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16 julio 2025

Thrash canadiense originario, post-metal/sludge británico, EDM de Berlín, jazz-rap / hip hop abstracto magnífico (McKinley Dixon), rock/metal industrial electrónico, garage/blues rock feminista

1. More Noise Vol. 1 (2025) de Annhilator. Compilado de demos y canciones fuera de discos de principio de los 90, de lo menos exitoso de su carrera. Tiene además una especie de tracks de bromas vocales muy malos. 3,5 de 5 por lo histórico del thrash metal canadiense y occidental, más algunos temas con unos riffs magistrales del género o temas gloriosos como Weapon X.

2. Dust Eater (2025) de Dimscûa: debut de esta banda de post-metal, post-rock, sludge atmosférico que sí presenta maldad, suciedad y momentos destructivos, demoledores y duros en sus guitarras y arreglos. Son un cuarteto de Berkshire, Reino Unido. Gritos punzantes acompañaron a riffs en forma de taladro y explosión.
3. Turn It Up EP (2025) de Aera: Buena música electrónica bailable del productor alemán Ralf Schmidt de Berlín. 3,7 de 5. 

4. Magic, Alive! (2025) de McKinley Dixon. Escuchar por segunda o tercera vez un disco puede ser revelador: te das cuenta si lo subestimas o lo sobreestimaste. En este caso este sabrosísimo disco de Jazz Rap con Jazz Rap, Neo-Soul y Abstract Hip Hop me impactó demasiado la segunda vez. La instrumentación es increíblemente rica, bien producida y diversa, viajando del jazz y el funk psicodélico al hip hop hardcore, con densos beats electónicos, un bajo profundo y un delivery atrevido, pero es realmente una obra progresiva que combina guitarras de rap rock, orquestaciones increíbles, boom bap, jazz fusión y hasta algo de rock progresivo, con rapeos increíbles, creativos y magistrales. 4,8 de 5. Sin duda, de lo mejor del 2025. 

5. Soundtrack for the Voices in My Head Vol. 01 (2008, reeditado en 2025) de Celdweller. Discazo de rock y metal industrial electrónico, hermosamente complementado con pistas de drum n bass y música clásica, muchos beats sucios y metálicos. A bailar y cabecear como Fear Factory nunca lo logró conmigo, mientras vuelo con los interludios y secciones orquestales. 4,3 de 5. 

6. Femijism (2016) de Deap Vally: divertidísimo discos de garage rock, psicodelia pesada y blues rock, lleno de actitud, feminismo alternativo y rudeza, con excelentes guitarras y voces ruidosas, melódicas y creativas. 4,3 de 5, fácil. 

7. Evergreen (Stripped - 2025) de Soccer Mommy: Versiones acústicas o "desnudas" del disco 2024 Evergreen de Sophie Regina Allison mejor conocida como Soccer Mommy. Simples pero aún geniales. 3,5 de 5. Indie folk / dream pop (kinda).

8. Let God Sort Em Out (2025) de Clipse. Producido por Pharrell Williams, es uno de estos discos con beats más sofisticados, en que no sólo escuchas baterías o sonidos vintage reproducidos, sino también hay un sonido pulido, con sonidos cinemáticos y llenos de funk, soul y jazz, aunque pasados por filtros y manipulaciones para darle oscuridad, atmósfera y tonos menores. En mi primera escuchada, no me emociona demasiado. Por ahora, 3,2 de 5, sobre todo por temas que sentí estúpidos como Ace Trumpets. Según, es gangsta rap / hip hop sureño. 

18 junio 2025

Lo nuevo de Stray from the path (metalcre/rap metal) y KALEO(garage rock/country islandés/texano), mathcore/metalcore de Atlanta (The Callous Daoboys), clásicos de David Bowie setentoso, black francés, regrabación de un clásico del post-hardcore gringo, djent/synthpop (Voyager), soundtrack surcoreano de videojuegos

1. Mixed Emotions (2025) de KALEO. Europeos obsesionados con el country y el rock and roll gringo desde los 50 nos trajeron hasta acá. En este caso estos islandeses se lanzan un muy disco de blues rock, garage rock y hard rock, aunque el sonido y la producción son bastante buenos, el género no conquista cuando es muy western pero sí cuando es más garage/indie. Mudados a Texas, se apropian de los sonidos del country rock. Interesantes, 3,8 de 5.

2. Celebrity Therapist (2022) de The Callous Daoboys: uno de esos discos/artistas que conoces antes que exploten, les dices a unos pocos y después nadie se acuerda, ni siquiera tú, que eran tan buenos antes de todos darnos cuentas. Obra maestra del mathcore avantgarde, con metalcore, metal alternativo y post-hardcore, con violín, buen humor y cambios alocadísimos. Cuando los descubrí, que no era su debut, inmediatamente los relacioné con las bandas favoritas del metal avantgarde tipo The Tony Danza Tapdance Experience.

Es una deliciosa y caótica combinación de gritos desaforados, riffs complejos, momentos dramáticos que vienen del post-hardcore y el sasscore, con blast beats y sonidos potentísimos de armónicos y doble bombo, locuras matemáticas que cambian continuamente, arreglos de bajos imposibles y además, para hacerlo realmente avant-garde y único, entrando en territorio liderado por Fantomas y Mr. Bungle, arreglos sorpresivos que pueden ser pequeños momentos de drum n bass, de samples orquestales, de voces limpias pseudo-operísticas o power pop, formas raras de ópera rock de metalcore progresivo y muchos sintetizadores. Un discazo que puede ser como Dillinger Escape Plan con Between The Buried And Me, con algo de Faith No More para agregar momentos de rock alternativo, voces limpias y hasta influencias del grunge en sus explosivos cambios tensa calma a demencia aritmética o de guitarras limpias en arpegio a anárquicas formas de jazz-metal / mathcore.

4,8 de 5. De Atlanta para el mundo. 

3. Space Oddity / Moonage Daydream / Life on Mars / It Ain't Easy (Ep, 1972) de David Bowie. No lo conseguí en Deezer pero junté los temas porque me lo recomendó como sugerencia RYM, que lo calificó como Glam Rock / Pop Rock que tiene pop psicodélico, pop barroco, hard rock y art rock.

4. The Blackest Beautiful (Revisited, 2025) de letlive. Regrabación de clásico del post-hardcore / metal alternativo de 2013. Increíble que tenga tan baja calificación en RYM cuando leo que tiene críticas maravillosas. A mí me suena a mi versión preferida del post-hardcore, a partes iguales entre melodía y poder, con voces a lo Michael Jackson, algunos gritos y guitarras densas y expansivas no metaleras. 4,5 de 5.

Banda de Jason Butler (Fever 333) y Cloudkicker (The Supervoid Choral Ensemble).

5. Omegaphilia (2017) de Merrimack: brutal black metal melódico francés, con velocidad, acidez y misterio. 4,3 de 5. Combina la ambivalencia de la disonancia, con la potencia frontal del black/death monstruoso, cavernario y al mismo tiempo, punzante, con influencias del hardcore, el death melódico y hasta sonidos atmosféricos y sinfónicos por medio de sintetizadores.

6. Clockworked (2025) de Stray From the Path: este disco se me hace refrescante aunque no sea musicalmente increíble, sí tiene los sonidos, humores, tonos y matices para hacerse sentirse sabroso y claro, noventero. Metalcore, rap metal (con vocales realmente geniales porque son gritadas como de hardcore), nu metal y mathcore (para unas guitarras bien atravesadas) dan una combinación de agresividad groovy y hardcore hip hop, con momentos violentos metalcoreros y guitarras djent. Esta es una banda que ha evolucionado desde el más puro hardcore de NY. 

Su cantante, Drew York ha aparecido en discos de Winds Of Plage y Architects mientras en este discon está invitado Florent Salfati de  Landmvrks.

7. Fearless in Love (2023) de Voyager: La maravillosa banda australiana que combina djent y metal progresivo con trance metal y synthpop, con un sonido que está lleno de complejos arreglos de bajo y batería, poderosas guitarras distorsionadas, arreglos electrónicos, increíbles armonías vocales y combinaciones maravillosas de música que puede sonar en Eurovisión y que haría cabecear a los más duros. Joya total. 4,8 de 5.  Concilia lo ochentero progresivo de Haken con las profundidades guitarrísticas de Periphery y las sensibilidades pop de Leprous. Aunque hay una diferencia, paradójica con su aproximación pop: tiene varios y buenos guturales.

8. Stellar Blade Original Soundtrack Plus (2025) de Shift Up: versión ampliada del disco de un "artista" de música de videojuegos de SurCorea que me sorprendió porque tiene música pop, djent, cyber metal progresivo y electrónica. Finísimo, 4,5 de 5.

9. Hollywood Forever (2025) de DeathByRomy. La cantante Romy Flores, presenta su segundo disco, distanciada del R&B alternativo/trap de su debut. Ahora, con una voz igualmente limpia y hábil, incursiona -porque Poppy y/o Lingua Ignota lo cambiaron todo-nen el rock industrial, el nu-metal y el trap metal, con bases electrónicas de electropop y metal industrial. Y tiene momentos muy buenos o al menos decentes, como en el tema La La Land. 3,7 de 5. Sin duda, un punto alto es Yung & Rich con Wargasm. 

25 mayo 2025

Psicodelia danesa, jazz rap rock (Veeyam) y boom bap rap (Oney1) de Argentina, jazz en vivo (Cohen/Daversa), jazz fusión todos estrellas (Béla Fleck, Édmar Castañeda & Antonio Sánchez), post-industrial ambient, tributo a Sublime

1. In Flux (2025) de Causa Sui: maravilloso rock psicodélico danés, que según RYM también es tiene stoner y jam band (lo que significa que tiene algo de blues, rock y funk). Es instrumental, realmente divino de escuchar, es una meditación con buenas guitarras lisérgicas, un bajo lleno de flanger y un baterista que sabe transportarnos. 4,8 de 5.

2. GAUCHOS (2025) de Veeyam: sorprendente y muy bueno rap rock argentino, que combina música analógica de rock, psicodelia y bajo funk, con jazz rap, pero lo mejor es que no son sólo guitarras pesadas emulando a un DJ sino que hay muy buenos riffs y arpegios, capas de arreglos asincopados y muy buenas estructuras, esto es más que hacer chocar géneros de forma repetitiva sino un jazz/rock rapero con una producción elevada. 

Veeyam se encargó de las guitarras y beats, con un universo de invitados, desde Wos, Emmanuel Horvilleur y Lula Bertoldi (Eruca Sativa), hasta Rial Guawankó y muchísimos raperos más hasta músicos encargados de bajo, batería, teclados y trompeta, para darle realmente sonido analógico y real al rap rock / fusión. Realmente una obra maestra. y que me recordó también al reciente Valle Chakal Ki de Alkoy, que rompe barreras del hip hop argentino. 4,8 de 5. 

3. C.A.P.S. (2025) de Oney1: otro discazo de hip hop / fusión argentino. En este caso, Boom Bap y Pop Rap con sonidos funk, tango y rap rock, también de una banda orgánica. Qué genial descubrir estos artistas, que heredan de mis amados Illya Kuryaki con toques individuales de distintos géneros, generaciones y formas, incluyendo arreglos orquestales, rap latino de nueva generación y mucho jazz. 
4. Live Deep Dive at Timicua: The Art of Duo Live, Set 1 (2025) de John Daversa y Tal Cohen. Jazz en vivo, increíble, basado en su disco juntos, mucho piano y trompeta, más bien chill. Como siempre, 5 de 5.

5. BEATrio (2025) de Béla Fleck, Édmar Castañeda & Antonio Sánchez. Si lo anterior fue bueno, esto es sublime de jazz fusión y latin jazz, entre la leyenda del banjo, el arpista colombiano residenciado en Nueva York, Édmar Castañeda y el baterista mexicano Antonio Sánchez. Por supuesto, hay bluegrass y joropo, además de muchas tonalidades de música latinoamericana. 

Esto se logra tanto a través de las armonías entre el arpa y el banjo como de los protagonismos individuales alucinantes, pero es gracias a la batería, a veces poderosísima y veloz, compleja por momentos y minimalistas en el resto, como un pegamento y catalizador entre ambos, que se permite viajar entre parajes llaneros, sabores latinos, locura country e incluso momentos progresivos para descansar en la amplitud sónica del jazz, en lugar de ser una obra folk, ambient o new age. Es una obra maestra total, en sus partes y en conjunto. 5 de 5. 

Este disco me sorprendió gratamente, porque cuando escuché los singles pensé que era muy bluegrass o no demasiado jazz, pero me encontré con un trío que realmente sabe evocar los clásicos, innovar y ser realmente la cosa más jazz posible. 

6. Under Certain Light and Atmospheric Conditions (2025) de Ben Frost. Me gustó su anterior Scope Neglect, y este disco tiene algunas reediciones de estos temas. Según RYM esto es ambient post-industrial, con momentos de metal industrial, drone y noise. En el tema Trancelines, वाराणसी hay unas guitarras industriales en síncope con ritmos electrónicos de bombo y teclados techno ambient. 3,8 de 5. Ben Frost es un compositor de Australia. En los últimos años fue parte de la banda de post-rock, noise y experimental Swans, grabando un disco y tocando en vivo con ellos, aunque en 2025 ya no era miembro.

7. Singles de Lightchapter, incluyendo una colaboración con los bogotanos de Syracusae: melodeath electrónico, bastante industrial pero especialmente metalero. Bueno, 3,8 de 5.

8. Look At All The Love We Found: A Tribute To Sublime (Reworked and Remastered) de 2005, reeditado en 2025, con 20 canciones más para un total de 26, con nuevas versiones grabadas para los 20 años de este compilado, incluyendo una versión de Garden Groove de Jakobs Castle, hijo del fallecido cantante. Punk, ska, rap, reggae y fusión. En general, 4,2 de 5, aunque depende del tema.

24 mayo 2025

Lo nuevo de Nytt Land (dark folk ruso), Steve von Till (chamber folk americana) y Psychedelic Porn Crumpets (neo-psicodelia / math rock)

1. Songs of the Shaman (2025) de Nytt Land: no es malo pero es inofensivo, no tiene nada, ni demasiada emoción ni nada novedoso sino más de lo mismo. El AC/DC del tribal ambient /  dark folk. Los rusos se repitieron por cumplir, sin pasión ni fuego ni oscuridad. Eso sí, su propuesta estética y en escena, sigue siendo magnífica. 2,3 de 5.
2. Alone in a World of Wounds (2025) de Steve Von Till: la mente detrás de Neurosis hace un disco profundo, con muchos arreglos atmosféricos, intimistas, orquestales y oscuros, con una belleza dura que se refleja en su voz ronca y rasposa sobre violines. Según RYM es dark folk, folk contemporáneo, chamber folk y americana, versión country gótico. Aunque los temas son bastante parecidos entre sí, destaco Calling Down The Darkness, que tiene unos arreglos de vientos muy nostálgicos. 3,4 de 5.

La portada también es muy bella y agresiva.


3. Carpe Diem, Moonman (2025) de Psychedelic Porn Crumpets. Una hermosura de rock psicodélico, progresivo, matemático, espacial, stoner e indie, realmente maravilloso, seductor, increíblemente complejo y melódico, que lleva a disfrutar pasadizos circulares como si fuese PUP, divertidos momentos a lo King Gizzard y al mismo tiempo, volar hacia el cosmos interno de las células siderales. Además, es muy rockero y lisérgico, con momentos llenos de psicodelia progresiva, de alternativa noventera y de fusión dentro de la fisión, es decir, es múltiples veces nuclear y espiral. 

En lo que difiero especialmente con los colaboradores en RYM es señalar este disco como stoner metal o metal alternativo. Aunque hay momentos muy pesados, sobre todo en los primeros temas, con incluso batería totalmente en blast beats, no hay metal en ninguna guitarra. Sí, stoner rock, garage punk, punk blues y hasta hardcore punk, nada de metal.

4. Rock Remaker (2025, EP) de The Dandy Warhols: remezclas electrónicas de temas de su disco 2024, Rock Maker. En el 95% de los casos, detesto las remezclas y me pasó con el primer tema de este EP, aunque este realmente me gustó. Sucias, industriales y estridentes, como slacker rock, otros más de club nocturno y la final es la misma versión con un nuevo bajo. 3,8 de 5.

5. Bandas de metalcore / deathcore / hardcore de Venezuela y Colombia anoche en The Grange Bar: All That We Dsetroy (Bogotá/Ven), Die Hard (Bogotá) y Osmodeuz (Maracay). Me vine antes de Bronx Tales. La pasé buenísimo con Freddy y Nella en ese bar metalero venezolano.

22 abril 2025

Death n roll sueco, groove progresivo / djent ucraniano (Jinjer) y rock sureño del guitarrista de Lamb Of God, pop neo-psicodélico / slacker rock, rock experimental (Buckethead) y drone metal tribal y psicodélico de Bélgica

1. Back To The Front (2014) de Entombed A.D. Debut obligatorio de la banda de death n roll (con riffs sonando como los primeros discos de Entombed) de ex-miembros de la mítica banda de death metal sueco, porque una pelea por el nombre y salida de miembros hizo imposible que saliera como un disco de Entombed, que desde entonces no publicada nada nuevo. Es simpático y bien tocado, le doy un 3,9 de 5.

2. Duél (2025) de Jinjer: su groove progresivo / metalcore / jazz / djent es siempre genial, la voz de Tatyana está en forma en ambas formas, las guitarras suenan potente y la combinación rítmica sigue siendo alucinante. Las influencias del ska, dub y jazz incorporadas con guitarras disonantes, enrevesadas y arpegiadas son la firma genial de estos ucranianos. Le puse 4,3 pero es un disco que va a escucharse muchísimo. Tumbleweed es un temazo.

3. Without the Pain (2025) es Mark Morton, es un extraordinario disco de rock sureño (southern rock) con country rock , blues rock y hard rock con guitarras brillantes, duras y con mucho sabor. No es tan folclórico ni tan tradicional, y las partes rockeras son brillantes. Me encantó, 4,4 de 5. Algo que no suelo apreciar igual en Lamb Of God. Tiene invitados en todos los temas, se destaca Troy Sanders (ex-Mastodon) en Nocturnal Sun y a la maravillosa Grace Bowers. 
4. Chaos Practitioner (2025) de fantasy of a broken heart. Bizarro dúo de Brooklyn, conformado por Al Nardo y Bailey Wollowitz haciendo algo que va desde el pop psicodélico al noise pop, pasando por el dream pop, endureciéndose a veces con slacker rock pero con una estética de ternura y anime, así como una neo-psicodelia que toma los coros más espaciales y setentosos para renovarlos digitalmente. 

Para eso usan instrumentos de reciente invención como la cónsola Fairlight, el clavicordio eléctrico Clavinet, un sintetizador de bajo, piano eléctrico Wurlitzer y Mellotron, además de bajo, guitarra, batería y piano. Es un producción realmente brillante e interesante. 4,2 de 5. 

5. Castello Dwellers (EP, 2024) de Buckethead. Creo que produce demasiado y escuché el 500 Alchemical Experiments y me pareció cualquier improvisación sin sentido, pero este EP mucho más producido y realmente bueno. Pendiente del EP de ellos de 2025. 3 de 5. 

6. Le sacre du soleil invaincu (2025) de Neptunian Maximalism. Tercer disco de esta agrupación belga, sí, como Amenra, que según Rate Your Music hace drone metal y metal de vanguardia, en la que también hay raga rock, ambiente tribal y rock psicodélico. Es un álbum extenso, de una hora y 38 minutos, con canciones que van de los 5 a los 17 minutos, en que podemos escuchar atmósferas opresivas pero no asfixiantes, expansivas pero no espaciales ni stoner, sino casi íntimas y bastante oscuras aunque sin llegar al doom. Es como un dark jazz con guitarras potentes y altamente analógico. Las trompetas del tema At Dusk: Raag Mara: Unisson Composition se unen a solos de wah wah que se adentran en el alma en conexión con el cosmos, en un bar hindú en el medio de una capital europea. 4,3 de 5. 

La banda: Guillaume Cazalet (guitarra, bajo, sitar, flauta, arpa de arco, voz), Jean-Jacques Duerinckx (saxofón), Sébastien Schmit (batería, percusión, gong, voz), Pierre Arese (batería, percusión), Reshma Goolamy (bajo, 2019-present), Romain Martini (guitarra), Didié Nietzsche (efectos de sonido), Joaquín Bermúdez (saz eléctrico, setar), Alice Thiel (guitarra, sintetizador), Lukas Bouchenot (batería, percusión), Stéphane Fedèle (batería, percusión). Me recuerda a GOAT pero más oscuro y meditativo, nada festivo. 
La segunda mitad del disco está más cerca del post-metal psicodélico, drone y progresivo, tipo Amenra, y me gustó muchísimo más. Los primeros son más drone, tribales, jazz fusión y folk orientalista, que son demasiado experimentales por momentos. Esta segunda mitad, aunque más revisada, es mucho mejor.

23 febrero 2025

Black metal disonante portu-holandés, death/thrash satanista mexicano, folk/viking/black metal progresivo (Vintersorg), death/deathcore gringo, black épico melódico y black atmosférico sinfónico holandés, maravilloso soul blues rock (Grace Bowers) y death metal de Tampa y Australia

1. Austere Dawning (2024) de Monte Penumbra - black metal atmosférico, que combina el sonido melódico, vikingo y ritualista de Satyricon con algo de sonidos contemporáneos más shoegaze, disonantes y furiosos. Son de Portugal, lo que los hace más interesantes porque iba a decir que me recordaban a Gaerea y a Deathspell Omega. 

Es el proyecto solista del holandés W.uR (también en Ab Imo Pectore), encargado de vocales, guitarras y bajo, invitando al islandés Bjarni Einarsson (Parfaxitas, SLIDHR) para grabar las baterías y a Iunus, también en Ab Imo Pectore para el ambient. Buenísimo, 4,5 de 5. En Spotify

2. Poetas de un mundo muerto (2025) de Siniestra María: death/thrash metal mexicano y en español, con letras satanistas y que recuerda a Brujería aunque menos pesado. Muy buenas guitarras, típicas del género aunque más enfocadas en el thrash, con un bajo duro y hábil, además de una batería muy bien producida y potente. Tienen solos geniales y un sonido bien mezclado. La voz se escucha clarita, lo que es diferencial, con un growl cavernoso aunque enfocado en que se escuchen bien las letras, incluso cuando se agregan coros agudos a lo Deicide. Buenos, 4 de 5. En Spotify. El tema final, Vouyerista, tiene una gracia melódica que me hizo pensar que era una versión o una sátira.

3. Till Fjälls del II (2017) de Vintersorg: la respuesta a su disco debut, epítome del folk/black/viking metal progresivo y sinfónico nórdico, es una banda sueca con increíbles voces operísticas, vikingas y épicas, shrieks poderosos y un ambiente montañoso, atmosférico y melódico, tanto como gélido y bélico, una aventura de guerra en bosques nevados sobre escarpados picos glaciares. Para mí un discazo maravilloso, que explica por qué Andreas Hedlund estuvo en seis discos de Borknagar, cuando ICS Vortex salió para irse a Dimmu Borgir, completando las voces de forma hermosa. Este disco para mí es genialísimo, 4,8 de 5. En Spotify.

4. With Blood Comes Cleansing (2025) de With Blood Comes Cleansing: deathcore//slam death cristiano de Albany, Georgia. Voces típicas, buenas guitarras, mejores invitados y una batería arrolladora. Normalete aunque disfrutable, 3,5 de 5. 

5. Where Wandering Shadows and Mists Collide (2016) de Slechtvalk: grandiosa banda holandesa de epic black metal melódico y sinfónico, que había olvidado que conocía. Con elementos progresivos, interludios de calma épica e influencias del melodeath y del viking metal, es una obra realmente cuidadosa, grandiosa y profunda. 

Aunque a veces, especialmente en la voz, suena algo derivativo las bandas de black sinfónico de finales de los 90, tiene una complejidad interpretativa y polifónica que le da muchísimo carácter, aunque a veces parece que son distintas bandas en canciones diferentes, porque unas tienden más al black atmósferico orquestal y otras al viking black operístico. 

4,3 de 5. En Spotify

6. Wine On Venus (2025) de Grace Bowers & The Hodge Podge: increíble despliegue de funk rock, soul blues y blues rock de la prodigiosa y hermosa guitarrita Grave Bowers y su banda, completada por Esther Okai-Tetteh en la voz y Prince Parker en guitarra. Una maravilla musical, similar a High Fade, creo que junto a Avatarium, de lo mejor del año. En Spotify


Eric Fortaleza (bajo), Brandon Combs (batería), Matthew Paige (arpa), Joshua Blaylock (teclados), Jack Warren (saxofón),  John Osborne como productor, guitarrista y vocales, Lucie Silvas en voces adicionales y Nigel Cathey en trompeta completan el grupo de músicos que grabaron y tocan en vivo con Grace.

7. Lyksalver (2025) de Shagor, black metal atmosférico holandés, con gran producción vocal: desde gritos de witch similar a Cattle Decapitation, muy elaborados y grandiosos coros gregorianos, shrieks agrios y voz limpia vikinga operística. 

El disco se compone de cinco temas largos, de entre 8 a 11 minutos, con un bajo totalmente presente y armónico y mediados por muchos teclados, dándole un toque expansivo y sinfónico, casi post-metal, aunque prevalecen las guitarras melódicas de distorsión semi-reveberada en trémolo picking que en lugar de ser gélidas son más bien épicas, así como una estructura de canciones explosivas y de sonido envolvente, ampliamente sinfónicas y melódicas.

Además de los extraordinarios coros, se destaca la batería con un sonido denso, muy técnica y llena de repiques. Me recordó por momentos a Summoning, sobre todo en el tema final, que logra combinar lo melódico, lo disonante, lo furioso y lo romántico. Es bueno, 4,5 de 5. En Spotify.

8. I, Monarch (2005) de Hate Eternal: tercer disco de estos death metaleros estadounidenses, producido por el propio Erik Rutan, líder, vocalista y guitarrista de la banda. Lo acompañaron el brutalísimo Derek Roddy en la batería, sumamente técnico y hábil, añadiendo algunos arreglos intrincados y violentos en el tema It Is Our Will, y Randy Piro en el bajo. El sonido demoledor brilla por un sonido claro y potente, en que podemos disfrutar de la demencial performance del power trío, con ráfagas de doble bombo, riffs aserrados en contratiempo con la vocalización y un bajo que añade cavernosidad. 

Rutan es una bestia genial, grabando capas de growls y shrieks, haciendo armonías monstruosas con su laringe y creando un universo sonoro telúrico. Debería escuchar mucho más esta banda de Tampa, Florida, que no saca nada desde 2018 porque Rutan está desde entonces con Cannibal Corpse, publicando con ellos dos discos, además estuvo con Morbid Angel y Warfather. Definitivamente, 4,8 de 5. En Spotify.

9. The Grand Arc of Madness (2024) de Sarcophagum: gran disco de death metal australiano que combina riffs angulares y las disonancias con momentos etéreos y melódicos, creando una combinación dinámica que une a Ulcerate con Immolation, aunque con menos arreglos progresivos aunque increíbles arreglos de batería, cortesía de Robin Stone. La banda es de miembros actuales y pasados de Golgothan Remains. 4,5 de 5. En Spotify.

06 febrero 2025

Blues rock, Shimokita-kei, cloud trap horrible, post-hardcore/rock alternativo escocés, post-black japonés y hard rock sueco

 0. Jueves de primera clase de Ciudadanías Digitales en la Sergio Arboleda. Algo agotador repetir la misma clase de forma inmediata.

1. Room On The Porch For Everyone (2025) de Taj Mahal & Keb' Mo': disco de blues rock, entretenido pero regular, sin demasiada emoción. Por lo que entiendo es una reedición del disco 2017 llamado TajMo. 3 de 5. 

2. Euphoria Ep (2025) de Tiny Yawn: simpática banda japonesa de math rock, indie pop, emo, que tiene apregios complejos y tiernas voces femeninas. Es su quinto EP y no tienen discos. Pendiente de más. 3,6 de 5. Conformado por Megumi Takahashi (vocales), Yuki Sugama (guitarra), Koji Yasuda (bajo) y Kohei Takashima (batería). Practican el género de Shimokita-kei, una versión pop, alimentada de math rock y post-punk, de algunas bandas japonesas. En Spotify.

3. The Peak (2025) de smokedope2016: Cloud Rap  / emo trap. Música bien hecha de horribles voces, aburrida  y patética, 0,5 de 5. No entiendo cómo tiene tan buenas valoraciones en Sputnikmusic y RYM.

4. Buenos singles de Benediction, Arch Enemy, Future Static, Avulsed, Schavot y Rivers Of Nihil.

5. MY GOD HAS A GUN (2025) DE VUKOKI. No estoy gritando, es en mayúsculas en el original. Tiene una mezcla de pop punk, pop metal, post-hardcore, alt-pop electrónico y rock alternativo con momentos realmente entretenidos gracias a guitarras y bajos pesados con líneas vocales muy pop, que tiene ventajas y bemoles. Suena como una combinación de Olivia Rodrigo, Paramore y Bilmury.

Era un cuarteto, y ahora un dúo conformado por Hamish Reilly y Janine Shilstone, con canciones bien producidas y por momentos, sonando como RnB alternativo. Por momentos recuerda a Bilmury, aunque tiene muchos arreglos "sucios" de electrónica y bajos industriales, así como otros de electropop. Son de Kilwinning, Escocia, Reino Unido. Diría que 3,9 de 5. En Spotify


6. Our Hearts In Your Heaven (2025) de Pale: post-black metal japonés, con hardcore, shoegaze y noise. Tiene muchos bellos riffs atmosféricos y espaciales transparentes sobre una pared de algo que parece ruido blanco o guitarras distorsionadas extrañamente, que para mí entorpece en lugar de sumar, sobre todo en los temas en que domina el noise, haciendo que suena más a black lo-fi originario que a experimentos blackgaze.

El sonido está un poco más sucio y crudo que el de sus compañeros de género, lo que creo que le hace perder, aunque las melodías y las baterías están logradas. Hay un tema con voces como post-punk, no demasiado buena la intervención vocal, que es algo desilusionante. Creo que el experimento salió mal, lo que es una lástima por los buenos elementos melódicos y de experimentación con power electronics y post-hardcore como en Dakhme, aunque los pajaritos de fondo son inexplicablemente malos. 2,5 de 5.

7. Give Us The Moon (2025) de The Night Flight Orchestra: puede ser irónico porque me encanta Ghost y Voyager, pero este invento nunca me ha caído bien, al contrario, me parece espantosamente aburrido y sintético. 2 de 5. Es un pop rock, que puede sonar algo progresivo y ochentoso, con gloria, pero que no me engancha. Según RYM son Disco. Con razón.


02 febrero 2025

Brutal death progresivo gringo, post-rock / black atmosférico canadiense, post-rock/ambient/black sinfónico (Spectral Lore), black progresivo alemán con saxofón y death/post-metal progresivo francés, blues sludge psicodélico

1. Painted Paradise (2025) de Fleshbore, una banda de brutal death técnico y progresivo de Indianapolis, con guturales de grindcore, mucha dinámica y brutalidad combinadas para dar patadas fulminantes en la quijada así como ondas electromagnéticas de magnificencia interpretativa, gracias a un bajo de jazz, solos de guitarra progresiva y combinaciones extremas de mathcore y death progresivo. Increíble, 4,5 de 5. En Spotify.

2. Chariot Sun Blazing (2025) de Skagos: banda de black atmosférico, folk metal y post-rock/metal de Canadá, reubicada en Olympia, Washington. Es una banda afortunadamente confusas, porque aunque combina el sonido precario y primitivo en la batería en sus momentos de black atmosférico, en las canciones dominan las muy complejas orquestaciones con cuerdas e instrumentos de vientos, incluyendo un corno francés y una tuba de Wagner. así como elaborados arreglos de guitarra, bajo y batería, más propios del post-rock jazzeado. Incluso cuando hay más black atmosférico, son apenas escenas parciales, de canciones que realmente son más post-rock o directamente música de cámara, con forma de soundtrack incluso.

Issac Symonds grabó bajo, guitarras, baterías, voces limpias y se encargó de los arreglos de cuerdas y vientos. Interesantísimos, 4,3 de 5. En Bandcamp. Son parte del género, Cascadian Black Metal, en que unen inspiración folk, post-metal y black metal con inspiración de la naturaleza del Noroeste del Pacífico entre Estados Unidos y Canadá, como Agalloch, Wolves in the Throne Room, Fall Of Rauros y Ash Borer, entre otros.


3. IV (Part 1) de Spectral Lore: Publicado el 31 de diciembre de 2024. Doceavo disco de la misteriosa agrupación griega de black metal atmosférico, post-rock y ambient, aunque según RYM también rock progresivo. Es realmente un disco co  muchos momentos de belleza radiante y otros de atmósferas extremas, siempre mediadas por lo sinfónico y lo espacial, con muchísimos arreglos de post-rock, ambient, música clásica y post-rock de parte de Ayloss. 

Media docena de invitados apoyan al griego interpretando flauta, violín, cello y hurdy gurdy, así como guturales (Antonis Mougiakakos ) y voces femeninas. Según su perfil de Bandcamp, también es folk psicodélico, aunque en el tema Solitary Mirrors el griego inicia con algo que podríamos calificar más como rock alternativo / noise-pop, suave, melódico y rítmico, para luego tragárselo en una espiral de violento black metal expansivo y denso, que no lo incineró sino que lo retuvo secuestrado por unos minutos, para luego liberarlo manchado de black metal en polifonía.

Es un muy bue disco, aunque técnicamente es sólo un demo, 4,7 de 5. En Bandcamp. Creo que puede mejorar: el tema The Waning/The Great White Fortress es quizás demasiado largo y por tanto, monótono en muchos momentos. Más que una suite de 17 minutos, parece algo que está inacabado en las partes más metaleras.

4. Symptoms (2016) de Maladie: black metal / rock y metal progresivo alemán, a cuyo EP Symptoms IV de 2024 le puse 4,7 siendo tan raro como extremo y sorprendente por ser básicamente hard rock envenenado con música extrema y avantgarde.

Es otra de las bandas lideradas por Olmo Lipani, aka Déhá, quien ya se encargaba de piano, cello, teclado y voces, mientras que Björn Köppler asumía también percusión, teclados, piano, cello, órgano, guitarras, bajo y batería, aunque entonces también de la flauta. Alexander Wenz era y es el cantante, que acá también brilla con su combinación de guturales, operísticas que llegan al infinito y voces nostálgicas limpias, mientras Hauke Peters es y era el saxofonista.

En este disco de ocho años antes, hay otros integrantes: el guitarrista Kevin Olasz (ahora en Obscura), el bajista Moritz Grenzmann y el baterista Tobías Blach. Además, está más enfocado en un black experimental, en que lo progresivo y el uso del saxofón y la percusión de jazz se combinan con guitarras expansivas, con riffs de post-black, ráfagas de black metal melódico, con shrieks extendidos, un doble bombo asesino, blast beats y varias capas de guitarras, que incluyen trémolo picking furioso.

Hay polifonías asincopadas que combinan arreglos sinfónicos y post-rock con wall-of-sound de shoegaze/noise y solos de thrash metal, en un ambiente general de doom, black depresivo y rock progresivo. Es un buen disco, aunque mucho menos logrado, 4,3 de 5. En Spotify.

5. A* (2024) de Septaria: apoteósico y grandioso death progresivo / post-rock, disonante, experimental y riquísimo en arreglos extraños. Aúnque según Sputnikmusic es post-rock / black atmosférico progresivo y Metallum asegura que son death/doom progresivo, ambos se quedan muy cortos por no incluir los sonidos electrónicos y el trabajo innovador de las guitarras, así como unas voces guturales y limpias que se pasean por groove metal, con una clara influencia de Gorod y Gojira, que se extiende también a canciones como Nocturne, en que lo sinfónico, lo groove y lo progresivo se combinan.

Sin embargo, hay que reconocer que es una banda innovadora, definitivamente en el progresivo extremo, con sonoridades alternativas que lo colocan en ese otro ángulo que incluye el post-rock, el doom, el shoegaze y el space rock, e incluso el jazz-rock, por medio del saxofón que incluye el bajista. Aún así, cuando explotan las guitarras, súper aserradas y peligrosas, apuestan por combinar ruidosas formas de post-black, figuras del djent, explosiones más cerca del post-metal y rarísimos tiempos y ritmos provenientes del delta del progresivo.

Son del sur de Francia y este es su debut. En Spotify. Muy buena recomendación de Deezer, 4,8 de 5. Si les preguntas a ellos mismos, en su Bandcamp se definieron como death metal, progresivo y post-metal. Me recuerda a Sgaile y a Caelestra, con esa paroxismo musical, en que todo es inmenso, progresivo y universalista.

6. 7 Songs For Spiders (2025) de Dax Riggs: un disco oscuro, con guitarras densísimas y lentas, como un blues rock stoner y psicodélico, con guitarras noise/sludge. Es su tercer disco solista, después de una carrera con los sludge de Acid Bath. Es un músico nacido en Louisiana y ahora residenciado en Texas. Según RYM es también algo Swamp Rock y Heavy Psych. Me gustó mucho, 4,4 de 5. En Spotify.

31 enero 2025

The Verve (brit pop/psicodelia/space), Larkin Poe (blues rock), Mogwai (post-rock espacial y dream pop), August Burns Red (metalcore melódico), Live ID de Riverside (progresivo polaco) y demos de Madvilliany

0. Hasta hoy trabajo con un equipo completo en Cocuyo Chequea. Por el congelamiento de fondos de USAID, nos disponemos de fondos para tres de las cinco personas que estamos allí, así como el pago extra de dos Community Manager. Incluso habrá que sacar plata de otros lados para pagar al videógrafo y al diseñador gráfico. En mi caso, es probable que me queda sólo un mes más de salario, quizás dos.

1. This is Music: the singles (2025) de The Verve. Originalmente un recopilatorio de 2004, con singles del 92 al 98, que es relanzado en 2025 con una remasterización de 2016, con los temas Love Is Noise y Rather Be, en vez de Monte Carlo, como en el original. Soy de los muchos que no sabe nada de esta banda de brit pop / shoegaze salvo su hit polémico, Bittersweet Symphony. Y está muy buena esta banda, menospreciada al parecer. 4,5 de 5. En Spotify. Según RYM también son neo-psychedelia y space rock reflejado hermosamente incluso con el uso de flautas y sintetizadores, especialmente en el largo, orquestal y muy orínico tema Gravity Grave. Me estaba perdiendo de mucho.

2. Bloom (2025) de Larkin Poe: fue amor a primera vista con este dúo de folk rock y blues rock, oriundo de Georgia y ahora residenciadas en Nashville, Tennessee. Con extraordinarias guitarras y canciones con ese sabor entre country, rock and roll y psicodelia. Con este disco se reafirma su dominio total por ese revival de música de los 60/70 con potencia femenina, como también lo hace a su estilo metalero The Warning. En este caso son dos y no tres hermanas: Rebecca Lovell (voz principal, mandolina, ukulele, piano, bajo, batería programada, banjo, violín y guitarra eléctrica) y Megan Lovell (voz, Dobro y guitarra de acero de regazo o hawaiiana). Me gustó muchísimo este disco. 4,5 de 5. En Spotify.

3. The Bad Fire (2025) de Mogwai: delicioso post-rock electrónico de Glasgow, Escocia, Reino Unido, que toca redondeados rincones de shoegaze, space rock y suave dream pop para adosar paredes con algodón existencialista. Me gustó también, 4,5 de 5. En Spotify.

4. Thrill Seeker (original de 2005, regrabado por sus 20 años) de August Burns Red. Metalcore progresivo y melódico, con melodeath y mathcore entre los ingredientes, de Manheim, Pennsylvania. Disco potente en voces (con vocalista nuevo y el original de invitado), breakdowns y riffs con cortes atravesados y tiempos raros. Increíble, más con ese tema de 8 minutos del final, The Seventh Trumpet. El guitarrista de Killswith Engage, Adam Dutkiewicz, productor original del debut, está invitado como guitarrista. 4,3 de 5. En Spotify

5. Live ID (2025) de Riverside. Versión en vivo del disco ID.Entity, acá mi reseña, uno de mis favoritos definitivos de 2023. Los vi en Bogotá en 2024 con una satisfacción absoluta. Polacos progresivos, con una voz melódica maravillosa y muchos sintetizadores, con tiempos extraños y gran capacidad para producir canciones que asombran y al mismo tiempo nos hacen volar, con unos coros y unas melodías tan encantadoras como técnicas. Buenísimo, 5 de 5, claro. En Spotify.

5. Duél EP (2025) de Jinjer: qué monstruosidad cómo estos ucranianos han pulido tanto esa combinación de metalcore progresivo, groove metal, reggae/funk y djent, con toques a veces muy progresivos y otros casi jazz-metal, con las voces limpias y guturales de Tatyana. Increíblemente brutal lo que adelantan del próximo disco del mismo nombre.

6. Madvilliany Demos (2025) - Madvillian. Después de escuchar el disco Liquid Swords de GZA, no le tenía mucha fe a escuchar discos de hip hop considerados los mejores de la historia, pero si estos son los demos, el disco debe ser impresionantemente bueno. Me conquistaron con estos temas, de verdad es algo increíblemente bueno. 4,8 de 5. En Spotify

28 enero 2025

Maestros del slugde (Melvins), art pop/folk, proto-black originario (Celtic Frost), power/thrash francés, sludge/drone gringo, lo nuevo de FKA Twigs, rock experimental psicodélico y hard rock

1. Tarantula Heart (2024) de Melvins: discazo de slugde metal en su máxima expresión, un "regreso" largamente esperado de un disco que hiciera honor a su legado y trabajo en los 80. Cinco temas, el primero de casi 20 minutos, sirven para establecer de nuevo que son ellos los reyes del stoner/slugde/noise legendario y mítico. Además del trío de dementes, el disco cuenta en la batería y sintetizadores con Roy Mayorga (ex-Stone Sour, ex-Soulfly y Ministry). El disco navega entre lo puramente experimental, la suciedad sónica del género y temas con mucho más estructura y sentido que otros discos más recientes, recuerdan su maestría para componer e interpretar en medio de la niebla y el fango. 4,7 de 5. En Spotify.

2. Humanhood (2025) de The Weather Station: sofisticado y delicado indie pop / art pop / folk de Canadá, con voz femenina, aunque no de mi gusto. 3 de 5.

3. To Mega Therion (1985) de Celtic Frost: clásico del metal extremo, basado en black, doom y thrash, el rock experimental y el metal avant-garde que se alimenta del metal gótico, el sinfónico y el death/doom, esencial para la evolución del black metal y el metal extremo hasta el día de hoy. Por ejemplo, Claudia-Maria Mokri, quien hace las voces femeninas estuvo en el disco Lepaca Kliffoth de Therion, donde además hay una versión de Celtic Frost.

Es increíble lo que hicieron para esa fecha, sobre todo en orquestaciones, especialmente gracias al corno francés que ahora es tan usual en el black sinfónico, siendo un clásico primitivo, salvaje y muy experimental, que incluso media década después, los Samael apenas podían igualar. 4,8 de 5. En Spotify
4. Encrypted (2024) de Nightmare: heavy/power de Francia, con vocalista femenina, que me recuerda mucho a Ignea, aunque el uso de coros de power y los riffs más thrash y melodeath, aunque se notan influencias de djent, así como el sonido más tradicional hacen la diferencia. Suenan como a Firewind. Me gustó muchísimo, 4,5 de 5. En Spotify.

5. Passages Ep (2025) de Sunrot: banda de Sludge/Drone/Doom Metal de New Jersey, con guitarras sucia, un shriek desesperado y mucha elucubración sónica, gracias a la combinación de electrónica y metal. Se me parecen a The Body y Full Of Hell aunque con mayoría de dron/doom, aunque las veces por momentos son algo similares. En Spotify.

6. Eusexua (2025) de FKA Twigs: para mí suena como al Homogenic de Björk, con toques de Madonna, art pop y mucha música dance electrónica, incluyendo trance, que a veces me suena a Madonna pero la mayoría de las veces a Rosalía. Según RYM es un disco también de R&B alternativo, downtempo y glitch pop. Tercer disco de la británica Tahliah Barnett. De verdad muy bueno, aunque algunas canciones me parezcan demasiado cortas. 4,5 de 5. En Spotify.

7. We´re Only In It For The Money (1968) de The Mothers Of Invention. 30 años antes que Mr Bungle y riéndose de las bandas y artistas que fundamentaron el éxito del rock and roll en el mundo, la cultura hippie y la política de izquierda y derecha en Estados Unidos, el tercer disco de esta banda de rock experimental, psicodelia y sátira echa mano también de musique concrète, doo-wop, tape music, sound collage y pop psicodélico, aprovechando extractos del disco orquestal producido en solitario por Frank Zappa y editado más tarde: Lumpy Gravy.

Así que usaron la tecnología disponible, las más innovadoras técnicas de grabación y producción musical y la electrónica del momento, para hacer un disco increíblemente raro, retador y divertido, que además fue una sátira al Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band de Los Beatles. 5 de 5. En Spotify.

8. D.I.Y. (2024) de The Southern River Band: banda de hard rock, con mucho rock and roll, algo de blues rock, country y psicodelia (roots rock) de Australia, con muchísimo feeling y grandes canciones. Me gustó muchísisimo, 4,7 de 5. En Spotify.

23 diciembre 2024

Diario musical 23D: blues rock, kautrock/death metal, ambient noruego, space rock / stoner francés, death/ jazz italiano, deathrock/black, black/death sinfónico y black atmosférico/ambient

1. -FazeOne- Opus I Ma Fondation: hip hop en francés, que me aburrió. Los dos temas finales, con Xbitit y KRS-One son los salvables pero insuficiente. 2,2 de 5.

2. Pair Of Aces Pt 2 de Rival Sons: buenísima esta banda de blues / hard rock que me estaba perdiendo. Claramente, hay detalles country, sureños y stoner pero en pequeñas cantidades, lo que me agrada. Son una banda de revival, lo que es muy 2024. Su baterista es increíble. Fundados en 2009 en Long Beach, California, y claro, afiliados también a Nashville, Tennessee.

3. Absolute Elsewhere de Blood Incantation. Acá mi reseña de esta banda de death metal progresivo, rock progresivo setentoso, space rock y ambiente / kautrock. 

4. Nebulous Nights (An Ambient Excursion into Profound Mysteries) de Royksöpp. Si esto no es un giño, no sé qué será. Este diciembre ha sido realmente místico con estos temas, como el 888 de Hocho siendo el octavo disco de mi día. En este caso, después del death ambient, una reinterpretación ambient del disco 2022 del dúo noruego Royksopp, Profund Mysteries, originalmente en synth-pop, tocado en vivo y con referencias a la carrera entera. Me gustó mucho esto, a pesar que me parece un género demasiado abstracto, vago o poco instrumental. 4 de 5.

5. Ilion de Slift: space rock psicodélico y stoner progresivo de Touluse, Francia, porque esa es la onda de este día. Este disco es un excitante viaje interplanetario, en que el acid rock protometálico se alimenta de doom, kautrock y sludge. Es vintage y condenadamente contemporáneo, con decenas de estilos y décadas de historia combinadas. Para generar estos resultados, el power trío agrega vibráfono, pianos y sintetizadores. Acá lo reseñé bajo el título Mis discos favoritos de 2024: Slift le mete combustible nuclear a su space rock progresivo al agregar sludge, doom, kautrock, psicodelia y stoner en Ilion. Acá en Spotify porque allá sólo lo puse en Bandcamp. Y puntuación, 4,7 de 5.

6. The Painter's Palette (2003) deEphel Duath: jazz / metal extremo progresivo italiano, que encontré como en 1999 gracias a The End Records. Tengo el digipack de su disco Phormula. En este disco apenas inicia escuchamos mathrock a lo Dillinger Escape Plan, saxofón con death metal, drum n bass y muchísima experimentación progresiva y avantgarde, con dos cantantes, uno para guturales (aunque ya no es un shriek sino un grito hardcore/mathcore) y otro para voces limpias.

Cada una de las nueve canciones tiene un título alternativo correspondiente a un color, en referencia al título. Salió después del demo Opera y los discos gemelos Phormula y Rephormula, así que seguía en la onda del jazz/metal, ahondando en los sonidos del primer género e intercambiando el black por el mathcore, así como expandiéndose a lo vanguardista como espacio para añadir texturas y efectos sonoros, así como riffs y arreglos de funk, acid jazz y jazz fusión. Suena más a Mr Bungle o Secret Chiefs 3.

Esto se logra gracias a que el baterista, con experiencia en jazz y pop, cruza las fronteras entre géneros, mientras la guitarra se pasea por el hardcore, el math rock y el noise, intercambiando escalas y distorsiones de forma cruzada, añadiendo además muchos momentos de arpegios lentos con sonidos de cabaret, que le añade algo juguetón e innovador. 

Por cierto, se cumplen 10 años de aquel diciembre de 2014 cuando Davide Tiso, guitarrista y fundador de la banda, anunció que se acaba este proyecto por razones personales. Lo bueno es que después de unos años, está en proyectos realmente buenos como Howling Sycamore y Red Rot, después de fracasos como el de Nio. Me encanta, 4,7 de 5. En Spotify.

7. Melinoë (2020) de Akhlys: banda de black metal de Colorado, mismo estado que Blood Incantation. Este disco de black metal atmosférico / ambient fue el décimo mejor disco según Sputnikmusic en el año de la pandemia. El disco es del dúo conformado por Naas Alcameth (Nightbringer, Bestia Arcana), quien se encargó de cantar, tocar la guitarra, bajo, teclados y ambiente e Eoghan en la batería. Invitaron a la cantante de neo-folk neozelandesa Chthonia para encargarse de las voces femeninas. 

El disco es terrorífico, con un black metal potente y furioso, comandado por partes iguales por las atmósferas electrónicas, la batería de guerra y un black metal veloz con riffs gélidos que tratan de treparse como un líquido viscoso intenso sobre tus pies para atraparte. Mortiis parece escucharse en las voces agrietadas, como de trol, así como en la inspiración para hacer música de horror, sucia, tenebrosa y extrema. Los tengo pendientes para la próxima venida a Bogotá. Un discazo, 4,5 de 5. En Spotify.

8. Dritte Beschwörung: Dem Teufel Eine Tochter de Hexenbrett: tercer disco de la banda alemana de heavy metal / hard rock ocultista entintado con black metal Hexenbrett, que tiene una voz a medio camino entre el shriek y el grito punk gótico, algunos riffs de heavy tradicional, otros de hard rock e incluso de rock and roll, así como otros más sucios, entre el speed y el punk, aunque a diferencia de otras bandas más extremas o pesadas, el sonido que domina es el de hard rock misterioso.

Quizás es más fácil decir que es una banda de deathrock que se acerca al black metal, como viajando en el tiempo para tocar este género en los primeros 70, y luego parece una banda de acid hard goth rock que mete música extrema nórdica, por lo que aunque se pueden relacionar con Cradle Of Filth (amantes de Christian Death), suenan a que son rockeros góticos que aunque coinciden en admirar a Mercyful Fate y a Death SS, se quedaron con las guitarras crudas como eje, sin distorsión metalera aunque usando trémolo, dando mucho menos protagonismo a los teclados y enfocados más en crear una vedada atmósfera subterránea y ocultista, como un bar de opio con meretrices cubiertas con telas muy ligeras, rodeado de símbolos místicos. Me hacen pensar en Tribulation pero sin metal y al Darkthrone más punk con un enfoque más hard rock.

La banda está enfocada en el cine de horror italiano como propuesta artística y musical, como se espera del occult metal, pero también con un sonido vintage crudo, bien hard rock y originario, algo garage, así que no se parece a Ghost o Lucifer sino más a Blue Cheer y Black Sabbath. Sin embargo, algunos órganos destacan a veces, así como riffs psicodélicos e incluso acid rock. Sin embargo, el uso de baterías y riffs extremos, así como el constante rasgado en las voces le da tintes más oscuros, permiten hablar de una banda de heavy/black y no de black n roll o de heavy doom.

En ese aspecto, la excepción y muy notable, es el tema Wozu die Angst, que es psicodélico, hard rock y con teclados, 4,4 de 5. En Spotify.

9. Exul de Ne Obliviscaris: banda uastraliana de black/death metal sinfónico y progresivo, que reseñé acá como uno de mis discos favoritos del año 2023. Alcanzó el puesto 25 en el 2023 en Sputnikmusic. Fascinante, fácil, 4,8 de 5. Discazo que me sorprende al combinar bajo y violín como instrumentos principales.

08 diciembre 2024

Diario musical 7D: kárate, velitas y lo nuevo de Dewolff, psicodelia sureña holandesa, un poco más sureña esta vez.

0. Estaba en el examen de ascenso al 5to kyu en karate shotokan, que acá es la cinta morada. Me duelen muchísimo las piernas. Me equivoqué en el paso atrás con yako suki y la defensa age uki, pero me dijeron que tenía "mucho espíritu" (kimé) y miraba hacia donde debía. Hoy es el Día de Velitas, así que no escucharé mucha música.

1. Muscle Shoals de DeWolff: los holandeses psicodélicos me gustan desde que los conocí, con su mezcla de blues rock, psicodelia y algo de power pop, que los hacen encantadores, vintage y estimulantes. En este caso, se acercan más al rock sureño, y a pesar de los pianos blueseros, también hay unos temas más ambientales y menos guitarreros, aunque siguen siendo positivamente muy retro. 4 de 5. En Spotify.

16 noviembre 2024

Diario musical 16N: Blues navideño, sludge danés, varios soundtracks, math/rock emo, el regreso de Scour, death técnico mexicano, hardcore rapero alemán, Deep Purple en vivo, EP semi-acústico de Chelsea Wolf, jazz/trip hop y algo de rock alternativo

1. MAG: S.V.E.R. (Original Soundtrack from the Video Game) de Apocalyptica, no tenía ni idea que los finlandeses habían compuesto esta banda sonora para un videojuego en 2010. Poco que decir, es una banda increíble e hizo un trabajo alucinante. 4,5 de 5. Según Discogs, los temas fueron compuestos solamente por  Mikko Sirén y Perttu Kivilaakso. En Spotify. Vale decir que Perttu no es de los originales, porque entró en Cult (2000), el tercer disco y que Mikko era baterista / tecladista / contrabajista, es decir, tampoco de los originales y salió muy recientemente. Seis años antes, el dúo había compuesto también música para el video juego Max Payne 2: The Fall of Max Payne.

2. Tiny Moving Parts: pop punk / math-rock / screamo, de Benson, Minnesota, aunque Sputnikmusic dice que son más post-hardcore que pop punk, usan una voz que varía entre los melismas melódicos del pop punk, el rock universitario gringo y la narración semi-gritada del emo mientras la música se pasea sólidamente por los pasillos alocados de los riffs arpegiados de tiempos y acordes extraños, los cambios repentinos de tiempo sincopados por todos los instrumentos y los suaves arpegios de los puentes perfectos para cantar el coro. Me gustaron muchísimo, 4,4 de 5. En Spotify.

3. Nuevo single de Scour, la banda de black metal de Phil Anselmo, suena poderosa y agria pero también melódica, mejor producida y enfocada. Tiene a ex músicos de China Girl, Cattle Decapitation, Cast The Stone y Misery Index.

4. Echos Of Human Decary de Last Breath: death técnico y progresivo de México, con buenísimas voces combinadas entre growls y shrieks, excelente producción (que incluye unos fondos orquestales, de violines y coros, más o menos sutiles) y una pulídisima grabación vocal, siendo extremos y bestiales, súper veloces y virtuosos, son exponentes de impresionantes arreglos de progresivo extremo, combinando un bajo denso, batería extrema y gritos infernales con ritmos extraños, contratiempos y mutaciones melódicas.

Altamente enfocados en lo vocal, con habilidades técnicas evidentes, las guitarras de fondo se intercambian el papel de acompañantes rítmicos, a veces para explotar con riffs de death metal melódico o thrash progresivo, así como el papel de solistas shred de increíble habilidad, para volver a una brutalidad de ser la base para escuchar muchos repiques de baterías, un impecable de blastbeat adornado con platillos y mucho heavy gallop. Es una gran banda, un fácil 4,7 de 5.

Con apenas un EP en 2019 llegan a 2024 con este debut en que entran de lleno al terreno donde juegan Obscura, The Faceless y Beyond Creation. En Spotify. Algo curioso, tienen un excepcional tema de flamenco español fusión con algo de jazz y arreglos de cuerdas que no supe asociar claramente con lo mexicano, salvo los temas de conquista que compartimos los latinoamericanos.

5. Adoration of the Abyssal Trespasser de Trollcave: una banda español de death/doom, cavernario y lentísima, con dos temas de más de 15 minutos. No, gracias. 2,5 de 5.

6. Tribal Gaze / Deadbody split: death metal old-school de Texas la primera, bastante vintage y death/hardcore/grind la segunda, con miembros de Apparition y Twitching Tongues, haciendo música extrema innovadora, desde temas cortísimos de 6 segundos hasta temas de death/doom con un sonido renovado, infusiones de grind y hardcore. 3,5 de 5 para los primeros, 4,3 de 5 para los segundos. En Spotify.

7. Alkymist, sludge/doom progresivo danés, con mucho sonido industrial y gótico en las guitarras, le dejan la densidad al bajo. Una voz semi-hablada y distorsionada primordialmente, aunque también hacen una de goblin medio-narrada también. Parece que hay una escuela en Dinamarca para esta música pesada, grave y corrosiva. Cuando los temás son más rápidos y dinámicos, suelen tener mucho mejores momentos. Es una muy buena banda pero no mi tipo de música. Aún así, 4 de 5.

8. Deep Purple – Doing Their Thing ... Live 1970. Con el temazo Child In Time. 5 de 5 sin pensar en nada.

9. Grey City Tales EP de Harm/Shelter y Torchit It. Bandas de hardcore alemán, la primera más influenciada por el rapmetal y la segunda un poco más oscura y metalera, parece tener a Biohazard entre sus referentes. En Spotify. Les pongo un 3,5 y 4,1 de 5 respectivamente.

10. Tight Chest de Red Snapper y David Harrow: el trío de jazz/trip hop/break beats se une al tecladista británico para hacer mucho dub en solo cuatro temas tan noventeros que no puedo parar de bailar y sonreír. 4,5 de 5. En Spotify.

11. Unbound EP de Chelsea Wolfe, la magnífica cantante de darkwave / folk alternativo rehace cuatro temas de su disco She Reaches Out to She Reaches Out to She en acústico, con un resultado espléndido, misterioso y elaborado. Incluye además Cellar Door, original de Spiritbox. Increíble, 4,4 de 5. En Spotify.

12. Arcane League of Legends: Season 2 (Soundtrack from the Animated Series) (2024): empieza con un single conocido, Heavy Is The Crown de Mike Shinoda y Emily Armstrong, la nueva cantante de Linkin Park (y también en Dead Sara). En Spotify (sale completo el 23 de noviembre). Me gustaron los temas de Misha Mansoor, Zand, Djerv y más o menos el de Tom Morello. 

13. Lonely Christmas Eve de Joe Bonamassa: temas blues rock de Navidad. Muy bueno, 4,2 de 5. En Spotify.


15 octubre 2024

Lo que escuché el 15 de octubre: kautrock hippie de Suecia, indie progresivo psicodélico de Brooklyn, hardcore metálico, math rock indie de Canterbury, screamo japonés, death progresivo avantgarde francés, blues rock y lo nuevo de La P Eléctrica

1. Blue Garden de Delta Sleep: empezamos este día con un cuarteto de Canterbuty, Reino Unido, que se define como de math rock, pero suena más bien a una versión más pop rock / emo / post-hardcore progresivo muy melódico, cálido, casi purificador, muy orientado a la guitarra y con distorsión suave, que alcanzan al apelar a elementos del progresivo y el math rock pero aligerados con rock alternativo, folk rock e indie, así como voces salidas del britpop . El resultado tiene una una vibra muy noventera, optimista, misteriosa e intrigante.

Para mí, 4,4 de 5, con momentos mucho más altos en algunas canciones como en el tema "A casa" y "Sunchaser" donde hay más arreglos progresivos, intrincados y cambios de tonos/tiempos, pero que a veces parece perderse la oportunidad de ser más progresivos, lo que suena muy purista de mi parte. Me preguntaba qué tan común es combinar el indie con el math rock, así que encontré que hay un posible microgénero llamado mathy indie o indie math rock.

En Spotify.

2. No Control de Torena, que suena a un death/hardcore vieja escuela con toques de thrash y crossover, no demasiado logrado. Según ellos, metallic hardcore. Es un hijo bastardo de Prong con Obituary. Digamos que un 3,2 de 5 porque lo hacen bien.

3. Feats of Engineering de Fantasy of a broken heart: indie progresivo rock psicodélico, con un sonido de orquesta folk, expansivo y bien indie que termina siendo fascinante. Y es que se tomaron siete años desde su fundación, pero desde la pandemia más en serio, para producir este debut en manos de Al Nardo y Bailey Wollowitz, radicados en Brooklyn, Nueva York. Otro disco que se compone de dos partes, como un cerebro. 

Al principio son más indie pop con toques progresivos, pero en la segunda son mucho más expansivos y experimentales, con toques indie. Melotron, teclados, cuerdas, allí van encajando todo con sorbos de neo-psicodelia y dream pop, en un resultado original y novedoso, magistral. El tema final es toda una suite, de casi 7 minutos, que une los dos mundos en partes cambiantes.

Les pongo 4,6 de 5. En Spotify.

4. Goat de Goat: psicodelia con voz femenina punketa, que se va transformando en una especie de canción ritual, tribalista y hippie, con mucha onda orientalista. Son de Korpilombolo, Norrbotten County, Suecia. Su disco es muy bueno, parece una inmersión de ayahuasca o LSD en el folk rock experimental de los 60, en pleno Verano del Amor. 

Algo de progresivo, algo de kautrock (claro), mucha instrumentación no tradicional y un formidable disco, lleno de espiritualidad y misticismo, world music y alternativa, que se lleva fácilmente un 4,5 de 5. En Spotify.

5. Eunoia de Envy: vaya, definirlos está bien retador, porque hay arreglos orquestales, voces screamo, algo de post-rock y hardcore, pero incluso fraseos de hip hop / narración. Según Sputnikmusic son una de las bandas más conocidas del hardcore/screamo de Japón, pero también los clasifican como post-hardcore, emo y post-rock.  Octavo disco desde su debut en 1998, con de dos a cinco años entre cada uno.

Un disco más experimental que dentro de los "límites" de unir media docena de géneros, interesantísimo. Estoy puliendo mi algoritmo, que es como, música rara + metal + cosas que nadie más une. Este disco es un sólido 4,2 de 5. En Spotify.

6. Insomnia de Exhaurio: un complejo, misterioso y brillante avant-garde y progresivo thrash / death / black de Poitiers, Nouvelle-Aquitaine, Francia. Su estilo está altamente sazonado con pasajes de cuerdas con tonos medievales, flamencos y góticos. También usan coros épicos nórdicos, blast beats furiosos y riffs de speed/black, para lograr la riquísima esencia brutal de lo que ellos definen como Progressive Blackened Thrash, definición que se queda corta para lo que hacen, que se alimenta solos de guitarra disonantes, psicodelia, largas suites con cambios de ambiente, baterías doom/black aplastante y una voz agria que permanentemente narra desgracias y cansancios existenciales. 

Discazo, con un 4,7 de 5. En Spotify.

7. Shades Of Blue (Overdrive) de Joe Bonamassa: guitarrista de rock n roll, jazz, blues y hard rock que me encanta. Buen disco, 4 de 5 para este disco de 2014 de blues rock. 

8. Automatron de La Puta Eléctrica: hard rock venezolano que nació bajo la etiqueta de "a go go maldito". Ahora, después de pasar por España por varios años y estar desaparecidos, Norton Pérez (guitarra y voz) y José Miguel De Robertis (batería y producción) desde Finlandia y México traen este disco, combinando temas nuevos y reversiones de clásicos, con el single Reloj de arena. 4,5 de 5 porque Viva Venezuela en esta mielda, caballero.

En Spotify.

13 octubre 2024

Lo que escuché el 13 de octubre: black metal psicodélico, jazz vocal, hard rock stoner progresivo, mathcore, black/death progresivo, metal gótico, melodeath con black/speed, rock n roll, sludge, power metal y folk metal ruso

1. Empiezo el día con una maravilla del folk metal ruso: Ч​ё​р​н​ы​е п​т​и​ц​ы (¿Qué pasa?) de Woodscream, oriundos de San Petersburgo. Un cuarteto que con este disco de 2024 lleva a su tercera entrega, liderados por Valentina Tsyganova, con una dulce voz lírica y un shriek súper agrio y potente (aunque mucho menos frecuente), junto a Aliya Leta, como flautista (en otras bandas toca arpa y gaita escocesa) junto a un dúo de guitarra (Aleksandr Klimov) y bajista / tecladista (Vitold Buznaev). Temas melódicos, potentes, evocadores de épocas llenas de duendes, espíritus de la Naturaleza y otros seres fantásticos en bosques llenos de luz, a veces algunos demonios y cazadores. 

Cierran con un tema con melodías más digeribles, aprovechando las voces líricas. Me encantó la portada, les doy 4,3 de 5.


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2. Of Sins and Other Tales de Project Arcadia, ¿cómo llegó esta banda de heavy/power de Bulgaria a mi lista de Deezer? Buenísima voz (con apenas gruñidos thrash pero sin imitar a Fabio Lione), las guitarras suenan potentes, incluso alguito thrashosas y hay suficiente épica en los temas. Claro, por su cantante, Deibys Artigas Venegas, oriundo de Tinaquillo, Cojedes, Venezuela.

Pero hay más, el baterista Fabio Alessandrini (Bonfire) y el gutiarrista Rich Gray (Horasan). Les doy un 4 de 5.

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3. Cool World de Chat Pile, segundo disco de esta banda de Oklahoma City, Estados Unidos, que causó sensación con sus letras de angustia urbana y post-moderna en una atmósfera de sludge, noise y post-metal (con un montón de muchos de otros géneros del punk y metal). 

Esta nueva producción está mucho más enfocado en equilibrar composición y concepto, tiene menos gritos y estridencia, quizás producto de la catarsis del debut y se siente más profundo y emocional, con claros visos de grunge y post-grunge, incluyendo una voz mucho más a lo Eddie Vedder y algunos momentos "nirvanescos".

Magnífico este disco, ahora sí me gustan mucho, 4,7 de 5.

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4. Wounds of Desolation de Isolert, black metal melódico griego, en el que se destacan la voz angustiosa y con aullidos, narraciones y gemidos, la música está muy bien acabada, con guitarras cuidadas y ambientales, detallados arreglos de teclados y batería. Según ellos, misantrópicos pero sin ser depresivos. Con algunas influencias del doom épico, el heavy metal tradicional y el power metal, que enriquecen mucho el estilo enfocado en lo narrativo vocal, algo de war y viking en momentos gloriosos.

Enlaces: Metallum, Sputnikmusic. Discogs. Bandcamp, Instagram, Spotify

5. Dream Machine (2023) de Des Rocs (Daniel Rocco), puede describirse llanamente como rock and roll, si no fuese porque a la receta le agregó blues rock, pop rock alternativo e indie neoyorkino, y claro, él compone desde Queens, Nueva York, Estados Unidos. Pienso en The Darkness, The Strokes y The White Strips, junto a la pasión por los sonidos electro-rockeros del nuevo pop de Dire Straits.

Un disco alegre, enérgico y maravilloso, muy divertido y potente, que me había perdido hasta casi finales de 2024, increíble, al que le doy un 4,7 de 5 (creo que pudo ser ligeramente más corto) y que sin purismos toca también algo southern, country y desert rock a lo que podría ser una especie de pop alternativo, porque sí, adiós a los géneros rígidos. Los coros femeninos de fondo, acompañando las melodías es un toque de dulzura magnífico que en el tema Up To You claramente hace referencia a Everybody Needs Somebody To Love de Queen.

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6. Human Rosin de Hate Breeder, debut de esta banda Nueva Jersey, Estados Unidos, claramente influenciados por Children Of Bodom, para producir un melodeath furioso, inyectado de speed y black para hacerlo más oscuro y brutal, sustituyendo los teclados por solos de guitarras thrasheras y riffs de punk. 

Les doy un 4,5 de 5 por un homenaje que termina siendo una forma renovada, muy bien compuesta e interpretada, con frescura y su enfoque propio, no derivativo a pesar de la influencia, aunque la portada y el logo es horrible, me divirtió ver los títulos de las canciones, totalmente en el concepto de los finlandeses que fueron liderados por Alexi Laiho. Una banda que demuestra que puedes tomar algo muy bien conocido, casi mítico, y llevarlo a un ángulo original, poderoso y satisfactorio.

Enlaces: Bandcamp, Spotify, Metallum

7. Cementery Skyline, un metal gótico/industrial de todos estrellas de Escandinavia con el cantante de Dark Tranquillity, Mikael Stanne, que parece como si Ulver se alejara de Depeche Mode y se acercara a Katatonia, haciéndose más rockero sin dejar de ser bailable, atmosférico u oscuro, es decir, menos intenso pero más interesante. El resto de los miembros de esta agrupación internacional son Markus Vanhala (guitarrista, Insomnium), Santeri Kallio (tecladista, Amorphis), Victor Brandt (bajista, Witchery, Firespawn) y Vesa Ranta (baterista, Senteced).

Excelente disco: 4,3 de 5.

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8. Viscera de Haunted Shores: metal progresivo instrumental y feroz, proyecto de los estadounidenses Mark Holcomb y Misha Mansoor de Peryphery. Algo de djent, death metal y black atmosférico que se aleja de lo que hacen en su banda formal. Sin letras, hay humor en los nombres de las canciones como Harrison Fjord y Norway Jose, en referencia al black metal noruego y sus tropos. Además, tienen de invitado a Jorge Munkeby y a Devin Townsend en unos temas en que blanden la espada hacia territorios progresivos y de vanguardia. 

Brutal 4,8 de 5.

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9. Jabberwocky EP de The Sawtooth Grin: grind / mathcore de Rhode Island, Estados Unidos, a lo Genghis Tron, See You Next Tuesday y Fronterier. Me gusta la estridencia de unir gritos agudos con imposibles arreglos hiperveloces de jazzcore con math metal, que de repente cambian a momentos calmados, superpuestos de guitarras y vuelve la demencia. Un 4 de 5 fácil, sin sudar o muchísimo pero en apenas 10 minutos. Con Jon Karel, el mismo baterista de The Number Twelve Looks Like You.

Enlaces: Bandcamp, Discogs, Instagram

10. Portrait de Samara Joy, tercer disco de esta cantante de jazz de Nueva York que en noviembre de 2024 cumplirá 25 años. En 2023 ganó dos Grammys, no sólo como mejor disco de jazz vocal con su disco Linger Awhile (que antes ganó dos veces Esperanza Spalding y Kurt Elling, y que ahora ganó Nicole Zuraitis) sino mejor artista nueva (que el año anterior había ganado Olivia Rodrigo, y ganándole ese año a Anitta, Måneskin y Wet Leg), mientras que al año siguiente le dieron mejor performance jazz por su canción "Tight". En 2019 había ganado el Sarah Vaughan International Jazz Vocal Competition, en 2021 fue declarada mejor artista nueva por JazzTimes y en 2022 mejor artista jazz por los Jazz Awards. Además, es bastante viral en TikTok (es una cantante de jazz, amigos) con 672 mil seguidores y más de 7 millones de me gusta.

Con el jazz, similarmente que con el hip hop, tengo más entusiasmo que conocimiento. Se notan en Portrait las influencias clásicas del jazz, como también de música latina, soul y RnB. Ella me parece muy buena, con grandes músicos a su lado y una voz privilegiada.

Enlaces: Sputnikmusic.Bandcamp, Spotify, TikTok.

11. Objet de Objet (septiembre 2024). Suena como un hard rock progresivo bastante sucio, esta banda de Portland, Maine, Estados Unidos, dice ser sólo "metal progresivo" pero suena un poco thrashosa y algo heavy metal setentoso, dando una vibra que me recuerda a Fight, el proyecto de Rob Halford pero con una vibra stoner y una voz que parece la usada en bandas de doom épico como Candlemass. No diré que no me gusta, pero es rarita, por ahora 3,8 de 5. A lo lejos podrían sonar como Mastodon pero más texano.

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12. Muuntautuja de Oranssi Pazuzu: black metal psicodélico, espacial y progresivo de Finlandia. Una de mis favoritas de la vida. Este disco nuevo está más sosegado, mucho mejor producido, con las capas de ruidos y efectos en concordancia con la música, sonando entre jazz y metal de vanguardia, atmosférico, conceptual y detallista. Sexto disco en 15 años, permite llegar a la madurez esperada de genialidad.

Oranssi Pazuzu podría estar haciendo su Kid A, si me permiten la extrapolación metalera, pues parecen explorar el ruido instrumental yuxtapuesto de Imperial Triumphant, de Heimdal de Enslaved y el Black Medium Current de Dodheimsgard, en que superan el metal para expandir el sonido hacia espacios siderales más cercanos a la música de vanguardia, la experimentación contemporánea y la música de cámara.

En este caso Niko Lehdontie suma teclados y efectos electrónicos a su trabajo de guitarra, mientras que Ville Leppilahti agrega gran piano y teclados (llegando a lo experimental y la música de cámara) mientras que el bajista Toni Hietamäki también agrega teclados, Juho Vanhanen (voz y guitarras) y Jarkko Salo (batería). Este es un discazo de 4,8 de 5 que no en vano es titulado Transformación, con referencias a la alquimia y el cambio. Es otra banda, otro nivel, algo increíblemente superior y grandioso.

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13. Vanishing EP de Blindead 23. Cierro en grande este día, de forma majestuosa con este triple de canciones de post-metal / progresivo, que encarna tanto a Borknagar en su ópera black como a Inter Arma y The Ocean Collective. 

Desde Polonia y con apenas dos singles en 2022, llega este 2024 esta bestia feroz con guturales profundos y monstruosos, metal apocalíptico, ruidoso e industrial, a lo Author & Punisher, que deriva en una atmosfera  íntima, casi minimalística, en que el sludge y el post-metal hierven a fuego lento, dejando que cada instrumento ocupe su lugar cómodamente, para terminar con un black industrial furioso, brutal y definitivo con fondos orquestales espaciales, muy a lo Ihsahn.

Un sexteto conformado por el guitarrista sueco Roger Öjersson (Katatonia, Tiamat), el cantante polaco Patryk Zwoliński, el bajista brasileño Vinicius Nunes, el baterista polaco Paweł Jaroszewicz (de la banda de mathcore / grind Antigama), el guitarrista polaco Mateusz Maurycy Śmierzchalski (tocó en el disco Thelema de Behemoth) y sí, la tercera guitarra del polaco Maciej Janas.

Magnífico disco, 4,8 de 5, porque es demasiado corto para lo bueno que es.

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28 marzo 2017

Me and that man: un proyecto de country/blues con vampiros e iglesias oscuras

Cuando Nergal de Behemoth, quien además de estar al frente de esta banda de black metal polaca es curador museístico y estudió historia en la Universidad, anunció un disco de corte acústico, apareció una mezcla de curiosidad con escepticismo. Debido a su unión creativa con el británico-polaco John Porter, resultó en una pieza única de dark folk.


Con "Songs of Love and Death", el dúo sorprende con un disco de atmósferas oscuras que recuerdan a Danzig, Nick Cave o Johnny Cash por igual, mientras muestra el imaginario de un oeste lleno de vampiros e iglesias satánicas con sonidos de blues, country y folk. Pero no se queda allí, además de ser un vaquero apocalíptico hay baterías industriales junto a la energía primitiva del rock.

Es como si Beck descendiera a los infiernos, The Smiths escupieran sangre y fuego por las guitarras o escucháramos "A put a spell on you" como base de un disco conceptual. Con arreglos que incluyen pianos, coros infantiles y musas etéreas, no es un disco de metal pero es tan perverso y malvado como si lo fuese, con una producción impecable y guitarras reverberadas, voces profundas y canciones sencillas.

Es un disco que no pretende ser un rostro ligeros como pasó con algunos esfuerzos acústicos y alternativos de guitarristas del metal como Aeon Spoke o Pain, sino un manto de oscuridad sobre una propuesta ya revisada, pero nunca así.

La combinación con John Porter hace la diferencia. No es solo una búsqueda de equilibrio con un divorcio total de Behemoth sino una noche sin luna sobre una pradera solitaria. Pero no es depresivo ni gótico, es más el Kveldssanger de Ulver que Atrocity haciendo versiones de los 80.

Un disco extraordinario, potente y sin aspavientos que no pretenden ser más de lo que aspira pero logrando ganarse respeto por sí mismo que creo podría tener un buen nicho entre fanáticos del metal extremo o la música alternativa como tener su propio, e inesperado, público.