07 julio 2008

Colapso Universitario, el video de la UBA

Colapso Universitario, descripción que hace un estudiante sobre la sensación de malestar general en su centro de estudios. La denuncia cuándo es creativa, tiene más resonancia, y más cuando expresa un sentimiento colectivo difícilmente expresado por otros medios. En la Universidad Bicentenaria de Aragua hace rato que hay deficiencias en la prestación de servicios estudiantiles, remuneración y justicia laboral para obreros, personal administrativo y profesores, y la nula interacción entre directiva y estudiantado, reflejado tajantemente en la inexistencia de un Centro de Estudiantes, posibilidad hasta ahora tapiada con un contrato de inscripción en el que te comprometes a no organizarse de esta forma si deseas permanecer como estudiante regular. Ni qué decir sobre la rendición de cuentas de la Fundación que regenta esta casa de estudios. ¿En qué se usa exactamente el dinero?

El video del estudiante de Administración de la UBA Turmero donde muestra las fallas de la infraestructura, y hace sorna de la actitud irregular de la administración de la Universidad. Aquí les dejo al pana Dreadman Screw Face y Colapso Universitario.



Agrega al pana en HI5, http://dreadman-screwface.hi5.com/

Ser venezolano, vivir en Venezuela o el arte de quejarse, criticar y rumbear

En lo que empecé a leer Mi país inventado de Isabel Allende, en el cual hace una radiografía de Chile, donde ha vivido menos de la mitad de su vida, definiéndolo por su geografía y los recuerdos que le trae, vivencias familiares de infancia y política –que le tocó tan cerca por ser sobrina de Salvador Allende-, y finalmente por la sociedad que pudo retratar siendo periodista, me pregunté ¿qué significa ser venezolano o vivir en Venezuela? Desde mi perspectiva y experiencia, trataré de hacer el mismo ejercicio.

Hasta hace muy poco, la forma popular más conocida para describir Venezuela a un extranjero era diciendo: Misses, petróleo y béisbol. No en ese orden necesariamente. Una frase que causaba normalmente risas y aquel sentimiento común que expresa que el venezolano es un bromista, un echador de vaina irremediable; pero también que poco nos detenemos a pensar en cómo somos realmente. Aún así, al examinar eso que se llama venezolaneidad, una de las primeras características que aparece es el humor.

Los humoristas del país se han afincado en el tema, devolviéndoles el favor. Nada de disertaciones sobre la vida universal, sino vivisección al venezolano. Laureano Márquez lo ha hecho con humor político, Emilio Lovera lo expresa con nuestro íconos culturales, Carlos Sicilia “sufriendo” no encajar en los estereotipos, mientras Er Conde del Guácharo con la sorna del machismo gozón, es uno de los empresarios más exitosos del país, ex candidato presidencial y aspirante a la Gobernación de Anzoátegui. Los que dibujan, Weil, Rayma y Zapata, por nombrar sólo tres reconocidos, también insisten en pintar en colores patrios, las estrellas y estrellados de nuestra sociedad, para reírnos –y lamentarnos, pues el humorista suele ser amargado- del país en que nos tocó vivir, arrechándonos que no sea mejor, porque no hay otro.

El humor es uno de los pilares de lo que somos. Ante el caso RCTV, la gente argumentó la continuidad e importancia histórica de Radio Rochela. Algunas de las campañas publicitarias y canciones que más éxito han tenido son las del toque humorístico como Estoy es lo que hay, o los cangrejitos ñañañaña, y cualquier corriente de opinión pública trae consigo el chistecito que pasa por correo electrónico y mensajito de texto, nueva Radio Bemba de un país con 90% de penetración celular, el más alto de Latinoamérica.

Arrechísimo o balurdo, el segundo pilar de nuestra identidad nacional es el habla, del cual también nos ufanamos. Somos un vacilón, nos decimos, aunque hablemos muy mal el español, y aunque "nos fueran dicho esa vaina antes", es una creencia muy extendida que nuestra forma de expresarnos es una marca registrada con algún tipo de superioridad. Por eso, la gente del centro imita con sorna el hablar de los gochos o los llaneros, del colombiano o el argentino, y no falta quién sepa hacer una buena parodia malandra. El volumen de nuestra risa, el movimiento de nuestros manos o el “no tener acento” tienen un no-sé-qué (eterna razón de nuestro accionar nacional) que hasta los portugueses con 40 años en Venezuela y acentuación madeirense imborrable dice claro y raspao, si te metes con él, vete al coño de tu madre. Ángel Rosenblat lo ha estudiado y explicado muchísimo mejor, siendo venezolano de origen extranjero y poco reconocido entre las multitudes criollas como es típico, porque "en este país falta es cultura", a pesar que nuestras tradiciones son más complicadas y diversas que un crucigrama en 5 idiomas.

En Venezuela, la gente se ríe y se alegra –mientras continúan las cadenas de emails y mensajitos de textos- al comentar una y otra vez lo divertido que es nuestro hablar, reflejo imbatible de nuestra propia idiosincrasia, que mezcla la explosividad caribeña, el ingenio de la juventud y el mestizaje cultural en que todo pasa por el filo: gallegos, homosexuales, suegras, gochos, negros, árabes y borrachos. Sin el sufrimiento del racismo o el crimen del odio, y dejando patente ese clasismo que todo el mundo admitía pero nadie tocaba. La cachifa y el mono contra la sifrinita plástica y el viejo verde con burda de billete, pero sin estallido, hasta ahora que se nos fue el Petróleo, Misses y Béisbol, por el Patria, Socialismo o Muerte.

“A los venezolanos nos gusta la política”, dice una de las nuevas campañas del Gobierno. Yo no creo eso, pero si es más cierto que la clase política en Venezuela lo ha definido todo por estos lares. La Generación del 28, las dictaduras de los generales gochos –Gómez y Pérez Jiménez-, el Pacto de Punto Fijo, los comunistas que se hicieron adecos, la guerrilla que no aceptó a El Ché y fue reprimida por la guanábana política y ahora, la arrechera y el resentimiento que nos trajo un presidente “revolucionario”, que está causando la misma molestia que lo trajo al poder.

Obviamente no todos los venezolanos respondemos a estos estereotipos por igual. Define el sociólogo Nestor Rivera al criollo en 4 grupos: los echados palante, los conservadores, los viva la pepa y los desilusionados. Esto dependiendo del grado de responsabilidad que asumen sobre su destino, sus hábitos al leer la prensa y algunos valores compartidos. En ese orden van desde los más independientes y exitosos hasta los que culpan de todo a la suerte, esperando la solución de sus problemas por parte del gobierno, pasando por el bonchón que siempre celebra si gana Brasil y quiere hacer "lo que le dé la gana", hasta los que desean que se mantengan nuestras tradiciones, prefiriendo no arriesgarse demasiado con cambios políticos, sociales o económicos.

Sin embargo, se puede subdividir también a los nuestros entre los que se lamentan por un país que parece que no termina de arrancar, de salir del subdesarrollo y de convertirse en una nación donde la mitad de la gente no quiera irse pal coño –a pesar de estar en una situación muchísimo mejor que naciones como Bolivia y Ecuador, que si enfrentan este problema-, y aquellos que defienden irasciblemente las bellezas geográficas, el sentir de la gente y las oportunidades de un país donde cualquiera te brinda una arepa, te invita a su casa o te presta rial. Extraño mi país, pero allá no puedo vivir como aquí, siendo mesonero, enfrentado al fulgor eterno de quien no cambiará jamás las playas, su familia y amigos, y costumbres.

Según el cálculo humorístico de Hernán Casciari en “La verdadera edad de los países”, Venezuela, como las otras naciones latinoamericanas, tiene unos 13 o 14 años, pero ésta quiere unirse al MERCOSUR porque es una banda de rock adolescente que hace mucho ruido aunque nunca ha sacado un disco, pero realmente quiere es tirar con Brasil, que ya tiene 14 y la tiene grande.

Quejarnos y criticar
Hábitos que de ser deportes olímpicos, tendríamos una hegemonía mayor a la que aplicamos en el Mundial de Dominó, claramente inventando para darle una pela a todos los osados foráneos. El venezolano, sin distinción social –de raza no hace falta hablar-, pero con su propio bagaje cultural dirá que aquí nada sirve. Unos lo compararán con EE.UU. el referente –hasta hace poco- más respetado, algunos otros más con la Europa de sus padres –Italia, Portugal, España- y otros más con la finura al hablar del bogotano, la cultura europea del Cono Sur o el nacionalismo de México, pero el abanico es infinito. Ya hay incluso subculturas al respecto: mi ex se fue a España y no lo olvido; tengo un pana en Miami que se compró un Ipod, un carro y vive en tremenda casa, trabajando en un restaurante; y mi hermano se fue a estudiar a Londres.

Finalmente, otros dirán que el venezolano es flojo o que trabaja duro pero es explotado. Que aquí no se respetan las leyes, los ricos nunca van presos, los policías son corruptos, y sacarse un papel cuesta billete o palanca –al parecer ahora menos en esto último, pero todo depende del punto de vista-, mientras los políticos se lo roban todo y no hacen nada. La conclusión casi siempre es similar, culpa de la viveza criolla. Nuestra virtud divertida, relajada y habladora se vuelve nuestro peor defecto: la creatividad criminal, el ocio y el vicio como madres del delincuente, la charla del macho que embaraza la carajita y la crianza de la madre consentidora creadora del hombre que repite el modelo del papá –o la falta de éste-, que se gradúa antes de madurar, si es que estudia, y que finalmente termina montando un negocito porque aquí trabajar para alguien no da dinero, o se mete por el mal camino porque es lo que aprende del entorno, quizás obligado por las circunstancias y falta de oportunidades.

Aquí vienen también los lamentos antropológicos, porque para el venezolano, la culpa siempre es de otros: los españoles que vinieron eran una cuerda de criminales y nos trajeron todos esos vicios, violaron nuestras indias y se robaron el oro, si nos hubiesen conquistado ingleses o portugueses otra historia cantaría; los indígenas nuestros eran unos flojos, nómadas que sólo inventaron la chicha para rascarse y dispararse hierbas por la nariz para drogarse. En otros países –la queja sempiterna- hubo pirámides mayas, calendarios aztecas, y aquí tenemos es el chinchorro y el cuatro, para dormir y cantar. De los negros poco se les achacan defectos, pero si una virtud sabrosísima y caribeña: el tambor y la habilidad para bailar. Tú sabes como son esas negras, que mueven ese culo duro como unas demonias. Humor y retórica, lamento y bonche, Venezuela popular.

Pero nuestro país también se identifica porque algunos no se la calan y surgen, brillan incluso a nivel mundial y son reconocidos por su quehacer destacado. Venezolanos como Arturo Úslar Pietri, Alirio Díaz o “El Gato” Galárraga. Ahora se habla de Arango y Dudamel. Intelectuales le dan nombre a avenidas y municipios, así como héroes independentistas, y escritores que no se les ha leído como se debe, como Mario Briceño Iragorry, y grandes mentes como Pablo Pérez Alfonso, creador de la OPEP, que apenas es recordado de vez en cuándo para algún punto político o sentimental, punto débil que tanto éxito le ha dado a las telenovelas criollas, máximo estandarte comunicacional, hasta las cadenas presidenciales de ahora.

Aún así, estos fulgurantes personajes, ideales para ediciones especiales aniversarias de revistas y periódicos, son minimizados como ejemplo, como caso a estudiar, como modelo a seguir. Se usan para la publicidad llorona y la promoción mercadotécnica, pero en liceos y escuelas ni de vaina. Hay que mantener el status quo, porque si algo defiende cada quién en este país, es que las cosas cambien para que sigan igual, o no que no jodan tanto con nuevas leyes, o nuevos gobiernos o nuevas ideas de nada. Déjalo así, vale. Ya uno está acostumbrado a que las cosas son así. Un pueblo bravo, pero paciente, porque está rascao, anda para la playa, viendo la novela o de reposo, porque se operó las tetas.

Otro recurso siempre eficaz en la publicidad, es el extranjero que se siente venezolano. Del hijo del europeo que llegó pelando, del chino que le gustan las venezolanas, del italiano que escucha joropo, del gallego que asegura que Venezuela es el mejor país del mundo, con la gasolina más barata que el agua, un clima de eterno verano y donde todos los negocios se pueden hacer. Así las cuñas ponen uun joropito techno, las camisas de béisbol, un gol vinotinto a Brasil, la Orquesta Sinfónica Juvenil y los abrazos de un 31 de diciembre mientras la viejita hace las hallacas.

Es que no importa cuantas cosas nos pasen, ya vendrá otro problema nuevo que hará olvidar al anterior; una moda que suplantará a la de ahora, y un nuevo chisme/chiste que te hará olvidar lo que antes se sufrió. La falta de memoria histórica la recalcó el insigne venezolano, Simón Bolívar, condenando a un pueblo así a repetir los errores de la Historia. ¿No es increíble la guerra sociológica por el reggeaton, en que sus defensores olvidan que hace pocos años ellos rumbeaban igual sin su existencia, y sus detractores no recuerdan que así como estuvo el technomerengue, la changa y la lambada, este fenómeno pasará para traer algo que considerarán aún peor, mientras las nuevas generación siguen sin saber nada de lo que pasó y arropándose en su música, gustos y hábitos como superiores por ser novedosos?

Sin enciclopedia contemporánea
A pesar de algunos esfuerzo editoriales, para reclamar biografías con el periódico del domingo, o algunos micros aquí y allá, no hay una fuente destacada para saber quién es/fue Orlando Urdaneta, Vitas Brener, Aquiles Nazoa, Óscar Yanes, Horacio Blanco, Renny Otolina, Wolfang Larrazabal o Ángel Rosenblat. Buenos o malos, héroes o traidores, este país tan joven no sólo no sabe, sino que no le importa. ¿Para qué quiero saber quienes son esos tipos? A mi no me gusta leer periódico. El peo es que no yo tengo cable. Yo me paro demasiado temprano todos los días. Ese eres tú que tienes rial, pero yo tengo que trabajar. Quejas, apatía y diversión.

Internet en Venezuela
En la red, ser venezolano también tiene lo suyo. Facebook, que hasta hace poco no existía, uan vez reventada “la fiebre”, ahora es casi una segunda cédula y ya tenemos decenas de aplicaciones para que la gente se regale frases, arepas, playas y un sinfín de ítems venezolanistas “demasiado de pinga”. Mientras tanto, la penetración del Internet aún se concentra en las clases media y alta a pesar de la proliferación de cybercafés en todo el territorio y los planes del gobierno con los Infocentros, la lectura y creación de blogs es inferior a la de otros países como reseña la revista colombiana Gatopardo y los “cybers” están llenos de chamitos jugando a dispararse o a la guerra épica, después de la patada inicial de Counter Strike. Del resto, el chateo como forma de flirteo anónimo y directo: la conocí por Internet. Algunos buscan sexo inmediato, otros una forma distinta de conocer a la persona ideal. El Messenger como forma de hablar más con los amigos, con los que están en el exterior, con los familiares que no visitas tanto.
Internet también significa pasar chistes, por supuesto, miles de presentaciones Power Point sobre la mitología urbana de la advertencia y el terror de la madre paranoica y las fotos porno de alguna desventurada que quiso hacer una gracia para regalársela a su novio. Así se trasladó hasta el chisme/chiste político, la información bajo cuerda del alzamiento militar que nunca sucedió y las verdades que los medios no reflejaban. Más chistes, más fotos y muchísimos más Powerpoint de reflexión católica, mientras la Wikipedia es el site más copiado y pegado en los liceos y universidades del país, pues Monografías.com ya se hizo demasiado evidente. Ya no hay casi programa de radio local que no lea las noticias de cualquier site más o menos ocurrente.

Aún así, toda esta radiografía se nos fue –quizás sólo de vacaciones- con la llegada de la Revolución. Ahora la gente es escuálida o roja, rojita. Eres oligarca o sindicalista. Perteneces al poder popular, o a los alienados por el Imperio. Ya nada más importa sino si estás o en contra del Presidente, y el clasismo explotó como marxismo, en la lucha de clases que se mantenía a raya por esa afabilidad tan nuestra, la solidaridad por sensiblería y el “yo quisiera tener burda de plata algún día”. El venezolano es todo lo que se dijo anteriormente, pero siempre con el calificativo de chavista u opositor. Qué hediondo huele ser un ni-ni en un país que antes no le paraba bolas a nada.

La cosa ha cambiado tanto, que ahora la gente se dice con orgullo ser capitalista, o habla fieramente sobre la injusticia social del neoliberalismo. Ahora muchos recuerdan que tenían un tío guerrillero, y “siempre han sido de izquierda”. Ser un pro-yankee es para algunos una virtud, por un extraño sinónimo de libertad. El Ché y Fidel, que sólo le importa a unos pocos, ahora son tan mentados o amados como en Cuba, y todo se define en si usted ve más VTV o Globovisión, amén de tener o no cable o querer desligarse de esto. ¡Ay de ti!, venezolano que intente quedarse anclado en el pasado, feliz de la vida sin hacer caso de lo que pasa. Hay quién lo confiesa, no sin la reprobación de hasta los que admiten estar cansados de tanta política.

Aún así, hay que admitir cierta conversión positiva de los valores. El criollo es ahora más crítico, más preocupado, más informado. Todo esto con sus antivalores para los más sumisos, los más escapistas, los más mediatizados. La gente quiere saber, quiere involucrarse, se piensa más algunas cosas. Se queja ahora de situaciones más importantes, aprecia circunstancias que siempre se creyeron ganadas para siempre. Pero queremos más.

Para mí, Venezuela es un país de esperanzas pasivas. Un país en la que queremos que todo mejore, que la gente cambie, que el país se resuelva, para que uno pueda por fin vivir bien. Nos quejamos y criticamos, y aunque cada quién contribuya a su manera, porque estudia, trabaja y echapalante, poco hace para ayudar a su empleado, a su vecino o colega. Primero yo, es el slogan. Mientras tanto, pagas para la cita del pasaporte, te sigues comiendo la luz roja sin remordimiento y compras DVD piratas. Al final, todo el mundo lo hace y si tú lo dejas de hacer, no va a pasar nada. ¿Entonces, para cuándo es esto?
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05 julio 2008

Google y la Independencia de Venezuela

Para conmemorar el día de hoy, 5 de julio, Día de la Independencia de Venezuela, Google Venezuela publica hoy esta portada, con un dibujo de Simón Bolívar sobre un caballo, portando nuestra bandera. Al darle click nos lleva a sus resultados por Independencia de Venezuela.

Varios blogs venezolanos se han alegrado al reseñarlo. Los links los recoge Gándica.

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04 julio 2008

Maracay Jazz Festival 2008, hasta el 13 de julio

Para amantes de la música. Desde el 2 de julio y hasta el 13 de julio, y patrocinado por la gobernación de de Aragua, se realiza el Maracay Jazz Festival 2008, con la particularidad de realizarse al aire libre y de forma totalmente gratuita, en las inmediaciones del Boulevard de la Madre María de San José, por la Avenida 19 de abril. Para más señas, es justo en el espacio que existe entre el Ateneo de Maracay y el C.C. La Capilla II, dónde está Color FM. Un espacio conocido también como "Calle Libre".

Ayer pasamos por allá, y pudimos ver la clase magistral de Nené Quintero Nenquin Group, en la que participó junto a los maestros Pablo Gil y Jerry Weil. Si, allí mismo. Un jueves, gratiñán, al aire libre y desde las 9 hasta las 11 de la noche.

Agenda pendiente:

4 de julio... Marisela Leal y Mañito Espinoza Jr. con Aragua Jam

5 de Julio... Cabijazz y Miguel Vargas y Sus Amigos

6 de Julio... Sela y 7 palos y Alejandro Márquez

7 de Julio... UC Jazz y Epicentro Jazz

8 de Julio... Alberto Naranjo & Latin Jazz Combo y Euro Zambrano & Cumboto

9 de Julio... Pablo Gil Quarter & DJ y Richard Pérez RP Performance

10 de Julio... Jorge Rivera y Arturo Ríos; Andanzas

11 de Julio... Gonzalo Teppa Jazz Quartet y María Alejandro Rodríguez

12 de Julio... Up Tie and Jazz Orchestra y Jesús Ritrovato y Alberto Barnet

13 de Julio... César Orozco Kamarata Jazz y Guacuco Jazz Band

Programa Maracay Jazz Festival 2008
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03 julio 2008

Ingrid Betancourt, ¿liberada o rescatada? 2da parte

Ingrid Betancourt, al haber sido rescatada, es muy distinta de haber sido liberada. Así ya lo dijimos, insistiendo en algunos enfoques que debe tener el periodismo, cómo se dicen las cosas.

Como un Síndrome de Estocolmo al revés, Ingrid Betancourt está del lado de Uribe, después que las Farc, el Polo Patriótico, el loco de Tucumán y la del turbante en Nueva York gritaran que el presidente colombiano no quería la liberación de los secuestrados, y que la respuesta no es militar sino política.

"La operación fue impecable", dijo la ex candidata. Claro que si, Ingrid. McCain en Bogotá, Hugo en Argentina y Piedad en EEUU. Rescate con rueda de prensa, traslado a San José del Guavire, luego a Casa de Nariño y día siguente en París. Tan rápido que aún Ingrid no se quitaba la ropa de campaña, no se destrenzaba ni acomodaba el largo cabello ni la maquillan.

Rescate de Ingrid BetancourtPolo opuesto al Premio Nacional de Periodismo con VTV, y el Hotel Las Farc, de donde salieron Clara y Consuelo, disparadas para Miraflores, cabello y maquillaje perfectos. Extrem Make Over del "Otro mundo es posible".

Ingrid Betancourt es por su parte, es una conciliadora con un discurso impecable, capaz de reunir a todos. Le da las gracias a los presidentes de Venezuela y Ecuador, pero les lleva la contraria sin señarlarlos. "No veremos un proceso como el del M19 en los 80. La salida política a las FARC se les están acabando". Betancourt cada vez que abre la boca da lecciones gigantescas de política, humanismo y dignidad. "Comparto con el presidente venezolano que la guerrilla es obsoleta", y luego invita a Correa a seguir activando misiones humanitarias. Da declaraciones al lado de Juan Manuel Santos, el ministro de Defensa, con una tranquilidad pasmosa.

Rescate de Ingrid Betancourt¿Y ahora qué? Una líder que puede unir pueblos, ¿se lanzará a la presidencia, será opositora a Uribe y tratará de entrar en la Casa de Nariño como su inquilina para afrontar el problemas de las FARC?

Fue rescatada, no liberada. Aunque Rebelión dice lo contrario.

Uribe, y la reelección le parecieron buenas, muy buenas. Mejor que su propia elección, dijo en la primera rueda de prensa.

¡Qué diferencia con el fashion y la empatía guerrillera de Clara Rojas y Consuelo González! Ingrid Betancourt llamó toscos a los guerrilleros, y no identificó a los de Inteligencia, creyéndose sus franelas de El Ché y el maltrato: los esposaron para subirlos al helicóptero. "Se les acabó la salida militar, y apenas si les queda la política".

Pero a ella no. Ingrid Betancourt, ¿para el 2010 o el 2014? ¿Apoyará a Uribe incluso para su tercera reeleeción para luego, con mayor piso político y erigida como líder conciliadora, ser candidata a la presidencia del 2014?

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02 julio 2008

Ingrid Betancourt, ¿liberada o rescatada?

Liberaron a Ingrid Betancourt, me dijeron por el MSN.

Sorprendido por pensar que las FARC habían realizado tan importante movimiento sin aviso ni propaganda, tecleé "Ingrid Betancourt" en Google, y aunque hay algunas noticias viejas, observé como la mayoría decía "Rescatada Ingrid Betancourt", y algunos más, "Rescatada por el Ejército Ingrid Betancourt".

¿Liberada o rescatada? No es lo mismo. Allí el reto del periodismo.

Entro a Noticias24 y dice "rescatada" y Aporrea publica que el Gobierno colombiano anunció "rescate militar".

Veo la televisión y oigo que el ministro de Defensa colombiano reveló que el Ejército infiltró el anillo de seguridad que rodeaba a Ingrid Betancourt, y sin echar un tiro, rescataron también a los tres oficiales -contratistas- gringos que estaban secuestrados, así como otros 11 cautivos de los guerrilleros de las FARC, los cuales aceptaron entregarlos sin combatir. La operación militar se llamó "Jaque", y consistió en convencer a los guardias de Ingrid Betancourt de trasladar los prisioneros al sur con Alfonso Cano y para eso abordaron un helicóptero que simuló ser propio, cuando en realidad pertenecía al Ejército colombiano. Una vez dentro, los infiltrados actuaron neutralizando a los captores y traslando a los rescatados a sitio seguro.

Ingrid Betancourt luego cuenta, -en una rueda de prensa que la transforma en un ícono de la dignidad y valentía humana y en la que demuestra parte de sus hábitos y altura humana al dar magníficas y reflexivas respuestas+, que la frase "Somos el Ejército Nacional, están libres", casi tumbó el helicóptero por la alegría de los 15 rescatados. En la misma agradece a Uribe, lo califica de buen presidente, alaba la reelección de él y como parte de la legislación colombiana, agradece la intervención de los presidentes de Venezuela y Ecuador, y da un espaldarazo al Ejército colombiano, a los que felicita con su "operación impecable". No es una feroz opositora de izquierda, no es una secuestrada identificada con sus captores, es una mujer fuerte e inteligente, que incluso pidió piedad para los engañados guardias.

Para alegría de McCain y Uribe, sorpresa para Piedad Córdoba y el presidente venezolano, y hasta euforia de quienes la quieren como líder de lo que llamaron "proceso de paz para Colombia", que suena a rescatar por igual su carrera política, VTV sigue su programa como si nada, lejos de la cobertura especial que hicieron de la "liberación humanitaria de Clara Rojas" y que le valió un Premio Nacional de Periodismo, mientras tus páginas favoritas colapsan con la información.

Parece provocación, pero ¿liberada o rescatada?

Noticias sobre Ingrid Betancourt en Google. Le recomiendo también To2blogs que es un hervidero noticioso sobre el tema. Blogs y periodimo ciudadano.

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01 julio 2008

Ética y periodismo - Respuesta a "Exilios, exclusiones y libertad de expresión"

Sinergia cibernética. Blog y periodismo. Comunicación horizontal. Ética, moral y libertad de expresión. Todo esto viene a mi mente cuándo leo el post Exilios, exclusiones y libertad de expresión en Anotaciones al Borde, dónde Kira hace referencia a varios artículos sobre el Día Nacional del Periodista Venezolano -y los posts de Hay que ser irresponsable y Ray Escobar sobre éste, vía Enigma Express-. Sus reflexiones apuntan hacia la difusión de las fotos de la muerte de Javier García, y la persecución que se está realizando contra el bloguero que las publicó, aunque claramente el primer culpable es quién filtra las fotos después de tomarlas en la escena del crimen.

Lo que me llama la atención -y me extraña- es que Kira se moleste por la falta de solidaridad con este bloguero, preguntándose si alguna vez el periodismo o la blogósfera criolla ha sido tan inocente. "La defensa de la libertad de expresión no puede ser selectiva. Nos puede disgustar, nos puede parecer indecente en algunos casos su uso o abuso. Pero ahí está el quid de la cuestión. La libertad no es bonita, como no lo es la realidad.", reflexiona.

Así mismo, llama a defender la libertad de expresión incluso por encima de los valores éticos y morales. Escribe al final de su post: "Si el periodista debe decir la verdad y presentarla como es, los límites de lo que es correcto o no se pueden perder de vista. Moral o éticamente. La libertad de expresión no es correcta ni incorrecta, ni moral o ética. Lo es el cómo la ejercemos. Es en esta encrucijada en donde tenemos que determinar cómo son nuestros compromisos con ella. Si condicionados o irrestrictos." Libertad de expresión por encima la ética, algo que parece absolutamente contradictorio, más después de tantas críticas razonables sobre el periodismo en Venezuela.

Yo me he preguntado varias veces, hasta dónde debe llegar el periodista en su lucha por transmitir la información que recolecta y la búsqueda de la verdad, y allí aparecen los valores éticos. Por tanto, lamento no estar de acuerdo con Kira en su llamado. Porque la libertad de expresión implica responsabilidades, y el ejercicio del periodismo el sopesar si la información que brindamos es útil para el desarrollo de la sociedad, pertinaz como bien social y herramienta para el disfrute de los derechos ciudadanos, entre los que se incluye estar informados. No toda información es periodística y por ende, útil para cumplir con este deber.

Sino, deberíamos empezar una cruzada porque Youtube no baje los videos pornográficos y de asesinato. Deberíamos defenestrar a los hackers que pretender tumbar las páginas pedofílicas, y ejercer una campaña contra todos los sites que tienen moderación de comentarios, denuncia de fotos e incluso, borrado de estos por un administrador. La Wikipedia debería estar abierta a comentarios y opiniones, en búsqueda de la máxima participación, y ningún código de lenguaje debería ser aplicado en los medios de comunicación, para que podamos decir las cosas cómo nos provoquen.

Así, la publicación de las fotografías de Javier García fue una falta absoluta a la ética, y no sólo a la periodística en la que se trasgredió el precepto de respeto a la intimad, sino también al faltar al valor de solidaridad, sometiendo a familiares y amigos a la dolorosa -e inútil- exhibición pública de la muerte trágica de un ser querido, y exponiendo también a niños, niñas y adolescentes que curioseando por la Internet, podrían ver estas imágenes para las cuales aún no tengan el criterio necesario para evaluar. Una acción que infringe daño a la sociedad.

Me extraña más que Kira haga referencia al post de Periodismo de Paz, El morbo ciber-no-ético de las fotos del asesinato de Javier García, donde se analizan las estadísticas recibidas por sitios que publicaron las mentadas fotografías -o que desviaron tráfico astutamente hacia sí usando técnicas de posicionamiento para llamar la atención sobre lo que sucedía, echando mano incluso de la parodia-, y se hace una reflexión sobre cómo los medios digitales tienen la carrera ganada desde sus pequeños nichos a los medios tradicionales ante la aparición de la ciberturba -Periodismo de Paz dixit-, que lo hará siempre ante hechos similares -desde el video porno de Roxana Díaz-, para captarla y transmitirle los mensajes para lo cual el periodismo está creado.

La conclusión más evidente era defender a aquellos blogueros que se valieron de los miles de lectores que tecleaban locamente "fotos de Javier García muerto" en Google para llevarlos a posts de reflexión ética y el regañito moral, y condenar por irreflexivo, egoísta y soez al bloguero de las fotos filtradas. Un caso muy similar a La Hojilla, el cual, a todas luces y bajo los valores éticos del periodismo, no debería estar en el aire. ¿O en nombre de la libertad de expresión, debemos también defender su transmisión?
A contrapelo de creerme el paladín del decoro está este blog, y les recuerdo el post Maracay se queda sin prostíbulos - Serán ahora centros de salud de alta tecnología, en el que publiqué 4 fotos de una de las mujeres que trabaja -o lo hacía- en uno de estos demolidos establecimientos, para atraer a morbosos a la noticia sobre los centros de salud. A ella no se le ve el rostro y todas tienen etiquetas para difundir la ¿mala? noticia a quienes buscaban información sobre burdeles en la Ciudad Jardín.

Finalmente, aquí haré referencia a un email que recibí del periodista Mario Hernán Concha Vergara en respuesta a un post en el que publiqué un examen de ética que nos aplicaron en la Universidad.

"La Ética es una ciencia. No es Moral. Tiene que ver y estudiar los valores morales que no son otra cosa que modos, modas, costumbres y usos que se impone la sociedad a través de su evolución. Por ejemplo, para un chavista podría ser moral robar, lo mismo que para un opositor. ¿Por qué? Porque es parte de la cultura de ellos. La ÉTICA estudia esas acciones desde el punto de vista del mal que se le hace a la sociedad, nación o Estado.

Para un caníbal, es moral alimentarse de carne humana; sin embargo, eso es antiético pues la Ética persigue como valor fundamental el derecho natural a la vida.

Ser racista puede ser moral en los grupos sociales que así lo estiman. Es decir, que creen que es bueno. La Ética tiene que discernir sobre el justo medio, es decir, acepto tu racismo pero siempre que no dañes a tu enemigo de raza, ni lo persigas, acoses o discrimines. En otras palabras, por ejemplo, una negra puede rechazar acostarse con un blanco pues le da asco, pero no por eso lo odiará; y viceversa.

Lamentablemente, en Venezuela, y otras partes del mundo, se confunde la DEONTOLOGÍA, con ÉTICA y a ésta con MORAL".

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