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06 junio 2025

Lo nuevo de Swans (post-rock/drone), Katatonia (progresivo gótico), Turnstile (post-hardcore / dream pop), industrial alternativo y melodeath sinfónico portugueses

1. Birthing (2025) de Swans. Según RYM, para hoy 6 de junio, el mejor disco de 2025, y aunque me parece bastante experimental, entretenido, cautivante por momentos, también es extensísimo (1 hora 55 minutos) sin que sean las mejores dos horas de mi semana. Los neoyorkinos son una banda de culto.

Es un buen disco de post-rock experimental, pero en muchos momentos el drone es simplemente eso, hay buenos momentos de noise rock (sobre todo cuando hay batería orgánica estruendosa) pero a veces es simplemente un riffs demasiado alargado o narraciones no tan buenas como las que hacen en Sprain. 

Según RYM también hay totalismo, rock gótico y kautrock (porque hay decenas de instrumentos, desde vientos misteriosos hasta percusión rara) pero además, hay mucha experimentación electrónica, un tema con doble bombos infernales como si fuera death metal, muchas voces de niños y hasta guitarras country (aunque no puedo estar de acuerdo con que hay música gótica). 4,3 de 5.

Los créditos de los muchísimos instrumentos: Michael Gira: voz, guitarra acústica, producción, dirección artística y diseño. Phil Puleo: batería, dulcémele, flauta, melódica, percusión, maquetación. Kristof Hahn: guitarra, guitarra lateral de acero, guitarra acústica, guitarra eléctrica, loops, coros. Dana Schechter: guitarra lateral de acero, bajo, loops. Christopher Pravdica: bajo, taishogoto, loops, efectos de sonido, teclados. Larry Mullins: melotrón, teclados, piano, sintetizador, batería, vibráfono, percusión, coros. Norman Westberg: guitarra eléctrica, loops.

Invitados: Jennifer Gira, Laura Carbone, Lucy Kruger: coros. Andreas Dormann: saxofón soprano y Little Mikey: coros.

2. Violent Feathers (2025) de Spiralist: el proyecto del portugués Bruno Costa muta del post-metal progresivo al metal industrial alternativo. Se escucha bien, a veces bastante, considerando el cambio, pero también a veces es así como bastante derivativo, como en el tema Glasseater, totalmente creada a partir de Closer de NiN.  3,5 de 5 porque el performance es increíble. 
3. When Fire Engulfs the Earth (2016) de Dark Oath. El debut de la banda de melodeath sinfónico que el año pasado me deslumbró con Ages Of Man, un disco hermosísimo. En este debut, aunque hay mucha música extrema, con la vocalista apuñalando el mundo con sus shrieks y destacadas orquestaciones grandiosas, hay una gran influencia del power metal. Se parecen un poco a Stormlord por momentos, aunque es primordialmente un melodeath con muchas orquestaciones. 4,3 de 5.

4. Nightmares as Extensions of the Waking State (2025) de Katatonia. Me encanté con esta banda hace relativamente poco tiempo, pero me encanta volver a sus últimos discos. El progresivo / gothic metal que han cultivado ahora vuelve con una cara más dura, con mayor protagonismo instrumental y la misma seducción oscura en las voces, en que Renkse suena oscuro, seductor y melódico, aunque debo decir que ahora un poco repetido, igualmente ofídico y gótico.

Lo mejor es definitivamente escuchar una renovada potencia en las guitarras, la presencia permanente del bajo con una claridad asombrosa y la máxima ganancia que le dieron a la batería, para hacer repentinos giros y recovecos progresivos con ritmos complejos, y lo segundo mejor son los cambios de tiempo y tono, de la calma a la expansión coral, usando además guitarras gigantes que caen como baldosas de concreto, las capas sucesivas de solos, teclados y más guitarras distorsionadas.

Para mí, 4,6 de 5. Los singles son brillantes y más sonando juntos: Wind Of No Change, Lilac y Temporal. 

5. Never Enough (2025) de Turnstile. A veces uno aprecia una banda antes que los demás, antes que sean famosos e incluso tanto tiempo antes que apenas, los recuerdas. Eso me pasó con ellos y ahora que están en mayor reconocimiento, uno dice, al mismo para sí mismo, yo ya sabía (o intuía). Aunque también hay que admitir, el disco con los que los conocí hace ocho años, Time & Space era básicamente hardcore punk y post-hardcore. 

Con el doble single/video SEEIN´ STARS / BIRDS definen claramente lo que hacen y cultivan, por segunda vez después de Glow On, que son una banda que hace post-hardcore y rock alternativo, e incluso metal alternativo y hardcore punk, pero también dream pop, new wave y ambient pop, al mismo tiempo, con humor, creatividad, desenfado, alegría y guitarras que pueden ser psicodélicas, punketas e incluso metaleras, y todo al mismo tiempo. 

Me suena a esa manía noventera de tocar canciones pop o radiales a ritmos de guitarras industriales, pero esto es algo extraordinariamente mejor, y sin recurrir al nintendocore. Algo quizás tan divertido y osado, similar a lo reciente de The Callous Daoboys así no alcancen sus alturas, sí hacen algo realmente que toma los sonidos ochentosos, de estas escenas tan disímiles y los unen de forma única. Es decir, es punketo ye electrónico pero no es synth punk, al revés, es una especie de hardcore/post-hardcore con sonidos del new wave y el dream pop, incluso ambient y hasta dance, pero pensado desde el concepto de banda, nada de laptops. Bravo. 4,7 de 5.

I CARE lo hace de forma magistral, por ejemplo. Y DREAMING es una locura con esos ritmos latinos y new wave junto a guitarras punketas. DULL es otra joya y ni hablar de LOOK OUT FOR ME, con sus bases discotequeras y pianos oníricos, siempre acompañadas de guitarras hardcoreras. SLOWDIVE es otra gran canción, partiendo desde el metal alternativo, con las guitarras más potentes pero igualmente rítmicas y electrónicas.  Qué buen disco (con las excepciones de MAGIC MAN y CEILING, que no tienen nada).

01 junio 2025

Lo nuevo de Rivers Of Nihil (death progresivo / jazz fusión / djent), Morcheeba (trip hop) y The Flower Kings (neo-prog sinfónico), deathgrind, emo/popst-hardcore/noise pop y new wave / post-hardcore de Australia, doom/heavy/black danés y trip hop/neo-soul portu-danés, hip hop colombiano, black disonante gallego

1. The Calling of Fire (2025) de Blood Monolith. Debut bestial de esta banda de deathgrind de Washington, con un sonido grotesco, crudo y al mismo tiempo, muy técnico. Es sucio y hábil, por lo que dentro de la salvajada sónica se escucha la potencia nuclear de los bombos con un sonido abrumador, las guitarras se inspiran en el brutal death y el grindcore de vieja escuela para hacer riffs laberínticos y la atmósfera general es aplastante y abrumadora, perfecta para un pogo que provoque heridas sangrantes. 4,6 de 5.

Tommy Wall, en el bajo, el mismo de Undeath además de Shelby Lermo, guitarrista y vocalista de Ulthar. Pocas veces un proyecto alterno es realmente tan bueno y distinto. Es una versión a lo Asphyx de Deicide y Cannibal Corpse. 

2. Devastation Awaits (2025) de Out Of Service: Me alegra mucho escuchar este disco, el tercero, de esta banda de emo, post-hardcore y rock alternativo de Voorhees Township, New Jersey, porque uno muchísimos ángulos de los géneros que prueba e incluso se extiende. Sí, hay nü-metal y screamo, que parece unir sonidos de los 80 y 90 con gritos desesperados, un sonido misterioso parecido al gótico y rematan con oníricos y brumosos riffs atmosféricos y ruidosos, aunque con uno sonido brilloso y punketo, mientras que la voz limpia es accesible, tan post-punk como pop punk, que le da un cariz distinto, diverso y original. 4,3 de 5.

Se nota además un coqueteo con géneros distantes como el metal extremo y el metal progresivo, con saxofón incluido, por las experiencias más juveniles de los músicos. 

3. To All The Ones I Love (2025) de Press Club. Punk rock, pop punk y post-hardcore con voz femenino, que tiene influencias del post-punk y el noise rock. Me gusta, porque suena como un new wave más guitarrero. 4,2 de 5. Son de Australia, liderados por Natalie Foster, que tiene una voz que puede sonar a Blondie, que acompaña perfectamente el sonido electrónico y punketo, con un pequeño rugido. Son de Australia. 

4. Scimitarium I (2025) de Scimitar: heavy metal épico, oscuro y progresivo desde Dinamarca, con voz femenina, complejísimos riffs de guitarra y una batería arquitectónica, más un bajo altamente técnico. El sonido es tan punk como metalero, tan doom como rock and rollero, profundamente ochentero, entonces se junta el heavy, el rock progresivo, el epic doom y el black originario en un paraguas único, siempre con un sonido cavernoso, hundido y al mismo tiempo, gótico.

El resultado es un sonido que es igualmente medieval, vintage y de deliciosas tierras progresivas al combinar las formas y estructuras del black metal disonante y el goth metal, e incluso el post-punk y algo de rock gótico, con una distorsión de una vieja banda de NWOBHM de los 70, con temas extensos y cambiantes. Es al mismo tiempo The Misfits y Ulcerate, es Tribulation, Smoulder y Castle Rat y también es Cave Sermon. En el tema final hay más presencia del black metal, incluyendo shrieks. 

Es realmente placentero. 4,7 de 5. 

5. Lifetime (2025) Erika de Casier: cantante portuguesa residenciada en Dinamarca, con un disco que me recuerda inicialmente al trip hop, french house y downtempo tipo Air, Saint Germain y Tricky pero sin sorprenderme.

Pero luego noté que tenía una  toque más comercial, más radial, que lo acercaba al pop o al R&B de MTV, pero luego noté que al mismo tiempo, había algo ambiental, experimental y distinto, gracias a incorporar sonidos que iban desde los 80 hasta los 2000, como el hip hop soul y ambient dub, como una versión más electrónica y trip hop de TLC y Janet Jackson, por lo que las pistas y tropos del R&B, el soul y el new jack swing sonaban como si fuesen tocadas por Portishead o Massive Attack, entonces a veces suenan duras baterías metálicas, cortes potentes de hip hop o sucias pistas de jazz con sensuales líneas vocales femeninas.

Me gustó especialmente el tema Desilusional, como más jazz rap / hip hop. 3,9 de 5. Irónicamente lo menos logrado me pareció la voz, poco original.

6. Guiso (2025) de Pielroja y El Kalvo: hip hop bogotano con boom bap y pistas misteriosas tipo horrorcore. Otro buena producción, enfocado en analogías con sabores y gastronomía. 4,3 de 5. Pielroja es de Risaralda y vive en Barcelona, España. Me gustó el tema Inquietante Época en que con buenas líricas critican las ironías bogotanas y globales de vivir entre inundaciones y racionamiento de agua, crisis climática y nuevas formas de explotación minera, con algo de humor negro: "a este ritmo los rolos aprenderemos a nadar". Critican al comunismo cubano, a la Iglesia Católica y a la hipocresía del greenwashing. Genial ese tema.

7. Stranger To Love (2025) de Senna. El mejor tipo de post-hardcore es el swancore, y estos alemanes nos hacen sentir esa deliciosa experiencia de esas guitarras gruesas, llenas de flanger y reverb, que recuerdan al new jack swing rockero de Michael Jackson en que estructuras del post-hardcore, llenas de punk y emo, se hacen con duras guitarras de metal progresivo y djent, junto a suaves armonías de R&B y bajos llenos de funk, con una producción pulida. Bilmury es genial pero estos tipos son realmente seductores. 4,4 de 5.

8. Rivers Of Nihil (2025) de Rivers Of Nihil. ¡Han vuelto! Después del dudoso The Work, vuelven a sonar como habían gratamente evolucionado hasta poco antes, death progresivo con brutalidad en voces y la música más influencias diversas que se combinan, desde lo electrónico hasta lo progresivo pasando por el space rock, el rock psicodélico y hasta el jazz fusión. 

En este caso, el death metal progresivo, incluso con algo de vieja escuela, vuelve a ser el protagonista, con riffs de djent, guturales monstruosos y fusiones inteligentes con deathcore, metalcore melódico y groove metal, que incluyen brutales momentos de death progresivo con secciones rítmicas destructivas. 

Son tan pesados como en sus primeros discos pero añadiendo guitarras con distorsiones alternas, voces limpias progresivas y un compendio de géneros duros, así como arreglos que incluyen banjos de country y muchos momentos atmosféricos, así como de jazz fusión, gracias al frecuente paso del saxofón sonando como un tema de smooth jazz. Leí que eran los cuatro discos anteriores en uno y le doy la razón.

Los de Reading, Pennsylvania volvieron a conquistarme. 4,5 de 5. E un regreso a lo mejor de su repertorio, combinando con más o menos aciertos, lo que han hecho antes. Lo mejor del disco está al final, con Evidence, American Death, The Logical End y el cierre que da nombre al disco y la banda, que es una mezcla perfecta de death progresivo, deathcore y metalcore melódico con mucho groove y shrieks. 

9. Love (2025) de The Flower Kings: Progresivo sinfónico / neo-prog que desconocía hasta ahora, o que no recuerdo, con Roine Stolt (Trasatlantic) en guitarra y voz. Son suecos, se fundaron en 1994 y tuvieron un break entre 2008 y 2012. Un suave disco progresivo, muy agradable y accesible, relajado. 3,8 de 5. Hay muchos teclados, arreglos orquestales, millares de pequeños detalles hermosos y delicados.

10. Escape de Chaos (2025) de Morcheeba. Downtempo / trip hop británico que ya es clásico. Me gustó que combina formas electrónicas de funk, chill y un poquito de dub con muchas guitarras eléctricas psicodélicas, algunos riffs rockeros e incluso algo de batería analógica. Voy con 4 de 5 pero hay temas mucho mejores.

11. Laio (2025) de Balmog: este black metal gallego, que llega a su quinta producción, es una apuesta por la ampliación del abanico del género dentro de aristas novedosas probadas por distintos congéneres, por lo que se concilian ideas melódicas y sucias en los riffs, las voces narradas que se acercan a las usadas por el viking metal y los shrieks conocidos, con algunos puntos intermedios, mientras que las guitarras son transmutadas en una paleta de distorsiones que también oscilan entre trémolo picking y otras técnicas que van desde lo extremo a lo alternativo. 

Temas como Tongue In Pieces, se escucha un black disonante que por momentos parece sacado de los primeros discos de Emperor, furioso y sinfónico, aunque es presentado con cambios de tiempo, silencios y paradas como el black avantgarde de Dodheimsgard, como una especie de micro-ópera metal en pequeños trozos en una misma canción. Otras veces parece que intermedia el black psicodélico más experimental, algo de post-metal en atributos percusivos y guitarras alteradas, en otros más parece que acudimos a una revisión de black industrialoso como Thorns en un formato pulido, contenido y casi progresivo.

En discos anteriores han jugado con el deathrock y el post-punk pero en este caso, creo que han logrado un equilibrio entre las distintas formas de black metal contemporáneo avant-garde, tocando momentos de black n roll, speed/thrash y hasta gothic rock, no como Tribulation sino en una forma más gélida y extrema.


06 mayo 2025

Lo "nuevo" de Ministry: regrabación de sus temas synth-pop, nü-metal/deathcore suizo, sass/mathcore californiano, black portugués opresivo y disonante, death canadiense, hardcore punk melódico sueco, deathcore lituano, trap metal gringo, post-metal chileno, black/death crust austríaco

1. Cursed de Paleface Swiss: aunque por momentos suena demasiado derivativo, porque el cantante en demasiados momentos emula (o imita) a Jonathan Davis y Corey Taylor en sus fraseos de desesperación, también hay mejores momentos de rap metal, con música que varía entre nü-metal / deathcore y downtempo / hip hop. Diría que está bueno, a pesar de la imitación desalentadora, 3,9 de 5. Son, obviamente, de Suiza.

Es como un nü-rap-metalcore, que tiene momentos propios como en el tema Don´t You Ever Stop, en que el pasado de slam/brutal death/deathcore aparece, incluso con un rap grunt bastante apreciable. El disco varía luego con temas más o menos logrados, derivativos y otros como de relleno, para terminar con una canción con voz gritada, medio post-grunge que no sé si es ahora imitando a Chat Pile o definitivamente asumiendo el costoso riesgo de una banda que presenta un disco totalmente divorciado de su historial, con un tema como grunge y depresivo.

2. Pain Olympics (2025) de Heavy Heavy Low Low: Para mí es como un sludge / noise, violento, caótico y con canciones cortísimas como de grindcore, pero RYM dice que es Sass y Mathcore, con momentos de Noise Rock, Post-Hardcore, Metalcore y Pigfuck. Son de San José, California. Es realmente demencial, un choque instrumental con sonidos entrelazos y gritos desesperados. Un poco a lo Chat Pile pero sin el post-punk ni lo conceptual. Bien, 3,9 de 5.
3. Desert Palms (2025) de Serpentes: black metal portugués ocultista, obra única de Gonçalo Borges (aka Ainvar Ara) con varios músicos islandeses. Es furioso, con velocidad variable y pensado en lo más oscuro y gélido del black disonante y progresivo. Aunque cumple con sus cometidos, de riffs aserrados y una batería bélica, gritos cavernosos y mucha opresión, no creo que sea demasiado excitante. 3,3 de 5. 

4. Nuevos singles de Gaupa, un doom psicodélico sueco en que la cantante emula a Björk. Buenísimo por momentos. Dos nuevos de Gruesome: Death revive en esta banda, ligado con Sodom quizás. 

5. Nullified (2025) de Brain Stem. Extraordinario debut de esta banda de death metal de Canadá que me vuelve a alegrar porque es otro buen disco reciente del género, aunque la crítica diga lo contrario, a mí me parece bastante bueno su aproximación técnica, oscura y con tintes black. 

6. A Life's Refrain (2025) de Speedway: divertidísimo hardcore punk melódico de Suecia. 3,5 de 5. Algunos temas son mucho más que sólo locuras de batería y gritos repetidos. Bien.

7. We Belong in the Grave (2025) de Crypts of Despair: los metaleros a veces son muy necios, este disco de deathcore / death / djent / brutal death de Lituana no me parece que merece el desprecio recibido. Creo que es extremo, con momentos muy lúcidos de arreglos ambientales y un bajista más que capaz, buenos guturales y guitarras que hacen piruetas interesantes. En la segunda mitad del disco se pone aún mejor, no tan aventurero sino con composiciones más sólidas en estructura e innovación, con guitarras entre noise y post-metal, con el downtempo deathcore llevado a nuevas formas más oscuras y meditativas. 3,8 de 5.

8. Lone Wolf (2025, EP) de 22 Wolf y Sinizter: el trap metal nunca me ha conquistado, pero estos temas de 22 Wolf, un artista de phonk, scream rap y trap de Georgia, Atlanta, me recuerda al mejor hardcore hip hip, tiene beats menos obvios y hasta música metal de verdad. Bien. 3,6 de 5.

9. The Squirrely Years Revisited (2025) de Ministry: antes de ser la banda insigne del metal industrial, Ministry fue un proyecto de synth-pop y new wave parte del movimiento New Romantic mientras que Al Jourgensen imitaba un acento británico. Ahora regraban temas de esa época con un giro de rock industrial que lo hace interesantísimo. Esta es una banda que nunca aprecié y ahora adoro. 4,2 de 5. Además la banda tiene un line-up celestial, con Roy Mayorga, Paul D´Amour y Charlie Clouser, ex-Soulfly, ex-Tool y ex-NIN, ex- Prong y ex-White Zombie en los teclados, respectivamente. Además, Monte Pittman de Prong. 

10. Arovmia (2025) de Sunvher: blackgaze progresivo de Chile, que me da una gratísima sorpresa, porque es realmente bello, con arreglos instrumentales increíbles y pasa de la meditación post-metalera y la expansividad del shoegaze a momentos más calmados, percusivos y tiernos, con un sonido de clavicordio, guitarras semi-acústicas y ambiente, que recuerda a influencias metaleras más atmosféricas pero urgentes, necesarias. Ni hablar de la calidad de los enredos de bajo, arpegios y batería para darle ese vuelco progresivo. Hay por tanto, distintas vertientes, originalidad y personalidad. 

Algo que puede certificar su calidad es tener a Harakiri For The Sky de invitado en un tema titulado Digital Madness. Le pongo 4,6 de 5, sin duda. Es el trabajo solitario de Jorge Cisternas M., también invitado al disco Scorched Earth de los austríacos. 

11. Ruass (2025) de Nekrodeus: black/death punketo y bestial de Austria, es veloz, sucio y subterráneo, con varios invitados infames que revelan la calidad y la perversión de esta propuesta además de compartir a Paul Färber, como baterista, también en Karg. Entre los invitados está Lukas Gosch, cantante de Ellende y V. Wahntraum, cantante de Karg y Harakiri For The Sky, un tipo muy ocupado y con una voz única. 4,3 de 5. 

Además en el tema Körperstrafe hay más de una decena de amigos invitados para hacer coros. 

14 abril 2025

Lo nuevo de Bleed From Within (metalcore sinfónico), Black Country, New Road (pop folk progresivo), Allegaeon (melodeath técnico progresivo), Tómarúm (black progresivo/death técnico) y Thornhill (nu-metal), progresivo/power sinfónico portugués y neerlandés (ReVamp y Leave´s Eyes), black atmosférico progresivo británico y chamber folk rock islandés

1. Hades (2025) de Living Tales: power metal progresivo y sinfónico portugués, con guitarras angulares, una combativa voz femenina, growls y muchas orquestaciones de fondo, aunque hay interludios en los que brillan los grandes momentos corales. Creo que lo mejor es cómo exhibe, como si no fuese un esfuerzo extraordinario, arreglos que combinan thrash técnico, power progresivo y grandes atmósferas sinfónicas, con guitarras circulares y retadoras mientras la vocalista muestra una amplísima técnica y despliegue vocal.

Las canciones están llenas de pequeños detalles progresivos, que están integrados a la propuesta, en que los contratiempos y cambios extraños son parte de canciones que son generalmente épicas, complejas y poderosas, abordadas desde lo atmosférico con sintetizadores, lleno de asombrosas piruetas de bajo y batería para crear polirrítmos asincopados. Sin embargo, me deja una sensación medio incompleta que parece que el estilo parece no estar claro, entre lo sinfónico, lo progresivo o el power. Les doy un 3,5 de 5. 

2. Wild Card (2013) de ReVamp. Clásico moderno del sinfónico progresivo / power / metal alternativo, con Floor Jansen en la voz y como fundadora, tras el fin de After Forever. La banda se acabó en 2016 cuando Jansen dijo que no podía cumplirla a la banda por su trabajo con Nightwish

Es increíble porque la banda se va trasladando de momentos de metal moderno, incluso djent y otros con guitarras sorprendentes que están sincopadas con teclados y batería para momentos gloriosos de progresivo mientras ella hace piruetas operísticas diversas. Y va mutando entre el power y el metal alternativo, en que sintetizadores que pueden ser industriales o psicodélicos acompañan las piruetas técnicas contenidas en los riffs sinfo-prog.

En el tema Precibus, no sólo extiende sus capacidades como soprano y hace guturales increíbles, sino también evoca su capacidad de cantar hard rock o pop, demostrando ser de las mejores cantantes de metal sinfónico. Discazo, que se va desarrollando para ir creando un momentum cada vez más alto en cada tema. Lo que incluye la intervención de invitados como Mark Jansen, Daniel De Jongh (Textures) , Marcela Bovio y Devin Townsend. 4,5 de 5.

3. Fires In The Norte (EP, 2016). Extraordinario puñado de temas de metal sinfónico / folk / viking, bellamente arreglados con orquestaciones, con growls bestiales, sorprendente voz operática y potentes coros vikingos. 4,7 de 5. La voz principal no es de Liv Kristine sino de Elina Siirala, que presentaba así su voz extraordinaria.

4. Existencialismus (2025) de Abduction: Gran disco de black atmosférico británico. Antes le puse 4,7 de 5 y lo mantengo. Realmente extraordinario, de lo mejor del 2025.


5. Zenith (2025) de Bleed from Within: metalcore melódico y sinfónico con arreglos electrónicos abundantes, ritmos groove y algunos acercamiento al industrial y al deathcore downtempo. Guturales y voces limpias se intercambian, aunque la música siempre es dura. Lo mejor está en los temas más metaleros, como Violent Nature, aunque la voz se me asemeja a veces demasiado a una imitación de Corey Taylor. 

6. Forever Howlong (2025) de Black Country, New Road. Fascinante disco de música progresiva pero con base en el folk alternativo y el pop más orquestal. Un cambio radical de los británico con lo que hicieron antes, más cerca del indie rock, el post-punk y el post-rock. 

Ahora nos adentramos en un universo sonoro acústico, pero profundísimo musicalmente. RYM habla de art rock, pop barroco, folk progresivo, pop progresivo, chamber pop y baroque pop. Sin embargo, las partes más baladísticas y suaves me atrajeron mucho menos que las avanzadísimas formas instrumentales de tiempos indescifrables y cambios vertiginosos, aunque parece que no hay una dirección clara sobre si sonmás alt-country o una banda de post-rock o de folk progresivo.

En sus mejores canciones y momentos, siento que comparte mucho con Thank You Scientist y Beirut. Para mí 3,8 de 5 porque prefiero su versión más rock, salvo canciones como Happy Birthday y For The Cold Country, con guitarras y un "ataque" más progresivo que le da dimensión.

Un gran cambio de vocalista, en que Isaac Wood es sustituido por Georgia Ellery, quien grabó guitarras acústicas, mandolina, violín y la flauta dulce tenor. Por su parte Lewis Evans se encargó de saxofón alto, clarinete bajo, clarinete, flauta y flauta dulce. Por su parte Tyler Hyde en guitarra acústica, bajo, clarinete, armonio, piano, flauta dulce y voces. May Kershaw grabó acordeón, clavecín, piano y voces. Luke Mark también en guitarra acústica, barítona y eléctrica, guitarra lateral de metal y flauta dulce, y Charlie Wayne, co-compositor como todos los demás, grabó batería, percusión, banjo y claro, flauta dulce. 3,8 de 5.

7. Bodies (2025) de Thornhill. Otro bajón, porque no entiendo mucho esta amalgama de nü-metal y shoegaze, rock alternativo grungeroso, dreamy y con post-hardcore con algunas guitarras de djent y metalcore, que por momentos es como alt-pop, porque tampoco lo logran como Sleep Token. Más que una mezcla inusual y osada, parece una indecisión y un desorden completo. 2,5 de 5. Hay que escuchar más, porque las críticas son un poco mejores, aunque creo que eran mucho mejores cuando estaban en lo progresivo / metalcore. Mal para los de Australia.

8. Hvel (Ballena - 203) de Árstíðir: banda islandesa de lo que podríamos llamar una especie de indie folk rock, con amplísimos arreglos orquestales y melodías vocales. Es una elaborada obra llena de detalles de música islandesa, una mirada académica y estructuras de indie rock que se alejan de extremos, tanto pop como de la llamada "música culta" para producir un rock orquestal único.

Son Daníel Auðunsson (guitarra, vocales), Gunnar Már Jakobsson (guitarra barítona y voces), Ragnar Ólafsson (piano, teclados, guitarra barítona, voces) y Karl Pestka (violín y voces), más varios invitados encargados de violín, viola, batería, cello y programación, todos involucrados en bandas de jazz y música académica, lo que explica la belleza y sobriedad de la música. Increíbles, 4,3 de 5.

9. Sleepless Empire de Lacuna Coil. Me alegra mucho este disco, que le di 4,3 de 5 pero hay temas que realmente son enganchadores, me recuerdan a Epica y Nightwish en su capacidad de hacer coros y líneas vocales, así como melódicas que quedan grabadas en medio de intensidad metalera. 

10. The Ossuary Lens (2025) de Allegaeon. Melodeath técnico, progresivo y furioso, que combina la volatilidad del black metal, la potencia del death progresivo y los riffs acelerados y altamente rítmicos del sonido sueco. Las guitarras son asombrosas, paseándose desde las emotivas melodías y solos progresivos, pasando por bestiales riffs de deathcore melódico y enredándose como serpientes en arpegios acompañados por una batería frenética. Las voces en coro, también a camino medio entre el metalcore/groove y los guturales perversos [incluso pig squeals], van a galope en esta propuesta mixta de brutalidad armónica y técnica abrasiva, en que a veces cortas el aliento con precisión puntillista y luego con una lluvia de azufre, dejando espacio para coros épicos. Son de Denver, Colorado, y crearon un disco realmente impresionante, veloz, dinámico y multiforme. 4,7 de 5. 

Su guitarrista, Greg Burgess es parte de Nuclear Power Trio. Un detallazo el tema Dark Matter Dynamics con el guitarrista invitado Adrian Bellue, que inicia como un tema de Rodrigo y Gabriela o el tema Imperial, que también iniciando con guitarras acústicas se transforma en una especie de melodeath hiper progresivo y rapidísimo. Suena a una especie de The Faceless con Obscura.


11. Beyond Obsidian Euphoria (2025) de Tómarúm: entusiasmado por el discazo anterior, me fui ahora con este, sabiendo que es la versión gélida del anterior: black progresivo y melódico / death técnico, que recurre también a riffs del sonido sueco, shrieks malvados y muchas capas de arreglos atmosféricos junto a una batería sorprendente y cambios vertiginosos en arpegios, arcos y puentes nocivos para la estructura rígida mental. Me hizo pensar en un choque entre Wilderun y Dimmu Borgir, con Stormlord de ladito.

Aunque tiene sabores y colores del power / black sinfónico, con muchos ecos y reverbs, se mantiene en una narrativa en que predomina lo progresivo, con un bajo serpenteante y jazzeado, coros y voces limpias evocadoras, muy bien elaboradas, y arreglos predominantes de fills y repiques de batería como co-protagonista junto a la amplia producción vocal. Intercala algunos temas cortos, interludios más bien, en larguísimos temas que van entre el death/jazz progresivo, un black vampírico y oscuro, aunque sinfónico, e imparables momentos de death técnico de precisión grandiosa, dentro de una cápsula espacial expansiva. 

Hay siempre una atmósfera cósmica en que hay una lluvia de estrellas de progresivo espacial tipo Enslaved, black psicodélico (con sintetizadores) y power metal, que engrandecen el universo sónico aunque nórdico de estos dementes de Atlanta, Georgia. Impresionante y gigantesco, 4,8 de 5. Sus músicos están relacionados con Lunar Chamber, Scorched Moon y The Ritual Aura, que han producido algunos de mis discos favoritos de progresivo extremo de estos años. Muy elaborado, épico y extenso, con detallismos por doquier.

12. Zero Tolerance (2004) de Mantas. La crítica lo puede destruir, pero a mí me parece que este disco-proyecto del mítico guitarrista de Venom (Jeffrey Dunn) no está tan mal como eso, un invento, un gig, un side job. Me recordó al Fight de Rob Halford, aunque allí había mucha más clara intención. Suena como a un Fear Factory envenado de hardcore y algo de death metal. 3,5 de 5 pero es divertido. Sobre todo los temas que me recuerdan más a Biohazard y White Zombie con guitarras más duras.

03 marzo 2025

Cumbia/corridos mexicanos (Cóyotl de HBO Max), black atmosférico y brumoso holandés, death/thrash de 1989 (Pestilence), metal satírico, changa tuki reinventada, death/groove portugués, dark pop de los Lombardo, electropop, bagatelas, metal/rock progresivo sorprendente, country alternativo/noise rock

0. Lunes de clases de Gesstión y Analítica de Datos (Excel) antes del examen.

1. Cóyotl, héroe y bestia (Banda sonora de serie de HBO Max) de Mexican Institute Of Sound con Demián Gálvez y Los Pena: son corridos, cumbia mexicana y música regional mexicana, como lo de Peso Pluma, pero muy bien tocados y cantados. Compuesto por Camilo Lara y Demián Gálvez, e interpretado por Los Peñas. Ahora quiero verla. En Spotify.

2. Verstrikt in halflicht (2025) de Schavot: black metal melódico y avant-garde con muchísimos arreglos progresivos exquisitos en el bajo, polifonías entre guitarras en trémolo y orquestaciones atmosféricas, que incluyen pasajes de post-rock y música clásica como base a delicados solos de guitarra obsequiados en tiempos muy lentos y acompañados de solos de instrumentos de viento a ritmo de smooth jazz, rematados con diversos shrieks y growls de black gótico y vampírico, lo que brindan una vorágine de texturas y sensaciones.

Lamentablemente el disco es irregular en el sonido, los dos primeros temas suenan demasiado encajonados, casi hay que adivinar lo que se escucha y al parecer tratando de emular los primeros discos melódicos de Emperor o el trabajo de Summoning, lo que deja el mal sabor de boca de no entender con claridad el concepto musical esperado o posible, pero va mejorando mientras va avanzando el reloj, aunque se pierde aún en una bruma lo-fi. 4,1 de 5 pero podría ser más alto con un sonido más transparente. Más avanzado el disco suena mucho más al black sinfónico y atmosférico de grandes guitarras, arreglos wagnerianos y polifonía con pianos en ritmos y sonidos fuera del metal, más contemporáneos con bandas de estudio de Estados Unidos, aunque la producción tan difusa no permite disfrutar por completo la amalgama de instrumentos, en las que gana el blackgaze/dream pop al tiempo que suena black disonante y opresivo, bastante sludge y progresivo.

Es el trabajo solista de Floris Velthuis de Países Bajos, quien está detrás de Stuporous, la banda de black avant-garde con instrumentos de viento como instrumento principal que es realmente asombroso. En Spotify.

3. Consuming Impulse (1989) de Pestilence: maestros holandeses del death/thrash progresivo y el death técnico, en este disco aún no habían desarrollado completamente las influencias del jazz y del metal progresivo, aunque ya demostraban su capacidad de estructuras complejas, las melodías demenciales y los arreglos de bajo/batería tan cadenciosos y oscuros, así como influencias del thrash metal, junto a la voz rasgada y esquizofrénica de Martin Van Drunen. Clásico grandioso, 4,7 de 5. En Spotify.


4. Space Vampires vs Zombie Dinosaurs in 3D (2011) de Psychostick: metal satírico, que apela a metalcore, groove metal, hardcore punk, metal alternativo, nu metal y funk metal. Son de Arizona. Cerca de la banda Green Jelly, Tenacious D, Nekrogoblikon, Ultra Vomit, Nanowar Of Steel, Psyopus así como Dog Fashion Disco, Primus, Avatar y Mushroomhead. 3,5 de 5. En Spotify. Creo que está demasiado enfocado en las letras como para disfrutarlo más, además que es un disco viejo, aunque está muy bien interpretado.

5. Rarely Do I Dream (2025) de Youth Lagoon: según Sputnikmusic es un proyecto de indie pop, dream pop y psicodelia del multiinstrumentalista Trevor Powers (Boise, Indiana). En RYM hablan de bedroom pop y trip hop. 2,5 de 5.

6. Amor de encava (2025) de Weed420: sorprendente disco de psitas de changa tuky, reggeatón y salsa erótica de autobús y memes auditivos de Venezuela, como los jingles de Seguros La Vitalicia de Gilberto Correa, La Guerra de Los Sexos y la voz de Waldemaro Martínez, entre otras, revisitadas y remezcladas a través de otras técnicas de producción y remezcla como epic collage, hexd, hypnagogic pop, plunderphonics, chopped and screwed y deconstructed club que me recuerdan a Arca con el flamenco y el reggeatón, aunque de verdad esto me gustó muchísimo más porque tiene más ruido, más nostalgia y elaboración ruidosa, lo-fi y rareza. 

Lo escuchas en Bandcamp (no lo conseguí en Deezer). Yo le doy un 4,5 de 5 fácil. 

El tema "el chiste más largo de toda la historia" es realmente brutal, con guitarras metaleras y gritos de witch house, que le dan más poder de noise pop, a la nostalgia y a la revisita musical.

7. In Darkness We Remain (2025) de Destroyers Of All: maravilloso y pulido death/thrash/groove portugués que majestuosamente combina a Ulcerate, Kreator y Gojira, agregando disonancias de metal alternativo, percusiones hardcore y riffs de speed metal a un concepto de metal melódico influenciado por  la música clásica, el rock progresivo psicodélico y una intervención transversal que mezcla ambientación espacial y melancólica en los solos de guitarras que me recuerda a los instrumentales de Testament. Es un disco realmente fantástico, que finaliza además con una versión de When My Guitar Gently Weeps de George Harrison, en formato de black opresivo progresivo. 4,5 de 5. En Spotify.

8. To Cross or To Burn (2025) de Venamoris: segundo disco del proyecto de Paula y Dave Lombardo, que alejados del pop rock/jazz inicial, ahora se enfocan en trip hop y dark ambient pop en algunos temas y metal industrial / rock alternativo en pequeñas dosis en otros, siempre con una batería increíblemente creativa, junto a invitados como Gary Holt (en la versión Animal Magnetism de Scorpions), Alex Sklonick, Trevor Dunn y Ra Díaz (Suicidal Sentences). 3,8 de 5. En Spotify.

9. SALVATION (2025) de Rebecca Black: muy atractiva en la portada, como suelen ser ahora las nuevas artistas de alt pop. Es electropop bastante divertido, no tan suave y con referencias vintage, aunque el tema TRUST! me pareció demasiado parecido a Dua Lipa. Según RYM es también dance-pop, música electrónica bailable, hyperpop y electro house, aunque mucho menos divertido que Daft Punk, Justice, Michael Jackson, Burial o FKA Twigs, pero muchísimo mejor que lo escuchado del género en estos últimos años. 3 de 5.

10. The Bagatelles, Vol. 2 (2025) de John Zorn, interpretadas por los cellistas Erik Friedlander y Michael Nicolas en clave de chamber jazz, a diferencia del disco de rock progresivo y jazz, este disco también es sorprendente porque a pesar de la presunta ligereza de las composiciones, tiene interpretaciones poderosas, intensas y complicadas, que claramente recuerdan a Apocalyptica. Genial, 4,7 de 5.

11. The Serpent (2025) de Aitheer: es un sorprendente disco de metal / rock progresivo finlandés, que recorre el universo alternando música extrema y música acústica por secciones. Así que por momentos hay sludge atmosférico y black melódico, con un bajo de thrash progresivo, guturales profundos y épicos, y poco después delicadas y circulares estructuras de folk rock, en los que se van conjugando solos de guitarra, suaves intervenciones instrumentales y pasajes de música de cámara, que van desde lo atmosférico a lo misterioso, como un Opeth orquestal.

Es un power trío conformado por Niko Löfman en letras, guitarras acústicas, voces, bajo, teclado y composición, el baterista Toni Paananen y el guitarrista/tecladista Lassi Enqvist. Es difícil de explicar la belleza expansiva y retadora, porque las canciones de guitarras semi-acústicas no son progresivo, ni flamenco ni música clásica, sino algo extraño y novedoso, casi en el medio pero sin parecerse a ninguno. 

En Spotify. Es increíble, sorprendente y seductor. 4,8 de 5.

12. Happy Birthday de Black Country, New Road. El primer tema me parece fantástico, mezclando folk rock indie, casi ingenuo y juvenil, con un par de guitarras noise, que según RYM es pop progresivo, barroco y artístico, y claro, folk rock, piano rock, pop de cámara, indie rock y hasta glam rock. De verdad un temazo, que junto a Besties parece que me llevarán a amar a una banda que en principio no entendía bien.

13. Tiktaalika - singles adelanto de su próximo disco, Gods of Pangaea, que dice será en honor a las guitarras del heavy clásico como Judas Priest, Megadeth, Mercyful Fate y Metallica, y tendrá una portada como las de las bandas de thrash de los 80, con un cura zombie sediendo de sangre. 

El proyecto solista de Charlie Griffiths (Haken) ahora cambió de nombre y presenta tres canciones nuevas totalmente alejado del metal progresivo y conceptual de toda su producción anterior. Ahora lo acompañan Darby Todd (Devin Townsend) y Conner Green (bajista de Haken), quien no participó en el debut solista de Griffiths. 

Entre los temas adelantados están Fault Lines junto a Rody Walker de Protest The Hero, más cerca del thrash y el metalcore, mientras que el tema Lost Continent con Thomas Giles (BTBAM) tiene guturales, también haciendo metalcore con algo de djent y progresivo. El tercero, que da nombre al disco, es con el vocalista holandés Daniel De Jongh (ex-Textures), bastante cercano a algo que habría hecho quizás Megadeth, Testament o Exodus, todo junto. Es intrigante aunque no sé qué tanto es innovador o refrescante.

14. АНТАЙТЛД [UNTITLED] - buenos singles de metalcore frenético, sucio y pesadísimo, con buenos gritos de este vocalista ucraniano.

15. Seen Enought de SPY: hardcore punk violento, potente y ácido, bastante rápido pero no memorable. 3,5 de 5.

16. Warpath (2025) de Uncured: según Metallum es deaath/groove progresivo de Nueva Yorkm pero nada que ver, es más nü-metal / metalcore / metal alternativo con algunos buenos riffs arpegiados rápidos, pero es bastante regular tirando a malo, como indecisos en qué estilo tomar, con una buena voz limpia pero una producción pobre y un sonido realmente malo. 

17. III (2025) de Last Train: rock alternativo francés de muchísima calidad y originalidad, con gran enfoque en las baterías, como con folk rock e influencias noventeras, post-grunge. Según ellos son hard/garage/blues rock, aunque no me suenan vintage, sino de revival novedoso. Les di antes pero ahora siento que son 4,8 de 5. Ahora que los escucho por segunda vez me recuerdan a las canciones más rockeras de Smashing Pumpkins, algo de The Vines y algo a Radiohead, de verdad me impresiona que la batería tenga tanto volumen y protagonismo, mientras que en el tema Revenge podemos escuchar cómo se acercan aún más al post-rock electrónico. Me agrada muchísimo, que lo pongo entre mis favoritos del 2025 hasta ahora. En Spotify. Son de Mulhouse. 

18. How Could I Be So In Debt? (2025) de Tombstone Poetry: shoegaze/americana/indie rock según Sputnikmusic, sin embargo, mi oído me dicta que es mucho más raro y rico que eso, incluso mucho más estimulante y extraño: algo entre indie folk alternativo, pop barroco y slacker rock, con guitarras noise rock, mientras que RYM lo califica como shoegaze, indie rock y country alternativo (de lo que no escucho o no reconozco nada), así como noise rock y emo. 

Así se intercalan los feedbacks de guitarras, las suaves atmósferas de instrumentos de folk estadounidense y los arreglos entre orquestales, electrónicos y ambientales, que nos van paseando por bizarras melodías enfocadas en las guitarras, que pueden ser expansivas o íntimas, ruidosas o tímidas, cambiando entre el sonido del oeste a lo universal. Es como un Beck súper sofisticado. 

Son de Asheville, North Carolina, Estados Unidos. Me gustó muchísimo, 4,6 de 5. En Spotify. Y en los temas finales dejan mucho más claro el sonido de Americana, usando violín incluso.

La banda está conformada por Caelan Burris en guitarra, voces y composición, Sofia Pace en guitarra y voces, Jude Corbin en batería y voces, Angie Brozowski en piano, teclados, sintetizadores y percusión auxiliar y finalmente, Maddie Kendrick en el bajo. 

Zoë Eshan grabó el violín en tres temas, Bennet Littlejohn la guitarra horizontal pedal steel en un par de temas, Evren Centeno grabó el saxofón para un tema.

23 febrero 2025

Black metal disonante portu-holandés, death/thrash satanista mexicano, folk/viking/black metal progresivo (Vintersorg), death/deathcore gringo, black épico melódico y black atmosférico sinfónico holandés, maravilloso soul blues rock (Grace Bowers) y death metal de Tampa y Australia

1. Austere Dawning (2024) de Monte Penumbra - black metal atmosférico, que combina el sonido melódico, vikingo y ritualista de Satyricon con algo de sonidos contemporáneos más shoegaze, disonantes y furiosos. Son de Portugal, lo que los hace más interesantes porque iba a decir que me recordaban a Gaerea y a Deathspell Omega. 

Es el proyecto solista del holandés W.uR (también en Ab Imo Pectore), encargado de vocales, guitarras y bajo, invitando al islandés Bjarni Einarsson (Parfaxitas, SLIDHR) para grabar las baterías y a Iunus, también en Ab Imo Pectore para el ambient. Buenísimo, 4,5 de 5. En Spotify. 

2. Poetas de un mundo muerto (2025) de Siniestra María: death/thrash metal mexicano y en español, con letras satanistas y que recuerda a Brujería aunque menos pesado. Muy buenas guitarras, típicas del género aunque más enfocadas en el thrash, con un bajo duro y hábil, además de una batería muy bien producida y potente. Tienen solos geniales y un sonido bien mezclado. La voz se escucha clarita, lo que es diferencial, con un growl cavernoso aunque enfocado en que se escuchen bien las letras, incluso cuando se agregan coros agudos a lo Deicide. Buenos, 4 de 5. En Spotify. El tema final, Vouyerista, tiene una gracia melódica que me hizo pensar que era una versión o una sátira.

3. Till Fjälls del II (2017) de Vintersorg: la respuesta a su disco debut, epítome del folk/black/viking metal progresivo y sinfónico nórdico, es una banda sueca con increíbles voces operísticas, vikingas y épicas, shrieks poderosos y un ambiente montañoso, atmosférico y melódico, tanto como gélido y bélico, una aventura de guerra en bosques nevados sobre escarpados picos glaciares. Para mí un discazo maravilloso, que explica por qué Andreas Hedlund estuvo en seis discos de Borknagar, cuando ICS Vortex salió para irse a Dimmu Borgir, completando las voces de forma hermosa. Este disco para mí es genialísimo, 4,8 de 5. En Spotify.

4. With Blood Comes Cleansing (2025) de With Blood Comes Cleansing: deathcore//slam death cristiano de Albany, Georgia. Voces típicas, buenas guitarras, mejores invitados y una batería arrolladora. Normalete aunque disfrutable, 3,5 de 5. 

5. Where Wandering Shadows and Mists Collide (2016) de Slechtvalk: grandiosa banda holandesa de epic black metal melódico y sinfónico, que había olvidado que conocía. Con elementos progresivos, interludios de calma épica e influencias del melodeath y del viking metal, es una obra realmente cuidadosa, grandiosa y profunda. 

Aunque a veces, especialmente en la voz, suena algo derivativo las bandas de black sinfónico de finales de los 90, tiene una complejidad interpretativa y polifónica que le da muchísimo carácter, aunque a veces parece que son distintas bandas en canciones diferentes, porque unas tienden más al black atmósferico orquestal y otras al viking black operístico. 

4,3 de 5. En Spotify. 

6. Wine On Venus (2025) de Grace Bowers & The Hodge Podge: increíble despliegue de funk rock, soul blues y blues rock de la prodigiosa y hermosa guitarrita Grave Bowers y su banda, completada por Esther Okai-Tetteh en la voz y Prince Parker en guitarra. Una maravilla musical, similar a High Fade, creo que junto a Avatarium, de lo mejor del año. En Spotify. 


Eric Fortaleza (bajo), Brandon Combs (batería), Matthew Paige (arpa), Joshua Blaylock (teclados), Jack Warren (saxofón),  John Osborne como productor, guitarrista y vocales, Lucie Silvas en voces adicionales y Nigel Cathey en trompeta completan el grupo de músicos que grabaron y tocan en vivo con Grace.

7. Lyksalver (2025) de Shagor, black metal atmosférico holandés, con gran producción vocal: desde gritos de witch similar a Cattle Decapitation, muy elaborados y grandiosos coros gregorianos, shrieks agrios y voz limpia vikinga operística. 

El disco se compone de cinco temas largos, de entre 8 a 11 minutos, con un bajo totalmente presente y armónico y mediados por muchos teclados, dándole un toque expansivo y sinfónico, casi post-metal, aunque prevalecen las guitarras melódicas de distorsión semi-reveberada en trémolo picking que en lugar de ser gélidas son más bien épicas, así como una estructura de canciones explosivas y de sonido envolvente, ampliamente sinfónicas y melódicas.

Además de los extraordinarios coros, se destaca la batería con un sonido denso, muy técnica y llena de repiques. Me recordó por momentos a Summoning, sobre todo en el tema final, que logra combinar lo melódico, lo disonante, lo furioso y lo romántico. Es bueno, 4,5 de 5. En Spotify.

8. I, Monarch (2005) de Hate Eternal: tercer disco de estos death metaleros estadounidenses, producido por el propio Erik Rutan, líder, vocalista y guitarrista de la banda. Lo acompañaron el brutalísimo Derek Roddy en la batería, sumamente técnico y hábil, añadiendo algunos arreglos intrincados y violentos en el tema It Is Our Will, y Randy Piro en el bajo. El sonido demoledor brilla por un sonido claro y potente, en que podemos disfrutar de la demencial performance del power trío, con ráfagas de doble bombo, riffs aserrados en contratiempo con la vocalización y un bajo que añade cavernosidad. 

Rutan es una bestia genial, grabando capas de growls y shrieks, haciendo armonías monstruosas con su laringe y creando un universo sonoro telúrico. Debería escuchar mucho más esta banda de Tampa, Florida, que no saca nada desde 2018 porque Rutan está desde entonces con Cannibal Corpse, publicando con ellos dos discos, además estuvo con Morbid Angel y Warfather. Definitivamente, 4,8 de 5. En Spotify.

9. The Grand Arc of Madness (2024) de Sarcophagum: gran disco de death metal australiano que combina riffs angulares y las disonancias con momentos etéreos y melódicos, creando una combinación dinámica que une a Ulcerate con Immolation, aunque con menos arreglos progresivos aunque increíbles arreglos de batería, cortesía de Robin Stone. La banda es de miembros actuales y pasados de Golgothan Remains. 4,5 de 5. En Spotify.

05 noviembre 2024

Diario musical electoral 5N: boom bap venezolano, death/black noruego, la locura fusión de Matthew E. White, Rumba Parabólica de Orquesta Bellecera de Colombia, power progresivo portugués y gringo, post-black metal y death sueco, y el nuevo disco doble / obra de radioarte de Nicolas Jaar

1. Hymns of the Crimson River de Etherius: metal progresivo de Nueva Jersey, Estados Unidos. Instrumental, pesado (con djent, no death) y con teclados. En Spotify. Tienen temas más atmosféricos, otros de metal melódico y otros más power sinfónico. Están buenos,  con momentos interesantes como en el tema Veins Of Silver And Sorrow, que cierra el disco, con algo que parece provenir del flamenco pero muchas veces parecen genéricos o explorando aún lo que van a hacer, sin puentes, interludios ni momentos de pausa, diría que 3,8 de 5.

2. Svartsynt EP de Tårfödd: post-black metal / progresivo sueco que según Encyclopaedia Metallum pero tienen más de experimental que de progresivos, jugando con muchos teclados, estilos y formas de encauzar el black metal, sin llegar a ser avantgarde. Proyecto del dúo conformado por la cantante Johanna Furberg y el multi-instrumentista Simon Lindgren. En Spotify.

3. Grave Impressions of an Unbroken Arc de Qaalm: Sludge/Doom/Progresivo, que he escuchado bastante. Incluso apenas hace unas semanas un EP que tenía una versión de Black Sabbath, este disco tiene sólo 4 temas entre 9 y 12 minutos. 

Toma distintos elementos más o menos disímiles, desde el groove metal hasta el black atmosférico para un concepto progresivo fusión, más bien amplio. Hay death/doom, funeral doom, sludge bastante groove, progresivo con metalcore y así. Voces guturales buenas pero simples, algo groovy aunque sean agrias, mientras que la limpias son mucho más elaboradas. Hasta 2014 fue el cantante de la banda de metalcore / nu-metal Scar the Martyr. En Spotify.

Les pondré 3,8 de 5 pero quiero escuchar de nuevo, porque el último tema, entre doom y melódico, me recordó al mejor Swallow The Sun.

4. Downfall de Ethereal: Progressive Gothic/Doom Metal (según Metallum) de Portugal, aunque mi oído dice algo como power sinfónico, a la escuela holandesa, más influencias del thrash y sí, del epic doom pero apenas en lo orquestal. Las voces son combinación de épica power y grunts/growls mientras la música varía entre el power metal con varios ingredientes diversos en los que apenas reconocería algo fúnebre o dark. Lamentablemente, veo que como Brothers Of Metal, hay cierta indecisión o irregularidad en los estilos desarrollados en el disco, que en lugar de dar espacio a la diversidad, se siente como extraviado. Los tres finales son más arena rock, menos power y casi power ballad / pop. Diría que 3,5 de 5 pero con muy buenos momentos. En Spotify.

5. Rumba Parabólica de Edson Velandia y Orquesta La Bellecera: locura circense / banda musical / cumbia balcánica / gaita colombiana, conformada por un proyecto socio-cultural del músico colombiano Edson Velandia, con personas de 14 a 76 años, que desde el 1° de marzo de 2023 van todos los martes a los ensayos en la biblioteca del barrio Cabecera, en Piedecuesta, Santander a jugar, lanzar ideas, improvisar y divertirse. 

Lo que sólo iba a ser un mural (como parte del Festival La Tigre que organiza Velandia), terminó siendo una biblioteca (con mural) y ahora es una orquesta de improvisación, emoción y color. En Spotify. 

6. K Bay de Matthew E. White: hay distorsión pero también funk, es rock alternativo pero también es psicodelia, con baterías programadas, así como post-punk y soundtrack. Es electro-rock y experimentación. Y eso que es el primer tema, de claro, más de 7 minutos. Me suena a Beck, a Illya Kurayaki, a Awolnation, a Flying Lotus. Me lo recomendó María José, la prima de Aruska y fue un súper acierto. Diría que 4,8 de 5. Creo que lo mejor están en los temas en que son al unísono post punk, funk y pop rock basado en teclados, en que parece parodiar o reinventar lo comercial para hacerlo extraño, digerible pero alternativo también. En Spotify.

7. Devildom de Shaarimoth: death/black noruego, ritualista, ocultista y declarativo, que resume muy bien las influencias de los más brutales del género death como Morbid Angel, Nile y Deicide, especialmente en las voces, con solos imposibles, una batería siempre potente y en hiper gallup, con algunos coros venidos del black metal y un universo creado alrededor de los riffs poderosos y veloces. En Spotify. 4 de 5.

8. Mysterio de Ríal Guawankó: boom bap / jazzy hip hop venezolano. Increíbles letras y pistas, todo hecho, mezclado y producido por Kenys Santiago (Ríal Guawankó). No recuerdo haber escuchado a este rapero con tan altísima calidad, pero con este disco ya me convierto en fanático. Uno de los creadores de El Dojo, colectivo de hip hop / rap venezolano. Según su perfil de Bandcamp, este disco también tiene drumless y trap. Tiene varios extractos de reflexiones de Rubén Blades sobre la música reflexiva, referencias líricas al thrash metal y a Guerrilla Seca. Discazo, increíble, 4,8 de 5. En Spotify.

9. New Eyes EP de Havok: la banda de thrash, bastante progresivo y técnico, adelanta un EP con dos versiones, una de Creedence Clearwater Revival (haciéndole más rápida y divertida) y otra de Metallica (del clásico ...And Justice For All, lo que no es tan usual), en que parecen mostrar su amor por lo estadounidense más allá de los géneros. La banda está conformada por el también bajista de Nuclear Power Trio y Job For A Cowboy,  Nick Schendzielos; el baterista Pete Webber (en Fear Factory y también Nuclear Power Trio) y David Sánchez, vocalista y guitarrista. Muy bueno, 4,3 de 5. En Spotify.

10. Riverchild de Anomalie: impresionante post-black metal, operático, melódico, progresivo y avantgarde de Austria, pero también salvaje del cual tenía muchísimas expectativas, porque los discos anteriores me han parecido fascinantes. Proyecto increíble de Chris "Marrow" Brauch, quien ha tocado en vivo con Agrypnie, Harakiri For The Sky, Heretoir, Schammasch y The Vision Bleak. 

Desde que comienza suena a fuerte candidato a disco del año: elaborado, riquísimo en arreglos exóticos, sinfónicos y folk, con una poderosa narrativa musical y vocal, que va de lo extremo a lo melódico, cruzando caminos desde lo ceremonial, lo extremo y lo épico, con cánticos de garganta y fraseos grunge, que conducen a una tensión y una épica que va creciendo poco a poco mientras las guitarras emprenden el viaje místico y espiritual, entre el black, el doom y el post-metal, tomando ingredientes del bosque oscuro, incluyendo influencias de Enslaved y Borknagar. 

En el tema Awakening, es black metal furioso, rápido y melódico, casi todo es shrieks pero luego hay coros vikingos, guitarras acústicas y cortes progresivos, siempre con una batería poderosa, que fue encargada a un músico invitado. La segunda parte del disco, aún con voces limpias increíbles y un poco más doom, sludge e incluso grunge, muestra también el lado más pesado, rápido y oscuro, así como intrincado, complejo y estructurado. Es casi un nuevo estándar de post-black metal, sin shoegaze pero sí cercano al rock noventero. En Spotify.

11. Flesh Requiem de Paganizer: death metal, con growls agigantados y riffs afiladísimos, con una batería casi irreal, que me recuerdan el Penetralia de Hypocrisy. Otro proyecto del prolífico Rogga Johansson. En Spotify. Le doy un 4 de 5 porque aunque mantiene la vocalización referida, la segunda mitad del disco tiene otros enfoques, entre thrash y el hardcore, que le dan otro saborcito. Un buen ejercicio de ejecución.

12. Spirit Box EP de Flying Lotus. Me encantaron los discos You´re Dead y Flamagra, en que el jazz era una referencia esencial para este productor musical y "músico de laptop"  Steven Ellison. Divertido, quizás mucho más accesible. Le doy 3,9 de 5. Discogs dice que es Hip Hop, Deep House, Contemporary R&B y Neo Soul, géneros mucho más comerciales que los cultivados en los discos que he escuchado, en la que hay Future Jazz, Drum n Bass y Jazzy Hip-Hop. En Spotify.

13. Piedras 1 y 2 (Archivo de Radio Piedras) de Nicolas Jaar: el productor chileno-americano (nacido en Nueva York), cuya obra me ha gustado mucho desde que la conocí, trae un disco doble, en su onda de House / IDM / Downtempo, hace una obra de "radioarte" que es exhibida museísticamente en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de México, que según su página web, lo describe así:

"Con una duración de tres horas y media, divididas en 17 episodios, Archivos de Radio Piedras es un complejo entramado de estrategias sonoras. Detrás de sus narrativas multitemporales, existen diversos mensajes políticos latentes. En los primeros tres episodios, escuchamos la historia de la desaparición de un niño en el desierto chileno, que pronto se descubre como la primera capa narrativa por cuyas grietas se van filtrando seres fantasmales y perspectivas no-humanas". 

Además, las canciones“Dímelo tú” y “La furia del presente” contienen fragmentos de canciones de Petrona Martínez, Amparo Ochoa, Facundo Cabral, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Víctor Jara, Violeta Parra, Patricio Manns, Juaneco y Su Combo y KetmiginYarim. El tema “Sin conexión” contiene un fragmento de la canción “Zion Land” (1974) de Ras Michael y el tema “Dónde” contiene fragmentos de la Radio Nacional de Chile, durante los primeros meses de la dictadura en el país sudamericano. Archivo Museo de la Memoria, Santiago de Chile.

Así que acá hay música latinoamericana (entre bailable, fusión y folclórica), ruido electrónico, experimentación sónica, IDM, mucha edición y loops, beats y funk electrónico. Una maravilla de disco, hay que ponerle 5 de 5 sin miramientos. Según su perfil de Bandcamp, lo recolectado por la venta de esta obra irá a financiar iniciativas educativas para niños mapuches y no mapuches en Chile, y servicios de salud para niños en Gaza, Palestina.

28 octubre 2024

Diario musical 28 de octubre: hip hop venezolano, death progresivo, black post-suicida, post-black, black metal portugués, black atmosférico ucraniano, lo nuevo de Margarita Siempre Viva (rock alt colombiano) y metal fusión de Finlandia

Empezamos pesados, con 1. Anomalous Abstractigate Infinitessimus de Gigan, oriundos de Tampa, Florida y mudados a Chicago, Illinois: death progresivo, bien distorsionado y pesado, mantienen una voz y música old school, revisitados desde lo progresivo con énfasis y prioridad en la oscuridad.

La banda suena opresiva y compleja, con una combinación de instrumentos densa, rápida y muy enrevesada, con una madeja casi impenetrable y sobre-estimulante, en varias capas de efectos de guitarra, riffs indescifrables y acompañamiento percusivo perenne, con mucho jazz metal oscurísimo, a lo Gorguts o Pyrrhon.

La banda continúa con su conceptualización extraterrestre-dimensional, con canciones de nombres larguísimos e imposibles, llenos de ciencia ficción. Vale también resaltar que su guitarrista Eric Hersemann, agregó además theremín y otomatone, un instrumento musical japonés de juguete, así como sintetizadores, aunque no destacan especialmente, gracias a un enfoque en guitarras aserradas y chillonas, batería hiper detallista y un bajo muy atmosférico. Un discazo de 4,5 de 5 sin sudar. En Spotify.

2. Psychonaut 4. Creo que me había perdido esta joya del black metal depresivo y "post-suicida" de Georgia, Europa del Este, que es mucho más accesible, melódico y rico en composiciones, arreglos y voces que otras versiones underground. 

Es una maravilla de disco, con muchas y larguísimas canciones, que combinan lo sentimental del gótico con la producción cuidada y transparente del rock progresivo y el post-metal, usando los elementos más bellos del doom, el black sinfónico y orquestal, combinados con los tropos instrumentales del gótico y el post-punk, para darle esos matices de oscuridad sin metal extremo ni sonar demasiado académico. En Spotify. Le doy un 4,3 de 5.

Durante todo el disco la angustia, la desesperación, la profunda depresión es canalizada en hermosos pasajes arpegiados, narraciones y gritos, riffs poderosos y oscuros pero digeribles, con un concepto musical único y poderoso, totalmente apetecible, evadiendo lo más estridente para brindar alivio y bálsamo. Los coros, compuestos por voces masculinas y femeninas, limpias y guturales, forman parte de la propuesta musical, llena de contrastes y matices, en lo que también se rescatan influencias del post-rock, el post-black y el folk metal.

3. The Maldoror Chants: Old Ocean de Schammasch: esta banda suiza de presunto black/death nos hizo esperar 5 años desde su disco anterior y ocho desde el rompedor Triangle, donde el jazz y el post-black metal se unieron junto a lo teatral y lo experimental. Post-black con algunos toques ritualistas, un poco de progresivo y algo de war metal, es un black atmosférico avantgarde de buena factura, aunque no demasiado excitante para mi gusto en la primera oída, a pesar de las partes veloces y feroces, pues se queda mucho en lo meditativo, la construcción lenta y los sonidos menos metaleros que tanto se están usando ahora, mientras las partes más rudas son menos creativas que la del promedio de la época, en que tantas bandas y artistas están retando las fronteras del metal extremo. En Spotify. Por ahora, 4,1 de 5.

4. Coma de Gaerea, esperando mucho menos de esta banda portuguesa, aunque su disco anterior fue un descubrimiento maravilloso, estoy brutalmente sorprendido con su ferocidad melódica, su black metal atmosférico y brillante, con una voz desagarradora y a medio camino entre el shriek y el growl pero siempre agria y en momentos, con máxima ganancia, cubriéndolo todo.

Su baterista es extraordinario y súper fecundo. Los cambios de ambiente y tiempo le dan más fuerza a las ráfagas de guitarras y descargas, impulsadas por una voz bestial y una grandiosidad cuasi-sinfónica pero concentrada en riffs gélidos y dinámicos. Es un disco igualmente elegante como sucio, es tan oscuro como brillante, con medios tiempos y locura hiper-speed para crear una montaña rusa de black metal contemporáneo: 4,5 de 5. En Spotify. Poco más que decir: disfruten este caos.

5. Vortex of the Worlds de Labyrinthus Stellarum: dúo de black metal atmosférico, electrónico y sideral ucraniano. En abril les puse 4 de 5 en Sputnikmusic. Empieza con una rara pista de fondo, como una canción hindú pop que se une en melodía al tremolo picking y el fry vocal shriek, creando esta ambivalencia de música extrema y electrónica comercial, incluyendo techno de los 90.

Me recuerda a Rings Of Saturn pero menos progresivos y más enfocados en lo ambiental, además de usar pistas extrañas en el fondo que le dan una tonalidad curiosa, pero no es demasiado innovador ni rompedor, pero se acerca más a Mesarthim pero más agresivos, mezclando black sinfónico y cósmico, con riffs melódicos, lo que por segundos parece estar influenciados por Dimmu Borgir. Lo principal es que permanentemente hay un fondo electrónico no sampleado, sino que es parte integral de la composición y un segundo ingrediente permanente, aunque no tan interesante como parece. Le dejo la puntuación que le di antes. Spotify. Hay que vigilarlos.

6. Margarita Siempreviva. Del Cielo a La Tierra EP, un homenaje a la música alternativa colombiana contemporánea y al mismo tiempo, a los sonidos que fueron el "boom latinoamericano" del rock fusión latino de los 2000, en que los nombres de las bandas argentinas y mexicanos alcanzaron un renombre regional y a veces, un poco más. 

Con invitados en cada tema. ZetaZeta, Depresión Sonora, Briela Ojeda (en quizás el mejor del disco en Las Piedras), Duplat (con algo cercano a un revival de alt-rock del tropipop colombiano), Bella Álvarez y Atrás Hay Truenos (que me recordó a Babasónicos) colaboraron con esta obra de post-punk, rock alternativo latino, pop post-rock colombiano, altamente cuidado, muy bien producido y con una calidad increíble en la grabación. En Spotify.

Imprescindible en este momento, 4,5 de 5 por estar tan delicadamente registrado. 

7. What is life? de San Holo: es un proyecto alt pop del holandés Sander van Dijck, que parece inspirado en estructuras complejas que le da frescura a la electrónica, que recuerdan a lo que propuso en 2023, bajo el concepto de "música bailable existencial", porque se escucha ambient y techno al unísono. Según Discogs es Future Bass. Normal, no es mi estilo pero suena como debería, 3,5 de 5.

8. Red de King Crimson: obra maestra del rock progresivo experimental, uniendo el jazz, la música académica y el rock psicodélico. 

9. Mano de Willie De Ville: parte de El Dojo, colectivo hip hop venezolano. El tema Akira tiene riffs metaleros también como Metal de Lil Supa. Chuchú Bermúdez, Lil Supa, Underaiki, La Blackie, 3M5, Faker, Douglass, Skisia2, Duarte G, Gona, Ka7zer, Gegga, Hostioso, juanrutina, Reke, Jambene, Mangus, Niko La Fábrica y Apache, entre otros entre los invitados. Otro disco de horrorcore venezolano, que recuerda a 187 de La Guaira y tiene referencias culturales del rock y el metal en sus letras, como Master Of Puppets de Metallica y Marilyn Manson.

Aramburu y Amílcar, los singles, de los mejores temas del disco. En Spotify. Un 4,2 de 5. Tremendo disco.

10. Doors of the dead de Antipope: power / thrash / gothic / industrial progresivo de Finlandia con voz de troll, como la usada por el epic doom pero agriada con thrash / shriek que se intercala con voz limpia a lo power metal tradicional aunque sin demasiado brillo.

Tienen un bajista destacable. Según Encyclopaedia Metallum, empezaron como black pero luego agregaron heavy, progressive, doom, gothic e industrial. Tienen resultados irregulares que varían en cada canción. Siento un potencial en sus partes power y algunas de black, en un híbrido menos explorado y codicioso. Las emulaciones a Iron Maiden son demasiado frecuentes y lamentablemente, obvias. El tema "Religion with No Name" es quizás la mejor del disco, por ser más extrema, con blast beats, un shriek más gutural y riffs más poderosos, además de un tema con arreglos progresivos, menos vacilantes en la fusión que los otros temas, aunque el trabajo vocal no es tan bueno, es mejor que la mayoría de las canciones.

Por ahora, 3,5 de 5.

18 octubre 2024

Viernes de estrenos, lo que escuché el 18 de octubre: black metal kautrock, death progresivo nosiy, post-rock hardcore, post-metal gótico, trap emo, drone rock, screamo pop-punk, garage psicodélico y sludge / mathcore de los músicos de Awolnation

1. And Now I´m Just Gnashing My Teeth de The Barbarians of California (2024): disco debut de esta banda de punk fusión de noise, sludge, post-hardcore, metalcore, mathcore y rock alternativo muy bueno, con voces gritadas entre el screamo y el stoner metal, más música que varía en intensidad, potencia y distorsión entre los géneros pero que no parece una amalgame imposible ni que cambian entre canciones, sino que tienen muchos recursos en el universo del punk/metal. Aunque mayoritariamente suenan como un Chat Pile con AFI también hay algo de thrash crossover.

El cuarteto está conformado por tres músicos de Awolnatio, Aaron Bruno (cantante) en voz y guitarra, Zach Irons  en guitarra y coros e Isaac Carpenter en batería y guitarras junto con Eric Stenman (productor, ingeniero de mezclas) en guitarra, bajo y coros. Tienen de invitados a Tim McIlrath, cantante/guitarrista de Rise Against (melodic hardcore / rock alternativo), a Rick Rodney (cantante de Strife, hardcore punk) y a Daryl Taberski (cantante de Snapcase, hardcore). Es un sólido 4,5 de 5. En Spotify.

2. Kill Kill Kill Oh Telephone (2024): otro debut punketo, desde Suiza (con el corazón en Califronia) en este caso, de punk / garage psicodélico, aunque escucho mucho surf, rock n roll y algo de noise. Un par de ellos venían de una banda anterior, Outta Mind, que en 2017 editaron un disco de rock alternativo. Me gustaron bastante, un 4 de 5. En Spotify.

3. Blue Hour de Real Friends: screamo / post-hardcore, suena al emo del 2000 con más gritos, desgarradores y potentes, buena voz limpia pero genérica. Ellos se califican como emo / pop-punk pero creo que son un poco más ruidosos que los compañeros de género(s). Son de Tinley Park, Illinois, Estados Unidos. 

Me gustó, 3,8 de 5 porque tampoco me parecieron súper originales pero buenísimos en performance.

4. Teaches Dust To Reason de Alexander Gregory Kent: disco de dos temas larguísimos, de 25 y 29 minutos, de post-rock con ambiente y drone, a lo que no le encuentro totalmente el sentido musical. Este proyecto del cantante y guitarrista de Sprain no me gustó tanto como el disco de título imposible: The Lamb As Effigy Or Three Hundred And Fifty XOXOXOS For A Spark Union With My Darling Divine, uno de mis favoritos del 2023, de slowcore con decenas de instrumentos exóticos.

5. Miserymaker EP de nothing, nowhere., la banda de indie rock / hip hop / emo presenta un EP en 2024 más bien regular y repetitivo, mucho más enfocado al trap gringo, con unos pocos elementos de rock pero que ha tenido mejores momentos en sus combinaciones de emo, trap y hip hop e incluso con country y punk.

6. Vértice de Sinistro (2024): post-metal / doom /sludge bastante gótico, épico y cantado en portugués, con una gran producción y sonido, una extraordinaria cantante, guitarras poderosas, en varias capas, y atmósferas cuidadas. Son de Lisboa, Portugal y su cantante, Priscila Da Costa, criada en Luxemburgo, entró para este cuarto larga duración (además de un disco en vivo), pero tiene dos proyectos propios: Ptolemea de pop rock / rock alternativo y Judasz & Nahimana, de folk abstracto, mientras que tres de los otros músicos tienen una banda de grindcore llamada Besta.

Discazo de apenas seis temas, todos entre 7 y 10 minutos. Fácil un 4,5 de 5. En Spotify. 



7. Everlasting Gaze EP de The Armed: la banda de punk / hardcore se mandó unos tres temas algo raros, primero una balada, luego un tema más cercano a lo que hace Full Of Hell, con mucho noise y electrónica, pero desde el hardcore punk y terminan con algo parecido a un post-rock electrónico, también que parece influenciado a partes iguales por el grindcore y el folk indie. Interesante pero confuso, 3 de 5.

8. Harmony in Discord EP de The Judge the Juror. Inusualmente, una banda de thrash / death progresivo con temas cortísimos, de entre 3 y 4 minutos, haciendo este EP de tan sólo 15 minutos. Acá cabe el noise, los shrieks, experimentación vocal y casi cualquier cosa dentro del espectro avant-garde del metal extremo progresivo. Para estar alertas, 4,2 de 5. En Spotify.

9. Lux de Aluk Todolo, séptimo disco de una banda francesa de black metal psicodélico, noise, space rock y kautrock que desconocía totalmente. Muy parecidos a Oranssi Pazuzu y Blut Aus Nord, pero se definen de forma simple como Occult Rock, con los nombres de sus canciones compuestos por círculos de distintos tamaños y su propuesta artística mística y ocultista. Admito que veo difícil identificar las bandas de kautrock, porque muchas bandas europeas de black metal / metal extremo progresivo o avantgarde parecen tener esta misma filosofía de usar otros elementos distintos al jazz y la música clásica, con sus instrumentos folk y experimentación sonora y con música electrónica, que se superponen, siendo casi redundantes. Por algo en el último disco de Oranssi Pazuzu (2024) tienen a Tangerine Dream de invitados en una canción.

Un buen disco, pero no puedo dejar de compararlo con los finlandeses, a quienes creo más creativos, profundos y más que nunca, bien producidos y maduros. Sin embargo, quiero mucho más porque sí incorporan jazz, black avantgarde, death progresivo y logran grandes atmósferas, cambios de ritmos y momentos muy lúcidos. En Spotify. Les doy un 4,2 de 5.


12 noviembre 2023

Thirdsphere, metalcore portugués con profunda maldad de la vieja escuela con SYZYGY

Prefiero el metalcore que el deathcore. Y no me niego a bandas que exhiben gran calidad técnica, fusión progresiva y sinfónica o detalles industriales, pero no me gustan las voces tipo pig squeal ni a veces el sonido percusivo y cerrado de las guitarras del djent y/ thall.

syzygy.jpg

Y los portugueses de Thirdsphere me lo reconfirman. Su disco de diciembre de 2017, SYZYGY, es arrollador. Riffs afilados y con tiempo raros, una batería que hace todo su trabajo de marcar con fuerza, voces que mezclan shrieks y guturales profundos e invitados que le agregan arreglos épicos. Esto último se puede ver replicado en “el nuevo sonido sobre viejas técnicas” que aplicó Kampfar en su Ofidians Manifest, de 2019 para renovar su black metal pagano.

Los portugueses agregan distorsiones alternativas para hacer interludios en sus canciones, con unos puentes que van de lo brutal a los arreglos con voces limpias, lo que demuestra una inmensa versatilidad del cantante, para volver a los ritmos asincopados y distorsión industrialoide propios del género.

Hay mucho de death metal tradicional en las influencias, lo que se refleja mucho más claramente en su vocalista, diverso y dinámico, que además magistralmente los tonos propios del género extremo, incluso a veces a nivel del brutal o el grindcore, también añade sonoridades del hardcore y voces gritadas.

Mi tema favorito es definitivamente “Broken Bones”, porque sus líneas de voz en el coro y puente, perfectas para cantar en los conciertos. Un clásico inmediato pero los nueve temas, más el instrumental, son una obra cohesionada.

Una de las extrañas y divertidas características de este quinteto es que desde 2008 tocan juntos en exclusividad, este es su primer disco después de un demo, dos EP, un compilado y un sencillo, por lo que han hecho una calmada carrera independiente.

Sus dos invitados son Mendel bij de Leij e Andrew Ivashchenko. El holandés fue para hacer las guitarras líderes mientras el ruso, vocalista de The Haarp Machine (progressive death metal) agrega voces en un tema.

Lo escuchas aquí https://thirdsphere.bandcamp.com/

Mezcla Deftones, Radiohead, black y postmetal para encontrar la fórmula de Oceans en "The Sun And The Cold"

25 junio 2007

¿España, EEUU o nos quedamos? Joder tío, wachufreirov o préstame dos lucas ahí.

Luis Vicente León, Director de Datanálisis, habló en El Universal sobre un informe que revela que el 35% de los venezolanos estarían dispuestos a irse del país. Aquella frase traidora de "Venezuela si tiene salida: el aeropuerto de Maiquetía", parece hacer realidad. La frase sifrinita que dice que se va para dónde su familia en Canarias o sus panas en Boston cada vez parece ser menos audaz y más apurada.

El pana analiza en su columna de opinión, sobre unas cifras que no significan definitivamente una acción de emigrar sino sólo una disposición para esto si la situación política y socioeconómica del país desmejora y las personas se sienten amenazadas por factores como la inseguridad, y nos habla de una mayor motivación para los viajes en la clase media y profesional, quienes paradójicamente tienen también el mayor bloqueo para irse por la sensación de abandono e incertidumbre: ¿pa dónde, a qué, y los ilegales?. Para el status social al que se está acostumbrado, un parqueadero en El Tigre mejora mucho su vida siendo un parqueadero en Miami, que no se puede decir igual de un ingeniero en Caracas que pasa a ser mesoreno en Londres, por ejemplo. La gente se lo piensa pues.

Yo mismo viajé 3 años a Europa, pasando 2 años en Holanda y uno en España, y se los digo, se extraña hasta lo más detestable, llamas a cada rato para acá y tratas de comer arepa sea como sea. Tienes un montón de ventajas: los conciertos, discos, tecnología, entretenimiento, seguridad en las calles, empleos, pero coño, no hay Choroní, no hay mamadera de gallo, no hay préstame 2 lucas que mañana te las pago, no hay jevitas que viven para verse buenotas y bucearlas, no hay playas con palmeritas y jevitas en hilo, no hay parrillas con los panas y así vamos, y ya son menos los derechistas que se la pasan diciendo que nada de eso les interesa porque el venezolano es bla, bla, bla. Menos mal.

En este blog, hicimos una encuesta, y las tendencias se voltearon. Sólo un 35% de los que respondieron la encuesta se quedaría en Venezuela (recuerden que es una señal de interés, más que de éxodo masivo, por lo menos hasta ahora, pue León lo dice así, el profesional todavía siente que le puede sacar mucho al país con lo que sabe. Aún hay plata y oportunidades, aunque te sientas amenazado).

Con 706 votos, tan sólo el 34% se quedaría en Venezuela, siendo el destino favorito España con 20% de los votos, y luego el 12% de Estados Unidos . El resto se divide en un 13% para resto de Europa, sumando un gran 33% de preferencias hacia el Viejo Continente, y 8% para otro país latinoamericano, con Colombia punteando con la mitad de estas preferencias. Australia y Canadá, tan promocionadas, apenas alcanzaron 3% cada una. La cosa está entre aprender a hablar con z, joder y tío, o el respectivo curso de inglés, porque si te quedas con lo del liceo no pasas del guatitumoder y el wachufreirov. Esto sin pensar que quizás te toca aprender es alemán, portugués o italiano.

Esto es, lo veo Datanálisis o esta encuesta, muchísima gente en Venezuela parece dispuesta a salir por Maiquetía. Y las preferencias están entre el gobierno, más no Estado, socialista de Zapatero, o el imperialismo yankee. Pero diría yo, y ¿México y Argentina? ¿o qué tal Alemania o Inglaterra?, o ¿el regreso a lugares como Siria o China?.

Lo más curioso para mi fue que Italia y Portugal apenas alcanzaran el 5% entre los dos, por lo que parece que los catiritos hijitos de extranjeros, se sienten y son tan venezolanos como el más negrito, moreno o mezcladito, y no como dijo la innombrable tipa de Televén.

Yo mismo voté por Quedarme, y luego por España. A veces digo, hasta el 2010, otras hasta el 2012, y otras simplemente hasta que sea insoportable quedarse, esperando que eso nunca de verdad se concrete.

Vale la pena revisar cuándo propuse esta encuesta hace 4 meses. Entonces en encuestas pasadas, un 51% apoyaba el socialismo en Venezuela, y casi no estaban en desacuerdo con la reelección indefinida, ¿qué tal ahora?.

18 junio 2007

Post patrocinado: Universia, el site de los universitarios

Universia VenezuelaCon el llamado despertar del Movimiento Estudiantil Venezolano y su par bolivariano, los estudiantes universitarios son parte de la actual agenda nacional, y muchas veces no sabemos dónde ubicar todos los sectores e intereses alrededor de este grupo social. Desde hace varios años yo visito frecuentemente el site de Universia, un portal de noticias, recursos e información relacionado al mundo pre y universitario.

Universia, un site nacido como una iniciativa del Grupo Santander y el Banco de Venezuela, tiene secciones como Pasantías y primer empleo, Becas, Biblioteca de recursos y Web del profesor, de interés para más de 9.800.000 estudiantes y 800 mil profesores en 9 países de Latinoamérica: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela, además de España y Portugal, que atiende las necesidades y circunstancias específicas de cada país en materia de Alma Mater y juventud.

¿No sabes en qué universidad se ofrece la carrera que quieres?¿Quieres enterarte de la última actualidad en investigación académica?¿Saber de los próximos encuentros deportivos, culturales y de entretenimiento en tu Universidad?¿Quieres saber las oportunidades de estudio y becas en el exterior?¿Mandar un mensajito de texto, bajar un guía montada por tu profesor, leer sobre la Ley de Servicio Comunitario? Universia Venezuela es tu sitio.

Pero Universia es mucho más que eso, con su Dossier de Prensa, Actualidad Universitaria, cursos en línea, convocatoria a concursos, foros de debate y la sección Universidad en Evolución, donde se discute la transformación natural de nuestras casas de estudio y las galerías de fotos de eventos y fiestas, es el portal más completo en temas estudiantiles en Latinoamérica.

En lo personal, en Universia una vez me gané dos entradas para ver a Los Amigos Invisibles en la Universidad de Carabobo en Valencia, y otra vez publicaron la información de un evento que hice con Guerrilla Seca en el Teatro Ateneo de Maracay, así que no me puedo quejar.

Este post fue patrocinado por Zync, el site de pago por post en español.