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26 junio 2025

Rock gótico de Vera Farmiga, black/dungeon synth de Chequia, death progresivo instrumental de Rusia, metalcore alternativo, death n roll sueco, djent electrónico de Londres

1. Midnight Minuet (2025) de The Yagas. Buen debut de la banda de la actriz Vera Farmiga, rock gótico  y rock / metal alternativo, con distintas formas y tonos que quizás divagan pero que están centrados en la voz seductora y fantasmal de Vera. Creo que es un inicio interesante, no demasiado innovador, pero cumplen bastante y será bueno verlos en vivo. 3,4 de 5.

2. Cruel World of Dreams and Fears (2025) de Draugveil. La portada más ridícula del black metal, digo del metal, del rock, de la música. Porque además no es, o no parece ser, satírica. La música, black/dungeon synth, es regulara a básica, sin ser mala, ni ruidosa ni lofi. 3 de 5. Es un proyecto de un solo hombre ucraniano que vive en Chequia.

3. New Matter (2025) de Dark Matter Secret. Según RYM ya los escuché, pero no lo recuerdo ni menos porque le puse solo 3,5 a esta banda de death técnico progresivo, con momentos shred. Proyecto de Denis Shvarts, quien es uno de los guitarristas líderes invitados del disco Heresiarch de The Ritual Aura, ha tocado con los Zac Leaser y Cosmic Jaguar, además de ser guitarrista y tecladista de Bestial Invasion. Escuché mal antes: 4,2 de 5.

4. Wasteland (2025) de Wolves At The Gate. Leí mal el nombre, no es post-black metal, sino metalcore. Regular sin ser destrozable. Son de Cedarville, Ohio, y hay post-hardcore y rock alternativo en su propuesta. Regular, duro 3 de 5. 

5. Soulless (1994) de Grave: Me compré este disco siendo un adolescente, pensando que sería el death metal progresivo y cavernoso de los primeros discos, y me sorprendió lo diferente que era pero lo tanto que terminó gustándome. Un disco que guardo entre mis más adorados preferidos de siempre. Los suecos cambiaron todo en este disco. Por allí alguna vez leí que era grunge metal o algo así y quise saber más, pero luego entendí que se trataba de death n roll. 

6. Ungod (2015) de Morgoth: death metal melódico alemán, que siempre es grato escuchar. 4,3 de 5.

7. TSP Vol-2: Symbiosis (2025) de Darknet: mixtape con colaboraciones en cada canción, aunque me ahorré los remixes, son poderosos, sabrosos y densos temas de djent electrónico, con metalcore, nü-metal y breakbeat con atmósferas oscuras, voces desgarradas y siempre guitarras demoledoras aunque tratables al oído. 4,6 de 5, de verdad. Son de Londres.

17 mayo 2025

Lo nuevo de Wednesday 13 (hard rock / horror punk), Pelican (post-metal), cyber black metal atmosférico ucraniano, art pop noruego, djent/thall sueco, synthwave noruego (Ulver), metal avant-garde francés, metalcore melódico durísimo

 1. Rift In Relaity (2025) de Labyrinthus Stellarum: Después de sorprender con el Vortex of the Worlds, con black metal atmosférico sideral, que siempre estuvo acompañado de extraños samplers de world music, pop y sonidos disímiles, ahora los ucranianos presentan una nueva producción que ya no tiene al cyber / trance metal como complemento atmosférico sino parte fundamental de su propuesta musical, lo que me parece un salto cuántico maravilloso. 

Sigue siendo furioso y cósmico pero ahora las voces limpias con reverb, los shrieks, los sintetizadores y los samplers orbitan en la misma capa atmosférica, y ya no es un fondo, una segunda capa o un choque: es ahora un un extraterrestre con corpse paint retro-futurista. 4,6 de 5.

2. Mid Death Crisis (2025) de Wednesday 13. Lo que más me gusta de la música es descubrir y re-descubrir, bien sean algunas que siempre estuvieron allí u otras que jamás escuché realmente. Y esta es una de esas. ¿A qué suena? Pues a Marilyn Manson más rockero y no tan industrial, además de mucho más hard rock. Es un disco de metal alternativo y horror punk, nada gótico y más tirado hacia White Zombie que a Nine Inch Nails. Como dice el nombre del álbum y del artista, las canciones giran alrededor de juegos de palabras, recurriendo a frases y dichos conocidos sobre la muerte, el terror y lo siniestro, con humor negro e ingenio. 

El líder es Joseph Poole, Wednesday 13, vocalista y quien también cantaba en Murderdolls, la banda de rock gótico de Joey Jordison, en la que cantaba y tocaba guitarra. Además, Poole es invitado al I Worship Chaos de Children Of Bodom, por su mayor relación con el rock/metal que Manson. Es como un GNR tirando más al glam/shock rock de Alice Cooper. 3,7 de 5. Sin embargo, acá hay de todo, desde algo casi pop punk hasta garage rock.

3. Flickering Resonance (2025) de Pelican: Post-rock / post-metal y sludge atmosférico, que nunca ha tenido demasiado buena suerte con la crítica y parece ser lo mismo en este disco, pero ahora con su guitarrista original, Laurent Schroeder-Lebec. La banda de Illinois hace un discazo instrumental. Me gusta, 4,3 de 5. Me gustó especialmente Specific Resonance, con riffs psicodélicos, capas de guitarras ruidosas y ambivalencia sónica entre el rock y el metal, trascendental. En el caso de Pinning For Ever hay mucho más post-rock bañado de noise, estridencia y shoegaze, haciéndola una experiencia abrumadora y al mismo tiempo intimista, casi como una versión brutal de una meditación, una forma violenta de auto-reflexión. 

4. The Puppeteers (2EP, 2025) de Anubis. Power/thrash gringo, realmente épico, veloz y feroz. Me gusta, quiero más pronto.

5. Iris Silver Mist (2025) de Jenny Hval: la noruega llega a su octava producción con un disco cuidadoso y elegante, de Art / Ambient, con arreglos orquestales, percusivos y electro-acústicos, que lo elevan de la simple cantautora, llegando a niveles de refinación cercanos al jazz o al chamber folk. Sin embargo, a la mitad del disco suena muy derivativo de Kate Bush y Björk, tanto musical como vocalmente. Lástima, iba bastante bien y tiene mucho potencial propio. To Be A Rose es su mejor tema, merece un 4 de 5 aunque el disco en general, por esa emulaciones a veces demasiado obvias: 3 de 5. 

6. A6 (2025) de Lights: undécimo disco de la artista canadiense nacida Valerie Anne Poxleitner, casada con  Beau Bokan, vocalista/tecladista de la banda de metalcore melódico Blessthefall. Ella se dedica a diversas variantes del pop electrónico, alternativo e independiente. En este caso, hay un cambio de estilos musicales y estética, dándole mayor peso al Synthpop, por medio de new wave, post-punk y coldwave. Así que suena ochentero pero optimista, bastante sintético pero con muchas voces orgánicas y más luminoso que sombrío. Bastante entretenido, 2,5 de 5. No es mi tipo de música, corté el disco.

7. Thousands Of Evils (Ep, 2013) de Vildhjarta: Djent, thall y metal progresivo en conjunto, produciendo una forma atmosférica, sucia y directa de música compleja contemporánea desde Suecia. El sonido es un poco rústico, aunque tiene samples y atmósferas electrónicas, lo que le quita un poquito de belleza bestial. 4,3 de 5.

8. Liminal Animals (2024) de Ulver: Los lobos noruegos presentan su disco de synthpop / synthwave como su reencarnación más cerca del pop. He escuchado decenas de veces estas canciones, que me parecen tan bailables como oscuras, pero especialmente sensuales. Una forma de art pop/art rock con dance music de forma perversa y alternante. Un tránsfuga de los géneros, una vez más. La portada del disco es de un cuadro de Francisco Goya y el tema final se basa en un poema del austríaco Georg Trakl. 

Increíble el tema Forgive Us con el trompetista noruego Nils Petter Molvær y no dice demasiado el tema final, de 11 minutos, salvo los pocos momentos de jazz fusión y post-rock, pero la mayoría es música derivativa o sobrante del álbum más narración de Rygg.

9. Nämïdäë (2015) de Öxxö Xööx: Este es uno de mis discos favoritos: una fusión de metal, música experimental, electrónica, clásica y con brutalidad, melodía y belleza oscura, en que predomina el trabajo de post-producción y el ensamble electro-acústico, que combina lo orquestal con extrañas formas de metal extremo y técnicas de grabación. El resultado es metal avant-garde y progresivo, mis dos favoritos, sin perder esencias lúgubres de black, doom y death sinfónico. 

Los responsables: Laurent Lunoir (Öxxö Xööx): Música, voz principal y diseño. Laure Le Prunenec (Rïcïnn): Voz. Isarnos (Thomas Jacquelin): Batería y claro, Igorrr (Gautier Serre) como ingeniero de grabación, mezcla y masterización. Viva La France. Suena a lo que yo quisiera hacer si fuese DJ de metal extremo.

10. A Pale Glimmer of Light (2025, EP) de Even If The Sky Is Falling Down: un metalcore melódico / melodeath francés bastante raw y algo crudo. 3 de 5.

11. My Gnawing Pains Will Never Rest (2025) de Your Spirit Dies: debut de esta ruda banda de metalcore melódico de Columbia, South Carolina. Tienen de invitados a los vocalistas de ZAO, The Callous Daoboys y No Cure, así que se toman en serio esto de ponerle agresividad moderna a un estilo que aprendió de los maestros suecos. Muy bueno, potente, corrosivo. 4,3 de 5. Auguro un gran futuro en la escena a esta banda, porque a sus breakdowns inmensos y las influencias hardcore le añaden riffs de melodeath y de metalcore durísimo. En el tema Born Forsaken el sonido de las guitarras es casi deathcore y algo de djent tipo Polyphia incluso, con armónicos arpegiados, en Ritual Sacrament. 

12. Counterfeit Recollections (2025) de fallfiftyfeet: banda de metalcore / metal alternativo de Wheeling, West Virginia. Tiene combinación de voces limpias y gritos, que van desde el metal alternativo al post-hardcore, pasando por momentos bastante poperos y con las guitarras en tonos obesos y ampliamente rítmicos, en que el mathcore predomina.

Hay claramente una base en el metalcore pero con mayores influencias, más o menos distantes, por lo que por momentos hay algo de Converge y Dillinger Escape Plan pero también algo de nü-metal o post-grunge, por lo que por momentos suenan a The Callous Daoboys también. Bastante bueno, no excelentes, pero suficientemente buenos para querer repetir y verlos en vivo. 3,7 de 5. Entre los invitados están Princess (hardcore punk), 156/silence (metalcore/mathcore) y buriedbutstillalive. 

13. F*ck U Skrillex You Think Ur Andy Warhol But Ur Not!! <3 (2025) de Skrillex. Así es mi primera vez con el artista que presuntamente fue pionero o que hizo explotar el dubstep. Lo primero que me sorprende es el uso de esas voces gruesas de miniteca como Waldemaro Martínez, más conocido por su uso en mezclas de autobús y en raptor house.

Este disco es, según RYM, de Hybrid Trap y Brostep principalmente, además de Future Riddim y Future Bass. Aunque no lo entiendo completamente, entiendo que no es nada parecido al trap más simple pero tampoco al techno ni el house, sino es música enfocada en bajos y ritmos diversos. Entiendo que los temas son también Funk mandelão, Wonky (que también hace Flying Lotus), Dubstep (para mí el Untrue de Burial), Brostep, Dubstep melódico, Briddim, Future Bass, Chillstep, Bubblegum Bass, Hardgroove Techno, Jump-Up y Drumstep.

Es un disco discotequero, claramente bailable aunque con mucha elaboración, así que no es simplón aunque claramente no es algo para escuchar en el día a día para mí. Me entero que Skrillex es el cantante de From First to Last. Y que parte de la prensa ubica este disco más en el hyperpop y UK garage. La verdad apenas puedo diferenciar los géneros electrónicos. 

Los temas con los que más me identifico son los que me suenan a hard techno, breakbeat, drum n bass y hardcore electrónico como DnB Ting. 

14. Thee Black Boltz (2025) de Tunde Adebimbe: De St. Louis, Misuri y reubicado en Brooklyn, Nueva York, nació con el nombre de Babatunde Omoroga Adebimpe. Es el debut del artista en clave de art pop e indie rock, cuidadosamente producido, con muy bien trabajados arreglos instrumentales y diversas capas melódicas de voces y samplers. RYM dice que también hay art rock, indietronica y dance alternativo. Y es genial porque es al mismo tiempo guitarrero y bailable, es electrónico y orgánico, es divertido y profundo. 

Antes era el cantante y sampleador de la banda indie TV On The Radio. Su voz me recuerda de alguna manera a la de Phil Collins. Comparte créditos de producción, composición y grabación con Jaleel Bunton (también de TVOTR), Pat Lukens y Wilder Zoby. Interesante y muy bien creado, me gusta la voz, mientras que la música me retrotrae a algunos sonidos menos comerciales de la electrónica noventera. 3,3 de 5. 

15. In the Temple of the Tyrant (2025) de Behölder: hipnótico epic doom / power estadounidense de Filadelfia, que presenta su debut, con elegante, guitarras poderosas, una batería atronadora, buenas voces limpias y la estilística particular de combinar power europeo y gringo, con algunas guitarras thrashosas como en el tema Into The Underdark. Son misteriosos sin ser góticos y épicos sin dragones ni hadas. 

Tomi Joutsen, vocalsita de Amorphis, está invitado en el tema Eyes Of The Deep. Una gente seria. 4,3 de 5. 

26 abril 2025

Lo nuevo de Ghost (AOR / hard rock), Karg (blackgaze), bagatelles de Jhon Zorn en Midi y black/doom gótico internacional

 0. Gané doble medalla de bronce en kata y kumite individual, con posibilidad de más, con menos nervios y más preparación, me sentí realmente genial, fue lo máximo. Lo mejor fue estrenarme en el circuito de combate libre, fue precavido y conservador y aún así, el novato logró meterse en el podio y hacerlo con mucha elegancia. 

1. Skeletá (2025) de Ghost. En su propio género, esta banda sueca de hard rock gótico la vuelve a hacer en grande, con guitarras increíbles, influencias arena rock y el metal sinfónico para hacer power ballads increíbles, una delicada forma de AOR sinfónico. En RYM hablan también de glam metal, pop rock y heavy metal. Sí, se hecha en falta los momentos occult y claro, el rock progresivo, pero creo que es un disco realmente bueno, que será mejor apreciado con el tiempo. 4 de 5. 

Ahora Tobías Forge, en la forma de Papa V Perpetua, se encargó de guitarra, bajo y voces, mientras las guitarras contaron también con Fredrik Åkesson (Opeth) y los teclados de Salem Al Fakir. Los últimos temas son geniales, con muchísimas guitarras, solos alucinantes y arreglos que juguetean entre géneros para crear la fórmula Ghost, accesible musicalmente aunque sin dejar de ser rock puro y duro, letras sacrílegas y una imaginería y puesta en escena única, además de arreglos rítmicos excelentes.


2. Marodeur (2025) de Karg. Blackgaze austríaco, que me gusta mucho, con mucho de black atmosférico, con un shriek desesperado y depresivo (V. Wahntraum, también en Harakiri For The Sky), y canciones que se construyendo poco a poco, basadas en capas de guitarras haciendo polifonías, con trémolos gélidos por un lado y otras haciendo algo similar a metal gótico, lo que se acompaña con una batería densa. Lo mejor es que se incorpora música gótica, doom y black atmosférico a una mezcla que es al mismo tiempo muy directa y punzante, no tan shoegaze ni brumosa en la producción. 4,2 de 5.

El tema Annapurna, uno de los singles, tiene un violín que acompaña las formas de la guitarra para darle una nueva capa de romance fúnebre. 

3. Bagatelles Vol. 4 de John Zorn, interpretadas ahora por Ikue Mori. Ya tuvimos versión orquestal, otra de jazz y rock progresivo e incluso otra de noise/brutal prog, ahora suena como electrónica minimalista y al mismo tiempo como música oceánica. Esta me la voy a ahorrar (según RYM es Midi Music). 2 de 5.

4. Life Illusion (2025) de Billowing Fog: Trío de metal gótico, aunque Metallum dice que black/doom, los tiempos son mid-tempo y superiores, basados en riffs de trémolo acompañados de cello y voz femenina de la ecuatoriana Carolina Padrón (quien conocí en el Steve Klatt Project, pero con una canción poco afortunada). Los otros dos músicos son de Polonia y Ucrania.

En su Bandcamp hablan de dark metal y black avant-garde y tiene más sentido. Porque es casi experimental, de parte del trío, que sin amarrarse a ningún género en particular, va creando canciones con la paciencia de un artesano, con riffs con alta ganancia, algo disonantes y con tiempos raros, que se combinan con una voz que a veces narra, la mayoría de las veces canta y una batería que no sigue el ritmo sino va intercambiando ritmos, tonos y formas, sin nada predestinado ni un fin muy rígido. 

Esto incluye, en el tema Life Illusion, el uso de shrieks. El tema final, casi blackgaze y más melódico, de más de 10 minutos, tuvo momentos incluso de hardcore y post-metal. Magnífico, 4,4 de 5. 

22 abril 2025

Death n roll sueco, groove progresivo / djent ucraniano (Jinjer) y rock sureño del guitarrista de Lamb Of God, pop neo-psicodélico / slacker rock, rock experimental (Buckethead) y drone metal tribal y psicodélico de Bélgica

1. Back To The Front (2014) de Entombed A.D. Debut obligatorio de la banda de death n roll (con riffs sonando como los primeros discos de Entombed) de ex-miembros de la mítica banda de death metal sueco, porque una pelea por el nombre y salida de miembros hizo imposible que saliera como un disco de Entombed, que desde entonces no publicada nada nuevo. Es simpático y bien tocado, le doy un 3,9 de 5.

2. Duél (2025) de Jinjer: su groove progresivo / metalcore / jazz / djent es siempre genial, la voz de Tatyana está en forma en ambas formas, las guitarras suenan potente y la combinación rítmica sigue siendo alucinante. Las influencias del ska, dub y jazz incorporadas con guitarras disonantes, enrevesadas y arpegiadas son la firma genial de estos ucranianos. Le puse 4,3 pero es un disco que va a escucharse muchísimo. Tumbleweed es un temazo.

3. Without the Pain (2025) es Mark Morton, es un extraordinario disco de rock sureño (southern rock) con country rock , blues rock y hard rock con guitarras brillantes, duras y con mucho sabor. No es tan folclórico ni tan tradicional, y las partes rockeras son brillantes. Me encantó, 4,4 de 5. Algo que no suelo apreciar igual en Lamb Of God. Tiene invitados en todos los temas, se destaca Troy Sanders (ex-Mastodon) en Nocturnal Sun y a la maravillosa Grace Bowers. 
4. Chaos Practitioner (2025) de fantasy of a broken heart. Bizarro dúo de Brooklyn, conformado por Al Nardo y Bailey Wollowitz haciendo algo que va desde el pop psicodélico al noise pop, pasando por el dream pop, endureciéndose a veces con slacker rock pero con una estética de ternura y anime, así como una neo-psicodelia que toma los coros más espaciales y setentosos para renovarlos digitalmente. 

Para eso usan instrumentos de reciente invención como la cónsola Fairlight, el clavicordio eléctrico Clavinet, un sintetizador de bajo, piano eléctrico Wurlitzer y Mellotron, además de bajo, guitarra, batería y piano. Es un producción realmente brillante e interesante. 4,2 de 5. 

5. Castello Dwellers (EP, 2024) de Buckethead. Creo que produce demasiado y escuché el 500 Alchemical Experiments y me pareció cualquier improvisación sin sentido, pero este EP mucho más producido y realmente bueno. Pendiente del EP de ellos de 2025. 3 de 5. 

6. Le sacre du soleil invaincu (2025) de Neptunian Maximalism. Tercer disco de esta agrupación belga, sí, como Amenra, que según Rate Your Music hace drone metal y metal de vanguardia, en la que también hay raga rock, ambiente tribal y rock psicodélico. Es un álbum extenso, de una hora y 38 minutos, con canciones que van de los 5 a los 17 minutos, en que podemos escuchar atmósferas opresivas pero no asfixiantes, expansivas pero no espaciales ni stoner, sino casi íntimas y bastante oscuras aunque sin llegar al doom. Es como un dark jazz con guitarras potentes y altamente analógico. Las trompetas del tema At Dusk: Raag Mara: Unisson Composition se unen a solos de wah wah que se adentran en el alma en conexión con el cosmos, en un bar hindú en el medio de una capital europea. 4,3 de 5. 

La banda: Guillaume Cazalet (guitarra, bajo, sitar, flauta, arpa de arco, voz), Jean-Jacques Duerinckx (saxofón), Sébastien Schmit (batería, percusión, gong, voz), Pierre Arese (batería, percusión), Reshma Goolamy (bajo, 2019-present), Romain Martini (guitarra), Didié Nietzsche (efectos de sonido), Joaquín Bermúdez (saz eléctrico, setar), Alice Thiel (guitarra, sintetizador), Lukas Bouchenot (batería, percusión), Stéphane Fedèle (batería, percusión). Me recuerda a GOAT pero más oscuro y meditativo, nada festivo. 
La segunda mitad del disco está más cerca del post-metal psicodélico, drone y progresivo, tipo Amenra, y me gustó muchísimo más. Los primeros son más drone, tribales, jazz fusión y folk orientalista, que son demasiado experimentales por momentos. Esta segunda mitad, aunque más revisada, es mucho mejor.

01 abril 2025

Mathcore / noise gringo, slacker rock sueco, black atmosférico alemán, black/death melódico ucraniano, gótico sinfónico suizo

1. Cuzco (2025) de Jackal Twins. Mathcore/Sass a sus anchas, con momentos de brutal prog, screamo y post-hardcore. Disco debut producido por Kurt Ballou (Converge) de un power trío de Estados Unidos conformado por Ben Trussell (batería, voces), Mike Palumbo (guitarra, vocales) y Dante Lamusta (bajo). Es fascinante, como entre Converge y The Dillinger Escape Plan, así que hay también noise rock, algo de progresivo y guturales de metalcore / metal, como si juntaras Mastodon a la mezcla, para agregar contratiempos imposibles, arpegios a toda velocidad y una sensación general como sinfónica. 4,7 de 5.

2. Hornet Disaster (2025) de Wheaterday. Noise rock / Slacker rock en esencia, aunque es posible escuchar lamentaciones de midwest emo, sonido del post-hardcore y arreglos de indietronica desde una perspectiva de indie rock / garage revival y hasta math rock, por lo que dentro de la estática de guitarras y melodías alegres, hay arpegios veloces, baterías rockeras y punk/DIY. 

No es mi favorito, así que de lejos lo pondría entre lo mejor del año, sobre todo por la voz, entre débil y demasiado vaga. Proyecto del multi-instrumentista sueco, misterioso, no-binario y pansexual, conocido como Sputnik. En otros proyectos hace también lo-fi, noise pop y shoegaze. No me mata, 2,5 de 5.

3. Era Of Threnody (2017) de Nargaroth: melódica belleza oscura, de acabados magníficos, hecha por esta legendaria banda de black metal atmosférico alemán. Aunque es el proyecto de René Wagner (Ash), en este disco sólo se encargó de las voces, mientras se ayudó de Krimh para las baterías (Daath, Septicflesh) y del austríaco Bernd Brodträger "Bernth" (que tiene un proyecto solista de rock, metal y folk progresivo) para la guitarra, bajo y sampleos, construyendo canciones que con melodías hermosas, casi clásicas, presentadas con la oscuridad del género, con guitarras potentes y afiladas pero también complejas, arpegiadas y hasta progresivas, incluyendo interludios acústicos y muchísimas pistas que le dan un ambiente de concierto al aire libre con interpretación folk, con una hermosura monstruosa indiscutible y técnicamente avanzada. 4,7 de 5. Además, está Renata V, quien agrega coros femeninos y narraciones, a veces en español y en el tema final, calmado, extenso y casi post-rock, se intercambian las voces shrieks por una especie de narraciones y susurros góticos y de barítono. Imprescindible.
4. In Madness (2025) de Torturer: punzante, polifónico, potentemente percusivo, con un shriek nuclear y riffs de blackened melodeath, arreglos complejísimos de thrash técnico y estructura furiosa e hiperveloz de thrash/black con capas de teclados atmosféricos: es una bomba ucraniana de preciosa maldad en ráfagas que combinan arpegios a lo death, riffs thrashosos con un bajo grueso y atmosférico y una increíble batería. Es el dúo compuesto por Vitaly Karavaev en voz, bajo, guitarras y teclados, y el baterista Дмитрий Герасимов (Dmitriy Gerasimov), quien tocó en Jinjer entre 2014 y 2016, en los dos primeros álbumes. 4,7 de 5.

5. Meine Liebe Is Gift (Mi amor es veneno, 2025) de Sotiria: cantante alemana de pop rock, rock alternativo y pop gótico, que ha ido y venido por estos géneros. Después de un desastroso disco anterior de pop, apuesta por las guitarras industriales y los sonidos más potentes del rock, con sintetizadores, melodías digeribles y algunos momentos rudos. Está bien, pero no hay nada demasiado impactante, aunque es decentemente bueno. 3,5 de 5.

6. Eden's Fall (2026) de Elferya: metal gótico/sinfónico/folk suizo, otra de esas rarezas que tengo en Deezer. Tiene muy buenas voces de soprano, aunque no están interpretadas de forma totalmente operística, con arreglos de guitarras de forma progresiva y un sonido potente, mucho más que lo usual para bandas góticas, así que aunque tiene buenos pianos y arreglos de cuerdas, es más prominente el sonido expansivo y circular de los riffs. Aún así dos miembros del grupo tocan violín (uno de ellos es el tecladista) y hay un flautista invitado, muchas guitarras acústicas y un gran trabajo agregando música clásica contemporánea. Me gusta mucho, es súper distinto a las otras bandas de goth/sinfónico. 4,6 de 5.

7. Decenas de clásicos del rock, metal y la música alternativa de los 90 para subirme el ánimo.

31 marzo 2025

Power metal a capella alemán, punk rock español, metal alternativo electrónico internacional, death/black polaco, folk/black internacional, death alemán, hardcore gringo, lo nuevo de Underoath (metalcore/post-hardcore/industrial) y post-industrial avant folk

1. Break The Silence (2011) de Van Canto: banda de power metal sinfónico / a capella, gracias a un coro de cantantes. Un proyecto musical que creo que no recibe el suficiente reconocimiento. 4,3 de 5. Es un sexteto: un baterista/tecladista, cuatro cantantes masculinos y una cantante femenina principal, que es una extraordinaria soprano. Además, que los arreglos de voz del coro son realmente ocurrentes, así no sean "evil". 

2. ¡Peligro! (2025) de Reincidentes: punk español, activista, con momentos de rock y ska. Siempre cae bien escuchar discos así, que hacen crítica social con distorsión y humor negro, 3,5 de 5. Claro, su cantante/bajista Fernando Madina Pepper, nació en Venezuela. 

3. APOCALIPS (2025) de Silos: metalcore / post-hardcore / metal industrial  / rock electrónico de Los Angeles, California. Según su Bandcamp, están compuesto por el danés Philip Strange Nielsen en el bajo, guitarrista ucraniano Nick Dromin, baterista alemán criado en España, David Rehmann y guitarrista español Ramón Blanco Ariza con Ray Garrison, de Atlanta, como el único estadounidense. 

Tienen a músicos invitados de From Ashes To New, Escape The Fate, Orgy, The Haunt y Crazy Town, más una cool versión de Save Tonight de Eagle Eye Cherry. El tema The Answer es básicamente deep house. 
4. Inherited Tendencies for Self-Destruction (2025) de Embrional: furioso y potente death polaco con trazas de black melódico, aunque con un sonido muy mejorable, tiene un gran baterista y buenos riffs, además de shrieks espeluznante. Es como Belphegor pero menos producido. Tienes excelentes solos de guitarra. 3,3 de 5.

5. Ordo Diabolicum (2025) de Aran Angmar: brutalísimo folk/black metal melódico y sinfónico, de sonido pulido y guitarras afiladas, una batería que suena como un tanque de guerra y majestuosas melodías que son acompañadas por un growl gigantesco, arreglos de voces de soprano y sonidos orientalistas, siempre con una atmósfera misteriosa. Los arreglos de instrumentos folk son del polaco Jaroslaw Niemec (de Saratan), especialmente en el tema Primordial Fire, que le da un tono como entre Nile, Behemoth y Orphaned Land.

Es un power trío conformado por un griego, un holandés y un italiano con varios cantantes griegos invitados con experiencia en Chaostar y Behemoth. 4,7 de 5.

6. Landkrieg (2025) de Scalpture: elegante death metal alemán, de melodías majestuosas y adornadas de arreglos increíbles de bajo/batería, con un sonido casi cavernoso y semi-old school e influencias de hardcore, pero con una mirada contemporánea de melodeath técnico que son acompañados por monstruosos growls y un sonido brumoso, atmosférico, pero muy bien producido que le da una dimensión novedosa y grandilocuente, como de sludge atmosférico y apocalíptico, pero sin los sonidos densos y fangosos. Y me encantó la portada.

7. Coast To Coast (2025, split) de Pain Of Truth y Sunami. La primera es muy buena, beatdown hardcore / metalcore de NY, con coros para festejar y guitarras para acabar en el pogo. El segundo tema combina un buen breakdown con un riff de death/thrash. La segunda banda, de San José, California, es más breve, sucia y salvaje, aunque igualmente bueno. A pesar que este disco no me encantó, según mi Deezer, sus discos 2023 me gustaron todas las canciones. 3,7 de 5 en este caso.

8. The Place After This One (2025) de Underoath: me encanta esta banda de metalcore / industrial / post-hardcore y rock alternativo. Este nuevo disco es una gratísima sorpresa por juntar los sonidos de los 90, la locura frenética del nuevo metal de los 2020 con energía renovadora de la electrónica más dura. Loss, uno de los singles, es un temazo con voces limpias y gritos, mucha electrónica, potencia metalera y hasta fraseos raperos, más un breakdown de metalcore melódico e industrial genial. 

Una banda algo incomprendida, a mí me conquistó este disco, 4,3 de 5. La cadencia y los arreglos percusivos de varias canciones me recordaron a Knocked Loose y su reggaeaton en la canción con Poppy. De pasapalo: Troy Sanders de invitado en un tema.

9. Halo on the Inside (2025) de Circuits Des Yeux. Haley Fohr y Jackie Lynn son dos de los nombre de esta cantautora de Indiana, residenciada en Chicago, que tiene un rango de voz de 4 octavas y usa una guitarra 12 cuerdas. Su voz me recuerda a Einar Solberg (Leprous). Lee Ranaldo, de Sonic Youth, está invitado como cantante en uno de los temas. La música está entre la electrónica experimental, compleja y estilizada, combinada con instrumentación acústica y analógica, casi como una especie de indie folk / chamber pop / jazz pop, gracias a una gran variedad de músicos invitados que se encargaron no sólo de bajo, percusión, guitarra eléctrica y batería, sino también de saxofón, cello, clarinete bajo, violín, viola y piano, aunque predominan las capas de sintetizadores y las baterías programadas, en ambientes opresivos, enigmáticos y casi fúnebres sin ser nada góticos.

Según RYM se trata de Post-Industrial, Darkwave y Art Pop principalmente, con Neoclassical Darkwave y Electro-Industrial como géneros accesorios. A veces suena como a una versión folk de Diamanda Galas. Es una riquísima mezcla de influencias de música clásica y ópera, algo de funk, post-rock, noise rock, avant folk y mucho más, que nos va paseando por mucho más que raras canciones experimentales con voces profundas, sino que hay incluso dance en el tema Truth (Electronic Body Music), que me recordó al tema I Miss You de Björk. Termina con dos canciones que parecen resumir sus contrastes, entre música avanzada y culta, bastante progresiva y al mismo tiempo, la experimentación oscura e intimista.

22 marzo 2025

EP de Manu Chao y lo nuevo de Imperial Triumphant (black/death disonante, avant-garde y progresivo de NY) y Cradle Of Filth (black sinfónico, melódico y vampírico), post-punk/noise/dance-punk, thrash extremo californiano, hip hop australiano, black n roll californiano, black atmosférico ucraniano

0. Sábado de doble entrenamiento de kárate.

1. Coracao No Mar (EP, 2025) de Manu Chao. Después de Clandestino, este artista hispano-francés sólo gira alrededor de su mejor momento como solista. Diría que 3,3 de 5. Homens es una letra nueva del tema King Of The Bongo sobre los hombres en portugués. 

2. Goldstar (2025) de Imperial Triumphant. Los maestros niuyorkinos del death/jazz/black disonante, avantgarde y progresivo llegan a su sexto álbum en plena forma. Canciones que evocan la época dorada del jazz en su ciudad, homenajeadas por medio de caóticas formas rítmicas que beben del trago majestuoso de combinar este arte estadounidense y metal extremo progresivo, se le añaden aún más extrañas tiempos y figuras melódicas que con polifonías y polirritmos hacen una enrevesada travesía por sonidos terroríficos, elegantes y perversos, como nos tiene acostumbrados. 

Pero ahora no hay saxofón ni jazz fusión, sino es un disco más dedicado al metal avant-garde y las posibilidades sónicas de la oscuridad configurada en una banda de metal extremo disonante, mientras por otro lado hay una paciencia en tiempos y progresión para ir desarrollando esas ideas que podrían haberse presentado demasiado sucias, apresuradas o estridentes, para después de reflexiones y reversiones, mostrar cómo se aprende también de la máxima capacidad ya demostrada para reconvertirse en la idea original de usar ideas de un género pero tocadas de otra forma. Además, hay algo de psicodelia, sludge y hasta industrial, así que es más Ulcerate que Atheist.

El dorado power trío enmascarado de Zachary Ezrin (voces, guitarras y orquestaciones), Kenny Grohowski (batería) y Steve Blanco (bajo, teclado, piano y voces) ya no sólo ofrece pasadizos y retornos infinitesimales, sino un diseño de sonido conceptual que se retroalimenta constantemente, por lo que parece que damos giros concéntricos por la ciudad y sus motivos musicales. Sin desmeritar el trabajo propio, el mejor tema indudablemente es Pleasuredome con los bateristas Dave Lombardo y Tomas Haake de invitados. 

3. The Screaming of the Valkyries (2025) de Cradle of Filth, si el Hammer Of The Witches era el regreso hacia el black metal, menos gótico y punketo, extremo pero melódico, este disco nos devuelve a la banda a los noventa en que amalgamaban la música medieval y barroca al metal, convirtiéndolo en un soundtrack de horror, sensualidad vampírica y elegancia gótica. 

Ahora este disco suena a un regreso de elementos como los riffs de NWOBHM, las voces femeninas combinadas con las narraciones góticas de Dani Filth, en una atmósfera musical que combina metal gótico y black melódico con violines y sintetizadores, pero la banda no se está imitando ni regresando a los orígenes, es un poco de esto y una nueva senda admitiendo quienes son realmente.

CoF seguirá siendo mayoritariamente gótico, pero también serán vampíricos con corpse paint. Así que volveremos a escuchar esos riffs de heavy/speed de los primeros discos, baterías en gallop e influencias del punk/post-punk, así como algunos clavicordios, también las guitarras distorsionadas y veloces a lo Vempire, Principle Of Evil Made Flesh y Dusk And Her Embrace, con ese raro ritmo de rock and roll con distorsión noruega y también usar grunts, shrieks a toda velocidad, chillidos y alteraciones barítonas que acompañan a lentos riffs apoyados de orquestaciones y ritmos a mid-tempo, más goth que rock, pero ahora los arreglos vocales de las sopranos son más más melódicos operísticos y las guitarras tendrán momentos sin distorsión.

Y este cambio vocal se debe a que a la llegada de Zoe Marie Federoff (Vivaldi Metal Project, Catalyst Crime - metal sinfónico, Atrocity), la quinta tecladista/cantante de la banda pero con experiencia en bandas de power y black sinfónico. El otro cambio relevante es la entrada del guitarrista Donny Burbage (Aether Realm). 

Mi tema favorito, el final, Malignant Perfection. Puntuación, 4,3 de 5.

4. Soft Spot (2025) de Honningbarna: disco estridente, raro y experimental, que se pasea por el noise rock y el post-hardcore pero dentro de tanta explosividad y brillo de las guitarras, hay mucho espacio para derivaciones agresivas de la electrónica como synth-punk y dance-punk. El resultado es una especie de post-punk muy estridente o un hardcore punk demasiado bailable. A veces me recuerdan a una versión muy industrial de Porno For Pyros. 

Aunque estos noruegos por momentos, que suenan muy ingleses, también usan polifonías y capas de muchas guitarras, que incluyen algunas en trémolo picking y teclados como si fuese black sinfónico, e incluso blast beats para combinarlo con indie rock, hardcore punk y mucha electrónica de los 90, desde deep house a techno.
Bueno, 4,2 de 5. 

5. Wrath and Ruin (2025) de Warbringer: extraordinario disco de thrash extremo de esta banda de Ventura, California, que sólo usa guturales entre un extraordinario shriek y la voz rasgada de Kreator, e incluso esos falsettos metaleros que pueden ser vampíricos, con arreglos de melodeath y black melódico, así como una batería que suena al death de Florida de los 90 en el uso de los platillos. Me gusta muchísimo esta banda que une generaciones y es tan brutal con una producción tan transparente.

Como en el disco anterior, Carlos Cruz, ya no sólo se encarga de la batería sino agrega varias guitarras rítmicas, acústicas y limpias, teclados y compuso ocho de los temas. La banda también tiene al bajista Chase Bryant (ex Pomenagrate Tiger y de ONI), el guitarrista Chase Becker (Exmortus) y el fundador Adam Carroll, una combinación de experiencias que hacen que esta banda combina influencias europeas, estadounidenses y de world music. Maravilloso, 4,8 de 5.

6. Broken Syllables (2025) de C.Rae: después de no sé cuántos singles y colaboraciones, segundo disco de este rapero australiano. Suena como al hip hop/RnB más dramático, con alguillo de horrorcore a veces y en otras parece algo parecido a Eminem/Dr.Dre. Termina siendo algo aburrido por repetitivo, 3,3 de 5. 

7. Гра тіней (Shadow Play) de Drudkh: decimotercer disco del grupo ucraniano black atmosférico compuesto por Roman Sayenko (Роман Саєнко) en guitarra y bajo, Роман Благих (Roman Blagih) en voz y teclados, Taras en el bajo y Владислав Петров (Vladislav Petrov) en la batería, aunque no está demasiado claro si ese es la alineación oficial.

El primer tema, tan largo como los demás, entre 7 a 12 minutos, es puramente folk y luego escuchamos un black rápido, enfocado en contrastar en claroscuro un blast beat y guitarra de fondo muy old-school con teclados al frente con una propuesta más melódico e incluso sinfónica, como si convivieran las dos formas del género al mismo tiempo en una reconciliación de sombras diversas. 

8. Cult of the Serpent Sun (2025) de Nite: me gustan mucho las bandas que toman sonidos del rock para transformarlas en metal, haciendo una alquimia de distorsión y efectos sobre riffs que cabrían perfectamente en bandas mucho más antiguas como mis grandes favoritos, Tribulation y Kvelertak, y claro, Ghost.

En este caso, los riffs de rock and roll y heavy metal, tipo Maiden y Judas, son presentados en un altar de sludge, black y doom. Así esta banda de California sustituye las voces magistrales y operáticas por un shriek misterioso, conservando los tropos del heavy a mid-tempo, sin gallop ni sintetizadores, sino directamente usando los mismos riffs y las dobles armonías pero con distorsión más metalera, muchos reverb y una oscuridad más dura que la de Ghost sin llegar al black gótico de Tribulation. 

18 marzo 2025

Versiones metaleras de canciones pop, metalcore industrial gringo, pop punk francés, AOR/arena rock sueco, nu jazz británico, death sueco, Neue Deutsche Härte y metal moderno ucraniano

1. Chapter 4 (2025) de Ultimate Music Covers y Anna-Lena Derer: versiones metaleras y rockeras de canciones pop que llegaron al top de ventas. Proyecto del alemán Tobias Derer (baterista de Beyond The Black) y la vocalista Anna-Lena Derer. No conozco ninguna, aunque sí un par de nombres de versionados como Beyoncé y Bonnie Tyler. Sólo Heavy Is The Crown de Linkin Park. 4 de 5.

2. Redefined (2025) de The Dead Rabbitts (con doble t). Banda gringa de metalcore, metal alternativo e industrial, con voces limpias de post-hardcore, guturales bastante pesados y combinaciones melódicas y duras de guitarras y arreglos electrónicos, rockeros y de metal moderno. Interesante, con buena combinación de géneros, aunque a veces un poco genérico o superficial. 3,7 de 5. Son de Phoenix, Arizona.

3. Savage Sinusoid (2017) de Igorrr: salvaje metal industrial francés de uno de los miembros de Corpo-Mente, Whourkr y Öxxö Xööx que mezcla acordeones de música balcánica folclórica, música barroca de cámara, breakcore y metal extremo avant-garde como si fuese una ópera de black metal, un retorcida forma de combinar lo viejo y lo nuevo, lo digital y lo analógico, pero en lugar de formas oníricas, post-metaleras o ambientales como Bong-Ra esto es terrorífico, pesado, hiper-mezclado y usando la filosofía del hip hop y el death metal para arrastrarnos a un mundo orquestal, post-apocalíptico, de añoranza y corrosión rockera. Fascinante, 4,8 de 5.

4. Welcome to my funeral (2024) de mirabelle. - simpático pop punk / rock alternativo y metalcore de París, Francia. 3,3 de 5. 

5. Heart Of A Lion (2025) de Perfect Plan: hard rock / AOR sinfónico, tipo Europe y de Suecia. Divertido, sin duda y bien producido. Totalmente vintage pero con sonido contemporáneo. Es divertido, es como escuchar Def Leppard, Motley Crue, Bon Jovi y Europe, con un poco más de dureza tipo Firewind aunque con un sentido más glam.

6. Anthem de 44th Move: gurpo de nu jazz londinense conformado por Alfa Mist y Richard Spaven. Suave, electro-acústico y muy ambiental/new age, a base de batería y sintetizadores. Bastante bueno, entretenido y relajante, aunque no tan sorprendente. 4 de 5.

7. World Inferno (2017) de Entrails: death sueco, sucio, medianamente melódico y siempre cumplidor. 4,2 de 5 porque siempre quiero escuchar otro disco más.

8. Phosphor (2024) de Stahlmann: banda de Neue Deutsche Härte, con guitarras y orquestaciones más o menos esperadas, entre industrial y gótico, no hay demasiada maldad ni oscuridad, más bien es plano aunque no hay quejas del sonido o la producción, no hay filo. 3,3 de 5.

9. Uncovered (2025) de NOAPOLOGY (antes conocidos como Sershen&Zaritskaya): Sergey Sershen (guitarras) y Daria Zaritskaya (vocales) fundaron la banda combinando nü-metal, hard rock, metal alternativo, algo de progresivo, djent y rock electrónico, gótico y blues rock para una forma explosiva de rock/metal moderno ucraniano. En 2017 se unieron Dmitry Kim en la batería y Alex Shturmak en el bajo. Muy buena combinación de géneros, producción pulida y la cantante tiene voz, presencia y actitud. 4,2 de 5.

10. Kalfront°! (2025) de Eisbrecher: es difícil ser una banda de Neue Deutsche Härte, porque siempre serás comparada con Rammstein. Creo que les va mucho mejor que a Stahlmann, pues aunque los parecidos son obvios, las diferencias con música clásica moderna y un filón industrial y la música electrónica bailable, con algo de metal melódico más duro en las guitarras, permite que salgan airosos del inevitable filtro. 4,2 de 5.

11 marzo 2025

Death progresivo y avant-garde de Ucrania e Indonesia, black metal sinfónico clásico (Emperor), hard rock/heavy industrial y sinfónico, thrash progresivo italiano, death n roll alemán, metalcore gringo

1. Artefact (2025) de Implant Soul: proyecto internacional de death metal progresivo, que tiene momentos de death disonante, oscuras atmósferas de black melódico y thrash técnico como base. Son músicos de Ucrania e Indonesia, muy inconformistas, que escriben canciones con delirantes gritos, los más bizarros riffs de grindcore/metal extremo avant-garde y laberínticas influencias que van desde el thrash alemán progresivo, música experimental y distintas formas de deathcore y djent, yb arreglos de trompeta (que ya había trabajado con White Ward). Suena como a Ephel Duath con Mr Bungle, Ulcerate y The Anchoret, con rarísimas aproximaciones vocales, que van desde el epic doom al rock experimental. Realmente extraordinario. 4,7 de 5. Eugene S. Robinson, conocido por sus bandas experimentales y extrañas, fue el principal colaborador y productor del disco.




2. Anthems To The Welkin At Dusk (1997) de Emperor. Clásico maravilloso del black sinfónico y melódico noruego. Mi disco favorito de ellos, en que cambiar la escena con sus influencias clásicas, la voz operística, el sonido encajonado y atmosférico, la delicada armonía entre oscuridad, furia y melodía encontraron un espacio para agregar teclados y sintetizadores al black metal sin sonar demasiado orquestal, ni vampíricos sino herederos de los ritualistas e innovadores que crearon el primer death melódico para hacer lo propio con el género más vil y osado. Mega clásico, 5 de 5.

3. Prophecy (2025) de Edge Of Paradise: banda oriunda de Hollywood, California, de metal alternativo y electrónico liderados por la cantante armenia Margarita Monet en voces y teclados, que hace un trabajo extraordinario con gritos agudos y extensos, siempre con una voz filosa y punzante. Me gustó mucho esta versión de metal accesible con base en el hard rock y el heavy, con sonidos industriales y sinfónicos. 4,2 de 5. 

4. Hellven (2025) de The Unguided, es una divertida, dinámica y accesible mezcla de metalcore melódico, metal alternativo, power metal y rock electrónico de Suecia, que combina formas vocales limpias y poperas con grunts, riffs épicos de power/thrash, poderosas baterías que son igualmente hábiles y veloces más un sonido entre extremo y alternativo, potente y muy bien producido, llenísimo de efectos y sonidos digitales. Es altamente entretenido. Le pongo un 4,3 de 5.

5. Something To Pierce (2025) de Sadist: hace rato que esta banda italiana de thrash técnico/progresivo se ha vuelto más rara que progresiva, como en Spellbound que usaron arreglos de funk y electrónica. Ahora, de vuelta al death técnico, progresivo y al thrash, siguen usando arreglos de cine de terror, algunos sintetizadores y dándole al  bajo todo el universo para flotar, girar y oscilar. Esto es obra casi entera de Tommy Talamanca, responsable de teclados y guitarras, invitado a los locos ucranianos de Cosmic Jaguar y con una carrera en solitario en el rock progresivo con pop rock y rock alternativo. 

6. Back In Blood (2007) de Debauchery: death n roll malvado, rápido y demencial, de Alemania, pensando como una versión extrema del hard rock. Es como debió ser, o debería ser, Six Feet Under pero con calidad, elaboración detallada y mucha actitud, buenos solos de guitarra y una voz igualmente irónica y perversa, cortesía conceptual y vocal de Thomas Gurrath. Muy divertido, además de musicalmente bien ejecutado. 4,2 de 5. 

7. anabiosis EP (2025) de rotting in rit: quinto EP de la banda de metalcore de Carolina del Norte, ruidoso, estridente y con shrieks de black y screamo, con buenas guitarras disonantes, mucha actitud punk en voces y grindcore en la música, rozando el mathcore. Me gustó, 4 de 5. 

03 marzo 2025

Cumbia/corridos mexicanos (Cóyotl de HBO Max), black atmosférico y brumoso holandés, death/thrash de 1989 (Pestilence), metal satírico, changa tuki reinventada, death/groove portugués, dark pop de los Lombardo, electropop, bagatelas, metal/rock progresivo sorprendente, country alternativo/noise rock

0. Lunes de clases de Gesstión y Analítica de Datos (Excel) antes del examen.

1. Cóyotl, héroe y bestia (Banda sonora de serie de HBO Max) de Mexican Institute Of Sound con Demián Gálvez y Los Pena: son corridos, cumbia mexicana y música regional mexicana, como lo de Peso Pluma, pero muy bien tocados y cantados. Compuesto por Camilo Lara y Demián Gálvez, e interpretado por Los Peñas. Ahora quiero verla. En Spotify.

2. Verstrikt in halflicht (2025) de Schavot: black metal melódico y avant-garde con muchísimos arreglos progresivos exquisitos en el bajo, polifonías entre guitarras en trémolo y orquestaciones atmosféricas, que incluyen pasajes de post-rock y música clásica como base a delicados solos de guitarra obsequiados en tiempos muy lentos y acompañados de solos de instrumentos de viento a ritmo de smooth jazz, rematados con diversos shrieks y growls de black gótico y vampírico, lo que brindan una vorágine de texturas y sensaciones.

Lamentablemente el disco es irregular en el sonido, los dos primeros temas suenan demasiado encajonados, casi hay que adivinar lo que se escucha y al parecer tratando de emular los primeros discos melódicos de Emperor o el trabajo de Summoning, lo que deja el mal sabor de boca de no entender con claridad el concepto musical esperado o posible, pero va mejorando mientras va avanzando el reloj, aunque se pierde aún en una bruma lo-fi. 4,1 de 5 pero podría ser más alto con un sonido más transparente. Más avanzado el disco suena mucho más al black sinfónico y atmosférico de grandes guitarras, arreglos wagnerianos y polifonía con pianos en ritmos y sonidos fuera del metal, más contemporáneos con bandas de estudio de Estados Unidos, aunque la producción tan difusa no permite disfrutar por completo la amalgama de instrumentos, en las que gana el blackgaze/dream pop al tiempo que suena black disonante y opresivo, bastante sludge y progresivo.

Es el trabajo solista de Floris Velthuis de Países Bajos, quien está detrás de Stuporous, la banda de black avant-garde con instrumentos de viento como instrumento principal que es realmente asombroso. En Spotify.

3. Consuming Impulse (1989) de Pestilence: maestros holandeses del death/thrash progresivo y el death técnico, en este disco aún no habían desarrollado completamente las influencias del jazz y del metal progresivo, aunque ya demostraban su capacidad de estructuras complejas, las melodías demenciales y los arreglos de bajo/batería tan cadenciosos y oscuros, así como influencias del thrash metal, junto a la voz rasgada y esquizofrénica de Martin Van Drunen. Clásico grandioso, 4,7 de 5. En Spotify.


4. Space Vampires vs Zombie Dinosaurs in 3D (2011) de Psychostick: metal satírico, que apela a metalcore, groove metal, hardcore punk, metal alternativo, nu metal y funk metal. Son de Arizona. Cerca de la banda Green Jelly, Tenacious D, Nekrogoblikon, Ultra Vomit, Nanowar Of Steel, Psyopus así como Dog Fashion Disco, Primus, Avatar y Mushroomhead. 3,5 de 5. En Spotify. Creo que está demasiado enfocado en las letras como para disfrutarlo más, además que es un disco viejo, aunque está muy bien interpretado.

5. Rarely Do I Dream (2025) de Youth Lagoon: según Sputnikmusic es un proyecto de indie pop, dream pop y psicodelia del multiinstrumentalista Trevor Powers (Boise, Indiana). En RYM hablan de bedroom pop y trip hop. 2,5 de 5.

6. Amor de encava (2025) de Weed420: sorprendente disco de psitas de changa tuky, reggeatón y salsa erótica de autobús y memes auditivos de Venezuela, como los jingles de Seguros La Vitalicia de Gilberto Correa, La Guerra de Los Sexos y la voz de Waldemaro Martínez, entre otras, revisitadas y remezcladas a través de otras técnicas de producción y remezcla como epic collage, hexd, hypnagogic pop, plunderphonics, chopped and screwed y deconstructed club que me recuerdan a Arca con el flamenco y el reggeatón, aunque de verdad esto me gustó muchísimo más porque tiene más ruido, más nostalgia y elaboración ruidosa, lo-fi y rareza. 

Lo escuchas en Bandcamp (no lo conseguí en Deezer). Yo le doy un 4,5 de 5 fácil. 

El tema "el chiste más largo de toda la historia" es realmente brutal, con guitarras metaleras y gritos de witch house, que le dan más poder de noise pop, a la nostalgia y a la revisita musical.

7. In Darkness We Remain (2025) de Destroyers Of All: maravilloso y pulido death/thrash/groove portugués que majestuosamente combina a Ulcerate, Kreator y Gojira, agregando disonancias de metal alternativo, percusiones hardcore y riffs de speed metal a un concepto de metal melódico influenciado por  la música clásica, el rock progresivo psicodélico y una intervención transversal que mezcla ambientación espacial y melancólica en los solos de guitarras que me recuerda a los instrumentales de Testament. Es un disco realmente fantástico, que finaliza además con una versión de When My Guitar Gently Weeps de George Harrison, en formato de black opresivo progresivo. 4,5 de 5. En Spotify.

8. To Cross or To Burn (2025) de Venamoris: segundo disco del proyecto de Paula y Dave Lombardo, que alejados del pop rock/jazz inicial, ahora se enfocan en trip hop y dark ambient pop en algunos temas y metal industrial / rock alternativo en pequeñas dosis en otros, siempre con una batería increíblemente creativa, junto a invitados como Gary Holt (en la versión Animal Magnetism de Scorpions), Alex Sklonick, Trevor Dunn y Ra Díaz (Suicidal Sentences). 3,8 de 5. En Spotify.

9. SALVATION (2025) de Rebecca Black: muy atractiva en la portada, como suelen ser ahora las nuevas artistas de alt pop. Es electropop bastante divertido, no tan suave y con referencias vintage, aunque el tema TRUST! me pareció demasiado parecido a Dua Lipa. Según RYM es también dance-pop, música electrónica bailable, hyperpop y electro house, aunque mucho menos divertido que Daft Punk, Justice, Michael Jackson, Burial o FKA Twigs, pero muchísimo mejor que lo escuchado del género en estos últimos años. 3 de 5.

10. The Bagatelles, Vol. 2 (2025) de John Zorn, interpretadas por los cellistas Erik Friedlander y Michael Nicolas en clave de chamber jazz, a diferencia del disco de rock progresivo y jazz, este disco también es sorprendente porque a pesar de la presunta ligereza de las composiciones, tiene interpretaciones poderosas, intensas y complicadas, que claramente recuerdan a Apocalyptica. Genial, 4,7 de 5.

11. The Serpent (2025) de Aitheer: es un sorprendente disco de metal / rock progresivo finlandés, que recorre el universo alternando música extrema y música acústica por secciones. Así que por momentos hay sludge atmosférico y black melódico, con un bajo de thrash progresivo, guturales profundos y épicos, y poco después delicadas y circulares estructuras de folk rock, en los que se van conjugando solos de guitarra, suaves intervenciones instrumentales y pasajes de música de cámara, que van desde lo atmosférico a lo misterioso, como un Opeth orquestal.

Es un power trío conformado por Niko Löfman en letras, guitarras acústicas, voces, bajo, teclado y composición, el baterista Toni Paananen y el guitarrista/tecladista Lassi Enqvist. Es difícil de explicar la belleza expansiva y retadora, porque las canciones de guitarras semi-acústicas no son progresivo, ni flamenco ni música clásica, sino algo extraño y novedoso, casi en el medio pero sin parecerse a ninguno. 

En Spotify. Es increíble, sorprendente y seductor. 4,8 de 5.

12. Happy Birthday de Black Country, New Road. El primer tema me parece fantástico, mezclando folk rock indie, casi ingenuo y juvenil, con un par de guitarras noise, que según RYM es pop progresivo, barroco y artístico, y claro, folk rock, piano rock, pop de cámara, indie rock y hasta glam rock. De verdad un temazo, que junto a Besties parece que me llevarán a amar a una banda que en principio no entendía bien.

13. Tiktaalika - singles adelanto de su próximo disco, Gods of Pangaea, que dice será en honor a las guitarras del heavy clásico como Judas Priest, Megadeth, Mercyful Fate y Metallica, y tendrá una portada como las de las bandas de thrash de los 80, con un cura zombie sediendo de sangre. 

El proyecto solista de Charlie Griffiths (Haken) ahora cambió de nombre y presenta tres canciones nuevas totalmente alejado del metal progresivo y conceptual de toda su producción anterior. Ahora lo acompañan Darby Todd (Devin Townsend) y Conner Green (bajista de Haken), quien no participó en el debut solista de Griffiths. 

Entre los temas adelantados están Fault Lines junto a Rody Walker de Protest The Hero, más cerca del thrash y el metalcore, mientras que el tema Lost Continent con Thomas Giles (BTBAM) tiene guturales, también haciendo metalcore con algo de djent y progresivo. El tercero, que da nombre al disco, es con el vocalista holandés Daniel De Jongh (ex-Textures), bastante cercano a algo que habría hecho quizás Megadeth, Testament o Exodus, todo junto. Es intrigante aunque no sé qué tanto es innovador o refrescante.

14. АНТАЙТЛД [UNTITLED] - buenos singles de metalcore frenético, sucio y pesadísimo, con buenos gritos de este vocalista ucraniano.

15. Seen Enought de SPY: hardcore punk violento, potente y ácido, bastante rápido pero no memorable. 3,5 de 5.

16. Warpath (2025) de Uncured: según Metallum es deaath/groove progresivo de Nueva Yorkm pero nada que ver, es más nü-metal / metalcore / metal alternativo con algunos buenos riffs arpegiados rápidos, pero es bastante regular tirando a malo, como indecisos en qué estilo tomar, con una buena voz limpia pero una producción pobre y un sonido realmente malo. 

17. III (2025) de Last Train: rock alternativo francés de muchísima calidad y originalidad, con gran enfoque en las baterías, como con folk rock e influencias noventeras, post-grunge. Según ellos son hard/garage/blues rock, aunque no me suenan vintage, sino de revival novedoso. Les di antes pero ahora siento que son 4,8 de 5. Ahora que los escucho por segunda vez me recuerdan a las canciones más rockeras de Smashing Pumpkins, algo de The Vines y algo a Radiohead, de verdad me impresiona que la batería tenga tanto volumen y protagonismo, mientras que en el tema Revenge podemos escuchar cómo se acercan aún más al post-rock electrónico. Me agrada muchísimo, que lo pongo entre mis favoritos del 2025 hasta ahora. En Spotify. Son de Mulhouse. 

18. How Could I Be So In Debt? (2025) de Tombstone Poetry: shoegaze/americana/indie rock según Sputnikmusic, sin embargo, mi oído me dicta que es mucho más raro y rico que eso, incluso mucho más estimulante y extraño: algo entre indie folk alternativo, pop barroco y slacker rock, con guitarras noise rock, mientras que RYM lo califica como shoegaze, indie rock y country alternativo (de lo que no escucho o no reconozco nada), así como noise rock y emo. 

Así se intercalan los feedbacks de guitarras, las suaves atmósferas de instrumentos de folk estadounidense y los arreglos entre orquestales, electrónicos y ambientales, que nos van paseando por bizarras melodías enfocadas en las guitarras, que pueden ser expansivas o íntimas, ruidosas o tímidas, cambiando entre el sonido del oeste a lo universal. Es como un Beck súper sofisticado. 

Son de Asheville, North Carolina, Estados Unidos. Me gustó muchísimo, 4,6 de 5. En Spotify. Y en los temas finales dejan mucho más claro el sonido de Americana, usando violín incluso.

La banda está conformada por Caelan Burris en guitarra, voces y composición, Sofia Pace en guitarra y voces, Jude Corbin en batería y voces, Angie Brozowski en piano, teclados, sintetizadores y percusión auxiliar y finalmente, Maddie Kendrick en el bajo. 

Zoë Eshan grabó el violín en tres temas, Bennet Littlejohn la guitarra horizontal pedal steel en un par de temas, Evren Centeno grabó el saxofón para un tema.

07 febrero 2025

Post-metal misterioso, death progresivo melódico, rock alternativo francés, post-hardcore/hardcore melódico australiano, neo-folk noruego y djent/progresivo de Ucraniano (Jinjer), tributo a Nirvana, mixtape de PluggnB y black metal melódico

0. Viernes, dame música nueva que quiero gozar.

1.  To Rest in the Trust, that Creates the World (2025) de Suffocate For Fuck Sake: Vaya nombre. Es un EP de un solo tema de 20 minutos de post-metal / post-rock / screamo en sueco, meditativo, profundo, pesado y con arreglos de voces femeninas y cellos. Me gustó, 4 de 5. Son suecos y según ellos mismos, son Sigur Ros, Breach, Cult of Luna, Mono y Mogwai al mismo tiempo. En Spotify.

2. Colossus EP (2025) de Slow Fall: un género poco común, death metal progresivo y melódico finlandés, no como Children Of Bodom sino como hacer melodías con voces y sintetizadores sin los riffs típicos de melodeath sino desde la brutalidad del death progresivo, aunque sí son un poco como sus compatriotas finlandeses, no son obvios. El growl es muy bueno, más profundo que los de compañeros de género.

3. III (2025) de Last Train: rock alternativo francés de muchísima calidad y originalidad, con gran enfoque en las baterías, como con folk rock e influencias noventeras, post-grunge. Según ellos son hard/garage/blues rock de Francia, aunque no son tan vintage como para pensar en los 60/70 sino en revivals de sus géneros. 4,3 de 5. En Spotify.

4. Can You Show Me Who I Am? (2025) de Vacant Home: screamo / post-hardcore / post-rock / hardcore melódico. Un gran disco que combina rabia, desespero, riffs expansivos y alternativos, baterías espaciales y atmósferas combinadas entre géneros de forma entretenida, aunque no demasiado originales, aunque con un performance pulido. Lo mejor es tener post-rock en medio de tanta rabia punk. 4,1 de 5. En Spotify. 

Son Callum McGivern (vocales), Jeremy Street (guitarra, vocales), Alex Weston (guitarra), Brodie Wilson (bajo) y Dejon Vlahov (batería). Son de Perth, Australia.

5. So Lonely In Heaven (2025) de The Legendary Pink Dots: psicodélico, electrónico y muy experimental. Es como experimental electrónico, con muchas ediciones y sintetizadores. Un buen nombre para estos asiduos del rock electrónico, dark ambient y neo-psicodelia experimental que editaron su primer disco en 1982. Los originales son de Londres pero desde 1984 viven en Países Bajos y ahora es un banda mixta. 4,2 de 5. En Spotify.

6. Burnout Days (2025) de Flipturn: pop rock, jangle pop, indie rock de Florida, Estados Unidos. Es generalmente suave, pasado por electrónica, me hace pensar en Moloko, The Carpenters y REM. Voz femenina, guitarras atmosféricas y mucha cultura vintage. Un poco aguado aunque melodioso. 3 de 5. Tiene buenísimos músicos e incluso algunos temas son realmente extraordinarios, cuando son más noise y rock que pop.

7. Birna (2025) de Wardruna: neo-folk noruego, mucho más conocido por ser parte de la banda sonora de Vikingos (Netflix). El grupo utiliza instrumentos históricos y tradicionales nórdicos, como flautas, tambores, arpa de boca, cuerno de cabra, lur (tipo de cuerno), kraviklyra (lira noruega) y tagelharpe (arpa nórdica con arco). También utilizan instrumentos no tradicionales y otras fuentes de sonido como antorchas, agua, rocas y árboles. 

Einar "Kvitrafn" Selvik, exmiembro de las bandas black metal Gorgoroth, Skuggsjá, Jotunspor, Ildkrig, Mortify, Bak de Syv Fjell, Sigfader, Dead to This World, Sahg, Det Hedenske Folk y Malice in Wonderland fundó Wardruna junto a Lindy-Fay Hella en las voces y flauta de hueso. Es un discazo, aunque ambiente, con mucha riqueza musical, notoriedad sónica y sonido envolvente. 4,8 de 5. En Spotify.

8. Duél (2025) de Jinjer. De Ucrania con poder femenino, progresivo y ritmos cadenciosos de pura distorsión para el mundo. Se escucha más denso, pesado y hasta deathcore que antes, que se equilibra con los riffs arpegiados en tiempos extraños, rezumando metal progresivo, djent, groove metal y metalcore junto a guturales profundos y líneas limpias de Tatiana Shmayluk. La sección rítmica sigue siendo sorprendente y técnica, con sabor de funk/jazz rock. Videos virales de TikTok con el bajista  Eugene Abduhanov tocando las nuevas canciones en vivo en 3, 2, 1. Pesado y melódico, con trucos y ganchos, aunque admito que no tanto como los de discos anteriores. 4,3 de 5. En Spotify. Aunque el tema que da título al disco y Someone´s Daughter tienen un ganchos/breakdowns memorables.

9. Singles de VoidChaser, progresivo canadiense con The Anchoret y con el cantante de Caligula´s Horse. El primero es un tema de metal progresivo, más o menos bañado de djent y termina con saxofón, sintetizadores y post-rock, hermoso. Arriba Canadá.

10. A Tribute to Nirvana, The Songs of MTV Unplugged in New (2025): Siete bandas de Francia, Reino Unido y Estados Unidos, seis canciones, porque se repite Jesus Doesn't Want Me For A Sunbeam. En Spotify.

11. Worldwide Domination (2025) de Lua Trilogy!: un mixtape de PluggnB, Cloud Rap, Ambient e Instrumental Hip Hop, que me pareció una curiosidad pero insuficiente. 1,5 de 5. No se me pareció en nada al proyecto conjunto Luacollider.

12. Amidst the Ruins (2025) de SAOR: sexto disco de esta banda escocesa de black/folk metal melódico, atmosférico y celta, creado y liderado por Andy Marshall, junto a un montón de músicos españoles como Carlos Vivas en la batería (que también lo hace en vivo), Àngela Moya Serrat en el violín, Miguel Izquierdo en la viola y Samuel C. Ledesma en el cello. Además de la alemana, también música en vivo, Ella Zlotos en voces femeninas, flauta irlandesa, flauta de concierto y gaita irlandesa (Uilleann pipes), además de la británica Jo Quail en cello y efectos sonoros. 

El disco se va desarrollando lentamente pero va construyendo, especialmente desde el tercer tema, un sofisticado estilo de post-metal sinfónico o de post-black orquestal, con detalles corales, folk y atmosféricos de mucha riqueza y profundidad sin tener sintetizadores, al menos no obvios, y apelando a instrumentación, estructuras y formas del black/folk metal salvo la distorsión chirriosa y los shrieks, así como elabora con cuidado esta especie de neo-folk metalero o metal extremo folclorizado con notas celtas. Por momentos parece una mezcla de Eleuveitie y Alcest. 4,5 de 5. En Spotify.

13. 

16 enero 2025

Death/doom psicodélico, art rock progresivo y sinfónico ucraniano, jazz fusión / rock prog californiano, jazz/progresivo, rock/folk progresivo, thrash progresivo, dance-punk con noise y hardcore/sludge

1. Hadean Tides (2022) de Assumption: empiezo el día con death/doom de Palermo, Italia, con alguito de psicodelia, combinando voces y bajos cavernosos con guitarras dinámicas y melódicas, que vuelan en capas, una llenando de magma subterráneo el suelo y la otra tratando de volar hacia el cielo estrellado. Así une dos líneas distintas de este género, uniendo lo profundo y enigmático con lo poético y gótico, sin irse demasiado en ninguna de las dos, lo que no es nada fácil y por eso me conquista, no me gustan ninguno de las dos expresiones en su estado puro.

Según su Bandcamp, porque en Deezer no está este disco, hay inspiración en los pocos circonios de más de 4 mil millones de años que datan del eón Hádico, o Hadeano, nombre informal de la primera era geológica y los poemas de William Butler Yeats, Dylan Thomas, Thomas Stearns Eliot y Rainer Maria Rilke para este disco (que tiene su propia canción, Tryptich - Tríptico) con voces susurradas, haciendo extrañas técnicas como de canción de cuna. 

En Bandcamp lo escuchas acá. 4,7 de 5.

2. Constellations (2024) de Karfagen / Antony Kalugin: disco de rock progresivo sinfónico y art rock del súper prolífico ucraniano Kalugin se encarga de bajo, teclados, percusión y programación de batería, mientras que Max Velychko hace las guitarras y  Olha Rostovska las voces. Es suave, muy sintético y lento, aunque tiene momentos grandiosos, de sinfonía espacial, es como un Daft Punk / Air con Yes, aunque a veces demasiado monótono y largo. 3,3 de 5. 

3. Land Of Chameleons (2024) de Antony Kalugin: mucho más vocal y analógico, es un disco de rock sinfónico y progresivo con muchos más músicos involucrados, incluyendo un saxofonista y un baterista. Mucho Yes también involucrado y muchos sintetizadores, aunque a veces suena como música de videojuegos antiguos. 3,6 de 5. En Spotify.

4. DUCK (2024) de The Aristocrats: maravilloso rock progresivo con jazz fusión con Marco Minnemann (Ephel Duath, Necrophagist, Steven Wilson) en las baterías, Guthrie Govan (Asia) en las guitarras y Bryan Beller (Ephel Duath, Steve Vai, Dethklok) en el bajo. El trío de Anaheim, California, llega a su sexto disco en gran forma, con canciones melódicas y divertidas, con contratiempos, solos increíbles y raros cambios de tono y velocidad, jugando con funk, jazz y rock setentoso. 4,7 de 5. En Spotify. Los acompaña la violinista Rusanda Panfili, que en el tema final agrega sonidos balcánicos a la mezcla. 

5. The Story of Mr. Bogd Part 1 (2024) de Ritual: ocupando el 8vo puesto en lo mejor de 2024 de The Prog Archives que lo define como prog crossover, mientras en RYM son Progressive Rock, Progressive Folk y Neo-Prog. Fue grabado entre 2013 y 2023, por el cuarteto sueco conformado por Patrik Lundström en voz y guitarra; Jon Gamble en teclado, armonio (de viento pero con teclado), harmónica y voz; Fredrik Lindqvist en bajo, mandolina, flautas y buzuki (laúd griego, llamado guitarra del sol) y Johan Nordgren en percusión y batería.

Empieza algo lento para transformarse no sólo en un disco hermoso y detallista, sino muy interesante, logrado y brillante. Le doy un 4,5 de 5. Los arreglos de voces corales son majestuosos, dándole un valor como de art pop al disco en quizás uno de los temas más interesantes, Read all about it!. En Spotify.

6. Dweller (2025) de Haunted Horses: dúo de Seattle de post-punk, industrial y noise, un poquito parecido a Crippling Alcoholism, aunque mucho más post-punk, rayando el dethrock. Sus guitarras forman una wall-of-sound con un bajo bastante slugde. Hay algunas voces arrastradas como Chat Pile y aunque los temas están muy bien producidos, dando sensación de encierro, angustia y rabia, con baterías estruendosas y marchantes, tienen una tonalidad diferente gracias a los efectos industriales y los riffs circulares, apelando más a sonidos vintage. Bueno, aunque no increíble, 3,9 de 5. En Spotify. 

7. Prophecies (2017) de Dead Season: disco extenso y megadiverso, con un sonido que parece combinar influencias del metal alternativo, especialmente Faith No More, algo de post-grunge y mucho thrash progresivo, con increíbles guitarras y una batería demencial, bastante progresivo porque suenan adaptaciones de técnicas del reggae y el funk con distorsión metalera. Estos franceses dicen tener influencias de Nevermore, Martyr, Shining, Carcass y Testament, aunque la mayoría de las voces son limpias y los riffs son bastante complejos, enredados y en tiempos extraños, con muchas atmósferas lisérgicas y al mismo tiempo, estructuras de power metal, con voces épicas y riffs speed.

En su Bandcamp, aseguran que este segundo disco fue mezclado y masterizado por Jaime Gómez Allerano [es Arellano] (Ghost, Paradise Lost, Primordial y otros) en el Orgone Studio en Reino Unido [ahora ubicado en Portugal]. Además, usan unas etiquetas curiosas para describirse como metal progresivo alternativo y dark power metal, aunque se describen como una banda de thrash, es más fácil ubicarlo como en una especie de stoner/doom progresivo, aunque esto es insuficiente porque hay momentos de voces semi-gritadas en tono grueso, algo cavernoso, riffs de groove y también blast beats. Supongo que es metal progresivo en su extensión. A veces suenan a una versión extrema de Testament. Creo que es un disco increíble, muy poco conocido: 4,8 de 5. En Spotify. El tema Endless War es gloriosamente bueno. 

8. Men Gu​ð​s Hond Er Sterk (2024) de Hamferð: Jon Aldara tiene una preciosa voz épica, como gótica y operística, así como un growl cavernoso, fantasmal y profundo para el doom. Esta banda de death/doom melódico presentó un grandioso disco en 2024, el tercero de su carrera, abordando el epic doom de una forma siniestra y creativa. Es un buen disco, aunque no tan excitante, 4,3 de 5. En Spotify.

9. Physical World (2014) de Death From Above 1979: un dúo canadiense de mete en partes iguales dance-punk, noise rock, rock alternativo y hard rock, siendo divertidos y subversivos, con una guitarra ruidosa como la de The White Stripes y un bajo juguetón aunque sucio. Son Jesse F. Keeler (bajo, sintetizadores) y Sebastien Grainger (batería y voz). Me recordaron a AWOLNATION. Muy muy muy buenos, 4,7 de 5. En Spotify.

10. Crown Feral (2016) de Trap Them: quinto y último disco de este proyecto alterno -nacido en Salem, New Hampshire y acabado en Seattle- que agarra lo que quiera del hardcore, el grind y el death con riffs dinámicos y siempre a dúo con el bajo que suena demoníaco, muy sludge, voces guturales semi-gritadas y bien construidas, más una dinámica y estructura de canciones de unos 3 minutos, con batería que retumba, sonidos industrialosos y guitarras que van del death melódico al grindcore, aunque con una distorsión controlada, casi reprimida a veces, que pueden bailar entre el punk y el metal, con inclinaciones potentes hacia el hardcore melódico. Por eso en RYM lo califican como crust punk y metalcore. Me gusta, 4,3 de 5. En Spotify.

11. Vault Of Horrors (2024) de Aborted: una metralla de deathgrind / brutal death / deathcore belga con invitados en cada canción. Lo veloz no quita lo técnico, metiendo riffs arpegiados en microsegundos, blast beats hiper-sónicos y guturales nucleares en nano-segundos. Es un universidad de brutalidad, 4,3 de 5. En Spotify. Decimosegundo disco. 

Entre los invitados están Ben Duerr (Shadow Of Intent) y quien brilla en The Poetic Edda, el extraordinario split de deathcore/black sinfónico de Synestia / Disembodied Tyrant; Francesco Paoli (Fleshgod Apocalypse); Alexandre Erian (Despised Icon); Ricky Hoover (Ov Sulfur); David Simonich (Signs Of The Swarm); Johnny Ciardullo (Angelmaker); Matt McGachy (Cryptopsy); Jason Evans (Ingested); Hal Microutsicos (Engulf) y Oliver Rae Aleron (Archspire). 

12. Guerra de Anfor: muy mal thrash/death colombiano. 1 de 5.

13. Väistyy mielen yö (2024) de Viima: hermoso rock progresivo / folk rock finlandés, con cautivantes sintetizadores, en varias capas que se superponen, guitarras mágicas que pueden sonar electrónicas tipo Dire Straits o Daft Punk, muchos trucos percusivos y montones de arreglos sinfónicos, folk y electrónicos.

Es un quinteto de multi-instrumentistas conformado por Hannu Hiltula en flauta y teclado, más algunas voces; Mikko Uusi-Oukari en guitarras y melotrón, Mikko Väärälä en batería, algunas voces, algunos teclados y campanas de madera, Aapo Honkanen en el bajo y Risto Pahlama en voces, algunos teclados y melotrón. De invitado está Kimmo Lähteenmäki en teclados y vientos. Tenían 15 años sin sacar un disco de esta banda, y es su tercero. Muy buenos, 4,3 de 5. En Spotify.

15 enero 2025

Pura locura musical: hip hop/metal, dungeon synth/folktronica, dark cabaret/avant-folk femenino ucraniano, post-rock/nujazz gringo, stoner/sludge psicodélico, trap metal/hardcore hip hop y drum n bass metal, lo nuevo de Mestís (jazz/djent), screamo de Las Vegas y death/doom con black de Portland

1. All Pro Soundtrack (2007) de Dj Z-Trip (productor): productor de Queens, Nueva York que vive en Los Ángeles, California. Es decir, pasó de la costa este a la costa oeste. Nació como Zach Sciacca, y claro, hace West Coast Hip Hop, Turntablism y Boom Bap, pionero del movimiento mashup trabajando con LL Cool J, Kasabian y Beastie Boys. En este disco, que no sé cómo llegó a mi playlist, tiene guitarras de rock en algunos temas y a veces suena como Cypress Hill y Eminem. Entre los invitados están Chali 2NA, Keno-1, The Hermit, Rakim, Aceyalone,  dead prez, Lateef, Casual, Slug, Dub Trio, Gift Of Gab y Pep Love, así como extractos de canciones de Chevelle, Clutch y Deftones. Así como canciones de Dj Faust, Backyard Bangers y Natural-Self que tienen canciones geniales hacia el nu-jazz y el downtempo, una de ellas con congas y trombones. Tiene un remix de la canción Tom Sawyer de Rush para cerrar

Difícil de decidirme, porque es un mashup interesante, diría que 3,5 de 5. En Spotify.

2. Dark Age Decadence (2025) de DIM: proyecto del canadiense Josiah Wilkinson, alrededor de dungeon synth, black melódico, folkotronica y dark folk, que está realmente bueno, no es sólo sintetizador y drones. Es raro porque suena el black melódico como de fondo, casi sampleado aunque la batería se escucha orgánica, tiene shrieks ensombrecidos por capas de guitarras fry y también hay muchos momentos de folk electrónico, atmósfera procesada y realmente una experiencia extraña con sonidos del bosque, violínes y ambient. Difícil de describir, le doy un buen 4,3 de 5. Tiene una versión del músico irlandés medieval Turlough O'Carolan y otra de Franz Schubert. Para mí es refrescante escuchar un hurdy gurdy cubierto con sonidos de lluvia fuerte, lo que luego será cubierto de suciedad de pedales Boss y un clavicordio en mashup. En Spotify.

3. IF (2016) de Dakh Daughters: grupo teatral y femenino ucraniano, compuesto por siete mujeres, que cultivan el dark cabaret y el avant-folk: música basada en diversas técnicas vocales, algunos sonidos minimalistas, algo de piano e instrumentos exóticos de este grupo de ucranianas, sobre violines, percusión y muchísima teatralidad, cantado en ruso, ucraniano (y sus dialectos), inglés y alemán, entre otros. Para mí una joya total, 4,7 de 5. En Spotify. Este disco me alegró muchísimo, sobre todo porque además de lo raro, experimental y minimalista también hay momentos de canciones animadas, como una especie de ska/folk latinoso y jazzeado. 

4. 新世紀 Sunbelt Princess (2025) de LUACOLLIDER (una colaboración de SUPERCOLLIDER y lua trilogy!): sigamos con música realmente alternativa y avantgarde con esta producción que salió el primer día del año. Acá tenemos de todo: en el primer tema (de cuatro, aunque el último es de unos 4 minutos) de 10 minutos escuchamos neo-psicodelia, post rock y rock progresivo, lo que es confuso y estimulante a partes iguales. Según RYM habrá también math rock, space rock, ambiente americana e indie rock. 

Empecemos por decir que Lua Trilogy es una banda de Dallas, Texas, de hyperpop, nu jazz, ambient, shoegaze, música electrónica bailable (dance) y sound collage, es decir, responsables de ese ambiente mashup / sampleado que une violines, sonidos ambientales y mucha música diversa junta, mientras que SUPERCOLLIDER (Niki Dewolf - mujer trans) viene de Grand Rapids, Minnesota, encargándose de algo más orgánico, al producir noise pop, indie rock, art rock, post-rock, dream pop y la bisagra entre ambas, shoegaze. Me parece innovador, extraño e intrigante, le daré un 4,3 de 5. En Spotify. John "The Drum Tamer" Simm fue el baterista de sesión.

5. Hypnotic Crushery (2010) de Yog-Sothoth: debut de esta misteriosa banda de metal sludge/stoner psicodélico de canciones lentas, instrumentales y llenas de sonidos densos, guiadas por el bajo y muchísimas guitarras procesadas, que puede cambiar de minimalismos mediante riffs sencillos que va evolucionando incluso desde apenas unas notas a momentos expansivos de wall-of-sound entre shoegaze y noise, que derivan en un doom espcial realmente delicisoos, junto a una batería aparentemente simple pero que suena como líder por momentos, casi como una herencia del rock progresivo y el jazz-fusión. Cierran con un tema mucho más animado, en el que el sludge sigue comandando pero al ser más rápido da una sensación distinta, casi de hardcore o crust punk, gracias a la suciedad de la distorsión.

Es un proyecto de Adam Lazlo (guitarra), Ben Zientara (guitarra, bajo y batería) y Cory Strand (guitarra, bajo y theremín). Me gustó mucho, por su efecto lisérgico aunque digamos la verdad, es un rareza. Es como Bong-ra si quieren pedirme alguna referencia entre esta mezcla de metal/punk muy ruidosa y filosofía de creación electrónica. Quizás Oranssi Pazuzu sin nada de black metal o Intronaut sin progresivo. Son de Minneapolis, Minnesota. En Spotify. Le doy un 4,8 de 5. Estoy gozando mucho este día. Yog-Sothoth es un monstruo imaginario creado por H.P. Lovecraft y aparece en el portada del disco. 

6. Caution (2024) EP de Sxmpra y Terror Reid: dos temas en colaboración entre el neozelandés Sxmpra (Memphis Rap / Drift Phonk / Horrorcore / Trap Metal / Hardcore Hip Hop) y el californiano Terror Reid (West Coast Hip Hop, Boom Bap, Hardcore Hip Hop). Interesante, meteré sus discos 2024 en la lista.

7. Anima EP (2023) de Pendulum: banda australiana de Drum and Bass, que suele tener canciones en las que mezcla y/o invitado cantantes de metal. En este caso, están Bullet For My Valentine y Scarlxrd (trap metal). Hay un par de temas realmente brutales, así que le doy un 3,8 de 5 por lo que no lo son. En Spotify.

8. Telenovela EP (2025) de Mestís, el proyecto de Javier Reyes de Animal As Leaders, presenta una nueva serie de canciones en este EP, en que su smooth jazz / rock progresivo con momentos de metal e incluso djent, un ambientazo de easy-listening y mucha calidad interpretativa. El trío lo completan músicos de Intronaut y CHON. Me encantó el guiño del nombre y varias canciones en español. Acá hablé de su EP y sus dos discos anteriores. A este le doy un fácil 4,5 de 5. En Spotify. Entre los invitados están la violinista tunecina Yasmine Azaiez, el baterista Aaron Haggerty y el guitarrista mexicano José Macario Tovar, además de Roberto Wolk, al que no pude identificar claramente.

9. Cherish (2025) de Crochet: emo/screamo de Las Vegas, que hace su debut después de un EP de 2023. Me gustó mucho el uso de riffs arpegiados en distintos tiempos, uno sobre otro, que le da una complejidad de math rock que raya en lo caótico y lo bello, unos gritos lo-fi en el fondo que tienen sus buenos momentos, un baterista de armas tomar y una ambientación desesperante y desesperada, está bueno, aunque quiero saber más de otros proyectos de los mismos músicos, 3,6 de 5. En Spotify.

10. Darkness Evermore (2015) de Nightfell: banda de blackened death/doom de Portland, Oregon, con una magnífica combinación de estos géneros extremos, lo que alabo porque no soy fan del doom metal tradicional, pero además porque me suena por momentos al Blood Ritual de Samael, uno de mis discos favoritos de la infancia. Tiene esa esencia oscurantísima, de metal ritualista, perverso y con sangre en los dientes, capucha misteriosa, ambiente satanista y melodías. Me gusta muchísimo, 4,7 de 5. En Spotify. Son el dúo de Tim Call, en batería y voz, y Todd Burdette en en guitarra y bajo, junto a ellos, la cellista Julia Kent.

11. Punk Tactics (2023) de Joey Valence & Brae: antes del divertidísimo No Hands, muy noventero y sarcástico, el dúo publicó un disco totalmente cercano al hip hop / rapcore de Beastie Boys, bastante bueno, sin embargo, aunque claramente muy influenciado, aunque tenía sus momentos distintos como la combinación con más diversos géneros de música electrónica, desde drum n bass hasta el techno. Loquísimo el tema Street Pizza con Bonjour Señor, con unas guitarras de nu-metal.

Según RYM, es un disco de East Coast Hip Hop, Hardcore Hip Hop, Mid-School Hip Hop (Run DMC, Schooly-D), Nerdcore Hip Hop, Boom Bap y Breakbeat. Muy divertidos, 4,3 de 5. En Spotify.

12. This Is Beyond All of Us (2025) de Atomiste. Una cautivante obra de nu jazz y jazz avantagarde, de Cannes, Francia, que combina electrónica y acústica, con sintetizadores, hammonds y teclados, para crear escenas de ambient y de música académica moderna (third stream). En su Bandcamp asegura que es un obra maestra, resumiendo sin palabras su trayectoria personal y musical, y asegura que a pesar de las etiquetas acá nombradas, considera que el disco es principalmente Big Band Experimental, aunque tenga free jazz europeo, grabaciones de campo, third stream y ambient. 4,7 de 5. En Spotify. 

Tiene un tema larguísimo, de casi 20 minutos, que son golpeteos alocados de batería y piano de jazz, que se suben uno sobre otro en una juxtaposición demencial, para luego hacer algo como jazz-rock con batería, y unos temas más ligeros.

13. Pyres (2016) de Svartelder: debut de larga duración, después de varios EPs, de esta banda de black noruego, que juega con la experimentación de manera formidable, en la que se identifican influencias del post-metal, el space rock y black atmosférico aunque con una elegancia en la implementación de las melodías alternas más una agresividad suprema en los shrieks. En su experimentación hay momentos de calma relativa, con arrastradas voces góticas que se confunden en densas capas de arpegios, lentos y sensuales, que sólo esperan para disparar black/death melódico, negro como un cuervo pero paciente para desplegar sus alas sobre tu alma. No es doom pero como DHM, Arcturus o Khold, hay tiempos espaciados para ir derramando hiel y penumbra, mediante disonancias y riffs circulares. 

Este disco tiene músicos que tocaron o tocaron en Old Forest, Carpathian Forest, In The Woods, 1349, Den Saakaldte, Pantheon I, Gehenna, Mayhem, Gaahls Wyrd, Trollfest, Djevel, Green Carnation, The Meads of Asphodel, Blood Red Throne y otras, así que explica la inmensísima calidad de este disco, en producción, sonido y composición. 4,7 de 5. En Spotify.