Hablar de política en Venezuela, requiere hacer algunos comentarios sobre el socialismo en otros países. Hay un tipo en China que es conocido como Pelo Largo. El tipo se llama Leung Kwok-hung y dice que no se cortará el cabello hasta que el régimen de su pais pida disculpas por la matanza de Tiananmen. El tipo JAMÁS se quita su camisa con la cara de El Ché Guevara, pues cree -como George Orwell, autor del libro 1984- en el socialismo sin autoritarismo. Ha sido elegido como representante de Hong Kong -centro financiero capitalista por excelencia, ahora administrado por China, tras la entrega administrativa de Inglaterra- en las elecciones municipales sin ser un candidato oficialista y es un activista con largo trecho político. Se considera trostskista y un socialista radical pero aboga por transformaciones -dentro del socialismo- del régimen comunista chino. Nada de vete ya, ni un jalabolas del gobierno. Ha estado preso por quemar la bandera china y por gritar desde las gradas del Consejo Legislativo a cual fue elegido. El tipo ha protestado contra la Organización Mundial de Comercio, por la libertad de expresión y por reivindicaciones para los trabajadores.
Me identifico con este tipo como no tienen idea. Vamos a ver como se discute un tema mundial sin ser chavista pero si socialista.
En la ONU se volvió a votar por decimosexta vez en rechazo al bloqueo económico que establece EEUU a Cuba. Todos los países menos tres (el imperio y otras dos islas/países inútiles de nombrar) votaron en contra. Las preguntas son obligadas: ¿funcionaría el régimen de Castro con más eficiencia si pudiesen hacer negocios con el más capitalista de todas las naciones?, ¿no es irónico que necesiten de EEUU para poder sobrevivir?, ¿cómo se afectaría la esfera de poder de los norteamericanos si aceptaran el intercambio económico?
En la época de la Unión Soviética este bloqueo podría ser entendido, aquello de los polos y el equilibrio ante el gigante comunista, pero ya esa necedad ochentera, republicana, retrógrada, intolerante y ultra derechista católica es inválida. Y no es por defender aquella tesis castrista que sostiene que "los grandes emporios mediáticos ocultan la verdad sobre la Revolución y desinforman", en el insistente fastidio de los buenos contra los malos, maniqueístamente.
Mi pregunta real es: ¿porqué EEUU no es sancionado, porqué no es expulsado del Consejo de Seguridad si es quién más se cae a tiros con los países que no le gustan? ¿Cuál seguridad le ofrecieron al Chile de Allende, a la Nicaragua de los sandinistas, a Irak, Afganistán, Bosnia-Hersegovina, Vietnam?
Entonces va el presidente venezolano a Nueva York y dice: "refundar la ONU, otra es posible, fuera de este país que a cualquiera le dispara", y les parece una locura. Claro que el "huele a azufre" sí lo fue pero, ¿la referancia a Noam Chosmsky? Luego uno se pregunta porqué los intelectuales más rebeldes se juntan con esa "chusma", tesoro. Se lo buscan. Los gringos tienen Guantánamo, la CIA, el derrocamiento de presidentes, el atropello a los Derechos Humanos en sus invasiones. Viene un alzado y repite lo que otros han dicho pero con billete, con más labia, con cara de negrito. Se une al grupo de Kruschev, Arafat y Ché, haciendo temblar los cimientos de esta institución que mal ha sabido evitar las guerras del mundo.
Bush nos habla de una tercera guerra mundial por culpa de Irán y no pasa nada. Nadie quiere bloquear al país, derrocar al presidente, salvar al pueblo norteamericano. Pero a Ahmadinejad lo quieren linchar porque ahorca homosexuales mientras en "el Norte" muere gente en la sala de espera de un hospital porque no tiene póliza de seguro.
Claro que hace falta otro polo, un equilibrio, un Telesur, un Banco del Sur, un ALBA, -o algo como esto para no ser chavista- una Africa desarrollada, una Latinoamérica fortalecida, una Europa con más protagonismo, una unión árabe (islámica o no) que no sea aplaudida o repudiada según se ponga o no el turbante del fundamentalismo.
De repente, aparece Barack Obama y Hillary Clinton, y creemos que las cosas pueden cambiar. Como si dependiéramos de una persona, o de la decisión de millones de ellos en las urnas de otra nación para transformar el mundo. Como si la gente no se organizara localmente para lograr objetivos por si mismos. Para limpiar un terreno en común, para pintar una cancha, para elegir una asociación de vecinos.
¿Quiere decir que si no estoy con Bush tengo que estar con los presidentes de Irán o Venezuela? Eso dicen muchos "izquierdistas". A mí no me metan en sacos, por eso pienso que de igual forma no necesitamos un presidente que lo pueda todo. Que se pueda quedar por décadas, que organice el país como su parcela, que ponga terratenientes donde los líderes elegidos por el pueblo no sean de su agrado, que todos los poderes económicos y políticos estén en su mano sin supervisión, que financie las organizaciones comunitarias bajo su óptica y permiso. No quiero un rey, ni una monarquía. No quiero un Mesías. Ni este que está ahorita ni otro que bajo una Constitución reformada -yo diría reescrita- lo pueda hacer en 10, 25 ó 50 años después de ahora. Y peor, siendo de derecha.
¿Cómo podemos confiar en un Estado en que los asambleístas dicen ahora: si, si, en bloques?. Con un CNE que presenta una fecha que adelantó el Presidente con su gente del PSUV, que no está inscrito aún como partido político ni está permitida aún la campaña electoral. Con una justicia que no le arrima una a ninguno de los factores que adversan al gobierno aún teniendo elementos de convicción.
Claro, EEUU es quién financia la ONU, es el niño gordo que no sabe jugar pero tiene la pelota. En Venezuela aplauden al Presidente para seguir con el festín de enriquecimiento, de vagabundería, de hambre de poder, de venganza, del petróleo a 100$. Se molestan quienes lo perdieron y se molestarán los que lo tienen ahora si los hacen vivir como lo hizo El Ché. Debilidad de ambos. Si se desploma definitivamente el dólar estadounidense o cae el precio del crudo, ni Imperio ni Socialismo del Siglo XXI.
Mis amigos de izquierda me dicen traidor, y mis amigos opositores me dicen chavista -chabestia, si son de derecha-. No soy un Ni Ni. Lo peor de estar en el medio es que allí es que suceden la mayor cantidad de víctimas, como en los tiroteos entre bandas. Así que quién no defiende un polo con un palo, está en un limbo inexistente. María Corina o Uh Ah. Nada de yin yang. Al final yo votaré y pisaré el NO a la Reforma, así como el 3D pasado voté por Podemos porque la esperanza de la izquierda parecía ser este mal Presidente.
En un país polarizado, trato de buscar un equilibrio. Como debería ser también en el mundo, en la ONU, en los Estados Unidos, en China. Me cansé que me vendan los buenos contra los malos. Como la reforma en bloque. Como Rosales en una oposición que fue desde el MAS hasta Primero Justicia. Siempre hay una alternativa. Yo como que tampoco me corto el pelo.
