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22 julio 2025

Hip hop clásico de Filadelfia, rock alternativo industrial polaco, hip hop/trap brasileño, sludge/doom colombiano, thrash/death italo-sirio-holandés, brutal death de Maryland, metal alternativo neozelandés

1. Transition of Power (2025) de Dell-P. Verdell Smith de Filadelfia, Pennsylvania, con rap, boom bap y hip hop. 3,5 de 5. Es hip hop clásico, nombrando a Jazzy Jeff & The Fresh Prince y Schooly D. Es histórico, con letras sociales y de reflexión. Siempre refresca alguien que rescata los orígenes.

2. Syk (2025) de Snakes Snakes Snakes. Rock alternativo industrial / noise rock, con voz femenina desde Polonia. Es igualmente psicodélico, noise pop y algo garage, con un toque tan encantador como salvaje, gracias a arreglos electrónicos y sincopar riffs pesados, con muchísimo fuzz, con un bajo muy denso y voces limpias que andan el camino medio entre lo melódico y lo punk. 4,3 de 5.

3. Independente do sufoco seguirei fazendo estrago (Ep, 2025) de Dandara: artista brasileña emergente, que combina rap, hip hop y trap con sonidos electrónicos underground de subculturas de Internet de emo-pop. Bastante buena e interesante. 3,7 de 5.

4. Relictos nefandos (2025) de Dungeon: increíble discazo de doom/sludge metal de Santander, Colombia, con temas larguísimos, ritualistas, enigmáticos y disonantes, muy ocultistas pero también con una alta calidad interpretativa, con momentos stoner y psicodélicos, sin dejar de ser tenebrosos. 

El bajo es fangoso, la batería ruidosa y hay una atmósfera lo-fi con guitarras con distorsión brillante, junto a un shriek/narración agria con mucho reverb, totalmente ochentoso pero obviamente intencional. Me gustó mucho. 3,8 de 5. Tienen el mismo baterista que Crocell, también de Santander, en que hacen un black atmosférico con la misma lograda crudeza vintage. Un detallazo es que cuando lo reproduje en Deezer, aunque todos los temas son de entre 10 y 14 minutos, algunos aparecían más cortos pero se iban alargando mientras sonaban, añadiendo segundos cada vez se acercaba el final. 4,3 de 5.

5. Horror Trance (Ep, 2025) de Pitchfork: thrash/death holandés con montones de invitados, sonando bestia, rápido y con un sonido atronador clásico. Su cantante/guitarrista es sirio nacionalizado holandés y su baterista un italiano que también se mudó a Amsterdam. 3,8 de 5. Falta saber más.

6. Epoch Of Immortality (Ep, 2025) de Bludgeoned by Deformity: nostálgico brutal death noventero, con su sabor groovy venido del beatdown hardcore, especialmente en la voz, que parece un Max Cavalera underground. Suena entre industrial y lo-fi, muy grave y denso, apenas audible pero, una vez más, intencionadamente brumoso. Me gusta 3,7 de 5. Su tema False Deliverance con Pyrexia es definitivamente el mejor, por mucho. 

7. Re-evolution (2025) de Devilskin. Banda de metal alternativo de New Zelanda, con vocalista femenina (Jennie Skulander) que combina post-grunge, rock alterantivo, hard rock y algo de groove, tanto en voz como en riffs. Está bueno, aunque le falta algo distintivo además de consistencia, porque hay temas muy alternativos y luego otros más caóticos, incluso con guturales. 3,3 de 5.

8. 33 Curses at the Nazarene (2025) de Mind Snare: brutal death italiano, muy claramente influenciado por Cannibal Corpse, el Deicide más bestial y Napalm Death. Tan grotesco, veloz y pesado como se espera, combinando grind y death pero por separados, alternando, así que los temas son entre 2 y 3 minutos, con golpes de redoblante veloz y también arreglos percusivos más elegantes y diversos. Divertidamente extremo, aunque claramente derivativo. 3,9 de 5. 

9. Deathspitter (2025, EP) de Bloodcrusher. Slam/brutal death de Oregon, con Dave Wolfe McKey como máximo responsable. Una aplanadora de huesos, sedienta de tripas y sesos, hay sangre por doquier en esos riffs gore, llenos de armónicos y guturales de pig squeal profundo del chileno Hugo Ojeda. 3,6 de 5. 

21 julio 2025

Lo nuevo de Wet Leg (indie punk garage), death progresivo hiper-melódico francés, rock/metal progresivo, alternativo y gótico sueco (Katatonia), Sting en vivo, metal progresivo/alternativo de Túnez, p-funk, progresivo ambient, groove/metalcore de Lituania, mathcore/metalcore, death de Costa Rica, post-metal /sluge de Chequia

1. A Cold Black Day (2016, remasterizado y publicado en 2025) de Carcariass: esta banda francesa me ha asombrado demasiado por su sonido, es la banda de death progresivo más melódica que he escuchado, con riffs y un sonido tan pulidos y suave que contrasta con la rudeza y extremismo de la construcción del sonido, del gutural poderoso y de la brutalidad de la batería. Es un logro increíble que los hace especialmente seductores. 4,3 de 5. El disco salió bajo el nombre de  Mindwarp de Suiza y ahora es presentado como discografía de la francesa, que puso tres de los cinco miembros.

2. Nightmares as Extensions of the Waking State (2025) de Katatonia. Sigo felizmente enamorado de mi esposa Aruska y de esta banda que redescubrí más tarde. Este disco, con rock progresivo, goth metal y metal alternativo, con guiños de doom, me gusta mucho. Este disco le di 4,6 de 5 y lo reitero. Me encantaría verlos en vivo pronto.

3. Live 3.0 (2025) de Sting. 4,5 de 5.


4. Karma (2023) de Myrath: más de metal progresivo contemporáneo, fusionando con música de Medio Oriente y especialmente mucho metal sinfónico, folk metal y claro, momentos de amplia accesibilidad pop y metal alternativo. 

De Túnez/Francia para el mundo, y aunque los puristas no quieran calificarlos como prog, aunque claro, hay momentos de arena rock / AOR pero con raros arreglos y cambios de tiempos y texturas. En mi segunda o tercera escucha, me gustó mucho más.

Lo mejor es la grandiosidad de las orquestaciones, con cuerdas, trombón, trompeta y saxofón reales, e incluso Qraqeb o Karkabou, castañuelas marroquíes, siempre lideradas por melodías de instrumentos árabes pero además, potenciadas con teclados y guitarras inmensas, que le dan una energía increíble. Es un discazo, que quizás rompa esquemas estrictos. Me gusta muchísimo. 4,7 de 5. 

5. Album of the Year #1 Funkateer (2025) de Bootsy Collins. Uno de los músicos que colaboró con George Clinton en Funkadelic y Parliament ayudaron a crear el P-Funk, y este disco es la más reciente producción del bajista con decenas de cantantes e invitados del hip hop estadounidense. Algunas guitarras pesadas, mucha psicodelia y RnB acompañan al disco, sabroso, claramente funk y espacial. Creo que lo que más disfruté fue la incorporación e influencias del rock psicodélico, el space rock y el rock experimental, con el último tema dedicado a Buckethead. Porque con él Bootsy compartió en la banda de metal alternativo y experimental Praxis, liderada por Bill Laswell. 4,3 de 5. 

6. The Warmth of a Dying Sun (2017) de Employed To Serve. El mathcore / metalcore brutal, enredado y agresivo que me encanta, lleno de gritos, armónicos, guitarras densas y creatividad caótica, angular y progresiva. 4,7 de 5. Aunque es una banda que me encanta, ya no son la locura destructiva que eran.

7. Liquid Stone (2025) de Whispers Of Granite. El proyecto de metal alternativo/ambiente/progresivo de la cantante noruega Trude Eidtang y el multi-instrumentista alemán Andreas Hack. Es música suave, ligera, con momentos de majestuosa progresividad aunque siempre en un modo calmado, contemplativos y casi de místicos. Lo mejor está en combinar arreglos de bajo y teclados, así como la gran voz de ella. 4 de 5.

8. NIL (2025) de Black Spikes: Una banda rara de groove/metal alternativo/metalcore, cuyas influencias van del trap metal al djent, pasando por el black melódico, voz femenina en shriek y melodías limpias, de Lituania. Es bestial, diferente y potente. 4,3 de 5.  Está compuesta por Simona Karinauskaite (bajo), Mantė Gužėnaitė (batería), Agnieška Vrubliauskienė (vocales) y Dovilė Virbalaitė (guitarra). 

9. moisturizer (2025) de Wet Leg: segundo disco de este dúo femenino de indie rock, ruidoso, atrevido y algo desenfadado, con garage rock y dance-punk, lo que le da esa amplitud para ser agresivas y al mismo tiempo, bailables o burlonas, según se vea. Según RYM hay indie pop y post-punk, aunque para mí en muy menor medida. Recuerdo que se habló demasiado de su debut, al que apenas recuerdo, pero este disco me gustó bastante, bien guitarrero y pop noise. 4,2 de 5. 

10. Altar of Brutality (2025) de Mortual. Debut de esta banda tica de death metal. Pura muerte, mae. Es oscura, subterránea, veloz y perversa. Bastante vintage en sus riffs pero con alta capacidad interpretativa. Un poco de Obituary, Deicide y Monstrosity entre las claras influencias. 4,2 de 5.

11. Amen (2025) de Lvmen. Discazo de slugde atmosférico, post-metal y post-hardcore, metal progresivo y mucho stoner, realmente increíble, que con esta combinación audaz te arroja paletazos y misiles de claroscuro, en que la suciedad y brutalidad de gritos y guitarras, llenas de fango, torbellinos de arena y taladros, también tenga momentos melódicos, de rock psicodélico calmado y contemplaciones siderales, en medio de una discordante batalla de concreto, explosiones y riffs que son igualmente stoner, progresivos, asesinos y monstruosos. A veces siento que escucho dos bandas en una, algo como The Mars Volta con Sermon, porque tiene una ritmicidad que es ajena al post-rock, al metal e incluso al stoner.

4,8 de 5. Suena apocalíptico y misterioso, lúgubre y al mismo tiempo, seductoramente cinemático, gracias a arreglos de cánticos, sintetizadores y orquestaciones, pero también sabroso, como con toques de funk/groove, gracias a los momentos progresivos, aunque el post-metal le añade otra capa nuclear: con disonancias extremas, percusiones en avalancha y raras atmósferas. Su propuesta visual y conceptual es magnífica. De mis discos favoritos del año.

12. Only Hore's & Divorce's (2025) de Horerotted: brutal death / grindcore, toquecitos de lam, poderosísimo, del británico Sam Taylor, el mismo de Porkfarm. 

13. Sangvareh (2025) de Sabke Morde: qué increíble día, y más con esta banda tan sorprendente, oscurísima y misteriosa, tan difícil de clasificar. Además de venir de Irán. Porque aunque podría decir que hay metal sinfónico por las orquestaciones realistas y grandiosas, aunque es más bien algo como música de cámara experimental y vanguardista, con noise, coros operísticos y canto de garganta.

Podríamos hablar de dark jazz y metal progresivo, quizás post-metal o death doom, aunque suena es más bien a soundtrack de terror, con mucha intervención digital, en que a veces hay momentos de guitarras metaleras, así como muchos samples terroríficos y dark ambient. Todo producido por el multi-instrumentista Siavash Sabke Morde (سیاوش سبک مرده). Las voces son shrieks, coros de voces, líneas de soprano y cánticos de Medio Oriente.

Este disco, que también es conceptual como los dos anteriores, tiene los siguientes músicos: Siavash Sabke Morde – voz, batería, guitarras, bajo, piano, teclados, efectos de sonido como autor y de sesión:

Kambiz Radmehr – saxofón. Archie Murphy – trombón, fagot. Joshua Stephenson – trompeta. V. Petrosian – fliscorno. Erfan Hop – trompas, tuba. Sevin Fallahi – clarinete. Tina Abd – flauta. Daniel MP – violín, viola, violonchelo. Sanaz Alf – violín. Sara Kalan – soprano. Austin Redding y Melina Redding – coro. 4,9 de 5.

20 julio 2025

Rap bogotano, metalcore femenino de Tokio, post-bop / ECM jazz con Corea, Metheny y otros, metal progresivo heleno-germánico, stoner progresivo alemán, brutal death gringo, black/death gélido, death/post-punk sueco, Claroscura (Aterciopelados)

1. Pecado Capital (2025) de Errror999. El domingo comienzo muy bien con esta nueva producción del rap bogotano. Mi preferida, Injurias. 4,5 de 5.

2. Apple of My Eye (2025) de Nemophila. Sigue brutal con este cuarteto femenino japonés, lleno de metalcore y metal alternativo. Los gritos y riffs de Brainwash son impresionantes. 4,3 de 5.

3. Like Minds (1998) de Gary Burton, Chick Corea, Pat Metheny, Roy Haynes y Dave Holland. Post-bop y ECM Style Jazz. Joya total. 5 de 5. Creo que lo mejor es que además de piano, guitarra, bajo y batería, está el vibráfono de Gary Burton. 
4. The Constante Void (2025) de Philosophobia: segundo disco de esta banda internacional (Alemania, Grecia) de metal progresivo, lleno de arreglos intrépidos gracias a un batería extraordinario, con enfoque en los arreglos de rock progresivo mediante teclados y una narrativa dramática con una poderosa voz limpia no épica ni power metal. Es buenísimo cómo se enfocan en atmósferas y texturas sónicas. 4,3 de 5. Sus temas más cortos, porque tienen una suite final de más de 20 minutos, son realmente poderosos, con más sintetizadores imposibles, metal enrevesados y cambios extraordinarios, con un sonido pesadísimo en la batería y solos magistrales de guitarra. 

5. Ate's Alchemist (2025) de Sheev. Bella alegría de esta banda alemana de stoner / groove metal progresivo, que con un sonido agresivo y grueso va pasando de la calma a lo explosivo, con cambios fascinantes y texturas agrestes, dándole fuerza a la locura compositiva y la interpretación casi pretenciosa. 4,7 de 5. Es como un Pantera refinado, fumón y avanzadísimo en arreglos progresivos, con un bajo demencial pero hábil pero también algo de Alice In Chains e incluso algo de Tool. Discazo. 

6. Violence Unimagined (2021) de Cannibal Corpse: me hacía escuchar esta bestialidad de disco, lleno de brutal death, death/thrash bestial y un tremendo delivery vocal de parte del usualmente menos querido por mí, Corpsegrinder, incluso hay algo de deathgrind para mí. 4,3 de 5 pero con muchísima diversión extrema gracias a riffs circulares, melobrutales, con solos increíbles y con diversidad de velocidades, es un abanico de machetazos y ataques letales. Primer disco con el guitarrista Erik Rutan de Hate Eternal. 

7. Abominable Astral Summoning (2025) de Imperial Crystalline Entombment I.C.E. Tercer disco de estos locos de concepto enfocado en lo gélido, el hielo eterno, la fría y huesuda muerte y el apocalipsis invernal, de Waldorf, Maryland. Es un black / death dominado por riffs y blast beats más propios del death, aunque después de la primera mitad, los temas se tornan más híbridos, con una oscuridad furiosa y voraz que recuerda a Emperor y Marduk, pero está bueno, bastante, le voy a dar un 4,1 de 5, un paso mucho más alto desde su disco anterior. 

8. Beside Myself (2025) de Dj Haram. Segundo disco de esta productora musical de Nueva Jersey. Un álbum de Deconstructed Club [combinar música electrónica bailable de ritmos regionales y poco escuchados en países anglosajones con géneros del post-industrial], gracias a la incorporación de pistas, beats y sonidos de Dabke, Experimental Hip Hop, Hard Drum y Ambient, así como narraciones de poetisas feministas árabes, noise perverso como el que Mother Moor -una de sus colaboradoras y con quien forma 700Bliss-, hizo con SUMAC, mucha música de Medio Oriente y una declaración / manifiesto en forma de arte alternativo de música electrónica que bebe del rock experimental, el drum n bass, el hardcore electrónico y la música del mundo reconvertida y sampleada para la discoteca. 4,3 de 5. Interesantísimo y muy bueno.

9. Hesitating Lights (2025) de Floating: Esto está realmente bueno, death metal progresivo con post-punk, por lo que el bajista necesita ser doblemente bueno. Son de Suecia y hay blast beats en que los guturales se combinan con riffs de notas lúgubres pero brillantes y agudas, mientras el bajo y la batería se transforman para ser tan góticos como bailables. 

En temas como Grave Dog es death disonante, opressivo y demencial, muy avant-garde pero igualmente gótico y punketo, así que también tiene una doble capa de melodías disímiles. Empieza siendo interesante, una curiosidad y termina siendo una cátedra de experimentación lograda, de yuxtaposición y fusión creativa, con distintas formas de la oscuridad.

Es una maravilla para bailar con delineador, chaqueata de jean con logos de black metal y admirar la locura progresiva de sus guitarras que van de tremolo picking bastardo a bellos y brillantes acordes de shoegaze/emo/deathrock. 

10. Claroscura (2018) de Aterciopelados. Este disco es de los primero intentos de resignificar el latin pop y la música latina fusión de parte de mis amados colombianos, de forma más experimental que consolidados conceptualmente, en que sueltan bastante guitarras para probar con electrónica como antes hicieron otros mucho mejor, así que alcanzan resultados más o menos afortunados aunque en general me gusta muchísimo también, musicalmente es el menos logrado, realmente básico en materia de composición.

El disco empieza bien con Play con Anita Tijoux y tiene algo interesante en Tu Amor Es porque logran el objetivo de combinar sus versos de poesía punk con EDM aunque hay momentos muy bajos como Despierta Mujer, pero también hay temas bastante buenos, como Tumbao, donde vuelve a sonar el vallenato en guitarras psicodélicas y rock latino. Es decir, cuando apelan a lo que saben, combinar versos sociales y líneas vocales de rock latino con algunas guitarras o ideas de rock indie, en lugar de intentar ser un Sidestepper rebeldoso. Quizás hay una excepción en Manifesto Colibrí aunque por poco.

El tema Dúo es lo máximo: habla de la evolución de Héctor y ella, del punketo del Restrepo, que tocaba en La Pestilencia y luego vegetariano pacifista espiritual, y ella que venía de la ranchera y el bolero, ahora es casi vampira. Incluso hablan de la separación que tuvieron. Piernas, un rock and roll feminista, un poco repetido y menos divertido que otros de empoderamiento corporal pero me vuelve a conquistar con la dura balada Vieja, maravillosa pieza intimista, balada ranchera rock/ska con dolor de alma y cuerpo. 

Maravilloso, 4,2 de 5. Termina con He Venido A Pedirte Perdón, original de Juan Gabriel, en verión electropop con guitarras. 

18 julio 2025

Black atmosférico colombiano, postpunk/rock alternativo británico, hip hop / boom bap argentino, black melódico feroz de New Orleans, slam metal sobre perros calientes, country pop rap, funk metal / rap rock, folclore fusión colombiano, death gringo

1. Vía Siniestra (Ep, 2024) de Crocell: bestial black atmosférico melódico de Colombia, que desconocía hasta ahora. En principio pensé que era muy lo-fi y meramente crudo, pero luego se nota un gran esfuerzo por hacer algo bestial pero también que permita disfrutar de los riffs gélidos de forma clara. Además, tiene buenos arreglos de folk que completan muy bien la propuesta. Son de Bucaramanga, Santander. 4,2 de 5. 

2. Violent Delights (2025) de Jools: Maravilloso debut de la banda de Leicester, East Midlands, que combina vocess de post-punk y punk de alta gama con guitarras poderosas de post-hardcore y rock alternativo. Son melódicos, altamente melódicos y muy orgánicos. Las guitarras punzantes y el bajo denso suenan muy bien, en primer plano, junto a una batería explosiva. Claramente hay influencia del rock alternativo e incluso rapmetal / nü-metal gringo.

3. Epifanías (2025) de Kamada: trío de hip hop argentino conformado por Kelo (MC), Saje (MC), DJ Niqt (DJ). Abstract Hip Hop, Boom Bap y Drumless, mis favoritos del género. Ellos aparecen en el disco Guachos de Veeyam, lleno de jazz, rap rock y folk argentino. 4,3 de 5. Me gustó mucho, es sabroso, callejero y con letras sexuales. Maravillosamente, esta nueva ola de hip hop argentino bebe de los antecesores de rock psicodélico y experimental, sumando beats y pistas de rock progresivo, funk y jazz.

4. The Siege of Sorrow’s Gate (Ep, 2025) de Wolventhrone, debut de esta banda de New Orleans, Luisana, que es melódico, feroz, rápido y con arreglos de dungeon dynth. Bueno, tienen mucho futuro, quiero saber más y ver si expanden la banda o hacia donde se dirigen. Son de estas bandas explosivas, que emanan influencia de Emperor. Las voces son geniales, procesadas para que suenen como mil demonios gritando, los riffs son realmente buenos, mientras el conjunto suena entre épico e infernal, con tremolo picking bien usado y complejida armónica. Grabó con ellos el baterista de la banda finlandesa Swallow The Sun. 4,2 de 5.

5. Dawg Eat Dawg World (2025) de Glizzy Gobbler: banda de grindcore / electrónica sobre... perros calientes. Y  no es nada mala, aunque claro que no es lo mejor que has escuchado. 3,4 de 5. Las voces son las más slam death que puedas imaginar, de esas que son como narradas y suenan como el agua hirviendo de una pipa... Humor negro total. Entre los invitados, el cantante de Sanguisugabogg. 

6. Whiskey & Roses (2025) de Yelawolf & J. Michael Phillips. Aunque la crítica le da duro, este es el mejor disco de lo maloso que le he escuchado a Yelawolf. Merece repetir a ver este pop alt-country rap. 3 de 5.

7. 311 (1995 - edición 30 aniversario) de 311. El megaclásico de la banda, con Down y All MIxed Up: Rap Rock, Alternative Rock, Funk Rock, Reggae Rock, Reggae, Funk Metal. Sin embargo, no es tan bueno. 3,8 de 5. Divertido, con temazos aisladamente mejores. Un buen concepto noventero al máximo.

8. Lo-files (205) de Bring Me the Horizon: disco de remezclas de temas en hip hop lo-fi. Una buena curiosidad, aunque a veces muy trap. Está chéveres aunque no sé qué aportan a la discografía de la banda. 2,7 de 5.

9. Canto de Libertad (2025) de Folkloreta. Hermosísimo y muy bien hecho disco de folclore fusión desde Colombia con la bellísima voz de Silvia Bibiana. Tiene bellas canciones de trova, música andina y un final glorioso, un joropito académico a lo María Teresa Chacín o Ensamble Gurrufío. 4,5 de 5.

10. Seofot (2025) de Angerot. Increíble buen death metal de Dakota del Sur, Estados Unidos, con un baterista invitado en cada canción. Combina el sonido de Asphyx y otras bandas vintage con una producción que permite escuchar lo cavernario y obscuro de forma clara y detallada. 4,2 de 5. Kevin Paradis, Derek Roddy (ex-Malevolent Creation), Zack Simmons (Goatwhore), Dariusz Brzozowski (ex-Vader, ex-Dimmu Borgir), Thomas G. Plaguehammer (ex-Abigail Williams), Pierce Williams (ex-Skeletan Remains y ex-Torture Rack) y Marco Pitruzzella (Sleep Terror y Six Feet Under).

11. 

10 julio 2025

US power metal progresivo, melodeath de LA, death metal originario (Possessed), hardcore punk/oi, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (pop rock psicodélico), emo-pop clásico, brutal death técnico, shoegaze/dream pop/indie rock gringo

1. Chasing the Dragon (2025) de Helms Deep: empezamos el día con power gringo progresivo, con increíbles momentos progresivos y una voz regular. Pero me gustó bastante, 4,2 de 5. Es su segundo disco y el bajista es realmente un genio, los riffs logran viajar por distintos géneros y en conjunto tienen algo de épico y vintage que agrada. Son de Florida y sus temas son una especie de combinación de ciencia ficción espacial y fantasía de dragones. 

2. End Time Lightning (Ep, 2025) de Upon Stone. Después del debut de Dead Mother Moon, este nuevo EP suena más gótico, oscuro e incluso atmosférico, con toques de black y speed que me agradan mucho más. 4,2 de 5.

3. Seven Churches (1985) de Possessed. Un increíble disco de death metal, de los primeros en ser publicados después de -obviamente- death, pero que ayudó a definir el sonido, forma y estructura de la música extrema, claramente se nota que de este thrash/death salió todo lo demás. 4,8 de 5. Suena increíble, incluso sin considerar la época pero haciéndolo, es magistal, con el gutural reverberado y el alto nivel técnico, cuasi progresivo, de la instrumentación. 

4. It's a Beautiful Day, What a Beautiful Day (2025) de Skinhead. Pensé que era un nombre irónico, pero no, es reivindicativo. Melodic Hardcore, Street Punk y Oi! para defender el movimiento. 3,7 de 5 pero está muy bien hecho, con bajos densos e industriales, guitarras creativas entre sucias y melódicas y una voz ronca, loca y cuasi spoken word. Al parecer son de EEUU pero suenan muy europeos. Me gustó bastantísimo, más para el estilo.


5. Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) de The Beatles. Pop / Rock psicodélico, art rock, pop barroco, sunshine pop, toytown pop y music hall. Un clásico absoluto de la música occidental y universal que mostró al cuarteto de Liverpool como capaces de elevar la música pop a estándares de bellas artes contemporáneas, incluyendo no sólo las técnicas de composición, producción y grabación sino también empaque y presentación visual. Tiene los mega clásicos With A Little Help Of My Friends y Lucy In The Sky With Diamonds, así como el single previo, Strawberry Fields Forever. 

Se considera este disco como precursor del rock progresivo y el uso de música circense y vaudeville la puedo rastrear hasta artistas contemporáneos como Arcturus y Diablo Swing Orchestra, además, trajo la música india al pop occidental, la combinó con orquestaciones clásicas y con guitarras de rock, justo cuando empezaba el Verano del Amor. Un discazo, aunque admito que me gusta mucho menos que Revolver. 4,7 de 5.

6. Three Cheers for Sweet Revenge (2204) de My Chemical Romance. Un muy buen disco de mall screamo / post-hardcore / emo-pop y pop punk, aunque no está en este orden en RYM, que fue un gran éxito del último MTV aunque ya decadente. No lo escuché tanto pero realmente es un disco que ha envejecido bien. 4,6 de 5. Está en el corazón del segundo movimiento emo que fue tan comercial y exitoso, aunque muy mal visto en el primer momento, como el pasó a pop punk. Gerard Way tiene una gran voz, y no solo melódica. Es un vampiro joven y desinteresado.

7. Morbid Ataraxia (2025) de Putridity. Brutal death técnico, con temas cortísimos tipo grindcore y un remate como ahora se acostumbra, larguísimo. Bastante bueno, aunque poco original, algo repetitivo. 3,7 de 5.

8. Die in Love (2025) de Greet Death: Banda de shoegaze / slowcore / indie rock / dream pop de Flint, Michigan. Me gusta porque es atmosférico, con mucho reverb pero las guitarras y la batería están al frente, así que lo fantasmal y vaporoso se combina con una acidez sónica que explica que tenga un poco de todos estos ingredientes: desde guitarras ruidosas y con altísimo reverb a voces paranormales y decadentes. 3,6 de 5.


06 julio 2025

Lo nuevo de Puddle Of Mudd, death-doom gringo vintage, pop rock alternativo de Tilian Pearson (Dance Gavin Dance), hardcore/emoviolence de Canadá, D12 sin Eminem, Nexus Polaris de Covenant, pop rock alternativo (AWOLNATION) y vocaloid/indie rock/dream pop

1. Kiss The Machine (2025) de Puddle Of Mudd. Disco regular de post-grunge, sin aspavientos pero no tan malo. 3 de 5. Tiene incluso un par de temas medio estupidizados por pistas de trap o similares, pero el primer tema, Beatimous y Maniac son decentes piezas de rock pop. 3,5 de 5. Post-grunge originalmente de Kansas City.

2. Abhorrent Worship (2025) de Ossuary. Debut forma de la banda de un pútrido death doom metal, con mucho sonido vintage en la voz y buenas guitarras al frente. Una batería que podría sonar mejor. 3,7 de 5. De Madison, Wisconsin. El tema The Undrownable Howl of Evil me gusta porque aunque tiene esas viejas guitarras clásicas de death metal, tiene también momentos en que el escarceo entre el doom y death n roll, así como la distorsión brumosa le da un toque de revival, tipo Grave, que me gusta mucho. 
3. Vertigo (2025) de Tilian: banda de pop rock alternativo, proyecto personal de Tilian Pearson, cantante de Dance Gavin Dance. Es hard rock, rock alternativo y electrónica, aunque realmente me confunde si el disco quiere ser más alto-pop (con algunas guitarras distorsionadas) o pop rock (con mucha electrónica rara), por las bases electrónicas que a veces parecen ser interesantes y en otras algo traído de otro lado, como que estaban en una librería, que no corresponde con este artista, con una voz impresionante. 

Claro, el hombre no se pudo resistir a meter trap en sus temas, especialmente en Wonderland y un poco más aquí y allá. Por suerte, también queda swancore y math rock aquí y allá, sobre todo en algunas guitarras arpegiadas o pesadas, como en Days In Hell, que salvan el disco de ser algo totalmente malo.

2,8 de 5, con buenos temas como Savages. Es la música de esta época, rockeros que tratan de no quedarse atrás con el RnB, alt-pop y trap como señal de estar en el Zeitgeist, y que tiene horribles exponentes como Pyramids y President, así como mejores como Sleep Token, Poppy y Knocked Loose.

4. An Exercise in Self-Sufficiency (2025) de Body Minus Head. Debut de esta banda de screamo, hardcore punk y emoviolence de  Kitchener, Ontario, Canadá. Liderados por la cantante Alexandra Garvin. Violencia, potente y con algunos buenos temas candela. 3,5 de 5.

5. Return of the Dozen Vol. 1 (2008) de D12. Horrorcore / gangsta rap / pop rap. Entretenido, directo y con algo de RnB. 3 de 5. Mi favorito: You´re not a Gangsta. 

6. Nexus Polaris (1998) de The Kovenant / Covenant. Quizás el disco más perfecto de black sinfónico y melódico, con súper estrellas perversas. Un disco tan bueno que fue irrepetible, ni el anterior y mucho menos la cochinada industrial que hicieron luego se comparan. Vienen a Bogotá y sería una locura perdérmelos. 

7. 7 Piano Sketches (2025) de André 3000. Su anterior New Blue Sun, más electrónico y ambiental tampoco me mató pero no creo que sea malo, solo un poco demasiado improvisado. Según RYM esto es impresionismo. 2,7 de 5.

8. RUN (2025, edición de 10mo aniversario) de AWOLNATION. Un disco bastante electrónico y alternativo, que tiene temas absolutamente diferentes, algunos más guitarreros, otros con más arreglos sinfónicos, la mayoría bastante electrónicos. Tiene esa esencia como punk que me gusta al final, aunque siempre tenga muchos sintetizadores rodeándolo todo.

Es pop rock y rock alternativo, dice RYM, pero no puedo dejar de pensar en lo electrónico que es. Así que según también es art pop, indietronica, post-punk y rock experimental, con lo que estoy de acuerdo y rock industrial, con lo que no puedo coincidir. 3,5 de 5. Es elegante, sucio y para mí, bastante punk e indie. Es un muy buen disco.

9. おやすみシューゲイザー! Goodnight Shoegazer! (2025) de Lua-P: aunque oficialmente es una colaboración entre Lua Trilogy! y 初音ミク Hatsune Miku, que es una artista virtual del software Vocaloid, voy a entender que es que usaron este programa de Yamaha para la voz del disco. Hau que decir, la música está realmente bien producida, con Lua Trilogy! haciendo un gran trabajo combinando dream pop, indie rock y hasta algunos arreglos increíbles entre jazz, funk y electropop. La voz sintética no es mala, sorprende lo increíble que puede hacer un software digital aunque realmente no le veo un valor intrínseco o genial en imitar o emular muñequitas anime, lo puedo entender, sobre todo para insertarse en este micro-género de Internet. La música me conquista. 3,3 de 5.

10. Detox (2025) de ONE OK ROCK: banda real de rock alternativo y pop rock japonés, con diversos matices, más claramente el power pop y el pop punk, lo que permite escuchar algunas buenas guitarras distorsionadas, melodías vocales entre el emo-pop y el pop punk más meloso, y un buen performance de banda que claro que añade algo entre metal alternativo, medio industrialoso y post-hardcore más nintendocore. Creo que es bastante bueno, lo escucho como algo muy divertido, aunque sea altamente derivativo, hacen el trabajo. Además, Paledusk está de invitado. 3,5 de 5.

04 julio 2025

Electrotango (Bajofondo), black melódico atmosférico y black/death disonante francés, metalcore / mathcore increíble, war metal de Canadá, clásico de Katatonia, metalcore/beatdonw hardcore británico

1. Mar Dulce (2007) de Bajofondo Tango Club. Segundo disco de la banda-proyecto de electrotango de Gustavo Santaolalla con invitados de lujo, de Nelly Furtado a La Mala Rodríguez, Elvis Costello y Gustavo Cerati en el mega clásico El mareo. 4,6 de 5. Producido por Juan Campodónico, que también ha trabajado con Drexler y ampliamente con El Cuarteto de Nos. 

2. Le fléau du rocher (2025) de Darkenhold. En la primera escuchada de este disco de black metal melódico y atmosférico francés me pareció similarmente genérico y algo aburrido, con sintetizadores y teclados obsoletos, un sonido vago y demasiado brumoso, más un concepto que no levanta emoción. 

La segunda vez le encontré un matiz distinto, como un Summoning más salvaje o un Satyricon menos logrado, además, el tema que le da nombre al disco tiene sus momentos mid-tempo y hasta más rápidos, que le dan sentido y emoción En todo caso, sube a 3,6 de 5, porque tiene sus momentos propios de black/folk, algunas disonancias bastante interesantes y sus propias formas de arpegios melódicos y narraciones. No es arrechísimo pero está decente. 

3. Cult of Uzura (2025) de Skaphos: desde Lyon, Francia, llega el tercer disco de esta extraña combinación de brutal death, black disonante y death/black melódico, con momentos experimentales, tribalistas e incluso progresivos, en la que una profunda voz gutural acompaña una mezcla que va alternando momentos con riffs cavernosos y enredados, una batería bestial y cambiante, momentos disonantes y elegantes con momentos en que hay más técnica y brutalidad que melodía. Para mí es increíblemente bueno, porque tiene hasta temas interludio de guitarras acústicas. 4,7 de 5.


4. Dread Weight (2025) de Orthodox: Metalcore pesado pesado (con guitarras llenas de armónicos y distorsión destructiva de deathcore) con mathcore. Claramente hay grind y brutal death por allí sazonando la sopa de lava y azufre. Hay unos buenos ritmos y riffs de groove pero domina la angularidad matemática y caótica. Es una extraordinaria forma de violencia musical, ruidosa, bestial y misilística. Es como si separaras la parte puramente metálica del Iowa de Slipknot aunque claro que hay influencias del beatdown hardcore.

Su cantante, Adam Easterling, está invitado en el I Don´t Want To See You in Heaven de The Callous Daoboys. 4,7 de 5, sobrado. Son de Nashville, Texas.

5. Rivalry of Thyself (2025) de Prophetic Suffering: black metal bestial (war metal) con brutal death. Una cosa sucia, realmente bestial y densa. Son de Edmonton, Canada. Regular pero sin ser mala. No hay nada especialmente increíble, salvo quizás una buena densidad creada por el bajo y algunos momentos vocales cuando no hacen pig squeal. 3 de 5. Los temas más largos son mejores. 

6. You Exist Because We Allow It (Ep, 2025) de Melting: debut de esta banda bestial de metalcore australiano. 3,8 de 5.

7. Brave Murder Day (1996) de Katatonia. El gran clásico de esta banda que apenas recordaba haber escuchado. La primera grata sorpresa, que Mikael Åkerfeldt es quien hizo las vocales guturales. Lo segundo es que aunque el sonido es death doom gótico, ya se notaba que la banda tenía una idea diferenciada de cómo producir su música. 

El sonido de las guitarras es ciertamente melancólico y depresivo, pero tiene muchos riffs que podrían adivinar cierta influencia de rock clásico por un lado y mucho del rock gótico, post-punk y shoegaze por otro lado, lo que hace que sean disonantes, expansivos y con un sonido brillante, casi luminoso, totalmente distinto a lo sombrío o funeral del género, lo que luego fue retomado en el Sunbather de deafheaven. 

Se nota la intención de agregar melodías y distorsiones alternativas, que podrían pensarse incluso no metaleras sino más cerca de lo que también más tarde sería el post-metal, el blackgaze y el doomgaze, mientras también tenía momentos más oscuros, densos y más claramente, lleno de sonidos litúrgicos. Fue altamente innovador, sobre todo porque el tema Day es algo como dream pop / shoegaze / rock gótico. Este toque emo/gótico se notó luego en Alcest, por ejemplo.

Esto se nota especialmente en el tema Rainroom, quizás el más gótico y shoegaze, que no dejó de ser también profundamente death doom melódico. Y esto último es esencial, porque en lugar de lentas, duras y lúgubres riffs con órganos de apoyo, los riffs tenían arpegios y progresiones de acordes complejas, continuas y circulares, pero enfocadas en aunque sonara duro, construyeran armonías entre las guitarras. En el tema 12 una gran sorpresa, los momentos de metal progresivo.

Ahora, hay que decirlo, a pesar de todo esto, no era ni siquiera black melódico, esto estaba hundido de fondo en lo gótico e incluso lo punk. 4,7 de 5. Ahora, la batería sí es demasiado básica y pobre.

8. Endless Betrayal (2025) de Desolated: metalcore / beatdown hardcore de Southampton, Reino Unido. Potente, divertido, aunque no extraordinario. 3,5 de 5.

24 abril 2025

Pop barroco / soft rock londinense, soul psicodélico, groove/death técnico progresivo y alternativo de Boston y mucho brutal death metal

1. Anchor Chains, Plane Motors & Train Whistles (Ep, 2025) de Skydaddy. un lindo puñado de canciones, suaves, calmadas y elegantes, alrededor del pop barroco y el soft rock, con algo de revival de psicodelia. Se trata del artista Rachid Fakhre, residenciado en Londres. Es su tercer EP y aún no tiene un álbum debut. 3,7 de 5.

2. Dreams Of Doom: un disco de death/doom de un baterista portugués, pero muy malo, lo quité / Sable, fAble de Bon Iver (pop soul / art pop pero no es para mí). Buenos singles de Durand Jones & The Indications: smooth soul y psicodélico (de Bloomington, Indiana, EEUU, su disco sale a mediados de junio).

3. Erasure Of Color (2025) de Aversed: increíble este disco que me hace pensar en una versión extrema de Jinjer, pues combina muy complejos riffs de progresivo y death técnico con otros de djent, más solos de guitarra espectaculares que explotan en virtuosismo, acompañadas de una segunda guitarra en contratiempo para arreglos rítmicos que son una cátedra de hermosura laberíntica, así como de tecnicismo formidable. 

Y en otros suena a black/death melódico, en que las guitarras en trémolo y el blast beat feroz son intervenidas por una voz femenina entre alternativa y operática, que se intercala a veces con un shriek industrial y punzante. 

Su elemento diferenciador es el uso de polifonías con riffs arpegiados que pueden transformarse o alimentarse de otras guitarras más shoegaze y sí, llegar al metal alternativo menos extremo o sumergirse en un groove progresivo, en que los shrieks son más presentes, intercalados siempre con una voz más propia del metal alternativo. 

Y aunque algunas guitarras son más metalcore que death melódico, las voces guturales (que también agrega el guitarrista principal en forma de growl y la vocalista en gritos screamo) a veces se apoderan de la narrativa, en otros es el poderosísimo sonido del bajo el que toma el comando melódico.

Son de Boston, Massachusetts. Comparten baterista con Allegeon, que tiene un disco increíble este 2025. Y tienen un sorpresa en el tema que da título al disco, con un arreglo sinfónico a lo Septicflesh en el medio de la canción. 

4. Sheol (Split, 2025) de Insalubrity / Excrescence / Anal Stabwound / Theurgy. La primera es una banda de brutal death de Ecuador. Con un buen baterista y un pig squeal típico. 2,5 de 5. La segunda viene de Tacoma, Washington. Con un baterista igual o quizás más veloz aún, pero un sonido terrible y un vocalista menos capaz. Malazo, 2. La tercera tiene mejor música, aunque esta vocalización y la monotonía del género me parece hasta estúpida. 3 de 5. Es un artista solitario con banda en vivo de Darien, Connecticut. Y la última repite este músico en voz,  bajo y batería, más un guitarrista y un segundo cantante de Italia y Filipinas respectivamente.

17 febrero 2025

Post-punk/noise pop de Minnesota, metalcore salvaje de Florida, noise rock muy pobre,djent/progresivo berlinés, post-punk gótico preciosista, punk celta, synthpop neo-psicodélico, brutal deathcore técnico, doom progresivo hermosísimo (Avatarium), hip hop latino y nu jazz

0. Empecé la semana llegando un pelín tarde a clases. Mariví me pidió hacer una investigación de prueba, seguro para considerar pagarme de otra forma, tengo que lucirme.

1. The Heart Beating As None (2025) de SUPERCOLLIDER: (Niki Dewolf - mujer trans) viene de Grand Rapids, Minnesota. A diferencia del mixtape de Lua Trilogy!, el cual detesté y el confuso pero estimulante LUACOLLIDER, este disco es más claramente un producto de estudio pero dentro de los estándares, si es posible, del post-punk/noise pop con angustia emo y oscuridad vaporosa en las voces, producción cuidadosa aunque nebulosa, como en un viejo bar lleno de humo, y atmósferas llenas de guitarras ruidosas, un bajo "sucio", samples industriales y sintetizadores inmensos, hechos con una filosofía de lo-fi y post-hardcore.

De acuerdo a RYM es un disco de Noise Rock y Post-Punk, con influencias de Gothic Rock, Experimental Rock y Post-Hardcore. El título es una referencia al disco I Can Hear the Heart Beating as One de Yo La Tengo. En Spotify. Me gustó, 4,3 de 5. 


2. Philosophy of the Blade EP (2025) de Domain: metalcore sucio y salvaje, con guitarras realmente muy distorsionadas y sucias. Tiene tres temas, incluyendo una versión de Propaganda de Sepultura. 4,2 de 5. Son de Florida, EEUU. En Spotify

3. Singles de Amenra (Forlorn) que no me conquistó, sonando como demasiado black metal para lo que han hecho antes. Low before the breeze, un black/hardcore mucho más interesante y Gernotshagen con Mosaic, algo de black/folk quizás demasiado largo aunque con muy buen sonido, un poco más interesante.

4. Thirteen Sense (2025) de Klein: banda de noise rock, puro y duro, aunque audible. Según RYM podemos escuchar dron, ambiente, industrial, glitch y post-metal, aunque lo que reconozco son guitarras súper procesadas y ruidosas, algo de beats sencillos y poca estructura. No le entendí el gusto, a pesar de los samples de música clásica y la experimentación sónica. Lo veo pobre, con poco atractivo. 1,5 de 5.

5. Coralea EP (2025) de Across Oceans: un djent / metal progresivo y alternativo con growls de death metal y varias formas de voz limpia para hacer coros, desde el post-hardcore al goth metal, que por momentos me recordaron a Evergrey. Es una nueva banda, power trío berlinés, compuesta por Ben Ramjan en la guitarra, Neema Sahebi en el bajo y Joey Ryan en guitarra principal y voces. Interesante, empezaron publicando singles e EPs en octubre de 2023. 4,2 de 5. En Spotify

6. Glutton for Punishment (2025) de Heartworms: El post-punk gótico es quizás el género menos favorito pero el que he aprendido a tratar de entender, sobre todo porque me gustado mucho más ahora el post-punk. 

En este caso, un disco muy bien producido e interpretado, que según RYM, es darkwave, Windmill Scene, rock gótico y post-punk, que es también dance-punk, synthpop, coldwave y art pop, es decir, que es bailable y oscuro, detalladamente construido y accesible, con una muy buena voz femenina (Josephine Orme, encargada además de guitarras y teclados) y con unos sintetizadores impresionantes, además de una instrumentación analógica con una atmósfera elegante, sofisticada y casi demasiado perfeccionista, puesta de una forma tan precisa y puntillista que es realmente está inspirado en las bellas artes. 

Aunque sus canciones electrónicas me ahuyentan, las que están más cerca del rock/punk me parecen realmente fascinantes. Le daré un 4 de 5 pensando en volver a escucharlas. Son de Londres.Por cierto, esa Windmill Scene me ha ganado poco a poco, con discos como Ants From Up There de Black Country, New Road; Hellfire de black midi; The New Sound de Geordie Greep y The Vault de Maruja. En este caso, está más cerca de FACS y Ditz. En Spotify.

7. Dead Anthems (2025) de The Rumjacks, divertido celtic punk australiano, sin demasiadas pretensiones, guitarras bien ruidosas, coros alegres y canciones para la fiesta. 3,5 de 5. Por momentos es pop punk y otras bien punk, es divertido, lo pongo en mi lista para más tarde.

8. Imaginal Disk (2024) de Magdalena Bay: según la crítica y el público, quizás el mejor disco del año pasado. Recuerdo haberlo escuchado pero no lo retuve. En Sputnikmusic le dan el puesto 72. Según RYM es un disco básicamente sembrado entre la Neo-Psychedelia y el Synthpop, aunque hay también Chillwave, Dance-Pop, Progressive Pop, Alternative Dance, Indietronica y Pop Rock. 

El primer tema es realmente complejo, inmenso y "bjorkiano" desde el punto de vista de la producción, las pistas que componen el tema son complejas, con un sonido entre industrial y clásico, claramente entre lo progresivo y lo alternativo, incluso algo violento. El segundo es más psicodélica y calmada aunque con beats acelerados e intrincados para ser pop. 

Luego el disco lo siento que cultiva esos extremos, por un lado la percepción de expandir los límites del pop, aunque no sea pionera en esto, usar beats "potentes" con mucha ganancia, que incluso también suelen salirse de las referencias obvias, al usar guitarras eléctricas densas y expansivas, casi shoegaze y bastante ruidosas y muchas baterías potentes, como encontrar el punto entre Madonna y Nine Inch Nails. Sin embargo, a pesar de lo dulce del sonido, de la fiereza de la producción y de la revelación de algunas combinaciones, así como de una buena voz, encantadoras melodías y retadoras estructuras, disto de ponerlo como el mejor del año, e incluso entre los mejores. Le pongo un 3,8 de 5.

El 2024 tuvo además discos como The New Sound de Geordie Greep, Songs of a Lost World de The Cure y Lives Outgrown de Beth Gibbons, que considero mucho mejor. Aunque creo que Magdalena Bay (el dúo de Mica Tenenbaum en producción y vocales) y Matthew Lewin, producción, arreglos de cuerdas y vientos, vocales de apoyo) sí hizo un muy buen disco, increíble de verdad, probablemente lo mejor del pop progresivo, el synthpop y/o la neo-psicodelia. Lo pondría en los mejores 30 del año. Epa, este dúo de Miami antes estaba en una banda de rock progresivo, art pop  e indie rock llamado Tabula Rasa QUE DEBO ESCUCHAR.

9. Descent Into Madness EP (2025) de Enterprise Earth: deathcore, djent y death progresivo pesadísimo, intrincado y con guturales diversos, demoníacos y potentes, que son acompañados además con épicos coros de voces limpias, narraciones góticas y los más diversos shrieks, así como enrevesadísimas combinaciones de guitarras y percusiones como un deathcore progresivo. Me recuerdan al Endarkment de Anaal Nathrakh y un poco a Cattle Decapitation.

Es brutal death, también hay algo de hardcore punk, incluso groove y claro, death técnico, con solos increíbles, riffs que suenan como una lluvia de azufre y un huracán intranquilo. Aunque lo mejor está en la avezada producción vocal, entre muchas formas de gritos y coros de voces agudas y limpias, con un efecto polifónico infernal, junto a una variedad rítmica y melódica inusual para el género, que lo hace más disfrutable y rico. Es realmente quizás el mejor EP del año, sin duda. 4,8 de 5. En Spotify. 

La banda fue fundada en 2014 en Spokane, Washington y ha tenido media decena de músicos que han ido y venido a otras bandas de deathcore/death técnico. Comparten baterista con Whitechapel, por cierto.
10. Between You, God, the Devil and the Dead (2025) de Avatarium: maravilloso disco de doom progresivo y rock psicodélico de Suecia, con sonidos stoner y góticos, con una cantante encantadora. Suena a Ghost, Lucifer y Amorphis al mismo tiempo, aunque mucho más enfocado en lo vintage y setentoso, con un concepto mucho más teatral y atmosférico. Sin embargo, el sonido denso y casi lúgubre está dinamizado por una grandiosidad de metal sinfónico y power metal orquestal, de rock de estadio, en que parece que hay implosiones que dejan que de un núcleo de cortinas aterciopeladas vinotinto y velas negras emanen rayos de luz enceguedora. 

Las melodías son hermosas, con líneas vocales seductoras y épicas, tan litúrgicas como paganas, es una misa negra de una belleza instrumental increíble. Según Sputnikmusic es también blues, y claro que se escucha en las guitarras. 

La medusa vocal es Jennie-Ann Charlotte Smith, una consejera psicosocial en uno de los mayores hospitales de Estocolmo de 47 años y que ha sido invitado a varios discos de Candlemass. La acompaña el bajista Mats Rydström, el baterista y percusionista Andreas Johansson y el guitarrista Marcus Jidell. Está invitado su propio ex-tecladista, Rickard Nilsson. Es un 5 de 5, punto.

RYM lo coloca en el heavy psicodélico, un género derivado del blues rock y el rock psicodélico, además de doom tradicional, hard rock y heavy metal. Para mí, este es el mejor disco del 2025 hasta ahora.

11. Residente (2017) de Residente: el debut solista de René, en que además de hacer rap y hip hop, se suma una producción rica en sonidos, agregando art pop, plena puertorriqueña, música folclórica europea y africana -incluyendo música tuareg con canto de garganta- y pop progresivo. Un disco musicalmente muy logrado. 

Las canciones fueron grabadas en Armenia, Burkina Faso, China, Francia, Ghana, Níger y Rusia, con decenas de artistas desconocidos, desde cantantes de ópera a músicos tradicionales, incluyendo niños de Osetia del Sur, producto de visitas a varias partes recónditas del mundo, correspondiente a un detallado estudio genético que se hizo René. Hizo un documental y un libro de todo lo vivido y recorrido. Lin-Manual Miranda, su primo lejano, ILe, su media hermana que ha cantado en Calle 13 y Omar Rodríguez-López son algunos de los invitados más conocidos.

A mí me encanta, 4,8 de 5 (porque las letras no me parecen tan extraordinarias como la producción musical). En Spotify.

12. MYT (2025) de Moses Yoofee Trío: Segundo disco de este trío de nu-jazz / jazz fusión / jazz-funk berlinés, conformado por Moses Yoofee (piano, teclados, producción), Roman Klobe-Barangă (bajo) y Noah Fürbringer (batería) por lo que en lugar de ser principalmente electrónico como Flying Lotus, es primordialmente acústico y analógico con intervenciones digitales. Es muy lindo y estimulante, sexy y justamente entre el smooth jazz y el drum n bass, por momentos es como muy ligero, casi inocente, aunque los arreglos demuestran las altas habilidades técnicas, es también accesible y cadencioso, un poco latino.4,3 de 5. En Spotify.

11 febrero 2025

Black melódico finés-holandés, death cavernario danés, garage rock australiano, bebop italiano, sludge/stoner californiano (16), noise/post-punk, lo nuevo de Xzibit y Aterciopelados, post-punk/noise británico y death sinfónico italiano

1. Ikuinen Tuli MMXXV de Iku-Turso, (2025 - Remezcla de EPs de 2018 y 2020, después de su debut). Banda de black metal melódico y atmosférico, combinando influencias de Emperor y Mayhem. Es finlandesa-holandesa. En 2024 versionaron Beyond the Great Vast Forest de Emperor. En Spotify. 4,3 de 5.

2. Ashen Womb (2025) de Phrenelith: ¿el death metal danés es un género? Sino, tiene sus características claras: cavernoso, profundo, oscurísimo, enfocado en la más densa y penetrante oscuridad subterránea, como el primer disco de Grave. Irónico pero no tanto.

En este caso, hay una calidad de sonido que igual permite que las estalactitas y estalagmitas resuenen con los riffs de black/death opresivo, la batería machacante de un blast beat a medio tiempo y una voz gargantica. Comparten guitarrista/segundo vocalista, David Torturdød, con Undergang. 4,7 de 5. En Spotify.

3. bleached. EP (2025) de Roxferry: dúo de garage rock de Australia compuesto por Clay Teiffel (bajo y vocales) y Jake Teiffel (batería), sin guitarras. Muy divertido, sucio, simplista y al mismo tiempo, con tanto contenido: quiero más. 4,4 de 5. En Spotify.

4. Frevency (2025) de Pasquale Grasso: guitarras italiano de jazz bebop. Me aburrió, increíble, muy repetitivo. 3,5 de 5. 

5. Guides For The Misguided (2025) de 16: banda californiana de sludge/stoner metal y hardcore, que me suena muy White Zombie y sin el encanta de Dream Squasher. Tiene sus buenos momentos duros, cuando usa las voces más agrias y los riffs más cercanos a un industrial progresivo e influencias del doom psicodélico. 4,1 de 5. En Spotify.

6. Haunted Horses / Facet - Split (2025) - Haunted Horses es el duo de Seattle, Washington, conformado por el guitarrista/vocalista Colin Dawson y el baterista/vocalista Myke Pelly (Footwork). Antes el Dweller (2025) de Haunted Horses me había gustado pero no impresionado. Le había dado un 3,9 de 5 pero estos temas están muchísimo mejores. Hay más noise rock y post-hardcore, suenan más industriales y no tanto post-punk, aunque queda allí sombras danzantes. 

Facet, de Oakland, California, es Max Senna (guitarra, vocales), José Dávila (bajo, vocales), Ringo Huerta (guitarra), Bradley Walker (batería), bien noise y post-hardcore. 4,4 de 5. En Spotify.

7. Xzibit es más que Pimp My Ride (Enchúlame la máquina) aunque desde 2012 no saca nada, se prepara para presentar su nuevo disco 2025. Me gustaron sus temas del EP Shut Yo Mouth.

8. Apocalipsis (2025) EP de Aterciopelados. Lo mejor del rock latino y del rock colombiano. el segundo EP de su trilogía rumbo al esperado álbum Genes Rebeldes. Son temas que fusionan la conexión espiritual y la folktrónica: vals, blues y cumbia suenan a ritmo de electro-rock, parecido a Tropiplop.

Cada canción cuenta con videoclips innovadores dirigidos por jóvenes talentos que experimentan con inteligencia artificial, animación cinematográfica y stop motion. Entre los directores destacan Nicolás Caballero y su proyecto B.ZU.AL (Apocalipsis), VJ Deliria (Vecinos) y Milagros Jaramillo junto a Andrea Echeverri (Perú).

9. Parasomnia (2025) de Dream Theater: esto es repetido pero a pesar de ser un gran seguidor del metal y el rock progresivo, nunca he recorrido demasiado la carrera de esta banda e incluso al principio me aburría y hasta llegué a despreciarla. Cada vez la escucho más y me agrada cada vez más, aunque sigue sin gustarme nada la voz de James Labrie. Escucho riffs potentes, el regreso de la magia percusiva de Mike Portnoy (grabó por última vez con DT en 2009) y sonidos pesados que me recuerdan mucho al thrash de los 80 y los 90 mientras que los sintetizadores de Jordan Rudess le agregan esos toques de space rock y rock progresivo increíbles. La música realmente me gustó, es divertida, intrincada, creativa, bastante profunda y conceptual. 

Para mí lo mejor están en los trabajos solistas y contribuciones de estos músicos, desde The Winery Dogs y Sons Of Apollo hasta la banda alterna Liquid Tension Experiment. Les daré 4,4 de 5. En Spotify.

10. Never Exhale (2025) de Ditz: post-punk / noise rock a la vieja usanza inglesa. ¿Qué provocó que ahora haya tanto de esta combinación, Crippling Alcoholism o Chat Pile, ambos? Este disco es una obra muy elaborada alrededor del art punk, noise rock, post-punk, post-hardcore y rock industrial, que tiene momentos vintage, otros en que lo ruidoso y lo atmosférico dominan, tendiendo un puente entre pasado y futuro experimental. Es el mejor momento del género para los británicos. 4,5 de 5. En Spotify.

11. Cowards (2025) de Squid: seguimos con el post-punk británico, esta vez con una banda que me gustó en O Monolith, su disco 2023 y que ahora me ha ido sorprendiendo gratamente con cada single e EP, combinando media docena de géneros y disímiles arreglos para una obra redonda, exultante y pendenciera. A medio camino entre el art punk, el art rock, el post-punk y el post-rock, entre ambos géneros modificados y evolucionados, agregan además krautrock, en los que caben arreglos orquestales, meditativos momentos de calma orientalista y rara electro-acústica. Es una maravilla de disco, 4,5 de 5. En Spotify. Parece una mezcla de Pulp, Radiohead y Sprain. 

12. So Haggard and So Woe Begone (2025) de Ashen Fields: Tan demacrado y tan afligido es la traducción, de una banda que ciertamente hace death metal sinfónico como los alemanes Haggard y aunque es bastante orquestal y cinemático, tiene mucho de thrash/death en su sonido, entonces no se parece tampoco a Septicflesh ni a Therion porque las guitarras mandan, aunque escuchemos muchos violines, cornos y grandes coros de voces operísticas, e incluso escenas en que son puramente sinfónicas, es sobre todo una banda de metal con growls épicos y furiosos riffs, batería estruendosa y arreglos que remarcan el sonido de la distorsión. Así que por momentos están más cercanos a Children Of Bodom, con riffs de melodeath, lo clásico jugando a favor del metal y con un vocalista extremo que hace increíble cabriolas guturales. 

Eso no le quita la riqueza de momentos en que hay shrieks sobre pianos clásicos ni los momentos de black/death con blast beats y violines de fondo. La mayoría de los músicos vienen de una banda de death melódico/thrash, lo que explica el sonido más duro. Es extraordinario, 4,8 de 5.Son de Italia, es su disco debut después de un EP de 2018. En Spotify.

06 febrero 2025

Blues rock, Shimokita-kei, cloud trap horrible, post-hardcore/rock alternativo escocés, post-black japonés y hard rock sueco

 0. Jueves de primera clase de Ciudadanías Digitales en la Sergio Arboleda. Algo agotador repetir la misma clase de forma inmediata.

1. Room On The Porch For Everyone (2025) de Taj Mahal & Keb' Mo': disco de blues rock, entretenido pero regular, sin demasiada emoción. Por lo que entiendo es una reedición del disco 2017 llamado TajMo. 3 de 5. 

2. Euphoria Ep (2025) de Tiny Yawn: simpática banda japonesa de math rock, indie pop, emo, que tiene apregios complejos y tiernas voces femeninas. Es su quinto EP y no tienen discos. Pendiente de más. 3,6 de 5. Conformado por Megumi Takahashi (vocales), Yuki Sugama (guitarra), Koji Yasuda (bajo) y Kohei Takashima (batería). Practican el género de Shimokita-kei, una versión pop, alimentada de math rock y post-punk, de algunas bandas japonesas. En Spotify.

3. The Peak (2025) de smokedope2016: Cloud Rap  / emo trap. Música bien hecha de horribles voces, aburrida  y patética, 0,5 de 5. No entiendo cómo tiene tan buenas valoraciones en Sputnikmusic y RYM.

4. Buenos singles de Benediction, Arch Enemy, Future Static, Avulsed, Schavot y Rivers Of Nihil.

5. MY GOD HAS A GUN (2025) DE VUKOKI. No estoy gritando, es en mayúsculas en el original. Tiene una mezcla de pop punk, pop metal, post-hardcore, alt-pop electrónico y rock alternativo con momentos realmente entretenidos gracias a guitarras y bajos pesados con líneas vocales muy pop, que tiene ventajas y bemoles. Suena como una combinación de Olivia Rodrigo, Paramore y Bilmury.

Era un cuarteto, y ahora un dúo conformado por Hamish Reilly y Janine Shilstone, con canciones bien producidas y por momentos, sonando como RnB alternativo. Por momentos recuerda a Bilmury, aunque tiene muchos arreglos "sucios" de electrónica y bajos industriales, así como otros de electropop. Son de Kilwinning, Escocia, Reino Unido. Diría que 3,9 de 5. En Spotify


6. Our Hearts In Your Heaven (2025) de Pale: post-black metal japonés, con hardcore, shoegaze y noise. Tiene muchos bellos riffs atmosféricos y espaciales transparentes sobre una pared de algo que parece ruido blanco o guitarras distorsionadas extrañamente, que para mí entorpece en lugar de sumar, sobre todo en los temas en que domina el noise, haciendo que suena más a black lo-fi originario que a experimentos blackgaze.

El sonido está un poco más sucio y crudo que el de sus compañeros de género, lo que creo que le hace perder, aunque las melodías y las baterías están logradas. Hay un tema con voces como post-punk, no demasiado buena la intervención vocal, que es algo desilusionante. Creo que el experimento salió mal, lo que es una lástima por los buenos elementos melódicos y de experimentación con power electronics y post-hardcore como en Dakhme, aunque los pajaritos de fondo son inexplicablemente malos. 2,5 de 5.

7. Give Us The Moon (2025) de The Night Flight Orchestra: puede ser irónico porque me encanta Ghost y Voyager, pero este invento nunca me ha caído bien, al contrario, me parece espantosamente aburrido y sintético. 2 de 5. Es un pop rock, que puede sonar algo progresivo y ochentoso, con gloria, pero que no me engancha. Según RYM son Disco. Con razón.


03 febrero 2025

Footwork jungle, power progresivo y dark cabaret/metal (Diablo Swing Orchestra), pop punk/rock alternativo, progresivo experimental, post-hardcore , death metal, deathcore sinfónico y folk metal progresivo argentino

0. Empecé mi segundo semestre como profesor en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá. Gestión y Analítica de Data, aunque la computadora no funcionó y faltaron cuatro alumnos, todos hombres. Hablé de perspectiva de género, de ser duro y experimentado, y me tuve que ir antes porque la PC se estaba actualizando y nunca funcionó.

1. The Visitor (2025) de Kinoteki: le quise dar la oportunidad, pero este disco me pareció muy aburrido. Según RYM es de Juke, UK Bass, Footwork Jungle, Future Garage. 2,8 de 5. Muy triste porque el disco del año pasado, The Faith and The Vessel me pareció excelente. Productor de Nueva York.

2.  In the Vanishing Echoes of Goodbye (2025) de Labyrinth: discazo de power progresivo italiano, que es como redundar: de muchísima calidad, energía y momentos. Me hicieron mi mañana del lunes retador. Thrash, power neoclásico y heavy metal son los ingredientes. En Spotify. 4,7 de 5. 

3. The Butcher's Ballroom (2006) de Diablo Swing Orchestra: clásico del metal avant-garde, progresivo, sinfónico y operístico, con detalles de swing, que le dan ese cariz único de esta banda, de los maravillosos suecos. Entre los músicos están el cellista Johannes Bergion, invitado en los discos March of the Unheard de The Halo Effect, Foregone de In Flames y Endtime Signals de Dark Tranquillity.

Este es un magnífico álbum de death melódico y groove metal, con el cello como instrumento principal, alimentado de rock psicodélico, música de cámara, jazz fusión, ópera vocal y mucha música progresiva. Es una deliciosa combinación, única e irrepetible de esta forma, con el dark cabaret emergiendo entre las garras metaleras que aún dominaban a la banda. 5 de 5. En Spotify.

4. The Hart (2025) de Grayscale: pop punk / rock alternativo, muy bien hecho, producción seria, tanto que tiene arena rock por momentos, es como una versión adulta rara de este género. Me gustó, quiero más. 4 de 5. En Spotify.

5. Interstellar Overtrove (2023) de Behold The Arctopus: ¿cómo describir esto? Es música experimental, avant-garde, enraizada en el death metal técnico y progresivo pero que termina siendo algo muy distinto a cualquier género extremo. Es una mezcla de guitarras sintetizadas, muchísima percusión orquestal y ambient. Otra de las obras de Colin Marston, con guitarras Warr, muchísimas baterías electrónicas, nada de bajo y tiempos imposibles, por lo que podemos hablar de rock progresivo avant-garde para acercarnos un poco más a lo que podría entenderse. Interesante pero no su mejor trabajo. Diría que 3,7 de 5. Lo escuchas en Bandcamp.

RYM lo llama Avant-Prog, Brutal Prog y Math Rock aunque apenas hay distorsión, sino está basado en sonidos melódicos y graves que se intercalan como un complejísimo ejercicio de percusión académica.

6. Uulliata Digir (2025) de Uulliata Digir: debut de esta banda de metal experimental, que tiene algo del death progresivo jazzeado de Imperial Triumphant, algo del black opresivo y disonante de Ulcerate y algo más del jazz/death con trumpeta a lo Ephel Duath. Las voces demenciales femeninas y los poderosos guturales parecen juntarlos con innovadores como Folterkammer. Esto es ópera, jazz, brutal prog y avant-prog todo junto, incluyendo algo de space rock, black atmosférico y pura experimentación. Son de Poznań, Poland. Por otro lado, en RYM hablan de post-metal y dark jazz. En Bandcamp los relacionan genialmente con locos como Veilburner, Replicant, convulsing y Moral Collapse, con lo que estoy totalmente de acuerdo. 4,7 de 5. En Spotify.

7. unpeople EP (2024) de unpeople, un buen debut de esta banda de post-hardcore / metal alternativo y/p pop punk combinados. 3,8 de 5. En Spotify, donde los relacionan con Storm Orchestra y Clay J Gladstone. Son de Londres. Hay que escuchar mejor.

8. Loathing and the Noose (2025) de Faithxfactor: este disco me alegró completamente el lunes, qué locura este death/speed metal con momentos doom, aunque la mayoría de las veces es veloz, complejo y cavernoso, redunda en influencias vintage y sonidos contemporáneos, convirtiendo a Obituary y Grave en el futuro hoy. Le puse 4,6 antes y ahora siento que es aún mejor. En Spotify.

9. Reclaimer (2017) de Shadow Of Intent: dioses del deathcore sinfónico de Connecticut / Rhode Island que dominan los cuatro elementos, el cielo, la tierra y los océanos del metal extremo contemporáneo.  Creo que lo brillante de este disco es que honra adecuadamente a los géneros que produjeron que esta banda fuese posible, así que además de los breakdowns y guturales característicos, junto a lo técnico y lo moderno, están los riffs de melodeath junto a la grandeza del black sinfónico, aunque el uso de beats de música clásica los asemeja más al techno que al power metal.

El cantante Ben Duerr hace un trabajo excepcional, tanto que es uno de los invitados del extraordinario EP The Poetic Edda de Synestia, en la que el black metal y la música de cámara se funden alcanzando niveles estratosféricos. Las guitarras son de Chris Wiseman (Currents). En Spotify. 5 de 5.

10. Singles de Unreqvited que son extraordinarios, black metal sinfónico y atmosférico de calidad museística. Blackgaze, post-metal y metal sinfónico convergen.

11. Crioyo (2025) de Arraigo: folk metal progresivo argentino, en que el bombo legüero y especialmente el charango que acompañan los riffs poderosos de guitarras distorsionadas, en ritmos híbridos de power/folk metal y música folclórica. Me recuerda a los maracayeros/chilenos de Rebelión Andina. Liderados por Mariano Perret, que además de charango y guitarra, se encarga de las voces, incluyendo unos cuántos guturales. Me gustó, 4,3 de 5. 

Es su tercer disco, que se tomaron 8 años de producir. Qué gran guiño ponerle al disco un nombre que apela a la pronunciación argentina de la y como ll. Conceptualmente la banda toca temas sociales, de latinoamericanismo y orgullo, incluyendo además la influencia del sonido del tango. Lo mejor es realmente cómo lograron incorporar el uso de los instrumentos y el folclor argentino en formas metaleras y progresivas, sin que sonara a adorno sino a mestizaje e innovación. En Spotify.

12. Singles de 16 que son siempre muy buenos. Un camión sin frenos de sludge, hardcore y noise rock,  alimentado de groove, nu-metal y metalcore.

18 enero 2025

Nostalgia: Bomfunk MCs (1999), lo nuevo de perspectiv (djent / vaporwave) como si Korn tocara Daft Punk, Vespertine de Björk, house funky, death old-school, death técnico, el trip hop /rock alternativo de Gorillaz y psicodelia indie de Chicago

1. In Stereo (1999) de Bomfunk MC´s: cuando me mudé a Amsterdam en 1999 entré en contacto con mucha música nueva, tanto por Internet, la televisión y por ir a un local que ya no existe, Korsakoff. Recuerdo que conecté con muchísima música pop, como Destiny´s Child, J.Lo y Cristina Aguilera así como otra no tan comercial como Kosheen y Manu Chau además de las toneladas de música metal, vanguardista y alternativa. Pude ir a un concierto de Atari Teenage Riot.

Y este disco tiene varios de los temas de los videos que veíamos muchísimo en la tele como Freestyler y B-Boys & Fly Girls. Me alegró muchísimo recordarlos lo suficiente como para encontrarlos de nuevo tras 25 años. Era el trío conformado por los MCs Raymond Ebanks (de Londres) y DJ Gismo junto a Ville Mäkinen en el bajo y Ari Toikka en la batería. 

Su mezcla de breakbeat, hip hop, house, trance y electro me sonaron a una divertida combinación de bandas como Fatboy Slim, Beastie Boys y The Prodigy con el house que escuchaba en la adolescencia. Algo que quizás uno no esperaría de unos finlandes. Un romance inmediato. El disco no es malo, tiene drum n bass, rock rap, funk, acid jazz, dub y otros buenos temas. 4 de 5. En Spotify.

2. Year Two (2025) de perspectiv: llega la secuela de esta banda de djent / jazz / electrónica (cybermetal y vapor según RYM) de un músico franco-estadounidense (como los de Gojira) residenciado en Los Angeles, que combina -según su Bandcamp-, new wave de los 80,  synthwave y funk metal, para producir lo que el llama Kornwave, que suena a Korn tocando canciones de Daft Punk o Red Hot Chillie Peppers.

Ciertamente, tiene melodía y momentos bailables, por medio de samples bien vintage que suenan a videojuegos y publicidades televisivas que se grabaron en VHS más un juego de guitarras djent y baterías metaleras que atraviesan todo con armonías extrañas y distintos experimentos sónicos, desde alterar la textura y onda del sonido de la distorsión hasta agregar distintas capas de sonidos industriales, algo de slugde y metal progresivo.

Me encantó el tema SoCal will be back, con una batería haciendo algo parecido a un gallop de heavy metal con jungle, había un sonido como de burbujas junto a una guitarra muy Meshuggah y muchísimo bajo funk progresivo. Este disco no me ha impresionado tanto como el primero, aunque tiene grandes momentos retadores y ciertamente innovadores, especialmente cuando agregan voces. El tema de cierre, Bring a Friend, usa saxofón y muchísimo bajo funk, que repetí porque de verdad me encantó el smooth jazz a la funk metal: 3,8 de 5. En Spotify
 

3. Vespertine (2001) de Björk: escuché este disco en Barcelona, España, porque me lo puso un amigo que me insistía en que escuchara Mr Bungle, King Crimson y una banda con la que aún no engancho, Phish. Este disco, el cuarto de su carrera solista de adulta, es sumamente bello y minimalista, un vuelco después de los gritos y la música freak jazz / discotequera de antes. Acá la base es el susurro, lo íntimo y la folkotrónica suavecita y como una caricia, tan tierna como las cajitas musicales que usó para componer el disco.

Según RYM es el mejor disco de 2001, el mejor disco de Art Pop de la historia, el mejor de glitch pop y de indietrónica [con una importante discusión en los foros], que además lo califica como un disco de micromontage por los "microbeats" de sonidos sencillos y el uso de instrumentos de cuerda con sonidos muy agudos, como el arpa, el clavicordio y similares, así como arreglos de cuerdas y coros, que llevó a usar un grupo de mujeres inuit en el tour del álbum, y a la arpista Zeena Parkins, parte de los músicos que grabaron este disco.

Los productores fueron Opiate, Console y el dúo Matmos y se compuso mientras ella filmaba la maravillosa y dolorosa Dancer In The Dark aunque luego fue grabado, mezclado y arreglado de sesiones en España -donde se había mudado para huir de la atención-, Islandia y un loft en Nueva York. Ella usó cajitas musicales personalizadas con discos en blanco que grabó usando software Sibelius en su laptop para hacer el disco, con la intención que la instrumentación y las voces susurradas no perdieron calidad si lo bajabas de Napster mientras que Marius de Vries usó un sintetizadores basado en instrucciones de texto en lugar de perillas. Una joya de la folkotrónica.

Sus videos para Hidden Place, Pagan Poetry y Cocoon fueron prohibidos por MTV por sus referencias sexuales, provenientes de su nueva relación con el director de cine, Matthew Barney. Ahora se pueden escuchar referencias sónicas luego usadas en el Fossora, más cadencioso y obvio en sus referencias sensuales, así como All Is Full Of Love de Homogenic es "el primero de Vespertine" en palabras de la islandesa. Esta es la época del vestido raro de gansos que llevó a los Oscars.

Para mí, sin duda, un 5 de 5, a pesar que lo he escuchado muchísimo menos que los primeros tres, aunque cada vez que lo descubro es más interesante. En Spotify. Björk es uno de los principales motores de mi interés en la música experimental y de vanguardia, sea electrónica, metal, jazz o lo que sea.

4. Honey (2024) de Caribou: a bailar como si fuese 1998 otra vez gracias al canadiense residenciado en Londres, Dan Snaith, con este disco de house que es funky, con retrogusto a disco y muchos sonidos dance, que arranca con el temazo Broke My Heart para moverse de inmediato por toda la pista, lo que sigue con una serie de temas similares, como Honey y Volume, pero no es un disco plano, pues tiene una canción como Campfire en que se escuchan guitarras como de indie rock y varios otros temas que suenan a space rock revival, a house francés y a techno. Me gusta mucho: 4,7 de 5. En Spotify.

5. The Diseased Machine (2025) de Mutagenic Host: siempre caen bien un buen death metal old-school con algo de letras y conceptos gore y de pánico tecnológico, con unos de esos solos de guitarra que parecen volar en el universo, un aire enigmático y un sonido entre atmosférico y melancólico, muy Obituary. Además de usar algunos riffs en trémolo y unas guturales propias del género, con variedad entre shrieks y growls hay también ritmos muy groove, bien animosos. Es el debut del quinteto londinense, que lo hacen bien, con buena producción y sonido, aunque sin demasiada originalidad y por eso les doy un 3,6 de 5. Van bien.

6. Crescendo Dezign Ep (2017) de Theory In Practice (disponible sólo en Bandcamp): último EP de esta banda sueca de death técnico / progresivo. En uno de los temas tienen a Trevor Scott Strnad como cantante invitado. Es un buen EP con un shriek salvaje, algo urgente, mientras que la música es bastante regular, aunque tienen altas capacidades técnicas y las demuestran con canciones coherentes y hábiles, no le sentí ningún valor específico más allá de estas capacidades, salvo algunos momentos del bonus track, Synchronized Emptiness. Les daré 3,3 de 5.

7. Gorillaz (2001) - Gorillaz. Debut de la banda virtual liderada por Demon Albarn de Blur. Con el tema Clint Eastwood como súper single, además de Rock The House y 19-2000 como momentos súper divertidos y nostálgicos de la época es un disco alrededor del trip hop, rock alternativo y dub con varios MCs y productores de hip hop agregando sonoridades y música, además de la mítica Miho Hator de Cibo Matto. No me mata, 3,8 de 5. 

Por cierto que el disco de Lovage, que salió 8 meses después y tiene a Albarn de invitado más la producción de dos Gorillaz: Dj Koala y Dan The Automator es mil veces mejor, además tiene a Mike Patton en las voces masculinas.

8. Maria´s Hunt (2025) de Glyders: psicodélicos, indie y a veces country, suenan mucho mejor cuando suenan más vintage y menos cuando las guitarras slides me hacen sentir en Texas, aunque son de Chicago, Illinois. Tienen buenos temas de blues rock y rock psicodélico, sobre todo cuando suenan a Los Beatles, sí tienen sus buenos momentos, aunque para mí alcanzan a un 3,5 de 5 por las partes de Americana.

14 enero 2025

Black metal vikingo, metal avantgarde francés y lo nuevo de Zeta (post-hardcore de Puerto La Cruz), death/doom atmosférico aburrido, ragga jungle / breakcore, post-hardcore regular, death/black de Singapure, black melódico originario, jazzy hip hop y terrible country hecho por Ringo Starr

1. raunijaR (2015) de Helheim: uno de sus discos más básicos, quizás uno de crisis existencial, en que la banda noruega no termina de decidirse en qué dirección ir con su black metal / folk progresivo. A pesar de la presencia de violines (como el hardingfele, violín tradicional noruego, instrumento nacional) y contemporáneos, piano, corno francés y percusión, hay más black atmosférico y viking metal que lo desarrollado más tarde, hacia el metal progresivo y el post-metal como en el disco landawarijaR. El tema final, de más de 10 minutos, cierra grandiosamente este disco, haciendo un largo solo psicodélico en medio de una nube de space rock, black atmosférico y algo de post-metal, que avizoraba lo que harían varios años después. A este le doy un 3,6 de 5. En Spotify.

2. 2 Unlimited (2008) de Pin-Up Went Down: de mis discos "formativos" en el gusto por la música metal experimental y avantgarde, antes de tener claro que era un tema progresivo. En el debut de este proyecto del ex-baterista de Carnival In Coaly Wormfood, Alexis Damien y la vocalista Aurélie Raidron (Asphodel y más tarde en la banda de metal avantgarde, öOoOoOoOoOo) juguetean con el electropop (y otras formas de música electrónica o tangenciales) que luego desarrollaría con más cuidado en el disco siguiente. Por ahora hay herencia también de Mr Bungle, por lo que la música circense, de cabaret y la experimentación sónica con tropos del death metal, extrañas formas vocales, el uso de música (y anti-música) entran y salen como un instrumento más. Por eso tenemos shrieks sobre pistas de batería sin otros instrumentos, un beat box metalero y largos gritos de soprano rasgada a lo Diamanda Galas.

De mis favoritos del corazón, 4,7 de 5. En Spotify. Tienen un single de 2024 así que esperemos que este año tengamos al menos EP nuevo. En Spotify.

3. Was it medicine to you? (2025) de Zeta: Hace aaaaaaños conocí a esta banda de Puerto La Cruz, que entonces se llamaba Zeta Once. Hacían algo más cercano al punk, post-punk y emo, aunque ahora tienen una propuesta de post-hardcore / post-rock que me reencontré el año pasado con mucho gusto. Lo que más me gustó no fue que ahora vivan en Estados Unidos (Miami, Florida) sino que tengan tantos discos e incluso un concierto en 2021 en KEXP (un equivalente más rockero y en vivo de los Tiny Desk de NPR).

Echando mano del rapcore, música experimental, rock progresivo y algo de post-punk producen un disco con calidad internacional, inserto totalmente en el movimiento global de post-hardcore, con ciertos parecidos a Coilguns e IDLES. Además, no olvidan sus raíces, y en el disco tienen una canción llamada The Truth que incluye cánticos de protesta venezolana: "no tenemos miedo" y su disco 2019 se titula Mochima. 4,5 de 5. En Spotify. Es un disco brevísimo de 7 canciones en 21 minutos. 

4. Desprins (2025) de Clouds: el tipo de bandas de doom que no logran nada conmigo, en este caso, temas monótonos, lentos y sin demasiados matices, salvo la presencia perenne de la flauta que me recuerda a Lux Occulta. Más gótico que fúnebre, a pesar de sus buenas voces limpias, no me conquistan, para nada, aunque le concedo la buena producción y un sonido impecable, así como momentos rescatables de post-metal y algo creativos cuando aumentan la velocidad y combinan distorsiones para sonar más post-metal. Aún así, 2,5 de 5. 

5.  Singles de Cryptosis, thrash progresivo holandés que tiene muchísimo para entrar en la élite global del género. Singles de Coheed And Cambria que van del emo-pop al post-hardcore progresivo, con voces limpias y gritadas, algo de drum n bass y experimentación electrónica.

6. Monolith (2012) de Bong-Ra: otro de esos discos maravillosamente raros, porque combinan jungle, drum n bass, hard techno, dub, hip hop y metal (tanto que están en Metallum) en lo que podríamos agrupar como raggacore y ragga jungle. Proyecto del holandés Jason Köhnen, que durante sus décadas de carrera fue mutando del breakcore e industrial hip hop hacia el doom/death, el stoner metal, el drone y dark jazz de Antediluvian (2018). Es baterista de la banda de doom Celestial Season y fue parte de The Kilimanjaro Darkjazz Ensemble. En Spotify.

7. TANGK (2024) de Idles: aunque no soy fanático, aprecié mucho sus primeros discos, llenos de noise rock y post-hardcore, pero Crawler y este están más cercanos a una versión más minimalista, quizás cuidada y hasta mejor producida, de art rock, art punk y post-punk, que mantiene la calidad interpretativa y los guiños con Radiohead, aunque provocando menos entusiasmo y desaforada pasión, como dicen en Sputnikmusic, es una rabia que nunca termina de explotar, lo que sentí en su Tiny Desk, provocan pero quedan debiendo. Los de Bristol se llevan esta vez 3 chocolates de 5. En Spotify.

8. Antithesis (2025) de Rudra: la banda de Singapore, conocida por el sonido del folk del sudeste asiático en su mezcla de black/thrash/death presenta un disco bastante técnico, furioso y perverso, aunque sin ningún sonido exótico, lo que se hecha en falta inmediatamente. 

Aún así, a pesar de lo esperado, los riffs disonantes y la voz como medio narrada estimula la imaginación hacia paisajes gélidos y nórdicos, quizás separando a la banda de ser una agrupación que necesariamente deba incorporar sonidos autóctonos de su región, aunque sea su valor agregado. La segunda parte del disco se defiende con acordes menores, arreglos potentes y death/black oscurísimo por medio de muy buen trabajo de guitarras, aunque es difícil olvidar su historia, incluyendo sus coqueteos con lo progresivo, del cual también se despojaron en este nuevo disco. Le daré un 3,9 de 5 con nostalgia porque me gusta mucho el metal con influencias de sonidos de Medio Oriente y Asia. En Spotify.

9. Storm of the Light's Bane (1995) de Dissection: mientras el "sonido de Goteburgo" llevaba al estrellato a In Flames, Dark Tranquillity y a At The Gates con sus discos seminales del death metal melódico, otros compatriotas construían en otra dirección, construyendo una vía alterna pero paralela sobre el legado y aprovechando el caldo de cultivo del metal extremo sueco.

Así terminaron pariendo un sonido más melódico del black metal, con una producción pulida, riffs progresivos y melancolía, que se alimentaba tanto del emergente melodeath como de las dobles armonías del NWOBHM. Este disco claramente definió lo que luego escucharíamos en propios y extraños, tanto en Satyricon y Emperor como en bandas posteriores.

El mítico productor Dan Swanö está entre los invitados, agregando guturales, junto a Legion (ex-Marduk) y Tony Särkkä "It" (ex-Abruptum y ex-Ophthalamia) también fallecido.

La creatividad de las guitarras y los arreglos que iban desde trémolos que hacían círculos y no sólo monótonos riffs, sobre blast beats poderosos y cambios de tiempos y tonos en la progresivos de acordes, con algunos sonidos cavernosos en la batería, establecían una nueva forma de lo que antes habíamos escuchado en Bathory, Burzum, Mayhem y Darkthrone sin perder oscuridad ni misterio, sino agregando melodías y armonías de forma creativa, lo que levó este género a lo que ahora disfrutamos. Es un 4,7 de 5. En Spotify

Un capítulo aparte merece recordar que Jon Nödtveidt, guitarrista, compositor y cantante de la banda se quitó la vida en un ritual en 2008 después de salir de la cárcel por ser cómplice en un deplorable homicidio por razones racistas y publicar el tercer disco de Dissection, Reinkaos.

10. Quaranta (2023) de Danny Brown: lo que escribí el pasado 22 de octubre: un discazo de jazzy hip hop experimental que me gustó muchísimo la primera vez que lo escuché porque usa raros pitches en la voz (un poco sonado como B-Real), una música compleja y muchos sonidos inusuales. Además que está en varios discos que me han gustado mucho como No Hands de Joey Valence & Brae y Scaring The Hoes de JPEGMafia. Además, entre los músicos, productores y compositores, hay proyectos de jazz y rock alternativo, lo que explica la riqueza musical de esta producción. Un discazo, le pongo 4,3 de 5. En Spotify.

Según RYM es hip hop consciente, hardcore, experimental y abstracto, así como trip hop.

11. Look Up (2025) de Ringo Starr: horroroso country contemporáneo. No, amigo, 1,5 de 5.

12. All Hail The Swinelord (2015) de This Gift Is A Curse: ruidoso, sucio y extremo, mezclando hardcore, crust punk, noise, sludge y black metal desde Suecia (y viene un disco 2025, yeah!). Me sorprendió por el sonido luminoso, brillante y caústico más propio de bandas de grindcore o power electronics con las formas del black metal en algunas canciones, aunque le agregan unos solos y arreglos de sintetizadores en notas agudas que parecen exagerar mientras contrastan la densidad opresiva de las guitarras en trémolo expansivo y atmosférico pero ensordecedor. Es un disco también divido en dos partes, siendo la segunda la que tiene más sludge, usando tambores tribales y guitarras ritualistas más un sonido menos invasivo. Las voces, siempre en capas de diversos gritos, grunts y growls son exasperadas y urgentes, parece que van corriendo a toda velocidad a riendas de un caballo desbocado e infernal, que se representa en varias guitarras haciendo trémolos, riffs hiper-speed y fantasmagoria en diversos efectos especiales. Es atronador y delicioso. En Spotify. 4,7 de 5.