22 abril 2025

Death n roll sueco, groove progresivo / djent ucraniano (Jinjer) y rock sureño del guitarrista de Lamb Of God, pop neo-psicodélico / slacker rock, rock experimental (Buckethead) y drone metal tribal y psicodélico de Bélgica

1. Back To The Front (2014) de Entombed A.D. Debut obligatorio de la banda de death n roll (con riffs sonando como los primeros discos de Entombed) de ex-miembros de la mítica banda de death metal sueco, porque una pelea por el nombre y salida de miembros hizo imposible que saliera como un disco de Entombed, que desde entonces no publicada nada nuevo. Es simpático y bien tocado, le doy un 3,9 de 5.

2. Duél (2025) de Jinjer: su groove progresivo / metalcore / jazz / djent es siempre genial, la voz de Tatyana está en forma en ambas formas, las guitarras suenan potente y la combinación rítmica sigue siendo alucinante. Las influencias del ska, dub y jazz incorporadas con guitarras disonantes, enrevesadas y arpegiadas son la firma genial de estos ucranianos. Le puse 4,3 pero es un disco que va a escucharse muchísimo. Tumbleweed es un temazo.

3. Without the Pain (2025) es Mark Morton, es un extraordinario disco de rock sureño (southern rock) con country rock , blues rock y hard rock con guitarras brillantes, duras y con mucho sabor. No es tan folclórico ni tan tradicional, y las partes rockeras son brillantes. Me encantó, 4,4 de 5. Algo que no suelo apreciar igual en Lamb Of God. Tiene invitados en todos los temas, se destaca Troy Sanders (ex-Mastodon) en Nocturnal Sun y a la maravillosa Grace Bowers. 
4. Chaos Practitioner (2025) de fantasy of a broken heart. Bizarro dúo de Brooklyn, conformado por Al Nardo y Bailey Wollowitz haciendo algo que va desde el pop psicodélico al noise pop, pasando por el dream pop, endureciéndose a veces con slacker rock pero con una estética de ternura y anime, así como una neo-psicodelia que toma los coros más espaciales y setentosos para renovarlos digitalmente. 

Para eso usan instrumentos de reciente invención como la cónsola Fairlight, el clavicordio eléctrico Clavinet, un sintetizador de bajo, piano eléctrico Wurlitzer y Mellotron, además de bajo, guitarra, batería y piano. Es un producción realmente brillante e interesante. 4,2 de 5. 

5. Castello Dwellers (EP, 2024) de Buckethead. Creo que produce demasiado y escuché el 500 Alchemical Experiments y me pareció cualquier improvisación sin sentido, pero este EP mucho más producido y realmente bueno. Pendiente del EP de ellos de 2025. 3 de 5. 

6. Le sacre du soleil invaincu (2025) de Neptunian Maximalism. Tercer disco de esta agrupación belga, sí, como Amenra, que según Rate Your Music hace drone metal y metal de vanguardia, en la que también hay raga rock, ambiente tribal y rock psicodélico. Es un álbum extenso, de una hora y 38 minutos, con canciones que van de los 5 a los 17 minutos, en que podemos escuchar atmósferas opresivas pero no asfixiantes, expansivas pero no espaciales ni stoner, sino casi íntimas y bastante oscuras aunque sin llegar al doom. Es como un dark jazz con guitarras potentes y altamente analógico. Las trompetas del tema At Dusk: Raag Mara: Unisson Composition se unen a solos de wah wah que se adentran en el alma en conexión con el cosmos, en un bar hindú en el medio de una capital europea. 4,3 de 5. 

La banda: Guillaume Cazalet (guitarra, bajo, sitar, flauta, arpa de arco, voz), Jean-Jacques Duerinckx (saxofón), Sébastien Schmit (batería, percusión, gong, voz), Pierre Arese (batería, percusión), Reshma Goolamy (bajo, 2019-present), Romain Martini (guitarra), Didié Nietzsche (efectos de sonido), Joaquín Bermúdez (saz eléctrico, setar), Alice Thiel (guitarra, sintetizador), Lukas Bouchenot (batería, percusión), Stéphane Fedèle (batería, percusión). Me recuerda a GOAT pero más oscuro y meditativo, nada festivo. 
La segunda mitad del disco está más cerca del post-metal psicodélico, drone y progresivo, tipo Amenra, y me gustó muchísimo más. Los primeros son más drone, tribales, jazz fusión y folk orientalista, que son demasiado experimentales por momentos. Esta segunda mitad, aunque más revisada, es mucho mejor.

21 abril 2025

Black punketo finlandés, death progresivo alemán, thrash/groove brasileño feminista, indie rock californiano, black/punk noruego y black melódico francés, deathcore industrial

1. Suomi Finland Perkele (1994) & Motörpenis (1996) de Impaled Nazarene: procaz, vulgar, políticamente incorrectísimo, sacrílego e iconoclasta brutal black metal finlandés. Influencias del hardcore punk y el speed metal son clarísimas. Las guitarras suenan como avispas tratando de penetrar tu cerebro con malas palabras y desenfado anticristiano. 4,2 de 5. El EP Motorpenis tiene tres versiones de oscuras canciones de hardcore punk y thrash de principios de los 80, de bandas de Finlandia y Estados Unidos. Más black n roll y punk.
2. A Sonication (2025) de Obscura. Segunda oportunidad para el disco del plagio/controversia. Yo sigo escuchándolo muy bien, aunque la crítica lo sigue destruyendo, y no lo escucho tan simplificado y con mala producción como señalan. Por ahora, mantengo el 4,2. 

3. Blasfémea (2025) de Eskröta: groove metal, bastante tribal y brasileño, aunque con un shriek de black metal y guitarras de hardcore punk / crossover thrash. Un rabioso testimonio de los temas políticos y sociales de Brasil, con una nota potente de feminismo. Ya había escuchado LBR (Latina, Brasileira, Revolucionária), un temazo con gran coro. Me gustó, a veces se parece a Nervosa pero mucho más punk. 4,1 de 5.

4. Welcome To My Blue Sky (2025) de Momma. Banda de Calabasas, California, reubicado en Brooklyn, NY. Un buen disco, aunque no demasiado original, de rock indie y alternativo, con guitarras pesadas y ruidosas, una voz femenina y melodías dulces en contraste con la "suciedad" de los riffs. Por supuesto, power pop, shoegaze y dream pop. La banda es Allegra Weingarten (guitarra, voces), Etta Friedman [aka Etta] (guitarra, voces), Aron Kobayashi Ritch (bajo) y Preston Fulks (batería). 3 de 5. Muy inferior a colegas como Wishy y Great Grandpa.

5. Abra Fakkadabra (2025) de Häxer: debut de esta misteriosa banda de blackened punk noruego, aunque con espacio para usar saxofón, agregar algo de doom, post-metal, riffs arpegiados, black n roll y hasta hard rock en el tema Club Doom. Luego escuchamos también thrash y speed metal, así como un riff de Paranoid de Black Sabbath. Finaliza con unos temas más largos, en que hay música más elaborada, maduro y potente, lo que hace crecer la intriga. 

La banda está conformada por Benjamins Eidtang Gustavsen, Tobias Bjerkøen, Adrian Baann Sørensen y Karl Adam Kihlberg, de quienes no conseguí casi ninguna referencia musical clara.
6. Sadistic Sex Daemon (2003) de Misanthrope: un rudo y potente disco de death melódico francés con mucha influencia black metal y complejos arreglos progresivos. El sonido es realmente sucio pero la producción permite escuchar cada instrumento, incluyendo los raros cambios con combinaciones técnicas de bajo, guitarra y batería, que van desde el death técnico al black melódico. Es un gran trabajo de composición y furiosa interpretación, que quizás no es tan valorado como debería. 4,3 de 5. 

7. Dethmask, Pt. 3 de Darko US (Ep, 2025): deathcore, djent e industrial para variar, un proyecto con gente de Emmure y Chelsea Grin. Entretenido sin demasiadas aspiraciones (con scratches y drum n bass), que es más divertido que pretenciosamente extremo sin agregar nada de RnB, trap o electronicore. Le puso 3,8 antes y lo dejo así. 

8. Swallowing the World (2025) de Imperishable. Death metal melódico desde Suecia. Los primeros dos singles me encantaron aunque ahora noto un sonido un poco encajonado, que quizás por intentar sonar vintage deja que algunos temas suenen a menor volumen, y esto a pesar que Andy LaRocque (King Diamond) estuvo involucrado en mezcla y producción. Se escuchan claramente los instrumentos, pero a bajo volumen y un poco hueco el sonido. El tema Riding Demons es buenísimo, profundo y elaboradísimo mientras que Cenotaph Of Dreams se sumerge en un rápido y furioso death metal, con visos melódicos en los riffs. 4,2 de 5.

9. Famine (2025) de Soliloquium: este disco de death doom es realmente fascinante, por su increíble versatilidad empujada por el contraste entre sus momentos fúnebres y con una voz limpia rara, casi narrada, su shriek agudo y un gutural sepulcral, que también se combina con riffs disonantes, expansivos y gélidos, pero que gracias a una brillante batería tan dinámica, permite pasar de lo gótico y penumbroso a un death furioso y con muchísimos cambios de ritmo, gracias a una batería muy diversa y técnica, casi progresiva. Es un dúo sueco con ocho invitados, incluyendo el baterista portugués Xënis (Awaiting the Vultures). 4,3 de 5 pero con momentos mucho más altos en composición.


20 abril 2025

Lo nuevo de Storm Orchestra (rock alternativo francés), éxitos revisitados de Hombres G (pop rock / new wave español), remezclas de Moon Safari de Air, epic heavy doom de NY, epic folk power metal australiano, alt-pop brasileño, thrash/speed alemán, black francés

1. Get Better (2025) de Storm Orchestra: rock alternativo francés, bastante divertido y bien producido, con algunos temas excepcionalmente buenos, gracias a buenos riffs rockeros y voces totalmente apetecibles, así como algunos arreglos de electrónica y gran performance instrumental. 3,8 de 5, aunque tiene temas maravillosos que son 4,5, geniales. Es su segundo disco.

2. ¿Por qué no ser amigos? (2025) de Hombres G, una reimaginación de sus grandes clásicos con invitados españoles y latinoamericanos, de música pop y rock indie muy diverso, como Morat, Carín León y Reik, entre otros que no reconozco. Te quiero, Marta tiene un marcapasos, El ataque de las chicas cocodrilo, Devuélveme a mi chica, Me siento bien, Venezia (en versión pop ópera) y Voy a pasármela bien casi me hacen llorar. 4,5 de 5. Me pareció fascinante, incluso con las versiones tipo música regional mexicana de Si no te tengo a ti.

3. Bunky Becky Birthday Boy (2025) de Sleigh Bells: desde Brooklyn viene este dúo de power pop, rock industrial y noise pop, que combina duras guitarras sintéticas, una batería con doble bombos y mucho electropop para hacer algo que suena como Bumblegum Pop tocado por un Attack Attack! o Enter Shikari. Las voces me recuerdan a Shampoo y a Cibo Matto, y esa ternura acompaña guitarras hard rock con distorsión industrial, estructuras pop rock y arreglos de groove metal, más sonidos electronicore y de anime en una muy confusa mezcla, indudablemente divertida. 3,8 de 5. 


4. Blue Moon Safari (2025) de AIR & Vegyn: remezclas de una joya de la electrónica francesa por el artista londinese de IDM, Glitch y Hip Hop experimental, entre otras. Un disco que sigue siendo Downtempo, Neo-Psychedelia, Trip Hop y Ambient Pop aunque reinterpretado. Me gustó, aunque no me mata, no lo cambio por el original. 4,2 de 5.

5. Let There Be Dark (2025) de Tower: maravilloso heavy / epic doom de Nueva York, con voz femenina lisérgica, temblorosa y vibrante a lo Smoulder e incluso algo a lo Lucifer, con una aproximación muy psicodélica y ocultista del género heavy, con algunos solos geniales de hard rock y otros más virtuosos, arpegiados y hasta algo de folk en las melodías. 4,3 pero de verdad entre mis favoritos inmediatos.

6. Beyond The Stars (2025) de Valhalore: epic folk metal australiano que incluye varios instrumentos de viento (como flautas y clarinetes, a cargo de Sophie Christensen, quien lo hizo también como invitada en el Charcoal´s Grace de Caligula´s Horse), mandolina y cello entre los instrumentos que enriquecen su propuesta, basada en riffs progresivos y arreglos de melodeaath, vocales que van del shriek a los coros académicos, así como una voz limpia de power metal aunque no operística. Es su segundo disco, tras el debut de 2017, más cercano al metal céltico. Bastante bueno, 4,3 de 5, con Anna Murphy invitada en un tema. 

7. Coisas Naturais (2025) de Marina Sena. Saliéndonos un poco bastante del algoritmo, con este disco de pop latino alternativo de la artista brasileña, que claro que incorpora música popular de su país (MBP) , RnB y funk brasileño, además de otros distintos géneros como la bachata en el tema Numa ilha (En una isla), el noise pop guitarrero de Anjo o el pop reggae, parecido a Manu Chau, de Combo da sorte. Divina la cumbia pop de Doçura con el colombo-venezolano má flamenco Cantamarta. De verdad que es una gran abanico, con gran voz y producción musical dedicada y amplísima. 3,9 de 5 pero quiero más. Tercer disco de la cantante que en 2020 dejó la banda A Outra Banda de Lua, alrededor de pop rock psicodélico con MPB. 

8. With The Old Breed (2025) de Warfield: afiladísimo speed/thrash/black metal alemán con claras influencias de Kreator y Sodom, con un shriek un poco más inclinado al black, con una instrumentación potente, bien aceitada y producida con brutalidad, para que suena de forma clara sin perder fuerza ni detalles de los arreglos de batería, bajo y guitarras. El cantante me recuerda a veces a Alex Laiho. Magnífico el penúltimo tema, de más de 7 minutos, con un bajo increíblemente técnico, interludios a mid-tempo, riffs de melodeath y mucha actitud de oscuridad de thrash/black, lo que además incluye complejos riffs arpegiados combinados en formas extrañas como en el thrash técnico o progresivo. Monstruosamente entretenido, 4,3 de 5. 

9. Par-delà les cimes (2025 - Más allá de los picos) de Aldaaron: magnífico black metal, monstruoso, melódico y épico, con ritmos y sonidos que parecen provenir de distintas esferas de la música no extrema, a veces parece barroco, otras folk, además de interludios increíbles y una atmósfera monumental. Aún así, con un sonido brillante en los trémolos y abrasivo en el shriek, hacen una combinación que es igualmente gélida y dinámica.

Es el trabajo casi solitario del músico francés Ioldar (Ordalie). El primero de los cuatro temas es el más rico y logrado. Los demás son geniales, con buenos arreglos corales, atmosféricos y una batería gloriosa, perversa. El sonido de las guitarras es un poco nebuloso y agudo pero el tema final, con sus voces operísticas y vikingas, sus guitarras acústicas y sus grandes riffs de black infernal, llenos de arreglos orquestales de violines, cornos y oboes, elevan el nivel de la canción, de más de 10 minutos. Total: 4,3 de 5. 

10. Mortuorum (EP, 2025) de Parthian, es una extraordinaria banda de death progresivo / técnico, de Wichita, Kansas, que cierra su producción con una presunta versión de Bohemian Rhapsody, llamada Blasphemian Rhapsody en que dan cuenta de sus altísimas capacidades instrumentales, compositivas y experimentales, así como al formato osado de combinar ópera, música extrema y progresiva, como lo haría Queen si tocara este género, sino también art pop y neo-soul (según ellos mismos en Bandcamp). El cantante me suena como al de Avenged Sevenfold con un mejor growl, por supuesto.

Su primer tema es como un melodeath progresivo, con mucho sonido a Iron Maiden y un shriek destructivo, en la que se escucha una sección rítmica realmente intrincada más riffs en la que parecen querer amalgamar death técnico, metal avant-garde y deathcore. En el segundo tema escuchamos la voz limpia, que creo que es buenísima, quizás mejor que ese invento de growl de melodeath que parece más humorístico. Y creo que aunque es divertido como agregan country y distintos ritmos, creo que les falta cocinar su proyecto, porque no suenan como Finntroll ni como BTBAM ni mucho menos como Flummox, sino algo menos concreto, aunque definitivamente hay que seguirles la pista 

19 abril 2025

Lo nuevo de Within Destruction (nü-metal / metalcore eslovaco), Psykup (avant-garde humorístico francés), Red Snapper (nu-jazz/indietronica), Elvenking (poewr folk italitano), progresivo/shred colaborativo, noise/gothic rock con post-punk de EEUU, concierto para flautas de Gisle Kverndokk, thrash británico (Gama Bomb), cuenca indie pop (Gepe), shoegaze / indie / alt-country gringo

1. Dark Matter (2024) de The Steve Klatt Project, inconsistente proyecto solista de shred/progresivo que en sus mejores temas tiene arreglos muy técnicos, frecuentes e inesperados, con geniales cambios de tono, forma y tiempo, a veces cortándose en medio de un compás, en los que mediante polirrítmos constantes y superpuestos, combina las elegantes armonías vocales, con voz masculina y femenina, con las hábiles combinaciones intercambiables del bajo, guitarra, batería y sintetizadores, gracias a rotar en cada tema con músicos distintos de todas partes del mundo.

Me recordó a Steve Hackett y a Genesis, con un formato de virtuosismo majestuoso.

Sin embargo, en los otros temas del guitarrista canadiense los vocalistas son muy malos, los riffs son demasiado básicos o las canciones apenas muestran alguna forma interesante, entonces bajan entre 1,5 a 2,5.

Pasa algo similar con las colaboraciones, como Forward con alguien llamado Harro, con terrible voz y música demasiado simple, una porquería, 1,5. También el otro tema, quizás vendido o por encargo, a Joe Booe, un poco mejor en la voz y un poco más compleja la música, pero no al nivel del disco, 2,5.

2. Birthmarks (2025) de Bambara. De Athens, Georgia, reubicados en Brooklyn, Nueva York, es una banda de post-punk, con los tropos más ochenteros, como golpes de orquesta sintetizados, voces góticas y guitarras hiper-atmosféricas, pero también con una cantidad saludable de rock gótico y noise rock para darle un cariz contemporáneo por un lado y menos punk por otro, que lo hace más que potable, siendo realmente interesante, ya que no es sólo bailar en la oscuridad escuchando The Cure sino también hay momentos de puro disfrute guitarrero. Tiene un par de temas extras, de dark jazz, con saxofón, dream pop y downtempo, que le añadan un nuevo enfoque y luces tenues distintas. 3,8 de 5. 

3. A Summer Evening (2025) de Gisle Kverndokk, interpretado por Arild Andersen (contrabajo), Gisle Kverndokk y Gudrun Klakegg: concierto para flautas del compositor noruego. Perfección musical, suave, relajante y al mismo tiempo, dinámica y alegre.
4. Necronomicon Automaton (2025, EP) de Gama Bomb: crossover thrash / speed con voces agudas, buena producción y un sonido pulido, con una batería impresionante, cortesía de James Steward (Berzerker Legion, Obscura, Sermon). 3,8 de 5 y muchísimo mejor que Bats, que me pareció terrible.

5. Undesastre Deluxe: CeroDrama (2024) de Gepe: qué genial descubrimiento, me estaba perdiendo de este cantautor chileno, basado en el folk chileno (Cueca) y la fusión latinoamericana, con algo de rock, indie y electrónica. 4,3 de 5. Una cantidad inmensa de invitados, desde Mon Laferte, Monsieur Periné y Rubén Albarrán, pasando por otros que no conozco como Christian Heyne, Movimiento Original, Torito Alfaro y Gabriela Arcos & Juan Wauters.

6. Animetal (2025) de Within Destruction: el trío de Eslovenia se pasea por el electronicore, metalcore, nu-metal y djent para su metal alternativo, aunque en este nuevo disco en que conserva momentos de deathcore, incluyendo growls y breakdowns, apela a más coros de voz limpia y mucha electrónica, así como a interludios sin guitarra y a lo que podría parecer trap metal, industrial o hasta deathcore downtempo, más o menos mediado por una propuesto más melódica. No me parece malo, al contrario 3,7 de 5.

7. The Joke Of Tomorrow (2025) de Psykup: dementes franceses haciendo avant-garde metal, en la que se combinan distintos géneros, desde el jazz hasta la electrónica, la ironía y el metal extremo, con la música cabaret, circense, nü-metal, death metal, metalcore y mucho más para hacer una ensalada brutal de influencias y humor, con habilidad técnica increíble. 4,3 de 5.

8. Killing the Flowers Will Not Delay Spring (Ep, 2025) de Teardrinker: quinteto de Rotterdam, Países Bajos, que asegura bombinar black metal, screamo y post-hardcore, aunque lo que escucho es una especie de shoegaze diluido, gritos más o menos punzantes que no son shrieks y una estructura más bien de rock alternativo, con algo de noise rock a fuego lento e incluso algo de lo-fi y bedroom pop. Regular a malo, 2,8 de 5.

9. Cruel And Unusual (2025) de High Council: heavy/thrash de Philadelphia, lo que ya diría que es buena señal por la escena musical de esa ciudad. Algunos visos de folk metal y rock progresivo, así como un bajo denso casi sludge, incorporan elementos novedosos a este heavy metal, que es realmente entretenido, potente y original. Me agrada, 4,3 de 5. Plaguebringer 2025 es especialmente buena, una épica viking/folk con bellas armonías vocales y guitarras de heavy / thrash. Cierra con el tema más power, para darnos un poco de todo. Genial.

10. Eventualities (2025, Ep) de Ostraca: Después del excelente Disaster, el trío de  Richmond vuelve a combinar sus disonancias seductoras, su angustiosa rabia y sus habilidades de combinar expansivas formas de post-rock y post-metal con formas también vanguardistas del punk como el screamo y la emoviolence. Gritos desgarradores, cantados al fondo, se sobreponen a lentos arpegios que pueden evolucionar en ráfagas de arpegios con una batería que van del blast beat a los repiques del math rock. 3,9 de 5.

11. If You Only Knew (Ep, 2025) de Blackwater Holylight: cuarteto femenino de doom psicodélico según Metallum, pero hay montones de otros sonidos y sutilezas, porque aunque hay un bajo fangoso y guitarras expansivas, casi cósmicas, hay también polifonías que permiten escuchar delicadas líneas vocales y de sintetizadores, bastante dream pop, sobre el wall-of-sound shoegazero de las guitarras. Según Rate Your Music hay stoner rock y stoner metal, pero difiero porque no siento ni doom ni blues rock, sino algo mucho más existencial y ambivalente, bastante noventero. 4,6 de 5.

12. Split X3 (2025) con turn blinks. (shoegaze de Los Angeles), Tombstone Poetry (de Nashville, con un discazo este año de alt-country / shoegaze) y Hiding Places (indie folk / indie rock de Asheville, North Carolina). Regular todo, 2,5 de 5.

13. Barb and Feather (2025) de Red Snapper: lo mejor de recuperar los discos que en 2016/2017 puse de favoritos en Deezer es reencontrarme con nuevas producciones de las mismas bandas y eso me ha pasado seguido. En este caso, esta maravillosa banda de Acid Jazz, Nu Jazz e Indietronica, que tiene de maravilloso que es una banda completa y no un DJ de laptop. A saber: David Ayers (guitarra), Ali Friend (contrabajo), Richard Thair (batería) y Tom Challenger (saxo y clarinete). Es como un St Germain pero analógico.

14. Reader of the Runes - Luna (2025) de Elvenking: qué extraordinario despliegue de folk/power sinfónico, con momentos de melodeath, de los italianos. Sin ser tan grandilocuentes ni hiper orquestales, creo que logran un extraordinario y bien logrado balance entre buenas voces épicas, shrieks combativos, arreglos corales, momentos más progresivos y power, con otros folk y extremos, que hacen un conjunto realmente óptimo. Es bueno, quiero escucharlos de nuevo prontísimo, en vivo deben ser geniales. 4,3 de 5. Gran tema final, extenso, épico, con su momento de black melódico furioso y buenísimos riffs y solos de guitarra, entre heavy/power y melodeath, con gran producción vocal.

18 abril 2025

Cristo y Rey: una pareja irresistible en el exquisito y tóxico hedonismo del espectáculo en ena época del "destape español"

Mis papás pasaron su luna de miel en los 70 recorriendo Europa. Una de las historias más repetidas por mi papá era que España cambió muchísimo con la caída del dictador Francisco Franco. Tras la llegada de la democracia, atestiguaron como ahora la ciudad tenía casinos, cines con películas para adultos y todo tipo de espectáculos nocturnos antes prohibidos. 



En Cristo y Rey (Netflix) vemos mucha de esa explosión de sensualidad y desinhibición, basada en la historia real del artista circense y empresario Ángel Cristo y la actriz y vedette Barbara Rey. Las intrigas palaciegas, en la relación extramatrimonial de Rey con el monarca español, el uso y abuso de las drogas en medio del éxito explosivo de llevar el circo a la televisión, las vigiladas vidas íntimas de los famosos que tanta fama ha dado a la "prensa rosa" ibérica y la muy tóxica combinación de violencia doméstica, machismo, infidelidad y problemas de salud mental, así como la esclavitud y la problemática de las adicciones y la corrupción, son parte de los argumentos de la serie, llena de glamour, excesos y placeres prohibidos.



La serie me permitió conocer el "cine del destape" con la escena lésbica mítica de la película "Me siento extraña", inta de culto LGBTIQ+, en que la cantante Rocío Durcal y la vedette Barbara Rey hacen una escena sexual juntas. La película original, de 1977, se puede ver en Prime Video y RTVE Play, siempre fue renegada por la cantante, quien ni siquiera fue al estreno.

De esta forma la serie, aunque repasa historias más o menos verídicas de una época histórica, también pone la lupa sobre distintas reflexiones en una sociedad que se estaba abriendo en la superficie pero que mantenía ciertas condenas morales en el fondo: así se examinan las diferencias entre la amistad masculina y la femenina, la inteligencia emocional, las expectativas sexistas sobre el comportamiento social y profesional de las mujeres, así como aspectos de salud mental como el suicidio, la depresión y la herencia familiar
(que mantienen los hombres y traiciona n las mujeres), e incluso la lucha por los prejuicios sobre ser gitano, no ser de Madrid e incluso no ser rubia natural.

Esto bajo la magia, el glamour y la ilusión propia de tradicionales antiguas y contemporáneas como el circo, el cine y la televisión, en escenas espectaculares. 

Protagonistas de alto calibre
Jaime Llorente y Belén Cuestas (La Casa de Papel juntos como "Denver" y su prima trans "Manila") y ella también reconocida por las hilarantes Ocho apellidos catalanes y Paquita Salas son los protagonistas, que por momentos son antagonistas también. 

Y alrededor hay una serie de personajes, que van del amor al odio, de la amistad a la amor platónico, que conforman una maraña de tensiones emocionales y sexuales. Destaca Adriana Torrebejano (más tarde en Machos Alfa) como Chelo García-Cortés, periodista de la prensa rosa y mejor amiga/enamorada de Bárbara Rey, que es presentada como una pelirroja impactante, con un altísimo sentido de la moda, más el séquito y amigos cercanos de Ángel Cristo, incluyendo el rompecorazones adicto Blasco, el demasiado noble "Payasito" y el sabio tradicional de Ricardi.







Thrash/groove noruego, sludge/drone/doom gringo, stoner rock/metal de Ohio, mathrock emo, progresivo y djent gringo, post-hardcore progresivo

 1. Chaos (2025) de Chain Home: thrash / groove / hardcore aderezado de arreglos de heavy metal progresivo noruego, aunque sí tiene momentos un poco más complejos, lo primero predomina, con solos individuales de instrumentos. Es incluso por momentos más metal alternativo. Es divertido pero la voz es terrible, así que 3,5 pero los temas instrumentales son 4,2, en que demuestran sus capacidades técnicas aunque es un desorden conceptual.

2. Alluvion (2025) de Mizmor (מזמור) y Hell. Colaboración de dos artistas estadounidenses de sludge/drone/doom metal, bastante orgánico e instrumental, con un shriek perverso y sin intervenciones electrónicas, mucho mejor que el usual dúo de drones, demasiado repetitivo y manipulado. Un poco funeral metal y un poquito más post-rock. El tercer tema, Pandemonium´s Throat es fascinante: 3,7 de 5.

3. Get Well Soon (2025) de Lo-Pan. Delicioso disco de stoner rock y stoner metal con sabor grunge realmente encantador, de Columbus, Ohio. Guitarras psicodélicas y muy hábiles, un bajo bastante sludge y la voz setentosa adecuadas, además de muchas melodías del género nacido en Seattle. Genial, 4,2 de 5.

4. I know hoy you will die (2025) de Snooze: empezó con un bellísimo track orquestal, de verdad impresionante, luego un tema más indie folk bastante elegante y se convirtió en una demencial ráfaga de mathrock, noise rock y blackgaze, aunque algunos temas son más progresivos y hay guitarras djent, con una atmósfera general ee acordes y tiempos creados en intrincadas fórmulas aritméticas, y en otros son más claras las influencias del screamo, el mid-west emo y el post-black metal, en voces y guitarras.

Los temas son esencialmente ruidosos y complicados, aunque recurren con frecuencia a ríos de shoegaze y arreglos de tiempos impresionantes, que incluyen un bajista con dotes increíbles para reflotar notas en medio de la densidad de su distorsión y un baterista excepcional. Y esa canción inicial no es un detalle mínimo, porque invitaron a decenas de músicos para hacer eso y algo de country/americana al final de otro. 

En el tema que da título al disco se escuchan las distintas corrientes de influencia, en lo que parece una Deftones en djent o math pop con metalcore, aunque las guitarras en trémolo y los shrieks te hacen pensar que hay algo de Deafheaven aquí y allá. Son esencialmente math rock, con riffs atravesados y repetitivos, pero hay una sensación de eclecticismo en sus arreglos extraños, como los de Wondered, con guitarras acústicas y guiños folk, que asombran de verdad.

Los créditos se incluyen a Márton Havlik (saxo alto y furulya, una flauta húngara tradicional), Autumn McCurry (banjo), Ava Kerst y Jaime Martinez (cello), Dan Janis (clarinete), Ray Tozzi (eufonio o bombardino, una especie de trombón), Nick Powell (oboe), Rebecca Young (piccolo y flauta), Tyler Norasingh (trombón), Jacob Erdman (trompeta) y Laurel Scott (violín). Además del baterista Anup Sastry Intervals, Monuments, Skyharbor) en composiciones extras para la batería.

5. Singles de Marilyn Manson (el industrial rock bueno, el más gótico, aburrido). The Kooks, me gusta, es vintage, unos son reggae, otros rock and roll, pendiente. Askara (un goth progresivo regular, la voz femenina es irregular pero los ritmos son raros, alternativos). Rivers Of Nihil (el menos impresionante de los tres singles recientes pero vuelven a ser geniales). Hold On de Tash Sultana, a pesar de su base electrónica tiene buenas melodías y un saxofón sexy, aprobadísimo. Suicidal Tendencies (progresivo, funk y rockero). Lana del Rey (canciones pop tipo country, con orquestación -countrypolitan- que no vibran conmigo aunque mejor Henry, Come On, más elegante). Jolene de la jazzista Nicol Zuraitis. Dos temas de la banda de black sinfónico gringa Belnejoum, aunque su disco salió el 4 de abril no está en Deezer.

6. Lost Within The Leaves (Ep, 2025) de You Win Again Gravity, post-hardcore progresivo, que tiene geniales momentos melódicos, riffs complejos, influenciadas diversas del metalcore progresivo y del metal alternativo, para cuatro temas que te vuelan la cabeza con sus arpegios imposibles, su sonido accesible y su bajo denso, que juguetea con guitarras en distorsión media y una batería dinámica. Es como un BTBAM más alternativo. 

7. Dark Tales Of Zarathustra (2025) de Belnejoum: Súper grupo de black sinfónico, que combina furiosos temas de black orquestal, gótico y con riffs de black/death, melodías e instrumentos de Medio Oriente con interludios puramente clásicos, incluyendo unos con shrieks y voces de soprano, junto a un baterista más que impresionante, cuyo dinamismo y técnica se adapta de lo extremo a lo progresivo.

Los músicos son el muy productivo bajista británico Rich Gray, el baterista griego George Kollias (Contrarian, Nile) los italianos  Fabio Bartoletti (guitarras) y Francesco Ferrini (orquestrationes) de Fleshgod Apocalypse, el guitarrita saudí Ehab Sami, la cantante estadounidense Tamara Jokić  y el pianista y cantante también de Estados Unidos, Qaswad. Impresionante, 4,9 de 5. Invitados académicos, desde cellistas y violinistas de Francia y Egipto hasta un tenor colombiano.

17 abril 2025

Lo nuevo de Pigs Pigs Pigs Pigs (sludge/stoner), melodeath vampírico sueco, melodeath alemán y black sinfónico griego

1. Death Hilarious (2025) de Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs: esta banda de Newcastle que cultiva la mezcla de stoner, sludge, psicodelia pesada y noise rock sigue sin terminar de enamorarme, porque la encuentro demasiado estéril y neutra. Lo mejor está cuando se acercan al post-punk de su tierra. Lo encuentro un poco mejor que su disco anterior, le daré un 3 de 5.

2. Death Becomes Her (2025) de Frantic Amber: blackened melodeath gótico, sinfónico y ocultista, con guturales vampíricos de la cantante danesa Elizabeth Andrews, un permanente uso de arreglos y atmósferas cinemáticas de terror y misteriosa música de cámara, que van desde solos de violín y sintetizadores, fantasmales arreglos corales, solos de sopranos y frecuentes sonidos sinfónicos sincopados con las guitarras, en lo que suena como una versión death metal, entre old-school y melódico, del Cradle Of Filth de los primeros años, algo quizás cruzado con algo de bandas de melodeath como Arch Enemy y algo de power metal.

La banda es/fue: el baterista colombiano Marcus Juan Carlos Dalmanner (ahora sustituida por la también colombiana Laura Hernández), la guitarrista japonesa Mio Jäger y la bajista sueca Madeleine Gullberg Husberg, así que es una banda exclusivamente femenina. Me pareció interesante aunque un concepto aún no completamente madurado pero que puede tener mucho futuro. Por ejemplo está el tema Jolly Jane, lleno de death doom y brutal death, sin vampirismo, ni arreglos orquestales sino vintage o el siguiente, Gore Candy, de 50 segundos de brutal death. Eso suena interesante y casi experimental, pero también como inestable. 3,5 de 5.

Las orquestaciones son de Anders Wollbeck (colaborador de Tarja).

3. Singles de The Hellp (new rave, tan nostálgico). The Devil Wears Prada y We Came As Roman, bastante regulares. Vildhjarta (más interesante). Feuerschwanz (incluyendo una versión de Gangnam Style). Ladrones (Nadie Ve, genial el djent/metalcore con tumbado corrido). Dianne van Giersbergen (altamente orquestal, gran voz, me encanta).

4. At the End of Our Reign (2025, Ep) de Deserted Fear: melodeath alemán, en adelanto a su disco de 2025. Bastante bueno, feroz, rápido y dinámico. Esperemos por más, porque por ahora a pesar de eso, 3,8 de 5.

5. Titan (2014) de Septicflesh: maravilloso black sinfónico, riquísimo, muy bien producido y hermanando la brutalidad del black melódico, la brutalidad del progresivo extremo y las vocales guturales con la visión elaborada del metal sinfónico. Un disco increíble de principio a fin, casi inmejorable. Son extraordinarios tantos los arreglos orquestales, gracias a la Orquestal Filarmónica de Pragra y su coro infantil, así como a los momentos llenos de metal progresivo extremo, black melódico y melodeath. 4,9 de 5.