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22 julio 2025

Hip hop clásico de Filadelfia, rock alternativo industrial polaco, hip hop/trap brasileño, sludge/doom colombiano, thrash/death italo-sirio-holandés, brutal death de Maryland, metal alternativo neozelandés

1. Transition of Power (2025) de Dell-P. Verdell Smith de Filadelfia, Pennsylvania, con rap, boom bap y hip hop. 3,5 de 5. Es hip hop clásico, nombrando a Jazzy Jeff & The Fresh Prince y Schooly D. Es histórico, con letras sociales y de reflexión. Siempre refresca alguien que rescata los orígenes.

2. Syk (2025) de Snakes Snakes Snakes. Rock alternativo industrial / noise rock, con voz femenina desde Polonia. Es igualmente psicodélico, noise pop y algo garage, con un toque tan encantador como salvaje, gracias a arreglos electrónicos y sincopar riffs pesados, con muchísimo fuzz, con un bajo muy denso y voces limpias que andan el camino medio entre lo melódico y lo punk. 4,3 de 5.

3. Independente do sufoco seguirei fazendo estrago (Ep, 2025) de Dandara: artista brasileña emergente, que combina rap, hip hop y trap con sonidos electrónicos underground de subculturas de Internet de emo-pop. Bastante buena e interesante. 3,7 de 5.

4. Relictos nefandos (2025) de Dungeon: increíble discazo de doom/sludge metal de Santander, Colombia, con temas larguísimos, ritualistas, enigmáticos y disonantes, muy ocultistas pero también con una alta calidad interpretativa, con momentos stoner y psicodélicos, sin dejar de ser tenebrosos. 

El bajo es fangoso, la batería ruidosa y hay una atmósfera lo-fi con guitarras con distorsión brillante, junto a un shriek/narración agria con mucho reverb, totalmente ochentoso pero obviamente intencional. Me gustó mucho. 3,8 de 5. Tienen el mismo baterista que Crocell, también de Santander, en que hacen un black atmosférico con la misma lograda crudeza vintage. Un detallazo es que cuando lo reproduje en Deezer, aunque todos los temas son de entre 10 y 14 minutos, algunos aparecían más cortos pero se iban alargando mientras sonaban, añadiendo segundos cada vez se acercaba el final. 4,3 de 5.

5. Horror Trance (Ep, 2025) de Pitchfork: thrash/death holandés con montones de invitados, sonando bestia, rápido y con un sonido atronador clásico. Su cantante/guitarrista es sirio nacionalizado holandés y su baterista un italiano que también se mudó a Amsterdam. 3,8 de 5. Falta saber más.

6. Epoch Of Immortality (Ep, 2025) de Bludgeoned by Deformity: nostálgico brutal death noventero, con su sabor groovy venido del beatdown hardcore, especialmente en la voz, que parece un Max Cavalera underground. Suena entre industrial y lo-fi, muy grave y denso, apenas audible pero, una vez más, intencionadamente brumoso. Me gusta 3,7 de 5. Su tema False Deliverance con Pyrexia es definitivamente el mejor, por mucho. 

7. Re-evolution (2025) de Devilskin. Banda de metal alternativo de New Zelanda, con vocalista femenina (Jennie Skulander) que combina post-grunge, rock alterantivo, hard rock y algo de groove, tanto en voz como en riffs. Está bueno, aunque le falta algo distintivo además de consistencia, porque hay temas muy alternativos y luego otros más caóticos, incluso con guturales. 3,3 de 5.

8. 33 Curses at the Nazarene (2025) de Mind Snare: brutal death italiano, muy claramente influenciado por Cannibal Corpse, el Deicide más bestial y Napalm Death. Tan grotesco, veloz y pesado como se espera, combinando grind y death pero por separados, alternando, así que los temas son entre 2 y 3 minutos, con golpes de redoblante veloz y también arreglos percusivos más elegantes y diversos. Divertidamente extremo, aunque claramente derivativo. 3,9 de 5. 

9. Deathspitter (2025, EP) de Bloodcrusher. Slam/brutal death de Oregon, con Dave Wolfe McKey como máximo responsable. Una aplanadora de huesos, sedienta de tripas y sesos, hay sangre por doquier en esos riffs gore, llenos de armónicos y guturales de pig squeal profundo del chileno Hugo Ojeda. 3,6 de 5. 

03 mayo 2025

Lo nuevo de Stereophonics (pop rock británico), singles de Daughtry (rock alternativo / hardrock gringo), folclor venezolano, swancore progresivo (Eidola), rock progresivo ruso, post-black / post-hardcore neozelandés, metal progresivo de Canadá, deathcore / slam, melodeath moderno sueco y finlandés, death progresivo orquestal alemán, stoner/sludge español

1. The Day I Die (Ep, 2025) de Daughtry, buenísimos temas, dramáticos y potentes de rock/metal alternativo. Viene disco y parece que habrá post-grunge y hard rock para el alma.

2. Make 'Em Laugh, Make 'Em Cry, Make 'Em Wait (2025) de Stereophonics. La banda de Cwmaman, Rhondda Cynon Taf, Reino Unido presenta un disco de pop rock luminoso y alegre, algunos más orquestales y otros con influencias folk, chévere y bien hecho, con temas más rockeros y siempre con arreglos de cuerdas.  3,7 de 5.

Ellos son Kelly Jones (voz principal, guitarra principal, teclados, piano), Richard Jones (bajo, piano, armónica, coros), Adam Zindani (guitarra rítmica, coros), Jamie Morrison (batería, percusión).

3. Serenata con Gurrufío (2001). Disco en conjunto de Serenata Guayanesa y Ensamble Gurrufío. Me encantó la versión de El Norte Es Una Quimera. 5 de 5. 

4. Mend (2025) de Eidola: banda de swancore (esa mezcla post-hardcore,  rock/metal progresivo y math rock con voces limpias y arreglos de instrumentos orquestales) que, quizás de forma similar a Sleep Token, pasó de un sonido mucho más progresivo a incorporar con mucha gracia y habilidad nuevas sensibilidades pop, siendo aún pesados, interesantes y creativos.

Le voy a llevar la contraria a la crítica rockera, porque además de tener aún buenos gritos, también enrevesados arreglos tipo Polyphia, guitarras djent y una sección rítmica laberíntica, además de breakdowns y potentes momentos de guitarras metaleras con shrieks de screamo, así que aunque sí puede asombrar momentos de guitarras de acid jazz. y por momentos parecen estar más cercano al easycore de Bilmuri, también tienen doble bombos y brutalidad hermosa. 

Ni hablar de la belleza del tema, A Pearl In The Dead Sun con sonidos techno y beats de drum n bass. Además, hay otros con RnB alternativo e incluso algo de funk que pasan a momentos tipo Voyager, divertidos, con sonidos ochenteros y en la misma canción, como en The Faustin Spirit, screamos, guitarras pesadísimas y mathcore alocadísimo con solos de guitarras en contrapunto con una batería complicadísima.

Son de Salt Lake City, Utah, Estados Unidos. La banda es Andrew Michael Wells en voz, guitarra, bajo, piano y letras; Sergio Medina en guitarra, bajo y sintetizador; Matthew Dommer en voz, guitarra y letras; y Matthew Hansen en batería. Les doy, fácil un 4,5 de 5. En Spotify


5. Between Mars And Venus (EP, 2025 Deluxe): Un extraordinario proyecto de rock progresivo / rock experimental del ruso Fedor Kivokurtsev, ubicado en la ciudad de Tula, Federación Rusa, apoyado por el baterista Alexander Kulkov. En Su Bandcamp hay más detalles, pero tiene la sensibilidad del swancore y del post-hardcore más lo intrincado del progresivo pero siempre pensado en canciones suaves, hermosas, seductoras y expansivas. Es realmente una hoya, 4,8 de 5. 

6. Mal de amores (2025) de Tuscoma: extrañísima banda neozelandesa de post-black metal / shoegaze / post-hardcore, cuyas guitarras a veces parecen emular un sonido texano o western, con guitarras luminosas pero un sonido misterioso y oscuro, envuelto en shrieks distorsionados, una atmósfera de rock alternativo y cambios contrastantes que pueden llevar a una explosión de blast beats de black melódico súper furioso e infernal. Ellos dicen que hacen algo como un blacknened hardcore, aunque suenan realmente a una forma extraña de post-metal avantgarde y experimental, en que abandonan toda estructura de metal extremo, usan más formas de mathcore o hardcore para hacer algo entre angular y bizarro. 

En el tema Love Turns Into Tragedy, parecía escuchar a At The Drive-In haciendo black metal. El tema final parece también una versión gélida y guitarrera del dream pop, porque en vez de irse hacia lo onírico y poético, se inclinan más al punk refinado por las guitarras del noise y el garage, junto a un bajo intrépido que hace melodías, arpegios y distintas formas increíbles, que llenan el álbum de odaliscas en medio de una guerra de cuchillos. Fascinante, pendiente de más. 4,2 de 5. 

7. Harrow (2025) de Hevel: hablando de cosas raras, una banda de progresivo de Ontario, Canadá, con un disco que tiene una portada gore de esqueletos encadenados en blanco y negro. Los temas suenan a una combinación de thrash, groove y progresivo. Bastante buenos, con muchas formas originales de combinar riffs arpegiados, influencias extremas y melodías enrevesadas. 4,3 de 5. La banda tiene momentos extremos, sobre todo gracias a la batería, y según su IG decidieron desintegrarse a días de salido este disco el 25 de abril de 2025. Dato curioso, los nombres de los temas corresponden a distintos métodos de tortura o castigos históricos como Ling Chi, Strappado (Garrucha) o Poenia Cullei.

8. Revelation (2017) de Oceano. Deathcore con slam y downtempo, algo de djent. Aunque no fue la mejor época para el género, y tiene muchas canciones en que hay un excesivo protagonismo vocal, quizás con exageraciones innecesarias, hay buenos temas en que los riffs son creativos y tratan de escapar del tedio, logrando una buena combinación de melodía, cambios inesperados y brutalidad. Lo menos afortunado es la versión hiper-densificada de djent o cuando hay más atmósfera que música que disfrutar. No todo está perdido en este disco, pero son pocas estrellas en la noche horrible, aunque brillan. 3,3 de 5. 

9. March of the Unheard (2022) de The Halo Effect: segundo disco tras tres años de espera de esta banda sueca de melodeath de Mikael Stanne y varios ex-In Flames que se habían encontrado aquí y allá. Los guturales son los característicos del pelirrojo, que además tiene para sus cuatro bandas en que usar su tiempo, con voz limpia y gutural, en este caso sólo con mayoría no exclusiva de growls. 

En la segunda escuchada me gustaron mucho más las melodías y los ritmos cadenciosos, así como cierta postura como gótica y enfocada en pulir la producción para hacerla con un sonido más cohesionado. A pesar de sonar más accesible, hay detalles del sonido de Goteburgo que permanecen, como las doble armonías de guitarras a lo Maiden y la combinación con arreglos percusivos más complejos e incluso algunas polifonías. Le puse 3,7 y lo subo un poquito a 3,8 pero no llega a más porque es una especie de espinita que se sacan pero que no se presenta novedoso ni sorprendente, ni siquiera un trabajo de todos estrellas.

10. Era of Darkness (2025) de Echoes of the Extinct: banda finlandesa de melodeath progresivo / metalcore según Metallum. La voz es característica del metal extremo de este país, aunque el sonido es brumoso y denso, con guitarras gruesas más propias del groove/metalcore que del death melódico o del metal progresivo. Según su Instagram se definen como una banda de metal moderno, que corresponde más lo que oigo. Claro, hay influencias de todo lo demás nombrado y un filón más melódico y progresivo, aunque la producción es regular, hay muchísima calidad compositiva.

El tema Virus es el más exploratorio, con un shrieks profundos como de deathcore y música con mayor cantidad de variaciones, entre el black melódico y un death sinfónico que se entremezclan de forma extraña con riffs más progresivos. Quisiera escuchar más de ellos, pero con un mejor sonido, quizás remezclado, porque hay ideas complejas y brutales, aunque el sonido no ayuda nada. El tema final tiene unas manipulaciones digitales, cuasi-industriales y de metal electrónico melódico demasiado interesantes. Son sorprendentes, 4,3 de 5.

11. Changeling (2025) de Changeling: death progresivo, melódico y sinfónico, que también es furioso, veloz e intrincado, desde Berlín, Alemania, con muchas influencias del thrash técnico, con guturales profundas y unos gritos embrujados, como un coro de sirenas infernales, que me recordó a las voces agudas de Cattle Decapitation, Ne Obliviscaris, Cynic e In Vain, gracias a algunas buenas voces limpias barítonas y en coro. El tema "World? What World?" es el epítome del metal extremo progresivo, con arreglos orquestales, jazzistas y ambientales.

El bajista es Arran McSporran (Vipassi, Virvum), el gutiarrista Tom Geldschläger (ex-Obscura y muchas otras bandas de death progresivo, death técnico y deathcore técnico, fundador y principal compositor, que además usa una poco usual guitarra sin trastes, más común en jazz y música oriental por sus microtonos), el baterista Mike Heller (Malignancy y Black Hole Deity) y el vocalista Morean (Alkaloid, ex-Dark Fortress) que se sale de su zona de confort, haciendo guturales profundos y formas variadas de narradas con técnicas de garganta, modulaciones, shrieks y growls diversos, tocando distintos ángulos de la vocalización gutural, a veces en dúo con las locuras del bajo.

Es una compendio de formas progresivas extremas diversas. 4,7 de 5. El disco termina con dos temas muy extensos, uno de 9 y otros de 16 minutos, suites altamente exploratorias, donde hay desde rapidísimos riffs arpegiados que se complementan con acrobacias rítmicas y despliegues shreds hasta momentos más operáticos, jazz-metal cósmicos y variaciones melódicas progresivas cada vez más raras. 

En esta ópera jazz/death progresivo sobran los destacadísimos invitados como Jason Gobel (Cynic) y Andy LaRocque (Death, Mercyful Fate) y músicos académicos de todo el mundo que tocaron con Orphaned Land, Ne Obliviscaris, The Ocean y Alkaloid.

12. Tales from the Burnt (2025) de Mano de Piedra: segundo disco de esta banda gallega (Vigo, España) de stoner / sludge, que hace una maravillosa combinación de sludge, stoner y groove melódico con voces realmente buenas: limpias angelicales unas y medio gruñidas del desierto otras. Los solos psicodélicos se combinan perfectamente con las encantadoras melodías vocales. Con pianos, influencias del hardcore y hasta del crust, con buenos shrieks, hay mucho qué disfrutar en este disco realmente poderoso. 4,3 de 5. Su tema Soul Dancing me hace pensar en Zatrokev.

13. Imminent Sonic Destruction (2025) de Floodgate: desde Detroit, una extraordinaria combinación de rock alternativo y metal progresivo. Me suena como a Faith No More con stoner metal y rock progresivo. En el increíble tema The Game parece que suena Génesis, Black Sabbath y Radiohead al mismo tiempo. Es un disco muy bello, e interesante, que claramente también s inspira en clásicos como Yes y Dream Theater.

12 abril 2025

Lo nuevo de In The Woods (progresivo/gótico) y Architects (djent/metalcore), jazz rap/boom bap, death holandés clásico, mixtape de witch house/emo rap, doom gótico italiano sobrio, art rock/pop canadiense, groove/metalcore maorí, death/black avant-garde austríaco

1. Otra (2025) de In The Woods...: una belleza de álbum de metal progresivo, ampliamente vocal, con una protagonista voz gótica, entre narrada y con lo que llamaría armonías amables, entre épicas y atmosféricas, que parece querer encarnar una especie de personaje que parece emular cómo sería si quienes han pasado por Ulver, Bornagar y Arcturus cantaran power metal o epic doom.

Hay algunos shrieks violentos y momentos extremos, en medio de canciones empeñadas en presentar melodías que parecen mediar entre el black melódico, el folk metal menos extravagante y el metal progresivo más conceptual. Adoro a los noruegos haciendo progresivo, que en este momento presentan una extraña raza canciones que suenan a híbridos que amalgaman elementos particulares de distintos géneros para algo realmente único. 4,7 de 5.

2. From the Private Collection of Saba and No ID (2025) de Saba y No ID: Un muy trabajado disco de jazz rap, hip hop consciente, neo-soul, boom bap, pop rap y trap, pero que siento demasiado gringo para mí. No le agarré caída a las letras y está demasiado ligado a la movida RnB. Aunque está muy bien producido, con samples geniales. Para mí, 3 de 5.

3. Rise to Ruin (2007) de Gorefest: clásico del death metal holandés, con un growl monstruoso -que a veces se me parece al de Juan Brujo- y arreglos diversos que enriquecían la brutalidad del género. Atmósferas electrónicas, guitarras acústicas y algunos sintetizadores adornaban la avalancha, semi-industrial, de riffs afilados y batería que sonaba como un tanque de guerra, con guitarras llenas de armónicos y otros trucos de la vieja escuela, especialmente doom death, aunque el ritmo frenético de los temas nunca se reduce. Siento alguna influencia de At The Gates en este disco, aunque es más fácil ver la relación de esta banda con el sonido de Haill Of Bullets y The Project Hate MCMXCIX. Genial, 4,7 de 5.

4. Vándalos (2025) de Bándalos Chinos. Pop indie, sofisticado y electrónico argentino. Una de las nuevas bandas del Cono Sur que más me agradan. 4,1 de 5.

5. The Sky, the Earth & All Between (2025) de Architects. Genial ese disco, con industrial, djent, nu-metal, metal alternativo y mucho metalcore progresivo, con unos guturales en growls que me hacen recordar el debut de System Of A Down, arreglos tipo Tesseract pero con música más pesada, con muchos doble bombos, electrónica feroz y guitarras gigantescas, con riffs imposibles en tiempos laberínticos, mientras agregan voces y arreglos de post-hardcore (con voces "a lo Michael Jackson") y metal alternativo. Increíble cambio de los británicos, bravo. Le puse 4,2 pero ni de vaina, es mucho mejor, 4,7 de 5. 

6. Ghost Mountain (2025, mixtape) de October Country: Hace poco comprendí exactamente que un mixtape, a diferencia de un disco, es una colección de temas sueltos y no un disco pensado como un conjunto relacionado de temas. Naturalmente son más claros de entender en el rap, hip hop y música electrónica indie contemporánea. En este caso, este está alrededor del Witch House y el Emo Rap, con influencias del Synthpop, Darkwave, Trap, Cloud Rap, Wave, Post-Punk. Es curioso, y entiendo que usan samples de rock, emo y pop, pero no es necesariamente bueno. 2,5 de 5.

7. The Spin (2025) de Messa: Otro brillante álbum de doom contemporáneo. Después del grandioso Close de 2022, lleno de oscuridades psicodélicas y stoner, ahora los italianos se presentan con este álbum, más cerca del rock y el metal gótico, con momentos progresivos, en que incluso más que rock o metal, es una música concreta y sensual, rica en capas de sonidos e instrumentación variada, aunque un poco más cerca de Lucifer y Tribulation que de Katatonia. 4,6 de 5. 

Con atmósferas setentosas, hay una especie de seriedad, en presentarse con elegancia sobria, lo que no impide que haya momentos más stoner y psicodélicos, otros con blast beats de black e incluso que suenan más rock and rolleros u obscuros, porque hay distintos ángulos y formatos, pero siempre con esta especie de estética sin estridencias, incluso cuando hay bajos fangosos, guitarras más angulares o una batería más presente. Siempre permanece la guía espiritual de la cantante, sacerdotisa de este viaje potente pero acotado.

8. Dan's Boogie (2025) de Destroyer. Elegante disco de art rock y art pop, psicodélico, sofisticado y orquestal, aunque también por momentos puede ser post-punk, slacker y/o noise. En realidad es confuso, porque me suena como a música lounge tocada por una banda de rock, como Pulp a veces. Me perdieron con los sonidos de guitarras eléctricas country. 2,5 de 5. Son de Vancouver, Canadá.

9. Te Rā [el sol] (2025) de Alien Weaponry: groove/thrash metal de Nueva Zelanda, pero me suena también a metalcore melódico e incluso por momentos a los argentinos ANIMAL. Todos son de ascendencia maorí y algunas canciones son cantadas en este idioma. Aunque empiezan algo flojo, con sonidos muy derivativos, luego la mezcla de voces limpias y guturales, los arreglos más complejos y las sonoridades disonantes, combinando groove y metalcore, así como momentos de metal alternativo, le dan su propio brillo. Vale la pena volver a escucharlos. 4,2 de 5.

Randy Blythe de Lamb Of God está invitado en unos de los temas, mientras que el presentador de radio Tūwhenuaroa Natanahira lo está en Blackened Skies. El disco me fue conquistando poco a poco, y de forma similar a los argentinos, combinan ferocidad y melodía, ritmos contagiosos con potencia guitarrera. Sus riffs son realmente buenos, y el power trío hace magia con arreglos thrasosos y alternativos. 

10. Paralipomena (2025) de Pillars Of Cacophony: segundo disco de esta banda austríaca de death/black disonante, progresivo, ocultista y técnico, uno de los discos más fascinantes, bien producidos, extremos y sorprendentes de los últimos meses. La mayoría de los riffs son rapidísimos y enrevesados arpegios combinados en incesantes cambios de tiempo y velocidad con ritmos percusivos igualmente frenéticos en constante movimiento.

Tiene además momentos de deathcore, melodeath, grindcore, thrash técnico, jazz y black progresivo. El baterista es detallista, veloz y agresivo, lleno de fills y arreglos en contratiempos, mientras los guturales son diversos y punzantes, mientras las guitarras van desde lo disonante a lo melódico, de lo atmosférico a lo feroz, mientras en conjunto hay un enfoque en ser transgresores y transversales: breakdowns industriales, djent disonante, polifonías con brutal death. 

Paralipomena son anotaciones o apéndices que complementan un texto, lo que proviene de un texto llamado Parerga y Paralipómena de Arthur Schopenhauer. El debut de la banda se llamaba Parerga, y el logo es de la escritura Circular Gallifreyan de la serie Dr. Who, mientras las letras tratan de temas científicos, especialmente bioquímica.

Es el trabajo solista de Dominik Bulfon, que recuerda a Ulcerate. Totalmente encantador, gente rara y avant-garde.

27 enero 2025

Hot Rats de Zappa (jazz/rock progresivo), metal progresivo (Opeth), black disonante neozelandés, kautrock finlandés, metalcore parisino, pop metal escandinavo y post-black alemán

0. Hoy fui a la reunión de profesores para empezar el semestre en la Sergio Arboleda, tengo de nuevo tres salones, pero también me enteré que el viernes debemos paralizar Cocuyo Chequea por la Orden Ejecutiva de Donald Trump y el memorando de Marco Rubio que paraliza toda la ayuda financiera de USAID, que incluye este proyecto.

1. Hots Rats (1969) de Frank Zappa: ahora sí estamos hablando de un clásico. Discazo de jazz fusión, jazz-rock y rock progresivo maravilloso, que tiene música experimental, art rock y rock psicodélico. Según RYM este disco tiene el puesto 109 en la historia y 6to en 1969, cuando In The Court Of King Crimson y Abbey Road son los mejores del año. Cinco de los seis temas son instrumentales, es el segundo disco solista de Zappa. Es un disco que rompe con su tradición de voces satíricas, incluyendo doo wop, y "música concreta" con muchísimos samples y uso de técnicas de estudio para editar la música. Es el más orgánico, si queremos usar palabras más actuales. Uno de los violinistas eléctricos es  Jean-Luc Ponty (Mahavishnu Orchestra). 

Frank Zappa grabó las guitarras, bajo de octava y percusión mientras Ian Underwood grabó piano, clarinetes, saxos y órgano de iglesia. Captain Beefheart cantó en el único tema con letra, mientras que los invitados (algunos de Mothers Of Invention) el resto de los instrumentos, incluyendo guitarra, batería, bajos y violines. Es genial, 4,8 de 5. En Spotify.

2. The Last Will And Testament (2024) de Opeth: para un lunes horrible, un discazo hermoso y genial, estimulante y seductor. Lo reseñé acá.

3. Antinomian Asceticism (2025) de Barshasketh: black disonante y atmosférico, elegante, tenebroso y enrevesado de Nueva Zelanda, con un sonido y producción impecable a pesar de lo opresivo, de verdad majestuoso y horrido, con arreglos de post-black y black progresivo, similar a MglaDeathspell Omega. Un baterista considerablemente bueno. El shriek es vampírico y a veces acompañado de una voz operística y gótica, muy grave. 4,8 de 5. E Spotify.

4. Terminal (2017) de Circle: banda finlandesa de kautrock, post-rock y rock experimental, space rock, garage rock, heavy metal, heavy psych y stoner rock, que como si fuese poco, tiene distintas versiones de sí misma, incluyendo Pharaoh Overlord. Una joya de mis favoritas, que tiene todo tipo de música progresiva. 5 de 5. En Spotify.

5. Elevate Spirit (2024) de JIRO: banda parisina de metalcore / djent realmente buena, en la onda de Lamb Of God. Pendientes, van a hacer algo buenísimo, con algunos arreglos electrónicos. Poquísima información en línea sobre ellos. En Spotify. 4,3.

6. The Catalyst (2025) de Amaranthe: nueva entrega de la banda sueca/danesa de power metal/metalcore/electrónica, con altísimas cargas del pop rock electrónico, sintetizadores ochenteros y algo de djent, que con tres vocalistas, incluyendo al sensual Elize Ryd, transitan una camino entre el rock industrial, el metal-pop y el metal sinfónico, que en RYM llaman Trance Metal. 

A mí me parece sumamente divertido, no sólo por mi debilidad y atractivo por este tipo de bandas que no son metal sinfónico sino que se acercan a lo comercial metalero, y en este caso, porque hay growls, música dance y guitarras poderosas, más riffs con arpegios sincopados pero especialmente una mezcla final que le da algo de crudeza y suciedad general. No es extraordinario, pero creo que es bastante destacable y atrevido. 

Son más pesados que Voyager, aunque con menos calidad y más experimentales que Beyond The Black. Además que tienen coros que pueden enganchar y meterse entre lo mejor del año, además de canciones épicas con muy buena producción vocal, con encanto de pop / power metal. Les doy un 4,2 de 5. Rematan con una versión de Fading Like A Flower de Roxette. En Spotify.

7. Finisterre (2017) de Der Weg einer Freiheit: monstruosamente brutal black atmósferico / post-metal de Alemania. Es majestuoso, post-black con momentos de post-rock, de calma introspectiva y de furia gélida, aunque predomina el sonido conceptual de riffs expansivos, virtuosismo en los arreglos de baterías y uso alternativo de distorsiones de guitarras, con influencias del progresivo. 

Es como escuchar Intronaut bañado en sangre como Mayhem, The Ocean Collective con garras y corpsepaint. Y además, momentos hermosos, oscuros y que van permeando en la mente con sonidos suaves, casi minimalistas y luego explosivos, como un space rock oscurísimo y misticismo perverso, a lo Amenra en medio del círculo de fuego de Noruega. Hay riffs de black melódico, blast beats infinitos y shrieks que acaban con el mundo. 4,8 de 5. En Spotify

15 enero 2025

Pura locura musical: hip hop/metal, dungeon synth/folktronica, dark cabaret/avant-folk femenino ucraniano, post-rock/nujazz gringo, stoner/sludge psicodélico, trap metal/hardcore hip hop y drum n bass metal, lo nuevo de Mestís (jazz/djent), screamo de Las Vegas y death/doom con black de Portland

1. All Pro Soundtrack (2007) de Dj Z-Trip (productor): productor de Queens, Nueva York que vive en Los Ángeles, California. Es decir, pasó de la costa este a la costa oeste. Nació como Zach Sciacca, y claro, hace West Coast Hip Hop, Turntablism y Boom Bap, pionero del movimiento mashup trabajando con LL Cool J, Kasabian y Beastie Boys. En este disco, que no sé cómo llegó a mi playlist, tiene guitarras de rock en algunos temas y a veces suena como Cypress Hill y Eminem. Entre los invitados están Chali 2NA, Keno-1, The Hermit, Rakim, Aceyalone,  dead prez, Lateef, Casual, Slug, Dub Trio, Gift Of Gab y Pep Love, así como extractos de canciones de Chevelle, Clutch y Deftones. Así como canciones de Dj Faust, Backyard Bangers y Natural-Self que tienen canciones geniales hacia el nu-jazz y el downtempo, una de ellas con congas y trombones. Tiene un remix de la canción Tom Sawyer de Rush para cerrar

Difícil de decidirme, porque es un mashup interesante, diría que 3,5 de 5. En Spotify.

2. Dark Age Decadence (2025) de DIM: proyecto del canadiense Josiah Wilkinson, alrededor de dungeon synth, black melódico, folkotronica y dark folk, que está realmente bueno, no es sólo sintetizador y drones. Es raro porque suena el black melódico como de fondo, casi sampleado aunque la batería se escucha orgánica, tiene shrieks ensombrecidos por capas de guitarras fry y también hay muchos momentos de folk electrónico, atmósfera procesada y realmente una experiencia extraña con sonidos del bosque, violínes y ambient. Difícil de describir, le doy un buen 4,3 de 5. Tiene una versión del músico irlandés medieval Turlough O'Carolan y otra de Franz Schubert. Para mí es refrescante escuchar un hurdy gurdy cubierto con sonidos de lluvia fuerte, lo que luego será cubierto de suciedad de pedales Boss y un clavicordio en mashup. En Spotify.

3. IF (2016) de Dakh Daughters: grupo teatral y femenino ucraniano, compuesto por siete mujeres, que cultivan el dark cabaret y el avant-folk: música basada en diversas técnicas vocales, algunos sonidos minimalistas, algo de piano e instrumentos exóticos de este grupo de ucranianas, sobre violines, percusión y muchísima teatralidad, cantado en ruso, ucraniano (y sus dialectos), inglés y alemán, entre otros. Para mí una joya total, 4,7 de 5. En Spotify. Este disco me alegró muchísimo, sobre todo porque además de lo raro, experimental y minimalista también hay momentos de canciones animadas, como una especie de ska/folk latinoso y jazzeado. 

4. 新世紀 Sunbelt Princess (2025) de LUACOLLIDER (una colaboración de SUPERCOLLIDER y lua trilogy!): sigamos con música realmente alternativa y avantgarde con esta producción que salió el primer día del año. Acá tenemos de todo: en el primer tema (de cuatro, aunque el último es de unos 4 minutos) de 10 minutos escuchamos neo-psicodelia, post rock y rock progresivo, lo que es confuso y estimulante a partes iguales. Según RYM habrá también math rock, space rock, ambiente americana e indie rock. 

Empecemos por decir que Lua Trilogy es una banda de Dallas, Texas, de hyperpop, nu jazz, ambient, shoegaze, música electrónica bailable (dance) y sound collage, es decir, responsables de ese ambiente mashup / sampleado que une violines, sonidos ambientales y mucha música diversa junta, mientras que SUPERCOLLIDER (Niki Dewolf - mujer trans) viene de Grand Rapids, Minnesota, encargándose de algo más orgánico, al producir noise pop, indie rock, art rock, post-rock, dream pop y la bisagra entre ambas, shoegaze. Me parece innovador, extraño e intrigante, le daré un 4,3 de 5. En Spotify. John "The Drum Tamer" Simm fue el baterista de sesión.

5. Hypnotic Crushery (2010) de Yog-Sothoth: debut de esta misteriosa banda de metal sludge/stoner psicodélico de canciones lentas, instrumentales y llenas de sonidos densos, guiadas por el bajo y muchísimas guitarras procesadas, que puede cambiar de minimalismos mediante riffs sencillos que va evolucionando incluso desde apenas unas notas a momentos expansivos de wall-of-sound entre shoegaze y noise, que derivan en un doom espcial realmente delicisoos, junto a una batería aparentemente simple pero que suena como líder por momentos, casi como una herencia del rock progresivo y el jazz-fusión. Cierran con un tema mucho más animado, en el que el sludge sigue comandando pero al ser más rápido da una sensación distinta, casi de hardcore o crust punk, gracias a la suciedad de la distorsión.

Es un proyecto de Adam Lazlo (guitarra), Ben Zientara (guitarra, bajo y batería) y Cory Strand (guitarra, bajo y theremín). Me gustó mucho, por su efecto lisérgico aunque digamos la verdad, es un rareza. Es como Bong-ra si quieren pedirme alguna referencia entre esta mezcla de metal/punk muy ruidosa y filosofía de creación electrónica. Quizás Oranssi Pazuzu sin nada de black metal o Intronaut sin progresivo. Son de Minneapolis, Minnesota. En Spotify. Le doy un 4,8 de 5. Estoy gozando mucho este día. Yog-Sothoth es un monstruo imaginario creado por H.P. Lovecraft y aparece en el portada del disco. 

6. Caution (2024) EP de Sxmpra y Terror Reid: dos temas en colaboración entre el neozelandés Sxmpra (Memphis Rap / Drift Phonk / Horrorcore / Trap Metal / Hardcore Hip Hop) y el californiano Terror Reid (West Coast Hip Hop, Boom Bap, Hardcore Hip Hop). Interesante, meteré sus discos 2024 en la lista.

7. Anima EP (2023) de Pendulum: banda australiana de Drum and Bass, que suele tener canciones en las que mezcla y/o invitado cantantes de metal. En este caso, están Bullet For My Valentine y Scarlxrd (trap metal). Hay un par de temas realmente brutales, así que le doy un 3,8 de 5 por lo que no lo son. En Spotify.

8. Telenovela EP (2025) de Mestís, el proyecto de Javier Reyes de Animal As Leaders, presenta una nueva serie de canciones en este EP, en que su smooth jazz / rock progresivo con momentos de metal e incluso djent, un ambientazo de easy-listening y mucha calidad interpretativa. El trío lo completan músicos de Intronaut y CHON. Me encantó el guiño del nombre y varias canciones en español. Acá hablé de su EP y sus dos discos anteriores. A este le doy un fácil 4,5 de 5. En Spotify. Entre los invitados están la violinista tunecina Yasmine Azaiez, el baterista Aaron Haggerty y el guitarrista mexicano José Macario Tovar, además de Roberto Wolk, al que no pude identificar claramente.

9. Cherish (2025) de Crochet: emo/screamo de Las Vegas, que hace su debut después de un EP de 2023. Me gustó mucho el uso de riffs arpegiados en distintos tiempos, uno sobre otro, que le da una complejidad de math rock que raya en lo caótico y lo bello, unos gritos lo-fi en el fondo que tienen sus buenos momentos, un baterista de armas tomar y una ambientación desesperante y desesperada, está bueno, aunque quiero saber más de otros proyectos de los mismos músicos, 3,6 de 5. En Spotify.

10. Darkness Evermore (2015) de Nightfell: banda de blackened death/doom de Portland, Oregon, con una magnífica combinación de estos géneros extremos, lo que alabo porque no soy fan del doom metal tradicional, pero además porque me suena por momentos al Blood Ritual de Samael, uno de mis discos favoritos de la infancia. Tiene esa esencia oscurantísima, de metal ritualista, perverso y con sangre en los dientes, capucha misteriosa, ambiente satanista y melodías. Me gusta muchísimo, 4,7 de 5. En Spotify. Son el dúo de Tim Call, en batería y voz, y Todd Burdette en en guitarra y bajo, junto a ellos, la cellista Julia Kent.

11. Punk Tactics (2023) de Joey Valence & Brae: antes del divertidísimo No Hands, muy noventero y sarcástico, el dúo publicó un disco totalmente cercano al hip hop / rapcore de Beastie Boys, bastante bueno, sin embargo, aunque claramente muy influenciado, aunque tenía sus momentos distintos como la combinación con más diversos géneros de música electrónica, desde drum n bass hasta el techno. Loquísimo el tema Street Pizza con Bonjour Señor, con unas guitarras de nu-metal.

Según RYM, es un disco de East Coast Hip Hop, Hardcore Hip Hop, Mid-School Hip Hop (Run DMC, Schooly-D), Nerdcore Hip Hop, Boom Bap y Breakbeat. Muy divertidos, 4,3 de 5. En Spotify.

12. This Is Beyond All of Us (2025) de Atomiste. Una cautivante obra de nu jazz y jazz avantagarde, de Cannes, Francia, que combina electrónica y acústica, con sintetizadores, hammonds y teclados, para crear escenas de ambient y de música académica moderna (third stream). En su Bandcamp asegura que es un obra maestra, resumiendo sin palabras su trayectoria personal y musical, y asegura que a pesar de las etiquetas acá nombradas, considera que el disco es principalmente Big Band Experimental, aunque tenga free jazz europeo, grabaciones de campo, third stream y ambient. 4,7 de 5. En Spotify

Tiene un tema larguísimo, de casi 20 minutos, que son golpeteos alocados de batería y piano de jazz, que se suben uno sobre otro en una juxtaposición demencial, para luego hacer algo como jazz-rock con batería, y unos temas más ligeros.

13. Pyres (2016) de Svartelder: debut de larga duración, después de varios EPs, de esta banda de black noruego, que juega con la experimentación de manera formidable, en la que se identifican influencias del post-metal, el space rock y black atmosférico aunque con una elegancia en la implementación de las melodías alternas más una agresividad suprema en los shrieks. En su experimentación hay momentos de calma relativa, con arrastradas voces góticas que se confunden en densas capas de arpegios, lentos y sensuales, que sólo esperan para disparar black/death melódico, negro como un cuervo pero paciente para desplegar sus alas sobre tu alma. No es doom pero como DHM, Arcturus o Khold, hay tiempos espaciados para ir derramando hiel y penumbra, mediante disonancias y riffs circulares. 

Este disco tiene músicos que tocaron o tocaron en Old Forest, Carpathian Forest, In The Woods, 1349, Den Saakaldte, Pantheon I, Gehenna, Mayhem, Gaahls Wyrd, Trollfest, Djevel, Green Carnation, The Meads of Asphodel, Blood Red Throne y otras, así que explica la inmensísima calidad de este disco, en producción, sonido y composición. 4,7 de 5. En Spotify


09 enero 2025

Deathcore técnico, power/black deathcore sinfónico, sludge/post-black, deathgrind, EPs de adelanto a discos 2025 de Rioghan, Lacuna Coil, Bleeding Through y Harakiri For The Ski, metal/rock progresivo, death/black disonante, noise pop surcoreano

0. ¿Cuál será la música que escucharé el día previo a la toma de posesión presidencial en Venezuela? Marchas y contramarchas, acá va el soundtrack.

1. Monumental Massacre EP (2016) de Blade of Horus: primera producción y único EP de esta banda australiana de death/deathcore/death técnico. En tan sólo 22 minutos, es una exposición de capacidades instrumentales, con breakdowns para estudiar, solos majestuosos de guitarras, un pigsqueal dinámico y cambios de tiempo sucesivos, cortísimos, asombrosos y repentinos de guitarra, bajo y batería. Es una clase para definir el estándar del género en capacidades interpretativas, aunque le faltó un poco de pasión y sentimiento. 3,9 de 5. En Spotify.

2. Ephemeral Trilogy Episode 1 - Unyielding Night (2024) de Assemble The Chariots, una extraña y atractiva combinación de deathcore, power metal, black sinfónico y death melódico, con orquestaciones apoteósicas, voz épica operática, un shriek vampírico y un growl semi-oscuro aunque muy agrio, aventureros riffs en ritmos en gallop combinando thrash, melodeath y power, así como breakdowns hiper-pesados, aunque lo que domina son las estructuras de canciones para matar dragones, incluyendo las narraciones cinemáticas, los wagnerianos momentos de instrumentos de vientos y los arreglos de voces corales.

Debut largamente esperado desde su primer EP en 2009 de este proyecto finlandés. En Spotify. Suena a Septicflesh con Stormlord. 

3. In Dust & Ash (2025) de Plaguewielder: descrito por Metallum como blackened sludge metal, con lo que no concuerdo, porque tiene más melodía, es más rápido y sus vocales son gritadas, quizás lo ubico más en el post-black con sonido stoner y sludge, con influencias del heavy metal, el rock gótico y del doom. Se me parecen a una versión un poco más hardcore de Tribulation, con muy buenos ritmos en gallop, blast beats furiosos y riffs animados aunque brutales. Son de Steubenville, Ohio. Diversión fúnebre. 4,2 de 5. En Spotify.


4. Death Revenge (2017) de Exhumed: exponentes legendarios del deathgrind / goregrind, me recuerda a Asphyx aunque más limpio y melódico, con claras referencias a Terrorizer, Cannibal Corpse e incluso algo de hardcore/thrash a la Slayer por allí también. Son de San José, California. 

Es brutal y divertido, incluyendo un interludio de death n roll que hace aún más disfrutable este discazo de metal extremo, muy técnico, que claramente hace también tributo a Death, al incluir un tema larguísimo e instrumental de 7 minutos lleno de riffs técnicos y melódicos, The Anatomy Act Of 1832, más otros temas que hacen clara referencia al Symbolic.

Claro, es la banda de Matt Harvey, miembro de la banda en vivo Death To All, varios otras bandas en tributo a Death y claro, co-fundador de la máxima banda de revival de death técnico, Gruesome. 4,3 de 5. En Spotify

5. La France des Maudits (2024) de Seth: black metal progresivo y sinfónico de Francia. Es disonante, con buenos arreglos orquestales, furioso y con un baterista más que destacable. El cantante tiene una gran variedad vocal, entre shrieks y gritos góticos. Lo mejor son las guitarras en trémolo picking, aunque es algo regular como un todo. 3,8 de 5. Son de Burdeos. Sus portadas y concepto gráfico son grandiosos. Lo pusieron entre lo mejor del 2024 pero no estoy de acuerdo.

6. Skin EP (2025) de Rioghan: metal alternativo / progresivo / djent de Finlandia, con influencias del rock gótico e industrial, así como rock electrónico. En Bandcamp. Su cantante, Rioghan Darcy tiene una gran voz lírica hipnótica así como una voz gutural con un growl poderoso, muy deathcore y una de goblin muy buena, es algo como Tatiana (Jinger) y Agnete Kjølsrud (Solefald). Su disco saldrá en febrero de 2025.

7. Gavity EP (2025) de Lacuna Coil: la banda italiana de metal gótico se aleja del rock alternativo y vuelve a acercarse a algo más cercano al groove metal / metalcore melódico, manteniendo algo de influencias goth pop y la buena fórmula vocal de bella y bestia. Su disco 2025 también saldrá el 14 de febrero.

8. Keep Me Longing EP de Harakiri For The Sky, en adelanto a su disco 2025, post-black metal que hace guiños dentro de su mismo estilo feroz, gélido, de shriek gritado y música post-metal, post-rock y ambiental a momentos y sonidos de noise pop. Se incluye su versión de Street Spirit (Fade Out) de Radiohead (The Bends, 1995). Entre los invitados están Serena Cherry (Svalbard), Kerim "Krimh" Lechner en las baterías (Daath, Septicflehs) y Tim Yatras de Austere.

9. Singles de adelanto del disco NINE de Bleeding Through, banda que desde Orange County, California combina metalcore, black metal y melodeath de forma moderna. Están buenos, potentes, incluyendo ahora más voces femeninas medio gritadas en doble armonía con el shriek / gritos. Rápido, furioso, con raros arreglos sinfónicos y electrónicos. 

10. The "Where Poison Apples Grow" EP de Old Nick, en algo que parece black metal con música electrónica bailable e incluso polka, que varía entre interesante y avantgarde a estúpido o incoherente. Diría que 2,5 de 5. 

11. Banishment EP de Theophonos: black metal lo-fi con influencias hardcore punk. Lo escuché el 1° de enero, le di 3,9 aunque quizás es un poco menos con sucesivas escuchas. Mucho menor que el otro proyecto del mismo músico, Serpent Column.

12. Simulation Defect (2025) EP de Simulation Defect: banda de Reino Unido de Deathcore progresivo y técnico. Quiero escucharlo luego con más cuidado, porque suena poderoso muy de estudio. 3,9 de 5. En Spotify.

13. Psychotic Symphony (2017) de Sons Of Apollo: debut de banda todos estrellas de rock/metal progresivo/hard rock estadounidense. Demasiado buena, 4,3 de 5. En Spotify. Resume influencias del rock progresivo de los 80, el más arena rock, muchos riffs vintage de hard rock y la calidad, velocidad y potencia del metal progresivo contemporáneo, incluyendo algunos devaneos con música de Medio Oriente. Aunque algunas canciones tienen estructuras más o menos regulares, no tan progresivas, hay muchos momentos brillante de solosde sintetizadores y batería, algunos buenos solos de guitarras, y muchos riffs pesados y medios virtuosos en que los instrumentos se acompasan. En Spotify.

14. Cutting the Throat of God de Ulcerate: increíble y sorprende disco de death/black técnico, disonante y progresivo, con fascinantes cambios de tono, velocidad y forma, unos riffs disonantes y circulares realmente innovadores, un vocalista que recrea distintos motivos musicales en su dinamismo, baterías que entran y salen con potencia, gracias al doble bombo y muchos repiques, capas de guitarras sucesivas para hacer riffs, ambientes y trémolos, en un concepto que extingue totalmente el aire de la atmósfera, es opresivo y luminoso también, de verdad es un disco de altísima producción, composición complejísima y que raya en la genialidad y una interpretación sublime, cautivante y sulfúrica. 4,9 de 5. En Spotify. Algunos dicen que es post-metal, con lo que difiero, le daría mejor una etiqueta de avantgarde.

15. Singles de Dynazty que suena como a hardrock / disco / pop metal, lo que suele gustarme bastante como es este caso. Pendiente del disco nuevo.

16. 1110011 (2025) de Asian Glow: séptimo disco de este artista surcoreano de indie rock, que dentro de sus canciones tiene decenas de influencias y sonidos del noise pop, indietrónica, shoegaze, emo y dream pop. Está bueno, interesante, 3,8 de 5 aunque hay temas mucho mejores. La producción es realmente grandiosa, hay que reconocer que hay temas en que saber que es sólo Gyn sorprende. Un gran trabajo de estudio, en que los mejores momentos es cuando se combinan guitarras analógicas y crudas con sintetizadores buscando nostalgia y ambiente. El detalle de la flauta me sorprendió. En Spotify

17. Slipknot - Slipknot (1999): debut de la banda de nu-metal que la rompió con su propuesta musical, artística y puesta en escena desde Des Moines, Iowa. 5 de 5. De los mejores conciertos que vi en Amsterdam, Holanda, en el año 2000.