16 agosto 2025

Microcuentos

Olvido

Me estoy cansando de su descuido. Hierve, arde, quema. Me siento inútil, atrapada. Y aunque una vez más estoy esperándolo con lo que le gusta y lo seduce, igual se olvidó otra vez de mí. 

Su desprecio es obviamente doloroso, no sólo por sentirme ignorada sino porque le grito -hasta el desesperado- y trato de llamar su atención, lo que a veces funciona, pero me deja exhausta y triste. Así que incluso cuando me rescata, cuando evita que explote, me quedo frustrada. Pero no digo nada, jamás ha sabido de mi dolor.

Y hoy, otra vez, no hay nada que hacer. 

Me dejó impunemente expuesta al fuego de la cocina, hasta que el café se evaporó y luego las llamas sólo me hicieron sufrir, dejándome las negras cicatrices del chamuscado. Tiempo después llegó corriendo. Se lamentó, se molestó consigo mismo y se reclamó, para darme un último zarpazo: ¡mi café!

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15 agosto 2025

El dictador cool está más vivo que la democracia (para los colegas de El Salvador)

Con sentimiento quiero enviar un abrazo a mis colegas periodistas salvadoreños. A aquellos a quienes conozco hace años, y a quienes conocí hace poco en Río de Janeiro, en la reunión global de verificadores. 

Hoy todos ustedes están sometidos a lo que los venezolanos tenemos ya casi una década: éxodo forzado, persecución, cárcel y estigmatización. 

Lamentablemente no sólo es un asedio gubernamental, desde donde no sólo los acusan de terroristas, defensores de criminales y financiados por intereses extranjeros, sino que hay sectores sociales que se enfilan con las mismas acusaciones.

Hace un par de semanas cuando asistí a la premiación de la Fundación Gabo 2025, cuando premiaron a Laura Zommer, Patricia Campos Mello y Armando.info (con Joseph Poliszuk y Roberto Denis de cuerpo presente), por su trabajo contra la desinformación en Argentina y Latinoamérica, el "Gabinete de Odio" en Brasil y la corrupción en mil formas en Venezuela, también ganaron premios en distintas categorías dos equipos de periodistas salvadoreños, con trabajos sobre la discriminación contra haitianos en República Dominicana y sobre un asesino serial en El Salvador, que revela la crisis de violencia y DDHH que trata de ocultarse bajo la fachada oficial de seguridad.

Ambos periodistas cuando subieron al podio fueron claros en decirlo: su salida de El Salvador es temporal, el periodismo salvadoreño "está herido pero no muerto" y llamaron claramente dictador a Bukele, diciéndole que esto "apenas empezaba".

Me impactó el desafío, la energía y hasta el desenfado. Tuve sana envidia. Pero luego una de las colegas salvadoreñas que acabo de conocer me dijo que ya no bastaba con haber salido del país, sino que se iba a Europa, temiendo por su vida... porque en Centroamérica podía alcanzarla el brazo represivo... que ya obligó a los colegas de El Faro a huir del país en bandada.

Y pensé en los colegas periodistas venezolanos que hicieron lo mismo después de unos años viviendo en Colombia, cuando decidieron emigrar de nuevo por la vigilancia, el acoso y el peligro de vivir demasiado cerca de Venezuela... 

Apenitas ayer, los periodistas venezolanos volvimos a tener nuestra dosis de estigmatización cuando criticamos las deportaciones de venezolanos a El Salvador por haberse brincado el debido proceso, por medidas sin derecho a la defensa y presunción de inocencia, en que aprendimos que esos valores democráticos que se violan en Venezuela, no son universalmente apreciados por nuestros propios paisanos venezolanos por razones y traumas que ya hemos debatido ampliamente por acá, con mayores desacuerdos aún...

El "dictador cool" de ayer y hoy, sigue vivito, tenga 80 o tenga 30, sea de "izquierda" o de "derecha". Mañana tendrá otra forma... 

05 agosto 2025

Venimos del pasado

Venimos del pasado...

Los venezolanos nos preciamos de tener buena cultura política, pero en mi opinión lamentablemente exhibimos ser malísimos en entender contextos diversos y realidades diferentes. Lo que tenemos es un buen trauma.

No solo nos ufanamos usualmente en "venir del futuro" para advertirles a otros países que votar por la izquierda es lanzarse por un barranco indetenible similar al de nosotros, y eso que nos cansamos de decir por años que "Venezuela no era Cuba".

Recuerdo otra tía horrorizada porque el Partido Socialista Obrero Español había ganado las elecciones en España... ella me dijo con miedo, ¿es verdad que llegó el socialismo a España, se jodieron? No me creyó cuando le dije que el PSOE tenía más de 100 años de existencia, y que habían gobernado muchísimas veces antes, incluyendo administraciones que fueron muy cercanas a Venezuela pre-Chávez.

Y seguimos dando ese consejo, con algo de razón pero omitiendo grandes diferencias. Tanto que Evo Morales y Rafael Correa en Bolivia y Ecuador no pueden contar con las extensas carreras en el poder de Chávez o Maduro. Ni hablar de Ollanta Humala o Pedro Castillo en Perú. 

Pero también omitiendo que Uruguay o Chile no tuvieron esa deriva autoritaria, incluso han cambiado a gobiernos de derecha, después regreso de la izquierda y esa alternancia del poder están en continuación, sin hiperinflación, ni migración masiva, ni control de precios ni expropiaciones masivas.

Estas omisiones, porque lo que importa es el trauma, mi trauma, mi visión de vida nos ha llevado a tener "héroes" como Bolsonaro en Brasil, Kast en Chile y ahora, "el catire" que según nos iba a liberar... sobra decir lo que ha sucedido. 

Aún así uno lee opiniones en que se pone en entredicho crímenes de lesa humanidad, violaciones de DDHH e incluso apología al naz*smo, basado en respaldar la imagen de un presidente que se hace llamar "anti-comunista".

Como digo en mis clases de desinformación, los hechos y la realidad ya no pasan por las evidencias, sino por las emociones. La posverdad no es la mentira, sino un ecosistema digital y un régimen de cultura política que nos hacen considerar verdadero o falso lo que "sentimos" que lo es.

Ahora nos pasa con Nayib Bukele, en que los venezolanos ya no "venimos del futuro" sino del pasado. Los que lo apoyan suelen decir lo mismo que las tías chavistas más duras, en 2007 e incluso el recalcitrante sentimiento clasista venezolano de 1997 ha vuelto: "hace falta una depuración", "quién los manda a tener tatuajes", "los malandros no respetaron los DDHH" y el clásico por excelencia: "hay que tirar una bomba en...". 

Hace poco alguien [alto desinformante, con tonterías como llamar izquierda al nazismo alemán] en X dijo que "hay que bombardear Sorte" [basado en una entrevista a un exorcista en un medio religioso sobre el presunto aumento de rituales satánicos en Venezuela]. 

Esto parece ser la nueva versión de hay que "tirar una bomba en los cerros". Formas de clasismo y aporofobia que ahora tantos exhiben orgullosamente en forma endofobia: "es que yo no soy como esos migrantes que llegaron después". O mejor dicho: "no es endofobia, es que mira los videos donde nos hacen quedar mal a los que queremos hacer las cosas bien..". 

El auto-engaño de creer que no van a deportar, perseguir, criminalizar a los "buenos venezolanos". O que aunque pase, se defienden los mismos prejuicios: me niego a admitir que estoy equivocado, yo sí soy bueno, eso debe ser un error.

El doble rasero del meme de dictadura en Venezuela y continuación del proyecto político en El Salvador. Es decir, no importa que sea contradictorio.

Y por eso hay quienes alabando "los logros en seguridad" a Bukele [y atacándome a mí o a otros que lo critican, diciéndome que no ataco así a Maduro, entonces el problema no es señalar las faltas sino que hay que aplicar doble rasero]. 

Bukele, se brinca la Constitución para ser reelecto, llena los poderes públicos de leales para que tuerzan la ley a su favor, persigue a la disidencia política, cierra el espacio civil y a las ONGs, castiga a quienes opinan distinto financiando a Youtubers que hablan bien de él y acosan a los detractores, cambia el número y forma de las alcaldías y el sistema electoral para acumular más poder y minimizar a la oposición, exilia, encarcela u obliga a migrar a activistas, periodistas y activistas sociales. 

Además, repartió bolsas de comida chimba con fines electoralistas, pero se ofende si lo comparan con el CLAP.

Y leemos a los amigos, conocidos y contactos venezolanos, con todo lo que hemos pasado que: "habrá que esperar a ver cómo le va, porque la economía va bien (no, ya va a la baja), los entes internacionales tendrán que vigilar (¿cómo nos fue a nosotros con la ONU, OEA y demás con Chávez y Maduro?) y la gente de allá lo apoya (¿ya dejaron de negar que Chávez fue hiper-ultra-mega popular?).

Todo porque Bukele, ayer del partido de izquierda y apologista de Chávez y Maduro, dice hoy que es "anti-progre", "anti-woke" y "derecha". No importa la democracia, la demagogia, el populismo y la autocracia. "Es anti-comunista, amigo, entonces aunque sea malo, después lo sacarán".

Aunque se reveló que se había cuadrado con los maras, aunque se supo que cobró 6 millones de dólares por los venezolanos deportados, aunque la ONG y el medio más importante del país tuvieron que irse del país por la persecución y la violencia estatal (que ahora sustituye a la de las pandillas).

Venimos del pasado... 

25 julio 2025

Hard rock noruego, mall screamo de Florida, heavy/thrash argentino, jazz fusión avantgarde demencial, rock experimental bizarro, post-rock/metal con shrieks

1. Streets Of Fire (2025) de Motorjesus: Desde Noruega, un buen hard rock / heavy metal, rock muscular y clásico, con algo de comentario social. Divertido. 3,9 de 5.

2. A Cure to Poison the World (Deluxe- de febrero de 2025 reeditado en julio de 2025) de The Requiem. Un disco para volver a dejarse la pollina, ver MTV y sacar el delineador. Aunque es una versión radial y digerible, sigue juntando elementos vocales del screamo y la música más cercana al pop punk que estuvo el emo, con una dosis de post-hardcore que lo eleva. Suena muy noventero, pero con guiños al metalcore y claramente, a las letras, estética y formas del emo más depresivo, funerario y fashion.

Emo-pop, Mall Screamo y Post-hardcore. Me gustó muchísimo más ahora que la primera vez. Un 3,9 sólido con buenos gritos, guitarras bien producidas y puro sentimiento. Incluso sus baladas, sin ser desgarradoras, hacen un buen balance de performance y sentimiento, gracias a una gran capacidad vocal de su cantante. La versión Deluxe incluye singles fuera del disco de cuando se llamaban L'exquisite Douleur. 

3. Perros sin fe (2025) de Bajo Control Heavy Metal: heavy/thrash argentino, con guitarras groove, batería potente y una voz como la de Iorio, en la misma onda de Hermética y Malón y en menor medida de ANIMAL. 3,6 de 5 aunque el bajista lo hace increíblemente.


4. We Used To Cut The Grass #2 (2025) de We Used To Cut The Grass. Los músicos de Thank You Scientist en otro proyecto, pero sin nada de guitarras distorsiondas, esto es jazz fusión avantgarde, loquísimo, experimental y muy demente. 4,8 de 5.

5. Cadejos (EP, 2019) y Those Who Pass Between Fleeting Words (EP, 2023) de Mamaleek: remasterizados y publicados juntos en 2025. Ruidoso y demencial rock experimental, que dentro de su caótica locura puede incorporar música industrial, trip hop, black metal, música y narraciones de Medio Oriente, jazz y post-rock. Es un proyecto de un solo hombres, después que murió su hermano, de San Francisco, California.

6. The Fine Line Between Heaven and Here (2025) de Ba'al: hace una extraordinaria combinación de post-metal, post-rock y black atmosférico, apenas rozando el post-black, con canciones épicas con diferentes escenas gracias a una cuidadísima composición, y muchos arreglos de cuerdas. 

Son realmente distintos porque la voz es más tradicionalmente black mientras las guitarras se quedan en campo de experimentación y distorsiones no extremas, aunque en el tema final, Legasov, además de los guturales y los shrieks, hay riffs más brutales, incluso haciendo unas disonancias y usando armónicos, aunque aún más cerca del post-metal que del black, aunque las voces más vampíricas e incluso depresivas pueden ayudar a que sea difusa la diferencia.

Así puedes escuchar una calmada sección intimista, luego complejas formas instrumentales de post-metal, ligeramente progresivo, y luego shrieks ardientes (cortesía de Joe Stamps de Hecate Enthroned) sobre lo que podría estar en un disco de Godspeed You Black Emperor o Sprain, con riffs con distorsión alternativa, formas regresivas y sonidos invertidos, circulares, concéntricos y más propios de la exploración que de lo extremo, sin dejar de ser metaleros. 4,7 de 5. Son de Sheffield, Reino Unido.

24 julio 2025

Lo nuevo de Bush (post-grunge), Slaughter To Prevail (groove/deathcore), Daron Malakian and Scars On Broadway (metal alternativo)

1. I Beat Loneliness (2025) de Bush. Nunca le hice mucho caso a esta banda, especialmente porque la voz languidecida nunca me gustó. Ahora, me sorprenden sus buenos riffs potentes, ya no sólo de rock alternativo y post-grunge sino incluso de metal alternativo, djent y nü-metal, sin nombrar las pistas de música electrónica noventera, entre big beat y hardcore. Hasta la voz de Gavin Rossdale parece menos molesta. 4,2 de 5. Una mejora increíble en mi radar. Sí, británicos residenciados en EEUU. 

2. GRIZZLY (2025) de Slaughter to Prevail: aunque no soy fanático del pig squeal profundo ni de Alex Terrible en particular, este disco de los rusos residenciados en Florida está divertido y raro, en que ahora son más alternativos y menos brutales, sin dejar de ser muy pesados, han transformado su estilo. Eso tiene pros y contra, lo malo es que por momentos se siente que lo pesado es casi una mueca, un remedo, como en Conflict y en otras permite hacer cosas que serían imposibles para una banda de metal extremo.

Muy extraña esa ranchera y esas pistas pseudo-latinas en los primeros temas pero es bestial lo que hacen con las guitarras, aunque al mismo tiempo básico. Es como groove metal y nü-metal, que es densificado con deathcore y brutal death, en que lo pesado y ritmico está por encima de ser complejo o innovador, aunque los arreglos sinfónicos de Behelit y Rodina le suman mucho. 

3,7 de 5 aunque hay tema que realmente me gustaron mucho más, como Iamdead con el cantante de Falling In Reverse, Song3 con Babymetal y 1984. Son quizás outsiders y alternativos del metal moderno más extremo. Creo que están intentando conocer su lugar preciso, ¿son más Slipknot o más Lamb Of God siendo lejanos de ambos?

3. Los singles de Between The Buried And Me son increíbles: incorporan jazz, swing, funk y new wave en sus largas y épicas suites de djent y metal progresivo con guturales, coros limpios y muchos cambios de tiempo, forma y tono. 

4. Addicted to the Violence (2025) de Daron Malakian and Scars on Broadway: un disco regular, claramente la mitad de SOAD, en que por momentos hay buenas melodías y guitarras con sus melodías armenias, mucho nü-metal y la influencia disímil del punk, heavy metal y rap metal, pero muchas veces te quedas con ganas que sea mejor, que la otra parte de la banda fuese tan buena que él o simplemente mejor. Además, es un poco monótono escuchar su única voz. Me gustaron más las últimas canciones, definitivamente más alternativas, con voces melódicas, guitarras duras con sonidos orientalistas. 3,8 de 5.

5. Breakthrough (2025) de Joe Bonamassa. Suave y genial disco de blues rock / boogie rock. 3,8 de 5. 

23 julio 2025

Mis disco favoritos de 2025: Never Enough de Turnstile: a veces post-hardcore, otras new wave y casi siempre ambas

A veces uno aprecia una banda antes que los demás, antes que sean famosos e incluso tanto tiempo antes que apenas, los recuerdas. Eso me pasó con ellos y ahora que están en mayor reconocimiento, uno dice, al mismo para sí mismo, yo ya sabía (o intuía). Aunque también hay que admitir, el disco con los que los conocí hace ocho años, Time & Space era básicamente hardcore punk y post-hardcore. 



La portada es extremadamente minimalista.


Con el doble single/video SEEIN´ STARS / BIRDS definen claramente lo que hacen y cultivan, por segunda vez después de Glow On, que son una banda que hace post-hardcore y rock alternativo, e incluso metal alternativo y hardcore punk, pero también dream pop, new wave y ambient pop, al mismo tiempo, con humor, creatividad, desenfado, alegría y guitarras que pueden ser psicodélicas, punketas e incluso metaleras, y todo al mismo tiempo. 


Me suena a esa nueva tendencia noventera de tocar canciones pop o radiales a ritmos de guitarras industriales, pero esto es algo extraordinariamente mejor, y sin recurrir al nintendocore. 

Algo quizás tan divertido y osado, similar a lo reciente de The Callous Daoboys así no alcancen sus alturas, sí hacen algo realmente que toma los sonidos ochentosos, de estas escenas tan disímiles y los unen de forma única. Es decir, es punketo ye electrónico pero no es synth punk, al revés, es una especie de hardcore/post-hardcore con sonidos del new wave y el dream pop, incluso ambient y hasta dance, pero pensado desde el concepto de banda, nada de laptops. ¡Grandioso!

Por ejemplo, en la canción I CARE se encuentran magistralmente todas esas influencias, por ejemplo. Y DREAMING es una locura con esos ritmos latinos y new wave junto a guitarras punketas. DULL es otra joya y ni hablar de LOOK OUT FOR ME, con sus bases discotequeras y pianos oníricos, siempre acompañadas de guitarras hardcoreras y ritmos rapcore, voces con reverb y atmósfera industrialosa. SLOWDIVE es otra gran canción, partiendo desde el metal alternativo, con las guitarras más potentes pero igualmente rítmicas y electrónicas, que pueden recordar a War Pigs de Black Sabbath.

Un par de excepción, CEILING y la del cierre, MAGIC MAN, que no tienen nada.

La banda es Brendan Yates en las voces, Daniel Fang [D-Fang] en la batería, Franz Lyons [Freaky Franz] en bajo y voces, Patrick McCrory y Meg Mills en guitarras. Entre los invitados, haciendo pequeñas partes, están el jazzista Shabaka en las flautas, Hayley Williams de Paramore y la cantante de country pop alternativo Faye Webster en los coros.

Power sinfónico corsario británico (Alestorm), compilado funk rock de Queen, el inicio de Lingua Ignota (neoclassical darkwave), death sueco

1. No Grave But The Sea (2017) de Alestorm. Los siempre divertidos y muy técnicos piratas que combinan folk metal, sinfónico y power metal, shrieks, humor y arreglos progresivos para contar sus historias de los siete mares extremos.

2. While Bearing Teeth (2025) de The Contorsionist. Pero no la banda de djent y metal progresivo, sino otra allí de indie pop folk. Escuché unas canciones, una vaina aguada total. 2 de 5.

3. Funk (2025) de Queen: otro compilado de los más grandes. Las canciones más comerciales, pop, sexy y radiales, gracias a muchísimo bajo, pero no siempre afortunadas de los más grandes. Claro, está la inmensa Another One Bites The Dust y el éxito radial You Don´t Fool Me. Aunque también incluye algunas buenas canciones guitarreras. Diría que 3,7 de 5.

4. Let the Evil of His Own Lips Cover Him (2017) de Lingua Ignota. Meses antes del devocional, electrónico e intimista All Bitches Die, e incluso dos años antes del Caligula, cuando añadió black metal y noise a su propuesta, Kristin Hayter había publicado un debut de cinco temas, el Día de San Valentín, con su impresionante voz de soprano, órganos de iglesia, pianos y mucha manipulación digital con noise, samples y sonidos torturados de fondo.

Además, el lanzamiento original tiene un versión extraña de Bad Boys del jamaiquinos Inner Circle (que no está en Deezer ni Spotify pero sí en Youtube y Soundcloud).

El disco bebe de la música litúrgica cristiana, el neoclassical darkwave, el death industrial y Lied (música venida del romanticismo alemán con solo voz y piano) y son cuatro de los 13 temas de su tesis de grado de Artes Aplicadas, publicada apenas un año antes en Chicago, que incluyó además un performance y videos como conté aquí, sobre la normalización del abuso doméstico y la violencia de género contra las mujeres. Este disco, también increíble, recordando a Diamanda Galas aunque más contemporáneo y electrónico, tiene un 4,5 de 5.

5. Grip of Ancient Evil (2025) de Entrails. Usualmente me gusta mucho su death metal pero salvo algunos temas, este disco está más bien flojo, repetitivo y aburrido. Y es música extrema, jóvenes. 3,3 de 5. Creo que le faltó algo más de velocidad o volumen, además de riffs más novedosos. Es demasiado ambivalente, porque dentro de una misma canción hay oscuridad en forma de death doom pero también algo que parece inacabado, apresurado o poco logrado como en Inner Demon.

6. Never Enough (2025) de Turnstile: de mis discos favoritos del año. Acá publiqué una reseña más larga. Dream pop, hardcore, post-hardcore, new wave, rock y metal alternativo en una sola pieza.