18 marzo 2025

Versiones metaleras de canciones pop, metalcore industrial gringo, pop punk francés, AOR/arena rock sueco, nu jazz británico, death sueco, Neue Deutsche Härte y metal moderno ucraniano

1. Chapter 4 (2025) de Ultimate Music Covers y Anna-Lena Derer: versiones metaleras y rockeras de canciones pop que llegaron al top de ventas. Proyecto del alemán Tobias Derer (baterista de Beyond The Black) y la vocalista Anna-Lena Derer. No conozco ninguna, aunque sí un par de nombres de versionados como Beyoncé y Bonnie Tyler. Sólo Heavy Is The Crown de Linkin Park. 4 de 5.

2. Redefined (2025) de The Dead Rabbitts (con doble t). Banda gringa de metalcore, metal alternativo e industrial, con voces limpias de post-hardcore, guturales bastante pesados y combinaciones melódicas y duras de guitarras y arreglos electrónicos, rockeros y de metal moderno. Interesante, con buena combinación de géneros, aunque a veces un poco genérico o superficial. 3,7 de 5. Son de Phoenix, Arizona.

3. Savage Sinusoid (2017) de Igorrr: salvaje metal industrial francés de uno de los miembros de Corpo-Mente, Whourkr y Öxxö Xööx que mezcla acordeones de música balcánica folclórica, música barroca de cámara, breakcore y metal extremo avant-garde como si fuese una ópera de black metal, un retorcida forma de combinar lo viejo y lo nuevo, lo digital y lo analógico, pero en lugar de formas oníricas, post-metaleras o ambientales como Bong-Ra esto es terrorífico, pesado, hiper-mezclado y usando la filosofía del hip hop y el death metal para arrastrarnos a un mundo orquestal, post-apocalíptico, de añoranza y corrosión rockera. Fascinante, 4,8 de 5.

4. Welcome to my funeral (2024) de mirabelle. - simpático pop punk / rock alternativo y metalcore de París, Francia. 3,3 de 5. 

5. Heart Of A Lion (2025) de Perfect Plan: hard rock / AOR sinfónico, tipo Europe y de Suecia. Divertido, sin duda y bien producido. Totalmente vintage pero con sonido contemporáneo. Es divertido, es como escuchar Def Leppard, Motley Crue, Bon Jovi y Europe, con un poco más de dureza tipo Firewind aunque con un sentido más glam.

6. Anthem de 44th Move: gurpo de nu jazz londinense conformado por Alfa Mist y Richard Spaven. Suave, electro-acústico y muy ambiental/new age, a base de batería y sintetizadores. Bastante bueno, entretenido y relajante, aunque no tan sorprendente. 4 de 5.

7. World Inferno (2017) de Entrails: death sueco, sucio, medianamente melódico y siempre cumplidor. 4,2 de 5 porque siempre quiero escuchar otro disco más.

8. Phosphor (2024) de Stahlmann: banda de Neue Deutsche Härte, con guitarras y orquestaciones más o menos esperadas, entre industrial y gótico, no hay demasiada maldad ni oscuridad, más bien es plano aunque no hay quejas del sonido o la producción, no hay filo. 3,3 de 5.

9. Uncovered (2025) de NOAPOLOGY (antes conocidos como Sershen&Zaritskaya): Sergey Sershen (guitarras) y Daria Zaritskaya (vocales) fundaron la banda combinando nü-metal, hard rock, metal alternativo, algo de progresivo, djent y rock electrónico, gótico y blues rock para una forma explosiva de rock/metal moderno ucraniano. En 2017 se unieron Dmitry Kim en la batería y Alex Shturmak en el bajo. Muy buena combinación de géneros, producción pulida y la cantante tiene voz, presencia y actitud. 4,2 de 5.

10. Kalfront°! (2025) de Eisbrecher: es difícil ser una banda de Neue Deutsche Härte, porque siempre serás comparada con Rammstein. Creo que les va mucho mejor que a Stahlmann, pues aunque los parecidos son obvios, las diferencias con música clásica moderna y un filón industrial y la música electrónica bailable, con algo de metal melódico más duro en las guitarras, permite que salgan airosos del inevitable filtro. 4,2 de 5.

17 marzo 2025

Power metal sinfónico, black metal salvaje noruego, pop rock progresivo/alternativo/jazz-fusión, metalcore francés, shoegaze/dream pop británico, punk argentino, shoegaze/rock alternativo gringo, terrorífico black/doom/goth alemán

1. Spirits Of Ghosts (2025) de Soulspell: power metal sinfónico brasileño del baterista Heleno Vale con muchísimos invitados y músicos de sesión. Me gustó, es bastante power y a pesar de tener las orquestaciones en un segundo plano, se escucha bastante sinfónico y rico en arreglos, con tantos cantantes distintos. El tema final es el más progresivo, una suite de 10 minutos realmente poderosa, evitando melodramas ni demasiados cornos. 4,5 de 5. 

2. Kill For Satan (2000) de Tsjuder: black metal noruego perverso, salvaje y brutal, con growls incluso y un sonido súper rústico. Sin embargo, las guitarras tienen retazos melódicos, están bien construidos y se escuchan medianamente bien. Incluso hay algunos solos atmosféricos y polifonías de guitarras, con muchísimo trémolo picking. Es un buen disco del género, lleno de sangre y oscuridad. 4,3 de 5. 

3. stop.drop.rewind (2024) de stop.drop.rewind: banda de rock progresivo con tiempos imposibles, influencias varias y un sonido de rock alternativo que lo hace interesantísimo, porque va del jazz fusión y el funk/psicodelia al rock progresivo tradicional, pasando por el post-grunge y el rock de los 90 y de los 80. Especialmente en la voz. 

Buenísimo. De Valparaíso, Indiana, Estados Unidos. Ellos se describen como "chicos emo que consiguen graduarse de jazzistas". Ellos también hablan de power pop y pop progresivo, pero tiene mucho arreglos de tiempos raros y cambios constantes que sus colegas de estos géneros, así que a veces suenan como Rush haciendo pop punk con un vocalista invitado. Así escuchamos minucias de la batería, un bajo que se pasea por contratiempos y guitarras en capas. 

4. Insomnia (EP, 2024) de The Amsterdam Red Light District: Metalcore francés, fresco, potente y con buenos contratiempos, con voz rasgada que hace líneas combinadas con limpias y combinadas. 4,2 de 5. 

5. New Place (2025) de Pale Blue Eyes: shoegaze, dream pop e indie rock muy vaporoso, nostálgico y onírico, hecho con calidad. Me gustó, está perfecto para meditar rockeando. 4,3 de 5. Son de Devon, Reino Unidos.

6. Radio Insomnio (2000) de Attaque 77: no recordaba tenerlo entre mis favoritos de Deezer. Me encanta el punk argentino, y en este caso con rock alternativo y pop rock, aunque no pierde fiereza y gana en estética. 4,5 de 5. Demasiado divertida la versión de Resistiré de Barón Rojo en clave de reggae/punk. 

7. Downward (2) o II de Downward: grunge, rock alternativo, shoegaze y post-hardcore con muchísima energía noventera. De Tulsa, Oklahoma. Resuman lo onírico y brumoso de Slowdive y My Bloody Valentine con las fuerzas guitarreras del grunge así como la oscuridad ruidosa de Sonic Youth. Fascinantes, encantadores, raros con una voz que claramente nos lleva a finales de los años 90. Para mí, 4,6 de 5, aunque me dejan una gran alegría. 

8. Bethlehem (2016) de Bethlehem, terrorífico disco de black metal de Alemania con terroríficos momentos góticos, de música académica de vanguardia, extraña y caótica, shrieks femininos de desgarro y dolor (y claramente con intención de sonar así, mucho antes que Poppy o el Sirencore), riffs punteados de post-punk y baba negra en medio de humo tóxico en forma de doom, sludge y alquimia sin barreras, tanto que podemos escuchar que suenan a grunge, rock gótico alternativo e incluso nü-metal. Acá cabe todo mientras pueda encuadrarse en demenciales aullidos taciturnos y depresivos, principal emoción alrededor del disco. 

Aunque es principalmente black, se sienten las influencias del death doom, gótico y/o electrónico de Samael y Tiamat, con un sonido tan ocultista como de avanzada, retando cualquier término que defina cerradamente al metal extremo. Genial, 4,8 de 5.

16 marzo 2025

Sludge/black gringo psicodélico, art rock/noise/chamber pop, death técnico progresivo de NY y death progresivo/jazz fusión

0. Malestar de gripe, casi casi pero no fui al kárate este fin de semana.

1. The Return Of Magik (2025) de Rwake: un disco que empieza disonante, con voces narradas en un formato arrastrado pero en armonía con unos shrieks de fondo. Suena a grindcore y djent, a post-hardcore y post-rock. Según Sputnikmusic es porque combinan sludge y black metal con psicodelia, aunque se definen como una banda de doom de Little Rock, Arkansas, nacida en 1996 bajo el nombre de Wake. Este disco es una majestuosa tempestad de géneros, con riffs y arreglos que van desde el hardcore al black, pasando por el stoner y el sludge, aterrizando también en el post-metal y el doom, con un hilo de plata de voz desgarrada uniendo todos los miembros despedazados convirtiéndolos en monstruos como blackened metalcore o sludge/melodeath de aspiración cósmica y paranormal, en un extraña combinación de Chat Pile, Blood Incantation y Sermon.


2. The Haar (2025) de Black Foxxes: viva lo raro, una banda que parece de folk pop, algo country, termina apelando a guitarras estridentes y pasar de la acústica a la explosividad del rock alternativo / noise pop / emo / post-hardcore de guitarras penetrantes, que suenan como taladros emocionales en un universo extraño, en que lo romántico y lo delicado conviven con bestias aladas de garras afiladas. Combina las sutilezas del mejor folk académico con pop barroco y momentos de alt-country con la suciedad del rock punk más experimental, lleno de estridencias y feedback. Es art rock, slowcore y noise rock de Devon, Reino Unido. Suena como si amalgamaras a Lana Del Rey con Sprain, en formato más corto. 4,5 de 5. 

3. Eclipse (2025) de Frogg: extraño metal progresivo, técnico y avantgarde de Nueva York del power trío conformado por Sky Moon Clark en guitarras y voces (que hizo un trabajo impresionante en Violent Cosmic Fortune de The Mantle), Will Brown en batería, percusión e instrumentos exóticos y Brett Fairchild en las guitarras, junto a cuatro bajistas invitados. Ahora tienen a Ethan Emery (de la banda de metalcore melódica Survive The Sun), quien ingresó tras la grabación del disco. 

El disco es una versión súper complejizada de distintas bandas de death/trash técnico y progresivo, con muchas guitarras cuidadosas y solos impresionantes, incluso rayando en el shred más espacial, una batería hipereficiente y alucinantes enredos en bajo. Muchos momentos son de combinación de death súper técnico y locuras agresivas de progresivo, con tiempos rarísimos que se entrecortan y cruzan entre instrumentos, a lo que sobresalen varias capas de sintetizadores, guitarras alternas y algunos arreglos ambientales, aunque comanda la combinación de guitarras y guturales como el metalcore progresivo. Algo entre Cynic, Plini y Gordian Knot en elegancia con la brutalidad matemática de BTBAM. Bastante bueno, aunque hay momentos de poca claridad conceptual, en lo que parece que es más exhibición que narrativa. 4,3 de 5. 

4. Violent Cosmic Fortune (2024) de The Mantle: power trío de death progresivo / jazz fusión conformado por Asher Bank en la batería, Max Gorelick (hijo de Kenny G y ex Imperial Triumphant en voces y guitarras y Sky Moon Clark de Frogg en bajo, guitarras y voces. En uno de los temas están invitados Mario y Iseah Camarena de CHON. Una maravilla de disco, 4,7 de 5.

15 marzo 2025

Black industrial y orquestal suizo-portugués, progresivo/post-rock español, thrash/metalcore progresivo, dark folk holandés, post-metal melódico/blackgaze y lo nuevo de Epica (sinfónico), death industrial/sludge y hip hop industrial

0. No fui al kárate, me sentía cansado, engripado y más concentrado en terminar el trabajo de Probox.

1. Renaître de ses fanges (2025) de Borgne: black industrial, con voces y baterías procesadas pero furiosas, orquestaciones poderosas y riffs perversos, originarios, pero también melódicos dentro de un ambiente de podredumbre y velocidad, así como ambiente electro-orquestal. Me gustó lo suficiente, 3,8 de 5. La banda es suiza pero el dúo es un suizo (de origen portugués) y una portuguesa, y las letras son en francés. 

2. Synaesthetic Garbage (2025) de Ciconia: progresivo/post-rock instrumental de Valladolid, España. Ahora que lo escucho con más cuidado, me recuerdan demasiado a Night Verses, aunque con arreglos de batería menos logrados aunque los doble bombos son geniales. Buen ambiente post-rock y bastante djent en las guitarras. 

3. Gods of Pangaea (2025) de Tiktaalika: El proyecto de Charlie Griffiths (guitarrista de Haken) ahora tiene nuevo nombre, como el primer disco solista. Ahora, en vez de metal progresivo, es thrash/groove con menor dosis del progresivo aunque aún presente. A veces parece más un tributo de pasatiempo que una obra diferenciada y distinta.

El mejor tema es definitivamente Mesozoic Mantras, en que el power y el thrash dan espacio a algo más cercano al metalcore melódico de Avenged Sevenfold, Protest the Hero y BTBAM, con voces y guitarras de hard rock presentadas en forma operática y power metal como una base de metal alternativo, mientras que la suite de 9 minutos, Lost Continent, une esto con influencias de bandas clásicas como Kreator, Megadeth, Sepultura, Slayer y Testament.

A Griffiths lo acompaña su compañero en Haken, el bajista Conner Green, y por supuesto Tommy Giles Rogers de BTBAM y Rody Walker de Protest the Hero en varias canciones. La producción es realmente poderosa y muy bien hecha, aunque no precisamente original. Puntos: 4,3 de 5.

4. Harmr (2025) de Thurnin: Dark Folk/Neofolk acústico, delicado, altamente bien producido y muy atmosférico. Trabajo solitario del músico holandés Jurre Timmer.

5. Bioluminescence (2025) de Dawn of Ouroboros: Banda californiana que suena extrema y alternativa, con voces como skramz y guitarras blackgaze, aunque a veces más bien post-hardcore. Es realmente fascinante como hay bandas que están uniendo géneros de formas bizarras y atrevidas. En este caso blackgaze con mucho hardcore, black atmosférico orquestal con melodeath.

Con la encantadora y siniestra Chelsea Murphy en las voces limpias y guturales. Según Metallum es death/post-black progresivo aunque difiero, los veo más cerca del metal extremo progresivo sinfónico, aunque a veces las guitarras pasan del trémolo picking al wall-of-sound o disonancias más cercanas al noise o al mathcore. Entiendo que es por la relación de los músicos con Botanist.

En RYM lo tienen más claro: metal progresivo, post-metal, blackgaze y melodeath, que no es lo mismo que post-black porque acá ganan más momentos de dream pop y ambient. En la mayoría de los momentos hay blast beats, shrieks y guitarras metaleras potentes, aunque también polifonías atmosféricas con guitarras en trémolo, expansivas y ambientales, con teclados de fondo, aunque suena más a un Ne Obliviscaris menos orquestal. 

Aunque no podemos omitir influencias del metal alternativo y el black atmosférico para una combinación más rica y entretenida, no sólo estridente o corrosiva sino con momentos calmos, melódicos y hasta vaporosos, aunque también momentos altamente cercanos al hardcore punk y el d-beat, incluso al black/speed aunque siempre revestido de guitarras atmosféricas y arpegiadas. Como un Spiritbox en ácido noruego.

6. Singles de Aspiral (2025) de Epica: metal sinfónico holandés en su máxima expresión. Me encantan.

7. Purulences (2025) Fange: sludge/industrial francés. Todos los discos tiene un nombre que empieza por P. Es ambiental, denso y muy bien producido. Un sonido claro para escuchar justamente los ruidos, disonancias y armónicos llenos de estática y feedbacks, aunque con un sonido inmenso, sinfónico y expansivo sin ser ni espacial ni atmosférico. Es potente sin ser demasiado sintético. Muy bueno. 4,5 de 5.

8. Dead Channel Sky (2025) de clipping..: brutal disco de hip hop industrial y hardcore, noise, glitch, acid techno, brekbeat, glitch hop y big beat del trío de Los Angeles, California. Uniendo casi todo lo que verdaderamente me gusta de la música electrónica. Rapeo oscuro en una densa capa de samples rudos. Muy bueno, reinventando y reempaquetando géneros y estilos de formas creativas e identificables, sin trap, neo-soul ni nostalgia. Genial, 4,7 de 5.

14 marzo 2025

Death metal vieja escuela de Suecia, melodeath progresivo finés, metalcore/metal alternativo italiano, lo nuevo de Coheed and Cambria (progresivo/alternativo/emo) y Steven Wilson (space rock ambiental progresivo), black atmosférico

1. Atomic Rites (2025) de War Magic: death metal old-school. Oooootro proyecto del sueco Rogga Johansson. Buen sonido y producción, totalmente vintage pero muy bien hecho gracias a un sonido moderno. War metal. 4,3 de 5.

2. The Nocturnal Silence (1993) de Necrophobic, debut de la banda de death/black metal sueco, extremo, satanista y en su momento, innovador al combinar los riffs melódicos de Dissection con la forma brutal de música extrema de Deicide, que luego daría tantos frutos en forma de black metal sinfónico, melódico, disonante y folk. Aquí una de las semillas. 4,8 de 5.

3. Colossus (Ep, 2025) de Slow Fall: maravilloso melodeath progresivo finlandés, claramente con influencias de Children Of Bodom y otros maestros de su país. 4,3 de 5.

4. Trust (2024) de Never Obey Again: metalcore electrónico italiano (de Milán) con voz femenina, metal alternativo moderno con influencias del nü-metal, el groove y el industrial. Entonces la banda se puede parecer a Spiritbox y Lacuna Coil por el uso de voces limpias y muy buenos guturales metalcoreros, atmósferas de electrónica y pop, la combinación de guitarras pesadas y momentos más calmados y digeribles. 

Compuesto por Carolina Bertelengi: Voz, Alessandro Tuvo y Alex Pedrotti: Guitarra, Cristiano Trappoli: Bajo y Marco Binda: Batería. Algunas fuentes los comparan también con Evanescence y Linkin Park aunque no son tan nu ni góticos, aunque tienen momentos más bien cercanos a Bring Me The Horizon menos pesado.

5. Vaxis III: The Father of Make Believe (2025) de Coheed and Cambria: space rock, pop punk, emo, rock alternativo, post-hardcore, mathcore y progresivo en una gran burbuja conceptual. Buenísimo este disco de verdad, 4,5 de 5. Con un poco de cada género, incluyendo drum n bass, electrónica, momentos en que domina lo progresivo y en otros lo puramente radial/alternativo y otras más lo experimental, es gran disco de diversidad y amplísima cobertura. 


6. The Overview (2025) de Steven Wilson: gran disco de rock progresivo del súper productor sueco, que se acerca a lo ambiental, lo espacial y lo electrónico, apenas rozando lo psicodélico para quedarse en un camino en medio de Yes y Daft Punk, en un universo gobernado por las guitarras sintetizadas. 4,5 de 5.Está dividido en dos suites de 23 y 18 minutos. Es una versión extraterrestre del rock setentoso, entre Blood Incantation y el Opeth menos metaleros.

7. Demo 2005 de Wolves In The Throne Room. Antes de su disco debut, tiene los elementos atmosféricos y melódicos que luego usarían, aunque aún es salvaje y sucio, más black originario que moderno. Súper bueno, igualmente, 4,3 de 5. Son de Olympia, Washington. 

8. Furitistic Hollow Nation (Ep, 2025) de Buried Realm. Proyecto solitario del multi-instrumentista Josh Dummer. Melodeath sinfónico y técnico, con loquísimos y potentes solos de guitarras, orquestaciones y velocidad. De Colorado Springs, Colorado. Tiene momentos de groove metal. Tercer EP de adelanto del disco 2025. A veces parece un Lamb Of God progresivo.

12 marzo 2025

Blackgaze / post-hardcore (Svalbard) y sluge/noise británicos (Wren), doom épico/black sueco (Ereb Altor), thrash alemán (Destruction), rock alternativo/indie británico, darkwave neoclásico, melodeath/brutal death canadiense

 1. The Weight Of The Mask (2023) de Svalbard: la isla noruega donde está "prohibido morirse" porque no hay espacio para un cementerio, y donde están resguardadas millones de semillas para evitar el colapso alimentario de la humanidad, es liderado por la vocalista y guitarrista Serena Cherry, que se presenta tierna y alegre en redes sociales, furiosa y súper técnica en el escenario, para producir una apasionante combinación de post-black, screamo, hardcore y post-hardcore llena de gritos desgarradores con shrieks y growls, afilados riffs en trémolo picking de blackgaze, asomando lo espacial y expansivo junto a lo emocional y lo abrasivo, respaldados por una combatiente batería de hardcore punk. Así la banda a veces es realmente black atmosférico, otras una especie de mathcore / skramz e incluso a veces es puramente crust punk en distintas variables, desde la más black hasta rozar con sludge atmosférico. A veces Serena hace unas suaves voces entre angelicales y fantasmales. La banda es completada por Liam Phelan (guitarra, vocales), Chris Prince (bajo) y Mark Lilley (batería). 

Sin embargo, me aburrió a la mitad, o más bien sentí que eran demasiado repetitivos, aún siendo originales en combinar géneros, que los temas eran demasiado similares entre sí. 4,3 de 5. Son de Bristol, Reino Unido.

Serena es invitada en el disco Scorched Earth (2025) de Harakiri for the Sky.

2. Black Rain Falls (2025) de Wren: sin esperarlo, otra banda británica con un enfoque similar pero diferente: esta banda es más bien sludge con noise y black atmosférico, más cercana a Chat Pile que a Alcest. Abrasivos, de llama lenta pero alimentada de psicodelia, guitarras con feedbacks y efectos experimentales, como un laboratorio de ruido, con paredes manchadas de fango, humo y explosiones. Me gustó mucho. 4,6 de 5.

3. Hälsingemörker (2025) de Ereb Altor: me encantaría ver esta banda en vivo, porque es de doom épico de tercera generación, con folk metal y black, con cierta base en el power, voces entre operísticas y góticas, guitarras elaboradísimas y una atmósfera sinfónica, oscura y pesada al mismo tiempo. Este disco me parece una joya y un logro especial. 4,7 de 5 le di cuando salió y repito. Son suecos.

4. Birth Of Malice (2025) de Destruction. Thrash/power alemán genial. Buenos riffs, voces en coro con influencias del hardcore y todos los elementos de este híbrido con experiencia, algunos shrieks en medio de las voces medio gritadas y solos de guitarra alucinantes. Brutal. 4,2 de 5. El remate, la versión de Accept.

5. Broken Side Of Time (2009) de Alberta Cross: segundo disco de la banda británica-sueca, residenciada en Nueva York, de rock alternativo e indie. Buenas guitarras, voz limpia y arreglos atmosféricos, bien post-grunge y post-hardcore. Me agradan, quiero más, 4,3 de 5.

6. Ruby Red (2025) de Amber Asylum: dark neofolk / música clásica contemporánea / darkwave con momentos más cercas del rock gótico y el doom. Bastante bueno, 4,3 de 5. Aunque es el trabajo alrededor de Kris Force, está también  Jackie Perez Gratz (Giant Squid, Grayceon).


7. Serenity in fire (2004) de Kataklysm, discazo de melodeath, black melódico y brutal death de la banda canadiense, que revela una oscura y genial combinación de formas dinámicas para mostrar un abanico de música extrema con riffs melódicos y diversidad de voces guturales, incluyendo a Peter Tägtgren haciendo unos shrieks endemoniados y blast beats a velocidad de ametralladora. Hay incluso temas cortos, de menos de 3 minutos, que revelan que de verdad son "northern hyperblast", aunque hay otros más hardcore y lentos, a mid-tempo, enfocados en aplastar con riffs sincopados con batería monstruosa. 4,7 de 5.

8. Disruption (2025) de Hanry: post-rock francés, bastante electrónico y psicodélico. Interesante, quiero más, 4,3 de 5.

9. Lady On The Bike (2025) de Ringworm, singles de adelanto de este proyecto de post-minimal / clásica contemporánea de Daniel Lee y Caroline Shaw. Suave, bastante inocuo. 3 de 5. 

10. Magníficos esos singles de Warbringer, entre el thrash/speed y otras influencias que van del doom al black.

11 marzo 2025

Death progresivo y avant-garde de Ucrania e Indonesia, black metal sinfónico clásico (Emperor), hard rock/heavy industrial y sinfónico, thrash progresivo italiano, death n roll alemán, metalcore gringo

1. Artefact (2025) de Implant Soul: proyecto internacional de death metal progresivo, que tiene momentos de death disonante, oscuras atmósferas de black melódico y thrash técnico como base. Son músicos de Ucrania e Indonesia, muy inconformistas, que escriben canciones con delirantes gritos, los más bizarros riffs de grindcore/metal extremo avant-garde y laberínticas influencias que van desde el thrash alemán progresivo, música experimental y distintas formas de deathcore y djent, yb arreglos de trompeta (que ya había trabajado con White Ward). Suena como a Ephel Duath con Mr Bungle, Ulcerate y The Anchoret, con rarísimas aproximaciones vocales, que van desde el epic doom al rock experimental. Realmente extraordinario. 4,7 de 5. Eugene S. Robinson, conocido por sus bandas experimentales y extrañas, fue el principal colaborador y productor del disco.




2. Anthems To The Welkin At Dusk (1997) de Emperor. Clásico maravilloso del black sinfónico y melódico noruego. Mi disco favorito de ellos, en que cambiar la escena con sus influencias clásicas, la voz operística, el sonido encajonado y atmosférico, la delicada armonía entre oscuridad, furia y melodía encontraron un espacio para agregar teclados y sintetizadores al black metal sin sonar demasiado orquestal, ni vampíricos sino herederos de los ritualistas e innovadores que crearon el primer death melódico para hacer lo propio con el género más vil y osado. Mega clásico, 5 de 5.

3. Prophecy (2025) de Edge Of Paradise: banda oriunda de Hollywood, California, de metal alternativo y electrónico liderados por la cantante armenia Margarita Monet en voces y teclados, que hace un trabajo extraordinario con gritos agudos y extensos, siempre con una voz filosa y punzante. Me gustó mucho esta versión de metal accesible con base en el hard rock y el heavy, con sonidos industriales y sinfónicos. 4,2 de 5. 

4. Hellven (2025) de The Unguided, es una divertida, dinámica y accesible mezcla de metalcore melódico, metal alternativo, power metal y rock electrónico de Suecia, que combina formas vocales limpias y poperas con grunts, riffs épicos de power/thrash, poderosas baterías que son igualmente hábiles y veloces más un sonido entre extremo y alternativo, potente y muy bien producido, llenísimo de efectos y sonidos digitales. Es altamente entretenido. Le pongo un 4,3 de 5.

5. Something To Pierce (2025) de Sadist: hace rato que esta banda italiana de thrash técnico/progresivo se ha vuelto más rara que progresiva, como en Spellbound que usaron arreglos de funk y electrónica. Ahora, de vuelta al death técnico, progresivo y al thrash, siguen usando arreglos de cine de terror, algunos sintetizadores y dándole al  bajo todo el universo para flotar, girar y oscilar. Esto es obra casi entera de Tommy Talamanca, responsable de teclados y guitarras, invitado a los locos ucranianos de Cosmic Jaguar y con una carrera en solitario en el rock progresivo con pop rock y rock alternativo. 

6. Back In Blood (2007) de Debauchery: death n roll malvado, rápido y demencial, de Alemania, pensando como una versión extrema del hard rock. Es como debió ser, o debería ser, Six Feet Under pero con calidad, elaboración detallada y mucha actitud, buenos solos de guitarra y una voz igualmente irónica y perversa, cortesía conceptual y vocal de Thomas Gurrath. Muy divertido, además de musicalmente bien ejecutado. 4,2 de 5. 

7. anabiosis EP (2025) de rotting in rit: quinto EP de la banda de metalcore de Carolina del Norte, ruidoso, estridente y con shrieks de black y screamo, con buenas guitarras disonantes, mucha actitud punk en voces y grindcore en la música, rozando el mathcore. Me gustó, 4 de 5.