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18 junio 2025

Lo nuevo de Stray from the path (metalcre/rap metal) y KALEO(garage rock/country islandés/texano), mathcore/metalcore de Atlanta (The Callous Daoboys), clásicos de David Bowie setentoso, black francés, regrabación de un clásico del post-hardcore gringo, djent/synthpop (Voyager), soundtrack surcoreano de videojuegos

1. Mixed Emotions (2025) de KALEO. Europeos obsesionados con el country y el rock and roll gringo desde los 50 nos trajeron hasta acá. En este caso estos islandeses se lanzan un muy disco de blues rock, garage rock y hard rock, aunque el sonido y la producción son bastante buenos, el género no conquista cuando es muy western pero sí cuando es más garage/indie. Mudados a Texas, se apropian de los sonidos del country rock. Interesantes, 3,8 de 5.

2. Celebrity Therapist (2022) de The Callous Daoboys: uno de esos discos/artistas que conoces antes que exploten, les dices a unos pocos y después nadie se acuerda, ni siquiera tú, que eran tan buenos antes de todos darnos cuentas. Obra maestra del mathcore avantgarde, con metalcore, metal alternativo y post-hardcore, con violín, buen humor y cambios alocadísimos. Cuando los descubrí, que no era su debut, inmediatamente los relacioné con las bandas favoritas del metal avantgarde tipo The Tony Danza Tapdance Experience.

Es una deliciosa y caótica combinación de gritos desaforados, riffs complejos, momentos dramáticos que vienen del post-hardcore y el sasscore, con blast beats y sonidos potentísimos de armónicos y doble bombo, locuras matemáticas que cambian continuamente, arreglos de bajos imposibles y además, para hacerlo realmente avant-garde y único, entrando en territorio liderado por Fantomas y Mr. Bungle, arreglos sorpresivos que pueden ser pequeños momentos de drum n bass, de samples orquestales, de voces limpias pseudo-operísticas o power pop, formas raras de ópera rock de metalcore progresivo y muchos sintetizadores. Un discazo que puede ser como Dillinger Escape Plan con Between The Buried And Me, con algo de Faith No More para agregar momentos de rock alternativo, voces limpias y hasta influencias del grunge en sus explosivos cambios tensa calma a demencia aritmética o de guitarras limpias en arpegio a anárquicas formas de jazz-metal / mathcore.

4,8 de 5. De Atlanta para el mundo. 

3. Space Oddity / Moonage Daydream / Life on Mars / It Ain't Easy (Ep, 1972) de David Bowie. No lo conseguí en Deezer pero junté los temas porque me lo recomendó como sugerencia RYM, que lo calificó como Glam Rock / Pop Rock que tiene pop psicodélico, pop barroco, hard rock y art rock.

4. The Blackest Beautiful (Revisited, 2025) de letlive. Regrabación de clásico del post-hardcore / metal alternativo de 2013. Increíble que tenga tan baja calificación en RYM cuando leo que tiene críticas maravillosas. A mí me suena a mi versión preferida del post-hardcore, a partes iguales entre melodía y poder, con voces a lo Michael Jackson, algunos gritos y guitarras densas y expansivas no metaleras. 4,5 de 5.

Banda de Jason Butler (Fever 333) y Cloudkicker (The Supervoid Choral Ensemble).

5. Omegaphilia (2017) de Merrimack: brutal black metal melódico francés, con velocidad, acidez y misterio. 4,3 de 5. Combina la ambivalencia de la disonancia, con la potencia frontal del black/death monstruoso, cavernario y al mismo tiempo, punzante, con influencias del hardcore, el death melódico y hasta sonidos atmosféricos y sinfónicos por medio de sintetizadores.

6. Clockworked (2025) de Stray From the Path: este disco se me hace refrescante aunque no sea musicalmente increíble, sí tiene los sonidos, humores, tonos y matices para hacerse sentirse sabroso y claro, noventero. Metalcore, rap metal (con vocales realmente geniales porque son gritadas como de hardcore), nu metal y mathcore (para unas guitarras bien atravesadas) dan una combinación de agresividad groovy y hardcore hip hop, con momentos violentos metalcoreros y guitarras djent. Esta es una banda que ha evolucionado desde el más puro hardcore de NY. 

Su cantante, Drew York ha aparecido en discos de Winds Of Plage y Architects mientras en este discon está invitado Florent Salfati de  Landmvrks.

7. Fearless in Love (2023) de Voyager: La maravillosa banda australiana que combina djent y metal progresivo con trance metal y synthpop, con un sonido que está lleno de complejos arreglos de bajo y batería, poderosas guitarras distorsionadas, arreglos electrónicos, increíbles armonías vocales y combinaciones maravillosas de música que puede sonar en Eurovisión y que haría cabecear a los más duros. Joya total. 4,8 de 5.  Concilia lo ochentero progresivo de Haken con las profundidades guitarrísticas de Periphery y las sensibilidades pop de Leprous. Aunque hay una diferencia, paradójica con su aproximación pop: tiene varios y buenos guturales.

8. Stellar Blade Original Soundtrack Plus (2025) de Shift Up: versión ampliada del disco de un "artista" de música de videojuegos de SurCorea que me sorprendió porque tiene música pop, djent, cyber metal progresivo y electrónica. Finísimo, 4,5 de 5.

9. Hollywood Forever (2025) de DeathByRomy. La cantante Romy Flores, presenta su segundo disco, distanciada del R&B alternativo/trap de su debut. Ahora, con una voz igualmente limpia y hábil, incursiona -porque Poppy y/o Lingua Ignota lo cambiaron todo-nen el rock industrial, el nu-metal y el trap metal, con bases electrónicas de electropop y metal industrial. Y tiene momentos muy buenos o al menos decentes, como en el tema La La Land. 3,7 de 5. Sin duda, un punto alto es Yung & Rich con Wargasm. 

14 abril 2025

Lo nuevo de Bleed From Within (metalcore sinfónico), Black Country, New Road (pop folk progresivo), Allegaeon (melodeath técnico progresivo), Tómarúm (black progresivo/death técnico) y Thornhill (nu-metal), progresivo/power sinfónico portugués y neerlandés (ReVamp y Leave´s Eyes), black atmosférico progresivo británico y chamber folk rock islandés

1. Hades (2025) de Living Tales: power metal progresivo y sinfónico portugués, con guitarras angulares, una combativa voz femenina, growls y muchas orquestaciones de fondo, aunque hay interludios en los que brillan los grandes momentos corales. Creo que lo mejor es cómo exhibe, como si no fuese un esfuerzo extraordinario, arreglos que combinan thrash técnico, power progresivo y grandes atmósferas sinfónicas, con guitarras circulares y retadoras mientras la vocalista muestra una amplísima técnica y despliegue vocal.

Las canciones están llenas de pequeños detalles progresivos, que están integrados a la propuesta, en que los contratiempos y cambios extraños son parte de canciones que son generalmente épicas, complejas y poderosas, abordadas desde lo atmosférico con sintetizadores, lleno de asombrosas piruetas de bajo y batería para crear polirrítmos asincopados. Sin embargo, me deja una sensación medio incompleta que parece que el estilo parece no estar claro, entre lo sinfónico, lo progresivo o el power. Les doy un 3,5 de 5. 

2. Wild Card (2013) de ReVamp. Clásico moderno del sinfónico progresivo / power / metal alternativo, con Floor Jansen en la voz y como fundadora, tras el fin de After Forever. La banda se acabó en 2016 cuando Jansen dijo que no podía cumplirla a la banda por su trabajo con Nightwish

Es increíble porque la banda se va trasladando de momentos de metal moderno, incluso djent y otros con guitarras sorprendentes que están sincopadas con teclados y batería para momentos gloriosos de progresivo mientras ella hace piruetas operísticas diversas. Y va mutando entre el power y el metal alternativo, en que sintetizadores que pueden ser industriales o psicodélicos acompañan las piruetas técnicas contenidas en los riffs sinfo-prog.

En el tema Precibus, no sólo extiende sus capacidades como soprano y hace guturales increíbles, sino también evoca su capacidad de cantar hard rock o pop, demostrando ser de las mejores cantantes de metal sinfónico. Discazo, que se va desarrollando para ir creando un momentum cada vez más alto en cada tema. Lo que incluye la intervención de invitados como Mark Jansen, Daniel De Jongh (Textures) , Marcela Bovio y Devin Townsend. 4,5 de 5.

3. Fires In The Norte (EP, 2016). Extraordinario puñado de temas de metal sinfónico / folk / viking, bellamente arreglados con orquestaciones, con growls bestiales, sorprendente voz operática y potentes coros vikingos. 4,7 de 5. La voz principal no es de Liv Kristine sino de Elina Siirala, que presentaba así su voz extraordinaria.

4. Existencialismus (2025) de Abduction: Gran disco de black atmosférico británico. Antes le puse 4,7 de 5 y lo mantengo. Realmente extraordinario, de lo mejor del 2025.


5. Zenith (2025) de Bleed from Within: metalcore melódico y sinfónico con arreglos electrónicos abundantes, ritmos groove y algunos acercamiento al industrial y al deathcore downtempo. Guturales y voces limpias se intercambian, aunque la música siempre es dura. Lo mejor está en los temas más metaleros, como Violent Nature, aunque la voz se me asemeja a veces demasiado a una imitación de Corey Taylor. 

6. Forever Howlong (2025) de Black Country, New Road. Fascinante disco de música progresiva pero con base en el folk alternativo y el pop más orquestal. Un cambio radical de los británico con lo que hicieron antes, más cerca del indie rock, el post-punk y el post-rock. 

Ahora nos adentramos en un universo sonoro acústico, pero profundísimo musicalmente. RYM habla de art rock, pop barroco, folk progresivo, pop progresivo, chamber pop y baroque pop. Sin embargo, las partes más baladísticas y suaves me atrajeron mucho menos que las avanzadísimas formas instrumentales de tiempos indescifrables y cambios vertiginosos, aunque parece que no hay una dirección clara sobre si sonmás alt-country o una banda de post-rock o de folk progresivo.

En sus mejores canciones y momentos, siento que comparte mucho con Thank You Scientist y Beirut. Para mí 3,8 de 5 porque prefiero su versión más rock, salvo canciones como Happy Birthday y For The Cold Country, con guitarras y un "ataque" más progresivo que le da dimensión.

Un gran cambio de vocalista, en que Isaac Wood es sustituido por Georgia Ellery, quien grabó guitarras acústicas, mandolina, violín y la flauta dulce tenor. Por su parte Lewis Evans se encargó de saxofón alto, clarinete bajo, clarinete, flauta y flauta dulce. Por su parte Tyler Hyde en guitarra acústica, bajo, clarinete, armonio, piano, flauta dulce y voces. May Kershaw grabó acordeón, clavecín, piano y voces. Luke Mark también en guitarra acústica, barítona y eléctrica, guitarra lateral de metal y flauta dulce, y Charlie Wayne, co-compositor como todos los demás, grabó batería, percusión, banjo y claro, flauta dulce. 3,8 de 5.

7. Bodies (2025) de Thornhill. Otro bajón, porque no entiendo mucho esta amalgama de nü-metal y shoegaze, rock alternativo grungeroso, dreamy y con post-hardcore con algunas guitarras de djent y metalcore, que por momentos es como alt-pop, porque tampoco lo logran como Sleep Token. Más que una mezcla inusual y osada, parece una indecisión y un desorden completo. 2,5 de 5. Hay que escuchar más, porque las críticas son un poco mejores, aunque creo que eran mucho mejores cuando estaban en lo progresivo / metalcore. Mal para los de Australia.

8. Hvel (Ballena - 203) de Árstíðir: banda islandesa de lo que podríamos llamar una especie de indie folk rock, con amplísimos arreglos orquestales y melodías vocales. Es una elaborada obra llena de detalles de música islandesa, una mirada académica y estructuras de indie rock que se alejan de extremos, tanto pop como de la llamada "música culta" para producir un rock orquestal único.

Son Daníel Auðunsson (guitarra, vocales), Gunnar Már Jakobsson (guitarra barítona y voces), Ragnar Ólafsson (piano, teclados, guitarra barítona, voces) y Karl Pestka (violín y voces), más varios invitados encargados de violín, viola, batería, cello y programación, todos involucrados en bandas de jazz y música académica, lo que explica la belleza y sobriedad de la música. Increíbles, 4,3 de 5.

9. Sleepless Empire de Lacuna Coil. Me alegra mucho este disco, que le di 4,3 de 5 pero hay temas que realmente son enganchadores, me recuerdan a Epica y Nightwish en su capacidad de hacer coros y líneas vocales, así como melódicas que quedan grabadas en medio de intensidad metalera. 

10. The Ossuary Lens (2025) de Allegaeon. Melodeath técnico, progresivo y furioso, que combina la volatilidad del black metal, la potencia del death progresivo y los riffs acelerados y altamente rítmicos del sonido sueco. Las guitarras son asombrosas, paseándose desde las emotivas melodías y solos progresivos, pasando por bestiales riffs de deathcore melódico y enredándose como serpientes en arpegios acompañados por una batería frenética. Las voces en coro, también a camino medio entre el metalcore/groove y los guturales perversos [incluso pig squeals], van a galope en esta propuesta mixta de brutalidad armónica y técnica abrasiva, en que a veces cortas el aliento con precisión puntillista y luego con una lluvia de azufre, dejando espacio para coros épicos. Son de Denver, Colorado, y crearon un disco realmente impresionante, veloz, dinámico y multiforme. 4,7 de 5. 

Su guitarrista, Greg Burgess es parte de Nuclear Power Trio. Un detallazo el tema Dark Matter Dynamics con el guitarrista invitado Adrian Bellue, que inicia como un tema de Rodrigo y Gabriela o el tema Imperial, que también iniciando con guitarras acústicas se transforma en una especie de melodeath hiper progresivo y rapidísimo. Suena a una especie de The Faceless con Obscura.


11. Beyond Obsidian Euphoria (2025) de Tómarúm: entusiasmado por el discazo anterior, me fui ahora con este, sabiendo que es la versión gélida del anterior: black progresivo y melódico / death técnico, que recurre también a riffs del sonido sueco, shrieks malvados y muchas capas de arreglos atmosféricos junto a una batería sorprendente y cambios vertiginosos en arpegios, arcos y puentes nocivos para la estructura rígida mental. Me hizo pensar en un choque entre Wilderun y Dimmu Borgir, con Stormlord de ladito.

Aunque tiene sabores y colores del power / black sinfónico, con muchos ecos y reverbs, se mantiene en una narrativa en que predomina lo progresivo, con un bajo serpenteante y jazzeado, coros y voces limpias evocadoras, muy bien elaboradas, y arreglos predominantes de fills y repiques de batería como co-protagonista junto a la amplia producción vocal. Intercala algunos temas cortos, interludios más bien, en larguísimos temas que van entre el death/jazz progresivo, un black vampírico y oscuro, aunque sinfónico, e imparables momentos de death técnico de precisión grandiosa, dentro de una cápsula espacial expansiva. 

Hay siempre una atmósfera cósmica en que hay una lluvia de estrellas de progresivo espacial tipo Enslaved, black psicodélico (con sintetizadores) y power metal, que engrandecen el universo sónico aunque nórdico de estos dementes de Atlanta, Georgia. Impresionante y gigantesco, 4,8 de 5. Sus músicos están relacionados con Lunar Chamber, Scorched Moon y The Ritual Aura, que han producido algunos de mis discos favoritos de progresivo extremo de estos años. Muy elaborado, épico y extenso, con detallismos por doquier.

12. Zero Tolerance (2004) de Mantas. La crítica lo puede destruir, pero a mí me parece que este disco-proyecto del mítico guitarrista de Venom (Jeffrey Dunn) no está tan mal como eso, un invento, un gig, un side job. Me recordó al Fight de Rob Halford, aunque allí había mucha más clara intención. Suena como a un Fear Factory envenado de hardcore y algo de death metal. 3,5 de 5 pero es divertido. Sobre todo los temas que me recuerdan más a Biohazard y White Zombie con guitarras más duras.

20 enero 2025

Llegó Trump (otra vez): Heavy metal clásico (Saxon), djent/ambient experimental, death técnico hiper-progresivo extraterrestre (Gigan), black satánico, brutal death técnico, heavy alemán y Homogenic de Björk

0. Se juramenta Donald Trump por segunda vez como presidente de EEUU, una nueva era de proto-fascismo tecnológico, noe-imperialismo y desinformación impulsada por supuestamente una corrección de lo que fue excesivamente "woke", políticamente correcto y una desviación hacia presuntas conspiraciones progresistas. Todo cambia a partir de hoy hacia un abismo desconocido de un nuevo orden mundial en que en lugar de Reagan tenemos a un amante de dictadores, hombres blancos multimillonarios y una combinación rara de nacionalismo y expansionismo.

1. Hell, Fire and Damnation (2024) de Saxon: 45 años después de su nacimiento esta banda inglesa por excelencia sigue entregando grandes temas, incluso agregando algo de power metal en este álbum. No hay nada nuevo y a veces suena a 1980 con un sonido moderno y un poco de viaje en el tiempo, con innovaciones aún inexistentes, también tienen unos riffs arpegiados y arreglos prog que lo hacen disfrutable, aunque no memorable. 3,7 de 5.

2. Ex_Phenomena (2025) de The Surrealist / DARK: Un largo y extraño disco de 25 canciones y una hora 39 minutos, de este dúo que cultiva un metal progresivo/djent lleno de sonidos minimalistas y experimentales, más cercanos al ambient y la música electrónica. Ya los tenía en Spotify, es decir que algún tema me habría gustado antes aunque acá siento que el disco es innecesariamente largo y muchos temas parecen inacabados, con demasiada experimentación sin conclusiones, salvo un par de temas en que hay sonidos más convencionales del djent/shred alternativo tipo Plini. Son un dúo ubicado en Boston y Nueva York, compuesto por un diseñador de sonido y un guitarrista. 2,5 de 5. 

3. Undulating Waves of Rainbiotic Iridescence (2017) de Gigan: death metal técnico y progresivo, denso y complicadísimo, como un sludge atmosférico con mucho math metal, delicioso de escuchar, como un jazz/death mega-enrevesado, que usa lo que parecen microtonalidades para producir canciones con decenas de rápidas notas en cada compás más una elaboradísima batería que acompaña estos riffs hiper-arpegiados y con armónicos disonantes, con blast beats y decenas de pequeños adornos en contrapunto. 

La banda usa una distorsión opresiva, con un bajo gruesísimo, y muy frecuentes cambios de tiempo, ritmos y tonos, que pasa del doom/death progresivo al death disonante, así como psicodelia y space rock dentro de una estructura de death progresivo que permanentemente muta, oscila y se transforma de manera sorprendente y genial. Es el tecnicismo llevo a momentos increíblemente laberínticos, combinando momentos de velocidad hiper-sónica de la batería con guitarras que van girando a la mitad de la velocidad en un ritmo totalmente distinto, produciendo polirritmos asincopados en una forma sistemática y tan masiva que es difícil llevar la cuenta de una calculadora infernal e infinitesimal.

Es como mezclar Artificial Brain con Ulcerate, Pyrhhon y lo que sea que haga Colin Marston, con una logradísima producción, hace que escuchemos cientos de sonidos, notas y arreglos en un muy arreglado sistema de coordenadas y galaxias de death metal progresivo, con una técnica tan pulida y puntillista que parece contar la cantidad de neuronas del cerebro.

El trío nacido en Tampa, Florida y establecido en Chicago, Illinois, se centra en el trabajo de Eric Hersemann, encargado de guitarras, bajo, theremín, sintetizado y xylófono, mientras que Jerry Kavouriaris se encarga de la voz y Nate Cotton de la extraordinaria batería. Es metal avantgarde que claramente influenció a Blood Incantation. En Spotify. 4,8 de 5. 

4. Charcoal Grace (2024) de Caligula´s Horse: un discazo de djent/rock/metal progresivo que lleva a esta banda a su versión más dura y creativa. Guitarras gruesas, que hacen muchos cambios con riffs que mutan de distorsión y forma, lo que me recuerda a Pain Of Salvation, aunque a veces sonando como Sleep Token y otras como Leprous, invocan los poderes del metal progresivo con tiempos imposibles y extraños, así como voces que pasan de la simple medio-narración a gritos potentes y también a épicas melodías a lo Haken, mientras la instrumentación rítmica hace de las suyas con contratiempos y volteretas. La combinación entre riffs y voces es incandescente, hipnotizando con el juego de armonías y pesadez. 

Caligula´s Horse, de Brisbane, Australia, es el presente contemporáneo del metal/rock progresivo, sonando tan accesible y divertido como Voyager, aunque también duro, experimental, osado e incluso potente y brutal por momentos, con influencias del jazz-rock, algo de electrónica y mucho de la vanguardia experimental. Hay un sonido deliciosamente entre sinfónico y expansivo, casi post-metal y al mismo tiempo de neo-progresivo contemporáneo, con las guitarras haciendo sonidos procesados que maravilla. Es muy bueno, soy fanático, 4,8 de 5. En Spotify.
5. Exultation Of Cruelty (2024) de Satanic Warmaster. Irónico, no está en Bandcamp ni en Deezer pero sí en Spotify. Este disco es bastante más lo-fi y crudo, aunque mantiene su esencia de ser melódico y sucio al mismo tiempo, directo y a la raíz del género, aunque menos furioso y al mismo tiempo menos innovador y emocionante como anteriores entregas sino más bien tibio, aunque sin quitarle reconocimiento a momentos y temas más logrados como As Blood Snarls a Macabre Silhoutte. El sonido de la batería es pobrísimo.

El finlandés Lauri Penttilä (a.k.a. Werwolf) está a la cabeza del proyecto nacido hace 30 años con un demo. Sus producciones, como las de Nokturnal Mortum, suelen estar censuradas o reducidas por su ideología nacional socialista, anterior o presente. Le doy un 3,3 de 5 aunque el último tema, mucho más sinfónico, pausado y melódico, rozando con el post-metal, el black melódico y el doom es muy bueno, quizás un poco disminuido por el sonido y lo repetitivo, pero es lo que esperamos y conocemos de esta banda.

6. Suffocation (1995) de Pierced From Within: uno de los discos más representativos de los orígenes del death técnico y el brutal death, que cumple 30 años. Intrincado, feroz y brutal, definió un sonido oscuro y con una pared de ruido con riffs complejos, que efectivamente ayudaría a definir el death metal progresivo, disonante y opresivo de la actualidad, sobre todo el uso del bajo profundo y jazzeado, así como el juego entre la línea de voz y la batería, que es monstruosamente potente. Le doy un 4,3 de 5. En Spotify

7. Suffer & Become (2024) de Vitriol, indudablemente uno de los mejores discos del año, exhibiendo una furiosa, indomable y fulgurante combinación de brutal death técnico, black sinfónico y deathcore, lo que agrega algo de melodía a la lluvia de azufre, con unos solos de guitarra que se pierden de vista, una batería capaz de hacer pedazos cualquier estructura y riffs tan angulares como pesados, con algunas disonancias y armónicos aunque mayoritariamente son ejecutados con velocidad y en trémolo, con fondos sinfónicos que hacen guiños a bandas de deathcore. Esto está acompañado de growls cavernosos, atmosféricos y penetrantes, que dejan poco espacio para lo instrumental, que termina dejando un paraje desolado de tierra arrasada por el grindcore.

Aún así, hay espacio para la experimentación y la vanguardia, con el tema Survival´s Carenning Inertia que usando un sonido similar a la de un instrumento de cuerda exótico luego evoluciona en una demandante e hiper-malvado despliegue de repiques y blast beats, capas de guitarras y efectos tan expansivos como corrosivos, cambios repentinos y repliegues, toda una exhibición de arsenal técnico y puntillista, explosivo y sinfónico, como un brutal deathcore orquestal. Cinemático y muy extremo, juntando velocidad y brutalidad.

Vitriol unió a Cannibal Corpse con Nile, Cattle Decapitation y Encenathrakh. Son de Portland, Oregon. 4,8 de 5. En Spotify.

8. Bone Collector (2025) de Grave Digger: tremendo estreno de este año, con una banda alemana de power/thrash legendaria. Muy buen thrash y mejor power metal, combinando speed, virtuosismo, atmósfera oscura y habilidad técnica para asombrar, una voz que suena como a Udo con algo de Kreator de los 90 para aderezar y mucha actitud de hard rock. Realmente entretenido, me recuerda a mi adolescencia escuchando Judas Priest, Megadeth y Testament. 4 de 5. En Spotify.

9. Homogenic (1997) de Björk, que según RYM es Art Pop, Trip Hop, IDM, Glitch Pop y música de cámara, que además lo califica como mejor disco de este año después de la obra maestra OK Computer de Radiohead. Aunque adoro el Debut y el Post, definitivamente este es mi favorito de la primera triada, porque ser muchísimo más orquestal, con beats más duros, industriales y hard techno, que me recuerdan más a baterías metaleras orgánicas (como ella dijo que sucedió con Pluto, tocando punk y heavy metal ese día) y con líneas vocales encantadoras, mejores para cantar, incluyendo además tartamudeos y gritos scat.

Entre sus singles está "Jóga", "Bachelorette", "Hunter", "Alarm Call" y "All Is Full of Love". Este disco salió después de Telegram, compuesto de remixes. Lo grabó en Málaga pero un viaje por Navidad a Islandia trajo influencias de su país al disco, que incluso perdurarían hasta el Vespertine, combinando lo que siente que es Islandia, el contraste entre una naturaleza explosiva alrededor del que gira la vida 24 horas y una sociedad hi-tech. Así es este disco, unicolor, azul gélido, que combina ritmos industriales y crudos con muchísima orquestación, gracias a un octeto de cuerdas islandés. 5 de 5, claro, en Spotify.

19 enero 2025

Black industrial opresivo (Blut Aus Nord), progresivo gótico, hyperpop con rock alternativo y Debut de Björk

1. Deus salutis meæ (2017) de Blut Aus Nord: la crítica dice que este disco cambió mucho lo que había hecho esta banda de Normandía, Francia, porque no era el black atmosférico y melódico esperado sino se fue por sonidos industriales. Y sí lo juzgo por sí solo, es un tremendo álbum de black disonante y experimental, con esos sonidos ambient e industriales que ayudaron a crear el black progresivo que hoy conocemos en bandas como Ulcerate, así que muchas gracias. 

Así mismo, creo que el disco se defiende así mismo, con esta combinación opresiva -como la de Terra Tenebrosa- de instrumentación tradicional invadida de decenas de efectos sonoros, creando un aire viciado por densas y múltiples guitarras, baterías mega-industriales, bajos procesados y un angustioso shriek cavernoso con terroríficas voces corales, aunque con una producción muchísimo más pulida y dedicada. El resultado es el soundtrack de una pesadilla infernal, en que caminas lentamente por un mundo de penumbras, sombras y horrores.

Para ser justos, es un disco que hizo Vindsval por sí mismo y con un vocalista invitado, Taysiah, sin sus dos compañeros. Yo le doy un 4 de 5. En Spotify. Tiene temas extraordinarios, como el tema final del disco de Terra Tenebrosa, en que pueden reconocerse un poco más los complejos y angulares riffs de guitarras, la batería es un poco más analógica y hay furiosa y urgencia del black metal atmosférico más reconocible.

2. Old Eyes, New Heart (2025) de Madder Mortem: hermoso, delicado y sofisticado doom/goth metal progresivo con sonidos de metal alternativo. Octavo disco de esta banda noruega que publicó su debut en 1999. El disco tiene una sensibilidades melódicas extraordinarias, que producen temas perfectos para cantar en concierto y que las armonías se te queden todo el día en el cerebro sin dejar de sorprender con agudeza compositiva, con arreglos complejos y tiempos extraños, tonos oscuros y guitarras que suenan como un delicado fry punzante aunque accesible, como una suave bruma en un escarpada montaña perfectamente mantenida.

Me recordó un poco a las formas progresivas Atrox y Trees Of Eternity, así como al gótico country tipo Me and That Man e incluso Wayfarer, con el tema On Guard, lleno de Americana, y como las baladas de jazz pop, ya que aunque la mayoría de las canciones están despojadas de las estridencias del metal extremo, con algún algún grunt por allí, los temas suenan profundos y emocionales, con los instrumentos insertados con una delicadeza artesanal preciosista aunque no apoteósica, lo que quizás hace que suene algo bajito, y por muchos momentos como una versión muy metalera de The Cardigans, y digo esto como virtud. La voz de Agnette es central, llenando los espacios adecuados, como en Portishead, en que su talento es la guía ideal en estas baladas doom.

Temas como Towers, Things I´ll Never Do y The Head That Wears The Crown son inquietantemente enganchadores, tanto por las líneas vocales en escalas, el bajo haciendo círculos encantadores o las guitarras de metal alternativo que repiten motivos para entonces irse por arpegios veloces y distorsiones industriales que nos transmiten el dolor y la desesperanza del género. 4,8 de 5. En Spotify



3. Zwei (2025) de Zweihandr: es un disco realmente confuso y algo incoherente, conformado por el dúo de DrDuctape y scyphozoa (de Darien, Illinois), porque se transforma de una banda de algo como un metal alternativo con algo como nintendocore a un abierto trap envenenado con diversas formas de música electrónica sin relación melódica o rítmica entre canciones. Según RYM es Hyperpop y Alternative Rock, junto a Digicore, Art Rock, Noise Pop y Trap. Es como una indecisión porque aunque hay canciones que parecen combinar los géneros, la mayoría parecen estar desconectados entre sí. Sus temas/extractos de art rock / rock alternativo y los de hyperpop más noise pop son realmente buenos, aunque distan tanto de sus momentos/temas en que parecen que hacer trap/digicore que lo rebajan mucho. La canción "empty orange sky" es lo mejor del disco. Diría que 2,7 de 5.

4. Debut (1993) de Björk: primer disco solista de adulta, después que se acabara The Sugarcubes. Art Pop  y House conforman este disco, aunque se nota la influencia del jazz estándar como en Gling-Gló, como en The Anchor Song, compuesta sólo de saxofones, así como el trip hop y la world music, que luego ella expandió tanto en sus discos en vivo. 

Es un disco predominantemente dance y pop experimental. Fue mejor recibida por europeos que por estadounidenses, tuvo cinco singles:  "Human Behaviour", "Venus as a Boy", "Play Dead", "Big Time Sensuality" and "Violently Happy" aunque también tiene Like Someone In Love, una estándar de jazz (popularizado mayormente por Bing Crosby) y previo a la mucho más conocida It´s Oh So Quiet. Debut no puede terminar de mejor forma, después de The Anchor Song con Play Dead, en que parece que Björk canta una canción de James Bond. 5 de 5, claro. En Spotify.

Pd. Me puse a escuchar también todos los lados B de los singles de este disco y de Vespertine. 

18 enero 2025

Nostalgia: Bomfunk MCs (1999), lo nuevo de perspectiv (djent / vaporwave) como si Korn tocara Daft Punk, Vespertine de Björk, house funky, death old-school, death técnico, el trip hop /rock alternativo de Gorillaz y psicodelia indie de Chicago

1. In Stereo (1999) de Bomfunk MC´s: cuando me mudé a Amsterdam en 1999 entré en contacto con mucha música nueva, tanto por Internet, la televisión y por ir a un local que ya no existe, Korsakoff. Recuerdo que conecté con muchísima música pop, como Destiny´s Child, J.Lo y Cristina Aguilera así como otra no tan comercial como Kosheen y Manu Chau además de las toneladas de música metal, vanguardista y alternativa. Pude ir a un concierto de Atari Teenage Riot.

Y este disco tiene varios de los temas de los videos que veíamos muchísimo en la tele como Freestyler y B-Boys & Fly Girls. Me alegró muchísimo recordarlos lo suficiente como para encontrarlos de nuevo tras 25 años. Era el trío conformado por los MCs Raymond Ebanks (de Londres) y DJ Gismo junto a Ville Mäkinen en el bajo y Ari Toikka en la batería. 

Su mezcla de breakbeat, hip hop, house, trance y electro me sonaron a una divertida combinación de bandas como Fatboy Slim, Beastie Boys y The Prodigy con el house que escuchaba en la adolescencia. Algo que quizás uno no esperaría de unos finlandes. Un romance inmediato. El disco no es malo, tiene drum n bass, rock rap, funk, acid jazz, dub y otros buenos temas. 4 de 5. En Spotify.

2. Year Two (2025) de perspectiv: llega la secuela de esta banda de djent / jazz / electrónica (cybermetal y vapor según RYM) de un músico franco-estadounidense (como los de Gojira) residenciado en Los Angeles, que combina -según su Bandcamp-, new wave de los 80,  synthwave y funk metal, para producir lo que el llama Kornwave, que suena a Korn tocando canciones de Daft Punk o Red Hot Chillie Peppers.

Ciertamente, tiene melodía y momentos bailables, por medio de samples bien vintage que suenan a videojuegos y publicidades televisivas que se grabaron en VHS más un juego de guitarras djent y baterías metaleras que atraviesan todo con armonías extrañas y distintos experimentos sónicos, desde alterar la textura y onda del sonido de la distorsión hasta agregar distintas capas de sonidos industriales, algo de slugde y metal progresivo.

Me encantó el tema SoCal will be back, con una batería haciendo algo parecido a un gallop de heavy metal con jungle, había un sonido como de burbujas junto a una guitarra muy Meshuggah y muchísimo bajo funk progresivo. Este disco no me ha impresionado tanto como el primero, aunque tiene grandes momentos retadores y ciertamente innovadores, especialmente cuando agregan voces. El tema de cierre, Bring a Friend, usa saxofón y muchísimo bajo funk, que repetí porque de verdad me encantó el smooth jazz a la funk metal: 3,8 de 5. En Spotify
 

3. Vespertine (2001) de Björk: escuché este disco en Barcelona, España, porque me lo puso un amigo que me insistía en que escuchara Mr Bungle, King Crimson y una banda con la que aún no engancho, Phish. Este disco, el cuarto de su carrera solista de adulta, es sumamente bello y minimalista, un vuelco después de los gritos y la música freak jazz / discotequera de antes. Acá la base es el susurro, lo íntimo y la folkotrónica suavecita y como una caricia, tan tierna como las cajitas musicales que usó para componer el disco.

Según RYM es el mejor disco de 2001, el mejor disco de Art Pop de la historia, el mejor de glitch pop y de indietrónica [con una importante discusión en los foros], que además lo califica como un disco de micromontage por los "microbeats" de sonidos sencillos y el uso de instrumentos de cuerda con sonidos muy agudos, como el arpa, el clavicordio y similares, así como arreglos de cuerdas y coros, que llevó a usar un grupo de mujeres inuit en el tour del álbum, y a la arpista Zeena Parkins, parte de los músicos que grabaron este disco.

Los productores fueron Opiate, Console y el dúo Matmos y se compuso mientras ella filmaba la maravillosa y dolorosa Dancer In The Dark aunque luego fue grabado, mezclado y arreglado de sesiones en España -donde se había mudado para huir de la atención-, Islandia y un loft en Nueva York. Ella usó cajitas musicales personalizadas con discos en blanco que grabó usando software Sibelius en su laptop para hacer el disco, con la intención que la instrumentación y las voces susurradas no perdieron calidad si lo bajabas de Napster mientras que Marius de Vries usó un sintetizadores basado en instrucciones de texto en lugar de perillas. Una joya de la folkotrónica.

Sus videos para Hidden Place, Pagan Poetry y Cocoon fueron prohibidos por MTV por sus referencias sexuales, provenientes de su nueva relación con el director de cine, Matthew Barney. Ahora se pueden escuchar referencias sónicas luego usadas en el Fossora, más cadencioso y obvio en sus referencias sensuales, así como All Is Full Of Love de Homogenic es "el primero de Vespertine" en palabras de la islandesa. Esta es la época del vestido raro de gansos que llevó a los Oscars.

Para mí, sin duda, un 5 de 5, a pesar que lo he escuchado muchísimo menos que los primeros tres, aunque cada vez que lo descubro es más interesante. En Spotify. Björk es uno de los principales motores de mi interés en la música experimental y de vanguardia, sea electrónica, metal, jazz o lo que sea.

4. Honey (2024) de Caribou: a bailar como si fuese 1998 otra vez gracias al canadiense residenciado en Londres, Dan Snaith, con este disco de house que es funky, con retrogusto a disco y muchos sonidos dance, que arranca con el temazo Broke My Heart para moverse de inmediato por toda la pista, lo que sigue con una serie de temas similares, como Honey y Volume, pero no es un disco plano, pues tiene una canción como Campfire en que se escuchan guitarras como de indie rock y varios otros temas que suenan a space rock revival, a house francés y a techno. Me gusta mucho: 4,7 de 5. En Spotify.

5. The Diseased Machine (2025) de Mutagenic Host: siempre caen bien un buen death metal old-school con algo de letras y conceptos gore y de pánico tecnológico, con unos de esos solos de guitarra que parecen volar en el universo, un aire enigmático y un sonido entre atmosférico y melancólico, muy Obituary. Además de usar algunos riffs en trémolo y unas guturales propias del género, con variedad entre shrieks y growls hay también ritmos muy groove, bien animosos. Es el debut del quinteto londinense, que lo hacen bien, con buena producción y sonido, aunque sin demasiada originalidad y por eso les doy un 3,6 de 5. Van bien.

6. Crescendo Dezign Ep (2017) de Theory In Practice (disponible sólo en Bandcamp): último EP de esta banda sueca de death técnico / progresivo. En uno de los temas tienen a Trevor Scott Strnad como cantante invitado. Es un buen EP con un shriek salvaje, algo urgente, mientras que la música es bastante regular, aunque tienen altas capacidades técnicas y las demuestran con canciones coherentes y hábiles, no le sentí ningún valor específico más allá de estas capacidades, salvo algunos momentos del bonus track, Synchronized Emptiness. Les daré 3,3 de 5.

7. Gorillaz (2001) - Gorillaz. Debut de la banda virtual liderada por Demon Albarn de Blur. Con el tema Clint Eastwood como súper single, además de Rock The House y 19-2000 como momentos súper divertidos y nostálgicos de la época es un disco alrededor del trip hop, rock alternativo y dub con varios MCs y productores de hip hop agregando sonoridades y música, además de la mítica Miho Hator de Cibo Matto. No me mata, 3,8 de 5. 

Por cierto que el disco de Lovage, que salió 8 meses después y tiene a Albarn de invitado más la producción de dos Gorillaz: Dj Koala y Dan The Automator es mil veces mejor, además tiene a Mike Patton en las voces masculinas.

8. Maria´s Hunt (2025) de Glyders: psicodélicos, indie y a veces country, suenan mucho mejor cuando suenan más vintage y menos cuando las guitarras slides me hacen sentir en Texas, aunque son de Chicago, Illinois. Tienen buenos temas de blues rock y rock psicodélico, sobre todo cuando suenan a Los Beatles, sí tienen sus buenos momentos, aunque para mí alcanzan a un 3,5 de 5 por las partes de Americana.

17 enero 2025

Obra maestra de Abigor (black/sinfónico avantgarde), trap, hip hop y regional mexicana con djent (Ladrones), brutal death técnico, black atmosférico noruego, Post de Björk, post-black atmosférico eslovaco y jazz/metal francés

1. Taphonomia Aeternitatis - Ges​ä​nge im Leichenlicht der Welt (2024) de ABIGOR: una obra maestra del black metal que salió el 21 de diciembre de 2023, meses después que su líder se quitara la vida a los 49 años. Sinfónico, avantgarde y con decenas de capas de guitarras y efectos especiales, es un obra de collage de perversidad, música extrema y pensamiento de avanzada. 4,9 de 5. Acá lo reseñé.

2. Flow Pesado (2024) de Ladrones: sí, música regional mexicana (corrido tumbado) y hip hop latino con djent, nü-metal y metal progresivo, de Guadalajara, Jalisco. Naturalmente influenciados por Resorte y Control Machete, usan guturales y breakdowns de deathcore, no es sólo unas guitarras a lo Z-Trip o Rockstar Superstar de Cypress Hill, sino hay una banda completa detrás, con el virtuoso José Macario (de Resorte y que está invitado en el EP Telenovela de Mestís) en las guitarras. 

Quizás para algunos pueda ser un sacrilegio y la comparación puede ser terrible, pero es como si Peso Pluma fuese metalero y sí supiera cantar. Imposible pensar que ANIMAL, Brujería, Cartel de Santa y Cypress Hill no están entre sus favoritos, aunque también hay pop y trap, además de artistas mexicanos de música regional que desconozco pero uno podría decir que Los Tigres del Norte, considerando su acercamiento con la música alternativa.

La banda está liderada por el rapero Zxmyr y Cirujano Resendez. Además del disco tiene media docena de singles extras en 2024, y mucho más antes, en el que destacó Así cambió la cosa (video en Youtube) de 2021.

3. The Art Of Sickness (2017) de Profanity: death metal técnico alemán, con riffs arpegiados increíbles, una batería muy progresiva y brutal, con un sonido clarito y muchísimos repiques, un bajo de thrash progresivo con un sonido inusualmente brillante y growl brutal. Súper técnico y producido al detalle, con unos sonidos sinfónicos de fondo y unas disonancias que lo acercan al death vieja escuela aunque el sonido está claramente inclinado hacia el deathcore, incluyendo algunos pig squeals, la música están más inclinados al brutal death, el death progresivo e incluso se notan influencias de Cynic y Atheist, aunque es bastante usual los momentos con pausas sucesivas y micro-silencios. La banda sigue activa aunque no publican nada desde 2020. 

Entre los invitados están Aad Kloosterwaard (ex-baterista y actual vocalista de Sinister), Ricky Myers (entonces en Disgorge y ahora en Suffocation), Terrance Hobbs (guitarrista de Suffocation) y Christian Münzner (ex-Alkaloid, ex-Obscura, ex-Spawn Of Possesion y ex-Paradox, ahora en Retromorphosis). Puntuación: 4,4 de 5.En Spotify.

4. Vessels by Which The Devil Is Made Flesh (2024) de Misotheist: black metal noruego, no tradicional, sino que agrega nuevas sonoridades entre lo atmosférico y lo disonante aunque también con algunos ritmos alternos más cercanos al punk que al metal, así como un shriek combativo y poderoso, sobre riffs que varían de tiempo, junto a un bajo que también hace motivos propios y en contratiempo, para pasearnos por la hermosura oscuridad del género, con una batería que también va pasando del mid-tempo al demencial blast beats y se regresa para acompañar, con sonidos ritualistas, repiques y amplio uso de platillos. Hay algo de avantgarde en todo el concepto musical que convoca a usar los instrumentos en tiempos extraños, con un sonido pulido y en estructuras circulares, así como el death disonante progresivo aunque en versión gélida nórdica.

Proyecto de Brage Kråbøl, que por momentos se parece a Deathspell Omega aunque con un sonido mucho más claro. El disco tiene sólo 3 temas de 12, 6 y 19 minutos. 4,4, de 5. En Spotify.

5. The Tree y Vanished de Retromorphosis, es todos los músicos de la banda sueca de death metal técnico Spawn Of Possesion con el baterista  KC Howard (ex-Decrepit Birth). Brutal, hay que ver qué traen finalmente, pero por ahora diría que al menos un 4,3 de 5.

6. Kr​á​sno (2025) de Besna: post-black progresivo extraordinario, de Eslovaquia, con una voz súper fry y corrosiva, que acaba con un planeta de un grito sobre una atmósfera de guitarras espaciales, que pueden ser expansivas, atmosféricas y shoegaze, con luminosidades claroscuras en su sonido en un momento, aunque en otros temas son disonantes y en trémolo salvaje, para luego detenerse con una vigorosa calma con arreglos cuidadosos de batería en que se ronda más el post-rock e incluso algunas tonalidades pop, que le agregan belleza transparente a la opresiva oscuridad urgente con la que convive. 

Hay que tomar en cuenta que Kr​á​sno en eslovaco es Hermoso y Besna es Furioso.

Una guitarra líder, a veces con una suave distorsión alternativa, suavemente hace un trémolo pulido se cierne sobre la pared de monstruosa densidad. Estructuras -y momentos- de death progresivo y melodeath son adquiridas por este vortex de post-black devueltas en un universo paralelo de frialdad eterna. Francamente, genial, 4,8 de 5. En Spotify.

7. Post (1995) de Björk: 5 de 5 en mi corazón, amor eterno por la música de mi islandesa favorita. Según RYT este album tiene Art Pop, Trip Hop, Alternative Dance y Tribal House, que lo coloca en el cuarto mejor disco de 1995 y 137 en la historia. Cumple 30 años y sigue siendo de mis favoritos de la vida. En este disco trabajó con Tricky, que ya había salido de Massive Attack, con Graham Massey de 808 State y Nelle Hopper, productor del Debut (1993). Es un disco grabado originalmente en Nassau, Bahamas y que fue rearreglado, remezclado, regrabado y producido de nuevo en Londres, con nuevos programadores, ingenieros y Tricky. 

Es un disco mucho más jazz, especialmente latin jazz brasileño y complejo musicalmente (con clavicordio, trompetas, saxofón, hammered dulcimer) y "crudo" según ella, más enfocado en su vida nocturna visitando clubes nocturnos y discotecas en Londres por lo que también hay ambiente, techno, IDM y trip hop, incluso jungle. Es el disco que disparó a la fama internacional a la cantante, con temas y videos de singles como Army of Me, Isobel, It's Oh So Quiet (que es un cover de Betty Hutton), Hyperballad, Possibly Maybe y I Miss You (con un video a la estética de Ren & Stimpy) dirigidos por Spike Jonze (Her, Being John Malkovich) y Michel Gondry (Eterno resplandor de una mente sin recuerdos). 

8. El adelanto del disco de Dawn Of Solace está buenísimo, melódico, con gancho y al mismo tiempo, con un doom fúnebre y súper denso, como un pared de concreto y belleza como la de Leprous o Katatonia. También de los alemanes Across Oceans, con su progresivo alternativo y moderno. También los tres temas adelanto de Apocalypse Orchestra, el doom se pone atractivo este 2025. Scour, la banda de black metal de Phil Anselmo, súper cabilla. También los de Disrupted, muy a lo Hypocrisy viejo y Entombed. Increíbles los dos temas de Disarmonia Mundi. Temas de clipping., siempre retadores e inventivos, en este caso re-sampleando Firestarter de The Prodigy.

9. Uncommon Grounds (2025) de CKRAFT: alucinante banda de metal progresivo avantgarde y jazz fusión de París, Francia conformada por Charles Kieny (acordión y sensores electrónicos para tocar sintetizadores desde su instrumento), Théo Nguyen Duc Long (saxofón tenor), Antoine Morisot (guitarra y música de la Orquesta Sinfónica Nacional de Francia), Marc Karapetian (bajo) y William Bur (batería). El sonido es impresionante, parece como unir a los temas más pesados de Tigran Hamasyan (el bajista de Ckraft, Marc Karapetian, toca en su disco 2024), Thank You Scientist y Seven Impale. La ferocidad del free jazz, los sintetizadores del rock de los 70, la potencia telúrico del metal progresivo contemporáneo y la innovación de fusionarlos, con incontables cambios de ritmos, pasando de un género a otro con gracia, fuerza avasallante y un efecto sorpresiva perenne. 5 de 5 nada más que apuntar. En Spotify.

10. The Reverses (2016) de Terra Tenebrosa: hacen total honor a su nombre, con un disco abrumador, son múltiples capas de sonidos estridentes que parecen partir hacia todas partes desde un célula maligna o un núcleo radiactivo. Parecen ser violines tratados como sierras eléctricas, máquinas industriales de varias toneladas tratando de aplastar sociedades enteras y un bajo monstruoso, industrial y oscuro. Con un shriek arrastrado y muy procesado, también se escuchan sintetizadores y riffs de guitarras atmosféricas, como trumpetas de arcángeles apocalípticos, aunque son apenas distinguibles en la bruma sónica que lo une todo.

Es metal extremo y de vanguardia, que tiene raíces en el slugde atmosférico, el black metal industrial y el post-metal. El trío sueco proviene de una legendaria banda de post-hardcore llamada Breach. Más que opresivo este sonido es infernal, con decenas de posibilidades encontrándose en choques permanentes, en que el metal es un ingrediente para una fórmula bestial y enloquecedora. Su cantante es Tomas Hallbom (ex-The Ocean Collective).

Tienen invitados destacables, como Jonas A. Holmberg (cantante de This Gift Is A Curse), Vindsval (guitarrista y cantante de Blut Aus Nord). Cierran el disco con un tema de casi 17 minutos, en que hay extractos de lo que uno podría clasificar como metal extremo tradicional, en que los instrumentos son identificables, suenan como una banda y no hay decenas de capas, sonidos y efectos. Gran final.



25 noviembre 2024

Diario musical 25N: post-metal progresivo de Islandia, black/thrash, new wave-grindcore, metalcore, deathcore, death metal progresivo, pop-punk, mathrock, black metal gospel y power metal griego

1. Utopia de Silent Winter: power metal tradicional de Grecia. He escuchado más música de ese país este par de meses que en los últimos cinco años, a pesar de Septicflesh, Naxatras y Rotting Christ, antes no había escuchado casi nada. Musicalmente súper buenos, vocalista bastante bueno, aunque me quedo esperando más progresivo, a pesar que sí tienen teclados, no hay solos virtuosos ni interludios, ni jazz ni orquestaciones o coros espectaculares. Les doy 3,8 de 5. 

2. Greif de Zeal and Ardor, el proyecto innovador que unió dos extremos: el black metal con la música negra de Estados Unidos. El suizo Manuel Gagneux es el líder de esta banda, cuyo concepto sacó de Reddit. Distinto a álbumes anteriores, en que el choque del gospel con el concepto expansivo de la música extrema era más claro, este tiene mucho más vocalizaciones limpias, más de rock alternativo y pop rock que de gospel, mientras los riffs y shrieks dejan de ser parte de la propuesta integral sino momentos más o menos industriales. Un bajón con respecto a lo evocador y polémico de los primeros discos, aunque ganan en querer encontrarse a sí mismo como artista original, añadiendo nu-metal, post-hardcore, funk y hard techno. Un 3 de 5.

3. Designed to Disappear de Dead Empires: es el tercer disco de lo que, según Sputnikmusic, es una banda es de math-rock, metalcore y metal progresivo, aunque en Encyclopeadia la definen como sludge/metal progresivo, por lo que puedes escuchar estructuras laberínticas, tiempos imposibles y combinaciones inesperadas que cambian en cada chasquido, junto a voces agresivas y guturales, algo de voces limpias melódicas, juguetonas y casi sarcásticas, muchos interludios, puentes y atmósferas con sintetizadores que permiten que decenas de ingredientes de muchos universos entren en la pócima.

Así uno podría contar, quedándose corto, con influencias que van desde el thrash y el punk hasta el black progresivo, el post-metal y el industrial, así como géneros no metaleros, que pueden ser funk, skapunk y rock and roll, en una propuesta que confunde y enamora por su dinámica y purísima originalidad, tan fiera como diversa. Su tema final, de 12 minutos, no podría ser más divertido y osado, un post-metal n roll.

Otra banda que como Imperial Triumphant, conocí por el compilado de Bandcamp de extrañas bandas de Nueva York. Lamentablemente está parada desde marzo de 2020. Insuperable este disco, un completo 5 de 5. En Spotify

4. Tempest de Driveways, banda de pop punk / post-hardcore de Boston, Massachusetts. Me gusta mucho la música, aunque un poco formulaica y repetida, tiene muy buenos momentos en las partes instrumentales, incluso usando otros géneros y arreglos de sintetizadores, agregando new wave y post-punk. Sin embargo, la voz es tan imitadora y repetida que arruina lo demás. Por eso, un 2,5 de 5 que podría ser más con otro tono vocal (o cantante). Lo peor es que en un puñado de canciones hace un gutural profundo, un growl que suena bastante bueno que apenas usa.

5. A complex of cages (2018) de Barren Earth, banda finlandesa que produce los discos más finos de death metal progresivo y melódico contemporáneo, combinando vieja y nueva escuela, un vocalista excepcionalísimo y un espeluznantemente buen uso de transiciones, pasajes e interludios, que incluyen secciones folk, mientras los riffs van combinando death progresivo, folk metal y rock progresivo setentoso. Es como escuchar Opeth y Amorphis al tiempo, que incluye entonces los sonidos heredados de Pink Floyd y Jethro Tull,  con un vocalista mucho más dramático en sus voces limpias y con un growl potente, brutal. 

Además, en los temas Further Down y Scatterpray hay algo de sonidos ibéricos en unos riffs mientras en Spire podemos escuchar algo más de doom y sludge en las cuerdas, mientras los fraseos de guturales son de death n roll. Este disco no es obvio ni repetitivo sino va explorando dentro de las posibilidades de lo progresivo extremo, uniendo cabos y creando nuevos nexos inesperados. Nunca aburre en los 61 minutos de sus 9 canciones, porque cuando crees que ya entendiste su estilo, agregan percusión, wah wah y folk.

La banda está conformada por el bajista Olli-Pekka Laine (Octoploid y Amorphis), el baterista Marko Tarvonen (Moonsorrow, October Falls, Thy Serpent, Vargrav), los guitarristas Janne Perttilä y Sami Yli-Sirniö (Kreator), el cantante Jón Aldará (Hamferd y Iotunn) y el tecladista Antti Myllynen. 4,5 de 5 sin pensarlo mucho. En Spotify.

6. Apologies Are for the Weak (Redux de 2024 del original de 2009 con un vocalista invitado en cada canción) de Miss May I, banda estadounidense que se pasea por el deathcore, el metalcore, el death melódico y el death metal en cada riffs, cambio de ritmo y tono, convirtiéndose en un puzzle generacional, porque a veces suena al emo de los noventa y en otros tiene riffs dignos del thrash o el death del Bay Area, así que en algunos momentos suenan como un Trivium endemoniado con momentos a lo Carnifex y otras veces una reencarnación gringa de Dark Tranquillity en los noventa. Me gustó bastante, a pesar de lo inconsistente del proyecto, por estar más cerca del metalcore y el death melódico, además de los contratiempos aquí y allá. 

Lamento decir que es un poco excesivo, porque la regrabación trata de meter todo lo mejor del género, con invitados incluidos, por lo que termina siendo una ráfaga excesiva de arreglos y verificaciones de sonido. Pondría un 3,9 de 5. En Spotify.

7. Múr de Mur: debut de la banda islandesa de post-metal progresivo. Empieza un poco lento, casi post-rock y meditativo, pero es realmente un discazo de post-metal extremo a lo Cult Of Luna, con mucho death metal para adornar, sonidos industriales para meter por los lados y distorsiones menos conocidas para que se pongo post-metal, aunque es más Cult-metal, si me atrevo. Los guturales son realmente buenos mientras las guitarras bailan en consonancia con la batería para darle poder a los riffs de olas extremas, con toques progresivos y atmosféricos. En Spotify. Diría 4,3 de 5.

8. Absu de Absu: uno de esos discos que siempre voy a querer, con los que me crié. Recuerdo haber visto una voto de Absu en una revista y me impactó la imagen, pero además que eran de Texas y no de Europa. Estos locos, con un concepto esotérico, de cultura antigua y magia, mezclando black con thrash más efectos que no eran sólo los típicos teclados orquestales, volvieron tras ocho años con su propuesta demoníaca y misteriosa, que incluía el uso de melotrones y sintetizadores para añadirle aires siniestros a la música. 

Es posible rastrear su legado en bandas como Yoth Iria o Watain por un lado y Beherit Tsjuder por otro, así como en otras de folk metal no occidental, como Melechesh, AlNamrood y Nile. Absu fue grabado por el power trío compuesto por el baterista/vocalista Proscriptor McGovern (tan hábil que casi toca en Slayer), Zawicizuz y Aethyris MacKay, todos músicos activos en el black/thrash y Proscriptor con su propia reversión de Absu con nuevos músicos. 4,8 de 5. En Spotify.

9. 3+5 de Melt-Banana: música muy extraña de Japón, presuntamente llamada new-wave grindcore porque tiene música extrema veloz con electrónica experimental, como un chiptune con metal aunque con voz robótica e infantilizada, que es lo que menos me gusta, mientras los temas más enfocados en el noise y el hardcore punk como Scar, Flipside o Hex, son realmente muy buenos.

Quiero escuchar más porque la lista de colaboraciones y giras incluyen los grandes nombres del grindcore y la música experimental desde Fantomas y Napalm Death hasta Merzbow y John Zorn. Diría que 3,8 de 5. En Spotify.

09 noviembre 2024

Diario musical 9N: Rock Al Parque Día 1 - Metal (lo vi por Canal Capital) + metalcore/rock alternativo (The Plot In You), black metal griego extraordinario (Yoth Iria), post-rock islandés que detesté y lo nuevo de Paysage d'Hiver: black metal suizo de larguísimo aliento

Ayer no escuché nada de música en Spotify porque estaba en el Colombia Metal Fest, viendo en vivo a Crisix, Incantation, Enslaved, Katatonia, Chelsea Grin, Cattle Decapitation y Satyricon, porque no me quedé al ver el cierre de Unleashed. Un evento muy bien organizado logísticamente, con baños reales que forman parte de la Carpa de Eventos de Corferias en Bogotá, pero un sonido realmente muy malo, que hizo que nos perdiéramos la mayoría de los instrumentos. Lo peor se lo llevó Cattle, que incluso llevó a que su cantante, Ryan Travis, dijera "i get it, i get it" pero sin la posibilidad de hacer nada. Incluso las bandas que sonaron mejor, como Katatonia, Enslaved y Satyricon, esta última con su propia cónsola de sonido separada y sonando 20 veces más pulidos, tuvieron problemas en mostrar el detalle de sus canciones, porque el sistema general tuvo algunos daños y siguió sonando chirriante aún tras los esfuerzos de los ingenieros y sonidistas.

1. Dance with the Devil EP de Delain: otro adelanto del próximo disco de los holandeses, con rock / metal sinfónico elaborado y digerible, con la dulce voz de la rumana Diana Leah. Me gusta, aunque quizás demasiado comercial, tiene sus grande momentos, 3,9 de 5.

2. Hands, single doble de Rioghan, banda de metal progresivo / djent, con gótico e industrial. Buenísimo, quiero más. En Bandcamp. Su cantante, Rioghan Darcy tiene una gran voz lírica y una voz gutural de goblin muy buena, es algo como Tatiana (Jinger) y Agnete Kjølsrud (Solefald).

3. Vol 3 de The Plot In You, increíble tercer EP de esta banda que aprende lecciones del pop punk, del grunge y del rock alternativo para rehacerlas en metalcore / screamo / post-hardcore. Así escuchamos momentos calmos, casi RnB así como una especie de Blink-182 perversos. Excelentes.

4. Un EP de Heiltatt / Mosaic, una especie de folk gótico, con algo de ruido electrónico, regular.

5. Single doble de Across Oceans, una banda de metal progresivo, compuesta por el power trío de Ben Ramjan de Australia en las guitarras, Joey Ryan, de Irlanda en guitarras líderes y voces, y Neema Sahebi, un bajista estadounidense. Según ellos, están influenciados por Meshuggah, Periphery, Tool y Lamb of God, por lo que además de hacer música intrincada, pesada y con muchos cambios, usan ampliamente el gutural no tan extremo, muchos contratiempos, solos de guitarra cristalinos y algo de djent, matchcore y groove metal acá y allá, además de arreglos con sintetizadores para darle atmósfera. Interesantísimos y buenos. Quiero más.

6. Wildflowers Vol 2. de Kurt Elling, mi cantante de jazz contemporáneo favorito entre estos años que he tratado de explorar sobre este género, junto al pianista de jazz, el estadounidense Joey Calderazzo. 

7. The Square EP de Seven Kingdoms: se dicen power/thrash pero están más cerca del rock sinfónico comercial, a pesar de sus momentos de power progresivo. Son de Florida. Buenos músicos y gran voz de Sabrina Valentine pero muy suavizados. Tanto que hacen una gran versión, reveladora, del mega clásico del soft rock Kyrie de Mr Mister.

8. Afsky en vivo en la transmisión en vivo de Canal Capital del Rock Al Parque. Demasiada lluvia (y granizo) en el norte de Bogotá y La Calera, aunque hubo palos de agua en todas partes.

9. Blazing de Yoth Iria: brillante disco de black metal contemporáneo griego, en la que estoy sufriendo para clasificar adecuadamente, porque aunque es oscuro y ocultista, aunque también es melódico, porque es atmosférico pero el sonido es cristalino, dejando escuchar cada instrumento mientras en el fondo hay una capa de arreglos con órganos, pianos, teclados, líneas de bajos y guitarras con distorsiones alternativas, mientras al frente hay riffs a medio tiempo, no necesariamente gélidas, pero ancladas en el género al que le meten una reingeniería para presentarlo novedoso, gracias a arreglos foráneos que lo alientan y alimentan, transformándola en una bestia joven pero descendiente directo de los maestros de la oscuridad.

Fundada en 2020, llegan así a su segundo disco. Entre los integrantes está Jim Mutilator, bajista original de Rotting Christ, volvió brevemente en 2023. La mitad de las guitarras son de Nikolas Perlepe (también en la band gótica On Thorns I Lay). En Spotify. Fácil un 4,5 de 5. Me fascinó la portada, que retrata al "ángel-demonio" que sigue a Mutilator desde joven, porque parece mitad Ultraman y mitad guerrero medieval. 


10. T.I.M.E de Marble: una banda de heavy/progresivo italiano, con un buen baterista y guitarras interesantes pero unos arreglos vocales terriblemente malos, mal grabados y que intentan demasiado, sin lograrlo. Excelentes arpegios de guitarra y cambios de tiempo, pero los dos vocalistas lo arruinan en grande. 2,5 de 5.

11. Hin helga kvöl (2025) de Solstafir: en el papel debería ser un gran fanático de esta banda islandesa, que mezcla el viking black metal que antes realizó con post-rock y el post-metal. Sin embargo, jamás ha calado, no recuerdo ningún disco o momento especial. Este disco no parece la excepción, porque aunque tienen momentos interesantes combinando la herencia BM con algunos sonidos y estructuras alternativas, la influencia del country -incluso bañados en goth y stoner- es demasiado fastidiosa y presente para mi gusto. No por nada su cantante, 
Aðalbjörn Tryggvason, está invitado al (ahora sí) buen disco de country alternativo y oscuro de Nergal, Me And That Man. En general. 2,8 de 5.

12. Dirkschneider en vivo en Rock Al Parque. Básicamente es Accept, tanto que abrió con el tema Balls To The Wall. Escuché varios temas pero me aburrió rápido.

13. Die Berge de Paysage d'Hiver: black metal ambiental de muy largo aliento. Un proyecto del suizo Tobias Möckl, Wintherr, que aunque nombró la banda en francés, escribe las canciones en alemán. El disco, compuesto por 7 temas de 7 a 18 minutos cada uno, ocupa una hora 42 minutos. Las one-black metal-band están en su mejor momento desde Burzum. Alejados del dungeon synth y de la producción asquerosa como medio, proyectos como este logran ser verdaderamente auténticos, fieles al underground y poderosamente oscuras sin grabar la batería en un baño ni sonar como un proyecto de laptop y teclado MIDI. 

Con una producción pulida, sonidos de instrumentos que se escuchan claramente y una voz cavernosa, oscura y ambiental, escuchamos riffs fríos que sobrevuelan sobre guitarras que podrían recordar a los clásicos de Darkthrone, junto a teclados propios del blackened doom y una batería consistente, en 4x4 permanente, para acompañar la épica que suena como a lluvia perenne, a glaciar que se derrite y a una poderosa ventisca montañosa que revela que el invierno está en apogeo. 

Para el segundo tema la calidad de la producción le permite meterse en el black metal denso, denso y opresivo sin perder oportunidad de mostrar los distintos instrumentos interactuando entre sí en el caos controlado de los sonidos hiper-superpuestos. El disco varía en distintas variantes del género, más o menos melódico, sinfónico y opresivo en distintos rangos, siempre muy bien producido, con esa voz vampiresca y distorsionada, casi indistinguible y muchísima épica. El tema Ausstieg es más épico y sinfónico, sin dejar de tener guitarras que rayan en la estática radial en la forma de su distorsión aunque los teclados suenan muy concisos y distinguibles, guiando y dominando la narrativa.
 
Le doy un sólido 4,3. En Spotify.

14. La Pestilencia en vivo en Rock Al Parque, un clásico del punk hardcore protesta de Colombia y Latinoamérica, que abrió con una versión con arreglos orquestales. Luego Haggard y Testament en vivo, que fueron dos brutales y geniales presentaciones. Sobre todo de los californianos, que sólo tocaron temas de los discos Legacy y The New Order.

31 octubre 2024

Diario musical de Halloween 2024: lo nuevo de Ulver, nu-metalcore con voz femenina, black/thrash chileno y canadiense, black/mathcore gringo, metalcore progresivo, death/doom con post-punk

1. Toba de Mayhemic: súper blackened thrash/death chileno claramente influenciado por Kreator. Riffs poderosos, que llevan el protagonismo, speed/black y thrash unidos, con un shriek bien germánico y una interpretación increíble. Digamos que son los Gruesome del thrash. Otro ejemplo extraordinario de tomar las influencias y tropos del metal extremo originario para reinterpretarlo con las técnicas modernas de producción y grabación. Suenan primitivos en su interpretación, pero con un sonido increíble que permite encontrar los golpes, rugidos y contratiempos cavernarios en el oído. En Spotify. Les doy un 4,5 de 5. 

2.  The Periapt Of Absence de Mother Of Graves: death/doom melódico con influencias del post-punk, doom y gothic, que le da cierta frescura, especialmente en los momentos más calmos y contemplativos. Son de Indianapolis, Indiana, Estados Unidos pero por momenticos suenan a los suecos Tribulation y Vampire, así como a Katatonia, aunque nunca bajan el tono de ser extremos, incluso cuando son melódicos y casi accesibles, en medio de guturales que se acercan a lo que luego fue el death melódico. Larga vida a los orígenes. Me gusta, 4,2 de 5. En Spotify

3. From The New World de Allt: disco debut después de un par de EP de esta banda de metalcore, progresivo e industrial, de Suecia. Usando riffs pesados, orquestaciones y una combinación de voces gritadas y limpias, se acercan a dimensiones conocidas de nü-metal, groove metal, metal alternativo y metal electrónico, con algo de djent y progresivo en los riffs, con arreglos osados junto a la batería. 

Breakdowns, tonos bajísimos de guitarras siete y ocho cuerdas, guturales core y algunos toques electrónicos acompañan la propuesta, bien ejecutada pero sin demasiada originalidad. Un 3,7 de 5. En Spotify.

4. Tassel Of Ares de Serpent Column: black/death opresivo, complejo y enrevesado, hijo bastardo de mathcore, death progresivo y black atmosférico, aunque con un sonido que permite identificar los instrumentos mejor que en Imperial Triumphant. Sus letras son sobre mitología griega.  Apenas cuatro temas, de 7, 11, 17 y 2 minutos componen esta nueva producción.

Los tremolo picking están saturados de arreglos de contratiempos imposibles de batería, solos de guitarra que entran y sale, y muchísimo doble bombo. Otros riffs son circulares, cuasi metaleros y alternativos, pero siempre acompañados de blast beats, bajo denso y capas de guitarras disonantes, ritmos en contratiempo y eterno retorno de notas, temas y arreglos, como en un círculo infinito de caos matemático.

Proyecto del estadounidense Jimmy Hanzey, también de Theophonos, y que inevitablemente relaciono con Hoplites, la banda china de black metal / mathcore, digamos, que escribe todo en griego. Las voces están a cargo del islandés Hafsteinn Viðar Lyngdal, miembro de Sol An Varma. Un sólido 4,4 de 5. En Spotify.
 
5. Dellamorte de Tenebro / Mortuary Ghoul: death metal/ brutal death, temático, pero horriblemente malo. La primera es regular, oscura y perversa, chirriante pero con sentido. Uno de ellos está invitado en un disco de VHS, así diría que 3 de 5, la segunda es horriblemente mala. 1,5 de 5. 

6. Halloween Special Vol. 2 de Fracture: EP del proyecto black / thrash del canadiense Michael Scott Binsted. Un cover de Darkest Hour. Bien bueno, gótico, oscuro y speed: 4 de 5. Tiene un discazo de este año llamado Chaos Alchemy.

7. Masquerade Parade de Sicksense: nu-metal / metalcore de Canadá, liderados por una mujer, que tienen en sus bolsillos influencias del funk metal, rapcore, nü-metal y metalcore, en que van desde riffs hiperpesados de tonas bajísimas a momentos de pop-metal / post-hardcore, cambios de ritmos y géneros, que suenan muy atractivos y contemporáneos. Pendientes de ellos.

8. The Red Light de Ulver: synthpop. Siempre me ha gustado Ulver, no sólo por la admiración que tengo por sui cantante//compositor Kristoffer "Garm" Rygg y su trabajo en Borknagar y Arcturus, por su trío de discos de black metal que exploran distintos ángulos del género o por su capacidad de evolucionar e innovar, sin dejar de estar de invitado en las más disímiles bandas. Por allí lo puedo relacionar con Mike Patton. 

Sin embargo, lo de Ulver no es una banda que cambió, se vendió o se suavizó. No es una banda de metal que se cortó el cabello. Son músicos que siempre hicieron música electrónica, experimental y de vanguardia, un día con guitarras gélidas y distorsionadas, otro con industrial y noise, y siempre pensando en que los géneros son apenas etiquetas efímeras que funcionan un día y otro no. 

No son un caso como el de Paradise Lost o Samael, sino que Ulver está probando distintas formas -sí, ya lejos del metal y dentro de la música electrónica desde 1998- pero siempre intentando nuevas cosas. Este disco, que se ha adelantado con tres EPs y muchos singles, es menos bailable / dark / psicodélico como Flowers Of Evil, en la que vuelven a usar guitarras rockeras, cortesía de Stian Westerhus de Jaga Jazzist, pero tampoco es la rareza de Scary Muzak.

Nocturne #2 es de lo mejor del disco, lleno de percusiones en capas y distintos tratamientos. Hollywood Babylon que es como una nueva forma de Machine Guns And Peacock Feathers. A City In The Skies es otro de esos temas grandiosos, que juegan con lo orquestal y cinemático, para presentar una rara forma de IDM, en que lo gótico, lo electrónico y los samplers son presentados con la estructura de una canción rock, lo que le da un matiz fantasioso de una banda que toca en un bar galáctico en una película de ciencia ficción, increíbles pero inverosímiles: es apenas una escena.

Es una de las bandas que más me gustaría ver alguna vez en vivo, aunque no soy fan ni del synthwave ni del synthpop, me encanta lo atmosférico, experimental y consistente de su experimentación sónica.