05 febrero 2013

Entrevista a Alejandra Benítez: osadía e inspiración



Alejandra Jhonay Benitez Romero es esgrimista, odontóloga, modelo y diputada suplente ante la Asamblea Nacional. Fue la primera atleta venezolana en ser contraportada de un periódico deportivo, con casi nada de ropa. Habiendo nacido en el barrio de Antímano en Caracas, hija de una madre soltera que estudiaba y trabajaba, soñó con dos metas que parecían improbables: ser odontóloga y esgrimista olímpica. Si la osadía parece ser su premisa de vida, es la inspiración (recibida y que desea brindar) la impronta por la que trabaja día a día.

Viajando en una moto por Caracas y leyendo varios textos jurídicos y administrativos al día, trabaja en una Comisión Especial de la Asamblea Nacional para la reforma de la Ley  para Personas con Discapacidad y es la vocera deportiva del Consejo Federal de Gobierno. Un cambio que surgió cuando dejó de entrenar en Francia (tras su participación en las Olimpíadas de Londres) para regresar al país a trabajar junto al gobierno nacional después de haber sido elegida diputada suplente a la Asamblea Nacional por el PSUV para el Distrito Capital. “Siento una deuda social muy grande, una deuda en mi comunidad con los niños. Quiero trabajar como odontóloga que no he ejercido, pero estoy en un momento de organizar mi vida y mi tiempo, porque haciendo demasiadas cosas no podré ser eficiente en lo que quiero hacer”.

Alejandra posee ahora una apretadísima agenda pero en toda la entrevista no dejó de reírse amablemente. Con una conversación pausada y convencida en sus ideales políticos y humanos, está adaptándose al cambio de rutina del “comer, dormir, entrenar” a una de estudio y disertación política, continúa en una faceta de modelo que asegura le llegó por insistencia de otros, pero que reúne en ella una mezcla única y reveladora.

“He hecho trabajos para marcas comerciales, publicidad y cuando aparecí con poquísima ropa en el periódico causó un revuelo, que nunca me esperé, que quizás si lo hubiese sabido no lo habría hecho”, reflexiona con risas. Ella también salió retratada junto a varios personajes públicos como Los Tres Dueños y Giovanni Scutaro en una edición especial de una Revista Dominical bajo el título “El país se desnuda”. “Siempre me gustó la fotografía, y aunque algunos me han dicho que por mi tendencia política dejaría de hacerlas, no lo haré, ya está por salir mi nuevo calendario”. Tuvo uno en 2010 que mostraba una artística combinación entre la esgrima, la moda y la sensualidad.

Las fotos venían acompañadas de una entrevista en páginas internas que mostraban sus logros deportivos, académicos y su historia personal. “Quiero inspirar a las niñas del barrio, que el estereotipo físico no sólo debe ser visto como símbolo sexual, sino puede ser acompañante de otros logros, de otros valores. A todas las mujeres nos gusta vernos lindas, especialmente en nuestra cultura latina, distinta a la europea donde a nadie le importa cómo te vistes, pero más allá de la belleza física o sexual, quise mostrar una imagen de pureza, de ternura femenina”.

Benítez siente que tiene una combinación perfecta. Odontóloga, esgrimista, diputada y modelo. “Los deportistas somos ejemplos para el país, eso me llevó a desempeñar un cargo político, donde leo muchísimo, por eso rompo el esquema del estereotipo físico, no me quedo en eso”. Benítez insiste constantemente en el ejemplo a las niñas, que por los medios de comunicación y la publicidad reciben ejemplos de mujeres sólo como objetos de satisfacción sexual y explotación comercial.

Inspiración familiar
De extracción humilde, con padres separados y un padrastro al que llama “súper padre”, su mamá estudiaba y trabajaba cuando ella nació. “A mi mamá no le importaba hacer lo que sea para que fuéramos a la piscina, al judo, nos enviaba con una tía si no podía, pero nunca hubo una negativa y ella ha sido siempre mi inspiración para todas mis metas. A ella no le importó criar a sus hijos en un barrio de Caracas y permitirnos cumplir nuestros sueños”.

La rutina de Alejandra Benítez a los 12 años era salir de la casa al colegio, donde una tía la buscaba, almorzar donde su abuela e ir a natación y más tarde, ballet, donde la mamá la buscaba a horas de la noche para regresar a casa para hacer las tareas y dormir. Para Benítez, la mujer en Venezuela no es sólo compañera y ama de casa, sino es trabajadora, está en todos los ámbitos del país y la mayoría de los Consejos Comunales por tener más experiencia administrando un hogar, rindiendo tiempo y asignando tareas, además de “ponerse la falda” citando a la también diputada oficialista María León, para enfrentar problemas vecinales en la calle.

“Los medios han jugado un papel muy importante en esto, porque los programas de mayor rating siguen colocando a la mujer como objeto de intercambio sexual, esperando al príncipe azul o que tener buen cuerpo es no tener cerebro, colocan aún a la niña embarazada o que la conquista de espacios es enamorando al galán”.

Matiza con osadía de nuevo, que también ha hecho falta una campaña de educación y prevención sexual, pero primero viene la de valores centrales del ciudadano y más tarde las de uso de preservativos, porque los primeros cambios vienen al interior de las personas, en la conciencia. “Hay que incentivar el uso del condón en el niño y la niña, porque no somos una sociedad subdesarrollada como nos han dicho, sino súper desarrollada en cultura, pero hay que afianzar en educación ciudadana”. Y reflexiona: “quizás hemos abusado en campañas políticas, es mejor que ahora abusemos en campañas de valores y formación”.

Competencia férrea
Alejandra Benítez fue descalificada en Londres 2012 tras se derrotada por la número dos del mundo, después de conquistar la de plata en los Panamericanos de Guadalajara 2011. “En una competencia, siempre hay nervios, puede ser que a un rival que le hayas ganado antes, ahora te cueste, pero además hay un cúmulo de circunstancias alrededor que hacen variar los resultados, como pasa con Japón en el Clásico del Béisbol”. Pero explica una máxima para entender a nuestros deportistas en competencias internacionales: “Siempre vemos las fortalezas de los otros y las debilidades de los nuestros, y así emitimos juicios. Pero hay que considerar condiciones como la altura o el clima, no es lo mismo competir en Maracaibo que en La Paz, en Caracas que en Río de Janeiro”.

Súper agenda
Usa su teléfono para grabarse cuando se le ocurre una idea en algún lugar donde no puede escribir y un papel bond gigante en su casa para anotar los pendientes. “Me gusta ver películas de acción y leer novelas como “Rayuela” pero ahora estoy metida en textos de movimientos de masas y manejo de empresas para conocer lo burocrático de sus procesos”. Ama todos los deportes pero confiesa que puede aburrirse con el fútbol por TV. “Claro que podemos ser una cantera de esgrimistas, después del triunfo de Rubén Limardo creció la plantilla de niños y niñas, pero se le puede dar continuidad”. Nos dice que es muy importante impulsar generaciones de relevo, pues las jóvenes de 18 a 27 años de su categoría no tienen los triunfos internacionales ni el fogueo para encarar, todavía, citas olímpicas, pero confía que ya hay un proceso de cambios al respecto y podemos salir airosos en Rio de Janeiro.

Fotos: Michelle Elner y Edixon Gámez (Cortesía de Alejandra Benítez). Texto originlamente publicado en el 26 aniversario del semanariodominical Eva´s del diario El Siglo de Maracay.

04 febrero 2013

Entrevista: Érika tipo Eva´s.


Me quedé con las ganas. Un atasco insalvable en la autopista no permitió que llegáramos a tiempo para entrevistarla una hora antes de su programa. Pero el imprevisto nos demostró que Érika de La Vega es graciosa y diligente hasta por mensajes de texto. Es tan afable, cómica y cercana como parece en radio y televisión.

Regresará con Érika Tipo 11 en marzo con un temporada que terminará en agosto como el año pasado y ya prepara un monólogo en vivo, mientras supo reírse (y hacer reír) en Twitter con su etiqueta #ErikaTipoPrimeraDama (“Mi pareja entendió y era mejor voltear la tortilla porque si me ponía brava iba a ser muy duro”) cuando los tuiteros le hacían bromas muy en serio con su expareja por seis años, Henrique Capriles Radonski, a quien presentó en su inscripción presidencial.

Por el hilo telefónico, la no-hija de El Zorro (como dice su biografía en Twitter) confesó que es un desastre con las manos. “No dibujo bonito, si pinto me queda feo, no sé recortar por la raya y no sé cocinar nada, si hago un sándwich se me quema por los lados. Con Matías me concentro, pero trato de dejarlo hacer sus figuritas solo para no macharle el cuaderno. “Creo que Matías va por el mismo camino, pero todavía no se lo digan”.

Así de hilarante fue durante toda la conversación. “No tengo ningún interés en aprender a cocinar, así que agradezco que mi pareja sabe y le gusta, por eso me salvo”. De La Vega también escapó del chisme, pues al casarse tras cinco años de relación, cuando Matías ya tenía cuatro, sorprendió a todos al no vender las fotos ni transmitir la boda, ni la fiesta, y sorprendiendo a quienes aseguraban que ya estaba casada. “Respeto las creencias de los demás, yo me tomé todo el tiempo que necesitaba para reflexionar, con cinco años de convivencia, para casarme. Hay quienes lo hacen a los seis meses”.

Cuando nadie la ve
La hemos visto y reír constantemente, pero a la locutora le roba la carcajada la sorpresa. “Si me dicen: te voy a contar un chiste, ya no me río”. Confiesa además, que cuando no está frente al micrófono o la cámara, está viendo televisión o escuchando radio. “Soy una incansable consumidora de los medios donde trabajo. No importa si el programa no me gusta, me sirve para saber lo que nunca haría o diría. Yo veo todo”.

Se declara detallista y pensadora, condición que considera indispensable en el medio. “Cuando me pasa algo, medito de una vez cómo lo puedo llevar a la radio o la televisión. Pienso que puede ser una sección o un monólogo”, dice inspirada. “Y la vida te da tanto material a diario”, bromea suspirando.

Detrás de sus tweets, artículos, guiones de radio y producción están tres creativos, más la productora y un total de once personas involucradas en el set. “Ojalá tuviese diez guionistas más, porque siempre queremos tener todos los recursos para hacer las cosas. Pero qué curioso, los venezolanos nos sentimos orgullosos de hacer las cosas con las uñas. Sí, mucha gente me ayuda a hacer todo lo que hago. La Mujer Maravilla es una sola y además, estaba en un trajebañito”.

“Nos reunimos con las ideas, preguntamos quién la desarrolla, todos colaboran y comparten, quizás por eso disfrutamos tanto este trabajo. Cuando todo está listo, lo leo todo y es la etapa de corrección, y como trabajo con tres hombres, a veces debo cambiarle la perspectiva completa a como lo ven las mujeres. Pensamos luego en qué queremos decir, quizás no un mensaje, sino cómo hacerlo para pasarla bien”.

Érika lo señala como un secreto del éxito: todos aportan, disfrutan el proceso creativo, y cuando alimentas el programa, menos gente se aburre al verlo. Sin otras voces, nos paramos, nos acostumbramos y hay poca renovación.

La vida que merezco
Érika quisiera volver a ser ama de casa: “ir a la peluquería, ponerme un vestido nuevo y esperar a mi esposo con la cena y una copa de martini”, dice onírica. “Creo que las mujeres somos culpables de ese punto de no retorno, nos hemos quitado ese regreso con el afán de ser exitosas. Yo quiero volver al hogar”, revela entre carcajadas.

“No soy feminista, al contrario. Creo que las mujeres nos tenemos que ayudar y que el hombre ayude en la casa es un gran logro. Nos hemos ganado nuestros derechos. No soy tan apasionada con esos temas, por eso abrí una página web –que hice con AnalíticaCom- para desenmascararnos y contar cómo de verdad pensamos, para que los hombres sepan cómo lo vemos nosotras. Hemos sido tan celosas con nuestro punto de vista, que a veces negamos nuestra forma de pensar con tal de no mostrarlo”.

Cosa más grande
Su papá, su mamá, su tía, sus primos, sus abuelos, y toda su familia es cubana. Ella es la única nacida en Venezuela. Por tanto, sus costumbres son distintas y en Navidad en lugar de hallacas, come pernil, con yuca y mojito. “Siempre me he sentido cubana, y por las historias escuchadas desde pequeñita, de cómo salieron de la isla, defiendo fuertemente la libertad. Quizás por eso puedo ser un poco agresiva, porque lo he visto de cerca, pero me siento afortunada de no haber vivido lo que le tocó a mis padres”.

“Siempre he estado en contra que millones de familias se hayan dividido y sufrido por la voluntad de una sola persona. Además (dice bajando un poco la voz), mi papá dice que un solo comunismo en la vida”.

¡Qué belleza!
Aunque ahora anuncia productos de belleza y salió despampanante en Maxim, cuando empezó su carrera en la radio era rebelde. “Me comparaba con Daniela Kosan y Chiquinquirá Delgado, y me convencí que todo lo lograría con el cerebro,  hablando mejor, porque había muchas mujeres bellas. Era un rollo intelectual, quería que todo me llegara por allí. Leí, estudiaba, para demostrar que era inteligente y que con un jeans, botas y un suéter podría lograrlo todo”.

El tiempo se encargó de darle perspectiva y otros sueños, y que había que tener ambas cosas. Intelecto y buen físico. “Supe que para llegar a metas como LatinAmerican Idol, si me veía mejor físicamente, podría llegar. Así que me cayó la locha, hice ejercicio, dieta, me peiné mejor, y supe que si sabía hablar, tendría cerebro y me veía bien, iba a quedar. Y de allí salieron muchas cosas buenas”.

“Así que le bajé dos, me esforcé, maduré y entendí que podía seguir siendo ir tenía que hacer sacrificios como alimentarme mejor y hacer ejercicio siempre. El tiempo te ayuda con esto, sino andaría todavía con esas curvas redondísimas que tenía”. Cada pregunta y respuesta, viene con una andanada de risas.

Los otros de ella
Luis Chataing, Henrique Lazo y Ana María Simon son de sus mejores amigos, a quienes atribuye no tener ningún momento “menos bueno que otros” y ser excelentes compañeros de trabajo. “De Luis aprendí mucho de trabajar con los medios, me dio nociones para hacer las cosas distintas, sin caer en el estereotipo y aún así tener éxito”. “Con Lazo aprendí mucho, le era sincera: estoy falla en arte o en historia, y me enseñaba como un maestro. Además, es del tipo de amigo que acepta acompañarte a Güiria a buscar un pedido de galletas para tu mamá y Ana se parece mucho a mí, no es de las amigas sensibles que te reclama porque no las llamas, es cero pasional”.

* Originalmente publicado en el suplemento dominical Eva´s del Diario El Siglo de Maracay el domingo 3 de febrero de 2013.

31 enero 2013

¿Cuánto costaron los postes solares de Maracay?

Defiendo las energías alternativas con ahínco, más en una Venezuela tropical que puede permitirse exportar energía generada gracias al viento y al sol, amén de nuestras playas y costas frente al Mar Caribe, y nuestros llanos venezolanos. Y defiendo aún más las transformaciones urbanas con estos usos, en pro de la ecología humana y la preservación del ambiente, pero en materia política y de gestión pública, hay un tema fundamental: la transparente. Datos revelan además, para aclarar antes de hablar de costos, que generar energía solar cuesta 98% menos que hace 20 años, y tan sólo este año bajaron los precios un 13% y más en California (hasta 20%) donde más se usan.

Oye, esto es grave. Las notas oficiales de la Alcaldía de Maracay no sólo se contradicen en lo que parece un error de dedo sobre si son 127 y 117 postes solares con luces LED en la Avenida Aragua (no confundir con los postes sólo LED que instaló la Gobernación en la Avenida Maracay) y más importantemente, en cuánto costó la obra.

Según la web de la Alcaldía, los 127 postes solares de la Avenida Aragua costarían 1 millón 299 mil 999 bolívares,y ahora la misma fuente oficial dice que costaron Bs. 8.680.976,16 , de la siguiente forma: "Bs. 4.844.599,25 en la compra de los postes y Bs. 3.836.317,21 en la instalación". 

El precio no sólo se elevó casi 7 veces, sino que ahora se habla de un costo de instalación elevadísimo, considerando que los 127 (vamos a considerar 117 como error de dedo) postes costaron, al menos, más de 15 mil dólares en lugar de los 2.380 dólares del primer precio.

Pero hay una nota previa, de septiembre de 2011, que le suma misterio y opacidad a estos postes, que aunque aplaudo en tecnología, están teñidos de sospechas del manejo de recursos públicos (sin hablar que se compraron a China y no a ninguna de las decenas de empresas locales que venden paneles solares).

En declaraciones a El Aragüeño, el alcalde Pedro Bastidas dijo que eran "256 luminarias solares" y que se colocarían en la Avenida Aragua desde diciembre de 2012 (un año más tarde se hizo). El costo: 4 millones 945 mil bolívares. Un cifra más parecida a la publicada en la segunda nota, pero que además de revelar más postes (¿estarán los otros por instalarse o no se compraron?) no habla de costos de instalación, y además anunció que estos postes podrían estar luego en la Av. 19 de abril y las Fuerzas Aéreas, lo cual tampoco se cumplió.

* Queda pendiente además la información técnica: ¿qué compramos, cuánto rinden, qué potencia tienen, la batería cuánto puede recargar, qué tipo de tecnología solar es, y la marca?

Al mismo tiempo, ahora el gobierno ha anunciado la posibilidad de fabricar paneles solares fotovoltaicos con planchas de vidrio de tecnología húngara y capital chino (esto último algo que ahora podríamos dudar). Mientras tanto, en Margarita hay un proyecto de energía solar que sólo espera la aprobación del Consejo Legislativo de Nueva Esparta. En Agosto de 2012 Corpoelec anunció 3 generadores "tipo Solar" en Margarita.

Postes solares de la Avenida Aragua en Maracay


24 enero 2013

¿Yo soy Chávez?

Si hay alguna deuda que hemos acumulado desde el albor de los tiempos, desde el encuentro de dos mundos hace cinco siglos, cuando indeseables españoles al mando de Colón chocaron sin querer con unos achinchorrados aborígenes que pasaban un tiempo chévere y temporal en el resort prehistórico de la Tierra de Gracia, con palafitos de propiedad horizontal como en Fiji, es la identidad nacional. Mezclados luego con un negro africano que tampoco era de aquí y reconquistados luego por alemanes, resultó en una sabrosa hallaca antropológica que no podía responder a las ya complicadas preguntas de ¿de dónde venimos, para dónde vamos?

Cuando nos hemos tratado de analizar y unir con nuestros vecinos, la cosa se ha complicado. No somos tan aborígenes como Bolivia ni tenemos calendario ni pirámides como los mayas ni aztecas, y ciertamente no somos tan blanquitos como los chilenos, paraguayos, uruguayos y argentinos. Tenemos más negros que Colombia pero no somos Haití, y si nos consideramos un país tropical, turístico y beisbolero, Puerto Rico, Cuba y República Dominicana nos llevan una morena al respecto. Nuestro joropo no tiene la fama del tango, la samba o el mariachi, y nuestras recientes glorias olímpicas son de la esgrima y el judo, y seguimos sin ganar un Clásico Mundial del Béisbol.

Más recientemente, la mezcla con portugueses, italianos y españoles venidos de la Segunda Guerra Mundial, el éxodo colombiano y la llegada de chinos y sirios, levantaron el sector productivo y comercial del país, en el que decimos que somos comerciantes, a pesar de que son ellos casi siempre los dueños de los locales, somos más bien consumistas, desorganizados y alborotados, y por eso, somos tantos empresarios espontáneos de la economía informal: buhoneros y motorizados.

Es una cosa de autoestima, más que de no querernos muchos. No sabemos si alegrarnos porque nos reímos de toda vaina (hasta de nuestros defectos) o alegrarnos por el caos sabrosón que tenemos: meter palanca, jugar vivo, mentir en el CV y tratar de no pagar impuestos. Ser Eudomar Santos y Er Condel der Guácharo.

Ahora, con el acento de Cartoon Network en nuestros chamos, bielorrusos color camarón, en cholas y aliento de vodka como nuestros obreros importados y el nuevo Bolívar zambo y digital, se nos suma otra duda existencial: Yo soy Chávez. Sí, el ministro, el niño, el soldado, el indígena, la señora empanadera, el taxista, el casting de la cuña para el Banco de Venezuela, todos somos Chávez. Sí, con Ch y con acento, y con z pronunciada como s. Sí, con pelo malo, verruga, beisbolero pero no tan bueno, con labia pero sin tanta eficiencia, militar de medio rango y con origen llanero que vivió en Maracay y le tiene rabia a los adecos y a los millonarios.

Muchos salen diciendo, como un buen venezolano, que él no es como los demás, que él sí piensa distinto, que él no hace lo mismo, que ha viajado o visto por Internet, y que le perdonen la expresión, pero tiene una mente distinta. Es decir, él no es Chávez, él es el suizo en medio de Zimbabwe, y bueno, se come la luz para que no le roben el Blackberry, y metió palanca porque todo es corrupto y mintió en el CV porque todos los hacen.

Y me pregunto por el dictador interno, y si de verdad somos tan tolerantes o más bien queremos que los demás piensen y actúen como nosotros, y si cuando jugamos chapita, Wii o dominó, somos tan buenos perdedores y cuando pedimos prestado, queremos cobrar, metemos fiao o nos piden la licencia por habernos comido la luz dando vuelta en U prohibido con un carro a nombre del anterior dueño, somos tan dóciles con la ley o si preguntamos porqué no detienen al motorizado que lleva al chamito, la esposa dando teta y al otro hijo mayor con las bolsas del mercado, y a no a ti, que eres un santo varón, y que además, no eres Chávez.

¡Porque si lo fueras! (Recupera el aliento para seguir enumerando anécdotas).

07 enero 2013

VI Picnic Urbano de Maracay en Plaza La Soledad

Después de cinco exitosas citas durante el año 2012, en plazas y parques de la capital de Aragua, el grupo Picnic Urbano de Maracay volverá a reunirse el próximo domingo 20 de enero en la Plaza La Soledad en lo que describen como "un reencuentro ciudadano en espacios públicos de forma libre y espontánea" para recuperar su uso recreativo y "pensar y actuar por una ciudad más verde, amable y ciudadana". Es gratuito y familiar, y une a recreadores infantiles, niños, jóvenes, adultos, mascotas, abuelos, poetas, creativos emergentes y de vanguardia, activistas y creadores populares en una diversa expresión urbana.

Convocados desde la una de la tarde, el Picnic Urbano de Maracay se basa en sentarse a comer y compartir comida sana, preferiblemente vegetariana, como frutas, ensaladas, paltos con arroz, pasta o vegetales, cremas, quesos y galletas, con amigos, vecinos y desconocidos, junto a actividades recreativas y culturales como el intercambio de libros, el Yoga de la Risa, la recolección de donativos para recién nacidos, niños y adultos de calle y mascotas en estado de abandono junto a grupos y ONGs como Sacúdete Maracay, Doctor Afro, Doctor Yaso, Fundación UMA, Venezuela Eres Tú, Fundación Renato, Asopatica y Animal Road. Además del acompañamiento artístico de Aragua Creativa

El encuentro sirve además para la tercera edición de una Jornada de Reciclaje junto a la Ruta Ambiental de Girardot, que recolecta residuos sólidos para su recuperación en plantas de reciclaje con un centro de acopio en la Urb. Girardot, y que desde hace 8 años realiza clasificación de residuos en la comunidad con su propio camión. Vidrio, metal, papel, cartón y plástico, así como pilas, abterías y bombillos ahorradores serán recolectados durante toda la jornada, que se extiende hasta las 7 de la noche.

Tras haber probado experiencias como la guerra de almohadas, un bazar ecológico junto a Itinerantes Bazar y juegos tradicionales como la carretilla y la carrera de sacos, que presentaron como "Juegos Nolímpicos", ahora el grupo pintará un rayado peatonal de forma artística para llamar la atención sobre la ausencia de éstos en la ciudad, conjungando creación artística y participación pública.

Más información: @PicnicUrbanoMcy en Twitter y Picnic Urbano de Maracay en Facebook.

 Así fue el V Picnic Urbano, el 2 de diciembre de 2012 en la Plaza Bolívar de Maracay, video cortesía de FilmCam Producciones.

21 mayo 2012

Entrevista con Patricia Janiot de CNN en su visita a Venezuela


* Su visita a Venezuela causó furor desde antes de llegar a Maiquetía, pero en el país descubrió su lado humano, llorando al pensar en su madre, lamentando no ir más al colegio de los hijos y jugando golf. Conversamos con ella el día de su llegada.

Es conocida por descolocar a grandes mandatarios con una pregunta que no esperaban, que no fue editada ni pautada con los jefes de prensa, y es lo que la ha distinguido en sus veinte años de carrera en CNN. Con entrevistados como los exmandatarios de Cuba y Chile, o los actuales de Venezuela y Colombia, sus reportajes desde Oriente Medio o siguiendo el décimo aniversario del atentado a las Torres Gemelas el pasado 11 de septiembre de 2011, que reportó en vivo hace diez años, o las elecciones presidenciales en EEUU, le brinda una óptica incisiva y minuciosa, que también le ha granjeado simpatías entre sus seguidores con quienes interactúa en Twitter sin discriminar si los comentarios son de respaldo o rechazo, reflejando esa visión de 360 grados que gusta de ofrecer en sus reportes.

Exreina de belleza, Patricia Janiot fue Miss Colombia Mundo en 1983, y tras recibir múltiples ofertas de canales de televisión, se lo tomó en serio, y en lugar de brincar sobre el mejor postor, abandonó sus estudios de dibujo arquitectónico para aprender locución, y como sus profesores la auparon y animaron por su desenvolvimiento, se matriculó en la Escuela de Periodismo, lo que la llevó a ser ancla de noticieros durante dos años en su natal Colombia y más tarde durante seis años en Univisión. “Yo soñaba con ser escenógrafa”. Recomienda a las Misses no hacer de su triunfo o paso por los concursos el eje de su vida a futuro: “Es como querer basar tu destino en lo que viviste un año fuera de tu país”.

Hija de Zunilda Martirena y Roberto Pablo Janiot, exjugador de fútbol del Atlético Bucaramanga, ambos argentinos, Patricia rememoró con ojos húmedos la entrevista que le hizo el año pasado a su mamá por el Día de las Madres que se recordó durante su rueda de prensa y en ese miércoles por la noche María Elena Lavaud la sorprendió con una llamada telefónica de su mamá en su programa “En privado” en Globovisión reafirmando que cambiará sus cuatro largas visitas anuales a Colombia por seis u ocho más en corto, sólo para ver más a sus padres.

Se casó con el arquitecto argentino Miguel Yenos, quien era su novio cuando ella decidió probar en CNN en una visita que le hacía en Atlanta, y con quien ahora casados tiene dos hijos adolescentes, Tábata y Tadeo, de 16 y 14 años. Presidenta y fundadora de la Fundación Colombianito, dedicada a mejorar la vida de los niños afectados por la violencia en Colombia, usa sus mañanas cuando sus hijos están en el colegio para esa labor, los recibe al llegar del colegio y se va a trabajar. “En eso tengo celos de mi esposo, que puede ir siempre a las reuniones de la escuela, lo cual lamento y me duele, pero todos mis fines de semana los paso con ellos tres”.

Cinco minutos
Cerca del mediodía pudimos conversar brevemente con Janiot, quien atendió a cada uno de los medios de comunicación que lo solicitaron. Tras aclarar que venía a jugar en un torneo de golf en el Country Club de Caracas por los 15 años de CNN, tender puentes comunicativos con los dirigentes y jefes de prensa del gobierno para pintar la pantalla de CNN “de más rojo-rojito”, como bromeó, y de venir a hacer el capítulo local de un reportaje sobre crisis carcelaria en Latinoamérica que pasará también por México y Honduras con otros periodistas, desmintió también que viniese a hacer un postgrado de “La Venezuela Post-Chávez”. Así que pudimos preguntarle sobre otros temas.

Tras entrevistar a Laura Chinchilla, Dilma Rousseff y Cristina Kirschner, presidentas de Costa Rica, Brasil y Argentina, visto cómo las mujeres blogueras y protestantes fueron protagonistas en la Primavera Árabe y el ascenso de Hillary Clinton como Secretaria de Estado en sus reportajes, Patricia asegura que el verdadero cambio se dará cuando se ceda el liderazgo a las féminas, y éstas como madres no críen hijos machistas, sino que respeten, valoren y acompañen a la mujer. “Somos quienes inculcamos los valores a las futuras generaciones”.

Los hombres deben cuidarse porque las mujeres estamos tomando el mundo. Esta presencia de la mujer en todos los estamentos, demostrando no sólo que lo podemos hacer mejor, sino que además de ser mujeres empleadas podemos ser empresarias, estar en puestos de dirección. Las mujeres tenemos más conciencia social, revisando la historia hemos estado en los más importantes cambios en el mundo. Y como madres, hemos criado a los hombres que también lo han hecho”.

Hija de argentinos y con un esposo de la misma nacionalidad, su relación con la comunidad y costumbres del país austral son cercanas, pero es a todas luces una colombiana. “Mis padres me permitieron vivir el país en el que había nacido, no me impusieron nada, y tuve amigos, escuela y vacaciones como cualquier niña colombiana. Argentina es mi segundo país, adoro la carne y el fútbol, lo que aprendí en casa”. El Pibe Valderrama despierta sonrisas y cariño, un personaje muy estimado en su familia. “Mi papá me dice: creciste como colombiana pero me diste el gusto de casarte con un argentino” dice jocosamente.

Con la experiencia de haber entrevistado al presidente Álvaro Uribe y al actual mandatario Juan Manuel Santos, Patricia revela un conocimiento de la política local colombiana cuando quise saber su opinión sobre Sergio Fajardo, un catedrático y matemático que logró ser alcalde de Medellín de 2004 a 2007, reduciendo dramáticamente los índices de violencia con políticas de educación e inclusión en los barrios más pobres y violentos, y que actualmente es el Gobernador de Antioquia hasta el 31 de diciembre de 2015.

Él ha demostrado que sí se pueden ofrecer resultados en una gestión pública sin compromisos partidistas, sin clientelismo, rodeándose de los mejores para este trabajo. Es uno de los ejemplos de los que nos sentimos más orgullosos los colombianos porque ha demostrado sensibilidad social, ha dado relevancia al poder de la educación, de la independencia política, y de los frutos que da enseñar a ser mejores ciudadanos”. Y hace un vaticinio esperanzador: “No tengo dudas de que Sergio Fajardo será presidente de Colombia eventualmente. No en el próximo período, sino en el siguiente, ¿pero qué son diez años en la política con tanta dinámica? Podría ser en sólo cuatro”, lo dice sin jamás dejar de sonreír afablemente en la conversación.

18 mayo 2012

Partos de corazón y alma


* Dos mujeres de distintas generaciones revelan la historia detrás de su debut maternal, cuando a pesar de la posibilidad de tener sus propios retoños, la vida les dio una oportunidad que tomaron con el pecho palpitando, ser madres adoptivas.

Adoptar en nuestro país puede ser una verdadera labor de largo aliento, dolorosa y en algunos casos, frustrante. Lejos del quirófano, los tribunales, los prejuicios y la espera van en contraste con los sentimientos de ternura, cercanía y amor que se gesten y crece a diario entre madre e hijo, descubriéndose uno al otro en el vínculo y en el nuevo rol afectivo.

El Chino e Ira
Abogada, descendiente de italianos y caraqueña. Ira Vergani se describe en su cuenta de Twitter como terca y mamá de JG, quien tiene nueve años y sueña con ser policía, chef y médico.

Hace seis años, Ira estaba divorciada, tenía un buen trabajo, viajaba y no estaba buscando hijos. Tampoco tenía pareja. Pero era voluntaria en la Fundación Amigos del Niño que Amerita Protección (Fundana), por lo que dedicaba sus fines de semana a colaborar con las enfermeras, madrinas y tías que la ONG posee en sus Villas de Chiquiticos para los niños en situación de riesgo que acogen.

Ayudó durante tres o cuatro meses en maternal. “Allí es donde hacían falta más manos y donde más escaseaban, donde aprendí que los brazos no hacen daño para cargarlos en lugar de dejarlos llorando. Iba a ayudar a bañarlos, hacerles tetero, jugar con ellos, darles la comida”. Entonces el personal le sugirió ir a otra villa, donde había niños más grandes para que conociera a El Chino que tenía apenas 3 años cuando se conocieron, con un destino común que develarían.

Cada fin de semana se conocían mejor, compartían y se creaba un lazo afectivo que se expandió hacia lo familiar, cuando con permisos especiales, salían a un cumpleaños, al cine, incluso, compartieron 24 y 31 de diciembre juntos en la que el arbolito lleno de regalos fue una explosión de emoción y amor, porque toda la familia se había encariñado también. En Fundana le preguntaron si querría adoptarlo. Pero tuvo dudas. No tenía pareja y a pesar del cariño, temió. Pensaba que sólo estaba siendo una muy buena voluntaria.

Entonces El Chino recibió una medida que le asignaba una colocación temporal en familia sustituta que le daba acogida. A las tres semanas recibió otra llamada, en lo que ella atribuye a la mano divina para su destino mutuo. Al bebé lo devolvieron. La familia al parecer no estaba preparada para el reto que asumían. Dijeron que lloraba mucho, que no hacía caso.

“Fue una segunda oportunidad, Dios me estaba diciendo algo y esta vez aunque tenía miedo tuve que considerarlo”. Cuando se reencontraron, él corrió hacia ella y se fusionó en un abrazo de cinco minutos donde no hicieron falta las palabras. Lo decía todo el calor y la alegría de volver a estar juntos. Empezó el proceso de emparentamiento previo a la colocación familiar, una medida temporal que puede convertirse en definitiva, en la que una pareja o individuo acoge a un niño en su hogar tras una evaluación legal de idoneidad que no tiene que ver solamente con lo socioeconómico sino con lo psicológico, de seguridad doméstica y compromiso personal.

Le permitían quedarse todo el fin de semana juntos. Lo buscaba el viernes al mediodía y se despedían, cada semana con más dolor y lágrimas, los domingos en la noche. Él ya le decía mamá. Ella le decía que no se podía quedar porque hacía falta un permiso. “Medito todo muy bien antes de actuar, no quería fallarle a un bebé que había recibido dos rechazos, primero de su madre biológica, de la que sabemos sólo que lo abandonó al nacer, y ahora esta familia que no al parecer no sabía a lo que se enfrentaba, así que me puñaleé en grupos de Internet y libros, sobre el ser madre soltera y adoptiva, consulté psicólogos, quería estar preparada porque era una decisión para toda la vida, porque además estaba la incertidumbre que esta medida de colocación deba ser aprobada por el tribunal e incluso luego de esto se acabe hay seguimiento, es angustiante”.

El Chino cumplía años un lunes, 23 de octubre, así que Ira había planificado una fiesta para el sábado siguiente, por buena suerte, y pidió permiso para que se quedara un día más y poder picarle una torta en familia, para estar de regreso el martes. Ese mismo día, a las tres de la tarde, recibió una llamada. El tribunal había aprobado la colocación. Las lágrimas brotaron con una emoción desbordada, llamó a su mamá pero apenas pudo hacerse entender. Así que corrió, compró globos de helio y al verlo dijo: “tenemos el permiso”. Se le quiebra la voz al contármelo, se me aguan los ojos al escribirlo. Dejaron escapar los globos con un mensaje para Dios. “Gracias por este regalo”, dijo Ira. “Gracias por el permiso”, pronunció el cumpleañero, quien empezó a los pocos días en un preescolar chiquito cerca de su nueva casa.

Seis meses después solicitó la adopción, a pesar que le habían dicho que esperara un año. Como abogada, se movió fuertemente en tribunales, usando su experiencia. Eso implicaba además, citas con el psicólogo, el psiquiatra, la trabajadora social y los médicos. Era poco el personal, muchísimos los casos y hasta aceptó, sin saberlo previamente, una sesión maratónica de cinco horas de evaluación, que hubiesen requerido cinco sesiones que pudieron retrasarse indefinidamente. Todo para determinarlos como adoptable e idónea para adoptar. A pesar de esto, la Ley Orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente (LOPNNA) cambió, cerró por cinco meses la Oficina Nacional de Adopción, y JG hacía una pregunta legítima: ¿Mamá, cuándo me voy a llamar Vergani como tú?.

La llamada avisando que el tribunal decretó la adopción volvió a llegar, providencialmente, otro 23 de octubre, en su sexto cumpleaños. “Ese día fue de nacimiento, la de él como hijo mío y la mía como mamá de él. Fue un acto de amor mutuo”.
JG e Ira listos para un viaje
Ahora, Ira está casada, y aunque JG al principio se mostró celoso, ahora firma en su cuaderno escolar con los cuatro apellidos, de su mamá y de su papá. Sobre su mamá biológica, aunque va recibiendo información acorde a su edad, le dice “Pobrecita por lo que pasó”.

“Mi Día de la Madre es súper especial, él siempre ha sido súper afectuoso, así que me trae el desayuno a la cama, y aunque ya sé que me tiene unas pulseras que le dio mi mamá, me tiene amenazada con que no me pudo comprar nada”, revela Ira con voz sonreída y cómplice. “Lo amo como si hubiese nacido de mi vientre, puede sonar cliché pero mi vida adquirió sentido cuando él llegó”.

El Chino es mucho más moreno que su mamá, lo que ha traído algunos comentarios imprudentes delante de él. A lo que el chamo siempre responde orgulloso que fue adoptado. Estudia en un colegio donde conoce la diversidad social, religiosa y personal, que no sienta que es el único diferente, sino que todos somos distintos.

Ella, amantísima madre, ganó el segundo lugar en el Concurso de Cartas de Amor del 2010 que organiza Montblanc, con una misiva dirigida a la madre biológica de su hijo. Y ahora está en búsqueda de un hermanito menor para El Chino, ya ansioso de ser el mayor de la casa.

Negrín es la mayor
La risa traviesa y cómica es una constante de la conversación. A sus 82 años, la señora Elena de Romero mantiene intacta la memoria. Recuerda como hace seis décadas una niñita “que le habían regalado a mi suegra” quedó a su cuidado cuando ella murió. La bebé tenía 5 años. Un cuñado era su tutor, y se las entregó junto a los papeles. El joven matrimonio no tenía hijos, así que se estrenaron como padres de corazón, iniciando el papeleo cuando casi iba a cumplir los 18 años”.
La señora Elena rodeada de hijos y nietos. Arriba, Vidalina "Negrín" Romero.
“En el tribunal nos decía que no lo hiciéramos, porque ya habíamos tenido seis hijos más, y que a la hora de una herencia eso iba a causar conflicto, pero yo le decía a Carlos, mi marido, ¿qué se van a pelear si no tenemos nada?”. Doña Elena soltó la primera risa chiquita.

Al principio, Vidalina no quería quedarse en su nueva casa. No se dejaba bañar, y le decía papá a sus tres tíos. “Quería estar siempre en la calle”. El señor Romero puso carácter con sus hermanos. “Si se va a quedar con nosotros, no se la pueden llevar cada vez que quieran”. “Costó un poco al principio, fue problemático, pero resultó que ahora ella es la que me cuida a mí, ahora que se jubiló como enfermera”. Se ríe traviesa. “Ella siempre me llamó Elena, pero cuando hablaba con los demás, decía mi mamá para referirse a mí”.

Ahora, en la reunión de hermanos, todos confiesan que Negrín, como le dicen cariñosamente y con respeto de hermana mayor, por ser mucho más oscura que ellos, hizo un buen papel de hermana mayor en crianza y reprimenda, pero la señora Elena se dio por enterada cuando ya era abuela y hasta tatarabuela, lo que le causa más risa. “Ellos dicen que les halaba las orejas”. Vidalina no se casó, pero tiene una hija de 29 años. “Tengo siete hijos, ocho nietos y siete bisnietos”.