25 febrero 2026

La transición mediada (y tutelada) en Venezuela: poco a poquísimo, de larguísimo aliento y lentica

La aparición de Enrique Márquez en el discurso del State Of The Union puede ser una señal de la transición acordada y planeada, entre el Rodrigato y el Trumpismo. No porque él vaya a ser candidato, ungido o elegido de ninguna manera. Es un símbolo.

Un poquito de aquí y otro de allá. Él es un opositor no alacrán que tiene menos rechazo en el chavismo, estuvo en el CNE, también preso e incluso con buenos lazos con María Corina Machado. Es parte de un partido minoritario pero viene de la clase política tradicional.

No se trata de una "mala tibieza" sino un acuerdo necesario y plausible para todas las partes involucradas. Una que no provoque guerrillas chavistas por persecución ni que nos quedemos en lo que hemos conocido por 27 años.

No más arrestos ni bombardeos, pero tampoco una tierra arrasada sin chavismo. El politólogo Walter Molina ha recordado la mención a la transición española, tras la caída de Franco, que hizo Marco Rubio el pasado 28 de enero.

Una transición gradual desde adentro, no sustitución ni persecución. 

Eso podría implicar escenarios más lejanos de los proyectados por algunos en Internet, entre la fantasía y el análisis de falsos anuncios como la retirada de cuadros de Chávez o el sueño de verlos encarcelados a todos. 

Un tip para evitar estos escenarios es leer medios no tan "excitantes" pero más cercanos a lo fáctico que alguien "celebrando que eliminaron misiones" con un baile (con mal interpretación o desinformación).

Para Venezuela este acuerdo podría implicar elecciones antes del desmontaje total del chavismo. Porque no habrá libertad antes de la democracia, es al revés. Podría implicar candidatos medio-medio, de lado y lado (y terceros de relleno) y con un árbitro que probablemente tenga más al menos dos chavistas en el directorio de cinco rectores.

El nombramiento de Oliver Blanco, ex Jefe de Comunicaciones de la Asamblea Nacional cuando Henry Ramos Allup fue presidente de la Asamblea Nacional tras el triunfo opositor, como viceministro para Europa y América del Norte por parte de Delcy Rodríguez puede ser una señal, como cuando AD, UNT y PJ lograron magistrados en el TSJ o participación en el CNE. El chavismo puede desarmarse pero poquito a poquito. 

Eliminar misiones poco conocidas, nada grande pero tampoco no ceder en nada. Lentooooooooo. 

Aunque también sacó a la esposa de Alex Saab de su cargo, después que el colombiano dejó de ser ministro y fue arrestado, aunque lo negaron.

Se ha dicho muchísimas veces, el cambio no va a ser Venezuela hiper-derechista mañana, con el PSUV proscrito y una hoguera de retratos de Chávez. 

Y entenderlo no implica lo peor sino que se persigue la estabilidad a largo plazo, que permita la recuperación económica (el retorno de migrantes) y la llegada de negocios e inversiones extranjeras. El dinero es cobarde, dicen, los cambios bruscos son indeseables.

Porque los gringos, como antes los rusos y chinos, atienden sus intereses que no necesariamente son democráticos o no tanto como controlarlos demasiado en pro de nuestro bienestar nacional.

No son justicieros ni defensores de DDHH. La política interna de EEUU y sus aliados políticos lo revelan. También son ideológicos.

Es decir, opositores y chavistas que operen fuera de este marco de tutelaje gringo actual son indeseables. Pilas, los chavistas están tragando sapos por toneladas tambíen. Ese "coroto" ya no es lo que era.

El medio, del centro de la mitad, decía mi abuelo Anacleto. Eso parece que viene. 

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