21 diciembre 2024

Diario musical 21D: metal progresivo/jazz, brutal death extraño, death / deathcore progresivo orquestal, black avantgarde, emo trap pop punk, jazz fusión, hip hop venezolano y black metal vampírico

1. Después de la locura del Pleroma de Orgone, escuché el Ad Astra de The Resonance Project con mayor amor por el jazz / metal progresivo. Este dúo de singapurenses,  Lang Zhao (batería, sintetizador) y Yas Nomura (guitarra y bajo) hacen un disco de metal progresivo y jazz fusión impresionante, que combina influencias del death y el heavy, mucho rock progresivo y bajos jazzistas increíbles. Un disco impecable, 4,8 de 5. Entre los invitados están Joshua de La Victoria (Sungazer, Intervals, Portraits), 

2. Troglodyte de Becerus: un audaz y disruptivo brutal death / grindcore, que empezó como el Once Upon The Cross de Deicide o Broken Hope para luego ponerse muy interesante, con riffs hiper agudos de guitarra y guturales que se repetían como un eco burlón. Siempre extremo y malvado, agregan unos solos larguísimos, del death y el thrash de los 90, que le dan un tercer matiz bizarro. Discazo de canciones cortísimas y de pura maldad gore. Hay mucho más, porque la voz sigue probando ser rara y gutural, cuando las guitarras se ponen en un rara mezcla de djent y death metal. Una de las muchas bandas y proyectos del siciliano magistral Giorgo Trombino (Assumption), quient canta, toca guitarra, bajo, sintetizadores, saxofón y más. Sin duda, 4,1 de 5. En Spotify.

3. Heretic de Suncinder: sigamos con la música rara, en este caso un dúo de deathcore / death metal melódico progresivo de Detroit, Michigan, con muchísimos arreglos orquestales cinemáticos de horror y coros fantasmales, sin voz principal. Sería un error subestimarlos, porque tienen una amplísimo repertorio que combina lo terrorífico ambiental con arreglos sinfónicos medievales que se complementan con música extrema llena de blast beats, riffs afilados y arrolladores, un bajo muy thrashoso, súper potente y pesado, junto a una guitarra shred muy versátil y extraños arreglos de efectos electrónicos. Les doy un 4,2 de 5. En Spotify.

4. perdurance de convulsing (otro disco que no está en Deezer ni Spotify pero sí en lo mejor de Sputnikmusic del año). Death metal progresivo / experimental de Melbourne, Australia, difícil de describir. Aprende de bandas opresivas aunque hace mucho más clara su interpretación, que es feroz y complicada, aunque a mid-tempo, con una batería que va del blast beat a los repiques creativos, adaptándose a los cambios perennes y repentinos de la guitarra, adornando y dando potencia con los toms y los gallops, que son como sludge y djent, lo que se complementa con un bajo que aparece y desaparece. 

A veces la guitarra suena heavy metal y parece que escuchamos una banda de nü-metal y black metal atmosférico al mismo tiempo, con un groove con muchos brincos y silencios pero en trémolo, eso también se manifiesta en riffs chillones, que entran y salen como armónicos pero sonando como una distorsión brillante y aguda, casi noise, que entra y sale como jugando o como una variedad electrónica, sobrevolando sobre lo que un terreno de death metal con ritmos sincopados de guitarra rítmica y batería. Todo no acaba allí, sino que se traslada a una especie de sludge/post-metal que se consume muy lentamente. 

Lo que propone este disco, de forma incesante, es una polinización cruzada de géneros y estilos, en que las formas del mathcore son usadas para hacer death opresivo y cavernoso, y luego parece que abuso del formato del space rock o el post-rock con riffs disonantes y a mid-tempo. De verdad un disco profundo, elaborado con detalle y abierto a combinar mucho más que géneros, como en el tema final, de casi 13 minutos, en que hay guitarras que van y vienen, oscilantes, sin prisas con una batería 4x4 que revienta en black/death poderoso y veloz, que no deja de tener riffs y tiempos atravesados, que se recortan, cambian, gritan como chillidos y se regresan, siempre en escala progresiva y sorprendente. Aún así, no todo es llano, hay un valle de post-rock con arpegios y batería con doble bombo que va cayendo lentamente, casi como un space rock obscuro, lo que (no) nos prepara para más progresivo extremo.

Todo es increíblemente la obra de un solo hombre, Brendan Sloan (Nightmarer). En vivo toca el baterista Robin Stone (Ashen Horde, Chestcrush, Diabys, Enticer, Evilyn, Oppose the Sun, Power Concept, Sarcophagum, Somnium Nox, Virulent Depravity, Blade of Horus, Psycroptic, ex-The Amenta, ex-Augury). Muy bueno, definitivamente, 4,7 de 5. En Bandcamp.

5. La Masquerade Infernales de Arcturus. Uno de mis discos favoritos de mis bandas favoritas de siempre. El black metal circense, operático y cabaret, de vanguardia, progresivo, psicodélico y fusión por excelencia. Amor noruego y máxima puntuación, 5 de 5. En Spotify.

6. Cult Classic de nothing, nowhere es el cuarto disco de 2024 de Joseph Edward Mulherin, mejor conocido como nothing, nowhere que ahora es un artista independiente. Su combinación de emo, trap, pop punk, rock alternativo y post-hardcore es producto de esta época, que puede producir canciones muy buenas y otras interesantes, es un poco inestable por ahora. Hay que darse tiempo de escucharlo. La segunda parte del disco es muchísimo mejor que los temas iniciales. Le daré un 3,5 de 5. En Spotify.

7. The Bird of a Thousand Voices de Tigran Hamasyan: todo hay que decirlo, este disco no me había llamado la atención hasta que vi ese video en Instagram donde hay una especie de frase / rap / cántico hindú en que se fusionaba jazz, djent y música del mundo con dos baterías que compartían tambores y platillos, guitarristas haciendo piruetas y percusión con sus instrumentos, un piano asombroso y un guitarrista siete cuerdas metiendo distorsión potente. Un espectáculo alucinante, que llevaba el virtuosismo espectacular a niveles de inverosimilitud. Así que acá estoy. 

Es un disco largo, de 24 canciones. El pianista de jazz armenio Տիգրան Համասյան es conocido por tener influencias de la música folclórica de su país y de Estados Unidos, del rock y el metal progresivo. Además, en cada composición y rendición de temas conocidos del jazz agrega tonalidades y formas de Medio Oriente y el Sudeste Asiático. Es el pianista del disco solista Jazz-Iz-Christ de Serj Tankian de System Of A Down. 

Este es un disco predominantemente ambiental, con mucha fusión folk y su piano como líder. Hay momenticos pequeños de metal, casi siempre acompañando el mismo ritmo y riff del piano, y mucha instrumentación exótica. Impresionan las voces que se acompasan con los riffs de sintetizador, como si fuesen una especie de efecto especial que se desdobla. Las respiraciones al hacerlo le dan un carácter orgánico aún más interesante, más que un pianista de jazz que graba un sintetizador como compañero de faena con la filosofía jazzista de intercambiarse y superponerse. Me gustó mucho, 4,5 de 5.

En este disco Tigran se encarga de piano, sintetizadores (Korg Minilogue XD, Roland Phantom X6, Behringer Deepmind], pedales de efectos, voz, baterías programadas, edición y post-producción, mientras Nate Wood grabó batería y bajo eléctrico e hizo la masterización. Marc Karapetian también grabó bajo eléctrico y hay tres cantantes: Areni Agbabian, Sofia Jernberg y Vahram Sargsyan. 

8. Hammer Of The Witches (2015) de Cradle Of Filth: este disco marcó un regreso de Cradle a su black metal gótico más extremo y vampírico, ya no tan comestible ni post-punk, desde el Midian de 2000. Fueron largos 15 años después de estar en la cumbre del black metal moderno e incluso firmar con Sony Music. Ahora, con Century Media, Dani Filth rodeado de músicos checos imprimió el regreso de una banda que fue mítica y parecía destinada a definir el futuro de la música extrema, como también Dimmu Borgir pero esa es otra historia. 

En este caso el disco tiene a el baterista, tecladista y orquestador checo Martin Škaroupka (en CoF desde 2008), el bajista escocés y recién llegado a la banda Dani Firth, el guitarrista checo Marek Šmerda (Ashok), el guitarrista inglés Richard Shaw (que dejaría la banda en 2023 y es sustituido por Donny Burbage, de Vale Of Pnath y Aether Realm), la cantante canadiense Lindsay Schoolcraft (que también dejaría la banda en 2023 y sustituida por Zoe Marie Federoff). En Spotify

Los checos hicieron un buen trabajo, porque aunque la banda sonaba distinta por la experiencia diferenciada con las orquestaciones, los riffs son claramente referencias a los clásicos de los primeros dos discos, en esa rara mezcla de punk, country, post-punk, gótico, speed, rock and roll, música clásica y black metal. Dani ha envejecido pero sigue con su capacidad vocal y creativa intacta, con sus letras, concepto y gritos, vampíricos, malvados y diversos. Un buen 4 de 5.

9. Íconos, de Dann Niggaz y Lil Supa, en la que hacen homenaje a su experiencia como MCs de Supremacy Hip Hop Clan, así como hacen oda a la ciudad de Maracay, así como su impronta urbana, musical y urbana. Así que hablan de Biotech, el Concejo Municipal, Cancerbero, Niggaz Feel Da Hood, Calle Libre, el Ateneo y muchos más íconos de la capital del estado Aragua en Venezuela. 

Mis discos favoritos de 2024: Orgone - Pleroma: death metal experimental: folk, jazz y progresivo, que no está en Spotify, ni Deezer ni Apple Music

Hay que empezar diciendo que me rendí, después de tener abierto el perfil de Bandcamp y buscarlo infructuosamente en otras plataformas, hice clic en el disco de Orgone en Bandcamp (que cambió de dueños, despidió a un montón de gente) para mi fortuna. Lo que me parecía odioso ahora es casi una causa. La banda pide que los apoyes directamente comprando su mercancía y sus discos allí, y por eso apenas hay señales del disco en plataformas de streaming musical. 

El quinteto Orgone (que incluye un cellista como integrante fijo) es una banda de Pennsylvania (que tiene una extraordinaria escena musical y de metal progresivo). El disco inicia con un violín, que va de lo académico a lo folk, que se desenvuelve en una compleja madeja de jazz-rock / death progresivo, con polirritmos asincopados y atmósferas post-rock por unos 4 minutos.

Después de esta suave y estimulante introducción, explota una canción disonante, en múltiples contratiempos, giros, vueltas y retornos permanentes en la que guitarras, violines y muchos otros instrumentos se entremezclan en lo que parece ser varias bandas tocando al mismo tiempo, una con death metal progresivo veloz, otra de jazz folk a mid-tempo y una de post-rock que va haciendo ambiente. Es como mezcla Thank You Scientist con Gorguts y Blackspeed You Black Emperor.

Es un circo demente, gitano, trastocado y que lleva la yuxtaposición hasta el paroxismo. Cuando parece ser una exageración, la música se va ralentizando, entre un piano, voces en off y calma instrumental, que no es más que un puente para que vuelva a empezar el caleidoscopio de tiempos, tonos y ritmos. Es sobreestimulante hasta casi la locura pero entonces se detiene, hace smooth jazz, post-rock calmado y hay suaves vocalizaciones. 

El disco tiene a 16 músicos y tres vocalistas, pero no suenan como Haggard o Therion sino como Diablo Swing Orchestra con Obscura. Parece Unexpect pero sin ópera, es como Deathspell Omega o Imperial Triumphant sin la opresión, es como Estradasphere con Ephel Duath. Es demasiado, al mismo tiempo es un espectáculo sublime que no se puede dejar de escuchar, con unos guturales profundos que no dejan de actuar de forma similar a la música más dos vocalistas con voz limpia y aterciopelada que agregan frases en francés y una compañía perfecta para la calma post-rock.

Para lograr esta diversidad musical incluyen instrumentos como el laúd ruso de tres cuerdas ruso (Balalaika), la kobza o bandura (laúd ucraniano), dos cellistas, un clarinetista, dos contrabajistas y tres bateristas (en distintas pistas), una flautista, fujara (flauta eslovaca usada por pastores), Dwojnica (doble flauta rusa), trompeta, viola da gamba, vibráfono, violín y viola. 

De acuerdo a su perfil de Bandcamp, son black metal, death metal, concert music, ethnic folk y jazz, así que estoy claro en lo que reconocí, aunque veo con tristeza que le faltan los temas 1, 5 y 11 (pero se puede escuchar completo en Youtube). Las voces femeninas en francés, los pianos y los cambios de tiempos en interludios orquestales son parte de la experimentación, aunque su mayor virtud está en fusionar jazz big band, música orquestal y death metal, esto es más que John Zorn con Cynic

Por algo se tomaron una década para este nuevo disco, tercero en su carrera. Los temas más largos, de 12 y 17 minutos son verdaderas ópera rock en que decenas de estilos y formas se conjugan, con una batería hiper refinada, guitarras incansablemente creativas y cambios que invariablemente transforman el universo a cada segundo. Les doy un 4,8 de 5 sin respirar. Conseguí tres temas en Spotify, incluyendo los dos más largos.

20 diciembre 2024

Diario musical 20D (viernes de estrenos): hardcore/nü-metal, remixes changa tuki de Veneka, mathcore/noise, heavy/thrash, canciones venezolanas en rock latino, death progresivo, emo/post-hardcore, hip hop venezolano y death metal experimental / folk / jazz / experimental (Orgone)

0. Escuchando la segunda parte de República de Ciegos de Resorte.

1. Galore de House Of Protection: banda de hardcore / nü-metal / electrónica, formada por Aric Impronta (baterista de Fever 333 y Night Verses) y Stephen Harrison (Fever333, The Chariot) junto a Nick DePirro (Night Verses) y Jordan Fish (Bring Me The Horizon). 

Acá caben desde canciones pesadas y groove, hasta momentos de éxitos de la electrónica de los 90, con referencias clarísimas a Born Slippy de Underworld, el drum n bass y el house/techno radial. Es un proyecto para probar cosas. Así que cabe también uno de estos temas de rock/RnB/trap/neo-soul. Su momento cumbre es Learn To Forget, un tema metalcore / post-hardcore con guitarras duras y coros pop. En Spotify. 3,7 de 5.

2. Que vuelvan los matiné EP de Rawayana y Akapellah: ya había dicho que la canción no me gustaba, sin embargo tampoco fui uno de sus enemigos públicos ni críticos más duros, sólo no me enganchó y hasta me molestaba un poco inicialmente. Luego, entre chistes y reflexiones más serias, pensé en la palabra "nigga" que fue resignificada, pero puede seguir siendo ofensiva salvo que lo usen los mismos afroamericanos. Tenemos un caso similar. 

Ahora, me parece una genialidad haberle dado esta canción a los exponentes caraqueñas de la "changa tuki" (raptor house), Dj Tirvin, Dj Yayo y DJ Babatr, para seguir en el homenaje a la cultura pop y callejera venezolana, que es popular y moderna al mismo tiempo, como los matinés, esas fiestas clandestinas y para adolescentes que existían en todos los estratos sociales. 

Por como dice la canción, es sifrina y boleta, como Rawayana y Akapellah, como Los Tres Dueños. Ya lo dijo el Profesor Briceño: el nexo está en la marijuana. Entre las culturas juveniles venezolanas, la música electrónica bailable y la cultura de la rumba nos une. Unos toman anís y otros whiskey, pero todos cerveza. En Spotify.

3. The Skull Burned Wearing Hell Like A Life Vest As The Night Wept EP de Frontierer: casi cerrando el año esta banda de mathcore / noise / death metal técnico hace quizás el mejor EP del año. Increíble: es súper ruidoso, industrial, metalero y enganchador, hiper caótico, preciso y cambiante. Es como un Dillinger Escape Plan con mucha electrónica noise. 4,5 de 5. En Spotify.

4. ...as Nightmares Gorged the Earth EP de Deadly Magic: heavy / thrash metal alemán, misterioso y progresivo, con riffs entintados de gótico, algo de world music y post-punk, además de muchísimo Mercyful Fate así como NWOBHM, por lo que la voz está entre Bruce Dickinson y King Diamond. La combinación es genial. En Spotify. Pongo un 4,3 de 5. 



5. Luna Decembrina de Laura Guevara: Un hermosísimo disco de versiones de villancicos y canciones tradicionales venezolanas, a ritmo de rock latino, reggae, ska y electrónica. Me impactó de verdad, me emocionó, agradezco este remozamiento, especialmente de canciones como Niño Lindo y Cinco pa las doce, para mí la mejor del compilado. Alumbra Cocuyito es emocionante, con la voz infantil y el cuatro en reverb. Y sí, tiene Burrito Sabanero. En Spotify.

6. A Tunnel To Eden (2015) de Alustrium: death metal progresivo y técnico de Filadelfia, Pennsylvania, con riffs melódicos e intensos, que se cruzan con un baterista habilidoso, que usando ritmos complejos pero especialmente creados para construir temas memoriabels, recorren sonidos y formas del djent, el deathcore y el death melódico. Los shrieks y growls acompañan estas estructuras laberínticas, creando canciones complejas y pegadizas, que son igualmente retadoras como conquistadoras. 

Después de dos temas instrumentales, en que se da rienda suelta a la creatividad progresiva, de forma más calmada y menos extrema, aparece la otra cara de esta banda, una trilogía llamada The Illusion Of Choice, con temas entre 9 y 13 minutos: Genesis, Eros y Thanatos, por si hacía falta algo más para impresionarse. Los guturales y las guitarras se tornan más pesadas, la batería se acelera y ahora además de intercalar tiempos y cambios vertiginosos, con arpegios y contratiempos, se agregan solos con escalas exóticas, arreglos electrónicos y jazz-rock. 

Un clásico increíble del género. Por si tienes dudas, entre los invitados están: Adam "Nolly" Getgood (exbajista de Peryphery) pero tocando la guitarra, Daniel Mongrain (Martyr, Voivod, Gorguts, Cryptopsy) y un exbajista de Lör. La joya de la corona es el tema My Possesor, con un solo de flamenco después de varios minutos de un extenso riff de bajos, entre lo progresivo y el jazz, que encumbran la canción a proporciones bíblicas. Un 4,9 de 5. En Spotify.

7. Children of the Moon de State Faults: cuarto disco de esta banda de Santa Rosa, California de emo / post-hardcore que según la comunidad de Sputnikmusic es el mejor de todo 2024,  que apenas ha sido considerado por otras webs, a pesar de sus momenticos de doom, sludge y black metal. Un disco de un excelente skramz / hardcore, que se eleva por encima del género -aunque permanece allí debido a sus vocalizaciones- al usar una producción muy pulida y cuidadosos arreglos que embellecen sus canciones, con riffs adornados de un bajo denso y sucio, electrónica y varios efectos de guitarra. El momento esteral está en el tema No Gospel, una oda progresiva, llena de psicodelia y gritos angustiosos, como un Santana / The Mars Volta con screamo, y que termina con Bodega Head, desplazándose por el post-rock por 9 minutos. Me gusta mucho, aunque no le daría la corona de 2024, pero sí un 4,4 de 5. En Nazar se ponen cinemáticos y en Palm Reader hay mathcore. En Spotify.

8. 888 de Hocho: octavo disco de mi lista, el número se repite sin buscarlo. Un disco de electrónica variada del productor venezolano Hocho (Comida para llevar) que llega a su tercera placa agradeciendo a sus varios invitados, incluyendo Yung Iverson, La Chica, Vampi, Orestes Gómez, Landeau, Tayko, Veztalone, fresaconcrimen y Vera Delacruz. Entretenido, 3,7 de 5. En Spotify.

9. Circular Colectivo (2009) de Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio. El último disco publicado por la banda mexicana (le quité el ska por este disco), en que muestra sus talentos de forma más amplia, apelando al rock progresivo latino tipo Santana, haciendo dub, folclor latinoamericano, latin jazz, por supuesto, ska y hasta rock alternativo. Agrega allí lo esperado, rumba, mambo y chachachá, logrando canciones maduras, profundas y quizás por eso es el disco menos popular en Spotify, aunque no por eso menos magistral, es realmente increíble si te das el tiempo. 4,5 de 5. En Spotify.

10. Artificial Bouquet de Frail Body: 2024 es un año de fusionar géneros que parecen distantes o imposibles, ahora unidos por artistas disruptivos. El post-black metal logró unir o emparentar al screamo con el black, quizás por la característica vocalización, similares diferentes, y quizás por allí se colaron el doom con el shoegaze. Esta banda, de Rockford, Illinois, que me parece claramente una banda de screamo / mathcore ahora es confundida o calificada como black aunque jamás pasaría por esa puerta sin el "post" antes nombrado. Por eso algunos aventuran etiquetas como blackgaze y emo-violence.

Gritos desesperados, que claro que aprenden de chillidos del black metal atmosférico, invaden una pared de disonancia melódica conformado por concreto hecho de mathcore, screamo y power violence, que podríamos llamar post-hardcore. 

Un bajo sludge bastante protagonista, tanto que parece que suenan dos en distintas afinaciones, acompañan hombro a hombro a guitarras que experimentan con el noise y el post-rock, usando algún trémolo, siempre sonando en ráfagas. Es realmente admirable cómo pasan de una distorsión chirriante a una casi garage o semi-limpia para interludios magníficos que es narrado por una garganta que jamás descansa. 

Un disco brillante, les doy 4,6 de 5, aunque tampoco comulgo con que sea de lo mejor del año. En Spotify. PD: el bajista Nic Kuczynski está en un nivele estratosférico de talento.

11. The Reclamation Of I (2024) de Imminence: metalcore / post-hardcore sueco: otra de las tendencias del 2023 es regrabar, remezclar y masterizar discos viejos. Esto hizo esta banda con su debut de 2014, I. El disco es disonante, muy técnico, con toques progresivos, djent y nü-metal, poderoso y desafiante. Las voces gritadas y shrieks son muy buenas, la limpia regular con un balance positivo. Los riffs arpegiados y la guitarra solitaria en segundo plano son un toque genial. En Spotify. Me convencieron, un poco irónicamente, porque me parecieron menos profundos que State Faults y Frail Body pero más entretenidos. 4,3 de 5, aunque los adoré.

12. Pleroma de Orgone: mi reseña aparte acá. Para mí, 4,8 de 5, candidato a mejor disco del año. 

19 diciembre 2024

Diario musical 19D: death/hardcore danés, death psicodélico gringo, música latinoamericana popular, trip hop acústico, doomgaze, noise rock fundacional, hip hop venezolano, black piscodélico, death melódico y trip hop psicodélico, dub español y rapmetal mexicano

1. Within The Viscera de Neckbreakker (antes Nakkeknaekker): haciendo honor a su nombre con death/thrash/hardcore, salido de una fábrica de acero, lleno de azufre y fuego, muy rítmico, perfecto para el pogo sin descuidar la calidad compositiva. Este grupo danés hecha mano de todas las herramientas de tortura disponibles para hacer para colarse con los clásicos con un sonido pulido y un performance destacado en su producción debut. Es 4 de 5. En Spotify.

2. Stages of Infinity de Cavern Womb: los tipos de esta banda lo tienen claro, gritando desde Filadelfia, le pusieron un nombre ideal a su banda (y su debut), pues combinan voces cavernarias con guitarras extremas y psicodélicas que pueden invocar el sonido geológico de un murciélago evadiendo estalagmitas y estalactitas, para luego salir a la infinitud de la noche para meditar sobre el cosmos.

Así producen un asombroso disco de apenas 4 canciones. Sintetizadores, percusión y hasta un cencerro es usado para generar las atmósferas lisérgicas que acompañan al death metal agreste que es el eje de su propuesta. El gutural, siempre profundo y con mucho eco, a veces hace fraseos que acompañan los riffs melódicos que hacen giros y formas que parecen incompatibles con el death metal pero que ya se ha revelado como compañía perfecta para black y doom. Así que abriendo el abanico de posibilidades, también hay solos espectaculares de guitarra, épicos y extensos, a mid-tempo e interludios mágicos que nos llevan de nuevo al garrote y el arte rupestre. 

Las mayores sorpresas están en el último, con riffs propios de Pantera, el uso del cencerro y más solos a lo death old-school, además de un wha wha que invadió con espíritu espacial. Les doy un 4,3 de 5. En Spotify.

3. Musas (Un homenaje al folclore latinoamericano en manos de Los Macorinos, vol. 2) (2018) de Natalia Lafourcade. Segundo disco de canciones mexicanas y latinoamericanas de bolero y folclore de la mexicana, en la que también tiene tres composiciones propias, dirigida por el venezolano Gustavo Guerrero (aka Augusto Bracho, ex-Raúl Monsalve y Los Forajidos, exBacalao Men y exCunaguaro Soul). En Spotify. Natalia se eleva con este disco a la altura de los grandes folcloristas latinoamericanos. Pensar que la entrevisté en unos Premios Urbe cuando aún tenía apenas una vaga idea de irse a Canadá a estudiar música, creyendo que así se volvería una artista global cantando en inglés. Un disco elegante, emotivo e incluso crudo, lleno de nuestras emociones, pesares y alegrías. 4,7 de 5. El momento estrella: Duerme Negrito (en que experimenta con raras formas vocales) y La Llorona.

4. The Night de Saint Etienne: banda inglesa de música electrónica fundada en 1988, que llega su onceavo disco, cultivando algo parecido a un trip hop acústico, bastante ambient y chill, con vocalista femenina. Algo regular, diría que 3,5 de 5. Algunas referencias a lo que hace Air y Saint Germain, aunque menos jazzy y menos funk, quizás un poco más a lo Portishead, aunque bien ligero. 

5. Sleep Now, In Reverse de Iress: banda de shoegaze/grunge/rock alternativo de Los Angeles, California, aunque Sputnikmusic los califica como post-metal y doom metal, son algunos elementos que son parte de su paleta sónica, que dominan más los elementos de dream pop y el shoegaze, siendo especialmente cinemáticas y ambientales.

Aunque algunas guitarras pueden ser bastante rockeras, cerca del doom/nu-metal, las canciones son primordialmente slowcore. Destaca especialmente el baterista, un animal analógico de alta precisión y fuerza. Me gustó mucho eso, 3,9 de 5. En Spotify. A partir de The Remains es su mejor canción, en la que profundizan en las partes metaleras y doomgaze.

6. In the eyes of god (1999) de Today is the day: a veces uno olvida cómo se durante tantos años se renovó el amor por la música extrema y experimental, pero este disco me lo recuerda. Noise rock con un baterista más que excepcional, gritos/shrieks de black metal con filtros industriales que funcionan como una guitarra más, riffs que usan formas del death/doom con una distorsión muy ruidosa y bajo a densidad al máximo.

Una banda que combinó noise rock, hardcore y mucho metal extremo, en que con una actitud vanguardista también agregó metal progresivo y mathcore. Algunos temas cortísimos son grindcore. Liderados por el músico, cantante y productor Steve Austin, en este disco fue acompañado por el baterista Brann Dailor y Bill Kelliher en el bajo, quienes salieron del grupo para conformar Mastodon. Es un mega clásico, 4,5 de 5. En Spotify.

7. Yo Soy El Rap Protesta de NK Profeta. Un compilado de los últimos 16 años de canciones de "tiradera política" del hip hopero venezolano, en que recuerda -muy al estilo del género- que él es fuerte, valiente y resteado en hacer esto. No es el único, no sé si el primero, pero está bueno en este momento. Bien, 3,5 de 5. En Spotify.

8. Fossil Gardens de Hail Spirit Noir: de mis bandas favoritas contemporáneas desde el Mayhem In Blue (reseña acá): exquisito black psicodélico progresivo. Los músicos provenientes de Transcending Bizarre? (black metal avantgarde sinfónico) se pasaron al black psicodélico en 2012, tomando lo aprendido para hacer una nave espacial y existencial de blast beats, sonidos electrónicos vintage y riffs expansivos, en la que la batería traza un camino de potencia nórdica. 

El remate está en voces que van de shrieks memorables a hermosas voces líricas, que acompañan la ambivalencia de hacer música extrema y furiosa que parece balancearse en la influencia setentosa del space rock y el rock progresivo. Los riffs en trémolo sobre los sintetizadores no sólo crean atmósferas que se pierden en el post-metal, sino que conforman la vena misma de sus canciones, que son tan extremas como melódicas, que aunque formen un conjunto sónico están construidas como potentes torres de narración, con ondas universales de música clásica contemporánea, que eleva el nivel de esta banda de meramente metalera a experimental e incluso de avantgarde. Un discazo, 4,7 de 5.


9. Fiction (2007) de Dark Tranquillity: uno de los discos más impresionantes de los suecos, que combinan su aprecio por las melodías a través de arreglos electrónicos, sintetizadores y pianos que suenan en polirrítmos con las guitarras pesadas, que juegan en contratiempos y cambios inusuales con una batería que remarca la poderosa influencia que el d-beat, hardcore y el punk tiene en Escandinavia. Así producen un disco impresionante de death metal melódico, moderno sin ser comercial, que es tan ágil que sin dejar de ser pesado e intenso en ferocidad sigue siendo atractivamente pegadizo y progresivo. Quizás la fórmula consistió en aprender a incorporar elementos no-metaleros, mantener el gruñido de Mikael y abrirse a riffs no característicos, así como usos divergentes de las guitarras para interludios extraordinarios, que incluyen juegos de bajo, piano y batería, majestuosos. Accesibles siendo aún muy metaleros. Cierran el disco con un tema con su sonido clásico y otro con referencias al post-punk y metal gótico, que creo un punto bajo. Me encanta este disco, 4,7 de 5. En Spotify.

10. Fauxllennium, colaboración de TV Girl y George Clanton. Suena a un trip hop bastante psicodélico, con influencias del boom bap, el jazz y el pop barroco, en que se escuchan sabores del dance, desde el disco hasta el Buddha Bar, pasando por momentos de indie rock y electrónica noventera. Mientras TV Girl es un grupo de indie pop de San Diego, California, George Clanton es un multi-instrumentista dedicado al synthpop psicodélico. Muy divertido, 4,1 de 5.

11. WET de Chalart58: nuevo disco del música barcelonés Gerard Casajús Guaita, quien fue percusionista de Manu Chao y Radio Bemba, hizo mucha música antes como baterista y productor, así que ahora usa una mesa de 22 canales para hacer dub en vivo. Es demasiado divertido y bailable. Un 4,3 de 5. En Spotify.

12. República de Ciegos (1997) de Resorte. Clásico del metal alternativo latinoamericano, con rap metal / nü-metal, por delante. Salió el mismo año que ¿Dónde Jugarán Las Niñas? de Molotov y el mismo día del Versus de Illya Kuryaki And The Valderramas. 

Lleno de letras contestatarias y de crítica social, muchísimos scratchs y ¡dos bajos!, potentes riffs de industrial/rapmetal, tienen además funk metal y rock latino, claramente influenciados por Def Con Dos y adelantando un estilo que luego cultivaría con mayor éxito Molotov. La impronta del productor  Vernon Reid de Living Colour, es clara, sobretodo en temas como Think, una especie de interludio sin guitarras, con teclados, batería y scratch, que me hace pensar en Así son mis días de Control Machete.

Tiene clásicos memorables, de la época de MTV Latino, como La Mitad Más Uno, América, Opina o Muere.

18 diciembre 2024

Diario musical 18D: metalcore progresivo, indie folk, brutal death/grindcore, death técnico, post-metal / sludge, indie rock / shoegaze, mathrock japonés, mathcore/death técnico canadiense, death/black noruego avantgarde

0. Terminando de escuchar Toba de los chilenos Mayhemic.

1. Automata I (2018) de BTBAM: un buen cierre de 2024 es escuchar casi toda la discografía de Between The Buried And Me, los que me introdujeron realmente al death progresivo / metalcore / avantgarde, otro discazo que reúne el thrash progresivo de vieja escuela, el jazz-rock contemporáneo, el metalcore progresivo e incluso, como siempre, algo de post-hardcore y rock alternativo, combinando voces limpias con gruñidos, riffs imposibles, talentosísimos arreglos y complicadas estructuras. 4,3 de 5. En Spotify.

2. Mahashmashana de Father John Misty: rock alternativo, pop barroco e indie folk con arreglos riquísimos, de jazzistas súper experimentados y una gran voz, en momentos con guitarras distorsionadas y aunque reconozco la altísima calidad de su música, no es lo mío, pero puede tener discos que sí me gusten mucho más. 4 de 5, aunque no sea para mí.

3. Spored & Gored EP de Wharflurch / Fluids: la banda gringa de death/doom sorprende con un primer tema con beats electrónicos simplones, casi de trap lo-fi, así como unas teclados en lugar de guitarras y los growls/shrieks esperados, más un segundo tema que parece mezclar esto con un death/doom más elaborado aunque también esperado. Por su parte, Fluids se manda un brutal death cavernoso, que también se interrumpe en interludios de música easy listening. 3 de 5. Lo mejor es el última, con la cantante/guitarrista Samantha Mobley, de Frozen Soul.

4. The Will of Hate de Teeth: banda de genial death técnico de Califonia, súper furioso, disonante y creativo: un poco más rápido que mid-tempo, con un growl brutal que actúa de forma casi permanente y un baterista sorprendente, los riffs son chirriantes y aplastantes, más al estilo del industrial y con una distorsión más aguda que lo esperado, en los que se puede tratar de encontrar influencias del mathcore, el black atmosférico y el death progresivo más oscuro, a lo Ulcerate. El bajo es jazzista y progresivo, por lo que el bajo danza de forma enrevesada, con las guitarras y las voces luchando permanentemente por llenarlo todo, creando una madeja complejizada de sonidos que se cruzan como una balacera, herencia bien invertida de Gorguts. Es un discazo, 4,5 de 5. 

Su cantante, su baterista y su guitarrista también son miembros de la banda de folk / death metal Tzompantli, que tiene un disco brillante en 2024, titulado Beating the Drums of Ancestral Force. En Spotify.

5. Silk Spiders Underwater (2015) de Zatokrev: una joya majestuosa suiza del post-metal + death/sludge: ruidoso, extremo, experimental y emocional, con gritos desesperados y vocales semi-operísticas sobre guitarras agudas, con armónicos y disonancias que cabalgan juntas, intercambiándose los disparos, como una versión muy pesada del rock industrial alternativo, un noise muy metalero en las primeras canciones. 

Luego hay mucho más sludge y doom, canciones larguísimas, de entre 8 y 12 minutos, con guitarras que caen lenta y pesadamente, como cadenas imposibles de levantar. Las voces entonces se vuelven más oscuras y pesadas, confundiéndose a veces con los efectos de la segunda guitarra, aunque hay limpias, evocadoras y enigmáticas. Un cello le agrega un espíritu lúgubre y densidad a los riffs, intercambiándose como las guitarras un papel malvado y elegante, así como la distorsión. Me evoca a Melvins, a Minsk, a Giant Squid.

Muy bueno, 4,8 de 5. Tienen relación con Schammasch. En Spotify.

6. Paradise EP de Wishy: banda de Indianapolis, Indiana, que ama la música de los 90, haciendo canciones que van del ruidoso indie rock, tinturazo de emo y shoegaze, al rock alternativo con melodías de dream pop, folktrónica y algo de grunge. Encantadores, 4,3 de 5. En Spotify.

7. Shapeless EP de Pressure Points: segundo EP de este genial proyecto de death/power progresivo finlandés con el cantante/guitarrista de De Lirium's Order (death metal con influencia del tango). Sus canciones parecen una canción de power pop o de art pop sinfónico, que repentinamente se ponen death progresivo, jazz-rock o rock progresivo, aunque con growls incluidos persiste esa atmósfera relajada de la psicodelia sinfónica y melódica, en que la música extrema se convierte en un ingrediente picante de una propuesta sorprendentemente radiable.

En esto me recuerda  Riverside, envenenado con Opeth. El vocalista es realmente increíble, pasando de la voz limpia e inspirada a un gutural perverso. En Spotify. Maravilloso, 4,8 de 5.

8.  Chameleon de Trauma Ray: banda tejana de shoegaze / rock alternativo, que utiliza estructuras del nu-metal dreamy de Deftones, junto a guitarras que combinan el noise rock con el grunge en un paquete atmosférico y experimental de post-rock, llenísimo de espíritu noventero. En Spotify. Esta segunda escuchada me hace verlos con menos entusiasmo, por sentirlos muy derivativos. Diría que 3,5 de 5.

9. Phantasia (2008) de LITE: el disco debut de esta banda de math rock japonesa impresionantísima, con contratiempos, riffs arpegiados a velocidades hipersónicas y cambios súbitos, que combinan con el uso de distorsiones más o menos nítidas, que puede convertirse en noise en momentos de mayor expansión. Esto se sirve de una batería que va entre lo progresivo y el jazzcore, más un bajista súper técnico, haciendo riffs arpegiados por doquier, con bastante volumen. Además de notarse influencias del surf rock, el jazz latino, el acid jazz y el post-rock, que me recuerdan a Austin TV. Una maravilla, 4,7 de 5. En Spotify.

10. Great Content de Mirror Neuron: debut del dúo de hardcore/mathcore/deathcore técnico de Ontario. Canada. De acuerdo a su Bandcamp, son death metal técnico, mathcore, hardcore metálico y crust, con claras referencias a BTBAM, aunque con disonancias más pronunciadas, más caóticos, combinando black metal, djent y grindcore en un torbellino de giros, enredos y cambios inesperados.

Sus temas, completamente complejos, alimentados con un bajo virtuoso y una batería vertiginosa, también respira para darse momentos de post-metal, rock electrónico e incluso black atmosférico. En Spotify. Un poderoso 4,6 de 5.

11. The Nothing That Is de Fit for an Autopsy: séptimo disco de esta banda de deathcore técnico y progresivo liderada por el súper productor musical y guitarrista Will Putney (Better Lovers, END y guitarras extras en Merciless de Body Count). 

Lo mejor del disco es la creación de un estilo integrador, casi artesanal, en que han creado una tejido basado en death metal melódico, más a lo Carcass pero con un guiño a los suecos, grindcore, hardcore y mathcore. Esto acompañado de una cuidadosa producción vocal, incluyendo varios coros limpios dreamy, un growl que puede irse a profundidades del deathcore o el brutal death, volver para ser un growl contemporáneo y subir a ráfagas de shrieks.

Junto a guitarras magníficas, que se concentran en capas, convive el ambiente electro-sinfónico que acompaña al deathcore, sutil y sublime. Y aunque el dinamismo y contraste permite escuchar las dinámicas que entretejen los instrumentos, incluyendo el bajo y quizás aunque un poco baja y procesada la batería, arroja una claridad tipo wall-of-sound que sobrevive al mero fin del extremismo, sin que haya demasiado espacio para respirar. Y sí hay algo aún mejor, los breakdowns no son obvios, repetitivos ni formulaicos, si es que acaso existen al no ser así.

Es un disco casi perfectamente producido y grabado. Una aplanadora muy contemporánea, en la que sin embargo, no pueden de dejar de escucharse tantas referencias embebidas como hilo invisibles. Es un 4,3 de 5. En Spotify.

12. The Weight Of A Thousand Suns (2018) de Horizon Ablaze: tercer disco de esta banda noruega de black/death, con armónicos, disonancias y guitarras aserradas, que recorren lentamente arpegios en notas menores, cambian ferozmente de tono y ritmo, para atacar en ráfagas de war metal acompañadas de shrieks agrios y punketos, narraciones beligerantes y hasta algunos momentos épicos.

El resultado es un mapa de combate en que los instrumentos cambian la estrategia cada tanto, aunque el liderazgo vocal permanece, hayan blast beats o interludios de guitarras haciendo tremolo picking. Esto se logra eludiendo límites, propagándose en forma de death metal aunque los sonidos sean más speed o punk, e incluso black a mid-tempo, entre lo progresivo y lo avantgarde.

Mientras que lo nórdico es preponderante, incluyendo unos fantasmagóricas voces limpias o semi-operáticas sobre un tremolo picking que se intercambia con baterías ritualistas, a la Satyricon, se encuentra también mucho del death/doom de Morbid Angel, cortes sincopados de guitarras de vieja escuela y bajos progresivos a la holandesa. Con lo progresivo como herramienta para cambiar de ambiente, como puente entre ritmos más grindcore, black metal y post-metal, en cada tema podemos escuchar distintas paletas, incluyendo colores como el d-beat o el sludge. Es brillante, 4,8 de 5. En Spotify.

17 diciembre 2024

Diario musical 17D: thrash finés, death gringo, hardcore/post/sludge texano, mucho rock latino, electrónica experimental, groove metal, hip hop colombia, power metal neoclásico, boom bap con house, techno y dnb, dubstep, industrial, post-hardcore, thrash/black chileno

1. Myrsky de Mokoma: más trash finlandés, ese que está lleno de voces agrias que también hacen líneas melódicas, casi folclóricas, voces limpias que parecen más de pop televisivo y mucha suciedad en las guitarras, sonando punk y metal en intervalos, por supuesto con algunos interludios donde el hard rock, el pop rock e incluso algo de arena rock se cuelan, como parte de este estilo tan süomi, en que predomina esa voz rasgada, casi shriek y muy punk. Divertidos como Stam1na, un 4 de 5. En Spotify..

2. Coup de Grâce Ep de Barbarous: debut de dos temas de brutal death metal gringo, poderoso, con pig squeal y ese ritmo old school dinámico, con mucho campaneo de platillos. Son de Oakland, California. Muy en la escuela de Once Upon The Cross de Deicide. Tienen futuro, 3,9 de 5. En Spotify.

3. From the Other Side of the Mirror de Glassing: Esta banda de Austin, Texas, se define como una banda de hardcore/post/sludge metal, aunque en Sputnikmusic dicen que también son post-hardcore. 2024 es definitivamente un año en que tocas un revival de los 90 o fusiones géneros de forma ingeniosa y osada. Esta banda hace lo segundo, combinando la ensoñación del post-metal y el shoegaze con shrieks muy black metal, con parte de su estética con shrieks y algo de tremolo picking combinado con math metal, mientras hay una densidad propia del sludge y del doom, lo que lleva a contrastes en que lo brillante explota sin perder la fangosidad aportada por la combinación de batería y bajo. Hay algo de Mastodon e Intronaut, incluso algo de Primitive Man, pero también algo de Deafheaven y Full Of Hell. En Spotify. Le doy un 4,1 de 5.

4. Ama-zonas de Doctor Krápula y el Colectivo Jaguar: un disco de ska, reggae, pop y rock latino, que fue Doble Platino en Colombia, en los que se reconocen claramente las voces de Rubén Albarrán, Andrea Echeverry y Héctor Buitriago, Roco de Maldita Vecindad, Manu Chao, Ska-P, pero también están Ulises Hadjis, Alfonso André de Caifanes, Catalina de Monsieur Periné y Moska De Los Auténticos Decadentes, aunque hay una decena más de músicos, incluyendo a Superlitio, Celso Piña y No Te Va a Gustar. Un clásico, 4,7 de 5. En Spotify.

5. Oneohtrix Point Never – Garden Of Delete: de la música experimental que más disfruto, porque este proyecto no sólo piensa en hacer algo extraño o desconcertante sino producir sensaciones y momentos específicos, a veces incluso canciones, este disco es un compendio de muchos géneros electrónicos alternativos, que conforman uno de los discos más raros y disfrutables de este proyecto de Daniel Lopatin, quien recientemente ha trabajado con MGMT, Rosalía, Iggy Pop y Soccer Mommy. 

Según Discogs acá tenemos IDM, Glitch, Leftfield, Experimental, Musique Concrète, Abstract, Industrial y Deconstructed Club. Encontré muchos momentos divertidos, entretenidos, estimulantes y risueños, además de melancólicos, porque todo eso es OPN. En Spotify. 4,4 de 5.

6. Destruction Is All We Know de Almost Dead: thrash/groove metal extremo de California, porque bebe de Pantera (principalmente), Pro-pain, Prong y Helmet, añadiendo guturales y guitarras más pesadas, manteniendo algo de momentos melódicos y ritmos heredados del stoner y el crossover propios del groove. Entonces tenemos hardcore punk, mucho thrash ochentero e incluso algo un poco de death, aunque tienen temas bajos en que son básicamente unos imitadores, que hicieron el género un poco más brutal sin incorporar elementos novedosos. En Spotify. 3,2 de 5.

7. Fin de semana de Error 999 con Sike Damodar: hip hop colombiano, siempre genial. Con varios invitados. En Spotrify.

8. Blaze of Rage de Magic Kingdom: power metal neoclásico belga, que aunque mayoritariamente es un digno representante de su estilo, tiene momentos sorprendentes con momentos de blast beats y growls, incluso en el tema The Great Retribution, que tiene dos cantantes de ópera invitados, hay un gutural súper profundo, de brutal death.  La música está basada en muchos riffs arpegiados y melódicos, orquestaciones en segundo plano. Músicos muy buenos. Sin embargo, regular, para mi gusto, 3,5 de 5.

9. No Hands de Joey Valence and Brae, estos locos de State College, Pennsylvania, hacen jazzy hip hop y boom bap a base de muchísimo hip-house, euro-house y new beat, música discotequera de los 90, con unos toques de drum n bass, techno y breaks, uniendo generaciones en tono de humor y nostalgia alegre que me hizo sentir que estaba escuchando de nuevo mis viniles de "changa" y luego reviviendo la locura por el jungle en los 90/00. También agregan unas sátiras al hip hop noventero, dramático y con samples de música orquestal de los 50 y 60. En Spotify. Muy divertido, 4,3 de 5.

10. Untrue (2007) de Burial, segundo disco del productor inglés Will Bevan, un grandioso disco de música electrónica londinense, de garage / dubstep. Con muchos sonidos de vinilos en el fondo, por momentos lo siento como trip hop, ambiental pero siempre bailable y al mismo tiempo, cerebral. Extraordinario, 4,5 de 5. Involucrado en el Motomami de Rosalía. En Spotify.

11. Amerikkant de Ministry: veo que está destruido por la crítica y los fanáticos, pero lo tengo entre mis favoritos. Quizás no entienda lo mejor de esta banda, que es industrial con momentos de groove,cercano a lo que hacía Sepultura en Chaos A.D.. El line-up es de lujo: el bajista de Prong, el baterista Roy Mayorga (ex-Soulfly y ex-Stone Sour), el bajista Tony Campos (Fear Factory, exSoulfly, exProng, exBrujería) y un extecladista de Prong y Fear Factory. En Spotify. Yo voy por un 3,9 de 5.

12. MESO Ep de Hands Like Houses, banda australiana de rock alternativo y post-hardcore. Adelanto de su fisco de febrero de 2025. Es una versión más pop/metalcore que otras bandas del género, hay que darle el chance a ver. Regular, 3 de 5.

13. Jaibol II de La Gusana Ciega. Segundo disco de versiones después del trío mexicano después del original de 2008. Sin embargo, aunque vuelven con éxitos del los 70 y de los 80, apenas reconozco algunos temas. En Spotify. Está entretenido aunque no me identifiqué como antes. Le pongo un 3,5 de 5.

14. Toba de Mayhemic: thrash/black de Chile. De lo mejor del 2024, versión más violenta y extrema de Sodom con Kreator, usando enrevesados cambios de tiempos en los riffs, una voz medio shriek y permanentes doble bombos sobre guitarras thrashosas y black vintage, con momentos de progresivo extremo y death técnico impresionantes. Puesto 19 en mejores discos de metal del año de Rate Your Music. Les doy un fuerte 4,3 de 5. En Spotify.

16 diciembre 2024

Diario musical 16D: minivacaciones + mucho hardcore / grind de Guatemala, EEUU, death progresivo (BTBAM), black metal griego avantgarde, thrash progresivo finlandés, slugde/doom, trip hop originario y doom/folk lo-fi

0. Minivacaciones laborales, en las que quiero hacer posts enteros de discos favoritos del 2024, algunos sobre series e incluso ver documentales en Netflix.

1. I Hope I Die Here de No Cure: banda de hardcore/metalcore, claramente influenciado por grind y death, con temas cortos, furiosos y muy bien producidos, música extrema de alta fidelidad. Con un invitado por cada una de las 8 canciones. 4 de 5. Son de Birmingham, Alabama. En Spotify.

2. Detonación del congreso de Suciedad: más hargrecdcore punk brutal, según Metallum son Crossover/Thrash Metal aunque domina el punk y la canción protesta sobre Latinoamérica. Son un dúo de Guatemala pero viven en Tampa, Florida. En Spotify.

3. Nocturnal Will de Dodsrit: aunque se presentan como una banda de black/crust punk, lo que perciben mis oídos y cerebro es un maravilloso black metal melódico, con riffs épicos de heavy metal e incluso de rock clásico, lo que provoca un claroscuro, porque es malvado y emocional, mientras es imposible balancearse de un lado a otro con sus sonidos de NWOBHM y sus ritmos mid-tempo de fantasía, lo que para mí los relaciona con Tribulation y Vampire. En Spotify. Un extraordinario disco que salió en marzo, una joya verdadera, 4,5 de 5.

Ocupa el puesto 13 del 2024 en Metalstorm. 

3. The Great Misdirect de BTBAM. Dos años después de Colors, esta banda ya había dejado atrás el death metal progresivo para sumergirse en algo mucho más amplio, diverso y experimental, así como logrado, por lo que el jazz-rock, la vanguardia, el metal electrónico y las posibilidades de agregar metalcore y rock alternativo están completamente incorporados ahora. La música es súper enrevesada y potente, con riffs metaleros y ritmos matemáticos, aunque también hay rock progresivo setentoso, interludios atmosféricos y mucha locura progresiva, con algo de mathcore y metal progresivo a máxima potencia. Un discazo, 4,6 de 5. En Spotify.

4. Kick II de Arca: Si hay que reconocerle algo a Arca es ser tan condenadamente venezolana y caribeña, musicalmente osada y alternativa, activista LGBTIQ+ y adquirir reconocimiento mundial usando raptor house y máquina latina en este disco. Sí, una de las productoras de Björk, Kanye West y Frank Ocean, mete en su disco letras que hablan de los estados de Venezuela y expresiones autóctonas, en medio de glitch hop, reggeaton y flamenco, pero también recurre al bass music, pop alternativo y la electrónica alternativa, con mucho éxito y cuidadosíima producción. Muy bueno, 4,2 de 5. En Spotify.

5. HVSK de Beehive Revolt: Black metal progresivo industrial de Grecia, país que se está convirtiendo en una potencia del metal. En la Encyclopaedia Metallum se desciben como black metal avantgarde, aunque es un sonido bestial, que combina furia, velocidad y un sonido artesanalmente sucio, con altísimas referencias a lo industrial, especialmente en la distorsión y el sonido percusivo, también es caótico y en contratiempos, con una batería vikinga de sonido vintage, es primordialmente dominado por riffs afilados y disonantes, como sierras eléctricas en medio de la bruma, abriendo caminos inexplorados por tierras de nadie. Los blast beats acompañan los gritos tratados con filtros electrónicos, produciendo una incesante bombardeo de riffs en escalada, que van partiendo todo en pedazos. Las voces extrañas, cuasi operísticas o fantasmagóricas me hacen pensar en Dodheimsgard. Creo que el disco es un poco excesivamente largo. 3,9 de 5. En Spotify.

6. Elokuutio de Stam1na: el metal finlandés me hace feliz, sobre todo estas bandas, como Mokoma y Diablo, que son tan reminiscentes del punk metal y al mismo tiempo el death melódico / rock electrónico, que ayudí a crear Amorphis, en que los temas son igualmente extremos, disonantes, melódicos y con voces influenciadas por el folk. En este caso, la banda de thrash progresivo con una voz gritada / shriek hace un disco que adoro de principio a fin, con guitarras cyber punk, algo de industrial a lo Rammsterin, baterías d-beat y momentos de mathcore, black y death. A esto se suman varios interludios de pop rock, voces operísticas y limpias, entre lo vikingo y lo comercial, que está basado en muchísimo thrash europeo, que no excluyen arreglos de piano, sonidos digitales y varios riffs arpegiados. Para mí, 4,4 de 5. En Spotify.

7. Empty de Bongripper, Bongripper, banda de slugde/doom de Chicago, Illinois. Son algo stoner, poco space y totalmente instrumental. Son cuatro canciones, dos de unos 20 y dos de unos 12 minutos en promedio, que se pasean por el drone y el doom menos metalero, más cerca de la psicodelia. Con algunos discos también pasa lo contrario, me gustó menos esta segunda vez que lo escuché. Le puse 4,5 en Sputnikmusic, pero ahora diría que es un 4,1. En Spotify

8. Endtroducing..... (1998) de DJ Shadow, disco debut de lo que se considera uno de los pioneros del trip hop, el primer disco conformado completamente de samples de otros discos y rankeado como uno de los mejores de los 90. Este disco también es considerado hip hop instrumental, plunderphonics y sampledelia. Lo aprecio, pero no me conquistó como los discos del género que vinieron después. 4 de 5. En Spotify.

En materia de hip hop, The Fugees y Cypress Hill son mis referencias.

9. Relief Dimension de A Dying Soul: Arturo Palomo, la mitad del dúo punk guatemalteco Suciedad edita este EP de lo que llama Doom experimental, que suena más a una especie de black folk lo-fi con algunos sonidos de campo de fondo. Bastante regular, 2,5 de 5.