07 diciembre 2023

Mis álbumes favoritos de 2023 - Night Verses - Every Sound In The Valley Of Night: Part 1 - El futuro del post rock/metal/hardcore/progresivo: intrincado, electroacústico y experimental

Quizás, muy probablemente no conozcas esta banda, pero sí a su baterista, Aric Improta, que ha obtenido cierta popularidad en línea por su inventiva no sólo como baterista y compositor sino como "showman" para tocar su instrumento. En sus videos puedes ver que combinando un set típico de rock/metal con varios pads electrónicos, acrobacias y malabarismos con partes de su equipo, girando en su silla y haciendo acrobacias en el aire y con las baquetas exhibe una magnífica musicalidad, inventiva, humor, precisión y velocidad.

Su forma de tocar no es sólo histrionismo. Sus sonoridades electro-acústicas se convierten en parte esencial de los temas en un power trío instrumental, pero destaco Love In A Liminal Face y Karma Wheel, que puedes ver abajo en versión "play thru", donde los sonidos programados son una fina capa de acompañamiento evocador, de paisajes sonoros, que le da un matiz espacial, cinemático y emocional. En otros temas, como en el abridor "8 Gates Of Pleasure" nos bombardea su bestialidad en los bombos, su rapidez para los repiques, el poder sobre los toms y el brillante uso de los platillos. 

Y es que Night Verses, de Los Angeles, apela a distintas influencias y versiones del math rock, djent, post-metal, post-hardcore post-rock para hacer añicos las concepciones de estos géneros con una visión intrépida al usar los instrumentos, lo que demuestran no sólo con su capacidad técnica al ejecutar intrincados arreglos a tres bandas a velocidades alucinantes sino al incorporar además breakdowns agresivos, echando mano de juegos sónicos entre lo acústico y lo electrónico, entre lo procesado y lo natural, en cada instrumento.

Así cada tema está entre disparar desde una laptop o una guitarra con 12 pedales para agregar distorsiones, volúmenes, cuerpos y tonalidades diversas, un bajo riquísimo que va de denso y modificado a delicado y detallista, siguiendo la melodía con precisión quirúrgica, más un baterista que en medio de ritmos con tiempos extraños lanza samples que podrían escucharse en canciones de la electrónica mainstream de la década de los 90.


El desafío es claramente también con el oyente. No podemos conformarnos con el metal experimental, el rock de vanguardia o con lo que hemos entendido hasta ahora aún de los más atrevidos para entender el presente y futuro del metal progresivo. Vamos a suponer que has escuchado mucho Tool, Intronaut, Radiohead, Mastodon y algo de Covet, Polyphia y Chon, e incluso algo de Taking Back Sunday, Chemical Brothers y Prodigy. El resultado podría explicar la fórmula de Night Verses, si es que pudiésemos descubrirla.

El 2023 ha sido genial con discos nuevos de Tesseract y Haken, pero Every Sound In The Valley Of Night: Part 1 -casi no puedo esperar que salga la segunda parte- es un impresionante recorrido de 33 minutos, que se me hace cortísimo, en siete canciones lleno de inspiración y profundidad, un laboratorio de pruebas nucleares del futuro de la música después que el post-cualquier cosa envejezca. Así que también hay momentos de sonidos místicos, calmados, casi étnicos o world music, donde se nota más el "post" de sus influencias.

Night Verses puede definirse como un neo-post-prog-rock con más neo y post adelante y detrás. Tener al Justin Chancellor, bajista de Tool, como invitado en la canción final puede dar una señal de las pretensiones de esta banda, que en esencia es de rock progresivo pero dispuesta a llevar este género a lugares tan lejanos de innovación y experimentación como lo hizo Radiohead o The Beatles, si me permiten la adoración que podría compartir el baterista de The Callous Daoboys, Marty Hague, quien señaló este álbum como uno de sus favoritos de 2023.



Un dato más: es el ÚNICO disco de 2023 que he escuchado seguido dos veces cada vez que lo pongo. Y otro: Aric Impronta fue hasta hace poco el baterista de Fever 333.

05 diciembre 2023

Mis álbumes favoritos del 2023 - Sprain - The Lamb As Effigy: entre la poesía punk, el dark folk y la calma minimalista del noise rock / slowcore

Hay quien dice que la fórmula para convertirse en leyenda es retirarse en la cima. En el caso de Sprain, apenas cinco años después de formarse en Los Angeles, han anunciado que se desintegran con un escueto comunicado en Twitter. Esto apenas un mes después de lanzar su disco "Three Hundred And Fifty XOXOXOS For A Spark Union With My Darling Divine" el 1° de septiembre de 2023. No queda claro que pasó, ya que April Joy Gerloff (bajo, sintetizador, campanas), dijo que fue expulsada de la banda tres semanas antes y se enteró de la disolución por las noticias en línea.

El disco, de 96 minutos en tan sólo ocho canciones -porque dos de ellas son de 24 minutos cada una- explora el noise rock de forma amplia, melancólica y lenta. Para ellos no sólo usan guitarras  torturadas, modificadas y transformadas a lo Sonic Youth o Swans, sino también agregan post-rock, sonidos que van desde el dark folk a la americana más tenebrosa con algo el Radiohead más experimental.

Para alcanzar distintos clímax, de calma minimalista o de estridencia ensordecedora, Alexander Kent, cantante y guitarrista, también se encargó de varios extraños instrumentos folclóricos de cuerda como el dulcémele o tympanon medieval (usado en los Balcanes, Irán y Turquía), la autoarpa (creada en EEUU), la sierra musical,  Glockenspiel (una especie de xilófono parecido al usado en las bandas militares), el armonio (teclado francés popular en Asia) y la grabadora, junto al banjo, la mandolina, el órgano, el piano, el sintetizador, el acordeón, las campanas o el gong.

Los críticos han bautizado a quienes exploran este tipo de mezclas como slowcore, un microgénero proveniente del rock indie y alternativo.

Confieso que este tipo de géneros, que no son metal, que tienen tanta cercanas con el drone o el slugde, me intrigan aunque no sepa lo suficiente. Lo entiendo como esa visión de músicos que también son artistas plásticos, poetas o performancers al estilo The Velvet Underground que usan la música como una expresión más amplia que lo que cabe en un estudio, en la lógica del mercado o en una presentación en vivo, rompiendo los límites de formatos.

En ese espectro podríamos incluir también bandas como Lingua Ignota (ahora Reverenda Kristin Michael Hayter), Chat Pile o Full Of Hell, que sin ser metal ni rock -o no cumplir con los requisitos para su clasificación clara- pueden llenar el mundo de distorsión, ruido y desesperación, con electrónica, sampling, laptops, módulos de efectos y muchísimos pedales para el bajo y la batería.

Sprain, sin ser tan ruidoso como Nine Inch Nails ni los artistas antes nombrados, es totalmente post-moderno. Es posible encontrar elementos en común con otros contemporáneos como Turnstile, Black Midi, Xiu Xiu y Black Country, New Road para referirme a las bandas que muy recientemente he aprendido a querer y conocer. Para mí, es un nuevo universo sónico, retador incluso.

Volviendo al disco, un momento cumbre de la producción es el doblete formando por The Commercial Nude y The Reclining Nude, con muchísimo piano, minimalismo, ruidos atmosféricos y narraciones que van del susurro al desespero. Alrededor de estas canciones hay guitarras afiladas y ruidosas, estruendoso rock experimental y baterías punk que entran repentinamente y con algo de melodías apocalípticas con un bajo oscuro.

 En una forma que también me recuerda a la filosofía de los creadores de OK Computer y Kid A, el baterista Clint Dodson también grabó campanas, vibrafono y sintetizador mientras la otra guitarrista, Sylvie Simmons, quien también es una reconocida periodista musical, autora y cantautora, con una carrera de 40 años, aportó a su vez grabadora, campanas y la trompeta militar. Otros músicos de sesión agregaron violín, viola, saxofón, cello, corno francés o clarinete.

La canción final, una de las que dura 24 minutos, "God, or whatever you call it" tiene un larguísimo recital de poesía punk, que incluye gritos al vacío lejos del micrófono, pianos, lentas percusiones sobre cuerdas y probablemente, la mayoría de los instrumentos nombrados.


Si quieres escuchar este disco, gratis en Bandcamp, entra acá.

También puedes leer Con "Calígula" la cantante Kristin Hayter (Lingua Ignota) ingresa al mundo de la ópera acústica, alternativa, sucia y mística


02 diciembre 2023

Mis álbumes favoritos del 2023: Maruja - Knockarea, apenas 22 minutos de post-rock, art punk y jazz, más bien de post-punk, jazz y art rock o algo así

 Tengo un problema con el post punk. Lo detesto a morir o me gusta, pero no lo bebo puro. Puedo escuchar The Cure o Soda Stereo pero jamás los tendría en mi lista de favoritos. Algo así me pasa con las bandas más nuevas. Me encanta Black Midi pero Black Country, New Road me da medio igual aunque admito su calidad. Y no hablo sólo de distorsión y oscuridad, porque Chat Pile no me encanta pero absolutamente adoro a mis compatriotas de La Vida Boheme, a quienes he reseñado con La Lucha y Caribe Caribe. Mi problema es que no me gusta el goth.



En el caso de Maruja, una banda de Manchester, Inglaterra, que debutó en 2023 con Knockarea hay una mezcla con post-rock y jazz que lo hace irresistible. Entonces hay, entre otras, que referirse a bandas que me gustan mucho como Godspeed you black emperor, Mogwai o Tortoise pero también al saxofón como instrumento integral en las manos y pulmones de Joe Carroll, porque esta banda tiene profundas raíces en el género estadounidense.

Harry Wilkinson, responsable de las más extrañas, etéreas, distorsionadas y psicodélicas guitarras, agrega también las voces: pone los gritos desesperados, las narraciones góticas y los gemidos. El cuarteto, que compone en conjunto, lo completa el bajista Matt Buonaccorsi -quien trae las primeras ideas en la improvisación- y el baterista Jacob Hayes, presentes en todo momento en el disco, o podríamos decir EP, porque son apenas 4 canciones condensadas en 22 minutos: Thunder, Blind Spot, The Tinker y Kakistocracy, aunque tienen dos singles nuevos después de mayo: Zeitgeist y One Hand Behind The Devil. Un punto extra por el nombre de los temas.


A quienes odian las etiquetas de género, incluyendo la mayoría de los artistas en las entrevistas, pero creo que nos ayuda a saber qué escuchar y qué potencialmente podría o no agradarnos. Así que hay que decir que Maruja es también, probablemente, art rock, art punk, post-hardcore y/o jazz-rock pero no exclusivamente, porque no son tan experimentales, sino evocadores, grandes cultivadores de lo que preferiría presentar como un jazz manchado de post-rock y salpicado de post-punk.

Sin embargo, Maruja sí se atreve a describir su música. Dice que los han llamado "psychedelic jazz punks" pero que están muy influencias por la EDM, el rap y los sonidos industriales/experimentales (que agregarán en próximas grabaciones). Les han dicho que son rock alternativo / Art Rock / Post Punk pero de nuevo, que les alegra construir canciones desde el punk o el jazz.

Sus temas tienen momentos expansivos, reflexivos, casi melancólicos, mientras al siguiente minuto son psicodélicos, rockeros y potentes, en otros la guitarra intenta sonar electrónica mientras el saxofón te golpea en la cara. Y aunque tres de los temas no llegan a seis minutos y el último no alcanza los siete, apenas hay segundos para momentos ambientales minimalistas, sino están llenos de instrumentación aunque a veces haya disertaciones no tan estrictamente musicales.

Para escucharlos, gratis en Bandcamp, acá: https://marujaofficial.bandcamp.com/album/knocknarea

01 diciembre 2023

Mis álbumes favoritos del 2023: Ontological Mysterium de Horrendous, el jazz-metal-prog extremo tiene un nuevo héroe melódico

Todo asusta: el nombre del disco, el de la banda y la portada. Y claro que hay voces horrendas, del inframundo, influencias del death metal progresivo como Atheist, Pestilence y Death, cuyos nombres podrían espantar a la mayoría, pero también algo de de Rush, de Voivod y de Iron Maiden, ubicando a esta banda estadounidense no solamente en el género de música extrema, ni siquiera sólo en metal, sino en la experimentación melódica progresiva para ser completamente justos. Sin embargo, decir que no es una banda de metal extremo sería también una injusticia. 


Aún así, al escuchar detenidamente el papel prominente del bajo, el uso de riffs de thrash y los arreglos alegres, incluso humorísticos, es imposible también pensar en Primus, Sadus y Mr Bungle, en que el ska, el jazz y el punk se cuelan en tonalidades y arreglos, que son los aliños de una receta llena de riffs con dobles armonías y una voz agria que también resuena con los suecos góticos de Tribulation.

Entonces Horrendous presenta Ontological Mysterium después de un lustro desde su disco anterior, Idol, una producción de apenas 37 minutos en que durante 9 canciones, dos de ellas con menos de dos minutos en que nos deleitan con jazz progresivo fusión, colmada de un repaso histórico que recurre al death melódico de los europeos, a la exquisiteces progresivas de los canadienses más extremos y a las innovaciones alternas de los gringos, siendo ellos de Philadelphia, para lo que fácilmente sería uno de los tres mejores discos de 2023.

El tema "Chrysopoeia (The Archaelogy of Dawn)" con más de siete minutos de riffs perversos, arreglos metaleros y voces del infierno se balancea con temas más cortos donde protagonizan más las influencias más prog rock o jazz, hay efectos de fondo y siempre un bajo que añade colores extras bajo el mando de Alex Kulick y la percusión de Jamie Knox.

Las guitarras y voces de Matt Knox y Damian Harring se lucen especialmente en el tema final, en que la influencia del Heartwork de Carcass emerge poderosamente. Siento que me quedo muy corto para poder describir la riqueza de este tema, que exhuma lo que contiene el disco: escucho a Testament en sus distintas etapas, con zapatos blancos deportivos y veo la clase mundial del jazz-prog-metal, se nota una clara influencia del shred y de bandas como Vektor, Tomb Mold o Blood Incantation.

Lo escuchas acá, gratis en Bandcamp: https://horrendous.bandcamp.com/album/ontological-mysterium

Por cierto, el Ontological Mysterium de Horrendous es considerado el mejor dsico del año 2023 por la revista Decibel, alcanzó el segundo lugar como disco de agosto de 2023 en Angry Metal Guy y cuarto lugar en Album Of The Year (que promedia las críticas de muchas páginas especializadas), apenas detrás del Black Current Medium de Dødheimsgard, el cual ya reseñé en este blog (en el enlace anterior).

30 noviembre 2023

Mis álbumes favoritos de 2023 - Black Current Medium de Dødheimsgard mezcla industrial, jazz, post-rock, progresivo y ambient con los tropos del black metal en una profunda contemplación a la oscuridad

Post-black metal avant-garde. Una etiqueta enorme, extraña y quizás que parece decir mucho sin revelar detalles. Lo muevo de los noruegos Dødheimsgard llega ocho años después de su anterior A Umbra Omega. En una época en que el black metal se está redescubriendo como espíritu de los tiempos, hay varias ramas destacadas. Los "enmascarados" como Gaerea, Batushka, Mgla o Uada, que tratan de mantener el sonido sucio, crudo y bestial con un performance litúrgico pero la innovación en ritmos, sonidos e instrumentación para mantener la herencia mientras añaden ingredientes de innovación y originalidad.


Por otro lado, hay una gran vertiente de one-man bands que van desde el dungeon synth, el black metal atmosférico con algo de noise, crust punk, en el que puedes identificar desde el sonido depresivo suicida, las nuevas tendencias gringas de country oscuro, sonidos montañosos y oscuridad hasta las bandas que están mezclando con progresivo, death metal, mucho sinfónico y melódico.

Y está Dødheimsgard que usa la música clásica, mucho ambiente y electrónica industrial con post-metal y post-rock para crear una obra maestra de la contemplación oscura. En este nuevo disco seguimos escuchando algo de progresivo y jazz pero también los tropos del black metal en voz, batería y guitarra, especialmente en los temas "Det tomme kalde mørke" (La fría y vacía oscuridad) y "Abyss Perihelion Transit" (Tránsito del perihelio del abismo) pero ambas con una producción cristalina, en las que las voces agudas shrieks y blast beats no suenan estrindentes sino claramente diferenciables. Sin embargo, la mayoría del disco tiene extraños cánticos, casi recitados y delirantes, que no podemos llamar voces limpias, junto con pianos, cellos y raros efectos electrónicos.

Así es Black Current Medium, un largo testimonio en nueve canciones, que se extienden por 69 minutos, de disforia y contemplación, de emociones extrañas y redescubrimiento personal, especialmente por parte de su cantante Vicotnik (Yusaf Parvez, 46 años), responsable además de los efectos, la programación, los sintetizadores, las guitarras, las letras y la composición de las canciones. Algo sabe de black metal avantgarde, pues fue responsable de las voces guturales y las guitarras de Ved Buens Ende mientras ha prestado su voz para discos noventeros clásicos como los dos primeros de Dimmu Borgir.

Comparte la composición de dos temas con Lars-Emil Måløy (34), quien se encarga del Theremín (un instrumento electrónico que se ejecuta moviendo las manos en el aire entre un antena y una "mesa" que hace de procesador), paino, violoncello, bajo y efectos adicionales. Es un miembro nuevo pero antes sólo se encargó del bajo en un par de canciones del disco anterior.

Tommy "Guns" Thunberg de la banda de black metal Kirkegrann se encarga de las guitarras principales mientras Øyvind Myrvoll (35) se encarga de las baterías, con un currículo de lujo: además de haber tocado en vivo con Ved Buens Ende y con Dødheimsgard antes de ser miembro, estuvo en los dos últimos discos de Nidingr (del cual es integrante) y un EP de Fleurety. Un invitado raro en la primera canción, tocando la flauta, es Jotunhammer, anterior baterista de los también ucranianos 1914.


Lo puedes escuchar en Bandcamp, gratis, acá: https://peaceville.bandcamp.com/album/black-medium-current


28 noviembre 2023

Del Momo Challenge a los abusos de franceses en África: desinformación por falso contexto

¿Se acuerdan del Momo Challenge o Reto de Momo? Se trataba de una imagen terrorífica, presuntamente Momo, que se colaba en videos de Peppa Pig en Youtube Kids para presentarles a los niños un reto viral para tener comportamientos peligrosos, tóxicos o muy arriesgados que podían poner en peligro su vida. Sin embargo, lo que se viralizó no fue este presunto contenido malicioso sino la advertencia de su existencia. 

Y aunque nunca fue probada, sí fue real el pánico colectivo de padres y representantes, que llevó incluso a autoridades policiales en varios países del mundo a dar advertencias y recomendaciones para la prevención del suicidio y las autolesiones, así como del consumo responsable y la vigilancia de los contenidos en Internet para niños.

Una historia de Instagram publicada por Kim Kardashian ayudó a la viralidad, pero no a la verdad, porque ella cayó también en la llamada "desinformación por falso contexto" que presentaba algo real o con base en algo verdadero de una forma engañosa o falsificada.


Entre 2018 y 2019 una "broma pesada" de parte del exyoutuber Joji, también conocido como Filthy Jack dio origen a una legítima queja por parte de padres y representantes. El comediante japonés, conocido por sus bromas escatológicas, había intervenido varios videos infantiles para hablar de autolesiones en el medio de las caricaturas sin que Youtube lo notara para borrarlos. Así mismo, varios pediatras y padres reclamaron que en videos infantiles había comentarios pedófilos que no eran borrados. 

Esto llevó a una crisis de reputación para la red social, que por supuesto, es fácilmente aprovechado por teóricos de conspiración y desinformadores, basados en el temor legítimo y la preocupación de los adultos por cuidar a los pequeños. 

Así que unieron esto que sucedió con la foto de la escultura Mother-Bird del artista japonés Keisuke Aisawa, quien presentó su obra en 2016 en una galería en Tokio. La imagen terrorífica era perfecta para darle rostro al temor de los padres aunque no hubiese absolutamente ningún reto, ni ninguna relación. 





Otro ejemplo de esto es la obra Piedra de la artista guatemalteca Regina José Galindo, quien en 2013 hizo un performance en que estaba totalmente pintada de negro acurrucada en el suelo mientras dos hombres y una mujer orinaban sobre ella. Mi papá me la compartió por Whatsapp diciendo que eran ciudadanos franceses que humillaban y torturaban a un niño africano en una población del país galo.

Entonces funcionan los prejuicios, las ideas y los conceptos previos sobre los abusos colonialistas e imperialistas de Europa sobre África con una imagen espantosa, escatológica o impactante para poner a funcionar las emociones uniendo algo que pasó, unos hechos históricos, con una obra de arte sin ninguna relación, para viralizarlo.

Acá en este artículo que escribí antes describo como la sátira o el humor mal interpretado (incluso el más negro o terrible en este caso) y las cadenas de Whatsapp son herramientas o causas de la desinformación.

20 noviembre 2023