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20 julio 2025

Rap bogotano, metalcore femenino de Tokio, post-bop / ECM jazz con Corea, Metheny y otros, metal progresivo heleno-germánico, stoner progresivo alemán, brutal death gringo, black/death gélido, death/post-punk sueco, Claroscura (Aterciopelados)

1. Pecado Capital (2025) de Errror999. El domingo comienzo muy bien con esta nueva producción del rap bogotano. Mi preferida, Injurias. 4,5 de 5.

2. Apple of My Eye (2025) de Nemophila. Sigue brutal con este cuarteto femenino japonés, lleno de metalcore y metal alternativo. Los gritos y riffs de Brainwash son impresionantes. 4,3 de 5.

3. Like Minds (1998) de Gary Burton, Chick Corea, Pat Metheny, Roy Haynes y Dave Holland. Post-bop y ECM Style Jazz. Joya total. 5 de 5. Creo que lo mejor es que además de piano, guitarra, bajo y batería, está el vibráfono de Gary Burton. 
4. The Constante Void (2025) de Philosophobia: segundo disco de esta banda internacional (Alemania, Grecia) de metal progresivo, lleno de arreglos intrépidos gracias a un batería extraordinario, con enfoque en los arreglos de rock progresivo mediante teclados y una narrativa dramática con una poderosa voz limpia no épica ni power metal. Es buenísimo cómo se enfocan en atmósferas y texturas sónicas. 4,3 de 5. Sus temas más cortos, porque tienen una suite final de más de 20 minutos, son realmente poderosos, con más sintetizadores imposibles, metal enrevesados y cambios extraordinarios, con un sonido pesadísimo en la batería y solos magistrales de guitarra. 

5. Ate's Alchemist (2025) de Sheev. Bella alegría de esta banda alemana de stoner / groove metal progresivo, que con un sonido agresivo y grueso va pasando de la calma a lo explosivo, con cambios fascinantes y texturas agrestes, dándole fuerza a la locura compositiva y la interpretación casi pretenciosa. 4,7 de 5. Es como un Pantera refinado, fumón y avanzadísimo en arreglos progresivos, con un bajo demencial pero hábil pero también algo de Alice In Chains e incluso algo de Tool. Discazo. 

6. Violence Unimagined (2021) de Cannibal Corpse: me hacía escuchar esta bestialidad de disco, lleno de brutal death, death/thrash bestial y un tremendo delivery vocal de parte del usualmente menos querido por mí, Corpsegrinder, incluso hay algo de deathgrind para mí. 4,3 de 5 pero con muchísima diversión extrema gracias a riffs circulares, melobrutales, con solos increíbles y con diversidad de velocidades, es un abanico de machetazos y ataques letales. Primer disco con el guitarrista Erik Rutan de Hate Eternal. 

7. Abominable Astral Summoning (2025) de Imperial Crystalline Entombment I.C.E. Tercer disco de estos locos de concepto enfocado en lo gélido, el hielo eterno, la fría y huesuda muerte y el apocalipsis invernal, de Waldorf, Maryland. Es un black / death dominado por riffs y blast beats más propios del death, aunque después de la primera mitad, los temas se tornan más híbridos, con una oscuridad furiosa y voraz que recuerda a Emperor y Marduk, pero está bueno, bastante, le voy a dar un 4,1 de 5, un paso mucho más alto desde su disco anterior. 

8. Beside Myself (2025) de Dj Haram. Segundo disco de esta productora musical de Nueva Jersey. Un álbum de Deconstructed Club [combinar música electrónica bailable de ritmos regionales y poco escuchados en países anglosajones con géneros del post-industrial], gracias a la incorporación de pistas, beats y sonidos de Dabke, Experimental Hip Hop, Hard Drum y Ambient, así como narraciones de poetisas feministas árabes, noise perverso como el que Mother Moor -una de sus colaboradoras y con quien forma 700Bliss-, hizo con SUMAC, mucha música de Medio Oriente y una declaración / manifiesto en forma de arte alternativo de música electrónica que bebe del rock experimental, el drum n bass, el hardcore electrónico y la música del mundo reconvertida y sampleada para la discoteca. 4,3 de 5. Interesantísimo y muy bueno.

9. Hesitating Lights (2025) de Floating: Esto está realmente bueno, death metal progresivo con post-punk, por lo que el bajista necesita ser doblemente bueno. Son de Suecia y hay blast beats en que los guturales se combinan con riffs de notas lúgubres pero brillantes y agudas, mientras el bajo y la batería se transforman para ser tan góticos como bailables. 

En temas como Grave Dog es death disonante, opressivo y demencial, muy avant-garde pero igualmente gótico y punketo, así que también tiene una doble capa de melodías disímiles. Empieza siendo interesante, una curiosidad y termina siendo una cátedra de experimentación lograda, de yuxtaposición y fusión creativa, con distintas formas de la oscuridad.

Es una maravilla para bailar con delineador, chaqueata de jean con logos de black metal y admirar la locura progresiva de sus guitarras que van de tremolo picking bastardo a bellos y brillantes acordes de shoegaze/emo/deathrock. 

10. Claroscura (2018) de Aterciopelados. Este disco es de los primero intentos de resignificar el latin pop y la música latina fusión de parte de mis amados colombianos, de forma más experimental que consolidados conceptualmente, en que sueltan bastante guitarras para probar con electrónica como antes hicieron otros mucho mejor, así que alcanzan resultados más o menos afortunados aunque en general me gusta muchísimo también, musicalmente es el menos logrado, realmente básico en materia de composición.

El disco empieza bien con Play con Anita Tijoux y tiene algo interesante en Tu Amor Es porque logran el objetivo de combinar sus versos de poesía punk con EDM aunque hay momentos muy bajos como Despierta Mujer, pero también hay temas bastante buenos, como Tumbao, donde vuelve a sonar el vallenato en guitarras psicodélicas y rock latino. Es decir, cuando apelan a lo que saben, combinar versos sociales y líneas vocales de rock latino con algunas guitarras o ideas de rock indie, en lugar de intentar ser un Sidestepper rebeldoso. Quizás hay una excepción en Manifesto Colibrí aunque por poco.

El tema Dúo es lo máximo: habla de la evolución de Héctor y ella, del punketo del Restrepo, que tocaba en La Pestilencia y luego vegetariano pacifista espiritual, y ella que venía de la ranchera y el bolero, ahora es casi vampira. Incluso hablan de la separación que tuvieron. Piernas, un rock and roll feminista, un poco repetido y menos divertido que otros de empoderamiento corporal pero me vuelve a conquistar con la dura balada Vieja, maravillosa pieza intimista, balada ranchera rock/ska con dolor de alma y cuerpo. 

Maravilloso, 4,2 de 5. Termina con He Venido A Pedirte Perdón, original de Juan Gabriel, en verión electropop con guitarras. 

06 julio 2025

Lo nuevo de Puddle Of Mudd, death-doom gringo vintage, pop rock alternativo de Tilian Pearson (Dance Gavin Dance), hardcore/emoviolence de Canadá, D12 sin Eminem, Nexus Polaris de Covenant, pop rock alternativo (AWOLNATION) y vocaloid/indie rock/dream pop

1. Kiss The Machine (2025) de Puddle Of Mudd. Disco regular de post-grunge, sin aspavientos pero no tan malo. 3 de 5. Tiene incluso un par de temas medio estupidizados por pistas de trap o similares, pero el primer tema, Beatimous y Maniac son decentes piezas de rock pop. 3,5 de 5. Post-grunge originalmente de Kansas City.

2. Abhorrent Worship (2025) de Ossuary. Debut forma de la banda de un pútrido death doom metal, con mucho sonido vintage en la voz y buenas guitarras al frente. Una batería que podría sonar mejor. 3,7 de 5. De Madison, Wisconsin. El tema The Undrownable Howl of Evil me gusta porque aunque tiene esas viejas guitarras clásicas de death metal, tiene también momentos en que el escarceo entre el doom y death n roll, así como la distorsión brumosa le da un toque de revival, tipo Grave, que me gusta mucho. 
3. Vertigo (2025) de Tilian: banda de pop rock alternativo, proyecto personal de Tilian Pearson, cantante de Dance Gavin Dance. Es hard rock, rock alternativo y electrónica, aunque realmente me confunde si el disco quiere ser más alto-pop (con algunas guitarras distorsionadas) o pop rock (con mucha electrónica rara), por las bases electrónicas que a veces parecen ser interesantes y en otras algo traído de otro lado, como que estaban en una librería, que no corresponde con este artista, con una voz impresionante. 

Claro, el hombre no se pudo resistir a meter trap en sus temas, especialmente en Wonderland y un poco más aquí y allá. Por suerte, también queda swancore y math rock aquí y allá, sobre todo en algunas guitarras arpegiadas o pesadas, como en Days In Hell, que salvan el disco de ser algo totalmente malo.

2,8 de 5, con buenos temas como Savages. Es la música de esta época, rockeros que tratan de no quedarse atrás con el RnB, alt-pop y trap como señal de estar en el Zeitgeist, y que tiene horribles exponentes como Pyramids y President, así como mejores como Sleep Token, Poppy y Knocked Loose.

4. An Exercise in Self-Sufficiency (2025) de Body Minus Head. Debut de esta banda de screamo, hardcore punk y emoviolence de  Kitchener, Ontario, Canadá. Liderados por la cantante Alexandra Garvin. Violencia, potente y con algunos buenos temas candela. 3,5 de 5.

5. Return of the Dozen Vol. 1 (2008) de D12. Horrorcore / gangsta rap / pop rap. Entretenido, directo y con algo de RnB. 3 de 5. Mi favorito: You´re not a Gangsta. 

6. Nexus Polaris (1998) de The Kovenant / Covenant. Quizás el disco más perfecto de black sinfónico y melódico, con súper estrellas perversas. Un disco tan bueno que fue irrepetible, ni el anterior y mucho menos la cochinada industrial que hicieron luego se comparan. Vienen a Bogotá y sería una locura perdérmelos. 

7. 7 Piano Sketches (2025) de André 3000. Su anterior New Blue Sun, más electrónico y ambiental tampoco me mató pero no creo que sea malo, solo un poco demasiado improvisado. Según RYM esto es impresionismo. 2,7 de 5.

8. RUN (2025, edición de 10mo aniversario) de AWOLNATION. Un disco bastante electrónico y alternativo, que tiene temas absolutamente diferentes, algunos más guitarreros, otros con más arreglos sinfónicos, la mayoría bastante electrónicos. Tiene esa esencia como punk que me gusta al final, aunque siempre tenga muchos sintetizadores rodeándolo todo.

Es pop rock y rock alternativo, dice RYM, pero no puedo dejar de pensar en lo electrónico que es. Así que según también es art pop, indietronica, post-punk y rock experimental, con lo que estoy de acuerdo y rock industrial, con lo que no puedo coincidir. 3,5 de 5. Es elegante, sucio y para mí, bastante punk e indie. Es un muy buen disco.

9. おやすみシューゲイザー! Goodnight Shoegazer! (2025) de Lua-P: aunque oficialmente es una colaboración entre Lua Trilogy! y 初音ミク Hatsune Miku, que es una artista virtual del software Vocaloid, voy a entender que es que usaron este programa de Yamaha para la voz del disco. Hau que decir, la música está realmente bien producida, con Lua Trilogy! haciendo un gran trabajo combinando dream pop, indie rock y hasta algunos arreglos increíbles entre jazz, funk y electropop. La voz sintética no es mala, sorprende lo increíble que puede hacer un software digital aunque realmente no le veo un valor intrínseco o genial en imitar o emular muñequitas anime, lo puedo entender, sobre todo para insertarse en este micro-género de Internet. La música me conquista. 3,3 de 5.

10. Detox (2025) de ONE OK ROCK: banda real de rock alternativo y pop rock japonés, con diversos matices, más claramente el power pop y el pop punk, lo que permite escuchar algunas buenas guitarras distorsionadas, melodías vocales entre el emo-pop y el pop punk más meloso, y un buen performance de banda que claro que añade algo entre metal alternativo, medio industrialoso y post-hardcore más nintendocore. Creo que es bastante bueno, lo escucho como algo muy divertido, aunque sea altamente derivativo, hacen el trabajo. Además, Paledusk está de invitado. 3,5 de 5.

13 junio 2025

Lo nuevo de King Gizzard (pop rock progresivo y psicodélico) y Sigh (regrabando disco de 2007), country alternativo/emo de Florida, pop rock indie de Singapur, versiones alternas de Wiki Wiki de Los Amigos Invisibles, jazz pop / indie rock / soul progressivo (Willow), black sinfónico griego

1. Hunting Season (2025) de Home Is Where: fascinante banda de country alternativo con post-hardcore, midwest emo y screamo que combina las influencias del sonido estadounidense tradicional con gritos, disonancias, guitarras estridentes y hasta un poco de desvarío. 4 de 5. Gente loca porque son de Florida. Tienen unos invitados para las guitarras eléctricas de acero del country rock.

2. Evangelic Girl Is a Gun (2025) de Yeule: Quinto disco de Natasha Yelin Chang, 玉玲, artista de Singapur, que cambió el dream pop / shoegaze / noise pop de su anterior y genial Softscars por una versión más bien radial y sencilla de rock alternativo y pop indie rock electrónico, en que la cantautora juguetea con estos géneros con una aproximación bien estadounidense y básica, pero por suerte también le añade trip hop, dance alternativo, pop alternativo, indie rock y glitch pop. Mucho menos original que su disco anterior y con temas que pueden ser un éxito radial como Dudu o el tema que le da nombre al disco, pero que a mi me parecen demasiado estandarizados o inadecuados para su concepto artístico. Por suerte, también hay temas como Skull Crusher, que cierran el disco, con noise rock, industrial y post-metal en el sonido.

La música está muy bien producida (me hace recordar un poco a lo que hizo Magdalena Bay llevado a algo mucho más ligero), y agregar momentos de noise rock en las pistas es lo mejor pero con sonidos como de R&B/glitch pop como lo peor. 3,5 de 5. 

En el proyecto está involucrado Chris Greatti (Yves Yumor, Willow, Poppy)

3. Wiki Wiki EP (2025) de Los Amigos Invisibles: versiones con MARI y Jonaz, con Proyecto Uno y remixes. Sí, me gustó, 4 de 5.

4. Phantom Island (2025) de King Gizzard and The Lizard Wizard. En la muy abundante y siempre increíble discografía de estos australianos, ahora se fueron por una versión bastante calmada pero altamente artesanal de pop progresivo, pop rock y rock sinfónico, altamente setentoso. Acá se escuchan los puntos en común entre The Beach Boys, Deep Purple, Punk Floyd y Queen, en las guitarras de hard rock, los arreglos glam, el pop barroco, la psicodelia e incluso el soul, que añade la sobriedad sensual y la lentitud divina, que lo junta en un solo cuerpo con veinte almas de colores distintos. Lejos de sus estridencias, exageraciones y explosividades, este es un disco para escuchar con detalle, escuchando los ruiditos, disfrutando de las lentas transiciones y de los arreglos pequeñitos. 4,2 de 5.

5. Empathogen (Mayo, 2024) de WILLOW. Este disco me fascina de verdad. En mi ignorancia escucho jazz pero críticos más conocedores en RYM dicen que es Art Pop e Indie Rock, pero ella hace muchos scats de jazz realmente asombrosos con dos temas dedicados exclusivamente a esta técnica vocal.

Lo mejor es que la música es increíble, sí, acá más claramente hay jazz, rock indie, math pop, pop progresivo y soul progresivo. Es una hermosura de disco, con música extraordinaria, una producción maravillosa y una voz realmente muy cultivada. Es una delicia completa el álbum que de pasapalo tiene a Jon Baptiste y St. Vincent de cantantes invitados. 4,8 de 5.

6.  I Saw the World's End - Hangman's Hymn MMXXV (2025) de Sigh: La máxima expresión del black metal avantgarde, progresivo, sinfónico, demencial, furioso y folk regrabó el Hangman's Hymn - Musikalische Exequien de 2007 con un resultado impresionante. Un opus extremo, ampliamente orquestado y arreglado, con sonando poderoso y furioso con todas las sorpresas a las que nos tienen acostumbrados, con trombones, trompetas y saxofones e instrumentos japoneses antiguos, vocales fantasmales, entre shrieks y un grito hardcore, referencias a Iron Maiden y Mercyful Fate, y muchísimo black avantgarde. 4,8 de 5.

7. Νekyia - The Necromantic Patterns (2025) de Acherontas. En una onda similar pero más tradicional, este formidable disco de black sinfónico griego, que tomando a los grandes del género de los 90 y más contemporáneos, presenta su propia fusión y bestial aproximación. Ráfagas de azufre, toques de vampirismo, sonido noruego, fusión con death melódico, velocidad perversa, suciedad atmosférica y orquestaciones fantasmales. No es originalísimo pero sí brutal. 4,3 de 5.

12 junio 2025

Lo nuevo de Stereolab (indie pop rock psicodélico), death/doom, screamo con trap desde Japón y post-black /neocrust finés, thrascore de Detroit, nuevo compilado de Queen, black progresivo elegante de Michigan

1. Fear Those Who Fear Him (2017) de Vallenfyre: tercer y último album de esta banda de death/doom sucio, mid-tempo y estridente, gracias a las guitarras sucias de crust punk, compuesta por el baterista finlandés Waltteri Väyrynen (ex-Paradise Lost y ahora en Opeth), el guitarrista británico Hamish Hamilton Glencross (ex-My Dyng Bride y ahora en Godthrymm) y el británico Gregory John Mackintosh (principal guitarrista y compositor de Paradise Lost), quien acá hace los guturales. 4,3 de 5.

2. A Lack of Immersion (Ep, 2025) de How To Take Care For Flowers. Desde Fukuoka, Japón, una banda extraña de emo / post-hardcore con guturales, música skramz y suaves voces de emo-pop/poppunk, sobre una base de pistas electrónicas y trap. 3,2 de 5. Experimento curioso que tiene sus altibajos. Aunque es un experimiento curioso, y la parte pesada está bien ejecutada, es totalmente derivativa. La obra solitaria del músico Ryan Kelly. 

3. Månen ska lysa din väg (2025) de Svarta Havet: post-black finlandés muy ruidoso, aunque el disco inicia en lo que parece un mayor interés en el screamo que al shoegaze, con pianos y un shriek distorsionado, el disco se va desenvolviendo hacia unas formas melódicas que combinan guitarras en capas con distintas distorsiones, la armonía dentro de lo corrosivo y una visión de ópera perversa sobre un belleza oscura de guitarras cuidadas más una batería punketa pero muy bien producida. Según RYM es Neocrust por combinar estos elementos con sludge. La banda está liderada por Jara, una persona no binaria que promueve conciertos y toca en muchas bandas de metal y noise. Muy bueno, 4,3 de 5.

4. LP 2025 de Bad Beat. Los de Detroit la ponen fácil. Su debut se llamó LP 2024. Thashcore y hardcore punk. Esto es corto, directo y punketo. 3,6 de 5. Me gustó Bad Beatdown más cercano al beatdown hardcore o Jazz Beat (porque estos tipos son literales, es jazz). 

5. Reclamation I y II de Amiensus (abril y agosto 2024): disco doble de black progresivo de la banda de Minnesota, con influencias del power metal, del black sinfónico y del death progresivo, aunque hay extractos en que se identifica post-metal y folk metal, que va desde las voces limpias y las voces de canto de garganta hasta los guturales de mucho ataque, el uso de guitarras acústicas, riffs de trémolo con sintetizadores, la batería punzante y opresiva y algunos momentos de aplastante sonido de black atmosférico.

Con la segunda parte ligeramente mejor, es una épica de arreglos originales, complejos y melódicos que oscilan entre el black progresivo y el metal progresivo, mediante orquestaciones o disonancias, interludios o explosiones con shrieks, folk metal en homenaje a los grandes o hermosos momentos vocales en que los instrumentos caen rendidos en sumisión al sonido humano ante un mundo lleno de dioses impávidos.

Momento de gloria es The Distance con Lars Nedland. 4,5 para la primera parte y 4,8 para la segunda.

6. Epic (2025, compilado) de Queen: Un repaso de los temas más hard rock, iniciales y bases de los más grandes. Ahora quiero escuchar más de lo más viejo. 

7. An Ode To The Mountains (2025) de Aeon Winds. Magnífico black melódico, que siendo mercurial y oscuro, es elaboradísimo y elegante, blandiendo espadas sinfónicas, ambientales y hasta operísticas, para darle un matiz de belleza compositiva y grandiosidad a este álbum dedicado a la naturaleza. Definitivamente, 4,6 de 5. Invitados vocales de lujos, como Aphazel de Ancient y Vicotnik de Dodheimsgard, más que necesario después que el australiano Dis Pater dejó la banda para concentrarse en Midnight Odyssey.

8. Instant Holograms on Metal Film (2025) de Stereolab. Bellísimo disco que RYM define ampliamente como neo-psicodelia, pop indie y ambiental e indie rock principalmente. 

Neo-Psychedelia, Indie Pop, Ambient Pop, Indie Rock
Indietronica, Krautrock, Post-Rock, Lounge, Psychedelic Pop, Space Age Pop, Chamber Pop

11 junio 2025

Lo nuevo de The Haunted (death melódico/groove sueco), EDM/industrial (Dawn Of Ashes), hard rock / thrash danés (Volbeat), metalcore melódico japonés, black viking alemán, black experimental sueco (con saxofón y soprano), blackgaze australiano, abstract hip hop increíble (Aesop Rock), midwest emo-pop

0. SE ME BORRÓ LA LISTA DE DEEZER!!!!

1. Songs Of Last Resort (2025) de The Haunted. Melodeath / thrash / groove pero durísimo, menos metal alterantivo y mucho más sonido sueco. Geniales, 4,2 de 5. Sin ser especial fan, me gustó esta combinación de dureza, melodía y sonido perverso en forma moderna, casi metalcore y sin ser demasiado derivativo. Ola Englund lo logra en grande con esos riffs. 

2. Infecting the Scars (2025) de Dawn Of Ashes: aunque me han gustado discos que combinan música electrónica oscura y dance con metal industrial y black metal, y aunque este disco no suena mal, los temas suenan demasiado largos y poco diferenciados. O no es su día. 2,5 de 5. Son de Los Angeles. 

3. Good Of Angel Truste (2025) de Volbeat: Si hay una banda que confunde, encanta y preocupa, son estos daneses. Tocan una combinación de heavy metal, hard rock, rock alternativo, groove, thrash y sí, rockabilly, con una voz entre operística, gótica y rockera que a veces me recuerda a Queens Of The Stone Age, aunque menor stoner y más rock clásico. No sé bien si es todo una sátira, algo más bien de humor negro o simplemente europeos raros que quisieran ser texanos. 

El resultado es mixto. Desde canciones que suenan a Lady Gaga con metal hasta momentos de grandes power ballads y otras de rock/metal alternativo regulares e incluso momentillos de metal extremo, porque bueno, son escandinavos, y también tienen esa obsesión combinada tipo Turbonegro. 3,7 de 5. 

4. Ubiquitous (2025) de View From the Soyuz: debut de esta banda de metalcore melódico de Tokio, Japón, aunque más melodeath que hardcore o metal alternativo, con muchas disonancias, mathcore y hardcore del más pesado. Guturales buenísimos, guitarras enrevesadas y enfoque en lo extremo cierran el disco con un genial intro de power metal neoclásico, para después evolucionar al black/death melódico más bestial. 4,1 de 5. Tienen tres EPs y múltiples singles desde 2021.  Realmente creativos y potentes.

5. Saviours (Deluxe - Enero 2025 - Junio 2025) de Green Day. Sin ser de los mejores discos, me opongo a que se ponga entre los peores. Tiene lo que queremos del trío, con buenas melodías vocales, mezcla de rebeldía y sensibilidad punk, una mirada pop y arreglos instrumentales mejores que el promedio del género pop punk. Yo le doy 3,7 de 5.

6. Götterdämmerung (EP, 2017) de Varg: cuatro temas de esta buenísima banda alemana de death/black melódico influenciado por el viking y el folk metal, tanto en estética como conceptual y musicalmente. Bueno. 4,3 de 5.

7. Hatred Rising (2017) de Skulldrain: debut y despedida de esta banda sueca de death/thrash bastante groove y al mismo tiempo, extrema. Combina riffs pesados, entre groove, death/thrash y thrash viejo y batería thrashosa, con un shriek que parece entre el hardcore y el thrash pero que además se antoja satírica y divertida. Súper europeo, porque además tiene momentos de mucha influencia del melodeath. 4,6 de 5. Lástima que no fueron más. 

8. Kriegsgötter MMXXV (2025) de Mystic Circle: un compilado más o menos regular, de versiones y reediciones de la banda alemana de black metal sinfónico. Las versiones de Iron Maiden, Possesed y Bathory bien, la de The Lost Boys muy mala. 3,5 porque hay muchos altibajos.

9. A Poison to the Firmament (2025, EP) de Heljarmadr: me estaba perdiendo de esta nueva banda con Sarah Jezabel Deva. Black / death metal melódico, sinfónico y experimental que empezó como un proyecto del cantante de Dark Heljarmadr.

La banda es realmente internacional, porque aunque el bajista y el cantante son los de Dark Funeral y Berseker Legion, y el baterista es también sueco, el cellista es el estadounidense Kakophonix y el tecladista/saxofonista es el brasieño Bruno Sá de Operation: Mindcrime. Cada tema es distinto, el segundo fue más bestial y duro, pero con soprano y arreglos melódicos.

10. The Stillness of Dissolution (2025) de Austere: dúo australiano de black metal depresivo, atmosférico y post-metaloso. Es Tim Yatras (invitado de Harakiri For The Sky y Heretoir) y Mitchell Keepin. Tiene blackgaze e incluso algo de black n roll y psicodelia, aunque es un poco genérico. Antes le he puesto 3,5 a sus discos. El tema final es el mejor, con shrieks profundos y una composición épica.

11. Black Hole Superette (2025) de Aesop Rock: otro buen disco de este hip hop abstracto, experimental, boom bap e illbient que me agrada. Creo que es de lo mejor que he escuchado en estos géneros alternativos pero lo lleva a algo mucho más increíble. Los temas son largos, con vientos y bajo grabados por músicos, lo que lo hace sonar más funk, potente y soul, con más profundidad. De verdad supera lo hecho por otros similares. 4,3 de 5. Nacido en Nueva York y residenciado en Portland, Oregon, está en uno de los también mejores discos de este año: Dead Channel Sky • clipping. El disco es largo, 68 minutos en 18 temas. 

12. Lonely People With Power (2025) de Deafheaven, me suena a reinvención. Después de innovar con un post-black metal "geek" o "hipster", aprenden de los distintos maestros que han recorrido este género y se alejan del dream pop / metal alternativo que tocaron en los discos anteriores, para presentar un disco que es furioso, veloz y gélido, con riffs disonantes y shrieks imposibles, rescatando el estilo que los llevó a la gloria en Sunbather aunque ahora más cerca de Portrayal Of Guilt que de My Bloody Valentine. Sin embargo, hay un trasfondo con una riqueza de arreglos más propios de black sinfónico. 

Lo escucho por segunda vez y me enamoro aún más. Las baterías de rock alternativo, las voces limpias oníricas y la combinación con el post-rock más calmado con el blackgaze más perverso es realmente una virtud y un acierto absoluto. Además, el bajista se despega de lo obvio para hacer arreglos profundos, complejos, que añaden un valor inusual y que acá se transforma en una subrutina, una narrativa alterna y que cabe perfecto con los ritmos de drum n bass que agregan a distintas canciones. 

Se agradece que vuelvan los momentos de baterías potentes que acompañan a las dobles armonías y capas de guitarras brillantes, post-metaleras y que caen tan bien con el screamo. 4,7 de 5. Un dato increíble es que el vocalista de Interpol está invitado en el tema final mientras que el ex-bajista de Beck agregó teclados adicionales. 

13. Downpour (2025) de Charmer. Ruidoso y melódico, con altísima ganancia en las guitarras, voces pop y riffs que con otra distorsión y más lentos serían quizás post-metal, es algo que podría llamarse midwest emo-pop. Los músicos son increíbles. 4,1 de 5. Me conquistaron, suenan luminosos y al mismo tiempo, disonantes, sin dejar de ser tangencialmente pop punk y alternativos.

12 mayo 2025

Indie folk/rock de Nashville, metalcore alternativo gringo, black metal litúrgico polaco, new age neoclásico japonés, reggeatón / black espantoso, black sinfónico italo-polaco, power progresivo brasileño, nü-metal/electronicore inglés, groove progresivo griego, súper grupo de rap metal (Prophets Of Rage)

1. Bloodless (2025) de Samia. Un inesperado y sensible disco de indie folk, que por momentos en country alternativo y en otros indie rock con guitarras duras, en otros es pop de habitación (bedroom pop) que le da un toque casero y distintivo. Me encantó la verdad, así que le doy un 4,4 de 5. Ella es oriunda de Nashville, y su nombre completo es Samia Najimy Finnerty. 

2. XVIII (2017) de Eighteen Visions. Metalcore industrialoso, rozando el metal alternativo, con claras influencias de White Zombie y Pantera. Son Huntington Beach, California. No es un disco extraordinario ni brillante, pero cumple su deber de divertir y entretener. 3,8 de 5. 

3. Prophet Ilja [Пророк Иліаde] de Patriarkh: La publicación del Litourgiya de Batushka en 2015 lo cambió todo con respecto al black metal litúrgico, con estética proveniente de la tradición del cristianismo ortodoxo y muchos simbolismo religioso presentado de forma ocultista.

Después de allí vinieron las peleas, separaciones, varias bandas alternativas (una de las cuales vi en 2023 en el Rock Al Parque) e incluso una versión rusa que asegura ser de verdaderos sacerdotes ortodoxos con decenas de discos, así como continuaciones distintas en Grecia, Rusia y Polonia.

Ahora, Patriarkh (Патриархь), al que le fue muy mal con su disco debut y que cambió el nombre después que en 2024 perdió el caso judicial por los derechos intelectuales de la banda, rehace su legado con una buena reedición de la fórmula de black metal, post-black, cánticos bizantinos y música litúrgica de la iglesia ortodoxa rusa, con unos vídeos realmente increíbles, de calidad de cine, con una simbología y semiótica alucinantes, terroríficas y evocadoras. Tres guitarristas lograr crear una atmósfera rica en sonidos, experimentos y atmósfera.

Los coros polifónicos con blast beats y la cantante femenina invitada, Eliza Sacharczuk (porque la banda tiene tres cantantes: uno gutural y dos líricos) son un toque increíble, junto a los trémolos y shrieks que crean un sonido expansivo de doom, black atmosférico y hasta algo de música clásica contemporánea. Incluso en el tema Wierszalin VII hace unos experimentos vocales y sónicos distintivos, que lo separa brevemente del estilo del que fueron pioneros, sin separarse de los barítonos deslumbrantes sino haciendo algo avantgarde y alocado, más furioso y extremo, que refresca. 

El baterista es Paweł Jaroszewicz (Antigama, Blindead23, ex-Vader). Le puse antes 4,4 y lo mantengo a pesar del rechazo de la crítica. Creo que es un disco formidable, con coros espléndidos y una atmósfera perversa, que sabe combinar el metal extremo con música litúrgica con creatividad y osadía, más allá de la historia de la banda o si esto es o no algo que encaja en la historia de la banda o del metal en general. 


4. Marginalia VII (2025) de 高木正勝 [Masakatsu Takagi]: un compilado de canciones de piano, y manipulación digital, de música new age neoclásica. Bellísimos temas, 4 de 5. Es un compositor de Kioto, Japón. 

5. Pythagoras (2025) de Pyramids: ¿qué carajos le pasó a esta banda? Después de varias producciones de blackgaze y post-metal más o menos decentes, se toman 9 años para hacer un disco de reggeaton... creo que no entienden el concepto, porque suena que parece como si Rosalía cantara en una de esas bandas de black atmosférico / dungeon synth. Para eso la banda se unió con la argentina Emy Smith para hacer esto que RYM llama "neoperreo". Para mí es lo peor de dos mundos, porque lo latino es obvio y repetido, mientras el metal es simplón y básico. 0,5 de 5. Irónicamente, este disco no tiene tan malas puntuaciones porque para algunos es 4 de 5, incluyendo algunas críticas positivas en que creen que esto es experimental, fusionar nuevos ritmos de formas innovadoras y osadía. Para mí es terriblemente mal hecho, más para todo el tiempo que se tomaron.

6. Shir Hashirim (2025) de Amalekim: me recupero con este disco de black melódico y sinfónico de músicos polacos e italianos. Es consistente con sus disco anterior, de 2023. Ocultismo, balance entre melodía y brutalidad, temas orquestales y shriek casi vampírico. 4,2 de 5. Bien tocado, aunque sin nada esencialmente sorprendente, cumplen por encima del estándar.

7. Espresso della vita: Lunare (2025) de Maestrick: gigantesco power metal progresivo brasileño, lleno de guitarras de sonido denso y grueso, orquestaciones grandilocuentes y mucha atmósfera, e incluso algunos trucos de producción interesantes, aunque por momentos la mezcla hace que algunos instrumentos suenen muy duro, otros brumosos, en volúmenes extraños y me confunde, porque no sé si es un intento de agregar trucos progresivos a la producción, porque aunque es clara la capacidad técnica y compositiva, confluyendo sonoridades e influencias, no se entiende claramente el concepto por estas variaciones.

Hay muy buenos momentos y otros que tienen potencial, pero se quedan en el camino, como el tema Ghost Casino que parece ser una especie de dark cabaret fusión (aunque no sé cómo entra en este álbum) o el extenso The Root que también combina edición digital con arriesgadas formas de metal sinfónico, progresivo y electrónico. 

Sin embargo, a pesar de las complejas estructuras, exhibición técnica y diversos cambios, no me convence el sonido ni la propuesta general: no sé si escucho power metal o progresivo y definitivamente no es una combinación de eso, sino que en algunos momentos parece ser progresivo hiper-complejo, con momentos thrash/groove y djent, pero luego es rock progresivo con teclados fascinantes y un bajo industrial, más tarde es shrek y hasta se escuchan growls, e incluso gira hacia algo muy sinfónico, que parece un collage de ideas sin decidir una estructura.

Le pondré un 3,5 porque no entiendo bien, creo que no salió bien ese sonido atmosférico tan raro, además que hay momentos en que parece que tratan de emular la visión teatral y casi cómica de Avenged Sevenfold, Diablo Swing Orchestra y Mr Bungle pero desde el power metal, así que aunque las ideas y esfuerzos son geniales,  no el desempeño. Creo que también desaprovecharon los invitados Tom S. Englund y Jim Grey de Evergrey y Caligula´s Horse.

8. Chaos & Bliss (2017) de The One Hundred: Esto es fast food, efímero y poco saludable, pero con montones de calorías y un sabor penetrante. Nü-metal, rap metal y electronicore inglés, esto es pura gozadera con guitarras electrónicas, gritos agudos y ritmos facilones pero adictivos. Reúnen influencias que van desde Slipknot y Linkin Park hasta The Prodigy. 3,8 de 5. 

En 2020 publicaron un EP en vivo y más nada desde entonces. Hay que decir que me parece realmente divertido, además no tiene pop punk ni nada de RnB alternativo, sino que le meten grime (con un tema exclusivo para el género pero también en otros temas), metalcore y metal alternativo, con coros pegadizos, guitarras circulares y muchos buenos beats de los 90. Es buenísimo aunque no perdure. 

9. Renovate (Dic, 2024) de Until I Wake: banda de metalcore/deathcore/post-hardcore de Buffalo, New York. Combina djent, momentos de RnB/pop y algo de metalcore progresivo, muy contemporáneo. Incluso tiene momentos de power ballad / pop punk a lo Blink-182. Tengo debilidad por bandas así. Tiene muy buenos momentos, me pareció interesante, tipo Darkest Hour. 4,1 de 5. 

10. Crossing the Illusion (2025) de Herta: banda de groove progresivo o de metal progresivo / djent / groove de Atenas, Grecia, que inevitablemente invoca las influencias locales de black / death sinfónico y los maestros del death progresivo, así como toneladas de sonidos contemporáneos. 

Tiene unos riffs increíbles que varían entre los arpegios veloces e imposibles a los enredados polirrítmos del djent más la densidad potente del groove. Lo que menos me gusta es la voz, cuando es más groove que metal, pero es increíble cuando es como de black atmosférico, angustiosa y agria. Esto le da un sentido de black/death sinfónico enriquecido con guitarras laberínticas con voz en growl, semi-gritos y groove, que le da un ángulo único a esta banda. Es un Septicflesh del groove.

Vale destacara que tienen buenos invitados como Sakis Tolis de Rotting Christ y George Prokopiou de Mother of Millions. Los arreglos son diversos, entre folk, sinfónico e industrial, con diversos cambios de estructuras y tiempos, muy progresivo. Es una forma refrescante de hacerlo, en que gana lo progresivo y lo alternativo es complementario y no al revés.  4,3 de 5. 

11. Ananke (2025) de Khora: Por años esperé la continuación de esta banda de black melódico sinfónico, originalmente nacida en Alemania y reubicada en Dublín, Irlanda, que es igualmente melódico como brutal, progresivo por momentos, con un sonido de batería que va entre lo ritualista del género originario de los 90 y un sonido potente, casi deathgrind y al mismo tiempo, pulido como una hojilla dispuesta para matar con afiladas espadas de doble filo.

Hay una variedad vocal interesantísima, con diversos shrieks y growls, que acompañan a riffs que construyen una colección de disonancias, ráfagas de war metal y algo de death progresivo atronador, que termina siendo entre post-metal progresivo y lo puramente avant-garde, en que el jazz del bajo y las capas de guitarras, en formas raras y tiempos osadas, terminando combinándose de formas inesperadas e intrincadas, así como reveladoras y emocionantes, como si camináramos juntos por un cueva gigantesca saliendo a un bosque fantástico, en medio de la noche gélida y sabiendo que hay seres inimaginables afuera, que enfrentaremos con láseres y espadas. Me gusta muchísimo, 4,8 de 5. 

Por momento me recuerda a un Bal-Sagoth como más bestial e industrialoso, menos orquestal e incluso cercano al cyber metal, o a un Arcturus más sinfónico, quizás incluso Vulture Industries aunque con algo de black/death disonante para equilibrar lo orquestal y las voces circenses. Entra de una vez, con sus múltiples referencias del black progresivo, el death sinfónico y la diversificación de la música extrema, entre mis favoritos del año. Increíblemente bueno y destructivo, operístico y disonante, nuclear y al mismo tiempo, hermoso. 

12. Prophets of Rage (2017) de Prophets Of Rage, la banda de rap/funk metal de Tom Morello, Brad Wilk y Tim Commerford de RATM / Audiosleave, B-Real de Cypress Hill y Chuck D y DJ Lord de Public Enemy. Canciones diversas, no creo que quieran parecerse a Rage Against, sino tener su propia forma, aunque el proyecto fracasó. 3,8 de 5. 

27 abril 2025

Lo nuevo de Lik (death melódico sueco) y Svnth (blackgaze / post-metal italiano con raga rock), black metal británico, black/sludge progresivo internacional (Ven-Col-Hol), hard rock finlandés, el debut de Ice Nine Kills remezclado, slam metal y versiones "samurai" de Children Of Bodom, garage punk psicodélico gallego, straight edge hardcore y garage punk gótico

1. Disintegration XI (2025) de Inconsessus Lux Lucis: sucio black metal británico como debe ser, incorporando melodías e inspiraciones del punk, doom y orígenes del género con un sonido intencionadamente diabólico, asqueroso y perverso. Me recordó de alguna forma a Celtic Frost y a Emperor, por la incorporación de rarezas electrónicas, riffs circulares inspirados en la música clásica y una estructura progresiva en las canciones, así como una batería entre D-beat y ritualista, como la de Satyricon. Sin embargo, a pesar de las claras raíces y sonidos derivativos, tiene un riqueza amplia e inventiva propia, especialmente en voces, aunque también en la combinación instrumental. 4,2 de 5.
2. Símbolos (2025) de Aníbal Ojeda: el multi-instrumentista venezolano residencia en Utrecht, Países Bajos, presenta su primer álbum, después de dos EPs, alrededor del varios géneros del metal, que pueden ser sludge psicodélico en algunos temas y black/thrash progresivo con arreglos sinfónicos en otros, siempre con un bajo muy técnico, sintetizadores en armonía con las guitarras y buenos guturales entre industriales y black. Músicos de Países Bajos, Curazao, Colombia y Estados Unidos lo acompañan en bajo, teclados y voz. Cierra de forma hermosa, con un jazz metal liderado por un riff de trompeta melancólica. 4,2 de 5.

3. Pink Noise Youth (2025) de Svnth: blackgaze / post-metal con una riquísima instrumentación, que combina shrieks con voces limpias más gótica y aunque los dos primeros temas son una mala introducción vocal, luego el disco va paseando por post-black con música del sudeste asiático y Raga Rock (como a lo Kula Shaker), doomgaze/post-rock de lenta cocción y profundidad, mid-tempo para desarrollar ideas peculiares y hermosas de blackgaze, así como potente post-black melódico.

La banda: Rodolfo Ciuffo en bajo, voz (principal), guitarras (acústicas y eléctricas), citara y teclados, orquestaciones y bajo sin trastes. Valerio Primo: platillos, pandereta y timbales, voz, shaker (huevitos de percusión). Alessandro Canzoneri: batería. Alessandro De Falco: guitarras (eléctricas), voz (acompañamiento), vibraslap, guitarras (clásicas y acústicas de 12 cuerdas). Un disco redondo y para contemplar, 4,6 de 5.

4. Falling Throught Stars (2025) de Laurenne / Louhimo: excelente disco de  hard rock, heavy y algo de power metal sinfónico, entre las cantantes finlandesas Noora Louhimo (Battle Beast) y Netta Laurenne (Aortha, Black Sun). 4,3.

5. Necro (2025) de Lik. Death melódico sueco con mucha rabia, guitarras con algo de fry y algunos sonidos fangosos de sludge, así como algunos riffs de death n roll, black metal e incluso hardcore. Me recuerda a Grave por momentos. Banda de Niklas Sandin, también bajista de Katatonia. Están invitados como vocalistas Nick Holmes (Paradise Lost) y Linnea Landstedt (Tyrannex, speed/thrash). Es bestial y denso, casi cavernario aunque está más en el camino medio entre el death vieja escuela y el melódico inicial, con algo de punk/black en las voces y distorsión. 4,2 de 5. El tema Morgue Rat es increíble.

6. Last Chance to Make Amends (2006, remix 2025) de Ice Nine Kills: antes de ser la banda de metalcore melódico sinfónico, horror punk y conceptualizada en películas de terror, eran una casi ingenua banda de pop punk / emo, con momenticos de screamo y metalcore melódico. Es una niñería de álbum, perfecto para la época de MP3. Súper revival de los 90. La banda de Boston, liderada desde entonces y fundamentalmente por Spencer Charnas.

7. Volumes of Dismal Manifestations Book I (2025) de Short Bus Pile Up: me encanta cuando uno consigue bandas de brutal death y/o slam metal que no son típicas. Esta me gusta, lenta, extrema y con un pig squeal combinado con growl. Gore y mezclado con cultura y momentos de rap/hip hop. Son de  Fredericksburg, Virginia. Es puro humor negro. 3,5 de 5. 

8. Children Of Bushido (2025) de Ryoji Shinomoto: Versiones de Children Of Bodom en "samurai metal" al combinar melodeath con música folclórica japonesa por medio de guitarra, voz, shamisen, erhu, koto y taiko. Ryoji está detrás de la extraordinaria Ryujin (ex-Gize). 3,8 de 5 aunque un par de versiones son increíbles y muchos de los arreglos folk japoneses son brillantes.

9. White Fire (2025) de Samesugas: suena como un garage punk psicodélico, con post-grunge de Santiago de Compostela, Galicia, España. Es realmente bueno, bastante único. Se notan las influencias de The Ramones pero las guitarras chirriantes los hacen bien particulares.

10. Weapon X Demo 2 (2025) de XweaponX: hardcore metálico / metalcore / beatdown hardcore. Proyecto alterno de Isaac Hale y Bryan Garris, guitarrista y vocalista de Knocked Loose. Súper divertido y pesado, 4,2 de 5.

11. Devil Ultrasonic Dream (2025) de Teen Mortgage: Después del EP Life/Death más o menos maloso, el disco viene con esa forma oscura, casi gótica, de surf garage punk, con muchísimo reverb, un sonido como cavernoso y ochentoso. Mucho mejor, extraño y disfrutable. 3,9 de 5. Según su Bandcamp, los de Washington D.C. también hacen post-punk, desert rock y stoner, lo que explicaría las segundas guitarras tan afiladas y el bajo totalmente fangoso.

12. Tooth and Nail (2025) de Dormant Ordeal: extraordinario death disonante, furioso y técnico de Polonia. Un discazo lleno de opresión musical, guitarras en polifonía perversa y un growl impresionante. 4,6 de 5. 

02 abril 2025

Lo nuevo de Pop Evil (metal/rock alternativo gringo), Rottenness (brutal death mexicano), MPB/bedroom pop, mal "progresivo" noruego, groove/thrash argetino, death/thrash gringo, math rock japonés

1. What Remains (2025) de Pop Evil: metal y rock alternativo de Michigan, EEUU, que agrega hard rock, post-hardcore, post-grunge, electrónica, pop rock y hasta metalcore, con canciones accesibles pero ruidosas, potentes y con la combinación de un sonido producido, con pulitura digital y distorsión en voz. Me gustó, me parece demasiado divertido. 4,1 de 5. 


2. Más singles de los 90 + temas del nuevo disco de H.E.A.T, hard rock /AOR sueco, que suenan potentísimo. 

3. Fatal Cerebral Lesions (2025, EP) de Rottenness: brutal death / deathgrind de Cancún, México. Potente, malvado y gore. Decentemente bueno, 3,8 de 5. Incluye una versión de Castigo del Brujo, del clásico Matando Güeros de Brujería.

4. Nyron Higor (2025) de Nyron Higor: debut de este cantautor brasileño, alrededor de Música Popular Brasiléira (MPB), Bedroom Pop, Sophisti-Pop y música folclórica brasileña. Sí, es chill, tiene samba y algo de jazz. Suavecito, sabroso, relajante, aunque poco emocionante. 3,3 de 5.

5. XX (2025) de 54: misteriosa banda noruega, con números en los nombres de los integrantes, que se presenta como progresivo extremo, con shrieks de black, guitarras de metal alternativo y ritmos cadenciosos de groove, medios pseudo-industriales. Esto no es progresivo nada, esto es cualquier invento sin mucho sentido. 1,5 de 5. Next.

6. El Ocaso (2025) de Trino. Speed/groove/thrash en español desde Argentina. Suena duro, denso y peligroso. Los riffs de guitarra son realmente buenos, la batería es avasallante y el bajo hace bien su trabajo. Acá hay algo de thrash de la Bahía de los 80, algo de hardcore punk y mucho de groove. Esto es Testament con ANIMAL y Anthrax. 3,7 de 5, aunque las guitarras merecen mucho más.

7. Otherwordly Agency (2025, EP) de Goetia. Banda durísima de death/thrash de Washington. Me gustó, muchísimo, potente, pesadísima y feroz. 4,5 de 5.

8. Nuevos singles de Tetrach, que sonaron como una versión metalcore de Korn, lo que no me agradó, aunque suenen industriales, pesados y bien estructurados.

9. 無題 (Mudai) [8] de downy: disco 2025 de esta banda japonesa de math rock, post-rock y rock electrónico experimental. Una batería con ritmos de cálculos demenciales, un bajo denso a lo sludge y una voz cuasi fantasmal acompañan a raros riffs de guitarra, que incluso pueden desaparecer para hacer pequeños aportes a las canciones y luego apoderarse de todo con brillantes y afiladas ráfagas de ruido, estridencia y atmósfera. Me gustó muchísimo, aunque no es extraordinario, tiene momentos de genialidad, especialmente al combinar patrones bizarros de teclado, bajo y batería, como un Daft Punk estrambótico y tocado por Soni Youth. 4,3 de 5. Las melodías están bajo la bruma de capas de guitarras diversas, que incluyen además pequeños retazos semi-acústicos de rock and roll, ska o funk.

De lo mejor es el tema depletion, en que el post-hardcore, las voces a lo Radiohead y una batería haciendo una rara versión del beat de drum n bass terminan siendo hipnóticos. También es genial spectrum, con lo que parece flamenco, noise rock, piano rock y un bajo jazzeado junto a sintetizadores de bossa nova y una batería frenética que hace distintos cortes repetitivos y repentinos. Es como una versión hiper-saturada de Exótica con garage rock. Cierra el disco con temas más atrevidos, más cercanos al nu jazz, al jazz avantgarde e incluso a la experimentación sónica, aunque también al post-rock. Mucho Radiohead han pasado por sus oídos.

05 marzo 2025

Black atmosférico ruso con acordeón, jazz-rock progresivo en vivo, black/death melódico de músicos de October Tide, chamber folk japonés, deathgrind gringo, blackdeath orquestal griego, progresivo noruego, lo nuevo de Tori Amos y speed/thrash clásico (Venom), progresivo australiano y hondureño

1. Nightside (2025) de Grima: black metal atmosférico ruso, con dos hermanos gemelos y una estética que incluye unas máscaras de madera. Usan un acordeón ruso (bayan) que le da un matiz realmente distinto a su música, lenta y misteriosa. Está bien pero merece una segunda oída para establecer si hay algo más. 3,8 de 5.

 
2. Drop de Soft Machine (1971 - remasterizado en 2025) : disco en vivo que acaba de salir del archivo mostrando las habilidades únicas y el delicioso jazz-rock, rock progresivo y jazz fusión de la banda británica. El dico, grabado en 1971, tenía entonces a Mike Ratledge en órgano y teclados, Hugh Hopper en bajo y saxo alto,  Elton Dean en saxofón alto, saxello [saxo soprano] y piano eléctrico, y  Phil Howard en la batería.

3. Temas adelanto del Animetal de Within Destruction, también de Rusia, mucho menos pesado y progresivo que antes, en vez de deathcore progresivo sino ahora como un nu-metal / metalcore electrónico. Maloso, 3 de 5. 

4. Singles de Storm Orchestra, rock alternativo francés medio aguado, no demasiado emocionante aunque tiene un par de melodías y ganchos, sobre todo en temas como Crush The Mirrors, en que se unió con Chunk! No, Capitan Chunk, en que tocan metalcore con buenos shrieks.

5. Violence, Our Power (2025) de Kryptan: black/death metal melódico y sinfónico, furioso y muy espacial, con shrieks agrios y buenas guitarras atmosféricas, y referencias diversas como Cradle Of Filth, Dissection y Watain, así como Emperor y Myahem, aunque también tienen un uso de sintetizadores y fraseos inusuales en el black metal, incluyendo algunos gritos limpios góticos y que le dan un tratamiento interesante a la música extrema, que puede tomarse como una nueva riqueza o un irónico sacrilegio. Son suecos. Es el proyecto de Erik Mattias Norrman y el cantante Daniel Alexander Högbom, ambos de la banda de death/doom melódico October Tide. Me gusta, es raro, aunque claramente es un experimento de dos músicos por recorrer todas las formas de un género por diversión, incluyendo unos shrieks muy naturales, no agudos, mientras usan riffs que recuerdan a Immortal. Así que con varios invitados y diversas caretas, suena como un compilado de varias bandas, lo que no necesariamente es bueno. 3,8 de 5. 

6. Luminescent Creatures (2025) de Ichiko Aoba: disco de chamber folk de la cantautora japonesa. Suave, agradable, delicado, sin embargo, no me enganché en nada. 2,5 de 5.

7. Demo Medicale (2025) de Impaled: deathgrind de Califonia que desde 2013 no publica nada nuevo. Liderados por Ross Sewage, vocalista y bajista de Ghoul y Exhumed, dedican esta producción (maqueta del disco que salió en 2022) al desaparecido guitarrista y cantante de la banda, Andrew LaBarre. Sucio, divertido y varía entre temas mid-tempo y veloces. 3,8 de 5. 

8. The Great Mass (2011) de Septicflesh: Vampiros griegos que cultivan el black/death sinfónico con toques avant-garde y muchísima música orquestal, toques de melodeath y hasta pasajes puramente death metal. Es impresionante la forma en que conjugan metal y música de cámara, siendo brutalmente pesados, sin parecerse a Therion ni Haggard, sino una orquesta que mete metal y no al revés, formidable. 

Las partes de blast beats, con arreglos de vientos y guitarras de thrash metal con profundos guturales son realmente lo mejor que se ha hecho en música extrema avant-garde, sobre todo porque usan clavicordio y violines como otros han usado sintetizadores, por lo que son unos arreglos cinemáaticos o atmosféricos, acá hay composición de altísimo nivel, grabado por la Orquesta Filarmónica de Praga, además acompañado de guitarras progresivas y en djent con contratiempos imposibles. Brutalísimo. 4,7 de 5.

9. Havoc (2016) de Circus Maximus: banda de rock/metal progresivo que apenas he escuchado, me parece buena, pero ahora sí le pararé más. Suena a Riverside pero mucho más accesible por las melodías vocales más bien pop aunque también guitarras atravesadas, buenos sintetizadores y atmósfera densa, entre psicodélica y oscura, quizás como Caligula´s Horse, aunque con arreglos de bajo y batería complejos y más en la onda del metal progresivo más tradicional. 

Los arreglos de batería son brillantes, porque además Truls Haugen escribe letras y compuso casi la mitad de los temas. Debo decir que estos noruegos hacen música interesante, pero la voz me desencanta, como me pasa con Dream Theater, a quienes se parecen muchísimo, y que además sus canciones más cerca del power pop / metal progresivo también les quitan puntos. 

Tienen realmente buenísimas guitarras y estimulantes estructuras de canciones, aunque los siento más técnicos que divertidos. 3,8 de 5. PD - Las suites Loved Ones y After Fire, de 8 minutos cada una, son joyas del progresivo. Añado allí también el tema Loath, con unos riffs realmente increíbles, duros y entrelazados genialmente con los pianos y la sección rítmica.

10. The Music of Tori and the Muses (2025) de Tori Amos: disco sorpresa publicado el 28 de febrero, como banda sonora de un libro infantil. Maravilloso pop barroco, progresivo, orquestal, jazzeado y hasta rockero de la gran pianista y cantautora estadounidense. Me encantó, 4,5 de 5. 

11. German Assault (EP, 1987) de Venom: reversión 2025 con temas en vivo y el mega-clásico Black Metal. 4,5 de 5.

12. Ruminations (2025) de Primrose Path: djent / metal progresivo australiano con voz limpia femenina (Lindsay Rose), que varía entre una voz embrujada, etérea e hipnótica, fraseos de melancólica voz de metal alternativo y growls profundos, que acompañan una también diversa y ambivalente estructura musical: capas de sintetizadores de fondo, ambiente gótico y arreglos complejos de guitarras que asemejan al flamenco para abrir el disco.

Es un wall-of-sound fascinante porque tiene superposición de riffs gruesos y distorsionados, guitarras disonantes e incluso a veces en trémolo como de black metal atmosférico en el fondo, y otras capas de sintetizadores y de pistas de sonidos brillantes y agudos, que refuerzan el ambiente tenebroso y vidrioso, con afilados y temblorosos sonidos electrónicos que suenan de forma perenne como un espíritu vigilante. Así que se escuchan muchas cosas disímiles todo el tiempo, con un contraste permanente entre los graves y bajos de las guitarras, bajo y batería con la voz y la electrónica.

Es muy bueno, a veces siendo mucho más metaleros, otros alternativos y en un constante intercambio de sonidos, texturas y presencias, con decenas de capas de instrumentos y vocalizaciones. 4,7 de 5.

13. Monsterpiece (2025) de German García: extraordinario guitarrista de metal progresivo melódico de Tegucigalpa, Honduras. El disco además tiene complejos arreglos de piano, bajo y batería, dándole riqueza y profundidad a los riffs. Esto no es cualquier cosa, es realmente bueno. 4,7 de 5.

22 febrero 2025

Power metal progresivo, neoclásico y gótico, indie rock / post-punk, noise pop guitarrero, folk/power italiano (Elvenking), electronicore / metalcore japonés, power metal gringo, jazz avant-garde surcoreano y death sueco

0. Seminario de kárate este fin de semana, que no pude pagar. Tampoco hay clases porque todos los senseis y avanzados están allá. Descanso obligado pero necesario.

1. Psychosomatic (2025) de Garden Of Darkness: segundo disco de esta proyecto de lo que podría llamar power neoclásico, progresivo y gótico de temática japonesa, aunque es el trabajo de Jeremiah "Kos" Koser, de Lake County, Illinois y baterista de la banda de metalcore MetalBrook.

A pesar de las guitarras en arpegios y distorsión medianamente pesada, más los arreglos complejos de batería y sintetizadores, los contratiempos y los polirritmos, están muy intercaladas las melodías del lado más pop del gótico en el tema inicial, lo que deja una sensación algo confusa. Obviamente se nota que la batería está a un mayor nivel que la voz y los demás instrumentos. 

Desde el segundo tema, de 11 y un extenso trabajo de 78 minutos, se notan claras influencias de la música orquestal y el power/folk metal, con música realmente muy bien compuesta y una estimulante combinación instrumental, aunque la calidad del sonido deja que desear y la voz, siendo potencialmente buena, puede parecer algo ingenua o desubicada del estilo power metal, sonando incluso como de rock alternativo comercial, y aunque con algunos buenos shrieks y técnica vocal, me suena muy lo-fi para lo esperado. En Spotify. 3,7 de 5. Lo quité en el penúltimo tema porque ya me parecía demasiado largo.

2. Horror (2025) de Bartees Strange: indie, punk y hip hop según Sputnikmusic. Proyecto del hijo de un militar y una cantante de ópera, nació en Inglaterra pero vivió en Alemania, Groenlandia y varias ciudades de Estados Unidos, hasta establecerse en Oklahoma a los 12 años. Ahora Bartees Leon Cox, Jr. vive en Washington. 

Según RYM el disco tiene rock indie, pop rock, además de post-punk revival y pop alternativo, aunque también escucho funk, RnB y hip hop, y ciertamente aunque está basado en los géneros más comerciales, se escuchan grandiosas guitarras que suenan wagnerianas y ruidosas, mostrando a un artista que como su vida misma, no tiene ni fijaciones ni estructuras rígidas. Sin embargo, aunque suena muy bien musical y vocalmente, como un Bilmuri menos rockero, no me conquistó, auque es bueno saber que el indie pop rock tiene buena salud y de esta forma. 3 de 5.

3. Sharon Van Etten & The Attachment Theory (2025) de Sharon Van Etten & The Attachment Theory. Otro disco de muy buena instrumentación y música, que refresca la música comercial con influencias del rock más sofisticado y le da profundidad al pop, a sí no sea para mí. En este caso RYM dice que es Indie Rock y New Wave con toques de post-punk revival y dream pop, aunque con una calidad interpretativa cercana al jazz. A mí me suena algo country y bastante electrónico, con influencias de Fiona Apple y Shania Twain. 3,5 de 5. 

4. Ghostholding (2025) de venturing: es irónico pero cada artista que he escuchado hoy parece similar pero cada vez más alejado del pop. En este caso escuchamos noise rock, rock alternativo y dream pop, que termina siendo algo como un noise pop guitarrero. Un poco más sucio y alternativo, aunque definitivamente con menos técnica y calidad instrumental, no se puede tener todo, aunque tiene un poco más de locura en sus formas y estructuras. Creo que Sputnikmusic es demasiado amable al relacionarlo con Pixies, My Bloody Valentine, Slowdive y Nirvana.

Según RYM es un disco de rock indie y shoegaze, aunque claramente las guitarras raras y los arreglos como desaliñados lo hacen también slacker rock, con toques de noise pop, dream pop y emo. Un poco ya cansado de estos proyectos demasiado solistas y de estudio/cuarto. 2,5 de 5, por la música rara aunque la voz me parece de un poco menos.

5. Phonetics On and On (2025) de Horsegirl: noise rock / indie, de Chicago, Illinois. Suena a un rock and roll vintage, teñido de country, con guitarras lo-fi y guitarreras, un poco post-punk revival también. RYM le quita el noise (sí, suena más bien crudo y casi folk, muy vintage y como con banjo eléctrico) pero dice que esas rarezas son slacker rock y post-punk, mientras que hay sensibilidades pop, especialmente en algunas melodías y la voz, tipo twee y jangle. 3 de 5.

6. The Scythe (2007) de Elvenking: para equilibrar las cargas, power / folk metal italiano, poderoso y épico, con muchísima instrumentación e incluso arreglos electrónicos. Es el peor valorado de la carrera de esta banda en Sputnikmusic, RYM y Metallum, probablemente por la presencia de metalcore y otros sonidos no tradicionalmente incluidos en este género. Ciertamente suena a medio camino entre una banda de metal extremo y rock gótico alternativo, y las voces limpias son regulares. Sin embargo, no le quita lo simpático ni el valor de los arreglos medievales, mucho menos en la segunda mitad del disco en la que también se escuchan influencias del doom y el metal gótico (con un ex-guitarrista de Candlemass y ahora en Mercyful Fate y King Diamond), incluyendo algunas narraciones y shrieks a lo Dimmu/CoF.

Vale decir que en la banda actual, 2025, sólo permanecen los dos cantantes principales, Damnagoras [Davide Moras] y Aydan, también guitarrista. 4,3 de 5. En Spotify.

7. Bucchigiri Tokyo (2024) de HANABIE. - cuarteto femenino de kawaii metal / metalcore / hardcore melódico japonés, conformada por ヘッツ [Hettsu] (bajo y voces de apoyo), ユキナ [Yukina] (vocaless), マツリ [Matsuri] (guitarra, vocales) y チカ [Chika] (batería). Este disco tiene guturales de nu-metal y metal extremo, voces femeninas kawaii y ruidosas guitarras de electronicore, que raya en el noisecore y el industrial extremo, aunque también hay hyperpop y IDM, es basicamente súper pesado, lo que contrasta con los vestidos y estética japonesa, por lo que bautizaron su género musical y conceptual como Harajuku-core. Más cerca de White Zombie y Crossfaith que de Babymetal. Me sorprendieron, 4 de 5. En Spotify.

8. Crypto Halo (2025) de Prehistoria: debut de esta banda de thrash/power metal estadounidense con arreglos progresivos y algo neoclásicos con una base rítmica y percusiva bastante tradicional, con una voz limpia con algunos coros, algo grave para el género y un falsetto bajo medio raro. Creo que fue un error, no es mi tipo de música. 2,5 de 5.

9. All Living Things (2025) de Park Jiha (박지하): artista surcoreana de jazz avantgarde. Mientras en Sputnikmusic hablan de minimal, folk y jazz, en RYM se extienden al describirlo como Fusion Gugak (una versión contemporánea y alimentada de música occidental moderna de la música folk y clásica coreana), Ambient y Post-Minimalism, con toques de Drone y Progressive Electronic.

Por eso, ella usa instrumentos autóctonos como piri (especie de oboe de bambú), yanggeum (instrumento de cuerda por percusión) y saenghwang (órgano de boca de lengüeta libre derivado del instrumento chino sheng). 

10. Obliteration (2015) de Entrails: death metal sueco, old school, con sonido grueso y claramente influenciado por los clásicos. Es un disco regular, pero que cumple con los estándares. 3,8 de 5. La banda actualmente solo tiene a su cantante y guitarrista Jimmy Lundqvist, quien la resucitó en 2008, después de 18 años sin actividad y tras varios demos que no satisficieron a sus integrantes de entonces. En Spotify.

15 febrero 2025

Deathcore gringo, horrorcore metalero español, art-rock/pop progresivo australiano, black n roll noruego, death/doom gótico finlandés, black/sludge, metalcore/deathcore de Boston, metalcore/beatdown hardcore (Knocked Loose), lo nuevo de Calva Louise (progresivo djent) y lo nuevo de The Hellacopters (rock and roll), glitch hop / folkotrónica japonesa

0. Quiero escuchar buenos estrenos, ya que no fui al kárate

1. Single de Briela Ojeda con La-33, maravilloso tema de bolero. Seven Spires, gran metal sinfónico. Voice Of Baceprot, el trío de chicas musulmanas también pueden hacer una buena power ballad. Ed Maverick ha sacado muchos singles en las últimas semanas, siempre fresco, melancólico y alternativo. Reis Bélico con 3 Dueños: sabroso, hip hop latinoso con su rap serio. También Labyrinthus Stellarum, black metal atmosférico ucraniano, que antes han recibido un 4 de 5 de mí aunque con dudas, aunque este tema nuevo, Cosmic Plague, de space ambiente y black atmosférico está genial, incluyendo la música electrónica bailable. Of Limbo, banda de rock californiano, hace un par de temas que van desde lo alternativo hasta el flamenco progresivo, súper pendiente. Reversión en formato de single del tema Autobahn de Kraftwerk por el 51 aniversario de la canción y un tema/EP de 15 minutos de Vennart de metal progresivo, space rock.

2. The Birth Of Death EP (2025) de Ameonna: deathcore/metalcore de Salt Lake City, Utah, con el cantante Alex Koehler, el guitarrista y bajista Jake Harmon y el baterista/vocalista Pablo Viveros, todos ex-Chelsea Grin. Interesante y pesadísimo, aunque no tan creativo o sorprendente. Le doy un 3,5 de 5.

3. Trust Issues EP (2025) de UMMO: la banda de horrorcore, hardcore hip hop, rap metal de Madrid, España, trae tres temas poderosísimos lírica y musicalmente, potentes, con trap, guitarras metalcore y buenos versos gritados.

4. Felix (2025) de Richard Sallis: Según RYM tiene elementos de art rock, pop progresivo, Art Rock, post-rock, pop rock, jazz-rock y dream pop, con una rica instrumentación, clara influencia de Beach Boys y The Beatles, aunque no siento que la faceta pop y cantautor destacan, así que no me conquista. 3 de 5. Hay un tema, el penúltimo, de más de 10 minutos, con momentos de hermoso post-rock que por momentos me recuerda incluso al blackgaze aunque más orquestal, aunque con sintetizadores "sucios" que le dan un aspecto menos pop, que es lo mejor del disco. Le daré otra oportunidad luego a ver porque ese tema épico es realmente bueno.

5. Deep Calleth Upon Deep (2017) de Satyricon: black n roll / metal noruego, melódico y transformado por las influencias artísticas y filosóficas que más tarde los llevaron a componer piezas para ser expuestas en instalaciones museísticas junto a Edvard Munch. Un disco de black sinfónico, orquestal y experimental que me gustó muchísimo cuando lo escuché, porque mantiene la disonancia, el espíritu salvaje vikingo y ritualista, los cortes mid-tempo de su carrera y su aproximación oscura a la música clásica.

Entre los invitados están el cellista Hans Josef Groh, quien ya había grabado con Ulver, Arcturus, Tristania y Winds. Anders Odden, (Cadaver y ex-Apoptygma Berzerk). Además de media docena de músicos clásicos que agregaron violín, clarinete, corno francés y otros. Por tanto, se pueden escuchar influencias del metal progresivo, del jazz, del stoner. 

El punto más alto está en el tema que da nombre al disco, una especie de Nemesis Divina más lento, sinfónico y lento, más stoner y rico en instrumentación. En el disco seguimos escuchando los raros riffs en contratiempo y disonancia marca de Satyr, la hábil batería progresiva de Frost y la gélida atmósfera. Más black que roll. 4,8 de 5. En Spotify.

6. Affliction Vortex (2025) de Dawn of Solace: dúo finlandés de doom/death melódico y gótico, en la que aún resaltan los riffs melódicos aunque también con distorsión ruidosa, brillante, que hace que no sea típicamente doom o goth, agregando una luminosidad casi post-metal, junto al uso de voces combinadas de guturales y limpias a lo doom melódico, a lo Hamferð, con algunos añadidos de goth metal y progresivos que lo hacen dinámicos como Katatonia o Soen. Sin embargo, la banda profundiza en esto, logrando verdaderas canciones épicas de doom gótico con muy elaboradoras armonías vocales, aterradores momentos guturales y estimulantes melodías, tan fantasmales como cadenciosas. 

Es el trabajo musical de Tuomas Saukkonen (Before the dawn, Wolfheart, que tiene discos 2024 buenísimos) encargado de guitarras, bajos, teclados y baterías, y el cantante Mikko Heikkilä. Les doy un 4,7 de 5. En Spotify.

7. Post Apocalyptic Depression (2025) de Mantar: dúo de black/sludge metal de Bremen, Alemania. Shrieks permanentes sobre oscuridad, densa y afiliada con mucha atmósfera de hardcore punk. Sin embargo, lo mejor está en temas como Church Of Suck en que lo psicodélico y el rock and roll prevalecen rítmicamente mientras se conserva la dureza extrema.4,2 de 5. En Spotify.

7. Crossfire (2024) de Storace: proyecto solista de Marc Storace, cantante de Krokus, la más famosa banda de hard rock de Suiza. Está bastante normalito el disco, bien hecho pero no destaca. Demasiado parecido a AC/DC para mí. 2,5 de 5.

8. Tragedy Of The Commons (2025) de Great American Ghost: metalcore misterioso e industrialoso con momentos de breakdowns apocalípticos de deathcore, algunas influencias del nü-metal y variados riffs mathcore, que le dan aires de complejas estructuras con una atmósfera densa e inmensa. A veces me recuerdan a una versión más dura de Mudvayne, sonando poderosamente deathcore, por su voz medio screamo y medio shriek, sus arreglos de voces limpias en armonías entrecortadas con gritos y momentos de coros más tradicional, mientras la sección rítmica es intrincada y laberíntica, casi caótica, lo que es un ingrediente especialmente bueno en el disco.

Son de Boston, fundados en 2012. Me gustaron mucho 4,3 de 5. En Spotify.

9. You Won't Go Before You're Supposed To (2024) de Knocked Loose: indudablemente de los mejores disco de 2024 y de los últimos años, metalcore industrial, ruidoso, potente y con diversidad de influencias, que incluyen incluso un ritmo de reggeaton en el tema Suffocate con Poppy, pero mayoritariamente beatdown hardcore y deathcore, que le dan esa sonido como de Biohazard bañado en acero líquido y fuego, con inspiración urbana y contestaria, que usa esas voces gritadas y esas cadencias siempre con un sonido hipersónico y duro. 4,8 de 5. En Spotify.

10. Nuevos singles de Calva Louise, el trío británico conformado por Jess Allanic (guitarra, vocales y venezolana nacida en Caracas, criada en Guarenas, que se mudó primero a Francia y luego a Manchester), Alizon Deperrois (bajo) y Ben Parker (batería). El tema W.T.F. es progresivo, avant-garde y potente, mientras los otros temas que lo acompañan son también muy diversos y ricos, agregando djent, metalcore y metal alternativo, siempre con una base experimental y compleja. 4,7 de 5. En Spotify.

11. Overdriver (2025) de The Hellacopters, siempre divertidos, rockeros y dinámicos, los suecos del garage/hard rock/punk, aunque en este disco suenan un poco más cercanos al rock and roll y el power pop, que al blues rock duro / garage de antes. Liderados por Nicke Andersson (Entombed original y Lucifer). Un disco demasiado bueno y entretenido, con mucho sentimiento. 4,7 de 5. En Spotify.

12. Arkhaiomelisidonophunikheratos (2010) de Satanicpornocultshop: música japonesa experimental basado en electrónica. Un disco olvidado en los confines de mi Deezer. Un disco muy raro, cantado en japonés, inglés y francés, que según RYM tiene es de Glitch Pop, Art Pop y Neo-Psychedelia aunque tiene elementos de Folktronica, Plunderphonics, IDM, Breakcore, Glitch Hop, Sound Collage, Chamber Folk, Chamber Pop y  Drill and Bass. Es decir, tenemos una mezcla de mucho sampleo, "música de laptop" e instrumentos folclóricos japones en una mezcla de world music, experimentación sónica y ensamble digitalizado.

Básicamente hacen una especie de "bricolage hip hop" inspirados por las ideas filosóficas de Levi-Strauss, incluyendo que muchas de las canciones son algo como reversiones de Missy Elliot, Bloody Valentine o compositores clásicos o pop de Francia, Inglaterra o Japón. Es una rareza muy elaborada y cuidadosamente creada, 4,7 de 5. En Spotify


13. Antifragile (2025) de All That Remains: Banda de Springfield, Massachusetts, que pasó del metalcore / melodeath al metalcore / hard rock según Metallum, aunque creo que se exagera. A pesar de los cambios hacia algo más melódico, el disco está lleno de shrieks, ritmos de deathcore en la batería y enredadísimos riffs arpegiados con distorsión aguda de melodeath, cortesía del guitarrista Jason Richardson, quien tocó en All Shall Perish, Born of Osiris y Chelsea Grin.

Sin embargo, a pesar de estos elementos, hay coros de voces limpias a lo pop punk y de metal alternativo en que hay voces limpias -no demasiado emocionantes- y arreglos electrónicos que parece que la banda imita a bandas desde Killswitch Engage a Disturbed, con trozos de groove metal y hasta nu-metal por momentos. Lo vocal es lo mejor y lo peor del disco.

Lo mejor está entonces en temas como AntiFragile en que aún hay blegh! y ritmos tan enrevesados que son realmente progresivos y death melódico puro, sin core, que se mezclan entonces con hard rock de forma genial, en que la fusión deja casi por fuera los coritos plásticos radiales. Y eso eleva muchísimo el nivel del disco, aunque no originalísimo, de ser muy bueno para rockear. 4,1 de 5. En Spotify.

06 febrero 2025

Blues rock, Shimokita-kei, cloud trap horrible, post-hardcore/rock alternativo escocés, post-black japonés y hard rock sueco

 0. Jueves de primera clase de Ciudadanías Digitales en la Sergio Arboleda. Algo agotador repetir la misma clase de forma inmediata.

1. Room On The Porch For Everyone (2025) de Taj Mahal & Keb' Mo': disco de blues rock, entretenido pero regular, sin demasiada emoción. Por lo que entiendo es una reedición del disco 2017 llamado TajMo. 3 de 5. 

2. Euphoria Ep (2025) de Tiny Yawn: simpática banda japonesa de math rock, indie pop, emo, que tiene apregios complejos y tiernas voces femeninas. Es su quinto EP y no tienen discos. Pendiente de más. 3,6 de 5. Conformado por Megumi Takahashi (vocales), Yuki Sugama (guitarra), Koji Yasuda (bajo) y Kohei Takashima (batería). Practican el género de Shimokita-kei, una versión pop, alimentada de math rock y post-punk, de algunas bandas japonesas. En Spotify.

3. The Peak (2025) de smokedope2016: Cloud Rap  / emo trap. Música bien hecha de horribles voces, aburrida  y patética, 0,5 de 5. No entiendo cómo tiene tan buenas valoraciones en Sputnikmusic y RYM.

4. Buenos singles de Benediction, Arch Enemy, Future Static, Avulsed, Schavot y Rivers Of Nihil.

5. MY GOD HAS A GUN (2025) DE VUKOKI. No estoy gritando, es en mayúsculas en el original. Tiene una mezcla de pop punk, pop metal, post-hardcore, alt-pop electrónico y rock alternativo con momentos realmente entretenidos gracias a guitarras y bajos pesados con líneas vocales muy pop, que tiene ventajas y bemoles. Suena como una combinación de Olivia Rodrigo, Paramore y Bilmury.

Era un cuarteto, y ahora un dúo conformado por Hamish Reilly y Janine Shilstone, con canciones bien producidas y por momentos, sonando como RnB alternativo. Por momentos recuerda a Bilmury, aunque tiene muchos arreglos "sucios" de electrónica y bajos industriales, así como otros de electropop. Son de Kilwinning, Escocia, Reino Unido. Diría que 3,9 de 5. En Spotify


6. Our Hearts In Your Heaven (2025) de Pale: post-black metal japonés, con hardcore, shoegaze y noise. Tiene muchos bellos riffs atmosféricos y espaciales transparentes sobre una pared de algo que parece ruido blanco o guitarras distorsionadas extrañamente, que para mí entorpece en lugar de sumar, sobre todo en los temas en que domina el noise, haciendo que suena más a black lo-fi originario que a experimentos blackgaze.

El sonido está un poco más sucio y crudo que el de sus compañeros de género, lo que creo que le hace perder, aunque las melodías y las baterías están logradas. Hay un tema con voces como post-punk, no demasiado buena la intervención vocal, que es algo desilusionante. Creo que el experimento salió mal, lo que es una lástima por los buenos elementos melódicos y de experimentación con power electronics y post-hardcore como en Dakhme, aunque los pajaritos de fondo son inexplicablemente malos. 2,5 de 5.

7. Give Us The Moon (2025) de The Night Flight Orchestra: puede ser irónico porque me encanta Ghost y Voyager, pero este invento nunca me ha caído bien, al contrario, me parece espantosamente aburrido y sintético. 2 de 5. Es un pop rock, que puede sonar algo progresivo y ochentoso, con gloria, pero que no me engancha. Según RYM son Disco. Con razón.


30 diciembre 2024

Diario musical 30D: ópera metal sueca, hard rock sinfónico alemán, death/black progresivo australiano, brutal death grind japonés, indie rock emo australiano y hip hop mexicano clásico (Control Machete), rock/metal progresivo libanés y death/doom progresivo israelí

0. Sigo escuchando el Beloved Antichrist (2018) de Therion, ahora Act II y III. La segunda parte es bastante operística y tiene toquecitos de hard rock pero también de mayor orquestación, pero lo siento menos lograda: 4,3 de 5. La tercera parte es bastante irregular, cuando ya se siente excesiva: 3,5 de 5. En total, un 4 de 5.

Volví a reintegrarme al trabajo y me tomé el domingo fuera de la computadora, lo que cumplí en 95% porque volvía para jugar NationStates y PlanetFight, pero no escuché música, dándole descanso también a mis oídos y mente, sino que vi videos en Youtube y terminé la primera temporada de Hip Hop Revolution en Netflix.

1. Hálios de Ceremony Of Silence: los escuché el 23 de octubre, es black/death progresivo de Eslovaquia, con un estilo opresivo, aunque con una producción y calidad de sonido transparente, que permite detallar los instrumentos, especialmente un bajo especialmente creativo, así como armonías y melodías dentro de la tormenta de disonancias, blast beats, muchos platillazos, la voz cavernal y los enrevesados cambios de tiempos y riffs circulares, lo que es una alegría y una muy buena decisión.

De lo mejor de lo más extremo de 2024. Le puse 4,5 pero lo bajaré a 4,2 porque no alcanza la calidad de Ulcerate aunque tiene instrumentistas extraordinarios y un excelente diseño de sonido, tiene aún mucho que explorar. En Spotify.

2. The Dead Don't Die de Dominum: banda de hard rock / heavy orquestal de Alemania como Sabaton y Powerwolf. Regularmente bueno, orquestaciones súper bien hechas, producción genial. Diría que 3,8 de 5 porque es un género con mejores exponentes. Es apenas su segundo disco así que tienen mucho potencial para diferenciarse en el futuro próximo.

En Spotify. En uno de los temas están incluido Prinz R. Hodenherz III (Benjamin Ulrich Metznerde) de Feuerschwanz como cantante. 
 
3. Divine Laughter de Cave Sermon: me pregunto porqué esta banda se define como post-metal, es decir, suena a una especie de post-black/death metal, si eso existiera. El disco fusiona una voz cavernosa de death metal, lo que es sumamente inusual en el post-metal, junto a riffs melódicos y voraces, provenientes del black sinfónico. Este debut es para la historia del metal, porque además rompe los parámetros de lo que podría considerar dentro del mismo.

También interludios calmados y lleno de efectos, con elucubraciones de guitarras acústicas del post-rock con densidades del sludge y distorsiones pseudo-orquestales del deathcore con riffs muy definidos, que dejan ese sabor sublime y asombroso del art rock. No es música extrema que aspira a ser celestial, en lugar de colosal.

Es un disco realmente magnífico que une la producción vocal extrema con la instrumentación puntillista de The Ocean y la inmensidad expansiva de Cult Of Luna: pulieron los detalles, incluso aquellos sombríos y ruidosos, para que se escucharan los susurros fantasmales. Además, aunque sea post-metal hay influencias más identificables con el space rock y el ambient, parecido a Slift y a Blood Incantation. Esto es especialmente cierto en el tema final, una suite de 12 minutos, en que el noise electrónico, las guitarras psicodélicas y la mayor brutalidad de la música pintan un panorama tan oscuro como alternativo. 

Es fantástico, un 4,7 de 5. En Spotify. La banda es el proyecto solista del australiano Charlie Park y las voces son del caleño Pablo Miguel Méndez, de la banda de black/grindcore Mico.

4. Teratoma - Viscera Infest - Otro disco que no está en Deezer y al que le estaba huyendo, pero está entre lo mejor del año: brutal death grind / goregrind. Producción y sonido increíblemente claros, mucho más para el género. Algunos riffs old-school de death/doom melódico, voz hiper cavernosa y una combinación con la batería, solos y de bajo que retumban en las catacumbas de los orígenes aunque se puede escuchar cada instrumento de forma pasmosa. El redoblante marcando la historia desde el fondo mientras las guitarras atacan como primera línea, la voz devora un cadávez y suena una orquesta de huesos y sangre a md-tempo que ni agota ni exalta demasiado. Brutal death grind pasmosamente calmado, de canciones extensas y blast beats monstruoso que no lo tapa todo sino permite disfrutar del paisaje. 

Y esto permanece en la segunda parte del disco, con temas más veloces y malvados, con riffs más oscuros y clásicos, además de blast beats más frecuentes y un gutural que se pasa más al grind y al slam. Aún así podemos detallar cada golpe de batería, los cambios de ritmos y la brutalidad que se vuelve más urgente. Este cambio hace mejor un disco que ya iba por un buen camino. A este cambio sombrío, que se acerca al death/doom se incluyen pianos y arreglos cinemáticos de fade in, muy metaleros. 

Es un power trío japonés conformado por 朝倉栄蔵 (Eizo Asakura) en guitarra y voz, Harufumi Nomiyama en el bajo y Yuya Yakushiji 薬師寺雄也 en la batería. Fácil, 4,3 de 5. En Youtube.

5. Magic Mountain (1996—2022) de Ceres: una versión bien oscura de indie rock, emo y punk australiano, algo de revival por allí aunque la banda suena expansiva y ruidosa, como garage con wall-of-sound, algo de geek rock y rock alternativo noventero con dream pop y pop punk. El disco es presenta de forma colosal y grandiosa, con altísimo volumen, como si fuese un despliegue en vivo, con detalles de varios géneros que incluyen el rock orquestal, la música tribal y mucho grunge/noise además de una filosofía lo-fie, aunque es principalmente una banda de rock indie muy experimentada y experimental.

Enlaces: DiscogsSputnikmusic (que lo asemeja con Foxing), SpotifyDeezerBandcamp (que lo asemeja con boygenius y Phoebe Bridgers), Instagram. Le puse 3,7 pero creo que están mucho más altos, 4,4.

6. Mucho Barato (1996) - Control Machete: un clásico de la música alternativa y el hip hop mexicano. 4,8 de 5. El debut fue impulsado por el megahit Comprendes, Méndes? pero fue seguido de otros temas de altísima rotación radial y televisiva como Andamos Armados, Humanos Mexicanos, Cheve, Así son mis días, Justo´n, Grin-gosano y La Lupita.

El trío conformado por Fermin IV (Fermín Caballero Elizondo, con una carrera solista de rap cristiana bastanta mala), Dj Toy (aka Toy Seletah - José Antonio Hernández Luna) y Pato Machete (Raúl Chapa, quien grabó el disco Rebota (F = KX) con Resoerte) tienen influencias de Brujería, Cypress Hill y Resorte, pero también de Vico C y Molotov, impresionando con su mezcla de beats de música tradicional mexicana, jazz latino, gangsta rap/g-funk, nü-metal y hardcore hip hop, además de algunas guitarreras metaleras. En Spotify.

7. L'Imp​ô​t du Sang de Conifère: otro que non encontré en Deezer, así que lo escucho en Bandcamp, en el cual se definen como black metal vieja escuela y crudo, ambient y dungeon synth de Montreal, Canadá. Ciertamente se escuchan tropos de la salvaje raíz nórdica y sonidos en buena definición de electrónica, arreglos folk medio fantásticos entre Burzum y Mortiis así como arreglos folk y acústicos, lo que los asemeja a bandas de post-black, black atmosférico y black melódico, presentados con muchísima calidad de sonido e inventiva.

No sólo con riffs muy rítmicos, de melodeath y punk, que intercalan con trémolos y arpegios, con tónicas doom y góticas, sino que junto a los shrieks gélidos hay algunos coros vikingos de fondo. Es como si las primeras versiones de Arcturus, Ulver y Borknagar se fusionaran. Con un sabor a veces a Darkthrone, tienen una batería semi-escondida en que le dieron un desbalance sónico para hundir los medios, aumentar la profundidad de los bajos y exagerar el brillo, quizás para sonar como un homenaje aunque son distintos pues suenan furiosos y agresivos, sobresale lo melódico e incluso armoniosos, sobreponiendo las influencias arriba nombradas. Puntuación 4,4 de 5. Acá lo escuchas en Bandcamp.

8. Binary Dream de Turbulence: metal progresivo de Líbano, que considero mi descubrimiento favorito de 2024. Una mezcla entre djent, metal progresivo oriental y occidental, pienso en Myrath, en Orphaned Land y Haken, así como Evergrey y Caligula's Horse para describir su trabajo, que une canciones de metal/rock progresivo con una voz melódica y emocional con poderos instrumentales con diversos escenas con tiempos raros, entre una guitarra en contratiempos, el intercambio entre teclado y batería y más tarde se intercambian como una orquesta de jazz haciendo conversación, un poco a lo Dream Theater y el Mr Bungle más metalero, aunque también hay momentos de calma virtuosa en que los solos de guitarra o de teclado son acompalados con instrumentación asincopada que combinan alucinaciones de rock progresivo con sonidos metaleros así como hay djent en que se entrelazan sonidos sintetizados. Resume muchas más formas y tendencias del prog, porque me recuerda a las ideas plasmadas en el ID.Entity de Riverside, uno de mis discos favoritos del año 2023, a quienes ví con mucho placer en Bogotá hace poco.

Las baterías de este disco las grabó Morgan Berthet de Myrath, de Túnez. Además, en el tema que da nombre al disco, que se extiende por 14 minutos, hay un solo de kanun hecho por Sam Dabboul que le da el toque de Medio Oriente y folk. Puntuación: 4,8 En Spotify.

9. Unsung Prophets and Dead Messiahs de Orphaned Land: continuando con otra banda de Oriental Metal, están los israelíes de Orphaned Land quienes iniciando 2018 lanzaron una ópera metal filosófica en que el death/doom progresivo se fusionaba con música folk judía y otros sonidos de Medio Oriente con decenas de invitados para recrear sonidos ancestrales y coros majestuosos. Para ahondar en su fusión, los invitados especiales son Steve Hackett (Genesis), Tomas Lindberg (At The Gates), Steven Wilson (Porcupine Tree) y Hansi Kürsch (Blind Guardian), porque esta banda es rock progresivo setentoso, art rock, death melódico, power metal y claro, folk metal. Los reseñé acá. Un disco brillante, que apela a la cueva de Platón, a Víctor Jara y otras referencias culturales. Un 4,8 de 5. En Spotify.