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01 junio 2025

Lo nuevo de Rivers Of Nihil (death progresivo / jazz fusión / djent), Morcheeba (trip hop) y The Flower Kings (neo-prog sinfónico), deathgrind, emo/popst-hardcore/noise pop y new wave / post-hardcore de Australia, doom/heavy/black danés y trip hop/neo-soul portu-danés, hip hop colombiano, black disonante gallego

1. The Calling of Fire (2025) de Blood Monolith. Debut bestial de esta banda de deathgrind de Washington, con un sonido grotesco, crudo y al mismo tiempo, muy técnico. Es sucio y hábil, por lo que dentro de la salvajada sónica se escucha la potencia nuclear de los bombos con un sonido abrumador, las guitarras se inspiran en el brutal death y el grindcore de vieja escuela para hacer riffs laberínticos y la atmósfera general es aplastante y abrumadora, perfecta para un pogo que provoque heridas sangrantes. 4,6 de 5.

Tommy Wall, en el bajo, el mismo de Undeath además de Shelby Lermo, guitarrista y vocalista de Ulthar. Pocas veces un proyecto alterno es realmente tan bueno y distinto. Es una versión a lo Asphyx de Deicide y Cannibal Corpse. 

2. Devastation Awaits (2025) de Out Of Service: Me alegra mucho escuchar este disco, el tercero, de esta banda de emo, post-hardcore y rock alternativo de Voorhees Township, New Jersey, porque uno muchísimos ángulos de los géneros que prueba e incluso se extiende. Sí, hay nü-metal y screamo, que parece unir sonidos de los 80 y 90 con gritos desesperados, un sonido misterioso parecido al gótico y rematan con oníricos y brumosos riffs atmosféricos y ruidosos, aunque con uno sonido brilloso y punketo, mientras que la voz limpia es accesible, tan post-punk como pop punk, que le da un cariz distinto, diverso y original. 4,3 de 5.

Se nota además un coqueteo con géneros distantes como el metal extremo y el metal progresivo, con saxofón incluido, por las experiencias más juveniles de los músicos. 

3. To All The Ones I Love (2025) de Press Club. Punk rock, pop punk y post-hardcore con voz femenino, que tiene influencias del post-punk y el noise rock. Me gusta, porque suena como un new wave más guitarrero. 4,2 de 5. Son de Australia, liderados por Natalie Foster, que tiene una voz que puede sonar a Blondie, que acompaña perfectamente el sonido electrónico y punketo, con un pequeño rugido. Son de Australia. 

4. Scimitarium I (2025) de Scimitar: heavy metal épico, oscuro y progresivo desde Dinamarca, con voz femenina, complejísimos riffs de guitarra y una batería arquitectónica, más un bajo altamente técnico. El sonido es tan punk como metalero, tan doom como rock and rollero, profundamente ochentero, entonces se junta el heavy, el rock progresivo, el epic doom y el black originario en un paraguas único, siempre con un sonido cavernoso, hundido y al mismo tiempo, gótico.

El resultado es un sonido que es igualmente medieval, vintage y de deliciosas tierras progresivas al combinar las formas y estructuras del black metal disonante y el goth metal, e incluso el post-punk y algo de rock gótico, con una distorsión de una vieja banda de NWOBHM de los 70, con temas extensos y cambiantes. Es al mismo tiempo The Misfits y Ulcerate, es Tribulation, Smoulder y Castle Rat y también es Cave Sermon. En el tema final hay más presencia del black metal, incluyendo shrieks. 

Es realmente placentero. 4,7 de 5. 

5. Lifetime (2025) Erika de Casier: cantante portuguesa residenciada en Dinamarca, con un disco que me recuerda inicialmente al trip hop, french house y downtempo tipo Air, Saint Germain y Tricky pero sin sorprenderme, 

Pero luego noté que tenía una  toque más comercial, más radial, que lo acercaba al pop o al R&B de MTV, pero luego noté que al mismo tiempo, había algo ambiental, experimental y distinto, gracias a incorporar sonidos que iban desde los 80 hasta los 2000, como el hip hop soul y ambient dub, como una versión más electrónica y trip hop de TLC y Janet Jackson, por lo que las pistas y tropos del R&B, el soul y el new jack swing sonaban como si fuesen tocadas por Portishead o Massive Attack, entonces a veces suenan duras baterías metálicas, cortes potentes de hip hop o sucias pistas de jazz con sensuales líneas vocales femeninas.

Me gustó especialmente el tema Desilusional, como más jazz rap / hip hop. 3,9 de 5. Irónicamente lo menos logrado me pareció la voz, poco original.

6. Guiso (2025) de Pielroja y El Kalvo: hip hop bogotano con boom bap y pistas misteriosas tipo horrorcore. Otro buena producción, enfocado en analogías con sabores y gastronomía. 4,3 de 5. Pielroja es de Risaralda y vive en Barcelona, España. Me gustó el tema Inquietante Época en que con buenas líricas critican las ironías bogotanas y globales de vivir entre inundaciones y racionamiento de agua, crisis climática y nuevas formas de explotación minera, con algo de humor negro: "a este ritmo los rolos aprenderemos a nadar". Critican al comunismo cubano, a la Iglesia Católica y a la hipocresía del greenwashing. Genial ese tema.

7. Stranger To Love (2025) de Senna. El mejor tipo de post-hardcore es el swancore, y estos alemanes nos hacen sentir esa deliciosa experiencia de esas guitarras gruesas, llenas de flanger y reverb, que recuerdan al new jack swing rockero de Michael Jackson en que estructuras del post-hardcore, llenas de punk y emo, se hacen con duras guitarras de metal progresivo y djent, junto a suaves armonías de R&B y bajos llenos de funk, con una producción pulida. Bilmury es genial pero estos tipos son realmente seductores. 4,4 de 5.

8. Rivers Of Nihil (2025) de Rivers Of Nihil. ¡Han vuelto! Después del dudoso The Work, vuelven a sonar como habían gratamente evolucionado hasta poco antes, death progresivo con brutalidad en voces y la música más influencias diversas que se combinan, desde lo electrónico hasta lo progresivo pasando por el space rock, el rock psicodélico y hasta el jazz fusión. 

En este caso, el death metal progresivo, incluso con algo de vieja escuela, vuelve a ser el protagonista, con riffs de djent, guturales monstruosos y fusiones inteligentes con deathcore, metalcore melódico y groove metal, que incluyen brutales momentos de death progresivo con secciones rítmicas destructivas. 

Son tan pesados como en sus primeros discos pero añadiendo guitarras con distorsiones alternas, voces limpias progresivas y un compendio de géneros duros, así como arreglos que incluyen banjos de country y muchos momentos atmosféricos, así como de jazz fusión, gracias al frecuente paso del saxofón sonando como un tema de smooth jazz. Leí que eran los cuatro discos anteriores en uno y le doy la razón.

Los de Reading, Pennsylvania volvieron a conquistarme. 4,5 de 5. E un regreso a lo mejor de su repertorio, combinando con más o menos aciertos, lo que han hecho antes. Lo mejor del disco está al final, con Evidence, American Death, The Logical End y el cierre que da nombre al disco y la banda, que es una mezcla perfecta de death progresivo, deathcore y metalcore melódico con mucho groove y shrieks. 

9. Love (2025) de The Flower Kings: Progresivo sinfónico / neo-prog que desconocía hasta ahora, o que no recuerdo, con Roine Stolt (Trasatlantic) en guitarra y voz. Son suecos, se fundaron en 1994 y tuvieron un break entre 2008 y 2012. Un suave disco progresivo, muy agradable y accesible, relajado. 3,8 de 5. Hay muchos teclados, arreglos orquestales, millares de pequeños detalles hermosos y delicados.

10. Escape de Chaos (2025) de Morcheeba. Downtempo / trip hop británico que ya es clásico. Me gustó que combina formas electrónicas de funk, chill y un poquito de dub con muchas guitarras eléctricas psicodélicas, algunos riffs rockeros e incluso algo de batería analógica. Voy con 4 de 5 pero hay temas mucho mejores.

11. Laio (2025) de Balmog: este black metal gallego, que llega a su quinta producción, es una apuesta por la ampliación del abanico del género dentro de aristas novedosas probadas por distintos congéneres, por lo que se concilian ideas melódicas y sucias en los riffs, las voces narradas que se acercan a las usadas por el viking metal y los shrieks conocidos, con algunos puntos intermedios, mientras que las guitarras son transmutadas en una paleta de distorsiones que también oscilan entre trémolo picking y otras técnicas que van desde lo extremo a lo alternativo. 

Temas como Tongue In Pieces, se escucha un black disonante que por momentos parece sacado de los primeros discos de Emperor, furioso y sinfónico, aunque es presentado con cambios de tiempo, silencios y paradas como el black avantgarde de Dodheimsgard, como una especie de micro-ópera metal en pequeños trozos en una misma canción. Otras veces parece que intermedia el black psicodélico más experimental, algo de post-metal en atributos percusivos y guitarras alteradas, en otros más parece que acudimos a una revisión de black industrialoso como Thorns en un formato pulido, contenido y casi progresivo.

En discos anteriores han jugado con el deathrock y el post-punk pero en este caso, creo que han logrado un equilibrio entre las distintas formas de black metal contemporáneo avant-garde, tocando momentos de black n roll, speed/thrash y hasta gothic rock, no como Tribulation sino en una forma más gélida y extrema.


26 marzo 2025

El "perreo cósmico" de Héctor Guerra, power metal australiano, metal operístico alemán, slacker rock / noise pop muy nostálgico de Canadá, brutal death gringo, black/folk alemán, alt-pop/RnB, hiphop sureño/boom bap (Doechii)

0. Hoy debo terminar lo de Probox, preparar la clase de mañana y publicar algo en Cocuyo Chequea.

1. On My Command: un trío de singles de power/thrash de Australia, realmente poderosos e innovadores. Es el proyecto del músico Sean Mackay junto al baterista de The Anchoret y Aviations.

2. Cumbiando el mundo (2025) de Héctor Guerra: cumbia psicodélica humorística con sátira sobre términos sociales actuales, teorías de conspiración alienígenas y cultura de cancelación, sobre una fusión de folclore latinoamericano con electrónica latina, pero la segunda parte del disco se abre a más ritmos, desde el hip hop y el rap a ska, reggae, bachata y muchos más. Héctor es un rapero español-boliviano, inventor del género que ha bautizado como Perreo Cósmico. Divertido, 4 de 5.

3. Schuld (2012)de Molllust: debut de esta banda de metal sinfónico alemán conformado por Janika Groß (vocales, piano) y Frank Schumacher (vocales, guitarra), que han tocado/tocan con Haggard más una variedad de músicos académicos/metaleros que han variado. Es altamente operístico y orquestal, con una presentación en vivo con decenas de músicos como Therion o sus colegas alemanes. Discazo, 4,7 de 5.

4. a seasons end. (2025) de bug drug. Este es un divertido disco, nostálgico, que toma dulces melodías vintage de rock and roll, incluyendo doo woop y motown, para presentarlas en una especie de mezcla de pop barroco, noise pop y garage rock bastante lo-fi, como si The Strokes fuesen aún más crudos y agregaran instrumentos de viento.

Según Rate Your Music son parte del movimiento de Emo Revival, mientras el disco es de slacker rock y noise pop, apelando también al indie surf, chamber pop, twee pop e indie folk. Sin embargo, puedo ver en la discusión que no hay acuerdo entre si esta es una banda que hace géneros originarios como Motown y Sunshine Pop, si es un revival o si está en el medio de ambos, que es lo que creo. No los veo indie folk, ni siquiera en los momentos en que puedan recordar a Beirut, por ejemplo y el surf es apenas superficial, es aún más retro.

Pues aunque la lista de géneros parece bastante descriptiva, no llega a decir lo originario y proto-rock que suena, como si viéramos a una banda de los 50 tocando con la calidad de sonido de la época, sin pulir demasiado el choque de brillos y estridencias del hit hat ni de la distorsión de las guitarras, pero con la actitud desenfada actual del indie, cultura DIY y por supuesto, algo de ironía.

Se puede notar en cómo suenan los instrumentos folk, casi como si fuese un vinil con sus ruidos e imperfecciones, pero de forma real, sin la estética recreada digitalmente. Es decir, trataron de sonar tanto como se puede viajar en el tiempo, seguramente usando técnicas de grabación, producción e instrumentación de la época. Pero lo estoy escuchando digitalmente.

Y aunque eso es, o puede ser, slacker, suenan mucho más vintage que cualquier banda de los últimos 20 años. Interesantes, 4,3 de 5. Son de Edmond, Canadá.

5. 3 (2025) de Bodybox: brutal death / hardcore poderosísimo y muy bueno. Con algo de fraseos raperos/hardcore al final que le suman a la propuesta, que usualmente es demasiado básica, repetitiva u obvia, en este caso, me pareció con muchísimo gancho y brillo. 4,4 de 5. 

6. Wanderungen durch den Daemmerwald (2013) de Aethernaeum: black/folk atmosférico alemán, ahora disueltos, obra alrededor del músico Alexander Paul Blake, quien hace voces, bajo, guitarra y teclados. Otra joya misteriosa escondida entre mis favoritos de Deezer. Es el tipo de banda entre cruda y melódica, experimental y osada, que más me atrae. Son underground, valiosos y raros.

Me recuerdan a Summoning aunque con un sonido mucho más expansivo y melódico, así como también más completo y colectivo, que incluye un shriek aserrado, orquestaciones poderosas gracias a la presencia de un cellista en la banda y un blast beat aplastante. Los arreglos sincopados de sintetizadores, lentos riffs arpegiados y momentos calmados, bastante góticos, añaden profundidad al disco, de temas extensos. 

Fue un proyecto aparte de varios de los músicos de la banda de metal gótico Eden weint im Grab, que incluyen a Blake. Puntuación: 4,3 de 5.

7. SteSy: singles de esta banda de metalcore / eurodance austriaca, cuyo cantante estuvo en varias rondas de The Voice Alemania. Es divertido y loco, porque siempre hay guturales, incluso en las versiones de Eiffel 85 o Vengaboys. Es medio infantil pero se goza. Unos singles de Suck Puppies, rockeros/metaleros alternativos de Australia. Regulares, con buenos y horribles momentos. Su bajista toca en Evanescence. 

8. Off With Her Head (2025) de Banks: downtempo / r&b / pop según Sputnikmusic. Cantante de Los Angeles con cinco discos encima desde 2014 con Goddess. Me lo recomienda Deezer. Tiene a Doechii y a Yseult de invitadas, lo que ya es alta ganancia. Según RYM es Pop y R&B alternativo, con algo de dance-pop y post-dubstep. No es mi tipo de música pero aprecio que la producción y voz me gustan bastante. Mucho más que Sasami e incluso que Magdalena Bay y Charlie XCX. 3,5 de 5. 

9. Alligator Bits Never Heals (2024) de Doechii: el maravilloso álbum del año pasado que impulsó a esta cantante a ser estrella de la interpretación en redes sociales y distintos shows en vivo, con sus rarezas vocales, letras sobre ser mujer, el sexo y la relación con las redes sociales. Se me había escapado pero lo aprecié a tiempo. A veces me recuerda al RnB alternativo y vaporoso de Kali Uchis. 

Maravilla de Hip Hop sureño, que se alimenta de encantador boom bap, hardcore hip hop, trap y distintas formas underground del rap. Esperemos no sea convierta en algo demasiado mainstream en forma, es decir, que siga siendo atrevida, rara y retadora. 4,8 de 5.

10. GOLD (2025) de Scour: repito esta bestialidad de black/death hiper furioso, veloz y perverso, lo mejor que ha hecho en el género el pana Phil Anselmo. 

25 marzo 2025

Power/melodeath alemán de comedia, rock/reggae/dub fusión francés, thrashcore de NY, bagatelas de John Zorn en noise rock, reinterpretaciones de Ravel, death/doom melódico alemán, hard rock / glam sueco, progresivo sueco y canadiense (rock primero jazz/metal luego), metal alternativo finés, metal alternativo/post-hardcore australiano

0. A trabajar duro con lo de Probox.

1. Dead Or Alive (2006, EP) de Grailknights. Power metal / comedia alemán, con grandes coros, gracias a que parte de sus músicos y sus invitados han participado o son parte de Van Canto. Me gustan bastante. La música es impecable, los arreglos realmente buenos y este EP apenas es una muestra de todo lo que hacen con buen humor y sin ser una banda tan humorística. 4,3 de 5. Además, aún tienen guturales y momentos de melodeath. Además, el tema final, el Superhero Medley mezcla clásicos del metal, desde Slayer y Judas Priest, con temas de Las Tortugas Ninja, El Hombre Araña y mucho más. Son genaiales.

2. C'est pas à vous qu'ça m'arriverait (2025) de Marcel & Son Orchestre: gracias, Deezer, por recomendarme artistas franceses que jamás en la vida habría escuchado. Básicamente es música alternativa fusión con rock, reggae, dub, ska y lo que según RYM es Chanson francesa alternativa. Es divertido y que jamás habría encontrado por mí mismo. Ahora sí alimenté mi algoritmo. 

3. Belly of the Beast (2025) de Combust: crossover thrash, hardcore punk y hardcore de NY, de La Gran Manzana. Me parece potente, entretenido y muy bien producido, con un sonido transparente que permite ver la variedad de cambios, riffs y arreglos vocales, porque tienen media docena de invitados. Puede haber algo de metalcore pero lo que domina es la actitud y ethos del punk, aunque el sonido es realmente thrashoso pero también pulido. Es demoledor y al mismo tiempo, declarativo. 4,3 de 5. Es menos "rapero" que sus congéneres. 

4. Bagatelles Vol. 3 (2025) de John Zorn interpretados por Trigger. Después de las versiones de jazz/rock progresivo de Mary Halvorson, y las versiones de chamber pop con dos cellos, ahora viene otra forma distinta. Trigger prueba con algo que se parece a algo que haría Colin Marston, algo entre el death metal progresivo de vanguardia y el noise experimental, con mucho bajo industrial. 4,5 de 5.

Trigger es un power trío de noise rock de NY, conformado por Will Greene (guitarra eléctrica), Simon Sheldon Hanes (bajo eléctrico) y Aaron Edgcomb (batería). 

5. Ravel: String Quartet (2025) de Attaca Quartet. Cuatro maravillosas composiciones del compositor francés impresionista en cello y violín del grupo de chamber music de NY. 5 de 5, glorioso. 

6. At the End of Infinity (2013, EP) de Dissecdead: de verdad tengo música rara en mi colección de Deezer, pero en el mejor de los sentidos. Este death melódico alemán, súper brutal y ruidoso es uno del que no tengo ningún recuerdo. Es realmente bueno, increíble, pues toma lo melódico y accesible de los riffs del death sueco para meterlo en lava, ácido y munición, con un sonido y voces similares a las de Morbid Angel y Obituary, añadirles armonías que parecen venir del jazz latino o del groove metal, con el sonido asesino de Deicide. Enciclopédico y corrosivo. Quiero más. 4,6 de 5.

7. Thrill of the Bite (2025) de Crazy Lixx: hard rock / heavy / glam de Suecia. Entretenidos, bien producidos, deben ser la delicia de los nostálgicos. Me gustan pero no volvería a escucharlos, aunque les concedo la calidad, son efímeros para mí. 3 de 5.

8. Transmutation (2025) de Karmakanic: rock progresivo sinfónico sueco, muy melódico, bastante accesible, con largas partes de orquestaciones y/o pianos, así como guitarra acústica. Es un disco generalmente con canciones largas, entre 6 y 7 minutos, más el cierre con una suite de 22 minutos que recorrer distintos rincones de la galaxia del rock progresivo, desde el shred guitarrero hasta las expansivas formas de experimentación sinfónica, con muy buena producción vocal. 

Se destaca especialmente los circulares arreglos de bajo, que aderezan arreglos que van entre el space rock y el progresivo psicodélico a momentos mucho más meditativos y calmados. Es el trabajo cuasi solitario del bajista y multi-instrumentista Jonas Reingold, quien se encargó también del bajo, teclados, guitarra eléctrica, voces y coros, junto a Krister Jonsson en guitarra líder (de la mayoría pero no todas las canciones), Göran Edman en la voz de un tema y Lalle Larsson en el teclado de un par de canciones.

Además, muchos invitados como el legendario Andy Tillison (ahora en The Anchoret) en Hammond y clavinete, Simon Phillips en batería y percusión, Jan-Olof Jonsson en guitarras acústicas, Luke Machin en solos y guitarra acústica, John Mitchell (Frost*) cantando en casi todas las canciones más guitarra 12 cuerdas, Randy McStine en voces, guitarras, coros y también guitarra 12 cuerdas acústica. Geri Schuller en piano, Craig Blundell  en batería, Dina Höblinger en voces, Lelo Nika en acordión, Markus Lukastik en flauta, Rob Townsend en saxofones, Tomas Bodin en teclados, Sven Cirnski en guitarra eléctrica, Nick D'Virgilio en batería, el legendario Steve Hackett en guitarra acústica de nylon, Amanda Lehmann en coros y Roger King en teclados. Casi todos para el último tema extenso.

8. It All Began with Loneliness (2023) de The Anchoret: una joya del rock/metal progresivo, uniendo jazz, arreglos orquestales, guitarras psicodélicas, una voz prodigiosa y atentos arreglos de tiempos imposibles con la dulce accesibilidad de las canciones bien cantadas, con coros y puentes. Increíbles, 5 de 5. Acá los reseñé en solitario.

9. Leech y otros singles de Luna Kills, banda de metal alternativo de Finlandia conformada por Lotta Ruutiainen (vocales), Lassi Peltonen (bajo), Samuli Paasineva (guitarra) y Jimi Kinnunen (batería). Shrieks profundos, voz melódica, muchos arreglos electrónicos y guitarras metalcoreras, con un bajo profundo e industrial. RYM habla también de electronicore y nu-metal, y puedo ver la coincidencia entre rock electrónico, post-hardcore y algo de djent.

10. Mutation (2024) de RedHook: metal alternativo / post-hardcore / emo-pop de Australia, con voz femenina. Excitantes arreglos de nu-metal/djent, buenas voces combinadas y guitarras gigantes con arreglos creativos de saxofón y electrónica. Muy divertidos, 4,3 de 5. Con Emmy Mack (vocales), Craig Wilkinson (guitarra, programación), Alex Powys (batería) y Maverick Burnett (bajo).

24 marzo 2025

Lo nuevo de Jethro Tull (progresivo / rock clásico), nu-jazz/dub/trip hop orgánico y vivo (Red Snapper), rock alternativo/metalcore británico, hardcore gringo, melodeath melódico alemán, soundtrack surcoreano de videojuegos, hard rock / power pop / glam punk británico

0. Festivo, no hubo clases en la universidad. Quiero practicar katas en la tarde/noche para darme más seguridad.

1. Curious Ruminant (2025) de Jethro Tull: es como raro decir esto, pero este disco de estas leyendas del rock progresivo / folk no suenan a sí mismos, lo que no debería ser malo per sé, pero escuché menos flauta, menos rarezas y más baladas sin demasiados cambios de onda. Bastante regular, 3,5 de 5. En este caso, la banda está conformada por Ian Anderson en flauta, voces, guitarra tenor y acústica, mandolina, letras y composición. David Goodier en el bajo. John O'Hara en piano, teclados y acordeón. Jack Clark en guitarra eléctrica y Scott Hammond en batería, reforzados por James Duncan en batería, cajón y percusión. Andrew Giddings en piano, teclados y acordeón.

2. Prince Blimey (1996) de Red Snapper: esta banda me parece increíble, porque suena electrónica pero es bajo, guitarra, batería e instrumentos de viento para hacer acid jazz, dub y nu jazz, así como mi electrónica favorita, el breakbeat, cubriendo desde el trip hop al drum n bass. La versión extendida tiene además remezclas y versiones electrónicas que me hacen bailar y sonreír. 4,8 de 5.

3. On a Knife's Edge (2025, EP) de State Of You, excelente rock alternativo, post-hardcore y metalcore de Reino Unido. Aunque no demasiado distintivo, está bueno. 3,6 de 5.

4. Idaho (2025) de Ingrown: hardcore de Boise, EEUU, rozando el grindcore y a veces hasta el metal. Lleno de batería furiosa, grunts con gritos corales punketos y feedbacks como iniciadores de canciones, siempre de menos de 2 minutos. 3,6 de 5. Eso de Metalcore según RYM me parece un pelón total. 

5. Four Songs for the Left Behind (EP, 2012) de Another Perfect Day: un seductor, oscuro y muy bello melodeath progresivo alemán, en que se conjugan influencias del doom, el metal gótico (con gritos femeninos horroríficos) y algo del black atmosférico. Un gutural cavernoso, una voz limpia muy evocadora y guitarras que se pasean entre las dobles armonías y el martillo de concreto del death/doom, los arreglos orquestales y las ambientaciones fantasmagóricas resultan en una alquimia de emociones y texturas increíblemente atrapantes, que puede recordar a Agathodaimon.

Es el trabajo solista de Kristian "Kohle" Kohlmannslehner, más conocido por su trabajo como productor e ingeniero de sonido en su estudio Kohlekeller Studio, en Seeheim, Alemania. Lamentablemente desde entonces no ha publicado nada más bajo este nombre. Entonces invitó a participar con sus vocales a Asphodel (öOoOoOoOoOo), Dan Swano, Sam Anetzberger, Frank Nordmann y Julien Truchan (Benighted) junto al baterista Roel van Helden (Powerwolf) y las orquestaciones de Dominic G. Joutsen. 4,7 de 5.

6. Will you still love me? (2025) de TheCityIsOurs, me recuerdan a Twelve Foot Ninja con Bilmury y Papa Roach. Son de Londres y según RYM es Alternative Metal, Metalcore y Pop Rock, entonces sí pero le falta más porque hay humor negro, sátira e innovación en la mezcla de sonidos de RnB/metal, combinación de post-hardcore con extrañas y diversas formas de texturas, que van desde usar sonidos como del pop de Backstreet Boys a guitarras afiladas de metal californiano y guturales monstruosos. 4,3 de 5.

7. Stellar Blade Original Soundtrack (2024) de Shift Up- Totalmente inesperado pero encantador disco de soundtrack de videojuegos de Corea del Sur. No lo escuché completo por el disco pasa las 10 horas pero me enganché con los temas de la compositora Youngjee Lee. Los temas que escuché van desde el smooth jazz vocal a la ópera, de las power ballads a lo orquestal. Maravillosa experiencia.4,5 de 5.

8. Satanic Rites of The Wildhearts (2025) de The Wildhearts. Este nombre quizás es tan o más confuso que el The Eagles Of Death Metal. En este caso hablamos de lo que podría decir es algo entre el black n roll, el hard rock revival / gótico tipo Ghost e incluso el rock alternativo / pop punk / arena rock, pero también un rock duro con influencias vintage como The Hellacopters, e incluso algunos riffs arpegiados de rock progresivo y canciones con grandes guitarras y baterías industriales.

Sputnikmusic se limita a tres etiquetas, que apenas son rock, pop y hard rock aunque se queda cortísimo porque hay algo de metal y sí, mucho de pop rock. Según RYM, tampoco hay amplísima claridad, hard rock, punk rock y power pop. Que sí, pero los arreglos con teclados y sintetizadores, e incluso riffs tipo Dire Straits, los momentos grandiosos de glam rock e incluso yatch rock, pero también los shrieks y las guitarras más punketas, hacen que cualquier descripción se queda corta. 

Son de Newclastle, Reino Unido, y veo que tuvieron momentos de mayor gloria (de la crítica) entre 1993 y 1997, luego discos más esporádicos y acercamientos al noise primero y al power pop luego, después de haber cultivado el glam punk que ahora parece diluido con más hard rock y sonidos contemporáneos, e incluso casi nu-metal en forma. Es realmente divertido y creativo, genialmente diferente. 4,3 de 5.

09 marzo 2025

Lo nuevo de Whitechapel (deathcore violento) y Landmvrks, death sueco de los 90 (Entombed), noise/art rock gringo, thrash humorístico canadiense y progresivo holandés, Radiohead, cyber progresivo italiano, death español, misterioso post-metal ambiental francés y noise/kautrock electrónico con dub, funk y disco, brutal death progresivo

0. ¡Cumpleaños feliz! 47 pepitas.

1. Hymns in Dissonance (2025) de Whitechapel: demoledor, brutal, técnico y densísimo. Deathcore como con sludge atmosférico. Sin duda, la mejor producción de la banda, mezclando djent, growls cavernosos de death metal y riffs que van del death al deathcore, con una densidad y suciedad nueva, que le dan un aire viciado de perversidad. 4,5 de 5. 

2. Clandestine (1991) de Entombed: clásico del death metal sueco, brutal, innovador, misterioso y muy oscuro, muy poco melódico. Cantó el baterista, Nicke Andersson (The Hellacopters). 4,8 de 5. 

3. Buenísimos los singles de la banda de metalcore / nu-metal francés Landmvrks, con hip hop en francés incluido. También muy buenos los de Bury Tomorrow, con DnB, metalcore, nu-metal y post-hardcore, aunque más inclinado al metal alternativo y electrónico.

4. Foxing (2025) de Foxing: noise rock / post-punk, por lo que aunque hay atmósferas y guitarras ruidosas con gritos disonantes y estridentes también hay armonías vocales suaves, teclados de electropop y un ambiente de pop gótico. Es Art Rock e Indie Rock, elegante, filoso y tan armónico como opresivo, recurriendo al screamo y noise como dije, pero también al emo, post-hardcore y a lo experimental. Discazo, 4,6 de 5. Son de St. Louis. 

5. Métal canadien-français (2024) de Anonymus / Mononc' Serge: thrash metal satífico canadiense en francés. La música es bastante buena, la voz regular y enfocada en las letras. Le doy un 3,8 de 5. 

6. Celestial Death (2025) de Cryptosis. Blackened ttrash progresivo, melódico y sinfónico holandés con un shriek semi-industrial, muchos teclados e increíbles arreglos técnicos de bajo y batería. Suena ambiental y cósmico aunque predominantemente malvado. Como un Dimmu menos ostentoso y más duro, con sonidos más electrónicos que orquestales. El sonido me parece algo deficiente en algunos temas, mientras que las guitarras brillantes y algo chirriantes son un toque diferenciador, aunque a veces negativo. 

Power trío: Frank te Riet en bajo, mellotrón, sintetizadores y vocales de apoyo; Marco Prij en batería y Laurens Houvast en vocales, guitarras y narraciones. 4,2 de 5. Es como Vektor.
 
7. A Moon Shaped Pool (2016) de Radiohead. Lo último que ha publicado la banda, dejando las guitarras y la música analógica por Art Pop, Art Rock y Chamber Pop, entre el post-rock y lo barroco, sinceramente bastante abstracto solo por la voz de a punta de electrónica. Lo conozco mucho menos, debo escucharlo de nuevo para apreciarlo por completo. 4,5 de 5. 

8. Hypocricity (2024) de Methodica: metal progresivo de Veneto, Italia. Muy divertido como incorporan música electrónica bailable o derivada de la misma en la música, que es compleja, sucia y con guitarras procesadas, rozando con el djent, en un concepto tecnológico integral, con voces dramática y también como en una producción brumosa y llena de ambiente electrónico. 4,2 de 5.

9. Phoenix Cryptobiosis (2025) de Avulsed: death metal técnico español que ya es un clásico, aunque a pesar de los buenos riffs, algunos incluso melódicos o "blackened", los guturales diversos y una batería brutal, tiene un sonido bastante malo y poca creatividad, aunque es bastante gore y bien tocado, la producción está pobre. 3 de 5.

10. Embrasser la nuit (2025) de Á Terre: gracias Deezer por las bandas francesas que jamás conocería. Es noise rock y también metal atmosférico, con gritos desgarrados y guitarras expansivas. Disco debut, después de tres EPs. Según Metallum es post-metal pero me recuerdan más bien a una versión salvaje y sin progresivo de Solefald, con algunos gritos, semi-shrieks y bastante slugde también. Según su Bandcamp es ambient, post-hardcore y screamo, que puede explicar las voces raras, entre narradas, desesperadas y en growls, así como lo sideral, misteroso y nebuloso del sonido, con samples y muchos efectos en las guitarras. Bastante bueno, mucho, 4,5 de 5.

11. Nothing (2025) de Darkside: proyecto neoyorquino del chileno Nicolás Jaar (voz y electrónica), Dave Harrington (guitarra) y Tlacael Esparza (batería, percusión).

Según RYM acá hay neo-psicodelia y art rock con base en la electrónica, y se escuchan claramente guitarras jamaiquinas de dub, algo de noise rock, algo de krautrock y mucho ambient, lo que da texturas encontradas de sonidos playeros, jovialidad, algo de espacialidad electrónica y claro, jugueteo sónico y experimental. Además sería livetronica, que es agregar electrónica a una sesión en vivo de improvisación de instrumentos de rock.

Es un mega-cóctel que justamente permite escuchar la electro-acústica que incluye disco mutante, funk, cumbia digital, post-rock y rock psicodélico. A veces me recuerda a Air y Daft Punk. Un discazo fascinante, porque luego se pone más noise, oscuro, meditativo y post-rock, no se conforma, usa electrónica de forma novedosa para crear más diseño de sonido y capas de diversas texturas angulares. Brutal de verdad, 4,7 de 5.

12. Infrared Horizon (2017) de Artificial Brain: death técnico, disonante, progresivo y muy inventivo de Nueva York que combina densos guturales de brutal death con brillantes arreglos percusivos, riffs disonantes y estructuras inusuales con tiempos desafiantes, que cambian de tono y velocidad. Es un discazo brutal, que va oscilando entre lo puramente disonante y técnico, lo progresivo y la brutalidad oscura del death cavernoso, siempre agregando tonos brillantes y arreglos de altísima velocidad, muchísima técnica y precisión milimétrica.

Tienen varios invitados en la voz, como el fallecido Trevor Strnad de The Black Dahlia Murder. 4,8 de 5.

08 marzo 2025

Rock indie colombiano, hip hop venezolano, lo nuevo de Spiritbox (djent/progresivo), shoegaze/slowcore, sluge/black misterioso,

0. Sábado pre-cumple, sin kárate en la mañana.

1. The Room (EP, 2025) - The Grass Museum: muy bien lograda pieza de arte, con cuatro temas que van del pop folk al deathcore, finalizando con un temazo de pop folk / rock indie atmosférico y progresivo, cercano a Karma Police de Radiohead. Antes eran Darktards, es un dúo colombiano residenciado en Londres. 

2. Colaboraciones Dos (2025) de Horus: gangsta hip hop / horrorcore venezolano con decenas de invitados, incluyendo al MC bogotano Penyair en un tema de pop rap muy bueno, McKlopedia y Al2 El Aldeano, todos haciendo reflexiones personales y hip hop consciente con RnB. Genial de verdad. 4,5 de 5.

3. Tsunami Sea (2025) de Spiritbox. Metalcore / djent / progresivo de voz femenina. El disco empieza con un sonido atmosférico / industrial, con arreglos electrónicos y potentes breakdowns mostrando que no vienen más suaves ni accesibles sino profundizando el estilo, agregando metal alternativo y con guitarras hiper-pesadas que rayan en deathcore por momentos. Junto a los gritos descomunales de Courtney LaPlante hay voces limpias entre electropop, rock alternativo y RnB que le añaden dimensión y alternativa a la banda, aunque algo derivativo entre Björk y Charlie XCX, así que no sé si siempre como una virtud. 4,2 de 5. Las partes electrónicas son el nuevo mejor ingrediente, así como que hay más breakdowns.
4. Last Leg of the Human Table (2025) de Cloakroom: un intrigante disco de punk / noise / rock alternativo, que puede variar entre space/post-rock y art punk/math rock. RYM dice que es shoegaze con space rock revival, dream pop, slowcore y rock alternativo, aunque creo que falta algo que explique algunas guitarras y efectos más bien ruidosos y sucios. Es onírico, con capas de sonidos brillantes y otros más cerca del feedback, bastante punk sin nada hardcore ni metal, incluso por momentos suena post-punk y post-hardcore. Son de Michigan. 4,3 de 5, con ganas de más. 

5. Heir (2025) de This Gift Is A Curse: en teoría es una banda de black/sludge sueco, de lo mejor que he revivido de mi lista de favoritos de Deezer. Además de combinar estos dos géneros densos, oscuros y disímiles en su enfoque para hacerlo, que según RYM también es sludge atmosférico y blackened crust, es lo ritualista, paciente y expansivo de su sonido, en que el metal es absorbido, enriquecido y transmutado para salir convertido en una bestia que va devorando el universo lentamente, como unas profundas raíces o con la voracidad de la noche con la luz solar, con algo de ambient, mucho de industrial y más efectos, que podrían incluso asemejarlo con algo de Blood Incantation pero en lugar de un concepto cósmico y existencial, esto es atormentado y misterioso.

Y entonces la lenta, sistemática y espectral sombra se transforma en feroz black, lleno de dualidades, polifonías y disonancias, siempre atmosférica, a mid-tempo y misteriosa, en que los shrieks son más urgentes mientras la música aguarda para conquistar palmo a palmo las almas. 4,6 de 5.

6. Sinister Grift (2025) de Panda Bear: suena a rock and roll vintage, con batería de dub y sonidos de pop italiano de los 70. Según RYM es pop psicodélico, neo-psicodelia, dub, indie surf, pop ambiental y sunshine pop. Apodo de Noah Benjamin Lennox, productor nacido en Charlottesville, Virginia y ahora residenciado en Lisboa, Portugal. Fino, no demasiado, 3,8 de 5.

18 enero 2025

Nostalgia: Bomfunk MCs (1999), lo nuevo de perspectiv (djent / vaporwave) como si Korn tocara Daft Punk, Vespertine de Björk, house funky, death old-school, death técnico, el trip hop /rock alternativo de Gorillaz y psicodelia indie de Chicago

1. In Stereo (1999) de Bomfunk MC´s: cuando me mudé a Amsterdam en 1999 entré en contacto con mucha música nueva, tanto por Internet, la televisión y por ir a un local que ya no existe, Korsakoff. Recuerdo que conecté con muchísima música pop, como Destiny´s Child, J.Lo y Cristina Aguilera así como otra no tan comercial como Kosheen y Manu Chau además de las toneladas de música metal, vanguardista y alternativa. Pude ir a un concierto de Atari Teenage Riot.

Y este disco tiene varios de los temas de los videos que veíamos muchísimo en la tele como Freestyler y B-Boys & Fly Girls. Me alegró muchísimo recordarlos lo suficiente como para encontrarlos de nuevo tras 25 años. Era el trío conformado por los MCs Raymond Ebanks (de Londres) y DJ Gismo junto a Ville Mäkinen en el bajo y Ari Toikka en la batería. 

Su mezcla de breakbeat, hip hop, house, trance y electro me sonaron a una divertida combinación de bandas como Fatboy Slim, Beastie Boys y The Prodigy con el house que escuchaba en la adolescencia. Algo que quizás uno no esperaría de unos finlandes. Un romance inmediato. El disco no es malo, tiene drum n bass, rock rap, funk, acid jazz, dub y otros buenos temas. 4 de 5. En Spotify.

2. Year Two (2025) de perspectiv: llega la secuela de esta banda de djent / jazz / electrónica (cybermetal y vapor según RYM) de un músico franco-estadounidense (como los de Gojira) residenciado en Los Angeles, que combina -según su Bandcamp-, new wave de los 80,  synthwave y funk metal, para producir lo que el llama Kornwave, que suena a Korn tocando canciones de Daft Punk o Red Hot Chillie Peppers.

Ciertamente, tiene melodía y momentos bailables, por medio de samples bien vintage que suenan a videojuegos y publicidades televisivas que se grabaron en VHS más un juego de guitarras djent y baterías metaleras que atraviesan todo con armonías extrañas y distintos experimentos sónicos, desde alterar la textura y onda del sonido de la distorsión hasta agregar distintas capas de sonidos industriales, algo de slugde y metal progresivo.

Me encantó el tema SoCal will be back, con una batería haciendo algo parecido a un gallop de heavy metal con jungle, había un sonido como de burbujas junto a una guitarra muy Meshuggah y muchísimo bajo funk progresivo. Este disco no me ha impresionado tanto como el primero, aunque tiene grandes momentos retadores y ciertamente innovadores, especialmente cuando agregan voces. El tema de cierre, Bring a Friend, usa saxofón y muchísimo bajo funk, que repetí porque de verdad me encantó el smooth jazz a la funk metal: 3,8 de 5. En Spotify
 

3. Vespertine (2001) de Björk: escuché este disco en Barcelona, España, porque me lo puso un amigo que me insistía en que escuchara Mr Bungle, King Crimson y una banda con la que aún no engancho, Phish. Este disco, el cuarto de su carrera solista de adulta, es sumamente bello y minimalista, un vuelco después de los gritos y la música freak jazz / discotequera de antes. Acá la base es el susurro, lo íntimo y la folkotrónica suavecita y como una caricia, tan tierna como las cajitas musicales que usó para componer el disco.

Según RYM es el mejor disco de 2001, el mejor disco de Art Pop de la historia, el mejor de glitch pop y de indietrónica [con una importante discusión en los foros], que además lo califica como un disco de micromontage por los "microbeats" de sonidos sencillos y el uso de instrumentos de cuerda con sonidos muy agudos, como el arpa, el clavicordio y similares, así como arreglos de cuerdas y coros, que llevó a usar un grupo de mujeres inuit en el tour del álbum, y a la arpista Zeena Parkins, parte de los músicos que grabaron este disco.

Los productores fueron Opiate, Console y el dúo Matmos y se compuso mientras ella filmaba la maravillosa y dolorosa Dancer In The Dark aunque luego fue grabado, mezclado y arreglado de sesiones en España -donde se había mudado para huir de la atención-, Islandia y un loft en Nueva York. Ella usó cajitas musicales personalizadas con discos en blanco que grabó usando software Sibelius en su laptop para hacer el disco, con la intención que la instrumentación y las voces susurradas no perdieron calidad si lo bajabas de Napster mientras que Marius de Vries usó un sintetizadores basado en instrucciones de texto en lugar de perillas. Una joya de la folkotrónica.

Sus videos para Hidden Place, Pagan Poetry y Cocoon fueron prohibidos por MTV por sus referencias sexuales, provenientes de su nueva relación con el director de cine, Matthew Barney. Ahora se pueden escuchar referencias sónicas luego usadas en el Fossora, más cadencioso y obvio en sus referencias sensuales, así como All Is Full Of Love de Homogenic es "el primero de Vespertine" en palabras de la islandesa. Esta es la época del vestido raro de gansos que llevó a los Oscars.

Para mí, sin duda, un 5 de 5, a pesar que lo he escuchado muchísimo menos que los primeros tres, aunque cada vez que lo descubro es más interesante. En Spotify. Björk es uno de los principales motores de mi interés en la música experimental y de vanguardia, sea electrónica, metal, jazz o lo que sea.

4. Honey (2024) de Caribou: a bailar como si fuese 1998 otra vez gracias al canadiense residenciado en Londres, Dan Snaith, con este disco de house que es funky, con retrogusto a disco y muchos sonidos dance, que arranca con el temazo Broke My Heart para moverse de inmediato por toda la pista, lo que sigue con una serie de temas similares, como Honey y Volume, pero no es un disco plano, pues tiene una canción como Campfire en que se escuchan guitarras como de indie rock y varios otros temas que suenan a space rock revival, a house francés y a techno. Me gusta mucho: 4,7 de 5. En Spotify.

5. The Diseased Machine (2025) de Mutagenic Host: siempre caen bien un buen death metal old-school con algo de letras y conceptos gore y de pánico tecnológico, con unos de esos solos de guitarra que parecen volar en el universo, un aire enigmático y un sonido entre atmosférico y melancólico, muy Obituary. Además de usar algunos riffs en trémolo y unas guturales propias del género, con variedad entre shrieks y growls hay también ritmos muy groove, bien animosos. Es el debut del quinteto londinense, que lo hacen bien, con buena producción y sonido, aunque sin demasiada originalidad y por eso les doy un 3,6 de 5. Van bien.

6. Crescendo Dezign Ep (2017) de Theory In Practice (disponible sólo en Bandcamp): último EP de esta banda sueca de death técnico / progresivo. En uno de los temas tienen a Trevor Scott Strnad como cantante invitado. Es un buen EP con un shriek salvaje, algo urgente, mientras que la música es bastante regular, aunque tienen altas capacidades técnicas y las demuestran con canciones coherentes y hábiles, no le sentí ningún valor específico más allá de estas capacidades, salvo algunos momentos del bonus track, Synchronized Emptiness. Les daré 3,3 de 5.

7. Gorillaz (2001) - Gorillaz. Debut de la banda virtual liderada por Demon Albarn de Blur. Con el tema Clint Eastwood como súper single, además de Rock The House y 19-2000 como momentos súper divertidos y nostálgicos de la época es un disco alrededor del trip hop, rock alternativo y dub con varios MCs y productores de hip hop agregando sonoridades y música, además de la mítica Miho Hator de Cibo Matto. No me mata, 3,8 de 5. 

Por cierto que el disco de Lovage, que salió 8 meses después y tiene a Albarn de invitado más la producción de dos Gorillaz: Dj Koala y Dan The Automator es mil veces mejor, además tiene a Mike Patton en las voces masculinas.

8. Maria´s Hunt (2025) de Glyders: psicodélicos, indie y a veces country, suenan mucho mejor cuando suenan más vintage y menos cuando las guitarras slides me hacen sentir en Texas, aunque son de Chicago, Illinois. Tienen buenos temas de blues rock y rock psicodélico, sobre todo cuando suenan a Los Beatles, sí tienen sus buenos momentos, aunque para mí alcanzan a un 3,5 de 5 por las partes de Americana.