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18 julio 2025

Black atmosférico colombiano, postpunk/rock alternativo británico, hip hop / boom bap argentino, black melódico feroz de New Orleans, slam metal sobre perros calientes, country pop rap, funk metal / rap rock, folclore fusión colombiano, death gringo

1. Vía Siniestra (Ep, 2024) de Crocell: bestial black atmosférico melódico de Colombia, que desconocía hasta ahora. En principio pensé que era muy lo-fi y meramente crudo, pero luego se nota un gran esfuerzo por hacer algo bestial pero también que permita disfrutar de los riffs gélidos de forma clara. Además, tiene buenos arreglos de folk que completan muy bien la propuesta. Son de Bucaramanga, Santander. 4,2 de 5. 

2. Violent Delights (2025) de Jools: Maravilloso debut de la banda de Leicester, East Midlands, que combina vocess de post-punk y punk de alta gama con guitarras poderosas de post-hardcore y rock alternativo. Son melódicos, altamente melódicos y muy orgánicos. Las guitarras punzantes y el bajo denso suenan muy bien, en primer plano, junto a una batería explosiva. Claramente hay influencia del rock alternativo e incluso rapmetal / nü-metal gringo.

3. Epifanías (2025) de Kamada: trío de hip hop argentino conformado por Kelo (MC), Saje (MC), DJ Niqt (DJ). Abstract Hip Hop, Boom Bap y Drumless, mis favoritos del género. Ellos aparecen en el disco Guachos de Veeyam, lleno de jazz, rap rock y folk argentino. 4,3 de 5. Me gustó mucho, es sabroso, callejero y con letras sexuales. Maravillosamente, esta nueva ola de hip hop argentino bebe de los antecesores de rock psicodélico y experimental, sumando beats y pistas de rock progresivo, funk y jazz.

4. The Siege of Sorrow’s Gate (Ep, 2025) de Wolventhrone, debut de esta banda de New Orleans, Luisana, que es melódico, feroz, rápido y con arreglos de dungeon dynth. Bueno, tienen mucho futuro, quiero saber más y ver si expanden la banda o hacia donde se dirigen. Son de estas bandas explosivas, que emanan influencia de Emperor. Las voces son geniales, procesadas para que suenen como mil demonios gritando, los riffs son realmente buenos, mientras el conjunto suena entre épico e infernal, con tremolo picking bien usado y complejida armónica. Grabó con ellos el baterista de la banda finlandesa Swallow The Sun. 4,2 de 5.

5. Dawg Eat Dawg World (2025) de Glizzy Gobbler: banda de grindcore / electrónica sobre... perros calientes. Y  no es nada mala, aunque claro que no es lo mejor que has escuchado. 3,4 de 5. Las voces son las más slam death que puedas imaginar, de esas que son como narradas y suenan como el agua hirviendo de una pipa... Humor negro total. Entre los invitados, el cantante de Sanguisugabogg. 

6. Whiskey & Roses (2025) de Yelawolf & J. Michael Phillips. Aunque la crítica le da duro, este es el mejor disco de lo maloso que le he escuchado a Yelawolf. Merece repetir a ver este pop alt-country rap. 3 de 5.

7. 311 (1995 - edición 30 aniversario) de 311. El megaclásico de la banda, con Down y All MIxed Up: Rap Rock, Alternative Rock, Funk Rock, Reggae Rock, Reggae, Funk Metal. Sin embargo, no es tan bueno. 3,8 de 5. Divertido, con temazos aisladamente mejores. Un buen concepto noventero al máximo.

8. Lo-files (205) de Bring Me the Horizon: disco de remezclas de temas en hip hop lo-fi. Una buena curiosidad, aunque a veces muy trap. Está chéveres aunque no sé qué aportan a la discografía de la banda. 2,7 de 5.

9. Canto de Libertad (2025) de Folkloreta. Hermosísimo y muy bien hecho disco de folclore fusión desde Colombia con la bellísima voz de Silvia Bibiana. Tiene bellas canciones de trova, música andina y un final glorioso, un joropito académico a lo María Teresa Chacín o Ensamble Gurrufío. 4,5 de 5.

10. Seofot (2025) de Angerot. Increíble buen death metal de Dakota del Sur, Estados Unidos, con un baterista invitado en cada canción. Combina el sonido de Asphyx y otras bandas vintage con una producción que permite escuchar lo cavernario y obscuro de forma clara y detallada. 4,2 de 5. Kevin Paradis, Derek Roddy (ex-Malevolent Creation), Zack Simmons (Goatwhore), Dariusz Brzozowski (ex-Vader, ex-Dimmu Borgir), Thomas G. Plaguehammer (ex-Abigail Williams), Pierce Williams (ex-Skeletan Remains y ex-Torture Rack) y Marco Pitruzzella (Sleep Terror y Six Feet Under).

11. 

15 julio 2025

Lo nuevo de Public Enemy, Maestra Vida de Rubén Blades, hip hop instrumental español, power/heavy griego, reggae roots argentino, ambient techno, brutal death, black noruego, progresivo stoner húngaro y ambient pop

1. Maestra vida: primera parte (1980) de Rubén Blades: empezamos este martes con salsa dura del maestro panameño. Disco interesante, barrial y disco conceptual. No sé tanto como quisiera. 4,3 de 5.

2. Tripi Hapa Beats (2025) de Cookin Soul: disco de hip hop instrumental de los productores españoles. Decente pero debe ser para uso artístico, 3,5 de 5.

3. Armageddon (2025) de WarKings: power/heavy sinfónico de Grecia, lleno de muchísimas voces corales, shrieks poderosos, orquestaciones que llenan el universo entero y buenas guitarras, sonando entre épicos y guerreros, más náuticos que vikingos. Me encantó este disco, con sus momentos heavy/thrash, cambios vocales y guiños progresivos, para cantar en el bar. 4,2 de 5. 


4. Raíces muy fuertes (2025) de Fidel Nadal. Buen nuevo disco del argentino, lleno de lo que esperamos de él, letras sociales y reggae roots, sabor latino y fusión. 

5. Black Sky Over the Projects: Apartment 2025 de Public Enemy: Desde mi ignorancia hiphopera, pero curioso interés, este disco me encantó. Tiene guitarras de rock, buenísimas voces, arreglos geniales de jazz y música vintage, un sonido bestia y sucio, con mucha batería y sonido underground. Yeah, 4,4 de 5. Tré Cool de Green Day grabó algunas baterías. 

6. Death Mask (2025) de Death in Vegas: tenía buenas expectativas con el big beat noventero, pero encontré un disco más raro, menos bailable, experimental y sin la emoción esperada. 2,9 de 5. Según RYM es Industrial Techno, Acid Techno y Ambient Techno, pero también drone y dark ambient.

7. Thaumaturgical Fortress of Cruelty (Ep, 2025) de Crestworm Manipulator: debut bestial, pero con calidad, del dúo de brutal death compuesto por Alexander Sason (Undeath) y Andrew Lee (Ripped to Shreds). 3,7 de 5.

8. Ancient Howls of Dawning Fury (2001) de Nachmystium. Disco inédito por 17 años que es vuelto a circular en plataformas de streaming. Aún no hay black psicodélico ni progresivo en los de Illinois, pero sí se usan bastante sintetizadores. El sonido es horrible, pero hay buenas ideas allí. El tema reeditado de 2013 es el mejor. 2,7 de 5. 

9. Instinctus bestialis (2015) de Gorgoroth. Bestial death melódico noruego, con un sonido y producción pulido y considerablemente más clara que discos anteriores, donde lo crudo y lo feroz eran los ingredientes imprescindibles. Aunque la banda sigue activa, fue su último disco publicado y el único sin Gaahl, siendo sustituido por el vocalista serbio Stefan Todorović. 3,9 de 5.

10. Fagy- és vadkár (2025, EP) de Peronospora: metal progresivo stoner/sludge de Budapest, Hungría. Por momentos suenan muy influencias por el hard rock, pero el tema final, el mejor de todos, lleno de wah wah y locuras psicodélicas. Es un trío y es instrumental. 3,8 de 5 la primera vez que lo escuché, pero suena mejor ahora. 4,3 de 5. 

11. Luminal (2025) de Beatie Wolfe & Brian Eno: ambient pop, dream pop y slowcore. Segundo disco colaborativo de ellos dos. Ella es una artista visual y "musical weirdo" que ha hecho distintas instalaciones y experimentos, incluyendo un proyecto para tratar demencia y Alzheimer con música. Este disco está bello y es súper interesante, con pistas de alt-country, indie rock y americana en formato de ambiente y electrónica. 4,3 de 5. 

30 junio 2025

Lo nuevo de Akapellah (hip hop venezolano), metalcore/djent de NY, industrial experimental de Suecia, rock latino uruguayo noventero, mathcore/post-hardcore (Deadguy), black sinfónico polaco, regreso de Fishbone (rock/reggae/metal/funk), deathcore sinfónico

1. SEVEN. (EP, 2025) de Deadlands. De Long Island, NY, combinan metalcore, metal alternativo y djent con una muy buena voz femenina, con grunts y muchas líneas melódicas, a lo Jinjer. Bueno, 3,9 de 5. 

2. Abominations Of The Ageless (2023) de The Project Hate MCMXCIX: Este raro proyecto sueco de metal industrial épico, con combinación de voces femeninas (de la noruega Ellinor Asp) y guturales masculinos, con el cantante de Grave, ha sido elusivo para escucharlo en plataformas de streaming. Su disco de 2017 lo reseñé acá como una mezcla de sensualidad, música extrema y experimentación sónica, aunque quizás son demasiado largos los temas y la producción vocal no envía un mensaje claro, porque no es gótico ni sinfónico. 3,8 de 5.

3. Barranca abajo (1995) de El Cuarteto de Nos: 11 años antes del éxito de Yendo a la casa de Damián del disco Raro, los uruguayos ya tenían media vida rockeando. Este es su séptimo disco, una ópera rock, con punk, rock and roll y fusión alternativa (incluyendo murga y cumbia) en que en la clave de humor que los caracteriza, cuentan la vida y genio de José Barrancas y su negocio familiar quebrado.

4. Near-Death Travel Services (2025) de Deadguy: Los de New Brunswick se tomaron 30 años para sacar el sucesor de su debut. Metalcore, mathcore y post-hardcore siguen siendo las armas de destrucción masiva de estos tipos. 4,3 de 5.

5. Under a Twinkle of a Fading Star (2025) de Yog-Sothoth: debut de esta banda polaca de black sinfónico, que me recuerda a Bal Sagoth y el nombre también ayuda, aunque menos cósmico y power metal, sino más enfocado en el black melódico orquestal, quizás porque el músico Mikołaj Kowalik, responsable de todo, tiene otro proyecto aparte de power sinfónico, Enchanted Steel. 4,3 de 5. Tiene buenos momentos orquestales, con muchos vientos y un sonido perverso en el black.

6. Where Only the Truth Is Spoken (2025) de Malevolence. Una banda de groove/metalcore que se convirtió de algo apenas audible a una buena propuesta en que no suena demasiado emuladores de Lamb Of God y/o Pantera, con sus influencias del rap metal y el beatdown hardcore, además de buenos riffs con arpegios. Muy bien por ellos, de los discos más divertidos del año. 4,3 de 5. Las voces limpias son un buen ingrediente, que también los meten en una pelea que Machine Head parece estar perdiendo ahora.

7. Stockholm Syndrome (2025) de Fishbone. 18 años después del último disco y 25 del último decente, esta banda clásica del punk/rock/ska/metal/funk vuelve con muchos altibajos, renuncias y renovación. Regreso al fin. 3,3 de 5.

8. Imperium Delirium (2025) de Shadow Of Intent. Siempre me alegra conseguirme con los discos de esta banda, de deathcore / melodeath técnico y sinfónico, porque juntan estas formas tan disímiles de bestialidad elegante, de técnica elaborada que es tangencial al progresivo pero que demuestra una necesaria habilidad atlética y cerebral. Reclaimer de 2017 es uno discazo tremendo. Este le daré un 4,4 de 5. Son de Hartford, Connecticut. Quizás es su mejor disco hasta ahora, en el que siento que la velocidad, las habilidades instrumentales y la inmensa capacidad de hacer melodía, ritmos corrosivos y sorprendentes cambios de texturas llegan a su punto más alto, incluyendo muy buenos arpegios de guitarras, pianos académicos y hasta un tema con una coqueteo de nintendocore sinfónico y progresivo increíble: Apocalypse Canvas.

9. Pneuma (2025) de Akapellah: lo escuché decir que es su disco favorito como artista, que se escucha a sí mismo por primera vez y que llegó al punto que esperaba para compararse con sus favoritos. Se escucha mucho más maduro y profundo en sus letras, sin dejar de coquetear en invitados y barras con el trap, el pop rap y la fusión rítmica. Es bastante bueno. Le daré un 4,5 de 5.

10. Sword of Vengeance (2025) de Mara: una salvajada de black metal, crudo, lleno de disonancias, blast beats y un raro grito que parece más grind o punk que shriek. 3,9 de 5 por trve y malvado, pero además por sus sonidos tan medievales, ritualistas y poderosos, sin ser demasiado lo-fi, siendo acertadamente desesperados y sucios pero claramente distinguibles. Es difícil combinar sonar tan fríos y veloces, mientras puedes acertadamente disfrutar los riffs, la increíble técnica de la batería y las voces tan poco procesadas, sin que sea innecesariamente ruidoso o mal producido. Grandes suecos.

10 junio 2025

Lo nuevo de Systema Solar (cumbia digital), Ladrones (tumbado metal), Garbage (ahora electrónica), death progresivo vintage de Chequia, pop reggae, horrorcore de LA, doom pop metal finlandés

1. Human Sewer (2025) de Demiurg: death progresivo de Chequia, con el sonido originario de bandas como Death, Carcass y Pestilence, con una batería compleja pero rudimentaria en la grabación, una voz que parece acercarse a Martin Van Drunen en Asphyx y muchos arreglos de bajo técnico y solos increíbles. 4,3 de 5. No es más porque hay menos originalidad y mucha emulación. Es su cuarto disco después de 10 años de silencio aunque desde 2009 han tocado en vivo como una banda de versiones de Death.

2. Return To Roots (EP, 2025) de Tash Sultana. Se reinvindican totalmente con este puñado de canciones de reggae pop psicodélico, menos soul, R&B y alt-pop y más originario. Son de Australia. Es el trabajo solitario de Taj Hendrix "Tash" Sultana, quien se describe como una "banda de una persona" y como de género fluido.
3. Futuro Primitivo (2025) de Systema Solar: divertido, sabroso, increíble fusión de música colombiana orgánica y electrónica que está bautizado como Digital Cumbia, que se alimenta de canatos de dancehall, dub, reggae, dubstep, hyphy, psicodelia, samples de house y mucho folclor. 4,5 de 5. Es un disco en homenaje al rap costeño colombiano, según ellos mismos.

4. Postcards From Hell (2025) de Mickey Avalon & Rove.  Avalon (Yeshe Perl de nacimiento) es un rapero de Los Angeles y Rove viene de Canadá. Creo que acá RYM se quedó muy lejos de una buena clasificación. No sé si es Horrorcore o Hardcore Hip Hop porque aunque se escuchan algunos beats de crunk y trap, mientras otros tiene guitarras o samples de música más bien calmada. 

A veces me suena a una combinación entre The Streets y Snoop Dogg. Mickey habla de consumo de cocaína y crack, sexo y prostitución, siempre está sin camisa y usa mucho delineador, lo que es marcadamente diferente en su género. Yo le doy un 4,2 de 5. Me gustó muchísimo.

5. Shining (Oct, 2024) de Swallow The Sun: me pareció malísimo, salvo un par de canciones, la primera vez, en que le di 2,5 pero una segunda oída me entusiasma y alegra, porque esta banda siempre me ha agradado aunque no me mate. Y aunque no llegue a la calidad de los discos anteriores, no es tan terrible como la primera vez, aunque claro que tampoco es majestuoso. La voz lírica limpia tiene sus altibajos mientras que la gutural es increíble. El tema final, de más de 8 minutos, es definitivamente pop doom metal. 3,3 de 5. 

6. Mexican Pesado (2025) de Ladrones. Si me gustó su primer disco, combinando hip hop y tumbados corridos con nü-metal y djent, este disco es muchísimo mejor. Tiene más guitarras pesadas, con muchísimos riffs duros y más complejos, un par de guturales y un bajo slapeado demasiado bien hecho. Además, la música folclórica está en forma de elaboradas guitarras acústicas muy bien interpretadas. 

Tiene el mega éxito Así cambió la cosa, y el tema Así Nomás es casi grindcore, con blast beats y riffs metaleros brutales, así como otro parte de grunts, dentro de la voz rapeada y cantada. Macario es un genio y los MCs hacen un gran trabajo. 4,6 de 5.

7. Trainspotting (2025) de Rome Streetz & Conductor Williams. No soy experto, ni cerca, pero otro disco de hip hop que me sorprende. El rapero británico (residenciado en Nueva York) y el productor de Kansas City se lanzan un discazo de Drumless y Hardcore Hip Hop (como Fly Anakin), Gangsta Rap y Abstract Hip Hop realmente bueno. 3,9 de 5.

8. Let All That We Imagine Be the Light (2025) de Garbage. Shirley Manson y compañía se adentran en la música electrónica con resultados regulares. Hay temas que parecen relleno sin nada más, pero también hay algunos que aunque no se escuchan casi guitarras y la mayoría son baterías electrónicas, se destacan como Sisyphus, There´s No Future in Optimism, Radical y Love To Give, que no son extraordinarias, pero son las que mejor permiten escuchar a la banda detrás y la combinación entre lo digital y lo analógico, o es puramente electrónica pero tiene buenos sampleos y estructura. Además, ella canta bastante bien en casi todos los temas. 3,4 de 5. Hay synthpop, post-punk, rock alternativo y dance alternativo. 


04 junio 2025

Lo nuevo de And Oceans (black sinfónico industrial), black/death sinfónico / folk rock holandés, rock alternativo alemán, rap/hip hop femenino venezolano (Mari), rap rock / synth punk de Misisipi, horrorcore (Eminem), power metal / folk sinfónico sueco, temas de The Beatles en jazz, hardcore/thrash colombiano, techno noventero

1. Absence (2025) de Xavernah: misterioso, elaborado y profundo black/death melódico y atmosférico, con mucha experimentación expresada en narraciones con tonos radiales, interludios calmados instrumentales, orquestaciones atmosféricas, detalles progresivos e incluso de ambient, que combina en cada canción para una evolución sorprendente, entre el dark folk acústico y el black disonante más bestial.

Cada tema, de 5 a 12 minutos, elabora los géneros de forma distinta, algunos más black melódico sinfónico directo y brutal, otro es más post-rock y otros más cerca del progresivo. Obra principalmente de Ramón Roest, baterista, orquestador, programador y cantante de Países Bajos. 4,5 de 5.

2. Flash Forward (2025) de Renegade: sabrosito rock alternativo / post-grunge del power trío alemán. 3,7 de 5. Tiene un par de temas mucho mejores que el promedio del disco, con unos vientos y arreglos electrónicos. Deberían explorar mucho más esa fusión para no sonar tan genéricos.

3. Ginnia (2025) de Mari: debut de "La Carajita", cantante cumanesa nacida como María Virginia Centeno Castillo, que ha colaborado con Orestes Gómez y Akapellah. Trap, reggae, reggeatón, rap latino, dub, electropop, hip hop y mucho venezolanismo en su primera producción. Me encantan los beats y samples de música folclórica venezolana, así como tantos sonidos orgánicos de una banda detrás. Bastante buena, 3,9 de 5, aunque los venezolanismos me hacen dudar si son exagerados o naturales. 

Creo que es un buen experimento pero le falta definir el tipo de música, letras y concepto, porque suena como un mixtape por momentos. Una cosa es diversidad y otra falta de definición. Hay que saber si se acercará a lo que hace Irepelusa, a Rosalía o a La Mala Rodríguez, o las fusiona con su toque para algo nuevo, lo que aún no sucede. Sobre las referencias sexuales y de género, tampoco me queda claro si la propuesta es ser "macha" siendo mujer, mujer "arrecha" u otra cosa.


4. Don´t Talk (Ep, 2025) de Our Mirage: metal alternativo / post-hardcore / metalcore brutal, electrónico y muy noventero, incluyendo rapeo en las voces, gritos desgarrados y coros limpios. 4 de 5. 

5. No Separation (2025, EP) de MSPAINT. Divertidísimo synth punk / rap metal del cuarteto de Hattiesburg, Misisipi. Guitarras digitalizadas, gruesas y ruidosas, rapeo y hip hop en forma orgánica. Genial, 4 de 5 con temas más altos.

6. The Marshall Mathers LP (25th Anniversary) - Original de 2000 y reeditado con dos temas en vivo en 2025. Tiene los megaéxitos Kill You, Stan (con Dido), The Way I Am y The Real Slim Shady. Con temas dramáticos como Kim y I´m Back. Es el disco después del rompedor Slim Shady LP.

7. Fimbulvinter de Brothers of Metal (Nov, 2024): heavy / power metal sueco, que cuando lo escuché por primera vez me dio una muy mala impresión, porque tenía una pobrísima mezcla, que hacía que las voces y los instrumentos bajaran y subieran de volumen. 

Ahora, se escucha una magnífica combinación de epic power metal con cuidadas vocalizaciones, detalles de viking folk metal y minuciosas orquestaciones que suenan gigantescas, incluyendo interludios de guitarras acústicas, instrumentos tradicionales europeos y una atmósfera embriagante de aventura, misticismo y tradición, además de unos guturales y unas guitarras de hard rock encantadoras. Es un disco muy rockero y al mismo tiempo, rico en arreglos sin ser bombástico ni exagerado. 4,3 de 5. Qué bueno que volví a escucharlos.

8. John Daversa Big Band: Improvisatory Observatory-Live and Raw at the Baked Potato Exhibit 3: un disco de jazz en vivo con el gran trompetista estadounidense. Un poco corto y con una "canción" de 9 minutos de chistes y descripciones de los músicos tocando pedacitos de clásicos del rock. Fino, aunque no demasiado. Lo mejor, Here Comes The Sun extendida por 9 minutos.

9. Poison The Preacher Vs The World (2025), debut de los bogotanos a punta de thrash crossover, hardcore punk y death metal vintage, que tiene un poco de los 80 y de los 90, con algo de rapcore, death técnico, slam death metal y mucho de hardcore. Hay maldad, diversión, sátira y todo lo que esperamos de todos estos géneros. Buen inicio formal después de años de carrera.

Hay que decir que me gustaron las vocales, tienen un baterista increíble y riffs para hacer el pogo más grande del mundo, incluyendo unos perversos armónicos y solos geniales, además tienen muy buenos invitados como Devin Swank, cantante de Sanguisugabogg y la banda californiana de harcore/thrash, Dead Heat. 4,3 de 5. Tocaron en el Rock Al Parque 2023. 

10. The Regeneration Itinerary (2025) de ...And Oceans. Me gustó el As in Gardens, So in Tombs de 2023, pero no tanto como el Cold World Mother de 2020 y claro que menos que los primeros discos, pero este de 2025 suena increiblemente: es electrónico e industrial, con mucho black metal sinfónico pero bastante brutal. 

Incluso aunque haya música dance, lo que predomina es una bestial combinación de ritmos de death, black y hardcore con guitarras gélidas, pesadas y salvajes, con guturales diversos pero siempre punzantes, a veces cavernosos y muchas veces shrieks vampíricos. Se destaca una batería imponente, así como arreglos entre orquestales y sintéticos que le dan fuerza a una propuesta instrumental que incluso a veces suena lo-fi o cruda. 

Me gustó mucho ese choque de sonidos orgánicos y digitales, así como influencias del ayer. Es destructivo. 4,6 de 5. Noruegos dementes que siiiiiempre me gustaron. Los vi en vivo y me impactaron con sus maquillajes distintos y su propuesta tan electrónica. Me alegró este disco tan oscuro.

11. Orbital 2 (The Brown Album Expanded) - Segundo disco de los británicos, instalados como baluartes de la música techno (ambiente, acid y trance). Su versión larguísima la usé para fregar, bailar, pensar y trabajar. Muy buena esa. 

30 mayo 2025

Rock reggae, power heavy progresivo y death progresivo sinfónico de California, post-rock noise, death doom francés, trap latino/electropop de Puerto Rico

1. Hot N Glassy (2025) de DENM. Un divertido y suave reggae pop / rockcon muchos invitados, que realmente refresca, con sus cambios entre acústico y eléctrico, con mucho sentimiento. Tenía tiempo sin disfrutar algo así desde Sublime. El tema inicial con B Real es increíblemente movido y bailable. 4,3 de 5. De Los Angeles.

2. Concord (2025) de Judicator: banda de power progresivo, aunque con una voz que no me emociona para nada, tiene buenos momentos de arreglos complejos pero no demasiados para mi gusto, menos de arpegios veloces y a pesar de usar un saxofón en un tema, es más heavy que progresivo. Sin embargo, es bastante bueno, y la segunda parte tiene riffs de speed y thrash, un par de guturales y buenos momentos de batería épica. 3,9 de 5. Son de Utah pero mudados a Los Angeles. El tema final es definitivamente el mejor, incluyendo un solo de violín de country. Con Carlos Álvarez de los geniales Behölder como invitado.

3. As Darkness Falls (2025) de The Obsidian Resurrection: brutalísimo death/thrash melódico progresivo y sinfónico de California (acá nos quedamos hoy). Otra banda con Carlos Álvarez de invitado. Les doy un 4,2 de 5 porque a pesar de la inmensísima calidad técnica e instrumental, no es tan destacable ni memorable.


3. Flesh and the Devil (2025) de August. Tercera producción de esta banda de Anacortes, Washington, cuidadosamente cultivando el post-rock y drone, con guitarras ruidosas, arreglos electrónicos ambientales y una pausa pasmosa pero no aburrida sino meditativa, aunque a partir del segundo tema hay interludios caóticos de math rock.

Otra obra de poesía / noise / post-rock experimental de Alexander Gregory Kent (Sprain, Stearling) con Nick Moshier en batería y teclados; Lilith Lucifer en el bajo; Aiden Blau en guitarra y bajo; Daniel Wefers en bajo; y Kent en campanas, sierra musical, dulcimer, melotrón, órgano, platillos de arco, armonio, banjo, ingeniería y  producción, además de Shel Blau en batería.

4,3 de 5. Aunque siguen sin llegar a la calidad de Sprain. 

4. creature: DONKEY (2023) de SAD GODS. Otro proyecto de Kent, alrededor del avant-folk, algo de jazz y mucho dark ambient / electrónica / noise rock desde California. Bueno, distinto y rarísimo, altamente experimental. Dentro de la locura ruidosa, caótica y de art rock, hay gritos y saxofones que emulan los rebuznos de un burro. 4,2, de 5.

5. Monde vide (2025) de Mortuarie, monstruoso y muy buen death doom francés, con Xavier Godart, ex-bajista de The Great Old Ones. Otro buen buen debut. No son funerales ni tienen arreglos orquestales o ricos, sino están enfocados en lo más cavernoso, duro y oscuro del género, siendo directos y extensos, invocando una revisita a influencias como las de los primeros Samael y Tiamat, aunque con guitarras más duras y canciones menos lentas, llenas también de momentos de furia deathmetal. 4,2 de 5.

6. Lo mismo de siempre (2025) de MORA. Un disco de reggeatón / bachata / trap del puertorriqueño MORA que me sorprendió, porque tienen un gran sonido, buena producción, influencia del electropop. Y aunque usualmente odiaría y no soportaría esta músico, admito que fue bastante bueno, aunque en la segunda parte ya estaba harto del mismo ritmo. 2,5 de 5.

7. El Caracazo 2025: la mítica canción de hip hop de Venezuela Subterránea tiene una versión de 13 minutos con 25 raperos viejos y nuevos. Quedó brutalísima.

25 mayo 2025

Psicodelia danesa, jazz rap rock (Veeyam) y boom bap rap (Oney1) de Argentina, jazz en vivo (Cohen/Daversa), jazz fusión todos estrellas (Béla Fleck, Édmar Castañeda & Antonio Sánchez), post-industrial ambient, tributo a Sublime

1. In Flux (2025) de Causa Sui: maravilloso rock psicodélico danés, que según RYM también es tiene stoner y jam band (lo que significa que tiene algo de blues, rock y funk). Es instrumental, realmente divino de escuchar, es una meditación con buenas guitarras lisérgicas, un bajo lleno de flanger y un baterista que sabe transportarnos. 4,8 de 5.

2. GAUCHOS (2025) de Veeyam: sorprendente y muy bueno rap rock argentino, que combina música analógica de rock, psicodelia y bajo funk, con jazz rap, pero lo mejor es que no son sólo guitarras pesadas emulando a un DJ sino que hay muy buenos riffs y arpegios, capas de arreglos asincopados y muy buenas estructuras, esto es más que hacer chocar géneros de forma repetitiva sino un jazz/rock rapero con una producción elevada. 

Veeyam se encargó de las guitarras y beats, con un universo de invitados, desde Wos, Emmanuel Horvilleur y Lula Bertoldi (Eruca Sativa), hasta Rial Guawankó y muchísimos raperos más hasta músicos encargados de bajo, batería, teclados y trompeta, para darle realmente sonido analógico y real al rap rock / fusión. Realmente una obra maestra. y que me recordó también al reciente Valle Chakal Ki de Alkoy, que rompe barreras del hip hop argentino. 4,8 de 5. 

3. C.A.P.S. (2025) de Oney1: otro discazo de hip hop / fusión argentino. En este caso, Boom Bap y Pop Rap con sonidos funk, tango y rap rock, también de una banda orgánica. Qué genial descubrir estos artistas, que heredan de mis amados Illya Kuryaki con toques individuales de distintos géneros, generaciones y formas, incluyendo arreglos orquestales, rap latino de nueva generación y mucho jazz. 
4. Live Deep Dive at Timicua: The Art of Duo Live, Set 1 (2025) de John Daversa y Tal Cohen. Jazz en vivo, increíble, basado en su disco juntos, mucho piano y trompeta, más bien chill. Como siempre, 5 de 5.

5. BEATrio (2025) de Béla Fleck, Édmar Castañeda & Antonio Sánchez. Si lo anterior fue bueno, esto es sublime de jazz fusión y latin jazz, entre la leyenda del banjo, el arpista colombiano residenciado en Nueva York, Édmar Castañeda y el baterista mexicano Antonio Sánchez. Por supuesto, hay bluegrass y joropo, además de muchas tonalidades de música latinoamericana. 

Esto se logra tanto a través de las armonías entre el arpa y el banjo como de los protagonismos individuales alucinantes, pero es gracias a la batería, a veces poderosísima y veloz, compleja por momentos y minimalistas en el resto, como un pegamento y catalizador entre ambos, que se permite viajar entre parajes llaneros, sabores latinos, locura country e incluso momentos progresivos para descansar en la amplitud sónica del jazz, en lugar de ser una obra folk, ambient o new age. Es una obra maestra total, en sus partes y en conjunto. 5 de 5. 

Este disco me sorprendió gratamente, porque cuando escuché los singles pensé que era muy bluegrass o no demasiado jazz, pero me encontré con un trío que realmente sabe evocar los clásicos, innovar y ser realmente la cosa más jazz posible. 

6. Under Certain Light and Atmospheric Conditions (2025) de Ben Frost. Me gustó su anterior Scope Neglect, y este disco tiene algunas reediciones de estos temas. Según RYM esto es ambient post-industrial, con momentos de metal industrial, drone y noise. En el tema Trancelines, वाराणसी hay unas guitarras industriales en síncope con ritmos electrónicos de bombo y teclados techno ambient. 3,8 de 5. Ben Frost es un compositor de Australia. En los últimos años fue parte de la banda de post-rock, noise y experimental Swans, grabando un disco y tocando en vivo con ellos, aunque en 2025 ya no era miembro.

7. Singles de Lightchapter, incluyendo una colaboración con los bogotanos de Syracusae: melodeath electrónico, bastante industrial pero especialmente metalero. Bueno, 3,8 de 5.

8. Look At All The Love We Found: A Tribute To Sublime (Reworked and Remastered) de 2005, reeditado en 2025, con 20 canciones más para un total de 26, con nuevas versiones grabadas para los 20 años de este compilado, incluyendo una versión de Garden Groove de Jakobs Castle, hijo del fallecido cantante. Punk, ska, rap, reggae y fusión. En general, 4,2 de 5, aunque depende del tema.

26 marzo 2025

El "perreo cósmico" de Héctor Guerra, power metal australiano, metal operístico alemán, slacker rock / noise pop muy nostálgico de Canadá, brutal death gringo, black/folk alemán, alt-pop/RnB, hiphop sureño/boom bap (Doechii)

0. Hoy debo terminar lo de Probox, preparar la clase de mañana y publicar algo en Cocuyo Chequea.

1. On My Command: un trío de singles de power/thrash de Australia, realmente poderosos e innovadores. Es el proyecto del músico Sean Mackay junto al baterista de The Anchoret y Aviations.

2. Cumbiando el mundo (2025) de Héctor Guerra: cumbia psicodélica humorística con sátira sobre términos sociales actuales, teorías de conspiración alienígenas y cultura de cancelación, sobre una fusión de folclore latinoamericano con electrónica latina, pero la segunda parte del disco se abre a más ritmos, desde el hip hop y el rap a ska, reggae, bachata y muchos más. Héctor es un rapero español-boliviano, inventor del género que ha bautizado como Perreo Cósmico. Divertido, 4 de 5.

3. Schuld (2012)de Molllust: debut de esta banda de metal sinfónico alemán conformado por Janika Groß (vocales, piano) y Frank Schumacher (vocales, guitarra), que han tocado/tocan con Haggard más una variedad de músicos académicos/metaleros que han variado. Es altamente operístico y orquestal, con una presentación en vivo con decenas de músicos como Therion o sus colegas alemanes. Discazo, 4,7 de 5.

4. a seasons end. (2025) de bug drug. Este es un divertido disco, nostálgico, que toma dulces melodías vintage de rock and roll, incluyendo doo woop y motown, para presentarlas en una especie de mezcla de pop barroco, noise pop y garage rock bastante lo-fi, como si The Strokes fuesen aún más crudos y agregaran instrumentos de viento.

Según Rate Your Music son parte del movimiento de Emo Revival, mientras el disco es de slacker rock y noise pop, apelando también al indie surf, chamber pop, twee pop e indie folk. Sin embargo, puedo ver en la discusión que no hay acuerdo entre si esta es una banda que hace géneros originarios como Motown y Sunshine Pop, si es un revival o si está en el medio de ambos, que es lo que creo. No los veo indie folk, ni siquiera en los momentos en que puedan recordar a Beirut, por ejemplo y el surf es apenas superficial, es aún más retro.

Pues aunque la lista de géneros parece bastante descriptiva, no llega a decir lo originario y proto-rock que suena, como si viéramos a una banda de los 50 tocando con la calidad de sonido de la época, sin pulir demasiado el choque de brillos y estridencias del hit hat ni de la distorsión de las guitarras, pero con la actitud desenfada actual del indie, cultura DIY y por supuesto, algo de ironía.

Se puede notar en cómo suenan los instrumentos folk, casi como si fuese un vinil con sus ruidos e imperfecciones, pero de forma real, sin la estética recreada digitalmente. Es decir, trataron de sonar tanto como se puede viajar en el tiempo, seguramente usando técnicas de grabación, producción e instrumentación de la época. Pero lo estoy escuchando digitalmente.

Y aunque eso es, o puede ser, slacker, suenan mucho más vintage que cualquier banda de los últimos 20 años. Interesantes, 4,3 de 5. Son de Edmond, Canadá.

5. 3 (2025) de Bodybox: brutal death / hardcore poderosísimo y muy bueno. Con algo de fraseos raperos/hardcore al final que le suman a la propuesta, que usualmente es demasiado básica, repetitiva u obvia, en este caso, me pareció con muchísimo gancho y brillo. 4,4 de 5. 

6. Wanderungen durch den Daemmerwald (2013) de Aethernaeum: black/folk atmosférico alemán, ahora disueltos, obra alrededor del músico Alexander Paul Blake, quien hace voces, bajo, guitarra y teclados. Otra joya misteriosa escondida entre mis favoritos de Deezer. Es el tipo de banda entre cruda y melódica, experimental y osada, que más me atrae. Son underground, valiosos y raros.

Me recuerdan a Summoning aunque con un sonido mucho más expansivo y melódico, así como también más completo y colectivo, que incluye un shriek aserrado, orquestaciones poderosas gracias a la presencia de un cellista en la banda y un blast beat aplastante. Los arreglos sincopados de sintetizadores, lentos riffs arpegiados y momentos calmados, bastante góticos, añaden profundidad al disco, de temas extensos. 

Fue un proyecto aparte de varios de los músicos de la banda de metal gótico Eden weint im Grab, que incluyen a Blake. Puntuación: 4,3 de 5.

7. SteSy: singles de esta banda de metalcore / eurodance austriaca, cuyo cantante estuvo en varias rondas de The Voice Alemania. Es divertido y loco, porque siempre hay guturales, incluso en las versiones de Eiffel 85 o Vengaboys. Es medio infantil pero se goza. Unos singles de Suck Puppies, rockeros/metaleros alternativos de Australia. Regulares, con buenos y horribles momentos. Su bajista toca en Evanescence. 

8. Off With Her Head (2025) de Banks: downtempo / r&b / pop según Sputnikmusic. Cantante de Los Angeles con cinco discos encima desde 2014 con Goddess. Me lo recomienda Deezer. Tiene a Doechii y a Yseult de invitadas, lo que ya es alta ganancia. Según RYM es Pop y R&B alternativo, con algo de dance-pop y post-dubstep. No es mi tipo de música pero aprecio que la producción y voz me gustan bastante. Mucho más que Sasami e incluso que Magdalena Bay y Charlie XCX. 3,5 de 5. 

9. Alligator Bits Never Heals (2024) de Doechii: el maravilloso álbum del año pasado que impulsó a esta cantante a ser estrella de la interpretación en redes sociales y distintos shows en vivo, con sus rarezas vocales, letras sobre ser mujer, el sexo y la relación con las redes sociales. Se me había escapado pero lo aprecié a tiempo. A veces me recuerda al RnB alternativo y vaporoso de Kali Uchis. 

Maravilla de Hip Hop sureño, que se alimenta de encantador boom bap, hardcore hip hop, trap y distintas formas underground del rap. Esperemos no sea convierta en algo demasiado mainstream en forma, es decir, que siga siendo atrevida, rara y retadora. 4,8 de 5.

10. GOLD (2025) de Scour: repito esta bestialidad de black/death hiper furioso, veloz y perverso, lo mejor que ha hecho en el género el pana Phil Anselmo. 

25 marzo 2025

Power/melodeath alemán de comedia, rock/reggae/dub fusión francés, thrashcore de NY, bagatelas de John Zorn en noise rock, reinterpretaciones de Ravel, death/doom melódico alemán, hard rock / glam sueco, progresivo sueco y canadiense (rock primero jazz/metal luego), metal alternativo finés, metal alternativo/post-hardcore australiano

0. A trabajar duro con lo de Probox.

1. Dead Or Alive (2006, EP) de Grailknights. Power metal / comedia alemán, con grandes coros, gracias a que parte de sus músicos y sus invitados han participado o son parte de Van Canto. Me gustan bastante. La música es impecable, los arreglos realmente buenos y este EP apenas es una muestra de todo lo que hacen con buen humor y sin ser una banda tan humorística. 4,3 de 5. Además, aún tienen guturales y momentos de melodeath. Además, el tema final, el Superhero Medley mezcla clásicos del metal, desde Slayer y Judas Priest, con temas de Las Tortugas Ninja, El Hombre Araña y mucho más. Son genaiales.

2. C'est pas à vous qu'ça m'arriverait (2025) de Marcel & Son Orchestre: gracias, Deezer, por recomendarme artistas franceses que jamás en la vida habría escuchado. Básicamente es música alternativa fusión con rock, reggae, dub, ska y lo que según RYM es Chanson francesa alternativa. Es divertido y que jamás habría encontrado por mí mismo. Ahora sí alimenté mi algoritmo. 

3. Belly of the Beast (2025) de Combust: crossover thrash, hardcore punk y hardcore de NY, de La Gran Manzana. Me parece potente, entretenido y muy bien producido, con un sonido transparente que permite ver la variedad de cambios, riffs y arreglos vocales, porque tienen media docena de invitados. Puede haber algo de metalcore pero lo que domina es la actitud y ethos del punk, aunque el sonido es realmente thrashoso pero también pulido. Es demoledor y al mismo tiempo, declarativo. 4,3 de 5. Es menos "rapero" que sus congéneres. 

4. Bagatelles Vol. 3 (2025) de John Zorn interpretados por Trigger. Después de las versiones de jazz/rock progresivo de Mary Halvorson, y las versiones de chamber pop con dos cellos, ahora viene otra forma distinta. Trigger prueba con algo que se parece a algo que haría Colin Marston, algo entre el death metal progresivo de vanguardia y el noise experimental, con mucho bajo industrial. 4,5 de 5.

Trigger es un power trío de noise rock de NY, conformado por Will Greene (guitarra eléctrica), Simon Sheldon Hanes (bajo eléctrico) y Aaron Edgcomb (batería). 

5. Ravel: String Quartet (2025) de Attaca Quartet. Cuatro maravillosas composiciones del compositor francés impresionista en cello y violín del grupo de chamber music de NY. 5 de 5, glorioso. 

6. At the End of Infinity (2013, EP) de Dissecdead: de verdad tengo música rara en mi colección de Deezer, pero en el mejor de los sentidos. Este death melódico alemán, súper brutal y ruidoso es uno del que no tengo ningún recuerdo. Es realmente bueno, increíble, pues toma lo melódico y accesible de los riffs del death sueco para meterlo en lava, ácido y munición, con un sonido y voces similares a las de Morbid Angel y Obituary, añadirles armonías que parecen venir del jazz latino o del groove metal, con el sonido asesino de Deicide. Enciclopédico y corrosivo. Quiero más. 4,6 de 5.

7. Thrill of the Bite (2025) de Crazy Lixx: hard rock / heavy / glam de Suecia. Entretenidos, bien producidos, deben ser la delicia de los nostálgicos. Me gustan pero no volvería a escucharlos, aunque les concedo la calidad, son efímeros para mí. 3 de 5.

8. Transmutation (2025) de Karmakanic: rock progresivo sinfónico sueco, muy melódico, bastante accesible, con largas partes de orquestaciones y/o pianos, así como guitarra acústica. Es un disco generalmente con canciones largas, entre 6 y 7 minutos, más el cierre con una suite de 22 minutos que recorrer distintos rincones de la galaxia del rock progresivo, desde el shred guitarrero hasta las expansivas formas de experimentación sinfónica, con muy buena producción vocal. 

Se destaca especialmente los circulares arreglos de bajo, que aderezan arreglos que van entre el space rock y el progresivo psicodélico a momentos mucho más meditativos y calmados. Es el trabajo cuasi solitario del bajista y multi-instrumentista Jonas Reingold, quien se encargó también del bajo, teclados, guitarra eléctrica, voces y coros, junto a Krister Jonsson en guitarra líder (de la mayoría pero no todas las canciones), Göran Edman en la voz de un tema y Lalle Larsson en el teclado de un par de canciones.

Además, muchos invitados como el legendario Andy Tillison (ahora en The Anchoret) en Hammond y clavinete, Simon Phillips en batería y percusión, Jan-Olof Jonsson en guitarras acústicas, Luke Machin en solos y guitarra acústica, John Mitchell (Frost*) cantando en casi todas las canciones más guitarra 12 cuerdas, Randy McStine en voces, guitarras, coros y también guitarra 12 cuerdas acústica. Geri Schuller en piano, Craig Blundell  en batería, Dina Höblinger en voces, Lelo Nika en acordión, Markus Lukastik en flauta, Rob Townsend en saxofones, Tomas Bodin en teclados, Sven Cirnski en guitarra eléctrica, Nick D'Virgilio en batería, el legendario Steve Hackett en guitarra acústica de nylon, Amanda Lehmann en coros y Roger King en teclados. Casi todos para el último tema extenso.

8. It All Began with Loneliness (2023) de The Anchoret: una joya del rock/metal progresivo, uniendo jazz, arreglos orquestales, guitarras psicodélicas, una voz prodigiosa y atentos arreglos de tiempos imposibles con la dulce accesibilidad de las canciones bien cantadas, con coros y puentes. Increíbles, 5 de 5. Acá los reseñé en solitario.

9. Leech y otros singles de Luna Kills, banda de metal alternativo de Finlandia conformada por Lotta Ruutiainen (vocales), Lassi Peltonen (bajo), Samuli Paasineva (guitarra) y Jimi Kinnunen (batería). Shrieks profundos, voz melódica, muchos arreglos electrónicos y guitarras metalcoreras, con un bajo profundo e industrial. RYM habla también de electronicore y nu-metal, y puedo ver la coincidencia entre rock electrónico, post-hardcore y algo de djent.

10. Mutation (2024) de RedHook: metal alternativo / post-hardcore / emo-pop de Australia, con voz femenina. Excitantes arreglos de nu-metal/djent, buenas voces combinadas y guitarras gigantes con arreglos creativos de saxofón y electrónica. Muy divertidos, 4,3 de 5. Con Emmy Mack (vocales), Craig Wilkinson (guitarra, programación), Alex Powys (batería) y Maverick Burnett (bajo).

19 diciembre 2024

Diario musical 19D: death/hardcore danés, death psicodélico gringo, música latinoamericana popular, trip hop acústico, doomgaze, noise rock fundacional, hip hop venezolano, black piscodélico, death melódico y trip hop psicodélico, dub español y rapmetal mexicano

1. Within The Viscera de Neckbreakker (antes Nakkeknaekker): haciendo honor a su nombre con death/thrash/hardcore, salido de una fábrica de acero, lleno de azufre y fuego, muy rítmico, perfecto para el pogo sin descuidar la calidad compositiva. Este grupo danés hecha mano de todas las herramientas de tortura disponibles para hacer para colarse con los clásicos con un sonido pulido y un performance destacado en su producción debut. Es 4 de 5. En Spotify.

2. Stages of Infinity de Cavern Womb: los tipos de esta banda lo tienen claro, gritando desde Filadelfia, le pusieron un nombre ideal a su banda (y su debut), pues combinan voces cavernarias con guitarras extremas y psicodélicas que pueden invocar el sonido geológico de un murciélago evadiendo estalagmitas y estalactitas, para luego salir a la infinitud de la noche para meditar sobre el cosmos.

Así producen un asombroso disco de apenas 4 canciones. Sintetizadores, percusión y hasta un cencerro es usado para generar las atmósferas lisérgicas que acompañan al death metal agreste que es el eje de su propuesta. El gutural, siempre profundo y con mucho eco, a veces hace fraseos que acompañan los riffs melódicos que hacen giros y formas que parecen incompatibles con el death metal pero que ya se ha revelado como compañía perfecta para black y doom. Así que abriendo el abanico de posibilidades, también hay solos espectaculares de guitarra, épicos y extensos, a mid-tempo e interludios mágicos que nos llevan de nuevo al garrote y el arte rupestre. 

Las mayores sorpresas están en el último, con riffs propios de Pantera, el uso del cencerro y más solos a lo death old-school, además de un wha wha que invadió con espíritu espacial. Les doy un 4,3 de 5. En Spotify.

3. Musas (Un homenaje al folclore latinoamericano en manos de Los Macorinos, vol. 2) (2018) de Natalia Lafourcade. Segundo disco de canciones mexicanas y latinoamericanas de bolero y folclore de la mexicana, en la que también tiene tres composiciones propias, dirigida por el venezolano Gustavo Guerrero (aka Augusto Bracho, ex-Raúl Monsalve y Los Forajidos, exBacalao Men y exCunaguaro Soul). En Spotify. Natalia se eleva con este disco a la altura de los grandes folcloristas latinoamericanos. Pensar que la entrevisté en unos Premios Urbe cuando aún tenía apenas una vaga idea de irse a Canadá a estudiar música, creyendo que así se volvería una artista global cantando en inglés. Un disco elegante, emotivo e incluso crudo, lleno de nuestras emociones, pesares y alegrías. 4,7 de 5. El momento estrella: Duerme Negrito (en que experimenta con raras formas vocales) y La Llorona.

4. The Night de Saint Etienne: banda inglesa de música electrónica fundada en 1988, que llega su onceavo disco, cultivando algo parecido a un trip hop acústico, bastante ambient y chill, con vocalista femenina. Algo regular, diría que 3,5 de 5. Algunas referencias a lo que hace Air y Saint Germain, aunque menos jazzy y menos funk, quizás un poco más a lo Portishead, aunque bien ligero. 

5. Sleep Now, In Reverse de Iress: banda de shoegaze/grunge/rock alternativo de Los Angeles, California, aunque Sputnikmusic los califica como post-metal y doom metal, son algunos elementos que son parte de su paleta sónica, que dominan más los elementos de dream pop y el shoegaze, siendo especialmente cinemáticas y ambientales.

Aunque algunas guitarras pueden ser bastante rockeras, cerca del doom/nu-metal, las canciones son primordialmente slowcore. Destaca especialmente el baterista, un animal analógico de alta precisión y fuerza. Me gustó mucho eso, 3,9 de 5. En Spotify. A partir de The Remains es su mejor canción, en la que profundizan en las partes metaleras y doomgaze.

6. In the eyes of god (1999) de Today is the day: a veces uno olvida cómo se durante tantos años se renovó el amor por la música extrema y experimental, pero este disco me lo recuerda. Noise rock con un baterista más que excepcional, gritos/shrieks de black metal con filtros industriales que funcionan como una guitarra más, riffs que usan formas del death/doom con una distorsión muy ruidosa y bajo a densidad al máximo.

Una banda que combinó noise rock, hardcore y mucho metal extremo, en que con una actitud vanguardista también agregó metal progresivo y mathcore. Algunos temas cortísimos son grindcore. Liderados por el músico, cantante y productor Steve Austin, en este disco fue acompañado por el baterista Brann Dailor y Bill Kelliher en el bajo, quienes salieron del grupo para conformar Mastodon. Es un mega clásico, 4,5 de 5. En Spotify.

7. Yo Soy El Rap Protesta de NK Profeta. Un compilado de los últimos 16 años de canciones de "tiradera política" del hip hopero venezolano, en que recuerda -muy al estilo del género- que él es fuerte, valiente y resteado en hacer esto. No es el único, no sé si el primero, pero está bueno en este momento. Bien, 3,5 de 5. En Spotify.

8. Fossil Gardens de Hail Spirit Noir: de mis bandas favoritas contemporáneas desde el Mayhem In Blue (reseña acá): exquisito black psicodélico progresivo. Los músicos provenientes de Transcending Bizarre? (black metal avantgarde sinfónico) se pasaron al black psicodélico en 2012, tomando lo aprendido para hacer una nave espacial y existencial de blast beats, sonidos electrónicos vintage y riffs expansivos, en la que la batería traza un camino de potencia nórdica. 

El remate está en voces que van de shrieks memorables a hermosas voces líricas, que acompañan la ambivalencia de hacer música extrema y furiosa que parece balancearse en la influencia setentosa del space rock y el rock progresivo. Los riffs en trémolo sobre los sintetizadores no sólo crean atmósferas que se pierden en el post-metal, sino que conforman la vena misma de sus canciones, que son tan extremas como melódicas, que aunque formen un conjunto sónico están construidas como potentes torres de narración, con ondas universales de música clásica contemporánea, que eleva el nivel de esta banda de meramente metalera a experimental e incluso de avantgarde. Un discazo, 4,7 de 5.


9. Fiction (2007) de Dark Tranquillity: uno de los discos más impresionantes de los suecos, que combinan su aprecio por las melodías a través de arreglos electrónicos, sintetizadores y pianos que suenan en polirrítmos con las guitarras pesadas, que juegan en contratiempos y cambios inusuales con una batería que remarca la poderosa influencia que el d-beat, hardcore y el punk tiene en Escandinavia. Así producen un disco impresionante de death metal melódico, moderno sin ser comercial, que es tan ágil que sin dejar de ser pesado e intenso en ferocidad sigue siendo atractivamente pegadizo y progresivo. Quizás la fórmula consistió en aprender a incorporar elementos no-metaleros, mantener el gruñido de Mikael y abrirse a riffs no característicos, así como usos divergentes de las guitarras para interludios extraordinarios, que incluyen juegos de bajo, piano y batería, majestuosos. Accesibles siendo aún muy metaleros. Cierran el disco con un tema con su sonido clásico y otro con referencias al post-punk y metal gótico, que creo un punto bajo. Me encanta este disco, 4,7 de 5. En Spotify.

10. Fauxllennium, colaboración de TV Girl y George Clanton. Suena a un trip hop bastante psicodélico, con influencias del boom bap, el jazz y el pop barroco, en que se escuchan sabores del dance, desde el disco hasta el Buddha Bar, pasando por momentos de indie rock y electrónica noventera. Mientras TV Girl es un grupo de indie pop de San Diego, California, George Clanton es un multi-instrumentista dedicado al synthpop psicodélico. Muy divertido, 4,1 de 5.

11. WET de Chalart58: nuevo disco del música barcelonés Gerard Casajús Guaita, quien fue percusionista de Manu Chao y Radio Bemba, hizo mucha música antes como baterista y productor, así que ahora usa una mesa de 22 canales para hacer dub en vivo. Es demasiado divertido y bailable. Un 4,3 de 5. En Spotify.

12. República de Ciegos (1997) de Resorte. Clásico del metal alternativo latinoamericano, con rap metal / nü-metal, por delante. Salió el mismo año que ¿Dónde Jugarán Las Niñas? de Molotov y el mismo día del Versus de Illya Kuryaki And The Valderramas. 

Lleno de letras contestatarias y de crítica social, muchísimos scratchs y ¡dos bajos!, potentes riffs de industrial/rapmetal, tienen además funk metal y rock latino, claramente influenciados por Def Con Dos y adelantando un estilo que luego cultivaría con mayor éxito Molotov. La impronta del productor  Vernon Reid de Living Colour, es clara, sobretodo en temas como Think, una especie de interludio sin guitarras, con teclados, batería y scratch, que me hace pensar en Así son mis días de Control Machete.

Tiene clásicos memorables, de la época de MTV Latino, como La Mitad Más Uno, América, Opina o Muere.

07 marzo 2017

La Gallera Social Club, Pakalolo y The Viridian Groove, venezolanidad universal con fusión

Después de reseñar "Serio" de Lil Supa y "El Paradise" de Los Amigos Invisibles, no podríamos sino seguir mostrando excelentes discos realizado por músicos venezolanos en el 2016, especialmente porque en los tres que elegí hay un elemento en común: el híbrido de la influencia afrocaribeña, mestiza y criolla de lo venezolano con elementos universales que lo hacen único.

Empezaré por Pakalolo, un trío que logra cumplirnos el sueño de viajar a Hawaii para tocar un reggae que usa ukelele, guitalele y piñas para con letras de nuestra idiosincrasia llevarnos por un suave oleaje con su disco Tropical Trip. Bautizados con la palabra que usan en la isla para hablar de la planta de marihuana, usando el ritmo jamaiquino y temática local, queda un sabroso cóctel, suavecito pero potente cuando llevas varias canciones, en que te relajas, ensueñas, sonríes lentamente y lo ruedas. Además, invitan a Laura Guevara a uno de sus temas.

Desde Valencia saludan los rockeros progresistas de The Viridian Groove, un dúo que se amplía para tocar en vivo, hace un verdadero honor a King Crimson y The Mars Volta, con añadidos de psicodelia y sazón vanguardista. Con saxofón, electrónica, voces femeninas, violín y mucha vanguardia, la banda se pasea por largos temas -de hasta 16 minutos- para mostrar todas las elucubraciones melódicas y compositivas del género. Así lo demuestran en su disco Surrealistic Sweven.


Y para cerrar, unos venezolanos que han apelado a la investigación del folclor venezolano de corte percusivo, a la magia que rodea el culto a San Juan Bautista y la afrovenezolanidad para reinterpretarla con electrónica. Así el joropo y la quichimba se unen en el disco "Caribe" de La Gallera Social Club, quienes residenciados en Francia pero con el corazón en las costas de nuestro país. Así que el sangueo e incluso la cumbia tienen sonoridades que pasan también por el pop y el rock, mientras la nostalgia es transformada en homenaje y celebración.

La banda, para entender más, está compuesta por los exMango Funk de Miguel Romero (voz, bajo y teclado) y Alexis Romero (voz, guitarra y sampler), el chileno Rodrigo González Miqueles (sampler, teclados, cuatro y flauta) de Quilapayun, y Andrés Sequera (batería), de la banda de jazz fusión venezolana Monsalve y Los Forajidos, invento del exbajista de Kré y Cabezón Key. Pueden recordar un poco a El Pacto pero menos análogos.

Como son tan abundantes, les recomiendo también escuchar sus sí, tres discos, anteriores: Ecos del Tercer Mundo Vol. 1 y 2 y remezclas del primero.