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12 junio 2025

Lo nuevo de Stereolab (indie pop rock psicodélico), death/doom, screamo con trap desde Japón y post-black /neocrust finés, thrascore de Detroit, nuevo compilado de Queen, black progresivo elegante de Michigan

1. Fear Those Who Fear Him (2017) de Vallenfyre: tercer y último album de esta banda de death/doom sucio, mid-tempo y estridente, gracias a las guitarras sucias de crust punk, compuesta por el baterista finlandés Waltteri Väyrynen (ex-Paradise Lost y ahora en Opeth), el guitarrista británico Hamish Hamilton Glencross (ex-My Dyng Bride y ahora en Godthrymm) y el británico Gregory John Mackintosh (principal guitarrista y compositor de Paradise Lost), quien acá hace los guturales. 4,3 de 5.

2. A Lack of Immersion (Ep, 2025) de How To Take Care For Flowers. Desde Fukuoka, Japón, una banda extraña de emo / post-hardcore con guturales, música skramz y suaves voces de emo-pop/poppunk, sobre una base de pistas electrónicas y trap. 3,2 de 5. Experimento curioso que tiene sus altibajos. Aunque es un experimiento curioso, y la parte pesada está bien ejecutada, es totalmente derivativa. La obra solitaria del músico Ryan Kelly. 

3. Månen ska lysa din väg (2025) de Svarta Havet: post-black finlandés muy ruidoso, aunque el disco inicia en lo que parece un mayor interés en el screamo que al shoegaze, con pianos y un shriek distorsionado, el disco se va desenvolviendo hacia unas formas melódicas que combinan guitarras en capas con distintas distorsiones, la armonía dentro de lo corrosivo y una visión de ópera perversa sobre un belleza oscura de guitarras cuidadas más una batería punketa pero muy bien producida. Según RYM es Neocrust por combinar estos elementos con sludge. La banda está liderada por Jara, una persona no binaria que promueve conciertos y toca en muchas bandas de metal y noise. Muy bueno, 4,3 de 5.

4. LP 2025 de Bad Beat. Los de Detroit la ponen fácil. Su debut se llamó LP 2024. Thashcore y hardcore punk. Esto es corto, directo y punketo. 3,6 de 5. Me gustó Bad Beatdown más cercano al beatdown hardcore o Jazz Beat (porque estos tipos son literales, es jazz). 

5. Reclamation I y II de Amiensus (abril y agosto 2024): disco doble de black progresivo de la banda de Minnesota, con influencias del power metal, del black sinfónico y del death progresivo, aunque hay extractos en que se identifica post-metal y folk metal, que va desde las voces limpias y las voces de canto de garganta hasta los guturales de mucho ataque, el uso de guitarras acústicas, riffs de trémolo con sintetizadores, la batería punzante y opresiva y algunos momentos de aplastante sonido de black atmosférico.

Con la segunda parte ligeramente mejor, es una épica de arreglos originales, complejos y melódicos que oscilan entre el black progresivo y el metal progresivo, mediante orquestaciones o disonancias, interludios o explosiones con shrieks, folk metal en homenaje a los grandes o hermosos momentos vocales en que los instrumentos caen rendidos en sumisión al sonido humano ante un mundo lleno de dioses impávidos.

Momento de gloria es The Distance con Lars Nedland. 4,5 para la primera parte y 4,8 para la segunda.

6. Epic (2025, compilado) de Queen: Un repaso de los temas más hard rock, iniciales y bases de los más grandes. Ahora quiero escuchar más de lo más viejo. 

7. An Ode To The Mountains (2025) de Aeon Winds. Magnífico black melódico, que siendo mercurial y oscuro, es elaboradísimo y elegante, blandiendo espadas sinfónicas, ambientales y hasta operísticas, para darle un matiz de belleza compositiva y grandiosidad a este álbum dedicado a la naturaleza. Definitivamente, 4,6 de 5. Invitados vocales de lujos, como Aphazel de Ancient y Vicotnik de Dodheimsgard, más que necesario después que el australiano Dis Pater dejó la banda para concentrarse en Midnight Odyssey.

8. Instant Holograms on Metal Film (2025) de Stereolab. Bellísimo disco que RYM define ampliamente como neo-psicodelia, pop indie y ambiental e indie rock principalmente. 

Neo-Psychedelia, Indie Pop, Ambient Pop, Indie Rock
Indietronica, Krautrock, Post-Rock, Lounge, Psychedelic Pop, Space Age Pop, Chamber Pop

11 mayo 2025

Metalcore/beatdown hardcore brasileño, blackened crust alemán, art rock / progresivo londinense, nuevo súper grupo de metalcore/grind, black industrial sinfónico alemán, black medieval finés, black danés

0. ¡Feliz Día de la Madre! Pudimos enviarles 30 dólares a las viejitas en nuestra recuperación económica.

1. Monopoly of Violence (2025) de Desalmado: metalcore / beatdown hardcore brasileño, con un sonido potente, guitarras gigantescas y ruidosas, más una batería hábil que pasa de los repiques violentos al blast beats por segundos. Eran una banda de deathgrind que fue cambiando de género, incluso antes cantaban en español, según los títulos de las canciones. El growl es también agrio e industrialoso. Me gustó, sin nada típico. De Sao Paulo. Los momentos de thrash y melodeath son geniales de verdad. Temazos. 4,3 de 5. 

2. Dominion (2025) de Ancst:  metalcore melódico / black / crust furioso, por momentos entre grindcore y otros entre black melódico veloz. Son de Alemania. Es como una versión más nórdica y más hardcore punk del sonido de Goteburgo, es decir, que aunque es muy melódica, abre el compás para ser más salvaje y corrosivo por un lado y más hardcore punk por otro. 


3. Show Me Heaven (2025, EP) de Archive. Covers de Patreon de la banda de art rock / trip hop / rock progresivo londinense. Su bajista, Jonathan Noyce, tocó en Jethro Tull. Tres versiones que desconozco totalmente. 4,3 de 5, especialmente para el tercer tema.

4. Demo 2025 de Stolen Gun. Súper grupo de metalcore, grindcore y beatdown hardcore con Vincent Bennett, cantante de The Acacia Strain, con músicos de No Cure, Thus Spoke Zarathustra y Pure Bliss. 4,3 de 5. 

5. Oracle By Severed Head es el nuevo single de Kayo Dot, que vuelve a ser raro, jazzero, progresivo y rockero, así como también post-rock y con música académica. Buenísimas noticias. 

6. Black Star (2025, EP) de Candlemass. Estoy en mi momento doom, así que amé el tema inicial, además de las versiones de Sabbath Bloody Sabbath (que tanto heredó Iron Maiden) y Pentagram. Creo que después del éxito de esta última, hay un súper resurgimiento. 

7. Art Supplies and Pain (2025) de Joey Frevola: Extraordinario disco de art rock, progresivo y orquestal, que sólo está completico en Bandcamp. Es una obra maestra que junta las complejidades musicales del progresivo, los coros barrocos y las arias de ópera con la belleza del post-hardcore y el power pop más pulido, así como la sátira musical, una especie de Frank Zappa del metal contemporáneo. 

Joey Frevola: Guitarras, bajo, teclados, instrumentos varios y voces. Robin Johnson: Batería, Percusión 

Sección de cuerdas: Connor Vance, corno francés: Grace Hayhurst, trompeta: Emmanuel Echem, instrumentos de viento-madera: Dustin Texás, Contrabajo y cítara: Charlie Cawood, cuarteto de cuerdas: Patrick Riley, violines: John Sinclaire, teclado: Zach Kamins. Órgano y sintetizador: Ryo Okumoto. Cantantes: Jesse Peck, Hayley Boggs, Christian Correa, Andy Robison, Bryan Segraves, Erika Amarela y Max Mobarry.

8. The Profane Era (2025) de Aeonyzhar: en principio se podría hablar de black sinfónico, pero hay algo muy distinto en su growl profundo de death industrial, guitarras más parecidas a las del thrash e incluso del groove metal, y una combinación bizarra entre orquestaciones y un denso sonido atmosférico. La segunda parte del disco es más sinfónico, con coros femeninos y muchos más violínes, aunque persiste la atmósfera entre industrial y death metal. 4,3 de 5.

9. Routaa ja rautaa (2025) de Kaikkavaltias. Un caótico black metal melódico, medieval y folk de Finlandia, en la nota del nuevo black medieval, que a veces suena demasiado ritualista o originario, algo salvaje, en otros momentos algo cerca del crust/hardcore y muy claramente de las raíces del black. 3,6 de 5. El tema final, una larga suite de dungeon synth, con unas guitarras estridentes, es realmente bueno, quizás mejor que su música metalera.

10. Hvor Lys Ej Når (2025) de martre: black metal danés, experimental, bastante noise aunque no tanto como el insoportable harsh noise y con muchos trémolos, como el black más crudo, pero en la que suenan dos tipos de percusiones, primero con una batería furioso y potente en blast beat mientras en la otra capa rítmica hay platillos brillantes en polirrítmos, dejando una rara sensación de combinar herencias electrónicas, hardcore punk, disonantes y un sonido subterráneo originario, que varía en calidad en cada canción. Siguiente parte de la escuela danesa, hay también trazas de black atmosférico, grindcore y algo de d-beat. 3,7 de 5.

11. The Age Of Ephemerality (2025) de BRUIT ≤, otro disco exclusivamente en Bandcamp, de post-rock, experimental y música académica contemporánea de Toulouse, Francia. Los temas, extensos y profundos, se construyen en varias capas de sonidos electrónicos y analógicos, usando cintas de cassetes, instrumentos académicos melancólicos y módulos electrónicos, guitarras y bajos con afinaciones alternas que explotan en el universo, que permiten trascender e intercalar sonoridades para un post-rock que puede ser basado en música de cámara, guitarras ruidosas y emocionales y raras interpretaciones digitales de sonidos de ambiente.

Según RYM, hay también drone y noise rock.

Theophile Antolinos: Guitarras, banjo, paisaje sonoro de cinta. Julien Aoufi: Batería. Luc Blanchot: Violonchelo, programación, sintetizador. Clément Libes: Bajo, guitarras barítonas, bajo VI, violín, viola, órgano, piano, sintetizador modular, programación. 

Además, trompeta de Guillaume Horgue, corno francés de Benoit Hui, Trombón de Igor Ławrynowicz y Trombón bajo de Erwan Maureau.

Un detalle es que revelan que el "ensamble de guitarras eléctricas" fue grabado en directo en el espacio resonante de la Iglesia del Gesu por nuestros amigos Jean Fossat, Rémi Fossat, Simon Chaubard, Olivier Lolmède, Florian Soulier y Mathieu Félix. Coro masculino interpretado por la banda con los amables refuerzos de Léo Faubert y Patrice Libes. 4,7 de 5.

23 abril 2025

Lo nuevo de Aterciopelados y The Birthday Massacre (rock gótico / synthpop), death noventero, doom en su momento de gloria (Pentagram) y lo nuevo de Cytotoxin (brutal death técnico) y Flummox (rock psicodélico / dark cabaret /death metal avant-garde), metalcore melódico, neocrust mexicano

1. Stillborn (1993) de Malevolent Creation: clásico del death metal, bastante primigenio, con influencias del hardcore punk y básico, las raíces de género. Desde Buffalo, NY, Estados Unidos. No es su mejor disco, pero siempre es genial volver a él. 3,8 de 5.

2. Lightning in a Bottle (2025) de Pentagram: disco del momento de los de Arlington, Virginia, y estandarte del doom / hard rock / stoner. Le psue 4,7 en la primera escuchada, sorprendido gratamente, pero sinceramente el disco no es tan bueno aunque sí bastante. Lo bajo a 4,2 después de la sorpresa inicial.

3. Biographyte (2025) de Cytotoxin: brutal death metal técnico alemán, veloz, hiper-sónico y conceptual, que ellos llama "Chernobyl death metal". Sin embargo, es un disco poco innovador aunque bien tocado, especialmente con calidad en el bajo. 3,7 de 5.
4. Southern Progress (2025) de Flummox: quinta placa de los locos del metal avant-garde de Tennessee, que con críticas ideas políticas y sociales, transexualidad y rock psicodélico progresivo con doom/stoner/avant-garde metal presentan el disco más osado del año. Los temas pueden pasar del hard rock / heavy blues tipo GnR con blast beats, coros setentosos y riffs progresivos, a black sinfónico melódico con voces de ópera, shrieks demenciales y luego dark cabaret, para más tarde convertirse en riffs de djent y death melódico. 

Es como una mezcla de Sigh y Orgone, pasando por Mr Bungle, Devin Townsend y Paracrona (con su black metal furioso y look de banda de pop rock gótico), en que decenas de géneros del rock y el metal se entremezclan de forma digital y analógica con ritmos, tonos y formas melódicas diversas, que se entretejen e intercambian. Son alt-country y death metal progresivo, pero también son funk metal, son como combinar Primus y Zappa con Marduk, resultando en un humor negrísimo y satírico que va perfectamente con laptops y habilidades técnicas impresionantes. Aunque el sonido es algo brumoso, para la cantidad de instrumentos.

Liderados por Alyson Blake Dellinger, cantante principal, bajista, guitarra, percusión, theremín, campana, diseño de sonido y producción, se completa con Chase McCutcheon, quien se encarga de guitarras, voces de apoyo, programación MIDI, diseño de sonido, ingeniería de sonido, producción, edición y mezcla. Max Mobarry, guitarras, vocales, bajo sin trastes, teclados, programación MIDI; percusión, trompeta, diseño de sonido, preparación de partituras, producción y edición; Jesse Peck en teclados, programación MIDI; vocales, diseño de sonido, percusión, edición y producción, y finalmente, Alan Pfeifer en batería, percusión, arreglos de batería y programación MIDI.

Invitados, Jo Cleary en violín,  Melody Ryan en flauta, Braxton Nicholas en saxofón tenor, Eric McMyermick en acordión, Angela Lese en flauta, Jason Marsden en actuación de voz, Drew Jones en voces de apoyo, guitarra y percusión, Parker Lampley, en voces de apoyo, percusión y theremín, y Jody Lester en voces de apoyo y percusión. Le voy a dar un 4,6 de 5 porque me gusta muchísimo el estilo, pero ciertamente el sonido y la producción no son los mejores, ni llegan a la calidad interpretativa ni conceptual de colegas como Finntroll, Nekrogoblikon o Troldhaugen, aunque le concedo las ideas más estadounidenses y los temas calmados, en que no todo es death metal.

5. Rain City Sessions +1 (Ep, en vivo, 2015) de Comeback Kid. Buenísima presentación de la banda de hardcore punk melódico de Winnipeg, Manitoba, Canadá. 4 de 5.

6. Antifragile (2025) de All That Remains. Un disco chévere, muy bien tocado y con algunos riffs increíbles, más una batería alucinante, con momentos más metalcore con voces limpias de metal alternativo, pianos y arreglos electrónicos, además de unos buenos gritos, y otros más melodeath con blast beats y arreglos percusivos rápidos y detallsitas, pero me parece demasiado a Lamb Of God. Está bueno, pero es más bien regular, algo genérico. Le puse 4,1 y voy a bajarlo a 3,9.

7. Mil orquídeas en medio del desierto (2025) de Habak, banda de neo-crust (según RYM) de Tijuana, México, aunque en sus perfiles de Bandcamp e Instagram se describen como DIY punk y crust melódico. El neocrust sería básicamente unir Sludge Metal, Post-Metal, Black Metal y Screamo, aunque en este caso escucho un bajo fangoso e interludios post-rock, la mayoría de las canciones están basadas en riffs melódicos alrededor del emo, hardcore y shoegaze, quizás post-black y unos gritos bastante hardcore aunque también modificados, en momentos acercándose al noise o el grindcore. 

Es una banda de contrastes melódicos, con melodías dulces, casi dream pop, en las guitarras en trémolo y una voz cadavérica y distorsionada, aunque creo que con muy poco aporte. Me pareció monótono y repetitivo, algo muy visto antes. 2,8 de 5.

8. Genes Rebeldes (2025) de Aterciopelados: lo nuevo de mis colombianos favoritos, este disco es una apelación a sus raíces y su esencia, aunque ya no suenen como sus primeros discos sino con una renovación de su mejor pasado en una nueva clave de producción, que ya habían asomado en Tropiplop y Claroscura con más o menos éxito y madurez.

Así como recurren al blues y al hard rock, a la vals y a la cumbia, al folk andino y la fusión experimental, entre la electrónica y el rock latino, me suenan mucho más conceptuales y menos punk, como si fuese una especie de ópera rock latina, pero también dejando de lado las experimentaciones electrónicas.

Y aunque conservan esa actitud combinada de ser rebelde y contemporáneo, rescatando sonoridades y empujando a probar lo más innovador, con letras que apelan a la poesía urbana, filosofía social de protesta y reflexión personal para las letras, como también al latinoamericanismo y al feminismo desenfadado, e incluso un poco a la mirada nostálgica del artista que insiste y persiste aunque "no logre likes", a veces también pueden sonar auto-referenciales y repetitivos en temas como Ruana versus Bikini y Mi Nicho. Aunque de eso se refiere tener "genes rebeldes", señalar que nacieron para ser así. 

Quizás para ponerse en contraste con el anterior Tropiplop, en que rescatando también ese amor-odio con el tropipop colombiano, quisieron añadirle la reflexión actual.

El tema Agradecida (producida por Gustavo Santaolalla) me encanta, de lo mejor de lo más nuevo. Perú es realmente divina también. Creo que lo mejor es que Andrea usa mucho más la voz de vallenato para sus temas de resistencia, crítica y humor, mientras que Héctor hace cumbia psicodélica en Rompan Todo. La verdad es que está muy bueno, y en vivo seguramente serán clásicos para cantar y suenan como canciones que puedan romperla en la radio, si es que eso aún existe o importa. MOR, con guitarras pesadas y casi industriales, es probablemente la mejor del disco. Mamíferas es una joya total, puro punk latino con bambuco, mientras que Primero estaba el mar suena a Pacífico y afrocolombianidad. Y cierra con Eterno, dedicada a Gustavo Cerati, a quien llama amor platónico, primer amor y héroe musical. 4,7 de 5. 

9. Pathways (2025) de The Birthday Massacre: rock electrónico, alternativo, gótico y algo industrial de Ontario, Canadá, con mayoría de las canciones basadas en guitarras y sintetizadores atmosféricos, una batería muy presente pero programada y melodías bastante digeribles, y la voz delicada de Sara 'Chibi' Taylor, aunque hay momentos con arreglos más complejos y profundos, e incluso el tema inicial Sleep Tonight tiene guitarras más pesadas y un toque de nümetal, e incluso algo de shriek femenino en el tema Whisper, que era más darkwave. Según RYM es synthpop y darkwave. A veces parece una banda muy oscura para ser pop, sin llegar al post-punk o demasiado comercial para ser power pop o incluso rock gótico. Es un híbrido que hace canciones penumbrosas sin ser fúnebre ni depresiva, sin ser demasiado electrónicas ni comerciales, con un gran balance. Me encantará volver a escucharlos. 3,8 de 5.

10. Singles de Liv Kristine: poderosos temas entre el metal sinfónico y el poo gótico atmosférico, con temas épicos, sentidos y profundos. Muy buenos.

31 diciembre 2024

Música para despedir el 2024: death/doom sci-fi, doom gaze británico, power metal, progresivo sueco, space sludge, black atmosférico ambient

1.  Wyrmfire and Starlight - Lascaille's Shroud, otro disco que no conseguí en Deezer pero sí en Bandcamp. Según su perfil, Death/doom progresivo queer de Florida. Es el proyecto solista de Brett Windnagle. El disco inicia con algo de ambient / techno incrustado sobre death/doom progresivo, con algunos interludios electrónicos más pero prontamente se queda en el progresivo extremo con buenos guturales variados, mucho dinamismo musical, riffs brutales con thrash/power y una batería poderosa. Aún así, el space rock / sci-fi metal, con sintetizadores y atmósferas es parte integral del proyecto. Bueno, 4,3 de 5. En Bandcamp (donde además aclaran que no han usado ni usarán Inteligencia Artificial en ninguno de sus álbumes). Escribí sobre alguna polémica en el uso de IA en portadas de discos por cierta disquera, y que involucra a leyendas del death metal como Decide.

2.  Acts of Harm de Outlander: segundo disco, después de cinco años, de esta banda británica de Birmingham, Inglaterra de post-rock y doomgaze, que pacientemente va construyendo sus temas con riffs agudos y brillantes, una voz narrativa mucho más lenta que apenas es escuchable en capas y capas de guitarras oníricas y expansivas, con tonos tristes, creando un sonido avasallante y enceguecedor, como una puerta que se abre hacia un mudo lleno de luz blanca y azufre. El uso de ruidos ambientales, como una distorsión radial secundaria, que acercándose al noise pop, le agrega una cuarta dimensión inesperada. El disco cierra con post-rock meditativo, construido en pequeñísimas porciones y con detalles microscópicos. Un 4,3 de 5. En Spotify

3. Edenwar de Edenwar: proyecto de metal sinfónico del dúo conformado por el guitarrista suizo Nicolás Aguirre Dobernack y la cantante mexicana Anna Fiori. Entre los invitados está Fabio Lione, Chen Balbus y Idan Amsalem (Orphaned Land), Mario Infantes (Cult Of Lilith), Timo Somers (Charlotte Wessels, ex Delian)  y Christian Vidal (Therion). Es un buen metal sinfónico, aunque algo promedio, tiene momentos muy buenos en orquestación y canto, con arreglos electrónicos aunque la batería programada se escucha aburrida, 4,1 de 5. 

4. Ävlagsenheten de Solum: el sueco Christian Fredriksson (Vulkane invitado en el fenomenal All Heads Are Gonna Roll de Vomitory) se encarga de todo en este disco dedicado al metal progresivo instrumental, a base de bajo, guitarra, batería y unos buenos teclados. Canciones a mid-tempo con los instrumentos tomando turnos (y dúos) para mostrar sus habilidades, en que este multi-instrumentista revela ser un bajista alucinante, que puede tocar funk, jazz, rock progresivo y mucho más, además de un eficiente arreglista y que puede elaborar canciones a base de un riff de piano. El disco exhibe una batería con un sonido extraordinario y una guitarra límpida, que es más compañera que protagonista. Cierra con una épica de 20 minutos, que en los últimos minutos parece susurrar una historia a ritmo de post-metal.

Un poco misterioso, mucha habilidad compositiva, tiene un metrónomo en el alma que le indica cuando transformar un ritmo para que los demás se acerquen en esa conversación que parece un viaje exploratorio por pequeños relictos desconocidos de un bosque al que se suele visitar. Muy bueno, 4,3 de 5. En Spotify.

5. Domain Of Ember (2017) de Boson: misterioso, este disco que no reconozco ni recuerdo ya no está disponible en Deezer. Según su Bandcamp, son una banda de sludge metal, atmósferico, doom y espacial de Minneapolis, Minnesota. Bastante pesado y denso, en permanente ataque, está levemente por encima del nivel de pesadez del metal alternativo, aunque la voz siempre es extrema, por momentos es stoner y psicodélico. 

Es un disco totalmente enfocado en los riffs de guitarras, que son oníricos y cósmicos, aunque potentes y con un shriek reverberado, semi-operático y expansivo. La banda no ha publicado nada más desde entonces aunque sus músicos tienen varios otros proyectos. Nate Garrett (Spirit Adrift y Neon Nightmare) canta en el tema inicial. Lo llamaré sludge espacial, por su concepto sobre las partículas subatómicas y sus símiles con el universo, reflejadas en su portada y música.

También lo tumbaron de Spotify, donde se consigue pero no reproduce (al menos en Colombia). Acá en Bandcamp. 4,3 de 5.

6. Omniverse Consciousness de Doedsmaghird: alter ego de black atmosférico / ambient / industrial de Dodheimsgard. Aunque presuntamente es un proyecto de black originario, crudo y salvaje, está más cerca del progresivo electrónico, vanguardista y ópera rock del original aunque ciertamente con una aproximación más extrema y salvaje, un poco en reminiscencia de los discos anteriores de la banda principal, guiños a Code, Thorns y Ved Buens Ende.

Mientras Vicotnik se encarga de cantar, guitarras, bajo y teclados, bajo el pseudónimo de Mr. Vicxit Baba Maharaja, el francés Camille Giraudeau también agrega teclados, guitarra, bajo y batería, sin cantar, como Ms. Longue Vie Imminent Doom y el chileno Khaoz Vortexx (John Lophez) está invitado en un tema como cantante. Me gustó, 4,3 de 5. En Spotify. El disco Black Medium Current fue de mis favoritos del 2023.

7. Forces of Nature's Transformation de Lifeless Dark: Banda de crust / death / thrash (stenchcore) de Boston, Massachusetts con vocalista femenina. Canciones a mid-tempo, con batería grabada de forma atmosférica, guitarras se van derritiendo poco a poco, entre el hardcore y el thrash, apuntando algo a Slayer y la vocalización es limpia, con tonos hardcore. Los escuché cuando salieron, 4,3 de 5. En Spotify.


18 diciembre 2024

Diario musical 18D: metalcore progresivo, indie folk, brutal death/grindcore, death técnico, post-metal / sludge, indie rock / shoegaze, mathrock japonés, mathcore/death técnico canadiense, death/black noruego avantgarde

0. Terminando de escuchar Toba de los chilenos Mayhemic.

1. Automata I (2018) de BTBAM: un buen cierre de 2024 es escuchar casi toda la discografía de Between The Buried And Me, los que me introdujeron realmente al death progresivo / metalcore / avantgarde, otro discazo que reúne el thrash progresivo de vieja escuela, el jazz-rock contemporáneo, el metalcore progresivo e incluso, como siempre, algo de post-hardcore y rock alternativo, combinando voces limpias con gruñidos, riffs imposibles, talentosísimos arreglos y complicadas estructuras. 4,3 de 5. En Spotify.

2. Mahashmashana de Father John Misty: rock alternativo, pop barroco e indie folk con arreglos riquísimos, de jazzistas súper experimentados y una gran voz, en momentos con guitarras distorsionadas y aunque reconozco la altísima calidad de su música, no es lo mío, pero puede tener discos que sí me gusten mucho más. 4 de 5, aunque no sea para mí.

3. Spored & Gored EP de Wharflurch / Fluids: la banda gringa de death/doom sorprende con un primer tema con beats electrónicos simplones, casi de trap lo-fi, así como unas teclados en lugar de guitarras y los growls/shrieks esperados, más un segundo tema que parece mezclar esto con un death/doom más elaborado aunque también esperado. Por su parte, Fluids se manda un brutal death cavernoso, que también se interrumpe en interludios de música easy listening. 3 de 5. Lo mejor es el última, con la cantante/guitarrista Samantha Mobley, de Frozen Soul.

4. The Will of Hate de Teeth: banda de genial death técnico de Califonia, súper furioso, disonante y creativo: un poco más rápido que mid-tempo, con un growl brutal que actúa de forma casi permanente y un baterista sorprendente, los riffs son chirriantes y aplastantes, más al estilo del industrial y con una distorsión más aguda que lo esperado, en los que se puede tratar de encontrar influencias del mathcore, el black atmosférico y el death progresivo más oscuro, a lo Ulcerate. El bajo es jazzista y progresivo, por lo que el bajo danza de forma enrevesada, con las guitarras y las voces luchando permanentemente por llenarlo todo, creando una madeja complejizada de sonidos que se cruzan como una balacera, herencia bien invertida de Gorguts. Es un discazo, 4,5 de 5. 

Su cantante, su baterista y su guitarrista también son miembros de la banda de folk / death metal Tzompantli, que tiene un disco brillante en 2024, titulado Beating the Drums of Ancestral Force. En Spotify.

5. Silk Spiders Underwater (2015) de Zatokrev: una joya majestuosa suiza del post-metal + death/sludge: ruidoso, extremo, experimental y emocional, con gritos desesperados y vocales semi-operísticas sobre guitarras agudas, con armónicos y disonancias que cabalgan juntas, intercambiándose los disparos, como una versión muy pesada del rock industrial alternativo, un noise muy metalero en las primeras canciones. 

Luego hay mucho más sludge y doom, canciones larguísimas, de entre 8 y 12 minutos, con guitarras que caen lenta y pesadamente, como cadenas imposibles de levantar. Las voces entonces se vuelven más oscuras y pesadas, confundiéndose a veces con los efectos de la segunda guitarra, aunque hay limpias, evocadoras y enigmáticas. Un cello le agrega un espíritu lúgubre y densidad a los riffs, intercambiándose como las guitarras un papel malvado y elegante, así como la distorsión. Me evoca a Melvins, a Minsk, a Giant Squid.

Muy bueno, 4,8 de 5. Tienen relación con Schammasch. En Spotify.

6. Paradise EP de Wishy: banda de Indianapolis, Indiana, que ama la música de los 90, haciendo canciones que van del ruidoso indie rock, tinturazo de emo y shoegaze, al rock alternativo con melodías de dream pop, folktrónica y algo de grunge. Encantadores, 4,3 de 5. En Spotify.

7. Shapeless EP de Pressure Points: segundo EP de este genial proyecto de death/power progresivo finlandés con el cantante/guitarrista de De Lirium's Order (death metal con influencia del tango). Sus canciones parecen una canción de power pop o de art pop sinfónico, que repentinamente se ponen death progresivo, jazz-rock o rock progresivo, aunque con growls incluidos persiste esa atmósfera relajada de la psicodelia sinfónica y melódica, en que la música extrema se convierte en un ingrediente picante de una propuesta sorprendentemente radiable.

En esto me recuerda  Riverside, envenenado con Opeth. El vocalista es realmente increíble, pasando de la voz limpia e inspirada a un gutural perverso. En Spotify. Maravilloso, 4,8 de 5.

8.  Chameleon de Trauma Ray: banda tejana de shoegaze / rock alternativo, que utiliza estructuras del nu-metal dreamy de Deftones, junto a guitarras que combinan el noise rock con el grunge en un paquete atmosférico y experimental de post-rock, llenísimo de espíritu noventero. En Spotify. Esta segunda escuchada me hace verlos con menos entusiasmo, por sentirlos muy derivativos. Diría que 3,5 de 5.

9. Phantasia (2008) de LITE: el disco debut de esta banda de math rock japonesa impresionantísima, con contratiempos, riffs arpegiados a velocidades hipersónicas y cambios súbitos, que combinan con el uso de distorsiones más o menos nítidas, que puede convertirse en noise en momentos de mayor expansión. Esto se sirve de una batería que va entre lo progresivo y el jazzcore, más un bajista súper técnico, haciendo riffs arpegiados por doquier, con bastante volumen. Además de notarse influencias del surf rock, el jazz latino, el acid jazz y el post-rock, que me recuerdan a Austin TV. Una maravilla, 4,7 de 5. En Spotify.

10. Great Content de Mirror Neuron: debut del dúo de hardcore/mathcore/deathcore técnico de Ontario. Canada. De acuerdo a su Bandcamp, son death metal técnico, mathcore, hardcore metálico y crust, con claras referencias a BTBAM, aunque con disonancias más pronunciadas, más caóticos, combinando black metal, djent y grindcore en un torbellino de giros, enredos y cambios inesperados.

Sus temas, completamente complejos, alimentados con un bajo virtuoso y una batería vertiginosa, también respira para darse momentos de post-metal, rock electrónico e incluso black atmosférico. En Spotify. Un poderoso 4,6 de 5.

11. The Nothing That Is de Fit for an Autopsy: séptimo disco de esta banda de deathcore técnico y progresivo liderada por el súper productor musical y guitarrista Will Putney (Better Lovers, END y guitarras extras en Merciless de Body Count). 

Lo mejor del disco es la creación de un estilo integrador, casi artesanal, en que han creado una tejido basado en death metal melódico, más a lo Carcass pero con un guiño a los suecos, grindcore, hardcore y mathcore. Esto acompañado de una cuidadosa producción vocal, incluyendo varios coros limpios dreamy, un growl que puede irse a profundidades del deathcore o el brutal death, volver para ser un growl contemporáneo y subir a ráfagas de shrieks.

Junto a guitarras magníficas, que se concentran en capas, convive el ambiente electro-sinfónico que acompaña al deathcore, sutil y sublime. Y aunque el dinamismo y contraste permite escuchar las dinámicas que entretejen los instrumentos, incluyendo el bajo y quizás aunque un poco baja y procesada la batería, arroja una claridad tipo wall-of-sound que sobrevive al mero fin del extremismo, sin que haya demasiado espacio para respirar. Y sí hay algo aún mejor, los breakdowns no son obvios, repetitivos ni formulaicos, si es que acaso existen al no ser así.

Es un disco casi perfectamente producido y grabado. Una aplanadora muy contemporánea, en la que sin embargo, no pueden de dejar de escucharse tantas referencias embebidas como hilo invisibles. Es un 4,3 de 5. En Spotify.

12. The Weight Of A Thousand Suns (2018) de Horizon Ablaze: tercer disco de esta banda noruega de black/death, con armónicos, disonancias y guitarras aserradas, que recorren lentamente arpegios en notas menores, cambian ferozmente de tono y ritmo, para atacar en ráfagas de war metal acompañadas de shrieks agrios y punketos, narraciones beligerantes y hasta algunos momentos épicos.

El resultado es un mapa de combate en que los instrumentos cambian la estrategia cada tanto, aunque el liderazgo vocal permanece, hayan blast beats o interludios de guitarras haciendo tremolo picking. Esto se logra eludiendo límites, propagándose en forma de death metal aunque los sonidos sean más speed o punk, e incluso black a mid-tempo, entre lo progresivo y lo avantgarde.

Mientras que lo nórdico es preponderante, incluyendo unos fantasmagóricas voces limpias o semi-operáticas sobre un tremolo picking que se intercambia con baterías ritualistas, a la Satyricon, se encuentra también mucho del death/doom de Morbid Angel, cortes sincopados de guitarras de vieja escuela y bajos progresivos a la holandesa. Con lo progresivo como herramienta para cambiar de ambiente, como puente entre ritmos más grindcore, black metal y post-metal, en cada tema podemos escuchar distintas paletas, incluyendo colores como el d-beat o el sludge. Es brillante, 4,8 de 5. En Spotify.

04 julio 2019

Vale, de Oakland, debutan con un black / crust de altísima factura de la mano de su cantante, Kate Coysh

Desde Oakland, California, el quinteto Vale trae su ópera prima “Burden of sight” bajo la premisa de blackened crust. Y las etiquetas no son realmente precisas ahora. La vocalista Kate Coysh apela definitivamente al black metal para inspirar sus shrieks pero también se escucha, como en la música, que el death metal old school fluye poderoso dentro de sus venas.
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Así que con ritmos y sonoridades propios de la segunda generación de black metal escandinavo, se presentan crudos en ejecución pero con una calidad de sonido superior a la existente entonces. Junto a los riffs que bien pudieron haber compuesto Satyr o Ihsahn hay arreglos de bajo/batería más propios de Unleashed u Obituary.

Y eso va tejido con una estética envolvente de transiciones mediante extraordinarios cambios de ritmos mediante arreglos de batería, por lo que sus canciones pasan del blast beat al doom más lento, del black / death furioso al grindcore con beats punketos.

Hay una cohesión en la salvaje y violenta presentación de sus temas, que los hacen sonar tan apeteciblemente originales. Ejecutan de manera magistral las afiladas dobles armonías que llevan a repentinos ritmos vertiginosos, algo muy black metal con un desenfado para combinaciones que parecerían disímiles.

El quinteto se presenta entonces como innovadores en el black crust que, similarmente a como sucede con el brutal slam death, tiene dificultades para diferenciarse. La voz de Kate, que refleja la angustia de la existencia humana, combina perfectamente con este collage, exorbitante alquimia de música extrema que puede ser tan melódica como punitiva, llevándonos a desolados parajes con un sorprende cohesionado hilo narrativo llevado por las permanentes alteraciones rítmicas. Un logro que me recordó a lo que hizo Slayer al unir a punks y metaleros en sus audiencias.

Mis temas favoritos son “The Guilded Path”, el más homogéneo de los temas, el más sólido en la propuesta de un black metal alimentado de crust, y “Beyond the Pale”, un death metal de vieja escuela con riffs de tremolo picking, que lo hace sonar tan melódico como algo progresivo. Con un puente de golpes guitarra y platillos, parece el temas más experimental. El disco es devastador, punzante y agresivo, pero esta dureza es un medio en lugar de un fin, por lo que entregan una propuesta compacta, sólida, original.

Por eso hay que destacar especialmente el trabajo del baterista, quien es el sastre que une las distintas telas sónicas emanadas de las guitarras. Justin Ennis, quien tocó en Mutilation Rites y Tombs y ahora lo hace en Void Omnia, Ulthar y Ruine, parece central para la propuesta de Vale.

Puedes deleitarte con esta maldad aquí https://valeoakland.bandcamp.com/album/burden-of-sight