04 enero 2026

Desde mi corazón de venezolano: De la alegría cautelosa a la expectativa reservada

Estaba despierto cuando pasó. Veíamos uno de los vídeos de Traumas de Nacho Redondo. Entonces explotaron -nunca mejor dicho- las notificaciones de mi teléfono. “Algo está pasando” le dije a Aruska cuando en medio de la madrugada tenía decenas de mensajes en el chat de trabajo. “Parece que están bombardeando Caracas” dije aún entre incrédulo y preparado para saltar de la cama a la laptop.

No dormí hasta las 9 AM, más o menos. Hasta de Community Manager estuve tratando de informar tanto como fuese posible. Cuando salió la foto oficial del arresto de Maduro, todo cambió, empecé a ver y leer celebración, alegría y sorpresa. Yo me quedé con esta última, no terminaba de sentirme dichoso, mucho menos eufórico. Desde entonces como y duermo de forma desordenada, trabajando, leyendo y publicando tanto como sea posible.

Después de escuchar la primera rueda de prensa de Trump, la alegría cautelosa se encogió al mínimo. Muchos estaban en negación, hablaron de mala traducción -como si hubiesen hablando en vasco o arameo- o que se confundió, que estaba hablando de la vicepresidenta Machado. Luego Rubio reiteró y poco después se confirmó: Delcy fue la elegida, por unos y otros, para proseguir en este camino pedregoso de la gobernabilidad, la transición ordenada y la continuidad. Incluso se cree que fue parte importante de la operación: lo vendió, se cuadró, negoció. Con su hermano. 

Porque ella sería más dócil, menos republicano y cuasi-democrática, sí, pero también porque ella está en el poder -Rubio insistió luego en eso para explicar porqué no se llevaron a nadie más- y en control de armas y petróleo. Los gringos han aprendido que si arrasan con todo, se abre un descampado de rebeldes, guerrillas y necesidades acuciantes. No es lo mismo protestar por apagones y agua con un gobierno nuevo, reluciente y opositor que a los mismos de ayer.

Hace falta orden para reconstruir, reparar y levantar. No necesariamente democracia. Dictadores latinoamericanos desarrollistas lo demostraron: carreteras, hospitales y grandes obras, con represión, censura y partido único. Lo han hecho así en China y Rusia. 

Trump se llevó a Maduro y no trajo democracia, ni siquiera dijo la palabra en su rueda de prensa. Le quitó el piso político a María Corina Machado y aseguró que nos gobernaría con un equipo que incluía a los presentes, jefes de la CIA, el FBI, el Departamento de Estado. 

Se dispararon las alarmas, nos preocupamos y hasta entristecimos, aunque otros aún celebraron que parecía un cambio aceptable, petróleo por libertad. Pero en el país en el que históricamente el 95% de los ingresos son por venta de hidrocarburos, no es fácil decir eso: ni siquiera por soberanía o independencia. Sin petróleo, no hay economía venezolana. Deberíamos vivir del turismo, de importar camarones, del ingenio venezolano pero no ha pasado en cifras suficientes. El chocolate y el ron tampoco alcanzan.

Así que mi alegría chiquitica recibía más matices: los 40 muertos reportados por el NYT. Los 25 que se conocieron luego. Entonces llega el remate, porque Trump no va a llevarse a nadie más, ni a Diosdado ni a Padrino y al contrario, ungió a Delcy. 

Soy de los que ha criticado a Bukele, Milei y Trump, defendido los derechos humanos como principio y repetido que por gobernabilidad, dudada de una intervención militar, pero que si pasaba no era para poner a la oposición a gobernar. Que estaban en juego muchas variables: el ELN, las disidencias de las FARC, los colectivos, el tamaño del territorio, las facciones del poder del PSUV, y que no habría un operativo para llevárselos a todos, que había que tragarse sapos, un gobierno de coalición y/o una transición lenta y concertada. Es innecesario poner aquí las respuestas sobre estas ideas, que son menos complacientes que “ojalá vengan y se los lleven a todos, los quiero ver en bragas anaranjadas”.

Bombardearon Caracas, incluyendo antenas en El Hatillo y el IVIC, hay daños colaterales, incluyendo civiles. No fue una masacre pero por años hemos reclamado sobre cómo el chavismo fue una máquina bestial de tortura, muerte y persecución que disparó, arrolló y asesinó estudiantes, manifestantes pacíficos y activistas sociales sin contemplación, pero la respuesta no puede ser el ojo por ojo. Como con los DDHH, no podemos elegir cuando se aplica el Derecho Internacional y cuando no, si Rusia invadió ilegalmente Ucrania, si Israel realizó un genocidio en Palestina, no vino Trump a salvar a nadie a plomo en Venezuela.

Y no me estoy yendo al lado de los que firmemente rechazan la intervención militar, pero tampoco la pinto como la épica salvadora. Hay que matizarlo, porque celebramos el arresto de Nicolás pero no hay como celebrar la muerte de 18 soldados menores de 25 años. Nunca estuve del lado de “tiene que correr sangre” ni de “tiene que morir mucha gente”. No tengo una opción perfecta, pero siempre he creído que se dice fácil.

Me queda es una expectativa más bien fría, con pocas esperanzas. Y yo soy un optimista, pero me la pusieron difícil.

Lo que viene es difícil de predecir, es fácil decir que uno “ya sabía” pero yo nunca leí ni escuché a nadie decir que se llevarían a Nicolás y dejarían a todos los demás. ¿Podrá Delcy sacarle el cuerpo a Irán, China, Rusia y Cuba mientras brinda concesiones y facilidades a EEUU sin perder la retórica revolucionaria? 

¿Apostará por una repolitización lentica con algunos opositores en el terreno? Desde el 5 de enero son diputados a la Asamblea Nacional personas como Stalin González y Henrique Capriles. ¿Saldrán los presos políticos o habrá nuevos? ¿Se enfrentará a facciones internas que sigan apoyando realmente a Maduro o apostará por purgas internas? ¿O acaso se va a atrincherar y rebelar enfrentándose a Trump después que vimos que no estaban listos para defenderse, ni responder ni apenas prestar resistencia?

Son demasiadas preguntas, y no porque hay ocultamiento o mentiras, sino porque predecir en Venezuela es un ejercicio fatuo. Tú dices algo y en tres semanas cambia todo.

Esto lo escribo en la noche del 4 de enero, y podría envejecer mal, pero es lo que tengo hoy.

15 diciembre 2025

Elecciones presidenciales en Colombia y Chat GPT (algunos escenarios)

Photo by Flavia Carpio on Unsplash

A raíz de la aplastante victoria de José Antonio Kast, del Partido Republicano y de ideología de extrema derecha, en la segunda vuelta presidencial de Chile, así como un reportaje de la DW sobre las consultas a Chat GPT de parte de los votantes más jóvenes para decidir su voto del domingo 14 de diciembre, me pregunté, ¿cuáles son los perfiles de los tres candidatos punteros en las encuestas, para finales de noviembre de 2025, para las presidenciales en Colombia según este chatbot?

Esto además resulta relevante porque leo varios analistas diciendo que la izquierda en Chile se quedó muy atrás en la presencia en redes sociales, que ahora no sólo incluye ser divertido o rompedor en TikTok, tener una buena presencia en Instagram o tener una estrategia específica para X y Facebook, Whatsapp y Telegram, sino hablarle a los distintos estratos sociales y grupos de edad, sino una huella digital que impacte en los chatbots.

Y esto va desde tu entrada de Wikipedia, hasta los foros de Reddit y los perfiles que hagan de ti en los principales medios de comunicación de Estados Unidos, según las distintas revelaciones sobre las fuentes más usualmente usadas para alimentar las bases de datos de las más populares herramientas de IA.

Así que voy a preguntarle a Chat GPT y consultaré varias otras fuentes externas, a ver cómo les va a cada uno. Usaré el siguiente prompt: “Quiero que te comportes como un experimentado analista político y electoral, especializado en Colombia, con énfasis en presencia y huella digital, análisis de tendencias en redes sociales, estrategia y marketing político”.

“Hazme un perfil, con luces y sombras, fortalezas y debilidades sobre presencia digital y en redes sociales, así como visibilidad para chatbots de IA de los candidatos Iván Cepeda, Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella”.

— — Respuestas — —

1. Iván Cepeda — Candidato del Pacto Histórico

Resumen de presencia digital
Iván Cepeda es una figura con amplia trayectoria política y activismo en Colombia. Su presencia digital combina perfiles institucionales, narrativas de derechos humanos y una actividad constante en redes políticas como X (antes Twitter) y Facebook. Su perfil en Instagram como “@ivancepedacastr” presenta seguidores significativos en comparación con otros aspirantes, aunque con menor crecimiento que figuras más mediáticas de tendencia general. Instagram+1

Fortalezas

  1. Alto nivel de interacción política en redes clave: Según informes de tracking digital, Cepeda registra cifras destacadas de interacción en plataformas como X, una red clave para debate político, superando a múltiples actores de la contienda. infobae
  2. Coherencia narrativa con su trayectoria política: Su comunicación digital se alinea con su historia de gestión, derechos humanos, paz y justicia, otorgándole consistencia de marca. Iván Cepeda Castro
  3. Base digital establecida: Su presencia en Facebook y X está consolidada con cifras generales de seguidores y actividad, lo que facilita uso de chatbots para enviar contenidos programáticos y explicativos. Portafolio.co
  4. Uso de contenido institucionalizado: El manejo de cuentas oficiales facilita la generación de contenido factual para IA (textos programáticos, datos de propuestas, declaraciones públicas, noticias). Iván Cepeda Castro

Debilidades

  1. Menor presencia en redes de formato audiovisual (por ejemplo TikTok) comparado con otros perfiles emergentes o disruptivos. Su narrativa política densa no siempre encaja con formatos breves y virales exigidos por audiencias jóvenes. El Tiempo
  2. Riesgo de saturación narrativa repetitiva: Al centrarse en temas estructurales (paz, derechos, diálogo), puede perder tracción en conversaciones de alto volumen donde las audiencias buscan claridad en temas cotidianos (seguridad, economía).
  3. Datos públicos menos orientados a formatos IA conversacionales: Su contenido institucional tiende a discursos largos y estructurados, dificultando la extracción de respuestas concisas para chatbots sin procesamiento adicional.

Luces y Sombras

  • Luz: Alto engagement político y legitimidad digital en discusiones públicas.
  • Sombra: Dificultad para trasformar esa interacción en narrativas atractivas para públicos jóvenes o segmentados digitalmente.

2. Sergio Fajardo — Candidato del Centro

Resumen de presencia digital
Sergio Fajardo cuenta con una presencia digital moderada y en algunos índices de seguidores se ubica entre los candidatos con mayor alcance en Facebook, aunque sus niveles de interacción relativos son más bajos que los de Cepeda o De la Espriella. El Tiempo

Fortalezas

  1. Presencia estable en plataformas sociales tradicionales: Su perfil obtiene cantidades significativas de seguidores en Facebook, lo cual puede favorecer campañas de engagement pagado y segmentación basada en datos demográficos más tradicionales. El Tiempo
  2. Narrativa moderada: Su lenguaje y posicionamiento no polarizante puede adaptarse bien a chatbots diseñados para explicaciones neutrales, educativas y programáticas.
  3. Capacidad de crecimiento orgánico en redes donde la audiencia valora contenido reflexivo más que confrontacional.

Debilidades

  1. Interacción global inferior a competidores dominantes, tanto en términos de volumen como de viralidad de contenido. El Tiempo
  2. Menor visibilidad espontánea en plataformas como TikTok, donde De la Espriella y otros perfiles disruptivos generan más contenido viral. El Tiempo
  3. Marca digital percibida como menos disruptiva: Su personal branding gira en torno a tecnocracia y moderación, que puede limitar resonancia emocional en audiencias digitales masivas.

Luces y Sombras

  • Luz: Narrativa coherente, eficaz para públicos que buscan explicación programática y policy-driven content (contenido enfocado en políticas públicas).
  • Sombra: Limitada capacidad de penetración en conversaciones digitales de alto ritmo y menor presencia en formatos audiovisuales emergentes.

Resumen de presencia digital
Abelardo de la Espriella muestra una huella digital fuerte y viral, especialmente en Instagram y TikTok, con altos niveles de interacción orgánica en comparación con otros aspirantes. Su perfil “@delaespriella_style” supera los 800 mil seguidores en Instagram, lo que refleja capacidad de conectar con audiencias visuales más amplias. Instagram

Fortalezas

  1. Alto engagement en redes visuales: Es uno de los candidatos con mayor número de interacciones en Instagram y TikTok entre la contienda política actual, lo que indica resonancia con audiencias digitales activas. infobae
  2. Posicionamiento de marca potente: Su narrativa personal, estilo comunicativo emocional y presencia mediática directa facilitan generar contenido viral y recurrente en feeds sociales, lo cual potencia su visibilidad orgánica. infobae
  3. Adopción de formatos multiplataforma: Su uso de Instagram, TikTok y YouTube diversifica sus posibilidades de engagement, favoreciendo chatbots que puedan referenciar múltiples fuentes de contenido audiovisual y textual. infobae

Debilidades

  1. Debate sobre credibilidad y discurso polarizante: Asociaciones mediáticas con casos jurídicos controversiales o narrativas de confrontación pueden limitar la confianza de segmentos moderados y funcionalizar una narrativa que un chatbot debería modular cuidadosamente para evitar sesgos.
  2. Dependencia de contenido de impacto emocional: La viralidad puede no traducirse automáticamente en fidelización política ni en conversión electoral, especialmente sin estrategias de retención digital a largo plazo.
  3. Riesgo de ruido sobre señal: Los altos índices de interacción orgánica con frecuencia pueden estar impulsados por polarización y reacciones de oposición, no necesariamente por apoyo consolidado.

Luces y Sombras

  • Luz: Capacidad para generar conversación y visibilidad orgánica masiva en plataformas clave.
  • Sombra: Narrativas polarizantes que pueden disminuir precisión y neutralidad en sistemas de IA conversacional si no se controlan adecuadamente.
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  • Iván Cepeda muestra una presencia digital sólida en espacios de debate político y discusión pública, con un perfil adecuado para IA que maneje contenidos programáticos, contextuales y explicativos. Su narrativa debe complementarse con formatos de mayor espontaneidad para aumentar viralidad.
  • Sergio Fajardo representa una presencia digital estable pero menos disruptiva, con potencial para IA educacional y de profundización temática, aunque requiere una estrategia de amplificación para contrarrestar perfiles más activos.
  • Abelardo de la Espriella cuenta con la mayor visibilidad orgánica y viralidad en redes visuales, lo que le otorga ventaja en posicionamiento de marca digital, pero su uso para IA conversacional exige curaduría fuerte para evitar sesgos y ruido polarizante.

Ahora las preguntas son (hay muchas más pero basadas en otras preguntas que le hice, algunas encuestas recientes y las experiencias pasadas con Rodolfo Hernández y las propios derrotas de Fajardo)

¿Podrá Fajardo adaptarse a la viralidad algoritmica con mensajes más cortos y frases más claras?

¿Abelardo podrá bajarle al tono y sumar a la derecha más institucional?

Ya el Centro Democrático eligió candidata, Paola Valencia, anunciada el 15 de diciembre de 2025. ¿Qué pasará ahora con la consulta interna de marzo y las elecciones al Congreso? ¿Cuánto pesará la decisión final de Álvaro Uribe?

¿Cepeda podrá atraer al centro, este seguirá siendo un archipiélago, podrá deslastrarse de la imagen negativa de Petro, podrá enlazarse realmente con los empresarios y parte de la derecha?

¿Qué pasará con la desinformación, propaganda negra, la geopolítica (lo más claro, las relaciones con y entre Venezuela y Estados Unidos, pero también Israel/Palestina, Ucrania/Rusia y otros como Cuba, China, Unión Europea? ¿Qué pasa con el voto emocional, el militante, el duro, el votante de centro (más claro que el candidato de centro)?

21 noviembre 2025

10 potentes herramientas para verificar información en línea de forma gratuita (y ninguna es Grok ni chatbots de IA)

Como fact-checker o verificador de noticias, entre lo que más comúnmente me preguntan es si hay alguna herramienta que te diga si algo es verdadero o falso.

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Primero, unas consideraciones

Hablar de una aplicación para verificar puede ser problemático por varias razones, sobre todo si esperas que exista una solución que te lo diga directamente, además que hay que separar lo verificable de lo que no, religión y deporte no lo son, las opiniones tampoco (pero debemos saber qué es un hecho y qué es una opinión) y hechos jurídicos en revisión (en pleno juicio, por ejemplo) tampoco. Además, la verificación es hacia atrás: algo que haya sucedido y no predicciones sobre qué podría o va a pasar.

Por otro lado, como he explicado en publicaciones anteriores sobre desinformación, en que los sesgos y prejuicios que tenemos naturalmente como personas -especialmente cuando no conocemos realmente de un tema pero ignoramos nuestra propia ignorancia- pero que incluyen el deseo de comprobar que lo creemos que es falso o verdadero efectivamente lo es, nos dificulta el consumo crítico de información.

Es decir, no hay una solución tecnológica que te diga esto es falso ni de inmediato y por eso Grok y otros chatbots fallan tanto, mintiendo o equivocándose.

Vale notar que incluso cuando publicamos verificaciones, hay quienes nos acusan de mentir, de no explicar bien o como siempre, sólo leen el titular mientras que los chequeos tienen todos los datos, enlaces y evidencias usadas para llegar al resultado, porque así es la metodología de las verificaciones según el Código de Principios de la Internacional Fact Checking Network que compartimos.

Ahora sí, dame herramientas

Este es mi listado de herramientas que uso a diario para colectar evidencias, datos y pistas para determinar si un contenido es verídico o no, más algunos trucos más.

  1. INVID. Nuestra herramienta de análisis de vídeo por excelencia. Esta extensión, que instalas en tu navegador, nos permite dividir una pieza audiovisual en fotogramas, es decir, en escenas, con dos posibilidades: 1) examinar con cuidado si hay pistas visuales: placas de vehículos, señales de tránsito, banderas, letreros, uniformes, modelos de automóviles, que nos puedan señalar dónde o cuándo ocurrió algo verdaderamente y 2) Búsqueda inversa de imágenes, es decir, hacer una búsqueda en distintos buscadores de imágenes, incluyendo el ruso Yandex, para encontrar si el vídeo tiene un origen anterior y diferente. Por ejemplo, este vídeo de un helicóptero ruso disparando sobre civiles ucranianos en 2022 es en realidad de un intento de golpe de estado en Turquía en 2016.
  2. Google Imágenes o Google Lens (acá): además de servirnos como búsqueda inversa de imágenes, nos sirve para saber dónde se tomó una foto, captura de pantalla o fotograma (es muy bueno geolocalizando) o saber si ya había sido publicado antes (lo cual puede ser la verificación, pues es verdadera pero no reciente como el francotirador en las marchas de la Generación Z contra el gobierno de Claudia Sheinbaum), en otro contexto (es verdadero pero lo dijo en otro lugar, hablando de otro tema, como la foto del cierre de campaña de Jeannete Jara que se compartió como Kaiser en Chile) o simplemente es falso (como esta imagen de una marcha en Francia generada con IA, aunque sí ha habido protestas, la foto no es verdadera).
  3. Fact Checker Explorer: otra herramienta de Google que es un buscador específico de verificaciones de todo el mundo, en todos los idiomas. Lo que necesitas es poner una foto o escribir palabras claves. Eso sí, vale recordar, las verificaciones usan información oficial, verificada, consenso científico y evidencia comprobada. Y además, es lento, quizás algo que acabe de ocurrir no estará aún verificado.
  4. SightEngine: claro que no te voy a dejar ir sin una herramienta para examinar contenido de Inteligencia Artificial. No es infalible, no es definitivo, tiene falsos positivos pero es bastante útil cuando hay algunas dudas.
  5. PimEyes: esta sirve para encontrar rostros (en lo que Yandex, Google Lens y otras son muy malos), así que uso su versión gratuita, aunque no da el resultado directo de la URL donde encontró la fotografía de la persona, para hacer una búsqueda inversa de imágenes normal y entonces encontrarla. A veces reconozco el trozo de la dirección electrónica. O me sirve para encontrar otras pistas visuales que combino para una búsqueda con palabras claves. Es la menos directa y con la que hay que tener más práctica, pero a veces funciona más rápido, especialmente si es una persona famosa o reconocida pero que no conocemos.

De 6 a 10: hay muchas otras herramientas de fuentes abiertas (OSINT) que solemos usar, no siempre con su forma tradicional, pero que nos funciona. Desde SunCalc (saber dónde y cuándo se tomó una foto por la inclinación del sol y las sombras), Google Street View (para saber si un lugar del mundo está como se difunde, gracias a las fotos históricas y su visión 360 a pie de calle), MapChecking (para medir cuánta gente cabe realmente en lugares del mundo como plazas y avenidas), MarineTraffic y VesselFinder (geolocalizar barcos) y FlighRadar24 (aviones) siempre que no apaguen su transpondedor (como suelen hacer piratas, narcos, gobiernos, fuerzas armadas y otros así).

19 noviembre 2025

Mi viaje a Bangkok, Tailandia, segunda parte: templos y comida callejera, ¿qué conocí y probé?

Lo primero que piensas sobre Bangkok es su fama como “capital de la comida callejera” y ciertamente lo es. Lo segundo, es embarcarte en la oportunidad única de visitar decenas de templos budistas, conocer su antigua historia y su vida monástica, la religiosidad diaria y su sentido de la espiritualidad.

Así que, por un lado, puedes ver puestos de comida en aceras, incluso frente a centro comerciales (incluso en sus escalinatas y alrededores), restaurantes y negocios de todo tipo, con los más variados colores, formas y presentaciones, aunque suele haber el mismo olor, un vapor que con los días se hace característico. Sí, hay sushi incluso, aunque la mayoría de las veces se ofrecen platos típicos con base en ingredientes del mar, especialmente mariscos.

Tailandia es un país asiático y tropical, por tanto, la gran mayoría de sus comidas están basados en leche de coco, arroz (o fideos de arroz) y una combinación de hierbas e ingredientes que incluyen algunos que reconocí como ajo, limoncillo y claro, pescado. Sin embargo, pude notar que en muchas preparaciones: desde jugos hasta la ensalada de papaya verde (lechosa), pad thai o curries, vierten una cucharada de lo que parecía algo como azúcar derretida, miel o melao de caña.

Vale decir que nunca ví que usaran sal de ningún tipo, aunque sí montones de especias en cada preparación, en que siempre había una combinación de sabores, entre dulzón y agrio por momentos, salado y amargo por otro. La verdad, a pesar de lo que vi en Netflix, los distintos lugares que probé, desde franquicias y buffets de hoteles, decenas de lugares en la calle, dentro de templos y en esquinas cualquieras, me pareció más raro que sabroso, por lo que sospeché que la “comida thai” que comemos en nuestros países son meras adaptaciones internacionales.

De mis preferidos: helado de coco (en la concha, con mucha pulpa en el fondo), las gyozas de camarones en el Chinatown (en un lugar que según tenía una estrella Michelín), el hot pot (una olla caliente donde pones a hervir y cocinar decenas de ingredientes que pides a gusto), las bebidas que combinan sabores (Matcha latte, Mandarina Coffee Tonic o el Orange Coffee) y que venden en casi cualquier lado.

Mi recomendación: buscar lugares buffet en que puedas elegir libremente, probar y descubrir qué te puede gustar, más que un platillo específico que pueda parecerte demasiado insípido, picante, inesperado o raro (más que sabroso), probar todas las bebidas frías que puedas en la calle (suelen costar 0,5 dólar y son necesarias ante el calor, aunque en todas partes también venden o regalan agua mineral, que suele ser aún más barata) y tratar de pedir recomendaciones a locales, porque el inglés es básico o muy pobre para entenderse en detalle, y muchas veces te preparan algo que no es lo que los locales prefieren pero tampoco algo demasiado internacionalizado.

Eso sí, los precios son ridículamente baratos, así que probar, intentar y experimentar es aconsejable. Tanto como comprar lo que necesites para tu estómago en un Seven Eleven. Al lado de mi hotel había un lugar donde vendían diversos tipos de cerdo hervido, y cada plato costaba 12 bahts (menos de media dólar) y comí hasta reventar.

Templos

En Bangkok hay decenas de templos y tuve la suerte de ir a muchos, especialmente porque tenía uno al lado de la universidad donde di la conferencia. Lo primero que debo decir es que los hay de todos tamaños, pero también uno detrás de otro. Son el centro cultural y social de los tailandeses, por tanto, no es tan ceremonial ni protocolar entrar, aunque veas a gente rezando, también es un lugar de encuentro e incluso ves gente cruzando los jardines o espacios comunes para ir y venir del almuerzo durante el día.

El que quedaba al lado de la universidad tenía muchos templos, pequeños y grandes, con lamas sentados plácida y tranquilamente sobre almohadones, otros vacíos con las fotos del monje encargado y algunas personas rezando, mirando al lama o incluso compartiendo tiempo hablando entre sí. Vale decir que al frente estaba el Grand Palace, sede de la monarquía tailandesa, por el funeral de la reina Sirikit, por lo que en casi todos los lugares: desde avenidas a hoteles, universidades, calles y restaurantes, a veces esquinas y negocios, había algún altar con la foto de la reina, flores amarillas y ofrendas, e incluso un libro para dejar recuerdos.

No pudimos entrar porque los primeros nueve días son para ciudadanos tailandeses, pero sí pudimos cruzar hasta las puertas del funeral, atravesando una estación del Metro subterráneo (tiene también otro aéreo) e incluso hablar con un monje, que nos dijo al lado de una larga mesa con mujeres que preparaban envases con comida, que era para los peregrinos que venían a presentarle respetos a la reina. Comimos de esos postres, una especie de panqueca de banana con granos de maíz, y cuando visitamos el funeral también nos dieron agua, almuerzos y frutas, además de torta de banano, que estaba deliciosa.

Ahora sí, templos

Recomiendo ir a dos en particular: Wat Arun (Templo del Amanecer) y Wat Pho (Templo del Buda Acostado), aunque la experiencia es similar en todos, hay detalles diferenciadores en cada uno.

Lo primero que debes saber es que no todos los templos son gratuitos pero en todos puedes entrar sin que medie algún tipo de intermediación moral o eclesiástica especial. Es decir, con quitarse los zapatos basta, pero no hay que cubrirse la cabeza, decir o hacer algo especial o dejar de actuar de cierta forma. Eso sí, en algunos edificios hay unas faldas y chales para cubrir piernas y hombros, especialmente para las mujeres, pero no es demasiado estricto ni en todos lados.

En Wat Arun (Templo del Amanecer), que tiene unos 450 años de fundado, te puedes impresionar con las estructuras altísimas, llenas de conchas marinas, figuras de demonios, animales y larguísimas escaleras, algunas varias decenas de metros de alto. Es un lugar impresionante para observar, aunque lo malo fue que vi demasiados turistas, locales y extranjeros, tomándose fotos en trajes típicos que suelen alquilar para hacerse fotos y que además de estar por todos lados, suelen estar con fotógrafos profesionales que venden horas de sesiones. Del resto, de verdad es un lugar para observar un lugar histórico y devocional. Además, dependiendo de dónde te estés alojando, quizás necesites tomar un viaje sencillo en los muchos barcos de pasajeros (ferry) que atraviesan el río principal de la ciudad.

Por otro lado, Wat Pho (al que pagamos algo así como 15 dólares para entrar) tiene el impresionante Buda Acostado o Reclinado, de unos 40 metros de longitud. Además de los muchos edificios, con decenas de estatuas de Buda, hay una riqueza histórica en el lugar, porque fue la primera universidad de la nación, así que hay exposiciones sobre masaje tradicional tailandés, medicina ancestral, pintura y literatura, incluyendo cómo la monarquía y el ejército respondieron al COVID-19.

Acá probé la ensalada de papaya verde, la que no me encantó, por sentirla demasiado agria y amarga, además que sin proteínas pero hay muchos puestos de comida de todo tipo.

Ciudad Vieja o Antigua

Hay decenas de templos en Bangkok e incluso cientos en todo el país, los hay del budismo Theravada (el mayoritario) y de ramas chinas del budismo (por los muchísimos migrantes chinos), los hay reales y comunes, los hay de primera clase (como los descritos arriba), segunda, tercera o cuarta clase, muchos visibles desde distintas partes de la ciudad.

Pero al sur de la ciudad, casi en la costa, hay un parque temático (y es importante saber esto) llamado Ancient City o Ciudad Vieja, una especie de Disney budista con réplicas, reproducción o reconstrucciones de diversos templos que hay en toda Tailandia.

Algunos de los edificios son realmente inmensos y otros son extraordinarias réplicas de construcciones antiguas, muchas en las zonas rurales de Tailandia, pero no son templos en sí mismo. El lugar es inmenso, por lo que rentan bicicletas o vehículos de golf para recorrerlo. Necesitarías todo el día para recorrerlo todo, mirar cada edificio y descubrir sus esquinas, pero vale la pena recorrerlo desde tu vehículo y caminar un poco, pero ver toda la diversidad arquitectónica e histórica del país. Sin embargo, es un poco caro (800 bahts o unos 27 dólares, pero vale la mitad si los compras por Internet) y no son templos verdaderos, aunque el nivel de detalle y la diversidad de estatuas, formas y colores bien merece la pena, es bueno saber con anterioridad este detalle.

























Templos en la ciudad y un poco de la Ciudad Vieja (réplicas)

17 noviembre 2025

Mi viaje a Bangkok, Tailandia, primera parte: ¿cómo llegar allí y qué necesitas?

Lo primero que supe fue un inmenso alivio, no necesitaba tramitar una visa con anterioridad pero hubo sorpresas.



Hace unos tres meses recibí la invitación a participar en un panel de la Internacional Civic Society Week, organizado por CIVICUS y ADN Asia. El encuentro serviría para discutir la actualidad del activismo social, sus retos y desafíos ante la caída de la cooperación internacional, la intelgiencia artificial, la desinformación, los cambios políticos y presentar buenas prácticas.

Lo primero que hice fue averigüar si necesitaba una visa como venezolano, considerando que me exigen visa para casi todos los países latinoamericanos. Por fortuna encontré que no, que para ciudadanos de Venezuela, sólo hacía tramitar una Visa On Arrival (VOA) al llegar al aeropuerto, tras un pago de 2.000 bahts, equivalente a 65 dólares al momento.

En el enlace de VOA puedes ver qué tipo de trámite necesitas según tu país.

Además, debía tramitar una Tarjeta de Llegada Digital (o Thailand Digital Arrival Card) que debes tramitar no antes de 72 horas antes de tu viaje. En la misma debes llenar, según tu país, la información de la tarjeta de vacunación contra la fiebre amarilla.

Hice esto pero al llegar al aeropuerto de Suvarnabhumi en Bangkok, hubo sorpresas. Lo primero, a pesar de haber tramitado mi TDAC, a los venezolanos y colombianos que veníamos en el avión, nos hicieron devolvernos a una taquilla donde una pantalla nos medía la temperatura y nos hacían llenar una pequeña planillita que repetía la información de la tarjeta de vacunación de tarjeta amarilla.

La segunda sorpresa es que si necesitas una Visa On Arrival, como la mayoría de los países latinoamericanos, debes tramitarla en otra taquilla diferente a las de Migración. Me devolví, llené otra planilla más, esta vez con más datos personales, de mi alojamiento y viaje, y me pidieron 2.400 bahts, es decir, más que lo que decían las distintas páginas webs de turismo y embajadas. Pilas con esto, muchos de los asistentes a la conferencia contaron que les pidieron desde 200 a 700 más. Es usual, pero no es legal.

Ahora, con un cambio promedio de 30 bahts por dólar, te están tratando de estafar entre 7 a 20 dólares. Y parece poco, especialmente porque el país es realmente de precios muy asequibles para casi todo, pero es mejor estar atento de esta posibilidad.

Después de esto, pude pasar por Migración, sellar mi pasaporte y dirigirme a Bangkok. Para hacerlo te recomiendo la aplicación Grab, una especie de super-app tipo Uber, que tiene transporte, comida a domicilio y otros servicios de compra de entradas y similares, pero que a diferencia de demasiadas cosas en Bangkok, ofrece traducción simultánea al inglés, servicios de emergencia y prevención realmente increíbles (si el taxista frena dos veces seguidas o se desvía ligeramente del trayecto, aparece una opción de emergencia en la pantalla).

El viajeeeeee

Llegar a Tailandia exige un viaje con escalas. Lo más usual es hacerlo a través de Estados Unidos y luego Asia, por el Pacífico. Sino, deberá ser por Europa y luego hacia Bangkok.

Yo viajé por Turkish, que tiene un vuelo Bogotá-Ciudad de Panamá-Estambul, de 16 horas y luego un vuelo hasta Bangkok, de unas 9 horas más. El regreso fue distinto, 11 horas primero y 13 horas y medio después. Pero sí, por los husos horarios, de ida llegas dos días después y de regreso llegas al día siguiente, con rarezas como tener días repetidos y semanas de 8 días.

Un dato, son 12 horas de diferencia entre Colombia y Tailandia, así que debes estar atento a esto antes de viajar. Tu celular se adaptará, ¿y tú?