22 julio 2025
Hip hop clásico de Filadelfia, rock alternativo industrial polaco, hip hop/trap brasileño, sludge/doom colombiano, thrash/death italo-sirio-holandés, brutal death de Maryland, metal alternativo neozelandés
04 junio 2025
Lo nuevo de And Oceans (black sinfónico industrial), black/death sinfónico / folk rock holandés, rock alternativo alemán, rap/hip hop femenino venezolano (Mari), rap rock / synth punk de Misisipi, horrorcore (Eminem), power metal / folk sinfónico sueco, temas de The Beatles en jazz, hardcore/thrash colombiano, techno noventero
23 mayo 2025
Lo nuevo de Austin TV (post-rock mexicano), Lido Pimienta (art pop orquestal colombiano), Xzibit (hip hop), Bury Tomorrow (metalcore melódico), Full Of Hell (metalcore / black), post-metal progresivo bostoniano, power heavy progresivo de Indiana, metal progresivo ochentoso, rock/pop/metal psicodélico alemán, power folk metal húngaro, brutal trapmetal británico, metalcore con drum n bass y metalcore all-stars, mathcore/emoviolence de Canadá
1. Indra (EP, 2025) de Austin TV: los enmascarados mexicanos vuelven con temas en que su post-rock existencial incorpora ahora algo de jazz. Temas increíbles.
2. Teleologic (2025) de City Of Dis: Discos que te alegran la mañana, esta interpretación de metal progresivo con post-metal: eso implica arreglos electrónicos ambientales, muchas guitarras disonantes, bellas voces corales y muchísima atmósfera creada con una distorsión entre sucia y expansiva, casi sludge. De Boston, Estados Unidos. En el tema final, que le da nombre al disco, hay shrieks y más disonancias, rozando incluso con el viking metal en los arreglos vocales y además, hay trémolos picking y blast beats, totalmente furiosos y black metaleros.
3. Time of the Dragon (2025) de Echosoul: extraordinario thrash/power progresivo, con guitarras potentes y complejas, una batería súper brutal, una voz entre épica, doom y aguerrida, sin nada operístico, y misteriosas atmósferas llenas de arreglos realmente estimulantes, veloces y arpegios que llenan el cosmos. Es difícil encontrar una buena banda que incorpore pero equilibre el heavy, el power, el progresivo y el thrash. Son de Fort Wayne, Indiana, EEUU.4. La Belleza (2025) de Lido Pimienta. Se pone profunda la cantautora colombiana en su tercera placa, acercándose a la música clásica latinoamericana, el chamber pop, la música coral, bastante cinemática y por suerte, también fusionada, como escuchamos en Ahora, Mango y el Denbow del Tiempo, en que la percusión, vientos y cuerdas orquestales están acompañadas de arreglos folclóricos.
Entonce sí, aún hay cumbia orquestal y folclor colombiano, latino y andino, pero mayoritariamente en forma orquestal, de cámara y coral, una especie de pop latino / art pop de altísimo nivel. En el tema Ahora ya no sólo suenan violines y cellos, sino también percusión afrocolombiana, con voces que recuerdan al Medúlla de Björk. Y una marca llamada Medúlla se encargó de la ropa para el disco.
Esta hermosura fue posible gracias a la Orquesta Filarmónica de Medellín, con las orquetasciones compuestas por el canadiense Owen Pallett y la dirección de Leo Marulanda, Director Titular y Artístico de la Sinfónica de Caldas, Colombia.
Entre los músicos: Brandon Valdivia en la percusión (quien también compuso para La Papessa) y Kristen Moss Theriault en el arpa. 4,6 de 5. Lo único malo que le ve a este tipo de proyectos es cuando se parecen demasiado a lo que ya hizo la islandesa más famosa, aunque claro, Lido acá habla, interpreta y reafirma lo latinoamericano en un contexto bien colombiano, aunque la influencia es innegable, también su propia visión de migrante.
5. Kingmaker (2025) de Xzibit. Más que Pimp My Ride, nuevo disco de hardcore hip hop, boom bap y pop rap, según RYM. Busta Rhymes,. Ice Cube, B-Real y Dr. Dre entre los usuales muchos invitados. West Coast Hip Hop. Un regreso tras 13 años después de Napalm. No soy fan, 3,3 de 5. Para mi gusto, lo mejor es Higher (con Redman y B-Real, con reminiscencias a Dr. Greenthumb de Cypress Hill) y la siguiente, Success, que empieza similar y se vuelve bien jazz rap).
6. Will You Haunt Me, With That Same Patience (2025) de Bury Tomorrow. Gracias, dulces metalcoreros británicos. Metlacore melódico, chamber pop, metal alternativo y hasta algo de electrónica, junto a potentes momentos metal/rockeros con melodía, sensibilidad y gracia.
Además, en temas como Yokai hay maldad total, con buenos grunts, gruñidos y guitarrotas, con sintetizadores y arreglos progresivos. Me gustan, chico. 3,9 de 5.
7. Autofiction Pt. 1 - Shards (2025) de Joviac: metal progresivo melódico y técnico desde Finlandia, con mucha influencia del pop y metal de los 80, distinto que Voyager aunque compartiendo muchos arreglos de sintetizadores y estética electrínica, pero con grandes arreglos psicodélicos, de rock progresivo setentoso en arpegios de teclados y momentos de enrevesados cruces instrumentales, en tiempos imposibles, tipo Dream Theater, mientras las voces pasean del heavy metal, el thrash metal, algo de grunts y muchas melodías.
Divertido y brutal. 4,8 de 5. Fácil de lo mejor del año. Por momentos suenan como a Haken o Riverside, en que hay ritmos asincopados de voz e instrumentos, cambian a riffs más cercanos a djent y metalcore progresivo, pero lo que manda es el sonido híbrido electro-analógico vintage, en que por momentos parece que escuchamos Génesis, Neal Morse o White Lion. Es como un Europe con Meshuggah, más algo de thrash técnico. Según RYM es una combinación de pop, metal y rock progresivos.
Esto llega a niveles ya abusivos en el tema Level 7, con riffs totalmente djent, arpegios y arreglos jazzistas de trumpeta. Y eso gracias a Viljami "Jupiter" Wenttola (guitarrista y cantante), Antti Varjanne (bajo), Johannes Leipälä (guitarras), Tuomas Honkkila (teclados) y Rudy Fabritius (batería).
8. I Just Want to Be a Sound (2025) de Kadavar: los psicóticos psicodélicos alemanes lo hacen en grande, porque esto no es sólo psicodelia en distintos formatos de rock y pop, sino hay más, incluyendo rock progresivo, rock alternativo, guitarras ruidosas garage, hard rock e incluso pop rock psicodélico. Se crecen demasiado no sólo fusionando sino creando nuevos espacios para el género.
Entonces el viaje cósmico, existencial, por el desierto y la conciencia pasa por momentos más pesados, otros más voladores, otros puramente experimentales o electrónicos, otros llenísimos de wah wahs, e incluso momentos realmente pop espacial, que se entrecruzan, se polinizan, se intercambian y se combinan. Hay entonces no sólo un paleta de sentimientos y tonos, sino varios. Por momentos son King Gizzard y en otros son Weedian. En momentos son Air tocado en vivo. 4,7 de 5.
9. Magvető (2025) de Dalriada: folk power metal húngaro, el nombre es octubre en húngaro antiguo, como cada uno de sus discos, pero este no es el décimo sino su decimosegundo disco porque sacaron otros dos sobre los poemas de Arany, un poeta de Hungría. Según Wikipedia, no hay evidencia de que sea realmente un idioma antiguo sino que sean recreaciones imaginarias sacadas de literatura de ficción. Es la banda de folk metal más conocida de su país, con giras con Arkona y varios premios en su haber. Es bastante buena, aunque muy enfocada en contar historias en su idioma. Lo mejor, además de sus riffs y la ambientación, es su tecladista y el baterista. 4,2 de 5. Sin embargo, el tema final tiene un gran remate, entre psicodélico y jazz: Végek éneke.
10. Mantis (2025, EP) de Phantom Elite. El proyecto internacional con músicos de Alemania, Holanda y Brasil, liderados por María La Torraca, se lanza un tremendo EP, incluyendo un remix en drum n bass, con mucho metal alternativo / metalcore.
11. Ride N Die (2025, EP) de SWARM6IX. Brutalísimo trap metal / metalcore / rap metal / metal alternativo, con Hacktivist de invitado. Son de Reino Unido. 4,3 de 5.
12. The Lost Chapters (2025, EP) de Nik Nocturnal. No le tenía absolutamente ninguna fe, y es un tremendo EP de death melódico, furioso, veloz y complejo, con brutales shrieks y una atmósfera oscura. Nada de tonterías de Youtuber "hacker" del metal, sino realmente hay metal con intención de ser un arte. Los vocalistas invitados lo cambian todo, con las gargantas desgarradas de All That Remain, Darkest Hour, Caliban, Bury Tomorrow y The Ghost Inside. Metalcore all-stars.
13. Both Indistinct (2025) de dianacrawls: debut y despedida de esta banda demencial de mathcore / emoviolence de Canadá. Su EP Sporadic Defenestration, que reseñé acá, era lo que ellos llamaban funkviolence, porque usaban bajos funkies en mathcore hiperdemencial y caótico. En este disco se olvidan del funk pero se quedan con la violencia, los tiempos matemáticos y la locura rítmica, aunque ya en el screamo. Tienen temas llamados Korn, ABBA y Limp Biskit, y los otros con nombres en francés y/o paródicos.
14. Broken Sword, Rotten Shield (2025, EP) de Full of Hell: este es un fenómeno rarísimo, porque esta banda ha cambiado para este EP y mucho pero esta vez estoy feliz. Este black/metalcore con sludge y noise electrónico es muy diferente del deathgrind, grindcore y sludge atmosférico que han hecho, y aún así, se escucha increíblemente satisfactorio: siendo siendo extremo, original, destructivamente semi-melódico y cuidadosamente construido en medio de muchas disonancias, estridencias, manipulaciones y efectos.
No es tan bueno como otros EPs y disco pero es bastante bueno, 3,9 de 5.
15. Chapters (2016, EP) de Kostas Panagiotou. Aunque aparece en Spotify como de Panthëist y en Deezer también pero como reciente, es un EP de recaudación de fondos con temas de "Futuristic Space Doom". Fue publicado para financiar la grabación del quinto disco de la banda belga de death doom gótico funerario, que fue Seeking Infinity (2016).
Lo grabó y masterizó Déhà y tiene varios invitados destacados: A. A. S. (The Cold View), Fred Laborde, Thanassis Lightbridge (Dol Ammad, Dol Theeta, Dol Kruug...), Andy Koski-Semmens (Syven, ex-Pantheist), L V H (Solicide, Wijlen Wij).
El tema III, de 14:14 minutos, tiene un fuzz en las guitarras, que suena como un doom / noise, algo industrial, mientras el órgano de iglesia y los coros gregorianos, además de sintetizadores de space rock, crean una atmósfera tan confusa como lúgubre, siendo al mismo tiempo una especie de dark ambient muy gótico. Usualmente los temas son de death doom / doom gótico / funeral doom, aunque las guitarras tienen ese sonido como demasiado crudo, con un mayor foco en los teclados y arreglos orquestales.
Kostas es el tecladista y cantante de Panthëist, ahora residenciados en Reino Unido, pero estuvo también en Crippled Black Phoenix y Clouds.
21 mayo 2025
Krystal Metal (pop metalero francés) de SUN, nuevo de Snop Dogg, Eruca Sativa (funk rock argentino), versiones de The Shape Of Punk To Come de Refused, folkotrónica (ópera breakbeat trip hop) francesa, supercombo de metal avantgarde, grindcore malísimo, hip hop colombiano, grindcore holandés, prog rock/metal francés, djent / chiptune francés (The Algorithm), metalcore/deathcore francés, deathcore sinfónico
1. Krystal Metal (2025) de SUN: esto me parece fascinante y genial, la propuesta de la germano-francesa Karoline Rose Sun, es mitad pop y mitad metal alternativo (+vitaminas y minerales), porque varias canciones tiene percusión de reggeatón o dancehall, riffs de djent y metal progresivo aunque con distorsión de rock alternativo, shrieks hiper potentes, batería de grindcore y muchas melodías vocales pop.
Como Poppy, combina voces limpias, etéreas, rockeras y melódicas con shrieks bestiales con un símil en las guitarras, que van del rock alternativo, del post-grunge a unos trémolos más que pesados. Es algo quizás que podríamos relacionar con Zeal & Ardor o cuando los rockeros e indies escuchaban Cypress Hill.
La acompañan Bassem Ajaltouni en el bajo y teclados (su manager y co-fundador de su disquera) y Loris Larosa en la batería (de la banda francesa de death metal Necroscum).
Sus primeros EPs se llaman Brutal Pop y Brutal Pop 2 (al que le puse 4,7 también). Para mí, 4,7 de 5.
2. The Shape Of Punk To Come Obliterated (Nov, 2024) de Varios Artistas: un disco de versiones del disco original de la banda sueca de hardcore punk / post-hardcore Refused. El primer tema, de Gel, es sublime y los siguientes son extraordinarios. El de Brutus es fenomenal. También muy buenas las de HO99O, Fucked Up, Zulu (a lo Sepultura - Roots) e Igorrr. El tema de Cult Of Luna, épico, extenso y post-metalero es otro de los puntos altos del homenaje. Súper bueno también el de Touché Amoure. 4,5 de 5.
3. Corpo-Mente (2015) de Corpo-Mente: discazo que guardo en mi corazón entre mis favoritoss, junto a los de Lethe. En este caso, on Ricinn (Oxxo Xoox) e Igorrr haciendo Folktronica que tiene lo que ambos comparten, hacen y les gusta: Opera, música de cámara, trip hop, dark cabaret, neoclassical darkwave, breakcore y folk de cámara, y claro, muchas combinaciones y formas experimentales electro-acústicas.
La calidad vocal de Ricinn, que usa gritos, susurros, distintos ruidos y una extraordinaria voz soprano, parecen combinar a Björk, Diamanda Galas y Agnete Kjølsrud, es acompañado por formas menos agresivas sino elegantes que en los discos solistas de Igorrr o en las más electrónicas de Oxxo Xoox, en que predominan más los sonidos académicos y las atmósferas de música inteligente, profunda y más estructurada. 5 de 5.
4. Iz It a Crime? (2025) de Snoop Dogg. Me parece mucho mejor que Missionary, que fue una malísima apuesta para celebrar los 25 años de su debut, Doggy Style. Ahora, Hip Hop con Pop Rap, G-Funk, Neo-Soul, Chipmunk Soul y Synth Funk. Entre los muchos invitados, como es usual, Pharrell Williams (también co-productor) en un tema cortico y Wiz Khalifa. 3,3 de 5.
5. A tres días de la tierra (2025) de Eruca Sativa: Me encanta este power trío argentino (Córdoba). Lula Bertoldi (vocales, guitarra), Brenda Martin (bajo, coros) y Gabriel Pedernera (batería, coros), vuelven a lograrla con su funk rock, hard rock y rock alternativo, con muchos toques andinos y latinos. Letras sociales, instrumentación progresiva y alternativa, muy buenos arreglos de fusión. 4,3 de 5.
6. Blastbeat Falafel: un single de Igorrr con Secret Chiefs 3, Trey Spruance y Mr. Bungle, con surf, black metal y música árabe, en formato trash técnico progresivo y metal avant-garde, con humor negro incluido.
7. Flesh Grinder (2025) de Insect Warfare. Grindcore / noisecore con un sonido pobrísimo y ni la usualmente brutal batería es atractiva. Malísima esta vaina, 1 de 5. Next.8. Los Cañonazos No Bailables, Vol.1 de Zof Ziro aka ZetaZeta: genial hip hop social de Medellín. Apache entre los invitados. 4,3 de 5. Me gustaron muchísimo las letras, la producción y el delivery. Realmente buenoss.
9. To Serve and Protect (2025) de Rectal Smegma: ¿de dónde saque yo tanto grindcore? Pornogrind en este caso, mucho mejor que lo que he escuchado estos días aunque con una voz robotizada sin demasiado sentido. 2,5 de 5. Bastante hardcore y mid-tempo. Lo mejor de estos discos suele ser la batería. Los mejores temas son los que tienen influencias death doom y los que son deathgrind. El cantante de Benighted está invitado en el tema 15. Son holandeses.
10. The Unseen (Nov, 2024) de Klone: Hermosísimo disco de rock/metal progresivo, que embruja con sus voces etéreas de grunge, sus sonidos de rock alternativo y sus embellecimientos de art rock. Es cautivante, como una caricia en el alma y un paseo por un excitante museo de arte moderno. Sus sutiles orquestacioen sy sus vívidos arreglos de bajo, junto a los momentos de jazz son realmente cautivantes.
Loss arreglos inspiradísimos de saxofón (cortesía de su tecladista, Matthieu Metzger, quien es miembro de la Orquesta Nacional de Jazz de Francia. De forma ingeniosa, el disco inicia con los tres singles: Interlaces, The Unseen y Magnetic.
Un disco con infinidad de sonidos hermosos, venidos del reggae, el rock alternativo, el funk, la música clásica y más, por lo que sus riffs y variaciones crean un ambiente que, sin saturarlo, termina siendo un cielo estrellado con distintos y muchos brillos concentrados en tan sólo 7 temas, el último una suite de más de 12 minutos, que a la mitad se transforma en una inspección más atmosférica, calmada y espacial.
También es posible escuchar algo de doom y goth en gotas. Los franceses se han ganado un sitial en el top del neo-prog contemporáneo junto a Leprous, Riverside, Katatonia y Haken. Les pongo un 4,4 de 5. La banda cuenta en la batería con el extraordinario Morgan Berthet, quien toca también en Turbulence, Myrath y Kadinja.
11. Brute Force (2016) de The Algorithm: djent/thall electrónico, que es realmente bueno, bien producido e interesante porque no e sólo combinar a la fuerza las guitarras progresivas y potente, sino además de los tiempos imposibles, agregarle texturas electrónicas y post-producción, samples que no sean obvios ni repetitivos y crear una fusión que sea tanto un híbrido como una amalgama. Quizás sería increíble con una batería real, aunque esto es parte del proyecto. 4,2 de 5. Trabajo del compositor francés Rémi Gallego. Tiene un tema, por supuesto, con Igorrr.
12. Pig (Ep, 2025) de ten56. Bestial metalcore/downtempo deathcore francés del ex cantante de Betray The Martyrs. Buenísimos esos temas, 4,3 de 5. Con el mismo baterista de Myrath, Klone y Kadinja. Brutales esos temas, bueno bueno.
13. Tomb of the Tormentor (2025) de Hate Within: deathcore sinfónico con algunas voces en pig squeal, solos de guitarras increíbles (con Angel Vivaldi de invitado) y batería programada. Canta Scott Gonzales, quien también tiene el proyecto de trap metal / brutal death / hip hop Sinizter. Buenísimos sus shrieks y growls, además de fraseos a velocidad hipersónica, aunque también cuenta con Ben Durr (Shadow of Intent) y a Verónica Bordacchini (Fleshgod Apocalypse) en las voces.
Lo mejor está en temas más sonido neoclásico como Vanquisher, así xomo After Death con Durr y Vivaldi juntos, con orquestaciones masivas (incluyendo cello del guitarrista) y más vocalizaciones brutales, así como Tartarus Rising con Bordacchini, una especie de metal sinfónico / operístico inyectado con deathcore nuclear. 3,4 de 5 porque están buenos pero bastante formulaicos. Sus versiones orquestales son de alto nivel, eso sí.
14. Ghostwriter (2025) de The Five Hundred: a uno le gusta lo que le gusta, y punto, como a mí esta banda de metalcore / metal alternativo, con arreglos electrónicos, voces que giran entre el nü-metal, el metalcore melódico (con sus coros pop y sus gritoss) y el post-hardcore, con buenas guitarras, incluso de djent, y aún mejor producción. 3,8 de 5. Es una banda de Nottingham, Reino Unido. El mejor tema, definitivamente, es Empty Hope, el más progresivo y con mejores vocales, aunque también los mejores arreglos y gritos, aunque en ECHOES se crecen con arreglos djent y progresivos, incluyendo mucho doble bombo.
14 abril 2025
Lo nuevo de Bleed From Within (metalcore sinfónico), Black Country, New Road (pop folk progresivo), Allegaeon (melodeath técnico progresivo), Tómarúm (black progresivo/death técnico) y Thornhill (nu-metal), progresivo/power sinfónico portugués y neerlandés (ReVamp y Leave´s Eyes), black atmosférico progresivo británico y chamber folk rock islandés
1. Hades (2025) de Living Tales: power metal progresivo y sinfónico portugués, con guitarras angulares, una combativa voz femenina, growls y muchas orquestaciones de fondo, aunque hay interludios en los que brillan los grandes momentos corales. Creo que lo mejor es cómo exhibe, como si no fuese un esfuerzo extraordinario, arreglos que combinan thrash técnico, power progresivo y grandes atmósferas sinfónicas, con guitarras circulares y retadoras mientras la vocalista muestra una amplísima técnica y despliegue vocal.
Las canciones están llenas de pequeños detalles progresivos, que están integrados a la propuesta, en que los contratiempos y cambios extraños son parte de canciones que son generalmente épicas, complejas y poderosas, abordadas desde lo atmosférico con sintetizadores, lleno de asombrosas piruetas de bajo y batería para crear polirrítmos asincopados. Sin embargo, me deja una sensación medio incompleta que parece que el estilo parece no estar claro, entre lo sinfónico, lo progresivo o el power. Les doy un 3,5 de 5.
2. Wild Card (2013) de ReVamp. Clásico moderno del sinfónico progresivo / power / metal alternativo, con Floor Jansen en la voz y como fundadora, tras el fin de After Forever. La banda se acabó en 2016 cuando Jansen dijo que no podía cumplirla a la banda por su trabajo con Nightwish
Es increíble porque la banda se va trasladando de momentos de metal moderno, incluso djent y otros con guitarras sorprendentes que están sincopadas con teclados y batería para momentos gloriosos de progresivo mientras ella hace piruetas operísticas diversas. Y va mutando entre el power y el metal alternativo, en que sintetizadores que pueden ser industriales o psicodélicos acompañan las piruetas técnicas contenidas en los riffs sinfo-prog.
En el tema Precibus, no sólo extiende sus capacidades como soprano y hace guturales increíbles, sino también evoca su capacidad de cantar hard rock o pop, demostrando ser de las mejores cantantes de metal sinfónico. Discazo, que se va desarrollando para ir creando un momentum cada vez más alto en cada tema. Lo que incluye la intervención de invitados como Mark Jansen, Daniel De Jongh (Textures) , Marcela Bovio y Devin Townsend. 4,5 de 5.
3. Fires In The Norte (EP, 2016). Extraordinario puñado de temas de metal sinfónico / folk / viking, bellamente arreglados con orquestaciones, con growls bestiales, sorprendente voz operática y potentes coros vikingos. 4,7 de 5. La voz principal no es de Liv Kristine sino de Elina Siirala, que presentaba así su voz extraordinaria.
4. Existencialismus (2025) de Abduction: Gran disco de black atmosférico británico. Antes le puse 4,7 de 5 y lo mantengo. Realmente extraordinario, de lo mejor del 2025.
5. Zenith (2025) de Bleed from Within: metalcore melódico y sinfónico con arreglos electrónicos abundantes, ritmos groove y algunos acercamiento al industrial y al deathcore downtempo. Guturales y voces limpias se intercambian, aunque la música siempre es dura. Lo mejor está en los temas más metaleros, como Violent Nature, aunque la voz se me asemeja a veces demasiado a una imitación de Corey Taylor.
6. Forever Howlong (2025) de Black Country, New Road. Fascinante disco de música progresiva pero con base en el folk alternativo y el pop más orquestal. Un cambio radical de los británico con lo que hicieron antes, más cerca del indie rock, el post-punk y el post-rock.
Ahora nos adentramos en un universo sonoro acústico, pero profundísimo musicalmente. RYM habla de art rock, pop barroco, folk progresivo, pop progresivo, chamber pop y baroque pop. Sin embargo, las partes más baladísticas y suaves me atrajeron mucho menos que las avanzadísimas formas instrumentales de tiempos indescifrables y cambios vertiginosos, aunque parece que no hay una dirección clara sobre si sonmás alt-country o una banda de post-rock o de folk progresivo.
En sus mejores canciones y momentos, siento que comparte mucho con Thank You Scientist y Beirut. Para mí 3,8 de 5 porque prefiero su versión más rock, salvo canciones como Happy Birthday y For The Cold Country, con guitarras y un "ataque" más progresivo que le da dimensión.
Un gran cambio de vocalista, en que Isaac Wood es sustituido por Georgia Ellery, quien grabó guitarras acústicas, mandolina, violín y la flauta dulce tenor. Por su parte Lewis Evans se encargó de saxofón alto, clarinete bajo, clarinete, flauta y flauta dulce. Por su parte Tyler Hyde en guitarra acústica, bajo, clarinete, armonio, piano, flauta dulce y voces. May Kershaw grabó acordeón, clavecín, piano y voces. Luke Mark también en guitarra acústica, barítona y eléctrica, guitarra lateral de metal y flauta dulce, y Charlie Wayne, co-compositor como todos los demás, grabó batería, percusión, banjo y claro, flauta dulce. 3,8 de 5.
7. Bodies (2025) de Thornhill. Otro bajón, porque no entiendo mucho esta amalgama de nü-metal y shoegaze, rock alternativo grungeroso, dreamy y con post-hardcore con algunas guitarras de djent y metalcore, que por momentos es como alt-pop, porque tampoco lo logran como Sleep Token. Más que una mezcla inusual y osada, parece una indecisión y un desorden completo. 2,5 de 5. Hay que escuchar más, porque las críticas son un poco mejores, aunque creo que eran mucho mejores cuando estaban en lo progresivo / metalcore. Mal para los de Australia.
8. Hvel (Ballena - 203) de Árstíðir: banda islandesa de lo que podríamos llamar una especie de indie folk rock, con amplísimos arreglos orquestales y melodías vocales. Es una elaborada obra llena de detalles de música islandesa, una mirada académica y estructuras de indie rock que se alejan de extremos, tanto pop como de la llamada "música culta" para producir un rock orquestal único.
Son Daníel Auðunsson (guitarra, vocales), Gunnar Már Jakobsson (guitarra barítona y voces), Ragnar Ólafsson (piano, teclados, guitarra barítona, voces) y Karl Pestka (violín y voces), más varios invitados encargados de violín, viola, batería, cello y programación, todos involucrados en bandas de jazz y música académica, lo que explica la belleza y sobriedad de la música. Increíbles, 4,3 de 5.
9. Sleepless Empire de Lacuna Coil. Me alegra mucho este disco, que le di 4,3 de 5 pero hay temas que realmente son enganchadores, me recuerdan a Epica y Nightwish en su capacidad de hacer coros y líneas vocales, así como melódicas que quedan grabadas en medio de intensidad metalera.
10. The Ossuary Lens (2025) de Allegaeon. Melodeath técnico, progresivo y furioso, que combina la volatilidad del black metal, la potencia del death progresivo y los riffs acelerados y altamente rítmicos del sonido sueco. Las guitarras son asombrosas, paseándose desde las emotivas melodías y solos progresivos, pasando por bestiales riffs de deathcore melódico y enredándose como serpientes en arpegios acompañados por una batería frenética. Las voces en coro, también a camino medio entre el metalcore/groove y los guturales perversos [incluso pig squeals], van a galope en esta propuesta mixta de brutalidad armónica y técnica abrasiva, en que a veces cortas el aliento con precisión puntillista y luego con una lluvia de azufre, dejando espacio para coros épicos. Son de Denver, Colorado, y crearon un disco realmente impresionante, veloz, dinámico y multiforme. 4,7 de 5.
Su guitarrista, Greg Burgess es parte de Nuclear Power Trio. Un detallazo el tema Dark Matter Dynamics con el guitarrista invitado Adrian Bellue, que inicia como un tema de Rodrigo y Gabriela o el tema Imperial, que también iniciando con guitarras acústicas se transforma en una especie de melodeath hiper progresivo y rapidísimo. Suena a una especie de The Faceless con Obscura.
11. Beyond Obsidian Euphoria (2025) de Tómarúm: entusiasmado por el discazo anterior, me fui ahora con este, sabiendo que es la versión gélida del anterior: black progresivo y melódico / death técnico, que recurre también a riffs del sonido sueco, shrieks malvados y muchas capas de arreglos atmosféricos junto a una batería sorprendente y cambios vertiginosos en arpegios, arcos y puentes nocivos para la estructura rígida mental. Me hizo pensar en un choque entre Wilderun y Dimmu Borgir, con Stormlord de ladito.
Aunque tiene sabores y colores del power / black sinfónico, con muchos ecos y reverbs, se mantiene en una narrativa en que predomina lo progresivo, con un bajo serpenteante y jazzeado, coros y voces limpias evocadoras, muy bien elaboradas, y arreglos predominantes de fills y repiques de batería como co-protagonista junto a la amplia producción vocal. Intercala algunos temas cortos, interludios más bien, en larguísimos temas que van entre el death/jazz progresivo, un black vampírico y oscuro, aunque sinfónico, e imparables momentos de death técnico de precisión grandiosa, dentro de una cápsula espacial expansiva.
Hay siempre una atmósfera cósmica en que hay una lluvia de estrellas de progresivo espacial tipo Enslaved, black psicodélico (con sintetizadores) y power metal, que engrandecen el universo sónico aunque nórdico de estos dementes de Atlanta, Georgia. Impresionante y gigantesco, 4,8 de 5. Sus músicos están relacionados con Lunar Chamber, Scorched Moon y The Ritual Aura, que han producido algunos de mis discos favoritos de progresivo extremo de estos años. Muy elaborado, épico y extenso, con detallismos por doquier.
12. Zero Tolerance (2004) de Mantas. La crítica lo puede destruir, pero a mí me parece que este disco-proyecto del mítico guitarrista de Venom (Jeffrey Dunn) no está tan mal como eso, un invento, un gig, un side job. Me recordó al Fight de Rob Halford, aunque allí había mucha más clara intención. Suena como a un Fear Factory envenado de hardcore y algo de death metal. 3,5 de 5 pero es divertido. Sobre todo los temas que me recuerdan más a Biohazard y White Zombie con guitarras más duras.
13 abril 2025
Shoegaze texano, metal alternativo finés, black atmosférico neerlandés y deathcore/black melódico progresivo, hard rock / heavy y progresivo en vivo
12 abril 2025
Lo nuevo de In The Woods (progresivo/gótico) y Architects (djent/metalcore), jazz rap/boom bap, death holandés clásico, mixtape de witch house/emo rap, doom gótico italiano sobrio, art rock/pop canadiense, groove/metalcore maorí, death/black avant-garde austríaco
1. Otra (2025) de In The Woods...: una belleza de álbum de metal progresivo, ampliamente vocal, con una protagonista voz gótica, entre narrada y con lo que llamaría armonías amables, entre épicas y atmosféricas, que parece querer encarnar una especie de personaje que parece emular cómo sería si quienes han pasado por Ulver, Bornagar y Arcturus cantaran power metal o epic doom.
Hay algunos shrieks violentos y momentos extremos, en medio de canciones empeñadas en presentar melodías que parecen mediar entre el black melódico, el folk metal menos extravagante y el metal progresivo más conceptual. Adoro a los noruegos haciendo progresivo, que en este momento presentan una extraña raza canciones que suenan a híbridos que amalgaman elementos particulares de distintos géneros para algo realmente único. 4,7 de 5.
2. From the Private Collection of Saba and No ID (2025) de Saba y No ID: Un muy trabajado disco de jazz rap, hip hop consciente, neo-soul, boom bap, pop rap y trap, pero que siento demasiado gringo para mí. No le agarré caída a las letras y está demasiado ligado a la movida RnB. Aunque está muy bien producido, con samples geniales. Para mí, 3 de 5.3. Rise to Ruin (2007) de Gorefest: clásico del death metal holandés, con un growl monstruoso -que a veces se me parece al de Juan Brujo- y arreglos diversos que enriquecían la brutalidad del género. Atmósferas electrónicas, guitarras acústicas y algunos sintetizadores adornaban la avalancha, semi-industrial, de riffs afilados y batería que sonaba como un tanque de guerra, con guitarras llenas de armónicos y otros trucos de la vieja escuela, especialmente doom death, aunque el ritmo frenético de los temas nunca se reduce. Siento alguna influencia de At The Gates en este disco, aunque es más fácil ver la relación de esta banda con el sonido de Haill Of Bullets y The Project Hate MCMXCIX. Genial, 4,7 de 5.
4. Vándalos (2025) de Bándalos Chinos. Pop indie, sofisticado y electrónico argentino. Una de las nuevas bandas del Cono Sur que más me agradan. 4,1 de 5.
5. The Sky, the Earth & All Between (2025) de Architects. Genial ese disco, con industrial, djent, nu-metal, metal alternativo y mucho metalcore progresivo, con unos guturales en growls que me hacen recordar el debut de System Of A Down, arreglos tipo Tesseract pero con música más pesada, con muchos doble bombos, electrónica feroz y guitarras gigantescas, con riffs imposibles en tiempos laberínticos, mientras agregan voces y arreglos de post-hardcore (con voces "a lo Michael Jackson") y metal alternativo. Increíble cambio de los británicos, bravo. Le puse 4,2 pero ni de vaina, es mucho mejor, 4,7 de 5.
6. Ghost Mountain (2025, mixtape) de October Country: Hace poco comprendí exactamente que un mixtape, a diferencia de un disco, es una colección de temas sueltos y no un disco pensado como un conjunto relacionado de temas. Naturalmente son más claros de entender en el rap, hip hop y música electrónica indie contemporánea. En este caso, este está alrededor del Witch House y el Emo Rap, con influencias del Synthpop, Darkwave, Trap, Cloud Rap, Wave, Post-Punk. Es curioso, y entiendo que usan samples de rock, emo y pop, pero no es necesariamente bueno. 2,5 de 5.
7. The Spin (2025) de Messa: Otro brillante álbum de doom contemporáneo. Después del grandioso Close de 2022, lleno de oscuridades psicodélicas y stoner, ahora los italianos se presentan con este álbum, más cerca del rock y el metal gótico, con momentos progresivos, en que incluso más que rock o metal, es una música concreta y sensual, rica en capas de sonidos e instrumentación variada, aunque un poco más cerca de Lucifer y Tribulation que de Katatonia. 4,6 de 5.
Con atmósferas setentosas, hay una especie de seriedad, en presentarse con elegancia sobria, lo que no impide que haya momentos más stoner y psicodélicos, otros con blast beats de black e incluso que suenan más rock and rolleros u obscuros, porque hay distintos ángulos y formatos, pero siempre con esta especie de estética sin estridencias, incluso cuando hay bajos fangosos, guitarras más angulares o una batería más presente. Siempre permanece la guía espiritual de la cantante, sacerdotisa de este viaje potente pero acotado.
8. Dan's Boogie (2025) de Destroyer. Elegante disco de art rock y art pop, psicodélico, sofisticado y orquestal, aunque también por momentos puede ser post-punk, slacker y/o noise. En realidad es confuso, porque me suena como a música lounge tocada por una banda de rock, como Pulp a veces. Me perdieron con los sonidos de guitarras eléctricas country. 2,5 de 5. Son de Vancouver, Canadá.
9. Te Rā [el sol] (2025) de Alien Weaponry: groove/thrash metal de Nueva Zelanda, pero me suena también a metalcore melódico e incluso por momentos a los argentinos ANIMAL. Todos son de ascendencia maorí y algunas canciones son cantadas en este idioma. Aunque empiezan algo flojo, con sonidos muy derivativos, luego la mezcla de voces limpias y guturales, los arreglos más complejos y las sonoridades disonantes, combinando groove y metalcore, así como momentos de metal alternativo, le dan su propio brillo. Vale la pena volver a escucharlos. 4,2 de 5.
Randy Blythe de Lamb Of God está invitado en unos de los temas, mientras que el presentador de radio Tūwhenuaroa Natanahira lo está en Blackened Skies. El disco me fue conquistando poco a poco, y de forma similar a los argentinos, combinan ferocidad y melodía, ritmos contagiosos con potencia guitarrera. Sus riffs son realmente buenos, y el power trío hace magia con arreglos thrasosos y alternativos.
10. Paralipomena (2025) de Pillars Of Cacophony: segundo disco de esta banda austríaca de death/black disonante, progresivo, ocultista y técnico, uno de los discos más fascinantes, bien producidos, extremos y sorprendentes de los últimos meses. La mayoría de los riffs son rapidísimos y enrevesados arpegios combinados en incesantes cambios de tiempo y velocidad con ritmos percusivos igualmente frenéticos en constante movimiento.
Tiene además momentos de deathcore, melodeath, grindcore, thrash técnico, jazz y black progresivo. El baterista es detallista, veloz y agresivo, lleno de fills y arreglos en contratiempos, mientras los guturales son diversos y punzantes, mientras las guitarras van desde lo disonante a lo melódico, de lo atmosférico a lo feroz, mientras en conjunto hay un enfoque en ser transgresores y transversales: breakdowns industriales, djent disonante, polifonías con brutal death.
Paralipomena son anotaciones o apéndices que complementan un texto, lo que proviene de un texto llamado Parerga y Paralipómena de Arthur Schopenhauer. El debut de la banda se llamaba Parerga, y el logo es de la escritura Circular Gallifreyan de la serie Dr. Who, mientras las letras tratan de temas científicos, especialmente bioquímica.
Es el trabajo solista de Dominik Bulfon, que recuerda a Ulcerate. Totalmente encantador, gente rara y avant-garde.11 abril 2025
Lo nuevo de The Mars Volta (art pop psicodélico) y Epica (metal sinfónico), beatdown hardcore de Baltimore, melocore (metalcore melódico, muy melodeath) de NY, post-punk/noise gringo de Michigan, post-rock/ambient y rock/metal alternativo australiano, glam rock con folk
1. Ethereal (2025) de Jivebom: beatdown harcore / hardcore punk con una voz distorsionada, casi industrial. Debut de esta banda de Baltimore que aplica influencias del punk y el metal, rozando el metalcore aunque a veces tiene riffs más de death tradicional. La banda: Kat Madeira (vocales), Harper (guitarra), Ethan Buttery (bajo), Mees Fix (batería), David (guitarra). 3,5 de 5.
2. Ashen Skies (2025) de Azshara: debut de esta banda de Syracuse, Nueva York, de metalcore melódico, pero que se nota mucho más uso del melodeath e influencias del slam death, con una voz siempre en growls y shrieks medio gritados, raro pero realmente atractivo porque es rústico y salvaje, aunque con riffs de sonido sueco y momentos de salvajada gringa. 3,9 de 5.
3. Lucro sucio; Los ojos del vacío (2025) de The Mars Volta: el disco empieza con psicodelia latina en que se combina muchísima percusión acústica y saxo de smooth jazz, con sintetizadores, samples y ambientaciones entre lo espacial y lo puramente psicodélico, mientras las voces son suaves y llenas de efectos que las hacen ambientales. Según RYM es art rock, art pop, rock latino, psicodélico y progresivo junto a neo-psicodelia (resaltan los sintezadores, así como la recreación setentosa). Ni se acerca a lo mejor de su obra, pero mejor que los dos anteriores. Aunque acá se introducen ampliamente en lo electrónico y el pop, la psicodelia les queda extraordinaria y los momenticos de rock progresivo demencial como antes quedaron atrás, salvo destellos. 3,7 de 5. El dúo puertorriqueño-californiano muestra señales de recuperación, aunque lo mejor son los temas con más sonidos latinos, tipo Santana.
4. Attempted Martyr (2025) de Prostitute: una recomendación totalmente apóstata y sacrílega de mi pana Pablo Medina. Noise rock, post-hardcore, música árabe, post-punk, industrial y hasta art punk se juntan para parodiar, satirizar, aprovechar, explotar, burlar y/o homenajear los tropos sobre lo árabe y el rock contemporáneo. Hay mucho de grunge y de alternativa.
La banda: Andrew Kaster (batería, sampling), Moe (vocales, guitarra, teclado, sampling), Ross Babinski (guitarra), Dylan Zaranski (bajo) y Bret Wall (bajo). Aunque las voces son bastante post-punk, las guitarras sucias y expansivas dominan, mientras la combinación entre industrial y punk abren posibilidades compositivas que tienen momentos esterales. Y como si fuese poco, invitaron a un bajista extra y a un trompetista para añadirle quizás esta locura jazz-punk tipo Maruja. Bien por ellos. 4,1 de 5. Son de Dearborn, Michigan.
5. Beyond the Abyss (2025) de Wombbath: death metal sueco, con mil intentos distintos: aunque tiene un sonido algo hueco, hay algunos riffs realmente buenos, incluso de death n roll y un growl bastante vintage, aunque la producción es pobre, hay momentos con violines, arreglos misteriosos electrónicos, alguito de doom y mucha atmósfera oscura, e incluso momentos más melódicos y otros más densos. Un poco indescrifrable. 2,8 de 5.
6. Master of the Nebulous Reach (2025) de Midnight Odyssey: ambient black / post-rock que además de una base de temblorosos riffs en trémolo, alteraciones digitales y sintetizadores espaciales, crean una obra un poco intimista, que va desde el new age al noise/downtempo. Las guitarras procesadas me gustaron más que los sonidos cósmicos pero creo que está súper bueno, para el tipo de música. 3,5 de 5. Un australiano de lujo que toca en Aeon Winds y Cattle Decapitation.
7. Abyss Pt II (2025, EP) de Annisokay. Me han gustado sus singles y este EP me parece divertido, combinando voces profundas de deathcore, guitarras de rock alternativo, mucha electrónica y variedad. Entretenido y un poco más. 3,7 de 5. Metalcore alternativo.
8. Animality Opera (2025) de Foxy Shazam: raro y delicioso rock alternativo y glam rock, que me recuerda alog a AWOLNATION y a The Darkness. Suena como a RnB, funk y pop con guitarras de rock, con mucho ritmo setentoso, con muchos arreglos folk y jazz por medio de distintos instrumentos de cuerda, un sonido entre lo-fi e indie y dos cantantes, una irreverente cantante indie y un rapero que parece venido de un grupo de West Hip Hop.
Siento que bebe muchísimo del Yellow Submarine, con distorsión y algo de fusión rock alternativa de los 90, más una especie de humor negro creativo, bastante progresivo, que me conquista. Es una de esas bandas que están entre la genialidad y la cursilería. Son de Cincinnati, Ohio.
Son Eric Nally (vocales), Schuyler "Sky" Vaughn White (piano, teclados), Teddy Aitkins (batería), Alex Nauth (vientos, vocales), Trigger Warning (bajo) y Devin Williams (guitarra). 4,3 de 5.
9. Aspiral (2025) de Epica: metal sinfónico al máximo, con guitarras densas y arreglos de cuerdas protagonistas, con grandes melodías y ganchos vocales, desde la voz solista operática y rockera de Simmone Simons hasta los amplísimos coros wagnerianos, el uso de electrónica sinfónica y arreglos progresivos, que encarnan desde el goth metal hasta el rock sinfónico, con momentos más cercanos a Therion que a Nitghwish, a pesar de los guturales y los sonidos más góticos. Lo mejor, claramente, son los arreglos de contratiempo de guitarra y batería, con doble bombo y cambios de tonos, atravesados por coros, en los que se engrandece todo, tipo Septicflesh, como en el tema The Gran Saga Of Existence - A New Age Dawns Part IX, en que hay shrieks y blast beats así como bellas armonías vocales.
Sin embargo, extraño un mejor sonido, porque suena un poco encajonado pero se recuperan las ideas originales con guturales, momentos de power épico y mucha orquestación. 4,4 de 5. Aunque también hay momentos de ideas contemporáneas, como en Fight To Survive - The Overview Effect con guitarras djent, de metal alternativo y hasta algo industrial.
10. Wave the Bull (2025) de Sick Puppies. Desde Australia, rock y metal alternativo. El primer tema suena muy RATM. Su bajista toca en Evanescence. Las influencias van del pop rock al nu-metal, pasando por algo de rock electrónico. La banda es Emma Anzai (bajo, vocales), Mark Goodwin (batería) y Bryan Scott (vocales, guitarra).
10 abril 2025
Black melódico británico, folk indie gringo, art pop / indie rock canadiense-estadounidense (con el cantante y guitarrista de Rush), big beat / post-punk londinense, art pop / power pop californiano y indie folk alternativo de Seattle, black avant-garde de Países Bajos
1. The Black Swords Of Winter (EP, 2025) de Ninkharsag: buen black melódico, furioso y perverso, con temas largos y en la escuela de los suecos, pero son de Liverpool, Reino Unido. Hay que escuchar más para ver qué hay de diferente, aunque es brutal, bien arreglado y producido, pero no basta. 3,8 de 5.
2. Every Dawn's a Mountain (2025) de Tamino: indie folk muy bello, sin country, pero no es lo mío. 2,5 de 5. Muchas orquestaciones.
3. Stygian Waves (2025) de Envy Of None. Maravilloso disco de art rock, indie pop y rock alternativo canadiense-estadounidense. Rock suntuoso con bases electrónicas, que va del techno al funk, muchas melodías poperas presentadas con algo de distorsión en formatos de rock electrónico, pulido con elegancia, detallismo samplero y maravillosa producción. Hay guitarras densas y wall-of-sound, seductoras líneas vocales de la cantante y temas profundos, bien arreglados y complejos con psicodelia, algo de dream pop ligero y hasta downtempo, aunque jamás se van las guitarras (y no hay baterista).
La banda es Alex Lifeson (guitarra, mandolina, banjo, oud y programación - además de miembro fundador de Rush), Andy Curran (bajo, sintetizador, programación, guitarra, coros y estilófono), Alfio Annibalini (guitarra, teclados, programación, coros) y Maiah Wynne (vocales, teclados, sintetizador y programación). Las capas de voces, guitarras y sinterizadores están tejidas cuidadosamente para incorporar influencias de las más rítmicas y cadenciosas formas musicales, desde el bossa nova al RnB. Muy noventero sin sonar repetitivo ni obvio. Delicioso, de principio a fin. 4,7 de 5.
4. Hard Times Furious Dancing (2025) de Snapped Ankles: no esperaba nada y mucho menos está buena dosis de electrónica que parece resumir Faithless, The Chemical Brothers, The Prodigy y Asian Dub Foundation, leno de big beat y breakbeat pero como Red Snapper, tocado por una banda.
En Sputnikmusic los describen como banda experimental de post-punk de Reino Unido, así como indie rock y psicodélico, pero no escucho nada ni parecido. En RYM Synth Punk y Dance-Punk Revival, pero yo no le agarro la caída, mucho menos viendo cuáles son las bandas más representativas. De todas maneras, 4,6 de 5.
La banda está conformada por Patrick "Paddy" Austin [aka Peter Ashtray] (vocales, guitarra), Giorgio Zampirolo (batería), Saul Ham [aka Sol Haim], Mike Chestnutt (teclados) y Clémentine March (bajo).
5. Los singles de Joviac son alucinantes. Es como un Voyager súper envenenado, más progresivo e increíble. También suena como un Haken con más energía de arena rock. Por momentos suena a A-Ha en progresivo.
6. Portrait Of My Heart (2025) de Spelling: la artista de Sacramento, California, llamada Chrystia Cabral, llega a su quinto disco alrededor de una combinación de guitarras, semi-acústicas y eléctricas, frecuentes arreglos orquestales y varias capas de densidades electrónicas, que RYM dice que es pop rock y rock alternativo, así como también pop progresivo, art rock, revival de post-punk y power pop, que siento que es el género más cercano de verdad, aunque las partes más art y progresivas son increíbles.
Yo lo siento como una reinterpretación, con guitarras un poco más duras que las usadas en el pop rock y muchas cuerdas, del pop de los ochenta, un poco disco y bastante vocal, incluso algo de big music, por medio de una combinación de instrumentos analógicos y electrónicos, que le dan elegancia, brillo y angularidad a lo que no es ni synth-pop ni pop alternativo pero tampoco entra al terreno del rock propiamente.
No por nada el guitarrista es Patrick McCrory, de Turnstile, entonces las guitarras por momentos suenan bastante más pesadas y en otras ornamentales, pero la línea vocal y melódica es más cercana al pop sin ser su base lo electro. 3,8 de 5. Habrá que ver si puede subir más con sucesivas escuchadas.
7. Patience, Moonbeam (2025) de Great Grandpa: otra genial sorpresa de una banda de rock, alt-country y folk indie, que raya entre la música de cámara y el post-rock. En este caso a las suaves melodías de cuerdas se le suman algunas guitarras densas del noise pop y la genialidad melódica de Radiohead, reinterpretadas de forma acústica, que además tienen una vocalización coral y con sentimiento, que no le quita protagonismo a esta rara forma de country / folk rock, en que caben las rarezas eléctricas y los arreglos progresivos. Son de Seattle, así que por momentos se puede rescatar algo de grunge y rock alternativo aquí y allá.
La banda: Al Menne (vocales principales), Pat Goodwin (guitarra, vocales), Carrie Goodwin (bajo, vocales), Dylan Hanwright [aka Slothfella] (guitarra, vocales) y Cam LaFlam (batería, vocales).
8. Zwart Vierkant: Slotstuk [Cuadrado negro: pieza final] (2025) de Grey Aura: black metal avant-garde, algo como un black melódico con muchos arreglos de thrash progresivo, gracias a una combinación rítmica de batería hiper-detallista que va del mathcore al grind y un bajo jazzeado, además de blast beats, voces semi-gritadas entre operísticas y demenciales, en un torbellino de capas de guitarras haciendo distintas formas concéntricas. Tercer disco en 10 años de estos dementes holandeses.
Aunque hay mucho de black furioso e infernal, baterías de hardcore punk y permanentes arreglos complicados de bajo, con una batería que suena fenomenal para la rapidez y potencia que le imprimen, siempre hay esa sensación atmosférica y progresiva al mismo tiempo, que se permite interludios de jazz-rock y ambient, además de variantes que van del folk rock al grindcore en la batería, lo que enriquece la ráfaga de azufre y fuego del resto de la música.
La banda es Ruben Wijlacker en voces, guitarras acústicas y eléctricas, y sintetizador. Tjebbe Broek también en guitarras, Sylwin Cornielje en bajo y Seth van de Loo (ex-Severe Torture) en batería y percusión. Los invitados agregan tuba, trombone y cello, en el tema Nachten zonder dagen, dándole una nueva dimensión con sonidos latinos y académicos.
Es toda una obra conceptual, llena de distintos sonidos y texturas, se nota una altísima investigación, producción y experimentación, que terminó en arreglos orquestales que apelan a la música del mundo, puede sonar folclórico balcánico, post-rock, música de cámara contemporánea, experimental, diseño de sonido y hasta pruebas con las distorsión de las guitarras para no sonar repetitivos, obvios ni predecibles. 4,8 de 5.
31 marzo 2025
Power metal a capella alemán, punk rock español, metal alternativo electrónico internacional, death/black polaco, folk/black internacional, death alemán, hardcore gringo, lo nuevo de Underoath (metalcore/post-hardcore/industrial) y post-industrial avant folk
4. Inherited Tendencies for Self-Destruction (2025) de Embrional: furioso y potente death polaco con trazas de black melódico, aunque con un sonido muy mejorable, tiene un gran baterista y buenos riffs, además de shrieks espeluznante. Es como Belphegor pero menos producido. Tienes excelentes solos de guitarra. 3,3 de 5.
29 marzo 2025
Power cyber melodeath ruso, progresivo/melodeath gringo, progresivo psicodélico italiano, brutal deathcore gringo, regrabaciones de Cobra Spell (heavy/hard rock), black melódico italiano, thrash costarricense y metal alternativo/pop rock
28 marzo 2025
Metalcore gringo, lo nuevo de Spiritworld (alt-country metal demasiado Slayer), pop electrónico sirio-libanés, indie canadiense y nu-metal hindú, doomgaze gringo, post-hardcore/metal británico, deathcore holandés,
15 marzo 2025
Black industrial y orquestal suizo-portugués, progresivo/post-rock español, thrash/metalcore progresivo, dark folk holandés, post-metal melódico/blackgaze y lo nuevo de Epica (sinfónico), death industrial/sludge y hip hop industrial
En RYM lo tienen más claro: metal progresivo, post-metal, blackgaze y melodeath, que no es lo mismo que post-black porque acá ganan más momentos de dream pop y ambient. En la mayoría de los momentos hay blast beats, shrieks y guitarras metaleras potentes, aunque también polifonías atmosféricas con guitarras en trémolo, expansivas y ambientales, con teclados de fondo, aunque suena más a un Ne Obliviscaris menos orquestal.
09 marzo 2025
Lo nuevo de Whitechapel (deathcore violento) y Landmvrks, death sueco de los 90 (Entombed), noise/art rock gringo, thrash humorístico canadiense y progresivo holandés, Radiohead, cyber progresivo italiano, death español, misterioso post-metal ambiental francés y noise/kautrock electrónico con dub, funk y disco, brutal death progresivo
Tienen varios invitados en la voz, como el fallecido Trevor Strnad de The Black Dahlia Murder. 4,8 de 5.


















