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18 julio 2025

Black atmosférico colombiano, postpunk/rock alternativo británico, hip hop / boom bap argentino, black melódico feroz de New Orleans, slam metal sobre perros calientes, country pop rap, funk metal / rap rock, folclore fusión colombiano, death gringo

1. Vía Siniestra (Ep, 2024) de Crocell: bestial black atmosférico melódico de Colombia, que desconocía hasta ahora. En principio pensé que era muy lo-fi y meramente crudo, pero luego se nota un gran esfuerzo por hacer algo bestial pero también que permita disfrutar de los riffs gélidos de forma clara. Además, tiene buenos arreglos de folk que completan muy bien la propuesta. Son de Bucaramanga, Santander. 4,2 de 5. 

2. Violent Delights (2025) de Jools: Maravilloso debut de la banda de Leicester, East Midlands, que combina vocess de post-punk y punk de alta gama con guitarras poderosas de post-hardcore y rock alternativo. Son melódicos, altamente melódicos y muy orgánicos. Las guitarras punzantes y el bajo denso suenan muy bien, en primer plano, junto a una batería explosiva. Claramente hay influencia del rock alternativo e incluso rapmetal / nü-metal gringo.

3. Epifanías (2025) de Kamada: trío de hip hop argentino conformado por Kelo (MC), Saje (MC), DJ Niqt (DJ). Abstract Hip Hop, Boom Bap y Drumless, mis favoritos del género. Ellos aparecen en el disco Guachos de Veeyam, lleno de jazz, rap rock y folk argentino. 4,3 de 5. Me gustó mucho, es sabroso, callejero y con letras sexuales. Maravillosamente, esta nueva ola de hip hop argentino bebe de los antecesores de rock psicodélico y experimental, sumando beats y pistas de rock progresivo, funk y jazz.

4. The Siege of Sorrow’s Gate (Ep, 2025) de Wolventhrone, debut de esta banda de New Orleans, Luisana, que es melódico, feroz, rápido y con arreglos de dungeon dynth. Bueno, tienen mucho futuro, quiero saber más y ver si expanden la banda o hacia donde se dirigen. Son de estas bandas explosivas, que emanan influencia de Emperor. Las voces son geniales, procesadas para que suenen como mil demonios gritando, los riffs son realmente buenos, mientras el conjunto suena entre épico e infernal, con tremolo picking bien usado y complejida armónica. Grabó con ellos el baterista de la banda finlandesa Swallow The Sun. 4,2 de 5.

5. Dawg Eat Dawg World (2025) de Glizzy Gobbler: banda de grindcore / electrónica sobre... perros calientes. Y  no es nada mala, aunque claro que no es lo mejor que has escuchado. 3,4 de 5. Las voces son las más slam death que puedas imaginar, de esas que son como narradas y suenan como el agua hirviendo de una pipa... Humor negro total. Entre los invitados, el cantante de Sanguisugabogg. 

6. Whiskey & Roses (2025) de Yelawolf & J. Michael Phillips. Aunque la crítica le da duro, este es el mejor disco de lo maloso que le he escuchado a Yelawolf. Merece repetir a ver este pop alt-country rap. 3 de 5.

7. 311 (1995 - edición 30 aniversario) de 311. El megaclásico de la banda, con Down y All MIxed Up: Rap Rock, Alternative Rock, Funk Rock, Reggae Rock, Reggae, Funk Metal. Sin embargo, no es tan bueno. 3,8 de 5. Divertido, con temazos aisladamente mejores. Un buen concepto noventero al máximo.

8. Lo-files (205) de Bring Me the Horizon: disco de remezclas de temas en hip hop lo-fi. Una buena curiosidad, aunque a veces muy trap. Está chéveres aunque no sé qué aportan a la discografía de la banda. 2,7 de 5.

9. Canto de Libertad (2025) de Folkloreta. Hermosísimo y muy bien hecho disco de folclore fusión desde Colombia con la bellísima voz de Silvia Bibiana. Tiene bellas canciones de trova, música andina y un final glorioso, un joropito académico a lo María Teresa Chacín o Ensamble Gurrufío. 4,5 de 5.

10. Seofot (2025) de Angerot. Increíble buen death metal de Dakota del Sur, Estados Unidos, con un baterista invitado en cada canción. Combina el sonido de Asphyx y otras bandas vintage con una producción que permite escuchar lo cavernario y obscuro de forma clara y detallada. 4,2 de 5. Kevin Paradis, Derek Roddy (ex-Malevolent Creation), Zack Simmons (Goatwhore), Dariusz Brzozowski (ex-Vader, ex-Dimmu Borgir), Thomas G. Plaguehammer (ex-Abigail Williams), Pierce Williams (ex-Skeletan Remains y ex-Torture Rack) y Marco Pitruzzella (Sleep Terror y Six Feet Under).

11. 

13 julio 2025

Debut de Ella Feingold (jazz/funk), viking/doom/black de Suecia (Ereb Altor), rarezas del Moon Safari (Air), death melódico progresivo de Boston, black sinfónico polaco

0. No fui al kárate sábado ni domingo, ayer me sentí culpable por quedarme viendo tele hasta tarde pero hoy fue que apenas me pude desesperezar y levantar, estoy agarrando mínimo aún después de dos semanas sin entrenar.

1. Different Strokes For Different Folks (2025) de Charlie Hunter y Ella Feingold – Según la página web de Hunter: "Ella Feingold es una guitarrista, compositora y orquestadora ganadora del Grammy, reconocida por su acaudalada fortuna [WTF!], su sofisticación armónica y su innovación técnica. Estudió con el legendario Spanky Alford, donde dominó el fraseo soul-jazz con influencias gospel antes de embarcarse en una carrera interpretando y grabando con Queen Latifah, Erykah Badu, Bruno Mars/Silk Sonic [discazo magnífico], The Roots y Jay-Z.

Considerada por Hunter como "una de las guitarristas más rudas y pulidas del planeta", la forma de tocar de Ella se define por su dominio de la guitarra rítmica, combinando síncopa, voces complejas y un groove profundo con influencias del funk, el gospel y el jazz. Es pionera de la afinación invertida, inspirada por Chris Weisman, que permite estructuras armónicas frescas y voces inaccesibles en la afinación estándar. Este enfoque único da forma a su sonido característico, combinando exuberantes inversiones de acordes, líneas de bajo movibles y un fraseo melódico expresivo.  

Different Strokes For Different Folks es su debut. El álbum marca un punto de inflexión para Ella, quien vio por primera vez a Charlie Hunter tocando con Leon Parker en el Regatta Bar a finales de los 90. Nunca imaginó tocar y grabar con Charlie décadas después, como compañera y amiga. Como proyecto exploratorio de dúo, ambos participan en conversaciones dinámicas e improvisadas a través de sus instrumentos, creando un intercambio interactivo que explora el ritmo, el espacio y las texturas sonoras. Ella toca una Fender Strat mexicana con cuerdas invertidas, una púa de fieltro para ukelele, un Fender Princeton Reverb de 1967 y un filtro Ensoniq ASR-10 VCF.

Grabado con un sonido crudo, casi lo-fi y muy acústico, se pasean por el jazz, el funk y el gospel. 4,3 de 5.

2. Hälsingemörker (2025) de Ereb Altor: Discazo de viking metal, epic doom y black metal de Suecia, combinando voces góticas, buenos shrieks, guitarras metaleras y atmósferas de misterio, cambiando de la introspección oscura a la rabia explosiva, siempre con aires fantásticos y emocionales. 4,7 de 5.

3. Moon Safari Rarities (25th Anniversary Edition, 2024) - AIR. De mis discos favoritos de la vida y sin duda, el mejor del dúo de house francés. Para ser más explícitos y exquisitos: downtempo, ambient pop, space age pop y neo-psicodelia, además de pop francés e indietronica. 

4. Erasure Of Color (2025) de Aversed: Segunda vez que escucho este disco increíble de esta banda de Boston, apenas su segundo en su carrera, que como dije antes, es como una versión más extrema de Jinjer, en que la música alternativa, la fusión progresiva y los riffs son combinaciones de blackgaze, metalcore y death melódico, en que lo alternativo y lo extremo son elementos de su claroscuro. 4,8 de 5.

5. Fading Leaves (EP, 2025) de Dainsleif: también de Boston (aunque el cantante/guitarrista/orquestador es de Alemania), y con  el mismo bajista de Aversed está esta maravilla de melodeath progresivo / folk metal sinfónico, en que también hay una extraordinaria producción vocal y arreglos complejos dentro de épicas canciones tan extremas como armónicas, y con un bello hilo narrativo que permite combinar power, riffs disonantes y hasta death progresivo. 

6. Under a Twinkle of a Fading Star (2025) de Yog-Sothoth: repito este debut de black sinfónico polaco que claramente está influenciado por Bal Sagoth, lo cual disfruto y cabeceo. 4,3 de 5.

7. Get to Heaven (versión por el 10mo aniversario, 2015-2025) de Everything Everything. Aunque su Fountainhead (2024) no me impresionó, tengo guardadas un par de canciones de Man Alive (2010) entre mis favoritas, y la abridora de este disco me enganchó de inmediato, To The Blade, con sus momentos de math pop y pop progresivo. 

Pero este disco es mucho más, especialmente electrónico y progresivo: desde Art Pop e Indie Rock principalmente, pasando por new wave, música dance alternativa, dance punk e indietronica, por lo que lo digital y lo analógico se combinan desde distintos ángulos, por lo que se puede sentir una onda británica, bien sea para bailar, rockear o hacer ambas cosas, pero la sensación general es hacer una versión electrónica de rock tropical, ska-rock o garage rock, como un Daft Punk más analógico, un Air reflexivo en vez de solo bailable o delicisoso o quizás The Clash muy electrónico. No es mi género ni estilo favoritos, pero concedo que es agradable de escuchar, que los temas son profundos y bien hechos, y que sigue esa sensación genial entre escuchar con detenimiento para disfrutar de los arreglos, bailar y hasta sorprenderse, como con el tema Warm Healer, con un bajo y orquestaciones increíbles. 4,3 de 5.

12 julio 2025

Flamenco/death metal franco-español (Impureza), metal progresivo instrumental, pop hipnagógico / rock psicodélico, occult/hard rock británico, rock latino (Cuarteto de Nos), rock alternativo progresivo sueco (Soen)

1. Alcázares (2025) de Impureza: potencial disco del año para mí, esta banda francesa de flamenco / brutal death progresivo, que parece un choque entre Paco de Lucía, Nile y Atheist, con el sabor de jazz fusión / metal extremo de Acrania y el sabor del neo-flamenco de elbicho. Son dos franco-españoles (en guitarra y voz) y dos franceses.

Entonces de las guitarras acústicas y el cantao, hay un bajo circular e imposible, una batería altamente técnica, riffs asesinos y arreglos de brutal death, tan enrevesado como bestial, además un grunt/shriek hábil y monstruoso, por lo que crea una fusión distinta, al ser más pesados que lo usualmente pensarías para una fusión con música tradicional. Para mí, 5 de 5. Son franco-españoles, pero residenciados en Orléans, Centre-Val de Loire. 

2. Slowly, Then All at Once (Ep, 2025) de Thrailkill. Power trío de metal progresivo instrumental, con momentos de jazz fusión y djent, e incluso algo de electrónica. Es el trabajo de Wes Thrailkill y varios colaboradores excepcionales, incluyendo los músicos de The Resonance Project.

3. Curse (2025, EP) de Unknown Mortal Orchestra: Bizarra agrupación de Portland, Ohio, de rock psicodélico y hypnagogic pop (una mezcla de "recuerdos de un recuerdo" sobre la cultura de los 60 a los 90, su tecnología y sonidos, entre el rock radial, el new age y el primer synthpop, que suena totalmente vintage, con un sonido intencionalmente lo-fi, misterioso y ocultista, haciéndole honor a su nombre. Creo que es de culto no termina de conquistarme. Incluso creo que este sonido es demasiado crudo a propósito para ser realmente disfrutable. 2,7 de 5. 

4. V: Lamentations (2025) de Wytch Hazel. Hard rock de Preston, Lancashire, Reino Unido, con tintes ocultistas, doom y de heavy tradicional setentoso, incluso con arreglos de folk rock y algunos sintetizadores aunque conceptualmente cristianos. Supongo que es similar al "white metal". Bien vintage, me agradó, 4,2 de 5. 
5. Apocalipsis Zombi (2017) de Cuarteto de Nos: el disco más alternativo de los uruguayos, con muchos arreglos electrónicos y folk, consecuentes con sus letras humorísticas y ocurrentes, con muchas referencias a la cultura de Internet y reflexiones sociológicas. 4,2 de 5.

6. Extraordinarios los singles de Accvsed: llenos de rabia, metalcore y djent con increíbles voces guturales y limpias de post-hardocre, pero también los temazos emocionales y rockeros de Halestorm. 

7. Imperial (2021) de SOEN: la elusiva banda sueca de metal/rock progresivo y metal alternativo que con este disco, aún no siempre la belleza de Lotus, se establece como una marca particular de metal accesible conservando la locura rítmica que imprime Martín López y guitarras complejísimas que pueden ser igualmente melódicas, alternativas y seductoras. Además, este disco establece las bases melódicas del próximo disco, con la última canción, Fortune, compartiendo parte de la letras con la magistral Unbreakable. 4,3 de 5.

8. Pacífico Maravilla (2025) de Nidia Góngora. Maravilloso disco de música del Pacífico colombiano y el Valle del Cauca de la maravillosa Nidia Sophia Góngora Bonilla. La cantautora presenta un disco mucho más folclórico y al mismo tiempo contemporáneo, sin entrar al jazz ni a la fusión electrónica tipo Sidestepper pero tampoco en el Tropipop de sus comienzos. Al contrario, son sintetizadores y mucha aproximación folclorista pero es un disco revelador, con poesía, cultura y aproximación pero en una encrucijada entre lo demasiado académico y lo puramente festivo, pero poniendo pies aquí y allá. Entonces sí, hay dub, salsa, música folclórica y fusión electrónica pero también hay algo novedoso y particular que no es ninguna de ellas. 

10 julio 2025

US power metal progresivo, melodeath de LA, death metal originario (Possessed), hardcore punk/oi, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (pop rock psicodélico), emo-pop clásico, brutal death técnico, shoegaze/dream pop/indie rock gringo

1. Chasing the Dragon (2025) de Helms Deep: empezamos el día con power gringo progresivo, con increíbles momentos progresivos y una voz regular. Pero me gustó bastante, 4,2 de 5. Es su segundo disco y el bajista es realmente un genio, los riffs logran viajar por distintos géneros y en conjunto tienen algo de épico y vintage que agrada. Son de Florida y sus temas son una especie de combinación de ciencia ficción espacial y fantasía de dragones. 

2. End Time Lightning (Ep, 2025) de Upon Stone. Después del debut de Dead Mother Moon, este nuevo EP suena más gótico, oscuro e incluso atmosférico, con toques de black y speed que me agradan mucho más. 4,2 de 5.

3. Seven Churches (1985) de Possessed. Un increíble disco de death metal, de los primeros en ser publicados después de -obviamente- death, pero que ayudó a definir el sonido, forma y estructura de la música extrema, claramente se nota que de este thrash/death salió todo lo demás. 4,8 de 5. Suena increíble, incluso sin considerar la época pero haciéndolo, es magistal, con el gutural reverberado y el alto nivel técnico, cuasi progresivo, de la instrumentación. 

4. It's a Beautiful Day, What a Beautiful Day (2025) de Skinhead. Pensé que era un nombre irónico, pero no, es reivindicativo. Melodic Hardcore, Street Punk y Oi! para defender el movimiento. 3,7 de 5 pero está muy bien hecho, con bajos densos e industriales, guitarras creativas entre sucias y melódicas y una voz ronca, loca y cuasi spoken word. Al parecer son de EEUU pero suenan muy europeos. Me gustó bastantísimo, más para el estilo.


5. Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) de The Beatles. Pop / Rock psicodélico, art rock, pop barroco, sunshine pop, toytown pop y music hall. Un clásico absoluto de la música occidental y universal que mostró al cuarteto de Liverpool como capaces de elevar la música pop a estándares de bellas artes contemporáneas, incluyendo no sólo las técnicas de composición, producción y grabación sino también empaque y presentación visual. Tiene los mega clásicos With A Little Help Of My Friends y Lucy In The Sky With Diamonds, así como el single previo, Strawberry Fields Forever. 

Se considera este disco como precursor del rock progresivo y el uso de música circense y vaudeville la puedo rastrear hasta artistas contemporáneos como Arcturus y Diablo Swing Orchestra, además, trajo la música india al pop occidental, la combinó con orquestaciones clásicas y con guitarras de rock, justo cuando empezaba el Verano del Amor. Un discazo, aunque admito que me gusta mucho menos que Revolver. 4,7 de 5.

6. Three Cheers for Sweet Revenge (2204) de My Chemical Romance. Un muy buen disco de mall screamo / post-hardcore / emo-pop y pop punk, aunque no está en este orden en RYM, que fue un gran éxito del último MTV aunque ya decadente. No lo escuché tanto pero realmente es un disco que ha envejecido bien. 4,6 de 5. Está en el corazón del segundo movimiento emo que fue tan comercial y exitoso, aunque muy mal visto en el primer momento, como el pasó a pop punk. Gerard Way tiene una gran voz, y no solo melódica. Es un vampiro joven y desinteresado.

7. Morbid Ataraxia (2025) de Putridity. Brutal death técnico, con temas cortísimos tipo grindcore y un remate como ahora se acostumbra, larguísimo. Bastante bueno, aunque poco original, algo repetitivo. 3,7 de 5.

8. Die in Love (2025) de Greet Death: Banda de shoegaze / slowcore / indie rock / dream pop de Flint, Michigan. Me gusta porque es atmosférico, con mucho reverb pero las guitarras y la batería están al frente, así que lo fantasmal y vaporoso se combina con una acidez sónica que explica que tenga un poco de todos estos ingredientes: desde guitarras ruidosas y con altísimo reverb a voces paranormales y decadentes. 3,6 de 5.


09 julio 2025

Country alternativo / indie rock orquestal de Indiana, samba-rock/post-metal/shoegaze electrónico ecologista, black progresivo sinfónico y disonante, mathcore / black disonante italiano

1. Egg & Dart (2025) de Murder By Death: Muy bello indie rock / alt-country gótico / chamber folk, que podemos traducir en un indie rock orquestal, con "baladas eruditas" como se auto-describen, que me renueva mi interés en la posibilidad de escuchar country alternativo, sin lugares comunes, que puedan ser inspiradoras e instrumentalmente estimulantes. Creo que el secreto acá es el uso de violines y cuerdas para arreglos sinfónicos y no tanto de country.

3,7 de 5 aunque aunque hay un par de temas más altos gracias a lo orquestal. Son de Bloomington, Indiana.

2. Natureza morta (2025) de Antropoceno. Debut de este artista brasileño de Río de Janeiro mudado a Sao Paulo que magistralmente fusiona música autóctona y tradicional con formas contemporáneas y universales, glocalizando la alternativa (y las preocupaciones socio-políticas ante el colapso climático). 

Entonces hay Música Popular Brasileria con dream pop, en que el sabor de la samba y la bossa nova están intermediados por sintetizadores psicodélicos y sutiles guitarras ambientales y oníricas de post-rock y shoegaze, en lo que suena como una hipnótica mezcla que no se queda en lo chill, porque incluso hay shrieks de black metal como en Debaixo da Terra.

Las baterías rockeras y metaleras, a veces frenéticas y extremas, aunque en segundo plano, acompañan a guitarras acústicas a la orilla del mar en Ipanema y Copacabana, por lo que hay rock brasileño, funk brasileño y mucha más samba, a medio camino entre Santana y Asian Glow, con Parannoul de invitado. Es una locura vanguardista que yuxtapone sonidos disímiles a punta de laptops y edición de estudio. 

Es el nuevo proyecto de Lua Viana, más conocido por su proyecto Sonhos Tomam Conta. Conceptualmente el disco tiene letras pesimistas, como en el tema Samba do Fim do Mundo, lo que se refleja musicalmente en el sonido shoegaze. 4,6 de 5.
3. Apex Violator (Ep, 2025) de Valdrin, me gustó muchísimo este violento, virulento y oscuro black progresivo sinfónico, altamente disonante y ambiental, de Cincinnati, Ohio. Había escuchado un disco de 2023 que en su momento no me encantó, pero las formas enredadas, caóticas y perversas de estas cinco canciones me conquistaron. 4,3 de 5.

4. Tutta la morte in un solo punto (2025) de Noise Trail Immersion: Desengáñate, nunca habías escuchado metal disonante hasta ahora con estos italianos dementes que hacen algo como mathcore (muy extremo), post-black metal y death disonante en uno. Según RYM es black disonante y avant-garde metal. 

Más allá de etiquetas, es un enjambre de riffs disonantes, enrevesados, circulares y en espiral, que se complejizan en formas angulares imposibles, con un doble bombo poderoso, un bajo altamente progresivo y un duro grunt de death metal. Los claroscuros, armónicos y progresiones de acordes imposibles se juntan, una y otra vez, en formas opresivas y demenciales, esclavizando la mente a fórmulas algebraicas que despiertan nuevas neuronas con brutalidad y penumbras. 4,7 de 5.

5. Across the Aeons (2023) de Astralborne. Excitante y brutal metal melódico de Toledo, Ohio, Estados Unidos, que combina increíbles arreglos de guitarras acústicas y eléctricas, solos espaciales, un sonido atmosférico, riffs de melodeath con inspiración espacial y buenísimos arreglos de folk metla progresivo, orquestaciones y capas de solos para provocar un viaje de sensaciones y galaxias. Me gustó demasiado la segunda vez que lo escuché. 4,6 de 5.

6. Guía para la acción (2010, mixtape) de Canserbero: siempre increíble, desde Palo Negro, estado Aragua, Venezuela, para la historia, con su boom bap, jazz rap y hip hop consciente. 4,7 de 5. Qué increíble el tema Perdón. Me recordó al Mamá de Akapellah. Realmente un poeta social, callejero, existencial y venezolanísimo. 

7. III (2025, EP) de La Dispute: Post-Hardcore, Screamo y Spoken Word, incluso poesía en esta propuesta de Grand Rapids, Michigan. Aunque comenzó lento, luego los otros temas se pusieron más emocionales, musicalmente elaborados y sobre todo, intrigantes y desesperados. 3,9 de 5.

8. The Devils of Vulture Valley (2025, EP) de The Grand Myth: una vaina rarísima, que según la Enciclopedia Metálica es death metal progresivo, pero yo escucho es una combinación de gritos y shrieks entre screamo y black depresivo, más un aullido que un gutural, con riffs y ritmos de melodeath, black disonante y una batería poderosísima de death progresivo, con una aproximación avant-garde, de experimentación que incluyen solos de shred, cambios de tiempo y variantes que van del power metal al djent/metalcore. 4,3 de 5.

9. GDLU (Preluxe - EP, 2025) de J.I.D. Trap y hip hop sureño. Bueno pero normal. 3 de 5 aunque el tema Animals Pt 1 con Eminem es brutal. 

07 julio 2025

Post-metal/sludge de Lituania, indie rock / noise pop de LA, jazz/piano en vivo, post-rock electrónico e indie surcoreano, Bathory (vking/epic doom), Bacalao Men en vivo, art pop de LA, stoner psicodélico, flamenco progresivo (elbicho), folk rock progresivo psicodélico noruego y The Manticore Tapes de Mötorhead

1. Carrion (2025) de Aortes: Sucio post-metal / sludge atmosférico de Lituana. Gritos desesperados, guitarras densas y atmósferas opresivas, más cerca del noise que del metal. 3,5 de 5.

2. Romanticism (2025) de Hana Vu. Desde Los Angeles, un bello disco de indie rock e indie pop, que combina algunas guitarras ruidosas y otras de folk indie, muchas vocalizaciones elegantes y corales, llenas de emoción, inspiración de cantautora y estructuras de pop underground, noise pop y dream pop. Es como boygenius pero con distorsión y una cantante muchísimo mejor, así como detalles más barrocos. 3,7 de 5. Según RYM, ya lo había escuchado pero no lo publiqué o se me fue en alguna actualización del blog. 
3. Jazz at Berlin Philharmonic XVI: Piano Night II (2025) de Leszek Możdżer / Grégory Privat / Iiro Rantala / Michael Wollny. Jazz y paino en vivo, incluyendo versiones y estándares como Caravan y Singing in the rain, liderados por el pianista aleman Michael Wollny. 4,8 de 5.

4. 1110101110000001100111011110110010010111 10010000111011001000010010011100 (2025, EP) de Asian Glow. Dos temas, de entre 14 y 15 minutos, que me alegran muchísimo, porque no esperaba demasiado o nada, después de la caótica (aunque interesante) colaboración con Lua Trilogy! y porque no recordaba bien su disco 1110011 también de 2025. Proyecto de Gyn, músico de Corea del Sur.

Post-rock con arreglos sinfónicos, mucha edición digital y una batería que suena increíble, para ser un proyecto de estudio, y un detalle de flauta que es realmente exquisito. Los sonidos emo, psicodélicos y oníricos se combinan con una especie de indie progresivo en que unos tipos jóvenes, deprimidos y modernísimos hacen rock con sus laptops, una guitarra de lujo y millones de pedales, controladores y efectos, alimentados de influencias de varias décadas que los hacen meter la elegancia y experimentación de los 70, las máquinas de los 80 y el desenfado ruidoso de los 90. Me enamoré, 4,6 de 5.

5. Hammerheart (1990) de Bathory: viking metal / epic doom sueco por excelencia. El tema Father To Son presenta los mejores elementos de este disco, con voces vikingas, guitarras sucias y disonantes, muchísimo metal clásicos y baterías tribalistas, con una atmósfera general de folk metal, ocultismo e historias épicas de tradición, herencia y aventura. 3,7 de 5. 

Creo que es un disco insigne, por inventar el viking metal con su estética y formato, pero es muy artesanal y lo-fi con una voz extraña y no necesariamente hipnótica, no tan bueno como el Blood Fire Death. Además, acá no hay nada de black metal. 

6. Bacalao Men At La Bibliteca Sessions (2025): tres temas en vivos grabados en La Biblioteca, Miami, Florida. Salsa jazz hip hop punketo.

7. The Rot (2025) de bodyimage. Art pop ambiental de Los Angeles, un dúo del músico Jordan Reyes y la cantante Cait Cole. 3,5 de 5.

8. Domkraft (Ep de 2015, reeditado en 2025)de Domkraft: stoner metal psicodélico sueco que apenas empezaba y no se había elevado al nivel actual, con space rock y más psicodelia dura, como en Sonic Moons, discazo de mis favoritos de 2023. 3,7 de 5.

9. VII (2008) de elbicho: disco perfecto, de principio a fin, flamenco nuevo y rock progresivo al máximo potencial. 5 de 5. Ahora reconozco influencias claras de Santana, especialmente en los temas instrumentales, más rockeros, fusión y jazzeados.

10. Langt, Langt Vekk (2024) de Kanaan & Ævestaden: Después del extraordinario Downpour, en que Kanann se despacha con psicodelia pesada, rock espacial y stoner, este disco colaborativo fusiona esas ideas con folk rock nórdico, resultando en algo que podría ser el soundtrack de una historia de vikingos espaciales o astronautas que saquean planetas con sus espadas láseres o más claramente, rock progresivo con violines nórdicos y sintetizadores cósmicos y existenciales, lo que se convierte en krautrock. Es una hermosura creativa, genial, expansiva y maravillosa. 4,7 de 5.

11. The Manticore Tapes (2025) de Mötorhead. Rock and roll, punk, heavy metal y versiones de Hawkind. Increíblemente divertido y psicodélico, duro y con actitud. 4,6 de 5. Qué bueno que las rescataron. 

18 junio 2025

Lo nuevo de Stray from the path (metalcre/rap metal) y KALEO(garage rock/country islandés/texano), mathcore/metalcore de Atlanta (The Callous Daoboys), clásicos de David Bowie setentoso, black francés, regrabación de un clásico del post-hardcore gringo, djent/synthpop (Voyager), soundtrack surcoreano de videojuegos

1. Mixed Emotions (2025) de KALEO. Europeos obsesionados con el country y el rock and roll gringo desde los 50 nos trajeron hasta acá. En este caso estos islandeses se lanzan un muy disco de blues rock, garage rock y hard rock, aunque el sonido y la producción son bastante buenos, el género no conquista cuando es muy western pero sí cuando es más garage/indie. Mudados a Texas, se apropian de los sonidos del country rock. Interesantes, 3,8 de 5.

2. Celebrity Therapist (2022) de The Callous Daoboys: uno de esos discos/artistas que conoces antes que exploten, les dices a unos pocos y después nadie se acuerda, ni siquiera tú, que eran tan buenos antes de todos darnos cuentas. Obra maestra del mathcore avantgarde, con metalcore, metal alternativo y post-hardcore, con violín, buen humor y cambios alocadísimos. Cuando los descubrí, que no era su debut, inmediatamente los relacioné con las bandas favoritas del metal avantgarde tipo The Tony Danza Tapdance Experience.

Es una deliciosa y caótica combinación de gritos desaforados, riffs complejos, momentos dramáticos que vienen del post-hardcore y el sasscore, con blast beats y sonidos potentísimos de armónicos y doble bombo, locuras matemáticas que cambian continuamente, arreglos de bajos imposibles y además, para hacerlo realmente avant-garde y único, entrando en territorio liderado por Fantomas y Mr. Bungle, arreglos sorpresivos que pueden ser pequeños momentos de drum n bass, de samples orquestales, de voces limpias pseudo-operísticas o power pop, formas raras de ópera rock de metalcore progresivo y muchos sintetizadores. Un discazo que puede ser como Dillinger Escape Plan con Between The Buried And Me, con algo de Faith No More para agregar momentos de rock alternativo, voces limpias y hasta influencias del grunge en sus explosivos cambios tensa calma a demencia aritmética o de guitarras limpias en arpegio a anárquicas formas de jazz-metal / mathcore.

4,8 de 5. De Atlanta para el mundo. 

3. Space Oddity / Moonage Daydream / Life on Mars / It Ain't Easy (Ep, 1972) de David Bowie. No lo conseguí en Deezer pero junté los temas porque me lo recomendó como sugerencia RYM, que lo calificó como Glam Rock / Pop Rock que tiene pop psicodélico, pop barroco, hard rock y art rock.

4. The Blackest Beautiful (Revisited, 2025) de letlive. Regrabación de clásico del post-hardcore / metal alternativo de 2013. Increíble que tenga tan baja calificación en RYM cuando leo que tiene críticas maravillosas. A mí me suena a mi versión preferida del post-hardcore, a partes iguales entre melodía y poder, con voces a lo Michael Jackson, algunos gritos y guitarras densas y expansivas no metaleras. 4,5 de 5.

Banda de Jason Butler (Fever 333) y Cloudkicker (The Supervoid Choral Ensemble).

5. Omegaphilia (2017) de Merrimack: brutal black metal melódico francés, con velocidad, acidez y misterio. 4,3 de 5. Combina la ambivalencia de la disonancia, con la potencia frontal del black/death monstruoso, cavernario y al mismo tiempo, punzante, con influencias del hardcore, el death melódico y hasta sonidos atmosféricos y sinfónicos por medio de sintetizadores.

6. Clockworked (2025) de Stray From the Path: este disco se me hace refrescante aunque no sea musicalmente increíble, sí tiene los sonidos, humores, tonos y matices para hacerse sentirse sabroso y claro, noventero. Metalcore, rap metal (con vocales realmente geniales porque son gritadas como de hardcore), nu metal y mathcore (para unas guitarras bien atravesadas) dan una combinación de agresividad groovy y hardcore hip hop, con momentos violentos metalcoreros y guitarras djent. Esta es una banda que ha evolucionado desde el más puro hardcore de NY. 

Su cantante, Drew York ha aparecido en discos de Winds Of Plage y Architects mientras en este discon está invitado Florent Salfati de  Landmvrks.

7. Fearless in Love (2023) de Voyager: La maravillosa banda australiana que combina djent y metal progresivo con trance metal y synthpop, con un sonido que está lleno de complejos arreglos de bajo y batería, poderosas guitarras distorsionadas, arreglos electrónicos, increíbles armonías vocales y combinaciones maravillosas de música que puede sonar en Eurovisión y que haría cabecear a los más duros. Joya total. 4,8 de 5.  Concilia lo ochentero progresivo de Haken con las profundidades guitarrísticas de Periphery y las sensibilidades pop de Leprous. Aunque hay una diferencia, paradójica con su aproximación pop: tiene varios y buenos guturales.

8. Stellar Blade Original Soundtrack Plus (2025) de Shift Up: versión ampliada del disco de un "artista" de música de videojuegos de SurCorea que me sorprendió porque tiene música pop, djent, cyber metal progresivo y electrónica. Finísimo, 4,5 de 5.

9. Hollywood Forever (2025) de DeathByRomy. La cantante Romy Flores, presenta su segundo disco, distanciada del R&B alternativo/trap de su debut. Ahora, con una voz igualmente limpia y hábil, incursiona -porque Poppy y/o Lingua Ignota lo cambiaron todo-nen el rock industrial, el nu-metal y el trap metal, con bases electrónicas de electropop y metal industrial. Y tiene momentos muy buenos o al menos decentes, como en el tema La La Land. 3,7 de 5. Sin duda, un punto alto es Yung & Rich con Wargasm. 

13 junio 2025

Lo nuevo de King Gizzard (pop rock progresivo y psicodélico) y Sigh (regrabando disco de 2007), country alternativo/emo de Florida, pop rock indie de Singapur, versiones alternas de Wiki Wiki de Los Amigos Invisibles, jazz pop / indie rock / soul progressivo (Willow), black sinfónico griego

1. Hunting Season (2025) de Home Is Where: fascinante banda de country alternativo con post-hardcore, midwest emo y screamo que combina las influencias del sonido estadounidense tradicional con gritos, disonancias, guitarras estridentes y hasta un poco de desvarío. 4 de 5. Gente loca porque son de Florida. Tienen unos invitados para las guitarras eléctricas de acero del country rock.

2. Evangelic Girl Is a Gun (2025) de Yeule: Quinto disco de Natasha Yelin Chang, 玉玲, artista de Singapur, que cambió el dream pop / shoegaze / noise pop de su anterior y genial Softscars por una versión más bien radial y sencilla de rock alternativo y pop indie rock electrónico, en que la cantautora juguetea con estos géneros con una aproximación bien estadounidense y básica, pero por suerte también le añade trip hop, dance alternativo, pop alternativo, indie rock y glitch pop. Mucho menos original que su disco anterior y con temas que pueden ser un éxito radial como Dudu o el tema que le da nombre al disco, pero que a mi me parecen demasiado estandarizados o inadecuados para su concepto artístico. Por suerte, también hay temas como Skull Crusher, que cierran el disco, con noise rock, industrial y post-metal en el sonido.

La música está muy bien producida (me hace recordar un poco a lo que hizo Magdalena Bay llevado a algo mucho más ligero), y agregar momentos de noise rock en las pistas es lo mejor pero con sonidos como de R&B/glitch pop como lo peor. 3,5 de 5. 

En el proyecto está involucrado Chris Greatti (Yves Yumor, Willow, Poppy)

3. Wiki Wiki EP (2025) de Los Amigos Invisibles: versiones con MARI y Jonaz, con Proyecto Uno y remixes. Sí, me gustó, 4 de 5.

4. Phantom Island (2025) de King Gizzard and The Lizard Wizard. En la muy abundante y siempre increíble discografía de estos australianos, ahora se fueron por una versión bastante calmada pero altamente artesanal de pop progresivo, pop rock y rock sinfónico, altamente setentoso. Acá se escuchan los puntos en común entre The Beach Boys, Deep Purple, Punk Floyd y Queen, en las guitarras de hard rock, los arreglos glam, el pop barroco, la psicodelia e incluso el soul, que añade la sobriedad sensual y la lentitud divina, que lo junta en un solo cuerpo con veinte almas de colores distintos. Lejos de sus estridencias, exageraciones y explosividades, este es un disco para escuchar con detalle, escuchando los ruiditos, disfrutando de las lentas transiciones y de los arreglos pequeñitos. 4,2 de 5.

5. Empathogen (Mayo, 2024) de WILLOW. Este disco me fascina de verdad. En mi ignorancia escucho jazz pero críticos más conocedores en RYM dicen que es Art Pop e Indie Rock, pero ella hace muchos scats de jazz realmente asombrosos con dos temas dedicados exclusivamente a esta técnica vocal.

Lo mejor es que la música es increíble, sí, acá más claramente hay jazz, rock indie, math pop, pop progresivo y soul progresivo. Es una hermosura de disco, con música extraordinaria, una producción maravillosa y una voz realmente muy cultivada. Es una delicia completa el álbum que de pasapalo tiene a Jon Baptiste y St. Vincent de cantantes invitados. 4,8 de 5.

6.  I Saw the World's End - Hangman's Hymn MMXXV (2025) de Sigh: La máxima expresión del black metal avantgarde, progresivo, sinfónico, demencial, furioso y folk regrabó el Hangman's Hymn - Musikalische Exequien de 2007 con un resultado impresionante. Un opus extremo, ampliamente orquestado y arreglado, con sonando poderoso y furioso con todas las sorpresas a las que nos tienen acostumbrados, con trombones, trompetas y saxofones e instrumentos japoneses antiguos, vocales fantasmales, entre shrieks y un grito hardcore, referencias a Iron Maiden y Mercyful Fate, y muchísimo black avantgarde. 4,8 de 5.

7. Νekyia - The Necromantic Patterns (2025) de Acherontas. En una onda similar pero más tradicional, este formidable disco de black sinfónico griego, que tomando a los grandes del género de los 90 y más contemporáneos, presenta su propia fusión y bestial aproximación. Ráfagas de azufre, toques de vampirismo, sonido noruego, fusión con death melódico, velocidad perversa, suciedad atmosférica y orquestaciones fantasmales. No es originalísimo pero sí brutal. 4,3 de 5.

12 junio 2025

Lo nuevo de Stereolab (indie pop rock psicodélico), death/doom, screamo con trap desde Japón y post-black /neocrust finés, thrascore de Detroit, nuevo compilado de Queen, black progresivo elegante de Michigan

1. Fear Those Who Fear Him (2017) de Vallenfyre: tercer y último album de esta banda de death/doom sucio, mid-tempo y estridente, gracias a las guitarras sucias de crust punk, compuesta por el baterista finlandés Waltteri Väyrynen (ex-Paradise Lost y ahora en Opeth), el guitarrista británico Hamish Hamilton Glencross (ex-My Dyng Bride y ahora en Godthrymm) y el británico Gregory John Mackintosh (principal guitarrista y compositor de Paradise Lost), quien acá hace los guturales. 4,3 de 5.

2. A Lack of Immersion (Ep, 2025) de How To Take Care For Flowers. Desde Fukuoka, Japón, una banda extraña de emo / post-hardcore con guturales, música skramz y suaves voces de emo-pop/poppunk, sobre una base de pistas electrónicas y trap. 3,2 de 5. Experimento curioso que tiene sus altibajos. Aunque es un experimiento curioso, y la parte pesada está bien ejecutada, es totalmente derivativa. La obra solitaria del músico Ryan Kelly. 

3. Månen ska lysa din väg (2025) de Svarta Havet: post-black finlandés muy ruidoso, aunque el disco inicia en lo que parece un mayor interés en el screamo que al shoegaze, con pianos y un shriek distorsionado, el disco se va desenvolviendo hacia unas formas melódicas que combinan guitarras en capas con distintas distorsiones, la armonía dentro de lo corrosivo y una visión de ópera perversa sobre un belleza oscura de guitarras cuidadas más una batería punketa pero muy bien producida. Según RYM es Neocrust por combinar estos elementos con sludge. La banda está liderada por Jara, una persona no binaria que promueve conciertos y toca en muchas bandas de metal y noise. Muy bueno, 4,3 de 5.

4. LP 2025 de Bad Beat. Los de Detroit la ponen fácil. Su debut se llamó LP 2024. Thashcore y hardcore punk. Esto es corto, directo y punketo. 3,6 de 5. Me gustó Bad Beatdown más cercano al beatdown hardcore o Jazz Beat (porque estos tipos son literales, es jazz). 

5. Reclamation I y II de Amiensus (abril y agosto 2024): disco doble de black progresivo de la banda de Minnesota, con influencias del power metal, del black sinfónico y del death progresivo, aunque hay extractos en que se identifica post-metal y folk metal, que va desde las voces limpias y las voces de canto de garganta hasta los guturales de mucho ataque, el uso de guitarras acústicas, riffs de trémolo con sintetizadores, la batería punzante y opresiva y algunos momentos de aplastante sonido de black atmosférico.

Con la segunda parte ligeramente mejor, es una épica de arreglos originales, complejos y melódicos que oscilan entre el black progresivo y el metal progresivo, mediante orquestaciones o disonancias, interludios o explosiones con shrieks, folk metal en homenaje a los grandes o hermosos momentos vocales en que los instrumentos caen rendidos en sumisión al sonido humano ante un mundo lleno de dioses impávidos.

Momento de gloria es The Distance con Lars Nedland. 4,5 para la primera parte y 4,8 para la segunda.

6. Epic (2025, compilado) de Queen: Un repaso de los temas más hard rock, iniciales y bases de los más grandes. Ahora quiero escuchar más de lo más viejo. 

7. An Ode To The Mountains (2025) de Aeon Winds. Magnífico black melódico, que siendo mercurial y oscuro, es elaboradísimo y elegante, blandiendo espadas sinfónicas, ambientales y hasta operísticas, para darle un matiz de belleza compositiva y grandiosidad a este álbum dedicado a la naturaleza. Definitivamente, 4,6 de 5. Invitados vocales de lujos, como Aphazel de Ancient y Vicotnik de Dodheimsgard, más que necesario después que el australiano Dis Pater dejó la banda para concentrarse en Midnight Odyssey.

8. Instant Holograms on Metal Film (2025) de Stereolab. Bellísimo disco que RYM define ampliamente como neo-psicodelia, pop indie y ambiental e indie rock principalmente. 

Neo-Psychedelia, Indie Pop, Ambient Pop, Indie Rock
Indietronica, Krautrock, Post-Rock, Lounge, Psychedelic Pop, Space Age Pop, Chamber Pop

29 abril 2025

Post-metal / alternativo, death metal turco, progresivo/djent/avantgarde italiano, death metal gringo, black/punk británico, rap-metal/djent inglés (Hacktivist), doom psicodélico, powerviolence y funeral doom danés, el debut de Lux Terminus (progresivo sinfónico)

1. Scorched Earth (2025) de Harakiri For The Sky: definitivamente uno de los mejores discos del año, con canciones que pueden ser las mejores de la década. El post-black ha pasado ya del shoegaze y de lo puramente extremo para entrar a combinarse magistralmente con el metal y el rock alternativo, incluyendo su versión de Radiohead. Es una banda que hubiese amado escuchar en 1995. Es ahora post-metal con momentos blackgaze y de metal alternativo, como una especie de Jesu o Isis haciendo black metal, con shrieks angustiosos. 4,8 de 5 de oro. Desde Austria con depresión.

2. Murderous Revelations (2025) de Diabolizer: rabioso death metal turco, combinando momentos progresivos, algunos death doom vieja escuela y un sonido cavernoso. Monstruosos representantes del género, aunque quizás mucho menos innovadores, el tema Bloodsteam Bonegrinder tiene riffs disonantes, arreglos técnicos y ferocidad, mientras que el tema Deathmarch of the Murderous Tyrant se enfrenta con el death/black más veloz y perverso, herederos de Deicide y Morbid Angel. 4,2 de 5.

Mustafa Gürcalioğlu, su guitarrista,  también está en Engulfed e Hyperdontia. Su bajista, Malik Çamlıca, también en Hyperdontia. Su segundo guitarrista, Can Yakay Darbaz, también en Engulfed.

3. From Nothing (2025) de Benthos: segundo disco de esta extraordinaria banda de Milán, Italia. Es una banda de metal progresivo contemporáneo, con djent, mathcore y post-hardcore, así que me recuerda a Leprous, Haken y BTBAM, pero también a Twelve Foot Ninja, Cynic y a Dillinger Escape Plan. Tiene canciones épicas, hermosas y expansivas, con loquísimos arreglos electrónicos, con ritmos violentamente enrevesados y guitarras que lo prueban todo, desde lo ambiental hasta los arpegios imposibles, pasando por el metalcore, así que a veces también suenan a Thank You Scientist. La voz, de gran calidad, sí es un poco derivativa. Hay jazz, ambient y post-rock en medio de todo. 4,8 de 5.

Gabriele Landillo (voz), Gabriele Papagni (guitarra), Enrico Tripodi (guitarra), Alessandro Tagliani (batería), Alberto Fiorani (bajo). Muchos temas rozan con lo experimental y lo avant-garde, probando ritmos, tonos y cambios extraños, ni siquiera inscritos en el metal. 

4. Otherworldly Agency (2025, EP) de Goetia: death metal furiosísimo y muy veloz, con geniales riffs de death doom vintage y sonido cavernario pero melódico, buenos solos y un shriek ardiente muy bueno. 4,5 de 5. Antes le puse lo mismo. Son de Washington, D.C. y la voz es como un Mille Petrozza bañado en sangre de vikingos.

5. Under the eternal shadow (2025) de Final Dose: black metal / punk malvado, furioso y old-school pero con un sonido y producción que permite escuchar el d-beat, el hardcore punk y las suciedades de forma identificables. Con dark ambient en algunos interludios. Aunque el disco lo grabó sólo Bruno Fusco, también hay músicos de Brasil, Finlandia y Reino Unido. 4,2 de 5. 

6. Outside of the box (2016) de Hacktivist: Banda de rap metal / nü-metal / djent / metalcore de Milton Keynes, Buckinghamshire, Inglaterra. Suena a veces como Eminem / Dr. Dre con guitarras pesadas y beats industriales. Divertida, sin duda, 3,6 de 5. 

7. Between You, God, the Devil and the Dead (2025) de Avatarium, probablemente mi disco favorito de este año.

8. Adapting // Crawling (2025) de Iron Lung. Powerviolence (hardcore punk con noise rock) de Seattle, Washington. Es un dúo. Muy bueno, especialmente los temas largos. 3,8 de 5.

9. Dødssang (2025) de Nortt: funeral doom con dark ambient, música gótica y algo de noise rock de Dinamarca. Una obra artesanal, sin drone ni ediciones digitales, elaborado con paciencia y elucubración gótica. Buen disco, 3,8 de 5.

10. Superheaven (2025) de Superheaven: dicen los viejos en Venezuela, hi hüele ni yede. Es decir, este disco se pasea por Post-Grunge, Alternative Rock, Shoegaze, Grunge, Emo y Post-Hardcore. Tocan bien, buenos momentos y demasiadas generalidades, muchas obviedades y a pesar de la buena producción, nada relevante, aunque se considera su calidad intepretativa. 2,5 de 5.

11. Cinder (2025) de Lux Terminus: el single con Ross Jennings y Jorgen Munkeby asomaban una maravillosa entrega de metal progresivo sinfónico: con grandes teclados y pianos dramáticos, arreglos asincopados a lo Haken, mucho space rock e influencias del rock progresivo de lo 80. El recorrido implica desarrollar ese delicado balance de usar riffs expansivos y muy pesados de djent con atmósferas orquestales y electrónicas, más un baterista que sea igualmente preciso como potente, en que las influencias del jazz, el metal y la música académica se une. Son Cleveland, Ohio, con Vikram Shankar (Redemption) como líder musical y tecladista. Brian Craft se encarga de los bajos (no hay guitarras) y Matthew Kerschner en la batería.

En los primeros temas hay unas voces femeninas de Lynsey Ward, del trío Espera, que también están en el Rise Radiant de Caligula´s Horse y son conocidas como las coristas de Sleep Token en vivo. 4,7 de 5.

12. Singles de Grinn, la nueva banda progresiva de Liverpool, conformada por Cameron Warren (vocales, guitarra), Federico Spera (guitarra), Tim Dale (batería). Los temas son igualmente dramáticos, metalcoreros y pulidos, hundidos en el rock y el metal alternativo, hasta que se transforman completamente, entonces hay djent, electrónica, tiempos rarísimos y experimentos avant-garde.

12. Fragile Winds (2025) de Cave Sermon. Después del extraordinario Divine Laughter, una vaina rara de post-metal con mucha influencia del black sinfónico y el death metal old-school, la banda cambia completamente para con el mismo marco referencial del post-metal progresivo, atmosférico y fangoso, eliminar el death cavernario y los arreglos sinfónicos para llenar el espacio de trémolos pickings agudísimos, más propios del black atmosférico y el blackgaze, e incluso explorar momentos de emorock, post-rock y noise rock, con muchísimas guitarras melódicas, arpegiadas y enrevesadas, con algunas influencias orientalistas, románticas y hasta country.

Al mismo tiempo, ahora es mucho más progresivo con complejos arreglos rítmicos del sludge. Otro discazo sorprendente que combina mundos disímiles, como growls profundos, guitarras que podrían ser de bandas como Squid. Ahora lo hace todo el australiano Charlie Park. 4,8 de 5. Genial.

28 abril 2025

Separación de Zapato 3 (post-punk venezolano), metalcore / holy terror brutal, remezcla de Carnal de Nothing More (post-hardcore / rock alternativo), indie folk/rock, death doom progresivo, thrash alemán, neo-dark folk noruego, misterioso black atmosférico, post-metal atmosférico de Kansas y rock electrónico de Cumaná

1. Separación (1993) de Zapato 3: Clásico inmediato del post-punk y rock alternativo de Venezuela, lleno de teclados góticos, guitarras psicodélicas y canciones inspiradas en el hard rock. Tiene mi canción favorita de ellos: Obstinado, además de El amor es sangre. 4,8 de 5.

2. Earth Crisis / Integrity (2025, Split): tres temas arrolladores de Metalcore / Holy Terror de Earth Crisis, impresionante, brutalísimos e intensos. 4,5 de 5. Tiene death, thrash y algo de grind (y hacen una versión de Integrity). De Syracuse, Nueva York. Los dos temas de Integrity, Cease To Exist y Firestorm, son versiones extendidas que hacen de Earth Crisis del disco Forever True. La primera empieza como un violento metalcore que luego se transforma en un raro rock psicodélico y stoner, mientras que la segunda es una repetitiva rendición de un riff percusivo. Maravilloso.

3. Carnal (2024, versión 2025 Deluxe) de Nothing More. Emotivo, pesado y diverso disco de metal/rock alternativo de San Antonio, Texas. Con unas vocales post-hardcore de esas que recuerdan a una versión metalera de Michael Jackson, aunque también hay influencias del rock alternativo / grunge de los 90, especialmente a Brian Molko de Placebo, sobre todo en temas como Freefall aunque no exclusivamente sino está en casi todos los temas. Muchos arreglos electrónicos bien producidos, un bajo denso y guitarras altamente bien hechas, presentan una especie de revival del rock alternativo con texturas contemporáneas, que incluyen invitar a los cantantes de I Prevail y Disturbed a hacer una y otra cosa. Buen puente entre ambas generaciones y con coros pegadizos, increíblemente atractivos. No me gustó, me encantó. 4,3 de 5. 

4. Spring Grove (2025) de The Ophelias: Desde Cincinnati, Ohio, un cuarteto de chicas que hacen una mezcla increíble de indie folk e indie rock, por momentos chamber pop y en otros bastante punk, digna heredadera del folk rock alternativo de los 90. Lo mejor, las orquestaciones reales y los coros de indie pop. 4,3 de 5. 

La banda es Spencer Peppet (vocales, guitarra), Mic Adams (batería), Andrea Gutmann Fuentes (violín) y Jo Shaffer (bajo). Según ellas mismas se trata de Mermaid Rock y Marxist Rock. Se recordaron a boygenius pero con mucho más folk y guitarras ruidosas. Un bálsamo de disco.

5. Ego Dissolution (2025) de Ancient Death: refrescante disco de death metal, que toma de los clásicos del death doom y del death progresivo como Gorguts, Death y Pestilence, con una voz en rangos similares y algunos otros ingredientes extras que van desde arreglos e interludios de thrash técnico, algo de psicodelia y de rock progresivo, para crear temas mid-tempo de sonidos cavernarios y decantes, resaltando el sonido acústico de la batería pero junto a sintetizadores, solos de guitarra magníficos y arreglos progresivos, se presentan con un performance exquisito, sin dejar de ser extremos y oscuros.

Son de Walpole, Massachusetts. 4,8 de 5. Su guitarrista, Jerry Witunsky, está con Atheist desde 2023. 

6. Extreme Aggression (1989) de Kreator. Mi disco favorito de estos alemanes, absolutamente responsables de la génesis y desarrollo del metal extremo, desde el más brutal y directo hasta el más progresivo, técnico o de avanzada que viene después. 

Desde la voz, aguda y aserrada, rúbrica de esta banda y absolutamente definitoria de lo que serían los shriek hasta las guitarras, afiladas y con cambios de tiempo, hasta los arreglos de bajo y la combinación de feroces formas instrumentales con melodía, además con una producción impecable que permitía distinguir cada instrumento sin perder poderío, permite encontrar sus influencias hasta el thrash, black/thrash, black y death melódico y hasta en el actual groove/metalcore tipo Lamb Of God. En el tema final, Fatal Energy, encontramos unos riffs épicos y agudos que pueden llegar incluso hasta el metal avantgarde más contemporáneo.

5 de 5.

7. Birna (2025) de Wardruna. Una hermosura oscura de dark folk noruego, de los mismos que hicieron parte de la música de Vikings de Netflix.

8. I I (2025) de Blood Abscission, proyecto de black atmosférico anónimo y misterioso, sin revelar miembros ni país de origen. Según su Bandcamp son "black metal impresionista". Suena bastante sucio, aunque no me queda claro si es un error de producción o una intencionalidad, porque la guitarra principal suena transparente y con lo que parecen teclados de apoyo, que a veces suenan bastante al frente, mientras que la voz en shriek suena al fondo, de forma similar a la poderosa batería. Es un buen disco, sobre todo con el tema II - I I I, en la que las texturas y la hermosura brutal están más claros, con tonos más melódicos y expansivos. En el tema II - I V, se notan influencias del dark ambient, post-metal e incluso sonidos de estática y espaciales, un poco a lo Blood Incantation. El tema final, con voces femeninas y un súper blast beats también es extraordinario. Grandioso este disco que comienza un poco genérico y mejora increíblemente. Le pongo 4,3 de 5 pero puede ser más posteriormente.

9. Life Is Violence (2025) de Idle Heirs. Post-metal de lenta cocción, guitarras de concreto y un grito/shriek desesperado y estertóreo. de Kansas City, Missouri, me hizo recordar a Cult Of Luna y a Russian Circles, aunque entre los minuciosos y frenéticos minimalismos de una guitarra que se entremezcla entre ruidos de estática y delicados trémolo picking, espaciosos y cósmicos, también hay espacio para algo entre el metal sinfónico, el screamo y hasta el rock alternativo. 

El tejido se logra gracias a un sexteto que incluye cuatro músicos agregando guitarras y dos de ellos también sintetizadores (o al revés), conformado por Josh Barber (guitarra eléctrica, sintetizador, compositor, productor), Brandon Yangmi (guitarra eléctrica, ingeniero de grabación, coproductor), Sean Ingram (voz principal, compositor), Ben Turkovic (batería), Chris Gochis (guitarra eléctrica) y Brad Trinkl (sintetizador, guitarra eléctrica). 

Eso implica momentos de amplia wall-of-sound pero en lugar de ser un sonido que abarca todo, llena de armónicos y estridencias, se privilegia la voz y el sonido del sludge atmosférico, con mucha batería y arreglos percusivos, al mejor estilo de The Ocean Collective, del cual Ingram fue su cantante por dos discos. Tres de los músicos vienen de la banda progresiva Existem y otro de la escena de rock indie, lo que le da esa combinación distinta para el post-metal, con un sonido mucho más limpio, de baja ganancia y transparente, menos corrosivo y abrumador. Me gusta, 4,4 de 5.

10. Origami (2014) de Ohmio, segundo disco de la banda de rock electrónico de Cumaná, estado Sucre, que ganó el Festival 100% Rock Venezolano y luego se metió en el Festival Nuevas Bandas. Sin los singles más exitosos como Plástico y Electrocardiograma. Buenísimo este disco, apenas escuchado y producido por Jean De Oliveira (Candy 66). Buenísimas las guitarras y la fusión con electrónica, temas emotivos y bien construidos, no hay excesos ni nada de pop, sino un buen álbum de rock, incluyendo la balada cuasi-folk Luz y cierra con un tema que llega al metal alternativo, Umbral, de verdad una joya de canción. 4,4 de 5, fácil.

24 abril 2025

Pop barroco / soft rock londinense, soul psicodélico, groove/death técnico progresivo y alternativo de Boston y mucho brutal death metal

1. Anchor Chains, Plane Motors & Train Whistles (Ep, 2025) de Skydaddy. un lindo puñado de canciones, suaves, calmadas y elegantes, alrededor del pop barroco y el soft rock, con algo de revival de psicodelia. Se trata del artista Rachid Fakhre, residenciado en Londres. Es su tercer EP y aún no tiene un álbum debut. 3,7 de 5.

2. Dreams Of Doom: un disco de death/doom de un baterista portugués, pero muy malo, lo quité / Sable, fAble de Bon Iver (pop soul / art pop pero no es para mí). Buenos singles de Durand Jones & The Indications: smooth soul y psicodélico (de Bloomington, Indiana, EEUU, su disco sale a mediados de junio).

3. Erasure Of Color (2025) de Aversed: increíble este disco que me hace pensar en una versión extrema de Jinjer, pues combina muy complejos riffs de progresivo y death técnico con otros de djent, más solos de guitarra espectaculares que explotan en virtuosismo, acompañadas de una segunda guitarra en contratiempo para arreglos rítmicos que son una cátedra de hermosura laberíntica, así como de tecnicismo formidable. 

Y en otros suena a black/death melódico, en que las guitarras en trémolo y el blast beat feroz son intervenidas por una voz femenina entre alternativa y operática, que se intercala a veces con un shriek industrial y punzante. 

Su elemento diferenciador es el uso de polifonías con riffs arpegiados que pueden transformarse o alimentarse de otras guitarras más shoegaze y sí, llegar al metal alternativo menos extremo o sumergirse en un groove progresivo, en que los shrieks son más presentes, intercalados siempre con una voz más propia del metal alternativo. 

Y aunque algunas guitarras son más metalcore que death melódico, las voces guturales (que también agrega el guitarrista principal en forma de growl y la vocalista en gritos screamo) a veces se apoderan de la narrativa, en otros es el poderosísimo sonido del bajo el que toma el comando melódico.

Son de Boston, Massachusetts. Comparten baterista con Allegeon, que tiene un disco increíble este 2025. Y tienen un sorpresa en el tema que da título al disco, con un arreglo sinfónico a lo Septicflesh en el medio de la canción. 

4. Sheol (Split, 2025) de Insalubrity / Excrescence / Anal Stabwound / Theurgy. La primera es una banda de brutal death de Ecuador. Con un buen baterista y un pig squeal típico. 2,5 de 5. La segunda viene de Tacoma, Washington. Con un baterista igual o quizás más veloz aún, pero un sonido terrible y un vocalista menos capaz. Malazo, 2. La tercera tiene mejor música, aunque esta vocalización y la monotonía del género me parece hasta estúpida. 3 de 5. Es un artista solitario con banda en vivo de Darien, Connecticut. Y la última repite este músico en voz,  bajo y batería, más un guitarrista y un segundo cantante de Italia y Filipinas respectivamente.

22 abril 2025

Death n roll sueco, groove progresivo / djent ucraniano (Jinjer) y rock sureño del guitarrista de Lamb Of God, pop neo-psicodélico / slacker rock, rock experimental (Buckethead) y drone metal tribal y psicodélico de Bélgica

1. Back To The Front (2014) de Entombed A.D. Debut obligatorio de la banda de death n roll (con riffs sonando como los primeros discos de Entombed) de ex-miembros de la mítica banda de death metal sueco, porque una pelea por el nombre y salida de miembros hizo imposible que saliera como un disco de Entombed, que desde entonces no publicada nada nuevo. Es simpático y bien tocado, le doy un 3,9 de 5.

2. Duél (2025) de Jinjer: su groove progresivo / metalcore / jazz / djent es siempre genial, la voz de Tatyana está en forma en ambas formas, las guitarras suenan potente y la combinación rítmica sigue siendo alucinante. Las influencias del ska, dub y jazz incorporadas con guitarras disonantes, enrevesadas y arpegiadas son la firma genial de estos ucranianos. Le puse 4,3 pero es un disco que va a escucharse muchísimo. Tumbleweed es un temazo.

3. Without the Pain (2025) es Mark Morton, es un extraordinario disco de rock sureño (southern rock) con country rock , blues rock y hard rock con guitarras brillantes, duras y con mucho sabor. No es tan folclórico ni tan tradicional, y las partes rockeras son brillantes. Me encantó, 4,4 de 5. Algo que no suelo apreciar igual en Lamb Of God. Tiene invitados en todos los temas, se destaca Troy Sanders (ex-Mastodon) en Nocturnal Sun y a la maravillosa Grace Bowers. 
4. Chaos Practitioner (2025) de fantasy of a broken heart. Bizarro dúo de Brooklyn, conformado por Al Nardo y Bailey Wollowitz haciendo algo que va desde el pop psicodélico al noise pop, pasando por el dream pop, endureciéndose a veces con slacker rock pero con una estética de ternura y anime, así como una neo-psicodelia que toma los coros más espaciales y setentosos para renovarlos digitalmente. 

Para eso usan instrumentos de reciente invención como la cónsola Fairlight, el clavicordio eléctrico Clavinet, un sintetizador de bajo, piano eléctrico Wurlitzer y Mellotron, además de bajo, guitarra, batería y piano. Es un producción realmente brillante e interesante. 4,2 de 5. 

5. Castello Dwellers (EP, 2024) de Buckethead. Creo que produce demasiado y escuché el 500 Alchemical Experiments y me pareció cualquier improvisación sin sentido, pero este EP mucho más producido y realmente bueno. Pendiente del EP de ellos de 2025. 3 de 5. 

6. Le sacre du soleil invaincu (2025) de Neptunian Maximalism. Tercer disco de esta agrupación belga, sí, como Amenra, que según Rate Your Music hace drone metal y metal de vanguardia, en la que también hay raga rock, ambiente tribal y rock psicodélico. Es un álbum extenso, de una hora y 38 minutos, con canciones que van de los 5 a los 17 minutos, en que podemos escuchar atmósferas opresivas pero no asfixiantes, expansivas pero no espaciales ni stoner, sino casi íntimas y bastante oscuras aunque sin llegar al doom. Es como un dark jazz con guitarras potentes y altamente analógico. Las trompetas del tema At Dusk: Raag Mara: Unisson Composition se unen a solos de wah wah que se adentran en el alma en conexión con el cosmos, en un bar hindú en el medio de una capital europea. 4,3 de 5. 

La banda: Guillaume Cazalet (guitarra, bajo, sitar, flauta, arpa de arco, voz), Jean-Jacques Duerinckx (saxofón), Sébastien Schmit (batería, percusión, gong, voz), Pierre Arese (batería, percusión), Reshma Goolamy (bajo, 2019-present), Romain Martini (guitarra), Didié Nietzsche (efectos de sonido), Joaquín Bermúdez (saz eléctrico, setar), Alice Thiel (guitarra, sintetizador), Lukas Bouchenot (batería, percusión), Stéphane Fedèle (batería, percusión). Me recuerda a GOAT pero más oscuro y meditativo, nada festivo. 
La segunda mitad del disco está más cerca del post-metal psicodélico, drone y progresivo, tipo Amenra, y me gustó muchísimo más. Los primeros son más drone, tribales, jazz fusión y folk orientalista, que son demasiado experimentales por momentos. Esta segunda mitad, aunque más revisada, es mucho mejor.

17 abril 2025

Lo nuevo de Pigs Pigs Pigs Pigs (sludge/stoner), melodeath vampírico sueco, melodeath alemán y black sinfónico griego

1. Death Hilarious (2025) de Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs: esta banda de Newcastle que cultiva la mezcla de stoner, sludge, psicodelia pesada y noise rock sigue sin terminar de enamorarme, porque la encuentro demasiado estéril y neutra. Lo mejor está cuando se acercan al post-punk de su tierra. Lo encuentro un poco mejor que su disco anterior, le daré un 3 de 5.

2. Death Becomes Her (2025) de Frantic Amber: blackened melodeath gótico, sinfónico y ocultista, con guturales vampíricos de la cantante danesa Elizabeth Andrews, un permanente uso de arreglos y atmósferas cinemáticas de terror y misteriosa música de cámara, que van desde solos de violín y sintetizadores, fantasmales arreglos corales, solos de sopranos y frecuentes sonidos sinfónicos sincopados con las guitarras, en lo que suena como una versión death metal, entre old-school y melódico, del Cradle Of Filth de los primeros años, algo quizás cruzado con algo de bandas de melodeath como Arch Enemy y algo de power metal.

La banda es/fue: el baterista colombiano Marcus Juan Carlos Dalmanner (ahora sustituida por la también colombiana Laura Hernández), la guitarrista japonesa Mio Jäger y la bajista sueca Madeleine Gullberg Husberg, así que es una banda exclusivamente femenina. Me pareció interesante aunque un concepto aún no completamente madurado pero que puede tener mucho futuro. Por ejemplo está el tema Jolly Jane, lleno de death doom y brutal death, sin vampirismo, ni arreglos orquestales sino vintage o el siguiente, Gore Candy, de 50 segundos de brutal death. Eso suena interesante y casi experimental, pero también como inestable. 3,5 de 5.

Las orquestaciones son de Anders Wollbeck (colaborador de Tarja).

3. Singles de The Hellp (new rave, tan nostálgico). The Devil Wears Prada y We Came As Roman, bastante regulares. Vildhjarta (más interesante). Feuerschwanz (incluyendo una versión de Gangnam Style). Ladrones (Nadie Ve, genial el djent/metalcore con tumbado corrido). Dianne van Giersbergen (altamente orquestal, gran voz, me encanta).

4. At the End of Our Reign (2025, Ep) de Deserted Fear: melodeath alemán, en adelanto a su disco de 2025. Bastante bueno, feroz, rápido y dinámico. Esperemos por más, porque por ahora a pesar de eso, 3,8 de 5.

5. Titan (2014) de Septicflesh: maravilloso black sinfónico, riquísimo, muy bien producido y hermanando la brutalidad del black melódico, la brutalidad del progresivo extremo y las vocales guturales con la visión elaborada del metal sinfónico. Un disco increíble de principio a fin, casi inmejorable. Son extraordinarios tantos los arreglos orquestales, gracias a la Orquestal Filarmónica de Pragra y su coro infantil, así como a los momentos llenos de metal progresivo extremo, black melódico y melodeath. 4,9 de 5. 

08 abril 2025

Melodeath/hardcore gringo, mal metal indutrial, indie folk psicodélico británico, melodeath/folk power / hardrock alemán, Silverstein (post-hardcore/metalcore) y The Darkness (glam/pop rock/hard rock)

1. Fog Watch (2025, EP) de Gillsaw: en Instagram me había salido la versión Beautiful People que sonaba bien pero este puñado de canciones no tiene nada, sólo mucho ambiente y sonidos electrónicos sin mucho sentido. Tiene momenticos de industrial, casi death, pero escasos y pobres. 1,5 de 5.

2. Prologue (2025, EP) de Balmora: muy interesante y potente banda de melodeath/deathcore/hardcore, que combina guturales poderosos, breakdowns, riffs melódicos del sonido sueco y polirritmos, más una batería totalmente punk pero también pueden tener voces limpias a lo metalcore, ritmos a lo beatdown hardcore y luego volver a un death bastante agresivo. Tiene de todo para todos en solo tres temas, que combinan con mucha inteligencia, por segundos siendo slam death y en otros hardcore punk. Me gustaron mucho, 4,2 de 5.

3. Ginkgo (2025) de Panchiko: la paciencia rinde frutos. Escuché más allá del tema inicial, lleno de folk, y ahora escucho una versión noventera del rock and roll de The Beatles. El tema Honeycomb es Across The Universe con electrónica, indie rock y dream pop, así que lleno de shoegaze, trip hop y downtempo, rescatan los tropos de finales de los 60. No detesto lo derivativo pero siento que le quita fuerza a las propuestas. Son de Nottingham, Reino Unido. Según RYM también son Neo-Psychedelia, Post-Britpop e Indietronica, con algunas buenas guitarras, arreglos con sintetizadores y nostalgia resucitada en forma de ingenuidad. Me gustó, pero tiene la limitante ya nombrada, 3,7 de 5. 

4. Divinos los nuevos temas de Lido Pimienta (Mango), Katanonia (Lilac) y Morcheeba.

5. Armageddon (2016) de Equilibrium: raro power/melodeath/folk metal, con muchas orquestaciones, canciones mid-tempo, con riffs de melodeath y gran producción vocal, que une un shriek con voces operáticas de fondo, baterías potentes y arreglos de instrumentos folk. Es como mezclar un poco a Therion con Korpiklaani aunque con una producción brumosa, más cercana al metal industrial o el black atmosférico, que siento que le resta demasiado. Aunque la combinación se enriquece no sólo por la composición progresista sino por los sonidos que pueden ser incluso de arena rock, hard rock y folk rock comercial. 

Por su extensión, los alemanes se permiten explorar diversas tendencias, que van desde el metal neoclásico, al metal electrónico, pasando por el folk metal / hard rock y hasta el melodeath sinfónico, pasando por supuesto por el metal industrial y el Neue Deutsche Härte. Una biblioteca, aunque algo incoherente entre sí. 3,9 de 5.

6. Antibloom (2025) de Silverstein: divertido post-hardcore, metal alternativo y nu-metal/metalcore. 4,3 de 5.

6. Dreams On Toast (2025) de The Darkness. Esta banda que brilló por reavivir el hard rock / garage con pinta glam y al mismo tiempo un sabor de accesibilidad, con guitarras psicodélicas, rock and rolleras y setentosas pero con momentos pop rock, arena rock y hasta de indie rock. 3,8 de 5 aunque hay temas súper divertidos y geniales como The Longest Kiss. Me gustó, pero no me encantó. 3,7 de 5. 

7. Tief.Tiefer (2024) de Die Apokalyptischen Reiter. Folk/industrial alemán, con momentos de melodeath y Neue Deutsche Härte. No tan bueno como quizás lo recordaba, pero suficiente. 3,6 de 5.

05 abril 2025

Más estrenos (uno de los discos de Trhä, black atmosférico de México/EEUU), My Morning Jacket (indie rock/alt-country, RnR), mucho post-punk / indie / garage / rock gótico, melodeath / groove italiano, minimalismo francés, thrash/death progresivo australiano, death tejano y deathcore de Las Vegas y death/doom húngaro

0. No fui al kárate, porque no puedo pagar las mensualidades que debo y la inscripción antes del 26 de abril sin volvernos a meter en aprietos económicos, pero estoy feliz con la decisión.

1. Power Sucker (2025) de Young Windows: post-hardcore / post-punk / noise rock: el bajo suena entre sludge y garage, la voz es bastante ochentosa y hay algo de Bauhaus por allí colado. Según RYM hablamos de Post-Hardcore, Noise Rock y Punk Blues, además de ser parte de la escena Louisville Sound, que es aquella predominantemente punk e indie de Kentucky en las décadas de 1980 y 1990, muy influyente en el desarrollo del post-hardcore, el math rock y una forma claramente estadounidense de post-rock. Este es uno de esos casos, en que aunque le confiero y admito su calidad e interés, no me convenció, especialmente por tener demasiadas canciones, un caso similar a Wheatherday. 2,5 de 5.

2. ∫um'ad∂ejja mºoravaj Lhum’addsejja mworavaj (2025) de Trhä - Creo que no había apreciado bien la extensísima obra del mexicano Damián Antón Ojeda, aka Thét Älëf, de Trhä y Sadness. 

Este disco, uno de los tres de 2025 de Trhä, que me hizo pensar de inmediato en Hoplites, con esa combinación de black atmosférico y melódico, culto, idiomático y misterioso, de un solo hombre, pero en este caso junto al blackgaze, hay una intencionalidad de sonar sucio y lo-fi aunque con calidad de producción, que realmente atrapa. Los sonidos agudos de los trémolos de guitarra, un poco a lo Botanist, en que no estás seguro si es una guitarra, la batería brutal que puede transformarse del blast beat furioso a unos repiques oscuros y ambientales, los shrieks vampíricos y las capas de guitarras, entre el post-black, el dream pop y el lo-fi, son geniales. 4,5 de 5. En el tema qosdëcet además hay acordes mayores y una estructura distinta, que toma del metal más tradicional, junto a raros sintetizadores, dentro de las formas salvajes del black atmosférico más intransigente.


2. For Melancholy Brunettes (& Sad Women) [2025] de Japanese Breakfast: banda de indie pop/rock de Filadelfia. Este disco de Indie Folk, Indie Rock, Chamber Pop, Alt-Country, Chamber Folk y Neo-Psychedelia. Bastante acústico. Bello pero no para mí. 2,5 de 5.

3. Lust for Life, Or: 'How to Thread the Needle and Come Out the Other Side to Tell the Story' (2025) de Courting. Que según RYM es Post-Punk Revival e Indie Rock, con más revival, de garage rock y dance-punk, aunque lo que yo escucho es una especie de electrónica noventera con post-punk, rock alternativo y hasta algo de britnot, que por momentos recuerda a La Vida Bóheme y Viagra Boys pero también a Pulp, Blur o The Prodigy. Es como electrónica atravesada con música rock. Está interesante, lo admito, 3,2 de 5. Me recordó a Franz Ferdinand. 

4. Night Life (2025) de The Horrors: rock gótico, darkwave, industrial. Bien producido y con buen sonido pero esas voces barítonas, góticas y ochentosas no son lo mío. 3 de 5.. 

5. Surgery and Pleasure (2025) de Vundabar: más post-punk revival, garage, indie, rock alternativo, pero predomina el sonido ochentero, y se parece muchísimo más a Franz Ferdinand. Suenan bien, aunque no es lo mío. 2,5 de 5. 

6. The Dormant Stranger (2025) de Disarmonia Mundi: por fin, melodeath / groove metal italiano, que combina voces limpias y growls de metalcore / power metal / death melódico más comercial, con un sonido sucio de guitarras y un sonido procesado en la batería, más una producción pulida que permitía escuchar claramente los buenos arreglos en los riffs con una atmósfera como industrial, lo mejor de todo lo que escucho. 

Sin embargo, lo sentí bastante parecido a Soilwork, con Bjorn Strid es un cantante invitado súper frecuente. Es un dúo conformado por Ettore Rigotti en voces, guitarras, bajo, teclado y batería, y Claudio Ravinale en las voces principales. Me gusta que tiene combinaciones con thrash, metal alternativo y hasta power, aunque su lado menos melódico y alternativo no me engancha. 3,2 de 5.

7. Opportunity: Soundtracks for a Lonely Rover (2025) de Atomiste. Tercera producción del compositor francés, después de This Is Beyond All of Us y Solar Tranmissions. En este caso, órganos de iglesia abren el album que según es de minimalismo y ambient espacial. Repetitivo como el disco anterior, con pocas variaciones y nada de jazz o música clásica. 3 de 5.

8. The Self Repair Manifesto (2025) de Nothing: desde Australia con terror, death/thrash progresivo con voz monstruosa, pero con una dualidad melódica y compleja, que lo hace sonar como un Meshuggah "embellecido" por otras influencias menos intrincadas pero ricas, que incluyen el black melódico o el thrash técnico, así como momentos ambientales y sinfónicos que incluyen percusión tribal, canto de gargante y didgeridoo.

Así, múltiples growls se combinan con capas de riffs, unos poderosos y duros, otros alternativos y semi-acústicos y otros más con distorsiones y formas alternativas, sobre arreglos percusivos en contratiempo, asincopados con las tantísimas guitarras, creando varias capas de progresividad e interacción, donde caben las armonías, las disonancias y hasta las texturas diversas. 4,7 de 5.

9. is (2025) de My Morning Jacket. Aunque al principio lo sentí demasiado country, luego le agarré el gustico por las referencias a los los primeros discos de rock and roll, que estaban tan cercanos a la música folk y el RnB. Según RYM es Indie Rock pero llenísimos de folk psicodélico, neo-psicodelia y americana, aunque para mí es totalmente vintage, con encanto originario. Banda de Louisville, Kentucky, EEUU. 

Un temazo Beginning From The Ending, con mezcla de folk psicodélico, guitarras afiladas de nosie rock y algo de slacker, más voces atmosféricas, de fondo. Me recordó a los temas más espaciales de King Gizzard. 

4,3 de 5. Creo que puede subir mucho en una segunda escuchada, aunque dan una ganas de escuchar The Beatles que da miedo.

10. Corpus Offal (2025) de Corpus Offal: debut de la extraña banda de death/doom/grind de Austin, Texas: enigmático, con canciones complicadas y extensas, en que guturales cavernosos y un sonido más bien clásico es estructurado en una rara forma polirrítmica, con temas que tienen mid-tempos y aceleraciones o que son furiosos pero más bien grindcore, con baterías de d-beat.

Entonces, hay una batería dinámica y cambiante, que puede ser veloz y furiosa, aunque las guitarras apuntan a riffs más pausados, que pueden cambiar entre trémolo pickings a fangosos momentos de death/doom y arreglos percusivos sencillos, casi primitivos, combinar con solos alargados de los 90 y de repente volver al death old-school acelerado, casi deathgrind. Sí, hay algo de Obituary, Grave y Deicide, aunque en retazos que crean una misteriosa combinación única.

Su cantante/guitarrista, Ian Schwab y su segundo guitarrista, Clyle Lindstrom, vienen de la separación de Cerebral Rot, mientras su baterista, Jesse Shreibman, es la mitad de los mucho más extensos, Bell´s Witch. 4,3 de 5.

11. Void (EP, 2025) de Molotov Solution: deathcore de Las Vegas, Nevada, poderoso y agresivo, que usa arreglos polifónicos con guitarras, voces witch y growls al unísono, para dar un sentido sinfónico/coral bizarro, entre cósmico y vanguardista. Un regreso tras 14 años sin publicar un disco. 4,1 de 5.

12. Töviskert... a kísértés örök érzete... lidércharang (2025) de Rothadás: lo dije antes y lo repito, el doom está en su mejor momento en años, y no sólo vertientes góticas o con sludge. Este disco de death/doom húngaro lo corrobora. Tenebroso, oscuro y malvado, directo y orgánico, es un monstruo zombi con un hacha en la mano. Lo mejor de estos nuevos exponentes es como combinan los tiempos de los dos géneros, ahora hibridados, así como esos arreglos de riffs solitarios y ambientes gélidos, bastante vieja escuela, con formas de producción actuales, que nos hacen pensar que sonar vintage implica que sea de producción de baja calidad.

Es un dúo, conformado por el baterista/cantante Lambert Lédeczy (invitado de Thy Catafalque y Sear Bliss como vocalista), que hace un trabajo fascinante en ambos departamentos. Rápida, cambiante y poderosa percusión, más unos misteriosos y cavernarios gritos. Las guitarras y bajo son de Disguster (Hanyi Tibor) con experimencia en bandas como Coffinborn. 4,5 de 5.

29 marzo 2025

Power cyber melodeath ruso, progresivo/melodeath gringo, progresivo psicodélico italiano, brutal deathcore gringo, regrabaciones de Cobra Spell (heavy/hard rock), black melódico italiano, thrash costarricense y metal alternativo/pop rock

1. Rebuilding the Universe (2025) de Sunwalter: extraordinario álbum de power / melodeath /metal electrónico progresivo, que incorpora múltiples capas de guturales de forma teatral y avant-garde, arreglos experimentales que combinan momentos sinfónicos, pistas electrónicas, de sonidos incidentales y manipulaciones digitales, junto a muchos sintetizadores espaciales. Es black metal cósmico, operístico y bizarro, con mucho diseño de sonido. Son de Moscú, Rusia. 

Es una rarísima combinación, pero muy exitosa, en que riffs veloces de power con un sonido industrial, acompañados tanto de un bajo muy técnico, voces de soprano y un ambiente electrónico, expansivo y orquestal al mismo tiempo, con un concepto alienígena, así que en vez de post-metal, space rock o shoegaze, pero tampoco es ambient, sino más new age. Es como Karfagen pero más metalero o Unexpect pero electrónico. Hay algo de Covenant y Bal-Sagoth. Según ellos son Sci-Fi Metal. Puntos: 4,7 de 5. 

2. Ozai (2025, EP) de Nospūn: progresivo gringo que combina shred guitarrero, influencias del rock progresivo setentoso, melodeath y algo de black sinfónico, con sonidos del metal progresivo no extremo. Su debut, Opus (2023) es de lo mejor de ese año. Son de Charlotte, North Carolina, EEUU. Este EP es una reversión del EP del mismo nombre y cuando la banda era homónima, de 2014. Otra joya más, 4,7 de 5.


3. Acid Lake of Io I: The Alchemist's Dream (2025, EP) de Weird Blends. Progresivo / sludge / psicodelia, banda del multi-instrumentista italiano (Cerdeña) Davide Triolo, que se encarga de voces, guitarras, bajo, teclados y hasta la batería. Son tres temas, el final una suite de 17 minutos, en que hay momentos más post-metal, otros en que hay growls y sludge progresivo, otros más psicodélicos y finalmente, cambios inesperados de tiempos y tonos, para una experiencia cósmica brillante. 4,5 de 5.

4. Death Comes to All (2025) de Gates to Hell: Vibrante y monstruoso disco extremo que bordea las fronteras entre el brutal death y el deathcore, invocando viejos espíritus de la música más perversa llenando los riffs de armónicos, baterías de grind y hardcore, con guturales brutales y angulares, algunas de estas pistas misteriosas y fantasmales del death de los 80, más breakdowns profundos y lentos, bastante deathcore. Son de  Kentucky, EEUU. Sería algo como brutal deathcore, con canciones entre 1:30 y 2:30. Me gustaron, 4,2 de 5. 

5. Anthems of the Venomous Hearts (2025, EP) de Cobra Spell: La banda hispano-holandesa liderada por la holandesa/catalana Sonia Anubis ahora es un trío, y la venezolana Roxana Herrera ya no está en ella. Son temas clásicos de la banda, que originalmente fueron interpretados por el italiano Alex Panza, antes del 666, disco debut de 2023, y ahora regrabados con la voz de la española Kristina Vega, la nueva cantante. Súper cool, 4,2 de 5. 

6. Sanguinaria (2025) de Morcolac: un extraño black metal melódico, un shriek vampírico y guitarras chirriantes, pero los riffs parecen sacados de bandas de heavy, epic doom e incluso hard rock pero con distorsión gélida y algunas disonancias. Quizás puede acercarse a Yoth Iria o Watain, pero el sonido es más frío y originario, a veces como Samael originario, sobre todo por los sintetizadores fúnebres.

Power trío italiano conformado por Marco Dal Pastro (Bestia) en la batería, Nicolò Paracchini en los teclados y Riccardo Maestri (Sadomaster) en vocales, bajo y guitarra. Los sintetizadores a veces hacen que suena como una banda de rock psicodélico. Es realmente rara y muy buena por esas locuras. 4,3 de 5.

7. Templo de fraude (2025) de Necrólisis, banda de thrash/speed de Costa Rica, bien vintage y originaria, con un sonido regular tirando a bueno. Buenos riffs arpegiados de thrash, voces algo pobres y una batería que suena con demasiado reverb y algo encajonada. 3,5 de 5, pero las guitarras están muchísimo más arriba. El tema instrumental / guitarrero Rebelión en el Magreb es realmente bueno, y claro, lo mejor del disco. Sin embargo, a pesar de las voces punk y las letras demodé, aunque clásicas, hay momentos de speed y thrash realmente brillantes, en sus momentos instrumentales.

8. Surrender (2025, EP) de Amira Elfeky:  cantautora de Los Angeles que presenta una nueva colección de canciones entre variantes del pop y los tonos más duros del nu-metal, el rock/metal alternativo e incluso el djent. 3,5 de 5.

9. From the Shallows of the Mantle (2025) de Panthalassan: Después de unos buenos singles y un EP, sale el extraordinario álbum del trabajo del canadiense Jake Wright alrededor del power metal, el metal sinfónico y el rock progresivo, en que se combinan complejos riffs de power metal, interludios de acústicas, sintetizadores entre espaciales y misteriosos, algunas tonalidades góticas y al mismo tiempo, momentos llenos de energía entusiasta y épica, junto a contratiempos y extraños cambios de tiempo y tono, lo que contribuyen con un concepto tan intrigante como revelador, pues las habilidades técnicas van desenvolviendo la casi inextricable naturaleza de las canciones. Algo raro es que a pesar de los elaborados arreglos vocales de temas como Abalone hay un par de canciones con voces muy regulares y hasta pobres, como si fuese un compilado de temas en muy distintas épocas.

Les pongo un 4,6 de 5 porque con un vocalista más capaz, tendrían 4,9. Aunque hay temas mucho mejores, como Worth My Salt.