29 abril 2025

Post-metal / alternativo, death metal turco, progresivo/djent/avantgarde italiano, death metal gringo, black/punk británico, rap-metal/djent inglés (Hacktivist), doom psicodélico, powerviolence y funeral doom danés, el debut de Lux Terminus (progresivo sinfónico)

1. Scorched Earth (2025) de Harakiri For The Sky: definitivamente uno de los mejores discos del año, con canciones que pueden ser las mejores de la década. El post-black ha pasado ya del shoegaze y de lo puramente extremo para entrar a combinarse magistralmente con el metal y el rock alternativo, incluyendo su versión de Radiohead. Es una banda que hubiese amado escuchar en 1995. Es ahora post-metal con momentos blackgaze y de metal alternativo, como una especie de Jesu o Isis haciendo black metal, con shrieks angustiosos. 4,8 de 5 de oro. Desde Austria con depresión.

2. Murderous Revelations (2025) de Diabolizer: rabioso death metal turco, combinando momentos progresivos, algunos death doom vieja escuela y un sonido cavernoso. Monstruosos representantes del género, aunque quizás mucho menos innovadores, el tema Bloodsteam Bonegrinder tiene riffs disonantes, arreglos técnicos y ferocidad, mientras que el tema Deathmarch of the Murderous Tyrant se enfrenta con el death/black más veloz y perverso, herederos de Deicide y Morbid Angel. 4,2 de 5.

Mustafa Gürcalioğlu, su guitarrista,  también está en Engulfed e Hyperdontia. Su bajista, Malik Çamlıca, también en Hyperdontia. Su segundo guitarrista, Can Yakay Darbaz, también en Engulfed.

3. From Nothing (2025) de Benthos: segundo disco de esta extraordinaria banda de Milán, Italia. Es una banda de metal progresivo contemporáneo, con djent, mathcore y post-hardcore, así que me recuerda a Leprous, Haken y BTBAM, pero también a Twelve Foot Ninja, Cynic y a Dillinger Escape Plan. Tiene canciones épicas, hermosas y expansivas, con loquísimos arreglos electrónicos, con ritmos violentamente enrevesados y guitarras que lo prueban todo, desde lo ambiental hasta los arpegios imposibles, pasando por el metalcore, así que a veces también suenan a Thank You Scientist. La voz, de gran calidad, sí es un poco derivativa. Hay jazz, ambient y post-rock en medio de todo. 4,8 de 5.

Gabriele Landillo (voz), Gabriele Papagni (guitarra), Enrico Tripodi (guitarra), Alessandro Tagliani (batería), Alberto Fiorani (bajo). Muchos temas rozan con lo experimental y lo avant-garde, probando ritmos, tonos y cambios extraños, ni siquiera inscritos en el metal. 

4. Otherworldly Agency (2025, EP) de Goetia: death metal furiosísimo y muy veloz, con geniales riffs de death doom vintage y sonido cavernario pero melódico, buenos solos y un shriek ardiente muy bueno. 4,5 de 5. Antes le puse lo mismo. Son de Washington, D.C. y la voz es como un Mille Petrozza bañado en sangre de vikingos.

5. Under the eternal shadow (2025) de Final Dose: black metal / punk malvado, furioso y old-school pero con un sonido y producción que permite escuchar el d-beat, el hardcore punk y las suciedades de forma identificables. Con dark ambient en algunos interludios. Aunque el disco lo grabó sólo Bruno Fusco, también hay músicos de Brasil, Finlandia y Reino Unido. 4,2 de 5. 

6. Outside of the box (2016) de Hacktivist: Banda de rap metal / nü-metal / djent / metalcore de Milton Keynes, Buckinghamshire, Inglaterra. Suena a veces como Eminem / Dr. Dre con guitarras pesadas y beats industriales. Divertida, sin duda, 3,6 de 5. 

7. Between You, God, the Devil and the Dead (2025) de Avatarium, probablemente mi disco favorito de este año.

8. Adapting // Crawling (2025) de Iron Lung. Powerviolence (hardcore punk con noise rock) de Seattle, Washington. Es un dúo. Muy bueno, especialmente los temas largos. 3,8 de 5.

9. Dødssang (2025) de Nortt: funeral doom con dark ambient, música gótica y algo de noise rock de Dinamarca. Una obra artesanal, sin drone ni ediciones digitales, elaborado con paciencia y elucubración gótica. Buen disco, 3,8 de 5.

10. Superheaven (2025) de Superheaven: dicen los viejos en Venezuela, hi hüele ni yede. Es decir, este disco se pasea por Post-Grunge, Alternative Rock, Shoegaze, Grunge, Emo y Post-Hardcore. Tocan bien, buenos momentos y demasiadas generalidades, muchas obviedades y a pesar de la buena producción, nada relevante, aunque se considera su calidad intepretativa. 2,5 de 5.

11. Cinder (2025) de Lux Terminus: el single con Ross Jennings y Jorgen Munkeby asomaban una maravillosa entrega de metal progresivo sinfónico: con grandes teclados y pianos dramáticos, arreglos asincopados a lo Haken, mucho space rock e influencias del rock progresivo de lo 80. El recorrido implica desarrollar ese delicado balance de usar riffs expansivos y muy pesados de djent con atmósferas orquestales y electrónicas, más un baterista que sea igualmente preciso como potente, en que las influencias del jazz, el metal y la música académica se une. Son Cleveland, Ohio, con Vikram Shankar (Redemption) como líder musical y tecladista. Brian Craft se encarga de los bajos (no hay guitarras) y Matthew Kerschner en la batería.

En los primeros temas hay unas voces femeninas de Lynsey Ward, del trío Espera, que también están en el Rise Radiant de Caligula´s Horse y son conocidas como las coristas de Sleep Token en vivo. 4,7 de 5.

12. Singles de Grinn, la nueva banda progresiva de Liverpool, conformada por Cameron Warren (vocales, guitarra), Federico Spera (guitarra), Tim Dale (batería). Los temas son igualmente dramáticos, metalcoreros y pulidos, hundidos en el rock y el metal alternativo, hasta que se transforman completamente, entonces hay djent, electrónica, tiempos rarísimos y experimentos avant-garde.

12. Fragile Winds (2025) de Cave Sermon. Después del extraordinario Divine Laughter, una vaina rara de post-metal con mucha influencia del black sinfónico y el death metal old-school, la banda cambia completamente para con el mismo marco referencial del post-metal progresivo, atmosférico y fangoso, eliminar el death cavernario y los arreglos sinfónicos para llenar el espacio de trémolos pickings agudísimos, más propios del black atmosférico y el blackgaze, e incluso explorar momentos de emorock, post-rock y noise rock, con muchísimas guitarras melódicas, arpegiadas y enrevesadas, con algunas influencias orientalistas, románticas y hasta country.

Al mismo tiempo, ahora es mucho más progresivo con complejos arreglos rítmicos del sludge. Otro discazo sorprendente que combina mundos disímiles, como growls profundos, guitarras que podrían ser de bandas como Squid. Ahora lo hace todo el australiano Charlie Park. 4,8 de 5. Genial.

28 abril 2025

Separación de Zapato 3 (post-punk venezolano), metalcore / holy terror brutal, remezcla de Carnal de Nothing More (post-hardcore / rock alternativo), indie folk/rock, death doom progresivo, thrash alemán, neo-dark folk noruego, misterioso black atmosférico, post-metal atmosférico de Kansas y rock electrónico de Cumaná

1. Separación (1993) de Zapato 3: Clásico inmediato del post-punk y rock alternativo de Venezuela, lleno de teclados góticos, guitarras psicodélicas y canciones inspiradas en el hard rock. Tiene mi canción favorita de ellos: Obstinado, además de El amor es sangre. 4,8 de 5.

2. Earth Crisis / Integrity (2025, Split): tres temas arrolladores de Metalcore / Holy Terror de Earth Crisis, impresionante, brutalísimos e intensos. 4,5 de 5. Tiene death, thrash y algo de grind (y hacen una versión de Integrity). De Syracuse, Nueva York. Los dos temas de Integrity, Cease To Exist y Firestorm, son versiones extendidas que hacen de Earth Crisis del disco Forever True. La primera empieza como un violento metalcore que luego se transforma en un raro rock psicodélico y stoner, mientras que la segunda es una repetitiva rendición de un riff percusivo. Maravilloso.

3. Carnal (2024, versión 2025 Deluxe) de Nothing More. Emotivo, pesado y diverso disco de metal/rock alternativo de San Antonio, Texas. Con unas vocales post-hardcore de esas que recuerdan a una versión metalera de Michael Jackson, aunque también hay influencias del rock alternativo / grunge de los 90, especialmente a Brian Molko de Placebo, sobre todo en temas como Freefall aunque no exclusivamente sino está en casi todos los temas. Muchos arreglos electrónicos bien producidos, un bajo denso y guitarras altamente bien hechas, presentan una especie de revival del rock alternativo con texturas contemporáneas, que incluyen invitar a los cantantes de I Prevail y Disturbed a hacer una y otra cosa. Buen puente entre ambas generaciones y con coros pegadizos, increíblemente atractivos. No me gustó, me encantó. 4,3 de 5. 

4. Spring Grove (2025) de The Ophelias: Desde Cincinnati, Ohio, un cuarteto de chicas que hacen una mezcla increíble de indie folk e indie rock, por momentos chamber pop y en otros bastante punk, digna heredadera del folk rock alternativo de los 90. Lo mejor, las orquestaciones reales y los coros de indie pop. 4,3 de 5. 

La banda es Spencer Peppet (vocales, guitarra), Mic Adams (batería), Andrea Gutmann Fuentes (violín) y Jo Shaffer (bajo). Según ellas mismas se trata de Mermaid Rock y Marxist Rock. Se recordaron a boygenius pero con mucho más folk y guitarras ruidosas. Un bálsamo de disco.

5. Ego Dissolution (2025) de Ancient Death: refrescante disco de death metal, que toma de los clásicos del death doom y del death progresivo como Gorguts, Death y Pestilence, con una voz en rangos similares y algunos otros ingredientes extras que van desde arreglos e interludios de thrash técnico, algo de psicodelia y de rock progresivo, para crear temas mid-tempo de sonidos cavernarios y decantes, resaltando el sonido acústico de la batería pero junto a sintetizadores, solos de guitarra magníficos y arreglos progresivos, se presentan con un performance exquisito, sin dejar de ser extremos y oscuros.

Son de Walpole, Massachusetts. 4,8 de 5. Su guitarrista, Jerry Witunsky, está con Atheist desde 2023. 

6. Extreme Aggression (1989) de Kreator. Mi disco favorito de estos alemanes, absolutamente responsables de la génesis y desarrollo del metal extremo, desde el más brutal y directo hasta el más progresivo, técnico o de avanzada que viene después. 

Desde la voz, aguda y aserrada, rúbrica de esta banda y absolutamente definitoria de lo que serían los shriek hasta las guitarras, afiladas y con cambios de tiempo, hasta los arreglos de bajo y la combinación de feroces formas instrumentales con melodía, además con una producción impecable que permitía distinguir cada instrumento sin perder poderío, permite encontrar sus influencias hasta el thrash, black/thrash, black y death melódico y hasta en el actual groove/metalcore tipo Lamb Of God. En el tema final, Fatal Energy, encontramos unos riffs épicos y agudos que pueden llegar incluso hasta el metal avantgarde más contemporáneo.

5 de 5.

7. Birna (2025) de Wardruna. Una hermosura oscura de dark folk noruego, de los mismos que hicieron parte de la música de Vikings de Netflix.

8. I I (2025) de Blood Abscission, proyecto de black atmosférico anónimo y misterioso, sin revelar miembros ni país de origen. Según su Bandcamp son "black metal impresionista". Suena bastante sucio, aunque no me queda claro si es un error de producción o una intencionalidad, porque la guitarra principal suena transparente y con lo que parecen teclados de apoyo, que a veces suenan bastante al frente, mientras que la voz en shriek suena al fondo, de forma similar a la poderosa batería. Es un buen disco, sobre todo con el tema II - I I I, en la que las texturas y la hermosura brutal están más claros, con tonos más melódicos y expansivos. En el tema II - I V, se notan influencias del dark ambient, post-metal e incluso sonidos de estática y espaciales, un poco a lo Blood Incantation. El tema final, con voces femeninas y un súper blast beats también es extraordinario. Grandioso este disco que comienza un poco genérico y mejora increíblemente. Le pongo 4,3 de 5 pero puede ser más posteriormente.

9. Life Is Violence (2025) de Idle Heirs. Post-metal de lenta cocción, guitarras de concreto y un grito/shriek desesperado y estertóreo. de Kansas City, Missouri, me hizo recordar a Cult Of Luna y a Russian Circles, aunque entre los minuciosos y frenéticos minimalismos de una guitarra que se entremezcla entre ruidos de estática y delicados trémolo picking, espaciosos y cósmicos, también hay espacio para algo entre el metal sinfónico, el screamo y hasta el rock alternativo. 

El tejido se logra gracias a un sexteto que incluye cuatro músicos agregando guitarras y dos de ellos también sintetizadores (o al revés), conformado por Josh Barber (guitarra eléctrica, sintetizador, compositor, productor), Brandon Yangmi (guitarra eléctrica, ingeniero de grabación, coproductor), Sean Ingram (voz principal, compositor), Ben Turkovic (batería), Chris Gochis (guitarra eléctrica) y Brad Trinkl (sintetizador, guitarra eléctrica). 

Eso implica momentos de amplia wall-of-sound pero en lugar de ser un sonido que abarca todo, llena de armónicos y estridencias, se privilegia la voz y el sonido del sludge atmosférico, con mucha batería y arreglos percusivos, al mejor estilo de The Ocean Collective, del cual Ingram fue su cantante por dos discos. Tres de los músicos vienen de la banda progresiva Existem y otro de la escena de rock indie, lo que le da esa combinación distinta para el post-metal, con un sonido mucho más limpio, de baja ganancia y transparente, menos corrosivo y abrumador. Me gusta, 4,4 de 5.

10. Origami (2014) de Ohmio, segundo disco de la banda de rock electrónico de Cumaná, estado Sucre, que ganó el Festival 100% Rock Venezolano y luego se metió en el Festival Nuevas Bandas. Sin los singles más exitosos como Plástico y Electrocardiograma. Buenísimo este disco, apenas escuchado y producido por Jean De Oliveira (Candy 66). Buenísimas las guitarras y la fusión con electrónica, temas emotivos y bien construidos, no hay excesos ni nada de pop, sino un buen álbum de rock, incluyendo la balada cuasi-folk Luz y cierra con un tema que llega al metal alternativo, Umbral, de verdad una joya de canción. 4,4 de 5, fácil.

27 abril 2025

Lo nuevo de Lik (death melódico sueco) y Svnth (blackgaze / post-metal italiano con raga rock), black metal británico, black/sludge progresivo internacional (Ven-Col-Hol), hard rock finlandés, el debut de Ice Nine Kills remezclado, slam metal y versiones "samurai" de Children Of Bodom, garage punk psicodélico gallego, straight edge hardcore y garage punk gótico

1. Disintegration XI (2025) de Inconsessus Lux Lucis: sucio black metal británico como debe ser, incorporando melodías e inspiraciones del punk, doom y orígenes del género con un sonido intencionadamente diabólico, asqueroso y perverso. Me recordó de alguna forma a Celtic Frost y a Emperor, por la incorporación de rarezas electrónicas, riffs circulares inspirados en la música clásica y una estructura progresiva en las canciones, así como una batería entre D-beat y ritualista, como la de Satyricon. Sin embargo, a pesar de las claras raíces y sonidos derivativos, tiene un riqueza amplia e inventiva propia, especialmente en voces, aunque también en la combinación instrumental. 4,2 de 5.
2. Símbolos (2025) de Aníbal Ojeda: el multi-instrumentista venezolano residencia en Utrecht, Países Bajos, presenta su primer álbum, después de dos EPs, alrededor del varios géneros del metal, que pueden ser sludge psicodélico en algunos temas y black/thrash progresivo con arreglos sinfónicos en otros, siempre con un bajo muy técnico, sintetizadores en armonía con las guitarras y buenos guturales entre industriales y black. Músicos de Países Bajos, Curazao, Colombia y Estados Unidos lo acompañan en bajo, teclados y voz. Cierra de forma hermosa, con un jazz metal liderado por un riff de trompeta melancólica. 4,2 de 5.

3. Pink Noise Youth (2025) de Svnth: blackgaze / post-metal con una riquísima instrumentación, que combina shrieks con voces limpias más gótica y aunque los dos primeros temas son una mala introducción vocal, luego el disco va paseando por post-black con música del sudeste asiático y Raga Rock (como a lo Kula Shaker), doomgaze/post-rock de lenta cocción y profundidad, mid-tempo para desarrollar ideas peculiares y hermosas de blackgaze, así como potente post-black melódico.

La banda: Rodolfo Ciuffo en bajo, voz (principal), guitarras (acústicas y eléctricas), citara y teclados, orquestaciones y bajo sin trastes. Valerio Primo: platillos, pandereta y timbales, voz, shaker (huevitos de percusión). Alessandro Canzoneri: batería. Alessandro De Falco: guitarras (eléctricas), voz (acompañamiento), vibraslap, guitarras (clásicas y acústicas de 12 cuerdas). Un disco redondo y para contemplar, 4,6 de 5.

4. Falling Throught Stars (2025) de Laurenne / Louhimo: excelente disco de  hard rock, heavy y algo de power metal sinfónico, entre las cantantes finlandesas Noora Louhimo (Battle Beast) y Netta Laurenne (Aortha, Black Sun). 4,3.

5. Necro (2025) de Lik. Death melódico sueco con mucha rabia, guitarras con algo de fry y algunos sonidos fangosos de sludge, así como algunos riffs de death n roll, black metal e incluso hardcore. Me recuerda a Grave por momentos. Banda de Niklas Sandin, también bajista de Katatonia. Están invitados como vocalistas Nick Holmes (Paradise Lost) y Linnea Landstedt (Tyrannex, speed/thrash). Es bestial y denso, casi cavernario aunque está más en el camino medio entre el death vieja escuela y el melódico inicial, con algo de punk/black en las voces y distorsión. 4,2 de 5. El tema Morgue Rat es increíble.

6. Last Chance to Make Amends (2006, remix 2025) de Ice Nine Kills: antes de ser la banda de metalcore melódico sinfónico, horror punk y conceptualizada en películas de terror, eran una casi ingenua banda de pop punk / emo, con momenticos de screamo y metalcore melódico. Es una niñería de álbum, perfecto para la época de MP3. Súper revival de los 90. La banda de Boston, liderada desde entonces y fundamentalmente por Spencer Charnas.

7. Volumes of Dismal Manifestations Book I (2025) de Short Bus Pile Up: me encanta cuando uno consigue bandas de brutal death y/o slam metal que no son típicas. Esta me gusta, lenta, extrema y con un pig squeal combinado con growl. Gore y mezclado con cultura y momentos de rap/hip hop. Son de  Fredericksburg, Virginia. Es puro humor negro. 3,5 de 5. 

8. Children Of Bushido (2025) de Ryoji Shinomoto: Versiones de Children Of Bodom en "samurai metal" al combinar melodeath con música folclórica japonesa por medio de guitarra, voz, shamisen, erhu, koto y taiko. Ryoji está detrás de la extraordinaria Ryujin (ex-Gize). 3,8 de 5 aunque un par de versiones son increíbles y muchos de los arreglos folk japoneses son brillantes.

9. White Fire (2025) de Samesugas: suena como un garage punk psicodélico, con post-grunge de Santiago de Compostela, Galicia, España. Es realmente bueno, bastante único. Se notan las influencias de The Ramones pero las guitarras chirriantes los hacen bien particulares.

10. Weapon X Demo 2 (2025) de XweaponX: hardcore metálico / metalcore / beatdown hardcore. Proyecto alterno de Isaac Hale y Bryan Garris, guitarrista y vocalista de Knocked Loose. Súper divertido y pesado, 4,2 de 5.

11. Devil Ultrasonic Dream (2025) de Teen Mortgage: Después del EP Life/Death más o menos maloso, el disco viene con esa forma oscura, casi gótica, de surf garage punk, con muchísimo reverb, un sonido como cavernoso y ochentoso. Mucho mejor, extraño y disfrutable. 3,9 de 5. Según su Bandcamp, los de Washington D.C. también hacen post-punk, desert rock y stoner, lo que explicaría las segundas guitarras tan afiladas y el bajo totalmente fangoso.

12. Tooth and Nail (2025) de Dormant Ordeal: extraordinario death disonante, furioso y técnico de Polonia. Un discazo lleno de opresión musical, guitarras en polifonía perversa y un growl impresionante. 4,6 de 5. 

26 abril 2025

Lo nuevo de Ghost (AOR / hard rock), Karg (blackgaze), bagatelles de Jhon Zorn en Midi y black/doom gótico internacional

 0. Gané doble medalla de bronce en kata y kumite individual, con posibilidad de más, con menos nervios y más preparación, me sentí realmente genial, fue lo máximo. Lo mejor fue estrenarme en el circuito de combate libre, fue precavido y conservador y aún así, el novato logró meterse en el podio y hacerlo con mucha elegancia. 

1. Skeletá (2025) de Ghost. En su propio género, esta banda sueca de hard rock gótico la vuelve a hacer en grande, con guitarras increíbles, influencias arena rock y el metal sinfónico para hacer power ballads increíbles, una delicada forma de AOR sinfónico. En RYM hablan también de glam metal, pop rock y heavy metal. Sí, se hecha en falta los momentos occult y claro, el rock progresivo, pero creo que es un disco realmente bueno, que será mejor apreciado con el tiempo. 4 de 5. 

Ahora Tobías Forge, en la forma de Papa V Perpetua, se encargó de guitarra, bajo y voces, mientras las guitarras contaron también con Fredrik Åkesson (Opeth) y los teclados de Salem Al Fakir. Los últimos temas son geniales, con muchísimas guitarras, solos alucinantes y arreglos que juguetean entre géneros para crear la fórmula Ghost, accesible musicalmente aunque sin dejar de ser rock puro y duro, letras sacrílegas y una imaginería y puesta en escena única, además de arreglos rítmicos excelentes.


2. Marodeur (2025) de Karg. Blackgaze austríaco, que me gusta mucho, con mucho de black atmosférico, con un shriek desesperado y depresivo (V. Wahntraum, también en Harakiri For The Sky), y canciones que se construyendo poco a poco, basadas en capas de guitarras haciendo polifonías, con trémolos gélidos por un lado y otras haciendo algo similar a metal gótico, lo que se acompaña con una batería densa. Lo mejor es que se incorpora música gótica, doom y black atmosférico a una mezcla que es al mismo tiempo muy directa y punzante, no tan shoegaze ni brumosa en la producción. 4,2 de 5.

El tema Annapurna, uno de los singles, tiene un violín que acompaña las formas de la guitarra para darle una nueva capa de romance fúnebre. 

3. Bagatelles Vol. 4 de John Zorn, interpretadas ahora por Ikue Mori. Ya tuvimos versión orquestal, otra de jazz y rock progresivo e incluso otra de noise/brutal prog, ahora suena como electrónica minimalista y al mismo tiempo como música oceánica. Esta me la voy a ahorrar (según RYM es Midi Music). 2 de 5.

4. Life Illusion (2025) de Billowing Fog: Trío de metal gótico, aunque Metallum dice que black/doom, los tiempos son mid-tempo y superiores, basados en riffs de trémolo acompañados de cello y voz femenina de la ecuatoriana Carolina Padrón (quien conocí en el Steve Klatt Project, pero con una canción poco afortunada). Los otros dos músicos son de Polonia y Ucrania.

En su Bandcamp hablan de dark metal y black avant-garde y tiene más sentido. Porque es casi experimental, de parte del trío, que sin amarrarse a ningún género en particular, va creando canciones con la paciencia de un artesano, con riffs con alta ganancia, algo disonantes y con tiempos raros, que se combinan con una voz que a veces narra, la mayoría de las veces canta y una batería que no sigue el ritmo sino va intercambiando ritmos, tonos y formas, sin nada predestinado ni un fin muy rígido. 

Esto incluye, en el tema Life Illusion, el uso de shrieks. El tema final, casi blackgaze y más melódico, de más de 10 minutos, tuvo momentos incluso de hardcore y post-metal. Magnífico, 4,4 de 5. 

25 abril 2025

Lo nuevo de Teramaze (progresivo alternativo), Mayday Paradise (emo-pop / rock alternativo), Beirut (indie folk / chamber pop), progresivo sinfónico / groove / thrash técnico con Hannes Grossmann

1. Sweet (2025) de Mayday Paradise: emo-pop / pop punk / rock alternativo. Las guitarras son divertidas aunque a veces la producción está demasiado pulida y plastificada para ser rock, se destacan los instrumentos y nunca hay nada demasiado trap, RnB o electropop, así que están bastante pasables. 2,8 de 5. Son de Tallahassee, Florida, Estados Unidos.

2. Detachment From Reality (2025) de Empyream Sanctum: el primer tema, de 9 minutos, ya me conquistó. Suena a la voz de Dave Mustaine sobre una combinación de progresivo sinfónico, thrash técnico y groove metal. Mega banda conformada por el bajista Alex Weber (WAIT; Revocation, Evilyn, Exist y claro, ex-Obscura), Hannes Grossmann en batería (Alkaloid, Aortha, Howling Sycamore). Increíble que también tenga arreglos electrónicos ambientales extensos cortesía de Justin Kellerman (guitarras, orquestación y programación).

3. Thunderball (2025) de Melvins. Los pioneros del sludge, hacen un disco más experimental y ruidoso que el Tarantula Heart, que me gustó tanto, al que voy a apreciar mucho menos. Para mí este disco es apenas un 3 de 5. 

4. Get to Heaven (The B-Sides, 2025) de Everything, Everything. Interesante art pop, indietronica (aunque el tema Magnetophone tiene una guitarras ruidosas y afiladas, casi noise rock, súper geniales). Según RYM es también post-punk, post-minimalism y electrónica progresiva, que noto que cambia según la canción. 3 de 5. Son temas originalmente del disco de 2015. 

5. ASH (2025) de Flying Lotus. Un soundtrack con Horror Synth, IDM, Dark Ambient, Electro-Industrial, Cinematic Classical, Glitch y Drone. Sí, oscuro y misterioso, pero no para escuchar fuera de la producción audiovisual. 

6. A Study Of Losses (2025) de Beirut. Amo esta banda, profundamente, pero debo confesar que aunque está su esencia allí, combinando folk de distintas partes del mundo de una forma única y divertida, este disco es más una versión orquestal y más suave, pero no tan entusiasta aunque sí emotiva. Es más Chamber Folk y Art pop y menos indie folk. Daré un 3,5 de 5.

7. The Harmony Machine (2025) de Teramaze: aunque me hicieron dudar un poquito los singles y hasta un EP adelantado, así como sus versiones acústicas, el disco me encantó de principio a fin con su combinación de metal alternativo, especialmente en el sonido de las guitarras y la voz, y progresivo con riffs complejos, polifonías con los sintetizadores, solos extravagantes y líneas de bajo, más arreglos de batería que eran tan técnicos como apreciables. Esa mixtura también abarcó una producción que permitía escuchar distintas capas de sonidos, unos más duros y otros más ambientales, para generar esa dualidad entre progresivo y alternativo. Es un camino medio entre Riverside y Evergrey. 

Para mí es 4,3 de 5 pero quiero escuchar mucho más, a ver qué tal, pero hay temas en que la combinación alcanza clímax extraordinarios de técnica más feeling. Los australianos se metieron bien en una escena cada vez más competitiva y ya por ser parecidos a Dream Theater. 

24 abril 2025

Pop barroco / soft rock londinense, soul psicodélico, groove/death técnico progresivo y alternativo de Boston y mucho brutal death metal

1. Anchor Chains, Plane Motors & Train Whistles (Ep, 2025) de Skydaddy. un lindo puñado de canciones, suaves, calmadas y elegantes, alrededor del pop barroco y el soft rock, con algo de revival de psicodelia. Se trata del artista Rachid Fakhre, residenciado en Londres. Es su tercer EP y aún no tiene un álbum debut. 3,7 de 5.

2. Dreams Of Doom: un disco de death/doom de un baterista portugués, pero muy malo, lo quité / Sable, fAble de Bon Iver (pop soul / art pop pero no es para mí). Buenos singles de Durand Jones & The Indications: smooth soul y psicodélico (de Bloomington, Indiana, EEUU, su disco sale a mediados de junio).

3. Erasure Of Color (2025) de Aversed: increíble este disco que me hace pensar en una versión extrema de Jinjer, pues combina muy complejos riffs de progresivo y death técnico con otros de djent, más solos de guitarra espectaculares que explotan en virtuosismo, acompañadas de una segunda guitarra en contratiempo para arreglos rítmicos que son una cátedra de hermosura laberíntica, así como de tecnicismo formidable. 

Y en otros suena a black/death melódico, en que las guitarras en trémolo y el blast beat feroz son intervenidas por una voz femenina entre alternativa y operática, que se intercala a veces con un shriek industrial y punzante. 

Su elemento diferenciador es el uso de polifonías con riffs arpegiados que pueden transformarse o alimentarse de otras guitarras más shoegaze y sí, llegar al metal alternativo menos extremo o sumergirse en un groove progresivo, en que los shrieks son más presentes, intercalados siempre con una voz más propia del metal alternativo. 

Y aunque algunas guitarras son más metalcore que death melódico, las voces guturales (que también agrega el guitarrista principal en forma de growl y la vocalista en gritos screamo) a veces se apoderan de la narrativa, en otros es el poderosísimo sonido del bajo el que toma el comando melódico.

Son de Boston, Massachusetts. Comparten baterista con Allegeon, que tiene un disco increíble este 2025. Y tienen un sorpresa en el tema que da título al disco, con un arreglo sinfónico a lo Septicflesh en el medio de la canción. 

4. Sheol (Split, 2025) de Insalubrity / Excrescence / Anal Stabwound / Theurgy. La primera es una banda de brutal death de Ecuador. Con un buen baterista y un pig squeal típico. 2,5 de 5. La segunda viene de Tacoma, Washington. Con un baterista igual o quizás más veloz aún, pero un sonido terrible y un vocalista menos capaz. Malazo, 2. La tercera tiene mejor música, aunque esta vocalización y la monotonía del género me parece hasta estúpida. 3 de 5. Es un artista solitario con banda en vivo de Darien, Connecticut. Y la última repite este músico en voz,  bajo y batería, más un guitarrista y un segundo cantante de Italia y Filipinas respectivamente.

23 abril 2025

Lo nuevo de Aterciopelados y The Birthday Massacre (rock gótico / synthpop), death noventero, doom en su momento de gloria (Pentagram) y lo nuevo de Cytotoxin (brutal death técnico) y Flummox (rock psicodélico / dark cabaret /death metal avant-garde), metalcore melódico, neocrust mexicano

1. Stillborn (1993) de Malevolent Creation: clásico del death metal, bastante primigenio, con influencias del hardcore punk y básico, las raíces de género. Desde Buffalo, NY, Estados Unidos. No es su mejor disco, pero siempre es genial volver a él. 3,8 de 5.

2. Lightning in a Bottle (2025) de Pentagram: disco del momento de los de Arlington, Virginia, y estandarte del doom / hard rock / stoner. Le psue 4,7 en la primera escuchada, sorprendido gratamente, pero sinceramente el disco no es tan bueno aunque sí bastante. Lo bajo a 4,2 después de la sorpresa inicial.

3. Biographyte (2025) de Cytotoxin: brutal death metal técnico alemán, veloz, hiper-sónico y conceptual, que ellos llama "Chernobyl death metal". Sin embargo, es un disco poco innovador aunque bien tocado, especialmente con calidad en el bajo. 3,7 de 5.
4. Southern Progress (2025) de Flummox: quinta placa de los locos del metal avant-garde de Tennessee, que con críticas ideas políticas y sociales, transexualidad y rock psicodélico progresivo con doom/stoner/avant-garde metal presentan el disco más osado del año. Los temas pueden pasar del hard rock / heavy blues tipo GnR con blast beats, coros setentosos y riffs progresivos, a black sinfónico melódico con voces de ópera, shrieks demenciales y luego dark cabaret, para más tarde convertirse en riffs de djent y death melódico. 

Es como una mezcla de Sigh y Orgone, pasando por Mr Bungle, Devin Townsend y Paracrona (con su black metal furioso y look de banda de pop rock gótico), en que decenas de géneros del rock y el metal se entremezclan de forma digital y analógica con ritmos, tonos y formas melódicas diversas, que se entretejen e intercambian. Son alt-country y death metal progresivo, pero también son funk metal, son como combinar Primus y Zappa con Marduk, resultando en un humor negrísimo y satírico que va perfectamente con laptops y habilidades técnicas impresionantes. Aunque el sonido es algo brumoso, para la cantidad de instrumentos.

Liderados por Alyson Blake Dellinger, cantante principal, bajista, guitarra, percusión, theremín, campana, diseño de sonido y producción, se completa con Chase McCutcheon, quien se encarga de guitarras, voces de apoyo, programación MIDI, diseño de sonido, ingeniería de sonido, producción, edición y mezcla. Max Mobarry, guitarras, vocales, bajo sin trastes, teclados, programación MIDI; percusión, trompeta, diseño de sonido, preparación de partituras, producción y edición; Jesse Peck en teclados, programación MIDI; vocales, diseño de sonido, percusión, edición y producción, y finalmente, Alan Pfeifer en batería, percusión, arreglos de batería y programación MIDI.

Invitados, Jo Cleary en violín,  Melody Ryan en flauta, Braxton Nicholas en saxofón tenor, Eric McMyermick en acordión, Angela Lese en flauta, Jason Marsden en actuación de voz, Drew Jones en voces de apoyo, guitarra y percusión, Parker Lampley, en voces de apoyo, percusión y theremín, y Jody Lester en voces de apoyo y percusión. Le voy a dar un 4,6 de 5 porque me gusta muchísimo el estilo, pero ciertamente el sonido y la producción no son los mejores, ni llegan a la calidad interpretativa ni conceptual de colegas como Finntroll, Nekrogoblikon o Troldhaugen, aunque le concedo las ideas más estadounidenses y los temas calmados, en que no todo es death metal.

5. Rain City Sessions +1 (Ep, en vivo, 2015) de Comeback Kid. Buenísima presentación de la banda de hardcore punk melódico de Winnipeg, Manitoba, Canadá. 4 de 5.

6. Antifragile (2025) de All That Remains. Un disco chévere, muy bien tocado y con algunos riffs increíbles, más una batería alucinante, con momentos más metalcore con voces limpias de metal alternativo, pianos y arreglos electrónicos, además de unos buenos gritos, y otros más melodeath con blast beats y arreglos percusivos rápidos y detallsitas, pero me parece demasiado a Lamb Of God. Está bueno, pero es más bien regular, algo genérico. Le puse 4,1 y voy a bajarlo a 3,9.

7. Mil orquídeas en medio del desierto (2025) de Habak, banda de neo-crust (según RYM) de Tijuana, México, aunque en sus perfiles de Bandcamp e Instagram se describen como DIY punk y crust melódico. El neocrust sería básicamente unir Sludge Metal, Post-Metal, Black Metal y Screamo, aunque en este caso escucho un bajo fangoso e interludios post-rock, la mayoría de las canciones están basadas en riffs melódicos alrededor del emo, hardcore y shoegaze, quizás post-black y unos gritos bastante hardcore aunque también modificados, en momentos acercándose al noise o el grindcore. 

Es una banda de contrastes melódicos, con melodías dulces, casi dream pop, en las guitarras en trémolo y una voz cadavérica y distorsionada, aunque creo que con muy poco aporte. Me pareció monótono y repetitivo, algo muy visto antes. 2,8 de 5.

8. Genes Rebeldes (2025) de Aterciopelados: lo nuevo de mis colombianos favoritos, este disco es una apelación a sus raíces y su esencia, aunque ya no suenen como sus primeros discos sino con una renovación de su mejor pasado en una nueva clave de producción, que ya habían asomado en Tropiplop y Claroscura con más o menos éxito y madurez.

Así como recurren al blues y al hard rock, a la vals y a la cumbia, al folk andino y la fusión experimental, entre la electrónica y el rock latino, me suenan mucho más conceptuales y menos punk, como si fuese una especie de ópera rock latina, pero también dejando de lado las experimentaciones electrónicas.

Y aunque conservan esa actitud combinada de ser rebelde y contemporáneo, rescatando sonoridades y empujando a probar lo más innovador, con letras que apelan a la poesía urbana, filosofía social de protesta y reflexión personal para las letras, como también al latinoamericanismo y al feminismo desenfadado, e incluso un poco a la mirada nostálgica del artista que insiste y persiste aunque "no logre likes", a veces también pueden sonar auto-referenciales y repetitivos en temas como Ruana versus Bikini y Mi Nicho. Aunque de eso se refiere tener "genes rebeldes", señalar que nacieron para ser así. 

Quizás para ponerse en contraste con el anterior Tropiplop, en que rescatando también ese amor-odio con el tropipop colombiano, quisieron añadirle la reflexión actual.

El tema Agradecida (producida por Gustavo Santaolalla) me encanta, de lo mejor de lo más nuevo. Perú es realmente divina también. Creo que lo mejor es que Andrea usa mucho más la voz de vallenato para sus temas de resistencia, crítica y humor, mientras que Héctor hace cumbia psicodélica en Rompan Todo. La verdad es que está muy bueno, y en vivo seguramente serán clásicos para cantar y suenan como canciones que puedan romperla en la radio, si es que eso aún existe o importa. MOR, con guitarras pesadas y casi industriales, es probablemente la mejor del disco. Mamíferas es una joya total, puro punk latino con bambuco, mientras que Primero estaba el mar suena a Pacífico y afrocolombianidad. Y cierra con Eterno, dedicada a Gustavo Cerati, a quien llama amor platónico, primer amor y héroe musical. 4,7 de 5. 

9. Pathways (2025) de The Birthday Massacre: rock electrónico, alternativo, gótico y algo industrial de Ontario, Canadá, con mayoría de las canciones basadas en guitarras y sintetizadores atmosféricos, una batería muy presente pero programada y melodías bastante digeribles, y la voz delicada de Sara 'Chibi' Taylor, aunque hay momentos con arreglos más complejos y profundos, e incluso el tema inicial Sleep Tonight tiene guitarras más pesadas y un toque de nümetal, e incluso algo de shriek femenino en el tema Whisper, que era más darkwave. Según RYM es synthpop y darkwave. A veces parece una banda muy oscura para ser pop, sin llegar al post-punk o demasiado comercial para ser power pop o incluso rock gótico. Es un híbrido que hace canciones penumbrosas sin ser fúnebre ni depresiva, sin ser demasiado electrónicas ni comerciales, con un gran balance. Me encantará volver a escucharlos. 3,8 de 5.

10. Singles de Liv Kristine: poderosos temas entre el metal sinfónico y el poo gótico atmosférico, con temas épicos, sentidos y profundos. Muy buenos.