18 junio 2025
Lo nuevo de Stray from the path (metalcre/rap metal) y KALEO(garage rock/country islandés/texano), mathcore/metalcore de Atlanta (The Callous Daoboys), clásicos de David Bowie setentoso, black francés, regrabación de un clásico del post-hardcore gringo, djent/synthpop (Voyager), soundtrack surcoreano de videojuegos
14 abril 2025
Lo nuevo de Bleed From Within (metalcore sinfónico), Black Country, New Road (pop folk progresivo), Allegaeon (melodeath técnico progresivo), Tómarúm (black progresivo/death técnico) y Thornhill (nu-metal), progresivo/power sinfónico portugués y neerlandés (ReVamp y Leave´s Eyes), black atmosférico progresivo británico y chamber folk rock islandés
1. Hades (2025) de Living Tales: power metal progresivo y sinfónico portugués, con guitarras angulares, una combativa voz femenina, growls y muchas orquestaciones de fondo, aunque hay interludios en los que brillan los grandes momentos corales. Creo que lo mejor es cómo exhibe, como si no fuese un esfuerzo extraordinario, arreglos que combinan thrash técnico, power progresivo y grandes atmósferas sinfónicas, con guitarras circulares y retadoras mientras la vocalista muestra una amplísima técnica y despliegue vocal.
Las canciones están llenas de pequeños detalles progresivos, que están integrados a la propuesta, en que los contratiempos y cambios extraños son parte de canciones que son generalmente épicas, complejas y poderosas, abordadas desde lo atmosférico con sintetizadores, lleno de asombrosas piruetas de bajo y batería para crear polirrítmos asincopados. Sin embargo, me deja una sensación medio incompleta que parece que el estilo parece no estar claro, entre lo sinfónico, lo progresivo o el power. Les doy un 3,5 de 5.
2. Wild Card (2013) de ReVamp. Clásico moderno del sinfónico progresivo / power / metal alternativo, con Floor Jansen en la voz y como fundadora, tras el fin de After Forever. La banda se acabó en 2016 cuando Jansen dijo que no podía cumplirla a la banda por su trabajo con Nightwish
Es increíble porque la banda se va trasladando de momentos de metal moderno, incluso djent y otros con guitarras sorprendentes que están sincopadas con teclados y batería para momentos gloriosos de progresivo mientras ella hace piruetas operísticas diversas. Y va mutando entre el power y el metal alternativo, en que sintetizadores que pueden ser industriales o psicodélicos acompañan las piruetas técnicas contenidas en los riffs sinfo-prog.
En el tema Precibus, no sólo extiende sus capacidades como soprano y hace guturales increíbles, sino también evoca su capacidad de cantar hard rock o pop, demostrando ser de las mejores cantantes de metal sinfónico. Discazo, que se va desarrollando para ir creando un momentum cada vez más alto en cada tema. Lo que incluye la intervención de invitados como Mark Jansen, Daniel De Jongh (Textures) , Marcela Bovio y Devin Townsend. 4,5 de 5.
3. Fires In The Norte (EP, 2016). Extraordinario puñado de temas de metal sinfónico / folk / viking, bellamente arreglados con orquestaciones, con growls bestiales, sorprendente voz operática y potentes coros vikingos. 4,7 de 5. La voz principal no es de Liv Kristine sino de Elina Siirala, que presentaba así su voz extraordinaria.
4. Existencialismus (2025) de Abduction: Gran disco de black atmosférico británico. Antes le puse 4,7 de 5 y lo mantengo. Realmente extraordinario, de lo mejor del 2025.
5. Zenith (2025) de Bleed from Within: metalcore melódico y sinfónico con arreglos electrónicos abundantes, ritmos groove y algunos acercamiento al industrial y al deathcore downtempo. Guturales y voces limpias se intercambian, aunque la música siempre es dura. Lo mejor está en los temas más metaleros, como Violent Nature, aunque la voz se me asemeja a veces demasiado a una imitación de Corey Taylor.
6. Forever Howlong (2025) de Black Country, New Road. Fascinante disco de música progresiva pero con base en el folk alternativo y el pop más orquestal. Un cambio radical de los británico con lo que hicieron antes, más cerca del indie rock, el post-punk y el post-rock.
Ahora nos adentramos en un universo sonoro acústico, pero profundísimo musicalmente. RYM habla de art rock, pop barroco, folk progresivo, pop progresivo, chamber pop y baroque pop. Sin embargo, las partes más baladísticas y suaves me atrajeron mucho menos que las avanzadísimas formas instrumentales de tiempos indescifrables y cambios vertiginosos, aunque parece que no hay una dirección clara sobre si sonmás alt-country o una banda de post-rock o de folk progresivo.
En sus mejores canciones y momentos, siento que comparte mucho con Thank You Scientist y Beirut. Para mí 3,8 de 5 porque prefiero su versión más rock, salvo canciones como Happy Birthday y For The Cold Country, con guitarras y un "ataque" más progresivo que le da dimensión.
Un gran cambio de vocalista, en que Isaac Wood es sustituido por Georgia Ellery, quien grabó guitarras acústicas, mandolina, violín y la flauta dulce tenor. Por su parte Lewis Evans se encargó de saxofón alto, clarinete bajo, clarinete, flauta y flauta dulce. Por su parte Tyler Hyde en guitarra acústica, bajo, clarinete, armonio, piano, flauta dulce y voces. May Kershaw grabó acordeón, clavecín, piano y voces. Luke Mark también en guitarra acústica, barítona y eléctrica, guitarra lateral de metal y flauta dulce, y Charlie Wayne, co-compositor como todos los demás, grabó batería, percusión, banjo y claro, flauta dulce. 3,8 de 5.
7. Bodies (2025) de Thornhill. Otro bajón, porque no entiendo mucho esta amalgama de nü-metal y shoegaze, rock alternativo grungeroso, dreamy y con post-hardcore con algunas guitarras de djent y metalcore, que por momentos es como alt-pop, porque tampoco lo logran como Sleep Token. Más que una mezcla inusual y osada, parece una indecisión y un desorden completo. 2,5 de 5. Hay que escuchar más, porque las críticas son un poco mejores, aunque creo que eran mucho mejores cuando estaban en lo progresivo / metalcore. Mal para los de Australia.
8. Hvel (Ballena - 203) de Árstíðir: banda islandesa de lo que podríamos llamar una especie de indie folk rock, con amplísimos arreglos orquestales y melodías vocales. Es una elaborada obra llena de detalles de música islandesa, una mirada académica y estructuras de indie rock que se alejan de extremos, tanto pop como de la llamada "música culta" para producir un rock orquestal único.
Son Daníel Auðunsson (guitarra, vocales), Gunnar Már Jakobsson (guitarra barítona y voces), Ragnar Ólafsson (piano, teclados, guitarra barítona, voces) y Karl Pestka (violín y voces), más varios invitados encargados de violín, viola, batería, cello y programación, todos involucrados en bandas de jazz y música académica, lo que explica la belleza y sobriedad de la música. Increíbles, 4,3 de 5.
9. Sleepless Empire de Lacuna Coil. Me alegra mucho este disco, que le di 4,3 de 5 pero hay temas que realmente son enganchadores, me recuerdan a Epica y Nightwish en su capacidad de hacer coros y líneas vocales, así como melódicas que quedan grabadas en medio de intensidad metalera.
10. The Ossuary Lens (2025) de Allegaeon. Melodeath técnico, progresivo y furioso, que combina la volatilidad del black metal, la potencia del death progresivo y los riffs acelerados y altamente rítmicos del sonido sueco. Las guitarras son asombrosas, paseándose desde las emotivas melodías y solos progresivos, pasando por bestiales riffs de deathcore melódico y enredándose como serpientes en arpegios acompañados por una batería frenética. Las voces en coro, también a camino medio entre el metalcore/groove y los guturales perversos [incluso pig squeals], van a galope en esta propuesta mixta de brutalidad armónica y técnica abrasiva, en que a veces cortas el aliento con precisión puntillista y luego con una lluvia de azufre, dejando espacio para coros épicos. Son de Denver, Colorado, y crearon un disco realmente impresionante, veloz, dinámico y multiforme. 4,7 de 5.
Su guitarrista, Greg Burgess es parte de Nuclear Power Trio. Un detallazo el tema Dark Matter Dynamics con el guitarrista invitado Adrian Bellue, que inicia como un tema de Rodrigo y Gabriela o el tema Imperial, que también iniciando con guitarras acústicas se transforma en una especie de melodeath hiper progresivo y rapidísimo. Suena a una especie de The Faceless con Obscura.
11. Beyond Obsidian Euphoria (2025) de Tómarúm: entusiasmado por el discazo anterior, me fui ahora con este, sabiendo que es la versión gélida del anterior: black progresivo y melódico / death técnico, que recurre también a riffs del sonido sueco, shrieks malvados y muchas capas de arreglos atmosféricos junto a una batería sorprendente y cambios vertiginosos en arpegios, arcos y puentes nocivos para la estructura rígida mental. Me hizo pensar en un choque entre Wilderun y Dimmu Borgir, con Stormlord de ladito.
Aunque tiene sabores y colores del power / black sinfónico, con muchos ecos y reverbs, se mantiene en una narrativa en que predomina lo progresivo, con un bajo serpenteante y jazzeado, coros y voces limpias evocadoras, muy bien elaboradas, y arreglos predominantes de fills y repiques de batería como co-protagonista junto a la amplia producción vocal. Intercala algunos temas cortos, interludios más bien, en larguísimos temas que van entre el death/jazz progresivo, un black vampírico y oscuro, aunque sinfónico, e imparables momentos de death técnico de precisión grandiosa, dentro de una cápsula espacial expansiva.
Hay siempre una atmósfera cósmica en que hay una lluvia de estrellas de progresivo espacial tipo Enslaved, black psicodélico (con sintetizadores) y power metal, que engrandecen el universo sónico aunque nórdico de estos dementes de Atlanta, Georgia. Impresionante y gigantesco, 4,8 de 5. Sus músicos están relacionados con Lunar Chamber, Scorched Moon y The Ritual Aura, que han producido algunos de mis discos favoritos de progresivo extremo de estos años. Muy elaborado, épico y extenso, con detallismos por doquier.
12. Zero Tolerance (2004) de Mantas. La crítica lo puede destruir, pero a mí me parece que este disco-proyecto del mítico guitarrista de Venom (Jeffrey Dunn) no está tan mal como eso, un invento, un gig, un side job. Me recordó al Fight de Rob Halford, aunque allí había mucha más clara intención. Suena como a un Fear Factory envenado de hardcore y algo de death metal. 3,5 de 5 pero es divertido. Sobre todo los temas que me recuerdan más a Biohazard y White Zombie con guitarras más duras.
20 enero 2025
Llegó Trump (otra vez): Heavy metal clásico (Saxon), djent/ambient experimental, death técnico hiper-progresivo extraterrestre (Gigan), black satánico, brutal death técnico, heavy alemán y Homogenic de Björk
19 enero 2025
Black industrial opresivo (Blut Aus Nord), progresivo gótico, hyperpop con rock alternativo y Debut de Björk
18 enero 2025
Nostalgia: Bomfunk MCs (1999), lo nuevo de perspectiv (djent / vaporwave) como si Korn tocara Daft Punk, Vespertine de Björk, house funky, death old-school, death técnico, el trip hop /rock alternativo de Gorillaz y psicodelia indie de Chicago
3. Vespertine (2001) de Björk: escuché este disco en Barcelona, España, porque me lo puso un amigo que me insistía en que escuchara Mr Bungle, King Crimson y una banda con la que aún no engancho, Phish. Este disco, el cuarto de su carrera solista de adulta, es sumamente bello y minimalista, un vuelco después de los gritos y la música freak jazz / discotequera de antes. Acá la base es el susurro, lo íntimo y la folkotrónica suavecita y como una caricia, tan tierna como las cajitas musicales que usó para componer el disco.
17 enero 2025
Obra maestra de Abigor (black/sinfónico avantgarde), trap, hip hop y regional mexicana con djent (Ladrones), brutal death técnico, black atmosférico noruego, Post de Björk, post-black atmosférico eslovaco y jazz/metal francés
1. Taphonomia Aeternitatis - Gesänge im Leichenlicht der Welt (2024) de ABIGOR: una obra maestra del black metal que salió el 21 de diciembre de 2023, meses después que su líder se quitara la vida a los 49 años. Sinfónico, avantgarde y con decenas de capas de guitarras y efectos especiales, es un obra de collage de perversidad, música extrema y pensamiento de avanzada. 4,9 de 5. Acá lo reseñé.
2. Flow Pesado (2024) de Ladrones: sí, música regional mexicana (corrido tumbado) y hip hop latino con djent, nü-metal y metal progresivo, de Guadalajara, Jalisco. Naturalmente influenciados por Resorte y Control Machete, usan guturales y breakdowns de deathcore, no es sólo unas guitarras a lo Z-Trip o Rockstar Superstar de Cypress Hill, sino hay una banda completa detrás, con el virtuoso José Macario (de Resorte y que está invitado en el EP Telenovela de Mestís) en las guitarras.
Quizás para algunos pueda ser un sacrilegio y la comparación puede ser terrible, pero es como si Peso Pluma fuese metalero y sí supiera cantar. Imposible pensar que ANIMAL, Brujería, Cartel de Santa y Cypress Hill no están entre sus favoritos, aunque también hay pop y trap, además de artistas mexicanos de música regional que desconozco pero uno podría decir que Los Tigres del Norte, considerando su acercamiento con la música alternativa.
La banda está liderada por el rapero Zxmyr y Cirujano Resendez. Además del disco tiene media docena de singles extras en 2024, y mucho más antes, en el que destacó Así cambió la cosa (video en Youtube) de 2021.
3. The Art Of Sickness (2017) de Profanity: death metal técnico alemán, con riffs arpegiados increíbles, una batería muy progresiva y brutal, con un sonido clarito y muchísimos repiques, un bajo de thrash progresivo con un sonido inusualmente brillante y growl brutal. Súper técnico y producido al detalle, con unos sonidos sinfónicos de fondo y unas disonancias que lo acercan al death vieja escuela aunque el sonido está claramente inclinado hacia el deathcore, incluyendo algunos pig squeals, la música están más inclinados al brutal death, el death progresivo e incluso se notan influencias de Cynic y Atheist, aunque es bastante usual los momentos con pausas sucesivas y micro-silencios. La banda sigue activa aunque no publican nada desde 2020.
Entre los invitados están Aad Kloosterwaard (ex-baterista y actual vocalista de Sinister), Ricky Myers (entonces en Disgorge y ahora en Suffocation), Terrance Hobbs (guitarrista de Suffocation) y Christian Münzner (ex-Alkaloid, ex-Obscura, ex-Spawn Of Possesion y ex-Paradox, ahora en Retromorphosis). Puntuación: 4,4 de 5.En Spotify.
4. Vessels by Which The Devil Is Made Flesh (2024) de Misotheist: black metal noruego, no tradicional, sino que agrega nuevas sonoridades entre lo atmosférico y lo disonante aunque también con algunos ritmos alternos más cercanos al punk que al metal, así como un shriek combativo y poderoso, sobre riffs que varían de tiempo, junto a un bajo que también hace motivos propios y en contratiempo, para pasearnos por la hermosura oscuridad del género, con una batería que también va pasando del mid-tempo al demencial blast beats y se regresa para acompañar, con sonidos ritualistas, repiques y amplio uso de platillos. Hay algo de avantgarde en todo el concepto musical que convoca a usar los instrumentos en tiempos extraños, con un sonido pulido y en estructuras circulares, así como el death disonante progresivo aunque en versión gélida nórdica.
Proyecto de Brage Kråbøl, que por momentos se parece a Deathspell Omega aunque con un sonido mucho más claro. El disco tiene sólo 3 temas de 12, 6 y 19 minutos. 4,4, de 5. En Spotify.
5. The Tree y Vanished de Retromorphosis, es todos los músicos de la banda sueca de death metal técnico Spawn Of Possesion con el baterista KC Howard (ex-Decrepit Birth). Brutal, hay que ver qué traen finalmente, pero por ahora diría que al menos un 4,3 de 5.
6. Krásno (2025) de Besna: post-black progresivo extraordinario, de Eslovaquia, con una voz súper fry y corrosiva, que acaba con un planeta de un grito sobre una atmósfera de guitarras espaciales, que pueden ser expansivas, atmosféricas y shoegaze, con luminosidades claroscuras en su sonido en un momento, aunque en otros temas son disonantes y en trémolo salvaje, para luego detenerse con una vigorosa calma con arreglos cuidadosos de batería en que se ronda más el post-rock e incluso algunas tonalidades pop, que le agregan belleza transparente a la opresiva oscuridad urgente con la que convive.
Hay que tomar en cuenta que Krásno en eslovaco es Hermoso y Besna es Furioso.
Una guitarra líder, a veces con una suave distorsión alternativa, suavemente hace un trémolo pulido se cierne sobre la pared de monstruosa densidad. Estructuras -y momentos- de death progresivo y melodeath son adquiridas por este vortex de post-black devueltas en un universo paralelo de frialdad eterna. Francamente, genial, 4,8 de 5. En Spotify.
7. Post (1995) de Björk: 5 de 5 en mi corazón, amor eterno por la música de mi islandesa favorita. Según RYT este album tiene Art Pop, Trip Hop, Alternative Dance y Tribal House, que lo coloca en el cuarto mejor disco de 1995 y 137 en la historia. Cumple 30 años y sigue siendo de mis favoritos de la vida. En este disco trabajó con Tricky, que ya había salido de Massive Attack, con Graham Massey de 808 State y Nelle Hopper, productor del Debut (1993). Es un disco grabado originalmente en Nassau, Bahamas y que fue rearreglado, remezclado, regrabado y producido de nuevo en Londres, con nuevos programadores, ingenieros y Tricky.
Es un disco mucho más jazz, especialmente latin jazz brasileño y complejo musicalmente (con clavicordio, trompetas, saxofón, hammered dulcimer) y "crudo" según ella, más enfocado en su vida nocturna visitando clubes nocturnos y discotecas en Londres por lo que también hay ambiente, techno, IDM y trip hop, incluso jungle. Es el disco que disparó a la fama internacional a la cantante, con temas y videos de singles como Army of Me, Isobel, It's Oh So Quiet (que es un cover de Betty Hutton), Hyperballad, Possibly Maybe y I Miss You (con un video a la estética de Ren & Stimpy) dirigidos por Spike Jonze (Her, Being John Malkovich) y Michel Gondry (Eterno resplandor de una mente sin recuerdos).
8. El adelanto del disco de Dawn Of Solace está buenísimo, melódico, con gancho y al mismo tiempo, con un doom fúnebre y súper denso, como un pared de concreto y belleza como la de Leprous o Katatonia. También de los alemanes Across Oceans, con su progresivo alternativo y moderno. También los tres temas adelanto de Apocalypse Orchestra, el doom se pone atractivo este 2025. Scour, la banda de black metal de Phil Anselmo, súper cabilla. También los de Disrupted, muy a lo Hypocrisy viejo y Entombed. Increíbles los dos temas de Disarmonia Mundi. Temas de clipping., siempre retadores e inventivos, en este caso re-sampleando Firestarter de The Prodigy.
9. Uncommon Grounds (2025) de CKRAFT: alucinante banda de metal progresivo avantgarde y jazz fusión de París, Francia conformada por Charles Kieny (acordión y sensores electrónicos para tocar sintetizadores desde su instrumento), Théo Nguyen Duc Long (saxofón tenor), Antoine Morisot (guitarra y música de la Orquesta Sinfónica Nacional de Francia), Marc Karapetian (bajo) y William Bur (batería). El sonido es impresionante, parece como unir a los temas más pesados de Tigran Hamasyan (el bajista de Ckraft, Marc Karapetian, toca en su disco 2024), Thank You Scientist y Seven Impale. La ferocidad del free jazz, los sintetizadores del rock de los 70, la potencia telúrico del metal progresivo contemporáneo y la innovación de fusionarlos, con incontables cambios de ritmos, pasando de un género a otro con gracia, fuerza avasallante y un efecto sorpresiva perenne. 5 de 5 nada más que apuntar. En Spotify.
10. The Reverses (2016) de Terra Tenebrosa: hacen total honor a su nombre, con un disco abrumador, son múltiples capas de sonidos estridentes que parecen partir hacia todas partes desde un célula maligna o un núcleo radiactivo. Parecen ser violines tratados como sierras eléctricas, máquinas industriales de varias toneladas tratando de aplastar sociedades enteras y un bajo monstruoso, industrial y oscuro. Con un shriek arrastrado y muy procesado, también se escuchan sintetizadores y riffs de guitarras atmosféricas, como trumpetas de arcángeles apocalípticos, aunque son apenas distinguibles en la bruma sónica que lo une todo.
Es metal extremo y de vanguardia, que tiene raíces en el slugde atmosférico, el black metal industrial y el post-metal. El trío sueco proviene de una legendaria banda de post-hardcore llamada Breach. Más que opresivo este sonido es infernal, con decenas de posibilidades encontrándose en choques permanentes, en que el metal es un ingrediente para una fórmula bestial y enloquecedora. Su cantante es Tomas Hallbom (ex-The Ocean Collective).
Tienen invitados destacables, como Jonas A. Holmberg (cantante de This Gift Is A Curse), Vindsval (guitarrista y cantante de Blut Aus Nord). Cierran el disco con un tema de casi 17 minutos, en que hay extractos de lo que uno podría clasificar como metal extremo tradicional, en que los instrumentos son identificables, suenan como una banda y no hay decenas de capas, sonidos y efectos. Gran final.







