26 marzo 2025

El "perreo cósmico" de Héctor Guerra, power metal australiano, metal operístico alemán, slacker rock / noise pop muy nostálgico de Canadá, brutal death gringo, black/folk alemán, alt-pop/RnB, hiphop sureño/boom bap (Doechii)

0. Hoy debo terminar lo de Probox, preparar la clase de mañana y publicar algo en Cocuyo Chequea.

1. On My Command: un trío de singles de power/thrash de Australia, realmente poderosos e innovadores. Es el proyecto del músico Sean Mackay junto al baterista de The Anchoret y Aviations.

2. Cumbiando el mundo (2025) de Héctor Guerra: cumbia psicodélica humorística con sátira sobre términos sociales actuales, teorías de conspiración alienígenas y cultura de cancelación, sobre una fusión de folclore latinoamericano con electrónica latina, pero la segunda parte del disco se abre a más ritmos, desde el hip hop y el rap a ska, reggae, bachata y muchos más. Héctor es un rapero español-boliviano, inventor del género que ha bautizado como Perreo Cósmico. Divertido, 4 de 5.

3. Schuld (2012)de Molllust: debut de esta banda de metal sinfónico alemán conformado por Janika Groß (vocales, piano) y Frank Schumacher (vocales, guitarra), que han tocado/tocan con Haggard más una variedad de músicos académicos/metaleros que han variado. Es altamente operístico y orquestal, con una presentación en vivo con decenas de músicos como Therion o sus colegas alemanes. Discazo, 4,7 de 5.

4. a seasons end. (2025) de bug drug. Este es un divertido disco, nostálgico, que toma dulces melodías vintage de rock and roll, incluyendo doo woop y motown, para presentarlas en una especie de mezcla de pop barroco, noise pop y garage rock bastante lo-fi, como si The Strokes fuesen aún más crudos y agregaran instrumentos de viento.

Según Rate Your Music son parte del movimiento de Emo Revival, mientras el disco es de slacker rock y noise pop, apelando también al indie surf, chamber pop, twee pop e indie folk. Sin embargo, puedo ver en la discusión que no hay acuerdo entre si esta es una banda que hace géneros originarios como Motown y Sunshine Pop, si es un revival o si está en el medio de ambos, que es lo que creo. No los veo indie folk, ni siquiera en los momentos en que puedan recordar a Beirut, por ejemplo y el surf es apenas superficial, es aún más retro.

Pues aunque la lista de géneros parece bastante descriptiva, no llega a decir lo originario y proto-rock que suena, como si viéramos a una banda de los 50 tocando con la calidad de sonido de la época, sin pulir demasiado el choque de brillos y estridencias del hit hat ni de la distorsión de las guitarras, pero con la actitud desenfada actual del indie, cultura DIY y por supuesto, algo de ironía.

Se puede notar en cómo suenan los instrumentos folk, casi como si fuese un vinil con sus ruidos e imperfecciones, pero de forma real, sin la estética recreada digitalmente. Es decir, trataron de sonar tanto como se puede viajar en el tiempo, seguramente usando técnicas de grabación, producción e instrumentación de la época. Pero lo estoy escuchando digitalmente.

Y aunque eso es, o puede ser, slacker, suenan mucho más vintage que cualquier banda de los últimos 20 años. Interesantes, 4,3 de 5. Son de Edmond, Canadá.

5. 3 (2025) de Bodybox: brutal death / hardcore poderosísimo y muy bueno. Con algo de fraseos raperos/hardcore al final que le suman a la propuesta, que usualmente es demasiado básica, repetitiva u obvia, en este caso, me pareció con muchísimo gancho y brillo. 4,4 de 5. 

6. Wanderungen durch den Daemmerwald (2013) de Aethernaeum: black/folk atmosférico alemán, ahora disueltos, obra alrededor del músico Alexander Paul Blake, quien hace voces, bajo, guitarra y teclados. Otra joya misteriosa escondida entre mis favoritos de Deezer. Es el tipo de banda entre cruda y melódica, experimental y osada, que más me atrae. Son underground, valiosos y raros.

Me recuerdan a Summoning aunque con un sonido mucho más expansivo y melódico, así como también más completo y colectivo, que incluye un shriek aserrado, orquestaciones poderosas gracias a la presencia de un cellista en la banda y un blast beat aplastante. Los arreglos sincopados de sintetizadores, lentos riffs arpegiados y momentos calmados, bastante góticos, añaden profundidad al disco, de temas extensos. 

Fue un proyecto aparte de varios de los músicos de la banda de metal gótico Eden weint im Grab, que incluyen a Blake. Puntuación: 4,3 de 5.

7. SteSy: singles de esta banda de metalcore / eurodance austriaca, cuyo cantante estuvo en varias rondas de The Voice Alemania. Es divertido y loco, porque siempre hay guturales, incluso en las versiones de Eiffel 85 o Vengaboys. Es medio infantil pero se goza. Unos singles de Suck Puppies, rockeros/metaleros alternativos de Australia. Regulares, con buenos y horribles momentos. Su bajista toca en Evanescence. 

8. Off With Her Head (2025) de Banks: downtempo / r&b / pop según Sputnikmusic. Cantante de Los Angeles con cinco discos encima desde 2014 con Goddess. Me lo recomienda Deezer. Tiene a Doechii y a Yseult de invitadas, lo que ya es alta ganancia. Según RYM es Pop y R&B alternativo, con algo de dance-pop y post-dubstep. No es mi tipo de música pero aprecio que la producción y voz me gustan bastante. Mucho más que Sasami e incluso que Magdalena Bay y Charlie XCX. 3,5 de 5. 

9. Alligator Bits Never Heals (2024) de Doechii: el maravilloso álbum del año pasado que impulsó a esta cantante a ser estrella de la interpretación en redes sociales y distintos shows en vivo, con sus rarezas vocales, letras sobre ser mujer, el sexo y la relación con las redes sociales. Se me había escapado pero lo aprecié a tiempo. A veces me recuerda al RnB alternativo y vaporoso de Kali Uchis. 

Maravilla de Hip Hop sureño, que se alimenta de encantador boom bap, hardcore hip hop, trap y distintas formas underground del rap. Esperemos no sea convierta en algo demasiado mainstream en forma, es decir, que siga siendo atrevida, rara y retadora. 4,8 de 5.

10. GOLD (2025) de Scour: repito esta bestialidad de black/death hiper furioso, veloz y perverso, lo mejor que ha hecho en el género el pana Phil Anselmo. 

25 marzo 2025

Power/melodeath alemán de comedia, rock/reggae/dub fusión francés, thrashcore de NY, bagatelas de John Zorn en noise rock, reinterpretaciones de Ravel, death/doom melódico alemán, hard rock / glam sueco, progresivo sueco y canadiense (rock primero jazz/metal luego), metal alternativo finés, metal alternativo/post-hardcore australiano

0. A trabajar duro con lo de Probox.

1. Dead Or Alive (2006, EP) de Grailknights. Power metal / comedia alemán, con grandes coros, gracias a que parte de sus músicos y sus invitados han participado o son parte de Van Canto. Me gustan bastante. La música es impecable, los arreglos realmente buenos y este EP apenas es una muestra de todo lo que hacen con buen humor y sin ser una banda tan humorística. 4,3 de 5. Además, aún tienen guturales y momentos de melodeath. Además, el tema final, el Superhero Medley mezcla clásicos del metal, desde Slayer y Judas Priest, con temas de Las Tortugas Ninja, El Hombre Araña y mucho más. Son genaiales.

2. C'est pas à vous qu'ça m'arriverait (2025) de Marcel & Son Orchestre: gracias, Deezer, por recomendarme artistas franceses que jamás en la vida habría escuchado. Básicamente es música alternativa fusión con rock, reggae, dub, ska y lo que según RYM es Chanson francesa alternativa. Es divertido y que jamás habría encontrado por mí mismo. Ahora sí alimenté mi algoritmo. 

3. Belly of the Beast (2025) de Combust: crossover thrash, hardcore punk y hardcore de NY, de La Gran Manzana. Me parece potente, entretenido y muy bien producido, con un sonido transparente que permite ver la variedad de cambios, riffs y arreglos vocales, porque tienen media docena de invitados. Puede haber algo de metalcore pero lo que domina es la actitud y ethos del punk, aunque el sonido es realmente thrashoso pero también pulido. Es demoledor y al mismo tiempo, declarativo. 4,3 de 5. Es menos "rapero" que sus congéneres. 

4. Bagatelles Vol. 3 (2025) de John Zorn interpretados por Trigger. Después de las versiones de jazz/rock progresivo de Mary Halvorson, y las versiones de chamber pop con dos cellos, ahora viene otra forma distinta. Trigger prueba con algo que se parece a algo que haría Colin Marston, algo entre el death metal progresivo de vanguardia y el noise experimental, con mucho bajo industrial. 4,5 de 5.

Trigger es un power trío de noise rock de NY, conformado por Will Greene (guitarra eléctrica), Simon Sheldon Hanes (bajo eléctrico) y Aaron Edgcomb (batería). 

5. Ravel: String Quartet (2025) de Attaca Quartet. Cuatro maravillosas composiciones del compositor francés impresionista en cello y violín del grupo de chamber music de NY. 5 de 5, glorioso. 

6. At the End of Infinity (2013, EP) de Dissecdead: de verdad tengo música rara en mi colección de Deezer, pero en el mejor de los sentidos. Este death melódico alemán, súper brutal y ruidoso es uno del que no tengo ningún recuerdo. Es realmente bueno, increíble, pues toma lo melódico y accesible de los riffs del death sueco para meterlo en lava, ácido y munición, con un sonido y voces similares a las de Morbid Angel y Obituary, añadirles armonías que parecen venir del jazz latino o del groove metal, con el sonido asesino de Deicide. Enciclopédico y corrosivo. Quiero más. 4,6 de 5.

7. Thrill of the Bite (2025) de Crazy Lixx: hard rock / heavy / glam de Suecia. Entretenidos, bien producidos, deben ser la delicia de los nostálgicos. Me gustan pero no volvería a escucharlos, aunque les concedo la calidad, son efímeros para mí. 3 de 5.

8. Transmutation (2025) de Karmakanic: rock progresivo sinfónico sueco, muy melódico, bastante accesible, con largas partes de orquestaciones y/o pianos, así como guitarra acústica. Es un disco generalmente con canciones largas, entre 6 y 7 minutos, más el cierre con una suite de 22 minutos que recorrer distintos rincones de la galaxia del rock progresivo, desde el shred guitarrero hasta las expansivas formas de experimentación sinfónica, con muy buena producción vocal. 

Se destaca especialmente los circulares arreglos de bajo, que aderezan arreglos que van entre el space rock y el progresivo psicodélico a momentos mucho más meditativos y calmados. Es el trabajo cuasi solitario del bajista y multi-instrumentista Jonas Reingold, quien se encargó también del bajo, teclados, guitarra eléctrica, voces y coros, junto a Krister Jonsson en guitarra líder (de la mayoría pero no todas las canciones), Göran Edman en la voz de un tema y Lalle Larsson en el teclado de un par de canciones.

Además, muchos invitados como el legendario Andy Tillison (ahora en The Anchoret) en Hammond y clavinete, Simon Phillips en batería y percusión, Jan-Olof Jonsson en guitarras acústicas, Luke Machin en solos y guitarra acústica, John Mitchell (Frost*) cantando en casi todas las canciones más guitarra 12 cuerdas, Randy McStine en voces, guitarras, coros y también guitarra 12 cuerdas acústica. Geri Schuller en piano, Craig Blundell  en batería, Dina Höblinger en voces, Lelo Nika en acordión, Markus Lukastik en flauta, Rob Townsend en saxofones, Tomas Bodin en teclados, Sven Cirnski en guitarra eléctrica, Nick D'Virgilio en batería, el legendario Steve Hackett en guitarra acústica de nylon, Amanda Lehmann en coros y Roger King en teclados. Casi todos para el último tema extenso.

8. It All Began with Loneliness (2023) de The Anchoret: una joya del rock/metal progresivo, uniendo jazz, arreglos orquestales, guitarras psicodélicas, una voz prodigiosa y atentos arreglos de tiempos imposibles con la dulce accesibilidad de las canciones bien cantadas, con coros y puentes. Increíbles, 5 de 5. Acá los reseñé en solitario.

9. Leech y otros singles de Luna Kills, banda de metal alternativo de Finlandia conformada por Lotta Ruutiainen (vocales), Lassi Peltonen (bajo), Samuli Paasineva (guitarra) y Jimi Kinnunen (batería). Shrieks profundos, voz melódica, muchos arreglos electrónicos y guitarras metalcoreras, con un bajo profundo e industrial. RYM habla también de electronicore y nu-metal, y puedo ver la coincidencia entre rock electrónico, post-hardcore y algo de djent.

10. Mutation (2024) de RedHook: metal alternativo / post-hardcore / emo-pop de Australia, con voz femenina. Excitantes arreglos de nu-metal/djent, buenas voces combinadas y guitarras gigantes con arreglos creativos de saxofón y electrónica. Muy divertidos, 4,3 de 5. Con Emmy Mack (vocales), Craig Wilkinson (guitarra, programación), Alex Powys (batería) y Maverick Burnett (bajo).

24 marzo 2025

Lo nuevo de Jethro Tull (progresivo / rock clásico), nu-jazz/dub/trip hop orgánico y vivo (Red Snapper), rock alternativo/metalcore británico, hardcore gringo, melodeath melódico alemán, soundtrack surcoreano de videojuegos, hard rock / power pop / glam punk británico

0. Festivo, no hubo clases en la universidad. Quiero practicar katas en la tarde/noche para darme más seguridad.

1. Curious Ruminant (2025) de Jethro Tull: es como raro decir esto, pero este disco de estas leyendas del rock progresivo / folk no suenan a sí mismos, lo que no debería ser malo per sé, pero escuché menos flauta, menos rarezas y más baladas sin demasiados cambios de onda. Bastante regular, 3,5 de 5. En este caso, la banda está conformada por Ian Anderson en flauta, voces, guitarra tenor y acústica, mandolina, letras y composición. David Goodier en el bajo. John O'Hara en piano, teclados y acordeón. Jack Clark en guitarra eléctrica y Scott Hammond en batería, reforzados por James Duncan en batería, cajón y percusión. Andrew Giddings en piano, teclados y acordeón.

2. Prince Blimey (1996) de Red Snapper: esta banda me parece increíble, porque suena electrónica pero es bajo, guitarra, batería e instrumentos de viento para hacer acid jazz, dub y nu jazz, así como mi electrónica favorita, el breakbeat, cubriendo desde el trip hop al drum n bass. La versión extendida tiene además remezclas y versiones electrónicas que me hacen bailar y sonreír. 4,8 de 5.

3. On a Knife's Edge (2025, EP) de State Of You, excelente rock alternativo, post-hardcore y metalcore de Reino Unido. Aunque no demasiado distintivo, está bueno. 3,6 de 5.

4. Idaho (2025) de Ingrown: hardcore de Boise, EEUU, rozando el grindcore y a veces hasta el metal. Lleno de batería furiosa, grunts con gritos corales punketos y feedbacks como iniciadores de canciones, siempre de menos de 2 minutos. 3,6 de 5. Eso de Metalcore según RYM me parece un pelón total. 

5. Four Songs for the Left Behind (EP, 2012) de Another Perfect Day: un seductor, oscuro y muy bello melodeath progresivo alemán, en que se conjugan influencias del doom, el metal gótico (con gritos femeninos horroríficos) y algo del black atmosférico. Un gutural cavernoso, una voz limpia muy evocadora y guitarras que se pasean entre las dobles armonías y el martillo de concreto del death/doom, los arreglos orquestales y las ambientaciones fantasmagóricas resultan en una alquimia de emociones y texturas increíblemente atrapantes, que puede recordar a Agathodaimon.

Es el trabajo solista de Kristian "Kohle" Kohlmannslehner, más conocido por su trabajo como productor e ingeniero de sonido en su estudio Kohlekeller Studio, en Seeheim, Alemania. Lamentablemente desde entonces no ha publicado nada más bajo este nombre. Entonces invitó a participar con sus vocales a Asphodel (öOoOoOoOoOo), Dan Swano, Sam Anetzberger, Frank Nordmann y Julien Truchan (Benighted) junto al baterista Roel van Helden (Powerwolf) y las orquestaciones de Dominic G. Joutsen. 4,7 de 5.

6. Will you still love me? (2025) de TheCityIsOurs, me recuerdan a Twelve Foot Ninja con Bilmury y Papa Roach. Son de Londres y según RYM es Alternative Metal, Metalcore y Pop Rock, entonces sí pero le falta más porque hay humor negro, sátira e innovación en la mezcla de sonidos de RnB/metal, combinación de post-hardcore con extrañas y diversas formas de texturas, que van desde usar sonidos como del pop de Backstreet Boys a guitarras afiladas de metal californiano y guturales monstruosos. 4,3 de 5.

7. Stellar Blade Original Soundtrack (2024) de Shift Up- Totalmente inesperado pero encantador disco de soundtrack de videojuegos de Corea del Sur. No lo escuché completo por el disco pasa las 10 horas pero me enganché con los temas de la compositora Youngjee Lee. Los temas que escuché van desde el smooth jazz vocal a la ópera, de las power ballads a lo orquestal. Maravillosa experiencia.4,5 de 5.

8. Satanic Rites of The Wildhearts (2025) de The Wildhearts. Este nombre quizás es tan o más confuso que el The Eagles Of Death Metal. En este caso hablamos de lo que podría decir es algo entre el black n roll, el hard rock revival / gótico tipo Ghost e incluso el rock alternativo / pop punk / arena rock, pero también un rock duro con influencias vintage como The Hellacopters, e incluso algunos riffs arpegiados de rock progresivo y canciones con grandes guitarras y baterías industriales.

Sputnikmusic se limita a tres etiquetas, que apenas son rock, pop y hard rock aunque se queda cortísimo porque hay algo de metal y sí, mucho de pop rock. Según RYM, tampoco hay amplísima claridad, hard rock, punk rock y power pop. Que sí, pero los arreglos con teclados y sintetizadores, e incluso riffs tipo Dire Straits, los momentos grandiosos de glam rock e incluso yatch rock, pero también los shrieks y las guitarras más punketas, hacen que cualquier descripción se queda corta. 

Son de Newclastle, Reino Unido, y veo que tuvieron momentos de mayor gloria (de la crítica) entre 1993 y 1997, luego discos más esporádicos y acercamientos al noise primero y al power pop luego, después de haber cultivado el glam punk que ahora parece diluido con más hard rock y sonidos contemporáneos, e incluso casi nu-metal en forma. Es realmente divertido y creativo, genialmente diferente. 4,3 de 5.

23 marzo 2025

Death/doom gótico finés, death sinfónico súper operístico, jazz-rock avant-garde, black polaco misterioso (con videos de IA), indie pop/rock elegante y ruidoso, death/black turco

0. Debo vencer el temor a equivocarme en público en el Dojo, a pesar de la preparación. Creo que es ese temor a que en el kata no puedo improvisar y adaptarme, sino cumplir a cabalidad.

1. The Unending (2025, EP) de Hanging Garden. Elegante y potente death/doom gótico de Finlandia, una escuela que sabe combinar melodía y brutalidad, así que lo gótico fue sónico pero no ralentizaba ni abrumaba. Me gustó que no fue demasiado fúnebre, con una cantante invitada y bastante brutal. 4,3 de 5. Fácil. 
2. Apostle to the Malevolent (2025) de Kerberos, según Metallum es death metal sinfónico progresivo, aunque prefiero llamarlos death/power neoclásico y operístico, porque junto a los veloces y muy progresivos riffs de power metal y un bajo de thrash técnico que hace piruetas se escuchan arreglos de clavicordios y órganos de iglesia que se entrecruzan en tiempos extraños con coros medievales de nueve personas con voces de barítono, tenor, soprano y contraltos y arreglos sinfónicos con dos violines, viola y cellos.

En otros momentos las guitarras son más death/black con arpegios en incesantes contratiempos giratorios y reversos y shrieks perversos y penetrantes, que se complementan entonces con las voces y orquestaciones de formas más cercanas al death sinfónico aunque hay más guturales y arreglos progresivos laberínticos entonces.

Es un cuarteto suizo compuesto por Félicien Burkard en voces, guitarras, bajo sin traste, voces de barítono y tenor y composición; el baterista Nicolas Käser; Ai-lan Metzger en voces, coros de soprano y contralto y composición y el guitarrista Diego Lanzendörfer. 4,7 de 5, maravilloso.

3. Consentrik Quartet (2025) de Nels Cline's Consentrik Quartet: hipnótico y hedonista disco de jazz. Según RYM hay distintos géneros del jazz acá: avant-garde, mezclado con rock, cool y post-bop. El guitarrista Nels Cline (estadounidense, de LA) se acompaña de la alemana Ingrid Laubrock el saxofón tenor, Chris Lightcap en el contrabando y Tom Rainey en la batería. A estos discos les pongo 5 de 5 sin chistar porque son de otra galaxia. 

Cline es invitado en el disco 2025 de clipping. y él es guitarrista de la banda de rock experimental Wilco. Por eso quizás escuchamos en temas como Satomi y Inner Wall algo más cercano al post-rock, la música experimental y la fusión jazz, que me hizo pensar en Imperial Triumphant, mientras que en algunos temas hay ritmos y formas de jazz muy tradicional, mientras en la mayoría hay formas innovadoras y raras aunque dentro del propio género, con muchos solos de saxofón y la guitarra haciendo gala de versatilidad, lo que es reforzado por la parte rítmica, en la que escuchamos los característicos sonidos del bajo acústico y las escobillas sobre platillos y tambores. Un universo amplio de sonoridades en diversas épocas.

4. Czart, la misteriosa banda de black industrial y sinfónico que está impresionando a todos con sus impresionantes videos generados por Inteligencia Artificial. La propia banda se ha descrito en redes sociales como "artistas multimedia" de Polonia. La música sí parece orgánica, con un cantante hábil que tiene un shriek puzante y un growl más usualmente usado en el brutal death y claramente influenciado por el post-metal, mientras que la música se basa en cambiantes ritmos llenos de riffs mid-tempo, enriquecidos con voces femeninas, arreglos de clarinete y samples. Se escucha como Dark Age, Behemoth y Aquilus pasado por And Oceans y Anaal Nathrakh.

5. Drive To Goldenhammer (2025) de Divorce: elegante y ruidoso, romántico, vintage y vaporoso indie rock / indie pop de Nottingham, Reino Unido, que me hace pensar en una versión slacker rock del easy listening de los 50, aunque hay temas más noise pop y cercanos al alt-folk, el rock alternativo o simplemente, el indie rock, también hay unos románticos de alt-country, pop barroco y alt-folk, por medio de una amplísima cantidad de pequeños sonidos, de arreglos mínimos, de momentos de suave y hermosos pianos, sintetizadores, órganos, que pasan a feedback de guitarra que son completados con espasmódicos arreglos percusivos. Entonces se pasean del pop al rock.

La banda es Felix Mackenzie-Barrow (guitarra eléctrica, voz, piano, guitarras 12 cuerdas (acústica y eléctrica), Rhodes, órgano, guitarra barítona y armonio), Tiger Cohen-Towell (voz, bajo, sintetizador, órgano eléctrico, piano y órgano). Adam Peter Smith (órgano, guitarra eléctrica y acústica, coros, sintetizador, guitarra barítona y semi-acústica) y Kasper Sandstrøm en la batería, guitarra acústica, eléctrica y 12 cuerdas, sintetizador, piano, percusión, coros, órgano y programación). Me gustó bastante, 4,3 de 5.

6. Punishment (2025, EP) de Crown Magnetar: deathcore furiosísimo, monstruoso, aunque un poco genérico, tiene buenos momentos de burtal/slam. Son de Colorado Springs. Me gustó, pero 3,5 de 5. 

7. I, Moloch (2025) de Shrine Of Denial: debut de esta banda turca death/black con momentos técnicos, de brutal death y otros de black atmosférico. Esto es música extrema como deber ser, brutal, feroz, rápida y dinámica, además de misteriosa, atmosférica y directa, sin concesiones. Me gustó, 4,2 de 5.


22 marzo 2025

EP de Manu Chao y lo nuevo de Imperial Triumphant (black/death disonante, avant-garde y progresivo de NY) y Cradle Of Filth (black sinfónico, melódico y vampírico), post-punk/noise/dance-punk, thrash extremo californiano, hip hop australiano, black n roll californiano, black atmosférico ucraniano

0. Sábado de doble entrenamiento de kárate.

1. Coracao No Mar (EP, 2025) de Manu Chao. Después de Clandestino, este artista hispano-francés sólo gira alrededor de su mejor momento como solista. Diría que 3,3 de 5. Homens es una letra nueva del tema King Of The Bongo sobre los hombres en portugués. 

2. Goldstar (2025) de Imperial Triumphant. Los maestros niuyorkinos del death/jazz/black disonante, avantgarde y progresivo llegan a su sexto álbum en plena forma. Canciones que evocan la época dorada del jazz en su ciudad, homenajeadas por medio de caóticas formas rítmicas que beben del trago majestuoso de combinar este arte estadounidense y metal extremo progresivo, se le añaden aún más extrañas tiempos y figuras melódicas que con polifonías y polirritmos hacen una enrevesada travesía por sonidos terroríficos, elegantes y perversos, como nos tiene acostumbrados. 

Pero ahora no hay saxofón ni jazz fusión, sino es un disco más dedicado al metal avant-garde y las posibilidades sónicas de la oscuridad configurada en una banda de metal extremo disonante, mientras por otro lado hay una paciencia en tiempos y progresión para ir desarrollando esas ideas que podrían haberse presentado demasiado sucias, apresuradas o estridentes, para después de reflexiones y reversiones, mostrar cómo se aprende también de la máxima capacidad ya demostrada para reconvertirse en la idea original de usar ideas de un género pero tocadas de otra forma. Además, hay algo de psicodelia, sludge y hasta industrial, así que es más Ulcerate que Atheist.

El dorado power trío enmascarado de Zachary Ezrin (voces, guitarras y orquestaciones), Kenny Grohowski (batería) y Steve Blanco (bajo, teclado, piano y voces) ya no sólo ofrece pasadizos y retornos infinitesimales, sino un diseño de sonido conceptual que se retroalimenta constantemente, por lo que parece que damos giros concéntricos por la ciudad y sus motivos musicales. Sin desmeritar el trabajo propio, el mejor tema indudablemente es Pleasuredome con los bateristas Dave Lombardo y Tomas Haake de invitados. 

3. The Screaming of the Valkyries (2025) de Cradle of Filth, si el Hammer Of The Witches era el regreso hacia el black metal, menos gótico y punketo, extremo pero melódico, este disco nos devuelve a la banda a los noventa en que amalgamaban la música medieval y barroca al metal, convirtiéndolo en un soundtrack de horror, sensualidad vampírica y elegancia gótica. 

Ahora este disco suena a un regreso de elementos como los riffs de NWOBHM, las voces femeninas combinadas con las narraciones góticas de Dani Filth, en una atmósfera musical que combina metal gótico y black melódico con violines y sintetizadores, pero la banda no se está imitando ni regresando a los orígenes, es un poco de esto y una nueva senda admitiendo quienes son realmente.

CoF seguirá siendo mayoritariamente gótico, pero también serán vampíricos con corpse paint. Así que volveremos a escuchar esos riffs de heavy/speed de los primeros discos, baterías en gallop e influencias del punk/post-punk, así como algunos clavicordios, también las guitarras distorsionadas y veloces a lo Vempire, Principle Of Evil Made Flesh y Dusk And Her Embrace, con ese raro ritmo de rock and roll con distorsión noruega y también usar grunts, shrieks a toda velocidad, chillidos y alteraciones barítonas que acompañan a lentos riffs apoyados de orquestaciones y ritmos a mid-tempo, más goth que rock, pero ahora los arreglos vocales de las sopranos son más más melódicos operísticos y las guitarras tendrán momentos sin distorsión.

Y este cambio vocal se debe a que a la llegada de Zoe Marie Federoff (Vivaldi Metal Project, Catalyst Crime - metal sinfónico, Atrocity), la quinta tecladista/cantante de la banda pero con experiencia en bandas de power y black sinfónico. El otro cambio relevante es la entrada del guitarrista Donny Burbage (Aether Realm). 

Mi tema favorito, el final, Malignant Perfection. Puntuación, 4,3 de 5.

4. Soft Spot (2025) de Honningbarna: disco estridente, raro y experimental, que se pasea por el noise rock y el post-hardcore pero dentro de tanta explosividad y brillo de las guitarras, hay mucho espacio para derivaciones agresivas de la electrónica como synth-punk y dance-punk. El resultado es una especie de post-punk muy estridente o un hardcore punk demasiado bailable. A veces me recuerdan a una versión muy industrial de Porno For Pyros. 

Aunque estos noruegos por momentos, que suenan muy ingleses, también usan polifonías y capas de muchas guitarras, que incluyen algunas en trémolo picking y teclados como si fuese black sinfónico, e incluso blast beats para combinarlo con indie rock, hardcore punk y mucha electrónica de los 90, desde deep house a techno.
Bueno, 4,2 de 5. 

5. Wrath and Ruin (2025) de Warbringer: extraordinario disco de thrash extremo de esta banda de Ventura, California, que sólo usa guturales entre un extraordinario shriek y la voz rasgada de Kreator, e incluso esos falsettos metaleros que pueden ser vampíricos, con arreglos de melodeath y black melódico, así como una batería que suena al death de Florida de los 90 en el uso de los platillos. Me gusta muchísimo esta banda que une generaciones y es tan brutal con una producción tan transparente.

Como en el disco anterior, Carlos Cruz, ya no sólo se encarga de la batería sino agrega varias guitarras rítmicas, acústicas y limpias, teclados y compuso ocho de los temas. La banda también tiene al bajista Chase Bryant (ex Pomenagrate Tiger y de ONI), el guitarrista Chase Becker (Exmortus) y el fundador Adam Carroll, una combinación de experiencias que hacen que esta banda combina influencias europeas, estadounidenses y de world music. Maravilloso, 4,8 de 5.

6. Broken Syllables (2025) de C.Rae: después de no sé cuántos singles y colaboraciones, segundo disco de este rapero australiano. Suena como al hip hop/RnB más dramático, con alguillo de horrorcore a veces y en otras parece algo parecido a Eminem/Dr.Dre. Termina siendo algo aburrido por repetitivo, 3,3 de 5. 

7. Гра тіней (Shadow Play) de Drudkh: decimotercer disco del grupo ucraniano black atmosférico compuesto por Roman Sayenko (Роман Саєнко) en guitarra y bajo, Роман Благих (Roman Blagih) en voz y teclados, Taras en el bajo y Владислав Петров (Vladislav Petrov) en la batería, aunque no está demasiado claro si ese es la alineación oficial.

El primer tema, tan largo como los demás, entre 7 a 12 minutos, es puramente folk y luego escuchamos un black rápido, enfocado en contrastar en claroscuro un blast beat y guitarra de fondo muy old-school con teclados al frente con una propuesta más melódico e incluso sinfónica, como si convivieran las dos formas del género al mismo tiempo en una reconciliación de sombras diversas. 

8. Cult of the Serpent Sun (2025) de Nite: me gustan mucho las bandas que toman sonidos del rock para transformarlas en metal, haciendo una alquimia de distorsión y efectos sobre riffs que cabrían perfectamente en bandas mucho más antiguas como mis grandes favoritos, Tribulation y Kvelertak, y claro, Ghost.

En este caso, los riffs de rock and roll y heavy metal, tipo Maiden y Judas, son presentados en un altar de sludge, black y doom. Así esta banda de California sustituye las voces magistrales y operáticas por un shriek misterioso, conservando los tropos del heavy a mid-tempo, sin gallop ni sintetizadores, sino directamente usando los mismos riffs y las dobles armonías pero con distorsión más metalera, muchos reverb y una oscuridad más dura que la de Ghost sin llegar al black gótico de Tribulation. 

21 marzo 2025

La evolución de los súper héroes como representaciones de grupos sociales, según ChatGTP For Writer

 Le pregunté a ChatGTP for Writer sobre la evolución de los súper héroes como representación de las personas que tenían un estatus similar en la sociedad, partiendo de que éramos los periodistas y luego los científicos pero más tarde fue los marginados, migrantes, diferentes, como los X-Men.

Me respondió esto, que luego edité.

📌 La evolución de los héroes y su representación en la cultura popular


📜 1. Periodistas y reporteros: La búsqueda de la verdad (Décadas de 1930-1960)

Los primeros superhéroes icónicos reflejaban la importancia de los medios de comunicación en la sociedad. En una época donde la prensa tenía un papel crucial en la defensa de la justicia y la democracia, personajes como Clark Kent (Superman) y Peter Parker (Spider-Man) representaban la lucha por la verdad.

Valores clave: Justicia, integridad, responsabilidad social.
Contexto: Época de guerras mundiales y auge del periodismo como herramienta de control social.
Ejemplos: Superman (reportero en The Daily Planet), Spider-Man (fotoperiodista en The Daily Bugle).

📌 Impacto: La prensa era vista como el "cuarto poder", por lo que estos héroes eran reflejo de la confianza en el periodismo como un pilar de la democracia.


🧪 2. Científicos y genios: El poder del conocimiento (Décadas de 1960-1990)

A medida que el mundo entraba en la era espacial y la Guerra Fría, los héroes comenzaron a reflejar el respeto por la ciencia y la innovación tecnológica. Los protagonistas dejaron de ser simples justicieros y pasaron a ser intelectuales, investigadores y expertos en sus campos.

Valores clave: Inteligencia, descubrimiento, ética en la ciencia.
Contexto: Carrera espacial, Guerra Fría, auge de la investigación científica.
Ejemplos:

  • Bruce Banner (Hulk): Un físico nuclear atrapado en su propia creación.
  • Reed Richards (Mister Fantastic): Un líder intelectual que usa su ingenio más que su fuerza.
  • Ant-Man (Hank Pym / Scott Lang): Un héroe basado en la nanotecnología y la física cuántica.

📌 Impacto: La ciencia era vista como la clave del progreso, pero también como una fuerza peligrosa si no se controlaba.


🧑‍🎤 3. Héroes diversos y marginados: La representación de la diferencia (Década de 2000 en adelante)

En el siglo XXI, los héroes empezaron a representar minorías, discriminación y diversidad. La sociedad comenzó a valorar la inclusión y a cuestionar las estructuras tradicionales de poder. Esto llevó a la popularidad de personajes como los X-Men, quienes no solo tenían superpoderes, sino que también simbolizaban la lucha contra el racismo, la homofobia y la discriminación en todas sus formas.

Valores clave: Inclusión, resistencia, identidad.
Contexto: Luchas sociales por derechos civiles, feminismo, visibilidad LGBTQ+.
Ejemplos:

  • X-Men: Una metáfora de la discriminación en todas sus formas.
  • Miles Morales (Spider-Man): Representación de diversidad racial y nuevas generaciones.
  • Kamala Khan (Ms. Marvel): Heroína musulmana que explora el choque cultural y la identidad.

📌 Impacto: Se redefinió quién podía ser héroe, ampliando la representación a diferentes géneros, razas y culturas.





🔮 4. ¿Quién es el héroe del futuro? (2020 en adelante)

Hoy en día, los héroes continúan evolucionando, y podemos identificar nuevas tendencias en su representación:

1️⃣ Héroes con problemas de salud mental y emocionales 🧠

  • Antes, los héroes eran infalibles, pero ahora son más humanos, frágiles y psicológicamente complejos.
  • Ejemplo: Moon Knight, que enfrenta el trastorno de identidad disociativo.
  • Ejemplo: Jessica Jones, que representa el trauma y el abuso.

📌 Refleja una sociedad más abierta a discutir la salud mental y el bienestar emocional.




2️⃣ Héroes activistas y luchadores sociales ✊🏽

  • Ahora los héroes no solo enfrentan villanos, sino problemas sociales como el cambio climático, la desigualdad o la corrupción.
  • Ejemplo: Black Panther, que representa la lucha contra el colonialismo y la identidad africana.
  • Ejemplo: Captain America (Sam Wilson), quien aborda el racismo y la justicia social en Falcon and the Winter Soldier.

📌 El héroe del futuro no solo pelea con puños, sino con ideas y movimientos sociales.


3️⃣ Héroes tecnológicos y digitales 🖥️

  • En un mundo donde la inteligencia artificial, el metaverso y la ciberseguridad dominan, los héroes ya no son físicos, sino digitales.
  • Ejemplo: Riri Williams (Ironheart), una genio de la tecnología que toma el manto de Iron Man.
  • Ejemplo: Cyberpunk y Ready Player One, donde los protagonistas se convierten en héroes en un mundo virtual.

📌 Los héroes del futuro serán expertos en datos, hacking y manipulación de la realidad digital.





4️⃣ Héroes cotidianos y antihéroes 🤯

  • Con la crisis de confianza en las instituciones, los héroes ahora son figuras ambiguas, moralmente grises y con códigos personales.
  • Ejemplo: The Boys y Peacemaker, donde los héroes tradicionales son corruptos y los protagonistas son antihéroes que desafían al sistema.
  • Ejemplo: Joker (2019), donde el villano es visto como un símbolo de protesta.

📌 La sociedad actual desconfía de las figuras de autoridad, por lo que los nuevos héroes son imperfectos y cuestionan las reglas.

Le pregunté luego por un análisis histórico alternativo, que no partiera de esa hipótesis mía y acerté en parte, y en otra fue diametralmente distinto.

Los Superhéroes como Reflejo de las Crisis y el Poder Social

Si bien tu análisis traza la evolución de los héroes a partir de los perfiles profesionales y sociales predominantes en cada época (periodistas, científicos, marginados, etc.), podemos hacer otro enfoque: cómo los superhéroes han encarnado los miedos y las crisis de cada generación, reflejando la transformación del poder y la justicia en la cultura popular.

En este análisis, veremos que los superhéroes no solo han sido símbolos de esperanza o justicia, sino también respuestas a los temores colectivos de cada época, desde la guerra hasta la era digital.


🦸‍♂️ 1. Héroes como defensores del orden en tiempos de guerra (1930-1950)

🔹 Crisis histórica: Gran Depresión, Segunda Guerra Mundial, temor al colapso económico y político.
🔹 Cómo se reflejó en los héroes: Se crearon figuras que representaban la autoridad y el orden, héroes inquebrantables que protegían la estabilidad de la sociedad.

Ejemplo: Superman (1938) – Un ser casi divino, protector de la humanidad, que encarnaba la fe en la justicia y el progreso.
Ejemplo: Capitán América (1941) – Un soldado convertido en supersoldado, luchando contra los enemigos del mundo libre (Nazis, Hydra).

📌 Análisis: En una época de incertidumbre global, los héroes surgieron como símbolos del orden y la estabilidad, asegurando que la civilización estaba protegida contra las fuerzas del mal.


☢️ 2. Héroes como respuesta al miedo nuclear y la Guerra Fría (1950-1970)

🔹 Crisis histórica: Carrera armamentista, Guerra Fría, paranoia por la destrucción global.
🔹 Cómo se reflejó en los héroes: Aparecieron personajes que simbolizaban tanto el peligro de la ciencia descontrolada como la idea de la evolución humana ante los nuevos desafíos.

Ejemplo: Hulk (1962) – Un científico víctima de la radiación, reflejando el miedo a la energía nuclear y la ciencia fuera de control.
Ejemplo: Los X-Men (1963) – Mutantes rechazados por la sociedad, reflejando el temor a los cambios evolutivos y los conflictos ideológicos.
Ejemplo: Iron Man (1963) – Un genio industrial convertido en guerrero tecnológico, representando el complejo militar-industrial y el auge de la guerra tecnológica.

📌 Análisis: En una era de paranoia nuclear y espionaje, los héroes se dividieron entre aquellos que advertían sobre los peligros de la ciencia y aquellos que representaban el control tecnológico sobre el caos.


🎭 3. Héroes como vigilantes en un mundo de corrupción y desconfianza (1970-1990)

🔹 Crisis histórica: Guerra de Vietnam, crisis política (Watergate), pérdida de confianza en el gobierno.
🔹 Cómo se reflejó en los héroes: Surgieron figuras más oscuras, vigilantes que no confiaban en las instituciones y actuaban bajo su propia moral.

Ejemplo: Batman (The Dark Knight Returns, 1986) – Un héroe más brutal, que desconfía del gobierno y ve a la ley como ineficaz.
Ejemplo: Watchmen (1986) – Un cómic que cuestiona la idea del superhéroe y lo muestra como una herramienta de control social.
Ejemplo: Punisher (1974) – Un exsoldado que toma la justicia por su cuenta, reflejando la ira y la desilusión con el sistema.

📌 Análisis: En un mundo donde las instituciones ya no eran vistas como confiables, los héroes dejaron de ser figuras idealistas y se convirtieron en vigilantes extremos o instrumentos de control del poder.


🌍 4. Héroes como íconos de diversidad e identidad (2000-2020)

🔹 Crisis histórica: Globalización, crisis migratorias, debate sobre identidad y representación.
🔹 Cómo se reflejó en los héroes: Se amplió la diversidad de los héroes, convirtiéndolos en símbolos de inclusión, resistencia y lucha contra la discriminación.

Ejemplo: Black Panther (2016) – Un rey africano con tecnología avanzada, símbolo de la identidad cultural y la lucha contra el colonialismo.
Ejemplo: Miles Morales (2011) – Un Spider-Man afro-latino que representa a una generación multicultural.
Ejemplo: Kamala Khan / Ms. Marvel (2013) – Una heroína musulmana que explora el choque entre tradición y modernidad.

📌 Análisis: Con el auge de la globalización y los movimientos sociales, los superhéroes dejaron de ser solo "guardianes del mundo" y pasaron a ser reflejos de las luchas y representaciones de grupos históricamente marginados.


🤖 5. Héroes como respuesta a la era digital y la IA (2020 en adelante)

🔹 Crisis histórica: Inteligencia artificial, control de datos, desinformación, cambio climático.
🔹 Cómo se refleja en los héroes: Los nuevos superhéroes enfrentan amenazas digitales y tecnológicas, donde el enemigo ya no es físico, sino informático o ambiental.

Ejemplo: Ironheart (2022) – Una joven ingeniera que usa la tecnología para enfrentar problemas modernos.
Ejemplo: Cyberpunk 2077 y Ready Player One – Historias donde los héroes luchan en mundos virtuales.
Ejemplo: Eternals (2021) – Héroes que cuestionan su rol en el destino del planeta y los conflictos morales de la inmortalidad.

📌 Análisis: Con el auge de la inteligencia artificial y el poder de las grandes corporaciones tecnológicas, los nuevos héroes representan la lucha por la autonomía en un mundo cada vez más controlado por algoritmos y datos.


📊 Conclusión: Los superhéroes como espejos de nuestros miedos y crisis

📍 Mientras que en el siglo XX los superhéroes eran figuras de orden y estabilidad, en el siglo XXI han evolucionado para representar las crisis de identidad, la resistencia contra el poder y la lucha contra el control digital.

📍 Hoy, los superhéroes no solo pelean contra villanos físicos, sino contra el miedo a la vigilancia, la desinformación, la desigualdad y el colapso ambiental.

📍 En el futuro, los héroes probablemente reflejarán las tensiones entre lo humano y lo artificial, la lucha por el control de la información, y el impacto de la tecnología en la identidad individual.

Industrial/sludge electrónico, death progresivo melódico brillante, post-punk jazz avantgarde chileno, grindcore misterioso y muchos singles/EPs geniales como el de Calva Louise

1. Was I Good Enought? (2025) de Intensive Care & The Body: distintas formas de industrial / power electronics / metal extremo que además de usar la aguda voz witch y fantasmal tiene growls, lo que le da más peso. Creo que aunque este género se está agotando para mí, el uso de una mayor variedad vocal y que hay una instrumentación más cercana a una calma post-metal y sludge, y no sólo drone y noise, le da un matiz más interesante, aunque creo que es muy largo y repetitivo, claramente, no es aburrido pero tampoco excitante. 3,3 de 5. Por ahora, hay que repetir.

2. Keys to the Palace (2025) de Dessiderium: esto sí es una maravilla, melodeath progresivo gringo (según Metallum) que amalgama viking, epic doom, power, sinfónico, black y thrash pero también interludios con voces reverberas, casi pop, en canciones largas, épicas, hiper arpegiadas, que intercambia tiempos y ritmos de formas muy creativas y de precisión igualmente brutal y quirúrgica, con una extraordinaria producción vocal, que combina amplísimas líneas de voces épicas entre lo vikingo y lo espacial, con agrios shrieks de black metal.

Quinto disco de la obra del multi-instrumentista Alex Haddad (guitarrista de Arkaik y de la actual alineación de Atheist) con al asistencia del baterista Brody Smith (Exist, Satyr) y el pianista Thomas Leroy Meier. 

Es una impresionante serie de temas que combinan guitarras complicadas y melódicas, entre el shred y el progresivo, que son rematadas por impresionantes arreglos ritmicos impulsados por una batería altamente detallista y un bajo en espirales sucesivas que se combina con amplísimos arreglosd e sintetizadores, entre lo ambiental y lo sinfínico, mientras todo suena al tiempo en laberínticos riffs de death técnico y metal progresivo, pero también hay largos interludios de rock progresivo, que no es psicodélico sino orquestal, que le da un aire casi de AOR que es refrescante, porque además está atravesado a veces por guturales y guitarras potentes, otras por violines y sintetizadores, otras por voces limpias y calmados pianos, que ofrece un paisajismo amplísimo, refrescante y asombroso, como si uno juntara Genesis con Wilderun. 

Joya, un candidato serio a disco del año, 4,8 de 5. 

3. La Brea (2025) de Hesse Kassel: según Sputnikmusic es post-rock, post-punk y math rock, y según se parece a Black Midi, pero eso se queda muy corto. El primer tema, postparto inicia como poesía narrada en español chileno, entre el art rock y la música experimental, con letras sobre identidad sexual, el existencialismo chocando contra las complicaciones de la vida cotidiana actual y algo de rabiosa disertación, que se va transformando en ese mix de géneros citados antes para más tarde convertirse en algo entre el jazz-rock, el art punk y citando a RYM también noise rock, progresivo de vanguardia y rock experimental. 

La banda chilena está conformada por Renatto Olivares (guitarra, saxofón, vocales), Luca Cosignani (guitarra, vocales), Mauricio Rosas (guitarra), Matthew Hopper (bajo), Eduardo Padilla (batería), Joaquín González (teclados y coros).

Luca y Mauricio tocan también en Cóclea y Renatto y Mathew en Canut de Bon, bandas del split de noise/screamo/post-hardcore No esperan por nadie. Ahora entiendo porqué tantos discos argentinos, chilenos y uruguayos están tan bien punteados en RYM. Me parece súper interesante, mucho mejor producido que el split y composiciones avanzadísimas, pero el spoken word le quita muchísimo peso, le da un aire conceptual excesivo y más post-punk tradicional que lo que me gusta, y donde La Vida Boheme son sublimes. 

Así mismo, los temas y/o extensas partes instrumentales, especialmente las que combinan jazz-rock, post-hardcore y progresivo son realmente poderosas, interesantísimas y geniales. Difícil de puntuar porque es muy diferenciado entre temas, con una segunda mitad muy buena, y un tema final que además remató como si fuese un álbum de Full Of Hell, fascinante en ese sentido. Puedo irme con un 4,2 de 5. 

4. Final Salughter (2025) de Insect Warfare: después de unos singles y un EP regular, sale este nuevo álbum de la banda de grindcore / death de Texas. Súper primitivo, básico y salvaje. Un regreso misterioso después de casi 12 años desde un split con Napalm Death. Tiene un miembro y un exmiembro de Oceans Of Slumber. Le puse 3,5 al EP. Me quedo con una mirada similar, e incluso un poco menos porque sigue siendo consistentemente de mala calidad y repetitivo.

5. V 5en5e5 (Ep, 2025) de Sad Eyes: deathgrind español, con momentos progresivos y otros de brutal death, proyecto cuasi-solitario de Santi Gzlez.

6. El EP de Calva Louise es genial, no sólo por los arreglos progresivos de teclado y guitarra, sino por los grunts de Jess Allanic y el sonido industrial de las guitarras (y un cuatro, más expresiones venezolanas en las letras en inglés y español). Deerhoof, qué locura hacer indie rock y noise tan demencial y experimental. Los dos singles de Panzerballett, con jazz/metal, funk/ska y progresivo están alucinantes como el nombre de uno de los temas Alien Hip Hop. Dead Weight de Blindside me encantó, con esa mezcla de post-hardcore y nu-metal. Los dos singles nuevos de Cómo Asesinar a Felipes, con invitados para hacer rapmetal/jazz-rap llegan a niveles superiores. Mantra con su tercer single de 15 minutos, que me recordó a Wilderun. Liv Kristine y Novelists, con dos formas distintas del metal femenino, gótico y brutal, o moderno y cadencioso. Los de ...And Oceans están terroríficamente buenos, sorprendentes, industriales y casi post-black pero muy oscuros. 

20 marzo 2025

Sludge/stoner por montones, metal sinfónico muy operístico y metal alternativo industrial de LA, deathgrind de San Francisco,

1. Deep Cuts (2025) de Red Fang: compilado de la banda de stoner y sludge metal / noise rock / hardcore punk. Me gustó muchísimo el recorrido y ahora quiero escuchar toda su discografía. 4,3 de 5.

2. Black Is the Colour (2013) de Arven: segundo y último de esta banda alemana y mayoritariamente femenina de metal sinfónico, muy operístico, pero es particularmente bueno porque hacen un power metal sinfónico que usa una combinación de composición sinfónica, folk metal y guitarra clásica para hacer arreglos de progresivo con contratiempos y ritmos extraños, lo que también se traslada a la voz principal de soprano, que gira entre la usada en el metal, la más operística y otras técnicas de metal mientras la bajista, las guitarristas y la tecladista/corista hacen giros progresivos, preciosistas y hasta medievales, combinando instrumentos clásicos y de rock. Más rockero que Therion y menos orquestal que Haggard o que Épica, es más amalgamado en su propuesta musical. Lástima que no siguieron, la mayoría ni siquiera supe si siguieron en el metal. Buenísimo, 4,6 de 5. 

3. The Dark EP (2025) de The Dark, banda de Los Angeles de metal alternativo, industrial, metalcore y algo de electrónica. Un poco de muchas cosas que tiene buenos momentos, casi como Knocked Loose por momentos. 4 de 5. El nombre no ayuda a ubicar demasiada información sin que se confunda con otras bandas del mismo nombre. Bien noventeros, tomando de clásicos del industrial de esa época más algo de nu-metal.


4. Tales from the Entrails: A Necrology (EP, 2025) de Cartilage: deathgrind de baja calidad de sonido pero buenas canciones, rápidas, locas, extremas y con muchos guturales, algo de arreglos punk y noise. Cortísimo. Agradablemente extremo, aunque debería tener mucho mejor sonido. 3,7 de 5. Son de Sa Francisco, California.


19 marzo 2025

Djent/progtresivo checo, black melódico vikingo sueco y sinfónico suizo, heavy folk sinfónico español, sludge suizo, chamber pop de NY, power progresivo canadiense, metal alternativo sueco

1. Travelers (2013) de Modern Day Babylon: djent/progresivo de Chequia con sonidos electrónicos de space ambient, bastante matemático, potente, groovy y retador, aunque no es especialmente innovador sí es súper técnico. Se parece a Plini y a The Helix Nebula. 4 de 5. Uno de sus miembros es Jakub Zytecki, que hizo un disco solitario del género bastante bueno.


2. Sól Tern Sortna (2025) de Istapp: black metal vikingo que alterna entre momentos de riffs disonantes y misteriosos con un shriek genial que suena entre industrial y monstruoso, fondos sinfónicos tenebrosos y detallados arreglos instrumentales, casi progresivos y un viking black con coros limpios, riffs de power metal y black melódico. Una ambivalencia que se combina a veces en los mismos temas. Entonces a veces suena a Vintersorg y Enslaved otras a Dark Funeral, Naglfar o Taake. Increíble, con toques paganos, ritualistas y muchísimas melodías a punta de violines y teclados ambientales/sinfónicos. Entre los varios invitados están los cantantes de Night Crowned y Nebelkrähe.

3. Celestial Decay (2009) de Atritas: black metal sinfónico y melódico pero furioso y oscuro, con un shriek hiper agudo, un sonido potente y atmosférico aunque transparente, más algunos riffs disonantes y algunas influencias del death melódico de los 90. 

Un discazo quizás poco conocido pero definitivamente influyente en el death/black sinfónico contemporáneo, pues combina la herencia de la batería súper potente y presente del black noruego sinfónico de los 90 como Satyricon y Emperor con riffs melódicos en trémolo picking acompañados de amplios sintetizadores acompañantes como los comienzos de Dimmu Borgir, Anorexia Nervosa y Hecate Enthroned. Comparten baterista con Schammach. 4,5 de 5.

4. El Principito (2025) de Saurom: este disco de la banda de folk/heavy español me pareció demasiado aguado y comercial. Según RYM es porque al power sinfónico con toques de folk usual, ahora se le sumaron AOR y hard rock. Básicamente me perdieron. 3,3 de 5. A pesar de tener muchísimos invitados y músicos folk/sinfónicos, la mayoría de los temas rayan en la power ballad, incluso en versiones radiales demasiado inofensivas. Por suerte, al final está una gran excepción, El mordisco de la serpiene, con grandes coros épicos, riffs thrashosos y muchísima más potente metal sinfónico.

5. Zatrokev / Vancouver (2007, split): genios suizos del sludge se juntaron para presentar canciones furiosas, dementes y fangosas, uno más death/doom y otro con metalcore/screamo/post-hardcore. Buenísimo, 4,6 de 5.

6. Bank On (Ep, 2025) de Dirty Projectors: cinco canciones de chamber pop y neo-psicodelia, donde combinando sonidos de los 50, cellos y trumpetas, se hace algo que parece estar en la encrucijada entre el soundtrack, la música de cámara, el indie folk y el art pop alternativo. Es bello, confuso e intrigante, de forma muy elegante. Es adelanto del próximo disco, Song Of The Earth, del cuarto de Nueva York.

7. Abalone EP (2025) de Panthalassan: un power progresivo canadiense bastante gótico y oscuro, con solos shreds, una batería elaborada y súper veloz, y bastantes influencias del viking metal. La voz limpia solista es un poco floja, pero los coros bastante buenos. Igual los arreglos de sintetizadores y de arpegios con repiques a alta velocidad, con fondos orquestales de metales. Tienen potencial.

8. Singles increíblemente buenos de Caliban (con invitados de deathcore) y Sicksense (metalcore progresivo / trap metal / rock electrónico con voces femeninas limpias y growls muy buenos).

9. The World Was Never Enought (2025) de Days Of Jupiter, suena a una versión más hard rock y alternativa de Evergrey, especialmente por su cantante. Es realmente bueno este disco, con una base en el metal progresivo hay momentos de rock alternativo, de industrial, de djent, de metalcore, pero presentado de forma tan melódica, moderna y digerible que conquista y conquista con buenos sabores y capas de instrumentación cuidadosa, una producción realmente magistral y potentes sonidos de guitarras, que son realmente complejas y sorprendentes, así como groove y apetecibles.

10. Feelings of Nausea (2025) de Gore Temptations: metalcore melódico brasileño con un sonido duro, algunos momentos de melodeath e incluso de death técnico y thrash progresivo, que Metallum amable y algo exageradamente llama Progressive Death/Thrash/Groove Metal. 

Con un sonido claramente influenciado por el Sepultura más groove, el metalcore de Lamb Of God y las disonancias más propias de Converge, están más cerca del thrash/groove con una batería totalmente hardcore y algo d-beat incluso, una voz con pitch alto y rasgada pero no extrema salvo algunos gritos específicos y aunque los guitarras tienen sublimes momentos de solos y arpegios, la mayoría de los arreglos rítmicos y riffs están en la estructura del metal moderno. Me gustó, aunque no me encantó, 3,8 de 5. 


18 marzo 2025

Versiones metaleras de canciones pop, metalcore industrial gringo, pop punk francés, AOR/arena rock sueco, nu jazz británico, death sueco, Neue Deutsche Härte y metal moderno ucraniano

1. Chapter 4 (2025) de Ultimate Music Covers y Anna-Lena Derer: versiones metaleras y rockeras de canciones pop que llegaron al top de ventas. Proyecto del alemán Tobias Derer (baterista de Beyond The Black) y la vocalista Anna-Lena Derer. No conozco ninguna, aunque sí un par de nombres de versionados como Beyoncé y Bonnie Tyler. Sólo Heavy Is The Crown de Linkin Park. 4 de 5.

2. Redefined (2025) de The Dead Rabbitts (con doble t). Banda gringa de metalcore, metal alternativo e industrial, con voces limpias de post-hardcore, guturales bastante pesados y combinaciones melódicas y duras de guitarras y arreglos electrónicos, rockeros y de metal moderno. Interesante, con buena combinación de géneros, aunque a veces un poco genérico o superficial. 3,7 de 5. Son de Phoenix, Arizona.

3. Savage Sinusoid (2017) de Igorrr: salvaje metal industrial francés de uno de los miembros de Corpo-Mente, Whourkr y Öxxö Xööx que mezcla acordeones de música balcánica folclórica, música barroca de cámara, breakcore y metal extremo avant-garde como si fuese una ópera de black metal, un retorcida forma de combinar lo viejo y lo nuevo, lo digital y lo analógico, pero en lugar de formas oníricas, post-metaleras o ambientales como Bong-Ra esto es terrorífico, pesado, hiper-mezclado y usando la filosofía del hip hop y el death metal para arrastrarnos a un mundo orquestal, post-apocalíptico, de añoranza y corrosión rockera. Fascinante, 4,8 de 5.

4. Welcome to my funeral (2024) de mirabelle. - simpático pop punk / rock alternativo y metalcore de París, Francia. 3,3 de 5. 

5. Heart Of A Lion (2025) de Perfect Plan: hard rock / AOR sinfónico, tipo Europe y de Suecia. Divertido, sin duda y bien producido. Totalmente vintage pero con sonido contemporáneo. Es divertido, es como escuchar Def Leppard, Motley Crue, Bon Jovi y Europe, con un poco más de dureza tipo Firewind aunque con un sentido más glam.

6. Anthem de 44th Move: gurpo de nu jazz londinense conformado por Alfa Mist y Richard Spaven. Suave, electro-acústico y muy ambiental/new age, a base de batería y sintetizadores. Bastante bueno, entretenido y relajante, aunque no tan sorprendente. 4 de 5.

7. World Inferno (2017) de Entrails: death sueco, sucio, medianamente melódico y siempre cumplidor. 4,3 de 5 porque siempre quiero escuchar otro disco más.

8. Phosphor (2024) de Stahlmann: banda de Neue Deutsche Härte, con guitarras y orquestaciones más o menos esperadas, entre industrial y gótico, no hay demasiada maldad ni oscuridad, más bien es plano aunque no hay quejas del sonido o la producción, no hay filo. 3,3 de 5.

9. Uncovered (2025) de NOAPOLOGY (antes conocidos como Sershen&Zaritskaya): Sergey Sershen (guitarras) y Daria Zaritskaya (vocales) fundaron la banda combinando nü-metal, hard rock, metal alternativo, algo de progresivo, djent y rock electrónico, gótico y blues rock para una forma explosiva de rock/metal moderno ucraniano. En 2017 se unieron Dmitry Kim en la batería y Alex Shturmak en el bajo. Muy buena combinación de géneros, producción pulida y la cantante tiene voz, presencia y actitud. 4,2 de 5.

10. Kalfront°! (2025) de Eisbrecher: es difícil ser una banda de Neue Deutsche Härte, porque siempre serás comparada con Rammstein. Creo que les va mucho mejor que a Stahlmann, pues aunque los parecidos son obvios, las diferencias con música clásica moderna y un filón industrial y la música electrónica bailable, con algo de metal melódico más duro en las guitarras, permite que salgan airosos del inevitable filtro. 4,2 de 5.

17 marzo 2025

Power metal sinfónico, black metal salvaje noruego, pop rock progresivo/alternativo/jazz-fusión, metalcore francés, shoegaze/dream pop británico, punk argentino, shoegaze/rock alternativo gringo, terrorífico black/doom/goth alemán

1. Spirits Of Ghosts (2025) de Soulspell: power metal sinfónico brasileño del baterista Heleno Vale con muchísimos invitados y músicos de sesión. Me gustó, es bastante power y a pesar de tener las orquestaciones en un segundo plano, se escucha bastante sinfónico y rico en arreglos, con tantos cantantes distintos. El tema final es el más progresivo, una suite de 10 minutos realmente poderosa, evitando melodramas ni demasiados cornos. 4,5 de 5. 

2. Kill For Satan (2000) de Tsjuder: black metal noruego perverso, salvaje y brutal, con growls incluso y un sonido súper rústico. Sin embargo, las guitarras tienen retazos melódicos, están bien construidos y se escuchan medianamente bien. Incluso hay algunos solos atmosféricos y polifonías de guitarras, con muchísimo trémolo picking. Es un buen disco del género, lleno de sangre y oscuridad. 4,3 de 5. 

3. stop.drop.rewind (2024) de stop.drop.rewind: banda de rock progresivo con tiempos imposibles, influencias varias y un sonido de rock alternativo que lo hace interesantísimo, porque va del jazz fusión y el funk/psicodelia al rock progresivo tradicional, pasando por el post-grunge y el rock de los 90 y de los 80. Especialmente en la voz. 

Buenísimo. De Valparaíso, Indiana, Estados Unidos. Ellos se describen como "chicos emo que consiguen graduarse de jazzistas". Ellos también hablan de power pop y pop progresivo, pero tiene mucho arreglos de tiempos raros y cambios constantes que sus colegas de estos géneros, así que a veces suenan como Rush haciendo pop punk con un vocalista invitado. Así escuchamos minucias de la batería, un bajo que se pasea por contratiempos y guitarras en capas. 

4. Insomnia (EP, 2024) de The Amsterdam Red Light District: Metalcore francés, fresco, potente y con buenos contratiempos, con voz rasgada que hace líneas combinadas con limpias y combinadas. 4,2 de 5. 

5. New Place (2025) de Pale Blue Eyes: shoegaze, dream pop e indie rock muy vaporoso, nostálgico y onírico, hecho con calidad. Me gustó, está perfecto para meditar rockeando. 4,3 de 5. Son de Devon, Reino Unidos.

6. Radio Insomnio (2000) de Attaque 77: no recordaba tenerlo entre mis favoritos de Deezer. Me encanta el punk argentino, y en este caso con rock alternativo y pop rock, aunque no pierde fiereza y gana en estética. 4,5 de 5. Demasiado divertida la versión de Resistiré de Barón Rojo en clave de reggae/punk. 

7. Downward (2) o II de Downward: grunge, rock alternativo, shoegaze y post-hardcore con muchísima energía noventera. De Tulsa, Oklahoma. Resuman lo onírico y brumoso de Slowdive y My Bloody Valentine con las fuerzas guitarreras del grunge así como la oscuridad ruidosa de Sonic Youth. Fascinantes, encantadores, raros con una voz que claramente nos lleva a finales de los años 90. Para mí, 4,6 de 5, aunque me dejan una gran alegría. 

8. Bethlehem (2026) de Bethlehem, terrorífico disco de black metal de Alemania con terroríficos momentos góticos, de música académica de vanguardia, extraña y caótica, shrieks femininos de desgarro y dolor (y claramente con intención de sonar así, mucho antes que Poppy o el Sirencore), riffs punteados de post-punk y baba negra en medio de humo tóxico en forma de doom, sludge y alquimia sin barreras, tanto que podemos escuchar que suenan a grunge, rock gótico alternativo e incluso nü-metal. Acá cabe todo mientras pueda encuadrarse en demenciales aullidos taciturnos y depresivos, principal emoción alrededor del disco. 

Aunque es principalmente black, se sienten las influencias del death doom, gótico y/o electrónico de Samael y Tiamat, con un sonido tan ocultista como de avanzada, retando cualquier término que defina cerradamente al metal extremo. Genial, 4,8 de 5.

16 marzo 2025

Sludge/black gringo psicodélico, art rock/noise/chamber pop, death técnico progresivo de NY y death progresivo/jazz fusión

0. Malestar de gripe, casi casi pero no fui al kárate este fin de semana.

1. The Return Of Magik (2025) de Rwake: un disco que empieza disonante, con voces narradas en un formato arrastrado pero en armonía con unos shrieks de fondo. Suena a grindcore y djent, a post-hardcore y post-rock. Según Sputnikmusic es porque combinan sludge y black metal con psicodelia, aunque se definen como una banda de doom de Little Rock, Arkansas, nacida en 1996 bajo el nombre de Wake. Este disco es una majestuosa tempestad de géneros, con riffs y arreglos que van desde el hardcore al black, pasando por el stoner y el sludge, aterrizando también en el post-metal y el doom, con un hilo de plata de voz desgarrada uniendo todos los miembros despedazados convirtiéndolos en monstruos como blackened metalcore o sludge/melodeath de aspiración cósmica y paranormal, en un extraña combinación de Chat Pile, Blood Incantation y Sermon.


2. The Haar (2025) de Black Foxxes: viva lo raro, una banda que parece de folk pop, algo country, termina apelando a guitarras estridentes y pasar de la acústica a la explosividad del rock alternativo / noise pop / emo / post-hardcore de guitarras penetrantes, que suenan como taladros emocionales en un universo extraño, en que lo romántico y lo delicado conviven con bestias aladas de garras afiladas. Combina las sutilezas del mejor folk académico con pop barroco y momentos de alt-country con la suciedad del rock punk más experimental, lleno de estridencias y feedback. Es art rock, slowcore y noise rock de Devon, Reino Unido. Suena como si amalgamaras a Lana Del Rey con Sprain, en formato más corto. 4,5 de 5. 

3. Eclipse (2025) de Frogg: extraño metal progresivo, técnico y avantgarde de Nueva York del power trío conformado por Sky Moon Clark en guitarras y voces (que hizo un trabajo impresionante en Violent Cosmic Fortune de The Mantle), Will Brown en batería, percusión e instrumentos exóticos y Brett Fairchild en las guitarras, junto a cuatro bajistas invitados. Ahora tienen a Ethan Emery (de la banda de metalcore melódica Survive The Sun), quien ingresó tras la grabación del disco. 

El disco es una versión súper complejizada de distintas bandas de death/trash técnico y progresivo, con muchas guitarras cuidadosas y solos impresionantes, incluso rayando en el shred más espacial, una batería hipereficiente y alucinantes enredos en bajo. Muchos momentos son de combinación de death súper técnico y locuras agresivas de progresivo, con tiempos rarísimos que se entrecortan y cruzan entre instrumentos, a lo que sobresalen varias capas de sintetizadores, guitarras alternas y algunos arreglos ambientales, aunque comanda la combinación de guitarras y guturales como el metalcore progresivo. Algo entre Cynic, Plini y Gordian Knot en elegancia con la brutalidad matemática de BTBAM. Bastante bueno, aunque hay momentos de poca claridad conceptual, en lo que parece que es más exhibición que narrativa. 4,3 de 5. 

4. Violent Cosmic Fortune (2024) de The Mantle: power trío de death progresivo / jazz fusión conformado por Asher Bank en la batería, Max Gorelick (hijo de Kenny G y ex Imperial Triumphant en voces y guitarras y Sky Moon Clark de Frogg en bajo, guitarras y voces. En uno de los temas están invitados Mario y Iseah Camarena de CHON. Una maravilla de disco, 4,7 de 5.

15 marzo 2025

Black industrial y orquestal suizo-portugués, progresivo/post-rock español, thrash/metalcore progresivo, dark folk holandés, post-metal melódico/blackgaze y lo nuevo de Epica (sinfónico), death industrial/sludge y hip hop industrial

0. No fui al kárate, me sentía cansado, engripado y más concentrado en terminar el trabajo de Probox.

1. Renaître de ses fanges (2025) de Borgne: black industrial, con voces y baterías procesadas pero furiosas, orquestaciones poderosas y riffs perversos, originarios, pero también melódicos dentro de un ambiente de podredumbre y velocidad, así como ambiente electro-orquestal. Me gustó lo suficiente, 3,8 de 5. La banda es suiza pero el dúo es un suizo (de origen portugués) y una portuguesa, y las letras son en francés. 

2. Synaesthetic Garbage (2025) de Ciconia: progresivo/post-rock instrumental de Valladolid, España. Ahora que lo escucho con más cuidado, me recuerdan demasiado a Night Verses, aunque con arreglos de batería menos logrados aunque los doble bombos son geniales. Buen ambiente post-rock y bastante djent en las guitarras. 

3. Gods of Pangaea (2025) de Tiktaalika: El proyecto de Charlie Griffiths (guitarrista de Haken) ahora tiene nuevo nombre, como el primer disco solista. Ahora, en vez de metal progresivo, es thrash/groove con menor dosis del progresivo aunque aún presente. A veces parece más un tributo de pasatiempo que una obra diferenciada y distinta.

El mejor tema es definitivamente Mesozoic Mantras, en que el power y el thrash dan espacio a algo más cercano al metalcore melódico de Avenged Sevenfold, Protest the Hero y BTBAM, con voces y guitarras de hard rock presentadas en forma operática y power metal como una base de metal alternativo, mientras que la suite de 9 minutos, Lost Continent, une esto con influencias de bandas clásicas como Kreator, Megadeth, Sepultura, Slayer y Testament.

A Griffiths lo acompaña su compañero en Haken, el bajista Conner Green, y por supuesto Tommy Giles Rogers de BTBAM y Rody Walker de Protest the Hero en varias canciones. La producción es realmente poderosa y muy bien hecha, aunque no precisamente original. Puntos: 4,3 de 5.

4. Harmr (2025) de Thurnin: Dark Folk/Neofolk acústico, delicado, altamente bien producido y muy atmosférico. Trabajo solitario del músico holandés Jurre Timmer.

5. Bioluminescence (2025) de Dawn of Ouroboros: Banda californiana que suena extrema y alternativa, con voces como skramz y guitarras blackgaze, aunque a veces más bien post-hardcore. Es realmente fascinante como hay bandas que están uniendo géneros de formas bizarras y atrevidas. En este caso blackgaze con mucho hardcore, black atmosférico orquestal con melodeath.

Con la encantadora y siniestra Chelsea Murphy en las voces limpias y guturales. Según Metallum es death/post-black progresivo aunque difiero, los veo más cerca del metal extremo progresivo sinfónico, aunque a veces las guitarras pasan del trémolo picking al wall-of-sound o disonancias más cercanas al noise o al mathcore. Entiendo que es por la relación de los músicos con Botanist.

En RYM lo tienen más claro: metal progresivo, post-metal, blackgaze y melodeath, que no es lo mismo que post-black porque acá ganan más momentos de dream pop y ambient. En la mayoría de los momentos hay blast beats, shrieks y guitarras metaleras potentes, aunque también polifonías atmosféricas con guitarras en trémolo, expansivas y ambientales, con teclados de fondo, aunque suena más a un Ne Obliviscaris menos orquestal. 

Aunque no podemos omitir influencias del metal alternativo y el black atmosférico para una combinación más rica y entretenida, no sólo estridente o corrosiva sino con momentos calmos, melódicos y hasta vaporosos, aunque también momentos altamente cercanos al hardcore punk y el d-beat, incluso al black/speed aunque siempre revestido de guitarras atmosféricas y arpegiadas. Como un Spiritbox en ácido noruego.

6. Singles de Aspiral (2025) de Epica: metal sinfónico holandés en su máxima expresión. Me encantan.

7. Purulences (2025) Fange: sludge/industrial francés. Todos los discos tiene un nombre que empieza por P. Es ambiental, denso y muy bien producido. Un sonido claro para escuchar justamente los ruidos, disonancias y armónicos llenos de estática y feedbacks, aunque con un sonido inmenso, sinfónico y expansivo sin ser ni espacial ni atmosférico. Es potente sin ser demasiado sintético. Muy bueno. 4,5 de 5.

8. Dead Channel Sky (2025) de clipping.: brutal disco de hip hop industrial y hardcore, noise, glitch, acid techno, brekbeat, glitch hop y big beat del trío de Los Angeles, California. Uniendo casi todo lo que verdaderamente me gusta de la música electrónica. Rapeo oscuro en una densa capa de samples rudos. Muy bueno, reinventando y reempaquetando géneros y estilos de formas creativas e identificables, sin trap, neo-soul ni nostalgia. Genial, 4,7 de 5.