06 junio 2025

Lo nuevo de Swans (post-rock/drone), Katatonia (progresivo gótico), Turnstile (post-hardcore / dream pop), industrial alternativo y melodeath sinfónico portugueses

1. Birthing (2025) de Swans. Según RYM, para hoy 6 de junio, el mejor disco de 2025, y aunque me parece bastante experimental, entretenido, cautivante por momentos, también es extensísimo (1 hora 55 minutos) sin que sean las mejores dos horas de mi semana. Los neoyorkinos son una banda de culto.

Es un buen disco de post-rock experimental, pero en muchos momentos el drone es simplemente eso, hay buenos momentos de noise rock (sobre todo cuando hay batería orgánica estruendosa) pero a veces es simplemente un riffs demasiado alargado o narraciones no tan buenas como las que hacen en Sprain. 

Según RYM también hay totalismo, rock gótico y kautrock (porque hay decenas de instrumentos, desde vientos misteriosos hasta percusión rara) pero además, hay mucha experimentación electrónica, un tema con doble bombos infernales como si fuera death metal, muchas voces de niños y hasta guitarras country (aunque no puedo estar de acuerdo con que hay música gótica). 4,3 de 5.

Los créditos de los muchísimos instrumentos: Michael Gira: voz, guitarra acústica, producción, dirección artística y diseño. Phil Puleo: batería, dulcémele, flauta, melódica, percusión, maquetación. Kristof Hahn: guitarra, guitarra lateral de acero, guitarra acústica, guitarra eléctrica, loops, coros. Dana Schechter: guitarra lateral de acero, bajo, loops. Christopher Pravdica: bajo, taishogoto, loops, efectos de sonido, teclados. Larry Mullins: melotrón, teclados, piano, sintetizador, batería, vibráfono, percusión, coros. Norman Westberg: guitarra eléctrica, loops.

Invitados: Jennifer Gira, Laura Carbone, Lucy Kruger: coros. Andreas Dormann: saxofón soprano y Little Mikey: coros.

2. Violent Feathers (2025) de Spiralist: el proyecto del portugués Bruno Costa muta del post-metal progresivo al metal industrial alternativo. Se escucha bien, a veces bastante, considerando el cambio, pero también a veces es así como bastante derivativo, como en el tema Glasseater, totalmente creada a partir de Closer de NiN.  3,5 de 5 porque el performance es increíble. 
3. When Fire Engulfs the Earth (2016) de Dark Oath. El debut de la banda de melodeath sinfónico que el año pasado me deslumbró con Ages Of Man, un disco hermosísimo. En este debut, aunque hay mucha música extrema, con la vocalista apuñalando el mundo con sus shrieks y destacadas orquestaciones grandiosas, hay una gran influencia del power metal. Se parecen un poco a Stormlord por momentos, aunque es primordialmente un melodeath con muchas orquestaciones. 4,3 de 5.

4. Nightmares as Extensions of the Waking State (2025) de Katatonia. Me encanté con esta banda hace relativamente poco tiempo, pero me encanta volver a sus últimos discos. El progresivo / gothic metal que han cultivado ahora vuelve con una cara más dura, con mayor protagonismo instrumental y la misma seducción oscura en las voces, en que Renkse suena oscuro, seductor y melódico, aunque debo decir que ahora un poco repetido, igualmente ofídico y gótico.

Lo mejor es definitivamente escuchar una renovada potencia en las guitarras, la presencia permanente del bajo con una claridad asombrosa y la máxima ganancia que le dieron a la batería, para hacer repentinos giros y recovecos progresivos con ritmos complejos, y lo segundo mejor son los cambios de tiempo y tono, de la calma a la expansión coral, usando además guitarras gigantes que caen como baldosas de concreto, las capas sucesivas de solos, teclados y más guitarras distorsionadas.

Para mí, 4,6 de 5. Los singles son brillantes y más sonando juntos: Wind Of No Change, Lilac y Temporal. 

5. Never Enough (2025) de Turnstile. A veces uno aprecia una banda antes que los demás, antes que sean famosos e incluso tanto tiempo antes que apenas, los recuerdas. Eso me pasó con ellos y ahora que están en mayor reconocimiento, uno dice, al mismo para sí mismo, yo ya sabía (o intuía). Aunque también hay que admitir, el disco con los que los conocí hace ocho años, Time & Space era básicamente hardcore punk y post-hardcore. 

Con el doble single/video SEEIN´ STARS / BIRDS definen claramente lo que hacen y cultivan, por segunda vez después de Glow On, que son una banda que hace post-hardcore y rock alternativo, e incluso metal alternativo y hardcore punk, pero también dream pop, new wave y ambient pop, al mismo tiempo, con humor, creatividad, desenfado, alegría y guitarras que pueden ser psicodélicas, punketas e incluso metaleras, y todo al mismo tiempo. 

Me suena a esa manía noventera de tocar canciones pop o radiales a ritmos de guitarras industriales, pero esto es algo extraordinariamente mejor, y sin recurrir al nintendocore. Algo quizás tan divertido y osado, similar a lo reciente de The Callous Daoboys así no alcancen sus alturas, sí hacen algo realmente que toma los sonidos ochentosos, de estas escenas tan disímiles y los unen de forma única. Es decir, es punketo ye electrónico pero no es synth punk, al revés, es una especie de hardcore/post-hardcore con sonidos del new wave y el dream pop, incluso ambient y hasta dance, pero pensado desde el concepto de banda, nada de laptops. Bravo. 4,7 de 5.

I CARE lo hace de forma magistral, por ejemplo. Y DREAMING es una locura con esos ritmos latinos y new wave junto a guitarras punketas. DULL es otra joya y ni hablar de LOOK OUT FOR ME, con sus bases discotequeras y pianos oníricos, siempre acompañadas de guitarras hardcoreras. SLOWDIVE es otra gran canción, partiendo desde el metal alternativo, con las guitarras más potentes pero igualmente rítmicas y electrónicas.  Qué buen disco (con las excepciones de MAGIC MAN y CEILING, que no tienen nada).

04 junio 2025

Lo nuevo de And Oceans (black sinfónico industrial), black/death sinfónico / folk rock holandés, rock alternativo alemán, rap/hip hop femenino venezolano (Mari), rap rock / synth punk de Misisipi, horrorcore (Eminem), power metal / folk sinfónico sueco, temas de The Beatles en jazz, hardcore/thrash colombiano, techno noventero

1. Absence (2025) de Xavernah: misterioso, elaborado y profundo black/death melódico y atmosférico, con mucha experimentación expresada en narraciones con tonos radiales, interludios calmados instrumentales, orquestaciones atmosféricas, detalles progresivos e incluso de ambient, que combina en cada canción para una evolución sorprendente, entre el dark folk acústico y el black disonante más bestial.

Cada tema, de 5 a 12 minutos, elabora los géneros de forma distinta, algunos más black melódico sinfónico directo y brutal, otro es más post-rock y otros más cerca del progresivo. Obra principalmente de Ramón Roest, baterista, orquestador, programador y cantante de Países Bajos. 4,5 de 5.

2. Flash Forward (2025) de Renegade: sabrosito rock alternativo / post-grunge del power trío alemán. 3,7 de 5. Tiene un par de temas mucho mejores que el promedio del disco, con unos vientos y arreglos electrónicos. Deberían explorar mucho más esa fusión para no sonar tan genéricos.

3. Ginnia (2025) de Mari: debut de "La Carajita", cantante cumanesa nacida como María Virginia Centeno Castillo, que ha colaborado con Orestes Gómez y Akapellah. Trap, reggae, reggeatón, rap latino, dub, electropop, hip hop y mucho venezolanismo en su primera producción. Me encantan los beats y samples de música folclórica venezolana, así como tantos sonidos orgánicos de una banda detrás. Bastante buena, 3,9 de 5, aunque los venezolanismos me hacen dudar si son exagerados o naturales. 

Creo que es un buen experimento pero le falta definir el tipo de música, letras y concepto, porque suena como un mixtape por momentos. Una cosa es diversidad y otra falta de definición. Hay que saber si se acercará a lo que hace Irepelusa, a Rosalía o a La Mala Rodríguez, o las fusiona con su toque para algo nuevo, lo que aún no sucede. Sobre las referencias sexuales y de género, tampoco me queda claro si la propuesta es ser "macha" siendo mujer, mujer "arrecha" u otra cosa.


4. Don´t Talk (Ep, 2025) de Our Mirage: metal alternativo / post-hardcore / metalcore brutal, electrónico y muy noventero, incluyendo rapeo en las voces, gritos desgarrados y coros limpios. 4 de 5. 

5. No Separation (2025, EP) de MSPAINT. Divertidísimo synth punk / rap metal del cuarteto de Hattiesburg, Misisipi. Guitarras digitalizadas, gruesas y ruidosas, rapeo y hip hop en forma orgánica. Genial, 4 de 5 con temas más altos.

6. The Marshall Mathers LP (25th Anniversary) - Original de 2000 y reeditado con dos temas en vivo en 2025. Tiene los megaéxitos Kill You, Stan (con Dido), The Way I Am y The Real Slim Shady. Con temas dramáticos como Kim y I´m Back. Es el disco después del rompedor Slim Shady LP.

7. Fimbulvinter de Brothers of Metal (Nov, 2024): heavy / power metal sueco, que cuando lo escuché por primera vez me dio una muy mala impresión, porque tenía una pobrísima mezcla, que hacía que las voces y los instrumentos bajaran y subieran de volumen. 

Ahora, se escucha una magnífica combinación de epic power metal con cuidadas vocalizaciones, detalles de viking folk metal y minuciosas orquestaciones que suenan gigantescas, incluyendo interludios de guitarras acústicas, instrumentos tradicionales europeos y una atmósfera embriagante de aventura, misticismo y tradición, además de unos guturales y unas guitarras de hard rock encantadoras. Es un disco muy rockero y al mismo tiempo, rico en arreglos sin ser bombástico ni exagerado. 4,3 de 5. Qué bueno que volví a escucharlos.

8. John Daversa Big Band: Improvisatory Observatory-Live and Raw at the Baked Potato Exhibit 3: un disco de jazz en vivo con el gran trompetista estadounidense. Un poco corto y con una "canción" de 9 minutos de chistes y descripciones de los músicos tocando pedacitos de clásicos del rock. Fino, aunque no demasiado. Lo mejor, Here Comes The Sun extendida por 9 minutos.

9. Poison The Preacher Vs The World (2025), debut de los bogotanos a punta de thrash crossover, hardcore punk y death metal vintage, que tiene un poco de los 80 y de los 90, con algo de rapcore, death técnico, slam death metal y mucho de hardcore. Hay maldad, diversión, sátira y todo lo que esperamos de todos estos géneros. Buen inicio formal después de años de carrera.

Hay que decir que me gustaron las vocales, tienen un baterista increíble y riffs para hacer el pogo más grande del mundo, incluyendo unos perversos armónicos y solos geniales, además tienen muy buenos invitados como Devin Swank, cantante de Sanguisugabogg y la banda californiana de harcore/thrash, Dead Heat. 4,3 de 5. Tocaron en el Rock Al Parque 2023. 

10. The Regeneration Itinerary (2025) de ...And Oceans. Me gustó el As in Gardens, So in Tombs de 2023, pero no tanto como el Cold World Mother de 2020 y claro que menos que los primeros discos, pero este de 2025 suena increiblemente: es electrónico e industrial, con mucho black metal sinfónico pero bastante brutal. 

Incluso aunque haya música dance, lo que predomina es una bestial combinación de ritmos de death, black y hardcore con guitarras gélidas, pesadas y salvajes, con guturales diversos pero siempre punzantes, a veces cavernosos y muchas veces shrieks vampíricos. Se destaca una batería imponente, así como arreglos entre orquestales y sintéticos que le dan fuerza a una propuesta instrumental que incluso a veces suena lo-fi o cruda. 

Me gustó mucho ese choque de sonidos orgánicos y digitales, así como influencias del ayer. Es destructivo. 4,6 de 5. Noruegos dementes que siiiiiempre me gustaron. Los vi en vivo y me impactaron con sus maquillajes distintos y su propuesta tan electrónica. Me alegró este disco tan oscuro.

11. Orbital 2 (The Brown Album Expanded) - Segundo disco de los británicos, instalados como baluartes de la música techno (ambiente, acid y trance). Su versión larguísima la usé para fregar, bailar, pensar y trabajar. Muy buena esa. 

03 junio 2025

Lo nuevo de Cuarteto de Nos (rock indie uruguayo), djent/progresivo sueco, hip hop / cloud rap británico, black/post-punk (Tribulation) y goth/doom suecos, punk rock femenino argentino

1. Puertas (2025) de El Cuarteto de Nos: qué maravilla que los veremos en Rock Al Parque, este disco nuevo es fiel a su discografía pero se elevan con el tema El Astrónomo que no podía ver el cielo, un trap / jazz / rock alternativo. Bravo por los uruguayos. Toques de saxofón, arreglos electrónicos y buenas guitarras rockeras en sus acostumbrados versos y rimas, referencias culturales y poesía irónica. Me anoto. 4,6 de 5. 
2. Elicit (2025) de Limbo: increíble djent / metal progresivo, enrevesado, brutal y atmosférico. De Suecia, llegan así a su segunda producción, con algo que suena como Meshuggah con Tesseract, combinando una furia industrial, masiva y caótica con bellos pasajes de arpegios, ambient y puentes que permiten diferenciar las aritméticas nucleares de estructuras que van desde el groove hasta el shred. Buen disco, emocionante y uniendo polos lejanos. 4,3 de 5. El baterista de VOLA está invitado en un tema. 

3. Airbag Woke Me Up (2025) de Jeshi: hip hop / cloud rap / R&B alternativo de Londres, con muchísima música electrónica británica, pero al mismo tiempo, con muchos altibajos. Por momentos, especialmente cuando hay trap, suena emulando a los estadounidenses, lo que me parece lo menos logrado, y en otros hay drum n bass, raros beats alternativos, que parecen sacados de bandas de rock, indie o funk combinadas con música dance europea dura, lo que lo hace muy atractivo fuera del oído preferente del hip hop más tradicional.

El resultado es extraño y algo tétrico, como una especie de horrorcore intelectual. Por momentos recuerda a Gorillaz. 3,5 de 5.

4. The Unknown (2016) de The Vision Bleak. Definitivamente mi (segunda) banda de goth metal favorita: oscura, con algo de black metal y algo de progresivo, detalles sinfónicos y doom pero lo que gobierna acá es presentar algo elegante, subterráneo y lleno de detalles. 4,7 de 5.

5. Sub Rosa in Æternum (Nov 2024) de Tribulation: Mi verdadera banda de metal gótico favorito, porque es ochentosa y bailable, vampírica y rock and rollera, como un black and roll con post-punk. Sus vídeos me gustan muchísimo y veo muy pocos. Es también como un Ghost más gótico (hay que considerar que Tom Dalgety, su tecladista / orquestador, grabó la programación del Prequelle). De Suecia para tu cuello. 4,7 de 5 aunque el tema que es como electrónico / dance es malazo.

6. Mi Corazón En Llamas (2025) de Marina Fages: el rock punk en Argentina está en perfecto estado. Con una aproximación más accesible pero igualmente furiosa del punk, se escuchan ideas de El Otro Yo, con guitarras más ricas aunque menos crudas, pero que no dejan de ser fangosas, afiladas y osadas. Muy divertida. 4,3 de 5. Los guturales, a lo SUN o Poppy, especialmente en el tema El Mundo Pequeño (en que hay muchísimos, como si fuese black metal), le dan un carisma de furia distinta pero vertiginosa que ya está expresada en formas de rrriot girl en todo el disco a forma de voces desgarradas, voces hardcore punk y guitarras de noise rock.

Marina invitó a un gaitero español y dos baterías, pero grabó guitarras, bajos y vientos, lista para emprender una gira por Europa y Estados Unidos, así como su país natal. Además, invitó a las bandas argentinas Lagrimitas y Homogénica a versionar su tema electrónico Hardcore Disney en forma de rock indie / punk rock, y a Cosmic Kitten (de Los Angeles). 

7. Idag (2025) de Witchcraft. En una nota similar pero distinta, occult rock, doom y heavy psych desde Suecia, con guitarras y bajos súper fangosos pero psicodélicos, un sonido setentoso y letras en sueco. Me gusta esta densidad nebulosa y quizás es un poco confuso que a veces se convierta en folk rock acústico. 3,9 de 5. Más de Suecia para todos.

02 junio 2025

Clásica minimalista (Emma Ruth Rundle), black n roll noruego, metal progresivo y alternativo/djent danés (VOLA), indie / new wave inglés, soundtrack de post-rock/ambient, hip hop colombiano y venezolano

1. Music From the Bella Vista (2025) de Emma Ruth Rundle. Ella me encanta pero este disco en vivo de piano, música clásica minimalista, me pareció tremendamente aburrido y poco carnoso. 2 de 5. 

2. Nattesferd (2016) de Kvelertak. Yo adoro a estos noruegos con su loquísima y genial combinación de black n roll, hard rock y hardcore punk. Es ochentoso pero pulido, como una versión trve del arena rock, con sintetizadores grandiosos, arpegios gélidos y ritmos vintage, shrieks y algo de AOR. Es como un Ghost realmente perverso. 4,7 de 5.

3. Friend of a Phantom (2025) de VOLA: la vida es bella, hermosa y maravillosa, lo dice también el metal progresivo de estos daneses maravillosos. Aunque es un disco mucho más alternativo, menos djent y totalmente enfocado en la fusión con electrónica, produce increíbles sensaciones. Además, los arreglos sinfónicos son realmente delicados y cuidados.

Además, es contemporáneo, como el tema Bleed Out en que una base parecida al trap lleva a una locura explosiva de djent / metalcore progresivo, con guitaras gruesas y algo de post-hardcore. Además, las voces limpias me recuerdan a la belleza de Evergrey. Los singles como Paper Wolf, I Don´t Know How We Got Here y Cannibal son increíbles, con más djent, art rock, dream pop y/o rock progresivo, según sea el caso, que muestran las inmensas capacidades compositivas e interpretativas de una banda que se reinventa y asoma un futuro increíble.

 4. Boys These Days (2025) de Sports Team. Este es uno de esos discos que uno reconoce que tienen una buena producción, y que son en definitiva, interesante, pero que no te enganchan. No sé si es el new wave, y quizás sí es demasiado eso, el tipo de rock que menos me gusta. Sí, son indie, son power pop con buenas guitarras e incluso algo divertidos con su britpop, con ciertas reminiscencias a Pulp y Blur pero muy Dire Straits para mí. 2,5 de 5. Son de Cambridge, Reino Unido.

5. The Bombing of Pan Am 103 (2025) de Mogwai: soundtrack de la serie de Netflix. Ambient y post-rock. Fino pero no excitante. 3 de 5.

6. Tropicanna Poison (2025, EP) de Thomas Parr. Muy buen hip hop paisa de Medellín.

7. Ruido en la casa: mixtape (2025) de Kas Rules: productor español de trap / hip hop con decenas de invitados. Hay de todo, desde cosas muy traperas, muy sexuales y básicas, hasta buen rap social. Me gustó, porque además está en varios de los discos de hip hop colombiano recientes que he escuchado. 3,8 de 5.

8. Memento (2025) de Syncatto. ¡Increíble! Discazo maravilloso de djent, jazz fusión y progresivo electrónico / ambient con una tonelada de arpegios y todo tipo de técnicas de tapping, flamenco y complejas fórmulas matemáticas, circulares, concéntricas y espirales. 4,8 de 5. Una genialidad de Charlie Robbins, también en la maravillosa Artificial Languaje. 

9. VEiNTISIETE (2025) de Trifásiko: muy buen hip hop venezolano, existencial y enfocado en interpretar el título como Ve En Ti Siete. Muy bueno. 

01 junio 2025

Lo nuevo de Rivers Of Nihil (death progresivo / jazz fusión / djent), Morcheeba (trip hop) y The Flower Kings (neo-prog sinfónico), deathgrind, emo/popst-hardcore/noise pop y new wave / post-hardcore de Australia, doom/heavy/black danés y trip hop/neo-soul portu-danés, hip hop colombiano, black disonante gallego

1. The Calling of Fire (2025) de Blood Monolith. Debut bestial de esta banda de deathgrind de Washington, con un sonido grotesco, crudo y al mismo tiempo, muy técnico. Es sucio y hábil, por lo que dentro de la salvajada sónica se escucha la potencia nuclear de los bombos con un sonido abrumador, las guitarras se inspiran en el brutal death y el grindcore de vieja escuela para hacer riffs laberínticos y la atmósfera general es aplastante y abrumadora, perfecta para un pogo que provoque heridas sangrantes. 4,6 de 5.

Tommy Wall, en el bajo, el mismo de Undeath además de Shelby Lermo, guitarrista y vocalista de Ulthar. Pocas veces un proyecto alterno es realmente tan bueno y distinto. Es una versión a lo Asphyx de Deicide y Cannibal Corpse. 

2. Devastation Awaits (2025) de Out Of Service: Me alegra mucho escuchar este disco, el tercero, de esta banda de emo, post-hardcore y rock alternativo de Voorhees Township, New Jersey, porque uno muchísimos ángulos de los géneros que prueba e incluso se extiende. Sí, hay nü-metal y screamo, que parece unir sonidos de los 80 y 90 con gritos desesperados, un sonido misterioso parecido al gótico y rematan con oníricos y brumosos riffs atmosféricos y ruidosos, aunque con uno sonido brilloso y punketo, mientras que la voz limpia es accesible, tan post-punk como pop punk, que le da un cariz distinto, diverso y original. 4,3 de 5.

Se nota además un coqueteo con géneros distantes como el metal extremo y el metal progresivo, con saxofón incluido, por las experiencias más juveniles de los músicos. 

3. To All The Ones I Love (2025) de Press Club. Punk rock, pop punk y post-hardcore con voz femenino, que tiene influencias del post-punk y el noise rock. Me gusta, porque suena como un new wave más guitarrero. 4,2 de 5. Son de Australia, liderados por Natalie Foster, que tiene una voz que puede sonar a Blondie, que acompaña perfectamente el sonido electrónico y punketo, con un pequeño rugido. Son de Australia. 

4. Scimitarium I (2025) de Scimitar: heavy metal épico, oscuro y progresivo desde Dinamarca, con voz femenina, complejísimos riffs de guitarra y una batería arquitectónica, más un bajo altamente técnico. El sonido es tan punk como metalero, tan doom como rock and rollero, profundamente ochentero, entonces se junta el heavy, el rock progresivo, el epic doom y el black originario en un paraguas único, siempre con un sonido cavernoso, hundido y al mismo tiempo, gótico.

El resultado es un sonido que es igualmente medieval, vintage y de deliciosas tierras progresivas al combinar las formas y estructuras del black metal disonante y el goth metal, e incluso el post-punk y algo de rock gótico, con una distorsión de una vieja banda de NWOBHM de los 70, con temas extensos y cambiantes. Es al mismo tiempo The Misfits y Ulcerate, es Tribulation, Smoulder y Castle Rat y también es Cave Sermon. En el tema final hay más presencia del black metal, incluyendo shrieks. 

Es realmente placentero. 4,7 de 5. 

5. Lifetime (2025) Erika de Casier: cantante portuguesa residenciada en Dinamarca, con un disco que me recuerda inicialmente al trip hop, french house y downtempo tipo Air, Saint Germain y Tricky pero sin sorprenderme.

Pero luego noté que tenía una  toque más comercial, más radial, que lo acercaba al pop o al R&B de MTV, pero luego noté que al mismo tiempo, había algo ambiental, experimental y distinto, gracias a incorporar sonidos que iban desde los 80 hasta los 2000, como el hip hop soul y ambient dub, como una versión más electrónica y trip hop de TLC y Janet Jackson, por lo que las pistas y tropos del R&B, el soul y el new jack swing sonaban como si fuesen tocadas por Portishead o Massive Attack, entonces a veces suenan duras baterías metálicas, cortes potentes de hip hop o sucias pistas de jazz con sensuales líneas vocales femeninas.

Me gustó especialmente el tema Desilusional, como más jazz rap / hip hop. 3,9 de 5. Irónicamente lo menos logrado me pareció la voz, poco original.

6. Guiso (2025) de Pielroja y El Kalvo: hip hop bogotano con boom bap y pistas misteriosas tipo horrorcore. Otro buena producción, enfocado en analogías con sabores y gastronomía. 4,3 de 5. Pielroja es de Risaralda y vive en Barcelona, España. Me gustó el tema Inquietante Época en que con buenas líricas critican las ironías bogotanas y globales de vivir entre inundaciones y racionamiento de agua, crisis climática y nuevas formas de explotación minera, con algo de humor negro: "a este ritmo los rolos aprenderemos a nadar". Critican al comunismo cubano, a la Iglesia Católica y a la hipocresía del greenwashing. Genial ese tema.

7. Stranger To Love (2025) de Senna. El mejor tipo de post-hardcore es el swancore, y estos alemanes nos hacen sentir esa deliciosa experiencia de esas guitarras gruesas, llenas de flanger y reverb, que recuerdan al new jack swing rockero de Michael Jackson en que estructuras del post-hardcore, llenas de punk y emo, se hacen con duras guitarras de metal progresivo y djent, junto a suaves armonías de R&B y bajos llenos de funk, con una producción pulida. Bilmury es genial pero estos tipos son realmente seductores. 4,4 de 5.

8. Rivers Of Nihil (2025) de Rivers Of Nihil. ¡Han vuelto! Después del dudoso The Work, vuelven a sonar como habían gratamente evolucionado hasta poco antes, death progresivo con brutalidad en voces y la música más influencias diversas que se combinan, desde lo electrónico hasta lo progresivo pasando por el space rock, el rock psicodélico y hasta el jazz fusión. 

En este caso, el death metal progresivo, incluso con algo de vieja escuela, vuelve a ser el protagonista, con riffs de djent, guturales monstruosos y fusiones inteligentes con deathcore, metalcore melódico y groove metal, que incluyen brutales momentos de death progresivo con secciones rítmicas destructivas. 

Son tan pesados como en sus primeros discos pero añadiendo guitarras con distorsiones alternas, voces limpias progresivas y un compendio de géneros duros, así como arreglos que incluyen banjos de country y muchos momentos atmosféricos, así como de jazz fusión, gracias al frecuente paso del saxofón sonando como un tema de smooth jazz. Leí que eran los cuatro discos anteriores en uno y le doy la razón.

Los de Reading, Pennsylvania volvieron a conquistarme. 4,5 de 5. E un regreso a lo mejor de su repertorio, combinando con más o menos aciertos, lo que han hecho antes. Lo mejor del disco está al final, con Evidence, American Death, The Logical End y el cierre que da nombre al disco y la banda, que es una mezcla perfecta de death progresivo, deathcore y metalcore melódico con mucho groove y shrieks. 

9. Love (2025) de The Flower Kings: Progresivo sinfónico / neo-prog que desconocía hasta ahora, o que no recuerdo, con Roine Stolt (Trasatlantic) en guitarra y voz. Son suecos, se fundaron en 1994 y tuvieron un break entre 2008 y 2012. Un suave disco progresivo, muy agradable y accesible, relajado. 3,8 de 5. Hay muchos teclados, arreglos orquestales, millares de pequeños detalles hermosos y delicados.

10. Escape de Chaos (2025) de Morcheeba. Downtempo / trip hop británico que ya es clásico. Me gustó que combina formas electrónicas de funk, chill y un poquito de dub con muchas guitarras eléctricas psicodélicas, algunos riffs rockeros e incluso algo de batería analógica. Voy con 4 de 5 pero hay temas mucho mejores.

11. Laio (2025) de Balmog: este black metal gallego, que llega a su quinta producción, es una apuesta por la ampliación del abanico del género dentro de aristas novedosas probadas por distintos congéneres, por lo que se concilian ideas melódicas y sucias en los riffs, las voces narradas que se acercan a las usadas por el viking metal y los shrieks conocidos, con algunos puntos intermedios, mientras que las guitarras son transmutadas en una paleta de distorsiones que también oscilan entre trémolo picking y otras técnicas que van desde lo extremo a lo alternativo. 

Temas como Tongue In Pieces, se escucha un black disonante que por momentos parece sacado de los primeros discos de Emperor, furioso y sinfónico, aunque es presentado con cambios de tiempo, silencios y paradas como el black avantgarde de Dodheimsgard, como una especie de micro-ópera metal en pequeños trozos en una misma canción. Otras veces parece que intermedia el black psicodélico más experimental, algo de post-metal en atributos percusivos y guitarras alteradas, en otros más parece que acudimos a una revisión de black industrialoso como Thorns en un formato pulido, contenido y casi progresivo.

En discos anteriores han jugado con el deathrock y el post-punk pero en este caso, creo que han logrado un equilibrio entre las distintas formas de black metal contemporáneo avant-garde, tocando momentos de black n roll, speed/thrash y hasta gothic rock, no como Tribulation sino en una forma más gélida y extrema.


31 mayo 2025

Nü-metal / industrial gringo, mathcore danés, brutal death gringo, emo/post-hardcore canadiense, power pop de NY

1. Outrun You All (Ep, 2025) de House Of Protection: no sé si fue muy corto o le faltó algo diferenciador, pero para mí pasó sin pena ni gloria por mis oídos. 3,3 de 5. Metal alternativo, nü-metal, industrial, big beat y electronicore. Hay que escucharlo de nuevo, aunque el anterior que me gustó más, le puse apenas 3,7. El proyecto de Ari Impronta y Stephen Harrison de Fever 333 nunca me ha matado y este es un bache, al menos en la primera escuchada.

2. What They Build (Ep, 205) de Telos: mucho mejor, este EP de Mathcore, Metalcore y Sludge Metal desde Dinamarca. Brutal, corrosivo, densísimo y caótico en la mejor forma. Con músicos de LLNN. 

3. Devouring Darkness (2025) de Unmerciful: brutal death metal de Topeka, Kansas, sin piedad, con un gutural brutal, a veces con pig squeal, y guitarras enrevesadas, caóticas y disonantes pero también muy técnicas. 3,9 de 5. Esto los eleva por encima de otras bandas puramente duras. Los riffs son a veces incluso matemáticos. 

4. There's a Whole World Out There (2025) de Arm´s Lenght: emo-pop, emo, midwest emo, pop punk y post-hardcore desde Ontario, Canadá. Combina buenas guitarras y gritos desesperados con sonidos más dóciles del pop punk, en una buena balanza de drama y potencia. 3,4 de 5.

5. If You Asked for a Picture (2025) de Blondshell. La banda liderada por la cantante Sabrina Teitelbaum, de Nueva York. Es bastante pop, aunque con guitarras indie y alternativas que lo hacen power pop y jangle pop, tiene reminiscencias de los 90. Tiene algunas letras y momentos sexuales, así como de rock más duro, aunque generalmente es bastante melódica. 3,2 de 5.

30 mayo 2025

Rock reggae, power heavy progresivo y death progresivo sinfónico de California, post-rock noise, death doom francés, trap latino/electropop de Puerto Rico

1. Hot N Glassy (2025) de DENM. Un divertido y suave reggae pop / rockcon muchos invitados, que realmente refresca, con sus cambios entre acústico y eléctrico, con mucho sentimiento. Tenía tiempo sin disfrutar algo así desde Sublime. El tema inicial con B Real es increíblemente movido y bailable. 4,3 de 5. De Los Angeles.

2. Concord (2025) de Judicator: banda de power progresivo, aunque con una voz que no me emociona para nada, tiene buenos momentos de arreglos complejos pero no demasiados para mi gusto, menos de arpegios veloces y a pesar de usar un saxofón en un tema, es más heavy que progresivo. Sin embargo, es bastante bueno, y la segunda parte tiene riffs de speed y thrash, un par de guturales y buenos momentos de batería épica. 3,9 de 5. Son de Utah pero mudados a Los Angeles. El tema final es definitivamente el mejor, incluyendo un solo de violín de country. Con Carlos Álvarez de los geniales Behölder como invitado.

3. As Darkness Falls (2025) de The Obsidian Resurrection: brutalísimo death/thrash melódico progresivo y sinfónico de California (acá nos quedamos hoy). Otra banda con Carlos Álvarez de invitado. Les doy un 4,2 de 5 porque a pesar de la inmensísima calidad técnica e instrumental, no es tan destacable ni memorable.


3. Flesh and the Devil (2025) de August. Tercera producción de esta banda de Anacortes, Washington, cuidadosamente cultivando el post-rock y drone, con guitarras ruidosas, arreglos electrónicos ambientales y una pausa pasmosa pero no aburrida sino meditativa, aunque a partir del segundo tema hay interludios caóticos de math rock.

Otra obra de poesía / noise / post-rock experimental de Alexander Gregory Kent (Sprain, Stearling) con Nick Moshier en batería y teclados; Lilith Lucifer en el bajo; Aiden Blau en guitarra y bajo; Daniel Wefers en bajo; y Kent en campanas, sierra musical, dulcimer, melotrón, órgano, platillos de arco, armonio, banjo, ingeniería y  producción, además de Shel Blau en batería.

4,3 de 5. Aunque siguen sin llegar a la calidad de Sprain. 

4. creature: DONKEY (2023) de SAD GODS. Otro proyecto de Kent, alrededor del avant-folk, algo de jazz y mucho dark ambient / electrónica / noise rock desde California. Bueno, distinto y rarísimo, altamente experimental. Dentro de la locura ruidosa, caótica y de art rock, hay gritos y saxofones que emulan los rebuznos de un burro. 4,2, de 5.

5. Monde vide (2025) de Mortuarie, monstruoso y muy buen death doom francés, con Xavier Godart, ex-bajista de The Great Old Ones. Otro buen buen debut. No son funerales ni tienen arreglos orquestales o ricos, sino están enfocados en lo más cavernoso, duro y oscuro del género, siendo directos y extensos, invocando una revisita a influencias como las de los primeros Samael y Tiamat, aunque con guitarras más duras y canciones menos lentas, llenas también de momentos de furia deathmetal. 4,2 de 5.

6. Lo mismo de siempre (2025) de MORA. Un disco de reggeatón / bachata / trap del puertorriqueño MORA que me sorprendió, porque tienen un gran sonido, buena producción, influencia del electropop. Y aunque usualmente odiaría y no soportaría esta músico, admito que fue bastante bueno, aunque en la segunda parte ya estaba harto del mismo ritmo. 2,5 de 5.

7. El Caracazo 2025: la mítica canción de hip hop de Venezuela Subterránea tiene una versión de 13 minutos con 25 raperos viejos y nuevos. Quedó brutalísima.