27 octubre 2016

Los videos de la vergüenza de PoliAragua, la también más afectada por la violencia

200 personas encerradas y rescatadas en la Catedral de Maracay después de amenaza de irregulares armados y ataques a tiros, cerca de 110 detenidos, de los que restan 18 que serían presentados en tribunales y una medida de protección emitida de madrugada para Laura Lara, la mujer con dos meses de embarazo que fue golpeada por cerca de 10 policías según se muestra en el video. Parte del balance de la Toma de Venezuela en Maracay.

Otro video: como la golpiza al estudiante de la UCV en San Jacinto donde irregulares destrozaron y actuaron junto a la policía, como el robo a una pareja de transeúntes en Base Aragua y el ajusticiamiento de varios hombres en San Vicente. Lo dice @LuisCarlos, con pronunciamientos oficiales solo porque la evidencia rodó tanto por redes sociales y mensajería instantánea que es de conocimiento público y obvia responsabilidad.

Pero otros excesos se han cometido contra la labor periodística: arrancando cámaras, esposando a una reportera a un poste, impidiendo la labor de reporteros y camarógrafos, actuando junto a irregulares contra San Isidro y muchos otros más.

Y eso que PoliAragua es uno de los cuerpos más afectados por la política y la violencia: Isea les desmejoró los beneficios contractuales y ahora llevan al menos, según llevamos en Cotejo.info, 18 funcionarios abatidos hasta el 30 de septiembre, con una guerra brutal de ataques con granadas a sedes policiales y patrullas.

Para Gabriela del Mar, exDefensora del Pueblo, el tema es de formación permanente. Así lo escribió en su cuenta de Twitter en respuesta al video publicado por LaIguanaTV. Lo que no opinó cuando Alexa Brandti (25) le lanzó un vaso de agua en un restaurante. Fue al Ministerio Público, y fue privada de libertad con reclusión en el SEBIN. La cuenta ResistenciaV58 aseguró que el 16 de marzo fue liberada, pero no hay cobertura de prensa al respecto.

Pero también pecan por omisión como pasó el 1° de septiembre cuando grupos de malandros actuaron a sus anchas en varios centros comerciales y la Avenida Bolívar, hasta que algunos funcionarios salieron "de forma preventiva" según la cuenta oficial de PoliAragua en Twitter.

Y si echamos más memoria -una escasez permanente y de larga data en el país- hubo unos videos de PoliAragua con una stripper en una sede, con unas oficiales presenciando el espectáculo. Mientras que la CIDH emitió una orden de protección para la familia Barrios por el asesinato de casi una docena de sus miembros por parte de funcionarios de este cuerpo regional durante la década de los 90. Antecedentes, le llaman.

04 octubre 2016

El empate técnico de Santos y Maduro: la diferencia es política

Ayer Maduro dijo que el plebiscito en Colombia resultó en "empate técnico" y estoy de acuerdo en los términos estadísticos. Pero la diferencia no es matemática sino política. Santos llamó a la oposición, a los que apoyaron el NO a debatir para insistir en un acuerdo que no parta el país en tres partes: 63% que no votó y los que votaron divididos por menos de un 1%.
La primera propuesta de Uribe es reveladora: amnistía para los rasos de las FARC. Es decir, un perdón necesario para quienes "seguían órdenes". ¿Pasará lo mismo con militares? Se abre un debate nuevo después de conversaciones por 4 años.
Por su parte, Maduro cuando ganó habló de "la mitad más grande" y le otorgó más importancia a quienes votaron por él -con o sin presión, remolque o abusos contra quienes no querían- que a quienes se le opusieron. Al contrario el mensaje oficial fue considerarlos engañados, confundidos y manipulados. Entonces no llamó a la oposición a integrar ministerios, ni a compartir decisiones, no como intentó hacerlo luego del 6D para tomar decisiones económicas impopulares y echarse el carro juntos.
Santos no llamó a Uribe traidor, ni dijo a los colombianos que él quería construir la paz pero no lo apoyaron. La pregunta también era tramposa: ¿usted apoya la paz duradera? te ponía a creer que el acuerdo era perfecto y bonito contra usted quiere la guerra y la violencia sin contemplación. La cuestión era demasiado vertical.
Ahora quienes dijeron y apoyaron NO llevarán las propuestas y debatirán, mientras las FARC llaman a reflexionar. Nueva lección: no es caerles a plomo ni mandarlos todos a la cárcel lo que proponen desde la oposición colombiana sino nuevos términos en que los de arriba no tengan lo que consideraron temerarios beneficios.
A ver si eso sirve para ver desde otra óptica al diálogo: porque ahora el expresidente colombiano que enfrentó a Chávez también quiere hablar, debatir y acordar, en vez de comprar más armas y tener mejores estrategias de batalla. Pide condiciones finales muy disímiles a las acordadas en La Habana, pero recurrirá a las palabras.
Mientras Maduro se sigue encerrando en sí mismo, se niega a cualquier elección y hasta tiene que aceptar que otros amenacen y digan que Diosdado -que fue el presidente encargado un ratico en abril de 2002- lo podría sustituir. Y eso es pura amenaza porque nadie lo querría. ¿Y del diálogo? Pues como en Colombia: unos de arriba que quieren salvar la cabeza y otros que no pueden permitirlo pero todos quieren llegar a un trato...

02 septiembre 2016

El "yo no me meto en política" se quedó obsoleto (e inconveniente)

La frase "yo no me meto en política para evitar problemas porque sino trabajo no como" no solo quedó obsoleta sino se demostró como falsa.
No se evitaron problemas, ni peos, ni rollos, y mucho menos que la política no se metiera contigo: las expropiaciones, controles de precios y divisas provocaron corrupción y malversación que sentimos a diario en escasez, colas, desabastecimiento, discriminación para entrega de casas, bolsas de comida y dólares con una ñapa de inseguridad ciudadana, violencia, mafias carcelarias y persecución política.
Nadie está realmente bien si otro está mal. Porque la vulnerabilidad de alguien pone en peligro a todos. Bien sea por la posibilidad que un alguien le de un arma, lo "ayude" para vender droga, su cuerpo o cualquier otro delito. Porque compartimos el espacio público, los servicios, las ciudades y el destino común. Estamos conectados aunque lo olvidamos o creemos que no.
Como el general que me dijo que él siempre bebía agua importada pero se quedó pasmado cuando le pregunté si el uniforme también se lo lavaban y él se bañaba con Perrier, al desdeñar la contaminación de ríos y lagos. O como bien refleja la película "Piedra, papel o tijera" cuando la infidelidad, la corrupción policial y los conflictos laborales trascienden las clases sociales porque los problemas se tejen entre personas que se cruzan entre sí a pesar de sus diferencias.
Involucrarse en política no es asumir un color, como una pandilla o club, ni matarse a golpes en una manifestación o ver muchísimo un canal de televisión. Va desde lo cotidiano de preocuparte por el tipo que durmió en la acera, lo que pasa en la escuela de tus chamos y no comerse la luz, estar informado y enterado, no botar papeles en el piso, votar siempre, manifestarte en contra de decisiones que te parecen arbitrarias, involucrarte en la cuadra, pagar el condominio y saber y exigir quien es tu concejal, formalizar la denuncia, meter la carta en la alcaldía.
Ser ciudadano en lugar del rey del vertedero, que mientras está arriba y bien -con los suyos- no le importa que viva sobre la basura. Está bien surgir, crecer y aspirar, pero también eres vulnerable y estarás en peligro si tu entorno lo es. La solidaridad incluso es conveniente: reducir la pobreza nos beneficia a todos, nos libera por igual y reparte riquezas que se disfrutan tanto individual como colectivamente.
Lo otro es tener el TV HD en el rancho de zinc que nació de una invasión. O ponerle rejas, rayos láser y cámaras a la mansión. O irse del país con nostalgia y preocupaciones que se te meten en la maleta aunque no quieras. O vivir en un país que por 17 años ha confiado en un régimen que muchos alertaron que no era democrático, que no era justo, que era vengativo y que sigue insistiendo en las mismas medidas para convencer que lo único que falta es voluntad, y ganas y dejar la conspiración.
Aunque las fincas expropiadas sean un monumento al abandono con decorado terrible de monte y destrucción. La gente trabaja pero no siempre come...

El largo aliento

En un memorable artículo de Orsai, el escritor argentino bromeaba sobre si como los perros uno pudiese ponerle símiles a la edad de los países con la de los humanos, en Latinoamérica fuésemos adolescentes en comparación con ancianos como Japón o lesbianas cuarentonas como Finlandia. Eso implicaría además comportamientos hilarantes como tener una banda de punk, empezar a tener tetitas y actuar impulsivamente.
Recuerdo cuando a los 19 años me fui del país para hacer metal en Holanda porque en Venezuela "nunca" habría espacio, futuro ni ambiente. Irónicamente no me fui a México, Argentina o Colombia donde en patrones culturales similares si existiría eso. Tampoco quería dedicar mi vida entera a contribuir si yo no lo disfrutaría. Una mezcla de hablar mal del país (lo que por tanto debe incluir a mi familia, crianza, amigos y a mí mismo) con falta de identidad, cortoplacismo e individualismo egoísta.
Y no a juro todos tenemos que ser activistas por las generaciones que vienen, pero tampoco debemos condenar a los demás a desilusionarse porque tú no vas a vivir los frutos de lo que trabajas pasado mañana. Como hace un par de meses un buen activista social de unos 21 años me dijo desilusionado: "uno que tanto lucha y no ve el cambio" mientras conozco a un colombiano nacionalizado venezolano que en Catia a sus 61 años dice "todo lo que podemos hacer todavía" con alegría. Perspectiva.
Como la que obtuve cuando me empezó a gustar en el exterior todo lo que creía que odiaba de Venezuela. Incluido el joropo y el amiguismo inmediato. Yo era más criollo de lo que suponía, me atrevía o incluso sabía que era. Aunque es distinto a serlo a otros, era innegablemente producto de las decisiones que había tomado, también de la cultura que me había rodeado, para bien o mal, como adopción inconsciente o rechazo -o presunto- que exhibía. Cuando regresé me dediqué entonces a organizar toques, manejar bandas, escribir en revistar y luchar por algo que amaba: el rock en Venezuela.
Yo tengo varios ideales que superarán mi tiempo de vida, pero que no me impide luchar por ellos cada día. La libertad de expresión, las ciudades inclusivas para todas y todos, la preservación del ambiente. Problemas demasiado graves como para que se solucionen pronto, y que puede molestarte que no se cumplan protocolos ambientales, leyes de protección al periodismo o violaciones de Derechos Humanos. Y mi actitud, mi yo, mi microcosmos, lo que no me gusta del mundo que todavía tengo, de la que soy reflejo, en la que aún soy problema en lugar de solución. A veces por omisión.
Y así me siento con la marcha que cerca de un millón de venezolanos protagonizaron ayer. Del trabajo periodístico para cubrirlo. De abogados, activistas y ONGs que se movilizaron para proteger y defender a la gente de la vulneración de derechos. De espontáneos y organizadores, de todo lo sucedido ayer que dejando en pelotas al rey orgulloso, mostró cómo tenían el cuchillo en los dientes, como una "marchita" los hizo detener a 37 personas en 48 horas, a un presidente decir vulgaridades en vivo pasándose por el Arco del Triunfo el exhorto de la politizada Conatel, de policías trancando vías, asfaltando excusas y corriendo la arruga, tratando que indígenas, médicos, mujeres y chamos con diversidad funcional no aparecieran, porque no son parte de Consejos Presidenciales de conmigo o contra mí.
Porque 17 años son muchos para un perrito pero no para un país, y no es nada dentro de la vida del planeta para luchar contra el Cambio Climático o ni siquiera imagino cuánto más para que haya plena libertad de expresión, Derechos Humanos, democracia, cultura colaborativa, respeto por la otredad o equidad en todo el planeta, en todo el país, en toda la ciudad, en todo el barrio, en toda la cuadra o en toda mi familia. Venezuela ha tenido dos siglos de presidentes.
Venezuela ayer perdió frente a Colombia 2 a 0 con Dany Hernández parando dos penales y un uno a uno con James Rodríguez. ¡Qué arrecho, chamo! y ¡qué cagada otra vez! Lo transmitieron por TV, mucha gente lo comentó por Twitter y me acuerdo de mi álbum de Italia 90 con el camino premundialista de cada país. La Vinotinto siempre con solo derrotas, abultadas por demás y detrás de la ambulancia. Un camino andado, logrado, de crecimiento, con jugadores en Europa y Latinoamérica, aunque antes eran desconocidos que apenas podían vivir profesionalmente.
Ayer la MUD logró reavivar la calle, sorprender a todos al terminar la marcha antes que llegara la tarde-noche para reducir que el gobierno-PSUV (como en las elecciones) se pusiera (más) violento e intimidatorio. Cumpliendo la promesa de ser pacíficos y no alentar ningún golpe de Estado. Plantear una agenda de movilización, de expresión y de participación, un plan a futuro, de lo que se hará y seguirá haciendo mientras en la Av. Bolívar, el combo temporal en el poder se quedó hablando del 11A, de logros de un pasado con petróleo caro y del recuerdo.
Porque ahora es que quedan cosas que habrá que hacer por y para Venezuela. Y no bastará una vigilia, ni una insistencia de 48 o 72 horas. Como los buenos reclamos, las cosas difíciles que valen la pena o los sueños, pueden requerir incluso toda la vida, pasando el testigo a próximas generaciones o tardar más que dos décadas. Ganarse una medalla olímpica, sacar un doctorado o triunfar en los negocios. Construir un destino común.

02 junio 2016

17 años después: el policía es malandro, el malandro es policía y no hay perrarina, ni pa ti para tu perro

17 años después:
El policía es malandro, el malandro es policía.
Los corruptos gobiernan, los ladrones mandan, las cárceles son mafias.
La leche está más cara que la marihuana, la medicina que la cocaína.
De “comer perrarina” a mascotas que no comen en tres días.
No hay mango verde ni que caiga en el piso. Todos se venden, regalarlo es amor.
Todos culpan al gobierno, y no creen en la oposición. La antipolítica tiene nueva cara.
El que no trabaja no come, el que trabaja, a veces.
Los hospitales no tienen medicinas.
Si no te roban el celular, andas con uno con la pantalla partida, desde el 2014.
Se fue la luz, se cayó el Internet, en la televisión se ve una partecita de la vida, el resto te llega por mensaje mientras haces la cola.
No ha llegado la invasión pero allí está, cuidado, mosca, ahora sí.
Tenemos la inflación de Caldera-II (dicen ellos) y el desempleo del final de CAP-II (a según). Qué vaina con las segundas partes.
La PNB secuestra, el CICPC tortura y volvieron los grupos de exterminio en los barrios, el pobre tiene cara de culpable por lo que se vale patearle la puerta del rancho, meterle la cabeza en una bolsa con insecticida y darle coñazos. La OLP te cuida.
Antes te pedían el carnet del partido para un trabajo, ahora para darte una bolsa de comida, vendida.
Los narcosobrinos son “ovejas descarriadas” que no tienen nada que ver con la familia. Ni el gerente del Bicentenario que es primo del otro funcionario, ni el militar que agarraron con dos panelas ni el que se agarró el efectivo de los Mercales a cielo abierto. Ni el exalcalde condenado, ni el exministro huido ni el exfiscal que extorsionaba. Nadie sabía, actuaron solos, no es la Revolución. Son traidores, se vendieron, nunca fueron chavistas.
El Picure es pana de Chúo, en Polichacao la MUD tenía armado el golpe y la minería ilegal es el plan orquestado por las “bandas criminales paramilitarizadas” de la ultraderecha fascista en que hasta las señoras con las banderitas están involucradas.
La ley es para el pendejo. La viveza criolla se ha adaptado.
Nos comemos la luz, botamos basura en la calle, nos robamos el cable, nos coleamos, barremos la acera con el agua, dejamos la luz encendida todo el día.
Ya no queda ni el piquito del pan. Limpios y endeudados.

11 marzo 2016

Se despierta marzo con cara de sufrimiento

Familiares de 28 mineros trancaron la Troncal 10 que comunica a Tumeremo con el sur del estado Bolívar reclamando su desaparición. La respuesta oficial fue primero negarlo, luego militarizar y ahora decir que aunque no hay cadáveres, se está investigando. Se dijo que todo era un show para atacar el Arco Minero, aunque desde 2012 no arranca porque inversores le sacan el cuerpo al control de cambio, a la falta de instituciones y a unas concesiones que los chinos y los rusos no pudieron aplicar porque hay pranes en las minas.
Se cumplen aniversarios de la muerte de Geraldine Moreno y de Rodolfo González “El Aviador” pero también van varios años del ‪#‎ServicioPúblico‬porque no se consiguen medicinas, ni insumos médicos y la lista de prioridades se desbarrancó. La escasez es de carros y motos, de tinte de pelo y de champú, de quimioterapias y de harina de maíz, pero también de dólares, de medidas económicas de cambio y de respuestas.
Esa desesperación ha adquirido varias caras feas. Algunas más bien horribles. El linchamiento y quema de un delincuente en Catia repite lo vivido desde hace un par de años así como los atropellos de las OLP y antes de los paramilitares en barrios de Caracas. Ayer mi familia vio como le caían a golpes a un señor de la tercera edad que se había robado algo en una tienda en Valencia. Hay protestas, donde sea, sin intención de cambiar al alcalde, al gobernador o ni siquiera al presidente, sino que llegue el agua, que no llegue podrida, que no te roben el autobús o dentro del mismo, que el comedor de la universidad tenga comida, que no maten camino al trabajo, que no te maten por un celular, que no te maten, por favor, que no te maten. ¡Llegó el aguaaaaaaa!
Y está la economía. Aumentan el arroz a 104 por la SUNDDE pero el bachaquero ya dolarizó y vende según Dólar Today. En el gobierno no se han enterado, y hay dólares a 10 bolos, es decir que el kilo de caraotas cuesta 100 verdes, como una cena costosa en el imperio. Porque los precios están locos. Un desodorante o una harina de maíz regulados cuestan 20 bolos, pero no existen y una arepa en la calle puede costar, al menos un dólar negro. Viajar en avión sale en 15 mil bolos, pero una casa cuesta 25 años de trabajo, de alguien que le vaya realmente bien. Qué bolas.
El voto de diciembre se desgastó. Volvemos a tener encapuchados, la estrategia de la MUD parece ninja por un lado y más bien una indecisión entre todos porque nadie quiso ceder. Tanto que María Corina volvió a la Asamblea Nacional. Esa que nos emocionó porque iba a ser telúrica, luego emocionó con el rapeo de Ramos Allup y se ha ido diluyendo porque, otra vez, parece que no hay plan B ante el TSJ, el Ejecutivo y los 112 los agarró de sorpresa. Claro, todo va cambiando desde abajo, todo bien hecho, son 17 años, pero hay urgencias –que se declaran con la señal de costumbre- pero aún así, en la AN tienen razón pero van presos.
Mientras, cooperativas y profesores universitarios tuvieron que hacerle entender a Maduro que no todo el mundo puede pagar impuesto sobre la renta si el salario es bajo, no te lo pagan, la inflación es brutal y cuando te cae ese “bolso” que te tenía el malapaga del gobierno, tú estás endeudado con la tarjeta de crédito, el prestamista, el bachaquero, los vecinos y la vida. Igual que las farmacéuticas, o los productores de pollo o quienes siembran trigo. Aquí todo el mundo anda pelando.
Sí, la culpa es del rentismo. Ese bicho feo del 98, digo del 78, del 58, de cuando el petróleo, el cacao, el oro de El Callo y las perlas de Margarita durante La Colonia que ayer se dieron cuenta que no era cuento. Menos en la Memoria y Cuenta, allí es todo bello, menos si es culpa del Niño, el saboteo, el imperio, los quintacolumna, Marea Socialista, Globovisión, Obama, los poderes fácticos, la crisis del capitalismo, Uribe y Macri. Sino, si fuese por nosotros, los revolucionarios aquí volveríamos a decir que no hay papel porque comemos mucho. Es que está secuestrado, por los pelucones, por los burgueses, por los millonarios.
Y lo dicen así, con sus relojes que les cazan gracias a Internet, con sus camionetas, bien trajeados, sin hacer cola, molestísimos porque quieren vulnerar la Constitución santa y sacrosanta que solo pudo cambiar Chávez y quiso alterar la AN de Cilia Flores. Chúpate tú tu cambio, nos quisieron meter en la Reforma. Pero hasta el chavista votó que no, se pasaron, tampoco así, vale. "Aquí no hay ninguna crisis" dijo Ricardo Sanguino. Relajao relax que es del PSUV.
Todos estamos en la cola. Unos por el nuevo guiso cambiario, otros porque se van del país cansados de las extorsiones, de las presiones, de la peladera o de no surgir, otros porque les den casa, o porque llegó pasta, mejor dicho, mercancía como se escucha. Por la cédula, por el pasaporte, porque te reparen el celular, los zapatos, un pantalón, porque te den una tarjeta de crédito, un cupito, un paquete de lo que sea que venda. A mí me toca los miércoles, coñesumadre, es cuando doy clases en la Universidad. Donde renuncian los profesores al ritmo de las despedidas en Maiquetía. Y subieron el arroz a 104, ¿a cuánto la hora de clases? Al menos te paguen, dicen en la UC.
En la cola esperando también que los diputados hagan una ley que diga que vamos a ser felices. Mañana. Ojalá sin trabajar, bueno trabajando pero no tanto, bueno trabajando duro para comprar la casa, pero es que esto ya no se aguanta. Nos malcriaron, es nuestra culpa, y de ellos, sobretodo de ellos, y de ellas, aquí nadie se salva. Pero cuánto de nosotras y nosotros, que los dejamos, o se lo aplaudimos. Viva Chávez, dijimos. Mi voto es por Rosales, dijeron. Aquí lo que hace falta es trabajar repitieron.
Pero Gold Reserve se está saboreando. Parece que leyó un libro de tercer grado. Venezuela es un país rico en recursos naturales. Tiene bauxita, diamante, oro, hierro y (no pongas coltán en la versión bolivariana) carbón. Chamo, ayer el tipo del gas me cobró 100 bolos. Y el del aseo. Menos mal que no ha explotado más el transformador. Sabes que hay que tener efectivo por si pasa un peo, y el atún a 1000 bolos. Un dólar, dirá el bachaquero.

15 enero 2016

Decreto de Emergencia Económica para arrasar con todo


Cuando escuché a Luis Salas, el ministro de Economía Productiva, pedir "confianza" y "esperanza" al pueblo porque tomarían "medidas para protegerlo" puse la misma cara de terror de todos los ministros que lo acompañaban, que fruncían más el ceño con cada pelón en su lectura.
Piden confianza cuando toda la exposición de motivos fue hablar de "inflación inducida", "guerra económica" y "ataques de la derecha". Es decir, después de perder abrumadoramente el 6D dicen que sí, que fue la iguana, El Niño y Dólar Today quienes arruinaron el país.
Nada de asumir responsabilidades, como que el petróleo estaba en 95$ en enero de 2014, y no se ahorró, no se invirtió en la economía productiva ni se tomaron medidas cuando empezó a bajar. Porque el precio es de entregas a futuro, no es que te rebajan los ingresos de inmediato sino a los meses y a veces más.
La AN no puede caer en una trampa de volver a darle poderes especiales y permitir un Estado de Excepción cuando éste (con cierre de frontera) no dio resultados: en Táchira, Amazonas y Zulia no se resolvieron las colas, el tráfico de gasolina ni el bachaqueo porque además de las medidas económicas que promueven estos fenómenos de mercado negro y escasez, ¡también hay corrupción militar y civil para permitirla!
La trampa del Decreto es que medidas como "suspender trámites cambiarios de Cencoex y BCV" implica devaluar y fuerte, si es que como dice el artículo vas a permitir que empresas privadas y públicas puedan importar libremente. Parece que sería más alto que Simadi para que tenga sentido. De esta forma, quiere el chavismo gobernante compartir los costos políticos con la MUD que de aprobar el Decreto tendría que asumir lo que vendría al sincerar y unificar precios del dólar y bienes.
Una encrucijada en que pretende el chavismo apelar de nuevo a una crisis institucional: la AN no me dejó o si me dejó, ellos estuvieron de acuerdo. Con el poder de legislar, pero no de dictar política económica que es responsabilidad del Ejecutivo, una posible opción es modificar ampliamente el decreto -cambiando el diagnóstico- y eliminando artículos que hablan de usar "presupuestos y recursos extraordinarios" sin pasar por control legislativo, el artículo 3, sumamente peligroso, que permitiría a Maduro tomar otras medidas que considere pertinente y el más temible que señala que se podrían tomar centros de acopio, transporte y empresas para garantizar el acceso a los bienes. Una especie de mega-hiper-habilitante para expropiarlo todo, nacionalizar de golpe y darle la razón al retro-marxismo de Luis Salas, quien ya abogó por nacionalizar toda la banca...
Chavismo anunció que el Decreto no era Paquetazo. Y como ellos siempre hablan con la verdad y no rebautizan los problemas...