado básicos o las canciones apenas muestran alguna forma interesante, entonces bajan entre 1,5 a 2,5.

Pasa algo similar con las colaboraciones, como Forward con alguien llamado Harro, con terrible voz y música demasiado simple, una porquería, 1,5. También el otro tema, quizás vendido o por encargo, a Joe Booe, un poco mejor en la voz y un poco más compleja la música, pero no al nivel del disco, 2,5.

2. Birthmarks (2025) de Bambara. De Athens, Georgia, reubicados en Brooklyn, Nueva York, es una banda de post-punk, con los tropos más ochenteros, como golpes de orquesta sintetizados, voces góticas y guitarras hiper-atmosféricas, pero también con una cantidad saludable de rock gótico y noise rock para darle un cariz contemporáneo por un lado y menos punk por otro, que lo hace más que potable, siendo realmente interesante, ya que no es sólo bailar en la oscuridad escuchando The Cure sino también hay momentos de puro disfrute guitarrero. Tiene un par de temas extras, de dark jazz, con saxofón, dream pop y downtempo, que le añadan un nuevo enfoque y luces tenues distintas. 3,8 de 5. 

3. A Summer Evening (2025) de Gisle Kverndokk, interpretado por Arild Andersen (contrabajo), Gisle Kverndokk y Gudrun Klakegg: concierto para flautas del compositor noruego. Perfección musical, suave, relajante y al mismo tiempo, dinámica y alegre.
4. Necronomicon Automaton (2025, EP) de Gama Bomb: crossover thrash / speed con voces agudas, buena producción y un sonido pulido, con una batería impresionante, cortesía de James Steward (Berzerker Legion, Obscura, Sermon). 3,8 de 5 y muchísimo mejor que Bats, que me pareció terrible.

5. Undesastre Deluxe: CeroDrama (2024) de Gepe: qué genial descubrimiento, me estaba perdiendo de este cantautor chileno, basado en el folk chileno (Cueca) y la fusión latinoamericana, con algo de rock, indie y electrónica. 4,3 de 5. Una cantidad inmensa de invitados, desde Mon Laferte, Monsieur Periné y Rubén Albarrán, pasando por otros que no conozco como Christian Heyne, Movimiento Original, Torito Alfaro y Gabriela Arcos & Juan Wauters.

6. Animetal (2025) de Within Destruction: el trío de Eslovenia se pasea por el electronicore, metalcore, nu-metal y djent para su metal alternativo, aunque en este nuevo disco en que conserva momentos de deathcore, incluyendo growls y breakdowns, apela a más coros de voz limpia y mucha electrónica, así como a interludios sin guitarra y a lo que podría parecer trap metal, industrial o hasta deathcore downtempo, más o menos mediado por una propuesto más melódica. No me parece malo, al contrario 3,7 de 5.

7. The Joke Of Tomorrow (2025) de Psykup: dementes franceses haciendo avant-garde metal, en la que se combinan distintos géneros, desde el jazz hasta la electrónica, la ironía y el metal extremo, con la música cabaret, circense, nü-metal, death metal, metalcore y mucho más para hacer una ensalada brutal de influencias y humor, con habilidad técnica increíble. 4,3 de 5.

8. Killing the Flowers Will Not Delay Spring (Ep, 2025) de Teardrinker: quinteto de Rotterdam, Países Bajos, que asegura bombinar black metal, screamo y post-hardcore, aunque lo que escucho es una especie de shoegaze diluido, gritos más o menos punzantes que no son shrieks y una estructura más bien de rock alternativo, con algo de noise rock a fuego lento e incluso algo de lo-fi y bedroom pop. Regular a malo, 2,8 de 5.

9. Cruel And Unusual (2025) de High Council: heavy/thrash de Philadelphia, lo que ya diría que es buena señal por la escena musical de esa ciudad. Algunos visos de folk metal y rock progresivo, así como un bajo denso casi sludge, incorporan elementos novedosos a este heavy metal, que es realmente entretenido, potente y original. Me agrada, 4,3 de 5. Plaguebringer 2025 es especialmente buena, una épica viking/folk con bellas armonías vocales y guitarras de heavy / thrash. Cierra con el tema más power, para darnos un poco de todo. Genial.

10. Eventualities (2025, Ep) de Ostraca: Después del excelente Disaster, el trío de  Richmond vuelve a combinar sus disonancias seductoras, su angustiosa rabia y sus habilidades de combinar expansivas formas de post-rock y post-metal con formas también vanguardistas del punk como el screamo y la emoviolence. Gritos desgarradores, cantados al fondo, se sobreponen a lentos arpegios que pueden evolucionar en ráfagas de arpegios con una batería que van del blast beat a los repiques del math rock. 3,9 de 5.

11. If You Only Knew (Ep, 2025) de Blackwater Holylight: cuarteto femenino de doom psicodélico según Metallum, pero hay montones de otros sonidos y sutilezas, porque aunque hay un bajo fangoso y guitarras expansivas, casi cósmicas, hay también polifonías que permiten escuchar delicadas líneas vocales y de sintetizadores, bastante dream pop, sobre el wall-of-sound shoegazero de las guitarras. Según Rate Your Music hay stoner rock y stoner metal, pero difiero porque no siento ni doom ni blues rock, sino algo mucho más existencial y ambivalente, bastante noventero. 4,6 de 5.

12. Split X3 (2025) con turn blinks. (shoegaze de Los Angeles), Tombstone Poetry (de Nashville, con un discazo este año de alt-country / shoegaze) y Hiding Places (indie folk / indie rock de Asheville, North Carolina). Regular todo, 2,5 de 5.

13. Barb and Feather (2025) de Red Snapper: lo mejor de recuperar los discos que en 2016/2017 puse de favoritos en Deezer es reencontrarme con nuevas producciones de las mismas bandas y eso me ha pasado seguido. En este caso, esta maravillosa banda de Acid Jazz, Nu Jazz e Indietronica, que tiene de maravilloso que es una banda completa y no un DJ de laptop. A saber: David Ayers (guitarra), Ali Friend (contrabajo), Richard Thair (batería) y Tom Challenger (saxo y clarinete). Es como un St Germain pero analógico.

14. Reader of the Runes - Luna (2025) de Elvenking: qué extraordinario despliegue de folk/power sinfónico, con momentos de melodeath, de los italianos. Sin ser tan grandilocuentes ni hiper orquestales, creo que logran un extraordinario y bien logrado balance entre buenas voces épicas, shrieks combativos, arreglos corales, momentos más progresivos y power, con otros folk y extremos, que hacen un conjunto realmente óptimo. Es bueno, quiero escucharlos de nuevo prontísimo, en vivo deben ser geniales. 4,3 de 5. Gran tema final, extenso, épico, con su momento de black melódico furioso y buenísimos riffs y solos de guitarra, entre heavy/power y melodeath, con gran producción vocal.

14 abril 2025

Lo nuevo de Bleed From Within (metalcore sinfónico), Black Country, New Road (pop folk progresivo), Allegaeon (melodeath técnico progresivo), Tómarúm (black progresivo/death técnico) y Thornhill (nu-metal), progresivo/power sinfónico portugués y neerlandés (ReVamp y Leave´s Eyes), black atmosférico progresivo británico y chamber folk rock islandés

1. Hades (2025) de Living Tales: power metal progresivo y sinfónico portugués, con guitarras angulares, una combativa voz femenina, growls y muchas orquestaciones de fondo, aunque hay interludios en los que brillan los grandes momentos corales. Creo que lo mejor es cómo exhibe, como si no fuese un esfuerzo extraordinario, arreglos que combinan thrash técnico, power progresivo y grandes atmósferas sinfónicas, con guitarras circulares y retadoras mientras la vocalista muestra una amplísima técnica y despliegue vocal.

Las canciones están llenas de pequeños detalles progresivos, que están integrados a la propuesta, en que los contratiempos y cambios extraños son parte de canciones que son generalmente épicas, complejas y poderosas, abordadas desde lo atmosférico con sintetizadores, lleno de asombrosas piruetas de bajo y batería para crear polirrítmos asincopados. Sin embargo, me deja una sensación medio incompleta que parece que el estilo parece no estar claro, entre lo sinfónico, lo progresivo o el power. Les doy un 3,5 de 5. 

2. Wild Card (2013) de ReVamp. Clásico moderno del sinfónico progresivo / power / metal alternativo, con Floor Jansen en la voz y como fundadora, tras el fin de After Forever. La banda se acabó en 2016 cuando Jansen dijo que no podía cumplirla a la banda por su trabajo con Nightwish

Es increíble porque la banda se va trasladando de momentos de metal moderno, incluso djent y otros con guitarras sorprendentes que están sincopadas con teclados y batería para momentos gloriosos de progresivo mientras ella hace piruetas operísticas diversas. Y va mutando entre el power y el metal alternativo, en que sintetizadores que pueden ser industriales o psicodélicos acompañan las piruetas técnicas contenidas en los riffs sinfo-prog.

En el tema Precibus, no sólo extiende sus capacidades como soprano y hace guturales increíbles, sino también evoca su capacidad de cantar hard rock o pop, demostrando ser de las mejores cantantes de metal sinfónico. Discazo, que se va desarrollando para ir creando un momentum cada vez más alto en cada tema. Lo que incluye la intervención de invitados como Mark Jansen, Daniel De Jongh (Textures) , Marcela Bovio y Devin Townsend. 4,5 de 5.

3. Fires In The Norte (EP, 2016). Extraordinario puñado de temas de metal sinfónico / folk / viking, bellamente arreglados con orquestaciones, con growls bestiales, sorprendente voz operática y potentes coros vikingos. 4,7 de 5. La voz principal no es de Liv Kristine sino de Elina Siirala, que presentaba así su voz extraordinaria.

4. Existencialismus (2025) de Abduction: Gran disco de black atmosférico británico. Antes le puse 4,7 de 5 y lo mantengo. Realmente extraordinario, de lo mejor del 2025.


5. Zenith (2025) de Bleed from Within: metalcore melódico y sinfónico con arreglos electrónicos abundantes, ritmos groove y algunos acercamiento al industrial y al deathcore downtempo. Guturales y voces limpias se intercambian, aunque la música siempre es dura. Lo mejor está en los temas más metaleros, como Violent Nature, aunque la voz se me asemeja a veces demasiado a una imitación de Corey Taylor. 

6. Forever Howlong (2025) de Black Country, New Road. Fascinante disco de música progresiva pero con base en el folk alternativo y el pop más orquestal. Un cambio radical de los británico con lo que hicieron antes, más cerca del indie rock, el post-punk y el post-rock. 

Ahora nos adentramos en un universo sonoro acústico, pero profundísimo musicalmente. RYM habla de art rock, pop barroco, folk progresivo, pop progresivo, chamber pop y baroque pop. Sin embargo, las partes más baladísticas y suaves me atrajeron mucho menos que las avanzadísimas formas instrumentales de tiempos indescifrables y cambios vertiginosos, aunque parece que no hay una dirección clara sobre si sonmás alt-country o una banda de post-rock o de folk progresivo.

En sus mejores canciones y momentos, siento que comparte mucho con Thank You Scientist y Beirut. Para mí 3,8 de 5 porque prefiero su versión más rock, salvo canciones como Happy Birthday y For The Cold Country, con guitarras y un "ataque" más progresivo que le da dimensión.

Un gran cambio de vocalista, en que Isaac Wood es sustituido por Georgia Ellery, quien grabó guitarras acústicas, mandolina, violín y la flauta dulce tenor. Por su parte Lewis Evans se encargó de saxofón alto, clarinete bajo, clarinete, flauta y flauta dulce. Por su parte Tyler Hyde en guitarra acústica, bajo, clarinete, armonio, piano, flauta dulce y voces. May Kershaw grabó acordeón, clavecín, piano y voces. Luke Mark también en guitarra acústica, barítona y eléctrica, guitarra lateral de metal y flauta dulce, y Charlie Wayne, co-compositor como todos los demás, grabó batería, percusión, banjo y claro, flauta dulce. 3,8 de 5.

7. Bodies (2025) de Thornhill. Otro bajón, porque no entiendo mucho esta amalgama de nü-metal y shoegaze, rock alternativo grungeroso, dreamy y con post-hardcore con algunas guitarras de djent y metalcore, que por momentos es como alt-pop, porque tampoco lo logran como Sleep Token. Más que una mezcla inusual y osada, parece una indecisión y un desorden completo. 2,5 de 5. Hay que escuchar más, porque las críticas son un poco mejores, aunque creo que eran mucho mejores cuando estaban en lo progresivo / metalcore. Mal para los de Australia.

8. Hvel (Ballena - 203) de Árstíðir: banda islandesa de lo que podríamos llamar una especie de indie folk rock, con amplísimos arreglos orquestales y melodías vocales. Es una elaborada obra llena de detalles de música islandesa, una mirada académica y estructuras de indie rock que se alejan de extremos, tanto pop como de la llamada "música culta" para producir un rock orquestal único.

Son Daníel Auðunsson (guitarra, vocales), Gunnar Már Jakobsson (guitarra barítona y voces), Ragnar Ólafsson (piano, teclados, guitarra barítona, voces) y Karl Pestka (violín y voces), más varios invitados encargados de violín, viola, batería, cello y programación, todos involucrados en bandas de jazz y música académica, lo que explica la belleza y sobriedad de la música. Increíbles, 4,3 de 5.

9. Sleepless Empire de Lacuna Coil. Me alegra mucho este disco, que le di 4,3 de 5 pero hay temas que realmente son enganchadores, me recuerdan a Epica y Nightwish en su capacidad de hacer coros y líneas vocales, así como melódicas que quedan grabadas en medio de intensidad metalera. 

10. The Ossuary Lens (2025) de Allegaeon. Melodeath técnico, progresivo y furioso, que combina la volatilidad del black metal, la potencia del death progresivo y los riffs acelerados y altamente rítmicos del sonido sueco. Las guitarras son asombrosas, paseándose desde las emotivas melodías y solos progresivos, pasando por bestiales riffs de deathcore melódico y enredándose como serpientes en arpegios acompañados por una batería frenética. Las voces en coro, también a camino medio entre el metalcore/groove y los guturales perversos [incluso pig squeals], van a galope en esta propuesta mixta de brutalidad armónica y técnica abrasiva, en que a veces cortas el aliento con precisión puntillista y luego con una lluvia de azufre, dejando espacio para coros épicos. Son de Denver, Colorado, y crearon un disco realmente impresionante, veloz, dinámico y multiforme. 4,7 de 5. 

Su guitarrista, Greg Burgess es parte de Nuclear Power Trio. Un detallazo el tema Dark Matter Dynamics con el guitarrista invitado Adrian Bellue, que inicia como un tema de Rodrigo y Gabriela o el tema Imperial, que también iniciando con guitarras acústicas se transforma en una especie de melodeath hiper progresivo y rapidísimo. Suena a una especie de The Faceless con Obscura.


11. Beyond Obsidian Euphoria (2025) de Tómarúm: entusiasmado por el discazo anterior, me fui ahora con este, sabiendo que es la versión gélida del anterior: black progresivo y melódico / death técnico, que recurre también a riffs del sonido sueco, shrieks malvados y muchas capas de arreglos atmosféricos junto a una batería sorprendente y cambios vertiginosos en arpegios, arcos y puentes nocivos para la estructura rígida mental. Me hizo pensar en un choque entre Wilderun y Dimmu Borgir, con Stormlord de ladito.

Aunque tiene sabores y colores del power / black sinfónico, con muchos ecos y reverbs, se mantiene en una narrativa en que predomina lo progresivo, con un bajo serpenteante y jazzeado, coros y voces limpias evocadoras, muy bien elaboradas, y arreglos predominantes de fills y repiques de batería como co-protagonista junto a la amplia producción vocal. Intercala algunos temas cortos, interludios más bien, en larguísimos temas que van entre el death/jazz progresivo, un black vampírico y oscuro, aunque sinfónico, e imparables momentos de death técnico de precisión grandiosa, dentro de una cápsula espacial expansiva. 

Hay siempre una atmósfera cósmica en que hay una lluvia de estrellas de progresivo espacial tipo Enslaved, black psicodélico (con sintetizadores) y power metal, que engrandecen el universo sónico aunque nórdico de estos dementes de Atlanta, Georgia. Impresionante y gigantesco, 4,8 de 5. Sus músicos están relacionados con Lunar Chamber, Scorched Moon y The Ritual Aura, que han producido algunos de mis discos favoritos de progresivo extremo de estos años. Muy elaborado, épico y extenso, con detallismos por doquier.

12. Zero Tolerance (2004) de Mantas. La crítica lo puede destruir, pero a mí me parece que este disco-proyecto del mítico guitarrista de Venom (Jeffrey Dunn) no está tan mal como eso, un invento, un gig, un side job. Me recordó al Fight de Rob Halford, aunque allí había mucha más clara intención. Suena como a un Fear Factory envenado de hardcore y algo de death metal. 3,5 de 5 pero es divertido. Sobre todo los temas que me recuerdan más a Biohazard y White Zombie con guitarras más duras.